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La marca de agua invisible de Claude: cómo funciona y qué implica para los usuarios
Desde principios de agosto, los textos generados por Claude llevan una marca de agua invisible que viaja con ellos al copiar y pegar. Anthropic ha sido la primera gran empresa de inteligencia artificial en desplegar esta tecnología a escala global, una decisión que ha provocado tanto críticas como reconocimiento.
La implementación se ha hecho de forma silenciosa, pero ahora la compañía ha confirmado los detalles técnicos. El agua de agua no altera la lectura ni la calidad del contenido, pero permite saber si Claude ha intervenido. La medida se enmarca en el artículo 50 de la Ley de IA europea y también se aplica a los archivos generados, con metadatos de procedencia.
El método de SynthID-TextEl sistema empleado es una versión del algoritmo de Google DeepMind, conocido como SynthID-Text. Funciona aprovechando las decisiones que toma el modelo cuando existen varias palabras plausibles en un contexto. Por ejemplo, en una frase como “el cielo estaba…” se puede elegir entre “gris” o “nublado”. Con la marca, esa selección se realiza mediante una clave secreta y el texto previo, creando un patrón estadístico que una persona no aprecia.
La ventaja es que no se añaden caracteres invisibles ni tokens extra, lo que significa que el sistema no produce pérdida de calidad ni latencia. Además, no es lo mismo que una marca de agua visible, como las que se aplican en imágenes. Es una huella integrada en la propia elección de las palabras, que solo quien dispone de la clave puede detectar.
La compañía ha explicado que, para textos cortos o código de programación, la señal es mucho más débil, ya que hay menos posibilidades de elección. En cambio, en textos extensos, la acumulación de estas decisiones permite una mayor precisión. Todo queda registrado como una probabilidad de que Claude haya participado, no como una prueba de que su autoría sea exclusivamente artificial.
El empuje del artículo 50 del AI ActLa medida llega en un momento clave para la regulación europea. El 2 de agosto de 2026 comenzaron a ser obligatorias las nuevas normas de marcado de contenido sintético. El artículo 50.2 del Reglamento de Inteligencia Artificial exige que los resultados de los sistemas generativos sean identificables mediante mecanismos técnicos “eficaces, interoperables, sólidos y fiables”. Aunque la legislación es europea, Anthropic ha optado por implementarlo mundialmente para evitar complejidades de dualidad en los modelos y facilitar el cumplimiento en el mercado global.
Para cumplir con la norma, la empresa firmó el Código de Prácticas sobre Transparencia de Contenido Generado por IA, junto con otras 190 organizaciones como OpenAI, Meta o Microsoft. La marca de agua de Claude no solo es obligatoria en la UE, sino que está presente en cualquier conversación que se haga con el modelo. Esto incluye la plataforma web, la API, Claude Code y otros servicios de Anthropic.
Además de la marca de texto, Claude también incorpora metadatos de procedencia en los archivos de imágenes que genera, conforme al estándar abierto C2PA. Estos metadatos viajan en el propio fichero y permiten comprobar si se ha manipulado el contenido. No obstante, la protección de la marca en un fichero puede desaparecer si el archivo se convierte o se guarda en otro formato, mientras que la señal estadística del texto es más resistente a ediciones leves.
La medida, sin embargo, no es infalible y no tiene capacidad de demostrar que el texto escrito por un humano. Una persona puede usar Claude para corregir o traducir un texto y, aun así, el resultado lleva la marca. La única manera de evitar la marca es reescribir profundamente el contenido, algo que también restaría valor de naturalidad. Para ello, ya se han creado herramientas de eliminación, como la que desarrolló el fundador de Cardano, pero su efectividad es limitada, pues la señal es estadística y depende de la cantidad de decisiones que se puedan alterar.
Reacciones y pendientes en la detecciónLa falta de una API pública de detección hasta el momento es una de las críticas más fuertes que recibe el sistema. La compañía ha anunciado que está preparando una herramienta gratuita para que cualquiera pueda verificar si un texto tiene la marca, pero aún no ha fijado una fecha concreta. Mientras tanto, solo Anthropic tiene la capacidad técnica para realizar esa comprobación, lo que hace que el control de la procedencia siga siendo muy centralizado.
En los foros y redes sociales, algunos usuarios han amenazado con darse de baja del servicio por temor a que sus escritos sean “marcados” y malinterpretados, especialmente en contextos académicos o profesionales. Sin embargo, la compañía sostiene que la marca es totalmente transparente para el lector y no incluye datos del usuario, la organización o el hilo de la conversación. El objetivo es simple: responder a la pregunta de si Claude ha participado en la redacción de un contenido.
Mientras se resuelve la API de verificación, la transparencia se sostiene sobre la palabra de la empresa y sobre la posibilidad de los usuarios de acceder a sus propios historiales. La decisión de hacerlo sin por gran parte del sector es vista como un hito para la aplicación real del reglamento europeo y una llamada de atención para la transparencia en la generación automática de textos.
En el futuro, se espera que los métodos de marcado se vuelvan más robustos y que surjan estándares interoperables entre distintos proveedores de IA. La pregunta sigue siendo: ¿la marca de agua de Claude es una garantía real o simplemente un símbolo de buena voluntad en el cumplimiento de las obligaciones legales? El tiempo y las herramientas de detección dirán.
Lo cierto es que la primera piedra ya está puesta: el contenido generado por Claude ya lleva una huella invisible que no se percibe a simple vista pero que está destinada a ser rastreada. Para los usuarios, la marca no implica un cambio en la calidad o el acceso a las respuestas, pero sí abre un debate de fondo sobre la autoría, la privacidad y la exigencia regulatoria en el entorno de la IA generativa.
Samsung aprovecha la alta demanda de IA para subir el precio de sus chips
El sector de los semiconductores vive una auténtica revolución. La inteligencia artificial ha disparado la demanda de chips de última generación y las fundiciones que los fabrican están al límite de su capacidad. En este contexto, Samsung Electronics ha decidido aprovechar la coyuntura y ha subido los precios de sus servicios de fabricación por contrato entre un 10% y un 15%, según fuentes cercanas a la compañía. Esta medida, que ya se ha aplicado a nuevos pedidos, refleja el creciente poder de negociación de la firma surcoreana.
La decisión no llega sola. La taiwanesa TSMC, que controla más del 70% del mercado mundial de fundición, tiene sus líneas completamente ocupadas por gigantes como Apple o Nvidia. Ante esa saturación, muchos fabricantes buscan alternativas y Samsung se ha convertido en el plan B perfecto. La falta de capacidad en TSMC ha abierto una ventana de oportunidad que el gigante coreano no ha dudado en aprovechar, aplicando subidas notables en sus procesos más avanzados.
Subida de precios en los procesos de 4 y 5 nanómetrosSegún ha podido saber Reuters, los incrementos afectan principalmente a los nodos de 4 nanómetros (SF4) y 5 nanómetros (SF5). En concreto, los clientes de China y Estados Unidos que contratan el proceso SF4 están pagando entre un 10% y un 15% más que el mes anterior. Los clientes taiwaneses, sin embargo, se han librado en parte: para ellos la subida se ha quedado en un 5% o un 10%. En el caso del proceso SF5, el aumento es similar, mientras que la tecnología de 8 nanómetros, más antigua y con menos presión, ha subido cerca de un 10%.
Estas subidas no son casualidad. La planta de Pyeongtaek, el gran complejo surcoreano donde se fabrican estos chips, lleva operando a plena capacidad desde finales del año pasado. Allí se producen tanto chips lógicos para clientes externos como Qualcomm, como matrices base para las memorias HBM de Samsung, un componente clave en los aceleradores de IA. Tanta demanda ha llevado a la empresa a ajustar sus tarifas sin miedo a perder pedidos.
¿Por qué Samsung puede permitirse subir precios?El motivo principal hay que buscarlo en el desequilibrio entre oferta y demanda. La inteligencia artificial está devorando capacidad de fabricación a nivel mundial, y no solo en las fábricas de TSMC. El mercado de fundición está completamente tensado y los clientes que necesitan chips avanzados se pelean por cada oblea disponible. Samsung, que según Counterpoint acapara alrededor del 7% de los ingresos mundiales de fundición frente al 70% de TSMC, ha visto cómo su capacidad se ha convertido en un bien preciado.
Además, las restricciones impuestas por Estados Unidos a la exportación de equipos avanzados para fabricar semiconductores a China han dejado a las empresas chinas con menos opciones. No les queda más remedio que acudir a fundiciones extranjeras como Samsung o Intel, y aceptar los precios que estas fijen. Esa dependencia ha dado a la surcoreana un poder de negociación que no tenía hace un año.
En Europa, esta subida de precios también se notará. Muchos fabricantes de automóviles, electrónica de consumo y dispositivos médicos dependen de estos chips avanzados. Aunque el impacto no será inmediato, es probable que los precios de los dispositivos acaben subiendo en los próximos meses si la tendencia continúa.
El impacto en clientes y en el mercado europeoLos clientes de Samsung se están viendo directamente afectados por esta subida. Empresas como Qualcomm, Tesla, Apple o Broadcom ya han firmado acuerdos con la firma surcoreana para asegurarse el suministro de chips, pero ahora tendrán que pagar más. En el caso de Apple, el acuerdo se anunció el año pasado para fabricar chips en la planta de Taylor, Texas, mientras que Tesla también ha recurrido a Samsung para sus procesadores. Broadcom confirmó en julio un acuerdo para producir semiconductores destinados a inteligencia artificial.
Uno de los nombres más sonados es el de Nvidia. Su CEO, Jensen Huang, confirmó en marzo que Samsung fabricará el nuevo procesador de inferencia de IA de la compañía. Este movimiento amplía aún más la exposición de Samsung al mercado de la inteligencia artificial, especialmente ahora que la firma trabaja en chips móviles de IA más inteligentes. También Google estaría en conversaciones para utilizar el proceso SF4, aunque la compañía no ha hecho comentarios al respecto. La demanda no deja de crecer y Samsung está dispuesta a sacar tajada.
Para el mercado europeo, la noticia tiene doble lectura. Por un lado, la subida de precios podría encarecer los dispositivos que dependen de estos chips, desde móviles hasta ordenadores o consolas. Por otro, la expansión de la capacidad de fabricación en occidente, como la nueva planta de Taylor, podría garantizar a medio plazo un suministro más estable y reducir la dependencia de Asia.
Perspectivas de rentabilidad y nuevos acuerdosEl negocio de fundición de Samsung lleva arrastrando pérdidas desde 2022. La amplia diferencia de participación de mercado con TSMC ha sido un lastre difícil de superar. Sin embargo, la combinación de mayor capacidad utilizada, mejores rendimientos y precios más altos podría dar la vuelta a la situación. Los analistas de BNK Investment & Securities, como Lee Min-hee, apuntan que si Samsung sigue subiendo precios, su división de fundición podría volver a ser rentable el próximo año, antes de lo previsto.
La propia compañía ya avanzó en julio que espera que su negocio de fundición vuelva a números negros gracias a la mayor utilización de sus fábricas y a una demanda más fuerte. Además, la previsión es que los procesos avanzados representen más de la mitad de los ingresos de la división este año, con la IA y la computación de alto rendimiento superando el 30% del total. Estas cifras demuestran el cambio de rumbo que está experimentando Samsung Foundry.
En cuanto a nuevos acuerdos, además de los mencionados, la compañía también trabaja en ampliar su capacidad en Estados Unidos. Samsung está acelerando la construcción de su segunda fábrica en Taylor, Texas, con una inversión de 17.000 millones de dólares. Esta planta producirá chips de 3 nanómetros y más avanzados, y se espera que esté operativa a finales de 2026, lo que supondrá más de 2.000 puestos de trabajo. Es un movimiento estratégico para acercar la producción a los grandes mercados y reducir la dependencia de Asia.
Con todo, la subida de precios de Samsung no es un hecho aislado. TSMC también ha aplicado incrementos y se espera que sus servicios más avanzados puedan encarecerse hasta un 25% en 2027. La carrera de la inteligencia artificial ha desbordado la capacidad instalada de toda la industria, y las consecuencias se están notando en toda la cadena de suministro. Para los consumidores, esto podría traducirse en dispositivos más caros a medio plazo, pero también en una mayor oferta de chips alternativos que reduzca el monopolio de TSMC. Lo que está claro es que Samsung ha encontrado el momento perfecto para hacer valer su papel en el mercado, y no piensa desaprovecharlo.
Cómo usar el modo incógnito en tu móvil Pixel y apps de Google
Seguro que alguna vez has querido buscar algo en tu móvil sin que el algoritmo de Google se quede con la copla o para que nadie que use tu teléfono vea tus curiosidades. Para esos momentos, los dispositivos Pixel y el ecosistema de Google ofrecen el modo incógnito, una herramienta que nos permite movernos por la red con un halo de discreción, evitando que se quede rastro de nuestra actividad en el almacenamiento local.
Sin embargo, hay que ir con pies de plomo porque mucha gente piensa que activar este modo es convertirse en un fantasma digital. La realidad es que, aunque ayuda a limitar la información que se guarda en el dispositivo, no nos hace invisibles ante los ojos de las empresas que gestionan la red o los propios servicios de Google. Vamos a analizar a fondo cómo funciona y cómo sacarle el máximo partido en cada aplicación.
El funcionamiento del modo incógnito en Google ChromeCuando abres una ventana privada en Chrome, el navegador crea una sesión totalmente independiente. Esto significa que no se inicia sesión automáticamente en tu cuenta de Google ni en otros portales, lo cual es ideal si estás usando un ordenador compartido o quieres comprar un regalo sorpresa sin que aparezcan anuncios relacionados después.
Es fundamental saber que, al cerrar todas las ventanas de incógnito, Chrome elimina los datos de sitios y el registro de navegación. No obstante, hay un par de cosas que se quedan: los marcadores que hayas añadido y los archivos que decidas descargar permanecerán en tu equipo hasta que los borres a mano. Además, por defecto, se bloquean las cookies de terceros, aunque puedes habilitarlas puntualmente si alguna web no carga bien.
Para entrar en este modo desde el ordenador, basta con ir al menú de tres puntos y elegir «Nueva ventana de incógnito», o usar los atajos y gestos de Google Chrome y Android como Ctrl + Mayús + N en Windows y ChromeOS, o ⌘ + Mayús + N en Mac. Para salir, simplemente cierra todas las pestañas privadas abiertas.
La verdad sobre la privacidad y el rastreoAquí es donde la cosa se pone interesante. A pesar de que el navegador no guarde el historial en tu móvil, tu proveedor de Internet (ISP), el administrador de la red de tu empresa o centro educativo y los propios sitios web que visitas pueden seguir viendo lo que haces. Google ha estado en el ojo del huracán y ha enfrentado demandas porque, según algunos usuarios, el modo incógnito de Chrome no es tan incógnito como se anunciaba.
Básicamente, el modo incógnito protege tu privacidad frente a otras personas que usen tu dispositivo, pero no frente a las entidades que gestionan la conexión. Los buscadores pueden seguir dándote resultados basados en tu ubicación o en la actividad de la sesión actual, aunque no tengan acceso a tu perfil histórico.
Navegación privada en otras apps de GoogleNo solo Chrome permite este anonimato; Google ha ido extendiendo esta funcionalidad a otras herramientas clave de tu Pixel para que tengas un control más granular:
- Buscador de Google: En la app principal, puedes tocar tu foto de perfil y seleccionar «Usar sin ninguna cuenta». Esto limpia el feed de Discover y evita que las búsquedas se asocien a tu perfil, aunque los enlaces que abras se abrirán en un navegador estándar.
- Google Maps: Es sencillísimo de activar tocando el icono de perfil y eligiendo activar modo incógnito en Google Maps. Es perfecto para buscar rutas o sitios sin que se guarden en tu historial de ubicaciones, aunque la precisión de algunas funciones puede bajar un poco.
- YouTube: Si quieres ver un tutorial cuestionable o un vídeo que no quieres que influya en tus recomendaciones, ve a tu perfil y activa el modo incógnito en YouTube para Android. Dejarás de recibir sugerencias basadas en tu gusto personal y no habrá rastro de lo visto en tu historial.
Para quienes buscan un nivel de seguridad más robusto que el modo incógnito estándar, existen navegadores diseñados específicamente para la privacidad en Android. Algunos de estos ofrecen bloqueadores de anuncios integrados y soporte para tecnologías como Web3 e IPFS, asegurando que no queden huellas digitales ni rastros de cookies una vez cerrada la aplicación.
Estas herramientas suelen incluir funciones de ocultación del agente para que los sitios web no sepan exactamente qué dispositivo estás usando, además de interfaces oscuras para no castigar la vista durante la noche y la posibilidad de elegir motores de búsqueda más privados como DuckDuckGo en lugar de Google.
Tener el control de nuestra huella digital en el móvil Pixel es posible combinando el uso de las pestañas privadas en Chrome, la opción de navegar sin cuenta en el buscador y los modos incógnitos de Maps y YouTube, siempre siendo conscientes de que la privacidad absoluta no existe y que los gestores de red y los servicios web mantienen cierta capacidad de supervisión sobre el tráfico de datos.
Telegram da el paso para dominar la web con .gram
El fundador de Telegram, Pavel Durov, ha vuelto a mover ficha. El pasado 18 de agosto anunció en su cuenta de X que la compañía ha presentado formalmente ante la ICANN, el organismo que regula los nombres de dominio en internet, una solicitud para operar la extensión .gram. Si la propuesta sale adelante, los más de mil millones de usuarios de la plataforma podrían convertir sus nombres de usuario en direcciones web del tipo tunombre.gram, y además crear sitios interactivos sin necesidad de escribir código.
La noticia llega en un momento en el que Telegram busca consolidarse como algo más que una aplicación de mensajería. De hecho, la empresa ya cuenta con un ecosistema de bots de Telegram más útiles, canales y mini apps que lo convierten en una plataforma completa. Ahora, con este movimiento, pretende dar un salto hacia la infraestructura web, aprovechando la inteligencia artificial para que cualquiera pueda montar su página con un simple prompt. Pero el camino no será fácil: la ICANN tiene un proceso largo y lleno de requisitos que podría alargarse hasta 2028.
Una solicitud que busca más independenciaLa decisión de Telegram de solicitar su propio dominio de nivel superior no es casual. El pasado 13 de julio, los enlaces t.me, que se usan para compartir canales y perfiles, estuvieron caídos durante casi 19 horas. El motivo fue que el registro .me, gestionado por una entidad externa, aplicó un código de suspensión que Telegram no podía revertir por sí sola. Este incidente dejó en evidencia la dependencia de terceros para algo tan básico como los enlaces, y probablemente aceleró la estrategia de control total sobre su infraestructura.
Además, Telegram ha tenido que lidiar con presiones de gobiernos y reguladores. Francia mantiene una investigación desde la detención de Durov en 2024, Rusia emitió una orden de búsqueda internacional y la app fue retirada temporalmente de la App Store de Apple en agosto por contenido inapropiado. Con un dominio propio, la compañía podría reducir su exposición a decisiones externas, ya que sería ella misma quien gestionara los bloqueos o suspensiones, sin depender de registradores ajenos.
El largo camino ante la ICANNLa solicitud de Telegram se enmarca en el programa de nuevos dominios genéricos de nivel superior (gTLD) de 2026. La ventana de presentación cerró el pasado 12 de agosto, y la compañía se ha apuntado a tiempo. Ahora, la ICANN deberá revisar la petición, lo que incluye evaluaciones técnicas y financieras, así como un período de objeciones en el que gobiernos o titulares de marcas pueden presentar alegaciones. Según el proceso estándar, tras la publicación de los solicitantes (prevista para finales de octubre), se abren más de cien días para impugnaciones, y la delegación inicial podría llegar entre 12 y 18 meses después, si todo va bien. Es decir, no sería operativo antes de finales de 2027 o ya en 2028.
Uno de los aspectos que más ha llamado la atención es la promesa de que los usuarios podrán crear sitios web con un solo prompt. Durov explicó que Telegram podría alojar esas páginas y que la inteligencia artificial se encargaría de construirlas. Sin embargo, no ha detallado cómo funcionará exactamente, ni si los dominios serán gratuitos o de pago, ni qué tecnología usará. Tampoco ha aclarado si estos dominios estarán vinculados a la red TON, aunque el nombre .gram sugiere una conexión con el ecosistema cripto.
La conexión con Gram: del cripto al dominioEl nombre elegido no es una casualidad. Gram era el nombre original del token que Telegram quiso lanzar en 2017 para financiar su red blockchain, un proyecto que se abandonó en 2020 tras una demanda de la SEC. La comunidad que continuó el desarrollo lo rebautizó como Toncoin, pero en junio de 2026, mediante una votación, se recuperó la denominación Gram. Así, el dominio .gram parece rendir homenaje a esa historia y podría integrarse con la cartera cripto sin custodia que Durov anunció en julio, pensada para los mil millones de usuarios.
No obstante, hay que tener en cuenta que ya existe un proyecto independiente de dominios .gram dentro del ecosistema TON, gestionado por la comunidad y sin relación directa con esta solicitud de Telegram a ICANN. Esto podría generar conflictos de intereses o al menos confusión entre los usuarios. Aún así, la propuesta de Durov va más allá: busca que la extensión .gram sea un dominio de nivel superior tradicional, supervisado por ICANN, y no un sistema basado en blockchain.
¿Qué podrán hacer los usuarios con .gram?Si la solicitud prospera, los usuarios de Telegram podrían obtener direcciones web únicas como su nombre de usuario. Por ejemplo, alice.gram. Estas direcciones servirían para alojar sitios web interactivos, posiblemente integrados con las mini apps que ya existen en la plataforma. La idea es que cualquiera pueda tener su espacio en internet sin necesidad de conocimientos técnicos, gracias a la IA. Imagina que un creador de contenido puede ganar dinero en Telegram montando una página con sus vídeos, un botón de donación o un chat directo con sus seguidores, todo desde Telegram.
Sin embargo, aún quedan muchas preguntas por responder. ¿Los dominios serán gratuitos o de pago? ¿Se podrán transferir o vender? ¿Cómo se moderará el contenido? ¿Qué ocurrirá con las marcas registradas? La ICANN exige mecanismos para resolver disputas, y Telegram tendrá que demostrar que puede gestionar un registro de dominios de forma segura y fiable. Además, la compañía deberá firmar un acuerdo con ICANN antes de que el dominio se active en el sistema global de internet.
Mientras tanto, los usuarios tendrán que esperar. El proceso administrativo es largo y no hay garantías de éxito. Pero lo que está claro es que Telegram no se conforma con ser una app de mensajería, y con este movimiento busca consolidarse como una plataforma integral donde la identidad digital, la comunicación y la creación de contenido converjan. Aunque aún no hay fechas, la simple solicitud ya ha generado expectación en la comunidad tecnológica y entre los inversores, que ven en este paso una señal de hacia dónde se dirige la empresa.
En definitiva, la petición de .gram es un primer paso administrativo, no una autorización definitiva. Habrá que esperar a que la ICANN publique el listado de solicitantes y a que se resuelvan las posibles objeciones. Si todo va bien, veremos los primeros dominios .gram operativos dentro de un par de años. Mientras tanto, Telegram seguirá dependiendo de su infraestructura actual, pero con la vista puesta en un futuro donde el control de sus enlaces y servicios esté en sus propias manos.
Guía completa de los gestos y trucos ocultos de WhatsApp
Si piensas que ya dominas WhatsApp a la perfección, puede que te lleves una sorpresa. La aplicación de Meta no deja de evolucionar y, entre actualización y actualización, han ido colando funcionalidades y gestos que pasan desapercibidos para la mayoría, pero que te hacen la vida mucho más fácil en el día a día.
Domina las videollamadas: Reacciones y turnos de palabraPara quienes usan WhatsApp como alternativa a plataformas como Zoom o Google Meet, han llegado novedades que cambian la dinámica de las llamadas. Ahora es posible solicitar la palabra de forma elegante mediante el gesto de levantar la mano. Esto evita que tengas que interrumpir a alguien a mitad de frase, algo que siempre queda un poco mal en entornos laborales o clases virtuales.
Para activar esta opción, solo tienes que ir al menú de los tres puntos en el móvil o al icono de emoticonos si estás en el ordenador y elegir Levantar la mano. Una vez que los demás ven que quieres intervenir, puedes esperar tu turno y, si al final ya no hace falta que hables, puedes darle a Bajar la mano para limpiar la pantalla.
Además de esto, las videollamadas ahora permiten añadir reacciones con emojis en tiempo real. Basta con entrar en el menú de opciones y elegir el emoticono que mejor represente tu estado de ánimo. Si te equivocas o quieres cambiarlo, solo tienes que tocar el emoji actual y elegir otro de la amplia biblioteca disponible.
El secreto para organizar tus chats sin volverte locoA veces, la pantalla principal de WhatsApp parece una jungla de grupos y mensajes pendientes. Para solucionar esto, existe un gesto muy sencillo: deslizar ligeramente hacia abajo en la pestaña de chats. Al hacerlo, aparecerá una barra de filtros inteligentes que te permite separar el grano de la paja.
- No leídos: Ideal para localizar rápidamente esos mensajes que se nos han pasado por alto.
- Favoritos: Para tener a mano a las personas o grupos que más consultamos.
- Grupos: Filtra todas las conversaciones colectivas para limpiar la vista.
Lo más potente de este sistema es que puedes crear listas personalizadas pulsando el botón «+». Así puedes organizar tus chats por categorías, como «Trabajo», «Familia» o «Viajes», evitando tener que hacer scroll infinito. Un truco extra es que, si mantienes pulsado el filtro de no leídos, puedes marcar todos los chats como leídos de un plumazo, ahorrándote entrar uno por uno.
Aclarando dudas sobre los gestos de las manos y iOSEs común encontrar confusión sobre ciertos efectos visuales, como globos o corazones que aparecen al hacer gestos con las manos frente a la cámara. Es fundamental aclarar que estas reacciones de realidad aumentada 3D no son una función nativa de WhatsApp, sino que pertenecen a la aplicación FaceTime y a otras apps de videollamadas compatibles con iOS 17 en iPhone 12 o modelos superiores.
Si ves que a alguien le funcionan estos efectos y a ti no, probablemente sea porque dependen del sistema operativo y el hardware del dispositivo, y no de la aplicación de mensajería en sí. WhatsApp se centra más en estandarizar la experiencia entre Android e iOS, priorizando herramientas como el emoji de mano levantada que funciona en ambas plataformas.
Cómo acceder a las funciones BetaSi eres de los que no puede esperar a que las funciones lleguen a todo el mundo, puedes unirte al programa WhatsApp Beta. En Android se hace directamente desde la Play Store, buscando la app y comprobando si hay huecos en la sección de Programa Beta. En iOS, el proceso es a través de TestFlight.
Eso sí, ten en cuenta que estas versiones son para pruebas y pueden presentar errores de estabilidad o cierres inesperados, pero es la única forma de probar las herramientas antes que nadie y ver hacia dónde va la evolución de la plataforma.
Tanto la capacidad de organizar la bandeja de entrada mediante gestos de deslizamiento como la gestión de turnos en videollamadas demuestran que la app busca ser una herramienta integral. Al combinar la limpieza visual de los chats con una comunicación no verbal más fluida en las llamadas, WhatsApp se adapta a las necesidades del teletrabajo y la educación online, asegurando que la interacción sea mucho más ordenada y profesional para todos sus usuarios.
Claude ya puede enviar correos de Gmail por ti, pero con un control que debes conocer
El asistente de inteligencia artificial de Anthropic ha dado un paso más en su integración con Google Workspace. Desde hace unos días, Claude es capaz de redactar, responder y reenviar correos directamente desde Gmail, sin que el usuario tenga que intervenir en el último paso del envío. Esta novedad, que la compañía confirmó a través de su cuenta oficial en X y en su documentación de soporte, amplía las capacidades del conector que hasta ahora solo permitía leer y preparar borradores.
La idea, según explica Anthropic, es que el asistente pueda completar tareas de gestión de correo de forma autónoma cuando el usuario así lo decida. Hasta ahora, Claude podía analizar la bandeja de entrada y generar un texto, pero el envío siempre quedaba en manos de la persona. Con esta actualización, el flujo se simplifica: basta con pedirle a la IA que conteste un hilo concreto para que se encargue de escribir la respuesta y lanzarla a los destinatarios. Eso sí, la compañía ha dejado claro que la aprobación manual sigue activa por defecto, por lo que el sistema solicita permiso antes de cualquier acción de escritura, al menos hasta que el usuario modifique esa preferencia.
El anuncio ha generado bastante expectación, sobre todo por las implicaciones de que un modelo de lenguaje tome decisiones en un terreno tan delicado como el correo electrónico. Pero Anthropic ha querido quitar hierro al asunto explicando que el nivel de autonomía no es un interruptor mágico, sino una cuestión de permisos que se pueden ajustar de forma individual o, en entornos corporativos, a nivel de organización. En cualquier caso, la función solo está disponible para los clientes de pago; las cuentas gratuitas no pueden ni siquiera vincular su Gmail con esta herramienta.
¿Qué puede hacer realmente Claude con tu bandeja?Gracias a la actualización del conector de Google Workspace, Claude ya no se limita a extraer datos de la bandeja. Además de localizar mensajes mediante consultas en lenguaje natural, puede consultar metadatos de los adjuntos, organizar etiquetas dentro de los hilos y, por supuesto, crear y enviar respuestas. El usuario solo tiene que pedirle que conteste a una conversación para que el sistema recupere el contexto, prepare el texto y proceda a despacharlo sin que haya que pasar por Gmail.
Otro detalle relevante: en los planes Team y Enterprise, los administradores tienen la última palabra sobre cómo se comportan estas herramientas. La documentación de Anthropic indica que los propietarios pueden decidir si los miembros del equipo tienen permitido autorizar envíos automáticos sin confirmación en cada ocasión, lo que abre la puerta a una automatización más fluida en procesos muy marcados. También pueden bloquear por completo esta capacidad en su organización para evitar sorpresas, algo que las empresas probablemente agradecerán.
Por supuesto, la posibilidad de actuar sin revisión previa no está exenta de riesgos. Un fallo de contexto, una respuesta mal formulada o un destinatario que no corresponde son errores que pueden tener consecuencias reales en el ámbito profesional. Por eso, la compañía mantiene la idea de que la aprobación esté habilitada inicialmente, y eso permite conservar un equilibrio entre utilidad y control. La clave está en que cada usuario ajuste el nivel de permiso según su confianza en la IA y el tipo de comunicación que gestione, ya sea interna, con clientes o con proveedores.
Cómo se activa el envío automático de correosPara aprovechar esta funcionalidad, el proceso es bastante directo pero exige una condición previa: tener una cuenta de pago de Claude. Quienes usan la versión gratuita no podrán conectar Google Workspace ni probar el envío autónomo, ya que es una de las características diferenciadoras del plan Pro. Una vez cumplido este requisito, el usuario debe acceder a la sección de conectores dentro de la interfaz de chat y autenticar su cuenta de Google.
En el paso de autenticación, el sistema muestra la pantalla de OAuth con los permisos que se van a otorgar, incluido el relacionado con el envío de correos. Después de la vinculación, se puede elegir el modo de funcionamiento del conector: exigir aprobación antes de cada acción (que es el ajuste predeterminado) o dar autorización para que Claude responda, reenvíe y envíe mensajes sin consultar previamente. Además, si se trata de un plan empresarial, el propietario del espacio debe habilitar la herramienta para todo el equipo antes de que cualquier miembro pueda autenticarse.
Otra cuestión que ha llamado la atención es la relación entre estos permisos y otras herramientas de Google. Claude también puede conectarse con Google Calendar para organizar eventos y con Google Drive, donde puede compartir, mover y eliminar archivos siguiendo las mismas directrices. Es una evolución que refuerza el objetivo de que el asistente no se quede en un mero generador de texto dentro de un chat, sino que realmente pueda ejecutar tareas en las plataformas de uso diario de la gente. Eso sí, siempre bajo el paraguas de la gestión de permisos
En el caso de Drive, además, hay una característica interesante: la integración puede acceder a los metadatos de los documentos, pero no a su contenido interno directamente. Una limitación que no impide, por ejemplo, organizar carpetas o modificar el estado de un archivo si el usuario se lo pide. En Gmail ocurre algo parecido con los adjuntos: Claude puede saber si hay archivos y leer sus metadatos, pero no extraer el contenido. Eso mantiene un cierto colchón de privacidad, lo que ayuda a bajar los humos de quienes temen una invasión total de la IA en sus comunicaciones.
El control, la pieza clave en esta novedadLa noticia ha generado opiniones de todo tipo en redes. Hay quienes lo ven como un alivio, ya que reduce la fricción en tareas repetitivas como el envío de respuestas. Otros, en cambio, prefieren mantener la supervisión humana para evitar problemas. La realidad, como suele ocurrir, está en un término medio. Anthropic ofrece una doble alternativa: dar al usuario el poder de configurar que todo se envíe sin revisión o que se pida autorización, y es ese punto el que hace que la función no sea unanueva zona de juego descontrolada.
Desde el punto de vista técnico, esta actualización pone de manifiesto hacia dónde se dirigen los asistentes de IA generativa. Ya no basta con que un bot mantenga una conversación coherente, sino que debe tener la capacidad de actuar sobre servicios externos y hacerlo de manera segura. La integración con Gmail es un buen ejemplo de como la autonomía de la IA se mide en cuánto puedes confiar en sus acciones, no solo en sus palabras. No es el primer movimiento en esa dirección, y seguramente no será el último.
En cuanto al despliegue, Anthropic ha ido a a una comunicación que ha sorprendido con las claras condiciones. La página de soporte confirma que el envío, la respuesta y el reenvío son posibilidades reales, aunque siempre se alinean con los permisos que establezca el usuario o el administrador de una organización. En los planos personales, el usuario tiene que conectar su cuenta y decidir si quiere que la IA se convierta en un empleado digital con autonomía total o en un asistente que lo haga en red con su confirmación previa.
La capacidad de envío autónomo es, sin duda, la que más revuelo ha causado. Pero conviene no perder de vista que el resto de las herramientas de conectividad con Gmail también ha mejorado con el tiempo. El lenguaje natural de las consultas, la estructuración de hilos o el acceso a información de adjuntos son funciones que hacen la jornada más ligera, incluso en los planes básicos de pago. Aunque el foco mediático esté sobre el botón de “enviar sin revisar”, la realidad es que Claude se está convirtiendo en una pieza cada vez más hábil dentro del ecosistema de Google Workspace.
Y lo que lo acompaña es la actitud de Google Drive, que recibe una actualización de un pelaje similar. En su caso, el objetivo no es tanto la gestión de los mensajes como la administración de archivos, permitiendo a la IA compartir, mover, renombrar o eliminar documentos cuando el usuario se lo pida. La compañía asegura que todo esto se realiza respetando los permisos ya existentes de la cuenta de Google, por lo que la IA no puede hacer nada que el dueño de la cuenta no tenga permitido hacer por su cuenta.
Dicho con otras palabras, el nivel de independencia que se le deja al asistente decide cada usuario. Así que no estamos ante un escenario donde la IA decide la agenda de las personas, sino ante una herramienta que ejecuta lo que se le encarga si se le dan los permisos suficientes. Habrá que vigilar cómo se comporta en la práctica, pero la arquitectura de control que ha montado Anthropic en esta área juega, al menos sobre el papel, en favor de un uso responsable de la tecnología.
Modo Running de Spotify: Música Sincronizada con tu Entrenamiento
Si eres de los que no puede dar un solo paso sin música, sabrás que encontrar la canción exacta que encaje con tu zancada puede ser un quebradero de cabeza. Spotify se ha dado cuenta de que el ritmo cardiaco y el tempo musical van de la mano, y por eso ha sacado el Modo Running, una herramienta diseñada para que la banda sonora se adapte a tu cuerpo y no al revés.
Esta funcionalidad no es una simple lista de reproducción, sino una experiencia personalizada que convierte tus canciones favoritas en sesiones de entrenamiento dinámicas. Ya sea que estés preparándote para una maratón, salgas a trotar un rato para despejar la mente o simplemente des la vuelta al barrio a paso tranquilo, la app se encarga de que no pierdas el ritmo.
¿En qué consiste exactamente el Modo Running?La meta principal de esta herramienta es eliminar las distracciones. En lugar de estar tocando la pantalla del móvil mientras corres para cambiar de tema, Spotify sincroniza los ritmos con el tempo que tú mismo hayas marcado. De esta forma, las transiciones entre canciones son fluidas y sin cortes, evitando que te desmotives en mitad de un esfuerzo.
Lo más potente es que puedes elegir entre 25 ajustes predefinidos para configurar tu carrera. No se trata de darle al play y ya; puedes personalizar el tipo de entrenamiento según lo que necesites ese día:
- Ritmo constante: para mantener una velocidad uniforme durante todo el trayecto.
- Intervalos: ideal para quienes buscan mejorar su velocidad con cambios de ritmo.
- Entrenamiento en pirámide: para ir aumentando y disminuyendo la intensidad progresivamente.
Además de la modalidad, tienes el control total sobre la duración de la sesión, las pulsaciones por minuto (BPM) y el género musical que prefieras para acompañarte en el camino.
Acceso y disponibilidad: ¿Quién puede usarlo?Aquí es donde viene la letra pequeña. Solo los usuarios Premium de iOS pueden acceder a esta herramienta. Si tienes un iPhone y pagas la suscripción, puedes encontrar esta opción dentro del Centro de Fitness (Fitness), un espacio que nació hace unos meses gracias a una alianza con Peloton y que ofrece entrenamientos guiados.
En cuanto a la geografía, el despliegue ha sido limitado. Actualmente está activo en Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, Irlanda, Australia, Nueva Zelanda y Suecia. Lamentablemente, quienes residimos en España, México o el resto de Latinoamérica tendremos que armarnos de paciencia, ya que Spotify no ha soltado prenda sobre cuándo llegará al resto del mundo o si aterrizará en dispositivos Android.
Alternativas para quienes no tienen accesoSi no vives en esos países o usas Android, no todo está perdido. Aunque no tengas el modo automatizado, puedes conseguir algo muy parecido. Si escribes «Running» en el buscador de la aplicación, Spotify te sugerirá playlists diseñadas específicamente para correr, basándose en tus gustos personales y añadiendo algunas recomendaciones extra. También tienes la opción de explorar listas públicas creadas por otros corredores que comparten tus mismos objetivos.
El Modo Running promete revolucionar la forma de entrenar al integrar la música directamente en la planificación deportiva, permitiendo que el flujo sonoro se adapte a las fases de la carrera y ofreciendo incluso guías de audio opcionales (aunque por ahora solo en inglés) para no perder el norte durante el ejercicio.
Más novedades: Notas de UsuarioAprovechando que Spotify quiere hacer la experiencia más humana, han lanzado las Notas de Usuario. Esta función permite añadir un comentario personal a cualquier canción de tus playlists. Puedes escribir por qué añadiste ese tema, qué sentías en ese momento o un recuerdo asociado a la pista. Lo curioso es que está disponible para todos, seas usuario gratuito o Premium, y solo requiere tener más de 16 años.
El Modo Running promete revolucionar la forma en que entrenamos al integrar la música directamente en la planificación deportiva, permitiendo que el flujo sonoro se adapte a las fases de la carrera y ofreciendo incluso guías de audio opcionales (aunque por ahora solo en inglés) para no perder el norte durante el ejercicio.
