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Actualidad en 3DJuegos - Vie, 27/02/2026 - 18:19
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Solución a fallos de apps con VPN: guía completa y práctica

Actualidad en Androidsis - Vie, 27/02/2026 - 15:31

Usar una VPN se ha vuelto algo de lo más normal para cuidar la privacidad y saltar bloqueos geográficos, pero no todo es tan idílico: a veces, al activarla, ciertas apps o páginas dejan de funcionar, cargan a medias o directamente muestran un aviso pidiéndote que apagues la VPN. Puede pasar con bancos, plataformas de streaming, webs del trabajo o incluso con redes sociales cuando viajas.

Cuando ocurre esto es fácil volverse loco pensando que la culpa es siempre de la app o de la conexión, pero en realidad suele tratarse de una combinación de bloqueos por seguridad, restricciones por país y fallos de configuración en la propia VPN o en el sistema. La buena noticia es que, con unos cuantos ajustes y entendiendo qué está pasando por debajo, se puede minimizar bastante el problema sin tener que estar conectando y desconectando la VPN todo el rato.

Por qué algunas apps y webs fallan al usar una VPN

El primer punto clave es entender que, al conectarte con una VPN, tu tráfico sale a Internet desde una dirección IP distinta y normalmente desde otro país. Para muchos servicios eso es sospechoso por defecto, sobre todo si detectan cambios bruscos de ubicación o si esa IP ha sido usada antes para abusos o intentos de ataque.

En bancos, servicios corporativos o administraciones online, es bastante común que el sistema de seguridad bloquee o limite accesos que vengan desde IPs de otros países o de rangos marcados como de VPN. No es que tu VPN sea peligrosa, es que el servidor interpreta que estás en un contexto de riesgo (por ejemplo, inicio de sesión desde otro continente) y, por precaución, te corta el acceso o exige verificaciones adicionales.

También influyen los bloqueos por derechos de contenido. Muchas plataformas de streaming, webs de televisión o servicios de juegos aplican restricciones geográficas muy estrictas. Cuando detectan tráfico saliendo de IPs asociadas a VPN, las incluyen en listas negras para evitar que los usuarios “se muevan” virtualmente de país y accedan a catálogos que no les corresponden.

Por último, hay un componente puramente técnico: algunas VPN menos cuidadas reciclan un rango pequeño de IP, usan protocolos antiguos o mal configurados o tienen servidores saturados. Eso provoca lentitud, cortes, errores de conexión y que tus peticiones terminen fallando aunque la web, en teoría, no bloquee VPNs.

Bloqueos típicos: bancos, streaming, trabajo y censura

Uno de los casos más frecuentes es el de las aplicaciones bancarias y la banca online. Estas plataformas analizan desde dónde te conectas, si tu IP está asociada a un país inusual para tu historial, e incluso si tu proveedor es conocido por ser un servicio de VPN. Si algo no encaja, te pueden pedir que confirmes el inicio de sesión desde la app móvil, por SMS o, directamente, negar el acceso.

Algunos clientes han visto cómo, al conectarse a Internet con su operador desde un nodo en otro país (por ejemplo, que la red móvil te saque por una IP de Rumanía) o usando VPN, sus bancos deniegan el acceso por seguridad hasta que lo autorizan desde otra vía. No es que la VPN rompa nada, es la política del banco contra accesos sospechosos.

En el mundo del streaming, servicios como Netflix, HBO Max, Disney+ o Movistar Plus controlan muy de cerca las licencias por país. Saben que muchas personas usan VPN para ver series y pelis de otros catálogos, por lo que mantienen bases de datos con IPs sospechosas de corresponder a VPN. Cuando te conectas desde una de ellas, pueden mostrar mensajes tipo “has desactivado el proxy o la VPN” o simplemente no dejar reproducir el contenido.

Algo parecido pasa con algunas plataformas de juegos online, webs de apuestas o contenidos con regulación local estricta. Si la IP de tu VPN sale en un país donde el servicio no está autorizado o su uso está monitorizado, se te puede bloquear por motivo geográfico o legal, aunque tú realmente estés en otro sitio distinto físicamente.

En países con fuerte censura digital, como China, Rusia o ciertas zonas de Oriente Medio, muchas VPN estándar ni siquiera llegan a conectar o lo hacen de forma muy inestable. Allí se utilizan técnicas de inspección profunda de paquetes (DPI) para detectar y cortar el tráfico típico de VPN y túneles cifrados, lo que obliga a usar soluciones más avanzadas, como servidores ofuscados o combinaciones con herramientas tipo Shadowsocks.

Problemas técnicos habituales al conectar la VPN

Más allá de los bloqueos por parte de las webs, hay toda una serie de fallos de conexión estrictamente técnicos que pueden hacer que la VPN no funcione bien o que, al activarla, pierdas acceso a Internet o a determinadas aplicaciones.

Uno de los motivos más frecuentes es que el firewall o el router estén bloqueando los puertos necesarios para la VPN. Muchos clientes usan puertos como el 1194 TCP/UDP o el 443 TCP, y si alguna regla de seguridad los filtra o redirige de manera incorrecta, la conexión se queda a medias o ni siquiera llega a iniciarse.

También es fácil que la culpa sea de la propia conexión a Internet: una WiFi inestable, cortes en la red del operador, un cable Ethernet defectuoso o un router colgado pueden hacer que parezca que la VPN va mal cuando, en realidad, lo que ocurre es que no hay conectividad sólida hacia el exterior. Antes de volverse loco con ajustes, conviene probar a navegar sin VPN para comprobar si el fallo está realmente en la conexión básica.

Otro foco clásico de dolores de cabeza son los errores de configuración o perfiles corruptos. Si has tocado opciones avanzadas, cambiado DNS, MTU, cifrados o protocolos sin tenerlo muy claro, es posible que el cliente no negocie bien con el servidor. En esos casos, restaurar la configuración por defecto o reinstalar el programa suele ser mano de santo.

Por último, hay que mencionar las credenciales: introducir mal el usuario o la contraseña, usar un certificado caducado o tener permisos insuficientes en un entorno corporativo puede derivar en mensajes de error vagos y conexiones que nunca llegan a establecerse. Conviene revisar siempre que tu suscripción sigue activa y que los datos de acceso son correctos.

Fallas de VPN en móvil: Android e iOS

En teléfonos Android y iPhone es bastante habitual que, al instalar una app de VPN, se den problemas específicos de permisos o de cambios de red. Muchas veces la VPN funciona sobre WiFi pero se cae al pasar a datos móviles, o al revés.

En Android, por ejemplo, en el menú de Ajustes (Red e Internet > VPN) puedes ver el perfil creado por la app. Si no se ha concedido el permiso para crear conexiones VPN o se ha desactivado por error, la app no podrá establecer el túnel aunque parezca que está conectada. Es importante revisar que el perfil esté activo y con los protocolos adecuados marcados.

También hay que tener en cuenta que cambiar constantemente entre WiFi y datos hace que el sistema cierre y abra interfaces de red, lo que puede provocar que la VPN pierda el túnel y haya que reconectar. Algunas apps gestionan esto mejor que otras, pero es normal notar pequeños cortes si la señal va y viene o si el móvil entra en modo ahorro de batería agresivo.

En iOS, los perfiles de VPN se integran en los ajustes del sistema y, si has tenido varias VPN instaladas antes, es posible que los perfiles antiguos sigan activos o provoquen conflictos. Para estos casos, lo recomendable es eliminar cualquier configuración vieja y dejar solo la del servicio que uses ahora.

En entornos de empresa, además, pueden existir políticas MDM (gestión de dispositivos móviles) que fuerzan el uso de cierto tipo de túnel (por app, siempre activa, etc.) y que entren en conflicto con VPNs personales de terceros. Si notas cosas raras en un móvil gestionado por tu empresa, seguramente toque consultar con el departamento de IT.

Errores avanzados: certificados, AOVPN y acceso remoto

En entornos Windows corporativos es muy común utilizar soluciones de VPN de acceso remoto siempre activa (AOVPN), con túneles basados en certificados, directivas de red (NPS) y servicios como Enrutamiento y Acceso Remoto (RRAS). Aquí pueden aparecer errores bastante crípticos si algo no está bien amarrado.

Por ejemplo, cuando el servidor usa un certificado con comodines o emitido por una entidad de certificación inesperada, se pueden producir fallos en conexiones L2TP/IPsec con códigos tipo 787, 13801 o 13806, indicando que el certificado no es válido para la autenticación esperada o que el cliente no encuentra una raíz de confianza adecuada.

Otros errores frecuentes (800, 809, 812, etc.) apuntan a problemas como túneles que no se pueden establecer, servidores que no responden por culpa de un firewall o NAT intermedio, o métodos de autenticación que no coinciden entre el perfil del cliente y la configuración del servidor RAS/VPN. En estos casos suele tocar revisar políticas de seguridad, protocolos permitidos y grupos de usuarios autorizados.

También se dan escenarios en los que, tras conectar la VPN, el equipo deja de tener Internet. Esto ocurre muchas veces cuando la configuración de la VPN fuerza a que toda la salida a Internet use la puerta de enlace remota. Si esa red no está preparada para enrutar tu tráfico general hacia fuera, te quedarás sin acceso a la web aunque la VPN aparentemente esté activa.

Cuando los problemas se complican, en entornos Microsoft se suele recurrir a herramientas de diagnóstico como TSS, que permiten recopilar trazas y registros detallados de cliente y servidor. Estos paquetes de datos se comprimen y se analizan posteriormente para ver en qué punto exacto se rompe la negociación del túnel.

Cómo arreglar apps y webs que fallan con VPN

Una vez vistas las causas, toca meter mano. El primer paso siempre es comprobar que tu conexión base funciona bien antes de culpar a la VPN o a la app. Navega sin VPN, reinicia el router, desconéctate y vuelve a conectarte a la WiFi, verifica que los cables estén bien y que el operador no tenga una incidencia general.

Si la red va fina sin VPN, lo siguiente es revisar la app: asegurarte de que tienes la última versión instalada, salir completamente de la aplicación y abrirla de nuevo. Si sigue fallando, desinstalar, reiniciar el dispositivo e instalar de nuevo el cliente VPN suele solucionar muchos problemas de perfiles corruptos y restos de configuraciones antiguas.

Es recomendable también revisar la configuración y, si has toqueteado mucho, volver a los valores por defecto. Los proveedores suelen ofrecer una opción de “restaurar ajustes” o incluso guías para dejar la app limpia de restos de instalaciones previas que puedan interferir.

Otro truco efectivo es cambiar de servidor dentro de la propia VPN. Si el que usas está saturado, en lista negra o simplemente tiene problemas técnicos, al pasar a otro nodo del mismo país o de un país distinto puedes recuperar el acceso a las apps conflictivas. Muchas VPN ofrecen servidores específicos para streaming, juegos o descargas que están más afinados para ciertos usos.

Cuando el problema está claro con un país concreto (por ejemplo, una web solo funciona desde Alemania y tú estás saliendo por un servidor de Estados Unidos), basta con conectarse a un servidor en el país adecuado. A veces hace falta ir probando varias localidades dentro del mismo país hasta encontrar una IP que no esté bloqueada por el servicio que quieres usar.

Split tunneling: cuando solo algunas apps deben pasar por VPN

Si te pasa que una app específica (como la del banco) se niega a funcionar con VPN y no quieres estar quitando y poniendo el túnel, te puede salvar la vida el llamado túnel dividido o split tunneling. Esta función está disponible en muchas VPN actuales como NordVPN, Surfshark o CyberGhost.

Con el split tunneling puedes decidir qué tráfico va por la VPN y qué tráfico sale directo a Internet. Por ejemplo, puedes hacer que solo el navegador pase por la VPN mientras que la app del banco, un juego online o la app de correo se conecten sin cifrado extra, utilizando directamente la conexión normal del dispositivo.

También se puede configurar al revés: que todo el tráfico vaya por la VPN salvo unas pocas aplicaciones concretas que excluyes. Así puedes seguir usando tus servicios sensibles sin levantar sospechas (porque verán tu IP real y tu país real) y mantener al mismo tiempo protegido el resto de tu uso de Internet. Esto también ayuda a evitar fugas fuera de tu VPN en escenarios concretos.

No todas las plataformas implementan el split tunneling igual. En algunos casos se aplica por aplicación, en otros por tipo de tráfico, e incluso hay soluciones por dominio o por rango de IP. Lo importante es activarlo y añadir manualmente las apps problemáticas a la lista de exclusión si ves que no se llevan bien con la VPN.

En sistemas donde no existe split tunneling nativo, una alternativa es usar una VPN configurada en el router para los dispositivos del hogar y dejar el móvil fuera o viceversa, aunque eso ya requiere algo más de mano con la configuración de red y no siempre es viable para todo el mundo.

Elegir bien tu proveedor: calidad, protocolos y reputación

No todas las VPN juegan en la misma liga. Los servicios gratuitos o de dudosa reputación suelen reciclar muy pocas IP, lo que provoca que sus rangos acaben en listas negras de grandes proveedores de contenido, bancos y webs sensibles en muy poco tiempo.

Además, muchas de esas VPN gratuitas usan protocolos anticuados y cifrados débiles, lo que no solo afecta al rendimiento (más lentitud y más cortes) sino que también puede poner en riesgo tu privacidad. Algunas incluso monetizan el servicio recopilando y vendiendo datos de navegación, algo totalmente contrario a lo que se espera de una VPN.

Frente a eso, los servicios de pago de buena reputación suelen ofrecer una red amplia de servidores repartidos por muchos países, varios nodos por ubicación, funciones como split tunneling, servidores ofuscados y protocolos modernos como WireGuard, que ofrecen mejor velocidad y estabilidad que otros más antiguos como OpenVPN en muchas situaciones.

Al elegir proveedor conviene fijarse en si mantienen apps actualizadas para todas las plataformas que uses (Windows, macOS, Linux, Android, iOS, routers), si publican políticas claras de no registro (no-logs) y si han pasado auditorías independientes. Eso da pistas de que se toman en serio la seguridad y es menos probable que sufran bloqueos masivos o fallos graves.

También hay servicios más específicos como WARP de Cloudflare que se centran en mejorar la privacidad y la velocidad sin ofrecer realmente cambio de país. En estos casos, aunque no sirven para esquivar bloqueos geográficos, sí pueden ayudar a evitar ciertos bloqueos de tu operador o mejorar la estabilidad de la conexión sin tantos problemas de detección como una VPN clásica.

Consejos extra para reducir errores y bloqueos

Para minimizar dolores de cabeza, merece la pena adoptar una serie de buenas prácticas: mantener siempre tanto la app de VPN como el sistema operativo actualizados, ya que muchas versiones nuevas corrigen fallos de conexión, huecos de seguridad y problemas de compatibilidad con redes y dispositivos modernos.

Si tu firewall o antivirus integran módulos de inspección de tráfico, es recomendable añadir la VPN a la lista de exclusiones o permitir explícitamente sus procesos, para evitar que el propio software de seguridad bloquee el túnel por confundirlo con tráfico malicioso.

Cuando detectes que una web concreta no se abre con la VPN pero sí sin ella, prueba a cambiar de protocolo (por ejemplo, de OpenVPN a WireGuard o IKEv2) desde los ajustes de la app. A veces basta con este cambio para que el tráfico deje de ser tan evidente como “típico de VPN” y la web deje de bloquearlo.

Si usas la VPN para acceder a servicios remotos de trabajo (escritorio remoto, servidores internos, etc.) y algo deja de funcionar, conviene también confirmar con el administrador de sistemas que no hayan cambiado políticas, certificados o reglas de acceso remoto. En entornos corporativos estos ajustes pueden cambiar sin que el usuario se entere.

Y si nada de esto funciona, casi todos los buenos proveedores de VPN tienen sistemas de soporte bastante decentes: centros de ayuda, chats, foros y correo. Allí puedes encontrar guías específicas para problemas con Netflix, bancos concretos, plataformas de juegos, móviles de ciertas marcas, etc., o abrir un ticket con registros para que te den una solución a medida.

Con todo lo anterior en mente, es más fácil entender por qué algunas apps o webs se resisten cuando usas una VPN y qué hacer para recuperar el acceso: desde elegir un proveedor fiable y un servidor adecuado, hasta tirar de split tunneling o revisar certificados y puertos, hay un buen abanico de opciones para conseguir que tu VPN proteja tu privacidad sin destrozar tu día a día digital.

Qué cambia entre desactivar y desinstalar apps en tu móvil

Actualidad en Androidsis - Vie, 27/02/2026 - 14:30

En el día a día vamos instalando apps casi sin darnos cuenta y, cuando la memoria empieza a llenarse o el móvil va más lento de la cuenta, nos preguntamos qué demonios hacer con tanta aplicación. En ese punto suele aparecer la duda: ¿qué cambia realmente entre desactivar y desinstalar apps, y qué pasa con sus datos y permisos?

Además, cada sistema lo llama de una forma diferente y no siempre es fácil entender si estamos borrando solo el acceso directo, la app completa o simplemente cortando su funcionamiento. Conocer la diferencia entre desinstalar, eliminar, inhabilitar y borrar datos te ayuda a ahorrar espacio, mejorar el rendimiento y proteger mejor tu privacidad.

Desactivar, inhabilitar, eliminar y desinstalar: conceptos que se lían

En Android y en iOS se mezclan varios términos que suelen usarse como si fueran lo mismo, pero no lo son. Desinstalar, eliminar, desactivar, inhabilitar, borrar datos o borrar caché describen acciones distintas sobre una aplicación y sobre su información.

Cuando se habla de desinstalar una app en sentido estricto, nos referimos a quitar del dispositivo el programa y sus archivos principales: en Android se borra el APK y sus directorios asociados, y en un ordenador se elimina el programa y los ficheros vinculados. Eliminar una app, según el contexto, puede significar lo mismo o puede referirse solo a quitar accesos directos o a borrar datos internos.

En iOS, por ejemplo, conviven la opción de eliminar app y la de desinstalar app (offload). En Android, en cambio, la palabra habitual es Desinstalar, que quita la aplicación, y Inhabilitar/Desactivar, que la deja instalada pero sin funcionar. Por eso es clave fijarse en el texto exacto que aparece en la pantalla antes de tocar a lo loco.

También hay que diferenciar entre “eliminar” iconos o accesos de la pantalla de inicio y borrar realmente la app. En muchos launchers de Android y en el propio iPhone puedes quitar solo el icono y dejar que la aplicación siga instalada, normalmente accesible desde el cajón de aplicaciones o la biblioteca de apps.

Qué significa desinstalar una app de verdad

Cuando desinstalas una aplicación en Android, iOS o en un ordenador, estás haciendo algo más que esconder su icono. El sistema borra el ejecutable principal (APK, binarios, etc.) y limpia la mayoría de carpetas de sistema asociadas a esa app, liberando el espacio que ocupaba el programa en sí.

En Android, al desinstalar desde Ajustes o desde el icono, se elimina el archivo APK y se purgan los directorios de almacenamiento de datos que esa app tenía reservados en la memoria interna. Eso implica que el programa deja de existir en el teléfono y, en principio, deja de poder ejecutarse y de consumir recursos o batería.

En un PC pasa algo parecido: la función de desinstalación está pensada para borrar el programa y sus archivos asociados de manera ordenada, mucho más completa que simplemente mandar una carpeta a la papelera. De hecho, a nivel técnico se distingue entre “eliminar” un archivo suelto y “desinstalar” un programa completo, siendo esto último lo que realmente limpia dependencias y entradas relacionadas.

Sin embargo, que se borre la app del dispositivo no significa que todos los rastros desaparezcan para siempre. Muchos servicios mantienen tu cuenta y tus datos en sus servidores, de modo que, aunque desinstales la aplicación del móvil, tu perfil o tu historial pueden seguir almacenados online si no cierras la cuenta desde la propia plataforma.

Eliminar vs desinstalar: cuándo se conservan los datos y cuándo no

En la práctica diaria, a menudo se habla de “eliminar” y “desinstalar” como sinónimos, pero conviene matizar. La diferencia importante no está tanto en la palabra como en si el sistema conserva o no los datos de la app.

En iPhone y iPad, al ir a Ajustes > General > Almacenamiento del iPhone y tocar una aplicación, verás dos botones: Desinstalar app y Eliminar app. Desinstalar en iOS significa que el sistema borra la app pero mantiene sus documentos y datos, mientras que eliminar borra tanto la app como la información asociada que esté en el dispositivo. Es decir, desinstalar en iOS ahorra espacio de la aplicación pero conserva contenido como sesiones, archivos o configuraciones locales.

En Android, lo normal es que la opción “Desinstalar” quite tanto la app como sus datos locales, aunque algunas configuraciones o cachés puedan quedar de forma residual. En el lenguaje de Android, si quieres conservar datos pero dejar de usar la app, lo que más se parece al “offload” de iOS es usar la nube de copia de seguridad o simplemente desactivar/deshabilitar, no desinstalar.

Además, existe la diferencia entre borrar caché y borrar almacenamiento o datos desde la información de la app. Borrar caché elimina archivos temporales para liberar algo de memoria, mientras que borrar almacenamiento borra de forma permanente la información de la aplicación (sesiones, configuraciones, bases de datos locales). Desinstalar, en muchos casos, equivale a hacer este borrado de datos más quitar el ejecutable.

En el terreno de la seguridad, también se habla de eliminar frente a borrar (wipe) datos: eliminar puede dejar la información recuperable, mientras que un borrado seguro la sobrescribe y la hace irrecuperable. En el uso cotidiano de apps móviles, lo relevante es entender si al desinstalar o eliminar se pierden o no los datos de usuario que te interesa conservar.

Qué pasa con apps de sistema: desactivar, inhabilitar y ADB

En Android hay un tercer concepto que da bastante juego: inhabilitar o desactivar aplicaciones. Esta opción aparece especialmente en apps de sistema o preinstaladas que no se pueden desinstalar de forma tradicional. Al desactivarlas, la app deja de ejecutarse, desaparece del cajón de aplicaciones, deja de consumir recursos y, en la práctica, queda “congelada”.

Eso sí, al inhabilitar una app no recuperas el espacio que ocupa el binario en la partición del sistema. Ganarás algo de memoria al borrar sus datos o su caché, pero el archivo principal seguirá ahí. Es un término medio útil: evitas que moleste o se ejecute sin tocar partes delicadas del sistema y, si quieres ir más allá, puedes hibernar apps con Greenify.

Para desactivar apps de sistema desde Android debes ir a Ajustes > Aplicaciones > Todas las aplicaciones, elegir la que no quieras y pulsar Inhabilitar/Desactivar. Algunas capas muestran mensajes de advertencia indicando que pueden dejar de funcionar otras funciones si tocas ciertas apps. Conviene hacer caso a esas avisos y no ir a ciegas, porque deshabilitar servicios críticos puede causar inestabilidad.

No todas las aplicaciones de sistema se pueden inhabilitar. Fabricantes y Google suelen proteger elementos como el navegador por defecto, el cliente de correo del sistema o herramientas de actualización. En ese caso, muchos usuarios recurren a una solución más avanzada: quitar apps de sistema con ADB desde un ordenador.

Eliminar apps de sistema con ADB: desinstalación profunda pero no definitiva

Mediante las herramientas de desarrollo de Android (Platform Tools) y el comando ADB Shell es posible “desinstalar” aplicaciones de sistema sin necesidad de root. Este proceso se suele hacer con instrucciones como pm uninstall –user 0 <nombre.del.paquete>, que quitan la instalación de la partición activa del usuario, pero no del sistema base.

En la práctica, esto actúa como una inhabilitación más agresiva: la app desaparece por completo para ese usuario, gana espacio en la partición de datos y no puede ejecutarse. Sin embargo, la aplicación sigue formando parte de la imagen del sistema, por lo que puede reaparecer tras una actualización mayor del firmware o al hacer un reseteo de fábrica.

Para usar este método hay que activar las Opciones de desarrollador (tocando varias veces en el número de compilación), habilitar la depuración USB, instalar las Platform Tools en el ordenador y ejecutar los comandos ADB adecuados. Es un proceso delicado que requiere saber exactamente qué paquete se está eliminando, porque si se quita una app crítica el teléfono puede empezar a fallar o incluso no arrancar correctamente. Si una app provoca cierres inesperados consulta soluciones para cierres inesperados.

Una forma de identificar el nombre del paquete es buscar la aplicación en Google Play y copiar de la URL el texto que aparece tras id=. Ese identificador se usa luego en el comando pm uninstall –user 0. Con este método se puede librar al móvil de gran parte del bloatware, pero siempre bajo tu responsabilidad.

Bloatware y apps preinstaladas: qué conviene quitar y qué mejor no tocar

Casi todos los móviles Android llegan con una colección generosa de apps preinstaladas: juegos de dudosa calidad, servicios promocionales, herramientas del fabricante y un buen paquete de aplicaciones de Google que quizá no piensas usar. Todo esto se conoce como bloatware.

Los juegos preinstalados suelen ser lo primero que sobra. Suelen estar ahí por acuerdos comerciales, rara vez ofrecen calidad, y muchas veces meten publicidad o notificaciones molestas. En general, si no los quieres, lo mejor es desinstalarlos directamente si el sistema lo permite; si no, al menos deshabilitarlos para que no den guerra.

También es frecuente encontrar servicios de terceros como Amazon, apps de compra, antivirus promocionales o tiendas de apps alternativas. Si no los utilizas activamente y no son críticos para el funcionamiento del sistema, lo razonable es deshabilitarlos o desinstalarlos para reducir consumo en segundo plano y ruido visual. Este tipo de aplicaciones suelen estar peor optimizadas y pueden mermar la batería sin que te des cuenta.

Dentro del paquete de Google hay herramientas como Play Libros, Play Películas, Música (si no la usas), Kiosco o Duo que para muchos usuarios son totalmente prescindibles. No suelen causar grandes problemas si se dejan ahí, pero si quieres un móvil más limpio puedes deshabilitarlas sin miedo en la mayoría de casos. Eso sí, no confundas esas apps opcionales con servicios clave como Google Play Services, que no deberías tocar. (ver casos de terminales con apps de Google preinstaladas).

Por último, muchos fabricantes incluyen sus propias apps de correo, galerías, chat entre dispositivos de la marca o utilidades de migración. Si usas alternativas (Gmail, Google Fotos, etc.) y tienes claro que no las necesitas, puedes inhabilitarlas. La regla de oro es no desactivar nada cuyo nombre huela a “seguridad”, “actualización”, “diagnóstico” o servicios de localización del sistema, porque suelen ser piezas importantes.

iPhone: desinstalar app frente a eliminar app y trucos para ahorrar espacio

En el ecosistema de Apple, el matiz entre desinstalar y eliminar está muy bien definido. Desde Ajustes > General > Almacenamiento del iPhone puedes ver todas tus apps, el espacio que ocupan y la fecha del último uso. Ahí aparecen dos opciones claras: Desinstalar app y Eliminar app.

Si eliges Desinstalar app, iOS borra el ejecutable de la aplicación y libera el espacio que ocupaba, pero mantiene intactos todos los documentos y datos asociados (archivos, configuración, estado de las partidas, etc.). Esto hace que puedas reinstalarla más adelante y recuperar todo tal y como lo dejaste, siempre que esos datos sigan en el dispositivo o estén sincronizados con iCloud.

Al elegir Eliminar app, el sistema se lleva por delante la aplicación y sus datos locales, de modo que recuperas más espacio pero pierdes la información guardada en el teléfono. Es la opción adecuada cuando sabes que no vas a volver a usar esa app o cuando quieres hacer una limpieza más agresiva.

iOS muestra una nube con una flecha hacia abajo en el icono de las apps que han sido desinstaladas pero no eliminadas. Al tocar ese icono, el sistema descarga y reinstala la aplicación, conectándola con los datos que había guardado. Es un truco muy interesante para móviles con poco espacio, porque permite “apartar” apps que no usas sin renunciar a su contenido.

Apple también ofrece la opción de “Desinstalar apps no utilizadas” de forma automática (en Ajustes > iTunes Store y App Store), que borra aplicaciones poco usadas manteniendo sus datos. Para usuarios que no quieren estar pendiente de la limpieza manual, es una manera cómoda de recuperar espacio con cierta inteligencia.

Impacto en rendimiento, batería y privacidad al quitar apps

Tener el móvil lleno de aplicaciones que no tocas desde hace meses no solo ocupa memoria; puede ralentizar el sistema, disparar el consumo de batería y abrir puertas innecesarias a problemas de privacidad o seguridad.

Muchas apps, incluso cuando no las abres, ejecutan procesos en segundo plano, sincronizan datos, consultan tu ubicación o acceden a la red. Si desinstalas o desactivas aquellas que no necesitas, se reduce el número de servicios activos y el procesador tiene menos trabajo, algo que se nota especialmente en móviles de gama media o antiguos. En estos dispositivos, una buena limpieza puede marcar la diferencia entre un teléfono eternamente lento y uno razonablemente fluido. Puedes limitar el uso de datos móviles por app.

En términos de batería, cada app que desaparece es una notificación menos, una actualización silenciosa menos, un servicio menos en memoria. Si eliminas programas que se mantenían siempre residentes (clientes de redes sociales, mensajería secundaria, juegos con notificaciones constantes), la autonomía diaria suele mejorar de forma bastante evidente.

En cuanto a privacidad, hay dos niveles: los datos que quedan en el dispositivo y los que residen en servidores externos. Al desinstalar una app, Android y iOS eliminan tus datos locales asociados a esa aplicación (salvo que sea un caso especial como el offload de iOS, donde se mantiene el contenido por diseño). Pero eso no borra automáticamente la información almacenada en la nube del servicio: cuentas, historiales, copias de seguridad en Google Drive o iCloud, etc.

Además, aunque borres la app, la empresa puede seguir teniendo un identificador único tuyo y datos recogidos mientras la usabas. Para cortar esa relación suele ser necesario entrar a tu cuenta desde la web o desde otro dispositivo y cerrar o eliminar el perfil. Algunas apps populares han sido retiradas de las tiendas por motivos de espionaje o abusos de privacidad, y si sigues teniéndolas instaladas conviene desinstalarlas cuanto antes.

Permisos, datos y cuentas al desinstalar o desactivar

Una duda bastante común es qué pasa con los permisos de la aplicación cuando la quitas del dispositivo. En general, si desinstalas la app, el sistema elimina su paquete y con él los permisos concedidos: esa app deja de poder acceder a cámara, micrófono, ubicación o contactos porque, sencillamente, ya no existe en el teléfono.

Cuando solo desactivas o inhabilitas, la situación es ligeramente distinta: la app permanece instalada pero apagada. Mientras está deshabilitada no se ejecuta ni puede usar los permisos, pero si en algún momento la vuelves a habilitar, recuperará la capacidad de solicitar o utilizar esos accesos, según cómo gestione cada versión de Android los permisos otorgados previamente.

En la ventana de información de la app también puedes borrar caché y borrar almacenamiento. Borrar caché quita archivos temporales (miniaturas, datos descargados, etc.) sin afectar normalmente a tu sesión o tus configuraciones, mientras que borrar almacenamiento suele equivaler a reiniciar la app como si la acabaras de instalar, eliminando cuentas, preferencias y bases de datos locales.

En servicios como WhatsApp, al desinstalar la aplicación del móvil, pierdes el acceso inmediato a tus chats y archivos guardados localmente, pero no desaparece tu cuenta en los servidores de la empresa. Tus copias de seguridad en Google Drive o iCloud siguen ahí y la restauración de conversaciones se hace al volver a instalar y verificar el número, siempre y cuando no hayas borrado esas copias previamente.

Todo esto encaja con la idea de higiene digital: revisar cada cierto tiempo qué apps tienes instaladas, qué permisos les has dado y si sigues necesitando cada una de ellas. Menos apps instaladas y menos permisos activos suele equivaler a un móvil más seguro, más ordenado y menos absorbente en cuanto a distracciones.

En definitiva, entender bien qué cambia entre desactivar, desinstalar y eliminar apps, y cómo se relaciona cada acción con tus datos, permisos y espacio de almacenamiento, te permite tomar mejores decisiones: puedes mantener a raya el bloatware sin romper el sistema, aprovechar funciones como la desinstalación de iOS para ahorrar memoria sin perder información, y hacer limpiezas periódicas en Android e iPhone que mejoren rendimiento, batería y privacidad sin renunciar a las apps que de verdad te aportan algo en el día a día.

Inmolación Cinemática de Arator para World of Warcraft: Midnight

Actualidad en 3DJuegos - Vie, 27/02/2026 - 13:13
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Tráiler de lanzamiento de Tales of Berseria Remastered

Actualidad en 3DJuegos - Vie, 27/02/2026 - 13:09
Trailer promocional de Tales of Berseria: Remastered

Barcelona nos espera | Únete a OSCAL en el MWC 2026 para descubrir el futuro de la tecnología

Actualidad en Androidsis - Vie, 27/02/2026 - 13:05

El MWC 2026, el evento anual de la industria global de las comunicaciones, se celebrará del 2 al 5 de marzo en Barcelona, España, destacando los últimos avances en tecnologías 5G e impulsadas por IA. Líderes e innovadores del sector se reunirán para explorar el futuro de la conectividad. En el evento, OSCAL presentará sus últimos smartphones resistentes, dispositivos inteligentes y productos de entretenimiento, ofreciendo una experiencia tecnológica con visión de futuro.

Serie PILOT 8: Buque insignia todoterreno definitivo | Rendimiento máximo, imagen líder, conectividad global

En la categoría de smartphones resistentes de gama alta, OSCAL presenta la serie PILOT 8 y MARINE 8, redefiniendo el rendimiento en dispositivos rugged.

El PILOT 8, equipado con el Qualcomm QCM6690 y hasta 64 GB de RAM, ofrece un rendimiento rápido y fluido para usuarios que exigen fiabilidad y potencia en condiciones extremas. Su batería de 10.000 mAh y las certificaciones IP68/IP69K y MIL-STD-810H garantizan una gran durabilidad.

El PILOT 8 Pro añade cámara térmica para uso profesional.
El PILOT 8 Satellite incorpora comunicación satelital para una conectividad global sin interrupciones en regiones remotas.

Buque insignia profesional resistente | Alto rendimiento, autonomía para todo el día, imagen térmica de precisión

En el evento, OSCAL presentará el MARINE 8, equipado con una cámara de 108 MP y visión nocturna para ofrecer detalles nítidos en cualquier condición de luz. Sus certificaciones IP68/IP69K y MIL-STD-810H garantizan resistencia a caídas, agua y polvo, ideal para entornos exigentes como selvas tropicales, desiertos y obras de construcción.

OSCAL también presenta el PILOT 5 y el PILOT 6.

El PILOT 5 incorpora una enorme batería de 15.000 mAh, mientras que el PILOT 6 integra cámara térmica para una detección precisa. Ambos cumplen estándares de grado militar para uso extremo.

Experiencia audiovisual inmersiva | Entretenimiento inteligente, mejorado

En el evento, los visitantes podrán experimentar el proyector PV1000 Max de OSCAL, que cuenta con audio Dolby, decodificación 4K, funciones automáticas TOF y un potente chip MT9660 con sistema VIDAA OS, ofreciendo una proyección premium tanto para el hogar como para entornos empresariales.

Ecosistema inteligente para todos los escenarios | Rendimiento, imagen y entretenimiento mejorados

OSCAL exhibirá cuatro dispositivos inteligentes: FLAT 3C, KIDO 2, Pad 200 y Bolt 2, diseñados para apoyar el trabajo, el aprendizaje y el entretenimiento con alto rendimiento y conectividad fluida.

OSCAL continúa impulsando la innovación, construyendo un futuro más inteligente y conveniente. La marca también presenta la estación de energía portátil PowerMax 1800 SE, que ofrece una capacidad de 1024Wh y protección IP54.

Únete a OSCAL en el MWC para descubrir tecnología más inteligente y nuevas posibilidades.

Tráiler de lanzamiento de Towerborne

Actualidad en 3DJuegos - Vie, 27/02/2026 - 13:03
Trailer promocional de Towerborne

Tráiler de anuncio de Brigandine: Abyss

Actualidad en 3DJuegos - Vie, 27/02/2026 - 12:43
Trailer promocional de Brigandine: Abyss

Tráiler de anuncio de Frontier Legends

Actualidad en 3DJuegos - Vie, 27/02/2026 - 12:23
Trailer promocional de Frontier Legends

Tráiler gameplay de Windrose

Actualidad en 3DJuegos - Vie, 27/02/2026 - 12:13
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Tráiler de lanzamiento de Styx: Blades of Greed

Actualidad en 3DJuegos - Vie, 27/02/2026 - 11:50
Trailer promocional de Styx: Blades of Greed

Tráiler gameplay y fecha de GreedFall: The Dying World

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Trailer promocional de Greedfall 2: The Dying World

Tráiler de Pokémon Rojo Fuego / Verde Hoja para Nintendo Switch 1 y 2

Actualidad en 3DJuegos - Vie, 27/02/2026 - 11:27
Trailer promocional de Pokémon Rojo Fuego / Verde Hoja

La OTAN ha catalogado a los iPhone y iPad de "dispositivos seguros". La duda es qué los hace diferentes del resto de móviles comerciales

Actualidad en Applesfera - Vie, 27/02/2026 - 11:00

Los iPhone y iPad que lleven iOS 26 y iPadOS 26 son teléfonos seguros para la OTAN en lo relativo a los requisitos de seguridad para manejar información sensible. Así lo ha anunciado Apple en una nota de prensa hace unas horas. Es algo llamativo si tenemos en cuenta que hasta ahora no había ningún dispositivo comercial con esta catalogación, estando reservado a terminales específicos del ámbito militar y gubernamental.

Pero claro, uno lee esto sin saber mucho del asunto y es normal preguntarse cuáles son los motivos por los que esto no había sucedido hasta ahora y qué es lo que hace diferente a los iPhone y iPad de un móvil o tablet Android cualquiera. Y lo cierto es que no es una sola cosa, sino una combinación de ajustes y construcción de los sistemas operativos que los hace más seguros.

La auditoria alemana {"videoId":"x9k7ss8","autoplay":true,"title":"SONY INSTALÓ un PROGRAMA ESPÍA en MILLONES DE PC sin que NADIE SE ENTERASE", "tag":"Webedia-prod", "duration":"572"}

El primer paso en todo este proceso no lo dio la OTAN, sino Alemania mediante su Oficina Federal de Seguridad de la Información (BSI). Esta entidad fue la que llevó a cabo lo que Apple afirma que fueron "rigurosas pruebas de seguridad y evaluaciones exhaustivas".

El fin era comprobar su uso con información clasificada del gobierno alemán usando solo las medidas nativas del sistema, sin software adicional. Esa auditoría técnica profunda es la base con la que después se ha apoyado la OTAN para clasificar como seguros a estos terminales.

En Applesfera La automatización definitiva si te roban el iPhone. Con solo un mensaje, dejarás al ladrón en jaque

La alianza militar tiene consigo una "lista blanca" oficial de productos que cumplen con requisitos que aseguran que la información está completamente blindada, algo fundamental a estos niveles, donde las filtraciones de datos podrían comprometer operaciones y comunicaciones estratégicas de los países miembro.

La "trampa" de iOS 26

Que se hable de dispositivos con iOS 26 y iPadOS 26 podría hacer pensar que estos dispositivos han incluido alguna novedad relevante que los diferencia de iOS 18 y anteriores. Y hay parte de eso, aunque no del todo.

Parte de las pruebas del BSI fueron realizadas con versiones anteriores del sistema operativo, según ha reconocido Apple. Esto indica que existió un proceso de evaluación por fases, donde primero se validaron los cimientos de la plataforma y luego se comprobó que la gran actualización anual mantuvo o mejoró esos controles.

Estos últimos sistemas operativos son los que garantizan que, más allá de cómo está construido el sistema operativo y sus configuraciones de seguridad, tienen también los últimos parches de seguridad. Suele ser frecuente que con cada actualización Apple vaya cubriendo vulnerabilidades, tal como vimos en la última de iOS 26.3.

En base a ello, oficialmente la lista de dispositivos catalogados para ello son estos:

  • iPhone SE (2ª gen. - 2020) / SE (3ª gen. - 2022).
  • iPhone 11 / 11 Pro / 11 Pro Max.
  • iPhone 12 / 12 mini / 12 Pro / 12 Pro Max.
  • iPhone 13 / 13 mini / 13 Pro / 13 Pro Max.
  • iPhone 14 / 14 Plus / 14 Pro / 14 Pro Max.
  • iPhone 15 / 15 Plus / 15 Pro / 15 Pro Max.
  • iPhone 14 / 16 Plus / 16 Pro / 16 Pro Max / 16e.
  • iPhone 17 / 17 Pro / 17 Pro Max.
  • iPhone Air.
  • iPad (8ª gen.) / iPad (9ª gen.) / iPad (10ª gen.) / iPad (A16).
  • iPad mini (5ª gen.) / mini (6ª gen.) / mini (A17 Pro).
  • iPad Air (3ª gen.) / Air (4ª gen.) / Air (M1) / Air (M2) / Air (M3).
  • iPad Pro 11" (1ª gen.) / Pro 11" (2ª gen.) / Pro 11" (M1) / Pro 11" (M2) / Pro 11" (M4) / Pro 11" (M5).
  • iPad Pro 12,9" (3ª gen.) / Pro 12,9" (4ª gen.) / Pro 12,9" (M1) / Pro 12,9" (M2).
  • iPad Pro 13" (M4) / Pro 13" (M5).
Qué tienen los iPhone y iPad que no tengan el resto

Los iPhone y iPad destacan por su cadena de arranque seguro basada en los procesadores propios de Apple, bien sean de la gama A o de la M, dado que en ellos se verifica cada componente desde el arranque (incluso las apps), impidiendo modificaciones no autorizadas. 

Esto crea un entorno de confianza raíz único en móviles comerciales, algo que con un Android fragmentado no se puede garantizar uniformemente. También suma el enclave seguro de Face ID/Touch ID y las claves de cifrado de forma aislada del resto del sistema.

También tener un ecosistema cerrado (pese a las exigencias de Europa) ayuda a tener esta certificación. Y es que en iOS 26 se incluye una gestión de memoria que incluye elementos como Pointer Authentication o Memory Integrity Enforcement, las cuales sirven para frenar ataques que requieran de obtener privilegios de administrador y saltarse otras barreras de seguridad. 

En términos más sencillos, esto es como si un ciberdelincuente quisiese entrar en una sala llena de servidores haciéndose pasar por un empleado legítimo y que en la puerta haya un guardia de seguridad que se lo impida. 

"¿Y a mí que me importa si yo soy un don nadie?"

No sé si me leerá algún alto representante gubernamental o militar, pero intuyo que la mayoría seréis, como yo, ciudadanos de a pie sin grandes secretos de estado que ocultar en nuestros iPhone y iPad. Por eso, anuncios como estos quizás nos suenen lejanos. Y es en parte normal, aunque también hay elementos que nos afectan.

Probablemente no nos llegue un spyware como el Pegasus que llegó a varios miembros del gobierno, pero sí podemos ser víctimas de ataques más comunes, pero igualmente peligrosos.

Por ejemplo, los ataques phishing, malware o de ingeniería social con los que los atacantes y ladrones tratan de engañarnos para robar nuestras contraseñas, datos bancarios o instalar malware que sirvan para conseguir nuestros datos y extorsionarnos con ellos.

También es importante saber los métodos antirrobo del iPhone. No hay un mecanismo por si solo que evite que un tercero se pueda llevar nuestro móvil, pero sí hay configuraciones que evitan el acceso a nuestra información y, de paso, dejen inservible el terminal para que ni siquiera pueda ser revendido para piezas.

En Applesfera Cómo se originó la idea del "modo antirrobo" del iPhone y por qué Apple solo ha podido implementarla ahora

Para lo primero, Apple dispone de un sistema de bloqueo del iPhone a distancia en caso de robo que impide acceder a los datos. También de un llamado "método antirrobo" que evita que, en el lapso de tiempo hasta que lo bloqueamos, el ladrón pueda cerrar sesión con nuestra cuenta de Apple, lo cual evitaría que pudiésemos bloquearlo después.

En cuanto a piezas, hace ya casi dos años que Apple implementó un sistema de medidas adicionales para que estas se bloqueasen en caso de que se extraigan de forma no autorizada. Es algo que no evita que un tercero pueda de forma lícita cambiar componentes, pero impide que un ladrón pueda utilizarlas para otros iPhone.

Imagen de portada | Montaje con fotografía del Ejército de Tierra en Flickr

En Applesfera | Nuevo iOS 27 - todo lo que creemos saber sobre el futuro sistema operativo para el iPhone

En Applesfera | Nuevo iPhone 17e: todo lo que creemos saber sobre el próximo iPhone asequible de Apple

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La noticia La OTAN ha catalogado a los iPhone y iPad de "dispositivos seguros". La duda es qué los hace diferentes del resto de móviles comerciales fue publicada originalmente en Applesfera por Álvaro García M. .

El primer iPhone plegable ya va camino de las fábricas. Y sí, sabemos exactamente cuánto medirá su "mayor problema"

Actualidad en Applesfera - Vie, 27/02/2026 - 10:17

Hay momentos en la historia de Apple que se recuerdan para siempre. El primer Mac. El primer iPod. El primer iPhone. Y todo apunta a que el próximo será este: el primer iPhone que se dobla. Según las últimas filtraciones, Apple ha dado el paso definitivo para que eso ocurra este septiembre. Y, de paso, ha revelado el dato más esperado: las medidas exactas del pliegue.

Porque si hay una obsesión que Apple ha tenido con su primer plegable, es esa arruga. Ese surco en el centro de la pantalla que todos los plegables del mercado tienen y que ninguno ha conseguido eliminar del todo. Los rumores llevan años prometiendo que Apple lo ha resuelto. Ahora, por primera vez, tenemos los milímetros que lo demuestran.

¿Qué significa que Apple haya enviado órdenes a fábricas?

Antes de entrar en los datos, conviene aclarar qué ha pasado exactamente. Según el filtrador Fixed Focus Digital en Weibo, una fuente con historial contrastado en filtraciones de Apple, las líneas de ensamblaje han recibido órdenes de producción del iPhone plegable.

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Esto no significa que el iPhone ya se esté fabricando en masa para venderlo. Las órdenes de producción son una fase previa: Apple reserva capacidad en fábrica, ajusta los procesos de ensamblaje y valida que todo funciona antes del arranque definitivo. Es, básicamente, la señal de que no hay marcha atrás. El dispositivo tiene fecha. Y esa fecha, según todas las fuentes, es septiembre de 2026, junto a los iPhone 18 Pro.

Menos de 0,15 mm: así de poco se notará la doblez

Y es precisamente gracias a esa llegada a las fábricas que Fixed Focus Digital ha podido obtener las medidas del pliegue. Los datos son que la profundidad del pliegue estará por debajo de 0,15 milímetros y el ángulo por debajo de 2,5 grados.

Para ponerlo en perspectiva: un pelo humano mide entre 0,06 y 0,1 mm. Estamos hablando de algo prácticamente imperceptible al tacto. Y el ángulo de 2,5 grados significa que, cuando despliegas el iPhone, la transición entre ambas mitades es casi completamente plana. Sin valle. Solo pantalla.

El problema es que ningún fabricante de la competencia publica estas cifras, así que no hay comparativa directa posible con el Galaxy Z Fold o el Pixel Pro Fold. Pero el contexto que teníamos antes de este dato indicaba que la pantalla del iPhone plegable sería "prácticamente sin pliegue" o directamente "sin pliegue".

Una pantalla de Samsung que nunca se había usado en un plegable

Detrás de estos números hay tecnología. Apple utilizará un nuevo tipo de panel desarrollado por Samsung Display que nunca antes se ha empleado en un teléfono plegable. Es una pantalla diseñada para minimizar la marca del doblez y Apple sería su primer cliente en este tipo de producto.

No sería la primera vez que Apple consigue exclusividad en componentes de pantalla. Además, el pasado año ya se informaba de que Apple había "resuelto el problema del pliegue" que ha perseguido a todos los plegables del mercado.

Lo que ya sabemos del resto del dispositivo

Más allá del pliegue, el perfil del iPhone plegable va tomando forma con cada filtración. Pantalla interior de 7,8 pulgadas, pantalla exterior de 5,5 pulgadas, diseño tipo libro, dos cámaras traseras, Touch ID integrado en el botón de encendido en lugar de Face ID y un grosor de apenas 4,5 mm desplegado, entre 9 y 9,5 mm cerrado.

Las dos pantallas del iPhone plegable (5,5 y 7,8 pulgadas)

Apple no ha sido la primera en los plegables. Llegó tarde, observó y aparentemente aprendió de todos los errores de la competencia. Con cada filtración que sale, la sensación es la misma: ha esperado el momento exacto. Las medidas del pliegue son el último argumento. Y septiembre dirá si la realidad cumple con lo que prometen los números.

En Applesfera | Nuevo iPhone plegable - Todo lo que creemos saber sobre él

En Applesfera | Nuevos iPhone 18 - Todo lo que creemos saber sobre ellos

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La noticia El primer iPhone plegable ya va camino de las fábricas. Y sí, sabemos exactamente cuánto medirá su "mayor problema" fue publicada originalmente en Applesfera por Guille Lomener .

Samsung ha logrado una subida histórica de memorias RAM a Apple, según medios coreanos. Pero no todo está perdido para el precio de los iPhone

Actualidad en Applesfera - Vie, 27/02/2026 - 09:00

Con una crisis sin precedentes, los fabricantes de memorias han ganado una posición negociadora inédita, dejando que incluso compañías como Apple sufran, pese a una histórica buena posición negociadora y amplios márgenes. Sin embargo, de cara al consumidor y por lo visto en varios informes, quizás no sea tan dramático todo comparado con la competencia.

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Samsung sube y Apple acepta. Los contratos de Apple con proveedores de memorias como Samsung y SK Hynix vencían a principios de este año. Y aunque la compañía parecía tener una buena posición negociadora, ahora se reporta que Samsung ha sabido negociar mejor (aparentemente).

Los coreanos, que según las fuentes hubiesen aceptado un acuerdo de un 60% de incrementos de precio, iniciaron la negociación con una exigencia cercana al 100%. Apple, según esos mismos informes, los californianos no habrían aceptado ese máximo, pero sí un aumento muy superior al previsto inicialmente.

Los envíos de teléfonos inteligentes se reducirá en un 13% en 2026, según las previsiones de IDC (Gráfico: IDC)

"Es peor que la pandemia y los aranceles". La consultora IDC señala la crisis de memorias RAM como una aún peor que las dos grandes crisis recientes (pandemia y aranceles de EEUU). Tal y como reportaron a Bloomberg, esperan que este año haya una caída considerable de las ventas de smartphones como consecuencia.

Sin embargo, pese a esa situación y a la renegociación al alza de sus acuerdos, se vuelve a señalar a Apple como uno de los fabricantes que menos se verán afectados por la crisis. 

Los precios de Schrödinger. Como la paradoja del gato, los precios de los iPhone subirán y no subirán al mismo tiempo. Entre las estrategias de Apple figura la idea de mantener los precios de base de sus próximos iPhone, aunque sí que los subiría en versiones de mayores capacidades, aunque no se sabe cuanto.

Esto implica que aquellos que vayan a comprar un iPhone de 256 GB se deberían encontrar pagando lo mismo que por las generaciones anteriores. Pero aquellos que opten por versiones de 512 GB o más, experimentarán subidas que de momento son indeterminadas. En un iPhone 17, por ejemplo, pasar de la versión de 256 GB a la de 512 GB supone pagar 250 euros más, que no es poco, pero según estas filtraciones será aún más elevado en sus sucesores.

En Applesfera Tim Cook lo confirma: habrá lanzamientos de Apple desde el lunes y deja una pista (casi) definitiva de lo que presentarán

Dónde está el truco. Si Apple va a pagar más por las memorias y pese a todo no subirá el precio de base y tampoco verá mermada sus ventas, cabe estar confuso, pero informes como el de IDC tienen la respuesta: absorción de costes con reducción de márgenes.

Apple, que ya reconoció por boca de su CEO que sufrirían un impacto "un poco mayor", parece dispuesta a asumir parte del encarecimiento de los componentes para proteger precios y volumen de ventas, apoyándose en su escala, su cada vez más amplio catálogo de productos y en márgenes que históricamente han sido más altos que los de la mayoría de sus rivales. Al menos mientras la crisis de memorias no se prolongue en el tiempo.

En Applesfera | Nuevo iPhone 17e: todo lo que creemos saber sobre el próximo iPhone asequible de Apple

En Applesfera | Nuevo iPhone plegable - Todo lo que creemos saber sobre él

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La noticia Samsung ha logrado una subida histórica de memorias RAM a Apple, según medios coreanos. Pero no todo está perdido para el precio de los iPhone fue publicada originalmente en Applesfera por Álvaro García M. .

Convierte tu móvil en un servidor local para pruebas web y mucho más

Actualidad en Androidsis - Jue, 26/02/2026 - 22:32

Convertir tu móvil en el típico cacharro que solo sirve para WhatsApp es casi un desperdicio. Hoy en día, con un poco de maña, un smartphone Android puede convertirse en un pequeño servidor local para pruebas web, mini NAS, servidor multimedia o incluso nube privada con un coste prácticamente cero.

Si tienes un teléfono olvidado en un cajón, o simplemente quieres experimentar sin depender siempre del ordenador, puedes aprovecharlo como servidor doméstico para desarrollo, streaming y compartición de archivos. No va a sustituir a un centro de datos profesional, claro, pero para un entorno casero, demos rápidas o aprendizaje, da mucho más juego del que parece.

¿Por qué tiene sentido usar un móvil como servidor casero?

Los móviles Android actuales e incluso los de hace unos años cuentan con una potencia de procesamiento más que sobrada para tareas de servidor ligero: servir páginas HTML, compartir archivos, hacer de servidor multimedia o actuar como pequeña nube personal.

Un punto muy interesante es el ahorro: en lugar de comprar un NAS, una Raspberry Pi o un mini PC, puedes reciclar un smartphone que ya tienes. Eso significa cero gasto en hardware nuevo, menos residuos electrónicos y un consumo eléctrico ridículo en comparación con un PC encendido todo el día.

Además, usar el móvil como servidor es un laboratorio perfecto para cacharrear. Te permite aprender conceptos de redes, protocolos como HTTP, FTP, SMB o WebDAV, permisos y seguridad, sin tocar sistemas en producción ni datos críticos. Ideal si estás empezando con administración de sistemas o desarrollo web.

También hay un factor de privacidad clave: si montas tu propia nube o servidor de archivos en el teléfono, tus datos se quedan en tu red y no dependen de terceros como Google Drive o Dropbox. Con las apps adecuadas puedes exigir usuario y contraseña, limitar IPs y, si te lo quieres currar, cifrar las conexiones.

Convertir tu móvil en servidor web con Termux para pruebas

Una de las formas más potentes de exprimir el móvil como servidor local para pruebas web es instalar Termux, el emulador de terminal Linux para Android. Es básicamente un Linux de bolsillo donde puedes usar un montón de paquetes conocidos.

Es recomendable instalar Termux desde repositorios como F-Droid, ya que la versión de Google Play suele estar desactualizada. La app se instala como cualquier otra y, muy importante, no requiere permisos root para funcionar.

Conviene saber que Termux mantiene varios procesos en segundo plano para ejecutar sus servicios, y a partir de Android 12 algunas limitaciones de subprocesos pueden dar guerra. Aun así, para un servidor web sencillo de desarrollo, con Android 11, 12 o 13 suele ir sin problema si el fabricante no es demasiado agresivo con el ahorro de energía.

Preparar el entorno en Termux

Lo primero al abrir Termux es dejar el sistema al día. Para ello se actualizan los paquetes con los comandos habituales de su gestor, de forma que tengas la base de Linux actualizada antes de instalar el servidor web.

Tras ese paso, se instalan los paquetes que vas a necesitar. Un combo muy útil es OpenSSH para conexiones seguras y Node.js (versión LTS) para montar un servidor HTTP moderno. Con esto ya tienes la base perfecta para levantar servicios web y gestionar archivos sin tocar físicamente el móvil si no quieres.

Crear una página web de prueba en el móvil

Con los paquetes listos, llega el momento de preparar tu primera página. Para un test rápido, basta con generar un archivo index.html con un simple “Hola mundo” usando un comando que redirija el texto al fichero. En cuestión de segundos tendrás una pequeña web estática almacenada en el móvil.

Si quieres ir más allá del “Hola mundo” y maquetar algo más elaborado, puedes tirar del editor de texto nano dentro de Termux para editar el HTML a mano. No es la opción más cómoda del planeta en una pantalla pequeña, pero para piezas ligeras, pruebas de estilos o pequeños cambios, funciona.

Levantar un servidor HTTP local

Una vez tienes tus archivos web, falta lo importante: que sean accesibles a través de un servidor. Con Node.js instalado, puedes usar herramientas como http-server (vía npx) para levantar un servidor estático en segundos, normalmente en un puerto tipo 8080.

El servidor se puede lanzar en segundo plano desde Termux, de forma que el móvil sirva tu sitio en http://127.0.0.1 para pruebas locales o mediante su IP en la red para acceder desde otros dispositivos conectados al mismo WiFi.

Hacer tu servidor accesible desde fuera: túneles con Pinggy y LocalTunnel

Si quieres que tu web en el móvil no solo sea visible en tu WiFi, sino también desde internet, necesitas salvar la barrera del router. Abrir puertos y tocar NAT puede ser un lío, así que es muy cómodo recurrir a servicios de túnel como Pinggy o LocalTunnel.

Con Pinggy, por ejemplo, estableces una conexión SSH inversa desde Termux hacia sus servidores, indicando el puerto local de tu HTTP (8080 en el ejemplo). El servicio te devuelve una URL pública tipo https://loquesea.a.pinggy.io que puedes pasar a quien quieras para que vea tu web mientras el túnel esté activo.

Pinggy ofrece una modalidad gratuita con direcciones temporales que caducan aproximadamente a la hora, más que suficiente para pruebas, demos o revisiones rápidas de clientes. Si el proyecto te engancha, tienen planes de pago con subdominios fijos y más estabilidad.

LocalTunnel es otra alternativa muy práctica que se integra genial con Node.js. Lo instalas globalmente con npm, levantas tu servidor HTTP habitual y luego usas lt –port 8080 para generar una URL pública y accesible al instante. Ideal para mostrar un prototipo o probar webhooks sin montar un tinglado de red complicado.

Incluso puedes crear un pequeño script tipo start_server.sh para que Termux levante el servidor web y el túnel con un solo comando, agilizando mucho el proceso cuando estás iterando sobre un proyecto.

Usar el móvil como servidor multimedia y mini NAS

Más allá de pruebas web, un uso muy potente de un viejo Android es convertirlo en un servidor multimedia o NAS doméstico ligero para películas, series y música. Para esto hay varias aproximaciones, desde apps específicas hasta funciones ocultas del propio sistema.

Servidores multimedia dedicados: Emby en Android

Si lo que quieres es algo más parecido a Netflix pero casero, una solución muy interesante es montar Emby Server directamente en tu móvil Android. A diferencia de otros como Plex o Jellyfin en su versión estándar móvil, Emby ofrece un APK con funciones de servidor real.

La clave está en descargar el APK de Emby Server desde su web oficial, ya que en muchas tiendas la app solo actúa como cliente. El requisito de hardware es muy asequible: con un Android 6.0 o superior y algo de almacenamiento ya puedes montarlo.

Para ganar espacio, puedes combinar el almacenamiento interno con tarjetas microSD o discos duros externos conectados vía USB-OTG, lo que te permite gestionar cientos de gigas o incluso teras de contenido en un móvil que pensabas tirar.

El proceso típico es sencillo: reseteas el teléfono para dejarlo limpio, pasas tus películas, series o música, instalas Emby Server, lo abres y anotas la IP y el puerto que te muestra la app. Después, desde el navegador de tu PC entras a esa dirección, sigues el asistente, creas usuario y contraseña, y defines las bibliotecas de contenido indicando las rutas de tus carpetas en el móvil.

Una vez Emby termina de escanear y descargar carátulas y sinopsis, podrás entrar desde tu Smart TV, consola, tablet u otro móvil con la app cliente de Emby o desde el navegador, apuntando a la IP del servidor, iniciando sesión y disfrutando de streaming local con recordatorio del punto de reproducción y subtítulos automáticos.

Muy importante en Android: hay que desactivar la optimización de batería para la app de Emby. Si no lo haces, el sistema mata el proceso en segundo plano cuando apagas la pantalla y tu servidor desaparecerá sin avisar.

Esta solución tiene muchas ventajas frente a un PC encendido 24/7: consumo eléctrico mínimo, cero ruido, tamaño muy reducido y además portabilidad. Puedes llevarte tu servidor de viaje con todo tu catálogo multimedia sin depender de una conexión a internet.

Servidor multimedia nativo vía DLNA/UPnP

Algunos móviles Android incluyen un servidor multimedia integrado que utiliza DLNA/UPnP para compartir fotos, vídeos y música en la red local. No todas las marcas lo llaman igual, pero suele estar escondido en los ajustes de conexión.

El concepto es similar a compartir una carpeta en un PC, pero en este caso es el móvil el que expone su galería o parte de ella a otros dispositivos. Suele activarse desde Ajustes, en apartados del estilo “Conexión de dispositivos”, “Preferencias de conexión” o “Servidor multimedia”.

Al activar la opción de compartir contenido, tu teléfono aparece como fuente DLNA en televisores inteligentes, ordenadores y otros dispositivos de la red. Desde ahí puedes reproducir fotos, música o vídeos directamente, sin copiar nada.

Normalmente puedes elegir qué tipo de contenido se comparte (solo música, solo fotos, solo vídeos, o todo) y quién puede acceder. Algunos sistemas permiten restringir qué dispositivos están autorizados a entrar en el servidor multimedia, lo que da algo más de control en redes con muchos cacharros conectados.

Móvil como NAS básico con SMB y WebDAV

Si te interesa más el enfoque de “disco de red” que el streaming puro, puedes utilizar apps avanzadas como MiXplorer para que tu Android actúe como servidor SMB o WebDAV. Así podrás montar el almacenamiento del móvil como unidad de red en tu PC.

El funcionamiento consiste en elegir las carpetas a compartir, activar el servidor SMB/WebDAV integrado y definir usuario y contraseña para proteger el acceso. A partir de ahí, Windows, macOS o Linux pueden conectarse a esa ruta de red como si fuera un NAS pequeño.

Es ideal para copiar fotos del móvil al ordenador, guardar documentos o reproducir música en streaming desde el teléfono. Eso sí, conviene tener el móvil enchufado al cargador y ajustar el ahorro de energía para que no se duerma, porque si entra en suspensión las transferencias largas pueden cortarse.

Montar servidores web sencillos: Tiny Web Server y otros

Si lo tuyo es más servir archivos o pequeñas páginas web estáticas sin complicarte con Termux, existen apps como Tiny Web Server para Android, que convierten el móvil en un servidor HTTP clásico con un par de toques.

Tras instalar la aplicación (lo suyo es hacerlo desde Google Play para minimizar riesgos), verás un panel donde el servidor aparece como apagado. Antes de pulsar el botón de arranque, puedes definir la carpeta raíz desde la que se servirán los archivos, por ejemplo una carpeta específica con tu sitio web.

También es posible ajustar detalles como la codificación de caracteres y el puerto en el que escuchará el servidor, que suele ser 8080 por defecto. Cuando tengas todo configurado, inicias el servicio y el estado pasa a indicar que está en marcha.

Desde cualquier dispositivo de la red puedes entonces abrir un navegador y entrar a la IP local del móvil seguida del puerto y la ruta del archivo, por ejemplo /index.html, y ver tu web o tus archivos descargables servidos directamente desde Android.

Servidores de archivos: HTTP, FTP y herramientas todo en uno

Para compartir archivos de forma rápida y sencilla en la red local, hay aplicaciones específicas que montan servidores HTTP o FTP directamente en el móvil, pensadas justo para estos casos de intercambio sin cables.

Servidores HTTP ligeros para intercambio rápido

Una opción muy cómoda es usar una app de código abierto tipo Transfer (y similares), que levanta un servidor HTTP en un puerto como el 8000 y ofrece una interfaz web amigable. Desde cualquier navegador en la misma WiFi puedes subir o bajar ficheros sin instalar nada en el PC.

Lo interesante es que este tipo de apps suelen cuidar la parte de seguridad doméstica: incluyen opciones para solicitar confirmación cuando una nueva IP intenta conectarse y permiten proteger el acceso con contraseña. Así evitas que cualquiera en tu WiFi se cuele en tu servidor de archivos.

Además, muchas integran funciones extra, como crear ficheros de texto pegando contenido desde el navegador, compartir archivos desde otras apps o gestionar múltiples sesiones. Para un uso en red local con WiFi protegida, su nivel de seguridad es razonable.

Servidor FTP con gestores como ES Explorador de Archivos

Otro clásico es tirar de gestores como ES Explorador de Archivos o alternativas similares que traen servidor FTP o SFTP incorporado. En este caso el móvil se comporta como un servidor remoto al que entras con un cliente FTP desde el ordenador.

Estas apps suelen ocultar la opción en menús laterales tipo “Herramientas” o “Red”. Al activarla, el programa detecta la red WiFi actual y arranca un servidor FTP indicando una dirección IP y puerto. Con esos datos puedes conectar desde FileZilla, el explorador de archivos de tu PC o incluso desde un navegador web.

Una vez establecido el enlace, podrás navegar por las carpetas del teléfono, subir y bajar archivos, reproducir multimedia directamente o editar documentos almacenados en el móvil. Para centralizar contenido en un servidor mayor, FTP sigue siendo ligero y muy compatible.

Sincronización automática hacia un NAS: Upload 2 NAS y similares

En entornos de trabajo, resulta muy útil automatizar estas tareas. Apps como Upload 2 NAS están pensadas para que ciertas carpetas del móvil se sincronicen automáticamente a un servidor NAS mediante FTP.

Funciona muy bien en escenarios como el de un profesional que hace fotos fuera de la oficina y necesita que esas imágenes aparezcan cuanto antes en el NAS de la empresa para que el resto del equipo pueda trabajar. Configuras la IP o dominio del servidor, el puerto (habitualmente 21), usuario y contraseña, y la carpeta remota donde se guardarán los archivos.

Si el NAS es accesible desde internet mediante IP fija o servicios de DNS dinámico del propio fabricante, la app puede subir las fotos en cuanto las haces, usando datos móviles o WiFi. Incluso puede borrar los archivos del teléfono tras la subida para ahorrar espacio, y crear subcarpetas remotas automáticamente según tus reglas.

Convertir el móvil en nube privada con Nextcloud u ownCloud

Si tu objetivo es tener algo más cercano a Google Drive pero en tu propia casa, puedes aprovechar un móvil antiguo como servidor de nube privada con soluciones tipo Nextcloud u ownCloud, instaladas a través de Termux o usando apps y contenedores adaptados a Android.

En este esquema necesitas, además del teléfono, una unidad de almacenamiento suficiente y una buena conexión a internet. El almacenamiento puede venir de la memoria interna, pero lo normal es tirar de tarjetas microSD o discos USB conectados por OTG, para no quedarte corto a la primera de cambio.

La idea es que el móvil quede fijo en un punto de la casa, enchufado, con buena cobertura WiFi. A partir de ahí, configurando el software correcto, puedes acceder a tus archivos desde el portátil, otra tablet o el propio móvil principal, tanto en la red local como, si lo abres bien, desde fuera.

Eso sí, hay que extremar las precauciones: es fundamental instalar siempre software oficial y actualizado, evitar APKs dudosos y vigilar las actualizaciones de seguridad. Una nube casera mal protegida puede ser un caramelo para intrusos si expones servicios a internet sin cuidado.

Dar un paso más: móvil como mini servidor Linux completo

Para quienes disfrutan de complicarse un poco más, existe la posibilidad de instalar ROMs tipo postmarketOS u otras distribuciones Linux ligeras en ciertos móviles compatibles. En ese escenario, el teléfono deja de ser Android y pasa a comportarse como un mini servidor Linux ARM.

Esto implica normalmente desbloquear el bootloader, flashear la nueva ROM y dedicar el dispositivo por completo a tareas de servidor. Una vez arriba, puedes conectarte por SSH, ejecutar contenedores Docker, instalar servidores web, VPN, sistemas de backup, sincronización de archivos o servidores multimedia tradicionales.

Las posibilidades son muchas, pero también lo son las limitaciones: el hardware móvil suele carecer de puertos Ethernet o SATA y se basa en WiFi y USB-OTG, lo que limita la velocidad de red y la expansión de almacenamiento. Para servicios ligeros va sobrado, pero no esperes el rendimiento de un servidor x86 con discos dedicados.

Aspectos de seguridad al usar el móvil como servidor

Convertir tu teléfono en un servidor local para pruebas web o como mini NAS obliga a tomar algunas medidas de seguridad básicas. La primera capa es tu red: asegúrate de que el WiFi tenga una contraseña robusta y desactiva WPS, para que no cualquiera pueda colarse.

En cada app que actúe como servidor (HTTP, FTP, SMB, WebDAV, Emby, etc.) activa siempre que puedas la autenticación con usuario y contraseña y evita dejar servidores anónimos abiertos. En una red doméstica parece inofensivo, pero si alguien consigue acceso al WiFi, tendrá el camino libre a tus datos.

Si necesitas acceder desde fuera de casa, es muy recomendable montar una VPN en tu router o en tu NAS de referencia para que el tráfico viaje cifrado. Abrir directamente puertos como el 21 de FTP a internet debería ser el último recurso.

Tampoco olvides los riesgos físicos. Un móvil es mucho más fácil de perder o que te lo roben que un servidor fijo. En ese contexto, conviene cifrar el almacenamiento del dispositivo y mantener un bloqueo sólido (PIN, huella, etc.), para que nadie pueda clonar o leer fácilmente los datos si se hace con él.

Ventajas, limitaciones y cuándo compensa esta idea

El mayor atractivo de usar un móvil como servidor es que aprovechas hardware que ya tienes, con un consumo eléctrico muy bajo y una configuración relativamente sencilla. Para compartir fotos y documentos, hacer copias rápidas, montar un pequeño servidor web de pruebas o un servidor multimedia casero, suele ir sobrado.

También es una herramienta fantástica para aprender: montar servicios, romperlos, volver a montarlos y jugar con configuraciones es más fácil y barato en un dispositivo reciclado. Te permite entender mejor cómo funcionan los servidores, la red local y la seguridad, sin arriesgar equipos caros.

En el lado negativo, el rendimiento bruto y la capacidad de expansión no están al nivel de un NAS profesional o un servidor dedicado. La velocidad de red dependerá del WiFi, la I/O del tipo de almacenamiento interno o externo y tu dependencia de la batería y el calor puede ser un factor si tienes el móvil trabajando muchas horas.

Para usos profesionales exigentes, con muchos usuarios, volúmenes grandes de datos o necesidad de alta disponibilidad, lo sensato sigue siendo un servidor específico. Pero para un entorno doméstico moderado, pruebas web rápidas, streaming local ligero y sincronización de archivos básicos, un Android reciclado como servidor es una solución sorprendentemente práctica.

Quien se anima a montar este tipo de inventos acaba comprobando que un teléfono que parecía condenado a la olvidoteca de los cajones puede convertirse en un servidor web portátil para pruebas, un centro de medios silencioso, una pequeña nube privada y un mini NAS, con muy poco esfuerzo y muchas posibilidades para aprender y exprimir al máximo la red de casa. Comparte la información y más usuarios conocerán del tema.

Cómo usar tu tablet como panel de control para domótica

Actualidad en Androidsis - Jue, 26/02/2026 - 22:29

Tener una tablet vieja guardada en un cajón no es tirar el dinero: en realidad tienes entre manos un panel de control perfecto para domótica y centro multimedia esperando a ser aprovechado. Da igual que sea una Android modesta o un iPad con años a sus espaldas; con las apps adecuadas, algo de configuración y un soporte decente puedes montarte un sistema muy aparente sin comprar un Nest Hub ni una pantalla inteligente nueva.

Además de ahorrarte pasta, reutilizarla te ayuda a reducir residuos tecnológicos y exprimir el hardware que ya tienes por casa. Desde controlar luces, enchufes y cámaras, hasta usarla como marco de fotos digital, televisor de cocina o monitor para tus cámaras de seguridad, verás que hay muchas formas de sacarle partido incluso a modelos anticuados.

Elegir ubicación, soporte y alimentación para tu tablet panel de control

Antes de instalar apps como si no hubiera un mañana, conviene pensar dónde va a vivir la tablet para que funcione como panel de control fijo, siempre accesible y enchufado. Lo más cómodo suele ser en el salón, la cocina o un pasillo central por el que pases a menudo y desde el que se escuche bien al asistente de voz.

Ten en cuenta que tu centro de domótica ideal tendrá que estar conectado a la corriente casi todo el tiempo, así que toca decidir si la quieres en pared o sobre una mesa o estantería. Esto influye en el tipo de soporte, en el ángulo de visión y en cómo vas a esconder o guiar el cable de carga.

Si optas por un montaje fijo, los soportes de pared específicos para tablet son la opción más limpia. Los hay sencillos que se atornillan y otros con brazo articulado o sistemas magnéticos. Suelen rondar los 20-30 euros para modelos básicos, subiendo de precio si quieres algo muy robusto o con diseño tipo marco.

Si prefieres algo más flexible o no quieres taladrar, puedes recurrir a soportes de sobremesa para tablet o incluso para móvil. Hay modelos plegables muy baratos, brazos articulados para escritorio o bases pesadas que se quedan bien firmes. Muchos soportes diseñados para móviles sirven también para tablets, así que igual puedes reutilizar alguno que ya tengas.

Sea cual sea el sistema, fíjate en que el soporte deje la tablet en un ángulo cómodo para verla de pasada al moverte por casa y que permita conectar el cargador sin forzar el conector ni dejar el cable colgando de mala manera. Si vas a usarla como panel táctil a diario, también es importante que puedas tocar la pantalla sin tener que hacer contorsiones.

Ajustar la pantalla: tiempo de apagado, brillo y modo ambiente

Una vezdecidido dónde la vas a poner, toca adaptar la pantalla para que funcione bien como panel de control sin quemarla ni que sea un foco de luz molesto. La idea es equilibrar visibilidad, consumo y comodidad, sobre todo si te planteas dejarla casi siempre encendida.

En Android, entra en los ajustes de pantalla y revisa el tiempo que tarda en apagarse la pantalla. Algunas tablets permiten marcar que no se apague nunca, y en otras el máximo suele ser de 30 minutos. Si no tienes opción “siempre encendida”, puedes apoyarte en apps como Caffeine o similares para mantenerla activa mientras las necesites.

También deberías jugar con el brillo. Un nivel medio-bajo suele ser suficiente en interior y evita deslumbrar por la noche o gastar batería de más. Si tu tablet tiene brillo automático, puede ayudarte a adaptarse a la luz ambiental, pero en una ubicación fija muchas veces compensa dejarlo en manual y ajustarlo a tu gusto.

Por mucho que pienses usarla a modo de pantalla permanente, no olvides que siempre puedes apagar y encender la pantalla con el botón físico cuando sales de casa o cuando no quieres que muestre nada. Es una forma sencilla de alargar la vida del panel y reducir consumo cuando no estás.

En muchas tablets Android, sobre todo en modelos de hace unos años, aún encontrarás el Modo ambiente del Asistente de Google. Está algo en desuso, pero si tu dispositivo todavía lo incluye, es oro puro para este tipo de usos: mantiene la pantalla encendida con poco brillo, se actualiza para evitar quemados y muestra información útil.

Desde la app de Google, en Ajustes > Modo ambiente, podrás configurar que el dispositivo muestre hora, tiempo, próximos eventos y otras tarjetas informativas. Además, puedes hacer que se vean tus álbumes de Google Fotos, de manera que tu panel de control haga también de marco digital con tus imágenes favoritas.

Otra ventaja del modo ambiente es que suele dejar el dispositivo escuchando el comando “Hey Google” o “Ok Google” mientras está en reposo, listo para responder sin tener que tocar nada. Es una forma muy parecida de usarlo a como emplearías un Google Nest Hub, pero con una tablet reciclada.

Configurar el reconocimiento de voz: Hey Google y Siri

Si quieres que tu tablet funcione como una especie de Nest Hub casero, lo primero es asegurarte de que el asistente de voz está bien configurado. Eso implica activar el comando de activación, entrenar tu voz y revisar si el dispositivo puede escucharte con la pantalla apagada o solo encendida.

En una tablet Android, todo pasa por la app de Google. Abre la aplicación, toca tu foto de perfil (o inicial) en la esquina superior y entra en Ajustes > Asistente de Google > “Hey Google y Voice Match” o un nombre parecido según la versión. Ahí verás el interruptor principal de “Hey Google” que deberás activar.

Al hacerlo, el sistema te pedirá grabar varias frases para crear un modelo de Voice Match personalizado. Esto ayuda a que el asistente te reconozca a ti y no responda a cualquiera. Si con el tiempo ha usado el mismo dispositivo más de una persona, o te entiende mal, puedes usar la opción de “Volver a entrenar un modelo de Voice Match” para limpiar y repetir el proceso.

En esa misma pantalla normalmente se indica si el dispositivo es capaz de reconocer “Hey Google” con la pantalla apagada. En tablets y móviles viejos, lo habitual es que solo te escuche cuando la pantalla está encendida, así que tendrás que decidir si la dejas encendida casi siempre, la usas con modo ambiente o prefieres activaciones más manuales.

Si en lugar de una tablet Android estás reaprovechando un iPad, el asistente nativo será Siri. Desde Ajustes > Siri y Buscar puedes activar “Oye Siri” y entrenar de nuevo la voz desactivando la opción y volviéndola a encender. Así refinas el reconocimiento y evitas que no te pille bien los comandos a distancia.

Cómo activar el asistente sin que esté siempre escuchando

Puede que no te haga mucha gracia tener la tablet escuchando de forma constante, o que el hardware sea tan viejo que no soporte esa función. En esos casos puedes seguir utilizando el asistente con comodidad mediante accesos directos táctiles o gestos en la pantalla de inicio.

La opción más simple es colocar un icono grande y bien visible para abrir directamente el Asistente o la app de Google, o incluso ocultar el resto de apps del cajón. Basta con tocarlo y, una vez dentro, pulsar el icono del micrófono para hablarle. Es menos “mágico” que decir Hey Google en voz alta, pero muy efectivo y más respetuoso con la privacidad.

Si quieres algo más fino, puedes cambiar el launcher (el escritorio) por uno como Nova Launcher, que permite configurar gestos personalizados. De esta forma, por ejemplo, puedes hacer que un doble toque en la pantalla de inicio abra el Asistente de Google, que deslizando hacia arriba se abra Google Home y que deslizando hacia abajo se lance la app domótica de tu ecosistema (Xiaomi Home, SmartThings, etc.).

Esta combinación de gestos es especialmente útil en una tablet que está siempre en el mismo sitio: con dos toques o un gesto rápido lanzas lo que más usas, sin llenar la pantalla de iconos y sin que el micrófono tenga que estar escuchando continuamente.

Centralizar la domótica: Google Home, Home de Apple y apps de fabricantes

El verdadero potencial de usar tu tablet como panel de control está en que puedas gestionar luces, enchufes, termostatos, cámaras y otros dispositivos desde un único punto. Cuanto más centralizado, menos tendrás que saltar de una app a otra y más lo usarás en tu día a día.

En el ecosistema Android, la pieza clave es Google Home, que actúa como centro neurálgico de dispositivos Matter, Nest y un buen número de marcas compatibles. Si tu tablet ya no soporta la app, siempre te queda la alternativa de entrar a la versión web de Google Home desde el navegador, que cada vez es más completa.

Si la app es compatible, asegúrate de que todos los dispositivos que puedas estén añadidos a tu casa en Google Home y bien organizados por habitaciones. Desde la opción “Agregar > Configurar dispositivo > Funciona con Google” podrás vincular las cuentas de fabricantes (bombillas, enchufes inteligentes, robots aspiradores, etc.) con tu cuenta de Google.

Una vez vinculados, organiza todo por estancias y agrupa bien las cosas: salón, dormitorio, despacho, cocina, terraza…. Esto es clave para controlar por voz (“enciende las luces del salón”) y para manejarlo de un vistazo desde la tablet. Aprovecha para poner nombres claros a cada aparato: nada de “luz 1” o “enchufe 3”. Mejor “luz techo salón”, “lámpara sofá”, “enchufe cafetera”…

Si utilizas un iPad como panel, tu equivalente será la app Casa (Home) de Apple, donde se integran los accesorios compatibles con HomeKit. Ahí también podrás agrupar por habitaciones y escenas. En paralelo, puedes instalar Google Home en el iPad para dispositivos que solo sean compatibles con Google, aunque la integración será menos profunda que en Android.

En muchos hogares conviven varios ecosistemas y algunas funciones avanzadas solo están disponibles en las apps oficiales de cada marca. Aspiradores, luces con escenas complejas, aires acondicionados inteligentes o cámaras con funciones especiales suelen dar más juego en su propia aplicación que dentro de Google Home.

En esas situaciones, lo ideal es instalar en la tablet las apps de tus fabricantes principales (Xiaomi Home, SmartThings, Govee, Shelly, SwitchBot…) y dejar sus iconos o widgets bien visibles en el escritorio. Así combinas un panel central con Google Home y accesos directos a funciones específicas que no puedes replicar desde ahí.

Control por voz práctica para tu hogar inteligente

Una vez que tus dispositivos estén integrados con el asistente, tu tablet se comportará casi como un altavoz inteligente con pantalla grande para mandar comandos por voz. Lo que cambian son las posibilidades de ver información y tocar controles táctiles, pero el fondo es similar.

Para que te hagas una idea, podrás pedirle cosas como: “enciende las luces de la cocina”, “apaga todos los enchufes del salón”, “pon el termostato a 21 grados” o “muestra la cámara de la puerta”. Si tienes Chromecast o teles compatibles, también puedes enviar la imagen de una cámara o reproducir contenido directamente en la TV grande.

Si usas grupos de altavoces, desde Google Home puedes crear conjuntos tipo “Casa entera”, “Planta baja” o “Dormitorios” y luego pedir música o radio para ese grupo. La tablet te servirá como mando central para subir o bajar el volumen, cambiar de canción o pausar la reproducción sin tener que cazar el móvil.

Botones, widgets y accesos rápidos: Action Blocks y widget de Google Home

Hablar con el asistente está muy bien, pero muchas veces preferirás tocar un botón grande y listo, sobre todo para que puedan usarlo niños, personas mayores o invitados sin tener que aprender comandos de voz.

Ahí entran en juego herramientas como Action Blocks, una app de Google pensada para accesibilidad que te deja crear botones personalizados en la pantalla de inicio. Cada botón equivale a decirle una frase al asistente, pero tú solo ves un icono grande y descriptivo.

El proceso es sencillo: instalas Action Blocks, pulsas en crear un nuevo bloque, eliges una acción o escribes el comando tal cual se lo dirías al asistente (por ejemplo “apaga luces del salón” o “reproduce música relajante en el altavoz de la cocina”). Después personalizas el nombre y el icono o incluso usas una foto para que sea más fácil identificar el botón de un vistazo.

Una vez creado, añades el widget de ese bloque a la pantalla principal de tu tablet. Así montas un panel táctil a medida con botones para apagar toda la casa, activar rutinas nocturnas, mostrar la lista de la compra, consultar el tiempo o escuchar las noticias con un toque. Es una solución potentísima para el día a día.

Además de Action Blocks, Google ofrece un widget propio de Google Home que te permite anclar dispositivos y escenas concretas en el escritorio. Puedes seleccionar tus luces, enchufes o cámaras favoritas y tener sus controles básicos siempre a mano, sin abrir la app completa.

La gracia está en combinarlo todo: widgets de Google Home para dispositivos concretos, bloques de Action Blocks para comandos complejos y widgets de otras apps domóticas (como Xiaomi Home o SmartThings) para aquello que no se pueda integrar bien. De esta forma la pantalla de tu tablet se convierte en un auténtico tablero de mandos para la casa.

Usar la tablet como centro multimedia: TV, vídeo y cámaras

Además de domótica, tu tablet puede convertirse en un centro multimedia muy versátil: televisor secundario, reproductor de streaming, monitor de cámaras o incluso “android auto casero” si te lo llevas al coche con las apps adecuadas.

Si la vas a dedicar sobre todo a contenido audiovisual, te puede interesar cambiar el launcher por uno con estética tipo Smart TV o Android TV. Hay lanzadores como TV Launcher, ATV Launcher y otros similares que colocan las apps en parrillas con iconos grandes, pensados para verse a cierta distancia y ser muy simples.

Con uno de estos launchers, al encender la pantalla verás un menú limpio con las apps de streaming, TV en directo y multimedia que realmente usas, en lugar de la típica pantalla de tablet llena de iconos y carpetas. Es perfecto para la cocina, el dormitorio o incluso un salón si conectas la tablet a una tele.

En cuanto a contenidos, puedes combinar tus plataformas habituales con apps gratuitas que ofrecen canales en directo y contenido bajo demanda. Servicios como Pluto TV, ViX o la parte gratuita de Plex proporcionan canales temáticos 24/7, películas, series y programas sin coste de suscripción, financiados con publicidad.

Si tienes una biblioteca de vídeos, música o fotos en un servidor local o en la propia tablet, apps como Plex permiten organizarlo todo con una interfaz tipo Netflix. Así podrás navegar por tus archivos como si fueran un servicio de streaming más, desde la pantalla de tu centro multimedia.

La tablet también puede servir como monitor dedicado para tus cámaras de seguridad o vigilabebés. Si las cámaras son compatibles con Google Home o tienen app propia, puedes mostrar en la tablet una vista con varias cámaras al mismo tiempo o alternar entre ellas. Algunas personas usan incluso apps como tinyCam Pro para crear mosaicos de cámaras muy completos.

En coches sin pantalla moderna, hay quien reutiliza una tablet Android como pantalla de Android Auto con apps especializadas, convirtiendo un salpicadero “antiguo” en algo mucho más capaz. Aunque es un uso más específico, demuestra hasta qué punto una tablet veterana puede seguir dando juego.

Dar vida extra a tablets muy antiguas y alternativas avanzadas

Si la tablet que has rescatado del cajón es de otra era tecnológica, con Android 4.x o una versión muy desfasada, es posible que la app de Google Home, Action Blocks o incluso el propio Asistente actual no sean compatibles. Aun así, no está todo perdido.

En estos casos quizá no puedas montarte el panel de domótica súper completo, pero sí puedes reconvertirla en marco de fotos digital, reproductor de música y vídeo local o pantalla dedicada para una app antigua que siga funcionando. Incluso podrías usar el navegador para mostrar un dashboard web ligero de tu sistema domótico, como los de Home Assistant, siempre que la página no sea demasiado pesada.

Algunas personas combinan apps como Motion Detector con Tasker y otras herramientas de automatización para que la cámara frontal actúe como sensor de movimiento. De este modo, la tablet enciende la pantalla y muestra una secuencia de pantallas (por ejemplo, una app domótica, el tiempo, las cámaras) cuando alguien pasa por delante, y luego se apaga de nuevo para ahorrar energía.

Si ya tienes montado algo más avanzado con Home Assistant, hubs Zigbee o Z-Wave y dashboards personalizados, la tablet puede ser simplemente la interfaz táctil montada en la pared. Desde el navegador o mediante apps específicas puedes cargar un panel Lovelace con tarjetas de luces, temperaturas, gráficos de consumo, cámaras y escenas, todo a medida del tamaño de tu pantalla.

Aunque las tablets muy antiguas tengan limitaciones claras y con algunas webs potentes sea difícil competir en recursos o funciones, para muchos usos domésticos siguen siendo más que válidas como pantalla secundaria, panel de control básico o centro multimedia sencillo. Con algo de mimo y las apps adecuadas, ese trasto que parecía obsoleto puede convertirse en una pieza clave de tu hogar conectado. Comparte la guía y ayuda a otros a usar su tablet como un control de domótica casero.

Ajustes de cámara que mejoran cualquier foto sin apps extra

Actualidad en Androidsis - Jue, 26/02/2026 - 22:16

Todos hacemos fotos con el móvil cada día, pero muy pocos se paran a tocar los ajustes de la cámara. Y, curiosamente, son justo esos pequeños cambios en la configuración los que pueden marcar la diferencia entre una foto normalita y una imagen que parece sacada de una cámara profesional, sin instalar ni una sola app extra.

La buena noticia es que, aunque no tengas el último móvil del mercado ni la mejor cámara del mundo, puedes exprimir muchísimo más el hardware que ya tienes simplemente entendiendo qué hace cada ajuste y cómo usarlo en situaciones concretas: fotos nocturnas, grupos, selfies, movimiento, vídeos, etc.

Ajustes básicos de cámara que deberías revisar ya mismo

Antes de entrar en funciones avanzadas y virguerías de IA, conviene revisar esos ajustes básicos que muchas veces vienen mal configurados de fábrica o que Android y los fabricantes esconden entre menús poco claros.

Resolución y formato de imagen

Lo primero es comprobar que tu cámara está usando la máxima resolución y el formato adecuado para cada situación. Muchos móviles bajan la resolución automática para ahorrar espacio, y eso se nota cuando haces zoom o recortas luego la foto.

  • Activa la resolución máxima de la cámara trasera para fotos importantes: paisajes, retratos, viajes, etc.
  • Si tu móvil lo permite, revisa si ofrece modo RAW: es un tipo de archivo que guarda mucha más información que el JPG y te permitirá editar después con más libertad.
  • Ten en cuenta que las fotos en máxima resolución y RAW ocupan bastante más espacio, así que puedes usarlas solo cuando quieras la máxima calidad.

En el día a día, para fotos rápidas de redes sociales o mensajería, no pasa nada por usar un tamaño algo más reducido, pero cuando quieras una imagen que se vea perfecta en grande o que vayas a imprimir, merece la pena subir al máximo.

HDR: cuándo activarlo y cuándo estorba

El HDR (alto rango dinámico) es uno de esos ajustes que pueden salvar una foto con mucho contraste entre luces y sombras. Lo que hace la cámara es combinar varias tomas con distinta exposición para sacar detalle tanto en zonas oscuras como muy iluminadas.

Conviene tener el HDR en modo Automático en la mayoría de móviles, pero hay situaciones en las que puedes forzar su uso o desactivarlo:

  • Actívalo o asegúrate de que se usa en escenas con cielos muy claros y sombras profundas (paisajes, atardeceres, edificios muy iluminados por un lado y oscuros por otro).
  • Desactívalo en fotos donde haya movimiento rápido (deportes, niños corriendo) o cuando quieras un look más natural con sombras marcadas.

Si tu móvil permite elegir manualmente el HDR, aprender a jugar con él te dará un control extra para que las fotos no salgan quemadas por el cielo ni empastadas en las sombras.

Balance de blancos y color

La mayoría de usuarios deja el balance de blancos en automático, pero en muchas ocasiones la cámara se confunde y aparecen tonos demasiado amarillentos o azulados. Si tu app de cámara permite cambiar este ajuste, puede marcar mucho la diferencia.

Algunos consejos rápidos:

  • En interiores con luz cálida (bombillas amarillas), puedes ajustar el balance a un tono más frío para que la escena no parezca una cueva naranja.
  • Con luz de día intensa o cielo despejado, el automático suele funcionar bien, pero si notas la imagen muy fría, sube un poco la calidez.
  • En fotos nocturnas con neones, farolas y carteles, jugar con el balance de blancos te ayuda a evitar dominantes de color exageradas.

Muchos móviles no dejan tocar el balance en modo automático, pero sí en modos tipo Pro o Profesional. Si tu dispositivo los incluye, merece la pena dedicar unos minutos a probar, porque notarás que tus fotos dejan de verse “raras” de color.

Modo profesional: controla el enfoque y la exposición

Si tu móvil ofrece un modo Pro o Manual, tienes en tu mano varias herramientas que se parecen mucho a las de una cámara réflex: enfoque manual, tiempo de exposición, ISO, balance de blancos, etc. No hace falta dominarlas todas desde el primer día, pero hay dos que te van a ayudar muchísimo sin complicarte la vida.

Control del enfoque

El enfoque automático cumple en la mayoría de situaciones, pero no siempre acierta en el punto que quieres. Por eso es muy útil marcar manualmente dónde quieres la máxima nitidez antes de disparar.

Aunque no uses un modo Pro completo, prácticamente todas las apps de cámara permiten:

  • Tocar en la pantalla justo sobre el sujeto u objeto que quieres enfocado.
  • Mantener pulsado unos segundos para bloquear el enfoque (y a veces también la exposición) en ese punto.

Con esto evitas que la cámara decida enfocar el fondo en lugar de la cara de la persona, o que se vaya al cielo en vez de al edificio. Cuando fotografías detalles cercanos, este pequeño gesto marca un salto enorme en la sensación de nitidez.

Tiempo de exposición: clave en fotos nocturnas

El tiempo de exposición indica cuánto tiempo está abierto el “obturador virtual” de la cámara captando luz. En modo automático, el móvil decide por ti, pero si tu app integra un modo avanzado, puedes alargar ese tiempo para lograr fotos nocturnas mucho más luminosas.

Algunas ideas prácticas:

  • En escenas nocturnas relativamente estables (un paisaje urbano, un edificio iluminado), subir el tiempo de exposición permite que la foto recoja más luz sin subir tanto el ISO, lo que reduce el ruido.
  • Eso sí, cuanto más alargues la exposición, más imprescindible es mantener el móvil muy estable (idealmente con trípode o apoyado en una superficie) para evitar fotos movidas.

Muchos móviles modernos llevan modos de noche o larga exposición “inteligente” que se encargan de todo sin que tengas que tocar números. Aun así, si prefieres un control fino, jugar con este ajuste te permite conseguir nocturnas más limpias y con mejor detalle.

Luz extra en pantalla: el truco para selfies con poca iluminación

No todos los móviles cuentan con flash frontal físico, pero casi todos pueden aprovechar la propia pantalla como fuente de luz. Esta función convierte el panel en una especie de flash improvisado para selfies cuando estás a oscuras o en interiores muy tenues.

Normalmente, en los ajustes o en el icono de flash de la cámara delantera puedes elegir:

  • Desactivado.
  • Automático.
  • Siempre activado.
  • Modo pantalla iluminada, en el que el móvil sube al máximo el brillo y muestra un color claro durante el disparo.

Usar la pantalla como fuente de luz es ideal para evitar caras llenas de ruido o excesivamente oscuras al hacer selfies de noche. No es tan potente ni tan natural como una buena iluminación ambiental, pero saca de muchos apuros y suele ofrecer un resultado más favorecedor que el flash LED frontal directo.

Fotos en RAW y HDR: cuándo merecen la pena

Si tu móvil es compatible, merece la pena entender la diferencia entre usar solo el modo automático tradicional y apostar por RAW y HDR en las situaciones adecuadas. Son dos herramientas distintas pero complementarias.

Disparar en RAW

El formato RAW guarda mucha más información que un JPG, sobre todo en sombras y luces altas, y prácticamente no aplica procesado interno. Eso significa que la foto puede verse más plana al principio, pero tendrás un margen enorme para editarla.

Es especialmente útil cuando:

  • Vas a editar la foto después con una app potente (como Snapseed u otras similares).
  • La escena tiene luces complicadas: contraluces, interiores con ventanas muy brillantes, atardeceres intensos, etc.

Ten en cuenta que los archivos RAW pesan bastante más, así que conviene activar este formato de forma selectiva, en lugar de dejarlo para absolutamente todas las tomas. A cambio, ganarás una flexibilidad brutal en edición.

Combinar RAW y HDR

En algunos dispositivos, se puede disparar en RAW y al mismo tiempo tener una versión procesada con HDR. De esa forma, dispones de:

  • Una foto lista para usar, que el móvil ya procesa con colores y contraste llamativos.
  • El archivo RAW, más plano pero lleno de información, para trabajarlo con calma si la foto lo merece.

Si te interesa ir un poco más allá de la simple foto rápida, este flujo te permite tener lo mejor de ambos mundos sin renunciar a la inmediatez ni a la calidad máxima.

Vídeo: ajustes que casi nunca tocamos y marcan la diferencia

No solo las fotos se benefician de buenos ajustes: la grabación de vídeo también puede mejorar mucho si dedicas un minuto a revisar las opciones. Muchos móviles ofrecen modos de cámara lenta, rápida (Time-Lapse) y resolución 4K, pero no siempre vienen bien configurados de serie.

Cámara lenta y Time-Lapse

La cámara lenta (slow motion) permite capturar momentos rápidos con todo detalle: una caída de agua, un salto, un gesto deportivo, etc. En cambio, el Time-Lapse acelera la escena para mostrar procesos largos en pocos segundos (nubes moviéndose, tráfico, puestas de sol, etc.).

Al ajustar estos modos:

  • Comprueba si puedes seleccionar la velocidad de la cámara lenta (por ejemplo, 120 fps, 240 fps) para decidir cuánta suavidad quieres.
  • En Time-Lapse, algunos móviles dejan elegir cada cuántos segundos toma una foto; cuanto mayor el intervalo, más comprimido quedará el tiempo.

Tener claros estos ajustes te ayuda a sacar vídeos mucho más espectaculares sin necesidad de aplicaciones de terceros ni edición complicada.

Configuraciones adicionales antes de grabar

Al igual que en foto, en vídeo suele haber una sección de ajustes donde puedes elegir:

  • Resolución (1080p, 4K, etc.).
  • Estabilización (electrónica u óptica, si está disponible).
  • Velocidad de fotogramas (30 fps, 60 fps…).

Subir la resolución y los fps puede dar un aspecto más fluido y detallado, pero a costa de ocupar bastante más espacio y consumir más batería. Lo ideal es adaptar estos valores según el tipo de contenido que estés grabando y el uso que le vayas a dar luego.

Ajustes inteligentes de Google Camera y Pixel para mejores fotos

En los móviles Pixel y en la app Cámara de Google, hay varios ajustes muy potentes pensados para mejorar automáticamente la calidad de tus fotos, especialmente en escenas con movimiento o con varias personas. Si usas un Pixel compatible, merece mucho la pena activarlos y entender cómo funcionan.

Mejor Toma: la cámara elige la foto ganadora por ti

Con la función Mejor Toma, la app de cámara del Pixel realiza una ráfaga de imágenes cuando pulsas el disparador y, en segundo plano, selecciona la que considera mejor: menos trepidada, mejor expresión, más nitidez, etc.

Para ativar Mejor Toma:

  • Abre la app Cámara de tu Pixel.
  • En la parte inferior izquierda, entra en Ajustes.
  • Activa la función correspondiente a Mejor Toma si tu modelo la incluye.

Una vez activada, no tienes que hacer nada especial: la cámara se encarga de analizar las diferentes capturas y ofrecerte la opción más lograda sin que tengas que revisar una a una.

Fotos con movimiento: elige tu fotograma favorito

Las fotos con movimiento (similar a las Live Photos) registran varios instantes antes y después de pulsar el disparador. Esto es ideal cuando fotografías a alguien que se mueve, cuando hay cambios de gesto o cuando quieres inmortalizar una pequeña secuencia.

En los Pixel 10 y modelos posteriores, puedes activar las fotos con movimiento así:

  1. Abre la aplicación Cámara de tu dispositivo.
  2. En la parte inferior izquierda, toca Ajustes.
  3. Configura Fotos con movimiento en Automática o Activada.

Después de hacer la foto, puedes entrar en la galería y elegir manualmente el fotograma que más te guste dentro de esa secuencia. Además, si quieres, tienes la opción de guardar la foto con movimiento como vídeo: solo hay que entrar en el menú Más y utilizar Exportar > Vídeo > Exportar.

Mejor versión automática: fotos de grupo sin caras raras

Uno de los mayores quebraderos de cabeza en fotografía móvil son las fotos de grupo en las que siempre hay alguien con los ojos cerrados o mirando a otro sitio. En los Pixel 10 y posteriores, Google ha incorporado una función pensada justo para solucionar eso.

La función se llama Mejor versión automática y permite que el móvil combine las mejores expresiones faciales de cada persona para generar una única imagen de grupo donde todo el mundo salga bien.

Para usarla, necesitas cumplir estas condiciones:

  • Tener un Pixel 10 o posterior.
  • Tener instalada la app Google Fotos.
  • Haber activado el ajuste de Mejor Toma en Cámara de Google.

La activación se hace así:

  1. Abre la app Cámara en tu Pixel.
  2. Toca Ajustes en la parte inferior izquierda.
  3. Entra en Más ajustes.
  4. Activa la opción Mejor versión automática.

Una vez activa, cuando hagas fotos de grupo el dispositivo puede recomendarte automáticamente la versión en la que todos salen con mejor cara. También, desde Google Fotos, puedes ajustar manualmente las caras usando la herramienta de Mejor versión para perfeccionar todavía más el resultado.

Caras frecuentes: la cámara aprende a quién fotografías más

Para que estas funciones inteligentes funcionen mejor, Google incluye un ajuste llamado Caras frecuentes. Con él, la cámara aprende qué caras aparecen más a menudo en tus fotos y vídeos y utiliza esa información para recomendar mejores tomas.

Según explica la propia Google, cuando activas Caras frecuentes:

  • La cámara reconoce patrones de las caras que más capturas para ayudarte a obtener mejores fotos de esas personas.
  • Todos los datos faciales se guardan únicamente en el dispositivo; no se envían a los servidores de Google.
  • Si desactivas la función, los datos se eliminan del teléfono.

Para activarlo:

  1. Abre la aplicación Cámara de tu Pixel.
  2. Toca Ajustes > Más ajustes.
  3. Entra en Caras frecuentes.
  4. Activa la opción Caras frecuentes.

En los Pixel 6 y posteriores (incluido Pixel Fold), esta función también contribuye a que la cámara muestre los tonos de piel con más precisión y naturalidad, evitando que algunas personas salgan demasiado pálidas, rojizas o apagadas.

Footej Camera 2: cuando la app nativa se te queda corta

Aunque el enfoque de este artículo está en los ajustes que ya tienes en tu móvil, es cierto que algunas aplicaciones de cámara de serie se quedan cortas. En esos casos, usar una app más avanzada puede desbloquear opciones que tu móvil soporta pero que el fabricante no expone en la app nativa.

Un ejemplo conocido en Android es Footej Camera 2, una de las apps más valoradas para tener más control sobre la fotografía sin cambiar de móvil. Nació como evolución de la primera Footej (de 2016) y acumula más de un millón de descargas solo en su segunda versión, además de una valoración muy alta en Google Play.

Esta app destaca por ofrecer una interfaz sencilla pero con una enorme cantidad de controles a mano: en la barra inferior encuentras modos de foto y vídeo habituales, pero también accesos directos a ajustes avanzados para disparar casi como con una cámara profesional.

Entre sus opciones más interesantes están:

  • Control detallado del enfoque antes de disparar.
  • Ajuste del tiempo de exposición, muy útil para fotos nocturnas o escenas con poca luz.
  • Uso de la pantalla como flash para selfies en ambientes oscuros.
  • Posibilidad de guardar en HDR y RAW si el hardware del móvil es compatible.
  • Modos de vídeo en cámara lenta y Time-Lapse con configuraciones que muchas cámaras nativas no ofrecen.

De este modo, incluso en móviles de gama media o algo antiguos, Footej Camera 2 permite exprimir al máximo el sensor y el procesado sin necesidad de hacer root ni tocar el sistema.

Limitaciones como app de cámara por defecto

Eso sí, hay una pega importante: por motivos de privacidad y seguridad en Android, las apps de terceros como Footej Camera 2 no se pueden configurar fácilmente como cámara predeterminada del sistema.

Existen trucos y métodos para intentar forzarlo, pero suelen ser engorrosos, poco fiables y con posibles implicaciones de seguridad que no compensan. Lo más sensato es usar la app nativa para lo básico y abrir Footej cuando quieras más control o mejor calidad en condiciones específicas.

Modelo de pago y versión gratuita

Footej Camera 2 ofrece una versión gratuita que se actualiza con bastante frecuencia, algo que se agradece porque garantiza correcciones de errores y mejoras constantes. A cambio, incluye publicidad dentro de la propia app.

Dispone también de una suscripción de pago que ronda los 14,99 euros semanales, una cifra que, al hacer cuentas anuales, resulta bastante elevada para la mayoría de usuarios. No es que la app no lo merezca en cuanto a funciones, pero deja de ser una solución “universal” apta para todos los bolsillos.

La versión de pago añade opciones como:

  • Lapso de tiempo ajustable con más parámetros para los Time-Lapse.
  • Un abanico mayor de ajustes avanzados en fotografía y vídeo.
  • Eliminación de la publicidad en la interfaz.

Aun así, la app permite probar esas funciones de pago gratis durante 7 días, algo muy útil para decidir si realmente necesitas esas opciones extra o si con la modalidad gratuita vas sobrado. Para la mayoría de usuarios que solo quiere mejorar un poco sus fotos, la versión free suele ser más que suficiente.

La importancia de la edición: arreglar y potenciar cualquier foto

Ajustar bien la cámara antes de disparar es fundamental, pero el trabajo no termina al pulsar el botón. Muchas fotos que parecen mediocres de primeras se pueden convertir en algo muy resultón con unos minutos de edición básica: ajustar luces, recortar, enderezar, corregir color, etc.

En este campo hay infinidad de apps, pero una de las más completas y accesibles es Snapseed, propiedad de Google y disponible desde hace años en Android e iOS. Es una herramienta de edición completamente gratuita que ofrece un nivel de control cercano al de programas profesionales.

Con Snapseed puedes:

  • Modificar de forma precisa el brillo, contraste, sombras y altas luces.
  • Ajustar colores, saturación y temperatura para corregir dominantes o crear un estilo propio.
  • Cambiar la perspectiva de la foto para corregir líneas torcidas en edificios o paisajes urbanos.
  • Aplicar filtros predefinidos que puedes personalizar al detalle.
  • Editar sobre archivos RAW, aprovechando toda la información capturada por la cámara.

La clave está en no caer en el exceso: con unos pocos toques bien pensados, puedes conseguir que una foto normal gane vida, sin necesidad de saturar los colores ni abusar del contraste. Y todo esto sin instalar apps de pago ni recurrir a soluciones complicadas.

Conocer y aprovechar los ajustes de cámara que ya tienes en tu móvil, apoyarte en funciones inteligentes como Mejor Toma, fotos con movimiento o Caras frecuentes en los Pixel, y complementar el proceso con una buena edición en herramientas como Snapseed o apps de cámara avanzadas cuando haga falta, te permite mejorar drásticamente cualquier foto sin cambiar de móvil ni llenarlo de aplicaciones innecesarias.

Solo con entender qué hace cada opción y dedicar unos segundos antes y después de disparar, tus imágenes pueden pasar de “foto del montón” a algo que de verdad apetece guardar y compartir. Comparte la información y más usuarios sabrán realizar ajustes a sus cámaras.

Cómo activar el modo de emergencia extrema en Android

Actualidad en Androidsis - Jue, 26/02/2026 - 22:10

Cuando algo se tuerce de verdad, tu móvil Android puede convertirse en tu mejor salvavidas. Desde pedir ayuda al 112 hasta avisar a tu familia, compartir tu ubicación en tiempo real o grabar en vídeo lo que está pasando, Android incluye un montón de funciones pensadas para situaciones críticas… pero la mayoría de la gente ni sabe que existen ni las tiene bien configuradas.

Si alguna vez has pensado “ojalá el teléfono tuviera un modo de emergencia extrema que lo hiciera todo por mí cuando estoy en peligro”, la buena noticia es que ese modo ya está ahí en tu Android. Solo tienes que activarlo y dejarlo listo: Emergencia SOS, app de Emergencias/Seguridad personal, alertas de crisis, avisos sísmicos, servicios de localización para emergencias, modo de ahorro de batería extrema… Vamos a ver, paso a paso y con todo detalle, cómo activar y sacar partido al modo de emergencia extrema en Android para que no te pille el toro cuando más lo necesitas.

¿Qué es el “modo de emergencia extrema” en Android y cómo funciona?

En Android no verás literalmente un botón que se llame “modo de emergencia extrema”, pero bajo ese nombre podemos agrupar todas las herramientas que el sistema pone a tu disposición para gestionar una urgencia. Hablamos de varias piezas que trabajan juntas:

  • La app Emergencias o Seguridad personal (según modelo), desde la que configuras información médica, contactos de emergencia y opciones de SOS.
  • Emergencia SOS, que suele activarse pulsando el botón de encendido cinco veces y dispara llamadas, avisos, envío de ubicación e incluso grabación de vídeo.
  • Servicios de localización para emergencias (ELS), que permiten que tu móvil envíe tu posición precisa a los servicios de emergencia cuando llamas al 112 o números equivalentes.
  • Alertas de crisis y alertas de emergencia inalámbricas, que te muestran mensajes oficiales sobre desastres, amenazas graves o pruebas del sistema.
  • Sistema de alertas de terremotos de Android, que detecta seísmos y te avisa automáticamente si estás en zona de riesgo.
  • Opciones de ahorro de batería y “modo supervivencia” para que el móvil aguante encendido el máximo tiempo posible cuando la situación se complica.

La idea es muy sencilla: preparas tu móvil con calma cuando todo va bien (información médica, contactos, permisos de ubicación, alertas activadas, etc.) y, cuando llega una emergencia, solo tienes que pulsar el botón de encendido varias veces o usar los accesos rápidos de la pantalla para que el teléfono haga el resto casi solo.

App Emergencias o Seguridad personal: el centro de mando

En muchos móviles con Android 12 o versiones posteriores, Google incluye la app “Emergencias” o “Seguridad personal”, que suele aparecer así en Google Play, en Ajustes y en el cajón de aplicaciones. En otros modelos viene preinstalada con nombre similar (“Seguridad”, “Seguridad personal y emergencias”).

Con esta app puedes guardar tus datos médicos, añadir contactos de emergencia y activar funciones como Emergencia SOS, Aviso de emergencia o Comprobación de tu estado. Si en tu dispositivo no aparece como app independiente, muchas de estas opciones seguirán estando dentro del menú Ajustes > Seguridad y emergencias.

Un detalle importante: cualquiera que coja tu móvil puede ver en la pantalla de bloqueo tu información de emergencia y el mensaje que hayas puesto, incluso con el dispositivo bloqueado. Es útil para que los servicios sanitarios te atiendan mejor o para que alguien pueda avisar a tu familia, pero si no te convence esa idea, en la propia app Emergencias puedes desactivar que estos datos se muestren con el móvil bloqueado.

Configurar tu ficha médica y contactos de emergencia

Antes de pensar en botones SOS y alertas, lo básico es que tu teléfono tenga información de emergencia útil y contactos de confianza ya configurados.

Añadir información médica e información personal

Desde la app Emergencias o Seguridad personal, tienes una sección tipo “Tu información” o “Información médica” donde puedes indicar datos críticos para los sanitarios:

  • Grupo sanguíneo.
  • Alergias importantes.
  • Enfermedades crónicas o condiciones relevantes.
  • Medicaciones que tomas habitualmente.

Solo tienes que entrar en Tu información > Información médica y rellenar los campos uno a uno. Estos datos se guardan para que, en caso de que pierdas el conocimiento o no puedas hablar, los equipos de emergencias puedan consultarlos rápidamente desde tu móvil.

Configurar contactos de emergencia

Además de tu ficha médica, la app te permite añadir contactos de emergencia que recibirán avisos y tu ubicación cuando se active un protocolo. El proceso suele ser parecido a este:

  1. Abre la app Emergencias o Seguridad personal.
  2. Accede a Tu información o un apartado similar.
  3. Entra en Contactos de emergencia y pulsa en “Añadir contacto”.
  4. Selecciona en la agenda las personas de confianza que quieras que se enteren si algo va mal.

El sistema puede usar esos contactos para varias funciones: avisos SOS, avisos programados de Comprobación de tu estado o compartir tu localización en tiempo real durante una crisis. Conviene elegir gente que suela estar pendiente del teléfono y que te conozca bien.

Si quieres que esa información sea visible desde la pantalla bloqueada, revisa el ajuste tipo Acceso a la información de emergencia > Mostrar con el dispositivo bloqueado. Así, aunque el móvil esté bloqueado, un tercero o un sanitario podrá consultar tus datos y saber a quién llamar.

Ten en cuenta un matiz: si tu teléfono no tiene tarjeta SIM ni eSIM instalada, seguirás pudiendo llamar a números de emergencia como el 112, pero no podrás llamar directamente a tus contactos de emergencia. El sistema de avisos por SMS o llamada a familiares requiere conexión de red móvil activa.

Emergencia SOS: el auténtico “modo de emergencia extrema”

Eso sí, hay algunos requisitos que conviene tener muy claros:

  • Disponible en Android 12 o superior en la mayoría de modelos.
  • No funciona si el móvil está en modo avión o con el Ahorro de batería activado de forma agresiva.
  • Para que la detección de accidentes de coche funcione en los modelos que la incorporan, el dispositivo necesita tener una SIM activa.
Cómo configurar Emergencia SOS paso a paso

La ruta puede variar ligeramente según fabricante (Samsung, Xiaomi, Pixel, etc.), pero por lo general el flujo es parecido a este:

  1. Abre la app Ajustes del móvil.
  2. Entra en Seguridad y emergencias o “Seguridad personal y emergencias”.
  3. Toca en Emergencia SOS.
  4. Busca el botón de Iniciar configuración o “Configurar”.

Dentro del asistente de configuración irás activando distintos bloques:

  • Llamada al número de emergencias: el sistema propone el número local (en España, 112). Si por lo que sea detecta otro o necesitas ajustarlo, suele ofrecer la opción “Cambiar número” para introducir el correcto, y después continuar con “Siguiente”.
  • Compartir tu ubicación con contactos de emergencia: aquí eliges a quién se enviará un enlace con tu posición y, en algunos casos, el porcentaje de batería restante. Para que esto funcione debes permitir acceso a la ubicación mientras se usa la app.
  • Grabación de vídeo de emergencia: puedes autorizar a la app a usar la cámara para grabar automáticamente en cuanto se inicia la secuencia SOS, incluso mientras sigues usando otras apps. Más adelante podrás activar que el vídeo se comparta automáticamente con tus contactos tras hacer una copia de seguridad local.
  • Modo de activación: puedes escoger entre mantener pulsado para iniciar las acciones, o dejar que, tras una cuenta atrás de 5 segundos, se ejecuten automáticamente las llamadas y envíos. También es posible activar una alarma sonora fuerte para que sepas que el SOS está en marcha y, de paso, llamar la atención de la gente alrededor.

Cuando termines todos los pasos, toca en algo tipo Hecho y deja la configuración guardada. Es muy recomendable que, una vez hayas acabado, hagas una prueba controlada (sin llegar a completar la llamada al 112) para comprobar qué aspecto tiene la cuenta atrás y qué acciones se preparan.

Elegir si el SOS se lanza automáticamente o con confirmación

Para evitar sustos por pulsaciones accidentales en el bolso o en el bolsillo, Android te deja elegir si quieres un paso de confirmación antes de lanzar la llamada y los avisos. Esta elección se suele cambiar con estos pasos:

  1. Ve a Ajustes > Seguridad y emergencias > Emergencia SOS.
  2. Entra en la sección “Cómo funciona” (normalmente con icono de engranaje).
  3. Escoge entre:
    • Mantener pulsado para iniciar acciones (tienes que dejar apretado un poco más para que empiece).
    • Iniciar acciones automáticamente tras la cuenta atrás de 5 segundos, sin pulsación adicional.

Si eres de los que meten el teléfono a presión en el bolsillo o lo usan mucho con una mano, suele ser más prudente dejar la opción de confirmación para no llamar al 112 por error.

Desactivar totalmente Emergencia SOS

Si por cualquier motivo no quieres tener esta función operativa, también puedes deshabilitarla por completo:

  1. Abre Ajustes > Seguridad y emergencias > Emergencia SOS.
  2. Accede al icono de ajustes en “Cómo funciona”.
  3. Selecciona Desactivar Emergencia SOS.

Aun así, incluso con SOS desactivado, siempre podrás llamar manualmente al 112 desde el marcador o desde la pantalla de bloqueo en la opción “Emergencias”.

Cómo usar Emergencia SOS en una situación real

Cuando ya tienes todo configurado y llega el momento de la verdad, la forma genérica de iniciar el protocolo es muy sencilla: pulsa el botón de encendido 5 veces o más seguidas. Inmediatamente verás en pantalla una interfaz con un círculo rojo o un contador.

Según la configuración que elegiste, tendrás que mantener pulsado el botón/círculo durante unos segundos o esperar a que termine la cuenta atrás. Cuando se da por confirmada la emergencia, el teléfono suele:

  • Llamar al servicio de emergencias (112 u otro número local configurado).
  • Enviar tu ubicación y avisos a tus contactos de emergencia, si activaste la función.
  • Iniciar la grabación de vídeo de emergencia, si la dejaste habilitada.

Importante: si tienes activado el Aviso de emergencia y la grabación, ambas acciones se ejecutan mientras estás hablando con los servicios de emergencia. Eso sí, para que tus contactos vean tu ubicación en tiempo real, hace falta conexión a Internet por Wi-Fi o datos móviles. Sin datos, la llamada al 112 funcionará igual, pero la parte de internet puede quedarse en espera o fallar.

Y si te equivocas y haces una llamada al 112 sin querer, lo más responsable es no colgar: cuando te atiendan, explícale al operador que ha sido un error para que no tengan que gestionar tu caso como si fuera una emergencia real.

Grabar y compartir vídeos en caso de emergencia

La grabación de vídeo de emergencia es una de las funciones más potentes -y delicadas- del modo de emergencia extrema. Permite que, mientras se está produciendo la situación, tu móvil grabe vídeo (con audio) hasta un máximo de unos 45 minutos, guardándolo localmente y, si así lo configuras, subiéndolo a la nube para evitar pérdidas si el teléfono se rompe o desaparece.

Algunos puntos clave que conviene tener presentes:

  • Esta función está pensada para tu seguridad personal y para documentar lo que ocurre en una urgencia.
  • Google puede registrar datos de uso sobre cuándo se ha usado la grabación, qué contactos han recibido el enlace y si lo han abierto, según sus políticas de privacidad.
  • Debes respetar la legislación de tu país en materia de grabación de vídeo y audio, sobre todo en espacios privados o con terceros que no han dado su consentimiento.
  • Las grabaciones pueden ser duras de ver para tus contactos, así que conviene avisarles previamente de que podrías llegar a usar esta función.

Mientras grabas, puedes seguir usando otras funciones del móvil (como maps, llamadas, etc.). Si abres otra app que usa la cámara, la grabación de emergencia se pausa. Verás la pantalla en gris indicando que está en pausa, y podrás retomarla volviendo a la app Emergencias o desde la notificación superior.

Compartir automáticamente los vídeos

Si activas la opción de “compartir automáticamente”, una vez termine la grabación y se cree la copia de seguridad en tu dispositivo, se generará un enlace y se enviará a todos tus contactos de emergencia. Si no has configurado ninguno, el vídeo no se compartirá con nadie.

Dispones de una ventana de unos 15 segundos al final de la grabación para cancelar el envío automático. La subida a la nube y la distribución del enlace dependen de tener conexión a Internet, por lo que puede haber cierto retraso entre el final de la grabación y el momento en el que tus contactos pueden verlo.

Por motivos de privacidad:

  • Cada vídeo tiene un único enlace activo en cada momento.
  • Esos enlaces se eliminan automáticamente a los 7 días, aunque puedes revocarlos antes o generar nuevos.
  • Si detectan que un enlace se está compartiendo en exceso o de forma inadecuada, Google puede inhabilitarlo.

Para dejar de compartir un vídeo concreto, puedes entrar en la app Emergencias > Tu información > Tus vídeos, tocar en “Más” junto al vídeo y elegir “Dejar de compartir”. Si lo que quieres es eliminarlo definitivamente, ten en cuenta que al borrarlo se suprime de tu cuenta de Google sin posibilidad de recuperación.

Aviso de emergencia y Comprobación de tu estado

Más allá del SOS inmediato, Android incluye dos funciones muy interesantes para situaciones en las que no estás en peligro ahora mismo, pero quieres tener un “plan B” si algo se tuerce: Aviso de emergencia y Comprobación de tu estado.

Aviso de emergencia: compartir ubicación en tiempo real con tu gente

Desde la app Emergencias/Seguridad personal, el apartado Aviso de emergencia te permite enviar tu ubicación en tiempo real y actualizaciones a tus contactos de emergencia. Es muy útil, por ejemplo, si vas a hacer senderismo, salir de fiesta en un sitio que no conoces o moverte solo por un entorno complicado.

Para usarlo necesitas:

  • Al menos un contacto de emergencia configurado.
  • Conexión a Internet y servicios de ubicación activos.

El funcionamiento general es:

  1. Abres la app Emergencias.
  2. Tocas en Aviso de emergencia.
  3. Seleccionas con quién quieres compartir tu ubicación en tiempo real y, si quieres, añades un mensaje explicando la situación.
  4. Pulsas en “Compartir” y se envía el aviso. Desde la notificación podrás ver los detalles en cualquier momento.

Para detener el aviso, vuelves a la app > Aviso de emergencia > Detener > Dejar de compartir, con la opción de añadir una nota tipo “todo ha salido bien”. Si se te olvida hacerlo, el aviso se desactiva automáticamente tras 24 horas.

En los ajustes de Aviso de emergencia puedes elegir qué información exacta quieres compartir (ubicación, batería, etc.) y si permitir que varios dispositivos compartan tu posición como copia de seguridad por si uno se queda sin cobertura o batería.

Comprobación de tu estado: una red de seguridad programada

Comprobación de tu estado es como poner un despertador de seguridad: programas que tu móvil te pregunte en un momento concreto si estás bien, y si no respondes, se lanza automáticamente un aviso de emergencia a tus contactos con tu última ubicación.

El uso típico sería algo así:

  1. Abres la app Emergencias.
  2. Tocas en Comprobación de tu estado.
  3. Indicas el motivo (por ejemplo, “ruta de montaña solo”) y la duración (hasta 24 horas).
  4. Seleccionas los contactos que deben enterarse si algo va mal.
  5. Pulsas en “Empezar” y dejas programada la comprobación.

Cuando se acerque la hora fijada, el teléfono te lanzará una alerta con 60 segundos de margen antes de activar el aviso de emergencia. En esa ventana puedes elegir:

  • Estoy bien (cancela el aviso).
  • Iniciar aviso directamente.
  • Llamar al 112.

Si no tocas nada en esos 60 segundos, el sistema asume que podrías estar en problemas y pone en marcha el aviso de emergencia con tu última posición conocida, incluso si el móvil está apagado o sin cobertura en ese momento.

Durante una comprobación activa puedes ampliar el tiempo desde la app, desde la pantalla específica de la comprobación o incluso desde la notificación. El límite es que, en total, no puede superar las 24 horas desde la hora de inicio original, y para añadir tiempo tendrás que autenticarte (PIN, huella, etc.).

Si tienes activado que se avise por SMS a tus contactos, estos recibirán:

  • Un mensaje al iniciar la comprobación con tu nombre, motivo y duración.
  • Otro mensaje si se inicia un aviso de emergencia (manual o por no responder).
  • Y uno más cuando indiques que estás bien o cuando terminen las funciones de Aviso/Comprobación.
Servicios de localización para emergencias (ELS) y envío automático de ubicación

Una de las piezas menos visibles, pero más importantes del modo de emergencia extrema de Android, son los Servicios de localización para emergencias (ELS). Básicamente, cuando llamas o envías un SMS a un número de emergencia (112 en Europa, 911 en Estados Unidos, etc.), tu móvil puede enviar automáticamente su ubicación precisa a los servicios de emergencias, siempre que:

  • ELS esté disponible en tu país y en tu red móvil.
  • No hayas desactivado el servicio en los ajustes.

Este envío se hace directamente desde tu móvil a los servicios de emergencias; Google no actúa como intermediario de esos datos de ubicación. Después de la llamada, el teléfono puede mandar a Google datos de uso y estadísticas para analizar el rendimiento de ELS, pero sin información que te identifique ni tu posición exacta.

Cómo activar o desactivar ELS

Si quieres revisar este ajuste, la ruta suele ser esta:

  1. Abre los Ajustes del teléfono.
  2. Ve a Ubicación > Servicios de ubicación.
  3. Entra en Servicios de ubicación para emergencias o “Servicios de ubicación para emergencias de Google”.
  4. Activa o desactiva la opción según prefieras.

Recuerda que ELS solo se utiliza cuando llamas o envías SMS a números de emergencia, no en tu día a día. Y no es lo mismo que compartir ubicación con Google Maps o con tus contactos: está diseñado exclusivamente para que los equipos de rescate puedan encontrarte más rápido.

Si haces una llamada de emergencia estando en roaming, tu operador podría aplicar cargos adicionales por el envío de la ubicación, según sus condiciones. Conviene echarle un ojo a tu tarifa si vas a viajar a menudo.

Alertas de emergencia inalámbricas, ES-Alert y alertas de crisis

Además de las funciones que tú activas, tu móvil también puede recibir alertas oficiales emitidas por las autoridades cuando hay desastres naturales, amenazas de seguridad, emergencias de salud pública o pruebas del sistema. En España, el sistema se llama ES-Alert y forma parte de la Red de Alerta Nacional, gestionada por el Ministerio del Interior mediante el CENEM.

Estas alertas funcionan gracias a la tecnología Cell Broadcast, que permite difundir mensajes a todos los móviles conectados a las antenas de una zona, incluso en momentos de saturación de red. Por eso, cuando llega una alerta de este tipo, suena a máximo volumen y aparece por encima de cualquier pantalla, ignorando en muchos casos el modo silencio o vibración.

Tipos de alertas y niveles habituales

Las alertas pueden hacer referencia a:

  • Clima extremo: tormentas muy fuertes, olas de calor, vientos huracanados.
  • Incendios forestales o urbanos.
  • Inundaciones moderadas o graves.
  • Desastres naturales como terremotos o tsunamis.
  • Riesgos tecnológicos o de seguridad.

En España se suele hablar de niveles como amarillo, naranja y rojo para graduar la gravedad. El amarillo indica riesgo bajo o moderado, el naranja un riesgo mayor que puede requerir precauciones importantes, y el rojo situaciones de peligro extremo en las que pueden recomendarse evacuaciones, cambios de tráfico o instrucciones muy concretas.

También existen otros tipos de alertas:

  • Amenazas extremas, cuando hay un peligro muy serio para la vida o bienes.
  • Amenazas graves, de menor intensidad pero que siguen requiriendo medidas.
  • Alertas gubernamentales ligadas a desapariciones de menores (tipo AMBER), aunque en España todavía no están activas oficialmente.
  • Alertas de prueba, que se envían para comprobar el sistema y que normalmente indican claramente que es un test.
  • Alertas presidenciales en algunos países, que no se pueden desactivar y se reservan para situaciones extremas.
Cómo activar o gestionar las alertas en Android

En los móviles Android recientes, puedes ajustar qué tipos de alertas quieres recibir. La ruta más habitual es:

  1. Abrir Ajustes.
  2. Entrar en Seguridad y emergencias.
  3. Bajar hasta Alertas de emergencia inalámbricas o un nombre similar.

Desde ahí puedes:

  • Activar o desactivar categorías como alertas graves, alertas de crisis o prealertas de protección civil.
  • Ajustar sonido, vibración y recordatorios (por ejemplo, repetir la alerta cada pocos minutos).
  • Consultar un historial de alertas recibidas en los últimos meses.

En el caso de ES-Alert, también es importante tener activas las opciones de “Pre-Alerta de Protección Civil” y similares para asegurarte de que el sistema puede notificarte si te encuentras dentro del área geográfica afectada.

En iPhone la personalización es menor, pero desde Ajustes > Notificaciones > “Alertas gubernamentales” puedes activar alertas como ES-Alert o equivalentes.

Ojo con los timos: la Guardia Civil ha avisado de estafas por SMS que se hacen pasar por alertas meteorológicas o de emergencia e incluyen enlaces para descargar apps falsas o dar datos personales. Ante cualquier duda, consulta directamente fuentes oficiales como AEMET, DGT o Protección Civil y desconfía de enlaces raros.

Sistema de alertas de terremotos de Android y avisos sísmicos

Los últimos años han demostrado que el móvil puede ser una pieza clave en la gestión de seísmos. En Android existe un sistema de alertas de terremotos que utiliza los sensores de los teléfonos y datos oficiales (como los de ShakeAlert en Estados Unidos) para detectar temblores de magnitud 4,5 o superior y avisar a la población con unos segundos de margen en algunos casos.

Este sistema está activo por defecto en muchos países: desde España, Portugal y gran parte de Europa, hasta países de América Latina (Colombia, Chile, Perú, Argentina, México en algunos casos), Asia y Oceanía. La lista es larga: Afganistán, Albania, Argelia, Argentina, Australia, Brasil, Grecia, Turquía, Estados Unidos… entre muchos otros.

En sitios como Colombia, donde seísmos de magnitud cercana a 6 han sacudido varias regiones, este tipo de sistemas se están poniendo a prueba constantemente. El objetivo es que, mediante los móviles Android de la zona, se puedan enviar alertas rápidas a quienes se encuentran cerca del epicentro, aunque la precisión nunca es perfecta.

Cómo se priorizan las alertas

En Android, las alertas de terremotos tienen su propio espacio, pero en caso de coincidencia no tienen la máxima prioridad en pantalla. El orden general suele ser:

  1. Alertas de emergencia inalámbricas (como ES-Alert), que siempre van arriba del todo.
  2. Alertas de terremotos, que se muestran justo después.
  3. Notificaciones normales de apps, que son lo último.

Para recibir alertas sísmicas necesitas tener la conexión Wi-Fi o los datos móviles activos, además de la ubicación. Si quieres revisar si están encendidas en tu móvil:

  1. Abre Ajustes.
  2. Ve a Seguridad y emergencias > Alertas de terremotos (o en algunos modelos: Ubicación > Ajustes avanzados > Alertas de terremotos).
  3. Activa o desactiva la opción según prefieras.

Ten presente que no todas las zonas del mundo están cubiertas, no todos los terremotos se pueden detectar y, en ocasiones, podrías no notar el temblor aunque recibas la alerta (o al revés). Aun así, como herramienta adicional, suma muchos enteros a tu seguridad.

Modo ahorro de batería y “modo supervivencia” para emergencias largas

Una emergencia no siempre es cuestión de minutos. A veces lo que más importa es que el móvil aguante encendido el máximo tiempo posible para poder hacer o recibir una llamada clave, mandar tu ubicación o leer una alerta. En esos casos, conviene combinar el modo de emergencia del sistema con un “modo supervivencia extrema” de la batería.

Algunas ideas prácticas que funcionan muy bien:

  • Activa el Ahorro de batería o modo ultra ahorro en cuanto veas que te vas a quedar justo, incluso aunque tengas un 60-70%. Más vale prevenir.
  • Si vas a pasar largos ratos sin necesidad de estar conectado, usa el modo avión para apagar todas las radios (móvil, Wi-Fi, Bluetooth) y reactívalo solo para acciones puntuales.
  • Baja al mínimo el brillo de la pantalla, desactiva el brillo automático y, si lo necesitas, usa apps tipo filtro/oscurecedor (como Halo) para reducir todavía más el brillo por debajo del mínimo que permite Android.
  • Evita el 5G salvo que lo necesites de verdad; 4G suele gastar menos batería y es suficiente para llamadas y datos en la mayoría de situaciones.
  • Desactiva la ubicación si no la necesitas en ese momento y limita las apps que pueden usarla en segundo plano.
  • Recorta notificaciones a lo imprescindible; muchas apps “tontas” hacen que la pantalla se encienda y el móvil se conecte constantemente.

Es cierto que el modo de Emergencia SOS no funciona con el ahorro de batería más agresivo en algunos modelos, así que el truco está en ir combinando ajustes: puedes recurrir al modo avión largos ratos (que sí conserva batería muy bien) y desactivarlo puntualmente para usar el SOS, compartir ubicación o llamar al 112.

Mensajes en la pantalla de bloqueo e información visible para terceros

Otro pequeño gesto que puede marcar la diferencia es aprovechar la opción de texto en la pantalla de bloqueo. La mayoría de móviles Android permiten escribir un mensaje breve que se muestra siempre, incluso con el dispositivo bloqueado.

Desde Ajustes > Pantalla > Pantalla de bloqueo (o un menú equivalente), suele aparecer algo como “Añadir texto a la pantalla de bloqueo”. Ahí puedes escribir:

  • Un mensaje del estilo “Si encuentras este teléfono, por favor llama a…” con un número alternativo.
  • Una indicación de contacto en caso de emergencia.
  • Información médica muy breve si lo ves necesario.

Combinado con la información de emergencia de la app, esto hace que alguien que te encuentre inconsciente o desorientado pueda actuar más rápido sin necesidad de desbloquear el teléfono.

Qué hacer cuando recibes una alerta de emergencia en tu móvil

Cuando tu teléfono empieza a sonar a todo volumen y ves una alerta de emergencia en pantalla, lo último que conviene hacer es cerrar el aviso sin leerlo “porque molesta”. Lo adecuado es:

  • Leer el mensaje completo con calma, fijándote en el tipo de peligro, la zona afectada y la hora.
  • Seguir las instrucciones oficiales: puede ser alejarte de una zona, quedarte en casa, no usar el coche, evitar llamadas, etc.
  • Comprobar si afecta a tu ubicación actual o a lugares donde tengas familia y, si hace falta, avisarles por un canal seguro.
  • Si la alerta indica que es una prueba, simplemente asegúrate de que tu móvil la ha recibido correctamente.

Estas alertas no se envían “por deporte”: son una herramienta de protección civil pensada para salvar vidas. Aunque den un susto, es mejor tomarlas muy en serio.

Con todo este ecosistema -Emergencia SOS, app de Emergencias, contactos configurados, ELS, alertas de terremotos, ES-Alert y unos cuantos trucos de batería- tu Android puede pasar de ser un simple smartphone a una auténtica navaja suiza para emergencias; dedicar unos minutos a dejarlo todo listo cuando estás tranquilo es la mejor inversión para que, si algún día toca jugársela, tengas al menos la tecnología jugando a tu favor. Comparte esta información y otras personas sabrán activar el modo de emergencia extrema en Android.

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