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Cómo activar el velocímetro en Google Maps y sacarle todo el partido
Si usas Google Maps a diario, seguro que te has fijado en que, desde hace un tiempo, la app puede mostrar unstrong>velocímetro propio con avisos de Google Maps para conducir más seguro. Esta función, que durante años solo estaba disponible mediante aplicaciones de terceros, por fin se ha integrado en la navegación de Google, y es muchísimo más cómoda que andar saltando entre apps.
Lo interesante es que este velocímetro no solo enseña los kilómetros por hora, sino que puede cambiar de color y avisarte cuando vas demasiado rápido, ayudándote a conducir con más calma y a evitar multas. Eso sí, la opción viene desactivada de fábrica y está algo escondida entre menús, así que conviene saber exactamente dónde tocar para que aparezca.
Qué es el velocímetro de Google Maps y para qué sirveEl velocímetro integrado en Google Maps es una función que muestra la velocidad aproximada a la que te estás desplazando mientras navegas en coche. Aparece normalmente en la parte inferior izquierda de la pantalla, en forma de círculo con los km/h, y se actualiza en tiempo real durante la ruta.
Además de enseñarte tu velocidad, en muchas zonas también se muestra el límite de velocidad de la vía en la que circulas. Cuando lo superas, el marcador cambia de color (por ejemplo, a rojo) e incluso puede activar un aviso sonoro si así lo has configurado en los ajustes de la aplicación.
Es importante tener clara una advertencia: el velocímetro de Maps es puramente informativo y no sustituye al cuadro de instrumentos de tu vehículo. Los propios avisos de Google recuerdan que debes comprobar siempre la velocidad en el velocímetro del coche o la moto, que es el que cuenta a efectos legales.
La app también indica que diversos factores externos pueden provocar que la velocidad mostrada en la pantalla no coincida exactamente con la real. Entre la precisión del GPS, las condiciones de la señal o la propia calibración del sistema del vehículo, siempre puede haber ligeras diferencias en las lecturas.
Cómo funciona el velocímetro de Maps frente al velocímetro del cocheCuando te pones a comparar, es habitual que la velocidad marcada por Google Maps no coincida al 100% con la del salpicadero del coche. A veces verás uno o varios kilómetros por hora de diferencia, y no es ningún fallo de la aplicación ni de tu vehículo.
El velocímetro del coche mide la velocidad a partir de la rotación de las ruedas y del tamaño teórico de los neumáticos. Aquí influyen muchos factores: desgaste de las gomas, presión incorrecta, tipo de rueda montada… Por ese motivo, los fabricantes suelen configurar el sistema para que marque siempre un poco por encima de la velocidad real, pero nunca por debajo.
En cambio, Google Maps calcula la velocidad utilizando los datos del GPS del móvil o del sistema multimedia. Lo que hace es medir la distancia recorrida en un cierto intervalo de tiempo, lo que en la práctica suele dar una lectura bastante precisa de tu velocidad real sobre el terreno, siempre que la señal de GPS sea buena.
Por todo esto, en muchas ocasiones notarás que el valor de Maps se acerca más a la velocidad efectiva, mientras que el cuadro del coche tiende a ser un poco conservador. Aun así, por normativa y responsabilidad, la referencia oficial que deberías seguir sigue siendo el velocímetro del vehículo.
Conviene tener ambas referencias presentes: el panel de instrumentos como valor legal, y el velocímetro de Google Maps como apoyo extra para controlar mejor tus ritmos y los límites de cada vía, especialmente cuando vas con prisa o por zonas que no conoces bien.
Ventajas de usar el velocímetro de Google MapsUna de las grandes ventajas de este sistema es que te permite tenerlo todo concentrado en la misma pantalla de navegación: ruta, giros, tráfico, radares y velocidad. Así evitas estar mirando el cuadro, el navegador y otras apps de terceros, reduciendo distracciones.
También es muy útil cuando el velocímetro del coche no funciona bien, está averiado o descalibrado. Al mostrar la velocidad estimada por GPS, Maps te ofrece una segunda referencia que puede sacarte de dudas si notas valores raros en el salpicadero.
Otro punto clave es que la aplicación puede mostrar alertas cuando superas el límite de velocidad de la vía. Si estás conduciendo rápido sin darte cuenta, el cambio de color del marcador (por ejemplo, pasando a rojo) y los posibles avisos sonoros llaman tu atención al instante.
Todo este sistema de recordatorios y límites ayuda a mantener una conducción más segura y menos propensa a multas. No solo porque permite ajustar la velocidad rápidamente, sino porque te mantiene más centrado en la carretera y menos pendiente de adivinar qué límite rige en cada momento.
No está de más recordar que, según datos de la DGT, el exceso de velocidad sigue siendo una de las causas principales de accidentes mortales en carretera. Tener una herramienta adicional que te recuerde cuándo te estás pasando puede marcar la diferencia, tanto para tu bolsillo como para tu seguridad y la de los demás.
Cómo activar el velocímetro de Google Maps en el móvilDurante muchos años, Google Maps carecía de velocímetro integrado y era necesario recurrir a aplicaciones externas como Velociraptor para ver la velocidad en la pantalla. Eso ya no es necesario, porque la propia app incluye esta función de serie… aunque viene deshabilitada por defecto.
Lo más lioso no es la función en sí, sino encontrar el ajuste correcto entre tantos menús. Con el tiempo, Google Maps ha ido acumulando opciones y categorías, así que no es raro que la primera vez des alguna vuelta hasta que des con el sitio.
Para activarlo en un móvil Android, el camino general es este: abre Google Maps, pulsa sobre tu icono de perfil en la esquina superior derecha y entra en el apartado de Ajustes. Ahí verás un menú bastante largo con diferentes secciones relacionadas con el uso de la app.
Dentro de Ajustes, debes buscar el apartado llamado Ajustes de navegación o similar (según la versión puede aparecer como Navegación o Configuración de navegación). Una vez dentro, desplázate hacia abajo hasta encontrar el bloque dedicado a las Opciones de conducción o de manejo.
En ese bloque verás una casilla o interruptor etiquetado como Velocímetro. Actívala, cierra los ajustes e inicia una ruta en coche; cuando empieces a moverte, deberías ver el indicador de velocidad en la pantalla de navegación, normalmente en un círculo en la parte inferior izquierda.
Ten en cuenta que Google ha ido activando esta función de forma progresiva por países y cuentas. Puede suceder que en tu móvil todavía no aparezca la opción, aun teniendo la app instalada. Para aumentar las probabilidades de que salga, conviene tener siempre la última versión disponible de Google Maps.
Si no ves el ajuste del velocímetro, puedes probar a actualizar Maps desde la tienda oficial de aplicaciones, e incluso inscribirte en el programa beta si está abierto para tu cuenta. Y si aun así la opción no aparece, no queda otra que tener un poco de paciencia hasta que Google extienda definitivamente la función a tu región o dispositivo.
Alertas por límite de velocidad y comportamiento del colorEl velocímetro de Maps no se limita a mostrar la cifra de km/h, sino que incorpora un sistema de alertas visuales (y en algunos casos sonoras) cuando superas el límite. Esta función depende de que Google disponga de datos de límites de velocidad en tu zona.
Si la información de límites está disponible en tu área, el velocímetro no solo mostrará tu velocidad, sino también el máximo permitido en la vía actual. Al superar esa cifra, la aguja o el número de la velocidad se resalta en otro color, señalando claramente que vas demasiado rápido.
Normalmente, cuando excedes el límite, el círculo del velocímetro cambia a tonos de advertencia, como el rojo, para que no pase desapercibido. En algunas configuraciones, también puedes activar sonidos de aviso que salten en el momento en que rebasas el límite detectado por la app.
Google también permite, si la función está activa en tu región, activar o desactivar estas alertas directamente desde la pantalla de navegación, pulsando en el icono del límite de velocidad o en un control relacionado con ese indicador.
No obstante, hay que tener presente que la cobertura de límites de velocidad no es idéntica en todos los países o carreteras. Puede que en alguna zona rural o en vías menos habituales no aparezcan los límites o no se actualicen tan rápido, así que siempre hay que seguir prestando atención a las señales físicas de la carretera.
Activar o desactivar el velocímetro según tu ubicaciónLa posibilidad de ver límites de velocidad y recibir avisos asociados al velocímetro depende en gran medida de la región en la que te encuentres. En algunos países y ciudades, la cobertura es amplia y bastante precisa; en otros, todavía se está desplegando.
Si en tu ubicación la función de límites está operativa, podrás encender o apagar el velocímetro directamente mientras navegas. Suele hacerse pulsando sobre el icono del límite de velocidad o a través de un pequeño panel que aparece en la interfaz de conducción.
En caso de que la función aún no esté disponible en tu zona, lo normal es que no veas ni el indicador de límite ni la opción de activar las alertas. Aun así, en muchos casos sí podrás activar el velocímetro básico, que mostrará solo tu velocidad sin compararla con el límite de la vía.
Si viajas con frecuencia a otros países, te darás cuenta de que, al cruzar fronteras, es posible que cambie el comportamiento del velocímetro y las alertas. En ciertas regiones, Maps muestra radares, límites y avisos muy detallados; en otras, la información puede ser más escasa o estar en proceso de actualización.
Conviene revisar periódicamente los ajustes de navegación, porque Google suele introducir novedades de seguridad y nuevas funciones con las actualizaciones, y es posible que un ajuste que antes no tenías disponible de repente aparezca tras actualizar la app.
Usar el velocímetro de Google Maps en Android AutoSi dispones de un coche compatible con Android Auto, puedes aprovechar el velocímetro de Google Maps directamente en la pantalla del salpicadero. De este modo, tienes la velocidad y el límite bien visibles junto al mapa, lo que resulta especialmente práctico en recorridos largos.
La configuración no se hace en la pantalla del coche, sino desde el móvil: necesitas abrir Google Maps en tu teléfono, tocar tu foto de perfil en la esquina superior derecha y entrar en Ajustes. Desde ahí accede de nuevo a la sección de navegación.
Dentro de Navegación, llega hasta el apartado de Opciones de conducción y asegúrate de que la casilla de Velocímetro está activa. Esa misma configuración se trasladará a Android Auto cuando conectes el móvil al vehículo.
Una vez conectado, cuando inicies una ruta en Android Auto, verás que Google Maps muestra la velocidad a la que circulas en un pequeño círculo, así como el límite de la vía si la función está disponible. Si superas esa cifra, el indicador cambiará de color para advertirte que levantes el pie.
Hay usuarios que comentan casos en los que el velocímetro funciona perfectamente en el móvil, pero en la pantalla de Android Auto solo aparece el límite de velocidad y no la velocidad actual. Esto suele estar relacionado con versiones concretas de la app, configuraciones regionales o incluso el soporte específico de algunos modelos de coche.
Si te ocurre algo así (por ejemplo, que en tu Galaxy S24 Ultra todo vaya bien pero en Android Auto de tu coche solo veas el límite), prueba a actualizar tanto Google Maps como Android Auto, reiniciar el móvil y revisar de nuevo los ajustes de navegación. Por desgracia, en algunos modelos o versiones puede que aún no esté totalmente pulido y toque esperar a futuras actualizaciones.
Cómo recuperar el velocímetro si ha dejado de aparecerPuede darse el caso de que antes veías el velocímetro de Maps sin problema y, de repente, ha desaparecido de la pantalla al iniciar la navegación. Normalmente no es nada grave y suele deberse a algún ajuste que se ha desmarcado o a cambios tras una actualización.
El primer paso es volver a entrar en Ajustes > Navegación > Opciones de conducción o manejo y comprobar que la casilla de Velocímetro siga activada. A veces, tras restaurar ajustes, limpiar datos de la app o cambiar de móvil, estos parámetros se pierden.
Si la opción está activa pero el velocímetro sigue sin mostrarse, conviene revisar que tengas la localización y el GPS funcionando correctamente. Sin una buena señal de ubicación, la app puede tener dificultades para calcular y mostrar la velocidad de manera estable.
Otro truco es actualizar Google Maps a la última versión disponible desde la tienda de aplicaciones. En algunas ocasiones, una actualización intermedia puede generar fallos que se corrigen en la siguiente versión, o bien reactivar funciones que habían quedado deshabilitadas.
Finalmente, si nada de esto funciona y la opción de velocímetro ni siquiera aparece en el menú de navegación, es probable que tu cuenta, dispositivo o zona todavía no estén dentro del grupo que tiene habilitada esta función. En ese caso, poco más puedes hacer aparte de esperar y revisar cada cierto tiempo si el ajuste aparece.
Relación entre velocímetro, radares y seguridad en carreteraLa llegada del velocímetro a Maps se combina con otras mejoras que Google ha ido incorporando, como la visualización de radares fijos y, en muchos casos, móviles en las carreteras. Juntas, estas herramientas convierten la app en uno de los mejores asistentes para el coche.
Antes, si querías avisos de radar y velocidad en tiempo real, solías necesitar apps externas tipo Waze u otras específicas. Ahora, Google ha ido integrando buena parte de esas funciones directamente en Maps, reduciendo la necesidad de instalar más aplicaciones.
Disponer en la misma pantalla de la ruta, el límite de velocidad, tu velocidad actual y los posibles radares, hace que sea más sencillo mantener una velocidad adecuada y estable, sin sobresaltos ni frenazos bruscos al ver un radar a última hora.
Por supuesto, este tipo de herramientas no deben usarse para ir siempre “al filo” del límite, sino como apoyo para conducir de manera prudente. Te ayudan a ser consciente de cuánto estás corriendo y de qué marca la vía, algo especialmente útil en tramos con cambios frecuentes de límite.
Combinando la información que te da Google Maps con tu propio criterio, el estado de la vía y las señales físicas, podrás reducir riesgos en carretera y, de paso, evitar más de una sanción por despiste con el acelerador.
En conjunto, el velocímetro de Google Maps se ha convertido en una de las funciones más útiles de la app: te permite controlar tu velocidad de un vistazo, recibir avisos cuando te pasas del límite, tener una referencia adicional cuando el cuadro del coche no es del todo fiable y concentrar en una sola pantalla todo lo que necesitas para moverte con seguridad por carretera o ciudad.
Cómo ver y gestionar tu historial completo de ubicaciones en Google Maps
Controlar tu historial completo de ubicaciones en Google no es solo un tema de curiosidad por saber dónde estuviste tal día a tal hora: también tiene mucho que ver con tu privacidad, con las recomendaciones que recibes y con la cantidad de datos que compartes sin darte cuenta. La famosa “cronología” de Google Maps se ha convertido en una especie de diario de viaje automático donde se guardan tus rutas, desplazamientos y sitios visitados día a día.
Al mismo tiempo, ese registro tan detallado de movimientos genera dudas lógicas: cómo se activa, cómo ver tu historial completo de ubicaciones, qué se guarda exactamente, dónde se almacena, cómo borrar lo que no te interesa o incluso cómo desactivarlo por completo. Vamos a ver, con calma y paso a paso, todo lo que puedes hacer con la cronología de Google Maps y con el historial de ubicaciones de tu cuenta de Google, con explicaciones claras y algún que otro truco para que tengas tu ubicación bajo control.
Qué es exactamente la cronología de Google Maps y el historial de ubicacionesLa cronología de Google Maps es un ajuste de tu cuenta que registra los lugares en los que has estado y las rutas que has seguido, mostrando toda esa información sobre un mapa. Funciona en los dispositivos en los que has iniciado sesión con tu cuenta de Google y que tienen activadas las funciones de ubicación necesarias. A efectos prácticos, es el mismo concepto que el “historial de ubicaciones”, simplemente visto desde la interfaz de Maps.
Cuando la cronología está activada, tu móvil (o tablet) va guardando de forma periódica su ubicación precisa, incluso aunque no estés usando Google Maps en ese momento. El dispositivo detecta tu posición gracias al GPS, a las redes Wi‑Fi y móviles cercanas y a otros sensores internos, y va construyendo una línea de tiempo con tus trayectos, paradas, visitas y viajes.
Todos estos datos se guardan primero en el propio dispositivo, y además puedes tener una copia de seguridad cifrada en los servidores de Google por si cambias de móvil o lo pierdes. Esa copia de seguridad te permite restaurar tu historial completo de ubicaciones en otro dispositivo para seguir consultándolo como si nada hubiera pasado.
La cronología y el historial de ubicaciones están desactivados por defecto en las cuentas de Google. Es decir, hasta que no activas de forma explícita esta función en los controles de actividad de tu cuenta, Google no comienza a registrar esos desplazamientos detallados en la cronología de Maps. En el caso de usuarios que podrían tener menos de 18 años, Google mantiene esta opción deshabilitada o incluso no disponible.
Ten muy presente que el historial de ubicaciones es independiente de otros servicios de localización del dispositivo. Aunque lo tengas apagado, puede que sigan registrándose ciertos datos de ubicación como parte de otros ajustes, por ejemplo “Actividad en la Web y en Aplicaciones”, uso puntual de Maps o información que se incluye en tus fotos dependiendo de la cámara y de sus permisos.
Para qué sirve ver tu historial completo de ubicacionesEl uso más evidente de la cronología es recordar dónde has estado un día concreto: qué trayectos hiciste, cuánto duró cada desplazamiento y qué lugares visitaste. Es especialmente útil para rebuscar en la memoria de un viaje, para saber en qué restaurante comiste hace meses o para localizar aquella playa perdida en la que pasaste un día estupendo.
Además de tu memoria personal, Google utiliza esos datos para ofrecerte recomendaciones personalizadas: sitios similares a los que ya frecuentas, bares o restaurantes que encajen con tus gustos, sugerencias de rutas habituales, etc. Ese plus de personalización es una de las razones por las que la empresa recopila ese nivel de detalle sobre tus desplazamientos.
Si no borras el historial y mantienes la cronología activa, puedes acceder a un listado muy completo de tus lugares visitados. No solo verás en qué puntos has estado, sino también el tiempo aproximado que has pasado en cada uno de ellos, los trayectos recorridos entre un punto y otro e incluso, en muchos casos, los negocios exactos que has visitado.
Google Maps también cruza este historial con otros servicios, como Google Fotos. Al abrir la cronología de un día concreto, es habitual que aparezcan las imágenes que hiciste ese día en esas ubicaciones, lo que refuerza aún más el efecto “diario” de tu actividad. Desde el punto de vista del usuario, puede ser muy cómodo; desde la óptica de la privacidad, es un registro extremadamente minucioso.
La parte menos amable de esta función es que ese nivel de detalle puede resultar agobiante o directamente inaceptable para algunas personas. Tener documentados todos tus movimientos, horarios y visitas abre la puerta a usos que quizá no te apetece permitir, ya sea por parte de Google, de terceros, o incluso de alguien cercano que pueda acceder sin permiso a tu cuenta o a tu dispositivo.
Cómo activar o desactivar el historial de ubicaciones y la cronologíaActivar la cronología de Google Maps es un proceso bastante sencillo y muy parecido tanto en Android como en iOS. Eso sí, hay que tener en cuenta que algunos ajustes avanzados solo están disponibles en Android 6.0 o superior, así que conviene comprobar la versión de tu sistema si algo no coincide exactamente.
Desde la aplicación Google Maps en tu móvil o tablet, estos son los pasos generales para activar o comprobar el estado del historial de ubicaciones: abre Maps, toca tu foto de perfil, entra en “Tu cronología” y después en “Ajustes y privacidad”. Dentro de ese menú encontrarás el apartado relacionado con el historial de ubicaciones o la localización del dispositivo, donde podrás activar o desactivar la función según prefieras.
Otra forma de gestionar este ajuste es desde tu cuenta de Google directamente, sin necesidad de abrir Maps. Basta con acceder a cualquier app de Google donde tengas sesión iniciada (por ejemplo, Gmail o YouTube), entrar en “Gestionar tu cuenta de Google” y, dentro de la pestaña de “Datos y personalización” o similar, localizar el “Historial de ubicaciones” para activar o apagar el interruptor.
Cuando desactivas el historial de ubicaciones, Google deja de registrar y guardar tus nuevas rutas y visitas para la cronología. Eso implica que ya no recibirás recomendaciones basadas en esos desplazamientos detallados a través del Asistente u otros servicios. Sin embargo, los datos que ya estaban guardados anteriormente no se borran por sí solos: tendrás que eliminarlos manualmente si no quieres que sigan ahí.
También puedes ajustar la eliminación automática de forma que el historial se borre pasado un determinado tiempo sin que tengas que acordarte. Normalmente se ofrecen periodos como 3, 18 o 36 meses. De esta forma, mantienes la utilidad de la cronología a corto y medio plazo, pero evitas acumular años y años de datos de ubicación.
Cómo ver tu historial completo de ubicaciones en Google MapsPara consultar tu historial de ubicaciones en detalle, lo más cómodo es usar la cronología de Google Maps en el móvil. Al abrir la app y tocar sobre tu foto de perfil, verás la opción “Tu cronología”. Al entrar, se carga por defecto el día actual, con las rutas, paradas y lugares que has visitado.
Si quieres revisar otro día, mes o periodo concreto, toca la fecha que aparece en la parte superior (normalmente “Hoy”) y se desplegará un calendario. Desde ahí puedes saltar a cualquier fecha en la que tuvieras la cronología activa, para ver con bastante precisión qué hiciste durante esa jornada: horarios aproximados, medios de transporte detectados y duración de cada desplazamiento.
La vista de cronología de Maps permite también añadir información que el sistema no ha detectado bien. Por ejemplo, puedes incluir manualmente un sitio que visitaste y que no aparece registrado, cambiar la duración de una parada o corregir un trayecto si el GPS hizo alguna interpretación extraña. Todo esto se puede editar directamente desde la pantalla del día concreto.
En la cronología encontrarás además secciones agregadas como “Estadísticas” o “Sitios”, donde se muestran datos acumulados: total de trayectos realizados en un mes, kilómetros que has conducido durante un periodo, categorías de lugares que sueles visitar (restaurantes, puntos de interés, instalaciones deportivas, etc.) o incluso ciudades que has visitado en tus viajes.
Si prefieres explorar tu historial desde el ordenador, puedes acceder a la cronología a través de la versión web de Google Maps. Aunque parte de la información se sincroniza, ten en cuenta que Google está moviendo cada vez más el peso de estos datos al propio dispositivo, por lo que algunas funciones o detalles podrían ser más limitados en el navegador, dependiendo de cómo tengas configurada la copia de seguridad.
Copias de seguridad cifradas y almacenamiento de la cronologíaLa tendencia más reciente de Google es almacenar el historial de ubicaciones principalmente en el propio dispositivo, de forma local, y ofrecer la posibilidad de crear una copia de seguridad cifrada en sus servidores. Esta copia sirve como salvavidas si pierdes el móvil, cambias de teléfono o lo restauras de fábrica.
Cuando activas la copia de seguridad de la cronología, Maps guarda esa información de manera cifrada en la nube de Google. Teóricamente, solo tú y los servicios de tu cuenta deberíais poder restaurar esos datos, que después se vuelcan en el nuevo dispositivo para que mantengas la cronología intacta.
Esta estrategia de almacenamiento local tiene una parte positiva para la privacidad: en teoría, dificulta que otras personas accedan remotamente a todo tu historial completo de ubicaciones desde otro dispositivo o desde un navegador, ya que la información se queda en el móvil salvo que la respaldes en la nube.
Sin embargo, no conviene confiarse del todo. Aunque se guarden muchos datos en local, Google sigue pudiendo recopilar información de ubicación de manera anónima o agrupada para fines de publicidad, servicios y estadísticas. Y, si decides activar la copia de seguridad en la nube, el historial seguirá existiendo en los servidores de la compañía, aunque esté cifrado.
Ten en cuenta, además, que el historial de ubicaciones no es la única fuente de datos de localización asociada a tu cuenta. Los registros de “Actividad en la Web y en Aplicaciones”, las búsquedas en Maps, el uso de otros servicios o incluso los metadatos de tus fotos pueden seguir incluyendo información sobre tu posición geográfica en distintos momentos.
Riesgos, polémicas y límites del historial de ubicacionesLa función de historial de ubicaciones lleva años en el punto de mira por la forma en que Google ha gestionado y combinado sus distintos ajustes de actividad. En el pasado se descubrió que, incluso desactivando explícitamente el historial de ubicaciones, algunos datos seguían almacenándose como parte de “Actividad en la Web y en Aplicaciones”, lo que dio pie a demandas y sanciones millonarias a la compañía.
Las autoridades de varios estados de EE. UU. obligaron a Google a pagar importantes multas y a revisar sus prácticas de recopilación de datos de ubicación. Aunque esas cantidades son pequeñas comparadas con los enormes ingresos de la empresa, al menos forzaron ciertos cambios en la forma en que se explica y se gestiona este historial a los usuarios.
En 2023 y 2024 Google anunció cambios importantes orientados a que el historial de ubicaciones se guarde sobre todo en el dispositivo, con una eliminación automática más agresiva (por defecto, tres meses) y con advertencias más claras sobre dónde se almacenan esos datos. La idea oficial es que la cronología sea más privada y esté menos expuesta, reduciendo el acceso remoto y las solicitudes masivas de datos.
Pese a estos cambios, la nueva implementación no resuelve todo. Por un lado, no elimina el uso de la ubicación para la personalización de anuncios, ya que Google puede seguir trabajando con información agregada y anónima. Por otro, no protege frente a amenazas como el spyware o el stalkerware, que atacan directamente al dispositivo y pueden tener acceso a tu ubicación independientemente de la configuración de Google Maps.
Tampoco cambia demasiado la situación en cuanto a las fuerzas de seguridad. Más allá de solicitar datos a Google, las autoridades pueden recurrir a los registros de los operadores móviles o a cámaras de vigilancia, que muchas veces ofrecen un rastro de ubicación igual o incluso más preciso. El historial de ubicaciones de Maps es solo una pieza más del puzle.
Qué amenazas te afectan y hasta qué punto la cronología influyeEn el terreno de la publicidad y el marketing, el historial de ubicaciones ayuda a perfilar aún más tus intereses: tiendas que frecuentas, zonas por las que te mueves, horarios habituales, etc. Incluso si Google limita parte del detalle o lo borra al cabo de unos meses, sigue teniendo suficientes datos agregados para mostrar anuncios relevantes en función de tu ubicación actual o pasada.
Si hablamos de atacantes maliciosos o ciberdelincuentes, la historia es diferente. A este tipo de perfiles no les hace falta el historial de Google Maps, ya que suelen usar aplicaciones espía comerciales o malware especialmente diseñado para rastrear tu dispositivo en tiempo real. En estos casos, la clave está en proteger el teléfono y evitar instalar apps sospechosas, más que en tocar los ajustes de la cronología.
El escenario de la “pareja celosa” o familiar cotilla sí se ve algo afectado por cómo gestiones el historial de ubicaciones. Si esa persona tiene acceso a tu cuenta de Google desde un ordenador o desde otro móvil, podría entrar a la web de Maps y ver gran parte de tu cronología si está sincronizada con la nube. Guardar más datos de forma local y limitar la copia de seguridad puede dificultar este tipo de intrusiones.
Aun así, el riesgo más claro sigue estando en el propio teléfono. Si alguien consigue desbloquearlo físicamente o conoce tu PIN, puede abrir Maps, entrar en “Tu cronología” y ver dónde has estado. En este punto, lo fundamental es proteger bien el acceso al dispositivo, usar bloqueo de pantalla seguro y no compartir tus credenciales con nadie.
En cuanto al uso por parte de la policía u otros organismos públicos, el impacto de los cambios en la cronología es más bien limitado. Aunque pueda ser algo más complejo obtener datos históricos detallados de Google, siempre existen otras fuentes como los operadores móviles, sistemas de peaje, tarjetas de transporte o cámaras públicas y privadas que van dejando rastro de tus movimientos.
Cómo gestionar, editar y borrar tu cronología de Google MapsGoogle ofrece bastantes opciones para manejar tu historial sin tener que limitarte al todo o nada. Desde la propia cronología en la app de Maps, puedes editar o borrar lugares concretos, días enteros o periodos completos, además de activar la eliminación automática.
Si quieres borrar un día en concreto, abre la cronología en la fecha que te interese y busca la opción correspondiente para eliminar ese día completo. También puedes editar trayectos concretos si el sistema ha calculado mal la ruta o la duración, o añadir paradas que no han quedado registradas y te interesa que aparezcan.
Para borrar todo el historial de ubicaciones, tendrás que ir a “Tu cronología” en Google Maps, entrar en “Ajustes y privacidad” y buscar la sección de “Ajustes de ubicación”. Allí verás opciones como “Eliminar todo el historial de ubicaciones” o “Eliminar un periodo del historial de ubicaciones”; al seleccionarlas, se mostrarán las instrucciones y avisos correspondientes.
Recuerda que al borrar datos del historial, el resto de servicios de Google pueden seguir almacenando información relacionada con tu ubicación si tienes activados otros ajustes, especialmente “Actividad en la Web y en Aplicaciones”. Si quieres un control más estricto, quizá te interese revisar ese apartado y reducir al mínimo la recopilación de datos de este tipo.
Activar la eliminación automática es una opción intermedia muy recomendable. En lugar de dejar que se acumule todo tu historial durante años, puedes configurar que se borre de forma periódica lo que supere 3, 18 o 36 meses. De esta manera mantienes algo de contexto reciente para tus desplazamientos, pero evitas que se conserve una biografía completa de tus movimientos a largo plazo.
Otras formas de consultar y gestionar la actividad de MapsAdemás de la cronología clásica, Google Maps incluye secciones como “Tus datos de Maps” que funcionan como centro de control rápido de tu actividad. Desde ahí puedes acceder a tu historial de ubicaciones, a los ajustes de eliminación y a un resumen de la información que se está recopilando en tu cuenta.
En algunos casos, para ver y eliminar actividad asociada a ubicaciones, tendrás que seguir una ruta similar: tocar tu foto de perfil, entrar en “Tus datos de Maps” y luego en “Ver y eliminar actividad”. Desde ese apartado, puedes filtrar por tipo de acción, fechas, dispositivos, etc., y hacer una limpieza más quirúrgica de lo que no quieras conservar.
Otra función interesante es la gestión de lugares concretos. Cuando seleccionas un establecimiento o punto del mapa que has visitado, Maps puede mostrarte cuántas veces has estado allí, qué días y qué rutas has hecho hasta ese sitio. Desde esa misma ficha, es posible borrar toda la actividad relacionada con ese lugar concreto si prefieres que no quede rastro de esas visitas.
Al mismo tiempo, la cronología permite aprovechar la información almacenada para otras cosas, como escribir reseñas de sitios en los que has estado o recordar negocios en los que tuviste buena experiencia. Esa es la cara práctica de un historial que, bien usado y bien configurado, puede ser útil sin llegar a convertirse en un riesgo innecesario para tu privacidad.
No olvides tampoco que, aunque limpies la cronología de Maps, puede seguir habiendo registros en otros servicios (como Google Fotos, Gmail, la Búsqueda o incluso apps de terceros) que indiquen dónde has estado en determinados momentos. Si tu objetivo es reducir al máximo el rastro digital de tus movimientos, tendrás que revisar varios frentes, no solo el historial de ubicaciones.
Cómo reducir al máximo el rastreo de tu ubicaciónSi lo que quieres es “desaparecer” un poco de los mapas, las opciones pasan por una combinación de ajustes y, en los casos más extremos, cambios de hábitos. No todo el mundo necesita llegar tan lejos como vivir sin smartphone, pero sí conviene conocer qué alternativas tienes para limitar el seguimiento.
En un nivel razonable, puedes empezar por desactivar el historial de ubicaciones de Google y la “Actividad en la Web y en Aplicaciones”, denegar permisos de GPS a todas las apps que no sean de navegación, desactivar los anuncios personalizados y utilizar un DNS o bloqueador que filtre parte de la publicidad y el rastreo.
Si quieres ir un paso más allá, puedes desactivar completamente los servicios de localización del teléfono (GPS, ubicación de Google y similares) salvo cuando necesites usar un mapa para orientarte. En desplazamientos especialmente sensibles, otra opción es activar el modo avión durante un rato o directamente apagar el móvil, aunque esto supone renunciar a estar localizable.
Para los más radicales, la única forma de evitar casi por completo el rastreo de ubicación pasa por prescindir del smartphone y usar un teléfono básico que apenas se conecte a internet o, en el extremo absoluto, no llevar ningún tipo de teléfono encima. Son medidas poco prácticas para la mayoría, pero ilustran hasta qué punto es difícil escapar del todo a la geolocalización en la vida moderna.
En cualquier caso, un buen punto de partida es reforzar la seguridad de tus dispositivos, instalar protección frente a malware y stalkerware, y revisar con calma todos los permisos que conceden tus apps. La mejor defensa es no dar acceso innecesario a tu ubicación a servicios que en realidad no lo necesitan para funcionar.
Dominar la cronología de Google Maps y el historial completo de ubicaciones significa decidir qué se guarda, cuánto tiempo permanece almacenado y qué uso le quieres dar tú a esa información, no al revés. Con las opciones actuales puedes usar ese registro como un diario de viajes y desplazamientos, aprovecharlo para recordar sitios y rutas o, si lo prefieres, recortar drásticamente lo que se almacena hasta dejarlo en lo mínimo imprescindible. La clave está en conocer bien todas estas herramientas, ajustar los controles de actividad a tu gusto y, sobre todo, tener claro que tu ubicación es un dato muy sensible que merece ser gestionado con cabeza.
Cómo navegar con realidad aumentada mientras caminas
Navegar mezclando el mundo real con información digital proyectada delante de tus ojos ya no es ciencia ficción. Caminar por la ciudad mientras unas gafas o el móvil te van guiando con flechas, avisos y datos en tiempo real es una de las aplicaciones más potentes de la realidad aumentada, y cada año aparece nueva tecnología pensada justo para eso: ayudarte a orientarte sin tener que ir pegado al mapa.
Si te estás planteando usar estas tecnologías para moverte a pie, es normal que te asalten dudas: cómo prepararte físicamente para caminar más, qué retos de seguridad supone ir pendiente de una interfaz digital, qué tipo de información es realmente útil y cómo aprovechar lo aprendido de décadas de navegación «clásica» para no volverte dependiente de un solo dispositivo. Vamos a verlo con calma y en detalle.
Qué significa navegar con realidad aumentada mientras caminasCuando hablamos de «navegar con AR mientras caminas» nos referimos a utilizar un sistema que combina posicionamiento (GPS u otro), sensores del dispositivo y una capa visual que se superpone al entorno real que estás viendo. Esa capa puede aparecer en:
- Gafas de realidad aumentada que proyectan flechas, iconos o avisos directamente en tu campo de visión.
- La pantalla del móvil, usando la cámara, donde ves la calle real con indicaciones superpuestas.
- Dispositivos más simples, como relojes o pequeñas pantallas en el manillar de un bastón inteligente, que no muestran el entorno pero sí datos clave (rumbo, distancia, avisos).
La clave es que la AR no sustituye al mundo real, sino que lo completa. La información que antes leíamos en un mapa o en un navegador clásico ahora se integra encima del escenario físico: la acera, los edificios, los pasos de peatones. Esto permite una navegación mucho más intuitiva, pero también trae retos importantes: seguridad, sobrecarga de datos y la tentación de olvidar por completo cómo orientarse por uno mismo.
Preparación física: caminar más y mejor para poder «navegar»Puede sonar raro hablar de forma física en un tema de tecnología, pero tiene todo el sentido. Caminar guiado por AR suele animarte a hacer rutas más largas, explorar barrios nuevos o pasar más tiempo de pie. Si llevas una temporada con poca actividad, como quien se ha pasado dos años sentado delante del ordenador y ha ganado mucho peso, conviene plantearlo como un pequeño «entrenamiento de navegante».
En ese contexto, el objetivo no es ponerte en forma de gimnasio, sino aguantar caminatas más largas sin agotarte, poder mantener buena postura mientras miras indicaciones y reducir el riesgo de lesiones. Algunos enfoques muy prácticos:
- Caminar a ritmo constante, empezando por 20-30 minutos al día y subiendo poco a poco. Es el equivalente, en tierra firme, a las largas singladuras que se hacen en un barco para ir cogiendo fondo físico.
- Incluir pequeñas cuestas o escaleras, que simulan esfuerzos puntuales pero controlados, como subir a un mirador señalado por la aplicación.
- Trabajar algo de fuerza básica de piernas y core (sentadillas suaves, planchas cortas), que te dará más estabilidad cuando tengas que prestar atención simultánea a la pantalla y al terreno.
- No obsesionarte con el peso perdido de cara a una fecha concreta: lo inteligente es centrarte en lo que realmente vas a necesitar, que es poder caminar con soltura, mantener el equilibrio con mochilas o bolsas y aguantar una ruta completa sin terminar reventado.
Del mismo modo que un curso de vela exige estar preparado para ir a bordo y seguir el ritmo de las maniobras, un uso intensivo de sistemas de navegación con AR te va a pedir un mínimo de capacidad física para moverte sin que cada desplazamiento se convierta en una paliza.
Los retos de navegar en solitario… trasladados a la calleEn el mundo de la náutica se habla mucho de las particularidades de navegar en solitario: falta de manos, más carga mental, maniobras que hay que anticipar. Cuando caminas solo con un sistema de AR pasa algo parecido: tú eres tu propio timonel, tu propio encargado de seguridad y tu único «tripulante».
Uno de los mayores retos al caminar guiado por AR es la gestión de la atención. Si miras demasiado tiempo a la interfaz, pierdes consciencia de bordillos, bicicletas, coches y otras personas. Si en cambio sólo confías en tu intuición y no revisas las indicaciones cuando toca, puedes desviarte mucho de la ruta o meterte en zonas que el propio sistema de navegación trataba de evitar.
Por eso, al igual que en la náutica, la palabra clave es anticipación. Antes de llegar a una intersección complicada, ya deberías:
- Haber echado un vistazo rápido al siguiente giro y a la calle por la que irás.
- Ver si hay obstáculos evidentes: obras, pasos de peatones, giros cerrados.
- Ajustar tu velocidad de marcha: a veces es mejor reducir un poco para no tomar decisiones precipitadas.
Otro paralelismo importante es el tamaño del «barco». En un pequeño velero de 30 pies, ajustado para ir solo, casi todo queda a mano y la sensación es de control. Trasladado a tierra: un móvil ligero y ergonómico o unas gafas cómodas, bien configuradas, hacen que navegar con AR sea sencillo, incluso placentero.
En cambio, un barco mayor, mal adaptado, obliga a depender del piloto automático para casi todo, los amarres se vuelven un engorro y dejas de salir en solitario porque es más estrés que disfrute. Algo similar sucede si tu móvil es incómodo, la app es confusa o las gafas pesan demasiado: técnicamente puedes usarlas, pero al final acabas evitando esas rutas aumentadas porque se convierten en un «marrón».
Preparación y seguridad antes de «zarpar» con ARLa experiencia náutica enseña que la confianza no se improvisa; viene de una buena preparación antes de soltar amarras. Al trasladar eso a la navegación aumentada por ciudad, hay varios puntos clave que conviene tener en cuenta antes de salir a la calle:
- Revisar la previsión: en el mar se mira el parte meteorológico y el estado de la mar; en ciudad deberías revisar si va a llover (pantallas mojadas y reflejos), si hará sol fuerte (deslumbramientos) o si hay eventos que llenen las calles y compliquen el paso.
- Comprobar el estado del «equipo»: batería suficiente, brillo de la pantalla ajustado, conexión de datos estable o mapas descargados offline. Igual que un patrón revisa motor, radio y defensas, tú revisas que tu sistema no te deje tirado a medio recorrido.
- Ajustar la configuración de seguridad: avisos sonoros para giros importantes, vibración en el móvil cuando haya cambios de ruta significativos, o incluso límites de brillo y notificaciones para no saturarte.
- Planificar el itinerario general: del mismo modo que se traza una derrota en una carta náutica, conviene que tengas una idea general del barrio por donde vas a caminar, aunque luego la AR te vaya afinando cada giro.
En náutica se insiste también en los medios de seguridad: chalecos, arneses, radios, balizas personales. En ciudad, salvando las distancias, tus «líneas de vida» son la capacidad de pedir ayuda, compartir tu ubicación y mantenerte localizable. Puede ser tan sencillo como:
- Compartir tu ruta en tiempo real con alguien de confianza.
- Llevar siempre a mano un número de emergencia y batería suficiente para llamar.
- Conocer puntos de referencia físicos (plazas, estaciones) por si el sistema falla y tienes que explicar dónde estás.
Al igual que algunos navegantes, cuando están cerca de la costa, se confían y relajan las medidas de seguridad, en la ciudad es fácil pensar: «si me pierdo, ya me las apaño». Pero la realidad es que una caída, un despiste al cruzar o una calle mal iluminada pueden dar sustos innecesarios. Un mínimo de previsión evita la mayoría de problemas.
Entender el «mar de fondo» de datos y estímulosEn el entorno marítimo se habla del mar de fondo como ese oleaje que no ha sido generado por el viento local, sino que viene de lejos y condiciona toda la navegación. En la calle ocurre algo parecido con la información: tu sistema de AR no sólo te muestra la ruta, sino también notificaciones, anuncios, avisos de tráfico, comentarios sociales… Una especie de mar de fondo digital que siempre está presente.
Cuanto más intenso sea ese «oleaje» de datos, más incómodo y peligroso puede volverse tu caminar. Igual que en el Mediterráneo las olas son cortas y hacen que el casco golpee más a menudo, un exceso de avisos cortos y constantes genera un movimiento mental muy irregular: miras el móvil cada pocos pasos, pierdes el ritmo de marcha y te expones a tropiezos.
La experiencia marina recomienda, con mar de fondo fuerte, navegar a la capa, es decir, ajustar el rumbo y la velocidad para amortiguar los golpes de las olas. Traducido a la calle: filtrar al máximo las notificaciones que recibes mientras usas AR y acompasar tu atención al ritmo de la ruta. Algunas estrategias prácticas:
- Reducir la velocidad cuando haya muchos estímulos visuales: cruces complicados, pasos de peatones concurridos, obras.
- Ajustar la app para que sólo muestre información imprescindible de navegación mientras caminas (giro, distancia, dirección), relegando el resto a cuando estés parado.
- Configurar un nivel de brillo y contraste que no te deslumre ni te fuerce a fijar la vista demasiado tiempo en el display.
Al igual que en mar abierto se recomienda acompasar la velocidad del barco a la velocidad de las olas para disminuir pantocazos, en ciudad conviene acompasar la velocidad de tu marcha a tu capacidad real de lectura y reacción. Si tu AR te empuja a ir más deprisa de lo que puedes procesar con seguridad, algo está mal planteado.
Técnicas prácticas para caminar con AR de forma seguraEn mar de fondo fuerte hay una serie de técnicas muy claras: atacar las olas por las amuras, ajustar la velocidad, alejarse de costas de sotavento, asegurar la estiba… Cuando caminas con AR, aunque el medio sea distinto, las ideas de base son muy similares:
- Afrontar los «obstáculos» en ángulo: cruces complejos, calles en obras o zonas muy concurridas es mejor abordarlas con cierto margen lateral y tiempo para maniobrar, no «romper» de frente mientras vas mirando a la pantalla.
- Mantener una velocidad suficiente para gobernarte: caminar tan despacio que te quedes dudando en medio de un paso de peatones es casi tan malo como correr sin mirar; el punto correcto es aquel en el que puedes reaccionar a un cambio de indicación sin perder el control.
- Evitar pegarte demasiado a «costas peligrosas»: bordillos, carriles bici o salidas de garajes conviene tomarlos como referencias, no como zonas donde pararte a interpretar la pantalla.
- Estibar bien tu equipo: mochila cerrada, objetos pesados colocados donde no se desplacen, bolsillos seguros para el móvil. Un tropiezo es menos problemático si no se te vuelan auriculares, cartera y dispositivo.
- Cerrar bien lo que se pueda abrir: bolsos, cremalleras, fundas del móvil, para que un golpe o una maniobra rápida no termine con el terminal en el suelo.
- Moverte siempre con uno o más puntos de apoyo visual: barandillas en escaleras, líneas de baldosas, pasos de cebra; son tu «timón» cuando la AR te pide que gires pero el terreno tiene sus propios trucos.
También es fundamental tener bien preparada tu «balsa salvavidas» digital. Esto significa tener claras las funciones de emergencia del dispositivo, conocer cómo compartir rápidamente ubicación y disponer de algún contacto de confianza ya configurado. No se trata de ser alarmista, sino de aplicar la lógica de la mar: mejor tener todo listo y no usarlo que necesitarlo y darte cuenta tarde.
Al igual que el mareo en alta mar se ve agravado por un movimiento arrítmico y una mala alimentación, en ciudad la fatiga, la deshidratación y la falta de descanso aumentan tus probabilidades de despiste. Llevar agua, haber comido algo antes de una caminata larga y planificar pequeños descansos en bancos o plazas es simple sentido común aplicado a la navegación aumentada.
Navegar con y sin GPS: no perder el sentido de la orientaciónAlgo que se repite entre muchos navegantes es el respeto (y a veces la desconfianza) hacia el GPS: es una herramienta fantástica, pero no debería ser la única tabla de salvación. Con la AR caminando pasa lo mismo: la tecnología te da mucha comodidad, pero es peligroso olvidar por completo cómo orientarte «a la antigua».
Hay técnicas clásicas de orientación que siguen siendo tremendamente útiles, incluso en plena era digital:
- Usar la posición del sol para tener una idea básica de este y oeste, sabiendo que sólo en momentos concretos y en terreno llano coincide de manera exacta.
- Aprovechar la luna como referencia aproximada, entendiendo cómo se orientan sus «puntas» en fases crecientes o menguantes.
- Observar estrellas y constelaciones en entornos donde haya cielo despejado, algo poco habitual en ciudad pero muy útil en salidas rurales.
- Crear tu propio «reloj solar» improvisado con un palo y su sombra para deducir puntos cardinales cuando no tengas referencias urbanas claras.
Además de estas técnicas astronómicas, está todo el conjunto de referencias urbanas: nombres de calles, numeración de portales, líneas de metro, ríos, parques. Cuanta más atención prestes a estos elementos mientras tu AR te guía, más robusta será tu capacidad de orientarte si la tecnología falla.
Hay personas que se retan a sí mismas a caminar ciertos tramos sin mirar en absoluto la pantalla, sólo usando pistas de la ciudad, y después comparan si han acertado con la ruta prevista. Este juego, heredero del espíritu de navegar sin electrónica, afina mucho el instinto, reduce la dependencia tecnológica y hace que el día que el GPS se quede sin cobertura o sin batería, no entres en pánico.
Equilibrio entre placer, esfuerzo y tecnologíaAl final, tanto en un velero de 30 pies como al caminar por una ciudad con gafas de realidad aumentada, el objetivo es que la experiencia sea más disfrute que sacrificio. Hay navegantes que recuerdan cómo, con barcos pequeños y bien pensados, salir solo era un auténtico placer: gobernar, trimar velas, sentir el equilibrio del barco… todo encajaba. Cuando el barco creció y no se adaptó a esa navegación en solitario, cada salida sin tripulación empezó a ser un «marroncete» que daban ganas de evitar.
Con la navegación aumentada a pie conviene vigilar que no ocurra lo mismo. Si cada vez que sales con AR sientes que vas sobrecargado de datos, cansado físicamente o nervioso por la seguridad, algo en la configuración —ya sea tecnológica, de ruta o personal— necesita un ajuste.
La mejor guía es una mezcla de planificación y calma. Igual que en el barco aprendes a ponerte al pairo cuando necesitas comer, descansar o resolver un imprevisto, caminando puedes decidir parar en un banco, revisar con tranquilidad la ruta, beber agua y seguir. El viento (o la prisa, en ciudad) siempre va a ser más fuerte que tú; no vas a ganar por fuerza bruta, sino por usarlo a tu favor: eliges rutas más amables, horas con menos agobio, configuraciones de AR menos estridentes.
Cuando consigues ese equilibrio, navegar con realidad aumentada mientras caminas se convierte en una experiencia tremendamente agradable: te mueves con seguridad, descubres caminos nuevos y mantienes la sensación de control tanto sobre la tecnología como sobre tu propio cuerpo. Y lo mejor es que, igual que con la vela, cuanto más prácticas y más conoces tus límites y los de tu «barco digital», más disfrute le sacas a cada jornada de paseo aumentado.
La Apple Store de Paseo de Gracia echa el cierre: una de sus joyas en Europa se despide por un tiempo
Apple ha confirmado en la página web de su tienda de Paseo de Gracia en Barcelona el cierre temporal a partir del sábado 14 de febrero a las 20:00 horas para realizar reformas en las instalaciones. El aviso que aparece publicado no entra en detalles: "Cerramos para hacer mejoras". Sin especificar el alcance de las obras ni, lo que es más importante, su fecha de reapertura.
La noticia confirma lo que en Applesfera ya anticipamos hace dos meses a partir de filtraciones. Aunque pese a la confirmación, la pregunta sigue siendo la misma: ¿qué se necesita cambiar una tienda que se renovó en 2019?
Lo que sabemos hasta ahora sobre el cierre de Apple Paseo de Gracia- Fecha de cierre: Sábado 14 de febrero a las 20:00h
- Inicio de obras: Previsiblemente lunes 16 de febrero
- Duración: Indeterminada
- Motivo: Reformas y mejoras en las instalaciones
- Alternativa: Apple Store La Maquinista
En Applesfera nos hemos puesto en contacto con Apple España para obtener más información sobre la duración estimada del cierre y el motivo específico de las reformas, pero de momento la compañía no ha respondido a nuestra petición.
La hipótesis más probable: modernización estéticaLa teoría que cobra más fuerza es que Apple esté actualizando sus tiendas veteranas para alinearlas con el nuevo lenguaje de diseño que hemos visto en aperturas recientes como La Vaguada en Madrid. Ese cambio pasa por sustituir la estética metálica y el acero inoxidable (muy característicos de los 2000) por un ambiente más cálido, con madera, piedra natural y una iluminación más suave.
{"videoId":"x99unm0","autoplay":true,"title":"apple-store-la-vaguada", "tag":"", "duration":"71"}Paseo de Gracia, pese a su reforma de 2019 que trajo el concepto "Fórum" y las sesiones Today at Apple, mantiene todavía esa piel algo fría de los primeros años. Incluso con los árboles en el interior, el contraste con tiendas más nuevas es evidente.
Planta principal de Apple Paseo de Gracia El patrón se repite: Londres también está cerradaLo interesante es que Barcelona no está sola en este movimiento. La Apple Store de Regent Street en Londres, otra de las tiendas insignia de la compañía en Europa, cerró sus puertas el pasado 12 de enero también para "renovación". Y aquí viene un dato relevante: Londres ya dispone de Apple Vision Pro a la venta desde hace meses, y aun así la tienda ha cerrado temporalmente.
Este detalle desmonta en parte las especulaciones que apuntaban a que el cierre de Paseo de Gracia pudiera estar relacionado con la preparación de espacios para alojar al Apple Vision Pro. Si Londres, con Vision Pro ya sobre las mesas, necesita reformas, hay algo más en juego.
Primera planta de Apple Paseo de Gracia La Maquinista, única Apple Store oficial en BarcelonaDurante el tiempo que duren las obras, la Apple Store de La Maquinista será la única tienda oficial de Apple en Barcelona. Eso no significa que no haya alternativas para comprar productos de la marca: la ciudad cuenta con distribuidores autorizados como K-tuin, Rossellimac, Intecat, además de los puntos de venta en MediaMarkt y El Corte Inglés.
Los servicios de soporte técnico y atención al cliente de Apple seguirán disponibles también a través de la web y la app oficial. Además de en los numerosos puntos de reparación oficiales de la ciudad.
Paseo de Gracia es mucho más que una tienda. Es un icono dentro de las Apple Store en Europa. Tanto que incluso apareció en la Keynote del iPhone 5 en 2012. Ahora toca esperar. Esperar a que las obras concluyan y, sobre todo, a descubrir qué sorpresas guarda Apple para una de sus tiendas más emblemáticas en Europa.
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La Apple Store de Paseo de Gracia echa el cierre: una de sus joyas en Europa se despide por un tiempo
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Guille Lomener
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Tráiler gameplay de Darkhaven
Xiaomi se fija cada vez más en Apple. Este accesorio es para iPhone y quiere competir en el precio
Que Xiaomi tiene a Apple en el punto de mira es un hecho, sólo hay que ver cómo se llamará su nueva generación de móviles. Y lo quiere hacer también en el terreno de los accesorios con lanzamientos como el de la Xiaomi Magnetic Power Bank, una batería portátil dedicada a los iPhone. Y ojo, lo hace apostando por un precio muy comedido de 29,99 euros. Lleva unos meses disponible en la tienda oficial.
Una powerbank de Xiaomi para iPhoneLa Xiaomi Magnetic Power Bank es una batería portátil que está orientada a un uso para iPhone, ya que cuenta con la compatibilidad de MagSafe, aunque se puede utilizar una funda o un accesorio magnético para poder utilizarse en otros móviles alejados de Apple.
{"videoId":"x91fpuk","autoplay":true,"title":"MagSafe iPhone", "tag":"", "duration":"24"}Viene a utilizar un formato similar al que podemos encontrar en la powerbank oficial para el iPhone Air, con unas dimensiones en este caso de 103,7 × 68,3 × 12 milímetros. Eso sí, funciona en exclusiva con este móvil de Apple, sino que es compatible con iPhone 12 en adelante.
Respecto a la "chicha" de la batería, cuenta con capacidad teórica de 5.000 mAh y con capacidad nominal de 2.800 mAh, lo que puede dar algo menos de una carga completa en determinados casos, siendo de esta forma ideal para momentos puntuales en los que necesitemos un extra de batería. También dispone de carga simultánea con la opción de cargar la batería de forma magnética y a través de su puerto USB-C que ofrece una potencia de 7,5W.
Además, hay algo que es realmente interesante en esta batería, y está relacionada con la protección de la propia batería y de los iPhone conectados. En este caso, viene con nueve funciones de seguridad para la protección térmica, protección contra cortocircuitos, también contra la sobrecorriente y con la detección de objetos metálicos extraños, entre otros.
En Compradicción Televisores por 79 euros, consolas e iPhone rebajados llegan al outlet de MediaMarkt tras las devoluciones navideñas También te puede interesarAlgunos de los enlaces de este artículo son afiliados y pueden reportar un beneficio económico a Applesfera. En caso de no disponibilidad, las ofertas pueden variar.
Imágenes | Xiaomi
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Xiaomi se fija cada vez más en Apple. Este accesorio es para iPhone y quiere competir en el precio
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Alberto García
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El Gobierno no solo quiere prohibir las redes sociales a menores de 16 años. También quiere perseguir a los directivos de las plataformas
Adiós TikTok, adiós Instagram y adiós X. Adiós a cualquier red social en España si no se tienen como mínimo 16 años. Al menos eso es lo que pretende el Gobierno, que por boca de su presidente ha adelantado una modificación en la ley con la que "responsabilizar a los directivos (de las redes sociales) por contenidos ilegal y de odio".
En la WGS 2026 (siglas en inglés de la Cumbre Mundial de Gobiernos), Pedro Sánchez ha anunciado un paquete de cinco medidas que presentará el Gobierno. Todas ellas enfocadas en reforzar la seguridad digital de los jóvenes en Internet. Lo ha hecho en plena discusión sobre los efectos de las plataformas tecnológicas en las sociedades modernas.
Más allá de la edad, se pretende perseguir la "manipulación del algoritmo" {"videoId":"x9rxj7g","autoplay":true,"title":"Samsung vs iPhone | Las dos tienen móviles finos, pero solo uno tiene el MEJOR", "tag":"iPhone air", "duration":"693"}Pedro Sánchez ha advertido sobre el poder de los algoritmos de las redes sociales. Afirma que las grandes plataformas han dejado de ser intermediarios para convertirse en actores con un "enorme poder social". En su intervención en la WGS 2026, explicó también que estos son capaces de "distorsionar el debate público alterando datos e imágenes".
Afirma el presidente que para el gobierno de España la protección de los menores "es una prioridad", afirmando que no consideran que las redes sociales sean un entorno seguro para niños y adolescentes. A su juicio, estas contribuyen a que vean contenidos perjudiciales que afectan a su desarrollo y bienestar mental.
En Applesfera Una filtración masiva destripa el primer iPhone plegable: botones reubicados, diseño "sándwich" y solo dos colores de lanzamientoLa medida estrella de las anunciadas está en prohibir el acceso a menores de 16 años. Para ello, se prevé obligar a las plataformas a integrar sistemas de verificación de edad robustos con los que asegurarse de que los menores no pueden saltárselos. Y es que en la teoría ya se limita, pero en la práctica no hay sistemas que aseguren que los menores no pueden acceder.
También exigirán la responsabilidad a los directivos de las plataformas, proponiendo hacer un seguimiento a los discursos de odio y tipificando como delito algunas prácticas de redes sociales como la "manipulación del algoritmo" o la difusión de discursos de odio.
Un debate internacional por el "scroll infinito" Imagen: Mariia Shalabaieva en UnsplashSanchez ha comentado esta iniciativa en un contexto internacional donde otros países están planteando límites similares. Por ejemplo, en Estados Unidos está en marcha un juicio histórico donde Meta, YouTube y TikTok se enfrentan a demandas por tener un algoritmo adictivo para los menores (el "scroll infinito").
La Unión Europea también debate esto, pero aún no hay una norma comúnEn países como Francia ya existe legislación similar que impide que los menores de 15 años puedan acceder a redes sociales sin control parental, con las plataformas siendo las responsables de aplicar sistemas de verificación de edad. Reino Unido plantea otro caso similar, aunque por el momento la normativa está en desarrollo. Idéntico caso al de la Unión Europea, que pese a plantear el debate, aún no ha desarrollado una ley comunitaria al respecto, por lo que países como España, Portugal o la citada Francia se mueven de forma independiente.
En España, no está por ahora a debate del Congreso, ni del Consejo de Ministros la redacción de un proyecto de ley (o de modificación de la misma) que plantee esta cuestión. Algo similar ocurrió con el famoso "pajaporte", anunciado en 2024 como una medida para impedir que los menores accedieran a contenido pornográfico, pero del cual no se ha vuelto a saber demasiado.
Por lo pronto, según el presidente, España se unirá a cinco países europeos en lo que se ha denominado como una "coalición de los dispuestos digitales". Con ello pretenden avanzar de forma coordinada en la materia de protección de menores en el ámbito digital.
Vía | El País
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El Gobierno no solo quiere prohibir las redes sociales a menores de 16 años. También quiere perseguir a los directivos de las plataformas
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por
Álvaro García M.
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Una filtración masiva destripa el primer iPhone plegable: botones reubicados, diseño "sándwich" y solo dos colores de lanzamiento
Cuando Apple lanza un producto nuevo, lo hace con la lección aprendida de años observando a la competencia. Y con el iPhone plegable no iba a ser diferente. Pero ahora, gracias a una filtración masiva del conocido filtrador Instant Digital en Weibo, sabemos exactamente qué ha cambiado Apple en el diseño de su primer plegable. Y hay decisiones que van a sorprender.
Porque no estamos hablando solo de un iPhone que se dobla. Hablamos de botones que cambian de sitio, de un módulo de cámaras que rompe con la tradición cromática de Apple, y de un diseño interno tan optimizado como el del iPhone Air. Todo con un objetivo: meter la mayor batería posible sin sacrificar el grosor.
Los botones de volumen se mudan arriba y a la derechaLa primera sorpresa del iPhone plegable está en un sitio que hasta ahora ningún rumorólogo había destacado: los botones de volumen. Decimos adiós al lateral izquierdo donde llevan viviendo desde el primer iPhone. Apple los ha movido a la parte superior del dispositivo, alineados a la derecha, igual que en el iPad mini.
El iPhone plegable tendría el botón de volumen en la parte superior, como el iPad miniY no es un capricho de diseño. La placa base está ubicada en el lado derecho del dispositivo, y Apple quería evitar pasar cables por debajo de la pantalla plegable para conectar los botones del lado izquierdo. La solución ha sido llevarlos directamente hacia arriba. Más corto, más eficiente, menos riesgo de fallos. Eso sí, Touch ID y el botón de Control de Cámara siguen en el lateral derecho, tal como los conocemos en los iPhone actuales. Ahí Apple no ha tocado nada.
El lateral izquierdo queda completamente liso, sin un solo botón. Todo ese espacio se dedica a la estructura de la pantalla y, sobre todo, a la batería. Porque como ya se ha confirmado, este iPhone tendrá más de 5.500 mAh, superando incluso al iPhone 17 Pro Max.
{"videoId":"x9mvdvm","autoplay":true,"title":"Cadena de suministro de Apple", "tag":"", "duration":"54"} Un módulo de cámaras negro que rompe con la tradiciónEl diseño del módulo de cámaras es otra de las grandes novedades. Según la filtración, el iPhone plegable llevará dos cámaras traseras dispuestas horizontalmente en la parte superior izquierda del dispositivo. Hasta aquí, nada raro. Lo sorprendente es el color del módulo: completamente negro, sin importar el color del cuerpo del teléfono.
Imagen | @UniverseIceEs un giro respecto al iPhone Air, donde la cámara sí coincide con el tono del dispositivo. Además, la cámara frontal también cambia. En lugar de la Dynamic Island que conocemos, el plegable llevará un único agujero en pantalla para la cámara selfie. Más pequeño, más discreto. Y tiene lógica, porque este iPhone no tendrá Face ID, solo Touch ID. No necesita todos los sensores que requiere el reconocimiento facial, así que no hace falta la isla completa.
Imagen | @UniverseIce Solo dos colores de lanzamientoOtra sorpresa está en las opciones de color. Instant Digital asegura que de momento solo está confirmado el blanco como color de lanzamiento. Se espera que haya un segundo color disponible, pero no más. Eso significa que Apple apostaría por una oferta cromática muy limitada en su primer plegable.
No es algo nuevo en Cupertino. El iPhone X solo llegó en plata y gris espacial. El iPhone original en un solo color. Es una estrategia habitual cuando estrenan categoría: pocos colores, producción más controlada, menos riesgo de stock sobrante. Habrá que ver si con el tiempo amplían la gama o si mantienen esa exclusividad cromática como seña de identidad del modelo.
iPhone X en sus dos únicos colores Diseño interno tipo "sándwich" con la batería como protagonistaDonde la filtración se pone interesante es en el diseño interno. Instant Digital describe una estructura apilada muy optimizada, casi como un "sándwich" perfectamente ensamblado donde cada milímetro cuenta. Apple quiere dedicar el máximo espacio posible a la pantalla y la batería.
De hecho, el filtrador habla de "la batería más grande jamás usada en un iPhone". Y encaja con lo que ya sabíamos. Apple ha trabajado durante años en celdas de alta densidad para meter más capacidad en menos espacio. El iPhone Air fue el campo de pruebas perfecto, con sus 6,25 mm de grosor. Y todo ese aprendizaje se traslada ahora al plegable.
Interior y batería del iPhone AirEl resultado es un dispositivo donde casi no hay espacio desaprovechado. La placa base concentrada a un lado, los cables dirigidos hacia arriba para evitar cruzar la pantalla, y una batería que ocupa todo el volumen disponible.
Antes de dar todo esto por hecho, conviene preguntarse si la fuente es fiable. Y la respuesta es que sí. Instant Digital lleva años acertando con filtraciones de Apple. Fue quien adelantó el iPhone 14 amarillo meses antes de su lanzamiento, el cristal trasero mate del iPhone 15, la captura de vídeo espacial en el iPhone 15 Pro, o la cámara frontal en horizontal de los iPad Air y Pro. Con el iPhone 17 Pro acertó con la configuración base de 256 GB y la mejora de la cámara telefoto. Y ahora viene con detalles muy específicos del plegable.
Septiembre dirá si Apple ha resuelto la ecuación de los plegablesCon todo lo filtrado hasta ahora, el iPhone plegable se perfila como un dispositivo donde Apple ha intentado resolver todos los problemas clásicos de esta categoría. Pantalla sin pliegue visible, bisagra resistente, batería de récord y ahora un diseño interno milimétrico que aprovecha cada hueco disponible.
Apple tiene previsto lanzarlo este otoño junto a los iPhone 18 Pro y Pro Max. Y con cada filtración que sale, la espera se hace más larga. Porque sobre el papel, todo apunta a que Apple ha esperado el momento justo para entrar en los plegables. No ha sido la primera, pero promete hacerlo mejor que nadie. Ahora solo queda ver si la realidad cumple con las expectativas. Y si ese diseño tipo "sándwich" funciona tan bien como prometen.
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Una filtración masiva destripa el primer iPhone plegable: botones reubicados, diseño "sándwich" y solo dos colores de lanzamiento
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Applesfera
por
Guille Lomener
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Apple aún no ha lanzado sus gafas, pero ya deja consecuencias: su competencia quiere adelantarse
Seguimos sin conocer oficialmente las primeras gafas inteligentes de Apple, que serán similares a las Ray-Ban Meta, pero ya estamos viendo a otros gigantes tecnológicos tratando de mover ficha para adelantarse a la compañía californiana. Y es que, pese a que aún estén en desarrollo, competidores como Samsung o la propia Meta están ya buscando cambios en la cadena de suministros para adelantar su planificación.
La industria mueve ficha antes de que lleguen Apple y Samsung {"videoId":"x9giiik","autoplay":true,"title":"Grabo el evento más importante del año SOLO con las RAYBAN META | Mi experiencia", "tag":"webedia-prod", "duration":"843"}La industria de las gafas inteligentes está en una suerte de fase de transición en la que actualmente conviven productos que ya existen y están en tiendas y otros en desarrollo que aún no se están produciendo de forma masiva. Meta, Xreal, Rokid o RayNeo parecen tener ventaja, según un reciente informe de Digitimes, pero la inminente entrada de Apple y Samsung está cambiando las cosas.
Según el citado medio, que estas dos gigantes entren en el mercado está provocando un aumento de pedidos en la cadena de suministros. Sobre todo en lo relativo a componentes ópticos. Y es que fabricantes de lentes y motores ópticos, la mayoría ubicados en Taiwán, están empezando a recibir cada vez más encargos para el desarrollo y producción en el medio plazo.
Desde Digitimes señalan a empresas como Kinko Optical, Genius Electronic Optical o Asia Optical como ejemplos de compañías que están aumentando sus inversiones en I+D para tener una mayor capacidad de producción incluso antes de que tengan encargos de producción del producto final. Y todo, dicen, por anticiparse a la entrada de Apple y Samsung.
En Applesfera Si de repente tienes dos iconos de Pages o Keynote en tu Mac no es un error: es el efecto secundario de la llegada de Creator Studio (aunque tú no lo quieras)Precisamente los surcoreanos son calificados como uno de los grandes catalizadores de este movimiento, dado que ya ha comunicado a sus socios que está preparando sus primeras gafas de realidad aumentada para este año. Eso les ha obligado a ajustar sus calendarios para garantizar que podrán producirlas a tiempo.
No obstante, parece ser la entrada de Apple la que definitivamente suponga un despunte del sector. Porque pese a que han existido gafas de este tipo mucho antes, se percibe su entrada como un punto de inflexión para que la demanda aumente a nivel global. De paso, se espera que con los años sirva para abaratar costes y tener una cadena de suministros estable.
Apple no solo prepara un tipo de gafasHay filtraciones e indicios de desarrollo de unas gafas de Apple desde hace años, aunque por ahora no existe un anuncio oficial por parte de la firma dirigida por Tim Cook. Filtradores como Mark Gurman o Ming-Chi Kuo han corroborado en varias ocasiones que, en realidad, veremos varios tipos de gafas por parte de Apple.
En Applesfera Ver los partidos del Real Madrid con las Apple Vision Pro va a ser una locura. Lo sé porque ya he visto los de la NBAEl calendario que se ha ido deslizando deja un panorama como este, en el que se incluyen también nuevas versiones de Apple Vision Pro posteriores al Vision Pro M5 que vimos a finales del pasado año:
TIPO
CARACTERÍSTICAS
FECHA DE PRODUCCIÓN PREVISTA
accesorio de visualización
Una especie de Vision Pro, pero dependiente de un Mac que será el que ejecute los procesos.
Segundo trimestre de 2026.
GAFAS SIN PANTALLA
Gafas tipo Ray-Ban Meta sin pantalla, aunque con cámaras y posibilidad de interactuar con voz. Estarán presentes funciones de IA vistas en Visual Intelligence.
Segundo trimestre de 2027.
GAFAS CON PANTALLA (1)
Versión similar a las Ray-Ban Meta Display, con una pantalla en la que ver cierta información. Se desconocen aún el resto de características.
Segundo trimestre de 2028.
VISION PRO 2
Aunque técnicamente será la tercera versión de Vision Pro, en esta ocasión habrá algo más que un cambio de procesador y se espera una reducción del peso y aumento de la autonomía.
Segundo trimestre de 2028.
GAFAS CON PANTALLA (2)
Están filtradas, pero aún en una fase muy temprana del desarrollo, ya que dependerá en buena parte de la primera versión. Por eso, se desconocen todos sus detalles.
Desconocida.
De cumplirse estos plazos, las primeras gafas de Apple llegarían a mediados del año que vieneTambién se esperaba una versión más económica de Vision Pro, pero una filtración conocida en octubre nos desvelaba que Apple había cambiado de idea y que finalmente no las lanzará con el fin de priorizar las gafas y que pudiesen llegar antes de la fecha prevista (mediados de 2027). También quieren continuar lanzando versiones avanzadas de Vision Pro.
Es de intuir que la idea a largo plazo es tener toda la tecnología de Vision Pro en unas gafas "normales". Sin embargo, eso exige de unos avances y miniaturización que a día de hoy no son posibles. Entre tanto, parece que Apple mantendrá esos dos tipos de producto hasta que puedan converger en uno solo.
Imagen de portada | Concepto de Technizo Concept
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La noticia
Apple aún no ha lanzado sus gafas, pero ya deja consecuencias: su competencia quiere adelantarse
fue publicada originalmente en
Applesfera
por
Álvaro García M.
.
Apple lo ha vuelto a hacer: ha lanzado nuevas actualizaciones para antiguos iPhone, Apple Watch y Mac
Saltaba la sorpresa la semana pasada cuando, junto a iOS 26.2.1, Apple lanzaba también varias versiones de iOS antiguos, incluyendo iOS 16.7.13 para terminales como los iPhone 8, 8 Plus y X que no pudieron nunca actualizar a iOS 17 y posteriores por ser incompatibles. Pues esta semana ha llegado iOS 16.7.14 también para ellos.
Aunque no es una gran actualización en la que uno vaya a encontrar novedades visuales o funcionales, sirve para mantener a punto estos terminales con aplicaciones como iMessage o FaceTime, así como parches de seguridad. Pero sobre todo, trae estabilidad. Lo mismo sucede para algunos Apple Watch y Mac que también estaban desactualizados.
Por qué actualizar a iOS 16.7.14Si estabas en la 16.7.13 o en cualquier otra anterior, te convendrá actualizar tu iPhone. Es posible que no notes nada extraño, pero la nueva actualización trae lo mismo que la de la semana pasada, pero sin errores. Y es que la 16.7.13 trajo en su momento un problema con algunos operadores de Australia, lo que obligó a Apple a retirar la actualización casi de inmediato.
Es poco probable que sufrieses aquellos problemas si no vives en Australia, pero igualmente es recomendable actualizar para estar en la última versión. Será eso lo que garantice que el iPhone tiene los últimos parches de seguridad y que no contenga ningún error y pueda seguir funcionando con normalidad sin incompatibilidades con apps nativas.
En Applesfera La Policía aumenta la seguridad del DNI 4.0, pero el problema no era el cifrado. Apple Wallet puede solventarlo todoNo es que sea frecuente que Apple lance actualizaciones antiguas, pero tampoco es raro. Cada cierto tiempo se suele hacer para seguir manteniendo seguros los dispositivos más antiguos. De hecho, la semana pasada se llegaron a lanzar incluso actualizaciones de iOS 12 para terminales como el iPhone 5s.
Compatibilidad de iOS 16.7.14 También se lanzaron actualizaciones para Apple Watch y Mac {"videoId":"x95dx7a","autoplay":true,"title":"Cómo GRABAR la PANTALLA de tu MAC GRATIS", "tag":"webedia-tech", "duration":"224"}Al igual que con los citados iPhone, Apple también lanzó esta semana dos actualizaciones para Apple Watch con watchOS 6.3.1 y watchOS 10.6.2, dirigida cada una de ellas a relojes que no pudieron actualizar a watchOS 7 y watchOS 11 respectivamente.
También se han enviado otras dos actualizaciones para Mac como macOS 11.7.11 para ordenadores que no actualizasen a macOS 12, así como una actualización rápida de seguridad para macOS Catalina, denominada macOS Catalina 2026-001.
En todos los casos se añaden correcciones de errores, parches de seguridad y se garantiza compatibilidad con iMessage y FaceTime. Por tanto, se recomienda actualizar si aún se posee un equipo compatible y que ya no admitiese grandes actualizaciones.
Compatibilidad de watchOS 10.6.2 Compatibilidad de watchOS 6.3.1 En Applesfera Si había alguna duda de los nuevos MacBook Pro, se acaba de despejar. Son tan inminentes como macOS 26.3 Compatibilidad de macOS 11.7.11- MacBook (12" - 2015).
- MacBook Air (2013 y 2014).
- MacBook Pro (2013 y 2014).
- iMac (2014).
- MacBook Air (2012).
- MacBook Pro (2012).
- Mac mini (finales de 2012).
- iMac (2012 y 2013).
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La noticia
Apple lo ha vuelto a hacer: ha lanzado nuevas actualizaciones para antiguos iPhone, Apple Watch y Mac
fue publicada originalmente en
Applesfera
por
Álvaro García M.
.
Cómo añadir tu propia marca de agua a fotos y documentos
Proteger tus fotos, diseños o documentos con una marca de agua se ha vuelto casi obligatorio si compartes contenido en internet. Ya sea que trabajes como fotógrafo, creador de contenido, diseñador o simplemente quieras que nadie se apropie de tus imágenes, añadir tu propia marca de agua es una forma sencilla de dejar claro quién está detrás del trabajo sin tener que complicarte la vida con programas difíciles.
La buena noticia es que hoy en día hay un montón de herramientas online y aplicaciones que te permiten crear y aplicar marcas de agua personalizadas en cuestión de minutos. Desde soluciones especializadas como Make Watermark o Watermarkly, hasta editores todo en uno como CapCut o incluso aplicaciones de ofimática como Microsoft Word, puedes diseñar texto, logotipos, avisos de derechos de autor y mucho más, ajustando opacidad, tamaño, posición y formato con total libertad.
¿Qué es una marca de agua y por qué merece la pena usarla?Una marca de agua es un elemento visual —normalmente un texto, logotipo o gráfico semitransparente— que se superpone sobre una imagen, documento o cualquier contenido digital para indicar propiedad, autoría o estado del archivo. Se utiliza muchísimo en fotografía, diseño, marketing, presentaciones y hasta en documentos internos de empresas.
Hay varios tipos habituales de marcas de agua, cada una con un propósito concreto y con ventajas distintas a la hora de proteger y comunicar información sobre tu contenido:
- Marca de agua de logotipo: Consiste en colocar tu logo o un símbolo gráfico representativo en tus fotos o diseños. Es la más común entre fotógrafos, diseñadores y negocios que quieren reforzar su identidad visual mientras suben contenido a redes sociales, portfolios o tiendas online.
- Marca de agua de prueba: Suele incluir palabras como “prueba”, “borrador” o expresiones similares, generalmente en grande y bastante visible. Se usa mucho en fases de revisión para dejar claro que ese archivo no es la versión definitiva y evitar el uso no autorizado de trabajos sin terminar.
- Marca de agua informativa: Es un texto con datos esenciales como el nombre del autor, aviso de copyright, fecha de creación o cualquier metadato relevante. Este tipo de marca no solo protege, también aporta contexto y detalles extra sobre el contenido, muy útil si tus imágenes se comparten por muchos canales.
En todos los casos, la idea es que la marca de agua sea lo bastante visible como para reclamar la autoría, pero lo suficientemente discreta para no destrozar la experiencia visual ni tapar completamente el contenido. Ahí es donde entran en juego ajustes como la opacidad, el tamaño y la posición.
Cómo crear marcas de agua con Make WatermarkMake Watermark es una herramienta online muy centrada en una única tarea: poner marcas de agua a tus fotos de forma rápida y masiva. Su interfaz es bastante sencilla, lo que la convierte en una buena opción aunque sea la primera vez que te metes en el mundo de la edición de imágenes.
Paso 1: Importar tus imágenes desde tu equipo o la nubeLo primero que tendrás que hacer es cargar las fotos. Puedes subirlas directamente desde tu ordenador o desde servicios en la nube como Google Drive, Google Photos o Dropbox. La aplicación te muestra un pequeño panel con información de subida, como el número de archivo, tiempo restante y velocidad aproximada.
Si escoges tu ordenador, puedes abrir la carpeta que contiene las imágenes y arrastrar y soltar los archivos directamente sobre la herramienta. Otra opción es pulsar en el botón “Seleccionar imágenes” y después “Desde mi computadora”. Desde ahí marcas las fotos que quieras; si tienes muchas en la misma carpeta puedes usar Ctrl+A (Windows) o Cmd+A (Mac) para seleccionarlas todas de golpe.
Si prefieres trabajar desde Google Drive, en el menú de “Seleccionar imágenes” elige “Desde Google Drive”. El sistema te pedirá permiso de acceso; basta con hacer clic en “Sí” en la ventana emergente. Luego se abrirá el selector de archivos de Google Drive, donde podrás elegir una o varias fotos manteniendo pulsado Shift mientras haces clic. Con Google Photos el procedimiento es idéntico.
Para Dropbox el flujo es prácticamente el mismo. Seleccionas “Desde Dropbox”, otorgas permiso en el cuadro de diálogo y eliges las fotos en el selector de Dropbox, con la posibilidad de marcar varias imágenes usando la tecla Shift. Si te equivocas o cambias de idea, tienes un botón de “Borrar” que elimina de la app todas las imágenes importadas.
Paso 2: Diseñar tu marca de agua de texto o con logotipoUna vez tengas tus imágenes cargadas, llega la parte creativa: construir tu marca de agua para adaptarla a tu estilo o al de tu marca. Make Watermark te permite añadir una marca de agua de texto o usar un logo, o incluso combinar ambas si quieres.
Para texto, la herramienta ofrece la opción “Agregar texto”. Al principio aparece una frase genérica tipo “Tu marca de agua”. Solo tienes que hacer clic dentro de la caja de texto, borrar ese contenido y escribir lo que tú quieras: tu nombre, el de tu marca, tu web, un aviso de copyright, etc. Después puedes mover el texto sobre la imagen utilizando el ratón, colocándolo en una esquina, en el centro o donde mejor encaje.
Make Watermark incorpora una pequeña “caja de herramientas” con todo lo necesario para que el diseño quede resultón. Podrás elegir entre una amplia biblioteca de tipografías, colores sólidos y degradados, además de usar deslizadores para cambiar el tamaño del texto, rotarlo y ajustar su opacidad para que no resulte agresivo sobre la foto.
Si quieres trabajar con logos, la opción es “Agregar logo”. Puedes subir un archivo PNG desde tu ordenador o desde la nube (Dropbox, Google Drive o Google Photos) y también explorar una galería de iconos prediseñados que incluye diferentes emblemas que podrías usar como símbolo de marca. Una vez insertado el logo, lo reposicionas con el cursor y ajustas tamaño, rotación y transparencia con los mismos controles.
Un detalle interesante de Make Watermark es que mantiene un historial de hasta 10 plantillas de marcas de agua que hayas utilizado anteriormente. Para ver esa lista tienes que hacer clic en “Remover marcas de agua” (lo que desactiva la marca actual) y entonces aparecerán las opciones usadas recientemente. Es bastante útil si repites configuraciones similares en distintos proyectos.
Paso 3: Ajustar las opciones de exportaciónCuando tengas el diseño listo, toca definir cómo quieres guardar tus imágenes con marca de agua. Desde el botón “Agregar marca de agua en imágenes” accedes al panel de Ajustes de exportación, donde se controlan el formato de salida y el redimensionado.
En el apartado de formato de archivo, tienes varias posibilidades: mantener el formato original, convertir a JPEG con calidad estándar o máxima, generar un JPEG comprimido para reducir peso con una calidad razonable, convertir a PNG sin pérdidas o a WEBP con calidad estándar. Cada opción cuenta con una pequeña descripción que te ayuda a elegir según si priorizas calidad o tamaño del archivo.
La sección de cambio de tamaño te permite decidir si quieres que las fotos salgan tal cual o si prefieres ajustarlas. Puedes seleccionar entre no redimensionar, fijar un ancho exacto, una altura exacta, ambas dimensiones exactas, o bien establecer anchos y altos máximos o un porcentaje. En las opciones de ancho/alto tendrás que indicar un número de píxeles y la herramienta te mostrará una vista previa aproximada de cómo quedará el tamaño final de las copias.
Además, Make Watermark permite activar una opción para que la marca de agua mantenga el mismo tamaño en píxeles en todas las imágenes. Esto viene de lujo cuando trabajas con fotos en distintas resoluciones y quieres que el logo o el texto se vea igual de grande en cada una.
Paso 4: Usar la vista previa y aplicar la marca de aguaAntes de lanzar la exportación definitiva, puedes abrir una sección de vista previa pulsando el botón “Previsualizar marca de agua”. Esta pantalla te permite revisar cómo se ve la marca de agua en cada una de las fotos, editando posición, tamaño y opacidad de manera independiente para cada imagen.
Lo interesante es que los cambios que hagas sobre una foto no afectan al resto. De este modo, si en una imagen el texto molesta a un elemento importante, puedes recolocarlo o hacer la marca un poco más pequeña, mientras que en otras la mantienes tal cual.
Cuando tengas todo a tu gusto, cierras la vista previa desde la cruz de la esquina superior derecha y vuelves a la pantalla principal. Para aplicar definitivamente la marca de agua, pulsas otra vez en “Agregar marca de agua en imágenes” y se inicia el procesamiento del lote.
Al terminar, Make Watermark te ofrecerá varias formas de guardar o compartir los resultados. Podrás descargar un archivo ZIP con todas las imágenes marcadas usando “Descargar todas”, o enviarlas directamente a Google Photos o a Dropbox mediante sus respectivos botones. También se muestra un listado con todas las fotos procesadas, de manera que puedes hacer clic en el nombre de cada una para bajarla de forma individual si solo necesitas algunas.
¿Cómo añadir tu marca de agua con Watermarkly?Watermarkly es otra solución online muy popular para crear y aplicar marcas de agua, sobre todo cuando trabajas con lotes de imágenes sin instalar nada en tu ordenador. La herramienta se puede usar sin registro, aunque la versión gratuita tiene algunas limitaciones.
Subir fotos desde tu ordenador o la nubeEl funcionamiento inicial se parece bastante al de Make Watermark. El primer paso es pulsar en “Seleccionar imágenes” y elegir de dónde las quieres cargar: tu ordenador, Google Drive, Google Photos o Dropbox. Si usas alguno de estos servicios en la nube, tendrás que conceder permiso de acceso para que la app pueda leer tus archivos.
Otra variante muy cómoda es arrastrar y soltar directamente las fotos desde una carpeta de tu equipo a la ventana del navegador donde tienes abierto Watermarkly. La herramienta está optimizada para que la subida sea bastante rápida incluso con varios archivos a la vez.
En la versión gratuita puedes trabajar con grupos de hasta 10 imágenes de manera simultánea. Si te quedas corto, siempre puedes dividir el trabajo en varios bloques o valorar la versión de pago.
Si necesitas añadir más fotos una vez iniciado el proceso, hay un botón de “Agregar imágenes”. Para eliminar todas las que hayas subido, tienes el botón “Borrar”. Y si solo quieres quitar una en concreto, basta con poner el cursor encima de la miniatura y pulsar en el icono del cubo de basura que aparece.
Elegir el tipo de marca de agua: texto o logoCuando tengas los archivos listos, haces clic en “Siguiente paso” y pasas a la zona en la que realmente vas a crear tu marca de agua. Watermarkly te permite escoger entre marca de agua de texto o marca de agua de logotipo. Si ya has trabajado con la herramienta antes, puedes reutilizar alguna de las plantillas que hayas creado; si no, empiezas de cero.
Si eliges “Agregar texto”, se abre un cuadro de edición donde puedes escribir el texto que quieras. Desde ahí tienes acceso a una caja de herramientas muy completa que te permite insertar el símbolo ©, números de imagen o cualquier anotación que quieras incluir como protección.
También puedes seleccionar entre más de 500 tipografías diferentes, cambiar el color del texto, ajustar el tamaño con precisión, arrastrar el texto a otra zona de la foto, controlar el nivel de transparencia, definir el ángulo de rotación y aplicar distintos efectos de acabado. Todo está pensado para que consigas una marca de agua legible, integrada y con buen aspecto.
Si optas por “Agregar logo”, el proceso se centra en insertar un gráfico en lugar de texto. Puedes cargar el archivo de tu logotipo desde tu dispositivo o desde Google Drive, Google Photos o Dropbox. Además, cuentas con una galería de más de 100 iconos prediseñados por si todavía no tienes un logo propio y quieres algo rápido que represente tu marca.
Un punto muy potente de Watermarkly es la opción “Quitar fondo”. Si tu logo no está en PNG con fondo transparente, puedes usar esta función para eliminar los bordes blancos o de color de forma automática y dejar solo el símbolo limpio. Igual que con el texto, podrás escalar el logo, cambiar su posición en la imagen, ajustar la transparencia, la rotación y aplicar efectos.
Mientras estás colocando la marca sobre la foto, puedes redimensionarla rápidamente arrastrando los puntos azules situados en las esquinas del cuadro de selección. Así encajas el logo o el texto a la perfección según el formato y la composición de cada imagen.
Exportar las imágenes y otras opciones de WatermarklyCuando termines de diseñar cómo se verá tu marca, avanzas con el botón “Próximo paso” hasta los Ajustes de exportación. Allí eliges el formato de salida (original, JPEG, PNG o WEBP) y si quieres cambiar el tamaño de las imágenes antes de guardarlas. El comportamiento por defecto de la aplicación es escalar la marca de agua para adaptarla automáticamente a cada foto, manteniendo proporciones visualmente coherentes.
Si te interesa que la marca de agua tenga el mismo tamaño en píxeles en todas las fotos, puedes activar la opción “El mismo tamaño de marca de agua en píxeles sobre todas las imágenes”. Al hacerlo se desactiva el escalado automático y la marca mantendrá siempre exactamente las mismas dimensiones, independientemente de la resolución de la imagen original.
Watermarkly incluye también un modo de vista previa muy práctico. Pulsando en “Previsualizar marca de agua” puedes comprobar cómo está colocada la marca en cada una de tus fotos, lo que es ideal cuando trabajas con lotes grandes de imágenes. Desde esta vista puedes recolocar o ajustar la marca por foto, igual que en Make Watermark.
Conviene tener en cuenta que, si utilizas la versión gratuita de Watermarkly, tus imágenes resultantes incluirán además un mensaje superpuesto con el texto “Protegida por Watermarkly”. Para quitar este añadido y quedarte solo con tu propia marca de agua, es necesario adquirir y activar la versión de pago de la herramienta.
Crear y personalizar marcas de agua con CapCutCapCut es conocido principalmente como editor de vídeo, pero su versión online también es un editor de fotos muy versátil que te permite crear tu propia marca de agua de manera gratuita. Está orientado tanto a creadores de contenido como a personas emprendedoras que quieren reforzar su marca personal en redes sociales.
Acceso y creación de proyectoPara empezar, tienes que abrir CapCut en tu navegador y iniciar sesión con email y contraseña, o usando tu cuenta de Google, TikTok o Facebook. Una vez dentro, seleccionas “Crear nuevo” para abrir un proyecto de imagen y cargas la foto a la que quieras añadir la marca de agua. También puedes subir archivos desde Google Drive o Dropbox si trabajas con ellos habitualmente.
A partir de ahí tienes libertad total para crear. Puedes subir una imagen que vayas a usar como marca de agua, por ejemplo un logo en PNG, o bien escribir un texto personalizado y convertirlo en tu firma digital. La interfaz de CapCut te permite cambiar el tamaño de este elemento, ajustar su opacidad desde la barra de herramientas de la derecha y gestionar la disposición de capas para que la marca quede siempre por encima de la imagen base.
Cuando termines el diseño y estés satisfecho con el resultado, solo queda guardar y exportar el archivo. CapCut permite hacerlo de forma gratuita, manteniendo la calidad de la imagen y sin complicaciones técnicas.
Opciones creativas extra: collages, mejora de imagen y fondosAdemás de la marca de agua en sí, CapCut incluye muchas funciones de edición que pueden ayudarte a dar un extra de calidad y creatividad a tus imágenes. La herramienta de collage, por ejemplo, te deja combinar varias fotos para crear composiciones originales, casi como pequeños murales visuales listos para redes sociales.
Otra función interesante es su escalador de imagen con IA, que es capaz de mejorar la resolución de una foto hasta 200-400 veces respecto al archivo original. Esto resulta muy útil si quieres usar una imagen que se te ha quedado un poco pequeña o con poca nitidez, ya que la mejora de calidad hace que la marca de agua también se vea más limpia.
CapCut también incorpora un botón para “Eliminar fondo”, que te permite recortar fácilmente objetos o sujetos principales y deshacerte de fondos que no te interesan. Es perfecto cuando necesitas una imagen limpia para tu logo o para un montaje más elaborado donde luego colocarás la marca de agua.
Si lo que quieres es cambiar por completo el entorno de un producto, tienes la función de cambio de fondo de producto, potenciada por IA. Desde la barra de herramientas izquierda, en “Aplicaciones”, puedes seleccionar esta herramienta, que sustituye el fondo original por escenarios más atractivos que elevan tu fotografía de producto a nivel profesional.
Por último, el generador de imágenes con IA de CapCut te permite crear imágenes totalmente nuevas a partir de descripciones de texto. Si necesitas un gráfico llamativo para tu marca, un fondo original o una ilustración concreta, puedes describirla (desde cosas realistas hasta conceptos muy locos, como un gato volador) y la IA generará una propuesta visual acorde.
Ajustes finos de la marca de agua en CapCutUna vez creada tu marca, puedes pulir los detalles para que se integre de forma elegante con la foto. Desde la barra de herramientas de la derecha puedes ajustar la opacidad para que la marca sea visible pero no demasiado agresiva. Es solo mover un deslizador, pero marca la diferencia entre algo profesional y algo que distrae demasiado.
Si tu marca de agua es de texto, CapCut permite modificar el estilo, tamaño y color de la fuente. Con solo hacer clic sobre el texto, se abre una barra de opciones donde puedes probar distintas tipografías, colores y combinaciones. De esta forma consigues que la marca encaje perfectamente con la estética visual de tu contenido.
La herramienta también te deja añadir formas geométricas que funcionen como contenedores o fondos para tu marca de agua. Desde la barra lateral izquierda, en “Formas”, puedes escoger entre diferentes figuras y personalizar su color y opacidad para que acompañen al texto o logo sin robar protagonismo.
Si tienes un logotipo propio, lo puedes insertar en la imagen sin problemas. CapCut facilita este proceso para que tu logo se fusione con la fotografía mediante ajustes de brillo y opacidad, logrando una integración suave y coherente. Así refuerzas tu identidad visual y dejas claro que ese contenido forma parte de tu marca.
CapCut no impone un límite estricto al número de marcas de agua que puedes crear, por lo que puedes generar tantas variantes como necesites para distintos proyectos, campañas o líneas de producto, sin coste adicional.
Marcas de agua en documentos y otros contenidosAdemás de las imágenes, también puedes necesitar poner marcas de agua en documentos, especialmente cuando trabajas con informes, contratos, borradores o documentos internos. En entornos de oficina se usa mucho para indicar el estado de un archivo (por ejemplo, “Confidencial” o “Borrador”) o para añadir el logo corporativo en el fondo de todas las páginas.
Aplicaciones como Word para Microsoft 365, Word 2024, Word 2021, Word 2019, Word para Mac, Word para la Web o incluso la experiencia de Microsoft365.com y apps móviles como Office para iPhone ofrecen opciones para insertar marcas de agua de texto o imagen sobre documentos. Aunque el contenido concreto de la interfaz varía según la versión, la idea es similar: eliges un tipo de marca de agua, escribes el texto o seleccionas la imagen, ajustas transparencia y escala y la aplicación se ocupa de repetirla en todas las páginas.
Si trabajas mucho con PDF y quieres gestionarlos desde tu ordenador con Windows, existe una alternativa de escritorio como PDF24 Creator, que incluye funciones para añadir marcas de agua de forma similar: eliges el archivo, aplicas un texto o un logo y guardas una nueva versión protegida, sin depender del navegador.
Crear tu logo con IA para usarlo como marca de aguaNo todo el mundo tiene un logotipo profesional listo para usar, y a veces eso frena a la hora de crear una marca de agua que realmente represente tu identidad. Aquí entran en juego herramientas como el creador de logos con IA de Photoroom, que te permite diseñar un logo original sin tener conocimientos de diseño gráfico.
En lugar de limitarte a plantillas genéricas, esta clase de herramientas basadas en IA toma tus descripciones e ideas —por ejemplo, colores preferidos, estilo (minimalista, moderno, vintage, etc.) o símbolos relacionados con tu actividad— y genera un logo adaptado a tu visión. El objetivo es que no tengas que recurrir siempre a un diseñador profesional, pero aun así consigas un resultado que parezca hecho a medida.
Una vez tengas el logo, lo ideal es exportarlo en formato PNG con fondo transparente, para poder usarlo en herramientas como Make Watermark, Watermarkly o CapCut sin que se vea un recuadro alrededor. A partir de ahí, lo conviertes en la base de tus marcas de agua y lo aplicas a todo tu contenido visual.
Contar con un logo coherente y bien diseñado hace que tus marcas de agua sean algo más que una simple firma; se transforman en un elemento de branding constante que refuerza tu presencia en cada publicación, desde fotos en redes sociales hasta catálogos, PDFs o presentaciones.
En definitiva, hoy tienes a tu alcance múltiples herramientas online y de escritorio para añadir tu propia marca de agua a fotos y documentos sin necesidad de ser experto en diseño. Combinando opciones como Make Watermark, Watermarkly, CapCut, Word o PDF24 Creator con la ayuda de generadores de logos con IA, puedes proteger tu trabajo, reforzar tu imagen de marca y comunicar información clave sobre tu contenido con muy poco esfuerzo y resultados muy profesionales.
Cómo usar y configurar el flash frontal integrado en pantalla
Cuando hablamos de usar el flash frontal integrado en pantalla (el típico “flash para selfies” que ilumina con la propia pantalla), en realidad estamos mezclando dos mundos: el de la fotografía clásica con flash integrado y el de las cámaras móviles modernas que tiran de brillo de pantalla para iluminar la cara. Entender bien cómo funciona cada uno, qué limitaciones tiene y cómo podemos exprimirlo es clave para conseguir selfies y retratos con buena luz en condiciones complicadas.
Además, detrás de algo que parece tan simple como que la pantalla se ponga en blanco y suba el brillo cuando haces una foto con la cámara frontal, hay bastante tecnología y ajustes de cámara: exposición automática, balance de blancos, sincronización, modos de flash, difusores, incluso cómo combinar esa luz de pantalla con otras fuentes de iluminación. Vamos a verlo paso a paso, pero con un enfoque práctico y realista, tanto si eres desarrollador Android como si solo quieres mejorar tus fotos con flash integrado.
¿Qué es el flash frontal integrado en pantalla?El llamado flash de pantalla o flash frontal es una función que hace que la pantalla del móvil actúe como fuente de luz directa cuando usas la cámara delantera. En lugar de un destello LED, el teléfono sube el brillo de la pantalla al máximo y muestra un color muy claro (normalmente blanco o tonos cálidos) justo en el momento de la captura.
Este sistema funciona porque en la mayoría de selfies el usuario sostiene el móvil a muy poca distancia del rostro, así que esa luz frontal llega con suficiente intensidad para iluminar la cara en interiores, de noche o en ambientes con poca luz. Muchas apps de cámara nativas, aplicaciones de redes sociales y herramientas de terceros incluyen de serie este tipo de flash, como recogen las mejores apps de cámara para Android, precisamente porque la cámara frontal suele carecer de un flash LED dedicado.
Para el usuario, la experiencia es sencilla: activar o desactivar el modo flash y disparar. En algunos terminales orientados a selfies, como OPPO F1 Plus, la cámara frontal fue uno de los principales reclamos; pero para quien desarrolla la app, implementar bien esta función implica controlar la exposición automática (AE), el balance de blancos automático (AWB) y el momento exacto en el que se sube y baja el brillo de la pantalla, todo ello coordinado con la captura de la imagen.
Flujo de trabajo correcto para el flash en pantalla (Android Camera2)Si estás programando una app de cámara en Android y quieres ofrecer un flash frontal en pantalla estable y de calidad, no basta con poner la pantalla en blanco y disparar. Los dos pilares son el uso adecuado de la secuencia de precaptura de exposición automática y la gestión precisa de los tiempos de cada operación.
A nivel conceptual, el flujo de trabajo se puede resumir en una serie de pasos encadenados que garantizan que la cámara ha ajustado exposición y balance de blancos teniendo en cuenta esa luz adicional que aporta la pantalla antes de disparar la foto definitiva.
Pasos clave para capturar una foto con flash de pantallaPara implementar correctamente el flash frontal integrado en pantalla con Camera2, el proceso típico incluye una serie de operaciones sobre la interfaz de usuario y sobre la propia cámara. Cada una tiene un impacto directo en la consistencia y calidad de la imagen final.
1. Ajustes en la interfaz: superposición blanca y brillo al máximoLo primero que debe hacer la app es aplicar los cambios visuales necesarios para que la pantalla se convierta en una fuente de luz uniforme. La recomendación más habitual, que además ha demostrado funcionar bien en pruebas de laboratorio, es cubrir la pantalla con una capa de color blanco y subir el brillo al máximo. Este enfoque lo emplean algunos móviles orientados a selfies, como el Zenfone Live, para mejorar los autorretratos en condiciones de baja luz.
En la práctica, esto se puede resolver añadiendo en el layout XML una View a pantalla completa con fondo blanco, elevación suficiente para quedar por encima de todos los elementos de la interfaz y visibilidad inicial en “invisible”. Durante el disparo, la app simplemente cambia su visibilidad a “visible” para que funcione como un panel de luz improvisado delante del usuario.
El color blanco puro (por ejemplo #FFFFFF) suele ser el punto de partida, pero nada impide que la aplicación permita escoger otros tonos o matices para ajustar mejor el tono de piel o lograr un efecto creativo. Lo importante es que esa vista cubra totalmente el área visible de la app mientras dure la captura con flash de pantalla.
2. Subir el brillo de pantalla desde la appLa otra parte del “flash” es llevar el brillo al máximo posible. En Android, una forma directa de hacerlo es modificando el parámetro screenBrightness de la ventana de la actividad mediante WindowManager. Ajustando esta propiedad, la app puede forzar un brillo muy alto solo durante el disparo sin cambiar el brillo global del sistema de forma permanente.
Al activar el modo flash de pantalla, se puede guardar el valor previo de brillo de la ventana, establecer el valor máximo adecuado para iluminación y, tras la captura, restaurar el valor original. Este detalle evita que el usuario se quede con la pantalla cegadora después de terminar la foto y mantiene la experiencia de uso agradable.
3. Configurar el modo de exposición automática: CONTROL_AE_MODE_ON_EXTERNAL_FLASHUna vez listo el “panel” de luz en pantalla, entra en juego la configuración de la cámara. A partir de Android 9 (nivel de API 28) existe el modo CONTROL_AE_MODE_ON_EXTERNAL_FLASH, pensado para trabajar con flashes externos, pero que resulta muy útil cuando simulamos un flash frontal a través de la pantalla.
No todos los dispositivos soportan este modo, por lo que es obligatorio comprobar su disponibilidad consultando CameraCharacteristics#CONTROL_AE_AVAILABLE_MODES. Si el valor aparece entre los modos soportados, la aplicación puede activarlo; si no, deberá optar por otro esquema de AE o gestionar el flash de pantalla sin esa ayuda extra de la API.
Es muy importante establecer el modo de AE adecuado en la solicitud de captura repetida (la que se utiliza para la vista previa), porque si solo se aplica sobre una captura aislada, el siguiente request repetido puede sobrescribir la configuración con un modo automático por defecto o escogido por el usuario, dejando sin tiempo al sistema para hacer los cálculos específicos de ese modo de flash.
4. Lanzar la secuencia de precaptura (AE precapture)Para que la cámara pueda ajustar de forma fiable la exposición y el balance de blancos a la nueva situación de luz (la pantalla brillando a tope para hacer de flash), se utiliza el trigger de precaptura de AE. Esto se hace enviando un CaptureRequest con el campo CONTROL_AE_PRECAPTURE_TRIGGER establecido en CONTROL_AE_PRECAPTURE_TRIGGER_START.
Aunque este disparador se lance en una única solicitud, el proceso de convergencia de la exposición automática y el balance de blancos automático no es instantáneo. Es necesario seguir recibiendo resultados de capturas repetidas y vigilar los estados de AE y AWB a través de la devolución de llamada (capture callback) para saber cuándo han convergido en el nuevo escenario de iluminación.
5. Esperar a la convergencia de AE y AWBUna de las sutilezas más importantes es asegurarse de que se inicia una nueva secuencia de precaptura antes de comprobar si AE y AWB han convergido. De lo contrario, la cámara podría informar de “convergido” basándose en un estado anterior, calculado antes de encender realmente la luz de pantalla, lo que daría lugar a fotos subexpuestas o con dominantes de color extrañas.
La forma práctica de gestionarlo es registrar una devolución de llamada de captura repetida sobre la solicitud de vista previa y, dentro de ella, consultar los parámetros devueltos en cada frame: estados de AE y AWB. Solo cuando ambos indican que la medición está bloqueada o estable, la app debería dar por buena la adaptación y pasar a la captura final.
6. Capturar la foto con el flujo habitualUna vez que el sistema ha ajustado exposición y balance de blancos teniendo en cuenta la luz que aporta la pantalla, se puede usar el mismo flujo de captura de fotos que utilizaría la app sin flash de pantalla. Esto incluye construir una solicitud de captura puntual, ajustando los parámetros de enfoque, exposición y demás según las necesidades del modo de foto (retrato, automático, etc.).
En este punto, la capa superpuesta blanca y el brillo al máximo siguen activos, de modo que el rostro del usuario está bien iluminado justo en el momento del disparo. La cámara recibe el request, procesa la imagen y posteriormente la app escucha la devolución de la captura para guardar o mostrar la foto final.
7. Restablecer ajustes de AE y la interfazTras recibir la confirmación de que la captura ha sido procesada, es momento de volver al estado normal de la app. Si se activó CONTROL_AE_MODE_ON_EXTERNAL_FLASH, hay que restaurar el modo de AE previo (por ejemplo CONTROL_AE_MODE_ON o el que use la interfaz estándar de la app).
Igualmente, la capa blanca que hacía de flash de pantalla debe volver a estar invisible y el brillo de la ventana de la actividad tiene que regresar a su valor anterior. De este modo, la vista previa vuelve a la normalidad y el usuario puede seguir encuadrando o hacer otra foto sin sentirse deslumbrado ni encontrar la interfaz alterada.
Callbacks de captura y gestión del estado del flashLa devolución de llamada de captura (CaptureCallback) es la pieza que permite orquestar todo este proceso sin romper la fluidez de la vista previa. En esa callback es donde la app puede esperar activamente a que el modo AE realmente cambie en los resultados de captura repetida tras configurar CONTROL_AE_MODE_ON_EXTERNAL_FLASH.
Cuando el resultado de la captura indica que el AE mode devuelto coincide con el que se ha solicitado, la app sabe que la cámara ha aceptado y aplicado el cambio. Desde ese momento se puede lanzar con seguridad la secuencia de precaptura y el resto del flujo, evitando resultados incoherentes por cambios de modo a destiempo.
La misma callback se reutiliza para llevar el control del estado de AE y AWB una vez iniciado el trigger de precaptura. Observar continuamente los estados reportados por la cámara en cada resultado repetido es la forma más sencilla de tener un código limpio y centralizado para saber cuándo se ha llegado al punto óptimo para disparar.
Configuración de solicitudes repetidas para habilitar y deshabilitar el modo AEEn la práctica, la app suele crear una única solicitud repetida de vista previa cuando inicia la cámara. Es sobre esta solicitud donde conviene fijar la devolución de llamada de captura que se va a emplear para todas las verificaciones de estado (AE, AWB, modo de flash, etc.).
Cuando se quiera activar el flash frontal integrado en pantalla, se actualiza la captura repetida para establecer CONTROL_AE_MODE_ON_EXTERNAL_FLASH (si el dispositivo lo soporta) o el modo AE alternativo que se haya escogido. Cuando el usuario desactive el flash, se vuelve a ajustar la solicitud repetida al modo de exposición automática estándar.
Este patrón de actualización dinámica de la solicitud repetida permite mantener el código ordenado: la vista previa está siempre activa, la callback es siempre la misma, y lo único que cambia es la configuración de la cámara según si el flash de pantalla está habilitado o no.
Errores habituales al implementar el flash de pantallaCuando el flash frontal en pantalla se implementa mal, lo más frecuente es que aparezcan resultados muy inconsistentes entre distintos disparos, terminales y situaciones de luz. Puede que en un teléfono la foto salga medianamente decente y en otro, con las mismas condiciones, aparezcan colores apagados o dominantes azuladas. Una muestra de diferencias entre terminales se vio cuando se filtraron varias selfies tomadas con la cámara frontal del HTC 10.
Otro síntoma típico es que el rostro quede sobreexpuesto o con sombras duras, mientras que el fondo se ve completamente negro, o al contrario: la cara subexpuesta y el ambiente quemado. Estos fallos se acentúan en escenarios de poca luz real (por ejemplo, una habitación muy oscura) frente a otras situaciones en penumbra más suave.
En entornos de laboratorio, donde la iluminación ambiente se mantiene controlada (por ejemplo, con fuentes de luz blanca cálida constantes), es fácil observar cómo una implementación deficiente fomenta tintes fríos o azules que no se corresponden con la luz real. Esto deja claro que el problema está en la gestión del flash de pantalla y no en la iluminación física de la escena.
Resultados al aplicar una implementación estándarCuando se siguen las buenas prácticas descritas (superposición blanca, brillo máximo, uso correcto de CONTROL_AE_MODE_ON_EXTERNAL_FLASH, precaptura de AE y espera de convergencia de AE y AWB), la calidad de la imagen mejora de forma muy notable y, sobre todo, se vuelve mucho más predecible.
En los mismos dispositivos, con la misma escena y las mismas condiciones de luz ambiente, las fotos con la implementación estándar muestran una exposición más equilibrada, un tono de piel más natural y ausencia de dominantes de color fuertes. Así se reduce el número de disparos fallidos y la app se comporta de una forma consistente entre diferentes modelos de teléfono.
Para el usuario final, esto se traduce en que su flash de pantalla “simplemente funciona”: puede hacerse selfies en condiciones complicadas sin terminar con la cara blanquecina, fondos negros absurdos o pieles de color irreal, algo que marca la diferencia en la percepción de calidad de una app de cámara.
Flash integrado, difusores y otras fuentes de luzAunque el foco aquí es el flash en pantalla, es imposible hablar de iluminación sin mencionar el clásico flash integrado de las cámaras y algunos trucos para suavizarlo. El problema de estos flashes frontales integrados es que generan una luz muy dura, frontal y poco favorecedora.
Una opción sencilla y barata para mejorar su comportamiento es utilizar un difusor. Existen difusores comerciales de muchos tipos y colores que suavizan el destello y lo vuelven más agradable, pero en un apuro también podemos fabricarnos uno casero con cualquier material traslúcido que deje pasar luz: un pañuelo fino, una servilleta de papel, una bolsa o un vaso de plástico fijados delante del flash.
En la práctica, la diferencia entre un difusor profesional y uno casero bien colocado puede ser menos dramática de lo que parece: ambos consiguen expandir la luz, reducir la dureza de las sombras y evitar brillos excesivos en la piel o productos.
Añadir una segunda fuente de iluminaciónOtra forma de “echar una mano” al flash, ya sea integrado o simulado en pantalla, es complementar la escena con otra fuente de luz artificial. Esto resulta especialmente útil en fotografía de producto o macro, donde las sombras muy marcadas pueden echar a perder los detalles.
Podemos recurrir a paneles LED de luz continua, una lámpara de escritorio o incluso la luz de un flexo. Como la luz del flash frontal suele venir desde la dirección de la cámara, conviene colocar la segunda fuente desde otro ángulo, por ejemplo de forma cenital (desde arriba) para rellenar sombras y conseguir que estas resulten más suaves y agradables a la vista.
Compensación de la exposición del flashEn cámaras fotográficas tradicionales, la compensación de exposición del flash es un control independiente del botón de compensación de exposición general. Mientras que este último afecta a la medición automática de la escena en su conjunto, la compensación específica del flash regula la potencia a la que saltará el destello.
Es especialmente recomendable usarla cuando el sujeto aparece demasiado iluminado o quemado. Bajando ligeramente la potencia del flash conseguimos reducir la dureza de las sombras y evitar la sobreexposición en la cara o zona principal de interés, equilibrando mejor la luz ambiente con la luz del flash.
Esta función es muy útil cuando usamos el flash como luz de relleno a plena luz del día, porque permite ajustar cuánto queremos que contribuya el destello en comparación con la luz natural, en lugar de dejar que el flash domine completamente la escena.
Modos de sincronización del flashMás allá del típico disparo automático en modo TTL, muchas cámaras ofrecen diversos modos de sincronización del flash que ayudan a integrar mejor al sujeto con el fondo, sobre todo en escenas nocturnas o de poca luz.
El modo de sincronización lenta (SLOW) dispara el flash permitiendo que la cámara use una velocidad de obturación más lenta de lo normal, lo que facilita que el fondo quede correctamente expuesto en situaciones oscuras, mientras el flash se encarga de iluminar al sujeto dentro de la distancia efectiva.
Con este modo se consigue reducir la típica situación de retrato nocturno con el sujeto bien iluminado pero un fondo completamente negro. La cámara extiende la exposición para registrar el ambiente, al tiempo que el flash congela al protagonista.
Primera y segunda cortinillaLos modos de sincronización a la primera o segunda cortinilla se basan en cómo se relaciona el destello con el movimiento del obturador mecánico, formado por dos cortinillas. En la sincronización normal (primera cortinilla), el flash se dispara al abrirse la primera cortina, congelando la escena al principio de la exposición y permitiendo que, si la velocidad es lenta, se registre después una estela de movimiento por delante del sujeto.
En la sincronización a la segunda cortinilla (REAR), la cámara primero deja entrar luz durante el tiempo programado, captando el movimiento del sujeto y generando una estela, y solo justo antes de que se cierre la segunda cortinilla se dispara el flash, congelando al sujeto al final de esa trayectoria.
Con este modo logramos que las estelas de movimiento queden por detrás del sujeto, dando una sensación de desplazamiento mucho más natural y dinámica, muy utilizada en fotografía creativa con luces en movimiento, coches, bicicletas, etc.
Modo flash de repeticiónAlgunas cámaras incluyen un modo de flash de repetición que permite obtener múltiples exposiciones con un solo disparo, sin necesidad de un flash externo de estudio. En este modo se configuran tres parámetros: la fuerza de cada destello (como una fracción de la potencia máxima), el número de repeticiones y la frecuencia en Hz (cuántas veces por segundo se disparará el flash).
Durante una exposición relativamente larga (2 o 3 segundos, normalmente con trípode), el flash se dispara varias veces mientras el obturador permanece abierto, creando un efecto estroboscópico. De este modo se puede registrar, por ejemplo, una flor, un objeto o una persona en varias posiciones dentro del encuadre, dando una sensación de movimiento secuencial muy llamativa.
La luz: natural vs artificial y el papel del flashAl fin y al cabo, toda fotografía es escritura con luz. La luz natural viene principalmente del sol, pero también de fenómenos como el fuego, los rayos o la bioluminiscencia de algunos seres vivos. Tiene ventajas claras: es gratuita, está disponible a diario y suele resultar agradable a la vista.
Sin embargo, la luz natural es cambiante, impredecible y muchas veces difícil de controlar. La intensidad del sol y su temperatura de color cambian continuamente, las nubes pueden arruinar o salvar una toma en segundos, y no siempre tenemos recursos suficientes (difusores, filtros, etc.) para domarla.
La luz artificial, por su parte, engloba cualquier fuente creada por el ser humano: flashes, bombillas, pantallas, paneles LED, etc. Su gran ventaja es que podemos diseñar exactamente el ambiente lumínico que queremos, a la hora que queramos, incluso recreando un mediodía soleado en plena noche si contamos con el equipo adecuado.
La contrapartida es que suele implicar costes económicos y cierta complejidad técnica. Bien sea con un flash integrado, uno externo o un sofisticado set de estudio, es fundamental entender cómo medir la luz, combinarla con la luz ambiente y usarla de forma creativa para lograr el resultado deseado.
Exposición correcta y triángulo de exposiciónToda escena está iluminada por una luz que incide sobre los objetos y una luz que esos objetos reflejan de vuelta. El fotómetro interno de la cámara mide la luz reflejada, lo que puede inducir errores según el color y brillo de la escena. Para una lectura más fiable de la luz que realmente llega a un punto concreto (por ejemplo, la cara de un modelo), lo ideal es usar un exposímetro de mano que mida la luz incidente.
Otra herramienta esencial para controlar la exposición es el histograma, que muestra cómo se distribuyen las sombras, medios tonos y luces altas en la imagen. Aprender a interpretar este gráfico es clave para evitar fotos quemadas o empastadas, y especialmente útil cuando trabajamos con flash y queremos asegurarnos de que ni el sujeto ni el fondo se salen de rango.
El control de la luz en fotografía se articula a través del famoso triángulo de exposición: ISO, apertura de diafragma y velocidad de obturación. Cambiar uno de estos parámetros obliga a compensar con alguno de los otros dos para mantener la misma cantidad de luz total, lo que se conoce como ley de la reciprocidad.
Por ejemplo, si pasamos de f/16 a f/4 para ganar desenfoque de fondo, hemos añadido 4 pasos de luz. Si ya estamos al mínimo de ISO (100 en la mayoría de cámaras), la única forma de mantener la exposición correcta será acortar la velocidad de obturación en 4 pasos (por ejemplo, de 1/125s a 1/2000s). Dominar estas relaciones es vital cuando combinamos luz natural y flash, porque un cambio en la velocidad afectará sobre todo a la luz ambiente, mientras que la potencia del flash se controla de manera independiente.
¿Necesito un flash externo si ya tengo flash integrado o flash en pantalla?Antes de lanzarse a comprar un equipo de iluminación, conviene preguntarse para qué lo vas a usar. Si tu objetivo son principalmente paisajes, viajes o fotografía de naturaleza a grandes distancias, quizá un flash externo no sea la prioridad. En cambio, si vas a cubrir eventos, hacer retratos en interiores o necesitas esquemas de iluminación cuidados, un flash de mano es una inversión muy razonable.
La mayoría de cámaras de iniciación traen un flash integrado que sirve como introducción al mundo del flash, pero rápidamente se queda corto en potencia, control y calidad de luz. Aun así, es muy recomendable exprimirlo al máximo y practicar con él antes de dar el salto a un flash externo más avanzado, porque te ayudará a entender mejor cómo se comporta la luz.
Tipos de flash y usos principalesEn fotografía podemos distinguir varios tipos de flash con características y usos muy concretos, desde el diminuto integrado hasta los potentes flashes de estudio, pasando por los anulares y los clásicos speedlite.
Flash integrado o de cámaraEs el pequeño flash que se despliega tipo “pestaña” en muchas réflex y cámaras de iniciación. Su alcance efectivo suele estar entre 2 y 5 metros, y al estar fijado encima de la cámara, la luz siempre llega desde el eje del objetivo, provocando sombras planas y poco favorecedoras.
Además, suele alimentarse de la propia batería de la cámara, con lo que acelera el consumo. Por estas limitaciones, muchos fabricantes están abandonando el flash integrado en favor de un mejor rendimiento a ISOs altos, permitiendo fotografiar en condiciones de poca luz sin necesidad de recurrir al flash.
Flash anular o macroEl flash anular se monta alrededor de la lente y está pensado sobre todo para fotografía macro, iluminando sujetos muy cercanos con una luz uniforme y sin sombras marcadas. Es ideal para flores, insectos o pequeños objetos, y también puede usarse en retrato para lograr una luz muy homogénea y ese característico reflejo circular en los ojos.
El riesgo en retrato es que la imagen pueda quedar excesivamente plana si no se complementa con otras fuentes de luz o contrastes, ya que se pierde parte del modelado de volúmenes que producen las sombras suaves.
Flash de mano o speedliteEl flash de mano, también conocido como speedlite, es probablemente la opción más versátil para dar el salto a una iluminación externa de calidad. Son más potentes que los integrados y su potencia se describe mediante el número guía (NG): cuanto mayor es, más alcance y capacidad de iluminación tiene el flash.
Conviene elegir uno con un NG razonable (no se recomienda menos de 30) y, en la medida de lo posible, de la misma marca que nuestra cámara para garantizar la máxima compatibilidad con los modos automáticos y TTL. Estos flashes permiten trabajar tanto en modo TTL (el flash calcula la potencia adecuada según la medición que realiza “a través del objetivo”) como en modo manual, donde ajustamos nosotros mismos la potencia según la escena.
Montado en la zapata de la cámara, el speedlite es perfecto para eventos o situaciones donde no tenemos tiempo de montar esquemas de luz complejos. Gracias al cabezal abatible, podemos rebotar la luz en techos o paredes para que llegue de forma más suave y envolvente al sujeto, generando un ambiente mucho más agradable que el destello frontal directo.
La verdadera magia llega cuando lo sacamos de la cámara y lo usamos como flash remoto (strobist). Con un disparador inalámbrico en la zapata y un receptor en el flash, lo colocamos en un pie de foco con su rótula y su modificador de luz (paraguas, softbox, etc.) y tenemos un pequeño estudio portátil que podemos ampliar añadiendo más unidades sincronizadas.
Flash de estudioLos flashes de estudio están pensados para trabajar en interiores y ofrecen mucha más potencia que los de mano, además de una gran variedad de accesorios para modelar la luz (ventanas de luz grandes, beauty dish, snoots, etc.). Suelen ir conectados a la red eléctrica a través de generadores, lo que limita la movilidad pero permite sesiones largas con tiempos de reciclaje muy cortos.
Para alguien que se está iniciando o que solo quiere complementar el flash integrado o el flash frontal en pantalla de su móvil, un set de estudio completo suele ser excesivo en tamaño y coste. No obstante, entender cómo trabajan ayuda a aplicar los mismos principios de dirección y calidad de luz en configuraciones más modestas.
Esquemas básicos de iluminación con flashIndependientemente de si la luz viene de un flash de estudio, un speedlite fuera de cámara o incluso de la pantalla del móvil convertida en flash frontal, los esquemas clásicos de iluminación siguen siendo los mismos y afectan al volumen, textura y atmósfera de la foto.
La luz frontal, por ejemplo, cuando la fuente se sitúa justo en el eje de la cámara, produce pocas sombras, reduce la textura y puede resultar plana. Es la configuración típica del flash integrado o del flash en pantalla en un selfie.
La luz lateral, colocada en torno a los 90º respecto al sujeto, resalta volúmenes y genera contrastes más dramáticos entre zonas iluminadas y sombras. La iluminación tipo Rembrandt, con la fuente a unos 45º, crea un triángulo de luz en la mejilla en sombra y añade profundidad y carácter al retrato.
También existen esquemas como la luz cenital (desde arriba), que genera sombras marcadas verticales; la luz nadir (desde abajo), poco natural y más propia de efectos especiales o terror; o el contraluz, donde la fuente se sitúa detrás del sujeto para recortarlo del fondo. En este último caso, a menudo se necesita otra luz frontal (sea flash, pantalla o reflector) para rellenar la cara.
Con todo lo anterior en mente, usar el flash frontal integrado en pantalla de forma eficaz implica tratarlo como una fuente de luz artificial más, con sus virtudes (siempre disponible, muy cercana al rostro, controlable por software) y sus límites (dirección casi siempre frontal, potencia condicionada por el brillo máximo, dependencia del buen uso de AE y AWB). Aprovechar bien esta herramienta pasa por entender cómo coordinar la interfaz (capa blanca, brillo máximo), la lógica de cámara (modos de AE, precaptura, callbacks) y los principios básicos de iluminación y exposición que también se aplican al flash integrado y a los flashes externos más avanzados. Comparte la información y ayuda a otros a conocer el tema.
Cómo grabar llamadas legalmente: guía práctica y completa
Grabar llamadas telefónicas se ha vuelto algo cada vez más habitual, tanto para protegernos ante posibles conflictos como para disponer de pruebas claras en temas laborales, contratos, acosos o incidencias con empresas. Con la tecnología actual es tan sencillo como pulsar un botón… pero eso no significa que podamos hacerlo de cualquier manera, ni en cualquier situación.
Antes de lanzarte a grabar, es clave tener claro cuándo es legal, cuándo es delito y cómo usar esas grabaciones sin meterte en problemas. Además, cada móvil (Android, iPhone, Pixel, Samsung, etc.) tiene sus propios límites técnicos y opciones. En esta guía vas a ver, con detalle y con ejemplos muy prácticos, cómo grabar llamadas de forma legal en España, qué herramientas puedes usar y qué riesgos corres si te pasas de la raya.
¿Es legal grabar una llamada telefónica en España?Lo primero que hay que entender es la gran diferencia entre grabaciones propias y ajenas. Las grabaciones propias son aquellas en las que tú formas parte de la conversación; las ajenas son las que hace un tercero que no interviene en lo que se está hablando.
En España, sí es legal grabar una conversación en la que tú participas, sin necesidad de pedir permiso ni avisar al resto de personas de que estás registrando el audio. Esto vale tanto si eres una persona física como si actúas en nombre de una empresa u organización.
Esta posibilidad está respaldada por la jurisprudencia del Tribunal Constitucional y el Tribunal Supremo, que han dejado claro que el derecho al secreto de las comunicaciones (art. 18.3 CE) no puede esgrimirse frente a quien ya está participando en la propia conversación. Es decir, si tú hablas en esa llamada, ya conoces el contenido, así que grabarlo no rompe ese secreto.
La cosa cambia radicalmente cuando la grabación la realiza alguien que no está en la conversación. En ese caso, intervenir o registrar una llamada de terceros sin autorización judicial supone un posible delito de descubrimiento y revelación de secretos, regulado en el artículo 197 del Código Penal, con penas de prisión y multa.
En resumen: si tú estás en la llamada, puedes grabarla; si no estás, no puedes pinchar ni registrar la conversación de otras personas, salvo que haya una orden judicial que lo permita en el marco de una investigación.
Participas en la llamada: derechos, matices y RGPDCuando tú formas parte de la conversación, la regla general es clara: puedes grabar sin pedir autorización y la grabación puede tener plena validez como prueba, siempre que no haya coacción, engaño o provocación para obtener el contenido.
La doctrina constitucional habla de grabaciones participativas (cuando quien graba es interlocutor) frente a grabaciones de terceros (ajenas). En las primeras, el Tribunal Constitucional ya afirmó, en sentencias clásicas como la de 29 de noviembre de 1984 (STC 11/1984), que quien graba su propia conversación con otro no vulnera el art. 18.3 CE.
Ahora bien, aunque puedas grabar, entra en juego la normativa de protección de datos cuando la llamada incluya datos personales. El artículo 6.1 de la LOPDGDD (que adapta el RGPD) exige, en principio, un consentimiento inequívoco para el tratamiento de datos. Sin embargo, el artículo 6.2 LOPDGDD introduce excepciones muy importantes.
Según este precepto, no hace falta consentimiento cuando los datos se traten para: ejecutar un contrato, proteger un interés vital, cumplir funciones públicas o cuando procedan de fuentes accesibles al público y exista un interés legítimo, siempre que no se vulneren derechos fundamentales. Esto abre la puerta a que puedas grabar, por ejemplo, llamadas relacionadas con contratos, conflictos laborales o situaciones de riesgo para tu integridad.
De hecho, en supuestos de acoso, amenazas o violencia, la propia normativa de datos y la jurisprudencia admiten que grabes la conversación como protección de un interés vital. Así, podrías registrar una llamada de tu jefe acosándote, de alguien que te amenaza o de una persona que te estafa, siempre siendo tú parte activa de esa llamada.
No participas en la llamada: por qué suele ser delitoCuando hablamos de grabaciones en las que tú no intervienes —por ejemplo, pinchar el móvil de tu pareja, grabar a un compañero hablando con otro, o instalar un dispositivo para registrar llamadas entre terceros— nos vamos al terreno de lo ilegal casi sin matices.
El artículo 18.3 de la Constitución garantiza el secreto de las comunicaciones (postales, telegráficas, telefónicas, etc.), que solo puede limitarse mediante resolución judicial. Y el artículo 197.1 del Código Penal castiga a quien, para descubrir secretos o vulnerar la intimidad de otro, intercepte telecomunicaciones o utilice artificios técnicos de escucha o grabación, con penas de prisión de uno a cuatro años y multa.
Por tanto, si grabas una llamada en la que no participas, salvo que lo hagas con autorización judicial (por ejemplo, en el marco de una investigación policial), estarías incurriendo en un potencial delito de descubrimiento y revelación de secretos. No hay “pero”: las grabaciones ajenas sin consentimiento y sin orden judicial son ilegales, y muy difícilmente se admitirán como prueba en juicio.
Grabaciones con menores de edadCuando entran menores en juego, la situación se complica un poco más. Muchos padres se plantean grabar a sus hijos para saber si sufren bullying, abusos o determinados conflictos sin que el menor lo sepa, o sin que los otros participantes sean conscientes de que se está grabando.
Si la grabación la realiza el adulto sin ser parte directa de la conversación entre menores, nos encontramos ante grabaciones ajenas, con el riesgo de que se consideren ilegales y no se puedan usar en un proceso judicial. Se trataría, técnicamente, de interceptar comunicaciones de terceros, algo reservado a la autoridad judicial.
Distinto es el caso en que sea el propio menor quien grabe la conversación en la que participa (por ejemplo, un alumno registrando los insultos de un compañero o un profesor). En ese supuesto, la grabación se considera propia o participativa y, en principio, podría utilizarse como prueba si se acredita su autenticidad y se obtiene por un cauce no coactivo.
Grabaciones y servicios de emergenciaEn España, los servicios de emergencia —112, policía, bomberos, servicios sanitarios— suelen grabar las llamadas que reciben para gestionar mejor las incidencias, garantizar la seguridad y poder revisar posteriormente lo ocurrido. Estas grabaciones se realizan bajo finalidad legítima y controlada, con medidas de seguridad y acceso restringido al personal autorizado.
Sin embargo, para el ciudadano particular, la situación es distinta. No está permitido, como norma general, grabar las conversaciones con los servicios de emergencia con fines ajenos a la gestión de la urgencia. Se considera una posible intromisión en la privacidad del personal y en el correcto funcionamiento del servicio, salvo supuestos muy concretos en los que pudiera justificarse por interés legítimo y siempre con mucho cuidado.
¿Puedo difundir una llamada que he grabado legalmente?Aunque hayas grabado la llamada en la que participas de forma completamente legal, otra historia es lo que haces después con ese archivo. La difusión a terceros está mucho más restringida, porque entra en juego el derecho a la intimidad y al honor de la otra persona.
No suele ser delito compartir una grabación en la que participas si el contenido no es sensible ni afecta gravemente a la intimidad del otro, por ejemplo, un simple malentendido comercial sin datos íntimos. Aun así, la parte afectada podría reclamar civilmente si considera que se ha lesionado su honor o imagen.
El Código Penal, en el artículo 197 y especialmente en el apartado 197.7, agrava la situación cuando se difunden sin permiso grabaciones o imágenes obtenidas en contextos de intimidad (sobre todo sentimental o sexual), aunque la persona grabada consintiera en su momento la captación. La difusión sin autorización, si menoscaba gravemente la intimidad personal, se castiga con pena de prisión o multa.
Y aunque el texto hable de grabaciones audiovisuales, la práctica judicial suele extender este criterio también a grabaciones de voz, especialmente si el contenido es muy íntimo. En esas situaciones, difundir el audio, incluso si tú participas en la llamada, puede convertirse en un delito de revelación y descubrimiento de secretos.
Por todo ello, si necesitas usar una grabación, lo más prudente es limitarte a aportarla en un procedimiento judicial o presentarla a tu abogado o a la policía, evitando su difusión masiva por redes sociales, grupos de WhatsApp o similares.
Validez de las grabaciones como prueba en juicioUna de las dudas más habituales es si las grabaciones de llamadas sirven como prueba en un juicio. La respuesta general es sí, pero con muchos matices. Los tribunales tienden a admitir las grabaciones participativas siempre que:
- Quien grabó sea parte de la conversación y pueda ser identificado como interlocutor.
- No haya mediado coacción, engaño extremo o provocación artificial para obtener la declaración.
- No se haya vulnerado de forma desproporcionada la intimidad del otro participante, sobre todo si el tema no está relacionado con el objeto del juicio.
La jurisprudencia laboral, por ejemplo, ha admitido grabaciones de trabajadores a sus jefes cuando el contenido versaba sobre temas de trabajo, amenazas, despidos o condiciones ilegales. El Tribunal Supremo ha dejado claro que, en muchos casos, el derecho a la tutela judicial efectiva y a la defensa justifica que se aporten estas pruebas.
Eso sí, si en la grabación aparecen conversaciones privadas que no guardan relación directa con el asunto del procedimiento, o si se han captado detalles íntimos innecesarios, el juez puede excluir esos fragmentos o incluso rechazar la prueba completa por vulnerar derechos fundamentales.
Además, para que la grabación tenga fuerza probatoria, suele requerirse que se pueda demostrar su autenticidad e integridad: que no ha sido manipulada, cortada o editada. En muchos casos se recurre a un perito judicial informático para certificar el archivo, elaborar un informe técnico y, si es necesario, transcribir el contenido para el tribunal.
Certificación, peritaje y transcripción de grabacionesCuando una grabación va a usarse en un proceso judicial, es muy recomendable —y a veces casi imprescindible— certificarla mediante un perito informático. Este profesional analiza el archivo, revisa metadatos, formatos, posibles cortes y genera un informe pericial que avala que la grabación es auténtica y no ha sufrido alteraciones.
En casos complejos, también puede recurrirse a técnicas biométricas, como el análisis de la huella glótica de la voz, para confirmar que los interlocutores son quienes se dice que son. Esto se hace comparando una muestra de voz captada bajo control judicial con la voz que aparece en la grabación discutida.
Junto al informe técnico, suele ser muy útil contar con una transcripción literal y completa de la conversación, firmada por el perito, para que el juez y las partes puedan manejar la información de forma ágil durante el juicio. Cualquier omisión, error o manipulación en esa transcripción puede ser discutida, por lo que conviene que la realice alguien especializado.
Grabar a tu jefe o a compañeros de trabajoEn el ámbito laboral, las grabaciones de llamadas o reuniones son un tema delicado. La regla general vuelve a ser la misma: si tú participas, puedes grabar; si no, no. Pero hay particularidades importantes en el entorno de trabajo.
El Tribunal Constitucional y el Tribunal Europeo de Derechos Humanos han señalado que, en algunos contextos laborales, un trabajador puede tener una “expectativa razonable de intimidad”. No es lo mismo grabar a tu jefe cuando te está comunicando un despido o una sanción disciplinaria, que registrar una charla privada en el comedor sobre su vida personal.
Sentencias como la del Tribunal Supremo 676/2014 remarcan que, cuando el interlocutor actúa en su condición de representante de la empresa y en el ejercicio de facultades disciplinarias, esa conversación no forma parte de su intimidad estrictamente personal. En esos casos, una grabación clara puede ser clave para demostrar un despido improcedente, acoso o irregularidades en las condiciones de trabajo.
Eso no significa que luego puedas hacer con la grabación lo que te apetezca. Difundir una conversación laboral —por ejemplo, colgándola en redes o reenviándola masivamente— puede constituir un delito de descubrimiento y revelación de secretos, además de motivos para un despido disciplinario propio.
Grabar una llamada comercial o con una empresaEs muy habitual que, cuando llamas a una teleco, un banco, una aseguradora u otro servicio, te salte un aviso del tipo “esta llamada puede ser grabada”. Las empresas están obligadas a informarte de que la llamada se registra y de la finalidad de esa grabación, normalmente basándose en el artículo 6.1 del RGPD (consentimiento o ejecución de un contrato).
Lo que mucha gente no sabe es que tú, como cliente, también puedes grabar esa llamada de forma legal sin avisar, siempre que participes en ella y que no vayas a difundirla a terceros. Guardar la conversación con un comercial sirve, por ejemplo, para tener prueba de condiciones pactadas, ofertas, permanencias, reclamaciones o compromisos verbales.
Además, puedes solicitar a la empresa una copia —al menos transcrita— de la grabación que ellos mismos han hecho, especialmente si la conversación tiene relevancia contractual. Esto es muy útil en conflictos sobre tarifas, cláusulas o modificaciones de servicios.
¿Cómo hacer una grabación de llamadas legal y “bien hecha”?Si quieres que una grabación de llamada sea útil y no te genere quebraderos de cabeza, es aconsejable seguir algunas pautas básicas para que sea legal, clara y utilizable como prueba:
- Sé parte de la conversación: participa activamente, no grabes llamadas de otros a escondidas.
- No manipules el archivo: evita cortar, editar o mezclar trozos; cualquier edición puede poner en duda su autenticidad.
- Asegura buena calidad de sonido: habla claro, evita ruidos de fondo y comprueba que se oyen bien todas las partes.
- Guarda la grabación de forma organizada: nómbrala con fecha, hora y contexto (“Llamada con X sobre contrato internet”).
- Limita la difusión: comparte el audio únicamente con tu abogado, policía o tribunal; nada de redes sociales o grupos abiertos.
Si prevés que la llamada puede ser importante para un juicio, plantéate desde el principio la posibilidad de peritarla (certificación e informe pericial), sobre todo en procedimientos penales, laborales o civiles de cierta entidad.
Cómo grabar llamadas en Android (apps y funciones integradas)En Android el panorama ha cambiado bastante. Hasta Android 9, muchos móviles incluían una función nativa para grabar llamadas en la propia app de teléfono. Sin embargo, Google fue limitando estas posibilidades por motivos legales y de privacidad, y en versiones recientes la grabación automática está bloqueada en gran parte de dispositivos y países.
Aun así, según el modelo y el país, puedes usar tanto la app Teléfono de Google como aplicaciones específicas de fabricantes (Samsung, Xiaomi, etc.) o apps de terceros, siempre recordando que la responsabilidad de respetar la ley es tuya.
Grabación con la app Teléfono de GoogleEn algunos móviles Android con la app Teléfono, si tu operador y tu país lo permiten, puedes:
- Grabar siempre las llamadas de números desconocidos o que no están en tus contactos.
- Grabar siempre las llamadas de contactos concretos que tú elijas.
- Iniciar la grabación de una llamada específica mientras está en curso.
Antes de que empiece la grabación, la propia app suele avisar con un mensaje de voz a todos los participantes de que la llamada está siendo registrada, para cumplir con las normativas de determinados países donde es obligatorio el consentimiento de todas las partes.
Los requisitos generales suelen ser:
- Android 9 o superior en la mayoría de dispositivos.
- En Pixel, a partir de Pixel 6 con Android 14 para la función estándar.
- Tener instalada la última versión de la app Teléfono.
- Estar en un país donde se admita la grabación de llamadas en esa app.
Para activar la grabación automática de números que no están en tus contactos, normalmente debes ir a Ajustes > Grabación de llamadas > Grabar siempre y elegir la opción de números desconocidos. Desde ahí también puedes configurar la retención de las grabaciones y su eliminación automática en algunos modelos.
No se pueden grabar llamadas en todos los escenarios: por ejemplo, no podrás grabar hasta que la otra parte descuelgue, si la llamada está en espera o si estás en una llamada en conferencia. Además, las grabaciones se guardan localmente en el dispositivo y no se incluyen en copias de seguridad externas por defecto, reforzando la privacidad.
Grabar llamadas en móviles Samsung (One UI)En muchos dispositivos Samsung Galaxy con One UI 7 o superior, la app nativa de teléfono incorpora una función de grabación integrada bastante completa, siempre condicionada a las leyes del país.
El flujo habitual es:
- Verificar en Ajustes > Acerca del teléfono > Información del software que tienes una versión de One UI compatible.
- Abrir la app Teléfono, entrar en Ajustes > Grabar llamadas y configurar si quieres grabación automática de ciertos números o manual.
- Durante la llamada, tocar el botón Grabar para comenzar y volver a pulsarlo (o colgar) para detener.
Las grabaciones se almacenan en el teléfono, normalmente en una carpeta tipo “Grabaciones/Grabaciones de llamadas”, y en algunos modelos se pueden transcribir y resumir automáticamente, algo útil si quieres texto escrito de la conversación.
Apps de terceros para AndroidCuando el sistema no ofrece función integrada o no funciona en tu país, puedes recurrir a apps de terceros, sabiendo que:
- No todas funcionan en todos los móviles debido a las limitaciones de Android.
- Conviene revisar bien permisos, opiniones y política de privacidad antes de instalarlas.
Entre las más conocidas destacan:
Call Recorder: permite elegir si grabas la voz entrante, la saliente o ambas, y se integra con Google Drive para subir copias de seguridad. Es útil para tener las conversaciones siempre a mano y organizadas por fecha, número o duración.
Grabador de Llamadas – Cube ACR: además de llamadas telefónicas, puede registrar audios de WhatsApp, Telegram, Messenger y otras apps VoIP, centralizando en un solo sitio las comunicaciones importantes. Ofrece funciones automáticas y manuales de grabación y diferentes opciones de almacenamiento.
Dispositivos externos: grabar sin depender del móvilOtra alternativa universal es utilizar un dispositivo de grabación externo, como una grabadora de voz o equipos específicos tipo Plaud Note. La gran ventaja es que estos sistemas suelen funcionar en prácticamente cualquier móvil, independientemente de las restricciones del sistema operativo.
Un método básico consiste en usar otro teléfono o una grabadora: pones la llamada en manos libres, acercas el segundo dispositivo, subes el volumen y grabas el sonido ambiente. Aunque pueda parecer rudimentario, la calidad suele ser más que suficiente para entender las voces y, llegado el caso, transcribir la conversación con ayuda de IA o de un perito.
Dispositivos como Plaud Note añaden funciones adicionales: se fijan magnéticamente al móvil, tienen un modo específico “llamada telefónica”, vibran cuando empiezas y terminas de grabar y se integran con una app que permite reproducir, transcribir y resumir las llamadas. Eso sí, también estás obligado a respetar la normativa de tu país y, en algunos casos, el propio dispositivo hace sonar un aviso de que la grabación se ha iniciado.
Grabar llamadas en iPhone (iOS)En iPhone la cosa es más compleja. iOS no permite grabar llamadas directamente ni almacenar el audio de las comunicaciones telefónicas de forma nativa, y además restringe bastante lo que las apps pueden hacer a nivel de acceso al micrófono y a la línea.
Por eso, las aplicaciones que permiten grabar llamadas en iOS utilizan un truco: añaden un tercer número a la llamada a modo de “puente”. Básicamente, estás haciendo una conferencia donde uno de los participantes es el servicio de grabación. El coste y la complejidad suelen ser mayores, y casi todas las opciones fiables son de pago (normalmente por suscripción).
Entre las más utilizadas están:
Grabador de llamadas RecMe: se encarga de organizar la triple llamada, guarda los audios y, en muchos casos, permite subirlos a la nube para que no los pierdas si te roban o pierdes el iPhone.
Grabadora de llamadas HD: emplea el mismo sistema de conferencia para captar la llamada y guarda los archivos en la propia app. Suele ofrecer periodo de prueba gratuito y luego un modelo de suscripción.
En cualquier caso, cada vez que uses estos sistemas, recuerda que el coste de la llamada puede variar (sobre todo si el número puente es de pago) y que sigues teniendo que respetar las normas legales de grabación y difusión, igual que en Android.
Consejos de seguridad y detección de posibles grabacionesSi te preocupa que otras personas puedan estar grabando tus llamadas sin que lo sepas, hay algunas recomendaciones básicas que te pueden ayudar, aunque no hay método infalible:
- Mantén el sistema operativo actualizado: las últimas versiones de Android y iOS implementan mejores controles de permisos y sistema de avisos.
- Revisa las apps instaladas: desconfía de aplicaciones con permisos excesivos de micrófono, llamadas o accesibilidad que no tengas claras para qué sirven.
- Estate atento a comportamientos raros: interferencias constantes, ecos, ruidos sospechosos o preguntas extrañas pueden hacerte sospechar, aunque no son prueba de nada por sí solos.
- Utiliza apps de cifrado de extremo a extremo: algunas aplicaciones de mensajería segura dificultan que se graben las conversaciones por terceros con herramientas espía.
Si crees que estás siendo grabado o espiado sin tu consentimiento, es muy recomendable acudir a profesionales (peritos, abogados, expertos en ciberseguridad) para analizar el dispositivo y valorar posibles acciones legales.
En definitiva, grabar llamadas en España puede ser una herramienta potentísima para proteger tus derechos siempre que seas parte de la conversación, respetes la intimidad ajena, no manipules las grabaciones y controles muy bien su uso y difusión; además, conocer las posibilidades técnicas de tu móvil y las limitaciones legales te permitirá aprovechar esta opción sin cruzar la línea de lo que la ley considera una intromisión ilegítima o un delito de revelación de secretos. Comparte la información para que otros usuarios sepan cómo se hace.
Si de repente tienes dos iconos de Pages o Keynote en tu Mac no es un error: es el efecto secundario de la llegada de Creator Studio (aunque tú no lo quieras)
Se cumple una semana desde que Apple lanzó Creator Studio. Yo mismo me lancé a probarlo hace unos días y me encontré con algo que me llamó mucho la atención: versiones duplicadas de Pages, Numbers y Keynote instalándose en mi Mac sin más explicación.
No soy el único. Basta con darse una vuelta por Reddit o redes sociales para ver la confusión generalizada. Incluso mi pareja, que no tiene ningún interés en Creator Studio, abrió Numbers este fin de semana y se encontró con un mensaje pidiéndole que descargara una "nueva versión", acabando con dos iconos de la misma app sin entender muy bien qué había pasado.
Apple ha eliminado las versiones antiguas de estas aplicaciones de la App Store y las ha sustituido por versiones completamente nuevas. El problema es que la transición se ha hecho de forma algo caótica. Muchos usuarios piensan que ahora tienen que pagar por apps que siempre fueron gratuitas. Dos aplicaciones que se llaman igual. Vamos a aclararte qué está pasando realmente y qué es lo que te recomiendo personalmente hacer.
Apple eliminó las apps antiguas y lanzó versiones nuevasLas versiones 14.5 de Pages, Numbers y Keynote han desaparecido de la App Store. En su lugar, Apple ha publicado las versiones 15.1, que son paquetes de software completamente nuevos. No es una actualización normal en la que tu app se renueva automáticamente. Son aplicaciones distintas.
Por eso, cuando haces clic la App Store descarga la 15.1 como una app separada. El resultado son dos iconos de la misma aplicación en tu Mac. Y como son técnicamente apps diferentes, a la hora de buscar o abrir un archivo puedes hacerlo con una u otra.
La diferencia principal entre ambas versiones es el acceso a contenido premium de Creator Studio: plantillas profesionales, bancos de imágenes y funciones de inteligencia artificial. Pero las funciones básicas de Pages, Numbers y Keynote siguen siendo completamente gratuitas en ambas versiones. El problema es que los mensajes que aparecen por todas partes hablan de suscripciones y pagos, dando la impresión equivocada de que ahora tienes que pagar por algo que antes era gratis.
{"videoId":"x9xomtk","autoplay":true,"title":"Apple Creator Studio", "tag":"", "duration":"30"} Con Final Cut y Logic el lío es distintoApple ha gestionado sus apps profesionales de otra manera. Ahí sí coexisten dos versiones: la de compra única, que puedes seguir actualizando si ya la compraste, y la de suscripción exclusiva de Creator Studio, identificable por su nuevo icono de cristal líquido.
Si compraste Final Cut hace años, puedes seguir usándolo y actualizándolo sin problema. Pero en paralelo existe una versión solo para suscriptores que no puedes comprar de forma individual. Tienes que suscribirte a Creator Studio sí o sí, con un periodo de prueba obligatorio de un mes, o de tres meses si acabas de comprar un Mac o un iPad nuevo.
Qué te recomiendo hacer aunque no te interese Creator StudioSi Apple Creator Studio no te interesa en absoluto, mi recomendación es que instales igualmente las nuevas versiones de Pages, Numbers y Keynote. Después, elimina las anteriores yendo a Finder > Aplicaciones y arrastrando a la papelera los iconos antiguos de Pages, Numbers y Keynote.
Las versiones antiguas ya no existen en la App Store y Apple no las va a seguir actualizando con funcionalidades y diseño actuales. Las nuevas versiones incluyen el diseño renovado Liquid Glass, están optimizadas para los chips Apple Silicon y para los últimos sistemas operativos.
Y lo mejor es que no pierdes nada. Las funciones gratuitas que usabas siguen siendo gratuitas. Simplemente ahora tienes la opción de acceder a contenido adicional de pago si algún día te interesa.
Versión nueva y antigua de Pages Resolviendo las dudas más comunes- ¿Necesitas pagar ahora por Pages, Numbers o Keynote? No. Las funciones básicas siguen siendo gratuitas, aunque la app te ofrezca una suscripción a Apple Creator Studio.
- ¿Puedes seguir usando las versiones antiguas? Técnicamente sí, pero no recibirán más actualizaciones de funciones. No es recomendable a medio plazo.
- ¿Qué pasa si tienes Final Cut comprado? Tu licencia sigue funcionando y recibirá actualizaciones. No necesitas suscribirte.
- ¿Desaparecen tus documentos al instalar las nuevas versiones? No. Tus archivos están en iCloud o en tu disco duro. Las nuevas apps los abrirán sin problema.
Para quien sigue de cerca el mundo Apple, la situación se descifra en minutos. Pero para un usuario normal que solo quiere abrir Numbers para hacer una hoja de cálculo, ver mensajes de suscripción genera un pánico innecesario.
Lo sensato habría sido actualizar las apps existentes añadiendo opciones premium dentro, como hace cualquier otra aplicación con modelo freemium. En lugar de eso, Apple lanzó todo de golpe y dejó que los usuarios descubrieran los detalles por su cuenta.
La transición a Creator Studio ha sido más liosa de lo necesario, pero una vez entiendes qué está pasando, el asunto se resuelve en cinco minutos. Descarga las nuevas versiones, borra las antiguas y sigue trabajando exactamente igual que antes. Las funciones gratuitas siguen siendo gratuitas.
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La noticia
Si de repente tienes dos iconos de Pages o Keynote en tu Mac no es un error: es el efecto secundario de la llegada de Creator Studio (aunque tú no lo quieras)
fue publicada originalmente en
Applesfera
por
Guille Lomener
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La Policía aumenta la seguridad del DNI 4.0, pero el problema no era el cifrado. Apple Wallet puede solventarlo todo
El DNI 4.0 ha cambiado sin que nos demos cuenta. Tal y como ha anunciado la Policía Nacional, se ha mejorado el cifrado de seguridad que tiene el chip de este documento. Y aunque efectivamente eso hace más seguro al DNI, en la práctica quizás no sea lo más útil. No al menos si tenemos en cuenta cómo usamos en realidad este documento.
El DNI 4.0 ya tiene el cifrado más avanzadoTal y como cuenta la Policía, el DNI 4.0 cuenta ahora con un sistema de cifrado más robusto que protege toda la información del chip del documento. Un cifrado que hace que prácticamente sea imposible manipularlo o leerlo con ataques convencionales.
Con el paso del cifrado ya antiguo RSA 2048 a Curva Elíptica 384, se implementa una encriptación basada en algoritmos asimétricos. Es decir, que incluso si alguien pudiese llegar a acceder al chip, no podrá extraer información útil si no dispone de una clave. Esa clave es privada y solo la tendrán las autoridades.
En Applesfera 17 trámites que realizo desde el iPhone de forma mucho más sencilla gracias al certificado digitalTambién se han añadido otros elementos de seguridad adicionales como un PIN personal con el que activarlo y que debemos introducir para que el chip libere los datos, evitando así que se produzcan accesos no autorizados en caso de pérdida o robo. De paso, hace que también su uso con lectores de DNI sea más seguros.
Pero en la práctica no sirve de mucho {"videoId":"x85wgv3","autoplay":true,"title":"¡NO SUBAS TU DNI A INTERNET! PELIGROS y CÓMO EVITARLOS", "tag":"", "duration":"305"}Aunque el nuevo cifrado del DNI 4.0 es técnicamente seguro, el problema real está en cómo solemos usar el DNI en la vida real. La mayoría de veces no nos conectamos a lectores oficiales, pero sí solemos usarlo enviándolo como foto o documento escaneado a través del correo o apps de mensajería como WhatsApp.
Esos hábitos al final suponen exponer nuestra información personal, ya que una imagen o escaneo puede ser copiada, almacenada y reutilizada, dejando a merced de terceros nuestra identidad. Por mucho que el chip del DNI sea seguro, esa protección no sirve cuando la información se envía en formato digital.
Añadir una marca de agua especificando el motivo por el que envías la copia del DNI es legal y recomendableSi el documento acaba en malas manos, podemos acabar siendo víctima de estafas de todo tipo: apertura de cuentas fraudulentas, solicitudes de créditos a nuestro nombre, identificaciones fraudulentas en sitios web... Incluso puede que se utilice para una llamada fraudulenta en la que se hagan pasar por tu banco u otra empresa, ya que si conocen tu DNI, tienden a dar una mayor sensación de confianza.
Es por ello por lo que sugerimos compartir el DNI añadiendo una marca de agua específica en la que se concrete el objetivo de ese envío. Es algo que, aunque parece tedioso, se puede hacer rápidamente desde el propio iPhone.
Apple Wallet es igual de segura y mucho más cómodaEn todo este contexto, plataformas como Apple Wallet (Cartera, en español) pueden ser una alternativa segura para gestionar el DNI desde el iPhone. Ya hay países como Japón donde se integra, así como en varios estados de Estados Unidos (allí es el carnet de conducir, ya que no hay DNI como tal). Pero en España no existe esa posibilidad.
Aquí disponemos de una aplicación para llevar el DNI en el iPhone (MiDNI), que está también disponible en Android. La app cumple con la premisa de permitir que nos identifiquemos de forma legal y de mostrar solo cierta información de forma segura. Así que de base no hay queja en funcionalidad, aunque sí en comodidad.
En Applesfera He puesto toda mi vida en Apple Wallet. Es un punto de no retornoLa diferencia está en la integración con el sistema y el uso cotidiano. Mientras que MiDNI funciona como app independiente que hay que abrir cada vez siguiendo varios pasos, Apple Wallet haría que el proceso fuese más cómodo. Tanto como pulsar dos veces el botón lateral del iPhone y seleccionar la tarjeta (al igual que cuando pagamos con Apple Pay). Y con el añadido del reconocimiento biométrico con Face ID o Touch ID.
Integrar el DNI en la app Cartera de Apple no supondría tanto ganar funcionalidades y seguridad, sino mantenerlas, pero de forma más cómoda. Una forma de reducir la fricción en el uso diario y a la que se podría sumar también una forma de compartir el DNI de forma segura cuando tengamos que enviarlo por correo o WhatsApp. De ese modo, se solucionaría también el principal problema de estafas que comentábamos anteriormente.
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La noticia
La Policía aumenta la seguridad del DNI 4.0, pero el problema no era el cifrado. Apple Wallet puede solventarlo todo
fue publicada originalmente en
Applesfera
por
Álvaro García M.
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