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Trabajé en una tienda Apple cuando revivir un Apple Watch tardaba solo cinco minutos. Así es el misterioso invento con el que Apple quiere recuperar por fin esa inmediatez
Llevas el Apple Watch a la Genius Bar. El software está muerto, el reloj no arranca, no responde. El técnico lo mira, lo conecta al iPhone y te dice que no puede hacer nada. Que hay que enviarlo a reparación y que en unos días te llegará de vuelta.
Me pasó con mi Apple Watch Series 10 y no soy el único: más de un usuario ha salido de una Apple Store con ese runrún de fondo, preguntándose cómo es posible que una tienda de Apple no pueda arreglar un Apple Watch. Tiene su gracia, la verdad.
{"videoId":"x80ww5x","autoplay":true,"title":"Apple, Samsung, Xiaomi,... PONEMOS A PRUEBA sus SERVICIOS TÉCNICOS", "tag":"Reparar", "duration":"1247"} Hubo un tiempo en el que restaurar un Apple Watch no era problemaNo siempre fue así. Los modelos anteriores al Apple Watch Series 7 escondían un puerto de diagnóstico en la ranura de la correa. De hecho, en el servicio técnico existía un accesorio con unos pines que encajaban y conectaban el reloj a un Mac. era una conexión propietaria y algo espartana, pero útil desde el punto de vista "sertec".
Antiguo puerto de diagnóstico del Apple WatchY lo sé porque lo usé: trabajé en servicio técnico de Apple hasta el Series 6 y aquello era de una sencillez pasmosa. Abrías iTunes, el reloj aparecía como un dispositivo más (igual que un iPhone) y en cuestión de minutos el cliente se marchaba con el reloj restaurado y tú con el siguiente en la mesa.
Herramienta de diagnóstico y restauración El diseño ganó, el servicio técnico perdióCon el Series 7, Apple eliminó ese puerto. El diseño ganó y la compañía apostó por la restauración inalámbrica a través del iPhone, que llegó con watchOS 8.5 e iOS 15.4. Suena bien hasta que te topas con un problema más serio. Algo que va más allá de un "restaurar de fábrica".
Este nuevo sistema solo funciona cuando el propio reloj muestra el aviso para iniciar la restauración. Si el Apple Watch está bloqueado del todo, atrapado en un bucle de arranque o con una actualización... quedaba inutilizable. Y al no tener un puerto de restauración, en la Apple Store podían hacer bien poco.
Así que lo que antes era cosa de minutos sobre el mostrador pasó a convertirse en todo un viaje: empaquetar el reloj, mandarlo a la central de reparaciones, esperar varios días y volver a buscarlo cuando llegara.
Con el Apple Watch Series 7 y su mayor delgadez se perdió el puerto de diagnóstico y restauración La solución que llegará a las tiendasA finales de este mes apunta a que la cosa va a cambiar. Según una fuente interna que ha hablado con MacRumors, las Apple Store y los centros de servicio técnico autorizados recibirán una base de restauración que conecta el Apple Watch a un Mac directamente en tienda. Sin envíos, sin esperas. El técnico restaura el software y el cliente se lo lleva ese mismo día.
Todavía no sabemos cómo resolverá Apple la conexión física, porque los Apple Watch actuales siguen sin tienen puertos. Lo más lógico es que usen algún accesorio (o base) que aproveche el módulo MagSafe de carga, aunque habrá que esperar a ver los detalles.
No sería la primera vez que Apple tira de este tipo de soluciones en tienda: ya usa unas alfombrillas para actualizar iPhone directamente desde las cajas. Todo sin contacto.
El sistema "Presto" de una Apple Store que permite actualizar iPhone dentro de sus cajasApple no ha confirmado nada oficialmente, pero si los rumores son ciertos el despliegue arrancará antes de que acabe abril. Cuatro años después, llega la solución. Tarde, pero llega.
En Applesfera | Nuevo Apple Watch Series 12 - Todo lo que creemos saber sobre él
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Trabajé en una tienda Apple cuando revivir un Apple Watch tardaba solo cinco minutos. Así es el misterioso invento con el que Apple quiere recuperar por fin esa inmediatez
fue publicada originalmente en
Applesfera
por
Guille Lomener
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Tráiler de Dark Hours. Ya en PC, pronto en consolas
Comparativa de sistemas de escritorio: Samsung DeX vs Ready For
Si te estás planteando usar tu móvil como si fuera un ordenador, seguramente hayas oído hablar de Samsung DeX y Motorola Ready For. Ambos prometen algo muy parecido: conectas el teléfono a una pantalla grande, le enchufas un teclado y un ratón, y te pones a trabajar, ver pelis o jugar casi como si estuvieras delante de un PC.
El problema es que casi nadie entra al detalle fino, y menos aún pensando en usos más avanzados como gafas XR, viajes largos, productividad real o sustitución del portátil. Aquí es donde empiezan las diferencias de verdad entre DeX y Ready For (ahora integrado en Smart Connect), y donde Samsung, siendo sinceros, lleva bastantes cuerpos de ventaja.
Qué son Samsung DeX y Motorola Ready For exactamenteTanto Samsung DeX como Motorola Ready For parten de la misma idea básica: aprovechar la potencia del smartphone Android para mostrar una interfaz de tipo escritorio en una pantalla externa. En lugar de ver la típica pantalla del móvil ampliada, lo que obtienes es un entorno con ventanas, barra de tareas, escritorio y notificaciones adaptadas a un monitor o televisor.
En la práctica, cuando conectas el teléfono a una tele, un monitor o incluso a unas gafas de realidad mixta o XR, puedes abrir aplicaciones en ventanas redimensionables, colocar accesos directos en el escritorio, usar un ratón y un teclado como en un PC y trabajar con varias apps al mismo tiempo. Para tareas de ofimática, navegación avanzada, multimedia y algo de gaming, los dos sistemas son totalmente viables.
Durante la última década, los móviles han pasado de ser simples dispositivos de comunicación a auténticas máquinas capaces de mover procesos complejos: procesadores de gama alta como Snapdragon 8 de última generación, 12 o 16 GB de RAM, almacenamiento rápido… Lo de “llevar un ordenador en el bolsillo” ya no es una frase vacía, y estos modos escritorio intentan explotar justamente esa potencia.
Samsung y Motorola, eso sí, han tomado caminos algo distintos. Samsung lleva desde 2017 puliendo DeX, primero con bases específicas, luego con cables, después con modo inalámbrico e incluso con una aplicación de DeX integrada en Windows (que ahora ha ido perdiendo protagonismo en los modelos más recientes). Motorola, por su parte, rescató la idea de escritorio que ya probó hace más de diez años con el Atrix y la ha relanzado como Ready For dentro de Smart Connect, con especial foco en la integración con PC, aunque descuidando ciertos aspectos como el soporte por cable en algunos terminales nuevos.
Compatibilidad y disponibilidad: qué móviles sirven de verdadUno de los puntos clave antes de lanzarse a por uno u otro sistema es saber qué modelos son compatibles. Aquí Samsung juega con mucha ventaja simplemente por antigüedad y volumen de catálogo soportado.
Samsung DeX lleva años en el mercado y se ha ido extendiendo por buena parte de su gama alta e incluso por algunas gamas medias potentes. Entre los dispositivos que históricamente han soportado DeX están Galaxy S8, S9, S10, S20, S21, la familia Note (Note 8, 9, 10, 20) y tablets como Galaxy Tab S4, S5e, S6 y S7. No todos ofrecen exactamente lo mismo: en modelos antiguos se necesitaba base específica, en otros no hay modo inalámbrico, etc., pero la lista es larga y el usuario tiene mucho donde elegir.
Motorola, en cambio, llegó más tarde. Ready For debutó en modelos como el Moto G100 y el Edge+ y posteriormente se ha ido integrando en Smart Connect en otros terminales de gama media/alta, pero la lista total es muchísimo más corta. Además, hay un matiz importante: algunos de los Motorola más recientes ya no incluyen DisplayPort Alt-Mode en el USB-C, lo que implica que pierden la opción de escritorio por cable, aunque mantengan proyección inalámbrica e integración con PC.
Este detalle complica bastante la vida al usuario medio: el nombre comercial “Ready For” o “Smart Connect” puede ser el mismo, pero las capacidades reales cambian según el modelo, el año y hasta la versión de Android. Para rematar, muchos Motorola con escritorio por cable tienen como techo Android 16 en actualizaciones, así que de cara a Android 17 en adelante hay cierta incertidumbre sobre si seguirán funcionando igual.
En cambio, el ecosistema de Samsung es más predecible: si compras un gama alta reciente, casi puedes dar por seguro que tendrá algún tipo de soporte DeX, con cable o inalámbrico. De cara al usuario que busca algo para años (o incluso un equipo de respaldo para usar con gafas XR), esta continuidad de Samsung pesa mucho.
Formas de conexión: cable, inalámbrico y uso desde el PCOtro apartado donde se notan claramente las diferencias es en las opciones de conexión que ofrece cada sistema. Al final, cómo conectes el móvil a la pantalla condiciona por completo la experiencia: no es lo mismo tirar de un cable HDMI que proyectar sin cables al televisor del salón o lanzar el escritorio en una ventana dentro de Windows.
Por parte de Samsung, DeX es bastante flexible. En muchos modelos puedes conectar un cable USB‑C a HDMI directamente al monitor o TV, o usar un dock USB‑C más completo que añada puertos USB, Ethernet, lector de tarjetas, etc. Además, en generaciones recientes se añadió el modo DeX inalámbrico mediante Miracast, siempre que el televisor o monitor y el móvil estén en la misma red y el panel soporte este estándar.
Durante un tiempo, Samsung también ofreció una aplicación DeX para Windows y macOS, que permitía abrir el escritorio DeX en una ventana del ordenador, usando el teclado y ratón del propio PC. Era especialmente útil para gestionar apps del móvil, responder notificaciones y transferir archivos sin apartar la vista del monitor principal. Aunque esta integración se ha recortado en algunos modelos nuevos, sigue siendo uno de los puntos diferenciales históricos de DeX.
Motorola arrancó con un planteamiento más sencillo. Ready For se pensó inicialmente para uso con cable HDMI a USB‑C hacia una tele o monitor, hasta el punto de que en algunos modelos el cable venía directamente incluido en la caja, algo que Samsung normalmente no hace. Si querías ir un paso más allá, podías añadir un dock con ventilador y puertos extra, pero la base era siempre la conexión física.
Con el tiempo, Motorola ha ido potenciando sobre todo la integración con ordenadores Windows, de forma que el usuario puede manejar el entorno del móvil desde el PC con el teclado, el ratón y la pantalla del ordenador, algo muy cómodo si te pasas el día en el escritorio y no quieres estar toqueteando el teléfono. Aquí, curiosamente, Motorola está apretando justo donde Samsung ha ido levantando el pie, apostando fuerte por el tándem móvil‑PC.
La cara B de Motorola es que la estrategia actual deja un panorama algo caótico: los modelos nuevos sin DisplayPort Alt-Mode ya no permiten escritorio clásico por cable, mientras que los que sí lo traen dependen de unas versiones concretas de Android y un soporte finito. Hoy por hoy, quien quiera escritorio por cable con Motorola tiene que afinar bien la elección de terminal y asumir que a medio plazo puede quedarse limitado.
Interfaz y uso real de Motorola Ready For / Smart ConnectAl conectar un Motorola compatible a una pantalla externa, la experiencia no arranca directamente en un escritorio “a lo Windows”, sino en una pantalla de inicio con varias opciones. Este hub inicial muestra cuatro accesos: tres lanzadores temáticos y el modo de escritorio móvil clásico.
Los lanzadores temáticos se llaman TV (multimedia), Juegos y Chat. El de TV agrupa todas las apps de vídeo y streaming (YouTube, Netflix, Disney+, Prime Video, etc.), el de Juegos presenta tus títulos instalados y el de Chat reúne aplicaciones de mensajería y llamadas. Funcionan como listas de acceso rápido a grupos de apps, pensadas sobre todo para entretenimiento en el sofá, sesiones rápidas de gaming o comunicación.
En el día a día, muchos usuarios acaban pulsando casi siempre en la opción de escritorio móvil, que es donde realmente tienes ventanas, barra de tareas, notificaciones y las herramientas de productividad. El hub inicial puede resultar práctico si lo que quieres es ponerte una serie, lanzar un juego con un mando de Xbox o responder chats desde el televisor, pero cuando necesitas entrar a trabajar, se siente como un paso extra que te separa de lo que quieres hacer.
La interfaz de escritorio de Motorola recuerda a una mezcla entre una tablet Android y un sistema de ventanas clásico. En el lateral izquierdo suele haber un lanzador de aplicaciones, mientras que a la derecha encuentras accesos a notificaciones, controles de volumen, conectividad y algunos ajustes rápidos. Visualmente resulta bastante familiar a cualquiera acostumbrado a Windows, y moverse entre apps es intuitivo.
La buena noticia es que la mayoría de aplicaciones se comportan razonablemente bien en ventana: se redimensionan, pasan de pantalla completa a tamaño reducido sin demasiados problemas y permiten trabajar de forma cómoda. Eso sí, como pasa con cualquier entorno de escritorio sobre Android, no todas las apps están preparadas para funcionar en modo ventana, y algunas se niegan a cambiar de tamaño o se ven desproporcionadas. Es más una limitación del ecosistema Android que de Motorola.
Un punto interesante de Ready For es que, mientras el escritorio está activo en la pantalla externa, puedes seguir usando la pantalla del teléfono de forma independiente. Eso te permite tener, por ejemplo, una app de notas o música en el móvil y varias apps de trabajo o vídeo en la tele. La única restricción es que no puedes tener la misma app abierta a la vez en el móvil y en la pantalla externa: si intentas abrir en el escritorio algo que ya está abierto en el teléfono, se cerrará en uno de los dos sitios.
Respecto a los periféricos, Motorola te permite usar el propio teléfono como trackpad y teclado táctil, lo que puede sacarte de un apuro en un momento dado. Sin embargo, para sacarle partido de verdad al sistema es casi obligatorio contar con un teclado y un ratón Bluetooth, o con un dock que añada puertos USB para conectar teclado y ratón físicos. La sensación de estar ante un “PC de verdad” llega cuando apoyas las manos en un teclado de tamaño completo y manejas todo con un ratón cómodo.
Interfaz y experiencia de uso de Samsung DeXSamsung DeX, en cambio, tiene un enfoque algo más directo. Cuando conectas un Galaxy compatible a una pantalla, no aparece un hub intermedio: el sistema salta directamente al escritorio DeX. Para quien utiliza el móvil como herramienta de trabajo principal, esto se agradece, porque elimina clics innecesarios. Eso sí, los usuarios más centrados en juegos podrían echar de menos un lanzador temático como el de Motorola.
El escritorio DeX está claramente inspirado en Windows: barra de tareas en la parte inferior, iconos de apps, bandeja de sistema con reloj, conexión, volumen, batería y un panel de notificaciones y ajustes rápidos bastante claro. El menú contextual de la parte derecha simplifica bastante acceder a redes, brillo, sonido y demás, de forma que cualquier usuario que venga de un PC se sentirá como en casa.
Igual que en Ready For, en DeX puedes usar la pantalla del móvil como touchpad y teclado virtual. Es útil si estás de viaje con unas gafas XR o con un monitor de hotel y no quieres cargar con muchos accesorios, pero si buscas comodidad a largo plazo, lo ideal sigue siendo un teclado y un ratón dedicados, o reutilizar los del PC cuando DeX corre dentro de Windows.
En cuanto al comportamiento de las aplicaciones, DeX se topa con las mismas limitaciones estructurales de Android: hay apps que no están pensadas para el modo ventana, se bloquean a pantalla completa o se niegan a redimensionarse. Aquí Samsung ha intentado poner algo de orden: cuando detecta que una app no se lleva bien con el modo ventana, muestra un cuadro de diálogo preguntando si quieres reiniciarla en pantalla completa o en ventana, para que puedas forzar el comportamiento.
Este truco mejora la compatibilidad, pero tiene un coste: cuando se reinicia una app, te rompe un poco el flujo de uso y la experiencia se siente menos fluida. Aun así, en términos generales, DeX da bastante control sobre cómo se muestran las apps, permitiendo forzar ventana donde otras interfaces ni lo intentan.
Como en el caso de Motorola, con DeX también puedes usar simultáneamente la pantalla del móvil y la externa, siempre con apps distintas. Puedes tener la mensajería, la domótica o Spotify en el teléfono, mientras en el monitor trabajas con un navegador, un procesador de texto y una hoja de cálculo. Eso abre la puerta a que el móvil de verdad haga de “torre de escritorio” con dos pantallas diferenciadas.
Durante años, el aspecto más llamativo de DeX ha sido su integración con Windows. Poder abrir el escritorio DeX en una ventana en tu PC, aprovechar el teclado y ratón del ordenador, arrastrar archivos entre sistemas y gestionar notificaciones sin tocar el móvil convierte DeX en una herramienta de productividad continua. Aunque Samsung ha ido reorientando esta integración en modelos recientes, para muchos usuarios avanzados sigue siendo el gran argumento de peso frente a Motorola.
Uso intensivo: ¿se puede vivir una semana sin portátil?Más allá de la teoría, lo interesante es ver qué pasa cuando intentas usar uno de estos entornos como ordenador principal durante varios días. Con un Galaxy S de gama alta, un buen monitor, teclado, ratón y DeX, es totalmente viable trabajar una semana completa sin abrir el portátil, siempre que tus necesidades no sean ultraespecializadas.
Procesadores modernos como Snapdragon 8 de gama alta, con litografías de 3 nm y GPUs potentes, permiten mover sin despeinarse tareas ofimáticas, navegación con muchas pestañas, plataformas colaborativas, clientes de mensajería y multimedia. Con 12 o 16 GB de RAM, el cuello de botella se desplaza del hardware al propio ecosistema de apps Android y a la interfaz.
Si conectas el móvil a un monitor de buena calidad, enchufas un teclado Bluetooth cómodo y un ratón ergonómico, puedes pasar horas escribiendo documentos, investigando en la web, chateando con tu equipo y escuchando música en streaming sin grandes concesiones. Incluso es posible redactar artículos completos o informes largos usando solo el móvil en modo escritorio, con una sensación bastante cercana a la de un PC básico.
El principal límite sigue estando en el software profesional: suites avanzadas de edición de vídeo, herramientas de diseño específicas, programas de ingeniería o contabilidad compleja suelen no estar disponibles en Android, o lo están en versiones recortadas. Cambiar a alternativas móviles implica una curva de aprendizaje y la renuncia a funciones concretas que muchas veces solo encuentras en Windows o macOS.
A nivel térmico, es normal que el móvil se caliente más de lo habitual si está cargando mientras mueve un escritorio completo, sobre todo si lo conectas a través de un hub USB‑C con HDMI y varios puertos. No suele ser dramático, pero es algo a tener en cuenta si piensas tenerlo enchufado todo el día.
En resumen práctico: para estudiantes, usuarios de ofimática ligera, creadores de contenido leve, personas que viajan mucho o quienes quieren un “PC de emergencia” en la maleta, tanto DeX como Ready For son propuestas más que serias. Para sustituir por completo a un ordenador de escritorio en trabajos muy especializados, aún les falta recorrido.
Experiencia específica con gafas XR: dónde Samsung gana por goleadaCuando metemos en la ecuación unas gafas XR o de realidad mixta, las diferencias prácticas se hacen todavía más evidentes. Un caso real: alguien que viaja constantemente a conferencias, se compra unas Viture Pro como primeras gafas XR y decide buscar un móvil secundario para no machacar la batería de su Galaxy Fold principal en vuelos largos.
Tras usar DeX con el Fold 6 y comprobar que funciona muy bien pero que las gafas se comen cerca de un 20 % de batería por hora viendo contenido en streaming, la idea parece lógica: comprar un Motorola Edge+ 2023 en oferta para usar Ready For como cerebro de las gafas y dejar el móvil principal tranquilo. Sobre el papel suena perfecto: móvil potente, 512 GB, buen precio, y además sirve de reserva si al plegable le pasa algo.
La realidad, sin embargo, deja a Ready For bastante mal parado frente a DeX cuando se usa con gafas XR. Para empezar, Ready For no arranca en modo escritorio automáticamente: al conectar las gafas, el sistema suele entrar en modo espejo vertical. Hay que mirar la pantalla física del móvil, tocar el icono de Ready For y elegir manualmente “Escritorio”, “TV”, “Juegos”, etc. Con DeX, en cambio, puedes configurarlo para que inicie directamente el escritorio al conectar la pantalla, sin pasos intermedios.
Otro problema serio es que, a diferencia de Samsung, Motorola no permite apagar la pantalla del teléfono sin liarla. En cuanto pulsas el botón de encendido, aparece la pantalla de bloqueo en las gafas, rompiendo la experiencia. Se ha mencionado una posible opción para evitarlo, pero en un Edge+ totalmente actualizado no resulta fácil encontrar ese ajuste. Con DeX, en cambio, puedes apagar la pantalla del móvil de forma limpia: la reproducción apenas muestra un pequeño parpadeo al cambiar la tasa de refresco, pero no hay desconexiones ni apagones.
Intentar forzar la situación desde los ajustes de Motorola tampoco ayuda demasiado. Si reduces el tiempo de espera de pantalla a 1 minuto y desactivas el “despertar con movimiento”, consigues que el panel se apague solo al cabo de ese tiempo, evitando toques accidentales en el borde curvado. Pero el remedio sale peor que la enfermedad: cuando la pantalla del teléfono se duerme, la señal a las gafas se interrumpe, el panel se queda negro y se reconecta varias veces hasta estabilizarse.
Aún hay un detalle más molesto: mientras hace ese “baile” de desconexión y reconexión, si estabas usando los altavoces integrados de las gafas, el teléfono decide durante uno o dos segundos soltar el audio por los altavoces propios a máximo volumen, hasta que vuelve a dirigirlo a las gafas. No corta la reproducción de vídeo, pero la experiencia es tan chapucera que muchos usuarios terminan devolviendo el dispositivo.
En paralelo, la gestión de audio Bluetooth de Motorola deja bastante que desear. Con unos Sony Inzone Buds, por ejemplo, el teléfono seguía reproduciendo Netflix por los altavoces internos al sacar los auriculares de la caja, salvo que fueras manualmente a ajustes de Bluetooth, activaras LE Audio y lo configuraras todo con mimo. Cambiar el audio en caliente desde el menú durante la reproducción tampoco resultaba fiable, llegando incluso a perder el emparejamiento en sesiones de menos de media hora. En Samsung, encender unos auriculares o un altavoz Bluetooth suele bastar para que el sistema cambie el audio de forma automática y lógica.
A todo esto se suma el diseño físico del Edge+: su borde de pantalla muy curvado detecta toques falsos constantemente al sujetar el móvil, algo que Samsung fue mitigando con software hace años (mejor reconocimiento de toques intencionados) y reduciendo la curvatura en generaciones posteriores. En la práctica, con Motorola terminas sufriendo toques accidentales justo cuando menos te interesa, por ejemplo, al usarlo como mando o trackpad para las gafas.
Por último, la calidad de la transmisión de vídeo en Ready For parece algo peor que en DeX, especialmente en escenas oscuras con compresión fuerte, donde las bandas de color se notan más. Con DeX la compresión está ahí, claro, pero el resultado visual es menos cantoso.
Sumando todo esto (arranque no automático, problemas para apagar la pantalla, audio torpe, toques falsos por el borde curvo y compresión más visible), no es raro que un usuario exigente termine devolviendo el Motorola y asumiendo incluso una tasa de reposición, para volver a buscar un Samsung de gama alta o reacondicionado con buena memoria interna o ranura microSD.
Ventajas y desventajas clave de cada sistemaPoniendo frente a frente lo que ofrecen Samsung DeX y Motorola Ready For, se ve claro que ambos son sistemas aprovechables y bastante maduros, pero no juegan exactamente en la misma liga en todos los apartados.
En el lado de Motorola, uno de los puntos fuertes es que en muchos modelos se incluye directamente en la caja el cable HDMI a USB‑C necesario para usar el escritorio en una pantalla externa. Eso rebaja la barrera de entrada: sacas el móvil de la caja, conectas el cable a la tele y listo, sin gastarte dinero adicional en accesorios. Además, el hub de lanzadores TV, Juegos y Chat es un extra muy cómodo si tu objetivo principal es ocio y gaming.
Ready For también ofrece una latencia de entrada muy baja con teclado, ratón o mando cuando la conexión es por cable, algo fundamental si quieres jugar desde el sofá sin desfases molestos. La interfaz de escritorio es clara, las ventanas normalmente se comportan bien y la posibilidad de usar el móvil y el monitor con apps distintas a la vez añade versatilidad.
Como contrapartida, Motorola arrastra varias pegas de calado. La más evidente es la ausencia de un modo inalámbrico sólido para escritorio tradicional en muchos escenarios, algo que Samsung lleva años puliendo. Tampoco tiene una experiencia equivalente a DeX como “ventana” estándar dentro de Windows en todos los modelos, lo que recorta las posibilidades a quienes quieren tener todo el control desde el PC.
En el lado de Samsung, la lista de ventajas arranca con la gran variedad de formas de conexión: por cable, vía Miracast e incluso como aplicación en Windows/macos según el modelo. Esa flexibilidad hace que DeX encaje bien en situaciones muy distintas: presentaciones, trabajo en la oficina, teletrabajo, ratos de ocio en el salón o uso intensivo con gafas XR.
La respuesta con teclado, ratón y mandos es muy buena, y la sensación general es que el sistema está más pulido, especialmente a la hora de apagar la pantalla del móvil, gestionar audio Bluetooth y mantener la estabilidad de la señal en pantallas externas y gafas. El gran “pero” es que Samsung suele obligarte a comprar aparte el cable HDMI a USB‑C o un dock, lo que suma coste inicial.
En cualquier caso, tanto DeX como Ready For ofrecen ya hoy un entorno lo bastante sólido para convertirse en herramientas serias de trabajo y entretenimiento para cierto tipo de usuario: el que quiere reducir cacharros, el que viaja mucho, el que necesita un plan B si el portátil falla o quien prefiere dedicar el presupuesto a un móvil potente y un buen monitor en lugar de a dos dispositivos separados.
Mirando el panorama global —compatibilidad, estabilidad, opciones de conexión, integración con PC, comportamiento con gafas XR y madurez del software— se ve con claridad que Samsung ha aprovechado mejor el tiempo con DeX, ofreciendo más caminos de uso y una experiencia más redonda. Motorola ha dado pasos importantes con Ready For y Smart Connect, sobre todo en PC, pero todavía tiene pendiente consolidar su apuesta en el escritorio clásico, especialmente en lo que respecta al soporte por cable, al refinamiento de la experiencia con pantallas externas y al futuro de sus modelos cuando vayan llegando las próximas versiones de Android.
La segunda temporada de 'Pluribus' tenía la "amenaza" de llegar muy tarde. Su fecha de rodaje nos deja buenas noticias
"Hola, Carol. Después de este artículo, deja tu mensaje para solicitar que llegue ya la segunda temporada. Lo que sentimos por ti no ha cambiado y nos encantaría proporcionarte su fecha, pero después de la primera temporada, necesitamos tiempo. Aunque no tanto como pensabas".
Efectivamente, la segunda temporada de 'Pluribus' estará de vuelta antes de lo previsto. Cuando terminó la primera, en pleno día de Nochebuena, ya temíamos esperar años a su regreso. Sin embargo, ya se avanza su plan de rodaje y, pese a que aún queda tiempo, no será en 2028 o 2029 como nos temíamos algunos.
Vince Gilligan ya no necesita tanto tiempo Ha sido la auténtica Karol (Karolina Wydra, Zosia en la serie) quién ha dado la gran noticiaEso de "necesito tiempo" que tanto se repetía en el mensaje de voz de la serie, lo aplicó también el creador de la misma para hablar de la segunda temporada. Vince Gilligan, que con 'Breaking Bad' y 'Better Call Saul' sabe bien que las prisas no son buenas, se remitió hace unos meses a no apresurarse con los nuevos episodios.
Pese a que la idea de Gilligan es que la serie tenga al menos cuatro temporadas, la segunda estaba aún escribiéndose cuando terminó la primera. Y aunque no sabemos si ya ha terminado ese proceso, intuimos que está lo suficientemente avanzado como para que empiece a rodarse a finales de este año. Al menos eso es lo que dice Karolina Wydra.
En Applesfera 'Separación', tercera temporada: todo sobre los nuevos capítulos de 'Severance'La actriz que encarna a Zosia en 'Pluribus', afirmó recientemente en una entrevista que tenían planes de empezar a rodar en otoño. Un buen indicativo de que, aparte de los guiones, también se habrá avanzado con el plan de rodaje en exteriores, punto fundamental de esta serie.
Ya vimos como la primera temporada fue rodada no solo en Nuevo México, sino también en España, tanto en Bilbao y Oviedo como en las Islas Canarias. No sabemos si los pluribusers pisarán de nuevo suelo patrio, pero a buen seguro que seguirán explorando el mundo y el rodaje no será sencillo.
Finales de 2027 se ve como una época factible {"videoId":"x9wm4x0","autoplay":true,"title":"Pluribus — Tráiler oficial | Apple TV", "tag":"pluribus", "duration":"119"}Pese a que el rodaje pueda alargarse algo más de la cuenta por las tramas que se graban en exteriores, no debería alargarse más allá de tres-cuatro meses. Eso indica que para principios del año que viene la segunda temporada estará grabada.
En Applesfera 'Silo', tercera temporada - Todo lo que sabemos de los nuevos episodios de la serie de Rebecca Ferguson en Apple TVEso no quiere decir que el estreno vaya a ser tan inminente desde entonces. Tras rodarla, queda el proceso de postproducción y también hay que atender a las estrategias que tenga Apple TV para su estreno. Siendo una de sus mejores series, probablemente quieran estrenarla en un marco muy concreto, y ese podría ser el otoño del próximo año. Justo cuando arranca tradicionalmente la temporada televisiva. Aunque no está confirmado.
Lo que sí está claro es que al final no se va a demorar tanto como pensábamos. Inicialmente se creía que podría rodarse en 2027, por lo que su estreno podría haberse demorado a 2028 e incluso 2029 si surgía algún contratiempo. Ahora vemos que, pese a que la espera será algo larga todavía, no será para tanto.
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La segunda temporada de 'Pluribus' tenía la "amenaza" de llegar muy tarde. Su fecha de rodaje nos deja buenas noticias
fue publicada originalmente en
Applesfera
por
Álvaro García M.
.
Tutorial para ejecutar distribuciones Linux en Android sin root
Hoy en día, sacar todo el jugo a un móvil Android pasa por algo más que instalar apps desde Google Play. Muchos usuarios se plantean cómo ejecutar distribuciones Linux en Android sin root para tener un entorno de trabajo completo, probar herramientas de ciberseguridad o disponer de un pequeño “PC de bolsillo” siempre encima.
Al mismo tiempo, también es posible instalar Linux con permisos de superusuario, o incluso arrancar distribuciones móviles como postmarketOS de forma temporal. Cada enfoque tiene sus ventajas, limitaciones y casos de uso. Elegir entre Linux con o sin root en Android no es solo una cuestión de comodidad: influye en el rendimiento, la seguridad, la estabilidad y lo que podrás hacer realmente con el dispositivo.
Linux en Android: diferencias entre hacerlo con root y sin rootCuando hablamos de “poner Linux” en un teléfono Android no siempre nos referimos a reemplazar Android por completo. Normalmente, lo que se hace es ejecutar una distribución Linux junto a Android, compartiendo el mismo hardware pero en un entorno aislado, bien sea por emulación o por contenedores/chroot.
En un móvil sin root, las soluciones se apoyan en herramientas como PRoot, emulación de sistema de archivos y espacios de usuario que se ejecutan como una app más. Esto permite montar un sistema de ficheros Linux completo (Ubuntu, Debian, Kali, Fedora, Arch, etc.) dentro del almacenamiento interno, pero sin tocar el kernel de Android ni requerir privilegios elevados.
Si el dispositivo está rooteado o el kernel es compatible con ciertas extensiones, se abre la puerta a usar chroots y contenedores más próximos al hardware. En ese escenario, la distribución Linux corre “más pegada” al sistema, con mejor rendimiento en muchos casos y una integración más profunda con los recursos del teléfono.
La gran diferencia práctica es que, sin root, todo está algo más encapsulado y con ciertas restricciones de bajo nivel, mientras que con root se puede lograr un entorno más cercano a un Linux “real” de escritorio o servidor, con mayor control sobre la red, el almacenamiento y algunos periféricos.
En consecuencia, usar Linux sin root prioriza seguridad, facilidad de instalación y menor riesgo, mientras que recurrir al root persigue más rendimiento, flexibilidad y acceso avanzado al sistema, a costa de aumentar superficie de ataque y posibles inestabilidades.
Métodos para ejecutar Linux en Android sin rootLa buena noticia es que no necesitas desbloquear el bootloader ni rootear el móvil para usar una distro Linux funcional. Hay varias soluciones muy maduras que combinan una app de gestión, Termux como terminal y un servidor VNC para mostrar un escritorio gráfico.
En esencia, todas estas herramientas siguen una idea parecida: descargan una imagen de la distribución elegida, montan su sistema de archivos en un directorio del almacenamiento del teléfono, levantan un entorno de usuario Linux y luego permiten conectarte por terminal o por VNC para utilizarla como si fuera un PC remoto.
AnLinux: Linux en Android usando PRoot y TermuxAnLinux es una de las opciones más sencillas para quienes quieren instalar distribuciones Linux en Android sin root. La app actúa como instalador y asistente gráfico, mientras que el trabajo duro lo hacen Termux y PRoot en segundo plano.
Lo primero que hay que entender es que Android ya usa un kernel Linux, muy adaptado eso sí, pero sigue siendo la base. Sin embargo, la mayoría de móviles no permiten “borrar” Android y poner directamente Ubuntu, Fedora o Arch sobre ese kernel. Por eso AnLinux opta por montar una imagen de sistema de archivos Linux encima de Android, sin reemplazarlo.
La pieza clave es PRoot, una herramienta que emula el comportamiento de chroot sin requerir permisos de root. PRoot intercepta llamadas del sistema que normalmente exigirían privilegios de superusuario y las redirige para que funcionen dentro del entorno simulado. Para ello hace uso de la llamada al sistema ptrace, pensada originalmente para depuración, pero que aquí se aprovecha para “engañar” al software y hacerle creer que corre en un sistema Linux con acceso root.
Gracias a este truco, el usuario obtiene algo muy parecido a un chroot clásico: un directorio que actúa como raíz del sistema Linux, con acceso a pseudoarchivos y recursos virtuales, pero todo ello sin salirse de la cápsula de usuario normal de Android.
Requisitos básicos y primeros pasos con AnLinuxPara usar AnLinux basta con disponer de un dispositivo Android con al menos Lollipop (Android 5.0) y arquitectura ARM, ARM64, x86 o x86_64. Es imprescindible tener suficiente espacio libre en la memoria interna o en una tarjeta microSD, ya que las imágenes de las distros pueden ocupar varios gigas.
Además de AnLinux, necesitarás instalar Termux y un cliente VNC (por ejemplo, VNC Viewer) desde Google Play o desde sus webs oficiales. Termux proporcionará la consola Linux en Android, y el visor VNC será la “ventana” para ver el escritorio gráfico si decides instalar uno.
Como complemento opcional, resulta muy útil contar con teclado y ratón Bluetooth y, si tu móvil lo soporta, un adaptador HDMI o USB-C a HDMI para mostrar el escritorio de la distro en un monitor externo. No son imprescindibles, pero ayudan mucho si quieres usar el teléfono como estación de trabajo improvisada.
Una vez instalado Termux, al abrirlo tendrás un terminal bastante completo, aunque sin permisos root (salvo que el móvil ya estuviera rooteado). Desde AnLinux, en el menú principal puedes ir a Dashboard, donde se selecciona la distribución que quieres montar: Ubuntu, Kali, Fedora, CentOS, openSUSE, Arch, Alpine y otras.
Instalación de la distribución y entorno gráfico con AnLinuxDespués de elegir una distro en AnLinux, la aplicación genera una serie de comandos para Termux (pkg, wget y scripts de instalación). Con un botón, copia al portapapeles la línea adecuada para descargar y preparar la imagen de la distribución elegida.
El siguiente botón abre Termux directamente para que pegues ese comando en la consola. Al ejecutarlo, se descargan los paquetes necesarios, se descomprime la imagen del sistema de archivos y se crea un script que te permitirá entrar en la distro cada vez que quieras. La instalación se hace solo una vez; para iniciar la sesión Linux en posteriores ocasiones, basta con lanzar el script correspondiente desde Termux.
Si lo que quieres es disponer también de un entorno gráfico, AnLinux ofrece un menú adicional para instalar un escritorio ligero como XFCE4, MATE, LXQt o LXDE. Se añade entonces un script extra que levanta un servidor VNC dentro del entorno Linux.
Cuando el servidor VNC está en marcha, el propio script te indica la dirección (localhost) y el puerto al que debes conectarte desde el visor VNC del móvil. Al hacerlo, verás el escritorio de la distribución Linux en pantalla completa. El rendimiento en teléfonos modernos suele ser suficiente para navegar, editar documentos, conectarte por SSH a otros servidores o usar herramientas de administración.
Obviamente, un smartphone no va a reemplazar al 100 % a un PC de sobremesa, pero para salir de un apuro en remoto, hacer pruebas rápidas o pentesting ligero funciona sorprendentemente bien. Si ya tienes todo el entorno preparado, puedes incluso montarte una pequeña “oficina” en el coche con un monitor portátil, teclado inalámbrico y el móvil como cerebro.
Andronix, UserLAnd, GNURoot y compañía: otras formas de tener Linux sin rootAnLinux no es la única opción. Hay todo un ecosistema de apps que persiguen el mismo objetivo: ejecutar distribuciones Linux en Android sin tocar el root, cada una con su enfoque y extras.
Andronix, por ejemplo, se ha popularizado mucho porque ofrece una interfaz muy amigable y soporte para varias distros oficiales (Ubuntu, Debian, Manjaro, Kali Linux, Fedora, Void, Alpine, Arch Linux). Combina Termux, PRoot y scripts propios para automatizar la instalación según la distro y el entorno de escritorio que elijas.
Su funcionamiento práctico se parece a AnLinux: eliges la distribución, seleccionas si quieres solo terminal o un escritorio (XFCE, LXQT, LXDE…), la app genera el comando adaptado para Termux con todos los parámetros y, al ejecutarlo, descarga e instala los ficheros necesarios. Después, te conectas al entorno gráfico mediante un cliente VNC como RealVNC Viewer.
Andronix también comercializa “Modded OS” optimizados para Android, versiones de distros retocadas para ofrecer más estabilidad, mejor rendimiento y opciones extra de personalización, además de una versión Premium con instalaciones offline y utilidades avanzadas de gestión.
UserLAnd es otra app de código abierto que sigue una lógica muy similar: te permite desplegar diferentes entornos de usuario Linux en Android no rooteado, con terminal integrado y soporte para shells variados. También se apoya en VNC para la interfaz gráfica, y resulta especialmente interesante para quienes prefieren no depender de demasiados componentes externos.
GNURoot, aunque más veterana, tuvo mucha fama por su enfoque: crea un entorno de root “falso” que engaña a la distribución Linux haciéndole creer que se ejecuta en un sistema rooteado. Así se puede instalar, por ejemplo, Debian Wheezy, Fedora o Gentoo en un contenedor que no requiere realmente root en el teléfono.
El proceso con GNURoot es muy directo: descargas la app desde Google Play, seleccionas la distro que te interese, le pides que cree un nuevo sistema de archivos rootfs y, una vez generado, lo lanzas con la opción de “iniciar como root falso”. A partir de ahí puedes instalar paquetes adicionales y trabajar en la distribución con bastante libertad, siempre dentro de la capa de simulación que ofrece la aplicación.
Termux como base para entornos Linux avanzadosCon Termux se puede gestionar el sistema de archivos, conectarse por SSH a servidores remotos, montar pequeños servidores web, ejecutar juegos de texto, herramientas de desarrollo, utilidades de red y, en general, muchas de las cosas que harías en un Linux ligero de consola.
Combinándolo con Andronix, AnLinux u otras apps, Termux se convierte en el punto de entrada para lanzar distribuciones completas dentro del móvil. Y si solo necesitas consola para tareas de administración remota o scripts, puede que ni siquiera tengas que instalar una distro completa: Termux te basta y te sobra.
Instalar Linux en Android con root: más control, más riesgoSi tu dispositivo está rooteado, las posibilidades se amplían. Con permisos de superusuario puedes recurrir a herramientas como Linux Deploy, AnLinux (modo root) o UserLAnd con funcionalidades extra, así como a BusyBox para disponer de un conjunto de utilidades Unix aún más completo.
El flujo típico con Linux Deploy, por ejemplo, consiste en instalar la app, otorgarle permisos root, ir a la sección de configuración y elegir la distribución que quieras (Ubuntu, Debian, Fedora, etc.). Después puedes activar la opción de GUI, seleccionar VNC como sistema gráfico, escoger un entorno de escritorio y definir usuario y contraseña.
Una vez aplicados los ajustes, inicias la instalación y Linux Deploy se encarga de preparar la imagen, montar el sistema de archivos y configurar el servidor VNC. Más tarde, desde RealVNC Viewer creas una sesión apuntando a localhost (normalmente puerto 5900) y te conectas con las credenciales configuradas.
La gran ventaja de tener root es que la distro puede interactuar de forma más directa con el sistema: mejor rendimiento de E/S, mayor control sobre la red y acceso a más recursos del dispositivo. Esto hace que Linux con root sea más adecuado para usos intensivos, entornos de pruebas complejos o proyectos empresariales donde se requiera reproducir entornos de servidor locales.
Sin embargo, no todo son beneficios. Rooteando el móvil pierdes capas de protección que Android aporta de serie, te arriesgas a romper la garantía o dejar el dispositivo inestable si algo sale mal, y aumentas la superficie de ataque si no cuidas la seguridad. Por ello, para muchos usuarios es más razonable empezar por las soluciones sin root y valorar más adelante si compensa dar el salto.
Arrancar postmarketOS en Android sin instalarlo: el enfoque “live”Además de ejecutar distros clásicas sobre Android, existe la posibilidad de probar postmarketOS, un sistema operativo móvil basado al 100 % en Linux, pensado como alternativa a Android y con un planteamiento muy radical: ofrecer soporte de actualizaciones a largo plazo (alrededor de 10 años) para dispositivos que el mercado suele jubilar en pocos años.
postmarketOS se puede instalar de forma permanente en algunos terminales, pero también se ha desarrollado un netboot o arranque “live” publicado en GitLab, que permite cargar el sistema en un smartphone Android sin borrar ni modificar el Android original. Es algo así como arrancar un LiveCD o LiveUSB en un PC, pero adaptado a las particularidades de los teléfonos.
Para usar este método es imprescindible que el bootloader del móvil esté desbloqueado, ya que hay que acceder al gestor de arranque del dispositivo. Además, el teléfono debe permanecer conectado por USB a un ordenador durante toda la sesión, porque el kernel de Linux se ejecuta en la RAM del móvil, pero los archivos del sistema se sirven desde el PC.
La lógica es la siguiente: en vez de cargar todo postmarketOS en la memoria RAM (lo que podría ser inviable en móviles con poca RAM), el arranque live solo sube el kernel al dispositivo, mientras que el resto del sistema reside en el ordenador, comunicándose a través del cable USB. Si se desconecta el cable o se reinicia el smartphone, todo vuelve a la normalidad y Android sigue intacto.
Es una forma muy segura de experimentar con un Linux móvil “puro” sin tocar el almacenamiento interno. Eso sí, tiene limitaciones claras: dependes del PC que actúa como anfitrión, estás atado físicamente por el cable y el rendimiento o la compatibilidad pueden variar según el modelo de teléfono y el soporte que tenga en postmarketOS.
Ventajas y desventajas de usar Linux en Android con y sin rootSi estás dudando entre usar un método sin root, rootear el móvil o incluso probar postmarketOS, conviene poner sobre la mesa las ventajas e inconvenientes de cada enfoque para distintas necesidades: trabajo, estudio, pentesting, desarrollo, etc.
En el lado sin root, lo más llamativo es la facilidad de instalación y desinstalación. Instalas una app, descargas la imagen de la distro y listo; si no te convence, la borras y el teléfono queda como estaba. No hay cambios en el bootloader ni en el kernel, y el riesgo de dejar el dispositivo “brick” es prácticamente nulo.
Además, el aislamiento que imponen Android y las propias herramientas (PRoot, entornos de usuario aislados, etc.) ayudan a mantener un perfil de seguridad razonable. Aunque ejecutes herramientas sensibles como las de Kali Linux, en la práctica sigues dentro de una capa protegida que limita bastante lo que se puede tocar del sistema real.
La principal desventaja es que, al no poder manipular directamente el kernel ni ciertos dispositivos, hay límites claros en cuanto a rendimiento, acceso a hardware y compatibilidad. Para muchas tareas de administración remota o desarrollo basta, pero para cargas intensivas, uso de aceleración gráfica avanzada o pruebas muy profundas de red y sistema puede quedarse corto.
Con root, la situación cambia: puedes sacar más partido al hardware, montar entornos Linux mucho más integrados y replicar escenarios de servidor o escritorio con mayores garantías. Esto es ideal para profesionales que necesitan un laboratorio portátil, empresas que buscan entornos reproducibles para test y automatización o usuarios muy avanzados que controlan los riesgos.
El reverso de la moneda es que rootear el dispositivo implica asumir riesgos de seguridad y estabilidad, gestionar actualizaciones con más cuidado y, en muchos casos, perder la garantía. Además, hay que complementar estos entornos con buenas prácticas: cifrado de datos en reposo y en tránsito, auditorías periódicas, segmentación de redes y, si se integra con infraestructuras corporativas, políticas de seguridad bien definidas.
En paralelo, para trabajos realmente pesados suele ser más sensato apoyarse en recursos en la nube (AWS, Azure, etc.) y usar el Linux del móvil como punto de acceso ligero o como cliente de desarrollo. De este modo puedes combinar la movilidad del smartphone con la potencia de servidores remotos, e incluso integrar todo con herramientas de inteligencia de negocio como Power BI si el proyecto lo requiere.
En definitiva, Android ofrece mucho más margen de juego del que aparenta: desde entornos Linux ligeros sin root para administración y pruebas, pasando por instalaciones con root que convierten el móvil en una miniestación de trabajo, hasta arranques live de postmarketOS que permiten saborear un sistema móvil puramente Linux sin tocar el Android de fábrica. Entender las diferencias entre estos métodos, sus fortalezas y sus límites te ayudará a elegir la combinación que mejor encaje con lo que necesitas, sin perder de vista la seguridad ni la estabilidad de tu dispositivo principal.
El equipo de Siri arrastra fama de ser el más rezagado de Apple. La solución a las puertas de la WWDC ha sido mandarlos de vuelta a clase
La WWDC arranca el 8 de junio. Apple tiene marcada esa fecha en rojo desde hace meses, porque es el momento en el que tiene que subirse al escenario y demostrar que la nueva Siri existe, funciona y merece la pena.
Dos años de promesas, retrasos y reorganizaciones internas tienen que desembocar en algo. Y para llegar a tiempo, la compañía ha tomado una decisión que dice mucho sobre el estado del equipo: mandar a sus ingenieros a un campamento de programación con IA.
Según The Information, unos 200 ingenieros del equipo de Siri están siendo enviados a un bootcamp de varias semanas para aprender a programar usando herramientas de IA.
La idea es que se pongan al día con asistentes de código como Claude Code, de Anthropic, o Codex, de OpenAI, que llevan tiempo cambiando la forma en la que se escribe software a nivel profesional. Mientras dure el campamento, el grueso del equipo estará fuera de la línea de desarrollo activa.
Solo quedarán unos 60 ingenieros trabajando en Siri y otros 60 evaluando su rendimiento: probando que entiende los comandos, que los ejecuta bien y que cumple con los estándares de privacidad y seguridad de Apple.
{"videoId":"x9ndj38","autoplay":true,"title":"Así funciona Apple Intelligence Apple", "tag":"", "duration":"314"} El equipo con fama de ir a remolqueLo llamativo del asunto es lo que se rumorea que dicen sobre el equipo en Cupertino. Según The Information, el grupo de Siri tiene dentro de Apple "fama de rezagado". Mientras otras divisiones llevan tiempo sacando partido a las herramientas de programación con IA, el equipo de Siri no ha terminado de subirse a ese carro. El bootcamp es, en ese sentido, una puesta al día forzada.
En Applesfera He probado la nueva aplicación de Gemini en Mac. Y aunque en esencia es igual, tiene mejoras que hacen que merezca más la penaNo es la primera señal de que algo no funcionaba. El equipo de Siri no fue capaz de entregar la versión renovada del asistente que Apple prometió con iOS 18 en la WWDC de 2024. Eso desencadenó una reorganización en toda regla: John Giannandrea, que llevaba años al frente de la inteligencia artificial de Apple, dejó su puesto a finales de 2025 y esta semana ha salido definitivamente de la compañía.
Craig Federighi, el jefe de ingeniería de software, tomó las riendas de toda la estrategia de IA. Y Mike Rockwell, el hombre detrás del Apple Vision Pro, asumió el liderazgo directo del equipo de Siri. El resultado: en un par de meses.
Nuevo motor, nuevo equipo, mismo relojEl plan no se limita a mandar a los ingenieros a clase. Por debajo, la nueva Siri viene con un motor diferente. Apple cerró un acuerdo con Google para que Gemini impulse las nuevas funciones del asistente, lo que en teoría le dará la potencia de un modelo de lenguaje de primera línea combinada con el acceso nativo al iPhone que ningún chatbot externo tiene.
Esa combinación, Gemini por dentro y la integración profunda con el sistema por fuera, es la apuesta sobre la que Apple construye su versión más esperada de Siri hasta la fecha.El bootcamp encaja en ese contexto como una pieza más de una renovación que lleva meses en marcha. Cambio de liderazgo, nuevo motor, nuevas herramientas de desarrollo. Apple está moviendo todas las fichas a la vez, con la WWDC como fecha límite inamovible.
El 8 de junio dirá si todo esto ha llegado a buen puerto. Apple aterriza en la WWDC con más presión que nunca sobre Siri, y con la competencia (ChatGPT, Gemini, Claude) que no ha esperado a nadie. El campamento es una apuesta. Que funcione o no, lo veremos en dos meses.
Fuente | The Information
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El equipo de Siri arrastra fama de ser el más rezagado de Apple. La solución a las puertas de la WWDC ha sido mandarlos de vuelta a clase
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Guille Lomener
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He probado la nueva aplicación de Gemini en Mac. Y aunque en esencia es igual, tiene mejoras que hacen que merezca más la pena
Desde esta semana, hay una nueva forma de acceder a Gemini en los Mac. Ya se podía desde el navegador, pero igual que en los iPhone tenía su propia app, ahora acaba de debutar en macOS. Y lo mejor de todo es que es una aplicación muy ligera en lo visual, con un atajo para accionarla rápido y una función que no tiene en su versión web.
Así se descarga Gemini en MacNo busques, al menos de momento, la aplicación de Gemini en la App Store. La descarga debe hacerse a través del navegador entrando en la web de Gemini. Eso sí, debes saber que esta aplicación solamente sirve en Mac con Apple Silicon, por lo tanto necesitarás tener un chip M1 o posteriores.
La descarga es rapidísima y el proceso de instalación es el habitual de otras apps descargadas de internet. Únicamente debes abrir el archivo .dmg y después arrastrar el icono de Gemini a la carpeta de aplicaciones. Una vez lo hagas, podrás abrir la aplicación, iniciar sesión con tu cuenta de Google y ya podrás usar Gemini.
En Applesfera El hombre que fracasó con Siri hace las maletas esta misma semana. Ha aguantado en la silla lo justo para no perder sus acciones Igual en esencia, aunque algo más fluida {"videoId":"x9u4ml2","autoplay":true,"title":"¿Gemini 3 supera a ChatGPT? Así es la nueva IA de Google", "tag":"Webedia-prod", "duration":"156"}En esencia, Gemini en Mac mantiene todo lo que ya tenemos en su versión web. Desde ella podemos chatear con modelos como Gemini 3 Flash o Pro, generar imágenes con Nano Banana 3 o vídeos con Veo. También se pueden adjuntar hasta 10 archivos de hasta 100 MB cada uno.
Aunque claro, hay diferencias. La primera está en que podemos acceder más rápido usando el comando option + espacio. Viene ya configurado de serie, así que no hay que tocar nada. De todas formas, en sus ajustes se puede cambiar este atajo por otro, algo que personalmente agradezco porque tenía ese mismo atajo configurado para otra acción en mi Mac.
El Gemini de siempre, pero más accesibleEn cuanto a sensaciones en el uso, más allá de lo que es la IA en sí, debo decir que lo noto mucho más fluido que en el navegador. Es cierto que no se ejecuta en local, sino en la nube de Google igual que cuando se usa vía web, pero al menos en esta primera versión tengo la sensación de que hasta las respuestas me las ofrece más rápido. Y eso que estoy usando la versión gratuita.
Lo mejor que tiene la app (y que no tiene la versión web)Por supuesto, alguna diferencia tendría que haber en esta versión de macOS más allá de esa fluidez que, ya digo, quizás sea puntual y más cuando no uso una versión de pago. Lo jugoso está en la opción de compartir pantalla y lo que esto puede suponer.
Todo parte de estar en cualquier aplicación y llamar a Gemini con el comando option + espacio (o el que hayas configurado). La primera vez que se use habrá que concederle los permisos oportunos en los ajustes del Mac.
Si tuviese que ponerle una pega a esta función es que no se puede aumentar el tamaño de la ventanaMi primera prueba, aunque básica, fue suficiente para saber cómo funcionaba. Básicamente le pedí que me resumiera un correo electrónico y después me generase una respuesta acorde. E hizo justo lo que le pedía. Es cierto que son cosas que ya se pueden hacer con capturas de pantalla, pero ya integrado en el sistema y sin esa fricción, me parece bastante cómodo.
Lo interesante de esta función es que tiene un gran potencial. Pienso desde casos de profesionales, como un desarrollador que comparta pantalla para ayudar con el código en Xcode, hasta usos más cotidianos como revisar una receta abierta en el navegador y pedirle a Gemini que la adapte a tu despensa (con los ingredientes que tienes a mano).
En Applesfera La nueva cámara diseñada para Apple cuesta lo mismo que un coche. Es la evolución de la bestia que ya usaba incluso el Real MadridYa existen extensiones o apps que aprovechan modelos existentes para funciones similares, pero curiosamente las "grandes" (ChatGPT o Claude) no lo permiten. Sí Copilot, aunque no en macOS. Por eso creo que es una gran noticia la llegada de esta función con Gemini, aunque espero que la integración vaya a más en el futuro.
Y pronto habrá un Gemini nativoApple Intelligence está a punto de dar un vuelco (para bien, esperamos) con iOS 27, iPadOS 27 y macOS 27. Lo hará precisamente de la mano de Google tras un acuerdo alcanzado a principios de año para que los modelos que impulsan a Gemini hagan lo propio en los servicios de Apple, incluida la nueva Siri.
Esto no quiere decir que Gemini vaya a desaparecer o que lo que integre Apple sea exactamente igual que lo que ofrece esta IA, ya que al final la firma californiana tendrá oportunidad de 'tunearla' a su gusto. Pero no deja en cualquier caso de ser curiosa la llegada de Gemini a macOS como antesala de lo que está por llegar.
En Applesfera | WWDC26: fecha y novedades que esperamos del gran evento de Apple en el que se presentará iOS 27
En Applesfera | Apple macOS: todas las versiones hasta la fecha, cómo saber la que estás usando y cómo actualizar el sistema operativo
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Álvaro García M.
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La pantalla del iPad Pro lleva años siendo la envidia de la del iPad Air. Eso está a punto de cambiar
De las pocas pegas que pude encontrar al analizar el flamante iPad Air M4, la pantalla era una de ellas. Y no porque fuese mala, sino por el agravio comparativo que supone respecto a hermanos mayores como el iPad Pro M5. Tecnología del panel, brillo o refresco empiezan a ser debes en una gama que parte de 650 euros en sus modelos de 11 pulgadas y 850 euros en los de 13.
La buena noticia es que no habrá que esperar mucho para ver un salto a la altura de los 'Pro'. Al menos eso indican las últimas filtraciones, que apuntan al OLED como una tecnología que, aunque a cuentagotas, acabará invadiendo por fin todas las pantallas de los dispositivos Apple.
Un pequeño gran paso para el iPad Air Los iPad Pro llevan paneles OLED desde 2024Desde que conviven los iPad Air y los iPad Pro, estos últimos son los que han ido integrando las mejores tecnologías. Procesadores más potentes, diseños actualizados, pantallas... Es razonable teniendo en cuenta que su esencia es precisamente la de ser dispositivos 'Pro' y también que son más caros.
Los iPad Air se han ido conformando con heredar dichas mejoras con el paso de los años, aunque la de las pantallas se estaba atragantando. Ya en 2021 vimos a los iPad Pro M1 dar el salto de paneles IPS a paneles Mini LED. En 2024, los iPad Pro M4 hicieron lo propio con el salto definitivo al OLED. Y los iPad Air, entre tanto, han seguido con paneles LCD.
Ahora, de acuerdo al último reporte del medio coreano ETNews, con fuentes en la cadena de suministros, se espera que los iPad Air estrenen pantallas OLED el próximo año. Si se sigue el habitual calendario, sería en torno a marzo o abril, con el modelo que tentativamente se renovará también internamente para acoger un chip M5.
En Applesfera Llevar una batería externa nos salva de muchas, pero no de esta. Cuidado con llevarla en un avión, Japón ya las ha prohibidoDicen desde ETNews que el proveedor será Samsung Display, el mismo que ya suministra paneles de este tipo a Apple para los iPad Pro o los iPhone. Aunque, eso sí, no se especifica si serán idénticos paneles a los 'Pro'. Sí es de esperar un mayor brillo o un refresco de 120 Hz que mejore los 60 Hz de los actuales, pero hay otros elementos que aún están por ver.
El fundamental es saber si serán paneles de los denominados "tándem OLED", que son los que llevan los iPad Pro. Estos se caracterizan por estar compuestos por dos capas emisoras OLED superpuestas que trabajan de forma conjunta para aumentar el brillo y la durabilidad del panel. A efectos visuales, estas pantallas reportan un mayor nivel de brillo sostenido, mejor contraste y una menor degradación con el paso del tiempo.
La conquista del OLED en los productos Apple {"videoId":"xa1bkj6","autoplay":true,"title":"LED vs MiniLED vs QLED vs OLED; ¿Cuál es la compra más inteligente?", "tag":"Smart TV", "duration":"829"}Tener una pantalla OLED no es siempre sinónimo de una mayor calidad de pantalla. De hecho, hay paneles OLED que por su calibración o brillo ofrecen peores experiencias que muchos paneles LCD. Por eso Apple parece no haber tenido prisa en extender la mejor tecnología OLED en sus dispositivos.
El primero es estrenarla fue el primer Apple Watch lanzado en 2015. Dos años después la estrenó el iPhone X en 2017 y con el tiempo toda la gama de iPhone ha terminado adoptando esta tecnología de paneles. Con el resto de dispositivos, el avance ha sido más bien lento. En los iPad, tal como contábamos anteriormente, se dio primero el salto a MiniLED en 2021 como paso intermedio en los iPad Pro para luego dar el definitivo a OLED en 2024.
Los MacBook Pro llevan paneles MiniLED desde 2021, pero este año darán el salto al OLEDApple se encuentra en proceso de establecer acuerdos de suministros con proveedores como Samsung Display y la idea es que, antes incluso que el citado iPad Air 2027, este mismo año lo veamos en un Mac. Más en concreto en el que será el MacBook Pro OLED, que se espera para este mismo año y con la particularidad de ser también táctil por primera vez.
Después de aquel, llegará el comentado iPad Air OLED y se espera que también debute en los iPad mini el próximo año. Será entonces cuando se detenga, al menos por ahora, el avance de esta tecnología. Los iPad de gama de entrada seguirán con paneles que, aunque mejorados, serán LCD. Con los años es posible que les llegue el OLED, pero ni siquiera se anticipa una posible fecha, así que será algo más a largo plazo.
Al final, la adopción del OLED por parte de Apple es relevante porque mejora la calidad de imagen con negros puros y mayor contraste, reduce el consumo en muchos usos y permite tener diseños más delgados. Y eso en terminales como los iPad es clave, como ya vimos con el gran rediseño de los 'Pro' hace dos años.
En Applesfera | Las 30 mejores aplicaciones para iPad con las que sacar el máximo rendimiento a tu tablet de Apple
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Álvaro García M.
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Cargar el móvil en pleno vuelo puede costar ahora hasta dos años de cárcel. Este país acaba de declarar la guerra a las baterías externas en los aviones
¿Qué serían nuestros viajes sin una power bank? Ya sea un tren de tres horas o un vuelo de larga distancia, esa batería extra es la diferencia entre llegar con el iPhone cargado o rezando para que aguante todo el viaje. Y si el avión no tiene puerto USB en el asiento, ya ni te cuento. La batería portátil es la que salva el viaje, las fotos del final del día y la cordura en la sala de espera.
Pues bien, si viajas a Japón, a partir del 24 de abril hay una novedad que conviene conocer antes de hacer la maleta. Podrás llevar tu batería externa. Lo que no podrás hacer es usarla durante el vuelo.
{"videoId":"x90pf3q","autoplay":true,"title":"Así puedes hacer que la batería de tu iPhone dure más aunque no pares de usarlo", "tag":"webedia-prod", "duration":"488"} Todo bien, hasta que alguien encendió una en el avión equivocadoLa decisión no ha llegado de la nada. En enero de 2025, un vuelo de Air Busan estaba a punto de despegar en el aeropuerto de Gimhae, en Corea del Sur, cuando una power bank guardada en el compartimento superior se incendió. Los 176 pasajeros tuvieron que evacuar el avión. Veintisiete personas resultaron heridas.
Así quedó la batería externa del vuelo Air BusanEse fue el susto más gordo, pero no el único. Un vuelo de Hawaiian Airlines entre Honolulu y Tokio vivió su propio episodio en abril de ese año. En octubre le tocó a ANA en un vuelo doméstico. Y en septiembre, una batería empezó a echar humo en pleno vuelo internacional de Japan Airlines mientras alguien cargaba el móvil. Cuatro incidentes en menos de un año, todos con el mismo protagonista.
Te la puedes llevar, pero ahí se acaba la fiestaJapón no prohíbe llevar la power bank. Lo que prohíbe es usarla a bordo. Nada de cargar el móvil durante el vuelo. Nada de aprovechar el enchufe del asiento para recargarla tú. La batería va en el equipaje de mano, nunca en la bodega, y tiene que estar a mano y visible en todo momento, no guardada en el compartimento superior.
Sobre cuántas puedes llevar, el límite es dos. Y aquí viene la parte técnica explicada en cristiano: hasta ahora, si tu batería era pequeña, de las que apenas dan para cargar el móvil una vez, podías llevar tantas como quisieras. El límite solo aplicaba a las más grandes, las de viaje largo o las que usan los fotógrafos para recargar cámaras durante horas. A partir del 24 de abril, el tope es dos para todas, sin importar el tamaño.
Hasta dos años de cárcel por cargar el móvil en el aviónJapón no ha publicado un aviso simpático en la web de la aerolínea. La normativa tiene consecuencias: saltársela puede acarrear hasta dos años de prisión o multas de hasta un millón de yenes, algo así como 6.000 euros. No queremos empezar así de mal el viaje por el país nipón, ¿verdad?
En Applesfera Robar iPhone en Valencia ya no sale gratis: ya hay condenados a prisión. Y con la nueva ley, esperamos que sea la norma Lo que pasa en Tokio probablemente no se quede en TokioJapón se ha adelantado, pero no va solo. La Organización de Aviación Civil Internacional, que es el organismo de la ONU encargado de regular todo lo que vuela, lleva meses deliberando sobre exactamente esto. Hay una propuesta encima de la mesa para limitar a dos el número de baterías portátiles en cualquier vuelo internacional, con independencia del país. Japón no ha esperado a que salga el comunicado oficial.
Y en paralelo, China, que es de donde salen la inmensa mayoría de power banks que se venden en el mundo, tiene prevista para junio una normativa que va a exigir pruebas de seguridad mucho más duras a los fabricantes.
Se calcula que cerca del 70% de la producción actual no va a superarlas. Porque el problema nunca ha sido las baterías externas buenas. El problema son la de pocos euros o la que te regalaron y no sabes ni dónde. Estas no tienen ningún tipo de control, con una celda que puede comportarse de formas muy poco deseables cuando menos te lo esperas. Y a 10.000 metros de altura, con las opciones de salida bastante limitadas, mejor tomar precauciones.
Fuente | Nippon
En Applesfera | Nuevos iPhone 18 - Todo lo que creemos saber sobre ellos
En Applesfera | Nuevo iPhone plegable - Todo lo que creemos saber sobre él
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Guille Lomener
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Tráiler y fecha de Outbound
UGREEN Maxidok Thunderbolt 5 17 en 1: el centro de mando que mi escritorio necesitaba
Con el paso del tiempo mi escritorio ha ido evolucionando bastante. He pasado de tener un setup sencillo, con un ordenador de sobremesa y dos monitores, a algo mucho más completo donde ya entran en juego un portátil, un tercer monitor dedicado a cámaras de seguridad, varios discos duros conectados de forma constante y periféricos que prácticamente no desconecto nunca.
El problema de todo esto no es tener más equipo, sino lo que viene después: cables, adaptadores y una sensación constante de que todo depende demasiado de estar conectando y desconectando cosas. Y cuando además trabajas con archivos pesados y necesitas mover información de un dispositivo a otro de forma continua, ese pequeño caos acaba afectando directamente a la forma de trabajar.
Ahí es donde entra en juego el UGREEN Maxidok Thunderbolt 5 17 en 1. No como un accesorio más, sino como ese punto central que necesitas cuando tu escritorio deja de ser algo simple y empieza a requerir un poco más de orden, control y, sobre todo, fluidez. Así que, si eso de tener un escritorio complejo y desordenado te resulta familiar, quédate por aquí porque te voy a explicar mi experiencia con el dock UGREEN Maxidok Thunderbolt 5 17 en 1. Vamos a ello.
Primeras sensaciones y diseño: lo que transmite nada más sacarlo de la cajaNada más sacarlo de la caja ya deja bastante claro el nivel al que juega. El empaquetado está muy cuidado, con todo bien protegido, y da esa sensación de producto de gama alta incluso antes de encenderlo.
El dock viene acompañado de su fuente de alimentación (bastante contundente, por cierto) junto al cable de alimentación y el cable Thunderbolt 5. De hecho, aquí hay un detalle importante: necesita esa fuente para funcionar a pleno rendimiento, algo lógico teniendo en cuenta que es capaz de alimentar el portátil y mover todo lo que tiene conectado sin despeinarse y con el propio Thunderbolt 5 (solo ese cable es suficiente para transmitir datos, video y energía al mismo tiempo).
A nivel de diseño, encaja muy bien en un setup serio. Es compacto para todo lo que ofrece, se puede colocar sin problema debajo del monitor y tiene ese acabado limpio, elegante y bastante profesional. No es un dispositivo que quieras esconder, sino más bien lo contrario. Además, transmite solidez. Tiene peso, buenos materiales y esa sensación de producto bien construido que da confianza desde el primer momento.
Y una vez lo tienes colocado en el escritorio, es cuando realmente empieza a cobrar sentido todo lo demás.
¿Por qué es una solución real para ordenar el escritorio?Cuando tu setup empieza a crecer, lo hace en todos los sentidos. Más dispositivos, más almacenamiento, más monitores… y inevitablemente, más cables. Te pongo mi caso de ejemplo: ahora mismo trabajo con tres monitores, varios discos duros con bastante capacidad, tarjetas SD que utilizo de forma habitual y periféricos que están siempre conectados. Antes, todo eso implicaba tener varios dongles, adaptadores y estar constantemente enchufando y desenchufando cosas cada vez que quería mover el portátil o trabajar con otro dispositivo. Con este dock, eso cambia completamente.
Aquí la clave está en la variedad de conexiones que integra. Puedes conectar prácticamente todo desde un único punto: monitores a través de HDMI o DisplayPort, periféricos mediante USB-A, dispositivos más rápidos con USB-C, red por cable con Ethernet, tarjetas SD directamente y, por supuesto, el portátil a través de Thunderbolt.
Al final, lo que consigues es justo lo que muchos buscan: un solo cable al portátil y todo lo demás funcionando. Monitores, almacenamiento, red, teclado, ratón… todo conectado de forma permanente. Y esto no es solo comodidad. También cambia cómo se ve y cómo se siente el escritorio. Pasas de tener cables por todas partes a un entorno mucho más limpio, más ordenado y, aunque parezca una tontería, eso también influye en la concentración cuando trabajas.
Además, hay un detalle que me parece especialmente interesante: este dock permite instalar un SSD M.2 en su interior. Es decir, no solo conectas almacenamiento externo, sino que puedes integrar uno directamente en el propio dispositivo, evitando tener otra carcasa más ocupando espacio.
Cuando ya tienes todo organizado y conectado, es cuando empiezas a notar realmente el siguiente nivel: el rendimiento.
Fluidez, potencia y transferencia de datos: donde marca la diferenciaTrabajar con archivos pesados exige algo más que tener puertos disponibles. Necesitas velocidad, estabilidad y que todo funcione al mismo tiempo sin generar cuellos de botella. Y en este aspecto no se puede pensar en otra conexión que no sea Thunderbolt 5.
Estamos hablando de una conectividad que puede alcanzar hasta 120 Gbps, algo que se traduce en transferencias muy rápidas y, sobre todo, consistentes. En la práctica, esto significa poder mover archivos de varios gigas en cuestión de segundos entre unidades, o trabajar con varios discos a la vez sin notar que el sistema se resiente.
En mi caso, editando vídeo y moviendo archivos grandes, esto se nota bastante. Puedes estar copiando contenido desde una tarjeta SD, moviendo archivos a un SSD externo o trabajando directamente desde varias unidades sin que haya caídas de rendimiento ni comportamientos extraños.
Además, soporta configuraciones de pantalla bastante exigentes, incluso con resoluciones muy altas, y permite mantener varios monitores funcionando sin problema. Eso sí, aquí hay que tener en cuenta que el número de monitores y resoluciones depende también del portátil que utilices, no solo del dock.
Otro punto interesante es la entrega de potencia. Es capaz de suministrar hasta 140W, lo que permite cargar el portátil mientras trabajas con todo conectado, eliminando otro cable más del escritorio.
Por tanto, todo esto se traduce en algo muy concreto: puedes trabajar con varios flujos de datos al mismo tiempo sin preocuparte por el rendimiento. Y cuando tu día a día depende de eso, marca la diferencia.
¿Para quién tiene sentido realmente este dock?Después de ver todo lo que ofrece, creo que aquí es donde hay que ser claros. Este dock está diseñado para un perfil muy concreto de usuario: el de aquellas personas que (como es mi caso) trabajan con varios dispositivos, que manejan bastante almacenamiento, que utilizan varios monitores y que necesitan tener todo conectado de forma permanente.
Básicamente estamos hablando de perfiles dedicados a la edición de vídeo, la fotografía, la gestión de contenido, servidores o cualquier entorno donde haya mucho movimiento de datos encajan perfectamente con lo que ofrece. Claro está que también resulta ideal para quienes han llegado a ese punto en el que su escritorio se ha vuelto un caos de cables y necesitan una solución real y definitiva, no un parche.
En cambio, si tu uso es más sencillo, con dos monitores máximo y un par de dispositivos conectados de vez en cuando, probablemente este dock se te quede grande. No porque no funcione bien, sino porque no vas a aprovechar todo lo que ofrece. Y digo esto porque no es un producto barato, pero tampoco pretende serlo. Está claramente enfocado a un uso más profesional, y eso se refleja tanto en sus capacidades como en su posicionamiento.
Cuando tu escritorio crece, es cuando este tipo de dock empieza a tener sentidoDespués de usarlo durante un tiempo, la sensación que deja este dock es bastante clara: no es un accesorio que vayas a aprovechar desde el primer día si tu setup es sencillo. Pero en el momento en el que empiezas a añadir dispositivos, monitores y almacenamiento, es cuando más valor tiene este dock.
Y es que, justo cuando el escritorio empieza a complicarse es el momento en que un dispositivo así deja de parecer algo opcional y pasa a convertirse en una herramienta clave. No tanto por la cantidad de puertos, sino por la forma en la que reorganiza todo lo que tienes montado.
En mi caso, el salto ha sido evidente. Pasar de depender de adaptadores, de conectar y desconectar discos constantemente o de reorganizar el escritorio cada vez que necesitaba trabajar con otro equipo, a tenerlo todo conectado y funcionando desde un único punto, cambia bastante la experiencia.
No es solo una cuestión de orden, es también de fluidez. De poder centrarte en lo que estás haciendo sin pensar en si te falta un puerto, si tienes que desconectar algo o si el sistema va a aguantar todo lo que tienes conectado.
También hay que decirlo: no es un producto barato, y no está pensado para quien tiene un uso básico. Pero precisamente por eso tiene sentido. Es un dispositivo que encaja en setups más exigentes, donde realmente se le puede sacar partido a todo lo que ofrece. En otras palabras, no es barato pero debes considerar su compra como una inversión que merece su coste.
Al final, este tipo de productos no se valoran tanto por lo que prometen, sino por cómo encajan en tu día a día. Y aquí es donde el UGREEN Maxidok Thunderbolt 5 demuestra que está pensado para algo más que ampliar puertos: está pensado para simplificar un escritorio que se ha ido haciendo demasiado complejo.
Alternativas a KDE Connect para enlazar móvil y ordenador
Si estás harto de pelearte con KDE Connect porque en tu escritorio con Wayland, Hyprland, Linux Mint o incluso una Steam Deck solo ves el mensaje de “dispositivo desconectado” pese a estar emparejado y en la misma Wi‑Fi, no eres la única persona. Cuando necesitas pasar archivos a menudo, recibir notificaciones en el PC o lanzar comandos desde el móvil, tirar de USB o Bluetooth acaba siendo un engorro importante.
La buena noticia es que hoy en día hay un montón de alternativas a KDE Connect para enlazar móvil y ordenador: desde integraciones profundas con GNOME, hasta soluciones P2P ligeras, opciones sin Internet vía Wi‑Fi Direct o herramientas de sincronización continua sin nube. Vamos a repasarlas con calma, explicando para qué sirve cada una, en qué casos brillan más y cómo encajarlas en tu flujo de trabajo diario en Linux (y también en Windows o macOS cuando toca).
Por qué buscar alternativas (o aliados) a KDE ConnectA pesar de que KDE Connect es una auténtica navaja suiza para unir Android y escritorio, hay escenarios en los que no termina de funcionar fino o simplemente no encaja. Usuarios con Linux Mint y Steam Deck, por ejemplo, comentan que logran emparejar, tienen Bluetooth encendido, están en la misma red Wi‑Fi… y aun así solo ven “Dispositivo desconectado”.
Además, cuando compartes archivos con frecuencia, ni el USB ni el Bluetooth resultan cómodos. El primero implica cables (y que el sistema reconozca bien el MTP), y el segundo suele ser lento y algo inestable. Aquí es donde entran en juego las apps dedicadas a la sincronización en red local y las soluciones P2P que hacen el proceso mucho más ágil.
KDE Connect en sí ofrece un montón de funciones: sincronización de notificaciones, transferencia de archivos y enlaces, control multimedia, ejecución de comandos remotos, portapapeles compartido, teclado y ratón remotos, etc. Funciona en KDE Plasma, GNOME y otros escritorios, y se apoya en la red local (normalmente Wi‑Fi) para descubrir y enlazar los dispositivos.
Sin embargo, hay situaciones en las que puede chocar con dependencias, conflictos de red o simplemente no te apetece cargar tu entorno con paquetes de Plasma si usas GNOME Shell. En esos casos, conviene valorar alternativas específicas o complementos (como GSConnect) que aprovechan el mismo protocolo pero se integran mejor en tu escritorio o en tu forma de trabajar.
GSConnect: la opción natural en GNOME ShellSi utilizas GNOME Shell, GSConnect es casi obligatorio. Es una extensión nativa de GNOME que implementa el protocolo de KDE Connect, de forma que no necesitas instalar Plasma ni sus dependencias para disfrutar de la integración con Android.
En el móvil sigues utilizando la app oficial de KDE Connect para Android (disponible en Google Play y F‑Droid) y, en el PC, solo añades GSConnect como extensión. Esto se traduce en una integración muy limpia con GNOME Shell, Nautilus y los navegadores web mediante WebExtensions.
En el día a día, GSConnect te permite compartir archivos, enlaces y texto sin cables, enviar y recibir mensajes, recibir las notificaciones del móvil en tu escritorio, controlar el volumen y el ratón desde el smartphone, y hasta sincronizar el portapapeles en ambos sentidos. También ofrece módulos para montar el sistema de archivos del móvil por SFTP, mandar SMS, localizar el teléfono o ver el nivel de batería.
La comunicación se realiza a través de tu red local, con descubrimiento de dispositivos, solicitud de emparejamiento en ambos lados y cifrado de las comunicaciones. Al tratarse de una extensión, encaja en la bandeja de sistema, las notificaciones y los menús contextuales, con plugins activables para cosas como multimedia, portapapeles, SMS o comandos remotos.
La instalación es sencilla: desde extensions.gnome.org buscas “GSConnect”, la instalas y la activas con la herramienta de extensiones de GNOME. Después, en Android, instalas KDE Connect, abres la app y escaneas la red hasta que aparezca tu PC (con GSConnect); envías la solicitud de emparejamiento y la aceptas en el escritorio. Si no aparece a la primera, muchas veces basta con cerrar sesión en GNOME y volver a entrar.
Para la integración con Nautilus, conviene verificar paquetes como python-nautilus y gir1.2-nautilus-3.0. Puedes comprobar si están instalados con dpkg-query y, si faltan, añadirlos con apt. Luego solo tienes que reiniciar Nautilus (nautilus -q o killall nautilus) para que aparezcan las opciones de “enviar al dispositivo” en el menú contextual.
Entre las funciones más utilizadas destacan: compartir archivos y URL, portapapeles compartido, notificaciones con posibilidad de responder en algunas apps, control de reproductores multimedia (MPRIS2), envío de SMS, comandos remotos personalizados, localizar el teléfono y ver el porcentaje de batería. Todo ello con opciones extra muy prácticas como mensajes de prueba para chequear la conexión, elegir la carpeta de recepción, subcarpetas por dispositivo, atajos de teclado o control de ratón y teclado desde el móvil.
Warpinator: transferencia sencilla para Linux Mint, Steam Deck y AndroidWarpinator es una utilidad creada por el proyecto Linux Mint para enviar archivos y carpetas por la red local de forma muy sencilla. Es de código abierto, tiene comunidad activa y funciona especialmente bien en entornos Mint y derivados, aunque también se puede usar en otros sistemas.
Su filosofía es clara: instalas Warpinator en ambos dispositivos, compruebas que pertenecen al mismo “grupo” y permites el tráfico en el firewall. A partir de ahí, los equipos se descubren mutuamente y puedes mandar archivos arrastrando y soltando, sin nubes ni intermediarios.
Si la detección automática falla, tienes opciones para fijar puertos concretos tanto para registro como para transferencia, cambiar el código de grupo y afinar las reglas del cortafuegos. También admite varias conexiones simultáneas y muestra un icono o código de grupo para evitar que te envíen cosas equipos que no quieres.
En el caso típico de Linux Mint + Steam Deck donde KDE Connect insiste en quedarse en “dispositivo desconectado”, Warpinator suele ser la vía más directa y menos conflictiva. Con que ambos estén en la misma Wi‑Fi, compartan grupo y el firewall no bloquee los puertos, las transferencias fluyen. En Android, puedes usar clientes compatibles disponibles en F‑Droid (por ejemplo “Warpinator para Android”), con lo que el intercambio móvil‑PC se vuelve trivial.
Feem: envíos rápidos sin Internet con Wi‑Fi DirectFeem apuesta por un enfoque diferente: aprovecha Wi‑Fi Direct para enviar archivos sin necesidad de conexión a Internet. No hay servidores externos ni nubes de por medio, todo ocurre de forma local entre tus dispositivos.
Esto tiene varias ventajas: no te comes límites de tamaño ni cuellos de botella por culpa de tu conexión a Internet, y las transferencias grandes (pelis, copias de seguridad, carpetas completas) van mucho más rápidas. El proyecto presume de ser hasta 50 veces más veloz que Bluetooth y, en ciertas condiciones, incluso duplicar en rendimiento a servicios tipo Dropbox.
Las comunicaciones se cifran con TLS, por lo que el contenido va protegido frente a curiosos en la misma red. Si una transferencia se corta, Feem permite reanudar el envío exactamente en el punto en el que se quedó, evitando empezar de cero, algo muy de agradecer con ficheros pesados.
Incluye, además, un pequeño chat integrado entre dispositivos para mandar mensajes, enlaces o notas rápidas mientras estás en sesión. Por privacidad, la app borra automáticamente ese historial a las 48 horas, lo cual viene bien en entornos compartidos o equipos de trabajo donde no quieres dejar rastros eternos.
EasyJoin: estilo Pushbullet, pero centrado en tu red localEasyJoin recuerda bastante a soluciones tipo Pushbullet o Join, pero con una diferencia clave: prioriza la red local y el control de tus datos por encima de la nube. Puedes compartir archivos de forma sencilla entre Android y Linux, y también crear un hotspot desde el propio móvil para montar una red ad hoc y pasar cosas sin conexión a Internet.
Si lo necesitas, EasyJoin también puede establecer conexiones remotas a través de Internet para enviar archivos o mensajes cuando no estás en la misma LAN. Todas las comunicaciones, tanto archivos como mensajes, se protegen con cifrado de extremo a extremo.
Más allá de las transferencias, la app añade funcionalidades muy interesantes: controlar la reproducción multimedia desde el móvil o el escritorio, mandar mensajes P2P entre dispositivos, sincronizar automáticamente el portapapeles y la posibilidad de leer y enviar SMS o gestionar llamadas desde el ordenador. Es decir, una experiencia bastante cercana a “Tu Teléfono” de Microsoft, pero multiplataforma y sin depender del ecosistema de Redmond.
Eso sí, la versión avanzada (EasyJoin – Decentralized link) es de pago de una sola vez, algo a tener en cuenta si priorizas no gastar nada. A cambio, obtienes una solución muy completa y sin suscripciones.
Syncthing: sincronización P2P continua sin nubeCuando lo que buscas no es tanto enviar un archivo puntual, sino mantener carpetas sincronizadas de forma automática entre móvil y PC, Syncthing es uno de los grandes pesos pesados. Es software libre, de código abierto y totalmente descentralizado: no hay servidores centrales, solo dispositivos que se conectan entre sí vía P2P por LAN o Internet.
En Linux se gestiona habitualmente desde su interfaz web, aunque existen GUIs desarrolladas por la comunidad si prefieres algo más gráfico. Cada dispositivo se identifica mediante certificados, y todas las conexiones están cifradas con TLS. Solo quienes tú autorices pueden recibir o enviar datos.
No hay límites artificiales de número de dispositivos o tamaño de archivo, con lo que puedes sincronizar desde documentos pequeños hasta colecciones masivas de fotos y vídeos. Además, incorpora un sistema de versionado de archivos que evita duplicidades absurdas y te permite recuperar versiones antiguas si borras o editas algo por error.
Si lo que quieres es que determinadas carpetas (por ejemplo, fotos, música, documentos de trabajo) estén siempre iguales en tu Linux y en tu Android, sin depender de Google Drive, Dropbox o similares, Syncthing es una de las soluciones más maduras y fiables del panorama.
Send Anywhere: claves de 6 dígitos y enlaces temporalesSend Anywhere se ha hecho un hueco a base de ofrecer una forma muy directa de compartir ficheros: usas una clave de seis dígitos de un solo uso para autorizar cada envío. El emisor genera una clave, el receptor la introduce y listo, archivo en camino.
Si trabajas siempre entre los mismos dispositivos, puedes esquivar esa verificación manual para ir más rápido, manteniendo la comodidad sin repetir el código cada vez. También puedes generar enlaces temporales que permiten descargar el mismo contenido desde varios equipos a la vez.
Estos enlaces tienen fecha de caducidad: al expirar, el contenido deja de estar disponible, lo que ayuda a no dejar “puertas abiertas” más tiempo del debido. Otra ventaja es que, si no quieres o no puedes instalar la app nativa, su interfaz web funciona desde cualquier navegador moderno, lo que salva muchas situaciones rápidas en un PC ajeno.
Send Anywhere mantiene la calidad de los ficheros (no reescala fotos ni machaca vídeos por defecto) y, aunque se apoya en servidores para orquestar el proceso, resulta muy cómodo para compartir de forma puntual con personas o equipos que no comparten tu red local.
AirDroid: gestión integral del móvil desde el PCAirDroid es una de las herramientas más veteranas para gestionar un Android desde el ordenador. Ofrece clientes para distintos sistemas (incluido Linux, aunque a veces vía web) y permite llegar más lejos que una simple transferencia de archivos.
En cuanto a velocidad, promete tasas de hasta unos 20 MB/s en la red local, más que suficiente para mover fotos, documentos o vídeos cortos de manera fluida. Pero lo realmente interesante es que puedes gestionar SMS, llamadas y notificaciones de distintas aplicaciones desde tu PC, algo especialmente útil si quieres usar tu móvil como herramienta de productividad.
Su cliente de escritorio y su interfaz web permiten, dependiendo del plan, reflejar la pantalla del móvil, acceder a sus archivos, instalar o desinstalar apps y hacer copias de seguridad. Si buscas un sustituto de KDE Connect que además se parezca a “Tu Teléfono” de Microsoft, AirDroid es una de las alternativas más completas, con la pega de que parte de sus funciones avanzadas pasan por planes de pago.
Snapdrop: solución web ligera, P2P y cifradaSnapdrop es de esas herramientas que, una vez las descubres, guardas en marcadores para siempre. Se trata de una aplicación web que funciona en cualquier navegador moderno, así que sirve en Linux, Android, Windows, macOS, iOS… lo que se te ocurra.
Utiliza WebRTC para establecer una conexión P2P cifrada entre los dispositivos que están en la misma red. No hace falta registrarse, ni cuentas, ni nada: abres la web en ambos equipos, se detectan mutuamente y arrastras el archivo al icono que representa al otro dispositivo.
Puedes añadir Snapdrop como acceso directo en el escritorio de Linux o en la pantalla de inicio de Android, y activar notificaciones en el navegador para enterarte en cuanto alguien te envía algo. Además del envío de ficheros, acepta mandar texto, perfecto para compartir enlaces o notas rápidas.
Al ir sobre WebRTC, el transporte de datos va cifrado, lo que da un mínimo de tranquilidad incluso en redes compartidas. Si lo que quieres es no instalar absolutamente nada y seguir compartiendo dentro de tu Wi‑Fi, Snapdrop es probablemente una de las alternativas más cómodas que existen.
rquickshare: Nearby Share de Android llevado a Linuxrquickshare es una implementación en Rust de la función Nearby Share (Compartir con Cerca) de Android, pensada específicamente para Linux (y también disponible para macOS). Su meta es ofrecer una experiencia de envío inalámbrico rápida y privada entre Android y PC, sin cables ni nube.
Para descubrir los dispositivos, utiliza mDNS en la red local. El problema es que Android no siempre anuncia correctamente su servicio por mDNS, así que rquickshare recurre a un truco: emite un anuncio BLE (Bluetooth Low Energy) desde el PC para “despertar” al móvil. Una vez que el móvil responde, ya se hace visible por mDNS y se puede completar la detección.
Las transferencias en sí se realizan en P2P sobre tu Wi‑Fi, con el programa residente en segundo plano y un icono en la bandeja de sistema. Así, siempre está listo para enviar o recibir sin que tengas que abrirlo manualmente cada vez.
La instalación recomendada pasa por descargar paquetes precompilados desde GitHub Releases. En Debian/Ubuntu se instala el .deb con dpkg; en Fedora, openSUSE o Red Hat tiras del .rpm con dnf; también hay AppImage para sistemas diversos (solo necesitas darle permisos de ejecución). En Arch/Manjaro, puedes recurrir al AUR con herramientas como paru.
Para el icono de bandeja necesita librerías como libayatana-appindicator o libappindicator3, que suelen instalarse de forma automática. Si al arrancar no lo ves, revisa que el paquete se haya instalado bien y que tu entorno acepte indicadores de app.
Entre los problemas típicos están los de siempre: ambos dispositivos tienen que estar en la misma Wi‑Fi, el Bluetooth debe estar activo en el PC para el “despertar” BLE, y en Android hay que asegurarse de que Nearby Share está habilitado y con visibilidad adecuada. A la hora de probar, es buena idea poner la visibilidad en “Todos” y mantener la pantalla encendida.
Si el PC no detecta el móvil, revisa el firewall (por ejemplo ufw) para no bloquear mDNS ni conexiones entrantes, reinicia rquickshare y comprueba que no queden procesos huérfanos. En algunos equipos con NVIDIA y Wayland, puede ayudar arrancar con una variable como WEBKIT_DISABLE_COMPOSITING_MODE=1. Para archivos grandes, obviamente importa la calidad de la señal Wi‑Fi para evitar cortes y velocidades pobres.
Otras alternativas interesantes para enlazar móvil y ordenadorAdemás de las grandes protagonistas, hay un abanico de herramientas que, según el caso, pueden ser justo lo que necesitas para complementar o sustituir a KDE Connect.
Dukto R6 es una app minimalista y multiplataforma orientada a enviar archivos y textos en la LAN de forma muy sencilla. Tiene una interfaz ultra directa y detección automática de dispositivos, aunque su ritmo de actualizaciones no es tan alto como el de otras opciones más modernas.
NitroShare sigue el mismo espíritu ligero: proporciona envíos rápidos por red local con interfaz clara y sin apenas configuración. Detecta otros equipos que ejecutan NitroShare en la misma red y permite compartir archivos con un par de clics, ideal para entornos mixtos entre Windows, Linux y macOS.
Si lo que buscas es automatizar copias y sincronización un poco a medida, puedes combinar en Android alguna app tipo FileSync con scripts en Linux (bash + rsync, por ejemplo). De este modo creas rutinas programadas que suben o bajan contenido entre dispositivos sin que tengas que intervenir manualmente.
OpenMTP está centrado en conexiones por cable con MTP, sobre todo pensando en macOS, pero también puede mejorar la experiencia de arrastrar y soltar archivos vía USB frente a lo que ofrecen algunos gestores de archivos por defecto. Es útil si prefieres el cable a la Wi‑Fi.
En el terreno móvil más puro, Plasma Mobile propone todo un ecosistema basado en Linux para quienes quieren máximo control y software libre en el teléfono. No es tanto una alternativa directa a KDE Connect, como una plataforma en la que la integración con el escritorio KDE es natural de serie.
LocalSend es una solución 100 % libre, multiplataforma y focalizada en compartir sin Internet mediante red local. Permite descubrir dispositivos de forma automática o mediante QR, sin registros ni servidores externos. Muy en la línea de Feem, pero con licencia abierta.
Para usuarios técnicos, una combinación de Termux + SSH/SCP/rsync en Android convierte el móvil en un pequeño servidor: puedes conectarte desde Linux vía ssh, transferir con scp o rsync, crear túneles y usar autenticación por claves. Es menos amigable visualmente, pero ofrece una potencia brutal para copias de seguridad y automatización.
Otras opciones más específicas son Dmyst (compartición directa entre dispositivos con modelo parcialmente gratuito), mconnect (implementación de KDE Connect en entornos no KDE, pensada para acercar el protocolo a usuarios de GNOME u otros escritorios), HiSuite (la suite oficial de Huawei para gestionar smartphones de la marca) o LanXchange, una app muy ligera y gratuita para enviar archivos en LAN sin configuraciones complicadas.
Cuándo elegir cada herramientaLa elección de la alternativa adecuada depende mucho de tu entorno de escritorio, de si compartes red con tus dispositivos y de cuánto quieras automatizar. Si trabajas en GNOME, GSConnect suele ser la ruta más cómoda para replicar (y mejorar) KDE Connect sin arrastrar dependencias de Plasma.
Cuando tu prioridad es mover carpetas grandes en la misma red con pocos clics, Warpinator o NitroShare son apuestas muy sólidas. En equipos tipo Steam Deck o Linux Mint donde buscas cero fricción, Warpinator casi siempre funciona con poner el mismo grupo y abrir puertos en el firewall.
Si quieres sincronización continua, cifrada y sin nube entre PC y móvil, Syncthing es el rey. Para compartir con varios dispositivos a la vez mediante enlaces temporales o claves de un uso, Send Anywhere encaja de maravilla.
Para transferencias sin Internet aprovechando Wi‑Fi Direct, Feem y LocalSend son opciones excelentes. Si prefieres algo muy integrado con Android y que se parezca a Nearby Share, rquickshare aporta una experiencia bastante fluida en Linux.
Y si lo que quieres es gestionar el móvil casi como si fuera una extensión del ordenador, con SMS, llamadas, notificaciones y pantalla reflejada, AirDroid y alternativas similares ofrecen más funciones de “suite de gestión” que de simple puente de archivos.
Consejos prácticos si KDE Connect se resisteSi quieres seguir con KDE Connect o GSConnect pero ves el clásico aviso de “dispositivo desconectado” aunque aparentemente esté emparejado, conviene revisar varias cosas. Lo primero, que el móvil y el PC estén en la misma red y subred (muchos routers separan 2,4 GHz y 5 GHz en segmentos distintos).
También es importante comprobar que el firewall no está bloqueando los puertos que usa KDE Connect (normalmente del 1714 al 1764 en TCP y UDP). Si usas UFW, puedes abrirlos con reglas específicas y recargar el cortafuegos. En Android, revisa que la app tenga todos los permisos necesarios para acceder a notificaciones, almacenamiento, etc.
En configuraciones como Linux Mint + Steam Deck, donde se busca que todo “simplemente funcione”, Warpinator suele ser la alternativa práctica más rápida: lo instalas en ambos, ajustas el grupo y el firewall, y listo. Cuando no quieres instalar nada en el PC, Snapdrop te saca del apuro directamente desde el navegador.
Conexión por cable, MTP y acceso avanzado en LinuxSi prefieres el cable, puedes conectar un móvil Android a Linux y ponerlo en modo “Transferencia de archivos” (MTP). En muchos casos el gestor de archivos detecta el dispositivo automáticamente, pero a veces es necesario ajustar permisos mediante reglas udev.
Para ello puedes editar un archivo como /etc/udev/rules.d/51-android.rules y añadir una línea que otorgue permisos de lectura/escritura al usuario o al grupo plugdev, usando los idVendor e idProduct que obtienes con lsusb. Después, recargas las reglas de udev y reconectas el teléfono para que el sistema lo monte correctamente.
Ten en cuenta que Android no siempre expone todas las carpetas internas; en ocasiones solo muestra DCIM, Descargas y poco más. Puedes utilizar exploradores de archivos avanzados en el móvil para mover temporalmente archivos “ocultos” a rutas visibles. Otra posibilidad es saltarte MTP y usar FTP/SFTP directamente desde el explorador de archivos de Linux con apps que generen un servidor temporal en el móvil.
Si utilizas iPhone con LinuxCon iPhone la cosa se complica algo más porque no existen herramientas oficiales para Linux como sí ocurre en Windows o macOS, pero hay soluciones comunitarias. Para emparejar, se suele recurrir a utilidades como idevicepair, que permite reconocer el teléfono desde la terminal.
Una vez emparejado, puedes crear un punto de montaje y usar ifuse para montar el sistema de archivos del iPhone en una carpeta, que luego abres desde tu gestor (Dolphin, Nautilus, etc.). Esto no te dará exactamente la misma flexibilidad que con Android, pero permite al menos acceder a parte del contenido y mover archivos.
Opciones remotas sin complicarte demasiadoSi solo quieres pasar unas fotos o vídeos puntuales sin liarte a configurar nada, contar con servicios web y nubes sigue siendo muy socorrido. AirDroid, por ejemplo, te permite instalar la app en el móvil y luego acceder a una web donde gestionas archivos, notificaciones e incluso la pantalla del teléfono.
También puedes recurrir a Google Drive, Google Fotos, Dropbox, iCloud o similares: subes desde el móvil, abres la misma cuenta en el navegador o cliente de escritorio y descargas en el PC. No es la vía más rápida si el archivo es grande y tu conexión no sobra, pero es probablemente la más simple cuando estás lejos de la misma red local.
Problemas típicos al conectar móvil y LinuxUna parte de los quebraderos de cabeza vienen de que muchos fabricantes no ofrecen sus herramientas oficiales para Linux. Suites como iTunes, Samsung Kies o gestores propios de algunas marcas solo están disponibles para Windows y macOS, lo que limita funciones avanzadas como actualizaciones, flasheo de firmware o copias de seguridad completas.
Esto lleva a que algunos usuarios opten por conectar el móvil a un PC Windows o macOS cuando necesitan algo muy específico que Linux no cubre bien. Si te da por cambiar la ROM del teléfono para “solucionar” estos problemas, recuerda que puedes perder soporte del fabricante y garantía, así que conviene pensárselo bien.
Hoy por hoy, sin embargo, la combinación de herramientas como KDE Connect/GSConnect, Warpinator, Syncthing, Snapdrop, Feem, EasyJoin, rquickshare y compañía permite cubrir prácticamente cualquier escenario: desde una sincronización P2P cifrada y sin nube, hasta envíos web rápidos, pasando por chats efímeros, enlaces temporales o gestión casi completa del dispositivo desde el escritorio. El truco está en elegir en función de tu entorno (KDE, GNOME u otro), de si quieres instalación cero o no te importa añadir una app más, y de si prefieres automatizar sincronización en segundo plano o seguir enviando archivos bajo demanda cuando lo necesitas.
Usa tu móvil como periférico para controlar tu Smart TV
Hoy en día, usar el móvil como periférico para controlar tu Smart TV se ha convertido en algo tan normal que muchos ya apenas tocan el mando a distancia clásico. Tu teléfono está siempre contigo, tiene pantalla táctil, conexión a Internet y un montón de sensores, así que tiene todo el sentido del mundo aprovecharlo para gestionar el televisor y el resto del ecosistema multimedia de casa.
Además, convertir el móvil en mando no solo sirve para cambiar de canal o subir el volumen. La integración entre smartphone y televisor abre la puerta a funciones avanzadas: control por voz, escritura rápida para buscar en apps de streaming, envío de contenido, e incluso alternativas para teles antiguas que no tienen Wi-Fi, gracias a los infrarrojos o a mandos universales. Vamos a verlo todo con calma y al detalle.
Por qué tiene sentido usar tu móvil como mando del televisorLa primera gran ventaja es evidente: te ahorras depender de un mando a distancia físico que siempre se pierde, se queda sin pilas o se rompe en el peor momento. El teléfono lo llevas encima, lo recargas a diario y rara vez desaparece entre los cojines del sofá.
Otro punto clave es que tu móvil concentra en un solo dispositivo el control de todo el entretenimiento: televisor, aplicaciones de streaming, sistema de sonido, receptores y otros cacharros conectados. En lugar de tener varios mandos desperdigados, centralizas la gestión en el smartphone y simplificas muchísimo el uso diario.
Además, las aplicaciones de control remoto suelen ofrecer funciones que un mando clásico ni sueña tener: teclado completo para escribir títulos, buscador integrado, acceso rápido a apps instaladas, control por voz, panel táctil tipo touchpad para moverte por menús y, en muchos casos, atajos personalizados.
No hay que olvidar que, en la mayoría de hogares, el móvil ya es el centro de la vida digital: lo usas para redes sociales, correo, home banking, fotos, domótica… Integrar el televisor en ese flujo hace que todo sea más fluido. Pasas de estar viendo algo en el móvil a lanzarlo a la tele, o al revés, en cuestión de segundos.
Por último, hay una cuestión de compatibilidad. La gran mayoría de Smart TV modernas y smartphones actuales incluyen Wi‑Fi o Bluetooth, lo que facilita el emparejamiento sin necesidad de cables ni accesorios raros. En muchos casos, basta con instalar una app, conectar ambos a la misma red y listo.
Requisitos básicos para usar el móvil como periférico de tu Smart TVAntes de ponerte a descargar aplicaciones a lo loco, conviene entender qué necesitas exactamente. El requisito número uno es que televisor y móvil sean compatibles con alguna de las tecnologías que permiten la conexión: normalmente Wi‑Fi o Bluetooth.
En los modelos más recientes de televisor, el Wi‑Fi viene de serie y se integra con la aplicación oficial del fabricante. Marcas como Samsung, LG, Sony, Philips, Xiaomi o Hisense ofrecen sus propias apps en Google Play Store o App Store, pensadas para controlar modelos concretos de su catálogo.
Esas aplicaciones oficiales suelen ser la opción más recomendable porque se comunican directamente con el firmware de la tele, detectan automáticamente el dispositivo en la red y exponen todas las funciones disponibles: cambio de canal, volumen, entrada HDMI, navegación por menús y control de apps de streaming.
En el lado del smartphone, lo ideal es que disponga de Android o iOS actualizado y conectividad Wi‑Fi estable. Para el emparejamiento por Bluetooth, tendrás que tener el módulo de Bluetooth activado en ambos dispositivos y que la tele soporte esa función en su menú de ajustes.
Si tu televisor es más antiguo y no cuenta con Wi‑Fi ni Bluetooth, todavía hay opciones. Algunos móviles viejos incorporan un emisor de infrarrojos que permite imitarlos mandos clásicos. En este caso no hace falta red inalámbrica; la comunicación se hace directamente por IR, igual que el mando que traía la tele.
Cómo configurar tu móvil como mando a distancia por Wi‑FiPara la mayoría de usuarios con una Smart TV moderna, la solución más sencilla y fiable es el control remoto por Wi‑Fi usando la app oficial del fabricante del televisor. El proceso es bastante similar independientemente de la marca.
Lo primero es descargar la aplicación correspondiente desde Google Play Store o App Store. Busca el nombre de la marca de tu tele seguido de «remote» o «control» y verás la app oficial. Instálala como cualquier otra aplicación.
A continuación, asegúrate de que tanto el móvil como la Smart TV están conectados a la misma red Wi‑Fi. Es un punto básico: si cada uno está en una red distinta o la tele está conectada por cable a otro router, la app no la encontrará.
Al abrir la aplicación por primera vez, esta suele buscar automáticamente dispositivos compatibles en la red. En pantalla aparecerá una lista de televisores detectados. Selecciona tu modelo concreto; si tienes varias teles, fíjate en el nombre con el que aparece cada una.
En muchos casos, el televisor mostrará un código de emparejamiento en la pantalla para confirmar que eres tú quien intenta conectarse. Introduce ese código en la app del móvil y valida. Es un paso de seguridad sencillo pero importante.
Una vez hecho el emparejamiento, tu móvil pasa a funcionar como un mando a distancia completo. Desde la app podrás cambiar de canal, subir o bajar volumen, apagar y encender la tele (en los modelos compatibles), moverte por los menús, abrir Netflix, controlar YouTube o cualquier plataforma instalada y, en algunos casos, escribir texto usando el teclado del teléfono.
En bastantes modelos también se integra la búsqueda por voz directamente desde el micrófono del móvil. Pulsas el icono de micro en la app, dices el nombre de una serie o película y la orden se envía al televisor, que realiza la búsqueda en las aplicaciones compatibles.
Emparejar el móvil con la tele mediante BluetoothEn determinados televisores recientes es posible usar el móvil como mando o periférico mediante Bluetooth, sin depender de que haya una red Wi‑Fi disponible. Es una opción interesante si tu router está lejos, si la Wi‑Fi va justa o si quieres montar el televisor en un entorno sin conexión a Internet.
El punto de partida es comprobar en el menú de ajustes del televisor si dispone de opciones de Bluetooth para dispositivos externos. Suele aparecer como «Bluetooth», «Mandos y accesorios» o algo similar. Ahí es donde se activan y gestionan las conexiones.
En tu móvil, activa también el Bluetooth desde la barra de ajustes rápidos o el menú de configuración. Es importante que el móvil sea visible para otros dispositivos, al menos durante el proceso de emparejamiento, para que la tele pueda detectarlo.
Dentro de la configuración del televisor, elige la opción de añadir o vincular un nuevo dispositivo Bluetooth. El tele empezará a buscar lo que tenga cerca. En ese momento, selecciona tu smartphone cuando aparezca en la lista de dispositivos detectables.
En función de la marca, el sistema puede pedirte confirmar un PIN o aceptar una solicitud de emparejamiento en el móvil. Acepta en ambos lados y espera unos segundos hasta que la tele indique que el dispositivo ha quedado vinculado.
A partir de ahí, la funcionalidad concreta dependerá del modelo, pero en general podrás usar el móvil como una especie de mando, puntero o panel táctil, además de otras funciones como enviar audio del televisor al teléfono o viceversa. Aunque no es tan universal como el método por Wi‑Fi, para ciertas situaciones viene de maravilla.
Alternativa sin Wi‑Fi: usar infrarrojos en teles antiguasSi tienes un televisor veterano sin Wi‑Fi y sin capacidades “inteligentes”, aún no está todo perdido. Los infrarrojos pueden sacarte del apuro si cuentas con un móvil compatible o con dispositivos externos diseñados para ello.
Tradicionalmente, los mandos a distancia se han basado en un emisor de infrarrojos que manda señales a un receptor en el propio televisor. Algunos teléfonos móviles, sobre todo de hace unos años, incorporan ese mismo tipo de emisor, lo que les permite replicar el comportamiento de un mando clásico.
Para poder usar el móvil como mando por infrarrojos, es imprescindible que el dispositivo disponga de un transmisor IR físico. Esto lo solemos ver en muchos smartphones Android antiguos o de ciertas marcas que aún lo mantienen, pero los modelos más modernos y prácticamente todos los iPhone han abandonado ese componente.
Si tu móvil sí cuenta con IR, el siguiente paso es instalar una aplicación de control remoto con soporte para infrarrojos. Estas apps traen una base de datos con perfiles para miles de televisores y otros aparatos, de modo que el programa envía la misma señal que enviaría el mando original.
En la configuración inicial, tendrás que seleccionar el fabricante y, si es posible, el modelo concreto de tu televisor. La app te irá guiando con pequeñas pruebas: pulsar un botón virtual de encendido, volumen o canal y comprobar que la tele responde. Cuando todo funciona, el móvil queda listo como mando IR.
Este enfoque es especialmente útil con televisiones más antiguas que no tienen Wi‑Fi ni Bluetooth, ya que no necesitas red inalámbrica de ningún tipo. El móvil se comunica directamente con el televisor a través del haz de infrarrojos, igual que hacía el mando original, siempre que apuntes en la dirección correcta y sin obstáculos.
Eso sí, conviene recalcar que la mayoría de smartphones Android modernos y los iPhone ya no traen emisor de infrarrojos. Si estás pensando en reutilizar un viejo móvil que tengas por casa para esta tarea, puede ser un uso perfecto para darle una segunda vida como mando fijo del salón.
Mandos universales como complemento al móvilHay ocasiones en las que quizá no te interese depender solo del teléfono. Si quieres una solución física polivalente, los mandos a distancia universales siguen siendo una gran opción, y pueden convivir sin problema con el control a través del móvil.
Un mando universal te permite controlar varios aparatos distintos con un solo dispositivo: el televisor, el sistema de sonido, el receptor de TDT o satélite, e incluso otros equipos de entretenimiento. Así evitas tener la mesa llena de mandos distintos y reduces el caos en el salón.
La gran ventaja es que configurar un mando universal no requiere tener el mando original. El proceso suele llevar apenas unos minutos y se basa en introducir códigos según la marca y tipo de dispositivo, o bien en un sistema de aprendizaje en el que el mando universal copia las señales de otro.
Firmas especializadas, como por ejemplo Hama u otras similares, ofrecen mandos universales compatibles con una amplísima gama de televisores y equipos de audio y vídeo. Una vez configurados, funcionan como cualquier mando clásico, pero concentrando el control de todo en un solo aparato.
Combinando un mando universal con las aplicaciones móviles, consigues un sistema doble muy práctico: si no tienes el móvil a mano, tiras del mando físico; si el mando se pierde o se queda sin pilas, puedes tirar de la app del smartphone mientras tanto.
Ventajas reales de usar el móvil como control remotoMás allá de lo llamativo que pueda sonar, usar el móvil como mando tiene ventajas muy tangibles en el día a día. La primera, como ya hemos comentado, es la comodidad de no depender de un solo mando físico que se pierde o se rompe.
Otra ventaja importante es que el móvil aporta funciones extra que hacen la navegación mucho más fluida. Escribir el nombre de una serie en un teclado numérico de mando clásico es un suplicio; con el teclado del smartphone lo haces en segundos y sin desesperarte.
También se gana en personalización. Muchas apps permiten reorganizar botones, crear accesos directos o ajustar la interfaz para que tengas a mano justo lo que más usas: tus plataformas favoritas, el cambio rápido de HDMI, el control del sonido o los atajos de búsqueda.
Otro punto interesante es que se reduce la dependencia de pilas desechables. Los mandos clásicos suelen tirar de pilas AA o AAA que hay que ir cambiando cada cierto tiempo. El móvil, en cambio, ya lo recargas de forma habitual, así que eliminas esa molestia del mantenimiento.
Por último, el control desde el móvil se integra muy bien con otros dispositivos inteligentes del hogar. Si en la misma app o en apps relacionadas tienes luces, enchufes, barras de sonido o altavoces conectados, puedes orquestar todo desde el smartphone para crear una experiencia de cine en casa bastante completa.
Más allá de la tele: otros usos del móvil como herramienta multifunciónLa posibilidad de manejar la Smart TV es solo una pieza del puzle. El móvil ha dejado de ser un simple teléfono para convertirse en una navaja suiza tecnológica capaz de asumir tareas que hace unos años requerían varios aparatos distintos.
Por ejemplo, con las apps adecuadas puedes usar el móvil como escáner de documentos. Simplemente apuntas la cámara a facturas, contratos o recibos, la aplicación corrige la perspectiva y el contraste, y genera un PDF o una imagen bien recortada lista para archivar o enviar.
Otro uso cada vez más extendido es el de traductor en tiempo real. Gracias a la combinación de cámara, micrófono e inteligencia artificial, puedes traducir textos impresos o conversaciones sobre la marcha: señalas un cartel en otro idioma y ves la traducción superpuesta en la pantalla, o mantienes una charla con alguien usando el móvil como intérprete improvisado.
En el terreno de la movilidad, el GPS del smartphone es ya una herramienta imprescindible. No solo para ir en coche, sino también para rutas de senderismo, recorridos en bici, localizar transporte público en tiempo real o compartir tu ubicación con amigos y familiares cuando quedáis en un sitio que no conocéis.
En casa, los móviles se han convertido en el centro de control de dispositivos inteligentes: luces regulables, termostatos, cámaras de seguridad, enchufes Wi‑Fi, persianas motorizadas y un largo etcétera. Desde el sofá puedes atenuar las luces para ver una película, subir la temperatura del salón o echar un ojo a la cámara de la puerta.
En cuanto a salud y deporte, el móvil, combinado con sus sensores y apps especializadas, actúa como medidor de actividad física. Cuenta pasos, calcula distancias y calorías, registra el ritmo cardíaco en combinación con wearables y analiza patrones de sueño, ofreciendo estadísticas y recordatorios para mantenerte activo.
Y si trabajas con presentaciones, el smartphone también puede funcionar como mando a distancia para diapositivas. Mediante Wi‑Fi o Bluetooth te conectas al ordenador y pasas las diapositivas desde el teléfono, sin necesidad de estar pegado al portátil durante una charla o reunión.
Todo esto refuerza la idea de que usar el móvil como periférico para la tele es solo un ejemplo más de su papel como centro de mando del día a día. Cuantas más funciones integras en el smartphone, menos cacharros necesitas y más sencilla se vuelve tu rutina tecnológica.
Al final, tener el televisor, los dispositivos inteligentes del hogar y tus herramientas de trabajo o estudio conectados al móvil hace que todo encaje mejor. Centralizar el control en un solo dispositivo agiliza las tareas cotidianas, reduce el número de mandos y aparatos dispersos por casa y aprovecha la potencia que ya llevas siempre en el bolsillo.
Cómo ampliar el Wi-Fi de tu casa usando tu propio teléfono
Si tienes zonas de tu casa donde la señal inalámbrica llega con cuentagotas, no eres la única persona al la que le pasa. Muchas veces el router de la operadora se queda corto y, para que todo funcione como debe, parece que la única opción es gastar dinero en repetidores, PLC o sistemas WiFi Mesh. Pero hay un truco bastante majo: aprovechar el móvil, incluso uno viejo que tengas en un cajón, para estirar la cobertura sin comprar nada.
La idea es sencilla: usar el smartphone como si fuera un pequeño punto de acceso que reciba Internet (por WiFi o por datos móviles) y lo vuelva a emitir. Con esto puedes llevar la red WiFi a habitaciones donde antes no llegaba, mejorar la conexión de una Smart TV o enchufar dispositivos de domótica que están demasiado lejos del router. No es magia ni perfecto, pero para muchas situaciones del día a día funciona sorprendentemente bien.
Por qué tiene sentido usar tu móvil para ampliar el WiFiUn móvil moderno es, al final, un pequeño ordenador con antenas WiFi bastante capaces. La mayoría permiten compartir conexión tanto de datos móviles como de WiFi, así que podemos usarlos como puente entre el router y los dispositivos que se quedan sin señal. Es especialmente útil en casas grandes, viviendas con paredes gruesas, segundas residencias con routers antiguos o alojamientos turísticos donde el WiFi es más bien justito.
En muchos alojamientos pasa lo de siempre: la descripción dice que hay Internet, pero luego descubres que solo hay cobertura pegado al router. El salón tiene conexión, pero los dormitorios, el balcón o el jardín se quedan fuera de juego. En esos casos, colocar el móvil en una zona intermedia que aún reciba bien la señal y usarlo como repetidor puede salvarte la escapada y evitar conectarte a redes WiFi inseguras, sin tener que discutir con la persona propietaria ni comprar un extensor específico.
Además, hay otros escenarios donde repetir WiFi con el móvil es genial: cuando estás en una red que solo admite un dispositivo (típico de algunos hoteles, campus o aeropuertos), cuando la red disponible es solo de 5 GHz y tienes aparatos que solo funcionan a 2,4 GHz o cuando quieres que otro dispositivo aproveche la VPN que llevas configurada en el teléfono sin poder instalarla directamente en él.
Otra ventaja es que puedes reutilizar ese móvil antiguo que ya no usas. Aunque no tenga tarjeta SIM, si es relativamente moderno y puede conectarse a WiFi, puede servir como repetidor fijo enchufado a la corriente en una zona concreta de la casa. Así no castigas la batería de tu smartphone principal, sigues usando el tuyo para whatsapps, fotos y redes, y el otro hace de puente para el resto de la familia.
Eso sí, hay que ser realistas: un móvil no está diseñado para ser repetidor 24/7. Tendrá menos alcance y potencia que un repetidor WiFi dedicado o un sistema Mesh, y ni de lejos la misma estabilidad. Pero como solución puntual o de emergencia, o incluso como apaño semi-permanente en ciertos casos, puede ir más que sobrado.
Usar un móvil como repetidor WiFi: cómo funciona y qué necesitasLa clave está en que el smartphone sea capaz de conectarse a una red WiFi y, a la vez, crear su propia red inalámbrica. En muchos Android recientes, esta función viene integrada en el sistema dentro de las opciones de Zona WiFi, Hotspot o Compartir Internet. En iPhone, de momento, solo se puede compartir datos móviles, no repetir otra red WiFi.
Cuando activas la zona WiFi en Android mientras estás conectado al WiFi de casa, el teléfono recibe Internet del router y, simultáneamente, emite una nueva red con su propio nombre (SSID) y contraseña. Los dispositivos que se conecten a esa nueva red navegarán como si se hubieran conectado directamente al router, pero en realidad estarán pasando por el móvil, que actúa como repetidor inalámbrico improvisado. Si quieres comprobar la calidad de la conexión, puedes usar un medidor de velocidad de red en tiempo real para ver qué rendimiento obtienes.
Ten en cuenta un detalle importante: esta técnica no replica el nombre de la red original. Es decir, el router seguirá emitiendo su WiFi habitual, y el móvil creará otra red diferente. Tendrás, por ejemplo, «MiCasa» como red del router y «MiCasa-puente» como red del móvil. Los aparatos que quieras mejorar tendrás que conectarlos a ese segundo WiFi.
En modelos de Android más antiguos, el sistema desconecta el WiFi en cuanto activas el punto de acceso, obligándote a usar datos móviles. En esos casos, puedes recurrir a apps como NetShare o WiFi Repeater, que permiten compartir WiFi creando otro WiFi, incluso en versiones muy viejas (Android 4.x en adelante) y con o sin permisos root, según la app.
La configuración de estas aplicaciones suele ser bastante simple: seleccionas la red que quieres repetir, la aplicación genera un nuevo SSID y una contraseña, e incluso te ofrece un código QR para conectar otros móviles sin teclear nada. En algunos casos tendrás que ajustar parámetros de proxy en los dispositivos que se unan para que haya conectividad real, pero las propias apps suelen guiarte paso a paso.
Configurar el móvil como repetidor: ajustes clave de seguridad y bandasSea usando la función nativa de Android o una app externa, hay varios ajustes que conviene revisar. Lo primero es el nombre de la red (SSID) y la contraseña que va a emitir el teléfono. Puedes quedarte con el nombre por defecto o poner uno reconocible, pero evita usar uno idéntico al del router para no liarte a la hora de conectar los dispositivos.
La contraseña debe ser fuerte: nada de cosas como «wifi1234» o similares. Es recomendable usar una clave larga con letras, números y símbolos. Si de verdad quieres poner algo fácil de recordar para familiares o visitas, al menos huye de combinaciones obvias. Lo importante es que, por poco seria que parezca la red, nunca la dejes abierta sin clave, porque cualquiera podría conectarse y saturar tu conexión o, peor, hacer un uso malintencionado.
En cuanto a la seguridad, la mayoría de móviles permiten elegir entre WPA2-Personal y WPA3-Personal, e incluso combinaciones mixtas WPA2/WPA3. La opción más compatible es WPA2, que funcionará con prácticamente cualquier aparato. Si todos tus dispositivos son recientes, puedes activar WPA3 para ganar seguridad adicional, aunque en muchos casos con WPA2 vas sobrado para un uso doméstico.
Otro punto relevante es la banda de frecuencias en la que el móvil emitirá. Muchos smartphones de gama media y alta son capaces de trabajar tanto en 2,4 GHz como en 5 GHz, pero no suelen poder usar ambas bandas a la vez para la red que crean. Tendrás que elegir: o 2,4 GHz, o 5 GHz.
La banda de 2,4 GHz tiene menos velocidad pero llega más lejos y atraviesa mejor las paredes. Es la más recomendable si vas a conectar dispositivos antiguos o de domótica (bombillas, enchufes, cámaras simples, sensores), ya que muchos de ellos solo soportan esa frecuencia. También te conviene si el móvil que hace de repetidor va a estar algo alejado de los aparatos que se conectan.
La banda de 5 GHz, por su parte, ofrece una velocidad mucho mayor y menos interferencias, pero es más sensible a la distancia y obstáculos. Para un uso típico de tethering, donde el móvil repetidor y los dispositivos están bastante cerca, suele ser la mejor opción: permite aprovechar mejor la conexión original y tener una experiencia más fluida con streaming, videollamadas o descargas.
En los ajustes de Zona WiFi también puedes definir comportamientos como el apagado automático del hotspot cuando no haya dispositivos conectados, el límite máximo de usuarios simultáneos o si quieres ocultar el SSID para que no aparezca en los listados de redes visibles. Todo esto ayuda a tener más control y evitar que el móvil esté emitiendo sin sentido cuando nadie lo está aprovechando.
Compartir datos móviles con un teléfono viejo como si fuera un routerOtra forma muy práctica de ampliar la conectividad en casa (o fuera de ella) es aprovechar un móvil viejo con una SIM adicional. En lugar de repetir el WiFi del router, este teléfono se conecta a Internet mediante 4G o 5G y comparte esa conexión creando su propio punto de acceso WiFi, igual que haría un router de viaje.
Este método es muy útil cuando en una zona concreta de la vivienda el WiFi de casa no llega, pero sí hay buena cobertura móvil. Puedes colocar ahí el smartphone antiguo, enchufarlo a la corriente, meterle una tarifa de datos barata o incluso una eSIM, y dejarlo funcionando como punto de acceso dedicado para dispositivos de domótica, una Smart TV, un ordenador o cualquier aparato sin SIM propia, o incluso convertirlo en una cámara de seguridad si le das otro uso.
Configurarlo suele ser tan simple como ir a Ajustes, entrar en el apartado de Conexiones, Red e Internet o similar, y activar la opción de «Zona Wi-Fi», «Punto de acceso» o «Compartir Internet». Ahí defines nombre y contraseña de la red, eliges si compartes por WiFi, Bluetooth o USB (lo normal es WiFi) y, en muchos modelos, qué banda de frecuencia usar.
En iPhone, la funcionalidad de compartir datos móviles con otros dispositivos está disponible desde hace años y se llama «Compartir Internet». En Android es rarísimo encontrar hoy en día un móvil que no tenga tethering; aunque la ruta exacta cambie según la capa (Samsung, Xiaomi, Pixel, etc.), siempre encontrarás algún menú para crear un punto de acceso personal inalámbrico.
Compartiendo datos es todavía más importante cuidar la seguridad, porque si alguien se cuela en tu red puede fundirse tu bono de gigas en un rato, y conviene aprender a reducir el consumo de datos móviles en servicios como YouTube y evitar sorpresas en la factura. Asegúrate de usar WPA2 o WPA3, contraseña robusta y, si es posible, limita el número de dispositivos que se pueden conectar. Algunas operadoras permiten tethering libremente; otras lo limitan o lo prohíben en ciertas tarifas, especialmente en algunas eSIM internacionales, así que conviene revisar las condiciones antes de depender de ello.
Ventajas de usar el móvil como repetidor o punto de accesoLa mayor virtud de esta solución es el coste. Si ya tienes un smartphone en casa que no usas, el precio de montar un «repetidor» es literalmente 0 €. No hay que comprar hardware nuevo ni esperar a que llegue, y en una casa de vacaciones o un piso de alquiler temporal, puede ahorrarte discusiones y dolores de cabeza.
También es un método muy rápido de poner en marcha. En pocos toques en los ajustes puedes tener una nueva red WiFi activa, cambiar su nombre, su contraseña y encenderla o apagarla según te convenga. Es perfecto para casos puntuales: una maratón de series en el dormitorio, una sesión de teletrabajo improvisada en la terraza o un par de días en una cabaña con un router prehistórico.
Otra ventaja clara es la versatilidad. Cualquier dispositivo con WiFi puede conectarse a esa red creada por el móvil: portátiles, tablets, consolas, Smart TV, reproductores multimedia, gadgets raros de domótica… aunque el teléfono no ofrezca una configuración súper avanzada ni doble banda simultánea, como mínimo te permite mantener online un buen abanico de equipos.
Si viajas al extranjero, muchos usuarios utilizan eSIMs de datos que permiten hacer tethering (por ejemplo, ciertas tarjetas pensadas para turismo digital). Con este tipo de tarjetas puedes compartir tu conexión con varios aparatos a la vez, algo especialmente cómodo si tu tablet o tu portátil no tienen ranura para SIM o eSIM propia.
Por último, usar un segundo móvil exclusivamente como puente tiene un punto muy práctico: puedes dejarlo fijo en una ubicación estratégica y olvidarte de tocarlo, mientras sigues usando tu teléfono habitual con total normalidad, sin sobrecargarlo de batería ni calor constante.
Inconvenientes y limitaciones de usar el móvil como ampliador de WiFiNo todo es perfecto, claro. El principal talón de Aquiles de esta técnica es la batería del smartphone. Tener el WiFi continuamente activo, recibiendo y emitiendo señal, hace que el consumo se dispare y que el terminal se caliente más de la cuenta. Si vas a usar el móvil como repetidor durante horas, prácticamente es obligatorio mantenerlo enchufado.
Y aquí llega otro problema: las baterías sufren cuando están muchas horas clavadas al 100 % de carga. Si vas a tener un teléfono enchufado día y noche actuando como punto de acceso, su batería se degradará mucho más rápido. Por eso la recomendación habitual es reservar esta función para un móvil viejo al que ya no le tengas demasiado cariño, y no para tu teléfono principal de uso diario.
Algunas personas recurren a enchufes inteligentes para automatizar la carga y evitar que esté a tope todo el tiempo, pero es un apaño, no una solución perfecta. De todos modos, si se trata de un terminal que iba a estar criando polvo en un cajón, que su batería termine algo tocada no debería ser el fin del mundo.
Otra limitación es la cobertura. Un smartphone, por diseño, suele tener pocas antenas y muy pequeñas, pensadas para dar servicio a un usuario cercano. Un repetidor dedicado o un router decente ofrecen, por norma general, mejor alcance y estabilidad. Aun así, como el móvil es portátil, puedes acercarlo mucho a los dispositivos que quieras conectar y compensar en parte esa falta de potencia moviéndolo de sitio.
Tampoco tendrás doble banda simultánea ni funciones avanzadas habituales de los sistemas Mesh: sin roaming transparente, sin gestión inteligente de canales, sin priorización de tráfico, etc. Es un puente sencillo, sin grandes florituras. Además, si usas datos móviles, tendrás que vigilar muy de cerca el consumo, porque un portátil o una Smart TV pueden ventilarse tus gigas en una tarde de streaming en alta calidad.
En redes muy limitadas (por ejemplo, WiFi de hotel con poco ancho de banda) repetir la señal con el móvil significa que repartes una tarta ya de por sí pequeña entre más comensales. Cuantos más dispositivos conectes al hotspot, más notarás la bajada de velocidad. Para mensajería, navegación ligera o trabajo ofimático basta, pero si varios queréis Netflix en HD a la vez, la cosa se complica.
Repetidores WiFi y sistemas Mesh: cuándo merece la pena comprar unoSi después de probar con el móvil ves que la cosa se queda corta o que lo necesitas todos los días, quizá te interese dar el salto a un repetidor WiFi o un sistema WiFi Mesh de calidad. Estos dispositivos están diseñados específicamente para ampliar la cobertura inalámbrica, con antenas más potentes, hardware preparado para estar encendido 24/7 y funciones avanzadas de gestión de la red.
A día de hoy es muy recomendable que el repetidor o sistema Mesh sea compatible con WiFi 6 (802.11ax). Esta norma permite mayores velocidades, mejor gestión cuando hay muchos dispositivos conectados y una eficiencia superior respecto a versiones anteriores. Eso sí, para aprovecharlo del todo, tus móviles, portátiles y televisores deberían soportar también WiFi 6, aunque incluso con aparatos WiFi 5 se notan mejoras de estabilidad.
Otro detalle interesante es que el repetidor tenga puertos Ethernet Gigabit, especialmente si quieres conectar por cable una Smart TV, una consola o un ordenador de sobremesa en una habitación alejada del router. Así podrás obtener hasta 1 Gbps simétrico en la práctica, siempre que tu conexión contratada lo permita.
Marcas como AVM Fritz! o similares ofrecen repetidores y sistemas Mesh de doble banda con buena potencia y software bastante pulido, capaces de manejar varios dispositivos conectados de forma simultánea sin saturarse. Si en casa sois varios consumiendo streaming, juegos online, videollamadas y nube, un equipo de este tipo a menudo marca una gran diferencia respecto al router básico de la operadora.
Eso sí, incluso con un buen repetidor, la ubicación sigue siendo crítica. Este aparato necesita recibir suficiente señal del router principal para después distribuirla; si lo colocas demasiado lejos, lo único que harás será repetir una señal pobre. Lo ideal es situarlo más o menos a medio camino, en un punto donde todavía tengas buena cobertura, y desde ahí alimentar las zonas más complicadas. Lo mismo aplica si usas un móvil viejo como repetidor WiFi inalámbrico.
Problemas habituales al usar un móvil como repetidor y cómo paliarlosCuando se recurre a un teléfono viejo para hacer de repetidor, pueden aparecer ciertos problemas. Uno bastante común es que la opción de compartir WiFi no aparezca en los ajustes o esté muy limitada. Esto pasa sobre todo en móviles con versiones muy antiguas de Android, donde el tethering solo permite compartir datos móviles y no repetir otra WiFi.
Para que tenga sentido, conviene usar un smartphone que no tenga más de 6 o 7 años. Con modelos exageradamente antiguos, además de funciones recortadas, te encontrarás con hardware poco capaz de aguantar varias horas emitiendo señal. Es típico que el móvil se caliente, se ralentice, se reinicie o simplemente deje de compartir la conexión de forma aleatoria.
Otro fallo bastante frecuente son las desconexiones repentinas. Muchas veces no es problema de la red, sino de que el teléfono entra en modo ahorro de energía o se queda sin batería. También puede influir un sobrecalentamiento del terminal: si está en una zona con mala ventilación, con la pantalla encendida y enchufado mientras hace de hotspot, es normal que la temperatura suba y el sistema se proteja cortando funciones.
Antes de echarle la culpa al tethering, asegúrate de que el móvil se conecta de forma estable a la red WiFi del router. Si ya de por sí tiene cortes con la red original, lo que repita será igual o peor. A veces, actualizar el sistema operativo a la última versión disponible, reiniciar el dispositivo o incluso arrancarlo en modo seguro para descartar conflictos con otras apps ayudan a que la opción de compartir WiFi funcione como toca.
En cuanto a la velocidad, hay que asumir que un móvil usado como puente nunca tendrá el mismo rendimiento que un buen repetidor. Para mejorar al máximo lo que da de sí, procura colocarlo en un punto donde reciba muy buena señal del router y, a la vez, esté cerca de los dispositivos que se van a conectar. A veces, moverlo un par de metros marca mucha diferencia.
Cuando se usan aplicaciones tipo WiFi Repeater o NetShare en móviles antiguos, puede pasar que, aunque te conectes a la red que crea el teléfono, no tengas acceso a Internet hasta que configuras un proxy manual con la IP y el puerto que indica la app. Es un paso que muchos usuarios se saltan por desconocimiento. Conviene leer bien las instrucciones de la aplicación y seguirlas al pie de la letra para evitar quebraderos de cabeza.
Aun con todas estas pegas, aprovechar un móvil viejo como repetidor o punto de acceso puede sacar de muchos aprietos: desde poder trabajar en una escapada a la playa hasta conseguir que esa tele del dormitorio deje de cortar Netflix cada dos por tres. Bien planteado, colocado en el sitio correcto y con una configuración mínima de seguridad y bandas, el teléfono termina convirtiéndose en una pieza más de tu red doméstica, sin necesidad de grandes inversiones ni instalaciones complicadas.
Protección antes de que entren: así se combinan Ajax Curtain Outdoor y Ajax BulletCam para reforzar la seguridad
Cuando hablamos de seguridad en casa o en un negocio, muchas veces pensamos en lo que ocurre dentro: sensores de movimiento, cámaras interiores o alarmas. Sin embargo, uno de los enfoques más eficaces pasa por detectar cualquier amenaza antes de que llegue a entrar. Y ahí es donde tiene mucho sentido combinar dispositivos como el Curtain Outdoor Jeweller y la BulletCam HL de Ajax Systems.
Estos dos productos no compiten entre sí, sino que se complementan. Por un lado, un sensor exterior capaz de detectar movimientos con precisión; por otro, una cámara diseñada para ofrecer una visión clara y continua del entorno. Juntos forman una solución muy completa para proteger el perímetro de una vivienda o negocio.
Protección perimetral inteligente con Curtain Outdoor JewellerEl Curtain Outdoor Jeweller está pensado para algo muy concreto: proteger zonas exteriores creando una especie de “cortina invisible” que detecta el movimiento antes de que alguien llegue a acceder al interior. Además, este sensor utiliza tecnología de detección bidireccional con ópticas independientes, lo que permite cubrir zonas concretas con mayor precisión y adaptarse mejor a diferentes tipos de instalación en exteriores
Este tipo de sensores son especialmente útiles en accesos como ventanas, terrazas, jardines o entradas, donde es importante detectar cualquier presencia sospechosa sin depender únicamente de cámaras.
- Detección tipo cortina ideal para perímetros y accesos
- Alta precisión en exteriores, incluso en condiciones exigentes
- Reducción de falsas alarmas gracias a su sistema óptico
- Integración total con el ecosistema Ajax
Una de las claves de este dispositivo es su capacidad para diferenciar movimientos relevantes de interferencias habituales en exteriores, como cambios de luz, vegetación o pequeños animales. Esto es fundamental, porque uno de los mayores problemas en este tipo de sensores suelen ser las falsas alarmas.
Además, al formar parte del sistema Ajax, permite automatizar respuestas: desde enviar notificaciones hasta activar sirenas o encender otros dispositivos conectados.
Videovigilancia constante con BulletCam HLPor otro lado, la BulletCam HL representa el enfoque más clásico, pero también imprescindible, de la seguridad: ver lo que está ocurriendo en todo momento.
Se trata de una cámara IP pensada tanto para interiores como exteriores, con un diseño tipo “bullet” que facilita su instalación en paredes o techos, manteniendo siempre un campo de visión claro.
Características destacadas de la BulletCam HL- Resolución de alta calidad para una imagen nítida en todo momento
- Visión nocturna con iluminación IR
- Tecnología HDR / WDR para mejorar escenas con iluminación complicada
- IA integrada para detección de eventos relevantes
- Compatible con ONVIF para integraciones con otros sistemas
A nivel técnico, Ajax apuesta por sensores con procesamiento de imagen optimizado y transmisión eficiente, lo que permite mantener una visualización fluida incluso en escenarios con iluminación complicada o cambios bruscos de luz.
Más allá de la calidad de imagen, lo interesante aquí es cómo se integra dentro del ecosistema Ajax. No es solo una cámara que graba, sino un dispositivo que forma parte de un sistema conectado, capaz de sincronizar eventos con otros sensores y ofrecer una visión completa de lo que ocurre.
La clave está en la combinaciónAnalizados por separado, ambos productos tienen sentido. Pero es cuando se utilizan juntos cuando realmente se entiende el planteamiento de Ajax.
El Curtain Outdoor Jeweller actúa como primera línea de defensa, detectando movimiento en zonas concretas antes de que alguien llegue a entrar. En ese momento, la BulletCam HL puede ofrecer una verificación visual inmediata de lo que está ocurriendo.
Esto permite pasar de un sistema reactivo a uno mucho más preventivo:
- El sensor detecta movimiento sospechoso
- Se envía una notificación al usuario
- La cámara permite comprobar la situación en tiempo real
Este tipo de integración es especialmente útil en viviendas unifamiliares, chalets, negocios o cualquier entorno donde el perímetro tenga un papel clave en la seguridad.
Conectividad, estabilidad y control desde una sola appUno de los puntos fuertes de Ajax Systems es su ecosistema. Tanto el sensor como la cámara se gestionan desde una única aplicación, lo que simplifica mucho el control y la configuración. Además, el sistema utiliza sus propias tecnologías de comunicación, como Jeweller para transmisión de eventos y Wings para envío de imágenes, lo que garantiza una conexión estable y segura.
En el caso de la cámara, también hay opciones de almacenamiento tanto en local (NVR) como en la nube mediante Ajax Cloud Storage, lo que añade una capa extra de seguridad para las grabaciones.
¿Para quién tiene sentido esta combinación?Esta propuesta no está pensada para quien busca una solución básica, sino para usuarios que quieren ir un paso más allá en seguridad:
- Viviendas con jardín o accesos exteriores
- Chalets o casas unifamiliares
- Negocios con zonas exteriores o entradas sensibles
También tiene mucho sentido para quienes ya utilizan otros dispositivos de Ajax y quieren ampliar su sistema con protección perimetral y videovigilancia.
La combinación del Curtain Outdoor Jeweller y la BulletCam HL refleja bastante bien el enfoque de Ajax: no se trata solo de añadir dispositivos, sino de construir un sistema donde cada elemento cumple una función específica.
Por un lado, detección precisa en exteriores; por otro, control visual en tiempo real. Juntos, permiten crear un sistema de seguridad más completo, anticipándose a posibles intrusiones antes de que se conviertan en un problema.
La nueva ley multirreincidencia afectará también a ladrones de iPhone. Y en Valencia ya se ha empezado a juzgar
Tres personas han sido ya condenadas por la justicia valenciana tras el que fue su último hurto antes de ser condenable. Dos mujeres y un hombre fueron detenidos tras el robo de un iPhone 15 a un turista que paseaba por una plaza del centro viejo de la ciudad. Y lo peor es que no fue este el único robo que acometieron.
Es una de las primeras actuaciones judiciales que se realizan tras la entrada en vigor de la ley de multirreincidencia. Y gracias a mecanismos como los que tienen los iPhone, es de esperar que no sean las últimas. No son ni mucho menos estos los robos más graves, pero sí unos de los más repetidos en España y en todo el mundo.
Robar iPhone es tendencia, aunque ya hay medidas que lo hacen inútil {"videoId":"x9sv38g","autoplay":true,"title":"1 MES DE USO REAL con el iPHONE 17 PRO MAX", "tag":"Webedia-prod", "duration":"1146"}Hay una estadística complicada de ignorar: en España se roba un móvil cada dos minutos. No existen datos oficiales al respecto, pero gracias a informes policiales se han elaborado estudios que señalan que son alrededor de 250.000 móviles al año (de ahí la estadística de los dos minutos).
Cualquier dispositivo móvil es susceptible de ser robado, pero lo cierto es que existe una preferencia por los iPhone, tal y como han asegurado varios reportajes, destacando como hay ladrones que, aunque vayan con la intención de robar el móvil a una víctima, lo descartan cuando ven que no es de Apple.
El principal motivo es su alto valor de reventa en comparación con otros dispositivos con Android, incluso los que son también de gama alta. Bien sea en el mercado de segunda mano, en tiendas especializadas o para vender piezas, los iPhone son muy codiciados.
En Applesfera Unos "simples" AirPods fueron suficientes para frustrar un robo en Valencia. Todo gracias a su geolocalizaciónLa firma californiana ya ha aplicado medidas para que, si no puede evitarlo, que al menos sea algo menos tentador para los ladrones. Más allá de implementar desde hace años funciones como las de Buscar mi iPhone para bloquearlo y localizarlo en caso de robo, en los últimos años ha implementado un "modo antirrobo" que ya se activa por defecto desde iOS 26.4 para que el ladrón no pueda impedir su bloqueo.
También se ha implementado un sistema de verificación de componentes que evita que las piezas de un iPhone puedan servir para otro si no es con autorización expresa de Apple. Eso evita que un ladrón pueda utilizar piezas de un iPhone robado para venderlas y, por ende, hacer más inútil el hurto. Aunque es insuficiente.
Valencia como primer gran choque para los ladrones Plaza del Tossal (Valencia), lugar donde se acometió el robo del iPhoneEste mismo mes ha entrado en vigor la ya citada ley de multirreincidencia y que básicamente hace que los ladrones sean castigados con mayor severidad cuando reincidan. También hace que el robo de móviles pase a considerarse un hurto agravado con penas de prisión de entre uno y tres años.
En Valencia ya se ha demostrado, tal como ya adelantábamos al inicio. Dos mujeres, una de origen español y otra rumana, así como un hombre de origen marroquí, han sido condenados a ocho meses de prisión cada uno. No obstante, no entrarán en prisión, ya que dos de ellos no cuentan con antecedentes computables a la reincidencia, mientras que a otro se le exculpa la pena a cambio de 50 días de trabajo social y una multa de 600 euros.
En Applesfera La automatización definitiva si te roban el iPhone. Con solo un mensaje, dejarás al ladrón en jaqueCon la nueva ley en la mano, las penas de cárcel serán efectivas cuando el condenado encaje en los supuestos de multirreincidencia. En el caso de robos de móviles serían la acumulación de varias condenas firmes por hurtos o robos en un mismo periodo de tiempo, especialmente cuando se trata de robos en espacios públicos.
En España hemos sabido de varios casos de bandas organizadas de robos de iPhone, especialmente en eventos multitudinarios como los festivales. Y pese a que el caso de Valencia al final no haya terminado por suponer la pena máxima, abre la puerta a que tengan un menor recorrido.
Vía | Las Provincias
Imagen de portada | Rahul Mishra en Unsplash y Policía Nacional
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La nueva ley multirreincidencia afectará también a ladrones de iPhone. Y en Valencia ya se ha empezado a juzgar
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Applesfera
por
Álvaro García M.
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Las memorias son cada vez más caras y Apple ha tomado una decisión inédita: perder dinero... por ahora
Con los precios de las memorias disparados como nunca antes, Apple está tomando una decisión poco habitual: reducir sus propios márgenes para no encarecer los Mac. Todo a la par que otros fabricantes no son capaces de absorber los sobrecostes y tienen que tomar decisiones drásticas. Una apuesta arriesgada pero que, según los analistas, será muy positiva a largo plazo.
{"videoId":"x9xr9ly","autoplay":true,"title":"CRISIS de la RAM- PRECIOS un 300% más ALTOS en el componente que está en TODOS tus dispositivos", "tag":"memoria ram", "duration":"348"}"Una crisis peor que la de la pandemia y los aranceles". Así es como definen algunos expertos la actual situación con las memorias. El auge de la IA ha provocado un exceso de pedidos de unidades de memoria para los centros de datos y procesamiento, haciendo que los fabricantes no puedan aumentar su producción al ritmo que se demanda y llegar a tiempo con el suministro a los fabricantes de dispositivos electrónicos.
Esto ha encarecido los precios y, pese a que ya está habiendo bajadas, son puntuales y el panorama sigue lejos de estar en los niveles que estaba previos a esta crisis que comenzó en el segundo semestre del pasado año. Así que fabricantes de ordenadores y móviles han optado por tres soluciones: aumentar precios en sus productos, reducir las memorias en sus dispositivos o reducir sus márgenes de beneficio.
En Applesfera Las fábricas acaban de dar la voz de alarma con el iPhone Plegable: en Apple van a tener que recurrir a una vieja estrategiaApple asume las subidas. Los acuerdos de Apple con sus proveedores de memorias (Samsung y SK Hynix) vencían en enero y se ha visto involucrada en un proceso de renegociación que, según se reportó en febrero, implicó asumir una subida de precios de alrededor del 100% con Samsung. Fue una decisión sorprendente para algunos analistas, pero que cobra sentido con su estrategia frente a esta crisis.
Apple ya ha elegido. Apple se ha caracterizado en los últimos años por ser una de las compañías que más caro cobraba el aumento de memoria y almacenamiento en los Mac y iPhone. Esto le producía alrededor de un 40% de margen de beneficio que es el que ahora le está permitiendo afrontar mejor la crisis (aunque no exenta por completo de subidas de precios).
Perder dinero para ganar ventaja. Según explican ahora los analistas, esa decisión de absorber el aumento de costes y reducir sus márgenes es una estrategia pensada no tanto para ganar dinero en el corto plazo, como sí asegurar su posición en el medio-largo plazo.
Se dice que la compañía estaría incluso pagando un sobreprecio por estos componentes para asegurarse suministro y, de paso, tensionar la disponibilidad para sus competidores. Es una estrategia poco habitual en la compañía y que podría implicar una caída de sus márgenes a niveles más cercanos al 30%, pero que le permitiría mantener precios más competitivos que otros fabricantes en plena escalada de costes.
Por qué es importante. Este movimiento rompe con la tradicional estrategia de Apple de proteger sus márgenes por encima de todo. Con un panorama en el que el precio de las memorias puede llegar a duplicarse y hacer que un Mac cueste de fabricar alrededor de un 15% más, la decisión de no repercutir ese aumento directamente al consumidor es un cambio estratégico relevante.
Además, sitúa a la firma californiana en una posición de ventaja clara frente a sus rivales. Muchos fabricantes de ordenadores, que ya traían márgenes mucho más ajustados, se ven obligados ahora a subir precios o recortar especificaciones. Mientras tanto, en Cupertino pueden permitirse mantener precios estables durante más tiempo gracias a vender mucho más y ganar más dinero que la mayoría de sus competidores.
En Applesfera Qué tiene que ver un fabricante de maquinillas de afeitar con el éxito de Apple: el maestro que forjó a Jony IveY después qué. El objetivo de fondo no es otro que ganar cuota de mercado. Los analistas creen que esta estrategia podría permitir a Apple ampliar significativamente la base de usuarios de Mac, que actualmente se sitúa en torno a los 260 millones. Incluso podrían llegar a duplicarla en la próxima década si logra atraer nuevos usuarios en este contexto de crisis. Y más con dispositivos como el MacBook Neo.
En lo económico, se espera que también puedan compensar su margen en hardware con los ingresos por servicios, un área que no deja de crecer trimestre tras trimestre. El próximo 30 de abril, Apple comunicará sus ingresos durante lo que para ellos es segundo trimestre fiscal (de enero a marzo) y será entonces cuando conozcamos algo más el impacto de una crisis que, como ya confirmaron en el anterior anuncio, ya les estaba afectando.
Render conceptual de los iPhone 18 Pro¿Y qué pasa con los iPhone? Se espera que en septiembre se presenten los iPhone 18 Pro y 18 Pro Max, así como el primer iPhone plegable. Si bien este segundo podría superar los 2.000 euros de precio y no hay precedente en la compañía con el que comparar, los otros dos podrían mantenerse cercanos (e incluso igual) que los iPhone 17 Pro y 17 Pro Max.
Las filtraciones llevan meses apuntando a una estrategia similar a la de los Mac, aunque con alguna diferencia importante. Mientras que mantendrían precios similares de base, adquirir las versiones de mayor almacenamiento podría ser más caro que ahora, donde el salto de 256 GB a 512 GB y de 512 GB a 1 TB es de 250 euros.
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Las memorias son cada vez más caras y Apple ha tomado una decisión inédita: perder dinero... por ahora
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por
Álvaro García M.
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El plan de Elon Musk para acorralar al iPhone era perfecto. Hasta que alguien ha puesto 11.500 millones sobre la mesa
En diciembre de 2023, un grupo de scouts quedó atrapado en una excursión de invierno sin cobertura móvil. Uno de ellos sacó el iPhone, activó las Emergencias SOS por satélite y pidió ayuda. Otra mujer sobrevivió después de que su coche cayera por un precipicio de 75 metros: fue su iPhone el que alertó a los servicios de emergencia cuando ella no podía hacerlo.
Desde que Apple lanzó esta función en 2022, se han repetido decenas de veces en todo el mundo. Lo que casi nadie sabe es que detrás de cada uno de esos rescates hay una empresa que no suele salir en los anuncios de Apple: Globalstar.
El amigo invisible del iPhone y su conexión por satéliteGlobalstar es un operador de satélites de baja órbita que lleva más de 30 años enviando señales desde el espacio. Cuando tu iPhone no tiene ni una raya de cobertura y consigues mandar un mensaje de emergencia, es porque Globalstar tiene satélites dando vueltas ahí arriba que lo hacen posible.
Instalaciones de Globalstar para AppleApple lleva años invirtiendo en ella. Más de mil millones de dólares y una participación del 20% en la compañía. Una apuesta grande, porque el plan de Apple con los satélites va mucho más allá del SOS de emergencia. Para iOS 27 se espera que Apple Maps funcione vía satélite, se puedan mandar fotos por Mensajes e incluso llegue una API para que apps de terceros usen la conexión satelital. Todo para hacerle competencia a Starlink de Elon Musk.
El problema es que Globalstar llevaba meses con el cartel de "en venta".
{"videoId":"x86xfvs","autoplay":false,"title":"¡STARLINK llega a ESPAÑA! Así es el INTERNET SATELITAL de ELON MUSK", "tag":"webedia-prod", "duration":""} La historia que explica por qué Musk quería quedarse con GlobalstarPara entender lo que estaba en juego, hay que retroceder a 2015. En Cupertino se cocinaba algo muy ambicioso: el Proyecto Eagle. La idea era lanzar, junto a Boeing, miles de satélites que proporcionarían internet de banda ancha completo, no solo a los iPhone, sino también a los hogares. Antenas en las ventanas, WiFi desde el espacio, sin depender de cables ni operadoras. Apple como proveedor de internet global.
Tim Cook pisó el freno. Temía que destruir a las operadoras destruyera también la relación con ellas, y las operadoras son una fuente de ventas enorme para el iPhone. También pesaba el fantasma regulatorio: convertirse en operadora de telecomunicaciones habría abierto la puerta a obligaciones de vigilancia incompatibles con la privacidad que Apple tanto defiende. El Proyecto Eagle murió en silencio.
Avancemos hasta agosto de 2022. Apple preparaba el iPhone 14 con su modesto SOS satelital, y Elon Musk se enteró. Vio la oportunidad y llamó a Tim Cook con una propuesta: 5.000 millones de dólares por adelantado por 18 meses de exclusividad de Starlink, más 1.000 millones anuales a partir de entonces. Y la guinda: 72 horas para decidir. O pagas, o me convierto en tu competencia.
Tim Cook dijo que no. Apple firmó con Globalstar, una empresa predecible, manejable y que nunca tuitearía criticando sus políticas. Musk nunca olvida y mucho menos perdona. Exactamente dos semanas antes de que Apple presentara el iPhone 14, SpaceX anunció una alianza con T-Mobile para llevar internet satelital completo a cualquier smartphone.
No solo emergencias: Instagram, WhatsApp, TikTok desde cualquier rincón del planeta. La ironía es que los iPhone de T-Mobile pueden usar ese servicio hoy. Apple rechazó pagarlo, pero sus propios usuarios lo disfrutan si tienen al operador adecuado.
Y en octubre de 2025 llegó el movimiento más agresivo: se filtró que SpaceX había mantenido conversaciones para comprar la propia Globalstar. El mismo Musk que llevaba tiempo presionando a los reguladores para frenar los proyectos de expansión de Globalstar (argumentando que el espectro estaba infrautilizado) ahora quería quedarse con ella. Que se hiciera con la empresa que gestiona las comunicaciones de emergencia del iPhone habría sido, en el mejor caso, muy incómodo para Apple.
En Applesfera El hombre que fracasó con Siri hace las maletas esta misma semana. Ha aguantado en la silla lo justo para no perder sus acciones Amazon entra con 11.570 millones para salvar a Apple los satélitesY entonces apareció Amazon. Con un cheque de 11.570 millones de dólares y una propuesta que Apple puede firmar sin ponerse nerviosa. El acuerdo tiene dos partes.
- La primera: Amazon adquiere Globalstar por completo: satélites, espectro, infraestructura y toda su operativa.
- La segunda, y la que más importa a los usuarios de iPhone: Amazon y Apple han firmado un acuerdo independiente para que Amazon Leo, la red de satélites de baja órbita de Amazon, sea quien siga dando servicio a todas las funciones satelitales del iPhone y el Apple Watch. Emergency SOS, Messages por satélite, Find My, Roadside Assistance. Todo sigue igual.
El cierre de la operación se espera para 2027, pendiente de aprobaciones regulatorias. Hasta entonces, Globalstar sigue operando con normalidad.
¿Cambia algo para todos nosotros?En lo inmediato, nada. Las funciones que ya existen desde el iPhone 14 siguen funcionando exactamente igual. Amazon se ha comprometido a mantener la infraestructura de Globalstar operativa y a dar servicio a todos los modelos compatibles actuales.
Lo que cambia es el horizonte. Amazon Leo tiene previsto desplegar su propio sistema de satélites de nueva generación a partir de 2028, con miles de satélites y capacidad para cientos de millones de dispositivos. Esa es la base sobre la que Apple quiere construir las funciones nuevas: Maps sin cobertura, fotos por Messages, conectividad en interiores o esa API satelital para desarrolladores. Con la compra de Amazon, los problemas de financiación y estructura de Globalstar se despejan como un cielo de verano.
Amazon y Apple no son precisamente mejores amigos. Compiten en streaming, en altavoces inteligentes, en asistentes de voz. Pero cuando se trata de infraestructura, el negocio suele ganar a la rivalidad: Amazon Web Services lleva años siendo uno de los pilares de iCloud. Y ahora se suma esta nueva alianza.
Amazon necesitaba el espectro y la experiencia de Globalstar para plantar cara a Starlink en el mercado de conectividad directa a dispositivos. Apple necesitaba que sus satélites no acabaran en manos de alguien con otros planes. Los dos han encontrado en el otro exactamente lo que buscaban. Y Musk, mientras tanto, tendrá que seguir mirando desde fuera.
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El plan de Elon Musk para acorralar al iPhone era perfecto. Hasta que alguien ha puesto 11.500 millones sobre la mesa
fue publicada originalmente en
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por
Guille Lomener
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Cómo hacer edits de vídeo profesionales para Instagram
Si quieres que tus vídeos de Instagram dejen de parecer algo improvisado y empiecen a verse como edits profesionales que atrapan al primer segundo, necesitas mucho más que una buena cámara del móvil. Hace falta entender cómo se cuenta una historia en vertical, cómo se juega con la música y cómo se usan las herramientas de edición que la propia app pone a tu disposición… sin volverte loco en el intento.
La buena noticia es que hoy en día puedes grabar, editar y publicar reels de aspecto muy pro directamente desde Instagram, aprovechando funciones como Retocar, Green Screen, el temporizador, la cuenta atrás y el catálogo de música. Combinando bien estas opciones, más algunos trucos de edición y ritmo, podrás crear edits con transiciones fluidas, colores cuidados y un sonido que enganche, aunque no tengas experiencia previa en montaje de vídeo.
¿Qué es realmente un «edit» profesional para Instagram?Cuando hablamos de un edit profesional nos referimos a un vídeo corto, normalmente en formato vertical, que combina varios clips, música, efectos y edición rítmica para contar algo en pocos segundos. No es solo un vídeo grabado del tirón: hay cortes, planos diferentes, ajustes de color, texto, stickers animados y, sobre todo, una sincronización muy cuidada con el audio.
En Instagram, estos edits suelen verse en forma de Reels que aprovechan tendencias de música, transiciones creativas y filtros. Un buen edit no depende únicamente de la calidad de la cámara, sino de cómo integras todos los elementos: encuadre, movimiento, edición, audio y narrativa. Aunque se vea espontáneo, por detrás hay intención y cierta planificación.
Lo que marca la diferencia es que el vídeo mantenga un ritmo constante, una estética coherente y un mensaje claro. El objetivo es que la persona que lo vea no deslize hacia abajo al segundo 2, sino que se quede hasta el final, lo comparta, lo guarde o lo comente porque le ha transmitido algo (inspiración, humor, información, estilo, etc.).
Configuración básica: graba mejor antes de editarAntes de ponerte a jugar con efectos, es clave que la base del vídeo sea sólida. Eso implica que, al grabar, cuides algunos detalles técnicos que harán que tus edits se vean mucho más profesionales incluso antes de añadir filtros o correcciones. Desde Instagram puedes grabar directamente en Reels hasta unos 10 minutos, pero para la mayoría de contenidos suele funcionar mejor ir de 7 a 30 segundos.
Procura grabar siempre con buena luz, preferiblemente natural. Colócate frente a una ventana o en un espacio bien iluminado y evita las luces muy duras desde arriba que marcan sombras fuertes en la cara. Aunque después puedas mejorar la imagen con la función de Retocar y otros ajustes, la calidad de la luz original sigue siendo determinante.
En cuanto a la estabilidad, si quieres un resultado más pulido, lo ideal es usar un trípode o un soporte para el móvil. Si no tienes, apoya el teléfono en una superficie firme y utiliza la rejilla de encuadre para mantenerte centrado. El movimiento de cámara puede sumar dinamismo, pero si tiembla demasiado, por muy buen edit que hagas, seguirá dando sensación aficionada.
Funciones clave de Instagram para crear edits profesionalesInstagram ha ido incorporando un conjunto de herramientas pensadas para que puedas editar con más control sin salir de la app. Para crear edits profesionales, hay varias que deberías tener permanentemente en el radar: Retocar, Green Screen, el catálogo de música, el temporizador y la cuenta atrás, además de las opciones de recorte y alineación de clips.
La función «Retocar» para pulir la imagenLa opción Retocar te permite suavizar ligeramente la piel, mejorar detalles faciales y dar un aspecto más limpio sin necesidad de usar apps externas. La clave está en no pasarte con la intensidad del efecto: si abusas, se nota artificial y resta naturalidad al vídeo.
Úsala para corregir pequeñas imperfecciones, reducir brillos y dar un toque más uniforme al rostro, pero manteniendo la textura de la piel. Combinada con una buena iluminación, esta herramienta te ayudará a que tus primeros planos se vean cuidados y profesionales sin que parezca que llevas un filtro extremo.
Green Screen: integra fondos llamativos sin equipo caroLa opción Green Screen (pantalla verde) de Instagram te permite aparecer frente a imágenes o vídeos de fondo que tengas en tu galería. La app detecta tu silueta y te coloca sobre ese fondo, simulando que estás en otro lugar o frente a contenido relevante (capturas, paisajes, composiciones, etc.).
Esta función es ideal si quieres crear edits tipo reacción, explicaciones con referencias visuales o montajes creativos. Por ejemplo, puedes comentar un vídeo viral mientras lo tienes detrás, enseñar el antes y el después de una edición o simular que estás en un escenario diferente. Procura grabar con un fondo lo más uniforme posible y buena iluminación para que el recorte de tu silueta sea más limpio.
Catálogo de música: el corazón del ritmo del editUno de los elementos más importantes en cualquier edit profesional es el audio. En Instagram tienes acceso al catálogo de música integrado, con canciones, efectos de sonido y audios en tendencia. Usar música popular o sonidos virales aumenta las posibilidades de que el reel conecte con la audiencia y se beneficie de las tendencias del momento.
Al elegir una pista, escucha varios fragmentos y decide en qué parte de la canción quieres construir tu vídeo. Lo habitual es seleccionar un tramo con un drop, un cambio de ritmo o un fragmento muy reconocible. Luego, ajusta los cortes de tus clips para que los cambios visuales coincidan con golpes de la música o con frases clave del audio.
Temporizador y cuenta atrás: graba manos libres sin prisaSi grabas tú mismo frente a la cámara, el temporizador y la cuenta atrás se vuelven imprescindibles. El temporizador te permite definir cuánto va a durar el siguiente clip, mientras que la cuenta atrás te da unos segundos para colocarte antes de que empiece la grabación.
Esto facilita hacer transiciones, cambios de ropa, cambios de plano y gestos sincronizados con la música sin necesidad de ir corriendo a pulsar el botón. Además, al poder ajustar el tramo de grabación exacto, reducirás errores y tendrás clips más limpios para editar posteriormente.
Planificación del edit: guion y estructura visualPara que un edit se vea profesional, no basta con encender la cámara y grabar a lo loco. Conviene que tengas, aunque sea de forma sencilla, un mini guion o estructura básica del vídeo. Esto no significa escribir un texto enorme, sino decidir qué se va a ver en cada parte del audio elegido.
Empieza identificando los momentos fuertes de la música o del audio: dónde sube el ritmo, dónde cambia la base, si hay una frase clave que quieras resaltar, etc. A partir de ahí, decide qué planos o acciones van mejor con cada parte. Por ejemplo, plano detalle al principio, plano general en el drop, transición rápida en el cambio de compás, etc.
También te ayudará pensar en la narrativa: aunque el formato sea corto, es bueno que tu edit tenga un inicio que enganche, un desarrollo y un cierre claro. El inicio debe llamar la atención visualmente o con un texto fuerte en pantalla; el desarrollo mantiene el interés con cambios de plano, transiciones y detalles; el cierre remata con una imagen potente o una llamada a la acción (seguir, comentar, guardar, etc.).
Grabación por clips: aprovecha al máximo el modo ReelsEn lugar de grabar todo de una sola toma, lo más eficaz es grabar tu reel por pequeños segmentos. Instagram te permite ir añadiendo clips consecutivos y ver la duración total en una barra de progreso, así puedes ajustar bien el tiempo al audio que has elegido.
Grabar en clips separados facilita repetir solo las partes que no queden bien y da más libertad para hacer transiciones creativas entre plano y plano. Por ejemplo, puedes terminar un clip haciendo un gesto hacia la cámara y empezar el siguiente con ese mismo gesto pero ya con un cambio de outfit, de peinado o de decoración de fondo.
Aprovecha también la herramienta de alineación de clips (cuando añades uno nuevo) para mantener objetos o tu posición en el mismo lugar entre un fragmento y otro. Esto ayuda a que las transiciones se vean más limpias, como si el cambio fuera casi mágico, sin saltos bruscos de encuadre.
Edición dentro de Instagram: cortes, ritmo y detallesUna vez grabados los clips, llega el momento de montar el edit. Desde el propio editor de Reels puedes recortar cada fragmento, reorganizar el orden y ajustar la sincronía con la música o el audio. Aquí es donde realmente se decide si el resultado va a parecer profesional o no.
Lo primero es eliminar todo lo que sobre: deja únicamente los momentos clave de cada clip, recortando silencios, movimientos torpes o partes que no aporten nada. La idea es que cada segundo del vídeo tenga algún elemento que mantenga la atención: un gesto, un cambio de plano, un detalle visual o un texto importante.
Después, ajusta los cortes según el ritmo del audio. Intenta que los cambios de imagen coincidan con golpes de batería, cambios de compás, palabras marcadas o efectos sonoros. Este truco, aunque parezca sencillo, es uno de los que más sensación de profesionalidad da a cualquier edit porque genera una experiencia audiovisual muy fluida.
Color, filtros y retoques adicionalesAdemás de la función Retocar, tienes a tu disposición filtros y ajustes básicos de color dentro de la app. Úsalos para conseguir una paleta visual coherente con tu estilo o con el tono del vídeo. Por ejemplo, colores cálidos y suaves para contenido lifestyle, tonos fríos y contrastados para vídeos más urbanos o dramáticos.
El truco está en evitar que cada clip parezca de un mundo distinto. Ajusta brillo, contraste y saturación para que todos los fragmentos del reel se vean relativamente homogéneos. Si cambias de escenario, intenta que la temperatura de color no varí demasiado, y si lo hace, corrígelo con los ajustes internos para mantener una estética uniforme.
En muchos casos, un pequeño incremento de contraste y un ligero toque de saturación extra ya hacen que el vídeo se vea más nítido y vibrante sin caer en el exceso. Evita filtros demasiado agresivos que distorsionen la piel o los colores reales, salvo que busques un efecto creativo muy concreto.
Textos, stickers y elementos gráficos en tus editsLos textos en pantalla son una herramienta potentísima para guiar la atención y aumentar la retención de la audiencia. Puedes usarlos para destacar ideas clave, añadir subtítulos, introducir ganchos o rematar con una llamada a la acción. En Instagram puedes definir cuándo aparece y desaparece cada texto en la línea de tiempo del reel.
Para un resultado profesional, intenta que las tipografías y colores que elijas sean coherentes con tu marca personal o con el estilo del contenido. No llenes la pantalla con demasiadas fuentes distintas; con una o dos que combinen bien suele ser suficiente. Ajusta siempre la duración del texto para que dé tiempo a leerlo, pero sin que se quede demasiado tiempo en pantalla si ya no aporta nada.
Los stickers, GIFs y elementos gráficos pueden aportar un toque dinámico, pero es importante que no saturen la composición visual. Úsalos para enfatizar detalles, remarcar reacciones o añadir un punto de humor, siempre manteniendo el foco en el contenido principal del vídeo.
Uso inteligente del audio: música, voz en off y sonido ambienteMás allá de elegir una canción del catálogo, puedes combinar distintos tipos de audio para que tu edit gane profundidad. Por ejemplo, puedes mezclar música de fondo con tu voz en off explicando algo, dejando el volumen de la canción más bajo para que se entienda bien lo que dices.
También es interesante aprovechar sonidos ambiente grabados desde el propio móvil: pasos, puertas, ruido de ciudad, agua, etc. Integrados con criterio, ayudan a que tus edits resulten más inmersivos y naturales. Instagram te permite ajustar el volumen de cada fuente de audio para que nada se pise y todo quede equilibrado.
Si haces lipsync o sincronización de movimientos con el audio, tómate tu tiempo para ajustar los cortes de vídeo exactamente donde cae cada palabra o golpe de sonido. Esa precisión, aunque lleve unos minutos más, da un acabado mucho más pulido y profesional que un ajuste aproximado.
Calidad de exportación y publicaciónCuando terminas de editar tu reel en Instagram, la plataforma se encarga de comprimir el archivo antes de publicarlo. Aun así, hay cosas que puedes hacer para que la calidad final se vea lo mejor posible y tu vídeo mantenga nitidez y fluidez tras la subida.
Intenta evitar recargar demasiado la conexión mientras subes el vídeo y, si es posible, hazlo con buena cobertura o WiFi estable. Aunque parezca un detalle menor, a veces un upload deficiente puede afectar a cómo se procesa el contenido. También es recomendable mantener una resolución alta desde el principio, sin recortar ni hacer zoom digital exagerado durante la edición.
Antes de publicar, revisa el preview del reel para comprobar que ningún texto se corta por los márgenes, especialmente en la parte inferior y superior, donde aparecen los controles de la interfaz. Ajusta también la portada (cover) eligiendo un fotograma representativo o subiendo una imagen desde la galería, ya que esa miniatura influye mucho en el ratio de clics.
Optimización para visibilidad y engagementPara que tus edits profesionales no se queden perdidos en el feed, conviene acompañarlos de una buena optimización básica. Esto incluye una descripción clara y atractiva, hashtags relevantes y un llamado a la interacción. El texto puede añadir contexto, hacer una pregunta o contar un detalle que complemente lo que se ve en el vídeo.
Los hashtags deben ser específicos y relacionados con el contenido real del edit: mezcla etiquetas medianas y pequeñas junto con alguna más genérica, evitando el abuso de hashtags ultra masivos donde tu reel se perderá rápidamente. Además, puedes etiquetar cuentas o marcas si aparecen en el vídeo o si el contenido está relacionado con ellas.
Por último, no olvides invitar a la audiencia a comentar, guardar o compartir el reel. Aunque parezca una obviedad, muchas veces la gente solo actúa cuando se le recuerda qué puede hacer. Una frase breve al final del vídeo o en el texto de la publicación puede marcar la diferencia en el nivel de interacción.
Dominar todas estas herramientas y trucos, desde la grabación con buen encuadre y luz hasta el uso de Retocar, Green Screen, el catálogo de música, el temporizador y la cuenta atrás, te permitirá transformar vídeos normales en edits de aspecto profesional para Instagram. Poco a poco irás afinando tu estilo, creando contenidos más sólidos, coherentes y atractivos que destaquen en el feed y te ayuden a construir una presencia visual mucho más potente.
