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El nuevo iOS 27 pretende acallar las mayores críticas de iOS 26. Y ya se ha filtrado cómo
Es posible que en cinco meses exactos, el 8 de junio, se esté presentando iOS 27 junto al resto de nuevos sistemas operativos de Apple. Será en la WWDC26, que pese a no tener fecha, por su histórico apunta claramente a ese día. Sin embargo, no hace falta esperar para tener al menos un aperitivo de lo que será esta versión para el iPhone.
Poco después de lanzarse iOS 26, comenzaron ya a aflorar los primeros rumores y filtraciones de la siguiente actualización. Justo a la par que Apple ha puesto el acelerador en su desarrollo. Y aunque no será tan disruptiva en lo estético como lo fue iOS 26, apunta a ser una de las más queridas por su rendimiento. Y por, esperamos, la consagración de Apple Intelligence.
La "Snow Leopard" del iPhone El día que Apple presentó Mac OS X Snow Leopard con "0 novedades". iOS 27 será igual en esencia, pero sí tendrá novedades visiblesDespués de que Liquid Glass fuese protagonista del mayor cambio visual de iOS en una década, iOS 27 traerá cambios internos. Según comentó Mark Gurman a finales del pasado año, en Apple se trata esta versión como en su día se trató a Snow Leopard en Mac. Es decir, mejoras de rendimiento, algo en lo que en su día se centró también iOS 12.
No es que iOS 26 funcione mal, sobre todo en estas últimas actualizaciones como la de iOS 26.2, pero siempre aparece alguna queja relacionada con la batería o un cierto lag en los primeros días de uso tras actualizar. Y es algo con lo que quiere acabar iOS 27, una versión que se dice que se está diseñando para estar optimizada desde el principio.
En Applesfera El iPhone del futuro quiere ver más allá de lo visible. La pista está en las cámaras multiespectralesA efectos de desarrollo, esto implica que no se producirán grandes cambios visuales y funcionales. Y aunque es algo que puede sonar mal, en cierto modo tiene sentido sabiendo que ya hemos tenido de esos cambios en los últimos años. Y que al final no hay nada más importante que un buen funcionamiento del iPhone.
Hola, Apple Health+Apple ya dispone de servicios de almacenamiento en la nube (iCloud), de música (Apple Music), de televisión en streaming (Apple TV), de juegos (Apple Arcade), de deporte (Apple Fitness+) y pronto podría añadir un sexto. O, mejor dicho, modificar el quinto.
Las filtraciones apuntan a un nuevo servicio de salud orientado a analizar las métricas registradas en la app Salud del iPhone y con ellas tener una suerte de asistencia médica impulsada por inteligencia artificial. Aunque por ahora no se ha detallado su funcionamiento.
Se especula con que sea un chatbot similar a lo que ahora ha traído ChatGPT Salud, pudiendo hacer preguntas directamente para obtener algo cercano a un diagnóstico. No obstante, siendo como es de prudente Apple en esta materia, quizás se quede en un camino intermedio con el fin de no sustituir con esto a un diagnóstico médico real.
El caso es que este servicio exigiría de un pago adicional como el resto de servicios y, pese a que podría ir aparte, se dice que podría sustituir a Fitness+. No significaría la desaparición de este como tal (menos aún después de añadir novedades recientes), pero sí pasaría a ser parte de un conglomerado de funciones de salud y deporte en ese nuevo servicio.
Está también por ver si acaba integrándose también en los planes de Apple One, los cuales permiten contratar varios servicios de Apple a un menor coste que si se contratan de forma individual.
Nuevos pasos en inteligencia artificialLa nueva Siri llegará por fin este año, aunque no hará falta esperar a iOS 27, puesto que llegará con una actualización intermedia de iOS 26 (probablemente sea iOS 26.4). En cualquier caso, más allá del ya citado servicio de salud, habrá más implementaciones de IA en iOS 27.
El más destacado es el de 'Answers' ('Respuestas'). Es como Apple llama internamente al desarrollo de un nuevo sistema de búsqueda transversal y que ya se filtró hace meses. No será un chatbot como tal, pero sí un sistema capaz de arrojarnos respuestas rápidas mediante IA, ya sea a través de Siri, Safari o Spotlight.
En Applesfera El iPhone 17e está a punto de salir del horno: una filtración pone fecha y despeja la duda de la pantallaAparte, y aunque esto no está filtrado, cabe esperar que la compañía siga integrando nuevas herramientas al conjunto de Apple Intelligence. Ya tenemos generador de imágenes y emojis con Image Playground y Genmoji respectivamente, herramientas de escritura o asistentes de imagen como Visual Intelligence. Es esperable que, como mínimo, estos sistemas integren mejoras con iOS 27.
Nuevas funciones satelitalesApple lleva tiempo ampliando las capacidades de conectividad vía satélite en sus dispositivos. Primero introdujo las funciones de emergencias por satélite y luego fue mejorando los sistemas dando incluso la posibilidad de enviar mensajes básicos sin cobertura. Ahora, las filtraciones sugieren que iOS 27 impulsará un salto significativo en estas funciones.
Según lo que sabemos, Apple quiere que el iPhone pueda conectarse a internet prácticamente en cualquier parte del mundo, incluso cuando no haya cobertura móvil tradicional. El plan pasaría por ampliar de forma notable las capacidades satelitales actuales. Y no solo para situaciones de emergencia, que también, sino para usos cotidianos como el envío de mensajes, e incluso acceso limitado a internet.
La gran novedad, que no es agradable, pero sí esperable, es que Apple empezaría a cobrar por este servicio. A diferencia de las funciones actuales, que se incluyen de forma gratuita durante un tiempo determinado tras la compra del iPhone, la conectividad satelital avanzada sería un extra de pago, previsiblemente mediante suscripción.
En Applesfera Dimos por muerto al rival más querido del Apple Watch. El "padre" de los smartwatches ha resucitado y deja la pelota en el tejado de AppleTodo esto encajaría con una integración más profunda en el sistema y ahí es donde entra iOS 27. El sistema operativo sería el encargado de gestionar de forma transparente cuándo usar redes móviles, Wi-Fi o satélite, sin que el usuario tenga que preocuparse por ello.
Lo que no está claro si estas funciones llegarán a todos los países. Y es que tal vez dependa de acuerdos puntuales con operadoras, por lo que los pagos realmente acabarían derivándose a ellas y no directamente a Apple.
El bonus track para el iPhone plegableQue Apple tenga la firme intención de presentar por fin su primer iPhone plegable este año supone que lleguen nuevas funciones para el sistema operativo. Y así se ha filtrado por parte de Mark Gurman, quien afirma que hay un equipo dedicado a desarrollar una versión "especial" de iOS 27 para este sistema operativo. Aunque no se sabe mucho más.
Se da por hecho que cuando el iPhone esté plegado, y dado su formato similar al de un iPhone mini, llevará un iOS 27 normal y corriente. Al desplegarse sí que tendrá funciones adicionales que hasta ahora no se han visto en el iPhone. Véanse como ejemplos funciones de multitarea propias de iPadOS y, quién sabe, tal vez también alguna función exclusiva del plegable.
Como decíamos en la introducción, será en junio cuando conozcamos todas las novedades de iOS 27, aunque no quizás esta última, puesto que el iPhone plegable se presentará en septiembre. En cualquier caso, la cuenta atrás para este sistema operativo ha comenzado. Y aunque no vaya a ser la más revolucionaria, sí apunta a cubrir las principales peticiones del usuario: buen rendimiento, más IA y novedades funcionales útiles como las satelitales.
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El nuevo iOS 27 pretende acallar las mayores críticas de iOS 26. Y ya se ha filtrado cómo
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Applesfera
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Álvaro García M.
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Cómo identificar y borrar archivos basura ocultos en Android
Si llevas tiempo con el móvil y notas que va más lento o que siempre estás peleándote con el aviso de «almacenamiento casi lleno», lo más probable es que buena parte de la culpa sea de archivos basura ocultos, datos temporales y cachés descontroladas que se han ido acumulando en tu Android sin que te des cuenta.
La buena noticia es que limpiar todo ese «lastre» no es complicado si sabes dónde mirar. A lo largo de esta guía verás cómo identificar y borrar archivos basura ocultos en Android, qué son exactamente, qué puedes eliminar sin miedo, qué deberías respetar para no romper nada y qué herramientas (tanto del sistema como apps externas) te ayudan a mantener el móvil como recién sacado de la caja.
Qué son los archivos basura y los archivos ocultos en AndroidEn Android conviven distintos tipos de datos que no ves a simple vista pero que ocupan espacio: desde archivos del sistema marcados como ocultos hasta restos de apps, temporales y miniaturas que se quedan ahí «por si acaso». Muchos no te aportan nada y son los primeros candidatos a pasar la escoba.
Por un lado están los archivos ocultos propiamente dichos: son elementos que existen en la memoria interna o en la tarjeta microSD pero que el explorador de archivos normal no muestra porque empiezan por un punto o porque el sistema los marca como invisibles. Suelen ser configuraciones internas, bases de datos, miniaturas e información que las apps usan en segundo plano.
También verás que, cuando consultas el almacenamiento en Ajustes, aparece un apartado «Otros» o similar. Ahí se mezclan archivos ocultos, copias de seguridad internas, datos de caché y contenido que no encaja en fotos, vídeos o apps. Es, literalmente, un cajón desastre.
Además, algunas aplicaciones que usas cada día generan copias duplicadas, archivos residuales y carpetas temporales que jamás vuelven a necesitar. Ahí entran, por ejemplo, imágenes que se guardan dos veces (una en la cámara y otra en WhatsApp), miniaturas antiguas, restos de apps que ya desinstalaste o datos de sesiones caducadas.
Por si fuera poco, tú mismo puedes crear tus propios archivos y carpetas ocultas para que no se muestren en la galería o en la mayoría de exploradores de archivos. Basta con renombrar una carpeta o archivo y poner un punto delante de su nombre, por ejemplo, pasar de «presupuesto» a «.presupuesto». Seguirá ahí, pero quedará escondido para cualquiera que no sepa que existe.
Cómo se generan los archivos ocultos y basura en tu móvilLa mayoría de estos datos nacen de forma automática: el sistema y las apps los crean sin preguntar. Muchos son necesarios, pero una parte importante acaba convertida en basura digital que nadie limpia a no ser que te pongas a ello.
Android, como sistema operativo, incluye archivos del sistema marcados como ocultos imprescindibles para que todo funcione. Esos no se deben tocar, porque son responsables de que el móvil arranque, que el WiFi funcione o que una app del sistema cargue sus recursos. Están pensados para que el usuario medio no los vea y así evitar borrados accidentales.
Las aplicaciones, por su parte, crean cachés, archivos temporales, bases de datos y copias locales para no tener que descargar o generar todo cada vez que las abres. Por ejemplo, una app de redes sociales guarda imágenes y vídeos en caché para que se abran más rápido; Google Fotos genera miniaturas para previsualizar tu galería; un juego almacena recursos para que los niveles carguen sin tirones.
Con el uso diario, esas cachés pueden crecer hasta superar fácilmente el gigabyte por aplicación, sobre todo en apps como Chrome, Facebook, Instagram o YouTube, que cargan constantemente imágenes, vídeos y páginas web. El problema llega cuando la app no se molesta en limpiar lo que ya no le sirve.
Además, hay archivos duplicados y redundantes generados por servicios de mensajería, copias locales de la nube, descargas repetidas o ediciones de fotos y vídeos que se van acumulando. Muchas veces ni recuerdas que existen, pero siguen ocupando espacio en silencio.
Y no hay que olvidar las carpetas ocultas que tú mismo puedas haber creado renombrando con un punto delante para esconder contenido personal, documentos sensibles o simplemente cosas que no quieres ver mezcladas con el resto. Esos archivos también cuentan en el total de almacenamiento, aunque no aparezcan en la galería.
Archivos en caché: por qué existen y cuándo se convierten en basuraLa caché es, probablemente, la fuente más grande de archivos basura ocultos en Android, pero también una de las herramientas más útiles para que todo vaya fluido. Conviene entenderla bien antes de ponerse a borrar a lo loco.
Los datos en caché son archivos temporales que se guardan en una zona específica del almacenamiento para acelerar el uso del móvil. La primera vez que abres una app o una web, se descargan imágenes, scripts, miniaturas y otros recursos; la siguiente vez, se recuperan de la caché, por lo que se cargan mucho más rápido y gastan menos datos móviles.
Esto se aplica tanto a la caché de aplicaciones (cada app guarda sus propios temporales) como a la caché del navegador (Chrome, por ejemplo, almacena imágenes y archivos de las webs que visitas) y a la caché del sistema (Android guarda scripts y recursos internos para funcionar con más suavidad).
En sí misma, la caché no es algo malo: de hecho, mejora el rendimiento y reduce el consumo de datos. El problema aparece cuando las apps almacenan demasiado, no gestionan bien su limpieza interna o dejan «restos» tras actualizaciones o cierres forzados. Entonces lo que antes ayudaba se convierte en un obstáculo.
Con el tiempo, esos datos en caché pueden ocupar varios gigas de espacio, llenando la memoria del teléfono y llegando incluso a ralentizar el sistema si el almacenamiento interno se queda demasiado justo. En esos casos, conviene hacer limpiezas periódicas, siempre con cabeza, para quedarte solo con lo que realmente hace falta.
Riesgos de borrar archivos ocultos sin saber qué hacesAntes de entrar al detalle de las herramientas, hay que tener claro que no todo lo que está oculto es basura. Muchos archivos ocultos son parte crítica del sistema o de las apps, y si los borras a ciegas puedes liarla parda: desde fallos puntuales en aplicaciones hasta que el móvil deje de arrancar correctamente.
Por eso, si vas a usar un explorador de archivos para ver el contenido completo del almacenamiento, deberías limitarte a eliminar archivos que identifiques claramente como temporales, duplicados, miniaturas o restos de apps ya desinstaladas. Tocar carpetas del sistema (normalmente en /Android, /system, /data sin root, etc.) sin saber exactamente qué son no es buena idea.
La regla de oro es sencilla: si dudas, no lo borres. Siempre puedes buscar el nombre de la carpeta o del archivo en Internet para saber de qué se trata. Y si usas aplicaciones específicas para limpiar basura, fíjate bien en lo que proponen eliminar antes de aceptar, aunque la mayoría ya filtran bastante para no meterse con datos críticos.
Aun así, cuando hablamos de borrar caché de apps, archivos temporales claramente identificados o duplicados evidentes (como la misma foto repetida en varias carpetas), el riesgo es mínimo y los beneficios en espacio y fluidez suelen notarse bastante, sobre todo en móviles con poca memoria interna.
Cómo ver y borrar archivos ocultos en Android sin aplicaciones extraSi no quieres instalar nada más, puedes aprovechar el administrador de archivos que viene de serie en tu móvil (o el de Google) para mostrar lo que normalmente está escondido y borrar manualmente lo que no te haga falta.
Cada fabricante cambia un poco los menús, pero la idea es siempre parecida: tienes que abrir la app de archivos del sistema, entrar en su configuración y activar la opción «mostrar archivos ocultos». A partir de ese momento verás carpetas y elementos que antes no aparecían.
Cuando esa opción está habilitada, puedes navegar por la memoria interna y por la tarjeta SD buscando esas carpetas que sabes que han ido creciendo demasiado: descargas, carpetas de apps que ya no tienes instaladas, álbumes duplicados, etc. Elimina solo aquello de lo que estés segurísimo de que no necesitas.
Este método es muy útil también para gestionar tus propios archivos ocultos creados renombrando con un punto al principio. Si ya no quieres que estén ocultos, basta con quitar el punto del nombre, o si ya no tienen sentido, puedes borrarlos desde aquí como cualquier otro archivo.
Eso sí, aunque este sistema te da un control fino sobre el almacenamiento, también te deja más margen para equivocarte. Por eso conviene centrarse en carpetas de usuario como Download, DCIM, Pictures, WhatsApp, Telegram, Music o similares y evitar tocar rutas del sistema que no conozcas.
Eliminar archivos basura con Files by GoogleUna forma muy cómoda y segura de quitarte de encima buena parte de la basura digital es usar Files by Google, la app oficial de Google para gestionar almacenamiento, que en muchos móviles viene ya preinstalada y, si no, se puede descargar gratis desde Google Play.
Files incluye una pestaña de limpieza inteligente que escanea el móvil y te muestra, en tarjetas muy claras, archivos basura, temporales, duplicados, archivos grandes, descargas obsoletas y apps poco usadas. Tú decides qué se borra y qué se queda, pero el trabajo duro de buscar ya lo hace la aplicación.
Para deshacerte únicamente de los archivos basura temporales generados por las apps, el proceso es muy sencillo:
- Abre Files by Google en tu dispositivo Android.
- Toca la pestaña o menú Limpiar.
- Busca la tarjeta denominada algo así como «Archivos basura» y pulsa en el botón «Limpiar XX MB/GB» que aparezca.
- Cuando salga el cuadro de confirmación, toca en Borrar para completar la limpieza.
Ten en cuenta que todo lo que borras con Files by Google, se elimina de forma definitiva. No va a una papelera recuperable dentro de la app, así que asegúrate de que no estás marcando nada que quieras conservar.
Files no vacía al 100 % la caché de cada app, sino que se centra en archivos temporales que llevan tiempo sin usarse, para no romper el funcionamiento normal de las aplicaciones. Aun así, suele liberar una cantidad considerable de espacio sin que notes grandes cambios más allá de algo menos de velocidad inicial al abrir ciertas apps.
Borrar la caché de las aplicaciones manualmente desde AjustesSi quieres afinar todavía más, Android permite vaciar la caché de cada aplicación por separado desde los propios ajustes del sistema. Esto es especialmente útil cuando una app concreta se comporta mal o sabes que lleva meses acumulando datos temporales sin control.
En la mayoría de versiones recientes del sistema, el camino suele ser parecido: ve a Ajustes > Almacenamiento (o «Almacenamiento y caché»), entra en el apartado de aplicaciones (a veces «Otras aplicaciones»), y allí verás un listado de todas las apps instaladas con el espacio que usan.
Puedes ordenar esa lista por tamaño, normalmente pulsando en un menú de tres puntos y eligiendo «Ordenar por tamaño», para que te aparezcan primero las apps que más almacenamiento ocupan. Así es más rápido localizar las verdaderas devoradoras de espacio.
Después, toca en la aplicación que te interese y entra en la sección de Almacenamiento y caché. Ahí tendrás dos botones clave: Borrar caché y Borrar almacenamiento/datos. Para eliminar solo archivos temporales, debes pulsar únicamente en «Borrar caché».
Es importante no confundir ambos botones: «Borrar caché» elimina solo temporales, mientras que «Borrar almacenamiento» o «Borrar datos» deja la app como recién instalada, borrando preferencias, sesiones iniciadas, partidas guardadas y, en general, todo tu contenido interno en esa app.
En las versiones antiguas de Android (desde 4.2 hasta 8.0) existía además una opción para borrar de golpe toda la caché de las aplicaciones desde Ajustes > Almacenamiento > Datos almacenados en caché. Eso vaciaba por completo la caché de todas las apps de una tacada. En las versiones modernas, Google eliminó esa función y la sustituyó por la limpieza inteligente de Files.
Limpiar la caché del navegador y otras cookies en AndroidEl navegador web también acumula una buena cantidad de archivos temporales y cookies que, con el tiempo, pueden ocupar espacio, ralentizar la carga de páginas e incluso suponer un riesgo de privacidad si se guardan demasiados datos sensibles.
En Chrome para Android, puedes limpiar la caché del navegador siguiendo unos pasos muy directos: abre Chrome, toca los tres puntos de la esquina superior derecha para desplegar el menú, entra en Historial y selecciona «Borrar datos de navegación…».
En esa pantalla verás varias casillas. Marca la opción «Caché de imágenes y archivos» para vaciar únicamente la caché del navegador. Si quieres, también puedes marcar «Historial de navegación» o «Cookies y datos de sitios» para una limpieza más profunda, aunque eso te sacará de muchas webs en las que ya estabas logueado.
Después, elige un rango de tiempo (última hora, último día, última semana, último mes o todo el tiempo). Si seleccionas «Todo», Chrome borrará todos los archivos almacenados en caché desde que lo usas en el móvil.
Finalmente, pulsa en «Borrar datos» y espera a que termine el proceso. Notarás que las webs tardan un poco más en cargar la primera vez después de la limpieza, pero ganarás algo de espacio y, sobre todo, te quitarás de encima ficheros obsoletos y posibles rastros de navegación que ya no quieres guardar.
Apps especializadas para analizar y borrar archivos basura ocultosSi prefieres que una aplicación haga el trabajo pesado por ti y analice con lupa qué es prescindible, tienes varias herramientas de terceros que ayudan a localizar archivos grandes, duplicados, cachés abusivas y apps que ya no usas. Bien usadas, son un buen complemento a las funciones integradas de Android.
Una de las más completas es ES Disk Analyzer. Esta app se centra en analizar de forma visual el contenido de la memoria interna y de la tarjeta microSD, enseñándote qué es lo que más está ocupando y proponiendo acciones claras para liberar espacio: ver archivos grandes, detectar duplicados, localizar carpetas redundantes, etc.
Cuando la instalas y la abres por primera vez, te pedirá permisos para acceder a los archivos del sistema y monitorizar el uso de las aplicaciones. Es necesario concederlos para que pueda hacer su trabajo. Una vez hecho, verás un mapa de tu almacenamiento muy fácil de entender, con secciones específicas para cada tipo de contenido.
Entre sus funciones más útiles está el apartado de «Archivos redundantes», donde la app te muestra documentos, fotos, vídeos y otros elementos que están duplicados en distintos directorios. Con un solo botón de «Limpiar» puedes lanzar una eliminación automática de esos duplicados, tras elegir en qué memoria (interna o SD) quieres actuar.
También cuenta con un apartado de «Archivos grandes» que lista los ficheros de mayor tamaño de tu móvil. Así, eliminando apenas unos pocos de ellos que ya no necesitas, puedes liberar cientos de megas o varios gigas de golpe. Es especialmente práctico para viejos vídeos que ya no te importan o copias de seguridad locales olvidadas.
Al margen de ES Disk Analyzer, también existen soluciones de optimización como AVG Cleaner o Avast Cleanup, pensadas para usuarios que quieren pulsar un par de botones y que la app se encargue de localizar acaparadores de espacio, restos inútiles, cachés invisibles e incluso posibles bloatware que ralentizan el sistema.
Estas aplicaciones suelen ofrecer, además, herramientas para ordenar fotos (eliminar duplicadas o de mala calidad), detectar apps que consumen mucha batería o programar limpiezas automáticas cada cierto tiempo. Es importante, eso sí, revisar siempre qué van a borrar antes de confirmar, para mantener el control sobre tus datos.
Qué pasa al borrar caché y archivos basura en apps como Instagram, Facebook o YouTubeUna duda frecuente es qué ocurre cuando limpias la caché de apps de redes sociales o de vídeo que usas constantemente: Instagram, Facebook, TikTok, YouTube, etc. Son de las que más espacio en caché acumulan con el tiempo.
Cuando borras la caché de estas aplicaciones desde Ajustes o con una app de limpieza seria, lo que se elimina son archivos temporales: miniaturas, fotos, vídeos ya vistos, datos de navegación interna, etc. Tu cuenta, tus contactos, tus publicaciones y tu actividad real se guardan en los servidores del servicio, no en esa caché local.
Eso quiere decir que no se va a borrar tu cuenta ni tu contenido, simplemente la app tendrá que descargar otra vez, poco a poco, las imágenes y vídeos que vayas consultando. Notarás que los primeros segundos tras la limpieza todo tarda un poco más, pero se normaliza enseguida.
Otra cosa distinta es tocar la opción de «Borrar datos» o «Borrar almacenamiento» en esas apps: ahí sí te cierra la sesión, elimina configuraciones personalizadas y, en algunos casos, datos descargados para usar sin conexión. Es como si volvieras a instalar la app desde cero.
Por eso, si sueles olvidar contraseñas, es buena idea usar un gestor de contraseñas o tener tus claves bien apuntadas antes de borrar datos completos de una aplicación. Pero para limpiar solo caché (la parte «basura» más voluminosa), puedes hacerlo con bastante tranquilidad.
Por qué te interesa borrar archivos basura ocultos de vez en cuandoLimpiar basura digital en Android no es algo que debas hacer obsesivamente cada día, pero sí tiene sentido incluir una pequeña puesta a punto cada cierto tiempo, sobre todo si tu móvil tiene poco almacenamiento interno o si notas que últimamente va más perezoso.
Al quitarte de encima cachés gigantescas, duplicados y archivos ocultos que no sirven para nada, recuperas espacio para fotos, vídeos, música o apps que sí te importan, mejoras algo la fluidez del sistema y, en muchos casos, evitas errores raros producidos por datos corruptos o en conflicto tras actualizaciones.
En el plano de seguridad y privacidad, borrar caché del navegador y cookies de vez en cuando ayuda a limitar la cantidad de información sensible que se queda guardada en el dispositivo, reduciendo lo que un atacante podría aprovechar si lograra acceso físico al móvil o a sus copias de seguridad.
La frecuencia ideal depende de cuánto uses el teléfono: si eres de usar muchas apps pesadas y navegar constantemente, una buena referencia puede ser hacer una limpieza general cada dos semanas o cada mes. Si apenas instalas cosas nuevas, puedes espaciarlo más.
Eso sí, no hace falta pasarse: si limpias la caché todos los días, las apps no llegan a beneficiarse de sus ventajas y acabarás gastando más datos y tiempo en recargar siempre la misma información. Todo se resume en encontrar un equilibrio entre rendimiento, comodidad y espacio disponible.
Tener el móvil sano pasa por saber qué son exactamente los archivos basura ocultos, aprender a identificarlos y apoyarte en las herramientas adecuadas —desde Ajustes y Files by Google hasta analizadores como ES Disk Analyzer o utilidades de limpieza reputadas— para borrar lo que sobra sin cargarte nada importante, ganando espacio y alargando la vida útil de tu Android sin necesidad de cambiar de smartphone antes de tiempo.
El iPhone Air sigue en modo Navideño: mantiene la oferta de diciembre con un precio mínimo muy atractivo
No son muchos los dispositivos de Apple que salen con un descuento de lanzamiento, pero en lo relacionado a iPhone recientemente hemos visto dos ejemplos: el iPhone 16e y el iPhone Air. Este último no ha parado de bajar de precio desde su lanzamiento el pasado mes de septiembre y todavía se puede comprar con el que vimos durante la última semana de diciembre, en las ofertas Navideñas de Amazon: su precio se ha mantenido en 999 euros, el mínimo histórico de la tienda.
Un móvil delgado, con buena batería y un precio mínimoEl iPhone Air por fin ha bajado de la barrera de los 1.000 euros, desde los 1.219 euros que asciende su precio oficial. De esta forma, se acerca bastante al precio que tiene el iPhone 17 (959 euros). Por otro lado, si queremos el iPhone Air ligeramente más barato, Powerplanet lo tiene por 998 euros, y con envío gratuito.
{"videoId":"x9qa29s","autoplay":true,"title":"Introducing iPhone Air Apple", "tag":"", "duration":"150"}Si hay algo por lo que se caracteriza este móvil es porque es el más delgado que ha lanzado Apple hasta la fecha con unos 0,56 centímetros de grosor. Y su peso no se queda atrás con sus 165 gramos. También incorpora una pantalla de 6,5 pulgadas que ofrece una tasa de refresco de 120 Hz.
Su chip es el último de Apple: el A19 Pro. Incluye 256 GB de almacenamiento interno —la configuración mínima de la nueva generación de iPhone—, su batería ofrece una autonomía teórica de hasta 27 horas de reproducción de vídeo e incluye un doble altavoz con Dolby Atmos. Además, no podemos olvidar que se trata de un móvil muy resistente.
En Compradicción Mañana viernes, 9 de enero, llega a Lidl el radiador barato pero potente que conserva el calor mucho más tiempo También te puede interesarAlgunos de los enlaces de este artículo son afiliados y pueden reportar un beneficio económico a Applesfera. En caso de no disponibilidad, las ofertas pueden variar.
Imágenes | Pedro Aznar, Apple
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El iPhone Air sigue en modo Navideño: mantiene la oferta de diciembre con un precio mínimo muy atractivo
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Applesfera
por
Alberto García
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El socio de la Apple Card estaba tan desesperado por irse que ha pagado 1.000 millones. Su salida elimina el bloqueo, pero ¿es suficiente para que llegue a España?
Se acabó el culebrón. Llevábamos meses escuchando el ruido de fondo sobre las tensiones entre Apple y Goldman Sachs, pero ahora ya hay papeles firmados. La Apple Card cambia de manos. Y lo hace con una cifra que marea y que explica lo desesperado que estaba el banco de inversión por salir de este negocio: Goldman Sachs va a perder más de 1.000 millones de dólares solo por deshacerse de la tarjeta de Apple.
El acuerdo, confirmado ya por ambas partes y destripado en sus cifras por el Wall Street Journal, pone fin al "experimento" de Goldman Sachs en la banca de consumo y da la bienvenida a un gigante: JPMorgan Chase.
Una ruptura de 1.000 millones de dólaresPara entender la magnitud del desastre para Goldman Sachs, hay que mirar la letra pequeña del acuerdo. Normalmente, cuando un banco vende una cartera de clientes y deuda a otro, cobra una prima y gana dinero. Al fin y al cabo, está dando clientes. Pero aquí ha pasado lo contrario.
{"videoId":"x8dekmj","autoplay":true,"title":"CUIDADO CON LO QUE PONES EN LOS ASUNTOS DE BIZUM Por qué los bancos leen los conceptos #shorts", "tag":"webedia-prod", "duration":"29"}La cartera de la Apple Card tiene unos 20.000 millones de dólares en saldos pendientes. Sin embargo, Goldman la está vendiendo con un descuento de más de 1.000 millones. Es decir, están pagando mil millones por irse.
¿Por qué? Porque la Apple Card, con su filosofía de "aprobada para casi todos", trajo consigo una tasa de morosidad y clientes que Goldman Sachs, un banco acostumbrado a tratar con grandes fortunas y corporaciones, nunca supo gestionar. Se metieron a ser un banco de la calle con mentalidad de Wall Street y la jugada les ha salido cara. Para ellos, asumir esa pérdida de mil millones ahora es preferible a seguir perdiendo dinero mes a mes gestionando impagos.
JPMorgan Chase toma el mando: qué cambia ahoraSi Goldman Sachs era un pez fuera del agua en la banca de consumo, JPMorgan Chase es el tiburón más grande del estanque. Estamos hablando del banco más grande de EEUU, con 4 billones de dólares en activos, más del doble que Goldman, y lo más importante, con una maquinaria inmensa dedicada a tarjetas de crédito y banca minorista.
De cara al usuario, el mensaje oficial de Apple es calma. La red de pagos sigue siendo Mastercard y las ventajas de cashback se mantienen. Pero la entrada de JPMorgan Chase cambia las reglas internas. Apple pasa de tener un socio que "aprendía sobre la marcha" a tener uno que probablemente sabe más de tarjetas de crédito que la propia Apple. Desde Cupertino han confirmado que la transición durará aproximadamente 24 meses. Es un divorcio lento, diseñado para evitar caídas del servicio.
¿Es JPMorgan la esperanza para ver la Apple Card en España?Aquí es donde la historia se pone interesante para nosotros. Goldman Sachs carecía de una infraestructura potente de banca de consumo fuera de Estados Unidos, operando sobre todo como banco de inversión y wholesale en Europa, lo que hacía muy compleja una expansión internacional de la Apple Card.
Con JPMorgan Chase, el escenario cambia. No es garantía de nada, pero elimina el obstáculo principal. JPMorgan es un banco global con presencia física y operativa en medio mundo. Además, al ser una tarjeta Mastercard, la expansión internacional sería también algo más sencilla.
Si miramos a España, los datos invitan a un optimismo cauto. JPMorgan lleva operando en España desde 1962. Tienen sede en Madrid y, aunque su negocio aquí se ha centrado históricamente en banca de inversión y corporativa, tienen las licencias y la estructura regulatoria europea a través de J.P. Morgan SE y su sucursal en España registrada en el Banco de España.
En Applesfera iOS 26 ha llevado la gestión de tarjetas de crédito al siguiente nivel: olvídate de volver a teclear (y recordar) tu número en cada compraPero, y es un "pero" gigante, la realidad logística es otra. La propia Apple ha confirmado que la transición en Estados Unidos llevará cerca de dos años. Hasta que JPMorgan Chase no tenga completamente digeridos y migrados esos 20.000 millones de dólares en cuentas americanas, no van a mirar hacia afuera.
Además, la hoja de ruta lógica de Apple rara vez pone a España en primera fila para servicios financieros. Lo natural es que, una vez estabilizado EEUU, miren primero hacia mercados anglosajones más afines a su ecosistema de servicios, como Reino Unido o Australia.
Por tanto, aunque técnicamente ahora el desembarco es más viable que ayer, no tendremos una Apple Card en nuestra cartera en el corto ni medio plazo. Con suerte y siendo optimistas, quizás estemos hablando de un horizonte de cinco años. El tapón ha saltado, sí, pero el viaje es largo.
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El socio de la Apple Card estaba tan desesperado por irse que ha pagado 1.000 millones. Su salida elimina el bloqueo, pero ¿es suficiente para que llegue a España?
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Applesfera
por
Guille Lomener
.
ChatGPT Salud entra hasta la cocina de nuestros iPhone antes que la propia Apple. Y nos deja un gran dilema
Lo que en su día fue un anuncio adelantado por error, hoy es una realidad: ChatGPT ya se conecta con nuestros datos de salud del iPhone. Así lo ha anunciado la propia OpenAI, quienes afirman que "cientos de millones de personas hacen preguntas sobre bienestar y cuidado personal" a ChatGPT cada día.
Curiosamente, esa integración llega unos meses antes de cuándo está previsto que Apple presente su propio servicio de salud. Y en cierto modo, nos sirve para adelantarnos a un gran dilema en cuanto a lo que supone hablar con una IA de asuntos tan sensibles.
Integración que se restringe para Europa {"videoId":"x9xbtnm","autoplay":true,"title":"Preparing for a doctor’s appointment with ChatGPT", "tag":"chatgpt", "duration":"54"}Hace tiempo que se rumorea que Fitness+ desaparecerá o se integrará en un nuevo servicio de salud de Apple. En él se espera una especie de doctor de la IA, capaz de interpretar datos de la app Salud del iPhone y de ese modo responder a nuestras dudas médicas.
Es justo lo que encontramos ahora con ChatGPT. La idea está en que podamos tener una sección de salud integrada directamente en ChatGPT, ya sea vía web o a través de la aplicación. Desde ella, el usuario podrá conectar los datos de la app Salud del iPhone para que la IA los analice, detecte patrones y ofrezca explicaciones o recomendaciones generales basadas en métricas como el sueño, la actividad física, la frecuencia cardíaca y otros registros de bienestar.
En Applesfera Nos sentimos culpables si el contador del Apple Watch no marca 10.000 pasos. Es curioso, porque esa cifra se la inventó un publicista japonésEso sí, esta integración no está disponible en la UE y en Reino Unido. Se desconoce si es algo temporal hasta que los trámites administrativos estén realizados de acuerdo a las normativas de ambos territorios, pero lo único claro es que por ahora no está y se desconoce cuándo llegará. Hemos contactado con OpenAI para conocer más detalles, pero por el momento no hemos obtenido respuesta.
En el resto de territorios, habrá que apuntarse a una lista de espera, ya que por ahora no es una funcionalidad que esté desplegada por completo para todos. OpenAI explica que el lanzamiento se está haciendo de forma gradual y limitada, priorizando a un número reducido de usuarios mientras se prueba la integración con datos de salud reales y se afinan tanto las salvaguardas de privacidad, como los avisos médicos que acompañan a cada respuesta.
Una pequeña tirita para el gran dilema Imagen: OpenAILa gran duda que surge en torno a esta funcionalidad no es tanto si habrá gente dispuesta a usarla, ya que la propia OpenAI la responde al afirmar que se reciben centenares de miles de consultas a este respecto. La duda está en si esto es conveniente, sabiendo como sabemos que la salud es un asunto sensible.
No seré yo quien aconseje acudir a una IA para cualquier cuestión relacionada con nuestra salud. Tampoco lo soy de buscarlo en Google. Soy de la firme opinión de acudir a un profesional para obtener un diagnóstico fiable. ¿Se puede acudir a una IA para tener una referencia previa? Por supuesto, pero no lo apostaría todo a ello.
Puestos a consultar cosas de salud a una IA...En virtud de ello, sí diré que al menos esta integración con la app Salud del iPhone garantiza que tengamos una base más fiable. No es lo mismo preguntar a ChatGPT el diagnóstico de algo que nos ocurre en base a lo que le describimos que sumarle también datos importantes relativos a nuestras pulsaciones, horas de sueño, oxígeno en sangre, actividad física y el resto de parámetros que se guardan en esa app (sobre todo si tenemos un Apple Watch).
En Applesfera El iPhone 17e está a punto de salir del horno: una filtración pone fecha y despeja la duda de la pantallaOpenAI afirma haber trabajado durante cerca de dos años con médicos y expertos en salud para diseñar este sistema y definir sus límites. Aun así, por muy respaldado que esté el desarrollo, sigue existiendo una frontera delicada entre ofrecer orientación general y convertirse en un interlocutor al que muchos usuarios podrían conceder más autoridad de la debida.
Apple, por su parte, ha adoptado tradicionalmente un enfoque extremadamente conservador cuando se trata de salud. Todas sus funciones pasan por rigurosos procesos de validación científica y se desarrollan junto a especialistas antes de llegar al usuario, con el objetivo explícito de evitar errores que puedan malinterpretarse como diagnósticos médicos.
Imagen de portada | Montaje con fotografía de Solen Feyssa en Unsplash
En Applesfera | Nuevo iPhone plegable - Todo lo que creemos saber sobre él
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ChatGPT Salud entra hasta la cocina de nuestros iPhone antes que la propia Apple. Y nos deja un gran dilema
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El iPhone del futuro quiere ver más allá de lo visible. La pista está en las cámaras multiespectrales
La hoja de ruta de Apple para mejorar la cámara del iPhone tiene varios hitos marcados. De acuerdo a las filtraciones, iremos viendo mejoras sustanciales a partir de este mismo año y al menos hasta 2028. Y en algún punto entrarán las cámaras multiespectrales, cuyo nombre es tan rimbombante como significativo en lo que a fotografía se refiere.
{"videoId":"x9qbkto","autoplay":true,"title":"Qué iPhone comprar 2026", "tag":"webedia-prod", "duration":"552"}Precedentes. Tras el salto a los 48 megapíxeles en sus tres sensores, los iPhone 18 Pro llevarán este mismo año una cámara principal con apertura variable, con la cual lograrán ajustar el paso de la luz de forma similar a las cámaras tradicionales. También los otros dos sensores traerán mejoras para entornos complicados por haber poca luz. Algo más lejos quedará el salto a los 200 megapíxeles, el cual se espera para 2028.
Cámaras multiespectrales. Según el filtrador Digital Chat Station, Apple está explorando tecnologías de cámaras multispectral, capaces de capturar datos de varias bandas de luz más allá del RGB tradicional. Esto es lo que permitiría al iPhone poder captar aspectos de las escenas que hoy son imperceptibles con sus sensores, como por ejemplo diferencias en materiales u objetos reflectantes.
En Applesfera Apple quiere que a su iPhone plegable no se le note la arruga. Ya hemos visto cómo... gracias a SamsungPor qué es importante. Que un iPhone sea capaz de capturar información multiespectral supondría un salto cuantitativo en cómo los móviles interpretan visualmente el mundo. Y así, en lugarde limitarse a colores visibles, un sensor multispectral es capaz de capturar rangos como el infrarrojo cercano, lo que abre la puerta a mejores algoritmos de reconocimiento de escenas y materiales, mejoras en retratos y mayor fidelidad en fotos con poca luz.
Aparte, esta tecnología podría potenciar la "inteligencia visual" del iPhone, aportando más datos a los sistemas de aprendizaje automático y análisis de imágenes. Esto no solo sería beneficioso en el ámbito fotográfico, sino también en funciones de realidad aumentada.
Por qué ahora. Precisamente en virtud de lo anterior, que Apple esté explorando ahora esta tecnología encaja con los desarrollos paralelos en inteligencia artificial. Cuanta más información "cruda" capture la cámara, aunque no sea visible para el usuario, más margen tienen los sistemas de IA para interpretar escenas, reconocer objetos y entender el entorno de forma espacial, algo clave tanto para el ámbito computacional en el que se mueven dispositivos como Vision Pro.
Sin fecha definida. A diferencia de otras mejoras que ya se han ido filtrando, la incorporación de cámaras multiespectrales del iPhone carece de fecha. Y no solo porque no se haya filtrado, sino porque probablemente ni la propia Apple la tenga clara al no haber finalizado este desarrollo.
Por ahora la compañía se encuentra en una fase de exploración dentro de la cadena de suministro y no consta que se hayan realizado pruebas en prototipos, por lo que es arriesgado por ahora vaticinar un año tentativo para verlo hecho realidad.
Imagen de portada | Amanz en Unsplash
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El iPhone del futuro quiere ver más allá de lo visible. La pista está en las cámaras multiespectrales
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Aunque haya apps exclusivas de iPhone y iPad, también pueden estar en Mac. Así se buscan
Si alguna vez has pensado que "ojalá esta app que uso tanto en el iPhone estuviese en el Mac", puede que tengas suerte. Desde hace varios años, existe la posibilidad de instalar apps nativas de iPhone o iPad en los Mac. Además, el proceso es tan sencillo como el de instalar cualquier app originalmente pensada para Mac.
Índice de Contenidos (4)- El requisito fundamental: tener Apple Silicon
- Cómo buscar apps de iOS y iPadOS en macOS
- No todas las apps de iPhone y iPad están en Mac
- Algunas de las mejores apps disponibles
La clave de que haya apps de plataformas móviles para Mac radica en la arquitectura de su chip. Los Mac más antiguos son incompatibles por tener procesadores Intel con arquitectura x86. Pero todos los modelos lanzados desde finales de 2020 cuentan con chips ARM (los Apple Silicon de la serie M), siendo esta arquitectura idéntica a la de los chips de iPhone y iPad.
Por tanto, deberás contar con uno de estos Mac para tener la posibilidad de descargar apps de iPhone y iPad:
- MacBook Air (13"): M1, M2, M3 y M4.
- MacBook Air (15"): M2, M3 y M4.
- MacBook Pro (13"): M1 y M2.
- MacBook Pro (14"): M1 Pro, M1 Max, M2 Pro, M2 Max, M3, M3 Pro, M3 Max, M4, M4 Pro, M4 Max y M5.
- MacBook Pro (16"): M1 Pro, M1 Max, M2 Pro, M2 Max, M3 Pro, M3 Max, M4 Pro, M4 Max.
- iMac: M1, M3 y M4.
- Mac mini: M1, M2, M2 Pro, M4 y M4 Pro.
- Mac Studio: M1 Max, M1 Ultra, M2 Max, M2 Ultra, M3 Ultra y M4 Max.
- Mac Pro: M2 Ultra.
La búsqueda de aplicaciones debe hacerse obligatoriamente a través de la App Store. No existen otros métodos oficiales para hacerlo y aunque hay algunos sitios web que lo ofrecen, la descarga por esta vía no suele ser segura y tampoco hay garantías de que vayan a funcionar las aplicaciones.
- Abre la App Store en el Mac y asegúrate de haber iniciado sesión con tu cuenta de Apple.
- En el buscador, escribe el nombre de la app que quieres buscar.
- En los resultados de búsqueda, haz click en Apps para iPhone y iPad.
En esta sección encontrarás todas las apps disponibles para esa búsqueda y para cualquier otra. Y al igual que con las apps nativas de Mac, los resultados se pueden filtrar por precio, categoría, relevancia, reseñas o fecha de publicación.
Aunque las apps funcionan bien, puede haber ciertas fricciones en el usoUna vez que encuentres la app que quieres, podrás descargarlas pulsando en Obtener, exactamente igual que con cualquiera de Mac. La aplicación será funcional a la hora de abrirla, aunque debes saber que la interfaz será similar a la de un iPad y que, pese a funcionar con teclado y ratón, podrías encontrarte con que no es tan intuitiva como en otras plataformas, dado que al final son apps originalmente hechas para paneles táctiles.
No todas las apps de iPhone y iPad están en MacLa integración de apps de iPhone y iPad en Mac no es automática. Son los desarrolladores los que tienen que habilitar las versiones para Mac y no todos lo hacen. Las razones son diversas: aplicaciones que por su naturaleza no tienen sentido en Mac, aplicaciones que no funcionarían bien en una pantalla no táctil o sencillamente decisión del desarrollador que no quiere por motivos estratégicos.
Por tanto, si tienes alguna app en el iPhone que no encuentras en Mac, es probable que no se pueda descargar por esta vía. Te aconsejamos visitar la web oficial del desarrollador para comprobar si tienen alguna aplicación nativa de macOS descargable a través de esa misma web. Si no la tiene, lamentablemente significará que no puedes usarla en Mac.
Algunas de las mejores apps disponiblesEl catálogo de apps de iOS y iPadOS disponibles para el Mac no es infinito, pero sí muy amplio pese a lo comentado anteriormente. Por eso, no haremos una lista completa, aunque sí te dejaremos algunos ejemplos de apps populares que están disponibles y que, quizás, te interese descargar:
- Headspace: app centrada en la meditación y bienestar mental, con sesiones dedicadas para reducir el estrés y mejorar el sueño.
- Letterboxd: una de las redes sociales dedicadas al cine más populares y que permite llevar un registro de las películas vistas y pendientes, así como puntuarlas y ver las puntuaciones del resto de la comunidad.
- Overcast: reproductor de podcast originalmente nativo de los iPhone y que destaca por su interfaz sencilla y minimalista centrada en escuchar podcast sin distracciones visuales.
- Pocket Lists: gestor de tareas, compras e ideas que destaca por la sencillez de uso, ya sea para crear listas o añadir tareas.
- Yahoo Mail: el cliente de correo oficial de Yahoo que permite agrupar varias cuentas en una sola app, independientemente de si son de Yahoo o no.
Por supuesto, estos son solo unos ejemplos. Si te interesa descubrir qué otras aplicaciones hay disponibles, solamente tendrás que buscarlas de la forma que indicamos anteriormente y, si está disponible, descargarla. Otro buen ejemplo está estas en las apps bancarias (BBVA, Caixabank, ING...).
En Applesfera | Cómo escribir el símbolo de Apple o la manzana mordida en tu Mac, iPhone y iPad
En Applesfera | Apple macOS: todas las versiones hasta la fecha, cómo saber la que estás usando y cómo actualizar el sistema operativo
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Aunque haya apps exclusivas de iPhone y iPad, también pueden estar en Mac. Así se buscan
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Si tu ratón Logitech ha dejado de funcionar en Mac, no se ha roto. Un olvido "tonto" de la marca te obliga a hacer esto para recuperarlo
Si hoy tu ratón Logitech ha empezado a comportarse de forma extraña en tu Mac: el scroll va al revés, los botones personalizados no responden o los gestos han desaparecido, no te molestes en cambiarle la pila o reiniciarlo. El hardware está bien. El problema es mucho más absurdo: un "simple" certificado de software caducado.
Lo que ha ocurrido es que las aplicaciones de gestión de Logitech (Options+ y G HUB) han dejado de ser "de fiar" para macOS de un día para otro, bloqueando tanto su funcionamiento como, irónicamente, su capacidad para actualizarse a sí mismas. La solución ya existe, pero requiere que intervengas manualmente.
Qué ha pasado: un certificado caducado y un "error inexcusable"El fallo es técnico de esos que te preguntas ¿cómo es posible que pase algo así en una empresa tan grande? En macOS, las aplicaciones necesitan estar firmadas con un certificado de desarrollador válido para ejecutarse con todos los permisos necesarios. Logitech se olvidó de renovar este certificado y macOS, cumpliendo con su función de seguridad, ha bloqueado la ejecución de la app o de sus procesos en segundo plano.
{"videoId":"x94qt60","autoplay":true,"title":"MEJORA tu PRODUCTIVIDAD en MAC con estos TRUCOS", "tag":"webedia-prod", "duration":"562"}El resultado es que tu ratón o teclado "pierde" su inteligencia: vuelve a funcionar como un ratón genérico básico, ignorando todas tus configuraciones personalizadas, que son la razón por la que Logitech es una gran empresa de ratones y teclados: su personalización.
Desde la propia Logitech no han puesto excusas. En un comunicado a través de sus canales de comunidad, un portavoz de la compañía ha sido tajante:
"Hemos fallado aquí. Este es un error inexcusable. Lamentamos mucho las molestias causadas." App de Logitech Options+ afectada Modelos afectados y versiones de macOSEl problema afecta a cualquier accesorio que dependa del software para sus funciones avanzadas:
- Serie MX: los populares MX Master 3S, MX Keys, etc.
- Serie G: periféricos enfocados a gaming que usan G HUB.
Actualmente, el parche manual está disponible para macOS 26 Tahoe, macOS 15 Sequoia, macOS 14 Sonoma y macOS 13 Ventura. Si estás en una versión anterior de macOS, Logitech ha comunicado que la solución llegará "más adelante".
La solución: cómo instalar el parche manualDado que la propia aplicación no puede abrirse para autoactualizarse (el certificado caducado también rompe el actualizador interno), tienes que descargar e instalar un "parche" oficial que Logitech ha subido a sus servidores.
Si usas Logi Options+ (ratones MX, Ergo, etc.)- Descarga el instalador actualizado directamente desde los servidores de Logitech.
- Descomprime el archivo ZIP y ejecuta el instalador.
- El asistente se cerrará automáticamente al terminar y lanzará Options+.
- Descarga el instalador actualizado para G HUB.
- Ejecuta el instalador.
Es posible que veas un aviso diciendo que "el software ya existe". Si es así, simplemente sal del instalador. El proceso de parcheado ya se habrá realizado en segundo plano al ejecutarlo.
Una vez aplicado el parche, es aconsejable reiniciar el Mac. Aunque a veces la app arranca al momento, reiniciar asegura que macOS vuelva a cargar las extensiones de sistema con el nuevo certificado válido, eliminando cualquier bloqueo residual en los ajustes de privacidad. Es un fallo molesto, sobre todo por la dependencia que tenemos de estas herramientas para trabajar, pero al menos la solución es rápida y no requiere reconfigurar todo tu entorno de trabajo desde cero.
Se agradece la transparencia de Logitech al entonar el mea culpa sin rodeos. Calificar su propio fallo de "inexcusable" en lugar de esconderse. Y lo más importante: aunque la idea de tener que "reinstalar manualmente" suele darnos pereza, la realidad es que el proceso se completa en menos de un minuto. Un par de clics, una instalación sobre la marcha y tu flujo de trabajo vuelve a estar intacto como si nada hubiera pasado.
En Applesfera | Nuevo macOS 27 - Todo lo que creemos saber sobre él
En Applesfera | Logitech MX Master 4, análisis: así se perfecciona el que ya era uno de los mejores ratones del mundo
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Si tu ratón Logitech ha dejado de funcionar en Mac, no se ha roto. Un olvido "tonto" de la marca te obliga a hacer esto para recuperarlo
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por
Guille Lomener
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'Pluribus', segunda temporada - Todo lo que sabemos de los nuevos episodios en Apple TV
"Hola, Carol. Este es un mensaje programado. Después de este artículo, deja tu mensaje para solicitar que llegue ya la segunda temporada. Lo que sentimos por ti no ha cambiado y nos encantaría proporcionarte su fecha, pero después de la primera temporada, necesitamos tiempo."
Y sí, hablando en serio, los creadores de 'Pluribus' necesitan tiempo. Tras el frenético final de su primera temporada, la segunda aún tardará en llegar. Aunque hay buenas noticias para los fans de la serie, ya que no solo está confirmada esta segunda temporada, sino que hay fuertes indicios de que llegarán más.
Índice de Contenidos (7)- ¿Cuántas temporadas y capítulos tiene 'Pluribus'?
- Primera temporada de 'Pluribus'
- ¿Cuándo se estrenará la segunda temporada de 'Pluribus'?
- ¿Dónde podremos ver la segunda temporada de 'Pluribus'?
- ¿Habrá más temporadas de 'Pluribus'?
- ¿Cómo acabó la primera temporada de 'Pluribus'?
- ¿Qué esperamos que suceda en la segunda temporada de 'Pluribus'?
Nº DE CAPÍTULOS
FECHA DE ESTRENO
FECHA DE FINALIZACIÓN
TEMPORADA 1
9
7 de noviembre de 2025
24 de diciembre de 2025
TEMPORADA 2
No confirmado
No confirmado
No confirmado
Primera temporada de 'Pluribus'- 1x01 "Nosotros es nosotros" ("We Is Us") - emitido el 7 de noviembre de 2025.
- 1x02 "La pirata" ("Pirate Lady") - emitido el 7 de noviembre de 2025.
- 1x03 "La granada" ("Grenade") - emitido el 14 de noviembre de 2025.
- 1x04 "Por favor, Carol" ("Please, Carol") - emitido el 21 de noviembre de 2025.
- 1x05 "Got Milk" ("La leche") - emitido el 26 de noviembre de 2025.
- 1x06 "HDP" ("HDP") - emitido el 5 de diciembre de 2025.
- 1x07 "El intervalo" ("The Gap") - emitido el 12 de diciembre de 2025.
- 1x08 "Ofensiva con encanto" ("Charm Offensive") - emitido el 19 de diciembre de 2025.
- 1x09 "La Chica o El Mundo" ("La Chica o El Mundo") - emitido el 24 de diciembre de 2025.
Apple TV confirmó la segunda temporada de 'Pluribus' cuando aún se emitía la primera, pero no hay fecha confirmada por ahora. En cambio, por boca de su creador hemos podido tener alguna que otra pista, pero nada halagüeña para aquellos fans que estén esperándola con ansia.
Vince Gilligan comentó que ya han comenzado a escribir los nuevos capítulos, reconociendo que le "encantaría ir más rápido", pero dejando caer que prefiere ir con calma para que el producto final sea mejor. Y es algo de agradecer, pero que en las estimaciones deja bastante lejos la segunda temporada.
Contando con que se acabe de escribir en este 2026, habrá que cerrar un plan de rodaje, lo cual no es fácil dadas todas las localizaciones en las que se graba la serie (al menos en la primera temporada). Después llegará el rodaje y la post producción. Y sabiendo cómo se mueve este sector y que cada fase tiene su tiempo, es de esperar que lo nuevo de 'Pluribus' llegue a finales de 2027 e incluso 2028 si queremos ser más realistas con los plazos.
¿Dónde podremos ver la segunda temporada de 'Pluribus'?Como la primera temporada, se podrá ver en Apple TV en exclusiva. Como el resto de series de la plataforma, estas no se pueden ver en ningún otro servicio de streaming y tampoco en la televisión líneal. Aunque cabe destacar que en países como España es posible verlo a través de Movistar Plus+, aunque teniendo que añadir el pack de Apple TV con su consecuente pago mensual.
¿Habrá más temporadas de 'Pluribus'?Oficialmente, Apple TV no ha confirmado nada más allá de la segunda, aunque esto responde a su tónica habitual con otras series. Aunque quizás estén ya firmadas más temporadas, Apple no las suele confirmar públicamente hasta que se está emitiendo la anterior. Y nuevamente ciñéndonos a declaraciones de Gilligan, todo apunta a que sí habrá vida más allá de la segunda.
El creador confirmó en una entrevista que para él "sería ideal hacer cuatro temporadas", aunque también pidió "coger con pinzas" esta previsión. Puso para ello de ejemplo otro de sus grandes éxitos, 'Breaking Bad', de la cual estimaron dos temporadas y acabaron siendo seis. Con 'Pluribus' podría pasar lo mismo o lo contrario y que al final acabe teniendo dos o tres temporadas.
En Applesfera 'Pluribus' es la serie de moda y rodó un episodio en Bilbao. Y la elección de esta ciudad no fue para nada casualEl caso es que, dado el éxito de la serie y que la trama es densa, es esperable que haya al menos una tercera y una cuarta, confirmando así los deseos del creador, quien seguramente ya tuviese en su cabeza todo lo que se viene para afirmar que cuatro temporadas sería idóneo para 'Pluribus'. ¿Lo malo? Que en vistas de los planes de rodaje, fácilmente estaremos cerca de diez años para verla terminar.
Alerta spoiler: en este apartado repasamos cómo se quedó la trama de 'Pluribus' tras el final de la primera temporada. No te recomendamos leerlo si no has terminado aún los episodios.
¿Cómo acabó la primera temporada de 'Pluribus'? La escalofriante y alegre sinceridad de Zosia confesando a Carol que están casi listos para contagiarle de un virus que ella no quiere tener. Pero oye... "es por su bien"Tras muchas preguntas hechas a la mente colmena a través de Zosia (y otras tantas que a la señora no le dio por hacerle), Carol ya se ha enterado de que "ellos" están tratando de conseguir un método con el que contagiarla del virus (A.K.A "compartir la felicidad") a través de sus óvulos congelados. Y aunque aún no lo tienen listo, tardarán cuatro meses como mucho. Es lo que tiene contar con la mente de centenares de científicos.
Consciente de que no se puede fiar del colectivo pese a sus aparentes buenas intenciones, Carol rompe esa extraña relación con Zosia y regresa a su casa en Albuquerque. Aunque no sin antes pedirle al colectivo que le traiga una bomba nuclear que le aparcan en la puerta de casa como aquel que pide al repartidor de pizza dejar las cajas en el felpudo.
Allí le espera Manousos, quien tras su largo viaje, sigue sin cesar en sus intenciones de retomar la normalidad y mantiene a la mente colmena como la enemiga. Sus investigaciones con las frecuencias de radio siguen avanzando con la intención de ver cómo se comunican entre sí. Y quizás con ello, logre forzar que alguno se despierte.
Poco o nada se sabe del resto de inmunes, los cuales parecen seguir viviendo tal y como vimos en el segundo episodio. Como Menik, que sigue viviendo con su hijo en India, fingiendo que no pasa nada. O Koumba, que continúa con su vida de lujo rodeado de mujeres. De Darinka, que vivía en una tribu peruana, ya sabemos que donó sus células madre para unirse a la mente colmena y que lo logró en los primeros minutos del último episodio.
¿Qué esperamos que suceda en la segunda temporada de 'Pluribus'? Aunque Carol sea la protagonista, pocos dudamos de que Manousos es el auténtico mesías para salvar al mundoOficialmente, no se sabe absolutamente nada acerca de cómo continuará la trama de 'Pluribus'. De hecho, como ya advertíamos anteriormente, aún se está escribiendo. En cualquier caso, hay teorías para todos los gustos, aunque todo son hipótesis.
Véase como ejemplo lo de la bomba nuclear. Pocos fans creemos que vaya a detonarla, ya que implicaría la destrucción de todo el mundo, aunque la teoría más extendida está en que Carol la utilizará como amenaza frente a la mente colmena. Si logran un método con el que contagiarla, pedirá antes que se explote la bomba nuclear. Pero habrá que ver hasta qué punto es una amenaza real y si, en esa circunstancia, el colectivo se sale o no de su papel de sirvientes cuando ello implica destruirse a si mismos.
En lo referente a Manousos, a buen seguro que continuará con su investigación, aunque esta vez no contará con ningún miembro de la mente colmena. Tal como le sucedió a Carol a mitad de la primera temporada, estos le hacen el vacío tras aquel intento de despertar a uno de sus miembros.
En Applesfera Soy incapaz de ver series densas. Por eso adoro estas ocho series de Apple TV+, ideales para ver en veranoSe cree que los miembros de la mente colmena se contagiaron no solo a través del contacto físico (los famosos besos del primer episodio), sino también a través de ondas de radio, como vimos en aquel conductor que se estrelló en el bar o en la malograda Helen. Si Manousos logra descifrar bien todo, "solo" necesitaría una antena gigante con la que emitir una frecuencia distinta que anule la comunicación.
No sabemos si será en esta segunda temporada o no cuando lleguen los primeros miembros despiertos, pero es casi una obviedad pensar que ocurrirá en algún momento. Lo que no lo es tanto es saber qué pasará con ellos. Si recordarán qué les ha ocurrido, si han estado en un proceso similar al coma, si se recuperarán por completo para volver a ser ellos mismos e incluso si sobrevivirán.
La intriga está servida y, en vistas de cómo se ha desarrollado la primera temporada y del bagaje de Gilligan con 'Breaking Bad' y 'Better Call Saul', esperamos mucho (y bueno) de la segunda temporada. Ahora solo nos queda armarnos de paciencia y no desesperar. Si Carol no lo hizo con aquel repetitivo mensaje del buzón de voz, los pluribusers tampoco.
Imágenes y vídeo | Apple TV
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Android no permite instalar apps: permisos, bloqueos y soluciones
Si tu móvil te suelta el aviso de que Android no permite instalar apps, las descargas se quedan eternamente en «pendiente» o la barra de progreso ni arranca, tranquilo: es uno de los fallos más comunes y casi siempre tiene solución sin volverse loco. Muchas veces se debe a algo tan tonto como falta de espacio, una mala conexión o un ajuste de seguridad que se ha quedado cruzado.
En esta guía vas a encontrar una explicación completa, en castellano de España y sin tecnicismos raros, de todas las causas habituales por las que Android bloquea la instalación de aplicaciones (desde Google Play, desde otras tiendas o mediante APK) y, lo más importante, cómo solucionarlas paso a paso. También verás qué pasa en iPhone cuando ocurre algo parecido, para que tengas una visión completa si manejas ambos sistemas.
Cuándo tiene sentido sospechar que Android está bloqueando appsAntes de ponernos a toquetear ajustes a lo loco, conviene identificar bien el problema. Hay situaciones claras en las que podemos decir que Android está impidiendo instalar aplicaciones o finalizar descargas:
- Las descargas de Google Play se quedan congeladas en «pendiente» o al 0 % y nunca terminan.
- No puedes instalar ni actualizar apps ni juegos desde la Play Store, ni tampoco contenidos como libros u otros elementos de Google Play.
- Google Play Store no se abre, se cierra sola o aparece una pantalla en blanco o de error permanente.
- Intentas instalar un archivo APK desde el navegador o desde otra tienda y Android ni siquiera empieza el proceso o te muestra un aviso de seguridad que no sabes cómo resolver.
Si te ves en cualquiera de estos escenarios, es momento de seguir un orden lógico de comprobaciones y no ir probando cosas al azar. En la mayoría de los casos, con unos pocos ajustes podrás volver a descargar e instalar apps con normalidad.
Revisiones básicas: conexión, espacio, fecha y reiniciosLo primero es descartar los problemas más simples. Muchas incidencias se arreglan comprobando la conexión a Internet, el almacenamiento libre, las actualizaciones del sistema y reiniciando el móvil. Esto parece muy básico, pero es justo lo que recomiendan tanto Google como otros fabricantes porque suele funcionar.
Comprueba tu conexión Wi‑Fi o datos móvilesPara que se descarguen aplicaciones, necesitas una conexión estable, no solo cobertura mínima. A veces el icono de Wi‑Fi o de datos está encendido, pero la conexión real es tan mala que la descarga ni arranca.
- Siempre que puedas, conéctate a una red Wi‑Fi fiable en lugar de tirar de datos móviles.
- Si usas datos, asegúrate de que tienes buena cobertura y no has agotado el bono de datos o estás en una zona con señal intermitente.
- Abre otras apps que necesiten Internet (por ejemplo, YouTube o un navegador) para ver si cargan páginas o vídeos con normalidad.
- Activa y desactiva el Wi‑Fi y los datos móviles, y si puedes, prueba otra red Wi‑Fi distinta o revisa si en otros móviles funciona bien esa misma red.
También puede ocurrir que la descarga empiece y a mitad del proceso se corte con un error de red. En estos casos, basta con asegurarse de que la conexión es estable y repetir la descarga con la Play Store abierta, vigilando si se para otra vez. Si solo falla con datos móviles, fuerza a que descargue por Wi‑Fi y comprueba que no tienes límites de descarga configurados.
Confirma que tienes espacio libre suficienteUno de los motivos más frecuentes por los que Android no deja instalar apps es tan sencillo como que no queda almacenamiento libre o apenas te sobra espacio. Si el sistema detecta que estás al límite, directamente bloquea actualizaciones y nuevas instalaciones.
- Abre la app de Ajustes en tu móvil o tablet Android.
- Entra en la sección de Almacenamiento (el nombre puede variar algo según la marca).
Si recibes avisos de memoria llena o ves que tienes menos de 1 GB disponible, es bastante probable que sea el culpable. En ese caso, toca limpiar:
- Elimina aplicaciones que no uses, juegos antiguos, apps duplicadas, etc.
- Borra fotos, vídeos o archivos pesados que puedas mover antes a la nube o a un ordenador.
- En Android, entra en las apps que más ocupan y borra la caché cuando sea posible.
- Herramientas como Google Files ayudan a localizar archivos basura, duplicados y descargas viejas que ya no necesitas.
Si tu problema es recurrente porque tu móvil va justito de memoria, valora usar una tarjeta microSD (si tu modelo la admite) para ampliar el almacenamiento. Es importante que la tarjeta sea de buena calidad y con buena velocidad de lectura y escritura para no crear cuellos de botella, y que revises en ajustes si puedes mover algunas apps y datos a la SD.
Actualiza el sistema Android si hay versiones nuevasOtra causa muy típica de bloqueos con las apps es tener una versión de Android desactualizada o con errores conocidos. Además, algunas aplicaciones actuales ya no son compatibles con versiones muy antiguas del sistema.
- Abre Ajustes en tu teléfono.
- Entra en Sistema y luego en Actualización de software o Actualización del sistema.
- Espera a que el móvil compruebe si hay nuevas versiones disponibles.
- Si aparece una actualización, sigue las instrucciones en pantalla para descargarla e instalarla.
En móviles muy antiguos, sobre todo si estás aún en Android 2.2 o versiones similares, Google Play directamente puede dejar de funcionar bien porque el sistema ya no es soportado. En esos casos, lo mejor es contactar con el fabricante o valorar un cambio de dispositivo.
Cierra y vuelve a abrir Google Play StoreA veces el fallo está únicamente en la aplicación de la tienda, no en el sistema entero. Un buen truco rápido es cerrar completamente Google Play Store y volver a abrirla:
- Desliza hacia arriba desde la parte inferior de la pantalla para abrir la vista de apps recientes.
- Busca Google Play Store y deslízala hacia arriba para cerrarla del todo.
- Vuelve al escritorio y abre otra vez la Play Store.
Ya que estás dentro, toca en tu foto de perfil, entra en Gestionar apps y dispositivo (o «Mis aplicaciones») y comprueba si hay varias actualizaciones en cola que estén ocupando todo el ancho de banda y bloqueando nuevas instalaciones. Si es así, deja que termine o pausa algunas.
Reinicia el teléfono para limpiar procesos atascadosPuede sonar a tópico, pero reiniciar muchas veces es mano de santo. Cuando llevas semanas sin apagar el dispositivo, procesos internos y servicios se pueden quedar pillados, incluida la tienda de apps.
- Mantén pulsado el botón de encendido.
- Pulsa en Apagar o en Reiniciar, según te aparezca.
- Si no responde, mantén pulsado el botón de encendido unos segundos hasta que el móvil se apague y vuelva a encender.
Un simple reinicio ayuda también a limpiar parte de la memoria caché temporal del sistema, con lo que muchos errores puntuales desaparecen sin necesidad de hacer nada más drástico.
Verifica la fecha y hora del dispositivoUn detalle que se suele pasar por alto es que, si el móvil tiene la fecha u hora mal configuradas, pueden fallar las conexiones seguras con los servidores de Google y otras tiendas, bloqueando descargas e instalaciones.
- Abre Ajustes y entra en Sistema > Fecha y hora (el nombre puede variar ligeramente).
- Comprueba si las opciones «Establecer hora automáticamente» y «Establecer automáticamente zona horaria» están activadas.
- Si están desactivadas, actívalas y espera unos minutos para ver si se corrige el problema.
- Si ya estaban activadas y todo está correcto, reinicia el dispositivo y prueba de nuevo a instalar una app.
Si tras ajustar fecha y hora sigues igual, es muy probable que el bloqueo de instalación tenga que ver con otros factores de conectividad, almacenamiento o seguridad que veremos a continuación.
Cuando la descarga no empieza, se corta o aparece un error genéricoHay veces que, aun con buena conexión y espacio libre, la tienda se queda colgada en «descargando» sin avanzar, las instalaciones dan error a medio camino (error 103 en Android) o las apps nunca terminan de actualizarse. En estos casos, hay que mirar un poco más allá de lo básico y revisar tanto Google Play como los ajustes del propio sistema.
Descarga que no arranca o se queda en «Pendiente»Uno de los fallos más extendidos es que, al tocar en «Instalar», la app se queda en un estado de espera infinita. Si ya has revisado la conexión a Internet, te interesa seguir estos pasos:
- Confirma que no hay otra descarga o actualización grande en curso en la Play Store.
- Cierra todas las apps recientes, incluida Google Play, y vuelve a abrir solo la tienda.
- Repite la instalación y observa si al menos aparece la barra de progreso.
- Si sigues igual, pasa a la solución más potente: borrar la caché y los datos de Google Play Store.
Cuando la tienda se comporta de forma rara, una de las medidas más efectivas es vaciar la caché y los datos de la Play Store. No te asustes, esto no borra tus aplicaciones instaladas ni tus compras, solo resetea la app de la tienda.
- Ve a Ajustes > Aplicaciones.
- Busca y entra en Google Play Store.
- Entra en Almacenamiento (o similar).
- Pulsa en Borrar caché y después en Borrar datos.
Tras esto, varios procesos internos de la Play Store se reinician y es muy habitual que desaparezcan los errores de descargas atascadas (error DF-DFERH-01). Puedes aplicar la misma jugada a otras tiendas de apps que te estén fallando, como tiendas del fabricante o alternativas.
Posibles caídas o fallos de los servicios de GoogleAunque no ocurre todos los días, puede pasar que los servidores de Google estén teniendo problemas. En ese caso, por mucho que ajustes tu móvil, la Play Store no cargará bien o mostrará errores aleatorios.
Cuando sospeches de algo así porque tu conexión funciona y otras webs van perfectas, échale un ojo a redes sociales como Twitter/X buscando términos tipo «Google Play caído» o similares. Si ves a mucha gente quejándose a la vez, no te queda otra que esperar a que Google solucione la incidencia.
Restricciones y controles parentales que bloquean appsOtro frente a revisar son las restricciones de contenido y seguridad. Tanto Android como iOS tienen sistemas de control parental, límites de edad, filtros de contenido y ajustes de seguridad que pueden impedir instalar determinadas aplicaciones o cualquier app fuera de las tiendas oficiales.
Comprueba si en Google Play tienes control parental activo, restricciones de edad o bloqueos por tipo de contenido. En iPhone, revisa en Ajustes > Tiempo de uso > Restricciones de contenido y privacidad. Si compartes el móvil con menores o usas perfiles restringidos, es bastante frecuente que estas opciones sean las responsables de que no puedas completar la instalación.
Instalar apps fuera de Google Play: orígenes desconocidos y APKUna de las grandes ventajas de Android es la posibilidad de instalar aplicaciones desde fuera de la Play Store usando archivos APK o tiendas alternativas. Pero esta libertad viene acompañada de controles de seguridad que, si no sabes manejar, se convierten en mensajes de error y bloqueos constantes cada vez que intentas instalar algo «por tu cuenta».
Además, hay un debate cada vez más intenso en torno a apps como ReVanced y similares, que modifican servicios de Google y bloquean publicidad. Muchos usuarios temen que cambios recientes en la política de verificación de desarrolladores de Android vayan encaminados a frenar este tipo de aplicaciones, sobre todo porque se saltan parte de las condiciones de servicio y pueden afectar a los ingresos publicitarios de Google.
Cómo funciona «instalar apps desconocidas» en Android 8 y posterioresDesde Android 8.0 Oreo, el clásico ajuste global de «orígenes desconocidos» desapareció tal y como lo conocíamos, pero el sistema sigue permitiendo instalar APK. La diferencia es que ahora el permiso se gestiona app por app, de forma que decides desde qué aplicaciones se pueden instalar archivos.
El flujo habitual es este: descargas un archivo APK desde Chrome o desde otro navegador y, al intentar abrirlo para instalarlo, el sistema te avisa de que esa app no tiene permiso para instalar software desconocido.
- Pulsa en Ajustes cuando aparezca el aviso.
- Activa la opción «Permitir descargas de aplicaciones» o «Permitir de esta fuente» para el navegador en cuestión.
- Vuelve atrás y toca en Instalar en la pantalla del APK, revisando los permisos que solicita.
Una vez hecho, ya tendrás la aplicación instalada y podrás usarla con normalidad. Ten en cuenta que, en algunos casos (como Fortnite a través de la tienda de Epic Games), el primer APK solo instala otra tienda, que a su vez te volverá a pedir permiso para instalar apps desde esa nueva fuente.
Si en la barra de notificaciones te aparece un aviso para retirar el permiso concedido al navegador, es decisión tuya mantenerlo o desactivarlo para más seguridad. Siempre puedes volver más tarde a los ajustes avanzados para gestionar desde qué apps permites instalar APK.
Ruta de ajustes para activar o desactivar orígenes desconocidos por appDependiendo del fabricante, la ruta exacta para llegar a este menú cambia, pero la idea es siempre la misma: entrar en un apartado de acceso especial de aplicaciones donde puedas elegir qué apps pueden instalar software de terceros.
Algunos ejemplos: rutas típicas según fabricante
- Android «puro» (Pixel, OnePlus, Motorola, Nokia): Ajustes > Aplicaciones y notificaciones > Acceso especial de aplicaciones > Instalar aplicaciones desconocidas.
- Huawei y Honor: Ajustes > Seguridad y privacidad > Ajustes adicionales > Instalar aplicaciones de fuentes externas.
- Xiaomi: Ajustes > Privacidad > Gestionar > Acceso especial de apps > Instalar aplicaciones desconocidas.
- Samsung: Ajustes > Datos biométricos y seguridad > Instalar apps desconocidas.
En todos los casos, verás una lista de aplicaciones (navegadores, gestores de archivos, tiendas alternativas…) y podrás activar o desactivar individualmente el permiso para instalar software desde cada una de ellas.
Orígenes desconocidos en Android 7.0 y anterioresSi tu móvil sigue en Android 7.0 Nougat o una versión más vieja, el procedimiento es algo distinto, porque aún existe la opción global de «orígenes desconocidos» que afecta a todo el sistema.
- Entra en Ajustes desde el menú de apps.
- Busca y abre el apartado de Seguridad.
- Activa la casilla de «Orígenes desconocidos».
- Acepta la advertencia de seguridad que te mostrará Android.
En dispositivos muy antiguos, con Android 2.3 o anteriores, la ruta cambia ligeramente: Ajustes > Aplicaciones > Fuentes desconocidas. El concepto es el mismo: das luz verde para que el sistema permita instalar cualquier APK descargado desde fuera de Google Play.
Riesgos y precauciones al usar APK y tiendas alternativasTener activado este permiso abre la puerta a un mundo de opciones: desde herramientas avanzadas para hacer root, ver canales de TV o instalar apps no aprobadas por Google, hasta versiones modificadas de aplicaciones que añaden funciones extra o eliminan restricciones.
Pero también te expone a que, si no vas con ojo, termines llenando el móvil de software malicioso, troyanos y malware que robe datos o se ponga a mostrar anuncios invasivos. Instalar APK desde sitios aleatorios es una invitación a problemas, por mucho que te prometan versiones «premium gratis».
Si usas repositorios alternativos como Aptoide o F-Droid, revisa siempre la reputación del desarrollador, la procedencia del código y los comentarios de otros usuarios. En mercados muy abiertos es relativamente fácil encontrarse con apps fraudulentas o manipuladas, de modo que conviene no instalar cualquier cosa a lo loco.
Y si te vas a traer APK desde una web concreta, asegúrate de que es la página oficial del desarrollador o una fuente de confianza. Fíjate bien en la extensión del archivo, evita enlaces acortados sospechosos y, si puedes, pasa el archivo por algún antivirus antes de instalarlo.
Versión no compatible con tu AndroidOtro motivo bastante habitual por el que una APK no se instala aunque tengas activados los orígenes desconocidos es que la versión de la app no es compatible con tu versión de Android o con la capa del fabricante.
Esto suele pasar cuando descargas APK desde enlaces externos sin fijarte en los requisitos mínimos. En ese caso, la única solución realista es buscar una versión de la app que sí sea compatible con tu sistema (más antigua en muchos casos), instalarla y, si todo va bien, desactivar las actualizaciones automáticas para que no vuelva a subir a una versión que tu móvil no soporta.
Otros factores que pueden bloquear la instalación de appsSi has revisado conectividad, espacio, ajustes de seguridad y orígenes desconocidos, pero sigues sin poder instalar aplicaciones, hay que empezar a sospechar de elementos más profundos como fallos de software, antivirus demasiado agresivos o incluso problemas de hardware.
Antivirus y capas de seguridad que interfierenLas apps de seguridad no siempre son inocuas: algunos antivirus en Android pueden bloquear instalaciones que consideran peligrosas, especialmente si se trata de APK o tiendas que no sean Google Play.
Si hace poco instalaste un antivirus o una suite de seguridad y, desde entonces, has notado que ya no puedes instalar ciertas apps, prueba esto:
- Entra en la app de antivirus y revisa los permisos y reglas de bloqueo relacionadas con instalaciones o descargas.
- Desactívala temporalmente y vuelve a intentar instalar la app que te daba problemas.
- Si así se instala sin error, añade excepciones para las tiendas de confianza o valora cambiar a otra solución de seguridad más respetuosa con el uso normal del móvil.
- Si usas VPN u otras capas de filtrado, desactívalas un momento para descartar conflictos de red.
Cuando ya has probado todos los pasos anteriores sin éxito, es posible que el sistema esté dañado por dentro, que haya errores profundos en la capa de personalización del fabricante o que una actualización se haya quedado a medias. En esos casos, lo que más suele funcionar es dejar el móvil como recién salido de fábrica.
Antes de hacer nada, recopila tus fotos, vídeos y archivos importantes en la nube o en un ordenador, y comprueba que tienes copia de seguridad de contactos, WhatsApp y demás datos críticos. Después, sigue un procedimiento similar a este (puede variar según marca):
- Abre Ajustes y entra en el apartado Sistema o en Copia de seguridad.
- Busca la opción Restablecer o «Restaurar datos de fábrica».
- Confirma que entiendes que se borrarán todas tus apps y datos del dispositivo.
- Deja que el móvil complete el proceso y se reinicie.
Al encender de nuevo, tendrás un sistema prácticamente nuevo. Lo ideal es que, antes de restaurar todas tus apps, pruebes a instalar alguna aplicación básica desde Google Play para comprobar si el problema ha desaparecido. Si incluso después de un formateo completo sigues sin poder instalar, podría tratarse ya de un fallo de hardware o de algo muy específico que conviene revisar en un servicio técnico.
Actualizaciones pendientes de la capa del fabricanteNo solo importa la versión general de Android: muchas marcas añaden su propia capa con funciones extra que también se actualiza. Si tienes una actualización de sistema pendiente (de la capa de Samsung, Xiaomi, etc.), es posible que arrastre correcciones para errores con la tienda de apps.
Ve otra vez a Ajustes > Sistema > Actualización del sistema y comprueba el estado. Activar las actualizaciones automáticas suele ser una buena idea para evitar quedarte atrapado en un bug que ya está arreglado en versiones más nuevas.
Cuándo pensar en problemas de hardwareAunque no es lo habitual, en ocasiones hay fallos físicos que terminan repercutiendo en la instalación de aplicaciones. Por ejemplo, una memoria interna deteriorada o sectores dañados pueden provocar que el sistema no sea capaz de escribir correctamente los archivos de las apps y genere errores constantes.
Si, además de no poder instalar apps, tu móvil presenta reinicios aleatorios, cuelgues frecuentes, errores al guardar fotos o comportamientos extraños incluso tras un restablecimiento de fábrica, lo más sensato es llevarlo a un servicio técnico especializado para que evalúen si hay daños en componentes como almacenamiento, batería o placa base.
Qué pasa en iPhone cuando no te deja instalar o actualizar appsAunque esta guía se centra en Android, muchos usuarios alternan entre plataformas y se encuentran con problemas similares en iPhone: apps que no se descargan, actualizaciones que se quedan bloqueadas o errores con la App Store. En iOS no existe algo como los APK ni los orígenes desconocidos, pero sí hay varios factores a revisar.
Actualizar y reinstalar apps en iPhoneEn iPhone, para mantener tus aplicaciones al día, puedes activar las actualizaciones automáticas en Ajustes > App Store. Si las tienes desactivadas y una app falla (se cierra sola, se congela, etc.), siempre puedes:
- Entrar en la App Store.
- Buscar la aplicación en cuestión.
- Pulsar en Actualizar o en el icono de nube para instalar de nuevo la última versión.
Al igual que en Android, las versiones nuevas suelen corregir errores y problemas de compatibilidad con el sistema operativo.
Copias de seguridad y restauración con iCloudSi un iPhone comienza a dar problemas de instalación tras una actualización o un cambio de ajustes, una opción muy útil es restaurar el teléfono seleccionando una copia de seguridad anterior desde iCloud.
Al hacer esto, recuperas el sistema tal y como estaba antes de que empezaran los fallos, siempre que en aquella copia no existiera ya el problema. Es importante tener claras las fechas y qué copia elegir para no traerte de vuelta también el error.
Problemas con el ID de AppleEn el ecosistema Apple, sin un ID de Apple válido no hay descargas ni actualizaciones de apps. Si no recuerdas tu contraseña, has cambiado de cuenta o crees que alguien ha accedido a ella, es normal que la App Store te pida continuamente credenciales y no te deje instalar nada.
Revisa en Ajustes si tienes sesión iniciada con tu ID de Apple, intenta descargar una app y asegúrate de introducir bien la contraseña o usar Face ID/Touch ID. Si hay dudas de seguridad, usa las herramientas oficiales de recuperación de cuenta y, si hace falta, ponte en contacto con el soporte de Apple.
Reiniciar los ajustes de la App StoreCuando los errores son persistentes, una solución sencilla en iOS es cerrar sesión en el ID de Apple asociado a la App Store y volver a iniciarla. Este pequeño «reseteo» de la conexión con los servidores puede solventar errores de sincronización.
En Ajustes > iTunes y App Store, entra en tu ID de Apple, elige Cerrar sesión, espera unos segundos y luego vuelve a iniciar sesión con tus credenciales. Después, intenta otra vez instalar o actualizar la app que te estaba fallando.
Restablecer el iPhone si nada funcionaIgual que en Android, cuando ya has probado de todo, la carta final es restaurar el iPhone a valores de fábrica tras hacer una copia de seguridad. Una vez completado el proceso, ve probando la instalación de apps antes de recargar todos tus datos, para confirmar que el sistema fresco funciona como debe.
Si ni siquiera en un iPhone recién restaurado la App Store permite instalar aplicaciones, muy probablemente haya un problema más serio que solo el soporte técnico de Apple podrá aclarar.
Después de repasar conexiones, espacio, ajustes de fecha, actualizaciones del sistema, gestión de orígenes desconocidos, posibles bloqueos de antivirus y hasta la opción de restaurar el teléfono de cero, lo normal es que cualquier usuario consiga que Android vuelva a permitir la instalación de apps sin errores. Solo en casos muy extremos, ya sea por daños de hardware, políticas muy restrictivas contra ciertas aplicaciones o incidencias masivas en los servidores, será necesario acudir a soporte profesional o valorar un cambio de dispositivo, pero en el día a día, siguiendo con calma todos estos pasos, lo habitual es que el problema quede resuelto y puedas volver a instalar lo que quieras sin pelearte con tu móvil.
Señales de que tu móvil Android necesita un restablecimiento de fábrica
Si llevas tiempo notando que tu teléfono va a trompicones, que la batería vuela o que las apps fallan sin parar, es posible que te estés planteando si ha llegado el momento de devolverlo a su estado original. El restablecimiento de fábrica en Android es una medida drástica, pero muy efectiva cuando los problemas se han ido acumulando y nada más funciona.
Antes de tocar nada es clave entender bien qué implica este proceso, qué señales indican que realmente merece la pena hacerlo y qué alternativas menos agresivas puedes probar primero. Formatear el móvil no es algo que se deba hacer a la ligera: borra tus datos, tus apps y tu configuración, así que conviene ir con toda la información por delante.
Qué es exactamente un restablecimiento de fábrica en AndroidCuando hablamos de “restablecer de fábrica” nos referimos a un ajuste del sistema que devuelve el móvil a un estado parecido al que tenía el primer día que lo sacaste de la caja. Se eliminan todos los datos personales, apps instaladas y configuraciones que has ido acumulando con el tiempo.
En la práctica, al completar el proceso el teléfono arranca como un dispositivo nuevo: solo quedan el sistema operativo y las aplicaciones que venían preinstaladas, junto con las actualizaciones de sistema que se hayan instalado oficialmente. Todo lo que añadiste tú después desaparece.
Es importante tener claro que no se tocan las actualizaciones oficiales del sistema que ya se hayan aplicado. Es decir, si tu móvil pasó de Android 12 a Android 13, tras restablecer de fábrica seguirá en Android 13, salvo que tú luego flashees manualmente otro firmware, que ya es otra historia diferente.
Este tipo de borrado afecta únicamente a la memoria interna del dispositivo. Las tarjetas microSD y el contenido que tengas en la nube (Google Drive, Google Fotos, etc.) no se borran por el simple hecho de restablecer el móvil, salvo que tú decidas formatearlas también.
Qué se borra y qué se conserva al restaurar tu AndroidUno de los puntos que más dudas genera es qué se pierde al hacer este proceso. La respuesta corta es que se elimina prácticamente todo lo que no formaba parte del teléfono de serie. Conviene repasarlo con calma para no llevarse sustos.
Entre los elementos que se borran están tus cuentas de usuario configuradas en el móvil (como la cuenta de Google si no la vuelves a vincular después), las apps que instalaste desde Google Play o desde archivos APK y todos sus datos asociados: sesiones iniciadas, ajustes personalizados, historiales, etc.
También desaparecen tus archivos personales almacenados en la memoria interna: fotos, vídeos, documentos, descargas, carpetas de WhatsApp y de otras aplicaciones, grabaciones de audio, fondos de pantalla descargados y cualquier archivo que no esté respaldado fuera del dispositivo.
Todos esos restos de configuración, cachés, ficheros temporales y basura digital que se acumulan con el tiempo también se van al limpiar el teléfono. Este “barrido” completo es precisamente lo que muchas veces devuelve fluidez y estabilidad al sistema cuando este se ha vuelto errático.
Por el contrario, se mantienen las actualizaciones oficiales del sistema operativo que se instalaron mientras usabas el dispositivo. Tampoco se borran los contenidos que tengas en tarjetas microSD (salvo que elijas expresamente formatearlas) ni lo que esté sincronizado con tu cuenta de Google u otros servicios en la nube.
La importancia de las copias de seguridad antes de formatearComo el borrado es completo y prácticamente irreversible, antes de dar el paso es imprescindible revisar qué datos quieres conservar y hacer copias de seguridad. Olvidar este punto puede suponer perder información valiosa para siempre.
Android incluye herramientas integradas para facilitar este proceso. Desde los ajustes del sistema puedes activar la opción de copiar de seguridad tus datos en tu cuenta de Google, lo que incluye apps compatibles, contactos, historial de llamadas, SMS en algunos casos, ajustes del dispositivo y ciertas configuraciones de WiFi.
En las versiones más recientes, y especialmente en Android 15 y superiores, Google ha añadido funciones específicas para que las carteras digitales puedan hacer copia de seguridad de tarjetas de transporte con saldo. Si tu app de cartera lo soporta, el sistema te recordará que guardes esa información antes de restaurar el móvil.
Además de la copia en la nube, puedes recurrir a tarjetas de memoria externas o almacenamiento en el ordenador para guardar fotos, vídeos y documentos pesados que no quieras perder. Copiar estos archivos manualmente te da un plus de seguridad y control sobre lo que conservas.
No olvides revisar aplicaciones concretas que gestionen datos críticos, como gestores de contraseñas, apps bancarias, apps de notas seguras o similares. En la mayoría de los casos basta con asegurar que están bien sincronizadas con sus servicios en la nube, pero conviene comprobarlo antes de borrar nada.
Cuándo conviene restablecer tu móvil Android a valores de fábricaAunque pueda dar la sensación de que formatear el móvil soluciona cualquier cosa, lo cierto es que debería ser siempre la última opción, cuando ya has probado otras alternativas y el problema persiste. Es una medida potente, pero no algo para usar cada dos por tres.
Con el tiempo, el uso diario hace que el sistema acumule datos temporales, configuraciones inútiles y apps que ya casi ni recuerdas. Esa carga extra puede acabar ralentizando el teléfono, provocar fallos aleatorios y hacer que la experiencia sea bastante peor que al principio.
En estos casos, un restablecimiento de fábrica puede ser la forma más rápida de eliminar de golpe todas esas capas de “porquería digital” que ni siquiera sabes localizar. Tras el formateo, el teléfono suele recuperar gran parte de la fluidez perdida.
Ahora bien, no es la solución mágica para todo. Si el problema está en el hardware (batería muy degradada, placa dañada, antena WiFi estropeada, etc.), ningún borrado de datos va a arreglarlo; en esos casos hay que acudir a soporte técnico o valorar reparación.
Por eso es recomendable reservar el restablecimiento para momentos concretos: fallos graves y persistentes de sistema, infecciones de malware difíciles de eliminar, cambios de propietario del móvil o cuando vas a instalar o desinstalar ROMs y modificaciones profundas.
Señales claras de que tu Android necesita un restablecimiento de fábricaHay una serie de pistas bastante evidentes que pueden indicar que ha llegado ese momento de “borrón y cuenta nueva”. Cuando se combinan varias de ellas y las soluciones habituales no funcionan, el formateo suele ser el siguiente paso lógico.
Una de las señales más típicas es un rendimiento muy lento de manera constante: abrir aplicaciones tarda una eternidad, el teclado se queda colgado, el desplazamiento por los menús va a tirones y cualquier tarea sencilla parece un suplicio.
Otra señal preocupante es el comportamiento extraño de la batería: se descarga a toda velocidad incluso en reposo, el teléfono se recalienta sin motivo aparente o notas que la autonomía ha caído de forma brusca de un día para otro, sin haber cambiado tus hábitos de uso.
Si empiezan a aparecer ventanas emergentes, anuncios intrusivos o apps desconocidas que no recuerdas haber instalado, es posible que el dispositivo esté infectado por algún tipo de malware. En casos rebeldes, ni los antivirus ni el borrado manual de apps consiguen erradicarlo.
También es un mal síntoma que el móvil se reinicie solo continuamente, se cuelgue de forma repetida o muestre errores graves de sistema con frecuencia. Cuando estas situaciones se repiten incluso tras reinicios normales y actualizaciones, el restablecimiento de fábrica suele ser la solución más efectiva.
Problemas de almacenamiento y lentitud general del sistemaOtro factor clave que suele empujar al usuario a restaurar el móvil es quedarse prácticamente sin espacio de almacenamiento interno. Cuando el sistema está al límite de capacidad, todo se vuelve más lento y aparecen fallos al actualizar apps o al descargar archivos.
Aunque es buena idea empezar borrando aplicaciones que no usas, vaciando la caché y gestionando archivos grandes, hay situaciones en las que la memoria está llena de restos de apps, carpetas internas y ficheros que ni sabes de dónde salen. Limpiarlo todo a mano puede ser una tarea interminable.
En estos casos, un restablecimiento de fábrica funciona como una limpieza profunda y automática: se eliminan archivos huérfanos, configuraciones corruptas y datos residuales que a menudo son difíciles de detectar por tu cuenta, devolviendo al teléfono un entorno más ligero.
Si después de liberar espacio a mano y utilizar herramientas de optimización interna el móvil sigue dando problemas de lentitud extrema, puede que el coste de tiempo de seguir probando parches no compense y sea más rentable empezar desde cero con una restauración completa.
Eso sí, conviene asegurarse de que el almacenamiento lento no sea por una tarjeta microSD defectuosa o muy antigua. A veces basta con extraer la tarjeta, comprobar el rendimiento sin ella y, si es la culpable, cambiarla por una nueva en lugar de formatear todo el teléfono.
Virus, malware y amenazas que no consigues eliminarAunque Android ha mejorado mucho en seguridad, no está completamente a salvo. De vez en cuando aparece algún malware que consigue colarse en el sistema aprovechando instalaciones de APK desconocidos, anuncios maliciosos o permisos concedidos sin mirar demasiado, y conviene saber si tu móvil está infectado.
Cuando el móvil está infectado de verdad se nota: aparecen anuncios a pantalla completa sin abrir nada, se instalan apps raras por su cuenta, el dispositivo se recalienta incluso en reposo y, en algunos casos, el sistema se vuelve inestable hasta el punto de reiniciarse solo.
Lo primero que debe hacerse es intentar eliminar la amenaza con herramientas de seguridad, revisar las apps instaladas, revocar permisos y desinstalar todo lo sospechoso. Muchas veces así es suficiente para limpiar el dispositivo sin llegar a formatear.
Sin embargo, hay casos en los que el virus se “agarra” al sistema de tal modo que ni los escaneos ni los borrados manuales logran erradicarlo. Si tras varios intentos el comportamiento extraño persiste, el restablecimiento de fábrica se convierte en la manera más segura de cortar el problema de raíz.
Al borrar por completo la memoria interna y reinstalar el sistema limpio, se eliminan los archivos maliciosos y cualquier modificación de software que hayan podido realizar. Tras el formateo, es muy recomendable instalar de nuevo solo las apps imprescindibles y siempre desde fuentes oficiales.
Qué hacer cuando los problemas son solo de conexiónMuchas personas confunden los fallos de red con problemas generales del sistema y se lanzan a formatear sin necesidad. Si lo único que falla es el WiFi, los datos móviles, el Bluetooth o una VPN, es mejor empezar por otra opción: restablecer los ajustes de red.
Esta función borra toda la configuración guardada relacionada con las conexiones: redes WiFi conocidas y sus contraseñas, dispositivos Bluetooth emparejados, parámetros de APN y ajustes de VPN. Es como darle un reinicio solo a la parte de comunicaciones del móvil.
Restablecer los ajustes de red suele solucionar errores derivados de archivos de configuración corruptos o procesos de conexión bloqueados, y muchas veces basta para volver a tener una conexión estable sin necesidad de borrar todo el dispositivo.
Eso sí, al hacerlo tendrás que reconfigurar después tus redes WiFi y tus dispositivos Bluetooth, volviendo a introducir contraseñas y emparejando accesorios. No es tan dramático como un formateo completo, pero conviene tenerlo en cuenta para no llevarse la sorpresa después.
Si tras restablecer las conexiones sigues con los mismos problemas, entonces toca pensar en otras causas: un router defectuoso, una tarjeta SIM dañada, averías en la red del operador o incluso un fallo de hardware del propio móvil. Solo cuando se descarte todo esto tiene sentido plantearse el restablecimiento de fábrica como siguiente paso.
Reiniciar frente a formatear: no confundas ambos procesosNo hay que mezclar el simple reinicio del teléfono con el restablecimiento de fábrica. Reiniciar el móvil solo apaga y vuelve a encender el sistema, cerrando procesos y limpiando temporalmente la memoria RAM, pero sin tocar tus datos ni tus aplicaciones.
Los sistemas operativos móviles modernos, tanto Android como iOS, están diseñados para gestionar automáticamente la memoria y cerrar las apps que se atascan. Por eso ya no es necesario reiniciar tan a menudo como ocurría con ordenadores o teléfonos antiguos.
Reiniciar puntualmente sí puede ser útil cuando alguna app concreta se queda colgada, la interfaz se vuelve un poco torpe o acabas de instalar una actualización importante y quieres que todo se asiente bien, aunque normalmente el propio proceso de actualización ya incluye ese reinicio.
Hacerlo a diario o de forma obsesiva, en cambio, no aporta beneficios reales. No es ni especialmente bueno ni especialmente malo para el móvil: como mucho, gastará algo más de batería al arrancar todos los servicios desde cero, pero no va a dañar el dispositivo.
Si notas que tras un reinicio el móvil va mejor durante unas horas, seguramente sea porque temporalmente tiene menos apps abiertas y menos procesos en marcha. En cuanto vuelvas a usarlo normalmente, el comportamiento se estabilizará y, si había un problema de fondo, volverá a aparecer.
Restablecer como último recurso: casos en los que sí compensaCon todo lo anterior en mente, la idea general es clara: restaurar de fábrica debe quedar como la opción final. Solo cuando has agotado las soluciones más sencillas tiene sentido dar el salto al borrado completo.
Es una buena decisión en móviles que ya has intentado optimizar de todas las maneras posibles (limpieza de apps, borrado de cachés, reinicios, restablecimiento de ajustes de red, actualizaciones) y que siguen funcionando mal a nivel global.
También es el movimiento más lógico cuando la inestabilidad del sistema es tan alta que te impide usar el teléfono con normalidad: cierres constantes de apps esenciales, bloqueos frecuentes o imposibilidad de aplicar actualizaciones importantes por errores de sistema.
En el caso de infecciones serias por malware, si ya probaste con antivirus, borrado de apps y revisión de permisos sin éxito, reformatear el móvil se convierte en la herramienta más fiable para recuperar la seguridad, siempre que después seas muy cuidadoso con lo que instalas.
Y, por supuesto, cuando vas a vender, regalar o dejar de usar definitivamente el teléfono, el restablecimiento de fábrica es casi obligatorio: de ese modo evitas que otra persona pueda acceder a tus cuentas, fotos, conversaciones y documentos personales.
Situaciones especiales: venta, robo e instalación de ROMsSi te has comprado un dispositivo nuevo y quieres sacar algo de dinero por el antiguo, lo normal es que optes por venderlo o regalarlo. En estos casos, nunca deberías entregar el móvil con tus datos dentro, aunque la otra persona sea de confianza.
El proceso correcto pasa por hacer copia de seguridad, cerrar sesión en tus cuentas, cifrar tu móvil Android, desactivar funciones como el bloqueo de activación si el fabricante lo requiere y, finalmente, ejecutar el restablecimiento de fábrica desde los ajustes. Así el nuevo dueño recibe un teléfono “como recién estrenado”.
En caso de robo o pérdida, puedes recurrir a “Encontrar mi dispositivo” de Google para localizar el terminal, bloquearlo e incluso iniciar un borrado remoto. Al hacerlo, se eliminarán tus datos y, en teoría, el equipo dejará de aparecer en tu lista de dispositivos asociados pasado un tiempo.
Si tras un borrado remoto ves que el teléfono sigue figurando como disponible en el panel de “Encontrar mi dispositivo”, no significa necesariamente que tus datos sigan ahí. A veces el sistema tarda en actualizar la información sincronizada, especialmente si el teléfono no vuelve a conectarse a Internet después del borrado.
Para usuarios avanzados que quieren instalar ROMs personalizadas, rootear o deshacer el root, el restablecimiento de fábrica suele ser un paso casi obligatorio. Realizar una instalación limpia sobre un sistema recién borrado reduce mucho el riesgo de errores y conflictos de configuración.
Si en algún momento decides abandonar el root y volver al firmware original, es habitual combinar la reinstalación del sistema oficial con un restablecimiento, garantizando que cualquier modificación anterior desaparece y que el teléfono vuelve a un estado totalmente estable.
Cómo restablecer de fábrica tu Android de forma seguraAunque cada marca coloca la opción en un sitio ligeramente distinto, en la mayoría de móviles el procedimiento es parecido: se realiza desde el menú de ajustes, dentro de las opciones de sistema, seguridad o similares.
Antes de empezar asegúrate de que la batería tenga al menos un 50 % de carga o, mejor todavía, mantén el teléfono conectado al cargador durante todo el proceso. Un apagón en mitad del borrado podría dejar el sistema en un estado complicado de recuperar.
Habitualmente tendrás que entrar en Ajustes y buscar un apartado tipo “Sistema”, “Ajustes adicionales” o “Acerca del teléfono” y luego pulsar en alguna opción parecida a “Restablecer” o “Opciones de restablecimiento”. Utilizar el buscador interno de los ajustes escribiendo “restablecer de fábrica” o “borrar todos los datos” suele ser lo más rápido.
Una vez dentro, verás la opción de “Restablecer valores predeterminados”, “Restablecer datos de fábrica” o similar. Al seleccionarla, el sistema te mostrará un resumen de lo que se va a borrar y te pedirá confirmar la acción introduciendo tu PIN, patrón o huella.
Cuando confirmes, el teléfono comenzará a borrar todos los datos y a recomponer el sistema. El proceso puede tardar desde unos pocos minutos hasta más de un cuarto de hora, según el modelo y la cantidad de información almacenada. Al finalizar, se reiniciará y te recibirá la pantalla de configuración inicial.
Qué hacer después del restablecimiento: primeros pasosAl encender el móvil tras un restablecimiento de fábrica verás el asistente de inicio, como cuando lo estrenaste. Lo primero será conectar el dispositivo a una red WiFi estable y vincular de nuevo tu cuenta de Google para que pueda restaurar las copias de seguridad.
Durante la configuración inicial, el sistema puede ofrecerte restaurar apps y ajustes desde una copia anterior. Puedes elegir recuperar todo o solo parte, pero conviene no cargar de golpe todas las aplicaciones que tenías, especialmente si estabas intentando huir de problemas de rendimiento.
Es buena idea ir instalando solo las aplicaciones que realmente utilizas en el día a día, dejando atrás aquellas que llevaban meses sin abrirse. De este modo mantienes el sistema más limpio y reduces la posibilidad de que vuelvan los fallos.
Una vez completada la configuración básica, puedes recuperar tus fotos, vídeos y documentos desde la nube o desde la tarjeta de memoria donde los hubieras respaldado. Hazlo con calma, comprobando que lo importante vuelve a estar disponible.
Si el motivo del restablecimiento era un posible virus o un comportamiento extraño del sistema, intenta evitar reinstalar apps de orígenes dudosos y revisa bien los permisos que concedes a cada aplicación. De poco servirá el formateo si repites los mismos errores de seguridad.
Tomarse el tiempo de valorar las señales, hacer copias de seguridad y elegir el momento adecuado para restablecer el móvil suele marcar la diferencia entre un simple quebradero de cabeza y una auténtica catástrofe de datos perdidos; cuando se usa con cabeza, el restablecimiento de fábrica es una herramienta muy potente para recuperar fluidez, seguridad y estabilidad en tu Android sin necesidad de cambiar de teléfono antes de tiempo.
Ajustes ocultos de Android para ganar privacidad sin perder funciones
Tu móvil Android sabe más de ti que mucha gente de tu entorno: rutinas, contactos, fotos íntimas, ubicaciones y hasta tus finanzas. La buena noticia es que no hace falta ser ingeniero para ponerle límites, pero sí conocer algunos ajustes ocultos de Android que mejoran la privacidad sin cargarte funciones importantes y usar algunas apps de privacidad para Android. La mayoría están ahí desde hace tiempo… solo que vienen desactivados o enterrados entre menús.
Con los cambios adecuados puedes hacer que tu teléfono sea más discreto, más seguro y mucho menos “chivato” sin renunciar a WhatsApp, Google Maps o tus apps del día a día. Vamos a recopilar y ordenar todo lo que ofrecen Android y las capas de los fabricantes (Samsung, Xiaomi, etc.), desde permisos avanzados hasta paneles ocultos, para que dejes de regalar datos porque sí.
1. Punto de partida: panel de Seguridad y Privacidad de AndroidEn casi todos los móviles recientes, el centro de control está en Ajustes > Seguridad y privacidad (a veces separado en “Seguridad” y “Privacidad”). Aquí Android te muestra si todo está en orden o si hay algo por revisar con avisos en amarillo o rojo. Desde este panel puedes comprobar el bloqueo de pantalla, el uso de biometría, el análisis de apps y el estado general del dispositivo.
Es recomendable entrar de vez en cuando y usarlo como “ITV de seguridad”: si ves alertas, Android te llevará directamente al ajuste concreto para, por ejemplo, activar el bloqueo con PIN o mejorar el desbloqueo facial
2. Panel de privacidad y gestor de permisos: quién accede a quéDentro de Seguridad y privacidad encontrarás el apartado Privacidad y el Panel de privacidad. Esta herramienta te enseña, con un gráfico, qué permisos sensibles (cámara, micrófono, ubicación, etc.) se han utilizado en las últimas 24 horas y qué apps los han pedido. Es perfecto para detectar apps que se pasan de la raya con el acceso a sensores y datos delicados.
Si tocas en cada tipo de permiso, verás una lista cronológica de accesos y un enlace a Gestionar permiso. Desde ahí podrás cambiar el nivel de acceso app por app. Es buena práctica revisar este panel al menos una vez al mes para cazar comportamientos raros, por ejemplo, una app de linterna usando tu micrófono o una app de juegos tirando del GPS sin venir a cuento.
El siguiente paso es el Gestor de permisos, normalmente en Seguridad y privacidad > Privacidad > Gestor de permisos. Aquí ves todos los permisos disponibles y un listado de qué aplicaciones los tienen. Puedes ajustar, entre otras cosas, Actividad física, Archivos, Calendario, Cámara, Contactos, Dispositivos cercanos, Fotos y vídeo, Micrófono, Notificaciones, Registro de llamadas, SMS, Teléfono, Ubicación, Salud conectada y permisos adicionales del fabricante.
En cada permiso podrás elegir entre varias opciones: No permitir, Solo mientras se usa la app, Preguntar siempre o Permitir siempre. La clave está en no bloquear a lo loco: si desactivas un permiso esencial, puede que una app deje de funcionar bien; por eso conviene ir categoría por categoría y dejar solo lo mínimo necesario para cada caso.
3. Ubicación precisa, historial y rastreo entre appsLa ubicación es uno de los datos más sensibles. Muchas apps la piden por sistema aunque no la necesiten. Desde Ajustes > Ubicación > Permisos de aplicaciones puedes revisar una por una y dejar solo las que tenga sentido que sepan dónde estás. Para la mayoría es suficiente con “Permitir solo mientras se usa” o incluso “No permitir”.
En móviles modernos puedes cambiar entre ubicación precisa y aproximada por app. Reserva la precisa para apps de mapas, transporte, comida a domicilio o tiempo muy local; al resto puedes darles solo aproximada. Así evitas que cualquier aplicación construya un mapa milimétrico de tus movimientos diarios.
Además, conviene revisar el Historial de ubicaciones de tu cuenta de Google. Entra en myaccount.google.com > Datos y privacidad > Controles de actividad y desactiva o limita el Historial de ubicaciones. También puedes activar el borrado automático para que los datos se eliminen cada 3, 18 o 36 meses, reduciendo la huella que dejas almacenada a largo plazo.
Algunos fabricantes, como Samsung o Xiaomi, añaden opciones extra de privacidad para bloquear el seguimiento entre apps y limitar la publicidad personalizada. En Samsung, por ejemplo, está en Ajustes > Privacidad > Personalización de anuncios, donde puedes desactivar el uso de tu actividad para anuncios segmentados y bloquear el seguimiento entre aplicaciones de terceros, y opciones para ocultar aplicaciones.
4. Cámaras, micrófonos e indicadores en pantallaCon Android 12 en adelante, cada vez que una app accede a la cámara o al micrófono aparece un puntito en la zona superior: verde para la cámara y naranja para el micrófono. Si ves estos indicadores cuando no estás usando ninguna app que deba hacerlo, toca la notificación o revisa el Panel de privacidad para identificar a la culpable.
Desde Seguridad y privacidad > Privacidad tienes dos interruptores globales: Acceso a la cámara y Acceso al micrófono. Si los apagas, ninguna aplicación podrá utilizar esos sensores aunque tenga permisos concedidos. Es ideal para momentos delicados (reuniones, viajes, entornos sensibles) en los que quieres asegurarte de que no hay ni la más mínima escucha o captura de vídeo.
En el Gestor de permisos, entra en Cámara y Micrófono para revisar quién tiene acceso y dejar solo las apps que realmente lo necesitan. Por ejemplo, tiene sentido que lo tengan apps de mensajería seguras, apps de videollamada o la cámara del sistema, pero no una app de notas sencilla o un juego casual. Mantener este listado limpio es una de las defensas más efectivas contra apps espía, grabaciones no deseadas y abuso de datos de audio o imagen.
5. Fotos, archivos y selector de contenido: da acceso solo a lo justoEn versiones recientes de Android, cuando una app quiere acceder a tus fotos o vídeos ya no está obligada a ver toda la galería. Puedes elegir entre permitir acceso total, negar el permiso o seleccionar solo algunos elementos concretos. Esto resulta muy útil para redes sociales o apps de edición: compartes justo la foto que vas a subir y nada más.
Si en su momento concediste acceso completo y ahora te arrepientes, entra en Privacidad > Gestor de permisos > Fotos y vídeo y cambia el permiso a “Preguntar siempre” o “Permitir solo archivos seleccionados”. De esa forma, cada vez que la app quiera acceder tendrás que autorizarlo, lo que te da un control muy fino sobre qué ficheros salen realmente de tu dispositivo.
Con el permiso de Archivos conviene ser todavía más estricto: darlo supone que la app puede leer o escribir en el almacenamiento del móvil (o en partes importantes de él). Resérvalo para gestores de archivos, apps de copias de seguridad de confianza o herramientas que realmente trabajen con documentos, y deniega el acceso a juegos y utilidades que no lo necesiten.
6. Permisos temporales, revocación automática y apps inactivasDesde Android 10 y 11 llegaron mejoras clave: los permisos de un solo uso o temporales y la revocación automática para apps que no usas. Cuando una app pida acceso a cámara, micrófono o ubicación, elige “Solo mientras se usa” o “Permitir esta vez” siempre que puedas. Así, cuando cierres la app, el permiso dejará de estar activo.
Además, Android puede quitar por sí solo permisos sensibles a las apps inactivas que llevas tiempo sin abrir. Entra en Ajustes > Aplicaciones > Permisos o Permisos especiales y asegúrate de que la opción de revocar permisos de apps inactivas esté activada. Esto evita que una aplicación olvidada siga recolectando datos desde el fondo de tu móvil.
7. Ajustes de cuenta de Google: historial, anuncios y actividadGran parte del “ojo que todo lo ve” en Android no viene solo del sistema, sino de tu cuenta de Google. Desde myaccount.google.com > Datos y privacidad puedes gestionar tres pilares clave: Actividad web y de aplicaciones, Historial de ubicaciones y Historial de YouTube. Si quieres reducir el perfilado, lo mínimo recomendable es desactivar lo que no uses y establecer eliminación automática de datos antiguos.
En el mismo panel encontrarás el Centro de anuncios o Mi centro de publicidad para quitar la personalización publicitaria, y la opción de desactivar la personalización de búsqueda. No vas a dejar de ver anuncios, pero serán menos personalizados y se basarán menos en tu historial individual.
En los Ajustes del teléfono, dentro de Google > Anuncios, puedes reiniciar o desactivar el identificador de publicidad. Y en Privacidad > Uso y diagnóstico es posible cortar el envío de datos de uso y errores a Google. Esto recorta la telemetría, es decir, la cantidad de información técnica que sale de tu móvil “para mejorar el servicio”; puedes usar herramientas como Clean as Duck.
En los ajustes de Google, la opción de Hacer copia de seguridad en Android permite guardar apps, ajustes, registro de llamadas, SMS y otros datos en la nube. En términos de privacidad, implica confiar en Google para almacenar una imagen bastante completa de tu teléfono, pero, a cambio, facilita mucho la recuperación si pierdes el dispositivo o lo cambias por uno nuevo. Puedes revisarlo y decidir qué tipos de datos quieres que se copien realmente.
10. Encontrar mi dispositivo, bloqueo y carpeta/espacio privadoUna de las funciones más importantes, aunque implique algo de cesión de datos, es Encontrar mi dispositivo. Está en Ajustes > Seguridad y privacidad > Buscador de dispositivos o en Ajustes > Google > Encontrar mi dispositivo. Dejarlo activado permite localizar, hacer sonar, bloquear o borrar tu teléfono en remoto si lo pierdes o te lo roban. Si lo desactivas ganarás algo de privacidad respecto a Google, pero te quedas sin una red de seguridad esencial.
El bloqueo de pantalla es otro pilar. En Seguridad y privacidad > Desbloqueo del dispositivo configura un PIN robusto, patrón complejo o contraseña, y añade desbloqueo por huella o rostro si tu móvil lo admite. Activa la opción de Privacidad del PIN mejorada para que no se muestren animaciones ni pistas visuales al marcar el código. Un buen bloqueo es la base: sin él, cualquier otra medida pierde eficacia.
Algunos fabricantes incluyen Carpeta segura, Modo privado, Espacio privado o Segundo espacio. Es un entorno cifrado protegido por PIN o biometría donde guardar fotos, documentos y apps sensibles. Incluso si alguien consigue desbloquear tu móvil, no podrá acceder a ese contenido sin superar esta segunda barrera. Normalmente se activa desde Ajustes > Seguridad y privacidad o desde el menú de accesos rápidos.
11. Perfiles de trabajo, apps clonadas y ajustes del fabricanteEn muchos Android puedes crear perfiles de trabajo o clonar aplicaciones. Esto permite separar tu vida personal de la profesional o usar dos cuentas de una misma app (por ejemplo, dos WhatsApp o dos perfiles de redes sociales) sin mezclar contactos, archivos ni notificaciones. Algunas capas llaman a esto Segundo espacio, Doble aplicación o Perfil de trabajo.
Activando estas funciones consigues algo similar a un “usuario oculto” dentro del móvil, incluso similar a usar una máquina virtual en Android. Cada perfil tiene sus propios permisos y datos, lo que dificulta que una app acceda a información que no debería. Normalmente se encuentra en Ajustes > Funciones avanzadas, Ajustes adicionales o directamente en Seguridad y privacidad, según el fabricante.
Además, revisa los ajustes específicos de tu marca: Samsung, Xiaomi, OPPO, etc. suelen añadir WiFi seguro, bloqueo de apps por huella, protección de privacidad en llamadas, filtros de publicidad y paneles extra de seguridad. Dedicar unos minutos a explorar estos menús puede darte opciones muy potentes para blindar tu teléfono más allá de lo que trae Android “puro”.
12. Navegación, redes y hábitos de uso que marcan la diferenciaNo todo depende de menús y botones. Tus costumbres al usar el móvil también influyen muchísimo en la privacidad. Para empezar, plantéate dejar de usar Chrome como navegador principal si te preocupa el rastreo: aunque su modo incógnito borre el historial local, Google ha seguido recopilando datos de navegación incluso en ese modo. Hay navegadores alternativos como Brave, Firefox Focus, DuckDuckGo o similares centrados en bloquear rastreadores, cookies invasivas y scripts de seguimiento.
En las conexiones, habilita donde puedas un DNS privado en Ajustes de red e Internet (por ejemplo, usando proveedores como Cloudflare o Quad9) y considera usar una VPN fiable, especialmente en redes WiFi públicas. Una buena VPN cifra el tráfico y oculta tu IP real, lo que dificulta que tu operadora, webs y atacantes construyan un perfil completo de tu navegación.
Por último, adopta algunos hábitos básicos: instala apps solo desde Google Play o F-Droid, mantén Android y las aplicaciones actualizados, elimina las apps que no uses, desconfía de enlaces raros y revisa cada pocos meses la lista de permisos concedidos. Combinar estos gestos con los ajustes ocultos que hemos visto te permite usar tu móvil con mucha más tranquilidad.
Teniendo bajo control los permisos, la cuenta de Google, la ubicación, la cámara y el micrófono, reforzando el bloqueo y aprovechando herramientas como Encontrar mi dispositivo, Carpeta segura, VPN y navegadores privados, tu Android pasa de ser una ventana abierta a tu vida a un dispositivo mucho mejor blindado, manteniendo las funciones que realmente necesitas sin convertirte en un libro abierto para apps, servicios y terceros curiosos. Comparte esta información y otras personas conocerán los ajustes ocultos Android y cómo activarlos.
Qué hacer si el móvil Android vibra o suena sin notificaciones visibles
Si tu móvil Android vibra o suena y no ves notificaciones, no eres el único: es uno de esos fallos que sacan de quicio porque parece que el teléfono tenga vida propia. Notas la vibración, escuchas el sonido típico de aviso… miras la pantalla y no hay nada. Ni iconos, ni globos, ni pop-ups. Solo la sensación de que el móvil se está riendo de ti.
Detrás de estas vibraciones y sonidos “fantasma” suele haber una explicación bastante clara: una opción oculta en los ajustes, una app que se pasa de lista, un wearable conectado, o incluso algún problema físico del teléfono. Vamos a repasar todas las causas posibles y cómo arreglarlo, desde lo más sencillo hasta lo más técnico, para que puedas dejar de volverte loco cada vez que el móvil vibra sin motivo aparente.
¿Cuando la pantalla, la funda o el hardware son los culpables?Pocas personas piensan de primeras que el problema pueda estar en la parte física del móvil, pero muchas veces un fallo de hardware se traduce en vibraciones aleatorias o sonidos sin que veas una notificación clara.
Pantalla táctil o cristal templado dando problemasSi la pantalla táctil está dañada o recibe presión constante (por ejemplo, por un cristal templado de mala calidad o mal colocado), puede estar enviando toques falsos al sistema. Eso se traduce en cosas raras: teclas que se pulsan solas, apps que se abren sin que las toques, o el motor de vibración activándose sin venir a cuento.
En muchos casos basta con retirar el cristal templado y probar el móvil sin él. Si al quitarlo desaparecen las vibraciones extrañas, ya tienes a tu culpable. Si no se soluciona, puede que toque cambiar la pantalla completa o pasar por un servicio técnico para que revisen el módulo táctil y el motor de vibración.
La funda empujando botones sin que te des cuentaMás habitual de lo que parece: una funda universal, demasiado rígida o mal ajustada puede presionar botones laterales (volumen o encendido) cuando llevas el móvil en el bolsillo o en una mochila. El resultado: el teléfono vibra, enciende la pantalla o hace sonidos como si alguien lo estuviera manipulando.
Para comprobarlo, quita la funda durante unas horas y llévalo como siempre. Si las vibraciones “misteriosas” desaparecen, toca cambiar de carcasa. Suele pasar sobre todo cuando el móvil va en el bolsillo y se presionan los laterales con el movimiento.
Daños por agua, vapor o humedadSi el móvil se ha mojado, ha estado cerca del vapor de la ducha o se ha expuesto a mucha humedad y desde entonces vibra sin parar o lanza sonidos extraños, probablemente haya sufrido algún daño interno. El agua puede afectar tanto a la pantalla táctil como al motor de vibración e incluso a la placa.
Cuando el problema viene de aquí, a veces el teléfono sigue vibrando incluso cuando lo apagas (si la batería es extraíble, solo se detiene al quitarla). En estos casos lo más prudente es llevarlo al servicio técnico para que revisen pantalla, vibrador y placa y sustituyan las piezas dañadas. Dejarlo pasar puede terminar en un fallo mucho más grave.
Placa base y componentes internos tocadosNo es lo más común, pero un fallo en la placa base o en alguno de sus componentes puede activar el motor de vibración o el altavoz sin que el sistema muestre nada en pantalla. Esto puede deberse a caídas fuertes, golpes, o a usar un cargador incompatible o defectuoso que haya enviado un voltaje incorrecto.
Si sospechas que el problema empezó tras un golpe o tras usar un cargador barato de dudosa calidad, y ya has descartado fallos de software, el único camino fiable es el SAT. Este tipo de avería no se arregla tocando ajustes.
Altavoz envejecido o defectuosoTambién puede suceder que el altavoz del móvil esté deteriorado y genere ruidos raros o pequeñas chispas sonoras que recuerdan a notificaciones. Para descartar esto, prueba a reproducir música, vídeos y tonos de llamada. Si todo se oye bien salvo esos avisos puntuales, casi seguro que es software. Si en cambio notas distorsión, chasquidos o cortes, conviene que revisen el altavoz en un servicio técnico.
Vibraciones por notificaciones antiguas, recordatorios y accesibilidadAntes de pensar en averías caras, lo lógico es comprobar si Android está configurado para recordarte notificaciones antiguas o pendientes de leer, aunque no lo parezca a simple vista.
Recordatorio de notificaciones y avisos repetidosMuchas capas de Android incluyen una opción llamada algo como “Recordatorio de notificaciones” o “Notificaciones antiguas”. Básicamente, si dejas una alerta sin atender, el móvil te la vuelve a recordar a los X minutos mediante una vibración o sonido, aunque a veces no lo veas tan claro en pantalla.
Para desactivarlo, ve a los Ajustes del teléfono y entra en el apartado de Notificaciones o Sonido y vibración. Busca cualquier opción relacionada con recordatorios de notificaciones sin leer y desmárcala. Si sueles dejar mensajes para más tarde, esta función está muy bien, pero puede darte sustos con vibraciones inesperadas.
Opción de “Notificación no leída” en AccesibilidadEn algunos móviles, si el teléfono vibra a intervalos regulares sin que aparezca nada, puede tener activa una función de accesibilidad tipo “Recordatorio de notificación no leída”. Sirve para personas que necesitan avisos extra de que hay algo pendiente.
Para comprobarlo, entra en Ajustes > Accesibilidad y busca la opción de recordatorio de notificación. Si está activada, apágala y comprueba si dejan de producirse las vibraciones periódicas.
Apps que vibran o suenan sin enseñar nadaMuchas veces el problema viene de una aplicación que envía alertas, vibra o suena sin mostrar un aviso clásico. Puede ser una app nueva, un optimizador, un widget, un servicio en segundo plano… Toca hacer un poco de detective.
Aplicaciones recientes o mal desarrolladasSi el fallo ha empezado después de instalar una app nueva, casi canta solo. Hay aplicaciones que, por una mala programación, emiten sonidos o vibraciones sin mostrar notificación o lo hacen tan rápido que desaparece del panel antes de que la veas.
Lo más eficaz es revisar las últimas apps que has instalado o actualizado. Desde Ajustes > Aplicaciones, entra en las sospechosas y desactiva todas sus categorías de notificación. Si no son imprescindibles, prueba a desinstalarlas directamente y ver si el problema desaparece.
Aplicaciones sin actualizar o en conflicto con el sistemaEs fácil olvidarse de esas apps que llevan meses sin actualizar. Cuando Android avanza y una aplicación no, pueden aparecer fallos curiosos: cierres, cuelgues, o notificaciones invisibles que solo se traducen en ruidos.
Abre Google Play, entra en Gestionar apps y dispositivo y actualiza todo lo pendiente. Si después de actualizar notas que el móvil deja de sonar “porque sí”, has pillado al culpable. Conviene que mantengas las actualizaciones automáticas activadas para evitar estos choques de versiones.
Apps de limpieza, batería y optimizaciónLas famosas apps de optimización, limpieza o ahorro de batería son candidatas top a generar alertas invisibles: te avisan de que han liberado RAM, han cerrado procesos o han “protegido” el sistema con un sonidito corto, sin que siempre lo veas en la barra.
Ve a Ajustes > Aplicaciones y notificaciones, localiza estas herramientas y revisa sus permisos de notificación. Si puedes, quita sonidos y vibraciones. Y si sigues igual, desinstálalas y comprueba si el teléfono se comporta con normalidad.
Widgets que lanzan alertas sin notificaciónAlgunos widgets de noticias, tiempo o domótica se actualizan en segundo plano y pueden emitir un sonido breve sin crear una notificación tradicional, sobre todo si la configuración de la app no está fina.
Revisa tus pantallas de inicio y elimina los widgets que no uses o que sospeches. Si al quitarlos desaparecen los sonidos o vibraciones fantasma, ya sabes que no era el móvil, sino el widget dando guerra en segundo plano.
Grupos silenciados y notificaciones silenciosas en mensajeríaEn apps como WhatsApp, Telegram o Messenger puedes silenciar grupos o conversaciones individuales, e incluso configurar notificaciones sin sonido pero con vibración. Esto provoca que oigas o notes algo, pero no veas nada llamativo en la pantalla.
Si tu móvil suena o vibra y no ves alerta, entra en estas apps y revisa los grupos que tengas silenciados, porque puede que tengan nuevos mensajes que solo se reflejan como un pequeño contador, sin más. A veces incluso hay fallos puntuales que provocan que se replique el sonido sin mostrar banner y poco puedes hacer más allá de mantenerlas actualizadas.
Wi‑Fi, Bluetooth, NFC, ahorro de energía y conexiones variasOtra fuente de “ruidos fantasma” son las funciones de conectividad y ahorro que llevan años en Android y que mucha gente olvida que existen.
Avisos de redes Wi‑Fi abiertas cercanasMuchos móviles traen activada una opción para avisarte cuando detectan una red Wi‑Fi pública cercana. Esto puede generar una lluvia de pequeños avisos que, si estás en movimiento, aparecen y desaparecen antes de que llegues a verlos, pero el sonido se queda.
Para desactivarlo, entra en Ajustes > Redes e Internet > Wi‑Fi y abre las Preferencias de Wi‑Fi. Desmarca la opción de “Notificar si hay redes públicas” o cualquier ajuste parecido. Notarás que el móvil deja de sonar cada vez que pasas por zonas con muchas redes.
Bluetooth y reconexiones automáticasSi llevas el Bluetooth siempre encendido, cada vez que se conecta y desconecta de tu reloj, coche, altavoz o auriculares, el teléfono puede emitir un pequeño sonido o vibración, a veces sin mostrar nada visible.
Comprueba qué dispositivo se está conectando y desconectando constantemente. Puedes “olvidar” la conexión desde los ajustes Bluetooth y volver a emparejarla. Así evitarás reconexiones fallidas que disparan avisos fantasma.
NFC pitando al detectar tarjetas u otros móvilesSi tienes el NFC activado, cada vez que el móvil detecte una tarjeta de crédito, otro smartphone o un chip NFC cercano, puede lanzar un aviso sonoro corto, aunque no veas una gran notificación en pantalla.
La solución es simple: baja la cortina de ajustes rápidos o entra en Ajustes > Conexiones y desactiva el NFC si no lo usas a menudo. Verás cómo desaparecen muchos “pitidos” raros cuando apoyas el móvil sobre la cartera, la mesa del trabajo o el bolso.
Modo ahorro de energía limitando notificacionesEl modo ahorro de energía puede hacer que ciertas apps se queden sin algunos permisos o cambien su comportamiento de notificación. Resultado: a veces oyes algo, pero no se muestra nada porque la app está limitada.
Entra en Ajustes > Aplicaciones, elige la app problemática y revisa el apartado de Batería. Quita las restricciones agresivas para que pueda gestionar notificaciones con normalidad. Después de eso, comprueba si los avisos vuelven a ser coherentes (sonido + notificación visible).
Smartwatch, pulseras y el “modo buscar teléfono”Desde que los relojes y pulseras inteligentes se han popularizado, es muy frecuente que el origen del sonido o la vibración esté en el wearable y no en el móvil en sí.
El reloj se queda con tus notificacionesMuchos wearables, una vez vinculados, “roban” las notificaciones al móvil: los avisos llegan al reloj, este vibra o suena, y el teléfono apenas muestra un icono sutil, o ni eso, sobre todo si lo tienes en silencio.
Si notas vibraciones raras cuando desbloqueas el móvil pero no ves notificación, revisa la app del reloj (Samsung, Pixel Watch, Amazfit, etc.) y mira cómo tiene configurado el apartado de notificaciones compartidas. En ocasiones, como contaba algún usuario con Pixel Watch 2, el móvil vibra unos minutos después de desbloquearse por algún proceso de sincronización entre reloj y teléfono.
Función “buscar mi teléfono” desde el relojMuchos smartwatches incluyen la opción de hacer sonar el móvil para encontrarlo. A veces se activa sin querer, por ejemplo al pulsar un botón dos veces o deslizar un gesto rápido.
En este caso, el móvil emite pitidos o vibraciones intensas sin mostrar apenas información en pantalla. Para descartar esto, revisa en tu reloj dónde está la función “buscar teléfono” y asegúrate de no activarla por error mientras lo llevas puesto.
Wearables que bloquean o desvían las notificacionesEn algunos casos, mientras el wearable está encendido y conectado, todas las notificaciones llegan únicamente al reloj, y el teléfono no vibra ni suena como antes. Eso puede hacerte pensar que el móvil “no avisa”, cuando en realidad todo está cayendo en la muñeca.
Si quieres que el móvil vuelva a manejar las alertas con normalidad, tendrás que ajustar la configuración de la pulsera o directamente desconectarla. Aunque no vibre o suene, recuerda que las notificaciones seguirán apareciendo en la pantalla de bloqueo del teléfono.
Modos de sonido, volumen, No molestar y concentraciónOtro clásico: un ajuste de sonido cambiado sin querer hace que los avisos no se comporten como esperas. A veces es tan simple como tener el móvil en vibración o silencio y olvidarse.
Volumen bajado sin querer y controles de sonidoLo primero es comprobar que no has bajado el volumen general sin darte cuenta. Pulsa las teclas de volumen y mira en pantalla: comprueba las barras de tono de llamada, notificaciones y multimedia.
Si una de ellas está al mínimo, súbela desde Ajustes > Sonido y vibración. Ahí también puedes ajustar la intensidad de la vibración, por si prefieres dejarla al mínimo mientras resuelves el problema y no quieres que cada aviso parezca un terremoto.
Modo silencio o vibración activadosA veces el móvil está en modo silencio o vibración y lo único que notas son pequeños zumbidos sin saber de qué. Mira los iconos que aparecen junto a la barra de volumen cuando la subes o bajas, y revisa también los ajustes rápidos por si has activado alguno de estos modos por error.
Modo No molestar y modos de concentraciónPrácticamente todos los móviles tienen modo No molestar y, en muchos casos, modos de concentración o descanso. Sirven para silenciar notificaciones según la hora o el contexto, permitiendo solo algunas excepciones.
En Android, entra en Ajustes > Notificaciones o Sonido y busca No molestar. Revisa qué está permitido: algunas configuraciones pueden hacer que oigas algo sin que se muestre nada claramente. En iOS o en ciertas capas, revisa los Modos de concentración por si tienes alguno activo permanentemente o programado en horarios raros.
Notificaciones fantasma y el “síndrome de la vibración fantasma”Hay un matiz curioso: a veces el problema no está en el móvil, sino en cómo nuestro cerebro interpreta estímulos. Se llama síndrome de la vibración fantasma.
Ocurre cuando crees notar la vibración del móvil en el bolsillo o escuchar el sonido de notificación, pero al mirarlo no hay nada. El cerebro, muy pendiente de recibir mensajes (porque liberan dopamina y generan esa sensación de recompensa), interpreta cualquier roce, sonido externo o cambio de presión como una posible notificación.
Si ya has revisado todas las causas técnicas y no encuentras nada raro en el móvil, puede que parte de la sensación venga de aquí. Aun así, siempre es recomendable dejar que un servicio técnico revise el dispositivo si las vibraciones son muy frecuentes o claramente perceptibles.
¿Cómo localizar la app culpable: historial de notificaciones y modo seguro?Cuando no ves de dónde viene el aviso, lo más útil es tirar de herramientas que ya trae Android para rastrear qué app ha enviado la última notificación, aunque haya desaparecido.
Usar el historial de notificaciones en AndroidDesde Android 11, muchos móviles incluyen un historial de notificaciones que guarda todo lo que ha ido llegando, incluso si lo has borrado sin querer o ha desaparecido rápido.
Normalmente puedes activarlo y consultarlo desde Ajustes > Aplicaciones y notificaciones, buscando la opción de Historial de notificaciones. Una vez activo, cada vez que el móvil suene o vibre sin explicación, podrás entrar ahí y ver qué app ha lanzado el último aviso.
Si tu móvil es más antiguo o la marca no ha implementado esta función, puedes recurrir a apps como Notification History desde Google Play, que registran todo lo que va entrando en el sistema.
Probar el teléfono en modo seguroSi sospechas que alguna app de terceros está haciendo un uso extraño del dispositivo, poner el móvil en modo seguro es una buena prueba. En este modo, el sistema arranca solo con las apps básicas y desactiva temporalmente las que has instalado tú.
Para entrar en modo seguro en muchos Android:
- Mantén pulsado el botón de encendido hasta que aparezca el menú de Apagar / Reiniciar.
- Haz una pulsación larga sobre Apagar hasta que aparezca la opción de Modo seguro.
- Acepta y espera a que el móvil reinicie.
Si en modo seguro el móvil deja de vibrar o sonar sin sentido, ya sabes que el problema viene de alguna app instalada por ti. Reinicia normalmente y ve desinstalando o desactivando las sospechosas hasta dar con la que está causando el conflicto.
Permisos de notificaciones y notificaciones emergentesOtra posibilidad es que las notificaciones estén permitidas pero mal configuradas, de forma que suenan o vibran pero no se muestran en pantalla como esperas.
Comprobar que las apps pueden mostrar alertasEntra en Ajustes > Notificaciones y revisa la lista de aplicaciones. Asegúrate de que aquellas de las que esperas avisos tengan permitidas las notificaciones y las ventanas emergentes. Si no, el móvil puede sonar (porque el canal de sonido está activo) pero no enseñar nada en la pantalla.
Reinstalar apps problemáticasSi una app concreta no se comporta bien con las notificaciones incluso tras revisar permisos, prueba a borrar todos sus datos o desinstalarla completamente. Luego instálala de nuevo desde la tienda oficial y vuelve a concederle permisos.
Después de eso, envíate un mensaje de prueba o fuerza una notificación para comprobar que sonido, vibración e iconos en pantalla funcionan como deberían.
Versión web de apps y sesiones abiertas en el ordenadorCuando usas la versión web o de escritorio de servicios como WhatsApp, Telegram o Facebook Messenger, a veces las notificaciones se replican de forma rara entre móvil y PC.
Puede ocurrir que el móvil emita el sonido, pero la notificación “principal” se esté mostrando en el ordenador o que la sesión web se haya quedado abierta y esté gestionando parte de los avisos.
Revisa en tu ordenador si tienes abierta WhatsApp Web, Telegram Desktop o apps similares. Desde el móvil, entra en los ajustes de WhatsApp, ve a Dispositivos vinculados y cierra cualquier sesión que no estés usando. Después observa si el teléfono deja de sonar sin mostrar nada.
¿Qué hacer si el móvil no suena o no vibra cuando debería?A veces el problema es el contrario: no suena nada cuando debería hacerlo, o solo vibra de forma muy suave. Aunque es otro escenario, comparte muchas causas con las “alertas fantasma”.
Comprueba de nuevo las barras de volumen en Ajustes > Sonido, revisa que No molestar o los modos de concentración no estén bloqueando más de la cuenta, y asegúrate de que no hay restricciones de batería para apps como WhatsApp, Telegram, correo o el propio sistema de llamadas.
Si tras revisar todos estos puntos el teléfono sigue sin sonar, vibra sin motivo o no muestra notificaciones, puedes plantearte un restablecimiento a valores de fábrica como último recurso de software. Antes, haz una copia de seguridad completa y, si aun así no se arregla, la opción sensata es que un técnico revise altavoz, motor de vibración y placa base.
Con todos estos frentes cubiertos —desde la funda, el cristal templado y la humedad hasta los ajustes de Wi‑Fi, NFC, Notificaciones, No molestar, apps de terceros, widgets, wearables y el propio historial de avisos— deberías tener un mapa bastante claro para saber por qué tu Android vibra o suena sin notificaciones visibles y qué pasos seguir para dejarlo tranquilo de una vez; y si después de todo esto el móvil sigue comportándose de forma extraña, es señal de que ha llegado el momento de pasar por el servicio técnico y salir de dudas con una revisión profesional. Comparte la información para que más personas puedan solucionar el problema de Android vibra o suena sin notificaciones visibles.
Android no reconoce auriculares con cable o USB‑C: guía completa de diagnóstico
Cuando tu móvil Android no reconoce auriculares con cable, USB‑C o Bluetooth la sensación es de auténtico desastre: no puedes escuchar música, ni ver vídeos a gusto, ni hablar por llamadas con algo de privacidad. Lo peor es que muchas veces no está claro si el problema está en los cascos, en el teléfono, en el cable o en algún ajuste escondido de Android.
Lo bueno es que casi todos estos fallos tienen explicación y, en muchos casos, solución. A lo largo de esta guía vamos a repasar todas las causas habituales y las pruebas que deberías hacer tanto con auriculares jack de 3,5 mm como USB‑C e inalámbricos Bluetooth. La idea es que entiendas qué puede estar pasando y vayas descartando posibilidades sin volverte loco.
Tipos de auriculares y fallos típicos en AndroidEn la práctica, da igual que uses auriculares con jack, USB‑C o Bluetooth, porque en todos ellos puede aparecer el mismo síntoma: el móvil no los detecta o no se oye nada. Sin embargo, cada tipo de conexión tiene sus manías y problemas más frecuentes; elegir auriculares optimizados puede ayudar a evitar incompatibilidades.
En los modelos con clavija de 3,5 mm, el talón de Aquiles suele ser el cable y el desgaste del conector; con los USB‑C entran en juego la compatibilidad con audio digital, la configuración de Android y el propio puerto; y en los Bluetooth mandan los fallos de emparejamiento, las interferencias y los errores de software.
Antes de meternos en harina con cada tipo, conviene que tengas claro que no siempre sirve la misma solución para todos los casos. Algunas comprobaciones son comunes, pero otras dependen totalmente de si tu conexión es por cable o inalámbrica. Iremos de lo más simple a lo más técnico para que puedas seguirlo sin agobios.
Problemas con auriculares Bluetooth en AndroidCon el boom de los auriculares Bluetooth, especialmente los TWS con estuche de carga, también han crecido los quebraderos de cabeza: emparejamientos que fallan, cascos que no se oyen o que se desconectan solos. Al ser una conexión inalámbrica, entran en juego más factores que con un simple cable.
Si tu móvil no detecta los auriculares Bluetooth, o los detecta pero no suenan, empieza siempre por lo básico: apaga y enciende el Bluetooth del teléfono y prueba esos cascos en otro móvil, tablet u ordenador para descartar que se hayan estropeado del todo.
Actualiza el firmware de los auricularesMuchos auriculares Bluetooth modernos, sobre todo los TWS con estuche, llevan su propio firmware interno que hay que mantener al día para evitar errores de compatibilidad. Si tu modelo tiene aplicación oficial (Xiaomi, Anker/Soundcore, Samsung, etc.), ábrela y busca una sección tipo “Actualización de firmware” o similar.
El proceso suele ser sencillo: instalas la app oficial, conectas los auriculares y revisas en ajustes si hay versión nueva. Durante la actualización es recomendable que los cascos estén dentro del estuche con al menos un 50 % de batería, y no cerrar la app hasta que termine.
Cuando acabe, apaga y vuelve a encender los auriculares y después reinicia el Bluetooth del móvil para forzar una nueva conexión limpia. Estas actualizaciones corrigen fallos de conexión, mejoran la batería e incluso añaden soporte para nuevos códecs de audio.
Comprueba el nivel de bateríaSuena a tontería, pero la batería es una de las causas más frecuentes de cortes, desconexiones raras o fallos de emparejamiento. Muchos cascos no se apagan del todo o se quedan en un estado intermedio que provoca comportamientos extraños cuando les queda muy poca carga.
Según el modelo, verás la batería de varias formas: en la animación al abrir la caja (como los AirPods y muchos TWS), en una app propia del fabricante o en los ajustes de Bluetooth del móvil. Si no ves el porcentaje por ningún lado, puedes usar alguna app de terceros que muestre el nivel de batería de dispositivos Bluetooth conectados.
Si detectas que la caja o uno de los auriculares no marca carga aunque lo enchufes, es muy probable que la batería interna esté dañada y toque pasar por servicio técnico o cambiar de auriculares.
Restablece los ajustes de red en AndroidCuando ningún dispositivo Bluetooth se conecta bien a tu móvil (no solo tus cascos), lo más posible es que haya algún ajuste de red corrupto en el propio sistema. En estos casos, restaurar toda la configuración de conexiones suele funcionar muy bien.
Desde los ajustes de Android, entra en Sistema (o Ajustes adicionales, según la marca) y busca las opciones de restablecimiento. Allí tendrás una función para restablecer Wi‑Fi, datos móviles y Bluetooth de golpe. Al hacerlo, se borran todas las redes y dispositivos guardados, pero no pierdes tus fotos ni tus apps.
Una vez reinicie el móvil, tendrás que emparejar de nuevo los auriculares Bluetooth como si fueran nuevos, algo que ayuda a limpiar errores antiguos que se hayan quedado enganchados en la memoria del sistema.
Borra caché y datos de la app Bluetooth del sistemaEn Android, el Bluetooth es también una aplicación del sistema que va guardando datos temporales y caché. Si esa información se corrompe, pueden aparecer fallos raros: emparejamientos imposibles, desconexiones aleatorias o cascos que el móvil “ve”, pero no termina de vincular.
Para forzar una limpieza profunda, entra en Ajustes > Aplicaciones > Mostrar todas las apps (o “Mostrar apps del sistema”) y busca “Bluetooth”. Entra y usa las opciones de borrar caché y borrar datos. Después reinicia el teléfono y prueba a vincular otra vez tus auriculares.
Revisa el número máximo de dispositivos Bluetooth conectadosAlgunos fabricantes permiten limitar cuántos dispositivos Bluetooth pueden estar enlazados a la vez. Si ese valor está demasiado bajo, el móvil puede negarse a conectar tus cascos porque ya cuenta un dispositivo activo, aunque tú ni te acuerdes de él.
Entra en Ajustes > Dispositivos conectados o Conexiones > Bluetooth y busca una opción similar a “Número de dispositivos conectados”. Si está en 1, súbela a 3 o 5 y prueba de nuevo. Esto evita que un manos libres de coche o un altavoz que tengas cerca bloquee la conexión con tus auriculares.
Desconexiones, cortes y interferenciasQue los cascos se desconecten o se oigan a tirones suele deberse a interferencias, distancia excesiva o obstáculos físicos entre móvil y auriculares. Recuerda que el rango típico de Bluetooth ronda los 10 metros sin paredes de por medio, y que muros, muebles e incluso tu propio cuerpo afectan a la señal.
Las fundas muy gruesas o con metal, móviles pegados a routers Wi‑Fi o a otros aparatos inalámbricos son un caldo de cultivo para interferencias y cortes de audio. Haz la prueba acercando el teléfono a los auriculares, alejándote del router o quitando momentáneamente la funda para ver si mejora la estabilidad.
Cambia el códec de audio BluetoothA veces los auriculares se emparejan bien, pero no suena nada o se oye fatal. Una causa posible es que el códec de audio seleccionado en Android no sea compatible con tu modelo de cascos. Esto se ajusta en las opciones de desarrollador.
Activa el modo desarrollador (tocando varias veces en “Número de compilación” en Ajustes > Sistema > Información del teléfono) y, ya dentro de esas opciones avanzadas, busca “Códec de audio por Bluetooth”. Allí podrás ir probando diferentes códecs (SBC, AAC, aptX…) hasta encontrar uno con el que el sonido se reproduzca correctamente.
Compatibilidad entre versiones de BluetoothNo es lo habitual, pero puede ocurrir que tus cascos sean demasiado antiguos o usen un perfil Bluetooth poco estándar, y el móvil moderno no termine de llevarse bien con ellos. También hay marcas que limitan parte de las funciones si no usas sus móviles (por ejemplo, algunos extras de AirPods en Android).
Si los auriculares solo dan problemas en tu teléfono, pero se comportan bien en otros dispositivos, es posible que exista una incompatibilidad fina entre versión de Bluetooth, perfiles soportados o software de cada fabricante. En ese escenario, salvo actualización de firmware o de sistema, poco se puede hacer más allá de cambiar de cascos.
Problemas con auriculares con jack de 3,5 mmEl conector de auriculares de toda la vida parece sencillo: enchufas y debería sonar. Sin embargo, el uso continuado, la suciedad y los tirones de cable hacen que el jack de 3,5 mm dé más guerra de la que aparenta.
Antes de culpar al móvil, lo primero es algo tan básico como probar otros auriculares con jack en el mismo teléfono y, a la vez, probar tus cascos en otro dispositivo (otro móvil, un portátil…). Así sabrás si el problema viene del jack del teléfono o de los propios auriculares.
Apaga el Bluetooth si usas auriculares con cableUn fallo muy habitual es conectar auriculares por jack y que el audio siga saliendo por un dispositivo Bluetooth que el móvil mantiene vinculado: un manos libres del coche, un altavoz cercano, unos cascos inalámbricos que usaste antes…
Si al conectar el minijack no se oye nada, baja la cortina de notificaciones, desactiva por completo el Bluetooth y vuelve a reproducir música o usa Headset Menu para automatizar acciones al conectar auriculares.
Comprueba daños en el jack del auricular o en el puerto del móvilCon el tiempo, el conector de los auriculares y el puerto del teléfono sufren: golpes, tirones, giros bruscos del cable en el bolsillo. Esto puede deformar ligeramente el jack o dañar los contactos internos del móvil.
Observa el conector de tus cascos con buena luz: si ves que está doblado, con la punta dañada o presenta zonas de plástico agrietadas, lo más probable es que tengas que cambiar de auriculares. Si el jack parece perfecto pero otros cascos tampoco funcionan bien en tu teléfono, es el propio puerto del móvil el que podría estar tocado.
En caso de que el problema sea el conector del teléfono (sobre todo si notas que el jack entra flojo o hace falso contacto al moverlo), lo recomendable es pasar por un servicio técnico para valorar reparación. A veces sale más a cuenta tirar de auriculares Bluetooth que abrir un móvil antiguo para cambiarle el jack.
Suciedad y pelusas dentro del conectorLos puertos del móvil son un imán para la porquería: bolsillos, mochilas, bolsones… con el tiempo se acumulan pelusas y polvo que impiden que el jack haga buen contacto. El síntoma típico es que el audio se corta si mueves un poco el conector o que directamente no se detectan los auriculares.
Para limpiarlo, apaga el teléfono y usa con muchísimo cuidado un alfiler fino, un palillo de madera o aire comprimido para arrastrar hacia fuera cualquier pelusa. No metas objetos metálicos grandes ni fuerces, porque puedes doblar los contactos internos y dejar el puerto peor de lo que estaba.
Cuidado con el cable y los tironesEn cualquier auricular con cable, ya termine en jack o en USB‑C, el eslabón más débil suele ser siempre el mismo: el cable, sobre todo cerca del conector y de los propios cascos. Enrollar, desenrollar, guardarlos de cualquier manera, tirar sin querer… todo eso va rompiendo lentamente los hilos internos.
Cuando el cable está dañado aparecen cortes intermitentes, ruido, canales que dejan de sonar o directamente ausencia total de audio aunque el móvil detecte que hay algo conectado. Mover ligeramente el cable o el conector y que el sonido aparezca y desaparezca es casi señal segura de cable tocado.
A la hora de prevenir, resulta buena idea apostar por auriculares con cables reforzados o trenzados (nylon, kevlar, etc.). Aguantan mucho mejor el trote diario y reducen la probabilidad de volver a sufrir el mismo problema a las pocas semanas.
Pequeñas pruebas rápidas que suelen ayudarSi sospechas que el fallo está en el contacto pero no lo tienes claro, puedes hacer un par de pruebas sencillas que a veces sacan de dudas y hasta solucionan el tema:
- Vuelve a insertar el jack lentamente asegurándote de que entra hasta el tope.
- Rota muy ligeramente el conector mientras se reproduce audio para comprobar si hay cortes al moverlo.
- Deja que el móvil se enfríe si está muy caliente, ya que las temperaturas altas pueden provocar comportamientos raros en conectores y audio.
- Reinicia el teléfono para descartar que todo sea un cuelgue puntual del sistema.
Con la desaparición del jack en muchos modelos, los auriculares USB‑C (y los adaptadores de USB‑C a minijack) se han hecho muy comunes. Aunque en teoría deberían ser “enchufar y listo”, en la práctica intervienen más factores de compatibilidad y es fácil encontrarse con que el móvil ni se entera de que hay cascos enchufados.
Las pruebas generales de antes (limpieza del puerto, reinicio, comprobación con otros cascos) siguen siendo válidas, pero con USB‑C hay algunas peculiaridades que conviene revisar con calma.
Comprueba que tu móvil soporta audio por USB‑CNo todos los teléfonos con USB‑C manejan el audio de la misma forma. Algunos modelos usan audio analógico pasivo a través del conector, mientras que otros tiran de audio digital (clase 3, USB ADC 3.0). Si tus auriculares son de un tipo y el móvil de otro, no se entenderán.
La forma más fiable de saberlo es mirar las especificaciones técnicas en la web del fabricante o en una ficha técnica fiable. Si allí pone claramente que admite audio por USB‑C de clase 3 o auriculares USB‑C específicos, perfecto; si la información es confusa, pregunta a soporte de la marca o valora un DAC portátil.
Si al conectarlos el teléfono no muestra absolutamente nada (ni aviso, ni icono de auriculares, ni cambio en el audio), puede que simplemente no sean compatibles entre sí aunque físicamente encajen.
Activa el audio USB desde los ajustesMientras que el jack de 3,5 mm suele detectarse solo, algunos móviles necesitan que les “digas” explícitamente que quieres sacar audio por USB‑C. Esta opción suele estar escondida en los ajustes.
Entra en Ajustes y usa el buscador interno escribiendo “USB” o “audio USB”. En determinados modelos encontrarás una opción de “enrutamiento de audio” o “usar USB para audio” que debe estar activada para que los auriculares USB‑C funcionen correctamente.
Desactiva el enrutamiento de audio USB en opciones de desarrolladorEn el lado contrario, existe una opción de desarrollador llamada algo así como “Deshabilitar enrutamiento de audio USB”. Si está marcada, el sistema ignora por completo cualquier auricular externo conectado por USB‑C, silenciándolos sin que tú lo sepas.
Para comprobarlo, ve a Ajustes > Sistema > Información del teléfono y pulsa varias veces sobre “Número de compilación” hasta activar las opciones para desarrolladores. Luego entra en ese nuevo menú y desplázate hasta encontrar la casilla relacionada con el audio USB.
Si ves que está activada, desmárcala, reinicia el móvil y prueba de nuevo los auriculares. También puedes buscar directamente “enrutamiento” o “audio USB” en el buscador de ajustes para saltar más rápido.
Usa un adaptador USB‑C a jack de 3,5 mm para descartar fallosCuando no tienes claro si el culpable es el puerto USB‑C, los auriculares o el propio móvil, un adaptador puede sacarte de dudas. Con un pequeño conversor USB‑C a minijack, puedes conectar unos cascos de 3,5 mm que sepas que funcionan bien.
Si con el adaptador y otros auriculares todo va perfecto, lo lógico es pensar que el problema está en tus auriculares USB‑C y no en el teléfono. Estos adaptadores son baratos y, mientras decides si cambias de cascos, te pueden hacer el apaño para seguir usando tus auriculares de siempre.
Otras comprobaciones generales que marcan la diferenciaAdemás de todo lo específico de cada tipo de auricular, hay una serie de pasos comunes que deberías revisar siempre que Android no reconoce o no saca sonido por los cascos, sean del tipo que sean.
Reinicia el móvilPuede sonar simplón, pero muchas veces el problema es un bug puntual del sistema o de la app de audio. Un reinicio completo libera la memoria, reinicia servicios internos (como el de audio o Bluetooth) y soluciona fallos de compatibilidad temporales.
Mantén pulsado el botón de encendido, elige Reiniciar y espera unos segundos antes de encenderlo de nuevo, si la marca lo permite. Después, vuelve a conectar los auriculares (cable, USB‑C o Bluetooth) y comprueba si ahora el móvil los reconoce bien.
Revisa la suciedad en todos los puertos y en los propios auricularesEl polvo no solo afecta al jack; también el USB‑C, las rejillas de los auriculares y las zonas de carga de los TWS acumulan mugre con el tiempo. Esto puede provocar mala conexión eléctrica, sonido amortiguado o directamente ausencia de audio.
Con mucho cuidado, limpia el interior del jack o del USB‑C con aire comprimido o un objeto fino (sin forzar) y, si los auriculares son intrauditivos, retira la cera y suciedad que tapan las salidas de sonido. Unos cascos sucios pueden sonar mucho peor o dar la sensación de que no funcionan.
Comprueba el volumen multimedia y los bloqueos de sonidoNo sería la primera vez que alguien se vuelve loco con los auriculares cuando el problema es tan simple como que el volumen multimedia está al mínimo o se ha activado algún tipo de protección de volumen máximo.
Pon cualquier canción o vídeo a reproducirse y sube el volumen físico mientras suena el contenido, no en reposo. Luego entra en Ajustes > Sonido y revisa que los distintos deslizadores (multimedia, llamadas, notificaciones) estén en niveles razonables. Si tu móvil tiene limitadores de volumen por seguridad, desactívalos momentáneamente para descartar.
Actualiza Android a la última versión disponibleMuchas actualizaciones de sistema incluyen parches para mejorar la conectividad Bluetooth, la gestión de audio y la compatibilidad con accesorios. Si llevas tiempo sin actualizar, podrías estar sufriendo un bug ya corregido.
Ve a Ajustes > Sistema > Actualizaciones del sistema y comprueba si hay alguna versión disponible. Antes de actualizar, haz una copia de seguridad de tus datos importantes y asegúrate de tener batería suficiente o el móvil conectado al cargador.
Prueba los auriculares en otro dispositivoCuando ya has hecho media docena de pruebas y sigues sin pistas claras, lo más rápido es aislar el problema: prueba esos mismos auriculares en otro móvil u ordenador. Si tampoco funcionan allí, los cascos están muertos o muy tocados.
Si en cambio en otro teléfono van como la seda, el sospechoso pasa a ser tu Android: algo raro hay en su hardware o en su software. En ese punto compensa repetir algunas de las comprobaciones anteriores con más calma o plantearse acudir a soporte técnico.
Recurre a soporte técnico y revisa la garantíaCuando ya has revisado batería, cables, puertos, compatibilidad, opciones de desarrollador y nada termina de cuadrar, es momento de aceptar que quizá el fallo está en el hardware interno del teléfono (jack, puerto USB‑C, antena Bluetooth).
Consulta si tu móvil sigue en garantía y, si es así, contacta con el servicio oficial de la marca. Explica todas las pruebas que has realizado y en qué situaciones falla (solo con cable, solo con Bluetooth, siempre, de forma intermitente…). Eso les ayudará a diagnosticar más rápido y a decidir si procede reparación o sustitución.
En el caso de auriculares Bluetooth con garantía, muchos fabricantes ofrecen reparación o reemplazo del producto sin coste si se demuestra un fallo de fábrica, así que no está de más abrir un ticket también con ellos.
Si has llegado hasta aquí ya sabes que los problemas de audio en Android rara vez son magia negra: casi siempre tienen que ver con cables castigados, conectores sucios o dañados, ajustes de software que bloquean la salida de audio o incompatibilidades concretas entre cascos y teléfono.
Siguiendo un orden lógico de pruebas —probar en otros dispositivos, limpiar puertos, revisar Bluetooth, códecs y enrutamiento USB, actualizar sistema y, si hace falta, tirar de soporte técnico— es muy probable que puedas volver a disfrutar de tus auriculares sin tener que cambiar de móvil a la primera de cambio. Comparte la información para que otros usuario puedan solventar el problema de Android que no reconoce auriculares.
Cómo evitar que Android cierre apps importantes en segundo plano
¿Tu móvil Android mata apps en segundo plano justo cuando más las necesitas? Dejas abierta la app del banco, el reloj inteligente pierde conexión, no te llegan los mensajes a tiempo o una alarma falla porque el sistema la ha cerrado por su cuenta. No eres el único: Android está pensado para exprimir la batería y la memoria, pero muchas veces se pasa de listo y termina apagando aplicaciones que para ti son críticas.
La buena noticia es que tienes bastante control para decidir qué aplicaciones pueden seguir funcionando en segundo plano y cuáles no. Eso sí, hay que conocer bien los ajustes de batería, las opciones de desarrollador, las particularidades de cada capa (Samsung, Xiaomi, realme, OPPO…) y algunos trucos extra para que Android deje de cerrar lo que no debe, sin cargarte el rendimiento ni la autonomía del móvil.
¿Por qué Android cierra aplicaciones importantes en segundo plano?Detrás de estos cierres automáticos hay dos grandes culpables: la gestión de la memoria RAM y las políticas de ahorro de batería. Android monitoriza constantemente qué apps usas, cuánto tiempo llevan inactivas y cuánta memoria queda libre; si el sistema necesita recursos o detecta que una aplicación “no es prioritaria”, la puede cerrar sin preguntar.
Este comportamiento tiene su lógica: cerrar procesos que no utilizas ayuda a que el móvil vaya más fluido, consuma menos energía y se caliente menos. El problema aparece cuando Android o la capa del fabricante se ponen demasiado agresivos y terminan cortando apps que necesitas activas: mensajería, domótica, reloj o pulsera inteligente, apps de salud, alarmas, localización continua, etc.
Ventajas y desventajas de cerrar apps en segundo planoNo todo es malo: permitir que el sistema cierre aplicaciones en segundo plano con cierta libertad tiene muchos efectos positivos. Menos procesos abiertos significa menos gasto energético, menos uso de CPU y de RAM, y menos riesgo de sobrecalentamiento, algo clave en móviles con hardware modesto o baterías ya tocadas.
Cuando hay menos apps activas también se nota que el dispositivo responde con mayor rapidez, los menús se abren antes y las animaciones son más fluidas. Además, algunas aplicaciones maliciosas o mal diseñadas se aprovechan precisamente de la actividad en segundo plano para recopilar datos o consumir recursos sin que lo notes, así que que Android las cierre puede ser hasta una medida de seguridad.
La cara B es que ciertas aplicaciones necesitan vivir en segundo plano para ofrecer funciones básicas: notificaciones en tiempo real, sincronización de correo, seguimiento de actividad física, conexión con el coche, control de casas domóticas, seguimiento GPS, recordatorios o alarmas. Si el sistema las “mata”, pierdes avisos, pierdes información y, a veces, hasta deja de funcionar el dispositivo conectado.
¿Qué apps suelen ser críticas en segundo plano?Conviene tener claro qué aplicaciones deberías proteger frente a los cierres automáticos de Android. Normalmente entran en este grupo todas las que dependen de procesos continuos o de notificaciones fiables: WhatsApp, Telegram, Signal, apps de correo electrónico, tareas, calendarios con recordatorios, apps de bancos con avisos de seguridad, etc.
También debes cuidar especialmente las apps que mantienen conexión con otros dispositivos o servicios: relojes y pulseras inteligentes, auriculares, coches conectados, cámaras de seguridad, sensores domóticos, cerraduras inteligentes, aplicaciones de monitorización de salud o de actividad física que rastrean tus pasos o tu sueño.
Al mismo tiempo, es buena idea revisar qué otras apps se cuelan en segundo plano sin aportar gran cosa: juegos que apenas usas, redes sociales que no necesitas siempre activas o herramientas que solo abres de vez en cuando. Estas son candidatas perfectas para dejar que Android las cierre, restringir su actividad o incluso suspenderlas.
¿Cómo saber qué aplicaciones están en segundo plano?Antes de tocar nada, viene bien ver qué apps están realmente activas y cuántos recursos consumen. Android ofrece varias formas de hacerlo, aunque la ruta exacta puede variar ligeramente según la marca de tu móvil y la versión del sistema.
Una manera bastante completa es activar primero las Opciones de desarrollador. Ve a Ajustes > Acerca del teléfono y pulsa siete veces seguidas sobre “Número de compilación” hasta que aparezca el mensaje de que ya eres desarrollador. Luego entra en Ajustes > Sistema > Opciones de desarrollador > Servicios en ejecución para ver qué aplicaciones y servicios permanecen activos y cuánta RAM consumen.
Otra opción algo más sencilla es revisar el apartado de Aplicaciones dentro de los ajustes del sistema. Entrando en Ajustes > Aplicaciones (o “Aplicaciones y notificaciones” en algunas capas) podrás consultar el listado completo, ver el uso de batería, la memoria que gastan e incluso si están trabajando en segundo plano más de la cuenta, usando gestores de aplicaciones como app manager y otros gestores.
Cuando la culpa es de la memoria o de la cachéEn móviles con poca RAM es habitual que el sistema se vea obligado a cerrar apps simplemente porque no cabe todo a la vez. En estos casos, da igual lo que hagas: si saturas el teléfono con juegos pesados, redes sociales, navegación y música, Android acabará sacando algo de la memoria para que no se venga abajo.
Si notas cierres constantes de una app concreta, puede ayudar vaciar su caché y, en algunos casos, sus datos; y conviene usar apps para diagnosticar el hardware para confirmar problemas. Para ello entra en Ajustes > Aplicaciones > Ver todas > elige la aplicación problemática > Almacenamiento y pulsa en “Borrar caché”. Si los errores persisten y no te importa reconfigurarla, también puedes tocar en “Borrar datos” para empezar de cero con esa app.
El papel del ahorro de batería y la batería adaptableUno de los grandes responsables de que Android sea agresivo con las apps es el modo de ahorro de energía. Cuando lo activas, el sistema aprieta al máximo: reduce actividad en segundo plano, recorta sincronizaciones y acorta todavía más la vida de las aplicaciones que no estás usando, lo que se traduce muchas veces en notificaciones que llegan tarde o no llegan.
Si estás teniendo muchos problemas con apps esenciales que se cierran, comprueba primero si tienes el modo de ahorro de batería o modos “ultra” activados. Entra en Ajustes > Batería (o “Cuidado del dispositivo”, “Mantenimiento del dispositivo”, etc.) y desactiva estos perfiles extremos si quieres que las aplicaciones importantes respiren un poco más.
En muchas versiones modernas verás también la opción de batería adaptable o gestor inteligente de batería. Este sistema aprende de tus hábitos y limita de forma automática las apps que apenas usas, dejando más libres las que estás abriendo a diario. Es una función muy útil, pero si detectas que una app importante deja de enviar avisos, revisa en Ajustes > Batería > Batería adaptable (o similar) qué aplicaciones se han restringido y quítala de esa lista o prueba apps para optimizar Android.
Desactivar la optimización de batería en apps imprescindiblesAdemás del modo de ahorro general, Android incluye un sistema de optimización de batería a nivel de cada aplicación. Por defecto, casi todas están optimizadas, lo que significa que el sistema puede recortar su actividad en segundo plano para alargar la autonomía. Para ciertas apps críticas, conviene que esto no ocurra.
Para proteger una aplicación concreta, entra en Ajustes > Aplicaciones y selecciona la app que te interesa. Dentro toca en “Batería” o “Uso de la batería” y busca una opción del estilo “Optimización de batería”, “Gestión de batería” o similar. Verás varios modos: elige “Sin restricciones”, “No optimizar” o “Permitir actividad en segundo plano”, según cómo lo nombre tu fabricante.
Este ajuste implica que esa aplicación ya no será cerrada tan alegremente para ahorrar energía, así que es normal que suba un poco el consumo. Lo ideal es aplicarlo solo a unas pocas apps fundamentales: mensajería principal, servicio de reloj o pulsera, app del coche, domótica, alarmas o cualquier herramienta de la que dependas en tu día a día.
Quitar restricciones en capas agresivas: Samsung, Xiaomi y otrosAlgunos fabricantes son especialmente celosos con la batería y aplican capas de gestión extra por encima de Android “puro”. Tanto Samsung (One UI) como Xiaomi, Redmi, POCO (MIUI), realme (realme UI) u OPPO (ColorOS) tienen sus propios sistemas de control de apps en segundo plano.
En móviles Samsung, por ejemplo, además del ajuste de batería por app, existe la sección de “Aplicaciones en suspensión” y “Aplicaciones en suspensión profunda”. Si una app está en la lista profunda, casi no tendrá permiso para moverse en segundo plano. Ve a Ajustes > Mantenimiento del dispositivo o Cuidado del dispositivo > Batería y entra en la gestión de apps siempre en suspensión para revisar qué ha metido ahí el sistema y sacar cualquier aplicación importante.
En muchos modelos de Samsung, un truco muy eficaz es combinar el bloqueo en multitarea con el modo “No restringido”. Abre la multitarea, toca el icono de la app que no quieres que se cierre, selecciona “Mantener abierto” (verás un candado azul) y luego, desde el mismo menú, entra en “Información de la aplicación” > “Batería” y escoge “No restringido”. Así reduces al mínimo la probabilidad de que One UI la elimine por su cuenta.
En Xiaomi, Redmi o POCO, así como en OPPO y realme, también puedes fijar aplicaciones en la pantalla de multitarea. Abre la vista de apps recientes, mantén pulsada la miniatura de la app que quieres proteger o pulsa su icono, y selecciona el candado o la opción similar que indique que queda bloqueada. De este modo, aunque borres todas las demás apps recientes, esa quedará a salvo.
Bloquear aplicaciones en la multitarea para que no se cierrenBloquear una app en la multitarea es una forma muy visual y rápida de avisar al sistema de que esa aplicación no debe salir de la memoria salvo que sea estrictamente necesario. Suele estar disponible en la mayoría de capas modernas, aunque el icono o el gesto cambian algo entre marcas.
En la práctica, el procedimiento consiste en abrir la multitarea con el gesto o el botón correspondiente, localizar la aplicación que quieres proteger, mantenerla pulsada o tocar su icono y marcar la opción de candado, “Mantener abierta”, “Bloquear”, “Fijar” o similar; si prefieres ordenar y proteger el acceso, prueba con carpetas inteligentes para organizar tus apps. Cuando vuelvas a abrir la multitarea verás un pequeño símbolo (normalmente un candado) que indica que está protegida.
Ten en cuenta que cada vez que instales apps nuevas que quieras conservar vivas en segundo plano deberías revisar estos ajustes. Muchas veces nos acostumbramos a que algo funcione bien, añadimos una app nueva que también requiere permisos de segundo plano y, al cabo de unos días, empezamos a notar que algo falla sin saber muy bien por qué.
Desactivar apps en suspensión profunda y suspensión de apps no usadasAdemás de los modos de ahorro, muchas capas integran funciones que suspenden o duermen automáticamente aplicaciones que llevas tiempo sin abrir. En Samsung, por ejemplo, verás opciones como “Poner en suspensión las apps no usadas” dentro del menú de Batería; en otros fabricantes aparece con nombres parecidos.
Estas funciones son muy prácticas para mantener a raya aplicaciones antiguas que ya ni recuerdas haber instalado, pero si el sistema mete por error en esa lista una app que sí necesitas en segundo plano, empezarán los problemas de notificaciones y desconexiones. Por eso conviene echar un vistazo a ese apartado de vez en cuando y sacar de la suspensión a cualquier app crítica.
Control avanzado desde las Opciones de desarrolladorSi quieres ir un paso más lejos, en las Opciones de desarrollador hay ajustes que permiten modificar a fondo el comportamiento de Android con los procesos en segundo plano. Ya hemos visto cómo activar este menú pulsando siete veces el número de compilación dentro de Acerca del teléfono.
Una vez dentro, puedes buscar la opción “Limitar procesos en segundo plano”. Ahí es posible decirle al sistema que solo permita 1, 2, 3 o 4 procesos en segundo plano, o incluso que no deje ninguno. Esto es tremendamente agresivo: puede servir si quieres exprimir al máximo la batería en un móvil viejo, pero a costa de cargar prácticamente todas las funciones de segundo plano.
En algunos dispositivos también aparece la opción llamada “Comprobación de uso en segundo plano” en el apartado de Apps. Si está activa para ciertas aplicaciones, Android forzará su cierre con más facilidad para ahorrar energía. Si ves ahí alguna de tus apps favoritas, desactívala para que deje de ser objetivo de estos cierres automáticos.
Herramientas externas: Greenify y otras apps de gestiónSi con las opciones de serie te quedas corto, existen aplicaciones especializadas que te ayudan a hibernar y controlar lo que hace cada app en segundo plano. La más conocida durante años ha sido Greenify, que permite “dormir” aplicaciones cuando no las estás usando para que no consuman recursos sin necesidad de cerrarlas del todo.
Greenify funciona incluso sin root, aunque para aprovechar todas sus funciones avanzadas hace falta tener el dispositivo rooteado. Otra herramienta muy potente (para usuarios avanzados) es Titanium Backup, que también requiere root y que permite congelar apps, hibernarlas y hacer copias de seguridad completas del sistema, algo útil si te gusta afinar al máximo la configuración.
Este tipo de utilidades son muy prácticas, pero no conviene abusar de ellas ni instalarlas a la ligera. Android ha mejorado muchísimo su gestión de memoria y batería en los últimos años; en muchos casos, una buena configuración de los ajustes nativos es más que suficiente para mantener a raya las apps en segundo plano sin depender de soluciones externas. Si además te preocupa la gestión de permisos, aprende a gestionar los permisos de apps para no dar permisos innecesarios.
¿Cuándo conviene forzar cierre y cuándo no?Aunque pueda parecer lo contrario, cerrar constantemente todas las apps recientes no siempre es una buena idea. Android está diseñado para gestionar por sí mismo qué mantener en memoria y qué no; si tú cierras manualmente una app que usas a menudo, el sistema tendrá que relanzarla desde cero la próxima vez, gastando más batería y tiempo que si la hubiera recuperado desde la RAM.
Forzar el cierre de una aplicación tiene sentido cuando esa app está fallando claramente, se ha quedado colgada o está consumiendo recursos de forma exagerada. En ese caso ve a Ajustes > Aplicaciones > elige la app > “Forzar detención” y confirma. De esta forma se detiene por completo y no volverá a arrancar hasta que la abras tú manualmente.
En cambio, no es nada recomendable andar matando sin parar apps de mensajería, correo, música en streaming o herramientas que necesitas en segundo plano. Al revés: son precisamente las que conviene dejar tranquilas, desactivarles optimizaciones agresivas y, si hace falta, bloquearlas en multitarea para que sigan funcionando como toca.
Gestión de apps en segundo plano y privacidadTodo este tema de las apps en segundo plano no afecta solo a la batería o al rendimiento, también tiene mucho que ver con tu privacidad y tu seguridad. Ciertas aplicaciones aprovechan sus permisos para acceder a la ubicación, al micrófono, a los contactos o a los datos de uso del dispositivo incluso cuando no las estás utilizando.
Para minimizar riesgos, antes de desactivar las restricciones de batería de una app, revisa bien qué permisos tiene concedidos y si son coherentes con lo que hace. Entra en Ajustes > Aplicaciones > > Permisos y quita todo lo que no tenga sentido: un juego sencillo no necesita tu ubicación precisa, una linterna no debería pedir acceso al micrófono o a los contactos, y un editor de fotos no tiene por qué leer tus SMS. También puedes instalar apps para bloquear el acceso si quieres añadir una capa extra de control.
También puedes usar el menú de Privacidad y Administrador de permisos para revisar por categorías quién accede a la cámara, a la ubicación, al micrófono o a los contactos. A esto se suma el hecho de que muchas capas permiten suspender apps que no utilizas, algo que no solo ahorra batería sino que reduce la posibilidad de que estas aplicaciones sigan recopilando datos a tu espalda.
Un recurso útil: la web Don’t Kill My AppSi quieres saber qué tan agresivo es tu fabricante con las apps en segundo plano, existe un proyecto llamado “Don’t Kill My App” que clasifica a las marcas según sus políticas. Ahí verás que algunas firmas, como Samsung o ciertos fabricantes chinos, son mucho más duras con los procesos en segundo plano que Google con sus Pixel.
Consultar esta información viene bien para entender por qué dos móviles con la misma versión de Android se comportan tan distinto. Además, la web suele ofrecer instrucciones específicas para cada marca, con los menús exactos donde debes tocar para evitar que se cierren las apps que consideras esenciales en tu día a día.
Ajustar bien la gestión de apps en segundo plano te permite encontrar el punto justo entre autonomía, rendimiento, privacidad y comodidad. Si configuras con calma qué aplicaciones están exentas de optimización, bloqueas en la multitarea las que no se deben cerrar, revisas las listas de apps en suspensión y utilizas con cabeza las opciones de desarrollador, tu Android será mucho menos agresivo con lo importante sin convertirse en un devorador de batería. Comparte la información para que otros usuarios sepan del tema.
Android no guarda fotos ni vídeos: causas y soluciones paso a paso
Que Android no guarda fotos y vídeos es uno de esos fallos que te ponen de los nervios: sigues disparando con la cámara, parece que todo va bien, pero al abrir la galería no aparece nada. O descargas una imagen de WhatsApp o del navegador, el móvil te dice que está guardada… y en tu carrete no hay rastro. Tranquilo, suele tener solución y, en la mayoría de casos, tus archivos siguen ahí, solo que están ocultos o en otra carpeta.
En muchos modelos con Android 11, Android 12 y otras versiones, especialmente en marcas como Samsung y Sony, se han visto errores muy concretos en la gestión del almacenamiento y del carrete. A veces no aparece ningún aviso, no sale mensaje de error y te confías hasta que, al rato, descubres que has perdido varias fotos. Vamos a ver, con calma pero a fondo, todas las causas habituales y las soluciones más eficaces para que Android vuelva a guardar bien tus fotos y vídeos, sin dejarte nada importante por el camino.
¿Por qué Android no guarda fotos ni vídeos aunque parezca que sí?En buena parte de los casos, el fallo no está en la cámara en sí, sino en cómo Android indexa y muestra los archivos en la galería. Es decir, la foto se crea y se guarda físicamente en el almacenamiento, pero la app de galería no la enseña, o el sistema la deja en una carpeta donde la galería no mira.
Se ha visto un error bastante repetido en Android 11 y versiones cercanas donde, en móviles de varias marcas (sobre todo Samsung y Sony), las imágenes y los clips se guardan en el sistema, pero luego no aparecen en la galería. Si conectas el móvil a un ordenador y abres la memoria interna, es habitual que en la carpeta DCIM o en otras subcarpetas sí veas las fotos que el teléfono parece estar «ocultando».
Este tipo de fallo tiene varias causas posibles: apps de galería saturadas, servicios del sistema como Sec Media Storage dañados, permisos mal concedidos, tarjetas microSD con problemas, archivos .nomedia que ocultan contenido, errores de sincronización con la nube o incluso apps de limpieza que se pasan de agresivas.
Problemas concretos con WhatsApp, Telegram y otras apps de mensajeríaUna fuente muy habitual de quebraderos de cabeza es que las fotos de WhatsApp o Telegram no se vean en la galería. No es que no se guarden, muchas veces es que la propia app está configurada para ocultarlas del carrete o para no descargarlas automáticamente.
WhatsApp: visibilidad de archivos multimedia y descargaEn WhatsApp puedes controlar si lo que recibes aparece o no en la galería. Si las fotos de WhatsApp han desaparecido de la galería, revisa dos cosas: la visibilidad general de medios y la de cada chat o grupo por separado.
Para comprobar la configuración global:
- Abre WhatsApp.
- Toca en los tres puntos de la esquina superior derecha > Ajustes.
- Entra en Chats.
- Activa la opción “Visibilidad de archivos multimedia” para que las imágenes nuevas descargadas se muestren en la galería.
Además, cada chat o grupo puede tener su propia configuración de visibilidad. Puedes entrar en la información de un grupo o contacto, tocar en “Visibilidad de archivos multimedia” y elegir si quieres que lo que se descargue en ese chat se vea o no en la galería. Esto viene muy bien para evitar que grupos con cientos de fotos saturen el teléfono, pero si lo desactivas sin darte cuenta creerás que «no se guardan».
Telegram: ruta de descarga y autodescarga multimediaEn Telegram la cosa es parecida, pero la configuración es algo más completa. Aquí puedes decidir dónde se guardan los archivos y qué tipo de contenido se descarga automáticamente según el tipo de chat.
Para revisarlo:
- Abre Telegram y entra en Ajustes.
- Ve a Avanzados.
- En “Ruta de descarga” puedes cambiar la carpeta donde van a parar las fotos y vídeos.
- En “Autodescarga de multimedia” configura qué se baja en chats privados, grupos y canales (fotos, archivos, tamaño máximo, etc.).
Un ajuste demasiado restrictivo puede hacer que las fotos no se descarguen realmente, o que se guarden en una carpeta que la galería no indexa, de modo que «desaparecen» a ojos del usuario aunque sigan en el sistema.
Problemas con fotos editadas y guardado de copiasOtro clásico: editas una foto, la recortas o aplicas un filtro y, al volver a la galería, solo ves la imagen retocada, mientras que la foto original parece haberse perdido. En muchos móviles, sobre todo en versiones recientes de Samsung, el comportamiento ha cambiado con respecto a Android antiguos.
En lugar de guardar siempre una copia nueva, ahora suele sobrescribirse la imagen salvo que tú elijas explícitamente guardar una copia. En la app de galería de Samsung, por ejemplo, tras editar una foto puedes tocar en los tres puntos de la esquina y seleccionar la opción «Guardar copia» para conservar tanto la original como la versión editada.
Si usas editores de terceros (Instagram, Snapseed, editores de la propia cámara, etc.), revisa bien la ruta de guardado y si hay un ajuste para mantener las originales. A veces guardan en subcarpetas como «Edited», «Instagram» o similares, que la galería puede mostrar como álbum aparte o incluso no mostrar si está mal configurada.
La galería no muestra las fotos: fallos, caché y papeleraMuchas veces, el problema está literalmente en la app de galería: se satura la caché, falla el índice de medios o alguna actualización ha roto algo. Para casos de caché corrupta consulta la guía definitiva. El síntoma más habitual es que deja de mostrar fotos recientes, o incluso parte de las antiguas, aunque el almacenamiento siga “a tope”.
Cerrar la app y probar en modo seguroAntes de complicarte la vida, prueba lo simple: cerrar forzosamente la galería y abrirla de nuevo. Puedes hacerlo desde Ajustes > Aplicaciones > Galería > Forzar detención. Espera unos segundos y vuelve a entrar para ver si reaparecen las imágenes.
Si quieres descartar que sea culpa de alguna app de terceros, puedes arrancar el móvil en Modo Seguro (normalmente manteniendo pulsado bajar volumen durante el arranque) y, una vez dentro, abrir la galería. Si ahí se ve todo bien, ya sabes que alguna aplicación que instalaste interfiere con la gestión de medios.
Borrar caché de la galería sin borrar datosCuando la galería está muy cargada, los archivos temporales pueden provocar comportamientos raros, como que no aparezcan álbumes o fotos nuevas. La forma menos agresiva de resetearla es limpiar solo la caché.
- Ve a Ajustes del teléfono.
- Entra en Aplicaciones (o «Apps»).
- Busca y abre Galería.
- Toca en Almacenamiento y caché.
- Pulsa en Borrar caché (NO borrar almacenamiento o datos, para no arriesgarte a perder configuraciones o miniaturas).
En muchos modelos también conviene hacer el mismo proceso con la app de fotos de la marca (Álbumes, Fotos, etc.) o con el launcher del sistema, que es el encargado último de gestionar parte de la interfaz y la interacción con la galería.
Revisar la papelera de la galería y de otras appsCada vez más fabricantes incluyen una papelera de reciclaje en la galería, igual que en un ordenador. Esto hace que, al borrar una foto, no se elimine del todo: pasa a la papelera durante 30-60 días (según la marca y la capa), y todavía se puede recuperar.
Para comprobarlo:
- Abre la app de galería.
- Busca entre los álbumes la carpeta «Papelera», «Eliminados recientemente» o similar.
- Mantén pulsadas las fotos que quieras recuperar y pulsa en Restaurar.
Ojo: algunas apps de explorador de archivos también tienen su propia papelera. Si borraste algo desde un gestor de archivos, es posible que las fotos estén en la papelera de esa app, no en la de la galería. También tienen un tiempo límite antes de borrar de forma permanente.
Cuando la culpa es de la tarjeta microSDSi usas tarjeta microSD y tienes activada la opción de guardar fotos en la tarjeta de memoria, es muy probable que el origen del problema esté ahí. Si el sistema muestra problemas de espacio revisa qué hacer si el almacenamiento interno aparece lleno.
Pasos básicos para descartar fallos de la SD:
- Apaga el móvil y saca la tarjeta microSD.
- Límpiala con una goma de borrar suave en los contactos metálicos (sin dejar restos) en vez de soplar, para evitar humedad y oxidación.
- Vuelve a insertarla con cuidado y enciende el móvil.
Si tras esto siguen sin aparecer las fotos en la galería, conecta la microSD a un ordenador o a otro teléfono mediante adaptador. Si en otro dispositivo sí ves los archivos, el problema está en tu móvil, no en la tarjeta. Si en ninguna parte se reconoce bien o pide formatear, la SD puede estar dañada, así que antes de formatear intenta rescatar las fotos con un PC usando un lector de tarjetas y herramientas de recuperación.
Errores del sistema: Sec Media Storage, .nomedia y permisosAndroid usa servicios internos para indexar los archivos multimedia. Cuando alguno se estropea, la consecuencia es que la galería deja de detectar fotos y vídeos nuevos aunque físicamente existan en el almacenamiento.
Sec Media Storage y reconstrucción de DCIMEn muchos Samsung y algunos otros modelos existe una app de sistema llamada Sec Media Storage que se encarga de gestionar el índice multimedia. Si falla, la galería no sabe qué mostrar.
- Abre Ajustes.
- Ve a Aplicaciones y activa “Mostrar aplicaciones del sistema”.
- Busca “Sec Media Storage” y entra.
- Accede a Almacenamiento y borra caché y datos.
- Reinicia el móvil y comprueba si ahora puedes guardar y ver fotos y vídeos con normalidad.
Si Sec Media Storage no aparece o esto no funciona, toca atacar directamente la estructura de carpetas. Con un explorador de archivos, entra en Almacenamiento interno > DCIM y haz copia de todas tus fotos a otro dispositivo para no perder nada. Después, renombra las carpetas con nombres raros tipo «XXXANDRO» a algo como “OLD_XXXANDRO”, para forzar al sistema a generar rutas nuevas. Haz una foto de prueba y comprueba que se crea un DCIM limpio.
Archivos .nomedia que ocultan fotosLos archivos .nomedia son ficheros vacíos que indican a Android que no indexe los medios de la carpeta donde están. Son útiles para ocultar contenido de ciertas apps, pero si se crean donde no deben, desaparecen álbumes enteros de la galería.
Para localizarlos y eliminarlos:
- Instala o abre un administrador de archivos si no tienes uno.
- Activa la opción de mostrar archivos ocultos o del sistema.
- Busca «.nomedia» en la memoria interna y la SD.
- Elimina los .nomedia de carpetas donde quieras que se vean las fotos.
Después de borrarlos, cierra la galería, borra su caché y vuelve a abrirla para que reconstruya el índice de imágenes.
Permisos de almacenamiento y apps que bloquean contenidoSi una aplicación como Google Fotos o la propia galería no tiene permiso para acceder al almacenamiento, es normal que no pueda guardar ni mostrar fotos. Compruébalo en:
- Ajustes > Aplicaciones > > Permisos.
- Asegúrate de que tiene permitido “Almacenamiento” o “Fotos y contenido multimedia”.
De igual forma, algunas apps de seguridad, control parental o gestores de archivos tienen funciones para bloquear o encriptar carpetas. Si las has usado alguna vez, revisa que no estén ocultando o protegiendo sin querer las fotos que crees perdidas.
Problemas al guardar desde Google Fotos: copia, descarga y ubicaciónGoogle Fotos es la galería y nube por defecto en muchos Android, pero no siempre es intuitivo dónde se guardan las cosas. Hay usuarios que creen que «Android no guarda fotos» cuando en realidad lo que falla es la descarga desde Google Fotos o la forma de restaurar copias.
Errores típicos al usar “Guardar en el dispositivo”El botón “Guardar en el dispositivo” a veces se confunde con hacer una captura de pantalla o con tener la copia de seguridad activa. Para descargar correctamente una foto de Google Fotos:
- Abre la imagen dentro de Google Fotos.
- Toca en los tres puntos de la esquina superior.
- Elige “Guardar en el dispositivo” (si ya existe en local, verás «Eliminar del dispositivo»).
Si la descarga falla, revisa primero la conexión a Internet (WiFi o datos), luego el espacio libre en el teléfono y, si hace falta, borra caché de Google Fotos o actualiza la app desde Play Store; si la aplicación Google no funciona consulta soluciones.
Dónde acaba lo que descargas y carpetas de dispositivoAunque descargues bien, puede que luego no sepas en qué carpeta han caído las fotos. En muchos móviles nuevos, Google Fotos crea una carpeta llamada algo como “Restaurados” o «Restored» visible desde la galería del sistema.
Dentro de Google Fotos puedes revisar las Carpetas del dispositivo desde su menú de ajustes. Ahí verás qué álbumes locales se están gestionando y podrás saber si lo que descargas va a DCIM, Descargas, Restaurados u otro directorio. Esta información es clave cuando buscas fotos que parecen haber desaparecido.
Exploradores de archivos y ordenador: encontrar fotos “escondidas”Cuando la galería falla o la estructura de carpetas se vuelve un caos, un explorador de archivos o un ordenador pueden ser tus mejores aliados para localizar fotos que Android no muestra.
Rutas típicas donde buscar las fotosCon un explorador de archivos (el nativo del móvil o apps como Files de Google) y los permisos adecuados, navega por estas rutas:
- DCIM: fotos y vídeos hechos con la cámara.
- Pictures: capturas de pantalla y fotos de otras apps.
- ScreenShots: capturas de pantalla en algunos fabricantes.
- Download o Descargas: todo lo bajado del navegador u otras apps.
- Carpetas WhatsApp/Media, Telegram/Telegram Images, Messenger, etc.: multimedia de mensajería.
Si quieres que las fotos de una carpeta salgán en la galería, selecciónalas y muévelas a DCIM o a alguna carpeta que la galería sí indexe. A veces con eso basta para que todo vuelva a aparecer correctamente.
Conectar el móvil al PC o MacEn Windows, basta con conectar el móvil con un cable USB, elegir en el teléfono el modo “Transferencia de archivos (MTP)” y abrirlo en el explorador como si fuera un pendrive. Desde ahí puedes filtrar por tipo de archivo o ir directo a DCIM, Pictures, WhatsApp, etc. Esto sirve tanto para rescatar fotos que no ves en la galería como para hacer una copia de seguridad.
En Mac necesitas instalar Android File Transfer. Una vez lo tengas, conecta el móvil y se abrirá una ventana con las carpetas internas, que podrás explorar igual que en un PC.
Actualizaciones, reinicios y restablecimiento de fábricaUn bug en el sistema, en la capa de personalización o en una app de galería puede ser el culpable de que Android deje de guardar o mostrar fotos. Por eso es importante no descuidar actualizaciones ni las soluciones sencillas.
Reiniciar el móvil y el launcherReiniciar el teléfono soluciona un montón de pequeños fallos de software y procesos colgados que afectan a la cámara, la galería y los índices de archivos. Es un paso rápido que deberías probar siempre antes de medidas más drásticas.
Además, el launcher (lanzador de aplicaciones) manda sobre gran parte de la interfaz y, si se corrompe, también puede provocar comportamientos extraños con la galería. Borrar su caché y, en casos extremos, sus datos, puede ayudar:
- Ajustes > Aplicaciones > Ver todas las apps.
- Busca «Launcher», «Lanzador» o el nombre del lanzador de tu marca.
- Entra en Almacenamiento y toca en Borrar caché y, si es necesario, Borrar datos.
Las marcas publican actualizaciones que corrigen errores conocidos en la cámara, galería y almacenamiento. Para comprobar si tienes algo pendiente:
- Ve a Ajustes > Información del teléfono (o Sistema).
- Entra en Actualizaciones del sistema / Actualización de software.
- Comprueba y, si hay versión nueva, instálala.
También revisa en Google Play si hay actualizaciones de la app de galería, Google Fotos u otras herramientas relacionadas con multimedia.
Restablecer el móvil a valores de fábricaCuando ya has probado todo lo anterior y nada funciona, es posible que el sistema tenga un fallo profundo en el software. Ahí el último cartucho antes del servicio técnico es el restablecimiento de fábrica. Ojo: borra todos los datos del teléfono, así que primero debes hacer copias de seguridad (nube, PC, USB OTG, etc.).
- Abre Ajustes.
- Ve a Sistema (o Gestión general) > Opciones de restablecimiento.
- Elige “Borrar todos los datos” o “Restablecer datos de fábrica”.
- Confirma y espera a que termine.
Una vez el dispositivo arranque de cero, configura de nuevo tu cuenta y comprueba si las fotos nuevas se guardan y muestran correctamente. Después podrás restaurar tus copias de seguridad.
¿Cuando tampoco se ven en Google Fotos ni en la nube?Si usas Google Fotos como galería principal y ni siquiera ahí aparecen tus capturas, toca revisar la configuración de copia de seguridad y sincronización y las cuentas vinculadas.
Copia de seguridad activada y estado de sincronizaciónDentro de Google Fotos, toca en tu icono de perfil. Debajo verás mensajes como:
- “Copia de seguridad completada”: todo está subido.
- “Realizando copia de seguridad”: hay fotos en cola.
- “Preparando copia de seguridad”: el servicio está analizando qué subir.
Si ves algo como “Copia de seguridad desactivada” o “Esperando conexión”, puede que tus fotos nunca se hayan subido. Revisa en Ajustes de Fotos > Copia de seguridad y sincronización que esté activada y que la cuenta de Google seleccionada sea la correcta. También echa un ojo a «Carpetas del dispositivo con copia de seguridad» para asegurarte de que DCIM, WhatsApp y compañía están marcadas.
Restaurar desde copias de seguridad y Google TakeoutSi tenías copia de seguridad activa y las fotos han desaparecido del móvil, puedes restaurarlas descargándolas de tu cuenta. Una forma cómoda es usar Google Takeout:
- Entra en Google Takeout con la misma cuenta de Google que usas en el móvil.
- Pulsa en “Desmarcar todo” y selecciona solo Google Fotos.
- Ve al final y toca Siguiente paso.
- En método de entrega, elige “Enviar enlace de descarga por correo electrónico”.
- En frecuencia, selecciona “Exportar una vez” y pulsa Crear exportación.
Cuando recibas el enlace, descarga el archivo y podrás recuperar muchas de las fotos que creías perdidas. Si no aparecen, prueba con otras cuentas de Google que uses, por si la copia se hizo con un correo distinto.
Recuperar fotos borradas: apps y trucos extraSi ya no están en la galería, no salen en la papelera y tampoco en la nube, todavía puedes intentar recuperar fotos borradas usando apps o copias secundarias en redes sociales y mensajería.
Apps de recuperación: DiskDigger, Dumpster y compañíaEn Android hay varias apps de recuperación de datos que escanean el almacenamiento en busca de archivos eliminados que aún no han sido sobrescritos. Algunas de las más conocidas son:
- DiskDigger: analiza la memoria interna y la SD para localizar imágenes eliminadas. Tras el análisis, te muestra miniaturas y puedes pulsar en “Recuperar” para guardarlas de nuevo.
- Dumpster: funciona como una papelera de reciclaje permanente. Una vez instalada, se queda en segundo plano y guarda copia de lo que borras, para restaurarlo más adelante sin necesidad de root.
- Recuperar Fotos (y otras similares): herramientas genéricas de recuperación de datos que trabajan tanto con fotos como con otros archivos en memoria interna o SD.
Conviene instalarlas y usarlas lo antes posible tras el borrado, porque cuanto más tiempo pase, más probable es que los sectores donde estaban tus fotos se sobrescriban y no haya nada que hacer.
WhatsApp, redes sociales y amigos como “copia de seguridad”Puede que no sea lo más técnico, pero en la práctica muchos usuarios consiguen salvar fotos gracias a que las habían compartido en WhatsApp, Instagram, Facebook o Twitter. Revisa tus chats y tus publicaciones: muchas imágenes se pueden volver a guardar con un toque.
Además, siempre puedes pedir a amigos o familiares que te reenvíen o descarguen las fotos en las que salís y que ellos sí conservan. Es un proceso algo pesado, pero a veces es la única forma de recuperar recuerdos que no están en ningún otro sitio.
Otras causas raras: nubes, sincronización y falta de conexiónAlgunos servicios de nube (iCloud en iOS, pero también ciertas configuraciones de Google Fotos u otras nubes en Android) guardan las fotos solo online y muestran en el móvil una miniatura que se descarga bajo demanda. Si no tienes conexión, las ves borrosas o ni siquiera aparecen.
En Android, esto puede pasar si tienes el almacenamiento prácticamente lleno y el sistema decide subir fotos a la nube y mantener solo una referencia. Si la conexión falla, la galería no es capaz de traer la versión completa. En estos casos, asegúrate de tener buena cobertura o WiFi y espera a que se sincronice todo. Si te corre prisa, entra en la app de la nube correspondiente y descarga explícitamente las fotos que necesitas al dispositivo.
Galerías alternativas cuando la predeterminada fallaSi después de todo sospechas que el problema está en la app de galería de tu marca, una solución muy práctica es instalar una galería alternativa desde Google Play para comprobar si las fotos se muestran correctamente.
Algunas opciones populares son:
- Google Fotos: galería con copia en la nube, buscador potente y 15 GB gratis compartidos con otros servicios de Google.
- Galería de Fotos (third-party): interfaz sencilla, permite crear álbumes y proteger contenido con contraseña, además de compartir fácil.
- Galería de imágenes (PhotoZen Studios): muy bien valorada, rápida y con filtros de búsqueda, modo oscuro y buen rendimiento incluso con muchas fotos.
Si en estas apps sí ves lo que la galería original no muestra, tendrás claro que el fallo es de software de la app, no de tus archivos.
¿Cómo evitar que Android vuelva a dejar de guardar fotos y vídeos?Una vez solucionado el marrón, lo ideal es ponerse un poco serio con la organización y las copias para que no vuelvas a perder fotos ni a sentir que Android «no guarda nada» de la noche a la mañana.
Configurar copias de seguridad periódicasLo más importante es tener siempre alguna copia de seguridad automática. Desde el propio Android puedes activar la copia en Google:
- Ajustes > Sistema > Copia de seguridad.
- Activa la copia en tu cuenta de Google.
Y en Google Fotos, en Ajustes > Copia de seguridad y sincronización, marca las carpetas que quieras proteger (DCIM, WhatsApp, etc.). También puedes usar otras nubes como Dropbox, OneDrive, Box o servicios como AirDroid Personal para pasar de forma inalámbrica fotos al ordenador.
Guardar fotos en USB OTG o discos externosSi no quieres depender solo de la nube, puedes conectar un pendrive OTG al móvil (USB-C o con adaptador) y copiar ahí tus fotos periódicamente:
- Conecta el USB OTG al móvil.
- Desde la app de archivos o galería, selecciona las fotos que quieras.
- Comparte o mueve a “Dispositivo USB” o similar.
- Espera a que termine y expulsa o desconecta con cuidado.
Tener al menos una copia física externa reduce mucho el riesgo de perderlo todo por un fallo de tarjeta, móvil o cuenta de nube.
Ordenar carpetas, revisar tarjetas y controlar apps “agresivas”Ayuda mucho mantener una estructura de carpetas mínimamente ordenada: separar por eventos, años o tipos de contenido, evitar mezclarlo todo en una sola carpeta y no renombrar directorios del sistema al azar.
Revisa de vez en cuando el estado de tu tarjeta SD (si la usas): si empiezas a notar errores al copiar o mensajes de formateo, haz copia cuanto antes y plantéate cambiarla. Y controla las apps de limpieza o «optimizadores» que borran cachés y archivos: una configuración demasiado agresiva puede borrar miniaturas o incluso fotos que consideren prescindibles.
Mantener el sistema y las apps actualizados, revisar a menudo la papelera y comprobar las opciones de sincronización hará que, aunque el móvil se porte regular alguna vez, tengas siempre un plan B para tus fotos y vídeos y no vuelvas a pasar por el susto de pensar que Android ha dejado de guardarlo todo de golpe. Comparte esta guía y ayuda a los demás a conocer las causas y soluciones de porque Android no guarda fotos y vídeos.
Qué hacer si Google Maps falla o no localiza bien tu posición en Android
¿Que Google Maps falla justo cuando más lo necesitas? Es de las cosas más desesperantes que te pueden pasar con el móvil: el punto azul no se mueve, apareces en una calle que no es o la flecha apunta hacia cualquier lado menos hacia donde miras. Nos hemos acostumbrado tanto a depender de la navegación que, cuando se estropea, nos deja bastante vendidos.
La parte buena es que casi siempre el problema tiene solución desde el propio teléfono y suele deberse a ajustes, sensores descalibrados o a cómo y desde dónde estás usando el GPS. En esta guía completa vas a encontrar todas las causas frecuentes por las que Google Maps no localiza bien tu posición en Android (y también en PC e incluso en iPhone, por si los usas) y todos los pasos posibles para recuperar una ubicación precisa.
¿Qué significa el punto azul (y el círculo) en Google Maps?Ese punto azul que ves en el mapa es la representación de tu ubicación actual según Google Maps. Es el centro de todo: la navegación giro a giro, las rutas a pie, en coche o en transporte público parten siempre de ahí.
Cuando alrededor del punto azul aparece un círculo azul claro, lo que estás viendo es el margen de error de la app. Puedes estar en cualquier lugar dentro de ese círculo; cuanto más pequeño es, más precisa es la posición que está calculando tu móvil.
- Si el círculo es muy grande, la app tiene dudas importantes sobre dónde estás exactamente y solo puede dar una ubicación aproximada.
- Si el punto azul se ve gris o directamente no aparece, Maps está mostrándote tu última posición conocida porque no puede determinar dónde te encuentras ahora.
- Obstáculos físicos como edificios altos, parkings cubiertos, túneles o estructuras metálicas empeoran la precisión del punto azul, porque bloquean o rebotan la señal de los satélites y de las redes cercanas.
Google Maps no se basa solo en el GPS para saber dónde estás; en realidad mezcla varias fuentes de información y hace una especie de triangulación inteligente.
- GPS (satélites): es la fuente principal, con una precisión de unos 5‑20 metros en condiciones normales. En interiores o bajo tierra puede volverse inexacto o dejar de funcionar.
- Redes WiFi cercanas: aunque no te conectes a ellas, el móvil las “ve” y las utiliza para estimar tu ubicación con bastante precisión en zonas urbanas.
- Torres de telefonía móvil: sirven como referencia más amplia; su precisión es menor (puede variar cientos o miles de metros), pero ayudan cuando el GPS va justo.
- Sensores internos del móvil (magnetómetro, acelerómetro, giroscopio): permiten saber en qué dirección apuntas y cómo te mueves, son clave para la brújula y para que la flecha gire correctamente.
Cuando cualquiera de estas piezas falla (mala señal GPS, WiFi débil, sensores descalibrados, permisos mal configurados…), el resultado es una ubicación imprecisa, que salta de un sitio a otro o que se queda congelada.
Problemas típicos cuando Google Maps falla en AndroidLos síntomas de que algo no va fino con la ubicación en Android suelen repetirse bastante, así que es fácil identificarlos y relacionarlos con la causa probable.
- El punto azul aparece lejos de donde realmente estás o en una calle paralela.
- La flecha de dirección apunta al revés (te marca como si caminases hacia atrás o por el carril contrario).
- Maps muestra un mensaje tipo “No se puede determinar tu ubicación” o tarda una eternidad en fijar el punto, incluso generando rutas aleatorias en Android Auto.
- La localización se queda clavada y no se actualiza aunque te muevas con el coche o andando.
- Solo funciona cuando estás conectado a WiFi, pero Google Maps falla con datos móviles.
Estos fallos pueden deberse tanto a la configuración del propio Android, como a la app de Maps, a otras aplicaciones que interfieren, o incluso al entorno físico en el que estás usando el teléfono.
Comprueba primero el entorno: dónde estás usando el GPSAntes de volverte loco con los ajustes, fíjate en el contexto en el que estás intentando usar Google Maps, porque muchas veces el problema es simplemente el lugar.
- Interiores vs. exteriores: el GPS está pensado para funcionar a cielo abierto. Dentro de edificios, centros comerciales, sótanos o parkings subterráneos la señal suele ser muy mala o inexistente.
- Edificios altos, estructuras metálicas o vegetación densa: pueden bloquear o reflejar la señal de los satélites y provocar errores en la triangulación.
- Altura y posición: estar en un espacio abierto (plaza, parque, descampado) suele dar mejor recepción que ir pegado a fachadas o bajo marquesinas.
- Clima y condiciones atmosféricas extremas: tormentas fuertes, lluvias intensas o fenómenos como las tormentas solares pueden afectar levemente a la señal GPS, sobre todo en momentos muy concretos.
Si en esas condiciones Maps se comporta raro pero en la calle abierta funciona bien, el GPS de tu móvil seguramente esté correcto y lo que te limita es el entorno. En ese caso, poco más puedes hacer que alejarte de la zona conflictiva.
Revisa los permisos de ubicación en AndroidUno de los motivos más frecuentes por los que Google Maps no te localiza bien es que no tiene los permisos de ubicación adecuados o solo puede acceder a una ubicación aproximada.
Para comprobarlo en Android, entra en Ajustes > Ubicación o Privacidad > Permisos de aplicaciones (la ruta exacta puede cambiar según la marca):
- Busca “Google Maps” en la lista de apps con acceso a la ubicación.
- Selecciona “Permitir solo mientras la app está en uso” o “Permitir siempre”, evitando opciones como “Solo aproximada” si quieres la máxima precisión.
- Activa la opción de “Ubicación precisa” si aparece disponible, ya que sin ella el sistema puede darte una posición muy general.
Sin estos permisos, Maps se ve obligado a trabajar medio a ciegas, tirando de redes móviles o datos antiguos, algo que se nota enseguida en la calidad del punto azul.
Activa la ubicación y el modo de precisión alta en AndroidAunque parezca básico, conviene asegurar que la ubicación del teléfono está activada y configurada en modo de alta precisión, porque así el sistema combina todas las fuentes posibles.
Pasos generales en Android (pueden cambiar ligeramente según el fabricante):
- Abre la app de Configuración del móvil.
- Entra en Ubicación y asegúrate de que el interruptor principal está encendido.
- Busca el apartado Modo de ubicación o similar y elige “Precisión alta”, que usa GPS, WiFi, redes móviles y sensores internos.
Con el modo de precisión alta activado, el teléfono suele fijar tu posición más rápido y con menos error, especialmente si además tienes el WiFi y los datos móviles encendidos.
Conéctate a WiFi para afinar la ubicaciónAunque Google Maps funciona perfectamente con datos móviles, tener el WiFi activado mejora bastante el posicionamiento, incluso cuando no estás navegando por Internet.
- El móvil utiliza la presencia de redes WiFi cercanas como puntos de referencia para ajustar tu posición en el mapa.
- En zonas con mala cobertura móvil, el WiFi puede ser clave para que la triangulación sea aceptable y no te sitúe a cientos de metros.
Si tienes una red inalámbrica disponible, conéctate a ella mientras uses Maps; y si no, al menos deja el WiFi encendido para que pueda detectar puntos de acceso cercanos.
El truco del ocho: cómo calibrar la brújula de Google MapsSi el punto azul se mueve pero la flecha señala una dirección errónea o da vueltas como loca, el problema está casi seguro en la brújula del móvil, que se apoya en el magnetómetro y otros sensores.
Google Maps incluye un sistema de calibración muy sencillo que se conoce como “el truco del ocho” y que conviene hacer siempre que notes fallos de orientación:
- Abre Google Maps en tu Android y toca sobre el punto azul que marca tu ubicación.
- Pulsa en la opción “Calibrar brújula” o en el enlace de “Mejorar precisión” si aparece.
- Sigue el tutorial en pantalla y mueve el móvil dibujando un ocho en el aire, girando la muñeca y cambiando de orientación varias veces.
- Es importante hacerlo en un lugar sin objetos metálicos grandes ni imanes cerca, porque distorsionan el sensor magnético.
Cuando el sistema te muestre el mensaje de “Brújula calibrada” o un nivel de precisión alto, la flecha debería empezar a apuntar correctamente y el mapa dejará de poner que vas en sentido contrario o por el carril que no es.
Otros ajustes clave de Android para que el GPS no falle Apaga y enciende los servicios de localizaciónA veces, con desactivar y volver a activar la ubicación se corrigen pequeños fallos temporales de los servicios de localización.
- Abre el panel de notificaciones y pulsa el icono de Ubicación/GPS para apagarlo.
- Espera unos segundos y vuelve a activarlo para forzar una especie de “reinicio” del servicio.
El modo avión corta por completo las conexiones (datos, WiFi, Bluetooth) y puede interferir con la localización, dependiendo del móvil.
- Comprueba desde los ajustes rápidos si el modo avión está encendido.
- Si lo está, desactívalo y espera unos instantes hasta que el móvil recupere la red.
Con la batería baja, muchos Android activan automáticamente modos de ahorro que limitan el GPS y las actualizaciones en segundo plano para gastar menos.
- Conecta el móvil al cargador si estás por debajo de un nivel crítico (15‑20%).
- Desactiva el modo de ahorro de energía desde los ajustes rápidos o desde el menú de Batería.
Mientras el ahorro esté activo es bastante probable que Google Maps tenga problemas para mantener actualizada tu posición, sobre todo en rutas largas. También es útil revisar guías sobre consumo excesivo de batería si sospechas que la app gasta más de lo normal.
Comprueba si tienes ubicaciones simuladas o una VPNSi alguna vez has usado apps para cambiar la ubicación del móvil (por ejemplo, para juegos) o tienes una VPN activa, pueden estar engañando a Google Maps.
- En Opciones de desarrollador de Android, revisa que no haya ninguna app seleccionada como proveedor de ubicaciones simuladas y desactiva esta función si no la necesitas.
- Desconecta temporalmente tu VPN o proxy y prueba de nuevo Maps, especialmente en el ordenador.
La caché de la app puede acumular información corrupta o desactualizada, sobre todo si llevas mucho tiempo sin limpiar nada o sin actualizar.
En Android puedes vaciar caché y datos de Maps desde los ajustes del sistema:
- Abre Ajustes > Aplicaciones (o “Gestor de aplicaciones”).
- Busca “Google Maps” y entra en su ficha.
- Accede al apartado “Almacenamiento”.
- Pulsa en “Borrar caché” primero y comprueba si así se soluciona.
- Si el problema continúa, toca en “Borrar datos” o “Borrar almacenamiento” (esto restablecerá la app y eliminará mapas descargados, ajustes, etc.).
En iPhone no hay un botón directo para vaciar caché, así que el equivalente es desinstalar y volver a instalar Google Maps desde la App Store.
Actualiza o reinstala Google Maps y el sistemaLas versiones antiguas de Google Maps o de Android/iOS pueden arrastrar fallos que afectan a la ubicación, y que ya se han corregido en versiones más recientes.
- En Android, entra en Google Play Store, busca “Google Maps” y asegúrate de que no hay una actualización pendiente.
- Si llevas mucho tiempo sin actualizar el sistema, ve a Ajustes > Sistema > Actualización de software y comprueba si tienes alguna versión nueva disponible.
- Si Maps se comporta de forma extraña incluso estando al día, prueba a desinstalarlo y volver a instalarlo para tener una instalación limpia.
Después de actualizar o reinstalar, reinicia el móvil para que todos los servicios relacionados con la ubicación se inicien de cero.
Reinicia el smartphone cuando nada más funcionaAunque suene básico, un reinicio completo del teléfono soluciona muchos fallos “fantasma” relacionados con el GPS, sensores, cachés y procesos colgados.
- Mantén pulsado el botón de encendido y elige “Reiniciar” o “Apagar”.
- Si lo apagas, déjalo unos segundos o un par de minutos apagado antes de volver a encenderlo para que todos los módulos de red y localización se descarguen del todo.
Cuando vuelva a arrancar, abre directamente Google Maps, espera unos segundos al aire libre y comprueba si el punto azul se centra con normalidad.
¿Cómo comprobar si el problema es del hardware del GPS?Si después de tocar todos los ajustes y seguir todos los pasos de software la localización sigue siendo un desastre, es posible que el fallo esté en el propio hardware (el chip GPS o sus antenas).
En algunos teléfonos Android existen menús ocultos de diagnóstico a los que se accede marcando códigos especiales en la app de Teléfono (no funcionan en todos, pero puedes probar):
- *#*#1472365#*#*
- *#*#4636#*#*
- *#0*#
- #7378423#*#*
- *#*#1575#*#*
Si consigues entrar en un menú de pruebas, busca algo como “prueba del sensor” o “test GPS” para que el teléfono analice la antena y los satélites disponibles.
Si estas pruebas indican fallo del módulo de GPS, o si nunca se detectan satélites incluso al aire libre, lo más sensato es acudir al servicio técnico oficial, porque ahí ya no hay ajuste de software que lo arregle.
Como alternativa, puedes instalar una app de test de GPS desde Google Play, que compruebe el número de satélites visibles, la intensidad de la señal y te avise si algo va muy mal. También puedes revisar opciones de localizadores GPS compatibles si buscas hardware externo.
Problemas de ubicación en otras apps y cómo diferenciarlosNo todos los errores de localización son culpa directa del GPS o de Google Maps: muchas veces es la propia app que estás usando (juegos, navegación alternativa, apps antiguas) la que tiene problemas.
- Prueba con otra aplicación que use ubicación, por ejemplo Waze, otra app de mapas o incluso Pokémon GO.
- Si solo falla una app, revisa sus permisos de ubicación, borra su caché o actualízala, y comprueba si la app consume datos en segundo plano, porque eso puede limitar su funcionamiento.
- Si falla en todas las apps, el problema está claramente en el sistema de localización del móvil y no en Google Maps como tal.
Cuando usas Google Maps desde un ordenador, la localización depende del navegador y de la conexión que tengas, no tanto del GPS de un dispositivo móvil.
- Concede permiso de ubicación al navegador cuando te lo pida (el típico mensaje que aparece junto a la barra de direcciones).
- Comprueba en los ajustes del navegador (Chrome, Edge, Firefox) que Google Maps tiene permitido acceder a la ubicación y no está bloqueado.
- Desactiva temporalmente VPN y proxies, porque suelen confundir la ubicación y situarte en otro país o región.
- Asegúrate de que tu conexión a Internet es estable; si va y viene, Maps puede mostrar datos antiguos o aproximados.
- Borra la caché del navegador y reinícialo para eliminar datos corruptos que puedan estar afectando a la ubicación.
Si aún así la ubicación en el PC sigue sin cuadrar, ten en cuenta que los ordenadores sin receptor GPS dependen sobre todo de la IP y del WiFi, así que nunca serán tan precisos como un móvil al aire libre.
¿Y si uso iPhone además de Android?Si también utilizas iPhone, los problemas de ubicación son muy parecidos, pero la forma de llegar a los ajustes cambia bastante respecto a Android.
- Servicios de localización: desde Ajustes > Privacidad y seguridad > Localización puedes activar o desactivar los servicios globales y para cada app.
- Ubicación precisa: dentro del ajuste de ubicación de Google Maps, asegúrate de activar “Ubicación precisa” para que no te dé posiciones aproximadas.
- Restricciones de Tiempo de uso: si no puedes cambiar la localización, quizá tienes restricciones activadas en Tiempo de uso > Privacidad y restricciones del contenido.
- Actualización en segundo plano: desde Ajustes > General > Actualización en segundo plano, permite que Maps se actualice para rutas y navegación continuas.
- Datos reducidos: desactiva modos de “datos reducidos” tanto en WiFi como en datos móviles si la app no actualiza tu posición con fluidez.
En iPhone también es recomendable reiniciar el dispositivo y mantener iOS actualizado, porque Apple suele corregir fallos de localización vía software.
Mapas sin conexión, Google Maps Go y apps alternativas de localizaciónCuando el problema no es el GPS sino la mala cobertura de datos, una solución muy práctica es descargar mapas sin conexión en Google Maps para la zona donde te vas a mover. Descargar mapas sin conexión mejora mucho la experiencia cuando los datos fallan.
- Desde la app de Maps, entra en tu perfil y busca “Mapas sin conexión” para seleccionar áreas y guardarlas en el dispositivo.
- Durante el viaje, aunque te quedes sin datos, el móvil seguirá usando el GPS interno para posicionarte sobre ese mapa descargado.
Si tu teléfono es muy básico o va justo de recursos, puedes probar Google Maps Go, una versión ligera pensada para móviles modestos y conexiones flojas. Ocupa poco espacio, consume menos datos y está optimizada para funcionar mejor en condiciones limitadas.
Y si lo que necesitas es localizar a otras personas (como hijos o familiares) con máxima fiabilidad, existen apps de control parental y rastreo específicas, con funciones de historial de ubicaciones, zonas seguras y avisos. Este tipo de herramientas, como las soluciones de control parental avanzadas, suelen ofrecer un seguimiento más continuo que el uso puntual de Google Maps compartiendo ubicación.
Tienes a mano prácticamente todas las soluciones posibles para cuando Google Maps falla o no localiza bien tu posición en Android: desde revisar el entorno y los permisos básicos, activar la precisión alta y el WiFi, hasta calibrar la brújula con el famoso truco del ocho, limpiar cachés, actualizar el sistema, descartar VPNs o ubicaciones falsas y, en última instancia, comprobar si el problema es físico en el sensor GPS.
Siguiendo estos pasos de forma ordenada, lo normal es que el punto azul vuelva a situarte donde realmente estás y puedas moverte con la tranquilidad de que el móvil sabe por dónde vas. Comparte esta información para que más usuarios sepan que hacer si Google Maps falla.
Cómo restablecer solo los ajustes de red en Android y cuándo conviene hacerlo
Muchas veces pensamos que la única manera de arreglar un móvil Android que va mal es hacer un formateo completo y dejarlo como recién salido de fábrica. Sin embargo, antes de llegar a ese punto dramático suele ser mejor probar soluciones menos agresivas, sobre todo cuando los fallos tienen que ver con la conexión a Internet o con dispositivos inalámbricos.
Cuando tu WiFi se desconecta todo el rato, los datos móviles no tiran como deberían o el Bluetooth va a tirones, una opción muy útil es restablecer solo los ajustes de red en Android. Esta función borra la configuración de todas las conexiones (WiFi, datos móviles, Bluetooth y, en muchos casos, VPN) y las devuelve a su estado original, sin tocar tus fotos, tus apps ni tus archivos personales.
Qué significa realmente restablecer los ajustes de red en AndroidAl ejecutar este tipo de restablecimiento, el sistema elimina cualquier configuración personalizada que hayas ido acumulando con el tiempo, de forma que todas las opciones de red vuelven a sus valores de fábrica. Es algo así como darle un reset solo a la parte de conectividad del teléfono, sin afectar al resto del sistema operativo.
En la práctica, esto implica que se borran todas las redes WiFi que tenías guardadas, incluidas sus contraseñas, por lo que después tendrás que volver a introducirlas manualmente cuando quieras conectarte de nuevo a tu router o a cualquier otra red inalámbrica.
También se eliminan las conexiones Bluetooth guardadas, de manera que el móvil “olvida” los auriculares, relojes, altavoces u otros accesorios que tenías emparejados y tendrás que vincularlos otra vez desde cero, como si fuera la primera vez que los conectas.
En muchos dispositivos Android, el restablecimiento de red afecta igualmente a la configuración de datos móviles y APN, borrando puntos de acceso personalizados y ajustes avanzados que hayas tocado, lo cual es útil si algún cambio en esos menús ha provocado que Internet móvil deje de funcionar como es debido.
En algunos casos, este tipo de reset también interviene en ajustes de VPN y de llamadas, restableciendo parámetros que pueden haberse dañado o configurado mal y que pueden provocar problemas con la conexión segura o con la calidad y estabilidad de las llamadas de voz.
Problemas frecuentes que se pueden solucionar restableciendo la redRestablecer los ajustes de red no es mágico ni sirve para absolutamente todo, pero es una de las primeras acciones recomendables cuando el problema está claramente relacionado con la conectividad y no con el rendimiento general del teléfono o con fallos de aplicaciones concretas.
Uno de los casos más típicos es cuando el WiFi se desconecta solo, no termina de conectar o se queda atascado en “obteniendo dirección IP”. Si el router va bien con otros dispositivos y solo tu móvil falla, este tipo de reset puede limpiar una configuración corrupta que impide que el teléfono negocie correctamente la conexión.
También es frecuente que surjan problemas con los datos móviles, como que el icono de 4G/5G aparezca pero las páginas no carguen, o que la cobertura sea correcta y aun así no tengas acceso a Internet. En esos casos, al borrar y restablecer los ajustes de red se regeneran las configuraciones internas que gestionan la conexión con tu operador.
El Bluetooth es otro punto delicado: emparejamientos que fallan, cortes de sonido al usar auriculares inalámbricos, problemas al conectar el móvil al coche… Todo esto puede tener su origen en perfiles Bluetooth dañados o mal guardados, algo que suele solucionarse al restablecer los parámetros de red y volver a vincular los dispositivos desde cero.
Si utilizas VPN para teletrabajar o para conectarte de forma segura, algunas incidencias (como que la VPN no conecte, se desconecte continuamente o interfiera con el resto de la conexión) también pueden desaparecer tras borrar la configuración y volver a crear el perfil de VPN desde un estado “limpio”.
En menor medida, el restablecimiento de red puede ayudar con ciertas anomalías al hacer o recibir llamadas, por ejemplo cuando hay problemas de registro en la red de tu operador o errores puntuales en la configuración de llamadas VoLTE o similares, aunque no es una solución universal para todo lo relacionado con la telefonía.
Por contra, este tipo de restablecimiento no borra tus fotos, vídeos, documentos, aplicaciones ni cuentas, así que todo tu contenido personal permanece intacto. Tampoco modifica otros ajustes del teléfono que no estén directamente relacionados con la conectividad (sonido, pantalla, idioma, etc.).
A diferencia de un restablecimiento de fábrica, aquí no es estrictamente necesario hacer una copia de seguridad completa, ya que no vas a perder tus datos personales. Eso sí, puede resultar útil tener anotadas o guardadas en algún sitio las contraseñas del WiFi y otros datos relevantes de configuración.
Hay que considerar también que este proceso no se puede deshacer: una vez borrados los ajustes de red, no existe un botón para “volver atrás”, por lo que tendrás que configurarlo todo de nuevo manualmente si quieres recuperar el estado anterior.
En muchos modelos Android, al finalizar el restablecimiento el teléfono se reinicia automáticamente para aplicar los cambios, algo que entra dentro de lo normal y que suele tardar tan solo unos segundos en completarse, sin que tengas que intervenir.
Cómo restablecer solo los ajustes de red en Android paso a pasoEl menú exacto puede cambiar ligeramente según la marca de tu móvil (Samsung, Xiaomi, Motorola, etc.) y la versión de Android que lleves, pero la idea general es siempre la misma: acceder al apartado de restablecimiento dentro de los ajustes del sistema y elegir la opción específica de ajustes de red.
En muchos dispositivos, el recorrido típico es ir a Ajustes > Sistema > Opciones de restablecimiento y, dentro de ese menú, tocar en la opción similar a “Restablecer Wi-Fi, datos móviles y Bluetooth” o “Restablecer ajustes de red”, que es la que necesitas en este caso.
En móviles Samsung y en otras capas de personalización similares, la ruta puede variar un poco, encontrándose a menudo bajo Ajustes > Administración general > Restablecer > Restablecer ajustes de red. En ese punto solo tendrás que pulsar el botón para iniciar el proceso.
Si no encuentras la opción porque el fabricante la ha colocado en otro sitio, una forma muy sencilla es entrar en la app de Ajustes y usar el buscador interno de la parte superior, escribiendo textos como “restablecer ajustes de red” o “restablecer red” para que el propio sistema te lleve directamente al apartado correcto.
Al tocar en la opción de restablecer, el móvil mostrará un mensaje avisando de que se borrarán todas las redes WiFi, las conexiones de datos y los dispositivos Bluetooth guardados. Suele aparecer un botón tipo “Restablecer ajustes de red” que tendrás que pulsar para confirmar.
Por seguridad, el teléfono te pedirá que te identifiques con tu PIN, patrón, contraseña o huella dactilar, de manera que nadie pueda ejecutar esta acción sin tu consentimiento. Una vez introducida la credencial, el sistema procederá a realizar el borrado.
El tiempo necesario para completar el restablecimiento suele ser muy corto, apenas unos segundos, y en la mayoría de los casos el dispositivo se reinicia automáticamente o muestra una notificación indicando que el proceso ha terminado y que se han restablecido los ajustes de red.
Cuando el móvil vuelva a estar operativo, notarás que ya no estás conectado a ninguna red WiFi, que los auriculares o relojes Bluetooth no aparecen como emparejados y que tendrás que configurar de nuevo la conexión de datos si fuera necesario, aunque lo normal es que Android detecte automáticamente la red móvil.
En algunos modelos, dentro de este mismo menú de restablecimiento también encontrarás opciones adicionales como “Restablecer preferencias de aplicaciones”, que no afectan directamente a la red pero que pueden ser útiles si tienes problemas con apps que fallan, se cierran solas o se comportan de forma extraña.
Cuándo tiene sentido restablecer los ajustes de redEste tipo de restablecimiento es especialmente útil cuando el comportamiento del teléfono ha cambiado sin motivo aparente y empiezan a aparecer fallos de conexión difíciles de explicar, sobre todo si has descartado que el problema venga del router, de tu operador o de otro factor externo.
Si has estado toqueteando menús avanzados de red, cambiando APN, configuraciones de WiFi o modos de red y ahora ya no recuerdas exactamente qué modificaste, restablecer la red es una manera rápida de deshacer todos esos cambios y volver a tener una base limpia sin tener que ir ajuste por ajuste.
También puede resultar muy práctico cuando el móvil ha sido usado por otra persona (por ejemplo, lo ha tenido un familiar durante un tiempo) y no conoces en detalle qué configuraciones de red se han alterado, ya que en un solo paso te aseguras de que todo queda como si lo encendieras por primera vez en este aspecto.
Por otro lado, si únicamente detectas problemas con aplicaciones aisladas (por ejemplo, una app que se cierra, va lenta o da errores constantes), quizá no sea necesario tocar la red; en lugar de eso, puedes restablecer individualmente esa aplicación, borrando su caché o sus datos desde el menú de Ajustes > Aplicaciones.
Cuando los fallos son más generales, como apps que fallan en cadena, consumen demasiada batería o datos, o provocan que el teléfono se vuelva inestable, existe una opción específica en muchos Android llamada “Restablecer preferencias de aplicaciones” que devuelve todas las apps a sus parámetros predeterminados, sin desinstalarlas pero sí eliminando restricciones, notificaciones modificadas y permisos alterados.
Qué ocurre al restablecer preferencias de aplicaciones (relacionado pero distinto)Aunque no es exactamente lo mismo que restablecer los ajustes de red, conviene conocer la función de restablecer preferencias de aplicaciones, ya que a veces se confunde y, en ciertos casos, puede complementar al reset de red cuando los problemas están mezclados entre conectividad y apps.
Este restablecimiento se utiliza sobre todo cuando las aplicaciones fallan con frecuencia, no se abren o no funcionan como deberían, así como cuando notas que el móvil va más lento de lo normal o responde tarde y sospechas que una app está causando el problema.
Al usar esta función, no se pierden tus datos personales, pero sí se borran varias configuraciones internas: se restablecen las apps predeterminadas para abrir archivos o realizar acciones específicas, aparecen de nuevo las aplicaciones que habías inhabilitado manualmente y se devuelven a su estado original los permisos de notificaciones y de acceso a datos.
Entre las cosas que se revierten están las preferencias de notificaciones (por ejemplo, si habías ocultado el contenido en la pantalla de bloqueo), así como los cambios en los permisos otorgados o denegados a las aplicaciones, de manera que muchas de ellas volverán a preguntarte si pueden acceder a la cámara, la ubicación, el almacenamiento, etc.
Para usar esta opción, normalmente basta con ir a Ajustes o Configuración > Sistema > Opciones de restablecimiento > Restablecer preferencias de aplicaciones y confirmar en el botón de “Restablecer”, entendiendo que no se trata de un borrado de datos, sino de un regreso a la configuración por defecto de todas las apps instaladas.
Cuándo hay que ir más allá del restablecimiento de redPuede ocurrir que, pese a restablecer los ajustes de red, los problemas sigan exactamente igual. En ese caso, lo más probable es que el origen del fallo no sea una configuración corrupta del teléfono, sino otra causa que tendrás que investigar para no perder tiempo dando vueltas en el mismo sitio.
Si los fallos afectan a la conexión a Internet por WiFi, una de las primeras cosas que hay que mirar es el router: reinícialo, comprueba si otros dispositivos se conectan correctamente y verifica que no haya cortes de servicio con tu operador, algo que muchas veces es el motivo real del problema.
Cuando los problemas se limitan a los datos móviles (por ejemplo, sin conexión fuera de casa, datos muy inestables o pérdidas de señal constantes), conviene revisar el estado de la tarjeta SIM, probarla en otro teléfono y consultar con tu operadora si hay alguna incidencia en la zona o en tu línea en particular.
En cuanto al Bluetooth, si ya has restablecido la red y sigue fallando, es buena idea probar el móvil con otros accesorios Bluetooth para ver si los problemas se repiten. Si solo ocurre con un dispositivo concreto, puede que el fallo esté en ese accesorio y no en el teléfono.
Si después de todo eso sospechas que el origen está en el propio terminal, quizá haya algún tipo de fallo de hardware en las antenas WiFi, Bluetooth o de red móvil, en cuyo caso la solución más sensata es acudir al servicio técnico oficial o a un centro especializado para una revisión más a fondo.
Y en casos extremos, cuando hay muchos fallos mezclados, el rendimiento es muy pobre y el teléfono se comporta de forma impredecible, puede que toque valorar un restablecimiento de fábrica completo. Esta opción sí borra absolutamente todos tus datos y aplicaciones, por lo que antes deberás asegurarte de tener copia de seguridad en tu cuenta de Google u otro sistema que utilices.
Android, en los modelos más recientes, incluso ofrece a ciertas carteras digitales la opción de guardar copia de las tarjetas de transporte con saldo antes de hacer un borrado completo, apareciendo un recordatorio en dispositivos con Android 15 o superior cuando el proveedor de la cartera es compatible con esta función.
Restablecer solo los ajustes de red en Android es una herramienta muy útil para resolver problemas de conexión sin tener que formatear el móvil entero, siempre que tengas presente qué se borra y qué no, y que estés dispuesto a reconfigurar tus redes WiFi, datos móviles y dispositivos Bluetooth. Si tras probarlo continúan los errores, toca mirar más allá: router, operadora, accesorios o incluso hardware del propio teléfono, apoyándote en otras opciones de restablecimiento o en el servicio técnico si la situación lo requiere.
Android no sincroniza Google: Gmail, Contactos o Calendario no se actualizan
Cuando Android no sincroniza bien con Google y ves mensajes del tipo “En este momento la sincronización experimenta problemas. Volverá en breve”, es fácil ponerse nervioso: correos que no llegan, contactos que desaparecen, fotos que no se suben a la nube… y una notificación de error que no se va nunca. Aunque suena grave, en la mayoría de los casos hablamos de un fallo puntual que se puede resolver con unos cuantos ajustes.
En esta guía vas a encontrar todas las causas habituales y soluciones detalladas para los problemas de sincronización en Android: desde la cuenta de Google completa (Gmail, Contactos, Calendario, Drive…) hasta casos concretos como Gmail que no recibe correos, Google Drive que deja de subir archivos o contactos que no se guardan en la nube. Iremos de lo más simple a lo más avanzado para que no tengas que dejarte nada en el tintero.
Por qué es tan importante que Android sincronice bien con GoogleEn un móvil Android, casi todo pasa por tu Cuenta de Google y su sincronización en segundo plano: correos de Gmail, contactos, calendario, copias de seguridad, fotos en Google Photos, archivos de Google Drive, etc. Si la sincronización falla, puede que sigas viendo datos, pero serán antiguos y no se actualizarán.
Esto implica que puedes perder información reciente o no tener copias de seguridad al día. Por ejemplo, si WhatsApp no sube sus backups a Google Drive por un problema de sincronización, podrías quedarte sin tus chats si cambias de móvil o lo restauras de fábrica.
También entran en juego aplicaciones críticas para la seguridad y el acceso como Google Authenticator, Authy o Microsoft Authenticator. Estas apps necesitan que la hora, la cuenta y la sincronización estén correctas para generar códigos válidos; cualquier desajuste puede dejarte fuera de tus cuentas.
Incluso las apps bancarias, las notificaciones de Gmail o las actualizaciones de apps y del sistema dependen de que el dispositivo se comunique sin problemas con los servidores de Google. Por eso, aunque muchas veces el fallo sea puntual, conviene revisar bien cuando Android se queda “pillado” con la sincronización.
Problemas típicos cuando Android no sincroniza con GoogleCuando hay un fallo de este tipo, suelen aparecer algunos síntomas muy claros que indican que tu Cuenta de Google no se está actualizando como debería en el teléfono o la tablet.
Es posible que veas el aviso “En este momento la sincronización experimenta problemas. Volverá en breve” o un icono de alerta de sincronización en la barra de notificaciones que no desaparece. Aunque a veces el problema se soluciona solo al cabo de unos minutos, si permanece, hay que intervenir.
Otros indicios habituales son: Gmail no recibe correos nuevos hasta que entras y deslizas hacia abajo, la bandeja tarda mucho en cargar, la app va lenta, no se envían mensajes, aparecen errores del tipo “La cuenta no se ha sincronizado” o directamente no recibes notificaciones de nuevos emails.
En Google Drive puedes notar que los archivos no se suben, se quedan en “pendiente de subida” o, aun teniendo buena conexión, no ves cambios recientes. En Contactos, quizá has añadido números nuevos y no aparecen cuando entras en contacts.google.com desde el ordenador.
En otras ocasiones el sistema indica que la última sincronización fue hace mucho tiempo y, aunque pulses en “Sincronizar ahora”, no ves ni iconos girando ni mensajes de error: es como si el botón no hiciera nada. Todo esto apunta a un problema más profundo de sincronización con la cuenta.
Primeros pasos básicos: lo que hay que comprobar siempreAntes de meternos con ajustes avanzados, conviene revisar una serie de puntos básicos que solucionan la mayoría de problemas de sincronización en Android. No los subestimes, porque son los culpables en buena parte de los casos.
1. Reinicia el teléfono.
Puede sonar muy tópico, pero muchos procesos internos se quedan bloqueados y un simple reinicio los limpia. Mantén pulsado el botón de encendido y elige Reiniciar. Si quieres rizar el rizo, apaga el móvil del todo, espera unos 10-15 minutos con él apagado para descargar posibles estados eléctricos “raros” y vuelve a encenderlo antes de probar de nuevo la sincronización.
2. Comprueba la conexión a Internet.
Abre Chrome u otro navegador y prueba a cargar cualquier página. Si no se carga, el problema no es de Google sino de tu conexión. Alterna entre Wi-Fi y datos móviles para descartar que el fallo sea de una sola red. A veces, el Wi-Fi de casa va mal pero con datos todo se sincroniza sin problemas.
3. Asegúrate de que la sincronización automática está activa.
En Ajustes > Cuentas (o “Usuarios y cuentas”) > Cuenta de Google > Sincronización de cuenta, revisa que las casillas de Gmail, Contactos, Calendario, Drive, etc. estén marcadas. Si están desactivadas, Android no sincronizará esos datos en segundo plano.
4. Comprueba si el fallo es de la cuenta o del dispositivo.
Intenta iniciar sesión en tu cuenta desde un ordenador o desde otro móvil (aunque sea prestado). Si tampoco puedes entrar, el problema está en la propia cuenta de Google (cambio de contraseña, bloqueo de seguridad, verificación en dos pasos, etc.) y tendrás que usar las opciones de recuperación de cuenta de Google. Si en otros dispositivos funciona bien, el fallo está en tu Android.
5. Revisa si hay actualizaciones pendientes.
Ve a Ajustes > Sistema > Actualización del sistema (los nombres pueden variar según el fabricante) y comprueba si tienes un parche de seguridad o una actualización de Android disponible. A veces una versión de sistema con errores de sincronización se corrige con la siguiente actualización.
Si la sincronización automática está “bloqueada”, puedes intentar forzar una sincronización manual para que el dispositivo vuelva a arrancar el proceso con tu cuenta de Google.
Entra en Ajustes del sistema y ve a la sección de Cuentas o Usuarios y cuentas. Toca tu Cuenta de Google y entra en “Sincronización de la cuenta”. Ahí verás un listado de elementos (Gmail, Contactos, Calendar, Drive, Datos de personas, etc.) que se sincronizan con Google.
Activa todo lo que quieras actualizar y, desde el menú de la parte superior (a veces son tres puntos), pulsa en “Sincronizar ahora”. Espera unos segundos y comprueba si cambia la fecha y hora de “Última sincronización”. Si lo hace, es buena señal.
En la app de Gmail también puedes tirar de sincronización manual: abre Gmail, entra en la bandeja de entrada y desliza hacia abajo desde la parte superior de la pantalla hasta que veas el icono de actualización. Si la conexión y la cuenta están bien, deberían aparecer los correos nuevos al cabo de unos segundos.
En algunos modelos avanzados, existe incluso un código de servicio para forzar un “check-in” con los servidores de Google. Desde la app Teléfono, marca *#*#2432546#*#* (corresponde a *#*#CHECKIN#*#*) y espera a que salga una notificación indicando que se ha realizado correctamente. No todos los fabricantes permiten esto, pero cuando funciona, puede reactivar la comunicación con Google.
Soluciones de red: restablecer Wi‑Fi, datos y BluetoothUn gran número de errores de sincronización en Android están ligados a problemas de conectividad interna: la red móvil se queda colgando, el Wi-Fi da conflictos con DNS, el sistema ha aplicado reglas raras en segundo plano, etc. Restablecer los ajustes de red suele devolver todo a su estado original.
Para hacerlo, abre Ajustes y en la barra de búsqueda escribe “Restablecer”. Busca la opción “Restablecer Wi‑Fi, datos móviles y Bluetooth” o “Restablecer ajustes de red”. Al aceptarla, el teléfono borrará redes Wi‑Fi guardadas, dispositivos Bluetooth emparejados y ciertos parámetros de conexión, pero no tocará tus fotos ni tus apps.
Cuando termine el proceso, vuelve a introducir la contraseña de tu Wi-Fi y prueba otra vez la sincronización de tu cuenta. Si el fallo venía de un conflicto de red, muchas veces queda resuelto tras este restablecimiento.
Recuerda que, además, algunos móviles permiten limitar el uso de datos en segundo plano a nivel de sistema. En Ajustes > Red e Internet > Uso de datos, revisa que no tengas restricciones excesivas que estén impidiendo que Google y sus servicios sincronicen cuando la pantalla está apagada.
Configurar fecha y hora para evitar errores de autenticaciónPuede parecer una tontería, pero una fecha u hora incorrecta en el dispositivo puede hacer que los servidores de Google rechacen la sincronización por temas de seguridad. Esto es crítico en servicios como Gmail, Drive o las apps de autenticación en dos pasos.
Dirígete a Ajustes > Sistema > Fecha y hora. Desactiva Fecha y hora automáticas y Zona horaria automática. Ahora pon una fecha y hora incorrectas a propósito y guarda. Vuelve a la pantalla principal, espera unos segundos y regresa otra vez a Fecha y hora.
Ahora ajusta manualmente la hora y la fecha correctas, activa de nuevo las opciones automáticas y sal de los ajustes. Luego, intenta sincronizar tu Cuenta de Google desde Ajustes > Cuentas > Google > Sincronización de la cuenta > “Sincronizar ahora”.
Este pequeño “truco” fuerza a Android a recalcular la hora con los servidores de red y a restablecer ciertos tokens de seguridad ligados a la sincronización. Muchas veces, cuando todo parece estar bien pero la cuenta no se actualiza, este cambio de fecha y hora acaba desbloqueando la situación.
Comprobar restricciones de datos y batería en segundo planoLos propios ajustes de Android pueden estar boicoteando la sincronización. Entre el modo ahorro de batería, las restricciones por app y los límites de datos en segundo plano, es fácil que alguna opción esté cortando la comunicación con Google sin que te des cuenta.
Primero, mira si tienes activado el Modo Ahorro de energía desde el panel rápido (deslizando desde arriba). Si está en verde o resaltado, desactívalo. Este modo suele restringir la actividad en segundo plano de muchas apps, incluido Gmail, Drive o el propio servicio de sincronización de la cuenta.
Después, entra en Ajustes > Aplicaciones > Ver todas las apps y busca la que esté dando problemas (por ejemplo, Gmail o Google Drive). Entra en “Uso de datos” y asegúrate de que la opción “Datos en segundo plano” está activada. Si no lo está, la app solo podrá conectarse cuando la tengas abierta delante.
En ese mismo menú u otro similar, revisa el apartado de batería y restricciones en segundo plano. Si ves algo como “Restricción en segundo plano” o “Restringida”, quítalo y selecciona un modo de batería sin límites (a veces llamado “Sin restricciones” o “Permitir actividad en segundo plano”).
Estas pequeñas configuraciones, pensadas para ahorrar batería o datos, pueden ser el motivo por el que tu móvil no recibe notificaciones ni correos nuevos hasta que abres manualmente la app. Liberando esas restricciones, la sincronización vuelve a ser automática.
Limpiar caché y datos de las apps de GoogleLos archivos temporales corruptos (la famosa caché) y ciertos ajustes internos pueden provocar que Gmail, Drive u otras apps de Google funcionen de forma errática, aunque la cuenta y la red estén bien. En estos casos, borrar caché y, si hace falta, datos, suele ser mano de santo.
Para Gmail, ve a Ajustes > Aplicaciones > Ver todas las aplicaciones > Gmail > “Almacenamiento y caché”. Primero pulsa en “Borrar caché” y prueba. Si el problema sigue, vuelve y toca “Borrar almacenamiento” o “Borrar datos”. Esto no borra tus correos del servidor, pero sí elimina borradores sin enviar, firma personalizada, tono de notificación y otros ajustes locales.
Con Google Drive el proceso es parecido: Ajustes > Aplicaciones > Drive > “Almacenamiento y caché” > Borrar caché. Si no basta, usa también “Borrar almacenamiento”. Tus archivos seguirán en la nube, solo se restablece la sesión local y la configuración de la app.
En problemas de sincronización general de cuenta puede ser útil hacer esto mismo con Contactos, Calendario, Google Play Services y la propia app de Google. Limpiar caché ayuda cuando hay “residuos digitales” corruptos bloqueando las operaciones normales.
Si después de realizar estos pasos la app sigue sin sincronizar, plantéate desinstalar las actualizaciones de la app (si el sistema lo permite) o reinstalarla desde Google Play para que quede como recién instalada.
Gmail no sincroniza: correos que no llegan ni se notificanUno de los casos más típicos es que Gmail deje de actualizarse solo: no entran correos nuevos hasta que abres la app y arrastras hacia abajo, no recibes notificaciones y la “Última sincronización” aparece muy antigua o directamente no cambia.
Además de todo lo anterior, en la propia app Gmail entra en Menú > Ajustes > tu cuenta y revisa en el apartado “Uso de datos” que la casilla “Sincronizar Gmail” esté marcada. Si está desactivada, la app no actualizará el buzón en segundo plano por mucho que todo lo demás esté perfecto.
Es importante también comprobar si el problema afecta solo a las cuentas externas (Outlook, Yahoo, etc.) que tengas añadidas a Gmail. Mira desde un ordenador si esas cuentas reciben correos. Si tampoco lo hacen, el bloqueo viene del proveedor externo; si en ordenador sí funcionan, el problema es de la app Gmail en Android.
No te olvides de revisar el espacio de almacenamiento de tu cuenta de Google en general. Si has llegado al límite (Google Drive + Gmail + Fotos comparten espacio), no podrás enviar ni recibir nuevos correos. Los mensajes volverán al remitente y la sincronización fallará. Borra correos con adjuntos pesados, vacía la Papelera y el Spam para liberar espacio.
Finalmente, asegúrate de que tu dispositivo tiene espacio libre suficiente. Si el móvil está prácticamente lleno, Gmail y otras apps de Google pueden negarse a sincronizar para evitar errores. Desinstala aplicaciones que no uses, borra descargas viejas o mueve archivos grandes al ordenador.
Google Drive no sincroniza en AndroidGoogle Drive es uno de los servicios que más se nota cuando la sincronización va mal en Android: documentos que no aparecen, fotos que no suben, archivos que se quedan eternamente en “Subiendo…”. Por suerte, también suele tener solución rápida.
En primer lugar, revisa el almacenamiento interno del móvil en Ajustes > Almacenamiento. Si el dispositivo está al 90 % o más, Drive puede dejar de funcionar bien. Elimina archivos que no necesites, borra apps que no uses o mueve fotos y vídeos al PC para dejar un margen libre.
Luego abre la app de Google Drive y entra en su menú de Ajustes. En el apartado “Uso de datos”, mira si está activada la opción “Transferir archivos solo a través de Wi‑Fi”. Si sueles depender de datos móviles y esta casilla está marcada, fuera de casa no se subirá nada. Desactívala si quieres que Drive sincronice también con datos.
Si Drive sigue atascado, borra la caché desde Ajustes > Aplicaciones > Drive > “Almacenamiento y caché” > Borrar caché. Si no basta, usa “Borrar almacenamiento”. Después, abre de nuevo la app, inicia sesión si hace falta y espera a que repita la sincronización desde cero.
Por último, desactiva temporalmente el modo ahorro de batería y cualquier perfil agresivo de optimización de energía del fabricante, ya que pueden impedir que Drive trabaje en segundo plano y mantenga tus archivos actualizados.
Contactos que no se sincronizan con GmailOtro problema clásico es que los contactos que guardas en el móvil no aparecen luego en la web de Google Contacts (contacts.google.com). Esto suele pasar porque los estás guardando como “contactos del teléfono” en lugar de contactos de tu cuenta de Google.
Ajustes > Cuentas > Google y confirma que la casilla de “Contactos” está activa dentro de la sincronización de la cuenta. Si estaba desmarcada, márcala y fuerza una sincronización manual.
En dispositivos con Android moderno (KitKat, Lollipop y posteriores), entra en la app de Contactos, busca la opción de “Exportar / copia de seguridad de contactos” y elige como destino tu cuenta de Gmail. De esta forma, todos los contactos del teléfono se convertirán en contactos de Google y se sincronizarán con la nube.
En móviles antiguos (Jelly Bean y anteriores) puede no existir una opción directa de exportar a Gmail. En ese caso, exporta tus contactos a un archivo .vcf en la memoria interna o en la tarjeta SD. Una vez creado el archivo, borra todos los contactos del teléfono para evitar duplicados.
Después, desde la app de Contactos, selecciona “Importar contactos” > Tarjeta de memoria > elige tu cuenta de Google > selecciona el archivo .vcf y acepta. El sistema importará todo ese listado directamente a tu cuenta de Google y, al cabo de unos segundos (según tu conexión y número de contactos), verás todos los números en contacts.google.com.
Problemas de almacenamiento y espacio en la cuenta de GoogleTanto la sincronización de Gmail como la de Drive, Fotos y otros servicios dependen del espacio disponible en tu cuenta de Google. Ese espacio es compartido entre Gmail, Google Drive, Google Fotos y también copias de seguridad de WhatsApp o la app Drive para ordenadores.
Si llegas al límite de almacenamiento, no podrás recibir ni enviar nuevos correos y algunos servicios dejarán de sincronizar. Los emails que te envíen rebotarán al remitente como no entregados y la experiencia empezará a ser un desastre.
Para solucionarlo, entra en Gmail desde un ordenador y borra correos con adjuntos muy grandes que ya no necesites. Ayúdate de búsquedas como has:attachment larger:10M para localizar los más pesados. Vacía también de forma habitual las carpetas de Spam y Papelera, que siguen ocupando espacio hasta que se limpian.
En el propio teléfono, comprueba el almacenamiento del dispositivo. Si el móvil está casi lleno, aplica medidas como desinstalar apps que no uses, borrar descargas antiguos y mover fotos o vídeos largos a tu ordenador o a un disco externo, de manera que Android tenga margen para trabajar y generar archivos temporales sin bloquear la sincronización.
Usar un PC y la nube como salvavidas si nada sincronizaSi la cosa se ha puesto fea y tu Android sigue sin sincronizar con Google después de probar todo, es buena idea poner a salvo tus datos manualmente antes de plantearte un formateo o una reparación técnica. Aquí es donde el PC y la nube son tus mejores aliados.
Conecta el móvil al ordenador con un cable USB que admita transferencia de datos (no solo carga). En Windows, debería aparecer como un almacenamiento interno. Copia a mano tus fotos, vídeos y documentos a una carpeta segura del PC.
Si aún puedes usar tu cuenta de Google en el dispositivo, aprovecha para abrir la app de tu servicio en la nube favorito (por ejemplo Google Drive) y subir allí archivos clave para tener una copia extra. Así, si al final tienes que restaurar el móvil, podrás recuperar todo desde la nube sin problema.
En el caso de que el bloqueo afecte precisamente a tu cuenta de Google, puedes recurrir a otros servicios de almacenamiento en la nube (como los de otros proveedores) para subir manualmente tus archivos desde el móvil o desde el PC antes de llevar el teléfono al servicio técnico, o plantearte usar Android sin una cuenta de Google temporalmente.
Ten en cuenta que estos procesos son más pesados porque requieren que tú gestiones la copia de seguridad “a mano”, pero son la forma más segura de evitar sustos si luego decides restaurar o si el móvil necesita reparación.
Cuando todo falla: quitar la cuenta, restaurar y acudir al servicio técnicoSi has seguido todos los pasos anteriores y aún así Android se niega a sincronizar con Google, te quedan algunas balas más antes de rendirte del todo. Empieza por quitar tu cuenta y volver a añadirla.
Entra en Ajustes > Cuentas > Google, selecciona la cuenta problemática y toca en “Eliminar cuenta”. Después reinicia el teléfono. Cuando vuelva a encenderse, vuelve a Ajustes > Cuentas y añade de nuevo tu Cuenta de Google, introduciendo usuario, contraseña y los pasos de verificación que te pida.
Tras volver a añadirla, espera unos minutos para que se regenere toda la información de sincronización y revisa si se actualizan Gmail, Contactos, Calendario y el resto de servicios. Muchas veces este borrado y añadido limpio de la cuenta soluciona conflictos internos invisibles.
Si ni eso funciona, la opción drástica es el restablecimiento de fábrica del teléfono, siempre después de tener tus datos a salvo con una buena copia manual o en la nube. Si incluso tras restaurar de fábrica y configurar desde cero la cuenta sigues sin poder sincronizar, es muy probable que exista un fallo de hardware o un problema profundo de software que solo el servicio técnico del fabricante pueda diagnosticar.
Acude al SAT oficial o a la tienda donde compraste el móvil, explica todo lo que has probado y deja que revisen el terminal. Si el origen del problema está cubierto por la garantía (y el móvil no tiene daños por golpes, agua o manipulaciones internas), es posible que la reparación o sustitución no te cueste nada.
Con todos estos pasos, desde las comprobaciones básicas hasta las soluciones más avanzadas, es muy raro que un móvil Android siga sin sincronizar con Google; cuando eso ocurre, lo normal es que haya un problema más serio que justifique recurrir a la garantía o plantearse un cambio de dispositivo.
Este proyector 4K con Google TV y Netflix integrado quiere llevar el cine a tu casa con un descuento imperdible
Cada vez más gente se anima a dar el salto a una pantalla grande en casa. Y no necesariamente para montar un cine perfecto, sino para disfrutar más de películas, series o incluso partidos sin complicarse demasiado la vida. De hecho, muchas veces lo único que buscamos es algo que funcione bien, que no dé guerra y que se pueda usar a diario.
La clave está en encontrar un proyector que ofrezca una buena experiencia sin complicaciones ni una instalación compleja. Y ahí es donde destaca el proyector 4K OSCAL PV800Pro, que ahora mismo tiene un descuento del 27%, que está diseñado pensando en el uso real en casa, no solo para lucir números sobre el papel. Te cuento qué tal funciona y te dejo el código de descuento abajo para que tú también puedas hacerte con él.
Un proyector pensado para disfrutar desde el primer momentoEn cuanto a imagen, este proyector cumple con lo que uno espera hoy en día para uso doméstico. Ofrece resolución Full HD, lo que se traduce en una imagen nítida, con buen nivel de detalle y colores equilibrados, tanto para cine como para series o contenido deportivo. El brillo es suficiente para interiores normales, sin obligarte a dejar la habitación completamente a oscuras. Y eso, la verdad es que marca la diferencia en el día a día, porque no siempre apetece convertir el salón en una sala de cine cerrada cada vez que lo enciendes.
En el apartado de audio, este proyector ofrece un resultado correcto para un uso doméstico normal. El sonido integrado permite ver películas, series o vídeos sin necesidad de conectar altavoces externos desde el primer momento. No pretende sustituir a una barra de sonido o a un sistema de cine en casa, pero sí cumple para la mayoría de situaciones. Diálogos claros y un volumen suficiente. Básicamente, este proyector no te obliga a gastar más dinero nada más sacarlo de la caja.
Además, la experiencia visual resulta agradable incluso sin tocar demasiados ajustes. Lo conectas, eliges la fuente y listo. Y precisamente esa sencillez hace que el siguiente punto cobre importancia: que instalarlo y colocarlo no sea un problema.
Instalación sencilla y uso cómodo, incluso si no tienes espacio perfectoUno de los aspectos más agradecidos es lo fácil que resulta ponerlo en marcha. No necesitas una instalación fija ni un soporte complicado. Puedes colocarlo sobre una mesa, una estantería o moverlo según el momento, ajustando enfoque y corrección trapezoidal sin demasiadas vueltas.
Esto es clave porque no todos tenemos una pared perfecta ni una distancia ideal. El proyector se adapta bastante bien a distintas configuraciones, algo que en la práctica amplía mucho las posibilidades de uso.
Y cuando la instalación no supone una barrera, el proyector deja de ser algo “ocasional” para convertirse en un dispositivo que realmente usas. Así que, una vez lo hayas instalado podrás disfrutar de todo tipo aplicaciones de streaming sin depender de dispositivos externos. Es decir, que puedes usar plataformas como Netflix, YouTube o Prime Video directamente desde el propio proyector, algo que mucha gente busca para evitar cables y accesorios adicionales. Además tiene WiFi 6, lo que permite una conexión rapidísima. En la práctica, enciendes el proyector, entras en la app y empiezas a ver contenido al instante.
Evidentemente, siempre existe la opción de conectar un Chromecast, una consola o un reproductor externo si prefieres otra experiencia. Y eso refuerza la idea de comodidad: menos cacharros, menos líos y más tiempo disfrutando. La experiencia en juegos casuales o sesiones esporádicas es satisfactoria, especialmente si lo que buscas es una pantalla grande sin complicarte. Y esa versatilidad hace que el proyector no quede relegado a un solo tipo de contenido.
Unas características técnicas pensadas para el día a díaMás allá de la imagen y del sonido, hay varios detalles técnicos que explican por qué este proyector resulta tan cómodo en el día a día. El OSCAL PV800Pro apuesta por un enfoque muy claro: que no tengas que estar ajustando cosas cada vez que lo enciendes.
El corazón del sistema es Google TV, que no solo sirve para tener apps de streaming, sino que organiza el contenido de forma inteligente. Series, películas y directos aparecen unificados en la pantalla de inicio según lo que sueles ver, algo que se agradece cuando no quieres perder tiempo navegando entre aplicaciones. Además, al estar certificado por Google, el sistema recibe actualizaciones y mantiene un funcionamiento fluido con el paso del tiempo.
En cuanto a imagen, el proyector acepta señal 4K y reproduce contenido en Full HD nativo, apoyándose en HDR10 para mejorar el contraste. Esto se nota especialmente en escenas oscuras, donde los detalles no se pierden, y en escenas brillantes, que resultan más vivas sin saturarse. El amplio rango de color ayuda a que la imagen sea más natural, algo que se aprecia sobre todo en cine y series.
Uno de los puntos más prácticos es el sistema de ajuste automático. El proyector se encarga por sí solo del enfoque, la corrección trapezoidal y la alineación de la imagen. Incluso es capaz de evitar obstáculos como marcos o relojes si detecta que están invadiendo la proyección. En la práctica, lo colocas, lo enciendes y en pocos segundos la imagen queda bien ajustada sin tocar nada.
A esto se suma el control por voz con el Asistente de Google, integrado en el mando. Puedes abrir aplicaciones, buscar películas o hacer consultas básicas simplemente hablando, algo especialmente cómodo si lo usas en el dormitorio o tumbado en el sofá.
Como ves, no está pensado para impresionar en una ficha, sino para que el uso sea sencillo, rápido y sin fricciones. Y cuando un producto ofrece esa sensación de “funciona sin pensar”, inevitablemente pasamos a la siguiente pregunta: si el precio acompaña.
Un descuento del 27% que lo hace mucho más interesanteAquí es donde este proyector gana muchos enteros. Su precio oficial es de 299,99 €, pero actualmente se puede conseguir con un 27% de descuento, quedándose en 218,99 €. El código exclusivo para aprovechar esta oferta es el siguiente:
- Código: EX4QQZUX
De esta forma, tenemos un proyector con buena imagen, apps integradas, sonido incorporado y una experiencia bastante completa por poco más de 200 euros, algo que no siempre es fácil de encontrar. Eso sí, debes saber que esta oferta no es acumulable con otros cupones, si los tuvieras.
Así que, si buscas una forma sencilla de disfrutar de una pantalla grande en casa, sin instalaciones complicadas ni gastos añadidos desde el primer día. Es una buena opción para cine y series en streaming con buena calidad y para quienes quieren algo práctico y funcional. Es, sin dudas, un proyector sólido, cómodo y muy aprovechable en el día a día. Más aún teniendo en cuenta que está disponible en Amazon y que puedes aplicarle directamente el descuento con el código que tienes más arriba. Con esta promoción, la verdad es que se convierte en una opción muy interesante para quienes quieren dar el salto al proyector sin gastar de más y sin complicarse.
