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Cómo identificar especies con Google Fotos y apps de reconocimiento

Actualidad en Androidsis - Vie, 13/02/2026 - 14:52

Si te gusta el campo, la montaña o simplemente pasear por un parque, seguro que más de una vez te has preguntado qué planta, seta o animal tenías delante. Hoy en día, con un móvil en el bolsillo, es perfectamente posible identificar especies con Google Fotos y varias apps de reconocimiento casi al instante, sin cargar con pesadas guías ni ser experto en biología.

La combinación de Google Fotos, Google Lens y aplicaciones especializadas ha supuesto una auténtica revolución en la llamada “ciencia ciudadana” y en la forma en que nos relacionamos con la naturaleza. Desde naturalistas profesionales hasta niños curiosos pueden fotografiar seres vivos, obtener una propuesta de especie y, además, aportar datos valiosos para la conservación de la biodiversidad.

Qué es Google Lens y cómo ayuda a identificar especies desde Google Fotos

Google Lens es una tecnología de visión por ordenador de Google que permite analizar lo que aparece en una imagen y relacionarlo con información de Internet. No solo identifica plantas y animales: también traduce textos, reconoce monumentos, extrae datos de tarjetas de visita, busca productos o encuentra imágenes similares.

Cuando usas Lens desde Google Fotos, la aplicación toma la foto que has hecho y compara los objetos que aparecen con millones de imágenes indexadas. A partir de ahí, calcula qué resultados son más parecidos y relevantes, teniendo en cuenta no solo la similitud visual, sino también el texto asociado a esas imágenes, metadatos de las webs donde están alojadas y otros indicadores de contexto.

En la práctica, esto significa que, si haces una foto a una planta o un animal, Google Lens genera varias hipótesis de identificación y las ordena por probabilidad. Puede que para un perro, por ejemplo, considere que hay un 95 % de posibilidades de que sea un pastor alemán y un 5 % de que sea un corgi; en ese caso, lo habitual es que te muestre solo la opción más probable, el pastor alemán.

En otros escenarios, como al fotografiar un producto concreto (unas zapatillas, unos vaqueros, un libro), Lens puede priorizar resultados de Búsqueda o Shopping relacionados con la compra o información detallada. En esos casos, incluso tiene en cuenta valoraciones de otros usuarios para decidir qué enseñar primero, siempre dentro de los algoritmos de clasificación de cada servicio de Google.

Para mantener cierto control sobre el contenido que ofrece, Google aplica en Lens los mismos estándares que en el resto de sus productos, como los filtros de Google SafeSearch para limitar resultados explícitos. Además, la herramienta no se ve afectada por anuncios directos en su forma de ordenar resultados, aunque sí pueda enlazar a otros servicios comerciales de Google.

Cómo usar Google Fotos y Google Lens para identificar plantas y animales

Una de las formas más cómodas de aprovechar Lens es a través de Google Fotos, ya que prácticamente todas las fotos que haces con el móvil acaban almacenadas ahí. Desde esa misma galería puedes lanzar el reconocimiento y tratar de identificar la especie que te interesa sin salir de la aplicación.

El flujo básico en un móvil Android es muy sencillo: primero abres Google Fotos, eliges la imagen que quieras analizar y, después, pulsas en el icono de Google Lens. A partir de ahí, según el contenido de la foto verás información contextual, sugerencias de acciones o listas de productos similares. En el caso de seres vivos, suelen aparecer nombres comunes y científicos, descripciones, imágenes comparativas y enlaces a páginas especializadas.

Este funcionamiento no se limita a fauna y flora. Si fotografías ropa o artículos del hogar, Lens te propone productos parecidos y sitios donde comprarlos; con códigos de barras, recupera fichas de producto; con una tarjeta de visita, permite guardar el contacto; con la portada de un libro, muestra reseñas y resúmenes; con un cartel de un evento, sugiere añadirlo al calendario; con un monumento o un edificio, enseña información histórica y horarios; y si enfocas un cuadro en un museo, suele ofrecer datos sobre el artista y la obra.

En el ámbito que nos interesa, cuando apuntas a una planta, un animal o incluso un hongo, Lens trata de devolverte datos sobre la especie o raza, con mayor o menor precisión. Ahí es donde entran en juego tanto la calidad de la foto como el tamaño de su base de datos, y también tus propias habilidades para comparar imágenes y textos.

Un truco muy útil es aprovechar la función de selección de texto en las imágenes. Si Lens reconoce palabras impresas (por ejemplo, en un cartel o en un libro), puedes mantener pulsadas las palabras que te interesen y copiarlas al portapapeles, para pegarlas en otra app o traducirlas al vuelo con el propio Google Traductor.

Traducciones y usos extra de Lens que potencian tus observaciones

Además de identificar especies, Google Lens destaca por su capacidad para traducir textos con Google Lens. Esto es especialmente práctico cuando estás consultando guías de campo en otros idiomas, leyendo artículos científicos o visitando un parque natural en el extranjero con carteles que no entiendes.

Lens puede traducir a todos los idiomas disponibles en Google Traductor, aunque para el reconocimiento directo en capturas de pantalla funciona de forma oficial con una lista concreta de idiomas de origen: chino, francés, alemán, hebreo, hindi, italiano, japonés, coreano, portugués y español, entre otros soportados. El proceso consiste en hacer la captura, abrirla en Google Fotos, tocar el icono de Lens y, después, elegir la opción de traducción.

Más allá del texto, el factor geográfico es clave. Si le das permiso de localización, Google Lens puede usar tu ubicación para ajustar mejor sus hipótesis. Por ejemplo, si estás en París y fotografías una gran torre metálica, es evidente que será más probable que estés mirando la Torre Eiffel y no una estructura similar en otra parte del mundo. Algo parecido sucede con muchas especies de plantas y animales: saber en qué región te encuentras descarta opciones imposibles.

Es importante tener en cuenta que puedes revisar y eliminar tu actividad en Google Lens desde los ajustes de tu cuenta de Google. Así controlas qué búsquedas quedan guardadas, algo a valorar si usas con frecuencia la herramienta para temas sensibles o simplemente no quieres dejar rastro.

Por último, recuerda que Lens no solo está disponible en Google Fotos. Puedes acceder a esta tecnología desde el Asistente de Google en la mayoría de móviles Android y desde la app de Google en algunos modelos, como los Pixel. De esta manera, tienes varias puertas de entrada al mismo motor de reconocimiento según la app que te resulte más cómoda.

Ciudadanía, ciencia y mapas: el papel de iNaturalist

Más allá de Google, una de las plataformas que mejor ha aprovechado la fotografía digital para identificar seres vivos es iNaturalist, un proyecto de ciencia ciudadana de la California Academy of Sciences. Su objetivo no es solo saciar la curiosidad de quien hace una foto, sino generar datos fiables sobre biodiversidad a escala global.

El gran reto que afrontan zoólogos, micólogos y botánicos es que, en muchos casos, las especies solo están representadas por viejos ejemplares de museo. Seguirles la pista en la naturaleza es complicado y las evaluaciones de su estado de conservación se realizan cada muchos años. Con el ritmo al que avanzan el cambio climático y la destrucción de hábitats, cuando llegan los nuevos datos algunas especies ya han podido quedar al borde de la extinción.

Para atacar este problema, iNaturalist combina crowdsourcing, fotografías y mapas interactivos. Cualquier persona puede subir la foto de una planta en su vacaciones o de un caracol encontrado en el patio de casa, y la comunidad —formada por aficionados, naturalistas y científicos profesionales— se encarga de proponer y consensuar la identificación.

Las observaciones se situan sobre mapas construidos con Google Maps Platform, de manera que es fácil ver qué especies se han registrado en un área concreta. Si te interesa, por ejemplo, la mariposa monarca, puedes visualizar un mapa global con todos los avistamientos y navegar por ellos para saber cuándo y dónde se observaron.

Las aplicaciones móviles de iNaturalist, tanto para Android como para iOS, aprovechan el GPS de los teléfonos para asociar automáticamente coordenadas de latitud y longitud a cada foto. Además, el equipo del proyecto enriquece esa información espacial con datos climáticos de satélites como Landsat o MODIS y otros conjuntos sobre uso del suelo y población humana.

Desde 2017, la plataforma ha registrado millones de observaciones de cientos de miles de colaboradores, cubriendo más de cien mil especies distintas. Esto ha permitido a los científicos detectar redescubrimientos sorprendentes y presencia de animales raros en lugares inesperados. Entre los casos llamativos se incluye un caracol de una isla vietnamita que no se veía desde hacía más de un siglo, o el avistamiento de un ave poco común en Los Ángeles que identificó una niña de diez años con ayuda de la comunidad.

Qué hay detrás de la identificación: de las claves dicotómicas a la IA

En el trabajo profesional de zoólogos, micólogos y botánicos, la identificación de especies sigue siendo un proceso técnico y, a menudo, complejo. Las guías clásicas se basan en claves dicotómicas: una serie de preguntas sobre rasgos anatómicos o morfológicos que van acotando grupos hasta llegar, con suerte, al nivel de especie.

En muchos casos, determinados caracteres son tan finos que es imprescindible recurrir al microscopio o a reactivos químicos para detectar estructuras y reacciones específicas. Y en los grupos más conflictivos, donde las especies se parecen muchísimo entre sí, solo un análisis genético puede arrojar una respuesta clara.

Sin embargo, también hay situaciones en las que un especialista con buena experiencia puede reconocer la especie de un vistazo, simplemente por su aspecto global y su hábitat. A este tipo de identificación visual directa se la conoce como identificación “de visu”, y es, precisamente, el terreno donde la inteligencia artificial empieza a ser realmente útil.

Los algoritmos actuales son capaces de procesar cantidades inmensas de imágenes y aprender patrones que, a nivel práctico, permiten ofrecer propuestas de identificación bastante finas, sobre todo en grupos bien documentados. Para el naturalista aficionado, esto significa que, en muchos casos, basta con hacer una buena foto para tener una pista razonable de lo que está viendo.

Aun así, hay que tener claro que herramientas como Google Lens trabajan con similitud de imágenes, no con comprensión biológica del ser vivo. El sistema no “ve” una especie como tal, solo compara la foto que has hecho con millones de fotos parecidas y devuelve las que encajan mejor en color, forma y contexto visual. Esa diferencia explica por qué, a veces, sus propuestas son muy certeras y otras, bastante disparatadas.

Los límites de Google Lens en la identificación de seres vivos

Pese a su potencia, Google Lens tiene limitaciones claras cuando se utiliza como herramienta taxonómica. Muchas veces, la primera propuesta no encaja bien con el ejemplar que tenemos delante, o se queda en un nivel muy general (familia, género) sin llegar a especie. Incluso cuando el resultado parece razonable, un repaso más detallado puede revelar diferencias importantes.

Por eso, la recomendación básica es usar Lens como punto de partida y, después, realizar una búsqueda más exhaustiva para confirmar la identificación. Conviene contrastar lo que dice Google con otras fuentes: páginas especializadas, foros de naturalistas, bases de datos científicas o guías fiables, además de comparar cuidadosamente las fotos sugeridas con la tuya.

También ayuda mucho hacer varias fotos desde distintos ángulos y repetir el análisis con Lens. Si distintas tomas te devuelven siempre los mismos nombres, ganas confianza en que vas por buen camino. Si, por el contrario, cada foto sugiere algo diferente, es una señal clara de que la aplicación no lo tiene nada claro.

En muchos casos, Lens solo servirá para acotar el grupo al que pertenece el ser vivo —por ejemplo, darte una familia o un género aproximado—, algo que hace solo unos años era inviable para un aficionado sin formación. Aun así, esa aproximación puede ser enormemente útil para seguir tirando del hilo con otras herramientas o pidiendo ayuda a expertos humanos.

En el contexto de la taxonomía, esta capacidad para acelerar la identificación visual convierte a Google Lens en una auténtica revolución didáctica y práctica, especialmente en educación secundaria, donde se trabaja la clasificación de los seres vivos y se pueden diseñar proyectos muy motivadores usando fauna y flora locales.

Aplicaciones especializadas para identificar animales, plantas y setas

Más allá de Google Lens, han surgido en los últimos años muchas aplicaciones específicas para reconocer grupos concretos de seres vivos con mayor precisión. Algunas son generalistas y otras están centradas en insectos, aves, peces, setas o árboles, lo que suele mejorar bastante su tasa de acierto.

Una de las apps generalistas es iAnimal, que permite hacer una foto desde la propia aplicación o cargarla desde la galería. A partir de ahí, procesa la imagen e intenta identificar la especie, acompañando el resultado con una descripción básica, tamaño aproximado, estado de conservación y un enlace rápido a Wikipedia. Sus creadores reconocen que no se hacen responsables de lo correcto de esa información y, en la práctica, la experiencia de usuarios muestra que los fallos de identificación son frecuentes, a pesar de que en condiciones ideales afirman superar el 95 % de acierto en unas mil especies comunes.

iNaturalist, además de plataforma web, cuenta con aplicaciones móviles muy completas. Su fuerza está en que combina algoritmos de reconocimiento automático con la revisión humana de una comunidad global. Así, no solo se obtiene una propuesta de nombre, sino que la observación pasa a formar parte de un proyecto colaborativo donde científicos y aficionados contribuyen a mejorar los datos.

También merece mención Seek, desarrollada por el mismo equipo de iNaturalist. Esta app funciona en tiempo real, manteniendo la cámara encendida y ofreciendo una identificación dinámica mientras mueves el móvil. A diferencia de Lens, Seek no se centra tanto en la similitud con una foto concreta, sino en patrones morfológicos y en la geografía, lo que la vuelve especialmente potente para especies silvestres de tu zona.

El inconveniente es que, al abarcar a la vez plantas, animales y hongos, a veces se queda corta en precisión y se limita a niveles altos de clasificación. Es habitual que con algunas plantas solo alcance a determinar la familia o dé varias especies cercanas pero incorrectas, recordándonos el clásico “quien mucho abarca, poco aprieta”.

En el terreno de las apps más especializadas, la empresa Next Vision ha desarrollado una colección muy popular formada por Picture Fish, Picture Bird y Picture Insect, centradas respectivamente en peces, aves e insectos. Estas herramientas suelen ofrecer mejores resultados al trabajar con grupos concretos, y en el caso de Picture Bird incorporan incluso reconocimiento por canto, algo especialmente útil en ornitología de campo.

Para setas, Next Vision propone Picture Mushroom, una app que puede escanear en tiempo real o a partir de fotos. Su versión gratuita es algo limitada, pero permite identificar setas por foto con resultados razonables, siempre y cuando se acompañe de cierto criterio y nunca se use como única base para decidir si una seta es comestible.

Existen también apps dedicadas, como “Identificador de setas y hongos” de AnnapurnApp Technologies, que aprovechan la realidad aumentada para observar ejemplares desde varios ángulos, aunque siguen funcionando mejor con fotos estáticas bien enfocadas. Su mayor valor es acercar la micología a aficionados que, de otro modo, tendrían muy difícil acceder a claves técnicas.

En cuanto a plantas, una herramienta clásica en España es ArbolAPP, desarrollada por el CSIC. En lugar de reconocimiento por imagen, esta app utiliza una clave dicotómica sencilla basada en preguntas sobre hojas y otros rasgos visibles, acotando así el listado de especies posibles. Está enfocada únicamente en árboles ibéricos y canarios, lo que limita su alcance pero la hace muy manejable.

Para plantas ornamentales, la app Planta combina un sistema de reconocimiento fotográfico con una completa guía de cuidados. Es capaz de sugerir qué especie puede ser tu planta y recordarte cuándo regar, abonar o podar, algo que agradece cualquiera que tenga terraza o jardín y no quiera complicarse demasiado.

Entre las herramientas más valoradas a nivel internacional destaca PlantNet, un proyecto impulsado por instituciones científicas francesas. Esta app permite indicar si estás fotografiando hojas, flores, frutos o corteza, y te invita a subir varias imágenes de la misma planta para afinar la identificación. Su enorme base de datos y el apoyo de la ciencia ciudadana la convierten en una de las opciones más sólidas para reconocer flora espontánea.

Cuándo confiar en las apps y cuándo acudir a un experto

Por muy avanzadas que sean, todas estas aplicaciones tienen algo en común: sus resultados deben considerarse aproximados, nunca definitivos. Para curiosear sobre lo que ves en una excursión, aprender más sobre la flora del barrio o empezar a familiarizarte con aves e insectos, son herramientas fantásticas y divertidas.

El problema llega cuando la identificación tiene consecuencias importantes. Si necesitas un nombre de especie para un estudio científico riguroso, una gestión ambiental o, especialmente, para saber si un hongo o fruto son comestibles, confiar ciegamente en una app es un riesgo que no merece la pena correr. Los errores existen, y pueden tener consecuencias graves.

En esos casos, la mejor estrategia es combinar tu propia observación con lo que indiquen las aplicaciones y, después, consultar a un especialista en el grupo correspondiente: micólogos para setas, botánicos para plantas, zoólogos para fauna. Ellos cuentan con la experiencia, las claves técnicas y, cuando hace falta, el acceso a herramientas de laboratorio o análisis genético.

Las herramientas de reconocimiento por imagen han democratizado el acceso al conocimiento naturalista, permitiendo que millones de personas construyan una relación más estrecha con la naturaleza que les rodea. Al mismo tiempo, están generando bases de datos masivas que ayudan a los investigadores a seguir tendencias de distribución y abundancia de especies, algo clave en un contexto de crisis climática.

Al usar Google Fotos con Google Lens y otras apps como iNaturalist, Seek, Picture Bird, Picture Mushroom o PlantNet, cualquier persona puede pasar de la simple curiosidad a formar parte activa de proyectos de conservación. Siempre que se mantenga cierta prudencia y se sepa cuándo parar y pedir ayuda a un experto, estas tecnologías se convierten en aliadas poderosísimas para aprender, disfrutar y proteger la vida que nos rodea.

Usar el móvil como micrófono para grabaciones: guía completa

Actualidad en Androidsis - Vie, 13/02/2026 - 14:48

Convertir el móvil en un micrófono ya no es cosa de frikis de la tecnología: cualquiera con un smartphone puede grabar audio con una calidad más que decente para vídeos, podcasts, entrevistas o clases online. Tu teléfono puede hacer de micro de mano, de solapa, inalámbrico para el ordenador o incluso de megáfono conectado a unos altavoces.

A lo largo de esta guía vas a ver todas las formas de usar el móvil como micrófono para grabaciones: desde aprovechar las apps integradas de Android y iPhone, hasta recurrir a aplicaciones especializadas, micrófonos externos, conexiones Bluetooth o USB-C, más algunos consejos de grabación y edición para mejorar el sonido sin volverte loco.

Usar las aplicaciones nativas del móvil para grabar audio

Antes de volverse loco buscando apps en Google Play o en la App Store, conviene mirar qué trae ya el móvil de serie y qué apps tienen acceso al micrófono, porque muchos smartphones incluyen grabadoras de voz muy solventes que sirven perfectamente para notas de voz, entrevistas o como micro externo improvisado.

En Android, según la marca, puedes encontrar la app de grabadora propia del fabricante (Samsung, Xiaomi, OnePlus, etc.) o la clásica aplicación de Google llamada Grabadora. Para ambos casos, basta con abrirla, pulsar grabar y acercar el móvil a la fuente de sonido como si fuera un micrófono.

En el ecosistema Apple, todos los iPhone traen instalada la app Notas de voz, que es la herramienta básica para registrar audio rápido. Permite grabar, renombrar, recortar fragmentos y compartirlos por mensajería, correo o nube sin necesidad de instalar nada extra. Si la borraste en algún momento, se puede volver a descargar desde la App Store sin coste.

La gran ventaja de estas soluciones nativas es que no añaden capas extra de configuración ni publicidad: abres, grabas y listo. Para muchas personas, especialmente si solo quieren mejorar un poco el audio de sus vídeos, es más que suficiente.

Grabar audio usando la cámara del móvil

Una solución muy práctica cuando no tienes una grabadora a mano es usar la propia app de cámara del teléfono para registrar audio. Cada vez que grabas vídeo, el móvil también captura el sonido, así que puedes aprovecharlo como si fuera un micro.

Para hacerlo, solo tienes que abrir la cámara, pasar al modo de vídeo y grabar apuntando el micrófono del móvil hacia la persona o la fuente de sonido. Aunque se registre imagen, lo que nos interesa realmente es el audio que conservarás en el archivo de vídeo.

Más tarde, si lo que quieres es trabajar únicamente con el sonido, puedes extraer el audio del vídeo con cualquier app de edición (en el propio móvil o en el ordenador). Así te quedas con un archivo de sonido limpio, en formato MP3, WAV o similar, sin necesidad de micrófono dedicado.

Este truco es muy útil en situaciones improvisadas en las que necesitas registrar una entrevista, una charla rápida o una idea, y solo tienes a mano la app de cámara. Es un recurso sencillo que muchos creadores usan a diario.

Conectar micrófonos externos al móvil

Si quieres dar un salto en calidad, tarde o temprano vas a plantearte usar un micrófono externo con tu smartphone. Aquí es donde se nota de verdad la diferencia respecto al micro integrado, sobre todo si grabas en exteriores, haces entrevistas o grabas vídeos de forma regular.

En el mercado hay micros de mano, micrófonos de solapa (lavalier), modelos pensados para vídeo profesional y accesorios específicos para móviles. Los hay con conector jack 3,5 mm TRRS, con USB-C, con Lightning e incluso con conexión inalámbrica.

Lo primero que debes comprobar es la compatibilidad con tu dispositivo Android o iOS (si no te funciona el micrófono del móvil). Muchos micrófonos que se usan con cámaras réflex requieren un adaptador de TRS (3 contactos) a TRRS (4 contactos) para funcionar en móviles, ya que la clavija del smartphone sirve como entrada y salida de audio a la vez.

En los iPhone más antiguos, la toma de auriculares servía como salida de sonido y también como entrada para micros siempre que se utilizase el cable adecuado. En los modelos actuales y en la mayoría de Android, el estándar es USB-C, mientras que los iPhone previos al 15 seguían usando Lightning. Eso significa que, en muchos casos, necesitarás un adaptador de audio compatible con USB-C o Lightning para poder conectar micros analógicos.

Micrófonos inalámbricos y conexión por Bluetooth

Otra vía muy cómoda es apostar por micrófonos inalámbricos que se conectan al móvil mediante Bluetooth. Estos dispositivos se emparejan igual que unos auriculares, sin cables por medio, y te dan mucha libertad de movimiento al grabar.

Para utilizar un micro Bluetooth con Android, normalmente tendrás que ir a Ajustes > Dispositivos conectados > Preferencias de conexión > Bluetooth y seleccionar el micrófono cuando aparezca en la lista. En iPhone el procedimiento es similar, entrando en Ajustes > Bluetooth y eligiendo el dispositivo.

Una vez emparejado, el sistema reconocerá ese micrófono como fuente de audio para grabaciones, llamadas, videollamadas o apps de cámara. No suele hacer falta tocar nada más, aunque en algunas aplicaciones puedes seleccionar manualmente la entrada de audio.

Con estos accesorios, puedes convertir el móvil en un auténtico sistema de grabación inalámbrico para entrevistas de calle, reportajes o vídeos en los que necesitas moverte con libertad frente a la cámara sin perder calidad de sonido.

Consejos para mejorar la calidad del audio con el móvil

Aunque un smartphone moderno suene bastante bien, hay una serie de trucos que marcan la diferencia entre un audio chapucero y algo que se puede escuchar a gusto. La clave está en el entorno, la colocación del móvil y algunos ajustes básicos.

Lo primero es elegir el lugar: intenta grabar en un espacio silencioso, sin ruidos constantes ni excesivo eco. Evita estar cerca de neveras, aires acondicionados, calles con tráfico intenso, escaleras o habitaciones vacías donde el sonido rebote demasiado. Una habitación con cortinas, alfombras o muebles tapizados ayuda mucho. Para localizar y cuidar sus componentes, aprende a localizar los micrófonos y altavoces del móvil.

En cuanto a la técnica, mantener el móvil a unos 15-25 cm de la boca suele ofrecer un resultado equilibrado. Más cerca corres el riesgo de soplidos y saturaciones, más lejos entrará demasiado ruido ambiente. Si es posible, utiliza un trípode o soporte para que el roce de las manos no se cuele en la grabación.

Otro truco sencillo pero muy efectivo es activar el modo avión antes de empezar a grabar, así evitarás cortes por llamadas, WhatsApp, alarmas o notificaciones que puedan arruinar una toma larga. Aprovecha también para seleccionar en la app de grabación la máxima calidad disponible; si notas ruidos extraños, revisa señales de spyware en tu móvil.

Por último, configura correctamente la ganancia o sensibilidad si la herramienta lo permite: un nivel demasiado alto provocará distorsión, mientras que uno demasiado bajo dará lugar a un archivo muy flojo que, al amplificarlo en edición, levantará mucho ruido.

Aplicaciones de micrófono y grabadora para Android

Más allá de las apps preinstaladas, en Google Play hay un buen puñado de herramientas pensadas para convertir el móvil Android en micrófono, grabadora avanzada o megáfono. No todas aportan funciones nuevas, pero algunas sí merecen la pena.

Muchas aplicaciones simplemente cambian la interfaz de la grabadora estándar sin mejorar realmente la calidad, pero otras añaden amplificación, ecualizador, conexión directa con altavoces o integración con el ordenador. Vamos a repasar las más interesantes.

Micrófono – Su amplificador de volumen y altavoz

Una de las opciones más veteranas y fiables es la app “Micrófono – Su amplificador de volumen y altavoz”, pensada para utilizar el smartphone como micro en karaokes, fiestas, discursos o clases. Es una herramienta gratuita que convierte el teléfono en un micrófono de mano bastante convincente.

Una vez instalada, puedes conectar el móvil a unos altavoces mediante cable jack, Bluetooth o usando el propio hardware de sonido del dispositivo. Cuando el sistema detecta la salida de audio, solo tienes que desplazar el interruptor virtual hacia arriba para encender el micro y empezar a hablar.

Gracias a su diseño, la experiencia es muy parecida a sostener un micrófono real, con la posibilidad de amplificar tu voz a través del equipo estéreo. Es ideal si quieres una solución rápida para eventos pequeños sin comprar un sistema de microfonía completo.

Micrófono (modo megáfono y micro externo)

Otra app interesante es “Micrófono”, un software sencillo que sirve tanto para usar el móvil como micrófono externo como para convertirlo en un megáfono. Su punto fuerte es que permite cambiar con rapidez entre diferentes modos de entrada y salida.

Puedes emplearlo en AUX o por Bluetooth con un altavoz externo y, además, incluye un ecualizador integrado con el que ajustar graves, medios y agudos. Esto te permite “tunear” el sonido a tu gusto, ya sea para voz hablada, música o anuncios.

Mic Recorder

Mic Recorder es una app pensada tanto para grabar voz, música, dictados, podcast y cualquier tipo de toma de audio, como para emplear el móvil como micrófono. Destaca por ofrecer varias opciones de formato de grabación y un ajuste preciso de la sensibilidad del micro.

Gracias a estos controles, es posible lograr grabaciones más limpias y con apariencia casi profesional, siempre que el entorno acompañe. La aplicación soporta modo oscuro y se actualiza con cierta frecuencia, lo que se agradece para mantener la compatibilidad con versiones recientes de Android.

Microphone

La app “Microphone” va a lo mínimo imprescindible: convierte la interfaz de tu smartphone en un micrófono de estudio simplificado, con todos los ajustes relevantes a mano. No recarga de menús y permite empezar a usarlo casi al instante.

Entre sus opciones de configuración encontrarás control de ganancia, ecualizador completo, amplificador y selección de entrada y salida de audio. Un añadido muy útil es la posibilidad de colocar un widget en la pantalla de inicio para activar rápidamente el uso del móvil como micro.

WO Mic, para usar el móvil como micrófono del PC

WO Mic es una de las soluciones más populares cuando lo que quieres es usar el smartphone como micrófono inalámbrico del ordenador, ya sea para videollamadas, juegos online, streaming o grabaciones conectadas al PC.

La app funciona como un micro inalámbrico virtual: instalas el cliente en el móvil y el programa correspondiente en el ordenador, y los enlazas por WiFi, Bluetooth o incluso USB. A partir de ahí, cualquier software del PC que acepte entrada de micrófono podrá usar el audio que capta el teléfono.

Aplicaciones de micrófono para iPhone

Los iPhone destacan por tener un micrófono integrado bastante competente de fábrica, pero si quieres más control, efectos o una interfaz mejor pensada para grabaciones largas, la App Store también ofrece alternativas muy potentes.

Si la app Notas de voz se te queda corta o no te termina de convencer su forma de organizar las grabaciones, puedes optar por aplicaciones específicas de grabación y micro que añaden edición básica, exportación avanzada o funciones de micro externo.

Grabadora de Voz – Audio

Una de las opciones más completas y sencillas a la vez es “Grabadora de Voz – Audio”. Es gratuita y se centra en ofrecer una interfaz muy limpia, con un botón grande de grabar y un listado ordenado de pistas.

Al instalarla, solo tienes que pulsar el botón de grabación para empezar a capturar el sonido. Después, la app permite editar los fragmentos: recortar partes, eliminar silencios o mejorar un poco la percepción del audio. Para quien quiera algo más que la herramienta nativa de Apple, es un salto interesante.

Notas de voz (app nativa de iOS)

Aunque viene preinstalada, mucha gente subestima lo que ofrece la app Notas de voz del iPhone. Además de grabar audio con un solo toque, permite editar las tomas, recortar secciones y organizar las grabaciones en carpetas, algo muy práctico si grabas a menudo.

A nivel de funciones es más versátil de lo que parece: se puede usar tanto para notas rápidas como para entrevistas completas o voz en off. Y al estar integrada en el ecosistema de Apple, se sincroniza con otros dispositivos a través de iCloud, facilitando editar después en iPad o Mac.

EZ Mic

EZ Mic es una herramienta muy curiosa que, además de estar en Android, permite a los usuarios de iOS usar su iPhone como micrófono externo sin gastar un euro. Es especialmente popular entre gamers y creadores de contenido.

La app destaca por ofrecer efectos de sonido y la posibilidad de importar tus voces de forma sencilla. Esto la hace ideal para directos, gameplays o vídeos divertidos en redes sociales. Y, por supuesto, funciona también como micrófono “serio” para grabar o conectar a otros dispositivos.

Mic to speaker

Mic to speaker se diferencia del resto porque incluye un amplio sistema de configuraciones de audio para exprimir al máximo la calidad de grabación que puede ofrecer el iPhone.

En sus ajustes encontrarás amplificador estéreo, modos mono y estéreo, ecualizador clásico, control de sensibilidad y selección de frecuencia de muestreo. Es una opción muy potente para quienes quieren controlar al detalle cómo entra el sonido en el teléfono.

Convertir el móvil en micrófono para altavoces externos

Otra aplicación muy práctica es usar el smartphone como micrófono conectado a un altavoz o equipo de sonido, ideal para pequeñas charlas, reuniones o fiestas en las que no tienes un micro tradicional a mano.

En Android, por ejemplo, puedes instalar “Micrófono – Su amplificador de volumen y voz” o la app “Micrófono – Audífonos”, enchufar el teléfono al equipo estéreo por cable jack o por Bluetooth y usarlo como si fuera un micro inalámbrico casero.

En iPhone, una alternativa muy popular es Microphone Live, que al conectarlo por cable, Bluetooth o AirPlay a unos altavoces, te permite hablar en tiempo real con control de volumen, encendido/apagado y reducción de retroalimentación para minimizar acoples molestos.

La idea es siempre la misma: el móvil actúa como captador de sonido y el altavoz se encarga de amplificarlo. Si no te apetece invertir en un sistema de megafonía, es una solución muy apañada para salir del paso.

Micrófonos específicos para dispositivos móviles

Si te tomas mínimamente en serio el tema del audio, quizá te estés planteando comprar un micro pensado directamente para móviles. Hay varias marcas que fabrican micrófonos diseñados para iPhone, iPad y determinados Android, con conectores y accesorios específicos.

Un ejemplo es el iRig Mic, un micrófono de mano que se conecta directamente a iPhone, iPad y a algunos dispositivos Android compatibles. Incluye una toma de auriculares para monitorizar el sonido y un selector de ganancia de tres posiciones para adaptar el nivel de entrada según lo fuerte que hable la persona.

Otro clásico son los micrófonos de corbata o lavalier como el Rode SmartLav, diseñado para conectarse a iPhone, iPad y un número determinado de móviles Android. Se engancha en la ropa y permite captar la voz muy cerca de la fuente, ideal para entrevistas y vídeos tipo tutorial.

También hay modelos compactos como el Belkin LiveAction Mic o el iRig Mic Cast, muy utilizados para mejorar el audio del micrófono integrado de los iPhone. Suelen ofrecer posiciones diferentes según la distancia a la que esté la fuente de sonido y están pensados para notas de voz, podcasts, locuciones y vídeos sencillos.

Por otro lado, micrófonos como los Rode Videomic y Videomic Pro, habituales en cámaras réflex, se pueden usar con móviles mediante adaptadores adecuados y soportes que permiten sujetarlos en fundas con zapata de flash. Combinan buena calidad con precios relativamente contenidos, por lo que son una inversión interesante si grabas mucho contenido.

Usar un móvil como micrófono y otro como cámara

Un caso muy habitual es el de quienes, como muchos creadores, tienen un móvil antiguo y uno nuevo y quieren aprovechar el viejo solo como micrófono mientras el nuevo hace de cámara principal. Es una forma muy inteligente de reciclar dispositivos.

Lo más simple es grabar el audio por separado con el móvil antiguo y luego sincronizar el sonido en la edición con el vídeo grabado en el teléfono principal. Esto se puede hacer fácilmente en programas como DaVinci Resolve, Premiere, Final Cut o incluso apps móviles, usando un aplauso o una palmada al principio de la toma como referencia.

La gran pregunta es si existe alguna app mágica que permita conectar ambos móviles por Bluetooth o WiFi para que uno actúe como micro externo del otro. Aunque hay soluciones parciales (como WO Mic para usar el móvil como micro del PC), entre smartphones Android no es tan común encontrar una integración tan directa y estable.

En la práctica, la mayoría de creadores que quieren esta combinación acaban optando por el método tradicional: audio por un lado, vídeo por otro y sincronización en la edición. Es un poco más de trabajo, pero ofrece mucha flexibilidad y te permite colocar el “móvil-micrófono” justo al lado de la boca, fuera de plano.

Editar el audio grabado con el móvil

Por muy bien que grabes, es bastante probable que el resultado mejore mucho si aplicas una pequeña edición posterior: quitar ruidos de fondo, recortar silencios o ajustar el volumen entre distintas tomas marca una gran diferencia.

La calidad final dependerá, en buena parte, de lo bueno que sea el micrófono que uses en el móvil y de cómo hayas grabado. Un smartphone con buen hardware de audio y un micro externo decente se notan enseguida en la claridad y presencia de la voz.

Tienes dos caminos principales: editar directamente en el teléfono con apps específicas o llevar los archivos al ordenador para trabajar con programas más avanzados. En móvil, por ejemplo, hay herramientas como Super Sound en Android, que sirve tanto para grabar como para editar pistas de audio, o apps de corte como “Cortador de música y audio” en iOS.

Si te apetece meterte más en serio en el mundo del sonido, lo ideal es pasar a programas de escritorio como Audacity, que es gratuito y muy potente. Permite aplicar reducción de ruido, ecualización, compresión, normalización y un largo etcétera de efectos para pulir el resultado.

Eso sí, para sacar el máximo partido a estas herramientas, necesitarás adquirir ciertos conocimientos básicos de edición y tratamiento de audio: entender qué es la ganancia, cómo funciona un compresor, cuándo usar un filtro pasa-altos o cómo reducir zumbidos y chasquidos sin destrozar la voz.

Con todo lo que has visto, queda claro que tu móvil puede convertirse en un auténtico centro de grabación de audio versátil: desde usar la grabadora de serie o la cámara, pasando por apps especializadas y micrófonos externos, hasta reaprovechar teléfonos antiguos como micros dedicados y rematar el trabajo con algo de edición. Cuidando un poco el entorno de grabación, la colocación del dispositivo y el procesado posterior, es perfectamente posible conseguir un sonido más que digno sin gastarse un dineral en equipo profesional.

Tráiler de anuncio de Untitled John Wick Game

Actualidad en 3DJuegos - Vie, 13/02/2026 - 13:40
Trailer promocional de John Wick (Saber Interactive)

Tráiler de anuncio de Neva: Prologue

Actualidad en 3DJuegos - Vie, 13/02/2026 - 13:19
Trailer promocional de Neva: Prologue

Tráiler de anuncio de Yakoh Shinobi Ops

Actualidad en 3DJuegos - Vie, 13/02/2026 - 12:23
Trailer promocional de Yakoh Shinobi Ops

Tráiler de anuncio de Project Windless

Actualidad en 3DJuegos - Vie, 13/02/2026 - 12:17
Trailer promocional de Project Windless

Tráiler de anuncio de Crimson Moon

Actualidad en 3DJuegos - Vie, 13/02/2026 - 11:55
Trailer promocional de Crimson Moon

Tráiler "Unbreakable X-Men" de Marvel Tokon: Fighting Souls

Actualidad en 3DJuegos - Vie, 13/02/2026 - 11:28
Trailer promocional de MARVEL Tokon: Fighting Souls

Tráiler gameplay de lanzamiento de Marathon

Actualidad en 3DJuegos - Vie, 13/02/2026 - 11:25
Trailer promocional de Marathon (2023)

Tráiler de anuncio de Silent Hill: Townfall

Actualidad en 3DJuegos - Vie, 13/02/2026 - 11:17
Trailer promocional de Silent Hill: Townfall

Tráiler gameplay de Star Wars: Galactic Racer

Actualidad en 3DJuegos - Vie, 13/02/2026 - 11:15
Trailer promocional de Star Wars: Galactic Racer

Tráiler y fecha de Beast of Reincarnation

Actualidad en 3DJuegos - Vie, 13/02/2026 - 11:14
Trailer promocional de Beast of Reincarnation

Vistazo gameplay de Saros

Actualidad en 3DJuegos - Vie, 13/02/2026 - 11:12
Trailer promocional de Saros

Tráiler de la historia de 007 First Light

Actualidad en 3DJuegos - Vie, 13/02/2026 - 11:09
Trailer promocional de 007 First Light

Tráiler gameplay de Control Resonan

Actualidad en 3DJuegos - Vie, 13/02/2026 - 11:08
Trailer promocional de Control Resonant

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