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Ya es oficial: Apple acaba de lanzar iOS 26.4 y viene con interesantes novedades (aunque no la que más esperábamos)
Desde mediados de febrero fuimos conociendo lo nuevo de iOS 26.4 gracias a sus betas, pero el proceso de prueba ha terminado y la compañía acaba de lanzar esta versión oficialmente. Está ya disponible en todo el mundo y, pese a no traer algunas de las funciones que más esperábamos, trae novedades visibles.
Así mismo, también el resto de dispositivos de Apple se actualizan en estos días. Y es que la firma californiana ha lanzado también iPadOS 26.4, macOS 26.4, watchOS 26.4, tvOS 26.4 y visionOS 26.4.
Índice de Contenidos (12)- Compatibilidad y cómo actualizar a iOS 26.4
- Novedades de iOS 26.4
- Nuevos emojis
- Cambios en Apple Music
- Novedades anticipadas en CarPlay
- Pagos en familia mejorados
- Cifrado para RCS
- Protección antirrobo de serie
- Nueva organización en la App Store
- Reenvio de notificaciones de relojes de terceros
- Otros cambios
- No, no hay rastro de la nueva Siri
La compatibilidad de iOS 26.4 es exactamente la misma que la del resto de versiones de iOS 26. Esto quiere decir que cualquiera que tenga un iPhone 11 u otro modelo posterior podrá actualizar.
La forma más rápida de actualizar es desde los ajustes del propio iPhone, entrando en el apartado General y después en Actualizaciones de software. Allí deberá aparecer iOS 26.4 listo para su descarga y posterior instalación, aunque deberás tener una buena conexión a internet y al menos un 20% de batería.
En Applesfera He probado a fondo la única cámara del iPhone 17e. Es muy buena, pero hay algo que me cuesta justificarRecordamos que, como siempre, la actualización podría tardar varios minutos. Todo dependerá de tu conexión y del nivel de colapso de los servidores de Apple. En las primeras horas siempre suele haber un mayor número de usuarios descargándola, por lo que si ves que se ralentiza mucho es aconsejable esperar unos minutos.
Novedades de iOS 26.4 Nuevos emojisLos emojis son lo más importante de lo menos importante. Y en esta ocasión nos encontramos con ocho nuevos emojis: un cofre del tesoro, una orca, un trombón, una nube de pelea, una manzana mordida, una bailarina, un desprendimiento de rocas, una cara aplastada (que nos suena mucho) y Pie Grande.
Cambios en Apple MusicApple Music es de lo que más cambios trae en esta versión, con una nueva interfaz para las carátulas para que estas sean protagonistas de las playlist, así como la posibilidad de encontrar conciertos cerca dentro de la app o el nuevo widget de música ambiental.
Eso sí, la mejor novedad no está en la Unión Europea. Al menos de momento. Se trata de poder crear playlist con inteligencia artificial, mediante una simple instrucción. Hasta que llegue, habrá que conformarse con conectar Apple Music a ChatGPT.
Novedades anticipadas en CarPlay {"videoId":"x8dpn3s","autoplay":true,"title":"APPLE CARPLAY: 16 TRUCOS Y FUNCIONES para sacarle el MÁXIMO partido", "tag":"webedia-prod", "duration":"686"}Las novedades que trae CarPlay son interesantes, aunque tienen letra pequeña. La primera de ellas es la posibilidad de ver vídeos en el coche, algo que ya se anunció hace meses y que ya figura en el código. Eso sí, de momento no hay apps que lo permitan y cuando lo hagan será siempre con el coche parado.
También con esta versión se habilita la posibilidad de que las IAs conversacionales estén disponibles con CarPlay. Pero como en el caso anterior, ahora dependerá de que ChatGPT, Claude, Gemini y compañía lo habiliten.
Pagos en familia mejoradosTras años en los que solo el organizador de las familias podía usar su método de pago para compras de apps y suscripciones, iOS 26.4 permite por fin que cada uno tenga su propio método de pago. Eso sí, deberán ser mayores de edad.
Cifrado para RCSiOS 26.4 introduce ya el cifrado de extremo a extremo en los mensajes RCS, aunque de momento solo funciona entre iPhone. Apple está colaborando con la GSMA para llevar esta protección también a las conversaciones entre iPhone y Android en futuras actualizaciones.
Protección antirrobo de serieHace un par de años que Apple implementó un método antirrobo del iPhone que garantiza que el ladrón no podrá cerrar sesión de nuestra cuenta de Apple usando solo el código de seguridad. Ahora esta función vendrá habilitada de serie con esta versión.
Nueva organización en la App StoreLa App Store ha sido rediseñada en parte para ser mucho más intuitiva con las compras, suscripciones y actualizaciones de apps. Estas aparecerán ahora como categorías bien diferenciadas cuando pulsemos en nuestra foto dentro de la tienda de aplicaciones.
Reenvio de notificaciones de relojes de tercerosAunque esta función parecía llegar en iOS 26.3, finalmente se ha retrasado a este iOS 26.4. Se trata de poder recibir notificaciones del iPhone en relojes de Samsung, Google, Huawei u otros fabricantes. Eso sí, solamente se puede tener uno a la vez, por lo que si se poseen dos (y aunque uno sea un Apple Watch) ya no se podrá.
Otros cambios- Galería de fondos renovada: al añadir un nuevo fondo para la pantalla de bloqueo, encontraremos una nueva organización de los mismos mucho más ordenada. Incluso podremos eliminar algunas colecciones para ahorrar espacio de almacenamiento.
- Adiós a los problemas con el teclado: Apple ha corregido por fin los fallos que hacían que al pulsar una tecla se mostrase otra en pantalla. La escritura ahora es mucho más fluida.
- Podcast en vídeo: aunque técnicamente ya era posible, los podcast en vídeo debían ir en distintos feeds en Apple Podcast. Con iOS 26.4 se facilita su integración en conjunto con los episodios de solo audio.
- Estadísticas al compartir internet: si usas el iPhone para compartir datos con otros dispositivos, ahora podrás ver en sus ajustes una estadística más clara de cuántos datos has estado compartiendo.
- Recordatorios urgentes: desde iOS 26.2 podemos configurar recordatorios con alarmas dentro de la app Recordatorios (valga la redundancia) y ahora con iOS 26.4 podremos ver todos los que hemos programado de esa forma en una categoría independiente de la aplicación.
- Freeform ya es de Creator Studio: la aplicación de pizarra digital y colaborativa de Apple llega al paquete de Creator Studio, incluyendo un nuevo icono acorde al resto.
La nueva Siri es el elefante en la habitación, dado que desde hace meses se venía filtrando su llegada para esta versión. Sin embargo, no ha sido así y es algo que se supo casi a última hora.
En Applesfera El futuro de Apple en la IA ya existe, se llama Visual Intelligence y es de lo mejor que tiene el iPhone. Aunque quizás no sea suficienteTras haberse retrasado el año pasado y no llegar con iOS 18, tal como se prometió cuando se anunció en junio de 2024, todo apuntaba a iOS 26.4, pese a que Apple nunca dio fechas exactas más allá de decir que sería en este 2026. Pero días antes de las primeras betas, Mark Gurman filtró que Apple había tenido que cambiar de planes y necesitaba algo más de tiempo para integrarla completamente con Gemini.
Ahora sigue habiendo esperanzas de que llegue en iOS 26.5, aunque con la cercanía de iOS 27 (se presentará en junio, en la WWDC26), parece más plausible la idea de verla en esa futura versión. Lo que está claro es que llegará este año, tal y como volvió a afirmar Apple recientemente. Y esperamos que esta vez no tengan que volver a contradecirse.
En Applesfera | ¿Cuántos años de actualizaciones le quedan a mi iPhone? Así podemos saberlo
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Ya es oficial: Apple acaba de lanzar iOS 26.4 y viene con interesantes novedades (aunque no la que más esperábamos)
fue publicada originalmente en
Applesfera
por
Álvaro García M.
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Cómo convertir tu móvil en un servidor DLNA para tu televisor
Si tienes el móvil a rebosar de pelis y series y estás cansado de andar copiando todo a discos duros, pendrives o SSD para verlas en la tele, te interesa conocer cómo convertir tu móvil en un servidor DLNA y mandar el contenido por streaming a cualquier dispositivo de tu red local: televisor, portátil, tablet o incluso otra consola.
La idea es muy sencilla: en lugar de descargar los archivos en cada aparato, tu teléfono actúa como centro multimedia al que se conectan otros dispositivos compatibles con DLNA o UPnP. Todo ocurre dentro de la misma red Wi-Fi o por cable, sin usar Chromecast, Fire TV ni ningún otro cacharro adicional, siempre que tu tele o reproductor sea compatible.
Qué es DLNA y cómo funciona en tu red domésticaDLNA responde a las siglas de Digital Living Network Alliance y se basa en el estándar UPnP (Universal Plug and Play). En la práctica, es un conjunto de reglas que permite que distintos dispositivos de casa se encuentren en la red y se pasen contenido multimedia sin cables: fotos, vídeos, música o listas de reproducción.
En una configuración DLNA clásica siempre hay un equipo que hace de servidor de contenidos (donde están los archivos) y otros que actúan como clientes o reproductores. Ese servidor puede ser un PC, un NAS, un router con USB… o tu propio móvil Android o iOS, que es justamente lo que nos interesa aquí.
La comunicación se realiza siempre dentro de la misma red Wi-Fi o por cable Ethernet conectado al router. Por ejemplo, tu teléfono comparte los vídeos que guardas en su memoria interna, y tu tele Smart TV los detecta como si fueran una biblioteca de red y te permite reproducirlos directamente, sin descargar nada adicional.
Esta tecnología está muy extendida en televisores inteligentes, reproductores Blu-ray, consolas como Xbox 360 o Xbox One, centros multimedia tipo Kodi o reproductores WD TV. Muchos de ellos reconocen automáticamente servidores DLNA y muestran su contenido en menús tipo “Servidor multimedia”, “Contenido compartido” o “Dispositivos de red”.
Uno de los puntos fuertes de DLNA es la facilidad de uso: en teoría basta con que todos los dispositivos sean compatibles, estén conectados al mismo router, y que el servidor tenga activado el uso compartido de archivos multimedia. A partir de ahí, los clientes detectan al servidor usando el mecanismo de descubrimiento de UPnP y muestran su biblioteca.
Ventajas e inconvenientes reales de usar DLNA en casaCuando montas este tipo de sistema te ahorras muchos quebraderos de cabeza, porque no necesitas ir copiando archivos en USB ni tener el PC encendido para ver algo en la tele. Tu móvil puede hacer de fuente principal de contenido, siempre que tenga batería y esté conectado a la red Wi-Fi.
El protocolo DLNA se ha ido puliendo con los años para adaptarse al auge del streaming. Las compañías han trabajado en mejorar la compresión de datos para mantener buena calidad con menos ancho de banda, introducir mecanismos que priorizan el tráfico multimedia y optimizar la gestión de conexiones para que la reproducción sea estable incluso en redes inalámbricas un poco saturadas.
Aun así, no todo son luces. DLNA depende muchísimo de la compatibilidad de formatos entre el servidor y el reproductor. Si tu tele soporta MP4 con H.264 pero no entiende bien ciertos MKV con subtítulos embebidos o vídeos en H.265/HEVC, te puedes encontrar con archivos que se ven en el móvil pero no en la tele, salvo que una app (tipo Plex o VLC) haga transcodificación en tiempo real.
Otro aspecto delicado es la seguridad. Nativamente, DLNA no incorpora cifrado ni autenticación fuerte, por lo que cualquier dispositivo presente en tu red podría llegar a ver tu biblioteca multimedia si la compartes sin control. En una red doméstica cerrada quizá no sea dramático, pero en redes compartidas o poco seguras conviene ser prudente y desactivar el servidor cuando no lo necesitas.
Por último, DLNA está pensado solo para redes locales, no para acceder desde Internet. Si quieres reproducir tus pelis desde fuera de casa, necesitas soluciones adicionales (VPN, servidores específicos tipo Plex con acceso remoto, etc.). Dentro de casa, eso sí, hace muy bien su trabajo siempre que los equipos hablen el mismo idioma.
Montar un servidor multimedia DLNA nativo con tu móvil AndroidMuchos teléfonos Android incluyen un servidor multimedia integrado compatible con DLNA o UPnP, aunque los menús cambian ligeramente según el fabricante (Samsung, Xiaomi, Huawei, etc.). La gracia de esta opción es que no necesitas instalar nada: basta con localizar el ajuste correcto.
En líneas generales, el camino suele pasar por entrar en los ajustes del sistema y buscar el apartado de conectividad. Allí es habitual encontrar un menú tipo “Conexión de dispositivos”, “Dispositivos conectados” o similar, donde se agrupan funciones como Bluetooth, NFC, compartir pantalla o envío de archivos.
Dentro de ese bloque de opciones suele haber una sección llamada “Preferencias de conexión”, “Compartir multimedia” o “Servidor multimedia”. Al acceder, verás una opción claramente identificable como “Servidor multimedia”, “Servidor DLNA” o “Compartir contenido”. El nombre exacto cambia, pero la idea siempre es la misma.
Al activar la casilla “Compartir contenido” o equivalente, tu teléfono empieza a anunciarse en la red como servidor DLNA. Desde ese momento, si vas a tu tele o a tu PC y entras en el explorador de red o en el apartado “Dispositivos multimedia”, deberías ver el nombre de tu móvil como una nueva fuente de contenido disponible.
Normalmente se te permite elegir qué tipos de archivos quieres compartir: fotos, vídeos, música… En algunos casos también puedes restringir el acceso a determinados dispositivos, por ejemplo aprobando manualmente cada tele o PC que intenta conectarse, o definiendo cuándo pueden acceder y con qué permisos.
Desde el ordenador, si usas Windows, tu móvil suele aparecer en el explorador de archivos como un nuevo dispositivo multimedia en la sección “Red”. Al abrirlo, verás carpetas tipo “Videos”, “Music” o “Pictures” que en realidad apuntan al contenido que tienes en el teléfono, y podrás reproducirlo en streaming sin copiarlo físicamente.
Aplicaciones DLNA imprescindibles para AndroidSi tu móvil no trae servidor nativo, el menú del fabricante es muy limitado o necesitas más funciones (transcodificación, subtítulos, acceso a la nube…), lo suyo es tirar de apps. En Android hay varias apps para Android TV que aprovechan DLNA y UPnP para compartir y reproducir contenido tanto en local como en otros dispositivos.
Kodi es uno de los centros multimedia más conocidos. En Android funciona como reproductor y como cliente-servidor dentro de la red. Puedes acceder desde el móvil a archivos almacenados en otros dispositivos DLNA o UPnP (por ejemplo un NAS o un PC con servidor activo) y, a la vez, exponer la biblioteca que gestiona Kodi para que otros equipos la lean.
Su punto fuerte está en los complementos o add-ons, que te permiten sumar fuentes de contenido en streaming, organizadores de biblioteca, scrapers, etc. Además, Kodi se actualiza con mucha frecuencia y se descarga gratis desde Google Play, algo importante para evitar APK sospechosos o con malware.
Otra aplicación clave es Plex, que va un paso más allá del DLNA tradicional. Plex está pensado para crear un servidor potente en un PC, NAS o incluso en el propio móvil, catalogar todo tu contenido con carátulas y descripciones, y luego reproducirlo en casi cualquier dispositivo: teles, tablets, consolas o smartphones, tanto en local como de forma remota.
En Android, Plex te permite establecer conexiones DLNA de forma bastante directa y mandar contenido en streaming a tu Smart TV con un par de toques. Solo tienes que seleccionar la película o serie que quieras, pulsar en el icono de envío (normalmente arriba a la derecha) y elegir el dispositivo de destino compatible. Además, integra canales de televisión gratuitos y la posibilidad de almacenar y sincronizar parte de tu biblioteca para verla sin conexión.
Si buscas algo ligero y específico para DLNA, BubbleUPnP es una de las apps veteranas del sector. Su misión es hacer de puente entre servidores UPnP/DLNA y reproductores. Puede usar como fuente tanto los archivos guardados en tu móvil como servidores de red (NAS, PC, otros móviles) y servicios en la nube como Google Drive, Dropbox, Google Photos, Box, OneDrive o plataformas de música tipo TIDAL y Qobuz.
Con BubbleUPnP puedes, por ejemplo, abrir un vídeo guardado en tu Google Drive y enviarlo por DLNA a tu tele o a un dispositivo Chromecast sin tener que descargarlo primero al móvil. Es una forma muy cómoda de ahorrar espacio local y centralizar la reproducción desde distintas fuentes en un único mando de control: tu teléfono.
Otra alternativa interesante es LocalCast, orientada tanto a Chromecast como a servidores DLNA/UPnP. Permite conectar con ordenadores, NAS y servicios en la nube para transferir contenido multimedia a dispositivos de reproducción, incluyendo Chromecast, y ofrece más opciones de personalización que otras apps similares.
Entre esas opciones están funciones para ampliar, rotar o desplazar el vídeo y para cargar subtítulos externos, algo muy útil si ves contenido en versión original. Eso sí, LocalCast no integra un reproductor potente para tu tele por sí mismo: en muchos casos necesita un dispositivo tipo Chromecast o similar como destino.
Si lo que te preocupa es compartir la pantalla completa más que archivos sueltos, AirScreen es otra app para Android que actúa como receptor compatible con múltiples protocolos, incluyendo Miracast. Esto te permite duplicar o enviar la pantalla a otros dispositivos y usar apps como YouTube o el navegador, con opciones como la grabación de pantalla y enfoque en la privacidad de los datos que se transmiten.
Para la parte musical, MediaMonkey ofrece una solución muy completa. Está pensada para usuarios con grandes colecciones de música que quieren mantener todo sincronizado entre el PC (MediaMonkey para Windows) y varios Android. Soporta sincronización inalámbrica, reproducción multi-zona, control remoto y, por supuesto, transmisión hacia dispositivos UPnP y DLNA, aunque en la versión gratuita el streaming por Wi-Fi tiene ciertos límites de tiempo.
Aplicaciones DLNA recomendadas para iPhone y iPadEn iOS el ecosistema es algo más cerrado, pero sigue habiendo buenas opciones para usar tu iPhone o iPad con DLNA y UPnP. Eso sí, no todas las apps que hay en Android están disponibles en la App Store, por lo que conviene centrarse en las más sólidas y versátiles.
Una de las más conocidas es VLC, el reproductor de vídeo del icono con el cono naranja. Además de abrir prácticamente cualquier formato de vídeo y audio que le eches (sin pelearte con códecs), VLC incluye opciones para conectarse a servidores DLNA y UPnP desde tu dispositivo iOS.
Gracias a eso, puedes reproducir desde el iPhone los archivos almacenados en un PC con Windows Media Player compartiendo biblioteca, un NAS o incluso otro móvil que haga de servidor. Y, por supuesto, VLC te sirve también para ver vídeos guardados localmente en tu teléfono o tablet, sin depender de otras apps.
Si lo que quieres es precisamente que el iPhone actúe como servidor, Video & TV Cast es una opción muy interesante. Esta app está especializada en enviar vídeos web y contenido online a televisores y reproductores DLNA, pero también puede convertir tu dispositivo iOS en un servidor accesible desde otros equipos conectados a la misma red.
Con ella puedes reproducir contenido en tu iPhone o iPad y, a la vez, enviarlo a teles compatibles con DLNA, Chromecast, Apple TV o apps como Kodi, Plex, Serviio, BubbleUPnP y otros reproductores. Eso sí, no soporta vídeos protegidos con DRM como Google Movies o algunas plataformas tipo HBO, y solo envía la parte de vídeo de la web, no hace mirroring completo de la pantalla o de la pestaña.
Otra alternativa disponible tanto en iOS como en Android es LocalCast for Chromecast. Esta app permite conectarse a prácticamente cualquier servidor DLNA o UPnP y reproducir en tu tele los vídeos que tengas en servidores locales o en servicios de almacenamiento en la nube. Su funcionamiento es simple y también podrás ajustar algunos parámetros de los vídeos, como el encuadre o la posición.
Usar Windows como servidor DLNA para tu móvil y tu teleSi además de tu móvil quieres usar el PC como centro multimedia, Windows incluye un servidor DLNA propio que se configura en pocos pasos y que resulta compatible con muchas teles y apps móviles.
En Windows 10, el recorrido pasa por abrir el Panel de control clásico y entrar en “Red e Internet”. Desde ahí accedes al “Centro de redes y recursos compartidos” y, en el menú lateral, verás un enlace a “Cambiar configuración de uso compartido avanzado”. Dentro, en la sección “Todas las redes”, tienes que localizar la opción de transmisión por secuencias de multimedia.
Al pulsar en el enlace, se abre la ventana de “Opciones de streaming multimedia”. Si la función no está ya activada, podrás encenderla con un botón tipo “Activar transmisión de multimedia”. Desde aquí también es posible definir qué dispositivos de la red tienen permiso para ver tus bibliotecas y qué tipo de contenido se comparte.
En Windows 11 el proceso es muy parecido: desde el menú Inicio entras en el Panel de control, vas a “Redes e Internet” y luego al centro de redes. Allí accedes otra vez a las opciones de streaming multimedia y activas el servidor. Una vez hecho, tu PC aparecerá como servidor DLNA para las apps de tu móvil o tu tele.
Esto te permite, por ejemplo, que tu Smart TV vea tanto el contenido de tu ordenador como el de tu móvil (si también lo has configurado como servidor) y que tu teléfono pueda usar aplicaciones como VLC, BubbleUPnP o Kodi para leer la biblioteca de Windows y reproducir sin copias intermedias.
Problemas típicos con DLNA y cómo solucionarlosUno de los fallos más frecuentes es que la tele o el reproductor no detectan el servidor DLNA, ya sea el móvil, el PC o el NAS. Muchas veces esto se debe a problemas con el protocolo UPnP y el tráfico multicast, que se encarga del descubrimiento automático de dispositivos en la red.
Para salir de dudas, conviene asegurarse primero de que todos los aparatos están en la misma subred y conectados al mismo router. Si usas repetidores o redes de invitados, es posible que se esté aislando el tráfico entre ellos. También es recomendable revisar la configuración del router y confirmar que UPnP y el multicast están habilitados, ya que si se bloquean no se produce el “me veo, te veo” entre servidor y clientes.
Otra fuente de quebraderos de cabeza es la incompatibilidad de formatos y códecs. DLNA está pensado para funcionar con estándares como H.264/AVC y contenedores MP4, pero cuando entran en juego MKV con subtítulos, HEVC/H.265 u otros formatos menos típicos, muchos televisores se quedan a medias: detectan el archivo, pero no consiguen reproducirlo.
Ahí es donde entran en juego aplicaciones como Plex o VLC, que incluyen mecanismos de transcodificación en tiempo real. Básicamente convierten el vídeo al vuelo a un formato que el dispositivo de destino entiende, de manera que, aunque tu tele no sepa abrir HEVC, reciba un stream H.264 que sí puede mostrar sin problema.
Los cortes y tirones durante la reproducción también son bastante habituales, sobre todo cuando tiras de Wi-Fi y hay muchos equipos compitiendo por la misma banda. Antes de echarle la culpa a la app, es buena idea verificar la calidad de la red y, si es posible, usar cable Ethernet al menos para el servidor (PC, NAS o incluso tele, si lo permite).
Si no puedes cablear, ayuda mucho pasar la conexión a la banda de 5 GHz o 6 GHz (si tu router y tus dispositivos la soportan), porque suele estar menos saturada que la de 2,4 GHz y ofrece mayor estabilidad para el streaming. También puede ser útil ajustar la calidad del vídeo o priorizar el tráfico multimedia desde la propia configuración del router, si dispone de QoS.
Por último, no hay que olvidar el aspecto de la privacidad. Como DLNA no cifrá el tráfico, conviene evitarlo en redes compartidas o de invitados y limitar su uso a tu red doméstica. Una buena práctica es desactivar siempre el servidor (en el móvil, en el PC o en el NAS) cuando ya no lo necesitas, y si vas a exponer algo hacia fuera, hacerlo mejor a través de una VPN o soluciones con autenticación robusta.
Cómo evitar que las apps te rastreen mediante Bluetooth
Si tienes la sensación de que tu móvil sabe demasiado de ti, no estás solo. Entre balizas Bluetooth, apps que piden permisos a lo loco y servicios de geolocalización, hoy en día es tremendamente fácil seguir tus movimientos casi al milímetro, incluso aunque seas cuidadoso con el GPS y los ajustes de seguridad.
Lo preocupante es que no solo las grandes tecnológicas o las agencias gubernamentales pueden rastrearte: cualquier persona con un poco de mala idea (una expareja controladora, un acosador, un ladrón de coches o incluso un jefe demasiado curioso) puede combinar una simple app y un pequeño dispositivo Bluetooth para vigilarte sin que te enteres. La buena noticia es que hay bastante margen para defenderte si sabes dónde mirar y qué desactivar, por ejemplo la ubicación precisa.
Cómo te rastrean con Bluetooth, WiFi y balizas físicasLos pequeños localizadores Bluetooth, del tamaño de una moneda, nacieron para ayudar a encontrar objetos que solemos perder como llaves, carteras o maletas. Llevan una batería, un chip Bluetooth Low Energy (BLE) y se gestionan desde una app en el móvil que permite localizar la baliza con bastante precisión.
El truco está en que estos rastreadores no dependen solo de tu móvil: las redes de Apple y Google hacen que cualquier smartphone cercano con Bluetooth activado pueda informar de la posición de una baliza a sus servidores. Así, su dueño puede ver en el mapa dónde está ese AirTag, SmartTag o similar, aunque esté a cientos de kilómetros de distancia.
Hoy en día la baliza más conocida es el AirTag de Apple, que en sus funciones de búsqueda puede usar tecnología UWB, pero hay muchas otras que funcionan de modo parecido: Samsung SmartTag, Tile, Chipolo, eufy, Filo y compañía, además de auriculares Bluetooth y otros accesorios que integran funciones de “Encontrar mi dispositivo”. En resumen, el ecosistema de cacharritos que emiten por Bluetooth es enorme.
El problema es que esta tecnología tan cómoda para los olvidadizos también es un regalo para los acosadores: basta con esconder una baliza en un bolso, coche o abrigo para seguir los movimientos de la víctima sin que lo sepa. Se han documentado casos de uso en acoso a exparejas, seguimiento previo a robos de coches caros e incluso situaciones delictivas más graves.
Para rematar, tu móvil también participa en el juego aunque tú no uses balizas: gran parte de las apps que instalas se apoyan en Bluetooth y WiFi para deducir tu ubicación sin acceder directamente al GPS, aprovechando bases de datos públicas de antenas WiFi y balizas BLE. Por eso merece la pena configurar un modo de privacidad casi total en Android cuando te preocupe tu localización.
Rastreo digital: stalkerware, apps “legítimas” y SDKs ocultosMás allá de los rastreadores físicos, hay dos grandes formas de vigilancia digital: el stalkerware (software espía instalado en tu móvil) y el seguimiento masivo a través de apps aparentemente inofensivas que abusan de los permisos.
El stalkerware (a veces llamado spouseware) son apps de control que se venden como herramientas de supervisión parental o gestión de empleados, pero cuyo uso real suele ser espiar en secreto la vida de otra persona. Suelen ocultarse completamente o disfrazarse de apps triviales como una calculadora, un juego o una galería de fotos.
Este tipo de software puede enviar en segundo plano tu posición GPS de forma constante, registrar tus mensajes, recoger datos privados e incluso activar micrófono o cámara sin que lo notes. La pega para el atacante es que necesita acceso físico al móvil desbloqueado un rato para instalarlo; si sospechas algo, en nuestra guía sobre cómo saber si te han pinchado el móvil explicamos indicadores y pasos a seguir.
En cambio, el rastreo mediante apps “normales” es mucho más sutil. Un estudio reciente sobre casi 10.000 aplicaciones mostró que el 86% de las que usan balizas recopilan datos personales identificables (como el ID del dispositivo o el nombre) junto con redes WiFi cercanas, resultados de escaneos Bluetooth y, cuando pueden, coordenadas GPS.
La clave está en los SDKs de terceros: muchas apps no se programan desde cero y reutilizan módulos externos que añaden funcionalidades visibles (analíticas, anuncios…) y otras más opacas. Algunos SDKs pueden escuchar el entorno Bluetooth y WiFi y mandar esos datos a empresas de marketing que crean perfiles de localización extremadamente detallados, sin que el usuario tenga una idea real de lo que pasa.
Qué hace Apple, Google y los fabricantes para minimizar el abusoTras los primeros escándalos de AirTags usados para acoso, Apple tuvo que reaccionar con medidas de protección. Primero dotó a las balizas de un altavoz interno que empieza a pitar cuando el AirTag lleva un tiempo lejos del iPhone con el que está vinculado, de forma que llame la atención si alguien lo ha plantado en un objeto ajeno.
Más tarde, con iOS 14.5, se añadió una función que avisa si tu iPhone detecta cerca la presencia prolongada de un AirTag ajeno. En esa alerta puedes forzar que el rastreador emita sonido, ver su número de serie e incluso recibir indicaciones sobre cómo desactivarlo si sospechas que te están siguiendo.
Estas medidas, aun siendo útiles, tenían límites claros: no protegían a usuarios de Android y muchos atacantes empezaron a usar AirTags modificados, con el altavoz roto o deshabilitado, que se venden ya “silenciados” en algunas tiendas online, evitando así el aviso sonoro.
En 2024 Apple y Google decidieron coordinarse y lanzaron un estándar común, conocido como DULT (Detección de Rastreador de Ubicación No Deseado). Gracias a este sistema, tanto iOS 17.5 como Android (desde la versión 6 en adelante) pueden advertir al usuario cuando un rastreador de otra persona se mueve con él de forma sospechosa.
Con este mecanismo multiplataforma, si se detecta un seguimiento permanente, tu móvil te mostrará la identificación del rastreador, opciones para hacerlo sonar y pasos para deshabilitarlo físicamente. Algunos fabricantes como Chipolo, eufy, Jio, Motorola o Pebblebee ya han anunciado compatibilidad con esta especificación, que probablemente se convierta en estándar de la industria.
Caso delicado: balizas Bluetooth escondidas en tu coche o tus cosasUna de las técnicas más comunes de rastreo físico es esconder una baliza en el coche de la víctima, por ejemplo detrás de la matrícula, en el paso de rueda, bajo el asiento o en algún hueco del habitáculo. Como apenas ocupan espacio, son difíciles de localizar a simple vista.
En el mundo del motor también se ha popularizado el uso de dispositivos conectados al puerto OBD-II (a veces mal llamado ODP). Estos aparatos sirven para diagnosticar averías o recopilar datos del vehículo, pero algunos incorporan Bluetooth o conexión móvil y pueden usarse también con fines de rastreo continuado.
Aunque lo normal es que el conector OBD-II esté en la zona de los pedales o el hueco para los pies, existen modelos de coche donde puede estar en otras zonas menos obvias, lo que dificulta verlo al echar un vistazo rápido. No obstante, un dispositivo OBD-II suele ser más voluminoso y fácil de detectar o retirar que una pequeña baliza BLE oculta en el salpicadero o en el sistema de infoentretenimiento.
Precisamente porque los chips Bluetooth pueden integrarse en la propia electrónica del vehículo, es más complicado detectar un rastreo basado en hardware oculto que un simple dongle OBD colgando del puerto. Por eso es importante complementar las revisiones físicas con herramientas de software que vigilen conexiones inalámbricas sospechosas.
Cómo saber si tu móvil está siendo rastreado o “escuchado”Aunque no sea siempre con mala intención, tu teléfono es rastreado a diario por apps, webs y anunciantes. Google Maps es el ejemplo perfecto: para darte rutas o sugerirte sitios cercanos, necesita saber exactamente dónde estás y por dónde te mueves. Muchos servicios en la nube funcionan igual.
El problema empieza cuando ese rastreo no se limita a mejorar el servicio, sino que se combina con perfiles publicitarios, venta de datos a terceros o, peor todavía, con spyware instalado sin tu consentimiento. En estos casos conviene fijarse en ciertas señales de alarma que pueden indicar vigilancia.
Una de las pistas más claras son los iconos de estado del sistema. En iPhone, si se usa la cámara o el micrófono aparece un punto verde o naranja en la parte superior de la pantalla, y si alguna app accede a tu ubicación se muestra una flecha junto al reloj. Si ves esos indicadores sin estar usando nada que los necesite, algo raro ocurre.
Para comprobar qué app está accediendo a esos recursos en iOS, puedes deslizar hacia abajo desde la esquina superior derecha, abrir el Centro de Control y tocar el banner que aparece sobre los iconos; verás una lista de aplicaciones que han usado cámara, micro o ubicación recientemente. Si hay alguna que no reconoces o que no debería hacerlo, toca investigar o desinstalar.
En Android, los sistemas modernos también muestran un punto verde cuando cámara o micro están activos y una flecha cuando se usa la geolocalización. Desde Ajustes > Localización podrás ver qué apps han accedido a tu posición en “Acceso reciente”. Cualquier aplicación desconocida o sospechosa debería ser desinstalada y, después, conviene pasar un análisis de seguridad.
Rendimiento extraño, apps raras y otros síntomas de spywareAdemás de los iconos, hay síntomas más sutiles que apuntan a un posible rastreo oculto. Uno de los más típicos es un consumo de batería anormalmente alto incluso cuando apenas usas el móvil, porque el spyware está mandando datos de forma continua en segundo plano.
Otro signo habitual es un pico en el uso de datos móviles: si una app espía está enviando tu ubicación, mensajes y demás información a un servidor remoto, es lógico que el contador de datos se dispare sin explicación razonable. Puedes revisar el consumo por aplicación en los ajustes de tu teléfono y buscar procesos que no te suenen.
El sobrecalentamiento constante también da que pensar. Si tu teléfono se calienta demasiado mientras lo tienes apenas en reposo o haciendo tareas ligeras, puede que haya software malicioso trabajando a escondidas, ya sea stalkerware, malware clásico o alguna app hiper-intrusiva.
Por último, merece la pena revisar periódicamente la lista de aplicaciones instaladas. En ocasiones el spyware se camufla como app del tiempo, linterna o herramienta de sistema que casi nunca miras. Si ves un icono que no recuerdas haber instalado, búscalo por su nombre en internet; si no es algo oficial y conocido, mejor eliminarlo inmediatamente.
Tras desinstalar cualquier aplicación dudosa, es recomendable ejecutar una herramienta de seguridad fiable para Android que haga un análisis completo, por si quedaran restos de ficheros de instalación o módulos ocultos que no se ven en la pantalla principal. Y si buscas un sistema aún más centrado en la privacidad, considera opciones como GrapheneOS.
Cómo cortar el rastreo: Bluetooth, GPS, cookies y permisosSi sospechas que te están vigilando, o simplemente quieres reducir al mínimo el seguimiento, lo primero es entender qué interruptores tienes a mano. La forma más radical es activar el Modo avión, que corta redes móviles, WiFi y Bluetooth de golpe. Eso sí, el GPS puede seguir activo y algunas funciones seguirán deduciendo tu posición.
Si solo te preocupa el rastreo mediante balizas, puedes optar por desactivar específicamente el Bluetooth cuando no lo uses. En iPhone basta con abrir el Centro de Control y tocar el icono de Bluetooth; en Android, deslizar la barra de accesos rápidos y pulsar en el botón correspondiente. Para problemas concretos con Bluetooth en móviles, consulta información sobre Bluetooth en móviles.
El siguiente paso importante es la ubicación. En iOS puedes ir a Ajustes > Privacidad y seguridad > Servicios de localización y apagar por completo la localización o limitarla app a app (por ejemplo, permitirla solo cuando la app está en uso). En Android, desde Ajustes > Localización > Usar localización, puedes desactivar el acceso del sistema.
También deberías revisar quién puede acceder a tu cámara y micrófono. En ambos sistemas existe un menú de permisos por categorías (cámara, micro, ubicación, Bluetooth) donde puedes comprobar qué apps tienen acceso y revocarlo si no es imprescindible para su función principal; además, revisa y limita qué fotos ve cada app si la privacidad de tu galería te preocupa.
En el plano de la navegación web, buena parte del seguimiento viene a través de cookies, scripts y huellas digitales del navegador. Borrar periódicamente el historial, la memoria caché y las cookies desde Safari (en iOS) o Chrome (en Android) reduce la cantidad de datos persistentes que pueden usar para reconocerte y seguirte entre webs.
Navegadores privados y VPN: un extra de protección onlinePara complicar aún más la vida a terceros que intentan perfilarte, puedes usar navegadores privados especializados. Algunos, como los orientados a la privacidad, incorporan bloqueo de anuncios, cookies de terceros y rastreadores, y fuerzan el uso de HTTPS para evitar conexiones inseguras.
Otra capa muy útil es una VPN de confianza: al cifrar todo tu tráfico y hacerlo pasar por un servidor intermedio, oculta tu IP real y tu ubicación aproximada frente a webs y servicios online. Esto no evita el rastreo vía balizas físicas o apps con permisos excesivos, pero sí reduce el seguimiento publicitario basado en tu conexión.
Eso sí, hay que tener claro que una VPN no es una varita mágica: si permites a una app acceder a la ubicación GPS, al Bluetooth o al micrófono, seguirá pudiendo recoger datos directamente de tu dispositivo aunque todo el tráfico vaya cifrado. Por eso la base siempre serán los permisos y la configuración del propio móvil.
Combinando navegador privado, limpieza periódica de cookies y VPN, logras una navegación bastante más discreta, especialmente útil en redes WiFi públicas de cafeterías, hoteles o bibliotecas, donde terceros podrían espiar tu tráfico si no está bien protegido.
Buenas prácticas de seguridad para que no te pillen desprevenidoMás allá de ajustes puntuales, hay un conjunto de hábitos que marcan la diferencia. El primero es no dejar tus dispositivos y objetos personales desatendidos, sobre todo cuando están encendidos: así evitas que alguien tenga tiempo físico para plantar una baliza o instalarte stalkerware.
En el móvil, activa siempre la autenticación biométrica (huella o cara) y configura un PIN o contraseña robusta, evitando fechas fáciles o patrones obvios. Reduce el tiempo de bloqueo automático de la pantalla a 30 segundos o menos para que el teléfono no se quede desbloqueado en una mesa.
En portátiles y ordenadores pasa lo mismo: merece la pena usar usuario con contraseña, algún sistema biométrico si está disponible y bloquear la sesión cuando te levantas, aunque solo sea un momento. Un descuido de unos minutos es suficiente para instalar software indeseado.
También es buena idea proteger las instalaciones de apps: tanto en iOS como en Android puedes pedir que se valide cada descarga con un método de pago o contraseña, dificultando que alguien instale software sin que salte nada raro. En Android, además, desactiva la instalación desde fuentes desconocidas salvo que lo necesites puntualmente y sepas lo que haces.
Por último, mantén tus aplicaciones actualizadas (al menos una vez al mes) y limpia las que ya no uses. Cuantas menos apps, menos superficie de ataque y menos SDKs terceros hurgando en tus datos. Si alguna vez compartiste contraseñas con otra persona o sospechas que pueden haber quedado expuestas, cámbialas y apóyate en un gestor de contraseñas con autenticación en dos pasos.
Qué hacer si descubres una baliza o rastreo en tus cosasSi tu móvil te avisa de un rastreador ajeno cerca, o detectas un comportamiento raro y luego descubres una baliza escondida, lo primero es intentar localizar físicamente el dispositivo. Usa las opciones de “búsqueda precisa” que ofrecen algunas apps, moviéndote por la zona donde podría estar.
Revisa bien bolsos, mochilas, carteras, chaquetas, huecos del coche (bajo los asientos, en el maletero, en los pasos de rueda, detrás de matrículas o parachoques…). Si dudas de si la baliza que has encontrado es la que marca la app, comprueba su número de serie, ya sea impreso en la carcasa o leyéndolo con NFC si el modelo lo permite.
Localizar la baliza sirve también para descartar situaciones inocentes o legítimas: puede que sea un llavero de un familiar con el que convives, un rastreador en un coche o equipo alquilado que figura en el contrato, o unos auriculares que cogiste sin querer pensando que eran tuyos.
La situación se complica cuando crees que hay mala intención detrás. En contextos de violencia de género, conflictos de pareja graves o acoso, es fundamental priorizar la seguridad física por encima de todo. En esos casos suele ser mejor no confrontar directamente al posible agresor ni darle pistas de que has descubierto el seguimiento.
Lo recomendable es contactar con la policía o con organizaciones de apoyo especializadas y acordar cómo proceder: quizá te pidan que lleves la baliza a un lugar seguro (pero evitando que se quede registrada en comisaría si eso pudiera alertar al agresor) o que dejes tu propio teléfono en casa mientras realizas la denuncia.
Cómo responder si el riesgo de violencia es bajoSi consideras que no hay riesgo real de agresión física y detectas un rastreador malicioso, la opción más sensata suele ser ponerlo en manos de las fuerzas de seguridad. Simplemente tirarlo a la basura o quitarle la batería puede no ser suficiente, porque la persona que lo colocó podría decidir repetir la jugada con otro dispositivo.
En el caso de stalkerware, lo ideal es que la policía o un perito forense hagan antes una copia digital de tu móvil para conservar posibles pruebas (registros de actividad, conexiones con servidores remotos, etc.). Una vez recogida esa información, ya puedes eliminar el software espía con ayuda de una solución de seguridad.
Para reforzar tu protección, las suites de seguridad avanzadas para Android incluyen funciones como detección automática de stalkerware conocido, análisis de archivos de instalación sospechosos, escáner de dispositivos Bluetooth cercanos que se repiten a tu alrededor y revisores de permisos que te avisan cuando una app nueva gana acceso a cámara, micrófono, ubicación o Bluetooth.
Incluso en versiones gratuitas de algunas soluciones puedes lanzar análisis manuales periódicos, aunque la protección en tiempo real y los chequeos automáticos suelen reservarse para las versiones de pago. En cualquier caso, tener un escudo adicional frente a apps intrusivas es una buena inversión si te preocupa la privacidad.
Todo esto, combinado con algo de sentido común (limitar lo que compartes en redes sociales, evitar iniciar sesión en cuentas personales desde dispositivos compartidos o públicos y cuidar bien tus contraseñas), reduce muchísimo las posibilidades de que alguien pueda seguir cada paso que das a través de Bluetooth, WiFi o el propio móvil.
Cuidar la configuración del teléfono, vigilar qué apps instalas, entender cómo funcionan las balizas Bluetooth y saber reaccionar ante un posible rastreo marca la diferencia entre ser un blanco fácil y tener el control de tu privacidad; si dedicas unos minutos a ajustar permisos, revisar dispositivos cercanos y adoptar buenos hábitos de seguridad, será mucho más complicado que nadie pueda espiarte a escondidas mediante Bluetooth u otras vías.
Vídeo análisis de Crimson Desert (en progreso)
Tráiler de lanzamiento de Crimson Desert
Un iPhone que se dobla y otro para celebrar sus veinte años a lo grande. Apple ya prepara su mayor sacudida
Lo que Apple tiene entre manos para los próximos dos años es el mayor conjunto de cambios del iPhone en la historia: primero un modelo plegable que llega este año y después un iPhone de 20 aniversario con pantalla de borde a borde previsto para 2027. Así lo ha detallado Mark Gurman junto al análisis de John Ternus, el responsable de ingeniería de hardware de Apple y candidato favorito para suceder a Tim Cook. Dos años. Dos iPhone históricos. Un plan maestro que ya está en marcha.
El primero se dobla. Y llega este añoEl iPhone plegable es el más inmediato. Se espera que Apple lo presente junto al iPhone 18 Pro en septiembre. Apenas nos separan ya seis meses de él. Eso sí, comprarlo llevará algo más de tiempo porque hay rumores que apuntan a que los envíos podrían no llegar hasta diciembre. Algo que ya hizo Apple con el iPhone X de 2017. Anuncio en otoño, unidades cuando la producción lo permita.
{"videoId":"x7zy1vu","autoplay":true,"title":"Así es el iPhone X - anuncio de presentación del nuevo iPhone", "tag":"iPhone X", "duration":"87"}Porque sí, la producción en este caso es el desafío. Apple está fabricando por primera vez una pantalla que se dobla, y no cualquiera. Según una filtración de la cadena de suministro, el dispositivo usará una estructura de doble capa de vidrio ultrafino, con la pantalla situada entre ambas capas y aislada del mecanismo de bisagra.
El objetivo es repartir el estrés mecánico entre varias de estas capas en lugar de concentrarlo en una sola, lo que debería reducir la visibilidad del pliegue con el tiempo. Algo prioritario para Apple y uno de los motivos por los que han tardado tanto en lanzar un plegable: no querían que se viese la arruga en la pantalla.
Lo que sí sabemos del hardware es que tendrá una pantalla exterior de unas 5,5 pulgadas y una interior de aproximadamente 7,7. El iPhone será tipo libro. También será la vuelta del Touch ID al iPhone, porque estará integrado en el botón de encendido en lugar de Face ID.
Así se verían las pantallas del iPhone plegable, con 5,5 pulgadas la exterior y 7,8 la interiorSu precio oscilará entre 2.000 y 2.500 euros, lo que lo convertiría en el iPhone más caro de la historia. Y por supuesto, iOS 27 llegará optimizado para él con multitarea estilo iPad que permitirá usar dos aplicaciones en paralelo aprovechando el formato más amplio.
El segundo iPhone reinicia la gama. Y llega en 2027Si el iPhone plegable es la apuesta del año, el iPhone del 20 aniversario es la apuesta de la década. El iPhone original se presentó en enero de 2007 y en 2027 cumple veinte años. Apple no va a dejar pasar esa fecha sin hacer algo grande, y lo que tiene en mente es, probablemente, el rediseño más grande desde aquel primer modelo.
El objetivo es un iPhone sin limitaciones técnicas. Todo un "solo Apple podía hacerlo". Tendrá una carcasa de cristal curvado, sin muescas, sin agujeros, sin Dynamic Island. Una pantalla de borde a borde de verdad. De esquina a esquina, sin ninguna interrupción. Para conseguirlo, la cámara frontal tendría que desaparecer del panel y colocarse directamente bajo la pantalla, algo que ningún fabricante ha logrado ejecutar todavía sin perder calidad de imagen.
Eso es precisamente lo que convierte este iPhone en tan difícil de hacer y tan fácil de desear. La tecnología de cámara bajo pantalla existe, pero en la práctica los resultados siguen siendo inferiores a los de una lente convencional.
Apple tiene que resolver ese problema antes del lanzamiento, o asumir que el primer año puede no ser perfecto en ese apartado concreto. No sería la primera vez que lanza algo con margen de mejora, como ocurrió con el Face ID original o con la primera generación de cámara ultra gran angular.
Ternus, el arquitecto silenciosoDetrás de ambos proyectos está John Ternus. El mismo perfil que Gurman dibuja como el ejecutivo que supervisa no solo la ingeniería de hardware, sino también los equipos de diseño, los productos de hogar con IA y los nuevos wearables. Es, en la práctica, el hombre que está definiendo lo que será Apple en los próximos años. Y el que tiene que demostrar que puede llevar al mercado una nueva categoría de producto, algo que todavía no ha hecho. El iPhone plegable y el iPhone del 20 aniversario son su examen. Y los próximos dos años, el resultado.
En Applesfera | Nuevo iPhone plegable - Todo lo que creemos saber sobre él
En Applesfera | iPhone 20 aniversario - todo lo que creemos saber sobre él
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La noticia
Un iPhone que se dobla y otro para celebrar sus veinte años a lo grande. Apple ya prepara su mayor sacudida
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Applesfera
por
Guille Lomener
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Dos peligrosos virus podían hacerse con todos tus datos en iPhone y iPad. La buena noticia es que se puede impedir fácilmente
Tener un iPhone o iPad antiguo puede ser interesante como dispositivo de emergencias, para usos concretos e incluso como dispositivo principal. En cualquiera de los casos es importante tenerlo actualizado. Porque sí, Apple sigue lanzando actualizaciones para ellos cuando así lo considera necesario. Y es lo que hizo recientemente con iOS 15.8.7 y iOS 16.7.15.
Puede dar cierto reparo actualizar por el temor de que se ralentice o deje de funcionar algo que sí funcionaba antes, pero salvo una polémica actualización hace años, Apple no degrada sus dispositivos. En cambio, sí les hace inmunes a malware como el que se acaba de filtrar.
Dos malwares que pueden colarse hasta la cocina {"videoId":"xa2t3lc","autoplay":true,"title":"Esta es la mejor APP para editar fotos GRATIS de 2026", "tag":"webedia-prod", "duration":"543"}Apple lanzó hace un par de semanas nuevas actualizaciones para algunos iPhone y iPad que llevaban años sin recibir grandes actualizaciones. Véanse los iPhone 6s o el iPad Air 2 como grandes ejemplos, aunque había modelos más recientes también compatibles. Y la razón no fue otra que cubrirlos ante Coruna y DarkSword, dos exploits maliciosos que podían afectarles.
Ahora, tal como revela TechCrunch, el código de este malware se ha filtrado en GitHub. Gracias a ello conocemos cuánto de peligrosos podían ser para los dispositivos afectados. Y no tanto por el terminal en sí, sino por los datos que estos atesoraban.
En Applesfera Ahora que 1Password sube de precio, recuerdo la mejor alternativa gratuita de Apple. Una que ya está instalada en iPhone, iPad y MacNo son simples virus, sino que son un conjunto de herramientas creadas para aprovechar algunas vulnerabilidades del sistema. Son algo así como una llave maestra que permiten saltarse las capas de seguridad de iOS y iPadOS encadenando fallos.
Primero ejecutan un código dentro de una app o web y después van escalando privilegios para tener acceso casi completo al sistema. Y ya dentro se comporta como un spyware, dado que es capaz de acceder a todo tipo de datos personales como fotos, mensajes, historial de navegación... Hasta pueden llegar a interceptar algunas llamadas, aunque se tienen que dar ciertas condiciones.
Qué dispositivos se pueden ver afectados Imagen: Shiwa ID en UnsplashEl caso es que este malware solo afectaba a ciertos dispositivos y no a los más nuevos, de ahí que no se lanzasen los parches para dispositivos nuevos. Si tienes uno de estos, conviene actualizar:
iPhone y iPod touch- iPhone 6s (iOS 15.8.7).
- iPhone 6s Plus (iOS 15.8.7).
- iPhone SE (1ª gen. - 2016) (iOS 15.8.7).
- iPhone 7 (iOS 15.8.7).
- iPhone 7 Plus (iOS 15.8.7).
- iPod touch (7ª gen.) (iOS 15.8.7).
- iPhone 8 (iOS 16.7.15).
- iPhone 8 Plus (iOS 16.7.15).
- iPhone X (iOS 16.7.15).
- iPad Air 2 (iPadOS 15.8.7).
- iPad mini (4ª gen.) (iPadOS 15.8.7).
- iPad (5ª gen.) (iPadOS 16.7.15).
- iPad Pro (9,7") (iPadOS 16.7.15).
- iPad Pro (12,9" - 1ª gen.) (iPadOS 16.7.15).
Aunque no sean dispositivos que uses a diario, a poco que tengas iniciada sesión con tu cuenta de Apple o sincronizados algunos datos de iCloud, el malware puede llegar a obtener esos datos. Por eso es importante actualizar siguiendo el mismo proceso habitual (Ajustes > General > Actualización de software).
En Applesfera | Cómo saber si mi iPhone tiene un virus y qué puedo hacer para eliminarlo
En Applesfera | ¿Cuántos años de actualizaciones le quedan a mi iPhone? Así podemos saberlo
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Dos peligrosos virus podían hacerse con todos tus datos en iPhone y iPad. La buena noticia es que se puede impedir fácilmente
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Apple prepara su evento más esperado en años. iOS 27 será la punta de lanza de su nueva IA con Google
Aunque era prácticamente un secreto a voces, Apple ya ha confirmado de forma oficial cuando se celebrará la WWDC26. Será en la semana del 8 de junio, arrancando ese mismo día con un evento en streaming en el que se presentarán iOS 27, macOS 27 y compañía. Y lo mejor de todo es que hay filtraciones que ya señalan lo que veremos.
Será una keynote protagonizada por el software, claro, pero no se descarta la presentación de nuevo hardware. De lo que no cabe duda es de que la IA será transversal y veremos novedades fruto de la colaboración de Apple con Google.
Hora de recolocar todo en los sistemas operativos {"videoId":"xa31e0w","autoplay":true,"title":"WWDC26", "tag":"", "duration":"42"}De las pocas filtraciones de software, hay dos características que se repiten. La primera de ellas es que Liquid Glass, el nuevo lenguaje de diseño estrenado en iOS 26 y compañía, se mantendrá. Apple no tiene previsto dar marcha atrás con ello y las filtraciones sugieren que lo pulirán y añadirán un selector para regular su intensidad para aquellos que no vean suficiente lo añadido en iOS 26.1.
Sin embargo, tanto en iOS 27, como en iPadOS 27, macOS 27 y el resto de sistemas operativos, imperarán las optimizaciones para darle una mayor estabilidad a los sistemas. Será algo similar a lo que en su momento fue iOS 12 y OS X Snow Leopard.
En Applesfera El MacBook Neo no es para todo el mundo. Después de usarlo, sé exactamente para quién síNo quiere decir que no vayamos a tener novedades visuales o funcionales, pero llegarán en menor medida con el fin de arreglar lo que lanzaron el año pasado. Y es que versiones como iOS 26 tardaron demasiado en ser estables y los bugs y exceso de consumo de batería se mantuvieron demasiado tiempo.
Apple Intelligence. Y esta vez a lo grandeSe cumplirán dos años de la presentación de un Apple Intelligence que no ha terminado por convencer a los más entusiastas. Funciones como Visual Intelligence poseen ya un enorme potencial, pero parece insuficiente en un tiempo en el que otras como Google, OpenAI, Microsoft o Meta añaden cada vez más funcionalidades potentes que dejan lo de Apple en un juego de niños.
Lo primero pendiente de Apple es cumplir su promesa con el asistente y lanzar por fin la nueva Siri. Esa misma que iba a llegar en iOS 18 y que finalmente se retrasó por no cumplir los estándares de calidad de la compañía. Se filtró que iba a lanzarse en iOS 26.4, pero que debido a nuevos problemas de última hora apunta ahora a iOS 26.5 o iOS 27. Apple sigue manteniendo que llegará en 2026.
Todas las herramientas de Apple Intelligence estarán impulsadas por los modelos de GoogleEl caso es que, más allá de Siri, la ya anunciada colaboración con Google promete también grandes cosas. Los modelos que actualmente impulsan Gemini harán lo propio con las funciones de Apple y Tim Cook ya confirmó que llegarán "grandes experiencias" fruto de ello. Y las filtraciones ya dejan ver algunas novedades, entre las que figura incluso un chatbot propio.
También se esperan nuevas herramientas de desarrollo que, pese a que para el usuario de a pie sea algo invisible, es al final de lo más relevante en un evento como la WWDC cuyo público objetivo son al final los desarrolladores. En febrero ya anunciaron la integración de Claude y Codex en Xcode y es posible que sigan trayendo herramientas de vibe coding.
Varios productos en el tinteroEste tipo de conferencias se centran en software, pero en varias ocasiones se han presentado también productos. Y tras el aluvión de productos de Apple en marzo, aún hay varios productos que se esperan para los próximos meses y que podrían encajar en la WWDC26.
En Applesfera Apple tiene secuestrados al nuevo HomePod mini y Apple TV. Llevan meses fabricados, pero un culpable mantiene el freno echadoNo hay filtraciones convincentes por ahora que aseguren que veamos todos o al menos algunos, pero con el calendario de lanzamientos pendientes en la mano, en la quiniela están estos:
- Mac mini con chip M5 y M5 Pro.
- Mac Studio con chip M5 Max y M5 Ultra.
- HomePad, la primera pantalla inteligente de Apple.
- HomePod mini 2.
- Apple TV 4K 2026.
- iPad (12ª gen.) con chip A18.
Es probable que a medida que vaya acercándose el 8 de junio vayan surgiendo nuevas filtraciones que aclaren si veremos finalmente productos o no. En cualquier caso, siempre estará abierta la puerta de las sorpresas, como en la WWDC23, en la que aparte de productos ya filtrados como Vision Pro se anunciaron también otros menos esperados como el MacBook Air M2 de 15 pulgadas.
En Applesfera | ¿Cuántos años de actualizaciones le quedan a mi iPhone? Así podemos saberlo
En Applesfera | Nuevos iPhone 18 Pro y 18 Pro Max - Todo lo que creemos saber sobre ellos
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Apple prepara su evento más esperado en años. iOS 27 será la punta de lanza de su nueva IA con Google
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Samsung se acaba de sumar a Google para romper con la mayor exclusividad del iPhone: AirDrop
El sistema de AirDrop parte de una premisa clara: poder intercambiar fotos, vídeos, enlaces o archivos de cualquier tipo entre dispositivos Apple. Los iPhone, iPad y Mac llevan años con ello con una función exclusiva y que funciona por lo general bastante bien. Es rápida y cómoda, así que es bueno tenerla. Y de ahí que durante años hubiese fabricantes Android tratando de replicar un sistema similar.
Ahora ya hay móviles de Google y Samsung compatibles con AirDrop. Y no mediante un sistema alternativo, sino utilizando los propios protocolos de Apple. Y lo curioso es que la compañía californiana todavía no se ha pronunciado. Ni lo hará, probablemente.
De los Pixel a los S26, los móviles Android que aceptan AirDrop Imagen: GoogleA finales del pasado año, Google anunciaba la compatibilidad con AirDrop en su gama de Pixel 10. Lo hacían mediante la función Quick Share, que ha sido durante años "el AirDrop de Android", pero compatible únicamente con dispositivos que llevasen ese sistema operativo.
El funcionamiento es bien simple, ya que consiste básicamente en compartir un archivo mediante Quick Share y que, habiendo un iPhone cerca y con AirDrop activado, aparezca en la lista como si de un móvil Android más se tratase. El iPhone en cuestión puede recibir el archivo usando los mismos protocolos de AirDrop.
En Applesfera Tu iPhone puede ser más personal que nunca: así puedes ponerle el nombre que quieras (incluso en la pantalla de bloqueo)A principios de febrero empezó a rumorearse que esta compatibilidad se extendería a más móviles Android y ya sabemos cuáles son los siguientes: los Samsung Galaxy S26. La firma surcoreana ha anunciado esta inminente compatibilidad siguiendo los mismos pasos que Google, dado que también se hará mediante Quick Share.
Es de esperar que esta compatibilidad vaya ampliándose en próximos meses y años. No solo dentro de Google y Samsung, sino también en otros fábricantes. Y con especial mención a los chinos, que llevan años tratando de lograr este tipo de funcionalidades (véanse casos como los de Oppo con los Apple Watch y AirPods u Honor con los Mac).
Lo que por ahora no se ha logrado es la compatibilidad inversa. Es decir, que el iPhone pueda enviar archivos mediante AirDrop a móviles Android. Sin embargo, parece cuestión de tiempo que acabe consiguiéndose.
Y Apple no dice nada... por la cuenta que les traeEn otros tiempos, sobre todo en la era de Steve Jobs, hubiese sido posible ver a Apple salir a quejarse públicamente de esta "usurpación" de funciones por parte de dos competidores. O quizás no le hubiesen dado importancia y sencillamente hubiesen bloqueado esta funcionalidad con alguna actualización sin hacer mucho ruido.
Sorprende por eso ver que no se pronunciaron cuando Google anunció esta compatibilidad por primera vez. Y todo apunta a que tampoco lo harán ahora que lo ha hecho Samsung. Probablemente todo se deba a una postura de resignación al creer que no tienen forma de impedirlo estando Europa y otros mercados al acecho.
En Applesfera He probado a fondo la única cámara del iPhone 17e. Es muy buena, pero hay algo que me cuesta justificarLa Comisión Europea lleva años exponiendo iOS como un sistema que debe abrirse y ser más "interoperable". Es decir, que debe dejar de ser un ecosistema cerrado y abrirse más a terceros. De ahí todos los cambios que llegaron en iOS 17.4 hace ahora dos años, incluyendo las tiendas de aplicaciones alternativas.
Sabiendo que Europa lleva tiempo pidiendo abrir AirDrop, negarse a que fabricantes como Google o Samsung lo adopten parece contraproducente. Y es que a buen seguro que, de bloquearse esta función por parte de Apple, podrían producirse peticiones legales por parte del máximo estamento europeo que provoquen su reapertura.
{"videoId":"x9qbkto","autoplay":true,"title":"Qué iPhone comprar 2026", "tag":"webedia-prod", "duration":"552"}Así que ante estos casos, la postura del silencio y permisibilidad adoptada por Apple parece lo más sensato. Y para nosotros, los usuarios, no deja al final de ser una buena noticia. Los más puristas verán escandaloso que AirDrop funcione en Android, y sí es cierto que rompe cierta "magia" propia del iPhone, pero a efectos prácticos es un gran aliciente saber que podremos compartir archivos de esta forma tan rápida y eficaz.
Vía | Xataka Móvil
En Applesfera | WWDC26: así esperamos el gran evento de Apple en el que se presentarán iOS 27 y otras novedades
En Applesfera | Cargar un iPhone con otro iPhone: cómo se hace y cuál de los dos cargará al otro
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¡Es oficial! Apple anuncia la WWDC26 donde se presentará iOS 27 y todas las novedades de software
Ya es oficial: la WWDC26 arranca el lunes 8 de junio. Apple ha confirmado la fecha y la cuenta atrás ha comenzado para uno de los eventos más importantes del año. La presentación tendrá lugar a las 19 horas en España (peninsular) y en Applesfera nos volcaremos para ofrecerte la cobertura más completa con todas las novedades en tiempo real.
Y vaya año para llegar a la WWDC. Apple trae deberes pendientes: Siri sigue sin la revolución prometida desde 2024, un acuerdo histórico con Google para transformar Apple Intelligence de arriba abajo y un ecosistema completo que da el salto a la versión 27. Hay mucho en juego el 8 de junio.
La WWDC26, un evento híbrido que se disfruta tanto en casa como en el Apple ParkApple mantiene el formato híbrido que tan buenos resultados le ha dado en ediciones anteriores. La keynote se retransmitirá en directo a través de la web de Apple, la aplicación Apple TV y YouTube para que todos podamos seguirla desde casa.
Pero también habrá un componente presencial con más de mil desarrolladores y estudiantes invitados al Apple Park para vivir la experiencia en persona. Y quién sabe si entre sesión y sesión habrá alguna sorpresa de hardware esperando entre bambalinas.
iOS 27: el protagonista indiscutible de la keynoteSin lugar a dudas, iOS 27 será el anuncio más esperado de la WWDC26, y hay motivos de sobra para la expectación. Este tiene que ser por fin el año definitivo de Apple Intelligence: el acuerdo con Google para que los modelos que impulsan Gemini hagan lo propio con la IA de Apple es un cambio de era, y Siri será donde más se note.
{"videoId":"xa31e0w","autoplay":true,"title":"WWDC26", "tag":"", "duration":"42"}El asistente lleva desde la WWDC24 con una renovación prometida que no termina de llegar, pero Apple ha dicho alto y claro que 2026 es el año. Entre las novedades que podríamos ver en iOS 27:
- Un chatbot propio integrado en Siri
- Respuestas más precisas y capacidad para resolver tareas complejas
- Más herramientas de Apple Intelligence abiertas a desarrolladores externos
La WWDC26 también nos traerá actualizaciones para todas las plataformas de Apple:
- iPadOS 27: acompañando a iOS con las mismas mejoras y potenciando la multitarea
- macOS 27: con novedades en Apple Intelligence y optimizaciones para Apple Silicon
- watchOS 27: nuevas métricas de salud y mejoras en detección de actividad
- tvOS 27: mejoras en la interfaz y en la integración con el hogar
- visionOS 27: la siguiente generación del software para Vision Pro
Y hay un nombre que lleva años rondando y que podría debutar por fin en esta WWDC: homeOS, el sistema operativo para dispositivos del hogar, con el HomePod con pantalla como gran candidato a protagonizarlo.
¿Y hardware? Oficialmente nada, pero la WWDC nos ha regalado sorpresas más de una vez. En ediciones anteriores se presentaron el Apple Vision Pro, el MacBook Air o el HomePod sin que casi nadie lo viera venir. ¿Repetirá Apple la jugada esta vez? El 8 de junio saldremos de dudas.
Hora de presentación el 8 de junioHora de presentación
paíeses
10:00 horas
Estados Unidos (California)
11:00 horas
Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, México y Nicaragua
12:00 horas
Colombia, Ecuador, Panamá y Perú
13:00 horas
Bolivia, Chile, Cuba, Paraguay, República Dominicana y Venezuela
14:00 horas
Argentina y Uruguay
18:00 horas
Islas Canarias (España)
19:00 horas
España (península y Baleares)
Cómo seguir la WWDC en directoLa WWDC26 será principalmente online, con centenares de vídeos que se compartirán gratuitamente. Para no perderte nada:
- Sigue nuestra cobertura especial en Applesfera
- Streaming en directo desde la web oficial de Apple
- Canal de Apple en YouTube
- App de Apple TV en dispositivos y Smart TV
La cuenta atrás ya ha comenzado para uno de los eventos tecnológicos más importantes del año. ¡Nos vemos el 8 de junio!
En Applesfera | WWDC26: así esperamos el gran evento de Apple en el que se presentarán iOS 27 y otras novedades
En Applesfera | Nuevo iOS 27 - todo lo que creemos saber sobre el futuro sistema operativo para el iPhone
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¡Es oficial! Apple anuncia la WWDC26 donde se presentará iOS 27 y todas las novedades de software
fue publicada originalmente en
Applesfera
por
Guille Lomener
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Qué es MicroG y cómo usarlo para tener servicios de Google en ROMs alternativas
Android nació como un sistema abierto, pero el Android que usamos en el móvil poco tiene que ver con ese proyecto puro de código libre. Encima del AOSP que libera Google se monta toda una capa de servicios, APIs y aplicaciones propietarias de Google que son las que realmente hacen que “todo funcione” como esperamos… y también las que convierten al sistema en un coladero de datos hacia los servidores de la compañía.
Para quienes quieren seguir usando Android sin renunciar a (casi) ninguna app pero pasando de Google lo máximo posible, aparece un nombre clave: MicroG, un sustituto libre de los Google Mobile Services. Este proyecto intenta reproducir buena parte del comportamiento de los servicios de Google, pero de forma abierta, más controlable y sin depender de la capa oficial de la empresa.
¿Qué es MicroG y qué problema quiere resolver?Cuando hablamos de servicios de Google en Android no nos referimos solo a Gmail, Maps o YouTube, sino a un conjunto de APIs, librerías y procesos en segundo plano (Google Play Services / GMS) que usan miles de aplicaciones. Estas APIs permiten integrar mapas, notificaciones push, localización mejorada, anuncios, sincronización de datos de salud, copias de seguridad, inicio de sesión, etc., sin que cada desarrollador tenga que reinventar la rueda en su propia app.
El lío empieza cuando el dispositivo no tiene los Servicios de Google Play instalados o no está certificado por Google. Es lo que ocurre con muchas ROMs alternativas sin GApps, con móviles Huawei recientes sin certificación o con quienes han decidido borrar todo rastro de Google de su teléfono. En esas condiciones, no solo dejan de funcionar las apps de la propia Google, sino también un buen puñado de aplicaciones de terceros que dependen sí o sí de ese framework.
Huawei, por ejemplo, reaccionó creando sus propios Huawei Mobile Services (HMS) como alternativa a GMS, esperando que los desarrolladores adaptasen sus apps para usar uno u otro sistema según el móvil. MicroG propone otra vía: en lugar de pedir cambios a todas las apps, imita la interfaz de los servicios de Google para que las aplicaciones “crean” que siguen hablando con Google, cuando en realidad se están apoyando en un reemplazo de código abierto.
Dicho de forma sencilla, MicroG es un conjunto de componentes que se hace pasar por los Servicios de Google Play usando APIs de reemplazo (“falsas” pero compatibles) que exponen la misma estructura básica. Así, una app que exige GMS para mostrar un mapa, recibir notificaciones o consultar la ubicación puede seguir funcionando en un teléfono que no tiene instalado ni una sola app oficial de Google.
Componentes principales de MicroG y qué reemplazaLos servicios de Google son muy complejos y abarcan muchas áreas, así que MicroG no los sustituye al 100 %, pero sí cubre una parte importante de los componentes que más se usan en el día a día. Entre los módulos más relevantes se encuentran:
- Service Core (GmsCore): es el corazón del proyecto. Proporciona gran parte de la funcionalidad necesaria para que arranquen las aplicaciones que dependen de Google Play Services y ofrece compatibilidad con la Google Maps Android API v2. Básicamente actúa como la “capa de servicios” que esperan encontrar la mayoría de apps que usan GMS.
- Marco de servicios (Google Services Framework alternativo): permite que las aplicaciones interactúen con el sistema de mensajería en la nube que tradicionalmente ofrece Google (C2DM / FCM). Gracias a este módulo, las notificaciones push pueden seguir funcionando sin tener el framework oficial instalado.
- Proveedor de ubicación unificada: se trata de una biblioteca que proporciona localización avanzada mediante Wi‑Fi y antenas de telefonía, sin depender únicamente del GPS. Con ella las apps pueden obtener una posición más rápida y eficiente, similar a la que tendrían usando los servicios de Google.
- API de Maps: incluye soporte para la API de Google Maps en su versión 1.0, útil para aplicaciones antiguas que aún la utilizan. Combinada con GmsCore, MicroG cubre varios escenarios en los que se necesita mostrar mapas dentro de otras apps.
- Tienda / Store (en desarrollo): el proyecto contempla una aplicación de tienda propia que permita acceder a las apps de Google Play sin depender de la tienda oficial, aunque esta parte sigue evolucionando y no es el pilar principal del ecosistema hoy en día.
Aunque el soporte no es perfecto, muchas aplicaciones que se niegan a iniciar sin GMS consiguen funcionar gracias a MicroG. Algunas apps de Google como Google Maps también llegan a ser utilizables, lo que ya es un logro importante teniendo en cuenta que el sistema no está certificado.
MicroG, Android AOSP y las ROMs alternativasConviene no mezclar conceptos: Android como tal es un sistema de código abierto (AOSP), mientras que el Android “comercial” que viene en la mayoría de móviles incluye por defecto Google Play Services y todo el ecosistema propietario. Que un móvil use Android AOSP no implica automáticamente que lleve GMS; de hecho, bastantes dispositivos chinos o proyectos como LineageOS puro se distribuyen sin la capa de Google.
En estos casos, MicroG entra en juego como framework alternativo compatible con aplicaciones que esperan encontrar los Servicios de Google Play. Es una pieza especialmente interesante en:
- ROMs como LineageOS, /e/OS, Replicant o AospExtended que, por filosofía, se ofrecen sin aplicaciones de Google preinstaladas.
- Móviles sin certificación donde no se puede instalar la suite oficial de GMS de manera estándar.
- Usuarios avanzados que desean un Android lo más libre posible de rastreo de Google, pero que tampoco quieren renunciar a apps que dependen del framework de la compañía.
Una de las ventajas clave de MicroG frente a flashear GApps es que no exige necesariamente un proceso complejo de flasheo ni bootloader abierto en todos los escenarios, aunque en ROMs clásicas sin soporte de serie sí suele ser necesario meterse en ese terreno más técnico.
microG GmsCore: el “Google Play Services libre”Dentro del universo MicroG, el componente del que más se habla es microG GmsCore. Puedes pensar en él como un framework sustituto de Google Play Services que se instala en teléfonos sin los servicios oficiales y que actúa como puente entre las apps y el sistema.
En un móvil Android típico, los Servicios de Google Play son casi imprescindibles para que muchas funciones vayan finas: la propia Play Store, Google Maps, el sistema de notificaciones push, la sincronización de cuentas y otras muchas capas del sistema. Por eso, cuando un dispositivo se vende sin GMS, surgen problemas con infinidad de aplicaciones que dependen de esa base.
En esos escenarios, microG GmsCore permite “enganchar” la mayoría de apps que dependen de Google Play Services sin instalar el framework oficial. Es muy utilizado en teléfonos de marcas chinas sin GMS de fábrica y en ROMs basadas en AOSP para evitar que el usuario tenga que renunciar a su catálogo habitual de apps.
Requisitos técnicos: ROM sin Google y signature spoofingInstalar MicroG no se reduce solo a meter un APK a lo loco. Para que funcione bien, la ROM tiene que cumplir dos condiciones técnicas básicas:
- ROM sin paquetes de Google: el sistema no debe llevar instaladas las aplicaciones y servicios oficiales de Google. Si llegan preinstalados en /system, hay que usar una ROM “limpia” (por ejemplo, LineageOS sin GApps) o eliminar uno a uno los componentes de Google, normalmente con acceso root y algo de maña.
- Soporte para signature spoofing: es un mecanismo mediante el cual la ROM permite que una aplicación (MicroG) simule la firma digital de otra app (los servicios de Google). Sin este “engaño controlado”, muchas apps no aceptarían que MicroG actuase como sustituto de GMS.
Algunas ROMs ya traen signature spoofing integrado de fábrica. Es el caso de builds específicas de LineageOS con MicroG preinstalado o de proyectos como AospExtended, donde se puede activar desde los ajustes avanzados de aplicaciones. En otros sistemas es necesario aplicar parches adicionales usando root, Xposed o herramientas como Needle o Haystack.
En resumen, en una ROM preparada bastará con instalar y configurar MicroG igual que cualquier otra app. Con una ROM “cerrada” y con Google de serie, el proceso implica normalmente root, eliminación manual de las apps de Google en /system/app y /system/priv-app y aplicación de un parche de signature spoofing, algo que no es precisamente apto para quien no quiera complicarse.
Cómo se instala MicroG en ROMs personalizadasCada dispositivo y ROM tiene sus matices, pero el esquema general para usar MicroG en un Android “clásico” sin Google suele seguir estos pasos lógicos:
- Elegir o instalar una ROM sin GApps: por ejemplo, una compilación de LineageOS sin los paquetes de Google, /e/OS, Replicant u otra ROM donde puedas prescindir de la instalación de GApps.
- Garantizar el soporte de signature spoofing: si la ROM ya lo trae integrado (caso de LineageOS con MicroG o AospExtended con la opción en ajustes), basta con activarlo. Si no, suele tocar instalar módulos como FakeGApps vía Xposed o aplicar parches con herramientas como Needle o Haystack.
- Flashear o instalar MicroG: desde recovery (TWRP u otro) si utilizas paquetes ZIP preparados, o instalando los APK oficiales de MicroG y sus componentes descargados de GitHub o la web oficial del proyecto.
- Configurar permisos y comprobar autocomprobación: dentro de la app de MicroG hay un apartado de “self-check” o autocomprobación que permite verificar qué servicios están funcionando y qué permisos faltan por conceder.
- Instalar una tienda alternativa: como F-Droid para apps libres, Aurora Store o Yalp Store para descargar APK directamente desde Google Play sin usar la tienda oficial.
Conviene tener claro que meterse en este mundo siempre implica riesgo: desde comportamientos extraños a un posible brickeo si algo sale mal flasheando. La recomendación habitual es empezar probando en un segundo dispositivo y leer bien foros y guías específicas de tu modelo antes de lanzarte.
MicroG frente a no usar ningún servicio de GoogleEntre usuarios avanzados surge a menudo la duda de si es mejor usar MicroG o ir al extremo de no tener ni un solo servicio compatible con Google. En una ROM totalmente libre sin GMS ni sustitutos, las aplicaciones que exigen esos servicios simplemente no funcionarán o lo harán muy limitadas (por ejemplo, sin notificaciones push o sin poder iniciar sesión).
Con MicroG, en cambio, se logra un equilibrio: se mantiene un nivel de compatibilidad bastante alto con el ecosistema de apps Android, pero reduciendo notablemente la dependencia de Google y con más control sobre qué permisos se conceden y qué datos se comparten. Es una decisión personal: máxima libertad y menos apps funcionando, o un punto intermedio con MicroG como capa alternativa.
Respecto al consumo de recursos, MicroG está diseñado para ser más ligero que los Servicios de Google oficiales, tanto en RAM como en batería. No hace milagros, pero muchos usuarios perciben menos procesos agresivos en segundo plano. Ahora bien, si eliminas por completo cualquier tipo de servicio de este estilo, la autonomía puede mejorar aún más… a costa de perder funciones clave como notificaciones instantáneas o localización “inteligente” en muchas apps.
MicroG en el ecosistema Huawei: EMUI, HarmonyOS y AppGalleryEl caso de Huawei merece un capítulo propio. Tras el veto estadounidense, la marca se quedó sin certificación de Google Play y sin acceso oficial a GMS, pese a seguir utilizando Android AOSP como base (y posteriormente HarmonyOS como sistema de convergencia). Sus móviles dejaron de incluir Play Store y Google Play Services, lo que complicó mucho su uso en Europa y otras regiones donde esos servicios son casi estándar.
Para sobrevivir, Huawei impulsó su propio ecosistema con HarmonyOS, los Huawei Mobile Services (HMS) y la tienda AppGallery. El problema es que muchas aplicaciones clave seguían esperándose encontrar GMS y el famoso Google Services Framework, así que la experiencia no terminaba de ser idéntica a la de un Android “clásico”.
Durante un tiempo, soluciones como GBox actuaron como contenedores de apps dependientes de Google (YouTube, YouTube Music, Gmail, Drive…). Pero no dejaban de ser apaños, con sus limitaciones y sobrecostes en rendimiento. Aquí es donde la llegada de MicroG al ecosistema Huawei marca un antes y un después.
MicroG se presenta en este contexto como un proyecto de software libre que rellena el hueco que dejan los GMS en dispositivos no certificados. Incluye su propio GmsCore y las piezas necesarias para que un teléfono o tablet con EMUI o HarmonyOS pueda comportarse, a ojos de muchas apps, como si tuviera los servicios de Google, pero sin instalar los paquetes oficiales.
Instalación de MicroG y Aurora Store en móviles y tablets HuaweiLa integración moderna de MicroG en Huawei es bastante más amable que en el mundo de las ROMs “a pelo”. En versiones recientes de EMUI (a partir de 14 / 14.2) y HarmonyOS 4, MicroG se ofrece directamente a través de AppGallery, la tienda oficial y la forma habitual es buscar y instalar “microG Service” como cualquier otra app.
En un smartphone Huawei con EMUI 14, el flujo típico sería algo así:
- Abrir AppGallery y buscar “microG Service”, instalando la aplicación como cualquier otra.
- Permitir que el propio proceso instale también “microG Companion”, una app auxiliar necesaria para completar la integración.
- Desde AppGallery, descargar Aurora Store, que es un cliente libre para Google Play Store.
- Abrir la app de MicroG y usar la sección de “Autocomprobación” (self-check) para verificar que todos los servicios requeridos están activos.
- Conceder los permisos necesarios en el apartado de “Permisos concedidos” de EMUI (red, almacenamiento, acceso a la cuenta, etc.) para que los servicios funcionen correctamente.
- Vincular tu cuenta de Google tanto en MicroG como, si quieres, en Aurora Store para poder usar apps que requieran inicio de sesión de Google.
Las tablets con HarmonyOS 4, el enfoque es similar, aunque en algunos casos toca acudir al sitio oficial de MicroG para descargar los APK y luego instalarlos manualmente. Creadores de contenido y tutoriales en vídeo facilitan mucho este proceso para perfiles menos técnicos.
Una vez operativo, Aurora Store actúa como un cliente no oficial de Google Play, permitiendo acceder al catálogo de apps y juegos de la tienda de Google, iniciar sesión con una cuenta, descargar e incluso actualizar aplicaciones. No es la Play Store como tal, pero se conecta a sus servidores como cliente y permite descargar apps gratuitas y aquellas de pago que ya tengas asociadas a tu cuenta.
¿Qué permite hacer MicroG en Huawei y qué limitaciones tiene?Con MicroG y Aurora Store integrados, un Huawei con EMUI 14 o HarmonyOS se vuelve mucho más usable y cercano a la experiencia de un Android clásico. El usuario puede instalar sin demasiado drama aplicaciones como:
- Snapchat, TikTok, WhatsApp, Instagram, Spotify, Outlook y otras apps populares de terceros.
- Google Maps, YouTube, Gmail, Drive, Google Fotos, Google Keep, Calendar y gran parte del ecosistema de la propia Google.
Además, MicroG hace posible usar funciones como Android Auto vía cable en muchos vehículos, algo muy demandado por quienes se pasan el día de un lado para otro y quieren seguir proyectando el móvil en la pantalla del coche.
No todo es perfecto, eso sí. A febrero de 2025, por ejemplo, seguir sin poder enlazar relojes con Wear OS de manera nativa en estos entornos es una limitación a tener en cuenta. Huawei compensa parcialmente esta carencia con su propia gama de smartwatches, que suelen ofrecer una autonomía muy superior, pero no deja de ser un punto que hay que valorar.
En el terreno de pagos móviles, Google Pay no funciona sobre este tipo de configuración, igual que no está disponible en iOS. La alternativa pasa por soluciones como Curve, que permiten pagar con el móvil utilizando una capa propia, independiente de Google Pay y relativamente fácil de migrar a otros dispositivos en el futuro.
Seguridad, soporte institucional y tiendas alternativasMicroG no es un invento “oscuro” sin respaldo: se trata de un proyecto de código abierto apoyado por la /e/ Foundation, varias administraciones públicas europeas (como el Ministerio Federal de Educación de Alemania) e incluso bien valorado por instituciones de la Unión Europea en materia de privacidad y transparencia.
Su filosofía se centra en dar al usuario más control sobre qué se comparte y con quién. Al no ser un producto de Google, MicroG reduce la monitorización de datos dirigida a la compañía y expone de forma más clara qué permisos utiliza, qué APIs emula y con qué objetivo. De ahí que en entornos gubernamentales o académicos preocupados por la soberanía digital se haya visto con buenos ojos.
En paralelo, cuando se renuncia a la Play Store oficial, es habitual apoyarse en tiendas alternativas y repositorios seguros para completar el ecosistema de aplicaciones. Entre los más usados en combinación con MicroG destacan:
- F-Droid: catálogo centrado en aplicaciones de software libre, muy apreciado en entornos de privacidad y desarrollo.
- Aurora Store: cliente de código abierto para Google Play que permite descargar, actualizar y buscar apps del catálogo oficial sin tener la Play Store instalada.
- Yalp Store: herramienta veterana para extraer APK directamente de Google Play, utilizada sobre todo en configuraciones más antiguas.
- Otras tiendas como XDA Labs, Aptoide o la Amazon Appstore, que cubren huecos concretos o aplicaciones que no aparecen en los repositorios anteriores.
Como siempre que se sale de la tienda oficial de Google, hay que vigilar bien la procedencia de los APK y comprobar las firmas para evitar malware o paquetes manipulados. Descargar desde la web oficial del proyecto o desde repositorios reputados es casi obligatorio.
Al final, MicroG se ha convertido en una pieza clave para quien quiere un Android más libre y controlado sin quedarse tirado en lo que a aplicaciones se refiere: desde ROMs avanzadas como LineageOS hasta móviles Huawei con EMUI y HarmonyOS, este framework de código abierto permite mantener vivo el ecosistema de apps que dependen de GMS, reduciendo el peso de Google en el sistema, mejorando la privacidad y manteniendo un grado de compatibilidad muy alto con el día a día. Comparte la información para que mñas usuarios conozcan del tema.
Guía de uso de Aurora Store para bajar apps de Google Play sin cuenta
Si usas Android desde hace tiempo sabrás que es un sistema bastante abierto, pero muchas veces acabamos pensando que todo pasa por la Google Play Store y sus servicios. Cuando tienes un móvil Huawei sin servicios de Google, una ROM personalizada como LineageOS o simplemente quieres mejorar tu privacidad y ahorrar batería evitando Google Play Services, buscar alternativas se convierte casi en una obligación.
El problema es que todavía hay muchos mitos y miedos alrededor de instalar apps fuera de la tienda oficial: que si es peligroso, que si no se actualizan, que si vas a llenarte el móvil de virus… En realidad, si usas las herramientas adecuadas y tomas unas cuantas precauciones básicas, puedes disfrutar del catálogo de Google Play (e incluso de más cosas) sin tener cuenta de Google y con bastante tranquilidad.
¿Qué es y por qué es tan interesante?Aurora Store es un cliente alternativo de la Google Play Store, de código abierto, que actúa como intermediario entre tu móvil y los servidores oficiales de Google. No es una tienda con su propio catálogo, sino una “ventana” a la misma Play Store, pero sin exigir que tengas instalados los servicios de Google ni que inicies sesión con tu cuenta.
De forma muy simplificada, Aurora se hace pasar por un dispositivo Android normal conectado a Google Play. Utiliza APIs no oficiales para acceder al mismo listado de aplicaciones, descargar los APK directamente desde los servidores de Google y mostrarlos en una interfaz muy parecida a la tienda oficial. Para ti, la experiencia es similar a usar Google Play… pero con más control y más privacidad.
La ventaja clave es que puedes seguir instalando las mismas apps que usarías desde la Play Store (WhatsApp, Instagram, apps bancarias, Netflix, juegos, etc.) aunque tu móvil no tenga certificación de Google o aunque quieras mantener tu cuenta de Google fuera del teléfono. Todo esto preservando, en gran medida, tu anonimato.
Ventajas principales de Aurora Store frente a Google PlayUna de las funciones estrella es el inicio de sesión anónimo mediante cuentas desechables. No estás obligado a poner tu Gmail ni a vincular tu perfil real. Aurora puede funcionar creando identificadores temporales que permiten descargar aplicaciones gratuitas desde Google Play sin que Google sepa realmente quién eres. Para la mayoría de usuarios que priorizan privacidad, esta opción es la más recomendable.
Otra característica muy potente es el llamado “spoofing” o suplantación de dispositivo. Si tienes un móvil antiguo, no certificado o un modelo al que Google o el desarrollador han decidido dejar sin soporte, Aurora puede simular que tu teléfono es otro (por ejemplo, un Pixel moderno). Así consigue que muchas apps marcadas como “no compatibles” se muestren disponibles para descarga. Eso sí, que se deje instalar no garantiza que luego funcione perfecta: algunas comprueban internamente el hardware o la versión de Android.
Algo que no ofrece la Play Store de forma tan clara es la información detallada sobre rastreadores y permisos. Aurora incorpora análisis que te indican qué trackers incluye cada app (analítica, publicidad, etc.) y qué permisos potencialmente abusivos solicita. Es muy útil si quieres reducir al mínimo el rastreo, ya que puedes evitar aplicaciones demasiado intrusivas antes siquiera de instalarlas.
Si tienes un Huawei sin servicios de Google o un dispositivo sin certificación, Aurora se convierte prácticamente en la herramienta imprescindible para gestionar tus actualizaciones. Detecta las apps instaladas en el sistema, comprueba qué versiones hay en Google Play y te propone mantenerlas al día, igual que haría la tienda oficial. A nivel práctico, te devuelve casi la misma experiencia que tendrías en un móvil Android “clásico”.
Todo esto sin necesidad de tener ni Google Play Store ni Google Play Services instalados. Aurora Store funciona perfectamente en móviles “desgoogleados”, con ROMs personalizadas, dispositivos con microG o incluso sin microG, aunque algunas aplicaciones concretas sí seguirán exigiendo los servicios oficiales para funcionar.
Cómo instalar Aurora Store paso a pasoAntes de instalar Aurora, el sistema te pedirá permiso para instalar apps desde orígenes desconocidos. Este ajuste suele estar en Ajustes > Seguridad o Ajustes > Aplicaciones, y lo ideal es habilitarlo solo para el navegador o gestor de archivos desde el que vayas a abrir el APK de Aurora, desactivándolo de nuevo cuando hayas terminado para reducir riesgos.
El siguiente paso es conseguir el instalador desde una fuente fiable y vinculada al proyecto original. Lo recomendable es descargar Aurora Store directamente desde su web oficial, desde el repositorio F-Droid o desde su GitHub. También suele estar disponible de forma segura en páginas reconocidas como APKMirror, pero siempre conviene verificar que el enlace apunte realmente al proyecto legítimo.
Una vez descargado el archivo APK, basta con abrirlo desde la carpeta de descargas del teléfono, aceptar los permisos básicos que requiere la aplicación (principalmente almacenamiento para poder guardar los APK) y seguir el asistente de configuración inicial. En pocos toques tendrás la tienda lista para funcionar.
Durante el primer arranque puedes decidir si quieres entrar con una sesión anónima o con tu propia cuenta de Google. Técnicamente es posible usar tus credenciales de Google, lo que te permite acceder a tus apps de pago ya compradas y a tu biblioteca, pero no es lo más recomendable a nivel de seguridad y privacidad, ya que implica confiar tus datos de acceso a una app de terceros.
¿Cómo usar Aurora Store para buscar y descargar apps?La interfaz de Aurora es bastante familiar: verás categorías de aplicaciones, listados de juegos, recomendaciones y un buscador en la parte superior. Desde ese buscador puedes introducir el nombre de la app que quieras, filtrar por desarrollador o combinar palabras clave para afinar la búsqueda igual que en Google Play.
Al pulsar sobre una aplicación, accedes a una ficha donde se muestran descripción, capturas de pantalla, valoraciones y datos técnicos muy similares a los de la tienda oficial. Desde ahí puedes ver el tamaño del APK, las versiones disponibles (a veces hay variantes para distintas arquitecturas) y el famoso apartado de rastreadores y permisos que Aurora añade por su cuenta.
Para instalar algo, simplemente tocas en el botón de descarga o instalación y Aurora se encarga de bajar el APK directamente desde los servidores de Google. Al terminar la descarga, el sistema te pedirá confirmación para instalar ese archivo concreto. A partir de aquí, el flujo es el típico de cualquier APK: siguiente, instalar y listo.
Una función muy práctica es que Aurora te permite descargar el archivo APK sin instalarlo en el momento. Esto sirve, por ejemplo, para guardar la app y llevártela a otro dispositivo, o para hacer una copia local antes de actualizar por si luego quieres volver a esa versión. Es una forma sencilla de tener cierto “control de versiones” manual.
Descargar apps que no están en tu país o no son “compatibles”Muchos usuarios llegan a Aurora Store para saltarse las restricciones geográficas de Google Play. Hay aplicaciones y juegos que solo se lanzan en ciertos países (soft launch) o servicios, como Google Fi, que solo tienen soporte oficial en Estados Unidos. Desde fuera, la Play Store simplemente te dice que ese contenido no está disponible para tu región.
Con Aurora puedes cambiar la región simulada y el tipo de dispositivo desde los ajustes avanzados. De este modo, la tienda “cree” que estás accediendo desde otro país o incluso desde un modelo de móvil concreto, y te muestra apps que de otra forma estarían ocultas. Es especialmente útil para probar versiones internacionales, novedades que tardan en llegar a tu país o funciones limitadas territorialmente.
Ahora bien, aunque Aurora te deje instalar estas aplicaciones, algunas añaden controles adicionales dentro de la propia app. Pueden comprobar tu dirección IP real, la SIM que utilizas o la región configurada en tu cuenta, y bloquear el uso si detectan que no estás en el país soportado. Es importante entender que Aurora abre la puerta a la descarga, pero no puede saltarse todas las medidas internas de cada servicio.
Otro uso muy frecuente es instalar apps marcadas como “no compatibles con tu dispositivo”. Aquí vuelve a entrar en juego el spoofing: cambias el modelo de teléfono que simula Aurora, fuerzas la descarga e intentas instalar. En muchos casos funcionan sin problemas, pero en otros verás cierres inesperados, fallos gráficos o que directamente no arrancan. Es cuestión de ir probando y asumir que no hay garantías.
Usar Aurora Store como gestor de actualizacionesUna de las grandes comodidades de Aurora es que puede actuar como centro de control para las actualizaciones de tus apps. Analiza las aplicaciones que tienes instaladas, cruza la información con la versión disponible en Google Play y te muestra qué se puede actualizar, aunque originalmente las descargases desde la propia Play Store.
Desde la pestaña de actualizaciones verás un listado con las apps que tienen una versión nueva disponible en los servidores de Google. Puedes actualizarlas una a una o en lote, y Aurora se encargará de ir descargando e instalando los APK. Este comportamiento imita bastante bien el de la tienda oficial, con la diferencia de que aquí no necesitas sesión de Google ni los servicios en segundo plano.
Algo interesante es que las actualizaciones que hagas con Aurora no interfieren con las de Google Play. Si en algún momento vuelves a instalar la tienda oficial, esta reconocerá las aplicaciones y podrá seguir actualizándolas sin conflicto, siempre que las firmas digitales coincidan (es decir, que procedan de la misma fuente legítima).
En el caso de que quieras aprovechar Aurora únicamente para mantener tus apps al día, puedes hacerlo sin usar el buscador para nada. Es decir, usar Aurora Store solo como “actualizador” alternativo mientras Google Play está desinstalada, desactivada o limitada por algún motivo.
Configuración y opciones avanzadas de Aurora StoreEn el menú de ajustes encontrarás muchas opciones útiles para adaptar Aurora a tu gusto y a tu nivel de paranoia. Por ejemplo, puedes ajustar la política de privacidad y los datos que quieres que la app almacene, como el historial de descargas, la caché de APKs o el registro de búsquedas realizadas.
También hay apartados para gestionar las notificaciones de nuevas actualizaciones, el comportamiento de las descargas (solo por WiFi o también por datos móviles), el directorio donde se guardan los archivos y la frecuencia con la que Aurora debe comprobar si han salido versiones nuevas de tus aplicaciones.
Si eres un usuario avanzado, puedes juguetear con la configuración de dispositivo y región simulados para afinar al máximo el acceso al catálogo. Además, Aurora integra información sobre rastreadores, lo que te ayuda a decidir, con criterio, qué aplicaciones instalar si quieres conservar la máxima privacidad posible en tu Android.
F-Droid, Neo Store y Droid-ify: el ecosistema FOSSAunque Aurora es ideal para seguir tirando del catálogo de Google, si tu objetivo es minimizar al máximo la dependencia de Google y de servicios privativos, merece la pena combinarla con F-Droid. F-Droid es un repositorio de software libre y de código abierto (FOSS) donde todas las aplicaciones son revisadas, su código es accesible y se evita de forma sistemática el uso de rastreadores invasivos.
En F-Droid vas a encontrar auténticas joyas que no están en Google Play o que tienen allí versiones recortadas. Un ejemplo clásico es NewPipe, un fantástico cliente para ver YouTube sin anuncios y con reproducción en segundo plano; Termux, un entorno de línea de comandos tipo Linux súper potente para Android; o K-9 Mail, uno de los gestores de correo más centrados en seguridad y privacidad.
La app oficial de F-Droid funciona bien, pero a nivel visual se ha quedado algo antigua. Por eso muchos usuarios prefieren usar clientes alternativos como Neo Store o Droid-ify. Estas aplicaciones se conectan al mismo repositorio de F-Droid, ofrecen la misma seguridad en las descargas, pero con una interfaz moderna, con diseño Material You y opciones de navegación bastante más agradables.
El enfoque típico que suele dar buen resultado es usar Aurora Store para apps del ecosistema Google Play (bancos, redes sociales, apps de servicios grandes, etc.) y F-Droid/Neo Store para el resto de herramientas cotidianas, donde te interesa especialmente la transparencia del código y la ausencia de rastreo.
APKMirror y Uptodown: repositorios web segurosHay ocasiones en las que no te hace falta una tienda completa, sino simplemente un APK concreto de una versión específica. Por ejemplo, para hacer downgrade a una actualización que te ha roto algo o para probar una beta concreta. En esos casos entran en juego repositorios como APKMirror y Uptodown.
APKMirror es considerado por muchos como la referencia para descargar APKs verificados. La clave de su seguridad es que comprueban criptográficamente que la firma del APK coincide con la del desarrollador original. Si la firma no encaja, el archivo no se publica. Eso hace prácticamente imposible que se cuele malware haciéndose pasar por una app famosa. Además, suelen alojar versiones beta y builds antiguos, de modo que puedes probar novedades temprano o retroceder si una actualización no te convence.
Uptodown, por su parte, es un repositorio de origen español con presencia internacional que añade una capa de análisis antivirus automático a todos sus archivos, usando motores de VirusTotal. A diferencia de APKMirror, dispone de una app propia que funciona como tienda, avisa de actualizaciones y gestiona las instalaciones de forma mucho más cómoda que navegando solo por la web.
En cualquier caso, es importante evitar páginas de dudosa reputación que prometen “apps de pago gratis” o “juegos crackeados”. Ese es precisamente el campo de cultivo favorito del malware y del robo de datos en Android. Si ves que un sitio se centra en versiones modificadas o en contenido pirata, lo más sensato es cerrar la pestaña y buscar otra alternativa legal como las que acabamos de comentar.
Obtainium: para quienes quieren ir directos a la fuenteEn los últimos tiempos está ganando bastante popularidad otra aproximación distinta: Obtainium, una herramienta para descargar apps directamente desde su fuente original, sin pasar por Google Play, Aurora ni repositorios intermedios. No es exactamente una tienda, sino una especie de gestor que monitoriza las páginas de lanzamiento de los desarrolladores.
El funcionamiento es sencillo: copias la URL del proyecto en GitHub, GitLab u otra plataforma similar y Obtainium se encarga de revisar periódicamente esa página. Cuando el desarrollador publica una nueva versión, la app detecta el cambio, descarga el nuevo APK y te ofrece instalarlo al momento. Es, en cierto modo, la manera más pura de consumir software de código abierto en Android.
Este enfoque es ideal para mantener al día herramientas que no se publican en tiendas clásicas o que se distribuyen directamente por sus creadores, como módulos avanzados de audio tipo Viper4Android, utilidades de root como Magisk o parches muy específicos. Eso sí, está más orientado a usuarios avanzados que saben bien qué están instalando.
Buenas prácticas de seguridad al salir de Google PlaySalir del ecosistema de Google puede ser seguro si lo haces con cabeza, pero hay ciertas reglas que conviene grabarse a fuego. La primera es alejarse por completo de las “apps moddeadas” que prometen Spotify Premium gratis, Netflix sin cuenta o juegos de pago modificados. Ese tipo de contenido pirata es, con diferencia, una de las puertas de entrada más habituales para troyanos, spyware y otros invitados no deseados.
La segunda recomendación básica es cuidar cómo y dónde activas la opción de instalación desde fuentes desconocidas. Siempre que sea posible, habilítala solo para la app concreta que vayas a usar para instalar (por ejemplo, Aurora o F-Droid) y revoca ese permiso cuando hayas terminado. Cuantos menos “huecos” dejes abiertos, mejor.
Otro punto clave es no mezclar firmas digitales. Si instalaste una app desde Google Play y luego intentas actualizarla con un APK bajado de otro lado, el sistema solo aceptará la instalación si ambas versiones comparten la misma firma del desarrollador original. En caso de que Android te muestre un error de conflicto de firma, sospecha: puede que el APK no sea legítimo, que sea de otra fuente no oficial o que esté modificado.
Si alguna vez tienes dudas sobre un archivo descargado manualmente, siempre puedes recurrir a servicios como VirusTotal para escanear el APK antes de instalarlo. No es infalible, pero añade una capa extra de seguridad que nunca sobra cuando te sales de los canales oficiales.
En definitiva, el ecosistema Android ofrece muchas más opciones de las que parece a primera vista. Aurora Store, combinada con F-Droid, repositorios seguros como APKMirror y herramientas avanzadas como Obtainium, te permite disfrutar del catálogo de Google Play sin cuenta, acceder a aplicaciones bloqueadas por región o compatibilidad y, al mismo tiempo, ganar bastante privacidad y control sobre tu dispositivo, siempre que respetes unas cuantas reglas básicas de sentido común.
Volla OS: el sistema operativo móvil centrado en simplicidad y privacidad
La mayoría de la gente asume que solo existen dos caminos cuando compra un móvil nuevo: Android con todos los servicios de Google o el ecosistema cerrado de iOS. Sin embargo, en los últimos años han ido apareciendo alternativas europeas que apuestan por la privacidad, el control del usuario y una experiencia más sencilla, alejándose de los gigantes tecnológicos de Estados Unidos y China.
En ese contexto aparece Volla OS, el sistema operativo de la alemana Hallo Welt Systeme, que se instala en los móviles Volla Phone y que se presenta como una opción intermedia entre la comodidad de Android y la libertad de los sistemas Linux móviles. Aquí vamos a ver a fondo qué ofrece Volla OS, cómo son los móviles Volla Phone (Quintus, Plinius y X23), qué tal se compara con opciones como /e/OS, GrapheneOS o Ubuntu Touch y qué otras alternativas europeas existen para escapar del duopolio Google-Apple.
¿Qué es Volla OS y por qué tanta gente lo mira con curiosidad?Volla OS es un sistema operativo para móviles basado en Android Open Source Project (AOSP) que elimina completamente los servicios y aplicaciones de Google. Eso significa que puedes ejecutar la gran mayoría de apps Android, pero sin depender de Google Play Services ni de la cuenta de Google para que el teléfono funcione.
La propuesta se centra en tres pilares: simplicidad de uso, privacidad por defecto y control para el usuario avanzado. Es decir, intenta ser más accesible que un Linux móvil “puro” como Ubuntu Touch o Sailfish OS, pero sin caer en el ecosistema de datos de Google.
Para quien viene de un iPhone o de un Android clásico, Volla OS se siente como un Android muy limpio, minimalista y sin florituras. No hay bloatware ni diez servicios en segundo plano pidiendo permisos cada dos minutos. La navegación por la interfaz es sencilla y el aprendizaje, si vienes de Android, es bastante llevadero.
Interfaz, simplicidad y la idea del “springboard”Uno de los elementos más característicos de Volla OS es su enfoque de interfaz minimalista, donde el contenido y las personas están por encima de los iconos y el ruido visual. En lugar de llenar la pantalla de inicio con widgets y apps, apuesta por una disposición sobria y muy centrada en el texto y por opciones para personalizar iconos del sistema en Android.
El llamado “springboard” es el corazón de la experiencia: un espacio desde el que arrancar acciones rápidas, iniciar conversaciones, lanzar apps o buscar contenido sin tener que ir saltando de menú en menú. Combinado con el famoso “punto rojo” de Volla (un elemento de interacción para acceder rápido a funciones clave), la sensación es la de un Android depurado y reinterpretado.
No hay un exceso de animaciones ni de adornos (algo que también se puede lograr desactivando animaciones del sistema), y eso tiene dos efectos claros: por un lado, el uso diario es ágil incluso en hardware de gama media; por otro, la interfaz puede resultar “demasiado espartana” si vienes de capas muy recargadas como One UI o MIUI.
En la pantalla de bloqueo, los usuarios más técnicos incluso pueden jugar con configuraciones a bajo nivel, ya que hay opciones para personalizar comportamientos mediante ficheros de configuración del sistema. Es un guiño directo a quienes disfrutan “trasteando” con el sistema, sin obligar al usuario corriente a tocar nada si no quiere complicarse.
Volla Phone: los móviles pensados para Volla OSLa mejor forma de disfrutar Volla OS hoy en día es a través de los propios teléfonos de la marca, los Volla Phone. La compañía alemana ha lanzado varios modelos con filosofías distintas, todos con un denominador común: privacidad, simplicidad y apuesta por el software libre.
Volla Phone Quintus y el nuevo PliniusEntre los dispositivos más llamativos de la marca destaca el Volla Phone Quintus, un smartphone de origen alemán que pone el foco en un diseño cuidado y un hardware moderno sin dejar de lado el tema de la privacidad. El Quintus integra un procesador MediaTek Dimensity 7050 con conectividad 5G, acompañado de 8 GB de RAM y 256 GB de almacenamiento interno.
En el frontal, el Quintus monta una pantalla AMOLED de 6,78 pulgadas, resolución Full HD y tasa de refresco de 120 Hz, con un brillo máximo de hasta 980 nits. No es el panel más brillante del mercado si miramos su precio aproximado, pero ofrece una muy buena experiencia para consumir contenido y moverse por la interfaz. El diseño del módulo de cámaras, horizontal y centrado, le da un toque diferente, y se agradece la presencia de conector de auriculares de 3,5 mm, algo ya casi extinguido en la gama media y alta.
Más allá de las especificaciones, lo que lo hace especial es el software: funciona con Volla OS (con tecnología HoloChain integrada) y sin rastro de Google. Es compatible con aplicaciones Android, pero obliga al usuario a recurrir a tiendas alternativas y repositorios seguros en lugar de Google Play. También se contempla la opción de que el dispositivo pueda llegar con Ubuntu Phone (Ubuntu Touch) como sistema alternativo, incluyendo guías para ejecutar otros sistemas operativos en Android.
En el horizonte está el Volla Phone Plinius, otro modelo de la marca que promete un hardware aún más moderno en pantalla, cámara y memoria. Su precio se sitúa en un rango parecido al de alternativas como el Fairphone 6 con /e/OS, pero con especificaciones que, sobre el papel, resultan algo más ambiciosas, lo que llama la atención de usuarios que ven otros móviles “éticos” como algo caros para la potencia que ofrecen.
Volla Phone X23: doble sistema operativo y diseño ultrarresistenteEl Volla Phone X23 es probablemente el modelo más mediático de la marca, porque llega con un mensaje muy claro: es un móvil robusto, reparable y con la posibilidad de elegir entre dos sistemas operativos principales.
Este dispositivo permite arrancar con Volla OS o con Ubuntu Touch, e incluso abre la puerta a otros sistemas alternativos como Sailfish OS, Droidian o Manjaro. Es, por tanto, un teléfono que enamora especialmente a quienes quieren experimentar con varias ROMs sin tener que cambiar de hardware; además existen tutoriales para virtualizar Android dentro de tu Android y probar entornos sin perder el sistema original.
En cuanto a diseño, el X23 se ubica de lleno en la categoría “ruggerizada”: cumple con la certificación MIL-STD-810H e IP68, por lo que está preparado para soportar golpes, polvo, agua y condiciones extremas. Eso sí, esa robustez tiene un precio: es un dispositivo grueso (unos 12,2 mm de grosor) y pesado (alrededor de 270 gramos), pensado más para durar que para ganar concursos de diseño ultrafino.
La batería es uno de sus puntos fuertes: 5.000 mAh con carga rápida de 30 W y, muy importante, extraíble. Esto dota al móvil de una vida útil muy superior a la media, ya que cambiar batería no requiere herramientas complejas. Es una filosofía similar a la de otros proyectos europeos que luchan contra la obsolescencia programada.
El X23 monta una pantalla IPS de 6,1 pulgadas con resolución HD+ (1560 x 720 píxeles), suficiente para el día a día aunque lejos de los paneles de mayor definición del mercado. A nivel de potencia, se apoya en un MediaTek Helio G99, acompañado de 6 GB de RAM y 128 GB de almacenamiento, ampliables hasta 1 TB mediante tarjeta microSD. Para la fotografía, ofrece una cámara principal trasera de 48 megapíxeles más un sensor de 8 megapíxeles, y una cámara frontal de 16 megapíxeles en el notch.
Todo esto configura un gama media muy equilibrado, que sin embargo tiene un precio que se acerca a la gama alta asequible: alrededor de 520-525 euros, con descuentos si se reserva en fechas concretas. Ese sobreprecio se explica en parte por el desarrollo de un ecosistema de software libre, la resistencia física del dispositivo y la apuesta por la reparabilidad.
Rendimiento, estabilidad y experiencia diaria con Volla OSDesde el punto de vista técnico, Volla OS se ha optimizado para mantener un consumo moderado de recursos y un comportamiento fluido en hardware de gama media. El uso de un kernel Linux ajustado y la ausencia de servicios de Google ejecutándose en segundo plano ayuda a controlar el uso de RAM y a mejorar la autonomía.
Si comparamos la experiencia con Android “genérico” e iOS, el panorama sería más o menos así: el consumo de memoria en reposo está en la línea de un Android afinado, los tiempos de arranque son correctos y la fluidez al alternar entre aplicaciones es bastante buena, especialmente en modelos oficiales como el Volla Phone 22, Quintus o X23.
La gestión de batería consigue un equilibrio interesante: no llega al nivel de optimización milimétrica de iOS, pero supera a muchas capas Android llenas de servicios y apps preinstaladas. No obstante, como en cualquier sistema alternativo, parte de la estabilidad depende de lo pulido que esté el soporte específico para cada hardware; además, conviene entender por qué algunas actualizaciones de sistema tardan meses en desplegarse en ciertos modelos.
Privacidad y seguridad: el gran atractivo de Volla OSDonde Volla OS juega fuerte es en el terreno de la privacidad. El sistema se diseña con la idea de que tu actividad no termine convertida en perfiles publicitarios alojados en servidores de grandes corporaciones. Por eso, prescinde de Google y prioriza herramientas y servicios respetuosos con los datos.
Entre sus características destacan la cifrado completo del almacenamiento, un control granular de permisos y un firewall integrado que permite bloquear tráfico no deseado. Cada aplicación se ejecuta de forma aislada (sandboxing) y el usuario tiene la última palabra a la hora de otorgar o revocar accesos a micrófono, ubicación, cámara o almacenamiento.
La compañía apuesta por actualizaciones de seguridad frecuentes y por repositorios de software firmados y verificados, una pieza clave para que el ecosistema se mantenga libre de código malicioso. Sin una buena política de repositorios y de firmas, cualquier sistema orientado a la privacidad acabaría siendo un castillo de naipes.
Tiendas de aplicaciones y compatibilidad: vivir sin Google PlayUna de las cuestiones que más preocupa a quien se plantea dar el salto a Volla OS es qué pasa con las aplicaciones. El sistema es compatible con archivos APK y, por tanto, puede ejecutar la mayoría de apps Android sin dificultad técnica, pero al no incluir Google Play ni Google Play Services hay que replantearse de dónde se descargan las apps y cómo se gestionan las notificaciones o los servicios asociados.
Volla OS se apoya sobre todo en F-Droid como tienda principal, un repositorio de software libre para Android que ofrece miles de aplicaciones open source: navegadores, clientes de correo, gestores de notas, mensajería segura, herramientas de productividad, emuladores, etc. También es posible usar tiendas alternativas y repositorios de terceros, siempre con cautela.
Para quienes no quieran renunciar a ciertas funciones ligadas a Google, existe la posibilidad de usar microG, un reemplazo libre de algunas APIs de Google que permite mantener un mínimo de compatibilidad con servicios que las requieren, sin instalar todo el ecosistema oficial de la compañía.
Se pueden instalar APKs manualmente (por ejemplo, mediante adb) o a través de tiendas alternativas, pero hay que tener claro que no todo el catálogo de Google Play funcionará igual de bien, especialmente los juegos más dependientes de servicios de Google o de DRM. Si tu prioridad absoluta son títulos como “Clash of Clans” o apps oficiales muy cerradas, vas a notar la diferencia.
Personalización, comunidad y perfil de usuarioVolla OS tiene una comunidad pequeña, pero muy activa, formada sobre todo por entusiastas de Linux, defensores del software libre y usuarios preocupados por la privacidad. Gracias a ellos, existe un ecosistema creciente de ROMs personalizadas, scripts, temas e integraciones que permiten exprimir al máximo el sistema.
Plataformas como XDA Developers o GitHub recogen proyectos para automatizar tareas del sistema, ajustes de brillo, modificaciones del lanzador de aplicaciones, integración con servicios de nube libres, etc. En los foros de Volla los usuarios comparten tutoriales, experiencias de uso con diferentes sistemas (Volla OS, Ubuntu Touch, Sailfish, Manjaro) y guías para montar configuraciones más avanzadas.
Eso sí, hay que ser francos: Volla Phone y Volla OS no están orientados al usuario que solo quiere WhatsApp, Instagram y listo. El público objetivo es alguien que valora la privacidad, está dispuesto a invertir algo de tiempo en aprender y configurar, y no tiene miedo de vivir sin Google ni Apple. Mientras WhatsApp y algunas apps populares sigan sin ofrecer clientes realmente abiertos, los sistemas alternativos seguirán teniendo un techo de adopción bastante bajo.
Volla OS frente a otras alternativas: /e/OS, Ubuntu Touch, GrapheneOS y compañíaEl ecosistema europeo ofrece cada vez más opciones para quienes quieren escapar del duopolio clásico. Volla OS es una de ellas, pero no la única. Hay otras propuestas que van desde derivados de Android completamente “desgooglizados” hasta sistemas Linux móviles puros.
Por un lado tenemos /e/OS, desarrollado en Francia, que es probablemente la alternativa más madura y accesible para el usuario medio dentro del mundo Android sin Google. Se puede instalar en decenas de dispositivos diferentes o comprar móviles con el sistema ya preinstalado, y mantiene un equilibrio interesante entre compatibilidad de apps y respeto a la privacidad.
En el lado más Linux encontramos Ubuntu Touch, mantenido por la comunidad UBports, que convierte el móvil en algo muy cercano a un ordenador de bolsillo cuando se conecta a un monitor, y Sailfish OS, la apuesta de la finlandesa Jolla con una interfaz basada en gestos y un enfoque fuerte en la independencia tecnológica. También aparecen propuestas como Manjaro, Droidian y otras variantes Linux que algunos modelos de Volla Phone pueden llegar a ejecutar.
Si miramos la seguridad extrema, GrapheneOS suele salir a relucir. Es un sistema centrado en un endurecimiento muy meticuloso del entorno Android, pensado para usuarios que priorizan la seguridad por encima de la comodidad. Sin embargo, su filosofía es más radical que la de Volla OS y puede resultar algo “extrema” para quien simplemente quiere un entorno más privado sin convertirse en experto en seguridad informática.
En paralelo, hay fabricantes europeos que se han ganado un nombre por su filosofía ética y reparable. Fairphone, desde los Países Bajos, diseña móviles con materiales más responsables, alta modularidad y un soporte de software prolongado, siendo el Fairphone 6 con /e/OS la “respuesta obvia” para muchos usuarios que quieren hardware justo y Android sin Google. Shiftphone, por su parte, lleva la sostenibilidad un paso más allá con su sistema de depósito económico y fuerte apuesta por la economía circular.
En esta constelación de propuestas, Volla Phone se posiciona como un actor alemán que combina hardware propio con la libertad de elegir entre varios sistemas, especialmente Volla OS y Ubuntu Touch. Es una pieza más de un ecosistema europeo que quiere alejarse del control de las Big Tech estadounidenses y, en lo posible, también del hardware completamente dominado por fabricantes de Estados Unidos o China.
Más allá del sistema operativo: alternativas europeas para todo tu ecosistema digitalPara quien se plantea un móvil con Volla OS (o cualquier ROM sin Google), el cambio no suele quedarse solo en el sistema operativo. Tiene sentido replantear también otras herramientas clave: buscador, navegador, correo, nube, mapas, mensajería, streaming, seguridad o banca digital, y aquí Europa tiene mucho que decir.
En buscadores, servicios como Startpage, Qwant, MetaGer, Mojeek, Swisscows o Ecosia ofrecen resultados de calidad, a menudo usando índices de Google o Bing pero actuando como intermediarios que protegen tu identidad. Muchos de estos proyectos son europeos y se acogen al RGPD, sirviendo como cortafuegos entre tus consultas y los gigantes publicitarios.
En navegación, hay alternativas europeas muy potentes a Chrome: Vivaldi, Mullvad Browser, Aloha o UR Browser, que ponen el acento en bloquear rastreadores, ofrecer controles granulares de privacidad y permitir una personalización que Chrome ha ido recortando con el tiempo.
Para correo y calendario, Europa es una auténtica potencia: Proton Mail, Tuta, Mailbox.org, Posteo, Mailo, GMX o Runbox ofrecen cifrado fuerte, centros de datos sometidos a legislaciones estrictas y modelos de negocio que no dependen de la venta de datos. Muchos de estos servicios se integran muy bien en móviles sin Google, sustituyendo sin problema a Gmail o Outlook.
La nube y la productividad tampoco se quedan atrás. Proyectos como Internxt, pCloud, Nextcloud, Tresorit, kDrive, Jottacloud o Shadow Drive permiten guardar documentos, fotos y copias de seguridad respetando el RGPD y, en muchos casos, con cifrado de extremo a extremo donde solo el usuario controla las llaves. Para edición de documentos, herramientas como OnlyOffice encajan muy bien con la filosofía de trabajar fuera de las grandes suites estadounidenses.
En mapas y movilidad, las alternativas basadas en OpenStreetMap como Organic Maps u OsmAnd, junto a actores consolidados como HERE WeGo, Sygic o TomTom, proporcionan navegación offline y gestión privada de tus rutas. Apps como Citymapper, Bolt, Cabify, BlaBlaCar o FREENOW completan un ecosistema de movilidad pensado desde Europa.
Como mensajería y redes sociales, empiezan a destacarse soluciones como Threema, Olvid, Wire, Element (Matrix), Delta Chat o Ginlo, que priorizan el cifrado y se financian con cuotas o licencias, no con publicidad. En el terreno social y de vídeo, la federación y el modelo descentralizado tienen caras como Mastodon o PeerTube.
En ocio y multimedia, Europa está detrás de nombres tan populares como Spotify, Deezer, SoundCloud, Qobuz o Dailymotion, además de proyectos de código abierto como VLC o centros multimedia tipo Stremio. Son alternativas que encajan muy bien con un móvil sin Google, ya que no exigen, en general, depender de Play Services.
Y si hablamos de seguridad y contraseñas, la región es hogar de soluciones robustas como Proton Pass, NordPass, Mullvad VPN o Blokada, centradas en el cifrado extremo y el modelo de “cero conocimiento”: los proveedores custodian tus datos cifrados, pero no pueden leerlos.
Por último, el terreno fintech y de pagos se ha revolucionado desde Europa con nombres como Revolut, N26, Bunq, Wise o Curve, que ofrecen cuentas móviles, tarjetas multidivisa y servicios financieros modernos que pueden usarse sin problemas en dispositivos Android sin Google.
¿Para quién tiene sentido Volla OS y un móvil como Volla Phone?Volla OS y los móviles Volla Phone están dirigidos a un perfil muy concreto: gente que prioriza la privacidad, quiere reducir su dependencia de las grandes plataformas y está dispuesta a asumir cierta curva de aprendizaje. No son móviles pensados para quien solo quiere instalar WhatsApp, TikTok y olvidarse del resto.
Si ahora mismo vienes de un iPhone que ya da signos de agotamiento y has coqueteado con la idea de un móvil Linux puro, Volla OS puede ser ese punto intermedio entre la comodidad de Android y la filosofía libre de sistemas como Ubuntu Touch o Sailfish. A diferencia de un Linux móvil al uso, tendrás un mejor acceso a apps y compatibilidad con muchas herramientas que ya conoces, sin tener que recurrir constantemente a contenedores o trucos raros.
Eso sí, hay que ser realistas: el ecosistema de apps no es tan amplio ni tan cómodo como en un Android con Google Play, el soporte de hardware es más limitado y los precios de dispositivos como el Volla Phone X23 o el Quintus se acercan a la gama alta a pesar de moverse en especificaciones que, salvo excepciones, encajan más en la gama media. A cambio obtienes control sobre tus datos, un sistema más limpio y, en algunos modelos, hardware especialmente duradero y reparable.
Quien combine un móvil con Volla OS con buscadores privados, proveedores de correo y nube europeos, mensajería cifrada y servicios de streaming respetuosos con los datos, termina construyendo un ecosistema digital muy distinto al de la mayoría: más libre, más alineado con el RGPD y menos dependiente de servidores en California.
No es el camino más fácil ni el más popular, pero para muchos usuarios es la manera más coherente de alinear su tecnología diaria con sus valores. Comparte la información para que más usuarios conozcan del tema.
Convierte tu viejo smartphone en una terminal Linux con SXMO
La idea de enchufar tu viejo móvil a un monitor y trabajar como si fuera un miniordenador Linux lleva años rondando por foros y comunidades tech. Muchos sueñan con llegar a la oficina, conectar un “ladrillito” muy fino a una pantalla y tener todo lo necesario para trabajar en la nube, tirar de aplicaciones web y, de paso, trastear con kernels personalizados, herramientas de desarrollo y cosas más frikis que un simple modo escritorio tipo Samsung DeX.
Si tienes un Android olvidado en un cajón, estás de suerte: es perfectamente posible transformarlo en una especie de terminal Linux o mini servidor funcional, ya sea usando virtualización integrada en Android, aplicaciones que montan distribuciones completas (como Debian) o entornos móviles minimalistas tipo SXMO. El objetivo es claro: sacarle partido al hardware, evitar que acabe como basura electrónica y obtener un entorno Linux real —no solo un emulador cutre— con el que desarrollar, aprender o simplemente cacharrear.
¿Por qué convertir un smartphone antiguo en una terminal Linux con SXMO?La gracia de todo este invento es que tu viejo teléfono sigue siendo un ordenador Linux en miniatura con pantalla táctil, batería, conectividad y un procesador más que decente para muchas tareas. Lo que lo limita es la capa Android pensada para apps móviles, no para trabajar en serio con herramientas clásicas de escritorio, desarrollo o administración de sistemas.
Con proyectos como SXMO, un entorno minimalista pensado para dispositivos móviles Linux, y con las nuevas opciones de virtualización y terminales avanzadas en Android que permiten lanzar Debian en una máquina virtual, ese concepto de “móvil convertido en PC” deja de ser ciencia ficción y pasa a ser algo relativamente al alcance de cualquiera con un poco de paciencia y ganas de toquetear.
Además, hay un factor ecológico importante: darle una segunda vida a ese Android viejo significa generar menos residuos electrónicos. En lugar de tirarlo o dejarlo muerto de risa, puede convertirse en un mini servidor casero, una estación de desarrollo, una herramienta educativa o una consola de comandos siempre encendida para proyectos personales.
Linux llega a Android gracias a la virtualización: Debian en una app de terminalDentro del proyecto de código abierto de Android (AOSP) se ha descubierto una pieza clave: Google está trabajando en una aplicación de terminal integrada en el sistema que aprovecha el marco de virtualización de Android para lanzar una máquina virtual Debian totalmente funcional. Es decir, no hablamos solo de una terminal de juguete, sino de un Linux “de verdad” corriendo dentro de Android.
La idea es que en los ajustes del sistema aparezca una opción llamada algo parecido a “terminal Linux” que se pueda activar, y a partir de ahí descargar, configurar y ejecutar una máquina virtual Debian. Esta máquina virtual tendría opciones bastante avanzadas para alguien que quiera un uso más técnico del teléfono.
Desde esa app se espera poder ajustar el tamaño de disco de la máquina virtual, reenviar puertos, gestionar particiones y, en general, tener un nivel de control similar al de un entorno de virtualización de escritorio, pero empaquetado como una función más de Android. Todo ello apuntando a funcionar tanto en teléfonos como en tablets e incluso en Chromebooks.
La clave de este enfoque es que Android, sobre todo en móviles, se apoya en procesadores ARM, mientras que muchas distribuciones Linux de escritorio están pensadas históricamente para x86. Con la virtualización, el sistema crea un entorno en el que Debian puede correr de forma aislada y optimizada para la arquitectura del dispositivo, sin romper la experiencia Android ni requerir inventos raros.
Para usuarios avanzados, desarrolladores o gente que quiera un entorno tipo terminal seria, esta integración nativa abre un mundo de posibilidades: desde compilar proyectos directamente en el móvil hasta automatizar tareas con scripts, probar servidores locales o trabajar con herramientas típicas de Linux sin depender de un PC tradicional.
Impacto en el ecosistema Android: de curiosidad friki a ventaja prácticaPuede que en tu día a día sigas usando Windows, macOS o una distro Linux “clásica” en tu sobremesa o portátil, y que pienses que todo esto de meter Debian en Android es una frikada extremadamente de nicho. Pero en realidad el impacto se nota en todo el ecosistema, incluso para quienes solo usan el móvil para apps y redes sociales.
Si los desarrolladores pueden programar, probar y depurar aplicaciones Android directamente en sus propios teléfonos o tablets, usando un entorno Linux completo dentro del mismo dispositivo, el ciclo de desarrollo se acorta y el proceso se vuelve más ágil. Eso, en la práctica, se traduce en menos bugs y una experiencia más pulida para todos.
Aunque Google no ha dado fechas oficiales ni características definitivas de esta app de terminal integrada, todo indica que no debería llegar con Android 15, sino probablemente a partir de Android 16. Hasta entonces, la comunidad sigue tirando de soluciones propias para llenar el hueco: desde apps que montan contenedores o chroots con Linux hasta proyectos más radicales de reemplazar Android por sistemas móviles Linux.
SXMO: entorno minimalista para móviles Linux “de verdad”SXMO se presenta con el lema “minimal. mobile. hackable.”, y resume bastante bien su filosofía: un entorno ligero, pensado para pantallas pequeñas, centrado en la terminal y extremadamente personalizable. Es el tipo de sistema que enamora a quien disfruta de configurar cada detalle y odia el exceso de capas gráficas y animaciones innecesarias.
A diferencia de las soluciones que corren Linux dentro de Android como invitado (vía virtualización, chroot o contenedores), SXMO suele venir como entorno nativo en distribuciones Linux para móviles, típicamente instaladas de forma completa sobre dispositivos soportados. Es decir, el teléfono deja de ser Android y pasa a ser un dispositivo Linux puro, con SXMO como capa de interacción.
En el contexto de “convertir tu smartphone antiguo en una terminal Linux funcional”, SXMO encaja como interfaz ideal para transformar un móvil en una especie de terminal siempre disponible, especialmente si lo vas a usar principalmente con teclado, comandos y aplicaciones en modo texto o con interfaces muy livianas.
Otras formas de meter Linux en un Android viejo: Linux Deploy, GNURoot Debian y XServer XSDLMientras la integración oficial de Google llega o no llega, la comunidad lleva tiempo ofreciendo alternativas para que puedas montar un Linux bastante completo sobre Android sin necesidad de tirar el teléfono ni rootearlo en algunos casos. Varias guías conocidas proponen distintas combinaciones de apps para lograrlo.
Una de las estrategias clásicas consiste en usar aplicaciones como Linux Deploy para preparar e instalar una distribución Linux sobre un Android rooteado. Esta herramienta se encarga de configurar el sistema de archivos, descargar la distro (por ejemplo Debian) y ofrecer acceso a ella mediante chroot o contenedores, convirtiendo el teléfono en una especie de mini servidor.
En otras guías populares se propone combinar GNURoot Debian con XServer XSDL para conseguir un entorno gráfico completo sobre Android, sin necesidad de root. GNURoot Debian actúa como entorno de usuario Debian, lanzando una terminal con permisos de superusuario dentro de Android, mientras que XServer XSDL se encarga de funcionar como servidor gráfico que hace de “pantalla” para el escritorio Linux.
En este enfoque, el flujo típico sería algo así: primero instalas GNURoot Debian desde Google Play, lo abres y se te presenta una consola de comandos en modo texto. Desde ahí puedes actualizar paquetes, instalar un entorno gráfico ligero como LXDE y añadir utilidades básicas de escritorio para que la experiencia resulte usable.
Por ejemplo, muchas guías recomiendan lanzar un “apt-get update” para refrescar repositorios y después instalar LXDE u otro entorno liviano con “apt-get install lxde”. Este paso suele tardar un buen rato —del orden de 20 o 30 minutos, dependiendo del móvil— porque se descargan e instalan bastantes paquetes necesarios para tener un escritorio funcional.
Tras esto, es habitual que se añadan herramientas básicas como xterm, el gestor de paquetes Synaptic y el soporte de sonido con pulseaudio mediante un comando tipo “apt-get install xterm synaptic pulseaudio”. Con eso ya tienes, dentro de Debian, tanto un emulador de terminal gráfico como una tienda de software clásica y audio para aplicaciones compatibles.
En paralelo se instala XServer XSDL, que será la aplicación que muestre realmente la interfaz gráfica del entorno Linux. La primera vez que la abres te pedirá descargar fuentes, establecer resolución y DPI, y tras la configuración mostrará una pantalla azul en la que espera que el entorno Linux se conecte.
Vuelves entonces a GNURoot Debian, donde necesitas exportar algunas variables de entorno para que el sistema sepa a qué servidor gráfico y de sonido conectarse. Una combinación típica es algo del estilo “export DISPLAY=:0 PULSE_SERVER=tcp:127.0.0.1:4712”, que vincula la salida de vídeo y audio al servidor X y al daemon de sonido expuestos por XServer XSDL.
Una vez hecho esto, basta con lanzar el entorno gráfico, por ejemplo con “startlxde &”, y regresar a la aplicación XServer XSDL. Si todo ha ido bien, la pantalla azul desaparece y, al cabo de unos segundos, aparece el escritorio LXDE completo funcionando dentro de tu móvil Android.
Esta configuración permite instalar prácticamente cualquier aplicación de Linux disponible para tu arquitectura, ya sea desde la consola con apt o usando el propio Synaptic. Desde navegadores web ligeros hasta editores de texto avanzados, pasando por gestores de archivos, reproductores de audio o clientes SSH, todo cabe mientras la memoria y el almacenamiento lo permitan.
Una ventaja interesante de este enfoque es que se integra bastante bien con lo que ya funciona en Android. No tienes que reconfigurar el WiFi dentro de Linux, porque usará la conexión de Android; si conectas un teclado Bluetooth o periféricos USB compatibles con el sistema, también te servirán dentro del escritorio Linux sin apenas toquetear nada extra.
Y, si quieres ir un paso más allá, puedes enviar la imagen del móvil a una tele mediante Chromecast u otro sistema de cast. De ese modo tu teléfono se convierte en una especie de mini PC Linux conectado a la tele, con teclado y ratón Bluetooth, suficiente para tareas ligeras de ofimática, navegación o administración remota.
Limitaciones de rendimiento y experiencia real de usoAunque sobre el papel suena espectacular, hay que tener claro que estas soluciones tiran del hardware del móvil por encima de lo que estaba pensado. Al final Linux corre “encima” de Android o en paralelo mediante virtualización, con lo que siempre hay una capa extra penalizando algo el rendimiento y consumiendo recursos.
Incluso en terminales relativamente potentes de su época —como podría ser un Nexus 6 o un gama media-alta de hace unos años— se nota que el entorno gráfico Linux va menos fluido que en un PC tradicional. Abrir aplicaciones pesadas, gestionar muchas ventanas o tener varios servicios en segundo plano puede volverse incómodo si el teléfono no tiene suficiente RAM o un almacenamiento rápido.
Sin embargo, la parte sorprendente es que un Linux en ARM se comporta de forma muy similar a un Linux en x86 para muchas tareas del día a día: edición de texto, terminal, pequeños servidores web, compilaciones ligeras, gestión de archivos, etc. Para quien viene de usar Linux en Intel o AMD, la sensación es extrañamente familiar, solo que en una pantalla diminuta.
Si eres un apasionado de la informática y te gusta experimentar, la experiencia de tener un sistema Linux completo en el bolsillo compensa de sobra las limitaciones de rendimiento. Poder cacharrear con Synaptic, lanzar scripts, jugar con contenedores o crear servicios caseros desde un teléfono es algo que, hace no tanto, sonaba a ciencia ficción.
¿Qué pasa si no puedes desbloquear el bootloader?Uno de los problemas habituales cuando alguien quiere instalar Linux de forma más profunda en un teléfono Android es el bloqueo del bootloader. Sin acceso al gestor de arranque ni a una consola de bajo nivel, no puedes flashear imágenes personalizadas ni instalar directamente una distribución que sustituya por completo a Android.
En modelos concretos como Samsung A54, Honor 10 Lite o Huawei Mate 20, las trabas del fabricante pueden hacer imposible (o muy arriesgado) desbloquear el bootloader de forma oficial. Esto cierra la puerta a instalaciones nativas de sistemas Linux para móviles como los que usan SXMO como entorno principal.
Aun así, sigue siendo factible usar métodos que no exigen tocar el bootloader, como las combinaciones de GNURoot Debian y XServer XSDL, o herramientas similares que operan íntegramente desde Android. No tendrás un reemplazo total del sistema, pero sí un entorno Linux funcional corriendo por encima del sistema original.
Si tu objetivo es simplemente tener una terminal Linux avanzada, experimentar con Debian o montar un mini servidor accesible por SSH, estas soluciones son más que suficientes y mucho más seguras que intentar forzar un desbloqueo en dispositivos con restricciones fuertes.
Requisitos básicos y buenas prácticas antes de lanzarteAntes de empezar a meter distribuciones Linux en tu viejo móvil, conviene tener claros algunos requisitos mínimos para no quedarte tirado a mitad de instalación ni saturar el dispositivo a la primera de cambio.
En cuanto a almacenamiento, muchas guías recomiendan contar con al menos 3 GB de espacio libre para instalar un entorno Linux con escritorio y aplicaciones esenciales. Si pretendes añadir paquetes adicionales, entornos más pesados o usarlo como mini servidor con bases de datos, cuanto más espacio tengas, mejor.
También es importante valorar la cantidad de RAM y la potencia del procesador. Un entorno solo de terminal con pocas cosas en segundo plano puede funcionar razonablemente bien incluso en dispositivos modestos, pero un escritorio completo (aunque sea ligero como LXDE) agradecerá tener más memoria y un SoC medianamente moderno.
Por otro lado, hay que tener en cuenta el tema seguridad: instalar paquetes a lo loco desde repositorios no oficiales o dejar servicios expuestos sin configurar bien cortafuegos y contraseñas puede convertir tu viejo móvil en un quebradero de cabeza. Aunque sea un dispositivo secundario, sigue estando conectado a tu red, así que conviene mantener las mismas precauciones que tendrías con un servidor casero.
Usos prácticos de un viejo Android convertido en terminal LinuxMás allá del puro experimento técnico, un smartphone reconvertido en terminal Linux funcional puede servir para muchas tareas reales, sobre todo si ya tienes otro ordenador principal y usas esto como apoyo o laboratorio.
Un caso típico es montarlo como mini servidor siempre encendido para proyectos personales: servidor web ligero con páginas de prueba, API casera para automatizaciones, servidor de copias de seguridad sencillas, bot de mensajería o incluso nodo ligero de alguna red P2P. El consumo eléctrico de un móvil es mínimo comparado con un PC completo.
También puede ser una herramienta fantástica para aprender Linux: practicar con la terminal, probar paquetes, entender el sistema de archivos, jugar con usuarios y permisos, sin miedo a “romper” tu ordenador principal. Si algo sale mal, siempre puedes borrar la instalación dentro de Android y empezar de cero.
Para desarrolladores, disponer de un entorno Debian accesible desde el propio móvil permite testear scripts, validar dependencias, compilar proyectos ligeros o preparar entornos de pruebas sin necesidad de abrir el portátil. Unido a un teclado Bluetooth y quizá un monitor externo, se convierte en un equipo de emergencia bastante capaz.
Y, por supuesto, para quien valora la filosofía de “minimal, mobile, hackable”, un setup con SXMO o con una combinación de Debian y aplicaciones ligeras es un terreno de juego ideal para personalizar cada aspecto del flujo de trabajo, desde el gestor de ventanas hasta las combinaciones de teclas para moverse por el sistema.
Convertir un smartphone antiguo en una terminal Linux con SXMO o con Debian corriendo sobre Android ya no es un sueño lejano, sino una opción real para cualquiera dispuesto a invertir algo de tiempo en configuraciones y comandos. Entre la virtualización que prepara Google, las soluciones de la comunidad como Linux Deploy, GNURoot Debian y XServer XSDL, y los entornos minimalistas orientados a móviles, el viejo móvil del cajón puede pasar de ser un trasto más a convertirse en un miniordenador versátil, perfecto para aprender, desarrollar y reducir un poco la montaña de basura electrónica. Comparte esta guía para que más usuarios conozcan del tema.
DivestOS, la ROM ligera y segura para revivir tu móvil olvidado
Si tienes un móvil algo viejillo, con actualizaciones abandonadas y cada vez más lento, seguramente te habrás preguntado si hay alguna forma de darle una segunda vida, por ejemplo flashear una ROM paso a paso sin regalar todos tus datos a Google. En este contexto aparece DivestOS como una ROM ligera, centrada en la privacidad y la seguridad, ideal para esos teléfonos que el fabricante ha dejado tirados pero que aún pueden rendir muy bien.
Además, cuando se compara con otras alternativas como GrapheneOS, CalyxOS, LineageOS o incluso proyectos más radicales como Replicant, es normal hacerse un lío sobre qué sistema elegir, qué móviles son compatibles y hasta qué punto se sacrifica comodidad por privacidad. Vamos a desgranar todo esto con calma, integrando las ventajas de DivestOS, su enfoque, cómo encaja frente a otras ROMs y qué tener en cuenta si vienes del mundo Android o incluso de iOS.
¿Qué es DivestOS y por qué se ha vuelto tan interesante?DivestOS es un sistema operativo alternativo para móviles basado en LineageOS, creado como un “soft fork” (bifurcación suave) que añade su propia capa de seguridad, privacidad y soporte extendido a dispositivos abandonados por los fabricantes. No es un proyecto corporativo, sino la obra de un único desarrollador, Tad (conocido como SkewedZeppelin), que lo mantiene desde 2014 de manera prácticamente artesanal.
El objetivo principal de DivestOS es alargar la vida útil de teléfonos descontinuados, reducir la dependencia de Google y endurecer el sistema frente a vulnerabilidades conocidas. El proyecto parte de una premisa muy pragmática: no pretende lograr la perfección absoluta ni la libertad total de blobs propietarios, pero apuesta por un enfoque de “soluciones del 80%” que aporten mejoras reales al usuario medio en lugar de quedarse bloqueado ante lo ideal.
El propio desarrollador reconoce que los dispositivos soportados por DivestOS no son 100 % libres en el sentido de software libre estricto, porque siguen dependiendo de firmware y blobs propietarios para ciertos componentes (módem, GPU, etc.). Aun así, el proyecto se distingue por su alcance —da soporte a muchos modelos antiguos— y por su persistencia en publicar parches, endurecer el kernel y mejorar la privacidad donde realmente es posible.
Origen y evolución: de CyanogenMod a DivestOSPara entender dónde encaja DivestOS, conviene recordar que se basa en LineageOS, el heredero de CyanogenMod. CyanogenMod marcó una época como la ROM personalizada más popular para Android, hasta que la empresa detrás del proyecto cerró y la comunidad dio continuidad al código bajo el nombre LineageOS.
DivestOS comenzó su andadura pública el 31 de diciembre de 2014, con imágenes personalizadas basadas en CyanogenMod 12 para apenas cinco dispositivos. Pocos días después ya ofrecía versiones sobre CyanogenMod 12.1. Con el paso del tiempo fue migrando junto a la evolución de Android, y actualmente las compilaciones modernas se basan en LineageOS 18.1 y versiones posteriores, aprovechando también Android 11 y superiores como base.
La filosofía siempre ha sido la misma: coger la base sólida de LineageOS/AOSP y reforzarla con medidas de hardening, ajustes de privacidad, eliminación de componentes propietarios innecesarios y ampliación del soporte de seguridad para móviles que ya no reciben parches oficiales del fabricante.
Características clave de DivestOS: seguridad, privacidad y soporteUna de las grandes bazas de DivestOS es que no se limita a ofrecer una ROM limpia, sino que incorpora medidas de seguridad concretas y mejoras de privacidad muy pensadas. Entre sus rasgos más destacados se encuentran los siguientes.
1. Bifurcación suave de LineageOS con enfoque FOSSDivestOS es una bifurcación no oficial de LineageOS, lo que significa que hereda el soporte de dispositivos y muchas funciones de este proyecto, pero introduce sus propios cambios. El sistema apuesta por usar en la medida de lo posible aplicaciones y componentes de software libre (FOSS), reduciendo la presencia de herramientas propietarias y sustituyéndolas por alternativas abiertas allí donde es viable.
2. Endurecimiento del sistema y del kernelUna de las áreas donde más se nota el trabajo de DivestOS es en el hardening del sistema operativo y del kernel. Esto incluye configuraciones más estrictas de seguridad, parches para vulnerabilidades conocidas (CVE), mejoras en la forma en que el sistema gestiona la memoria y los permisos, y una política consistente de mantener SELinux en modo enforcing.
Además, siempre que es posible se aplica cifrado por defecto en el dispositivo, lo que protege los datos del usuario frente a accesos no autorizados si el móvil se pierde o es robado. No incluye soporte de root de serie, precisamente para reducir la superficie de ataque, aunque quien lo necesite puede buscar métodos avanzados fuera de la ROM oficial.
3. Gestión de blobs propietarios y arranque verificadoDivestOS incluye mecanismos para eliminar automáticamente blobs propietarios innecesarios que vienen de fábrica en muchas ROMs. La idea es quedarse solo con lo imprescindible para que el hardware funcione, reduciendo así el código opaco que podría introducir riesgos de seguridad o rastreo.
En los dispositivos que lo permiten, la ROM ofrece la posibilidad de volver a bloquear el bootloader tras la instalación y usar un sistema de arranque verificado (verified boot). Esto combina las ventajas de una ROM personalizada con un nivel de protección similar al de la ROM oficial frente a modificaciones maliciosas del sistema.
4. Actualizaciones y soporte continuadoEl proyecto apuesta por un ciclo de actualizaciones mensuales con parches de seguridad integrados y recomendaciones para reconocer síntomas de una ROM corrupta y cómo actuar. También incorpora actualizaciones OTA diferenciales (Delta OTA), que reducen el tamaño de las descargas al actualizar, y una opción bastante curiosa: la posibilidad de recibir actualizaciones OTA a través de la red Tor.
Esta última función resulta especialmente interesante para quienes quieren ocultar sus patrones de actualización y evitar filtraciones de metadatos al comprobar nuevas versiones, algo que casi ningún otro sistema móvil ofrece en serie.
5. Aplicaciones preinstaladas centradas en la privacidadEn lugar de llenar el teléfono de bloatware, DivestOS apuesta por incluir un conjunto reducido de apps bien escogidas con foco en privacidad. Entre las más destacables se encuentran:
- F-Droid preinstalado, para acceder fácilmente a repositorios de software libre para Android.
- Un navegador web centrado en la privacidad basado en Firefox, con ajustes orientados a minimizar el seguimiento.
- La app Silence, un fork de Signal pensado solo para SMS cifrados, que sustituye a la aplicación de SMS por defecto de AOSP.
- Hipatia, un escáner de malware en tiempo real de código abierto diseñado para Android.
Con este conjunto, DivestOS busca que el usuario ya tenga buenas herramientas de privacidad listas para usar desde el primer arranque, incluyendo opciones como VPNs más seguras para dispositivos Android, evitando depender de alternativas cerradas o muy invasivas con los datos.
DivestOS frente a otros sistemas móviles centrados en privacidadPara valorar si DivestOS es el sistema ideal para tu móvil con poco soporte, conviene compararlo con otras ROMs y sistemas alternativos populares centrados en privacidad y seguridad. Cada uno tiene su nicho y sus compromisos.
GrapheneOS: máxima seguridad, pero solo PixelUna de sus particularidades es que solo da soporte oficial a dispositivos Google Pixel (desde modelos como Pixel 5a hasta la familia Pixel 9, además del Pixel Fold y la Pixel Tablet). Los desarrolladores se centran en estos teléfonos porque son los que requieren menos cambios para ejecutar un AOSP reforzado y porque Google ofrece un soporte muy sólido de firmware y parches de seguridad, con hasta siete años de actualizaciones en los Pixel 8 y posteriores.
GrapheneOS permite instalar las versiones oficiales de Google Play Services como apps normales, sin privilegios especiales de sistema. De esta forma, Google Play funciona como una aplicación más, sin acceso al núcleo del sistema ni a permisos excesivos, y se evita que corra en segundo plano de forma intrusiva. Para quien quiera prescindir totalmente de Google, es posible usar el teléfono sin estos servicios.
El sistema introduce mejoras como cifrado de memoria mejorado, claves únicas por usuario, aislamiento de la banda base para que WiFi y Bluetooth se ejecuten en procesos separados, restricciones avanzadas a las conexiones de red de las apps y configuraciones de seguridad muy detalladas (por ejemplo, Exploit Detection, reinicios forzados periódicos, bloqueo de puerto USB-C, apagado automático de WiFi/Bluetooth, etc.).
El principal inconveniente de GrapheneOS es doble: por un lado, solo sirve para Pixel, y por otro sacrifica muchas funciones específicas de Google, como las características de IA de los Pixel, Google Photos con su integración nativa o la cámara de Google con toda su magia de procesamiento. Se pueden reinstalar estas apps, pero se pierde parte del plus de privacidad que ofrece el sistema.
CalyxOS, /e/, crDroid, LineageOS y ReplicantAdemás de GrapheneOS, existen otros proyectos que suelen entrar en la comparación cuando alguien busca una ROM más respetuosa con la privacidad que la ROM de fábrica.
CalyxOS es otra ROM basada en Android, con un enfoque equilibrado entre seguridad y usabilidad. Un detalle que llama mucho la atención es que integra microG, una implementación libre de los servicios de Google Play. Esto permite, por ejemplo, usar apps bancarias que exigen Google Play Services sin tener que instalar los servicios oficiales de Google, lo que resulta muy atractivo si necesitas banca móvil pero no quieres entregar tus datos a la gran G.
Por otro lado, crDroid es una ROM conocida por ser altamente personalizable, pensada para quienes quieren toquetear la interfaz, los ajustes avanzados y cada rincón del sistema. Aunque también incorpora algunas mejoras de privacidad y rendimiento, su foco no está tan obsesivamente puesto en seguridad dura como en el caso de GrapheneOS o DivestOS.
/e/OS (antes Eelo) se presenta como un ecosistema Android sin Google, con servicios propios en la nube, tienda de apps con puntuación de privacidad y un escritorio bastante amigable. Es una opción interesante si buscas algo más “llave en mano” con servicios integrados, aunque a veces va un poco por detrás en cuanto a parches y soporte para modelos concretos.
En un extremo más radical encontramos Replicant, que persigue el objetivo de ser lo más libre posible en términos de software. Sustituye tantos componentes propietarios como puede por alternativas libres, pero eso trae consigo una gran pérdida de funciones: muchos modelos pierden soporte de hardware (cámara, WiFi, módem) o se quedan muy limitados. Es ideal si tu prioridad absoluta es la libertad de software y no te importa renunciar a buena parte de la funcionalidad habitual de un smartphone.
Por último, LineageOS sigue siendo la ROM de referencia para muchos usuarios que quieren una experiencia Android relativamente limpia, actualizaciones más frecuentes que las del fabricante y ciertas libertades extra. Sin embargo, su enfoque no es tan agresivo en privacidad y seguridad como el de DivestOS o GrapheneOS; podríamos decir que es un punto intermedio entre una ROM stock y estas alternativas más extremas.
El ecosistema de sistemas operativos móviles libres y abiertosDivestOS y GrapheneOS forman parte de un panorama mucho más amplio de sistemas operativos alternativos para móviles, que van desde variantes de Android hasta propuestas basadas en GNU/Linux o plataformas híbridas. Entre las opciones más conocidas podemos mencionar:
- /e/OS (Eelo), un Android deconfianzado con ecosistema propio.
- AOSP (Android Open Source Project), la base libre sobre la que construyen muchas ROMs.
- CalyxOS, orientado a privacidad con integración de microG.
- GrapheneOS, ultraseguro y restringido a dispositivos Pixel.
- KaiOS, sistema para móviles sencillos (feature phones), solo parcialmente de código abierto.
- LineageOS, la ROM comunitaria más extendida heredera de CyanogenMod.
- LuneOS (WebOS), sucesor comunitario de WebOS para algunos dispositivos.
- Mobian, Debian adaptado a teléfonos móviles.
- Plasma Mobile, entorno KDE Plasma para móviles sobre GNU/Linux.
- postmarketOS, distribución Alpine pensada para alargar la vida de teléfonos.
- PureOS, la apuesta de Purism para móviles y ordenadores, basada en Debian.
- Replicant, la opción más estricta en cuanto a software libre sobre Android.
- Sailfish OS, sistema híbrido con base Linux y capa compatible con apps Android.
- Tizen, sistema de Samsung para wearables, TVs y algunos móviles.
- Ubuntu Touch, versión móvil de Ubuntu mantenida por la comunidad.
En este elenco, DivestOS destaca por centrarse específicamente en móviles Android con poco soporte y reforzar privacidad y seguridad sin abandonar del todo la compatibilidad ni exigir hardware muy concreto como en el caso de GrapheneOS.
Android vs iOS: contexto general de seguridad, rendimiento y soporteCuando alguien se plantea saltar a DivestOS, GrapheneOS o cualquier otra ROM, casi siempre parte del mundo Android, pero no está de más ver cómo encajan estas opciones frente al dúo clásico Android-iOS que domina el mercado móvil.
Android es un sistema operativo desarrollado por Google y licenciado a multitud de fabricantes, mientras que iOS es propiedad de Apple y solo se distribuye en iPhone y otros dispositivos de la marca. Esto implica que, en la práctica, no puedes instalar iOS en un móvil Android ni viceversa; el sistema viene atado al hardware que compras.
En términos de seguridad básica, tanto Google Play Store como la App Store realizan controles sobre las aplicaciones para reducir la presencia de malware, aunque no son infalibles. Aun así, es importante descargar apps solo de fuentes confiables y desarrolladores conocidos, porque siempre pueden colarse aplicaciones maliciosas, sobre todo si se instalan APK externas en Android.
Android ofrece una mayor variedad de aplicaciones y muchas más opciones gratuitas, pero los móviles Android suelen recibir menos años de actualizaciones que los iPhone, lo que aumenta el riesgo de fallos de seguridad a medio plazo. Esto es precisamente lo que intentan solucionar ROMs como DivestOS, extendiendo la vida útil de teléfonos que el fabricante ya no actualiza.
En personalización, Android gana por goleada: permite cambiar el aspecto de la interfaz, widgets, launchers y configurar a fondo la experiencia visual y sonora de juegos y apps. iOS, en cambio, apuesta por un diseño más cerrado, con menos posibilidades de personalización, pero una coherencia estética muy cuidada.
En cuanto a rendimiento y batería, iOS suele salir beneficiado porque Apple diseña a la vez el hardware y el software, optimizando todo el conjunto. Esto se traduce en teléfonos muy fluidos, con buena duración de batería incluso con menos RAM en comparación con muchos Android. Los iPhone suelen ser duraderos y fiables, aunque las reparaciones y cambios de componentes tienden a ser más caros y complejos.
En el mundo Android, la calidad depende mucho del fabricante y del modelo: hay móviles muy baratos con menor durabilidad y otros de gama alta que rivalizan o superan a los iPhone en ciertos aspectos. La ventaja es que las reparaciones de componentes suelen ser más asequibles y hay más opciones de servicio técnico fuera de la marca oficial.
Al final, tanto Android como iOS son sistemas maduros y competentes; la decisión suele reducirse a qué valoras más: la apertura y variedad de Android, o la integración y pulido de iOS. Para quienes priorizan privacidad, control sobre el dispositivo y soporte extendido, entrar en el mundo de ROMs como DivestOS es una forma de llevar Android un paso más allá.
DivestOS: ideal para móviles con poco soporte y usuarios que valoran su privacidadSi tienes un móvil como un Lenovo algo antiguo, un Moto G4 Play o un Xiaomi Mi A2 que ya no recibe actualizaciones oficiales, DivestOS se posiciona como una opción muy apetecible. Permite seguir utilizando ese hardware perfectamente válido con un sistema actualizado, endurecido y respetuoso con la privacidad.
En comparación con alternativas como CalyxOS o /e/OS, DivestOS se sitúa en un punto muy interesante: mantiene un fuerte enfoque en seguridad (hardening, SELinux enforcing, cifrado por defecto, eliminación de blobs) pero sin hacerte renunciar a una experiencia Android relativamente familiar y sin atarte a una marca concreta como Pixel.
Para quienes necesitan apps que dependen de los servicios de Google —como aplicaciones bancarias, plataformas de trabajo o notificaciones push— puede que DivestOS requiera algo más de trabajo de configuración —por ejemplo, para asegurar tus apps— o incluso valorar sistemas como CalyxOS con microG integrado. Pero si tu prioridad absoluta es recortar al máximo el rastreo y alargar la vida de tu teléfono, DivestOS ofrece un equilibrio muy atractivo.
Al final, elegir entre DivestOS, GrapheneOS, CalyxOS, LineageOS o incluso quedarse con la ROM stock de Android depende de tu modelo de móvil, tu tolerancia a la complejidad técnica y el peso que des a la privacidad frente a la comodidad. Para un usuario medio con un teléfono sin soporte oficial, que quiere un sistema ligero, seguro y sin locuras, DivestOS encaja especialmente bien como ese punto medio sensato que devuelve la dignidad a un móvil que el fabricante ya daba por muerto. Comparte esta guía especializada con otros usuarios y ayúdalos a conocer sobre el tema.
Análisis de rendimiento de Manjaro ARM y Arch Linux en tablets Android
Instalar y exprimir distribuciones como Manjaro ARM o Arch Linux en una tablet Android abre un mundo de posibilidades: desde ejecutar aplicaciones Android integradas en tu entorno de escritorio, hasta convertir una simple tablet en un laboratorio portátil de desarrollo, hacking ético o experimentación científica. Pero, si quieres ir más allá del «se puede o no se puede» y entrar en el terreno serio, lo que marca la diferencia es el análisis de rendimiento y compatibilidad real en este tipo de dispositivos.
En este artículo vamos a hilar fino: veremos cómo rinden Manjaro ARM y Arch Linux en tablets Android, qué limitaciones te vas a encontrar a nivel de hardware (ARM vs x86, drivers, táctil, WiFi, etc.), qué papel juegan soluciones como Anbox para usar apps Android, qué tipos de tablets son más recomendables (incluyendo modelos robustos industriales) y qué distribuciones tienen más sentido según tu caso de uso: desarrollo, ciberseguridad, estudio, privacidad o uso en campo.
Anbox, Manjaro y Arch: apps Android en un entorno LinuxUna de las cosas que más interesan cuando alguien instala Manjaro ARM o Arch Linux en una tablet Android es saber si va a poder seguir usando aplicaciones Android sin renunciar al ecosistema Linux. Aquí entra en juego Anbox, una capa que permite ejecutar apps de Android como si fuesen ventanas nativas dentro del escritorio.
La idea es sencilla: con Anbox se levanta un contenedor que ejecuta Android sobre el kernel Linux, sin virtualización pesada. En Manjaro (y, por extensión, en Arch) la forma típica de ponerlo a funcionar pasa por usar el Arch User Repository (AUR) y algunos paquetes específicos. La filosofía que muchos usuarios siguen es intentar que la instalación sea lo más «para humanos» posible, reduciendo pasos en terminal y tirando de herramientas gráficas como Octopi cuando se puede.
En Manjaro sobre arquitectura ARM, el flujo clásico para tener apps Android con una integración decente suele ir por instalar dkms desde los repos oficiales (incluyendo headers del kernel LTS y, si hace falta, los del kernel principal), después tirar de anbox-git desde AUR seleccionando una imagen con servicios de Google integrados como anbox-image-gapps, y completando con anbox-modules-dkms-git y anbox-bridge. Esta combinación es la que permite cargar los módulos necesarios en el kernel (binder y ashmem) y montar un puente de red estable para que Android tenga conectividad.
El punto «menos amigable» para quien no está acostumbrado a Linux es el momento terminal: hay que cargar los módulos con modprobe ashmem_linux y binder_linux, activar el servicio del gestor de contenedores de Anbox en systemd y asegurarse de que el puente de red se lance al inicio del sistema. En tablets ARM con Manjaro esto es clave para no arruinar la experiencia cada vez que enciendes el dispositivo.
Una vez configurado todo, lo habitual es añadir anbox-bridge al autoinicio desde la configuración del entorno de escritorio (por ejemplo, en Plasma: Configuración del Sistema → Arranque y Apagado → Autoinicio), reiniciar y abrir Anbox desde el lanzador de aplicaciones. A partir de ahí, se ajustan los permisos de Google Play Services dentro de la configuración de Android para evitar bloqueos extraños y ya se puede tirar de Play Store como si estuvieras en una tablet Android convencional, pero embebida en tu entorno Manjaro ARM.
A nivel de rendimiento, en tablets ARM con recursos decentes (4 GB de RAM o más y un SoC moderno) la experiencia con Anbox es razonablemente fluida para apps de productividad, redes sociales y utilidades. Donde se sufre más es con juegos pesados o aplicaciones 3D, porque la aceleración gráfica no siempre está bien soportada y la capa de abstracción añade latencia. Si quieres ahondar en problemas de rendimiento, consulta problemas de rendimiento. En Arch Linux «puro» sobre ARM la situación es parecida: la ventaja es el control extremo sobre qué se instala, pero eso implica afinar más y pelearte con la configuración.
Tablets Linux: contexto y por qué tienen sentidoSi te planteas meter Manjaro ARM o Arch Linux en una tablet Android, viene bien entender el contexto más amplio de las tablets que funcionan bien con Linux. En los últimos años, cada vez más usuarios se han hartado de los ecosistemas cerrados y han empezado a mirar tablets Linux por privacidad, flexibilidad y rendimiento. Ya no se trata solo de «frikismo», sino de tener un entorno de trabajo serio en formato ultra portátil.
Frente a Android o iPadOS, un sistema Linux de escritorio en tablet permite instalar SSH, Docker, Git, editores de código, herramientas de seguridad y virtualización con el mismo nivel que en un portátil. Para un desarrollador, un admin de sistemas, un analista de ciberseguridad o un estudiante técnico, una buena tablet con Linux puede hacer de estación de trabajo ligera, pero funcional, siempre que el hardware acompañe.
Qué hace que una tablet sea realmente compatible con LinuxQue una tablet ejecute Manjaro ARM o Arch Linux no significa que todo vaya a ir fino. El rendimiento y la usabilidad dependen de qué hardware montes y cómo esté soportado en el kernel. Hay varios factores críticos que conviene evaluar antes de lanzarse a flashear nada.
Uno de los puntos clave es la arquitectura del procesador. La mayoría de distribuciones Linux de escritorio están muy pulidas en x86 (Intel, AMD), mientras que las basadas en ARM (como muchas tablets Android o Apple Silicon) requieren imágenes específicas o kernels muy personalizados. Manjaro ARM está precisamente pensado para explotar este tipo de procesadores, y Arch también tiene puertos ARM, pero en ambos casos dependes fuertemente de que el SoC y la GPU estén bien documentados.
Otro aspecto decisivo es la compatibilidad de drivers en el kernel. Si el chipset WiFi, el módulo Bluetooth, la cámara, el audio o la controladora táctil no tienen soporte estable en Linux, te tocará lidiar con cortes de conexión, pantallas sin multitáctil completo o periféricos muertos. En tablets Android reconvertidas a Linux esto es especialmente delicado porque muchos fabricantes no liberan documentación, con lo que el soporte se basa en ingeniería inversa.
La pantalla táctil y los dispositivos de entrada también marcan la experiencia. Es fundamental que el kernel reconozca correctamente los eventos táctiles, el lápiz (si lo hay) y el dock de teclado. En entornos como KDE Plasma, GNOME o Phosh el soporte multitáctil va madurando, pero en ciertas tablets ARM antiguas la respuesta puede ser lenta o imprecisa, afectando al rendimiento percibido aunque la CPU vaya sobrada.
Por último, algo que mucha gente pasa por alto es el acceso al bootloader. Si el cargador de arranque está cerrado o solo admite imágenes firmadas, tendrás que recurrir a exploits, lo que aumenta el riesgo de dejar la tablet inutilizada y complica mucho experimentar con Manjaro ARM, Arch o arranques duales con Android.
Componentes de hardware que más influyen en el rendimientoMás allá de compatibilidad básica, el rendimiento real de Manjaro ARM y Arch Linux en tablets Android tiene que ver con cómo se combinan CPU, RAM, almacenamiento, pantalla y conectividad. No basta con que arranque: hay que ver si la tablet aguanta el tipo con tus tareas.
En cuanto al procesador, las CPU x86 (Intel Core, AMD Ryzen) siguen siendo las reinas en soporte y drivers. Sin embargo, muchas tablets orientadas a Linux o derivadas de Android tiran de ARM (Rockchip, Snapdragon, etc.). Estos últimos son más eficientes energéticamente y suelen ofrecer una autonomía muy buena, pero dependen de compilaciones específicas de Manjaro ARM o Ubuntu Touch y no siempre brillan en potencia bruta frente a tareas pesadas de compilación o contenedores.
La memoria es otra pieza crítica. Para un uso ligero (navegar, ofimática, algo de código) 4 GB de RAM pueden ir justos pero soportables con Manjaro ARM bien afinado. No obstante, si quieres dockerizar servicios, abrir varios IDEs, compilar o ejecutar herramientas de ciberseguridad, se agradece tener 8 GB o más. En Arch Linux, al ser más minimalista, el desgaste de RAM puede ser menor si mantienes el sistema limpio.
En almacenamiento, lo ideal es disponer de SSD, eMMC rápida o NVMe. Muchas tablets Android llevan memorias flash mediocres que, al meterles un sistema Linux de escritorio, evidencian cuellos de botella: instalaciones eternas, swaps agresivos y tiempos de arranque altos. Conviene evitar dispositivos con almacenamiento bloqueado o muy lento si buscas una experiencia fluida con Manjaro ARM más Anbox o con Arch usando contenedores y herramientas de desarrollo.
Respecto a la pantalla, una resolución de 1920×1080 o superior en panel IPS suele ser suficiente para trabajar cómodo en entornos como GNOME o Plasma. El soporte de gestos multitáctiles (zoom, scroll, cambios de escritorio) en Wayland o X11 influye directamente en la sensación de fluidez: si el compositor está bien optimizado, una tablet ARM con un SoC modesto puede ofrecer una experiencia bastante decente, incluso con varias apps Android corriendo en Anbox.
En conectividad, un puerto USB-C con OTG y DisplayPort marca la diferencia: permite conectar hubs, monitores externos, teclados mecánicos o incluso placas para prototipado. Para WiFi y Bluetooth, chipsets de Intel como el AX200 tienen fama de llevarse especialmente bien con el kernel, mientras que algunos módulos de tablets Android pueden requerir firmwares propietarios o parches específicos, afectando a la estabilidad.
Tablets recomendadas y robustas: más allá de las Android recicladasAunque es tentador coger cualquier tablet Android, desbloquear el bootloader y plantarle Manjaro ARM o Arch Linux, muchas veces sale más a cuenta optar por dispositivos pensados para Linux desde el principio o por tablets robustas industriales.
En el ecosistema de consumo general, modelos como PineTab2 destacan por ofrecer una experiencia totalmente abierta, con posibilidad de instalar Manjaro ARM o Ubuntu Touch de casa. El rendimiento no es espectacular, pero para desarrollo ligero, navegación, ofimática y pruebas con Anbox es suficiente. Además, el hardware está bien documentado, lo que se traduce en drivers razonablemente maduros. Si buscas opciones económicas similares, puedes revisar tablets por menos de 200 euros.
En el lado x86, tablets tipo StarLite o ciertos modelos de Lenovo ThinkPad convertibles ofrecen un rendimiento bastante superior para tareas pesadas, con la ventaja de que Ubuntu, Manjaro, Fedora o Debian funcionan prácticamente «out of the box». Para estos equipos, Arch Linux brilla especialmente porque puedes montar una instalación muy ligera, lo que repercute directamente en mejor autonomía y menor consumo de recursos.
En el entorno industrial, las tablets robustas Linux de fabricantes como SINSMART juegan en otra liga. Hablamos de dispositivos sin ventilador, protegidos bajo estándares como MIL-STD-810G e IP65, capaces de aguantar golpes, polvo, agua y temperaturas extremas. En este tipo de hardware es habitual encontrar soporte oficial para Ubuntu o Debian preinstalados, además de E/S específicas como RJ45, RS-232 o GPIO, ideales para automatización, SCADA o captura de datos de sensores en campo. Si necesitas entender mejor qué son las tablets rugerizadas, este recurso es útil.
Aunque el usuario medio quizá no necesite semejante tanque, para ingenieros de campo, técnicos de mantenimiento o especialistas en energía, combinar una tablet robusta con distribuciones como Manjaro, Fedora o Arch ofrece una versatilidad enorme, con un rendimiento muy estable gracias al hardware bien soportado y a la ausencia de ventiladores que puedan fallar con el tiempo.
Linux preinstalado vs instalarlo en una tablet AndroidCuando hablamos de rendimiento y estabilidad de Manjaro ARM y Arch Linux en tablets Android, hay que valorar si compensa partir de una tablet con Linux preinstalado o «tunear» una tablet pensada originalmente para Android o Windows.
Las tablets que ya vienen con Linux se benefician de un trabajo previo de integración de drivers. El fabricante o la comunidad han validado que el WiFi, el audio, la pantalla táctil, el lápiz, el teclado y la GPU funcionan correctamente con una o varias distribuciones concretas. Esto reduce mucho los problemas de rendimiento derivados de cortes de red, fallos de suspensión o consumo excesivo de batería.
Entre las más conocidas para uso general se encuentran PineTab2, StarLite u otros equipos que ofrecen Ubuntu, Manjaro o Pop!_OS de fábrica. En el segmento robusto, las tablets industriales de SINSMART permiten arrancar con Ubuntu o Debian preinstalados, optimizados para usos muy específicos, lo que simplifica la vida a quienes no quieren pasarse horas ajustando el sistema.
Por otro lado, instalar Linux manualmente en tablets Android o convertibles con Windows (Surface Go, ThinkPad X12, modelos Android antiguos, etc.) da una libertad máxima: puedes escoger entre Arch, Manjaro, Fedora, Kali, Debian o cualquier otra distro, montando incluso doble arranque con Android o Windows. Esto resulta ideal para perfiles técnicos que quieran un único dispositivo para tareas muy distintas.
La contrapartida es que, en muchas tablets Android, el rendimiento real de Manjaro ARM o Arch Linux se ve comprometido por drivers experimentales, firmwares propietarios y almacenamiento mediocre. Además, pelear con bootloaders bloqueados, particiones extrañas y recuperación de sistema puede hacer que, si algo sale mal, la tablet quede inutilizable o se pierda la garantía.
Casos de uso reales y cómo impactan en el rendimientoSegún el uso principal que quieras darle a la tablet, el comportamiento de Manjaro ARM y Arch Linux va a variar bastante. No es lo mismo navegar y escribir algún script puntual que levantar contenedores, auditar redes o manejar OPC desde campo.
Para desarrolladores y administradores de sistemas, las tablets Linux resultan muy atractivas. Tener terminal, SSH, Git, Docker, VS Code o Neovim en un dispositivo ligero es una gozada. En este contexto, Arch Linux destaca por su flexibilidad para montar un entorno muy ajustado a tus necesidades, mientras que Manjaro ARM ofrece un punto intermedio cómodo entre facilidad y control. Con 8 GB de RAM y un almacenamiento decente, la experiencia suele ser fluida, incluso con varios proyectos abiertos y conexiones a servidores remotos.
En el ámbito de la ciberseguridad y el pentesting, distribuciones como Kali Linux o Parrot OS suelen elegirse por venir con una batería enorme de herramientas preinstaladas. Sobre tablets ARM o x86 compatibles, el rendimiento es más que suficiente para captura de paquetes, escaneos de red, explotación de vulnerabilidades y análisis forense básico. Lo que suele marcar la diferencia es el chipset WiFi (si soporta modo monitor e inyección) y la batería, ya que las sesiones de pruebas largas tiran bastante de recursos.
Para estudiantes y autodidactas, una tablet con Manjaro ARM o Arch Linux permite trabajar con LibreOffice, Firefox, GIMP, Python, Scratch y herramientas educativas prácticamente igual que en un portátil. Dispositivos como PineTab2, pese a no ser potentes, abren la puerta a que más gente se inicie en Linux y en la programación sin necesidad de un equipo caro. En este escenario, el rendimiento suele ser más que aceptable siempre que no se abuse de pestañas y aplicaciones simultáneas.
Si tu prioridad es la privacidad y minimizar el rastreo, distribuciones pensadas para ello como PureOS o Ubuntu Touch encajan bien en tablets compatibles. Aunque no están centradas específicamente en rendimiento bruto, el hecho de que vengan sin bloatware y sin spyware integrado como el de Windows 10/11 ayuda a que la experiencia sea ligera y relativamente rápida incluso en hardware modesto.
En entornos industriales y de campo, donde se usan tablets robustas con Linux para automatización, mantenimiento de instalaciones, energías renovables o logística, el rendimiento se mide más en términos de fiabilidad, estabilidad y resistencia a condiciones extremas que en FPS o benchmarks. Aquí, Linux tiene la ventaja de su kernel monolítico con drivers integrados, lo que simplifica la gestión de hardware. En muchos casos, estas tablets se emplean para conectarse a laboratorios remotos, sistemas SCADA o servidores OPC, combinando entornos como LabVIEW o Matlab en el backend con una interfaz web en la tablet.
Laboratorios virtuales y remotos: tablets Linux como interfazUn caso de uso muy interesante, donde Manjaro ARM o Arch Linux en tablets muestra su potencial, es el de los laboratorios virtuales y remotos para docencia y experimentación. La idea es aprovechar las tabletas como terminales ligeros que se conectan a procesos de simulación o a equipos físicos a través de la red.
En laboratorios virtuales, se suelen usar herramientas como Matlab Builder JA y frameworks Java EE para convertir código de simulación en aplicaciones web que pueden ejecutarse desde el navegador de la tablet Linux, sin tener Matlab instalado localmente. Desde el punto de vista de rendimiento, esto desplaza la carga pesada al servidor, dejando que la tablet se limite a renderizar interfaces y enviar comandos. Manjaro o Arch, al ser sistemas ligeros, manejan sin problema estas cargas, siempre que la conexión de red sea estable.
En laboratorios remotos, plataformas como LabVIEW permiten crear interfaces web que se conectan vía OPC a módulos físicos de control. El usuario, desde su tablet Linux, puede manipular variables, lanzar ensayos y observar respuestas de un sistema real, todo ello a través del navegador. Aquí el rendimiento relevante no es tanto el de la tablet como el de la latencia de red y la estabilidad de la comunicación; Linux aporta fiabilidad y buena gestión de sockets, así como soporte para VPNs y túneles seguros.
Para docentes y estudiantes, este enfoque tiene un impacto pedagógico claro: permite realizar prácticas de automatización, control, optimización de tiempos, seguridad y operación sin necesidad de estar físicamente en el laboratorio. El uso de tablets Linux integradas en estos esquemas de cliente-servidor (con arquitecturas claras de comunicación entre cliente web y servidor de simulación o control) facilita que el alumnado pueda experimentar desde casa, en el aula o en campo, usando el mismo dispositivo.
Distribuciones Linux más adecuadas para tabletsAunque nos centramos en Manjaro ARM y Arch Linux, merece la pena repasar qué otras distribuciones encajan bien en tablets y cómo se comportan en términos de rendimiento y usabilidad táctil.
Entre las distros generalistas, Ubuntu, Fedora, Debian y Manjaro suelen ser las más valoradas por su combinación de estabilidad, disponibilidad de paquetes y soporte de escritorio moderno. Entornos como GNOME y KDE Plasma han ido mejorando mucho su respuesta táctil y soporte para Wayland, lo que repercute directamente en una experiencia de uso más suave en pantallas táctiles.
Para tablets con recursos limitados (4 GB de RAM o menos), tienen sentido opciones con escritorios ligeros como XFCE o LXQt. En este territorio entran distros como Linux Mint, Xubuntu, MX Linux o incluso Lubuntu. Aunque no todas están específicamente adaptadas a pantallas táctiles, su bajo consumo de recursos hace que se sientan más ágiles que un GNOME completo sobre el mismo hardware.
Si lo que más te preocupa es la privacidad, distribuciones como PureOS, Tails o ciertas variantes de Ubuntu con especial énfasis en transparencia y código abierto ofrecen entornos muy limpios a nivel de telemetría. En tablets compatibles, esto se traduce en sistemas sin procesos extraños en segundo plano, lo que además de mejorar la privacidad beneficia al rendimiento y la autonomía.
En el espectro más técnico y avanzado, Arch Linux, Gentoo, openSUSE Tumbleweed o Red Hat Enterprise Linux permiten instalaciones muy afinadas si tienes los conocimientos necesarios. Arch, en particular, es muy popular entre usuarios avanzados que quieren montar su tablet Linux pieza a pieza: eliges exactamente qué servicios y demonios se ejecutan, qué entorno gráfico usas y qué paquetes se instalan, con el consiguiente impacto positivo en rendimiento.
En el segmento de ocio y hobbies, también existen distros especializadas: SteamOS o Fedora Games Spin para juegos, Ubuntu Studio para creación multimedia, o sistemas para astronomía como Distro Astro y Astronomy Linux. Aunque su enfoque principal no sean las tablets, algunos usuarios las aprovechan en dispositivos táctiles compatibles para tareas muy concretas, siempre que el hardware lo permita.
Para quienes trabajen con Raspberry Pi y otros microPC ARM, la experiencia con distribuciones como Raspbian, Ubuntu Core, Ubuntu MATE, LibreELEC, OSMC o RetroPie sirve como referencia de cómo se comportan los sistemas Linux en hardware ARM limitado. Muchas de las lecciones aprendidas allí (optimizar servicios, minimizar procesos, ajustar el sistema de archivos) son aplicables a tablets Android reconvertidas con Manjaro ARM o Arch Linux.
En conjunto, toda esta variedad de distribuciones, enfoques y usos muestra que las tablets Linux en general, y las que corren Manjaro ARM o Arch en particular, se han convertido en herramientas serias para desarrollo, seguridad, docencia, ocio y trabajo de campo.
Elegir bien la distro, conocer las limitaciones del hardware ARM frente a x86, entender el papel de tecnologías como Anbox para integrar apps Android y apoyarse en arquitecturas cliente-servidor para laboratorios virtuales o remotos son las piezas que permiten sacarle verdadero partido a este tipo de dispositivos sin quedarse en la simple curiosidad técnica. Comparte esta información y ayuda a otros usuarios conocer del tema.
