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Cómo configurar un modo de privacidad casi total en Android

Actualidad en Androidsis - Mié, 18/02/2026 - 16:47

Tu móvil Android sabe mucho más de ti de lo que parece: fotos, mensajes, ubicación, historial de búsquedas, apps que usas y hasta cómo te mueves. Si no tocas nada, gran parte de esa información acaba en manos de Google, de desarrolladores de apps e incluso de anunciantes que crean un perfil muy detallado sobre ti.

La buena noticia es que Android 12, 13 y 14 han dado un salto enorme en privacidad. Con unos cuantos ajustes bien elegidos puedes acercarte a un “modo de privacidad casi total” en Android: minimizar qué datos salen del móvil, qué información comparten tus apps y cuánto puede rastrearte Google. No existe la privacidad absoluta, pero sí puedes dejar tu móvil lo más blindado posible sin volverte loco ni perder funciones básicas.

1. Panel de seguridad, privacidad y alertas del sistema

En las versiones recientes del sistema tienes una sección central llamada “Seguridad y privacidad” donde se agrupan tu estado, alertas y recomendaciones. Dependiendo del fabricante puede que aparezca separada como “Seguridad” y “Privacidad”, pero la idea es la misma.

Al entrar verás un resumen del estado del dispositivo: si tienes bloqueo de pantalla configurado, análisis de apps activo, cifrado, Play Protect y otros elementos básicos. Si algo importante falta o está mal configurado, se marcará en rojo o como advertencia.

En muchos móviles encontrarás un botón tipo “Analizar dispositivo” o “Comprobar privacidad”. Al pulsarlo, Android revisa los puntos críticos: bloqueo, métodos de desbloqueo, análisis de apps, protección frente a apps desconocidas, entre otros. Si algo cojea, podrás tocar en la alerta y saltas directo al ajuste específico para corregirlo.

En la parte alta de esta pantalla, Android te mostrará si “Todo está correcto” o si “El dispositivo está en riesgo”. Cuando aparece este aviso de riesgo, también verás un pequeño texto explicando el problema: apps potencialmente peligrosas, Play Protect desactivado, bloqueo débil, etc. Es una forma rápida de saber si hay algo urgente que tocar.

2. Panel de privacidad: quién usa qué y cuándo

Si quieres ver con detalle qué permisos están usando realmente tus apps, el sitio clave es el llamado “Panel de privacidad”. En Android 12 suele estar dentro de Ajustes > Privacidad, y en Android 13/14 normalmente dentro de Seguridad y privacidad > Privacidad.

Desde ahí puedes abrir el “Panel de privacidad” y ver en una gráfica qué permisos se han usado en las últimas 24 horas: cámara, micrófono, ubicación, contactos, SMS, etc. Es muy visual, y permite detectar de un vistazo qué tipo de dato se ha utilizado más.

Al tocar sobre un permiso concreto (por ejemplo, Ubicación o Cámara) verás una lista cronológica de las apps que lo han usado y a qué hora. Si ves que una app ha accedido a la ubicación en un momento en que no la estabas usando, o que una app secundaria ha abierto la cámara de madrugada, mala señal.

Dentro de cada permiso tendrás un botón tipo “Gestionar permiso” que te lleva directamente a la configuración de ese permiso para que cortes el acceso a las apps que se estén pasando de listas.

3. Gestor de permisos: corta el grifo a las apps

El auténtico corazón del modo de privacidad total es el gestor de permisos, donde decides a qué datos puede acceder cada aplicación. Lo encontrarás en Seguridad y privacidad > Privacidad > Gestor de permisos o directamente en Privacidad > Gestor de permisos, según la capa.

Ahí verás una lista de todos los tipos de permisos que tu móvil puede conceder, por ejemplo:

  • Ubicación: acceso al GPS y a tu posición.
  • Cámara: uso de la cámara frontal y trasera.
  • Micrófono: grabación de audio y escucha de voz.
  • Contactos: acceso a tu agenda de teléfonos y correos.
  • SMS y Registro de llamadas: lectura de mensajes y de tu historial de llamadas.
  • Teléfono: poder iniciar llamadas o ver tu número.
  • Archivos, fotos y vídeo, música y audio: acceso al almacenamiento local y a tu contenido multimedia.
  • Actividad física y salud conectada: acceso a datos de actividad y datos médicos o de salud.
  • Dispositivos cercanos: detección y conexión con otros aparatos próximos.
  • Sensores corporales y biometría: huella dactilar, sensores de ritmo cardiaco, etc.
  • Notificaciones: acceso al contenido de tus notificaciones.
  • Permisos adicionales específicos del fabricante: funciones de coche, capas propias, etc.

Al pulsar en uno de estos apartados, verás todas las apps que han solicitado ese permiso, separadas entre las que lo tienen permitido y las que no. Si eliges una app concreta, podrás cambiar su acceso según varios niveles: prohibirlo, permitir siempre, permitir solo mientras se usa la app o hacer que pregunte cada vez.

Recuerda que al denegar permisos clave algunas apps dejarán de funcionar bien. Por ejemplo, si Instagram no puede acceder a tu almacenamiento o cámara, no podrás subir fotos. El truco está en reducir permisos a lo mínimo imprescindible, no en dejar el móvil inútil.

4. Ubicación: desactiva el rastreo preciso y las apps curiosas

De todos los permisos, el de ubicación es el que más impacto tiene sobre tu privacidad. Muchas apps piden la ubicación sin necesidad real (juegos, linternas, apps de escáner de PDF…). Lo sensato es:

  • Revocar la ubicación por completo a todo lo que no tenga sentido que sepa dónde estás.
  • Para apps de mapas, taxis, comida a domicilio o tiempo, usar “Preguntar siempre” o “Solo mientras se usa”.

Además, en Android 12, 13 y 14 puedes desactivar la “Ubicación precisa” y dejar solo la aproximada. Eso significa que la app sabrá que estás en un barrio o ciudad, pero no en qué portal exacto. Es un equilibrio muy útil para aplicaciones que necesitan contexto geográfico pero no tu dirección concreta.

Para cambiar esto, entra en Gestor de permisos > Ubicación, toca una app y desmarca “Usar ubicación precisa”. Mi recomendación es que solo dejes la ubicación precisa para apps de navegación y muy poco más; la gran mayoría funcionan con la aproximada sin problemas.

5. Control extremo sobre cámara, micrófono y portapapeles

Si hay algo que no quieres que una app pueda usar sin que tú lo sepas, son la cámara, el micrófono y el contenido del portapapeles. Android ofrece varios niveles de control para estos tres puntos.

Interruptores globales para cámara y micrófono

En Seguridad y privacidad > Privacidad encontrarás dos interruptores para “Acceso a la cámara” y “Acceso al micrófono”. Si los desactivas, ninguna app podrá usarlos, aunque tenga permisos concedidos en el gestor de permisos. Es un corte total a nivel de sistema.

Esto es ideal para reuniones delicadas, viajes, entornos de trabajo sensibles o simplemente momentos en los que no quieres correr riesgos. Cuando termines, puedes volver a activar los interruptores y las apps recuperarán el acceso que ya tuvieran configurado.

Revisión individual de permisos de cámara y micrófono

Además del corte global, conviene revisar qué apps tienen permiso habitual a cámara y micrófono. Desde el gestor de permisos entra en “Cámara” y “Micrófono” y revisa una por una: redes sociales, juegos, apps chinas aleatorias, etc. Deja solo lo imprescindible y pon el resto en “No permitir” o “Preguntar siempre”.

Notificación cuando leen el portapapeles

En Android 12 se introdujo una opción muy interesante: avisarte cuando una app lee el contenido del portapapeles. Puedes activarla desde Privacidad con un ajuste tipo “Alertarme cuando las apps lean el portapapeles”.

De esta manera, si tienes contraseñas, códigos de verificación, direcciones o teléfonos copiados y una app los lee sin venir a cuento, verás una notificación. Es una señal clara de que esa app está haciendo más de lo que debería.

6. Protección extra de contraseñas, PIN y pantalla de bloqueo

Más allá de los permisos, es clave blindar cómo escribes contraseñas y desbloqueas el móvil, tanto para evitar miradas indiscretas como malware que pueda estar grabando la pantalla.

Ocultar el último carácter de las contraseñas

Por defecto, cuando escribes una contraseña en Android, el último carácter aparece un segundo en claro antes de convertirse en puntos. Es cómodo, pero si alguien está mirando o grabando la pantalla, va leyendo tu clave letra a letra.

En la sección de Privacidad puedes desactivar la opción “Mostrar contraseñas” para que ni siquiera se muestre el último carácter. Ganarás seguridad a cambio de tener que escribir con algo más de cuidado.

Privacidad del PIN mejorada

En Android 14, al configurar el bloqueo con PIN puedes activar “Privacidad del PIN mejorada”. Esta función desactiva las animaciones de los números al pulsarlos, de forma que una grabación de pantalla o alguien mirando de reojo lo tiene mucho más difícil para deducir tu código.

La ruta habitual es Seguridad y privacidad > Desbloqueo del dispositivo > Bloqueo de pantalla > Configuración, donde encontrarás el interruptor de esta opción.

Elegir un bloqueo de pantalla fuerte

No tiene sentido blindar permisos si cualquiera puede desbloquear el móvil. En Seguridad > Bloqueo de pantalla configura un método robusto:

  • Evita “Deslizar” como método de bloqueo, es prácticamente no tener nada.
  • Elige un PIN largo, un patrón complejo o una contraseña con buena entropía.
  • Configura huella y desbloqueo facial solo si tu móvil tiene detección de ojos abiertos o reconocimiento seguro.

El cifrado del dispositivo suele venir activado de serie, pero puedes comprobarlo en Seguridad > Avanzado > Cifrado y credenciales para confirmar que todo el almacenamiento está cifrado.

7. Control de notificaciones y contenido en la pantalla de bloqueo

Uno de los puntos más descuidados de la privacidad diaria es la pantalla de bloqueo llena de notificaciones con contenido sensible. Cualquiera que pase cerca de tu móvil en una mesa puede leer mensajes, códigos o correos.

En la sección de Privacidad o Notificaciones encontrarás un ajuste llamado algo así como “Notificaciones en pantalla de bloqueo”. Suele ofrecer tres opciones:

  • Mostrar todo el contenido (lo más cómodo pero menos privado).
  • Ocultar contenido sensible hasta que se desbloquee el dispositivo (un punto medio muy recomendable).
  • No mostrar ninguna notificación en la pantalla de bloqueo (la opción más radical).

La opción intermedia te permite ver que tienes mensajes o correos sin que se muestre el texto completo hasta que desbloquees el móvil con tu PIN, patrón o biometría.

8. Archivos, fotos y apps privadas: cajas fuertes, apps ocultas y bloqueo

Muchos fabricantes añaden sus propias herramientas para crear un espacio más privado dentro del móvil, especialmente en modelos con Android 12 y capas personalizadas.

Caja fuerte de archivos

En algunos móviles encontrarás funciones como “Caja fuerte”, “Carpeta segura” u otros nombres similares. Sirven para proteger fotos, vídeos, documentos y archivos que no quieres que nadie vea aunque coja tu móvil desbloqueado.

El funcionamiento típico es:

  • Activar la caja fuerte desde Ajustes > Privacidad y configurar una contraseña específica y métodos de recuperación.
  • Desde apps como “Galería” o “Mis archivos”, marcar archivos y elegir la opción “Hacer privado” o “Mover a caja fuerte”.
  • Esos elementos desaparecen de sus carpetas normales y solo se ven entrando en la caja fuerte con tu clave.
Ocultar aplicaciones por completo

Otra función habitual es la posibilidad de ocultar aplicaciones para que no aparezcan en el cajón de apps, ni en la pantalla de inicio ni en las apps recientes. Siguen instaladas, pero solo tú sabes que están.

En las capas que lo permiten, desde Privacidad > Ocultar aplicaciones puedes elegir las que quieras ocultar y definir un código secreto que se marca en la app de teléfono para mostrarlas. Es especialmente útil para apps de mensajería secundaria, notas privadas o apps de trabajo.

Bloqueo individual de apps

Si esconder la app te parece excesivo, la alternativa es bloquear su apertura con un código de privacidad. Muchos fabricantes incluyen un “Bloqueo de aplicaciones” dentro de Privacidad donde activas esta función y eliges qué apps quieres proteger.

Cada vez que intentes abrir una de ellas, te pedirá la contraseña o el patrón de privacidad aunque el móvil esté ya desbloqueado. Es una capa extra muy útil para correos, mensajería, galerías de fotos o apps bancarias.

Clonador de sistema o perfiles aislados

Algunas capas avanzadas ofrecen un “Clonador del sistema” o un segundo espacio totalmente aislado del principal. Es como tener dos móviles en uno: cada sistema tiene sus apps, datos y ajustes independientes.

Configurando este clon desde Privacidad > Clonador del sistema puedes crear un entorno separado para tareas muy privadas, trabajo, activismo o simplemente para separar vida personal y profesional. Se accede con otra contraseña y al salir vuelves al sistema principal sin que quede rastro evidente al usuario medio.

9. Limitar al máximo qué datos das a Google

Android es de Google y gran parte del negocio de Google son tus datos. Si quieres un modo de privacidad serio, toca recortar lo que se envía a tu cuenta.

Desactivar actividad en la web, apps e historial de YouTube

Desde la app de Google o desde tu perfil puedes entrar en “Administrar tu cuenta de Google > Datos y privacidad”. Ahí verás tres bloques grandes de historial:

  • Actividad en la web y en aplicaciones: búsquedas, navegación, uso de apps.
  • Historial de ubicaciones / Timeline: el registro de dónde has estado.
  • Historial de YouTube: vídeos que ves y búsquedas en la plataforma.

Para un modo de privacidad casi total deberías desactivar los tres, borrar lo ya almacenado y si quieres programar un borrado automático cada pocos meses. Perderás recomendaciones personalizadas, pero Google dejará de acumular ese historial tan sensible.

Desactivar anuncios personalizados y personalización de búsqueda

En esa misma sección tienes acceso a “Mi centro de anuncios” o configuraciones de anuncios personalizados. Ahí puedes:

  • Desactivar la personalización de anuncios para que las apps no usen tu ID publicitaria como perfil.
  • Eliminar o reiniciar tu ID de publicidad para vaciar el historial asociado.
  • Desactivar la personalización de búsqueda basada en tu actividad.

Además, en el apartado de Privacidad > Anuncios del propio Android también puedes limitar qué datos del dispositivo se usan para personalizar anuncios dentro de las apps.

Controles de actividad y uso/diagnóstico

En la configuración de privacidad de Android encontrarás entradas como “Controles de actividad” y “Uso y diagnóstico”. Desde ahí podrás decirle al sistema que:

  • No envíe a Google datos de uso, fallos, estadísticas detalladas de cómo utilizas el móvil.
  • Deje de recoger y subir a tus cuentas la actividad de apps y servicios.

También verás la opción de “Personalizar usando datos de aplicaciones”. Si la desactivas, las apps dejarán de enviar ciertos datos a Android para mejorar sugerencias y experiencia. Tendrás menos “magia”, pero mucha más discreción.

10. Servicios nativos de Google: afina uno a uno

Dentro de Ajustes > Google tienes un menú con todos los servicios de Google integrados en el sistema. Conviene revisarlos con calma si quieres reducir al máximo la exposición:

  • Ajustes de aplicaciones de Google: configuración de buscador, asistente, Google Fit y servicios vinculados.
  • Encontrar mi dispositivo: te permite localizar el móvil si lo pierdes, pero requiere enviar su ubicación a Google de forma periódica. Si priorizas la privacidad extrema puedes desactivarlo, pero aceptarás no poder localizarlo en caso de robo.
  • Hacer copia de seguridad: sube a Google tus apps, historial de llamadas, SMS, fotos, etc. Puedes limitar qué copias y qué no, o incluso desactivar el backup completo.
  • Personalizar con datos compartidos: decide qué aplicaciones pueden compartir sus datos con otros servicios de Google para darte funciones avanzadas. Puedes apagar las que no quieras.
  • Autocompletar y métodos de pago: aquí puedes evitar que Google guarde y autocomplete contraseñas, direcciones y tarjetas.
  • Controles parentales, dispositivo y uso compartido, datos móviles y mensajes: ajusta qué tipo de información se sincroniza entre dispositivos, Chromebooks, Cast, etc.

Además, dentro de “Ajustes de aplicaciones de Google > Aplicaciones conectadas” verás una lista de todas las apps de terceros que tienen acceso a tu cuenta. Revisa una por una y revoca las que ya no uses o las que tengan acceso excesivo.

11. Buscador, Asistente y voz: que Google te escuche menos

Dentro del apartado de Google, en “Buscador, Asistente y voz” puedes pulir todavía más los datos que se envían cuando usas el buscador o el Asistente de Google.

Entre otras cosas, puedes:

  • En General, desactivar el guardado de páginas recientes, los resultados personales basados en otras apps y la autocompletación con tendencias de búsqueda.
  • En Notificaciones, silenciar todos los avisos proactivos de Google (tiempo, tráfico, deportes…).
  • En Ocultar resultados explícitos o Búsqueda segura, filtrar contenido adulto si compartes el móvil con menores.
  • En Personalización / Canales e intereses, ajustar qué temas te interesan o simplemente dejarlo vacío para reducir el perfilado de gustos.
  • En Voz, desactivar la detección permanente de “OK Google” para que el móvil deje de escuchar a la espera del comando, gestionar idiomas, filtrar palabras malsonantes y limitar la grabación de audio por Bluetooth.
  • En Ubicación, decidir si la app de Google tiene acceso a tu ubicación precisa o no.

La sección “Tus datos en el asistente” o similar permite ver qué ha ido guardando el Asistente sobre ti y eliminar o programar el borrado automático de esa información.

12. Google Play Protect: seguridad vs privacidad

Google Play Protect es el sistema antimalware integrado en la Play Store. Analiza periódicamente tus aplicaciones instaladas buscando comportamiento sospechoso y, si lo permites, envía muestras y metadatos de apps a Google para mejorar la detección.

Desde la Play Store, pulsando en tu foto de perfil y entrando en “Play Protect” > Ajustes, puedes:

  • Desactivar “Analizar apps con Play Protect”, con lo que dejarás de tener ese escudo activo.
  • Desactivar el envío de aplicaciones desconocidas para análisis, si no quieres que Google sepa qué instalas fuera de su tienda.

Para un equilibrio razonable, suele tener sentido mantener el análisis activado pero valorar si quieres mandar muestras extra. Si tu objetivo es la privacidad máxima, puede que elijas apagarlo asumiendo más riesgo de malware.

13. DNS privado, VPN y navegadores alternativos

Todo lo que haces en Internet genera rastro. Si quieres llevar el modo de privacidad de Android un poco más allá, te interesa tocar tanto el proveedor de DNS como el navegador y, si puedes, usar una VPN fiable.

DNS privado

En Ajustes > Redes e Internet > DNS privado puedes configurar un proveedor distinto al de tu operadora, como Cloudflare, Quad9 u otros centrados en privacidad. Esto puede ayudarte a:

  • Reducir el rastreo por parte de tu proveedor de Internet.
  • Bloquear dominios maliciosos o publicitarios (según el proveedor).
  • Sortear ciertos bloqueos a webs.
VPN

También desde Redes e Internet puedes configurar una VPN que oculte tu IP real y cifre el tráfico entre el móvil e Internet. Es especialmente recomendable en redes WiFi públicas y para evitar fugas fuera de tu VPN.

No usar Chrome como navegador principal

Chrome, incluso en modo incógnito, no es la mejor opción si buscas privacidad extrema. La recopilación de datos y el historial de casos judiciales dejan claro que el modo incógnito es más bien un “no guardar en este dispositivo”, no un escudo frente a Google.

Para un Android realmente privado compensa optar por navegadores centrados en la privacidad, con bloqueadores de rastreadores, protección contra fingerprinting y opciones de borrado automático de datos. Existen alternativas muy potentes y gratuitas que puedes encontrar tanto en Google Play como en repositorios como F-Droid.

14. Buenos hábitos y desGooglear paso a paso

Aunque configures todos los ajustes que hemos visto, la privacidad total también depende mucho de tus propios hábitos de uso del móvil. Algunas prácticas que marcan la diferencia:

  • Usar contraseñas largas y únicas para cada servicio, idealmente gestionadas por un gestor de contraseñas independiente de Google, y con autenticación en dos factores (mejor aún si es con llaves físicas U2F).
  • Actualizar siempre Android y tus apps para cerrar vulnerabilidades de seguridad conocidas.
  • Revisar periódicamente los permisos de las apps en Seguridad y privacidad > Privacidad > Gestor de permisos para revocar lo que ya no tenga sentido.
  • Evitar registrarte en nuevas apps con “Iniciar sesión con Google”, ya que abre la puerta a que esos servicios accedan a más datos de tu cuenta.
  • Eliminar apps que no uses: cuantas menos tengas instaladas, menos datos pueden rastrear.
  • Descargar solo desde Google Play o F-Droid, leyendo bien descripciones y reseñas para esquivar apps dudosas.

Si quieres ir aún más lejos, tienes la opción de “desGooglear” el móvil por completo instalando una ROM personalizada centrada en privacidad y seguridad, reemplazando todas las apps de Google por alternativas libres (correo, mapas, navegador, almacenamiento en la nube, etc.). Es un paso más técnico, pero para perfiles avanzados puede ser la vía más efectiva para salir del radar de las grandes tecnológicas.

Con todo este arsenal de ajustes, trucos y buenos hábitos, tu Android puede pasar de ser una máquina de recopilar datos a un dispositivo en el que solo compartes lo justo, con quien tú quieres y cuando tú decides; seguirás sin ser invisible, pero el nivel de exposición y rastreo puede reducirse drásticamente si aplicas de verdad estas configuraciones y mantienes la disciplina en el día a día. Comparte la información y más usuarios conocerán sobre el tema.

Cómo usar tu móvil como herramienta de medición de distancias

Actualidad en Androidsis - Mié, 18/02/2026 - 16:38

Seguro que más de una vez has necesitado un metro y, justo en ese momento, no tenías ninguno cerca. Da igual que fuera para comprobar si cabe la lavadora en el hueco de la cocina, medir la distancia o altura de una estantería o calcular la distancia hasta una pared: si no tienes cinta métrica, toca improvisar… salvo que uses algo que siempre llevas encima, tu móvil como medidor.

Hoy en día el smartphone se ha convertido en una especie de caja de herramientas digital: nos sirve para comunicarnos, trabajar, hacer fotos, organizar viajes o ver series. Lo que mucha gente todavía no sabe es que también puede ser un medidor de distancias bastante preciso, capaz de calcular longitudes, alturas, áreas e incluso volúmenes, tanto dentro como fuera de casa, y todo con un par de toques en la pantalla.

¿Cómo usar el móvil para medir distancias en mapas?

Una de las formas más sencillas de sacarle partido al móvil como herramienta de medición es usarlo para calcular distancias sobre un mapa. Esto resulta muy útil si quieres saber cuántos kilómetros hay en línea recta entre dos ciudades, la longitud de una ruta que vas a recorrer corriendo o la separación entre varios puntos concretos.

Aunque la función suele explicarse pensando en el ordenador, puedes aprovecharla también desde el móvil. El proceso clásico es el de la versión de escritorio: abres Google Maps en el navegador del ordenador, haces clic con el botón derecho sobre el punto desde el que quieras empezar a medir y seleccionas la opción «Medir distancia». A partir de ahí, solo tienes que ir haciendo clic en diferentes puntos del mapa para dibujar el trazado entre los lugares que te interesen.

Cada vez que añades un nuevo punto, la herramienta recalcula la distancia total en tiempo real y la muestra en la parte inferior en kilómetros y millas. Si te equivocas al marcar, puedes ajustar fácilmente la ruta: basta con arrastrar un punto o un tramo de la línea para recolocarlo, o pulsar sobre un punto concreto para eliminarlo.

Cuando termines de medir, solo tienes que pulsar en la opción de cerrar que aparece en la tarjeta flotante de la parte inferior. Así, en pocos segundos, sabrás la distancia en línea recta entre dos ciudades, la longitud de una calle, el tamaño aproximado de una finca o cualquier otro dato similar, sin necesidad de pisar el terreno.

Medir distancias con la cámara del móvil

Más allá de los mapas, el uso más llamativo es aprovechar la cámara del móvil para medir distancias reales en tu entorno. No hablamos ya de mapas ni de estimaciones sobre planos, sino de saber cuántos centímetros mide un mueble o qué altura tiene un edificio, simplemente apuntando con el teléfono.

En los últimos años han aparecido aplicaciones que, gracias a la realidad aumentada y a los sensores del teléfono, permiten convertir la cámara en una especie de cinta métrica virtual. El funcionamiento básico suele ser siempre similar: enfocas el objeto que quieres medir, marcas un punto de inicio y uno de fin en la pantalla, y la app se encarga de calcular la distancia entre ellos.

Este tipo de herramientas son especialmente útiles cuando necesitas medir algo rápido y no tienes un metro físico a mano. Puedes comprobar la longitud de una mesa, la altura de una puerta o la distancia desde el sofá hasta la televisión con bastante precisión, sin montar ningún lío de cintas y sin pedir ayuda a otra persona para sujetar el extremo de la cinta métrica.

ARuler y las mediciones con realidad aumentada

Entre las aplicaciones que aprovechan la realidad aumentada para medir, una de las más completas es ARuler. Esta app utiliza la tecnología ARCore (el sistema de realidad aumentada de Google) para superponer mediciones virtuales sobre la imagen real que ves a través de la cámara del móvil.

Con ARuler no solo puedes medir distancias entre dos puntos, sino también ángulos, áreas y volúmenes de casi cualquier objeto que tengas delante. Apuntas con la cámara, marcas distintos puntos sobre la superficie del objeto o el suelo, y la aplicación va calculando en tiempo real los resultados que te interesan.

El único requisito importante es que el objeto o el espacio que quieras medir se mantenga quieto sobre una superficie estable, como una mesa o el suelo. A partir de ahí, vas señalando en la pantalla los puntos de inicio y fin de cada segmento, y la app va trazando líneas, polígonos y formas tridimensionales para obtener medidas bastante aproximadas a la realidad.

Aunque la precisión es buena, no es una herramienta infalible. Hay que acostumbrarse a manejar la cámara con calma, evitar movimientos bruscos y marcar los puntos tanto como puedas sobre aristas o bordes claros. Al principio puede costar un poco cogerle el truco, pero con algo de práctica resulta muy cómoda para hacer mediciones rápidas y visualizar, por ejemplo, el volumen aproximado de una caja o el área que ocupa un mueble en una habitación.

Para poder utilizar ARuler necesitas un móvil compatible con ARCore, algo que hoy en día cumplen muchísimos modelos Android de gama media y alta. La aplicación se puede descargar de forma gratuita y es una muestra muy clara del rumbo que están tomando las herramientas de medición basadas en realidad aumentada en el móvil.

Telémetros y medición por trigonometría: Smart Measure

Otra categoría interesante de aplicaciones para medir con el móvil son los telémetros digitales, que calculan distancias y alturas usando trigonometría básica y los sensores de movimiento del dispositivo. Una de las más conocidas es Smart Measure (Telémetro), que transforma la cámara en un sistema de cálculo bastante ingenioso.

El funcionamiento de Smart Measure se basa en conocer, de forma aproximada, la altura a la que sujetas el móvil respecto al suelo y en medir los ángulos a los que apuntas con la cámara. Para calcular la distancia hasta un objeto, primero colocas el móvil más o menos a la altura de tu pecho, apuntas a la base del objeto, justo donde toca el suelo, y pulsas el botón para fijar esa referencia.

Después, si quieres calcular la altura del objeto, tienes que apuntar a la parte superior (el borde alto de la fachada, la copa del árbol, etc.) y volver a pulsar. A partir de esos datos, la aplicación utiliza la trigonometría para estimar tanto la distancia que te separa del objeto como su altura.

El resultado suele ser bastante aceptable, pero tiene un inconveniente: al basarse en ángulos y movimientos, cualquier pequeño temblor de la mano puede traducirse en variaciones grandes en la medición. Por eso, Smart Measure resulta mucho más recomendable para distancias largas y uso en exteriores, donde un ligero error de unos centímetros no supone un problema grave.

La aplicación está disponible de forma gratuita, aunque incluye anuncios integrados que pueden resultar algo pesados. Existe una versión de pago, con un precio bastante ajustado, que reúne más funciones de medición en una sola herramienta y prescinde de buena parte de la publicidad. En cualquier caso, las opciones básicas de distancias y alturas se pueden usar sin desembolsar nada, lo que la convierte en una opción muy interesante para quien quiere experimentar con este tipo de mediciones. Si quieres probar alternativas nativas, también puedes usar la app Measure de Google.

Medir y alinear con el móvil: plomada y referencias

Otra app que se apoya en la cámara para medir es Medir y alinear – 3D Plomada. Aunque no es tan completa como algunas alternativas, combina varias funciones útiles para quien necesita tener una referencia rápida de tamaños y verticalidad usando únicamente el móvil.

Su lógica de medición de distancias es similar a la de otros telémetros: escoges un punto de referencia y, según el ángulo al que apuntas con la cámara, la aplicación calcula la separación aproximada. No obstante, lo que la hace especialmente interesante es la integración de una especie de plomada digital en 3D.

Gracias a esa plomada virtual puedes comprobar si un mueble está perfectamente en vertical, si una estantería está bien nivelada o si una estructura respeta el ángulo recto que debería. Además, incorpora opciones para estimar longitud y anchura de objetos, de modo que se convierte en una herramienta práctica cuando quieres hacer ajustes en casa y no tienes a mano un nivel físico ni un metro.

No se trata de la aplicación más sofisticada para medir distancias largas, pero como referencia rápida para comprobar alineaciones, horizontales y verticales en tareas de bricolaje ligero resulta bastante apañada, todo ello desde la pantalla del móvil y sin accesorios adicionales.

Aplicaciones de regla en la pantalla: medir objetos pequeños

Cuando lo que necesitas es medir objetos pequeños (una moneda, un tornillo, una tarjeta, un cable…), la cámara no siempre es la opción más cómoda. Para estos casos existen las aplicaciones de regla para Android, que convierten la propia pantalla del móvil en una regla física con marcas de centímetros, milímetros o pulgadas.

Este tipo de apps muestran un diseño que imita a una regla real, con líneas paralelas y divisiones graduadas. Tú simplemente colocas el objeto directamente sobre la pantalla, alineas uno de sus bordes con el cero y utilizas las marcas para ver cuánto mide. Algunas incluyen además dos ejes de medida, lo que permite comprobar longitud y anchura al mismo tiempo, algo muy práctico para verificar el tamaño de monedas, tarjetas o piezas de pequeño formato.

Suelen ser herramientas muy ligeras, que apenas ocupan espacio y consumen pocos recursos, pensadas para funcionar en casi cualquier móvil Android, incluso en modelos antiguos sin sensores avanzados. Algunas apps de este tipo llegan como cajas de herramientas multifunción, con nivel de burbuja, transportador de ángulos y otras utilidades integradas, donde la regla es solo una parte del conjunto.

La gran limitación de estas reglas digitales es obvia: estás condicionado por el tamaño físico de la pantalla. No podrás medir objetos muy largos, porque simplemente no caben en el panel. Aun así, para salir del paso en mediciones cortas ofrecen una exactitud muy razonable, siempre que calibres correctamente la escala para el tamaño de pantalla de tu teléfono.

Medir distancias con el móvil gracias a la realidad aumentada

Muchas de las aplicaciones modernas que convierten el móvil en un medidor se apoyan en la realidad aumentada (RA). Esta tecnología permite que el teléfono «entienda» el entorno que tienes delante: detecta planos como el suelo o las mesas, reconoce la profundidad y coloca elementos virtuales sobre los objetos físicos que ves a través de la cámara.

En el contexto de la medición, esas capacidades se traducen en la posibilidad de marcar puntos en el espacio tridimensional y unirlos con líneas o superficies virtuales. De este modo, con un simple toque en la pantalla puedes definir el punto de inicio de una medición, desplazarte unos pasos más allá, marcar el punto final y dejar que la app calcule la distancia entre ambos con bastante precisión.

La gran ventaja de estas herramientas es que no necesitas llevar nada más que tu móvil, y aun así puedes obtener medidas en centímetros, metros o incluso pulgadas de objetos reales en cuestión de segundos. Muchas apps permiten además guardar las mediciones para consultarlas más tarde, exportarlas como imagen o compartirlas a través de mensajería, correo electrónico o SMS.

Otro punto fuerte es que estas soluciones funcionan tanto en interiores como en exteriores. Puedes medir el largo de una habitación, la altura de un mueble o la anchura de una puerta, pero también la distancia entre dos puntos del jardín o la altura de una pared exterior, siempre que las condiciones de luz sean razonables y la superficie tenga suficientes referencias visuales para que el sistema de realidad aumentada se oriente bien.

Moasure: una cinta métrica virtual de hasta 300 metros

Entre las apps que apuestan por un enfoque diferente destaca Moasure, que convierte el smartphone en algo muy parecido a una cinta métrica avanzada de hasta 300 metros. En lugar de basarse solo en la cámara, esta aplicación aprovecha los sensores de movimiento internos del teléfono (acelerómetro y giroscopio) para registrar cómo se desplaza el dispositivo en el espacio.

Con Moasure puedes medir desde tramos muy cortos, de unos 10 centímetros, hasta recorridos de cientos de metros. Para distancias más largas, la app incluye un modo llamado «multipasos», en el que vas realizando la medición por tramos sucesivos, apoyando el móvil en distintos puntos y encadenando las posiciones para obtener la distancia total con buena exactitud.

Uno de sus grandes atractivos es que no necesita conexión a Internet para funcionar. Puedes usarla en un garaje subterráneo, en una casa rural sin cobertura o en mitad de un descampado, y seguirá registrando los movimientos del móvil para calcular distancias, diferencias de altura o ángulos entre puntos, sin depender de redes móviles o WiFi.

Además, la app está pensada para que puedas medir tú solo y con una sola mano. No hace falta que alguien sujete el otro extremo de la cinta: vas moviendo el móvil desde el punto inicial hasta el final, siguiendo las indicaciones de la pantalla, y Moasure se encarga de hacer los cálculos. Según señalan sus desarrolladores, la precisión es muy alta siempre que se sigan las instrucciones de uso con cierto cuidado y se hagan los movimientos de manera fluida.

Moasure no solo sirve como medidor de distancias; también actúa como regla, cinta métrica, transportador y medidor de ángulos en una sola herramienta. Es capaz de calcular diferencias de altura entre dos puntos, medir ángulos entre paredes o elementos, y trazar dimensiones tanto exteriores como interiores de espacios complejos, incluso si hay obstáculos redondos o formas irregulares de por medio.

La aplicación ofrece cinco modos distintos de medición, adaptados a casos como dimensiones externas de una estancia, medidas interiores, cálculo de ángulos, diferencias de nivel o medición rodeando obstáculos. Todas las mediciones se pueden etiquetar y guardar, de modo que construyes un pequeño historial de medidas que puedes recuperar más adelante o compartir con otras personas a través de mensajería, correo o SMS.

Eso sí, a diferencia de otras opciones gratuitas, Moasure es una aplicación de pago único. Su precio ronda unos pocos euros en Google Play, pero a cambio prescinde de anuncios y publicidad agresiva, y ofrece un conjunto de funciones muy sólido para quien necesita medir con frecuencia. Es compatible con móviles Android a partir de la versión 6.0 (Marshmallow), por lo que cualquier dispositivo relativamente moderno debería ser capaz de aprovechar todas sus capacidades.

Otras herramientas de medición: distancia, área e imagen

Además de las grandes apps de RA y de sensores avanzados, existen aplicaciones sencillas que se centran en tareas muy concretas de medición. Un ejemplo típico son las que se presentan como «Distance Meter» o medidor de distancia, diseñadas para estimar de forma rápida la separación y la altura de un objeto usando únicamente la cámara.

El uso básico suele seguir una secuencia clara. Primero apuntas a la parte inferior del objeto, justo donde se encuentra con el suelo, y pulsas el botón de disparo para registrar ese punto. La app asume que estás de pie y toma como referencia la altura aproximada a la que sujetas el teléfono. Con ese dato y los cambios en el ángulo de visión, calcula la distancia a la que está el objeto.

Después, si quieres saber la altura, apuntas a la parte superior del mismo objeto y vuelves a disparar. El sistema combina las dos mediciones para estimar cuántos metros de alto tiene. Con este método se consigue una aproximación bastante útil para saber, por ejemplo, si un armario entra en una habitación o cuánta altura libre hay bajo una viga.

Algunas de estas apps incluyen herramientas adicionales como Area Meter, que permite medir el área y los bordes de una superficie. Primero introduces una distancia aproximada hasta el objeto, después ajustas unas barras o líneas sobre la imagen y la aplicación calcula la superficie total con su altura y anchura. Es una solución práctica cuando quieres hacerte una idea de cuántos metros cuadrados ocupa una mesa, un cuadro o una parcela pequeña.

También es habitual encontrar funciones tipo Image Meter, pensadas para medir directamente sobre fotografías ya tomadas. En este caso haces una foto del objeto o el espacio que te interesa, defines en la imagen una referencia de tamaño conocido (por ejemplo, un folio A4, una puerta estándar, una tarjeta de crédito) y luego indicas sobre la foto distintos segmentos. La app calcula la longitud relativa de cada segmento en proporción a la referencia, y te ofrece medidas bastante coherentes sin necesidad de volver al lugar a tomar datos.

Estas herramientas, aunque simples, complementan muy bien el uso del móvil como instrumento de medición versátil: una vez que te acostumbras, sudas menos cada vez que tienes que medir algo y no encuentras el metro tradicional en casa.

Con todas estas aplicaciones y métodos, tu smartphone pasa de ser solo un dispositivo para llamar, chatear o ver vídeos a convertirse en un medidor multifunción que cabe en el bolsillo. Desde calcular distancias en el mapa hasta medir un salón completo con realidad aumentada, pasando por reglas en pantalla, telémetros y cintas métricas virtuales de cientos de metros, tienes un abanico enorme de opciones para que no vuelvas a quedarte tirado cuando necesites saber cuánto mide algo y no tengas una herramienta física a mano. Comparte esta guía y más personas podrán medir distancias son su móvil.

Convierte tu tablet en el centro de control perfecto para tu oficina o casa

Actualidad en Androidsis - Mié, 18/02/2026 - 16:04

Si tienes una tablet cogiendo polvo en un cajón, lo que tienes realmente es un panel de control brutal para tu casa u oficina esperando a ser configurado. No hace falta que compres un nuevo hub domótico, ni una pantalla inteligente carísima: con unas cuantas apps bien elegidas y cuatro ajustes, puedes convertir cualquier tablet Android o iPad en una especie de centro de mando siempre listo.

Mucha gente ya lo hace: montan la tablet en la pared, la dejan siempre enchufada y con la pantalla lista, y la usan para ver calendario, recordatorios, fotos familiares, el tiempo, controlar luces, persianas, altavoces, aire acondicionado o incluso acceder a otros dispositivos de trabajo de forma remota. Vamos a ver, paso a paso pero con calma, cómo darle esa segunda vida a tu tablet sin complicarte demasiado y aprovechando todo lo que ofrecen Google, Apple y algunas apps clave.

¿Por qué una tablet es perfecta como centro de control?

Una tablet, incluso vieja, suele tener justo lo que necesitas para un panel de control: pantalla relativamente grande, táctil, WiFi, micrófonos y un sistema operativo capaz de mover apps modernas. Aunque su procesador no sea ninguna maravilla a estas alturas, para mostrar widgets, paneles de domótica, calendarios o dashboards es más que suficiente.

Además, si la montas en un marco o en un soporte en la pared, puedes tenerla siempre visible en un punto estratégico de la casa u oficina: la entrada, el pasillo central, la cocina o junto a la mesa de trabajo. Solo necesitas un enchufe cerca y, si quieres algo más limpio, puedes pasar el cable por detrás de la pared o disimularlo con canaletas.

Esta idea no solo sirve para casas conectadas: en una oficina, una tablet fija puede actuar como panel de citas, tareas del equipo, métricas en tiempo real o punto de soporte desde el que acceder a otros dispositivos remotamente, e incluso servir para sustituir un portátil por un tablet en tareas ligeras. Es como tener un cuadro de mandos siempre a mano, sin tener que sacar el portátil ni depender del móvil.

Colocación física: marco, soporte y alimentación

Antes de meterte en apps y configuraciones, piensa bien dónde va a vivir tu tablet de control. Lo ideal es una ubicación central, por la que pases muchas veces al día y desde donde se pueda ver la pantalla con un simple vistazo. Entrada, salón, cocina o zona común de la oficina suelen ser buenas opciones.

Hay varias formas de montaje que funcionan muy bien y son baratas:

  • Marco de fotos adaptado: hay quien mete la tablet en un marco de fotos, la fija y pasa el cable por detrás de la pared. Queda muy limpio y casi parece un cuadro digital.
  • Soportes de pared comerciales: tienes modelos sencillos que se atornillan a la pared, brazos articulados o soportes magnéticos. Suelen rondar los 20-30 euros y permiten dejar la tablet en el ángulo perfecto.
  • Soportes de sobremesa: si prefieres no taladrar, un soporte de mesa regulable puede dejar la tablet en una encimera, escritorio o mostrador a la altura ideal.
  • Soporte impreso en 3D: si tienes acceso a una impresora 3D, puedes crear un soporte a medida con el ángulo exacto y hueco para el cable de carga.

Sea cual sea la opción, lo importante es que puedas mantener la tablet enchufada todo el tiempo. Lo más recomendable es usar un cargador de potencia moderada (por ejemplo, 5 W en un iPad con conector Lightning o un cargador de baja potencia en Android) para no forzar la batería de forma innecesaria. Así la tablet se mantiene cargada, pero no sometida a carga rápida constante.

Cuando elijas soporte, fíjate también en que el ángulo de visión sea cómodo mientras te mueves por la casa o la oficina, y que la base o anclaje no estorbe el acceso al puerto de carga. Un mal ángulo hace que al final nadie mire el panel y se convierta de nuevo en un trasto olvidado.

Pantalla: siempre a la vista, pero sin freír el panel

Para que la tablet funcione como centro de control, necesitas que la información esté visible sin demasiados toques. Hay dos enfoques: dejar la pantalla siempre encendida o prepararla para que se encienda rápido con un toque o con la voz.

En Android, puedes ir a los ajustes de pantalla y buscar la opción de tiempo de apagado o suspensión. Algunas tablets permiten configurarlo en “Siempre” o “Nunca”, otras requieren ayuda de apps tipo Caffeine para mantener la pantalla despierta. Eso sí, conviene combinarlo con un brillo medio que no moleste de noche ni queme el panel.

En muchos dispositivos Android existía el Modo ambiente del Asistente de Google, que convertía la tablet en un marco de fotos digital, mostrando imágenes de Google Fotos, algo de información útil y manteniendo al asistente escuchando. Aunque esta función está en declive y no siempre aparece en tablets antiguas, merece la pena revisar los ajustes de la app de Google (sección “Modo ambiente”) para ver si aún está disponible en tu modelo.

Si tu tablet no soporta ese modo, siempre puedes alargar el tiempo de apagado de pantalla y acostumbrarte a encenderla con el botón físico cuando salgas o entres en casa, o si prefieres conservar más la pantalla. El truco está en equilibrar comodidad y vida útil del dispositivo.

El papel clave del asistente de voz (Google Assistant y Siri)

Un panel táctil está bien, pero se vuelve infinitamente más útil cuando puedes hablarle sin acercarte. Si piensas poner la tablet en la cocina, entrada o sala de reuniones, habrá momentos en los que tengas las manos ocupadas o sucias y la voz será tu mejor aliada.

En una tablet Android, lo básico es activar “Hey Google” y Voice Match desde los ajustes de la app de Google. Dentro de “Asistente de Google” encontrarás la sección “Hey Google y Voice Match”, donde debes comprobar que el interruptor está activado, tanto con la pantalla encendida como, si el hardware lo soporta, con la pantalla apagada.

Si el asistente falla al entenderte, puedes pulsar en “Volver a entrenar un modelo de Voice Match” para repetir el entrenamiento de voz. Esto es muy útil si varias personas han hablado con el dispositivo usando la misma cuenta y el modelo se ha liado con diferentes voces.

En iPad, el equivalente es Siri. Desde Ajustes > Siri y Buscar puedes desactivar “Escuchar Oye Siri” y volver a activarlo para rehacer el entrenamiento. Así te aseguras de que el iPad responde correctamente al comando de voz y puede servir como puerta de entrada a tu ecosistema HomeKit o a otras apps de control.

Android: Google Home, Action Blocks y widgets como botones gigantes

Si tu tablet es Android, el corazón de tu centro de control será casi siempre la app Google Home. Desde ahí puedes agregar bombillas, enchufes, altavoces, termostatos, robots aspiradores y todo tipo de dispositivos compatibles con Google Home, Nest y el estándar Matter.

Al organizar tus gadgets en Google Home, dedica un rato a darles nombres claros y agruparlos por habitaciones. Eso facilita muchísimo tanto el control táctil (sabrás qué pulsar de un vistazo) como los comandos de voz del asistente.

Una buena idea es “limpiar” la pantalla de inicio de la tablet con un launcher sencillo (Nova Launcher u otro similar) para dejar en primer plano solo lo necesario: Google Home en el dock, y quizá apps complementarias como el calendario, el tiempo, Spotify o las apps oficiales de tus marcas (Philips Hue, iRobot, etc.). Cuanto menos ruido, más sensación de panel dedicado y es recomendable usar gestores para controlar tus apps.

La joya de la corona en Android para este uso es la app Action Blocks, desarrollada por Google. Esta herramienta te permite crear widgets personalizados que, al tocarlos, envían una orden concreta al Asistente de Google, como si hubieras dicho en voz alta “Hey Google, enciende lámpara del salón”. Es ideal para transformar acciones complejas en botones gigantes de un toque.

Configurar Action Blocks es muy sencillo:

  • Instalas la app desde Google Play y abres el asistente inicial.
  • Pulsas en “Crear Action Block” y eliges un tipo de acción predeterminada (por ejemplo, reproducir música, llamar a alguien, controlar dispositivos) o bien una “Acción personalizada”.
  • En el cuadro de “Acción” escribes el comando tal cual se lo dirías al Asistente de Google. Puedes desactivar que lo lea en voz alta o que vibre al completar.
  • Pruebas el botón para asegurarte de que funciona correctamente.

Es fundamental que antes hayas vinculado todos tus dispositivos inteligentes al ecosistema de Google (vía Google Home), ya que Action Blocks se apoya íntegramente en Google Assistant. Si la bombilla, enchufe o robot aspirador no aparece en Google Home, el comando no funcionará.

En el paso siguiente puedes personalizar el nombre que aparecerá bajo el icono y la imagen o pictograma que se mostrará en la pantalla. Es muy práctico usar iconos diferentes según si el botón enciende luces, activa una rutina, controla música o lanza una escena.

Después puedes agregar los bloques a la pantalla de inicio de dos maneras:

  • Desde la propia app, eligiendo el bloque y tocando en “Colocar en la pantalla de inicio”.
  • Desde el launcher, manteniendo pulsada la pantalla, entrando en “Widgets”, seleccionando “Action Blocks” y eligiendo el bloque deseado.

La tablet puede llenarse de botones grandes tipo “Apagar todas las luces”, “Modo cine”, “Subir calefacción” o “Pasar aspirador”, accesibles para cualquier persona de casa sin necesidad de explicar comandos de voz. Para tablets con hardware justito, Action Blocks es ideal porque consume poco, es simple y se integra a la perfección con Google Home.

Además de Action Blocks, Android ofrece el widget de Google Home, que te permite fijar en la pantalla algunos de tus dispositivos favoritos directamente, sin pasar por la app. Y si alguna marca no se integra bien en Google Home, siempre puedes colocar accesos directos a su app oficial desde la pantalla de inicio.

iPad: HomeKit, widgets y multitarea para un panel elegante

En el mundo Apple, el rol de Google Home lo asume la app Casa (Home), eje del ecosistema HomeKit. Un iPad relativamente reciente, actualizado al menos a iPadOS 15, puede ser un panel fantástico para mostrar y controlar accesorios de HomeKit, además de servir como cuadro de información para la familia.

Configurar un iPad como pantalla central es muy directo: lo restauras o lo configuras como nuevo, desactivas todo lo que no quieres que moleste (FaceTime, iMessage, notificaciones ruidosas) y te centras en Casa, Calendario, Recordatorios, Tiempo y Fotos. Con los widgets actuales, puedes llenar la pantalla inicial de información útil: calendario compartido, lista de la compra, previsión del tiempo y un carrusel de fotos que aporta un toque más humano.

Un truco muy práctico es usar la multitarea de iPadOS para mantener Casa y Spotify lado a lado (o Casa y otra app que controles mucho, como HomeBridge o un panel web de Home Assistant). Así puedes al mismo tiempo ajustar luces y cambiar la música del Apple TV desde la misma pantalla.

Para la energía, basta con conectarlo a un cargador de 5 W (si es un modelo con Lightning) o a un cargador USB-C de baja potencia. De este modo, el iPad está siempre alimentado pero sin forzar la batería. Si lo combinas con un soporte estable, tienes una especie de “Home Hub” personalizado sin tener que comprar un dispositivo nuevo.

La gran ventaja del iPad hoy en día es que los widgets en la pantalla de inicio han madurado muchísimo. Hace años este uso habría tenido poco sentido, porque la pantalla solo mostraba apps y poco más. Ahora, en cambio, puedes ver de un vistazo el estado de la casa, próximas tareas, citas, fotos y controles básicos sin siquiera abrir aplicaciones.

Conectar todos tus dispositivos en una sola app de hogar

La clave para que la tablet sea verdaderamente útil es centralizar al máximo el control en una sola aplicación, en lugar de saltar entre diez apps distintas de cada marca. En Android, ese rol lo asume Google Home; en iPad, Casa (Home) y, si lo necesitas, Google Home como complemento.

En Google Home, asegúrate de añadir todos tus dispositivos compatibles: dispositivos Matter, Nest y cualquier gadget “Funciona con Google Home”. Puede que en la app oficial de la marca tengas ajustes más avanzados, pero para el día a día (encender/apagar, cambiar brillo, activar rutinas) Google Home suele ser suficiente.

En un iPad, tu base será HomeKit. Desde la app Casa podrás integrar bombillas, enchufes, persianas, sensores y más, siempre que lleven el sello de compatibilidad. Si tienes dispositivos que no entran en HomeKit, recuerda que también puedes instalar Google Home en iPad para centralizar parte de tu domótica allí, o recurrir a soluciones intermedias tipo Home Assistant.

Cuando tengas todo en Home / Casa, tómate unos minutos para ordenar habitaciones, marcar favoritos y usar nombres descriptivos. Es mucho más cómodo ver “Lámpara lectura sofá” o “Aire despacho” que un genérico “Luz 3”. Esto influye tanto en la claridad visual del panel como en la eficacia de los comandos de voz.

Alternativas avanzadas: Home Assistant, dashboards y hubs

Si te gusta cacharrear un poco más o tu casa/oficina tiene muchos sensores, escenas y automatizaciones, quizá quieras dar un paso adicional y crear un dashboard personalizado para tu tablet. Aquí entran en juego herramientas como Home Assistant, ActionTiles, SharpTools y similares.

Home Assistant, por ejemplo, permite montar un sistema domótico propio en un servidor, mini PC o Raspberry Pi (si finalmente decides comprar hardware adicional) y diseñar paneles a medida accesibles desde el navegador de la tablet, y, si tu tablet lo soporta, aprovechar el modo escritorio en tu tablet. Puedes mostrar gráficos de temperatura, estados de ventanas, consumo eléctrico, cámaras, botones de escenas muy elaboradas, etc.

Otras plataformas como ActionTiles o SharpTools se integran sobre todo con SmartThings u otros hubs y te dejan construir paneles web arrastrando y soltando bloques. Tu tablet, en este escenario, se convierte en un simple visor táctil de estos paneles, que se cargan en pantalla completa.

Eso sí, para este tipo de soluciones ya necesitas un hub o servidor que actúe como cerebro de la instalación, además de que la curva de aprendizaje es un poco mayor. A cambio, ganas un nivel de personalización y control muy superior frente a usar solo Home o Google Home.

Más allá de la domótica: acceso remoto y control de otros dispositivos

Tu tablet centro de control no tiene por qué limitarse a luces y enchufes. Puede ser también un punto de acceso remoto a otros móviles, tablets y ordenadores, ya sea para trabajar desde cualquier sitio o para dar soporte técnico a otros.

Aplicaciones de escritorio remoto como Iperius Remote, TeamViewer o AnyDesk permiten conectarte desde la tablet a un PC de la oficina, a un servidor o incluso a otros dispositivos móviles. Iperius Remote destaca, por ejemplo, por ofrecer una única app para Android e iOS que sirve tanto para controlar como para ser controlado, sin tener que instalar versiones separadas de “cliente” y “host”.

Con este tipo de apps puedes, desde la tablet montada en la pared, abrir el escritorio de tu PC del trabajo, consultar un archivo, cambiar una configuración o lanzar un proceso largo. También puedes permitir que un técnico acceda a tu tablet o a otros dispositivos móviles para asistencia, siempre bajo tu autorización.

En Android, soluciones como Iperius Remote permiten incluso control remoto completo del dispositivo: abrir apps, navegar por menús, escribir texto, simular gestos táctiles. Si prefieres soluciones de código abierto puedes usar scrcpy desde Windows para controlar Android paso a paso. En iPhone y iPad, por las restricciones de Apple, el soporte suele ser por compartición de pantalla: el técnico ve lo que pasa en tu pantalla y te guía paso a paso, pero no puede tocar directamente.

En un entorno corporativo, este enfoque convierte la tablet de la pared en un centro de soporte y supervisión: puedes ver lo que ocurre en terminales de punto de venta Android, tablets de la fuerza de ventas, dispositivos industriales o incluso en el iPad de un compañero en remoto. Y a nivel personal, te sirve para ayudar a familiares menos expertos con su móvil sin tener que desplazarte.

Ofimática ligera y trabajo móvil desde la tablet

Como complemento a la domótica y el acceso remoto, también puedes usar la tablet como punto rápido para revisar y corregir documentos sin sacar el portátil. Hoy en día hay muchas suites ofimáticas pensadas para tablets y smartphones que te sacan de un apuro. Además, puedes usar tu tablet como segunda pantalla de tu ordenador para ganar espacio al trabajar.

Al margen de Microsoft Office, existen alternativas como Documents to Go, QuickOffice, OfficeSuite Pro, Kingsoft Office o ThinkFree. Cada una tiene sus fortalezas: algunas respetan muy bien los formatos originales tras editar, otras se integran mejor con la nube (Drive, Dropbox, OneDrive, etc.), y muchas están disponibles tanto en Android como en iOS.

Lo más sensato es usar estas apps para correcciones pequeñas y ajustes puntuales en hojas de cálculo, textos o presentaciones cuando estás fuera de la oficina o lejos del PC. Por ejemplo, corregir un precio en una lista, modificar una fecha en un contrato, o retocar una diapositiva antes de una reunión.

Para documentos largos y complicados, conviene trabajar con copias, porque a veces pueden surgir problemas de formato al abrir y guardar desde distintas apps. Pero para tareas rápidas ligadas a tu panel de control (ver un Excel con el stock, revisar un PDF con un presupuesto, etc.) son perfectas.

Seguridad: cómo evitar sustos con el control remoto

Si conviertes tu tablet en un centro de mando que además permite acceso remoto a otros dispositivos, la seguridad no es un tema menor. Herramientas como Iperius Remote, TeamViewer o AnyDesk son potentísimas y, como cualquier herramienta potente, también son objetivo de estafadores.

Lo primero que debes tener claro es que nadie puede conectarse a tu tablet o tu PC sin tus credenciales y tu permiso. Estas apps siempre generan un ID y una contraseña o piden autorización explícita para establecer la conexión. El problema viene cuando alguien, haciéndose pasar por el “soporte técnico del banco” o de una empresa, te convence para instalar la app y darle esos datos.

Para prevenir abusos, sigue unas normas básicas:

  • Usa el acceso remoto solo con personas o servicios de total confianza.
  • Desconfía de llamadas o correos no solicitados que te pidan instalar un programa de control remoto.
  • No compartas tu ID ni contraseña de sesión si no tienes clarísimo con quién hablas.
  • Activa opciones de contraseñas personalizadas y, si hay, autenticación en dos pasos (2FA).

Los buenos programas de escritorio remoto usan cifrado de extremo a extremo y muestran mensajes de advertencia bastante claros, pero el factor humano sigue siendo el punto débil. Teniendo estas precauciones, puedes aprovechar todas las ventajas del control remoto desde tu tablet sin dormir intranquilo.

Al final, una tablet que parecía condenada a acumular polvo puede convertirse en el centro neurálgico de tu casa u oficina: un panel en la pared con tus luces, sensores, música, calendario y tareas; un acceso directo a otros dispositivos mediante escritorio remoto; una miniestación ofimática para cambios rápidos; y un marco de fotos digital que, de paso, hace el espacio más agradable. Con un par de apps (Google Home, Casa, Action Blocks, alguna suite ofimática, una herramienta de acceso remoto) y algo de mimo en la colocación física y la seguridad, tienes en casa un dashboard que hace de todo sin necesidad de grandes inversiones ni instalaciones complicadas. Comparte esta guía y ayuda a otros a convertir su tablet en un centro de control empresarial.

Cómo evitar que tu móvil pierda señal en zonas rurales

Actualidad en Androidsis - Mié, 18/02/2026 - 15:14

Perder cobertura en mitad del campo, en un pueblo pequeño o en carretera puede ser un auténtico incordio. Cuando más falta te hace el móvil para llamar, mirar un mapa o enviar un mensaje, justo entonces aparece el temido aviso de “sin servicio” o con solo una rayita de señal. La buena noticia es que no todo depende de la antena de la operadora: hay muchos ajustes, trucos y dispositivos que pueden marcar una gran diferencia.

Conociendo cómo funciona la red móvil, qué factores afectan a la cobertura y qué puedes tocar tú en el móvil, en casa y en la elección de operador, es posible pasar de ir a tirones a tener una conexión mucho más estable incluso en zonas rurales. Vamos a verlo con calma, pero sin rodeos, y con ejemplos muy prácticos para que puedas aplicarlo al momento.

Por qué tu móvil pierde señal en zonas rurales

Antes de ponerte a toquetear ajustes es clave entender qué causas están jugando en tu contra. La cobertura no se va “porque sí”: detrás suele haber una combinación de factores geográficos, ambientales, técnicos y hasta arquitectónicos.

Por un lado están los factores geográficos: si tu casa o el pueblo donde estás está en un valle, rodeado de montañas o muy lejos de la antena más cercana, la señal llega más débil. Las zonas rurales casi siempre tienen menos torres de telefonía y más distancia entre ellas, así que es normal que la potencia sea menor.

A eso se suman los factores ambientales. Fenómenos como tormentas fuertes, lluvia intensa, niebla densa o mucho viento pueden afectar a la propagación de la señal. No es que deje de haber red de golpe, pero sí puede empeorar la calidad de la cobertura y que las llamadas se corten con más facilidad.

Dentro de las casas entran en juego los factores arquitectónicos: paredes muy gruesas, materiales como hormigón, cerámica, metal o ciertas cristaleras, distribución en laberinto de pasillos, sótanos… Todo eso hace de “escudo” y debilita la señal que llega del exterior. Por eso hay habitaciones donde parece que entras en un bunker y el móvil muere.

Tampoco hay que olvidar los factores técnicos: no todas las tecnologías (2G, 3G, 4G, 5G) cubren igual el territorio, ni todos los móviles tienen la misma capacidad para captar la señal. Una red saturada (mucha gente conectada a la vez) también hace que todo vaya lento, aunque te aparezcan varias barras.

Y luego están los factores puntuales relacionados con el propio teléfono: una funda gruesa o metálica, una batería bajo mínimos, una SIM antigua, software desactualizado o tener el móvil pegado a ciertos aparatos eléctricos pueden reducir aún más la recepción.

Cómo se reparte la cobertura: bandas y tipos de red

Otra pieza del puzzle son las bandas de frecuencia. No todas las frecuencias se comportan igual, y eso explica por qué a veces el 5G te va peor que el 4G en el pueblo. En España se usan distintas bandas para 2G, 3G, 4G y 5G, con sus pros y sus contras.

Las bandas de baja frecuencia (700, 800, 900 MHz) tienen menos capacidad, pero llegan más lejos y penetran mejor en interiores. Son las que se utilizan para cubrir zonas rurales y para que entre algo de señal dentro de casas y edificios. Aquí entran, por ejemplo, los 700 MHz y 800 MHz que se usan para 4G y 5G, y los 900 MHz que se han usado mucho para 2G y 3G en pueblos.

Las bandas de media frecuencia (1800, 2100, 2600, 3500 MHz) ofrecen más velocidad y capacidad, pero su alcance es menor y les cuesta más atravesar paredes. Se concentran sobre todo en ciudades y áreas con mucha demanda de datos. Los 3500 MHz, por ejemplo, son la banda estrella del 5G en zonas urbanas, mientras que 1800 y 2100 MHz se reutilizan mezclando 4G y 5G según la zona.

En la gama muy alta, los 26000 MHz (ondas milimétricas) dan velocidades altísimas pero únicamente en espacios muy concretos como estadios, centros comerciales o recintos donde se concentran muchos usuarios. No son útiles para dar servicio rural.

Resumiendo mucho, en el campo y pueblos suele funcionar mejor la red 2G o de banda baja (3G, 4G en 800/900 MHz) que un 5G bonito en el icono pero tan débil que solo sirve para gastar batería.

Ajustes clave del móvil para ganar cobertura en zonas rurales

Tu móvil no se conecta a la red al azar: sigue una lógica que muchas veces prioriza la tecnología “más moderna” antes que la más estable. Tocando unos cuantos ajustes puedes conseguir que el teléfono se agarre a la red que realmente conviene en ese lugar.

1. Cuando el 5G estorba más de lo que ayuda

Es fácil pensar que si hay 5G, hay que usarlo siempre. Sobre el papel suena perfecto, pero en zonas rurales o interiores alejados de antenas, el resultado suele ser un 5G con una señal ridícula, datos que apenas se mueven y batería que vuela. El móvil se empeña en mantenerse en 5G solo porque “existe”, aunque sea malísimo.

En muchos casos compensa forzar el móvil a usar solo 4G/LTE o incluso 3G cuando la cobertura es escasa. Es mejor tener una conexión más vieja pero estable que un 5G de postureo que no te deja ni cargar un mapa.

2. Cambia el tipo de red manualmente (3G, 4G, 5G)

En prácticamente todos los smartphones puedes elegir el “modo de red preferido”. Normalmente viene en automático, algo tipo “5G/4G/3G/2G”. Si vas a un pueblo o zona con poca señal, merece la pena entrar en ajustes y bloquearlo en 4G o incluso en 3G para evitar que esté cambiando todo el rato.

La ruta típica (puede variar un poco según la marca) suele ser: Ajustes > Conexiones o Redes móviles > Tipo de red preferida. Ahí eliges LTE/4G o 3G si ves que el 4G tampoco va fino. Puede parecer un paso atrás, pero en la práctica muchas veces te da llamadas más estables y menos cortes.

3. El truco del modo avión y el reinicio

Algo tan simple como activar y desactivar el modo avión fuerza al móvil a desconectarse de todas las redes y volver a buscar desde cero la mejor señal. Es especialmente útil si te estás moviendo (viaje en coche, tren, cambios de pueblo) y notas que se ha quedado enganchado a una antena lejana.

Si con eso no se arregla, un reinicio rápido del teléfono también ayuda a “limpiar” la conexión de red. No hace milagros si realmente no hay cobertura, pero cuando hay varias antenas o bandas disponibles puede suponer la diferencia entre no poder llamar y tener una señal decente.

4. Selección manual de operador cuando la automática falla

En algunos móviles puedes pasar momentáneamente de selección automática de red a selección manual de operador. El móvil escanea todas las redes disponibles y tú eliges la que mejor funcione con tu tarjeta o con los acuerdos de tu compañía.

En zonas limítrofes entre coberturas de distintas operadoras, o en pueblos donde tu compañía tiene varios acuerdos de roaming nacional, puede darte un plus de estabilidad. No siempre cambia la vida, pero en ciertas zonas rurales se nota bastante.

5. Batería suficiente y sin modo ahorro

Cuando la batería está baja, muchos móviles reducen potencia de antena y velocidad para consumir menos. Eso, en un sitio donde ya de por sí la señal es floja, es pegarse un tiro en el pie. Intentar tener el móvil por encima del 20-25 % y sin modo ahorro activado ayuda a que pueda “rascar” la mejor señal disponible.

6. Actualiza el software del teléfono

Las actualizaciones del sistema y de la capa del fabricante incluyen ajustes en la gestión de redes, soporte para nuevas bandas y corrección de fallos. No esperes milagros, pero mantener el móvil al día puede mejorar un poco la compatibilidad con las redes 4G y 5G de tu zona, sobre todo en modelos recientes.

7. Automatizar cambios de red (rutinas y accesos rápidos)

En algunos Android, como los Galaxy con One UI, puedes usar Rutinas de Bixby u otras apps de automatización para que el teléfono cambie de red según lo que estés haciendo. Por ejemplo, que al conectarse al Bluetooth del coche pase a 4G y desactive el 5G porque vas a ir por carreteras con mala cobertura.

También es muy útil dejar a mano en el panel rápido el acceso directo a Datos móviles o a Redes móviles. Si mantienes pulsado, te lleva directo al menú de red sin tener que navegar por ajustes. Ideal para reaccionar rápido cuando entras en un parking enorme, un centro comercial o una zona de señal loca.

Gestos físicos y trucos rápidos para ganar señal

No todo es tocar menús. Cambiarte un par de metros de sitio o quitar una funda pueden marcar la diferencia entre tener solo una rayita o poder hacer una llamada. Son cosas sencillas pero muy efectivas cuando la cobertura está en el límite.

1. Muévete a zonas altas y evita obstáculos

La señal viaja mejor sin obstáculos. En zonas rurales, si estás en un valle, rodeado de árboles altos o dentro de una casa con paredes gruesas, intenta subir a un punto más alto o acercarte a una ventana. Una terraza, una colina cercana o simplemente salir al patio suelen mejorar bastante la recepción.

Dentro de la vivienda, los peores lugares son sótanos, baños y cocinas con muchas baldosas y metal. Los mejores, las habitaciones más altas y con ventanas hacia el exterior, y por supuesto cualquier espacio abierto. A veces, salir dos pasos fuera de la casa cambia radicalmente la intensidad de señal.

2. Cambia cómo coges el móvil y revisa la funda

Los móviles actuales llevan la antena integrada en el marco o en distintas zonas del chasis. Si lo agarras tapando esas zonas o llevas una funda muy gruesa o con partes metálicas, puedes estar bloqueando buena parte de la señal sin darte cuenta.

Prueba a quitar la funda cuando estés en un sitio con poca cobertura y sujeta el móvil de forma que no lo “abraces” entero con la mano. Si notas mejora, plantéate usar una funda más fina o de materiales que no interfieran (silicona, TPU sencillo…). Aunque te guste la funda blindada, quizá no sea la mejor compañera si vives en un pueblo con señal justita.

3. Aléjate de aparatos que generan interferencias

Electrodomésticos como hornos microondas, routers, aparatos eléctricos grandes o sistemas de seguridad pueden generar interferencias locales. Si estás pegado a ellos, es posible que tu móvil reciba peor la señal de la antena exterior. Intenta hacer o recibir llamadas en otra habitación, lejos de estos equipos.

4. No te muevas como un yo-yo cuando la señal es muy baja

Cuando vamos por la calle con una señal débil y no paramos de movernos, el móvil tiene que ir cambiando entre celdas y bandas constantemente. Esto puede causar microcortes y pérdida de llamadas. Si necesitas hablar y la cobertura va justa, es mejor que te quedes en un punto fijo donde veas que la señal se mantiene más estable, a ser posible en un sitio abierto y relativamente cerca de una ventana o al aire libre.

5. Multitudes, edificios especiales e inhibidores

En concentraciones de mucha gente (fiestas, conciertos, recintos cerrados llenos) la red se satura: no es que pierdas cobertura del todo, es que miles de móviles están enganchados a la misma antena. En esas situaciones, si puedes alejarte unos metros de la multitud, a menudo notarás que todo mejora.

También existen zonas con inhibidores de señal (edificios oficiales, comisarías, embajadas o eventos con mucha seguridad) donde directamente tu móvil no podrá conectarse a la red de forma normal. Ahí no hay truco posible: toca alejarse de ese entorno para recuperar cobertura.

Revisa tu tarjeta SIM y el estado interno del móvil

Cuando ya has probado varios trucos y sigues sin señal donde otras personas sí tienen, es el momento de mirar hacia dentro: SIM, ajustes de red y posible fallo de hardware. A veces el problema no es la antena del pueblo, sino algo que falla en tu propio dispositivo.

1. Comprobar la SIM y probarla en otro teléfono

La tarjeta SIM es la que identifica tu línea y gestiona el acceso a la red. Con el tiempo puede acumular polvo, deteriorarse o dañarse. Conviene sacarla con cuidado, limpiarla suavemente (por ejemplo con un paño seco) y volver a colocarla bien asentada en la bandeja.

Para salir de dudas, prueba esa SIM en el móvil de otra persona y, al revés, pon otra SIM (de la misma operadora si es posible) en tu teléfono. Si en el otro móvil funciona bien y en el tuyo no, la sospecha recae sobre tu dispositivo. Si la SIM falla en ambos, puede estar defectuosa y tendrás que pedir un duplicado a tu operador.

2. Ajustes de APN y restablecimiento de red

La APN (nombre del punto de acceso) y otros parámetros de red pueden haberse quedado mal configurados tras una actualización o un cambio de operador. Si notas que los datos van fatal o ni siquiera conectan, revisa la configuración APN oficial de tu compañía (suele estar en su web) o restablece los ajustes de red.

En Android, normalmente es: Ajustes > Sistema o Conexiones > Opciones de restablecimiento > Restablecer ajustes de Wi‑Fi, red móvil y Bluetooth. Esto borra configuraciones de red, pero no tus fotos ni tus apps. Luego tendrás que volver a poner el Wi‑Fi y emparejar dispositivos Bluetooth, pero muchas veces arregla problemas raros de conexión.

3. Restablecer el móvil y revisar el hardware

Si antes tenías buena cobertura y de repente desde hace una actualización o tras instalar ciertas apps todo va mal, puedes probar a restablecer el móvil de fábrica después de hacer copia de seguridad. Es un paso drástico, pero si el fallo es de software, debería solucionarlo.

Si ni con eso se arregla y ya has descartado la SIM y el operador, lo más probable es que haya un problema de hardware en la antena del teléfono. En ese punto lo sensato es acudir al servicio técnico oficial o a la tienda donde lo compraste. Revisa si todavía está en garantía, porque muchas averías de radio se cubren sin coste.

Dispositivos que amplifican o sustituyen la señal en zonas rurales

Cuando la señal exterior es floja, llega un momento en que, por mucho que te muevas por casa o cambies de red en el móvil, no hay más de donde rascar. Ahí entran en juego dispositivos que captan, amplifican o incluso sustituyen la señal móvil convencional.

1. Amplificadores de señal (repetidores móviles)

Un amplificador de señal es un equipo que capta la poca cobertura que llega desde fuera, la amplifica y la reemite dentro de tu casa, oficina o vehículo. No crea señal de la nada: necesita que fuera haya, aunque sea, una rayita de cobertura para poder trabajar. Si fuera no hay nada de nada, no va a hacer milagros.

Suelen tener una antena exterior (en el tejado o en un punto alto), un módulo amplificador y una antena interior que reparte la señal dentro. Bien instalados, pueden transformar un interior con señal casi nula en una zona donde puedas llamar y navegar con relativa normalidad.

2. Antenas exteriores para routers y módems 4G/5G

Si usas un router 4G/5G o un módem USB con tarjeta de datos en zonas rurales, añadirle una antena externa de calidad puede marcar un antes y un después. Estas antenas se colocan en el exterior de la vivienda o del vehículo y se orientan hacia la torre de señal más cercana para exprimir cada dBm posible.

Para instalarlas conviene usar cables de baja pérdida y ubicarlas en el punto más alto posible, con visión relativamente despejada hacia la antena. Son ideales para casas de campo, caravanas, motorhomes o negocios rurales que dependen de una buena conexión de datos.

3. Dispositivos MiFi con mejor sensibilidad

Algunos routers portátiles (MiFi) están pensados para captar mejor la señal que un móvil normal y compartirla como Wi‑Fi con varios dispositivos. En viajes por zonas rurales, llevar un MiFi con buena antena interna o con opción de conectar antenas externas puede servirte como centro de conexión para toda la familia o el equipo.

4. Teléfonos y hotspots satelitales

Cuando no hay absolutamente ninguna cobertura móvil de ningún operador, la única alternativa real son los dispositivos satelitales: teléfonos o hotspots que se conectan directamente a satélites. Permiten llamar, enviar mensajes y en algunos casos usar datos, aunque con limitaciones y precios más altos.

No son la solución del día a día para cualquiera, pero para excursiones en montaña, zonas remotas sin red o actividades profesionales en áreas aisladas pueden ser la diferencia entre estar comunicado o completamente desconectado.

Cómo usar Wi‑Fi y llamadas por Internet cuando la señal falla

Si la red móvil se resiste, el Wi‑Fi puede ser tu salvavidas. Sobre todo en interiores rurales donde tengas una buena conexión fija o un router 4G/5G con antena, aprovechar el Wi‑Fi te permite seguir llamando y enviando mensajes aunque casi no tengas barras de cobertura.

1. Activa las llamadas por Wi‑Fi (Wi‑Fi Calling)

Muchos operadores permiten hacer y recibir llamadas usando directamente la conexión Wi‑Fi, sin depender de la potencia de la red móvil dentro de la casa. Si tu compañía lo soporta, activa la opción de llamadas vía Wi‑Fi en los ajustes del teléfono. Así, mientras tengas buena señal Wi‑Fi, podrás hablar con normalidad.

2. Aprovecha apps de mensajería y VoIP

Aunque tu operador no tenga Wi‑Fi Calling, siempre te quedarán WhatsApp, Telegram, Signal, Skype y compañía. Todas ellas permiten hacer llamadas y videollamadas sobre Wi‑Fi, de forma que si tu cobertura de datos móviles es mala, pero el Wi‑Fi va fino, seguirás pudiendo comunicarte sin problema.

3. Routers, repetidores y sistemas mesh en casa

Si tu router está mal colocado o la señal Wi‑Fi no llega bien a algunas habitaciones, toca optimizar la red interna. Lo ideal es que el router esté en una posición central y algo elevada, lejos de obstáculos metálicos y esquinas escondidas. Si tu casa es grande o con muchas paredes, un repetidor Wi‑Fi o un sistema mesh puede repartir mejor la señal.

Muchos routers modernos emiten en dos bandas: 2,4 GHz (más alcance, menos velocidad) y 5 GHz (más velocidad, menos alcance). Conectarte a una u otra según estés cerca o lejos del router te ayuda a sacar el máximo partido de tu red doméstica.

4. Buscar redes Wi‑Fi cercanas cuando viajas

Si estás viajando por pueblos o zonas rurales, a veces te salvarán los Wi‑Fi de cafeterías, alojamientos, estaciones o espacios públicos. Puedes usar apps que listan redes cercanas (como WiFi Map o Instabridge) para localizar puntos de acceso. Eso sí, ten cuidado con introducir contraseñas o datos bancarios en redes públicas abiertas.

Elegir bien operador, eSIM y cobertura multired

Por muchos trucos que apliques, si tu operador sencillamente no llega bien a la zona en la que vives o sueles ir, estarás siempre limitado. Elegir la compañía adecuada y aprovechar opciones como las eSIM con acceso a múltiples redes puede cambiar tu experiencia de cobertura rural de la noche a la mañana.

1. Comprueba mapas de cobertura y pregunta a la gente de la zona

Casi todos los operadores muestran en su web mapas de cobertura 4G y 5G. No son perfectos, pero sirven para hacerse una idea de qué tal llegan a tu pueblo o casa de campo. Combina esa información con algo aún más valioso: preguntar a vecinos, amigos o familiares qué operadora usan y qué tal les funciona en esa zona concreta.

2. Diferencia entre MNO y OMV y qué te interesa

En España hay operadores con red propia (Movistar, Vodafone, Orange, Yoigo) y operadores móviles virtuales (OMV) que alquilan la red de uno o varios de ellos. Algunos OMV tienen la ventaja de poder conectarse a distintas redes según convenga (por ejemplo, Pepephone aprovechando Yoigo y Orange), lo que puede venir genial en zonas rurales donde una red llega mejor que otra.

3. Ventajas de una eSIM con acceso multired

Una eSIM no es solo “una SIM digital”. Según el proveedor, puede conectarse automáticamente a la red que mejor señal tenga en cada momento dentro de una región o varios países. Eso significa que, si una operadora flojea, tu eSIM puede saltar a otra con mejor cobertura sin que tengas que hacer nada.

Es especialmente útil en rutas largas, viajes internacionales, excursiones por montaña o zonas rurales donde la cobertura de cada compañía es muy irregular. Eso sí, no hace milagros: si en un punto concreto ninguna red tiene señal, la eSIM tampoco podrá inventarla.

4. Cuándo compensa cambiar de operador

Si después de probar amplificadores, Wi‑Fi, ajustes de red y demás sigues sufriendo mala señal en los sitios donde más utilizas el móvil, quizás haya llegado la hora de cambiar de compañía. No es una decisión que se deba tomar a la ligera, pero muchas veces es la solución más sólida a largo plazo.

Antes de dar el salto, compara planes, permanencias, calidad real de cobertura (no solo precio) y tiempos de portabilidad. Normalmente puedes conservar tu número y el proceso se completa en pocos días, con apenas unas horas de posible interrupción nocturna.

Caso especial: mejorar la señal en el interior de tu casa rural

Vivir en una casa de pueblo o en el campo tiene mil ventajas, pero a nivel de cobertura puede ser un dolor si te toca la combinación de poca señal exterior y paredes que parecen un búnker. Aun así, hay una serie de pasos muy claros que puedes seguir.

1. Localiza el “punto dulce” de tu casa

Para empezar, hay que averiguar qué zonas reciben la mejor señal. Puedes fiarte de las barras de cobertura o, mejor aún, usar las opciones del sistema para ver el nivel de señal en dBm. En Android suele estar en Ajustes > Sistema > Información del teléfono > Estado. En iOS se puede consultar a través de menús de servicio especiales.

Con eso en pantalla, muévete por la casa y anota en qué rincón la señal se acerca más a valores tipo -50 / -80 dBm (buena) y se aleja de -100 / -120 dBm (muy mala). Ese será el lugar ideal para dejar el móvil si estás esperando una llamada importante o quieres usarlo enlazado con auriculares Bluetooth.

2. Coloca el router y potencia tu red interior

Si dependes mucho del Wi‑Fi para compensar la falta de cobertura, el router tiene que estar en un sitio estratégico. Lo ideal es colocarlo en la parte más central y elevada de la casa, lejos de paredes gruesas, columnas metálicas y aparatos que provoquen interferencias.

Si tu vivienda es grande, un solo router puede quedarse corto. En ese caso, plantéate instalar repetidores Wi‑Fi o un sistema mesh que reparta la señal de forma más uniforme. No son los dispositivos más baratos, pero en casas con problemas de cobertura y muchas estancias suelen merecer la pena.

3. Apóyate en amplificadores y llamadas por Wi‑Fi

En interiores muy complicados, la combinación ganadora suele ser: amplificador de señal móvil + router bien colocado + llamadas Wi‑Fi activadas. Así aprovechas la poca señal exterior que llega, la refuerzas dentro, usas el Wi‑Fi para datos y llamadas, y minimizas los puntos muertos.

Cuidando la posición del móvil, jugando con los tipos de red, apoyándote en Wi‑Fi y amplificadores cuando hace falta, revisando SIM y ajustes, y sobre todo eligiendo un operador que realmente cubra tu zona, es perfectamente posible pasar de vivir peleado con la cobertura en el pueblo a tener una conexión razonablemente estable para llamar, navegar y usar tus apps sin estar pendiente todo el rato de las dichosas rayitas.

Ajustes de cámara que mejoran la grabación en movimiento

Actualidad en Androidsis - Mié, 18/02/2026 - 15:12

Conseguir vídeos en movimiento fluidos, nítidos y con buen aspecto cinematográfico no es cuestión de suerte, sino de entender bien los ajustes de la cámara y cómo se combinan con la luz, el enfoque y la forma de sujetar el dispositivo. Tanto si grabas con una cámara tradicional como con tu móvil, hay una serie de parámetros que marcan la diferencia entre un vídeo «casero» y uno que parece rodado por un profesional.

La buena noticia es que hoy cualquier persona con un smartphone decente o una cámara básica puede grabar secuencias en movimiento de gran calidad si sabe qué tocar y qué evitar. Vamos a desgranar uno a uno los ajustes clave (resolución, FPS, enfoque, estabilización, ópticas, composición, etc.) y cómo aprovechar las opciones avanzadas que ofrecen los móviles actuales, incluyendo formatos como LOG, modos de estabilización mejorados y aplicaciones específicas para elevar el nivel de tus grabaciones.

Ajustes básicos de vídeo: resolución, FPS y códecs

El primer paso antes de pulsar el botón de grabar es configurar bien la resolución y la tasa de fotogramas por segundo (FPS). Aunque muchas personas graban tal cual viene el móvil de fábrica, con un par de cambios sencillos puedes ganar mucha calidad y flexibilidad en la edición.

Siempre que tu dispositivo lo permita, activa la grabación en 4K. Esta resolución no solo ofrece más detalle, sino que te permite recortar la imagen, hacer pequeños zooms en edición o reencuadrar sin que el vídeo final pierda nitidez cuando lo publiques en redes, que suelen comprimir a Full HD o menos.

Si tu móvil no soporta 4K, asegúrate al menos de tener seleccionado 1080p (Full HD). Grabar por debajo de esa resolución solo tiene sentido si vas muy justo de espacio o tu terminal es extremadamente limitado, ya que la diferencia de calidad al verlo en cualquier pantalla moderna es muy evidente.

En cuanto a FPS, la referencia para un aspecto cinematográfico clásico son 24 fps, siempre que tu móvil lo permita. En muchos teléfonos la opción más cercana y extendida son los 30 fps, que siguen dando un movimiento natural con el desenfoque de movimiento adecuado si el resto de ajustes acompaña.

Los 60 fps solo tienen sentido si vas a usar cámara lenta o si necesitas capturar acciones muy rápidas para analizarlas. Mucha gente deja los 60 fps por defecto porque así lo trae el móvil, pero ese exceso de fluidez elimina parte del desenfoque natural, hace que todo se vea «demasiado suave» y resta sensación de cine, acercándolo más a la estética de retransmisión deportiva o vídeo de videojuego.

Por encima de los 60 fps (120 o 240 fps), hablamos de slow motion muy pronunciado. Estos modos son útiles para planos concretos (por ejemplo, una botella rompiéndose, un salto, un truco de skate…), pero no para grabar todo el metraje, ya que suelen comprometer la calidad, la compresión y el rendimiento del dispositivo.

Respecto al códec, los móviles suelen ofrecer H.264 y H.265. El H.265 (HEVC) es más eficiente: mantiene una calidad similar ocupando menos espacio en memoria. Siempre que tu ordenador y tus programas de edición lo soporten bien, es recomendable usar H.265 para aprovechar al máximo la capacidad de almacenamiento y, si tienes problemas con ciertos formatos, ver qué hacer cuando Android no reconoce un formato de vídeo.

Modo cine, desenfoque y profundidad de campo

En los últimos años muchos móviles han incorporado el llamado modo cine o modo retrato en vídeo, que simula un fondo desenfocado mediante software. Es visualmente llamativo, pero si la idea es acercarte a un resultado profesional conviene usarlo con cabeza y no activarlo por sistema.

La cámara detecta al sujeto principal, lo separa del fondo y aplica un desenfoque artificial. Cuando el algoritmo se equivoca, los bordes (pelo, manos, objetos finos) se recortan mal y el efecto canta bastante. Además, si el desenfoque es muy fuerte, la escena puede quedar poco natural, como si hubieras pegado al sujeto en un fondo borroso.

Si vas a utilizar este modo sí o sí, ajusta la cantidad de bokeh a valores más moderados. En iPhone, por ejemplo, se simula con la apertura: un valor como f/2.8 crea un fondo muy desenfocado. Para que el resultado sea más creíble, prueba con equivalentes a f/5.6 o similares, donde la separación entre sujeto y fondo sigue siendo visible pero no exagerada.

En Android, muchos teléfonos muestran el desenfoque como un porcentaje (por ejemplo, 75 % en ciertos modelos). Bajar ese porcentaje te ayudará a que el modo cine pase más desapercibido y no se note tanto que es un efecto digital. Si la app ofrece un deslizador sin número, la misma idea: menos desenfoque suele ser más elegante.

Cuando trabajas con cámaras tradicionales u objetivos luminosos (f/2, f/1.8, f/1.4…), el desenfoque del fondo es óptico y no simulado. Un objetivo «luminoso» es aquel capaz de abrir mucho el diafragma, dejando pasar mucha luz al sensor. Eso te permite, por un lado, separar muy bien al sujeto del fondo, y por otro, usar velocidades de obturación rápidas incluso con poca luz.

El punto clave es entender que una mayor apertura (número f más pequeño) implica menos profundidad de campo: enfoque muy preciso en el sujeto y desenfoque marcado por delante y por detrás. Es un recurso ideal para retratos, detalles o para dirigir la atención hacia una parte concreta de la escena, pero hay que tener cuidado con no dejar zonas importantes fuera de foco, especialmente si el sujeto se mueve hacia la cámara o se aleja.

Enfoque continuo, ráfaga y nitidez en sujetos en movimiento

Cuando grabas sujetos en movimiento (personas corriendo, animales, vehículos, deportes…) el enfoque se convierte en uno de los factores más críticos. Si la cámara no es capaz de seguir al protagonista, por muy buena que sea la luz o la composición, el metraje quedará inutilizable.

En cámaras tradicionales, el equivalente al enfoque continuo es el modo AI Servo en Canon o AF-C en Nikon. Estos modos mantienen el foco activo mientras mantienes pulsado el botón de enfoque, ajustando constantemente la distancia al sujeto. Es perfecto cuando el motivo se acerca, se aleja o se desplaza a toda velocidad dentro del encuadre.

En estos modos no suele haber confirmación de enfoque con pitido ni lucecita fija, porque el sistema está reajustando de forma permanente. Tienes que confiar en el seguimiento del sujeto que hace la cámara y en la experiencia que vayas acumulando a base de práctica.

El modo ráfaga en fotografía es el complemento ideal al enfoque continuo. Al disparar varias fotos por segundo, aumentan muchísimo las posibilidades de capturar el instante exacto con el sujeto perfectamente nítido. Si disparas en RAW, además, tendrás mucha más información para ajustar exposición, color y contraste en el revelado.

En vídeo, el equivalente mental sería dejar que el enfoque continuo haga su trabajo, evitando bloquear el foco salvo que busques un efecto creativo concreto (como un cambio de foco manual entre dos elementos). En móviles de gama media y alta, el autofocus suele ser bastante fiable si hay buena luz, pero conviene vigilar que no esté «respirando» demasiado (enfocando y desenfocando de forma constante sin motivo).

Si tienes la opción de seleccionar el área de enfoque tocando en pantalla, marca siempre la cara o la zona del cuerpo del sujeto principal antes de empezar a grabar. Muchos teléfonos tienen ahora seguimiento de rostro u ojos, que ayuda a mantenerlos nítidos aunque se muevan por la escena.

Velocidad de obturación, movimiento y congelación de acción

La velocidad de obturación determina cómo se registra el movimiento en cada fotograma. Una obturación rápida «congela» la acción, mientras que una más lenta deja aparecer estelas y desenfoque de movimiento. En fotografía, esto es clave para capturar un coche a gran velocidad o el giro de unas aspas; en vídeo, influye en que la sensación de movimiento sea natural o demasiado nerviosa.

Para obtener un aspecto cinematográfico, se suele seguir la llamada regla del 180°: la velocidad de obturación debería ser aproximadamente el doble de los FPS. Es decir, si grabas a 24 fps, una obturación en torno a 1/48-1/50 s; si grabas a 30 fps, alrededor de 1/60 s; si grabas a 60 fps, cerca de 1/120 s. Esto genera el desenfoque de movimiento «correcto» que nuestros ojos perciben como realista.

Muchos móviles gestionan automáticamente la velocidad de obturación según la luz disponible, así que no siempre podrás fijarla manualmente con la app nativa. En planos muy luminosos, el teléfono puede tirar de tiempos muy rápidos para evitar quemar la imagen, reduciendo el desenfoque y dando una sensación un poco más rígida en el movimiento.

Mientras que en condiciones de muy poca luz, ocurre lo contrario: si la cámara no quiere subir demasiado el ISO, alargará la velocidad de obturación, apareciendo trazas y desenfoque excesivo cuando tú o el sujeto os movéis. En ese contexto, una óptica muy luminosa (f/2 o menor) permite subir la velocidad sin disparar el ISO a niveles que llenen de ruido la imagen.

Si lo que quieres es congelar acciones muy rápidas sin perder nitidez (deporte, fauna, salpicaduras), tendrás que combinar: buena iluminación, apertura amplia y velocidades muy cortas (1/1000 s o superiores). Con cámaras que permitan control manual total, este equilibrio es más fácil de lograr; con móviles, a veces tendrás que recurrir a iluminación extra o aceptar cierto grano por subir el ISO.

Estabilización: OIS, EIS, modos mejorados y gimbals

La estabilización es fundamental para que una grabación en movimiento sea agradable de ver. Un plano ligeramente inestable puede funcionar de forma narrativa, pero si todo el vídeo tiembla al andar o al girar la cámara, la experiencia se vuelve incómoda y poco profesional.

Los móviles actuales suelen combinar estabilización óptica (OIS) y electrónica (EIS). La OIS utiliza elementos físicos que compensan pequeños movimientos en tiempo real, mientras que la EIS recorta la imagen y corrige las vibraciones mediante software. Los teléfonos sin OIS dependen completamente del procesamiento digital para suavizar la imagen.

Antes de confiarte, haz pruebas caminando a ritmo normal con la cámara. Si al ver el vídeo aprecias demasiada trepidación incluso con la cámara casi quieta, te interesará activar los modos de «estabilización avanzada», «super estabilización» o similares que ofrecen algunos fabricantes, sabiendo que tienen contrapartidas, y probar cómo estabilizar vídeos con Google Fotos.

Esos modos más agresivos recortan bastante la imagen y, en muchos casos, desactivan el 4K, obligándote a grabar en 1080p o incluso menos. El motivo es sencillo: necesitan margen para recortar y estabilizar, y a mayor recorte, menor resolución disponible en el archivo final.

En función del tipo de plano que quieras, tendrás que decidir si prefieres más calidad o más suavidad. Para planos con mucho movimiento de cámara (por ejemplo, corriendo detrás de un sujeto), quizá te compense sacrificar resolución para lograr una estabilización extremadamente sólida. Para planos más contenidos, puedes mantener el 4K y confiar en la OIS o en tu pulso.

La alternativa profesional es usar un gimbal o estabilizador externo. Este dispositivo compensa tus movimientos mecánicamente, permitiendo andar, girar y hasta correr con resultados muy suaves. Combinado con la estabilización moderada del móvil, puedes conseguir planos que recuerdan a un travelling de cine sin necesidad de equipo pesado.

Composición en escenas de acción y movimiento

La técnica de cámara no lo es todo: la composición es lo que convierte un plano correcto en uno potente. Aunque estés centrado en mantener el enfoque y la estabilización, no descuides cómo colocas al sujeto en el encuadre ni qué ocurre en los alrededores.

Activa la cuadrícula de tu cámara o móvil para ayudarte con la regla de los tercios. Al dividir la imagen en tres franjas horizontales y verticales, obtienes cuatro puntos de intersección que son zonas de interés natural para el ojo humano. Colocar al sujeto principal cerca de uno de esos puntos suele generar composiciones más agradables y dinámicas que centrarlo siempre.

En escenas con movimiento, es muy importante dejar espacio hacia donde se desplaza el sujeto, lo que a menudo se llama «regla del movimiento», similar a la regla de la mirada. Si alguien corre hacia la derecha, por ejemplo, conviene dejar aire delante de su trayectoria en esa dirección, en lugar de pegarlo al borde del encuadre.

Este mismo principio se aplica con animales, vehículos o cualquier objeto que avance. Anticipar la trayectoria y preparar el encuadre antes de que el sujeto entre o llegue al punto clave te ayuda a capturar el momento justo con la composición ya lista.

Elegir bien el momento del disparo o del inicio de la grabación es tan importante como la técnica pura. El vuelo de un pájaro, la explosión de un globo o el instante en que una botella impacta contra el suelo son fragmentos de tiempo fugaces que transmiten esa sensación de instante irrepetible que tanto buscamos.

Jugar con diferentes tipos de plano también evita la monotonía. Combina planos generales para ubicar la acción, planos medios para dar protagonismo a los personajes y planos detalle para remarcar gestos, texturas o elementos clave. Esta variedad le da ritmo a tus vídeos y mantiene la atención de quien los ve.

Los elementos de equilibrio en el fondo o en los laterales completan la escena sin robar foco al sujeto. Un objeto ligeramente desenfocado, una luz, una textura… pueden llenar espacios vacíos y dar profundidad, siempre que no distraigan del protagonista ni compitan visualmente con él.

Iluminación y control del ruido en vídeo móvil

Por muy buenos que sean el sensor y el procesado de tu móvil, la calidad del vídeo se derrumba en cuanto falta luz. Los sensores de los teléfonos son mucho más pequeños que los de una cámara dedicada, y la única forma que tienen de «ver más» en la oscuridad es subir el ISO, lo que introduce ruido y pérdida de detalle.

Siempre que puedas, graba a plena luz del día o en entornos muy bien iluminados. La diferencia entre un vídeo grabado con buena luz y otro con iluminación justa es abismal: colores más limpios, menos ruido, enfoque más rápido y estable, y códecs que no tienen que destruir la imagen para mantener el tamaño de archivo bajo control.

Si grabas en interior o de noche, plantéate usar iluminación externa. Hoy en día hay paneles LED, focos compactos o incluso pequeñas luces específicas para enganchar al propio móvil que marcan una diferencia brutal con muy poco esfuerzo. El objetivo mínimo: que el sujeto principal esté claramente iluminado y se separe del fondo.

Con dos o tres puntos de luz sencillos puedes montar esquemas muy resultones: iluminación lateral para dar volumen, luz de relleno más suave en el lado contrario, y una pequeña luz al fondo para evitar que todo quede plano. No hace falta montar un estudio, pero sí pensar en la luz más allá de la bombilla del techo.

Un buen truco para reducir el ruido si no puedes añadir luz extra es buscar zonas con luz más uniforme (por ejemplo, cerca de una ventana amplia de día) y evitar contrastes extremos. Así el móvil no tendrá que subir tanto el ISO en las sombras y la imagen aguantará mejor.

Uso del zoom: óptico, digital y recorte en edición

El zoom es una herramienta muy potente para remarcar detalles o comprimir la perspectiva, pero también una de las más mal usadas, sobre todo en móviles que tiran del zoom digital de forma agresiva y degradan la imagen sin que te des cuenta.

Si tu teléfono tiene un teleobjetivo dedicado (x2, x3, x5…), aprovecha esas lentes para planos fijos en los que quieras destacar un elemento concreto. Los teleobjetivos funcionan especialmente bien para primeros planos, retratos desde cierta distancia, detalles en eventos deportivos o escenas donde no puedes acercarte físicamente.

Cuando solo dispones de una lente principal, el zoom digital simplemente recorta la imagen. En lugar de acercarte con los dedos en plena grabación, es mucho más sensato grabar en 4K y hacer ese recorte después, en la edición, donde tendrás más control y podrás decidir exactamente cuánto acercar sin pastosear la imagen.

Un truco muy utilizado en redes sociales es simular distintos planos a partir de una sola toma en 4K: puedes hacer un encuadre general y, en edición, recortar partes para crear «cortes» en los que parece que hay varias cámaras. Esto ayuda a mantener la atención del espectador con cambios de plano rápidos sin necesidad de repetir la escena.

Formatos avanzados: vídeo en LOG y control del color

Algunos fabricantes han comenzado a ofrecer grabación en formato LOG en sus móviles de gama alta. Este tipo de perfil captura la señal del sensor con muy poco contraste y saturación, lo que da una imagen «lavada» de aspecto poco atractivo tal cual sale de la cámara, pero con un margen de maniobra enorme para el etalonaje posterior.

Grabar en LOG se parece en filosofía a disparar fotografías en RAW: obtienes archivos más pesados, con menos procesamiento por defecto, pero con mucha más información en luces y sombras para corregir o crear un estilo de color concreto. Esto es especialmente útil si quieres un look muy específico o si vas a mezclar metraje de distintas cámaras y necesitas igualar su apariencia.

En el caso de Apple, por ejemplo, la grabación LOG viene ligada al códec ProRes, que genera archivos de gran tamaño pero con una calidad muy alta y una compresión menos destructiva que la de formatos más ligeros. Es una opción potente pero que exige buen almacenamiento y un ordenador decente para editar.

Si no tienes mucha experiencia con color grading, puedes aplicar LUTs de conversión (por ejemplo, a rec.709) o usar filtros específicos diseñados para LOG. Partir de una imagen plana evita sobrecargar de color un metraje que ya venía muy contrastado, permitiendo resultados más naturales.

Ten en cuenta que grabar en LOG no tiene sentido para todo el mundo ni en todas las situaciones. Si vas justo de espacio, si tu móvil no es de gama alta o si no vas a editar con calma en ordenador, probablemente te compense más grabar en un perfil estándar bien expuesto y dedicar tus esfuerzos a composición, luz y estabilidad.

Apps y controles manuales para llevar tu cámara al siguiente nivel

Aunque las apps nativas de cámara han mejorado mucho, siguen dejando fuera muchas opciones avanzadas, sobre todo en Android. Ahí es donde entran en juego aplicaciones especializadas que permiten exprimir al máximo el hardware del móvil y trabajar de una forma más cercana a una cámara profesional.

Una de las más interesantes es Blackmagic Camera, desarrollada por los creadores de las cámaras Blackmagic y del software de edición DaVinci Resolve. Esta app te da control manual sobre parámetros como ISO, obturación, balance de blancos, enfoque, elección de lente, aplicación de LUTs en tiempo real y multitud de opciones de grabación.

Con una herramienta así, puedes fijar la exposición para que no varíe de plano a plano, evitar cambios bruscos de color cuando pasas de una zona de sombra a una de sol, y decidir tú cuándo y cómo cambia el foco, en lugar de que el móvil lo esté corrigiendo constantemente por su cuenta.

Aunque el vídeo es, por naturaleza, más dinámico que la foto y a veces conviene dejar que la cámara ajuste ciertos parámetros automáticamente, tener la posibilidad de bloquearlos cuando lo necesitas es clave para obtener resultados coherentes, sobre todo en proyectos algo más serios que una simple story.

En el lado de la edición, aplicaciones como CapCut han democratizado el montaje de vídeo. Es una herramienta gratuita muy completa, con versión móvil y de escritorio, que permite editar tanto proyectos sencillos como otros bastante complejos sin una curva de aprendizaje brutal.

CapCut ofrece transiciones, títulos, efectos de vídeo (VFX), efectos de sonido (SFX), filtros y herramientas de composición, además de una línea de tiempo flexible. Un detalle importante es exportar el vídeo final con los mismos ajustes de resolución y FPS en los que grabaste: no tiene sentido exportar en 4K si el metraje base es 1080p, ni en 30 fps si grabaste todo a 60 sin intención de usar slow motion.

Para redes sociales suele ser suficiente con dejar el bitrate en un nivel medio recomendado. Un bitrate exageradamente alto hará que el archivo pese mucho y que, al subirlo, la plataforma lo comprima de forma agresiva, a veces con resultados peores que si hubieras elegido un valor razonable desde el principio.

Dominar los ajustes de cámara para grabar en movimiento no es cuestión de memorizar fórmulas, sino de entender qué hace cada parámetro y practicar en situaciones reales: probar distintas combinaciones de resolución y FPS, ver hasta dónde llega la estabilización de tu móvil, jugar con el enfoque continuo, experimentar con la luz disponible y, poco a poco, ir puliendo tu estilo. Con el equipo actual y aplicando estas ideas, tus vídeos en movimiento pueden pasar de «correctos» a realmente impactantes sin necesidad de un presupuesto de cine.

Apple te deja saltarte la cola: la beta pública de iOS 26.4 llega con estos 18 cambios

Actualidad en Applesfera - Mié, 18/02/2026 - 11:00

La primera actualización de primavera de Apple ya está al alcance de todos. Apple ha abierto la beta pública de iOS 26.4, un día después de que los desarrolladores recibieran la suya, y cualquiera puede instalarla ahora mismo sin necesidad de cuenta de desarrollador. La versión final no llegará hasta finales de marzo o principios de abril, pero si tienes ganas de adelantarte, la puerta ya está abierta.

Hemos repasado a fondo esta primera beta y hemos encontrado hasta 18 novedades. Te las contamos todas de un tirón para que valores si te animas a probar la beta ahora o mejor esperas al lanzamiento final de dentro de un par de meses.

Las 18 novedades de iOS 26.4 beta pública Apple Music
  1. Playlist Playground: genera listas de reproducción con inteligencia artifical describiendo lo que quieras a través de texto. Por ejemplo "música para tomar café". La IA te devuelve una Playlist con 25 canciones y puedes seguir refinándola. De momento solo disponible en EE.UU.
  2. Conciertos cerca de ti: nueva sección con eventos en directo de tus artistas favoritos en tu zona. Lo encontrarás dentro de la página de un artista. Puedes probar con Lady Gaga ya que ahora mismo está de gira.
  3. Rediseño de álbumes y playlists: la portada ocupa toda la pantalla y el color dominante de la carátula impregna toda la interfaz. Recuerda al diseño de Apple Music en iOS 8 y el efecto Liquid Glass luce especialmente bien aquí.
Apple Podcasts
  1. Vídeo podcasts nativos: los creadores podrán subir episodios en vídeo con tecnología HLS. Tú podrás alternar entre audio y vídeo, descargar episodios y dejar que la app ajuste la calidad según tu conexión.
Seguridad
  1. Protección antirrobos activada de serie: hasta ahora había que activarla manualmente. Con iOS 26.4 viene encendida por defecto en todos los iPhone, protegiendo a los usuarios menos técnicos sin que tengan que tocar nada.
Mensajes
  1. Cifrado E2EE en RCS: los mensajes RCS entre iPhone ya van cifrados de extremo a extremo. Apple trabaja con la GSMA para extenderlo a conversaciones iPhone-Android. Los chats cifrados mostrarán un icono de candado.
  2. Nueva animación al iniciar conversación: un detalle visual que sale desde la esquina inferior derecha al abrir un chat nuevo.
App Store y Apple Account
  1. Icono de búsqueda reintegrado: vuelve a su sitio en la barra inferior de la App Store, donde estaba antes de iOS 26.
  2. Hub de Apple Account rediseñado: las secciones se reorganizan y las actualizaciones quedan dentro de un menú, no en la pantalla principal.
Pantalla de inicio
  1. Widget de música ambiental: nuevo widget para pantalla de inicio y de bloqueo que reproduce sonidos ambientales para dormir, concentrarse o relajarse.
Personalización
  1. Galería de fondos de pantalla renovada: funciona como la App Store, con fondos organizados por categorías y botón "Obtener" para descargarlos. También puedes eliminarlos para liberar espacio.
  2. Galería de esferas del Apple Watch: misma dinámica que los fondos de pantalla, con opción de obtener y eliminar esferas.
Apps y servicios
  1. Freeform en Creator Studio: Freeform estrena icono y se integra oficialmente en el ecosistema de Creator Studio. Sin cambios de precio, la app sigue siendo gratuita.
  2. Recordatorios urgentes: nueva sección "Urgente" en la app de Recordatorios para localizar de un vistazo las tareas con alarma de pantalla completa.
  3. Estadísticas de datos en punto de acceso: en Ajustes verás cuántos datos móviles has gastado compartiendo internet con otros dispositivos.
  4. Apple TV en CarPlay: de momento solo está en el código y no es funcional, pero Apple prepara la posibilidad de ver series y películas en la pantalla del coche. Se anunció en iOS 26 y parece que por fin se acerca.
  5. Control de acceso a iCloud.com: desde Ajustes de iCloud podrás activar o desactivar el acceso a la web de iCloud.com para tener más control sobre tu privacidad.
Solo para Europa
  1. Reenvío de notificaciones a wearables de terceros: exigencia de la Ley de Mercados Digitales. Las notificaciones del iPhone llegarán a smartwatches de otras marcas como Galaxy, Google o Huawei. Ojo: solo puedes tener un dispositivo configurado a la vez, así que si lo activas, el Apple Watch deja de recibir notificaciones.
¿Y la nueva Siri?

Ni está ni se la espera en esta beta. La interfaz es la misma, las capacidades son las mismas. Algo se mueve internamente (Apple Intelligence se reinstala por completo al actualizar) pero nada visible. Las miradas apuntan a iOS 26.5, aunque cada vez más analistas sugieren que lo más realista es esperar directamente a iOS 27.

{"videoId":"x9ndj38","autoplay":true,"title":"Así funciona Apple Intelligence Apple", "tag":"", "duration":"314"} Cómo instalar la beta de iOS 26.4 ahora mismo

No necesitas cuenta de desarrollador. Solo tienes que registrarte en beta.apple.com con tu Apple ID y después ir a Ajustes > General > Actualización de software, activar las actualizaciones beta y seleccionar la beta pública de iOS 26.

Como siempre, es una beta: puede tener errores. Lo más recomendable es instalarla en un dispositivo secundario o hacer una copia de seguridad antes de actualizar.

Con todo esto sobre la mesa, iOS 26.4 apunta a ser la actualización más nutrida del ciclo. Y eso que aún quedan cosas por llegar: los nuevos emojis llevan casi un año esperando y deberían aparecer en la beta 2 o la beta 3. El Playground de Playlists tiene que abrirse fuera de EE.UU. Y Apple TV en CarPlay necesita pasar del código a la realidad. Hay margen para que esto crezca antes de llegar a todos en abril. Pero hasta entonces, puedes unirte desde ya a la aventura.

En Applesfera | Cómo probar ya las betas de iOS 26 en tu iPhone: guía y recomendaciones para hacerlo de forma segura

En Applesfera | Nuevos iPhone 18 - Todo lo que creemos saber sobre ellos

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La noticia Apple te deja saltarte la cola: la beta pública de iOS 26.4 llega con estos 18 cambios fue publicada originalmente en Applesfera por Guille Lomener .

'Separación' cumple cuatro años en Apple TV. Y la mejor noticia es que aún tiene mucho futuro

Actualidad en Applesfera - Mié, 18/02/2026 - 10:00

Los fueri estamos de enhorabuena con 'Separación'. ¡Alabado sea Kier! La serie de Ben Stiller, que se estrenó hace exactamente cuatro años, goza de una salud de hierro como ya vimos con el fenómeno que despertó en su segunda temporada. Es de esas series que se cocina a fuego lento, pero que cuando hace el chup chup inunda toda la estancia con su apetitoso perfume.

No solo tendremos una tercera temporada de 'Separación' que está a punto de empezar a rodarse. Es que recientemente hemos tenido otras noticias que nos indican que el universo de la serie está muy vivo. Y cuando decimos "universo" no lo decimos solamente por la serie original (guiño, guiño).

'Separación' ya es de Apple TV y eso significa... {"videoId":"x8rxwpd","autoplay":true,"title":"Separación — Tráiler oficial | Apple TV+", "tag":"separacion", "duration":"97"}

Sí, has leído bien. 'Separación' es de Apple TV y desde hace muy poco. Quizás te extrañe porque, tal día como hoy, el 18 de febrero de 2022, la serie se estrenaba con sus dos primeros episodios íntegros en Apple TV+ (de aquellas aún había un plus en el nombre de la plataforma). Y dado que no se ha emitido en ningún sitio más, era de intuir que era propiedad de Apple. Pero no.

Apple TV contaba con los derechos de emisión, pero la propiedad de la serie seguía en manos del estudio independiente Fifth Season, que llevaba la producción y asumía los enormes costes de rodaje. Fue finalmente Apple la que decidió comprar la serie completa por unos 70 millones de dólares, tomando el control total.

En Applesfera 'Pluribus', segunda temporada - Todo lo que sabemos de los nuevos capítulos y fechas de la serie de Apple TV

Esto, de acuerdo a las filtraciones, significa varias cosas:

  • Tercera temporada: se confirmó que la tercera temporada comenzaría a rodarse en abril de este año, no finalizando su completa producción hasta diciembre.
  • Cuarta temporada: no está confirmada oficialmente y tampoco se saben plazos, pero fuentes de la producción ya han hablado de que la serie tiene un arco argumental como para cuatro temporadas. Y probablemente, ni una más.
  • Posibles spin-off: cuando Deadline confirmó la compra por parte de Apple TV, también habló de "expandir el universo" de la serie, lo que invita a pensar que una vez que acabe la serie original podrían surgir nuevas series relacionadas. Aquí, las posibilidades son amplias (precuelas, nuevas historias alguno de los personajes, nuevos personajes en la misma línea temporal...).
La mala noticia: los tiempos

La segunda temporada de 'Separación' se estrenó 1.014 días después del final de la primera. Fueron casi tres años de espera que se elevaron por una serie de condicionantes que retrasaron el rodaje en múltiples ocasiones. Desde una huelga de guionistas de Hollywood que duró casi siete meses hasta obstáculos internos de la propia productora de la serie.

Con la tercera temporada no parece que vaya a haber tanta demora, pero sí llegará más tarde de lo que a muchos nos gustaría. Y es que, en el mejor de los casos, se estrenaría a mediados de 2027. Es decir, dos años después del final de la segunda. Y veremos qué pasa con la cuarta...

En Applesfera 'Ted Lasso', temporada 4: capítulos, personajes y todo lo que sabemos del regreso de la serie a Apple TV

Producir una serie no es tarea sencilla y también responde a estrategias comerciales de Apple TV, dado que suelen medir al dedillo la fecha en la que estrenar según qué contenidos. Pero no por ello deja de resultar sorprendente como una serie que había sido ya renovada antes incluso de emitir su segunda temporada, tardará más de un año en iniciar su producción.

El caso es que, con más o menos años encima, 'Separación' está más viva que nunca. Y eso debe ser motivo de alegría para una serie que terminó de explotar con su segunda temporada, atesorando numerosos premios y con unas críticas muy positivas que la elevan en todos los rankings.

Imágenes y vídeo | Apple TV

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En Applesfera | 'Silo', tercera temporada - Todo lo que sabemos de los nuevos episodios de la serie de Rebecca Ferguson en Apple TV

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"Estamos muy entusiasmados". Mientras seguimos esperando la nueva Siri, se filtra otro futuro de Apple en IA: gafas, pines y AirPods

Actualidad en Applesfera - Mié, 18/02/2026 - 09:00

A medida que se filtran retrasos internos en el lanzamiento de la nueva Siri, pese a que Apple siga manteniendo que llegará este año, nuevas filtraciones señalan desarrollos paralelos centrados en el hardware. Hardware con IA, eso sí. Lo último viene de Mark Gurman, quien avanza tres productos con los que Apple pretende entrar en ese sector, aunque siempre ligados al iPhone.

De hecho, Gurman afirma que esta idea ha sido ya comunicada por el mismísimo Tim Cook, quien en una reunión con todos los empleados ya dejó caer la estrategia de lanzamientos, afirmando estar "muy entusiasmados" con ello.

Primer paso, unas gafas inteligentes {"videoId":"x9giiik","autoplay":true,"title":"Grabo el evento más importante del año SOLO con las RAYBAN META | Mi experiencia", "tag":"webedia-prod", "duration":"843"}

Si atendemos a esta y otras filtraciones anteriores, estamos cada vez más cerca de conocer las gafas de Apple. Es un secreto tan poco secreto que incluso la competencia ha empezado a mover ficha, conscientes de que la entrada de Apple en este mercado podría darle una nueva dimensión al producto.

Gurman explica que durante el proceso de desarrollo, los primeros prototipos se parecían algo al Apple Vision Pro en cuanto a alimentación, dado que estaban conectadas por cable a una batería externa. Por suerte, dice que ya tienen prototipos en los que todo el hardware, incluyendo la batería, están integrados en la montura de las gafas.

En Applesfera Las primeras filtraciones de iOS 27 sirven para calmar la polémica "de siempre": la batería del iPhone

Se dice que tendrán dos sensores de cámara para imágenes de alta resolución y otra para el análisis computacional. La idea final sería similar a la de las Ray-Ban Meta, con un asistente de IA siempre disponible, capaz de analizar todo el entorno en tiempo real y ofrecer respuestas. 

Esto es algo que, en realidad, ya existe dentro de Apple con Visual Intelligence, herramienta disponible en los iPhone 15 Pro y otros modelos posteriores y que, pese a no protagonizar grandes titulares, funciona realmente bien.

También sabemos que Apple planea varios tipos de gafas. Unas como las que describimos similares a las de Meta y que llegarían en 2027 y otros modelos más avanzados con pantalla. Todo con la predecible idea de acabar teniendo las mismas funciones de Vision Pro en unas gafas corrientes, algo que en cualquier caso parece lejano por ser imposible de realizar a efectos tecnológicos en este momento.

¿Alguien ha dicho un pin? Humane AI Pin

Es saberse que Apple prepara un pin con IA y entrarnos sudores fríos recordando el malogrado Humane AI Pin, dispositivo creado por exempleados de Apple y que prometía destronar al iPhone y que acabó fracasando estrepitosamente. Tanto que ya ha roto con las expectativas generales ante cualquier nuevo cacharro con IA.

Y saber que Apple prepara algo así se antoja extraño, aunque ya se viene anticipando desde hace semanas. Pero Gurman explica que el pin de Apple tendría un enfoque completamente distinto. Como bien ha analizado nuestro compañero Javier Lacort, no pretenden que este dispositivo sea independiente del iPhone, sino un complemento del mismo.

Apple pretende darle otro enfoque completamente distinto al de Humane

Se trataría de una cámara siempre encendida y con un micrófono y altavoz para comunicarnos con Siri, pero ejecutándose todo en el iPhone. Es decir, que si Siri fuese una persona, su cerebro sería el del iPhone, mientras que sus ojos y oídos estarían en el pin, aunque no quizás su boca, ya que existe debate interno acerca de si incluir altavoz. Lo que parece claro es que no habrá proyector de ningún tipo como sí había en el gadget de Humane.

De aquí es de esperar funciones similares a las de las gafas, con un accesorio capaz de analizar el entorno y arrojarnos respuestas con la tecnología de Visual Intelligence. Eso sí, no se atreve a dar una fecha tentativa de lanzamiento, dado que tampoco se sabe en qué punto exacto está su desarrollo.

También habrá AirPods con cámaras

En el informe de Gurman también se citan los ya filtrados AirPods con cámaras y que, como ya venimos avisando, no servirán para hacer fotos. Serían en realidad cámaras infrarrojas cuyas imágenes no se guardarían, sino que se analizarían en tiempo real para aportar funciones útiles al usuario.

Patente de Apple que revelan auriculares con capacidad para detectar gestos gracias a cámaras infrarrojas

Lo más obvio es el control por gestos o la posibilidad de tener un mejor audio adaptativo, ya que los auriculares serían capaces de ver la escena en la que nos encontramos y en función de ello regular la cancelación de ruido. Pero no sería todo.

Ahora bien, esto podría abrir las puertas a que fuese otro complemento de IA más, siendo el tercero en discordia en aportar unos ojos a Siri. Aunque quizás esta parte está algo más verde, pues de primeras parece algo menos útil en esos escenarios por la posición en las que los llevamos, orientados hacia los laterales y no tanto hacia el frente.

Estos AirPods sí parecen algo más inminentes. Ming-Chi Kuo, otro conocido filtrador, también lleva meses hablando de ellos y se esperaba incluso que esta tecnología estuviese ya en los AirPods Pro 3. De hecho, que aquellos bajasen de precio puede interpretarse como una señal de que este modelo con cámara se lanzará como una versión avanzada de los 'Pro 3'.

Pies de plomo Apple Car como ejemplo de proyectos extraoficiales que fueron cancelados (Imagen conceptual de Vanarama)

Es la expresión que se suele usar cuando nos referimos a tener prudencia con algo y, en este caso, con las informaciones. No porque no sean fiables, dado que ya llevamos tiempo viendo filtraciones similares, sino porque todo se puede truncar si aparece cualquier problema en el desarrollo o simplemente Apple cambia de opinión.

A diferencia de lo que ocurre con la nueva Siri, la cual sí fue anunciada a bombo y platillo y Apple tiene la obligación moral de lanzarla, estos son proyectos extraoficiales. Es decir, que sabemos que están llevándose a cabo, pero que al no haberse anunciado oficialmente, pueden sufrir cambios e incluso cancelarse en cualquier momento sin necesidad de dar explicaciones públicas.

En Applesfera Hay cables con un cilindro al lado del conector. Los de Apple no y tiene una explicación muy sencilla

No hay más que recordar el caso del Apple Car, el cual supimos que comenzó su desarrollo en 2014, que iba a ser muy potente y que llevó a Apple a invertir cerca de 10.000 millones de dólares. Y todo para que diez años después, en enero de 2024, se conociese su cancelación

Así que cualquier cosa puede ocurrir con estas tres nuevas gamas de producto. No obstante, dada la altísima expectativa de Apple con la IA y sus escasos pasos dados hasta ahora, sería raro que no viésemos un hardware dedicado. La clave estará en ofrecer algo lo suficientemente diferencial de la competencia para no pensar que estamos ante "más de lo mismo".

Imagen de portada | Montaje con fotografía de Apple

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Tráiler de Piece By Piece

Actualidad en 3DJuegos - Mar, 17/02/2026 - 19:31
Trailer promocional de Piece by Piece

Tráiler de Ys X: Proud Nordics

Actualidad en 3DJuegos - Mar, 17/02/2026 - 19:19
Trailer promocional de Ys X: Proud Nordics

Hay quien se ha decepcionado al ver las mesas de trabajo reales en Apple. Spoiler: son oficinas, no platós de anuncios

Actualidad en Applesfera - Mar, 17/02/2026 - 19:00

Una foto comparando las oficinas de Apple con sus vídeos de marketing se ha vuelto viral esta semana en X. A la izquierda, la imagen que todos conocemos: una mesa de trabajo vista desde arriba, con materiales físicos organizados, colores vibrantes y una estética que parece sacada de una revista de diseño. 

A la derecha, la realidad: una oficina corporativa con escritorios de madera, monitores múltiples, cables a la vista y sillas de oficina estándar. El contraste ha generado miles de reacciones, muchas de ellas son decepciones. Pero como suele pasar en redes sociales, la historia tiene más matices de los que parece.

Comparando peras con manzanas

La foto "decepcionante" la compartió un ex-empleado de Apple llamado heypollack en Threads, que trabajó en la compañía hasta 2022. La imagen es de su antiguo escritorio y, según él mismo aclara, fue tomada en 2020. Se está comparando con el vídeo introductorio de iOS 26 en una keynote de Apple. Es decir, estamos confrontando una foto de hace seis años con material de marketing grabado en 2026.

Pero hay más. El empleado trabajaba en UX (diseño de experiencia de usuario), no en el estudio de diseño industrial que Apple suele mostrar en sus keynotes. Su trabajo consistía en diseñar aplicaciones y sistemas, no en esculpir carcasas de iPhone o crear wallpapers con materiales físicos. Como él mismo dice en su bio de Threads, probablemente estemos usando alguna de las apps en las que participó durante su etapa en Apple y Google.

Oficina de Apple en One Infinite Loop

Y otro detalle importante: la oficina no está en el Apple Park. La foto fue tomada en Infinite Loop, el antiguo campus de Apple en Cupertino, que según el propio heypollack era "deprimente como el infierno" en términos de decoración, aunque amaba su trabajo y su equipo.

{"videoId":"x8y2seu","autoplay":true,"title":"Steve Jobs Theatre", "tag":"", "duration":"59"} ¿Dónde están los monitores de Apple?

Uno de los comentarios más repetidos en redes es la indignación por ver monitores LG en lugar de pantallas Apple. "¿Cómo puede ser que Apple no use sus propios monitores en el estudio de diseño?". La respuesta es más simple de lo que parece: porque no existían.

La foto es de 2020. El Studio Display, el monitor actual de Apple, se lanzó en marzo de 2022. Antes de eso, Apple no tenía monitores propios en su catálogo desde que discontinuara el Thunderbolt Display. De hecho, durante años Apple vendía oficialmente en sus tiendas las LG UltraFine 5K, precisamente el modelo que aparece en la foto. Eran monitores carísimos (1.399 euros) y representaban lo mejor disponible en ese momento para trabajar con Mac. No es que Apple no usara sus productos. Es que sus productos no existían todavía.

Monitor LG Ultra Fine 5K Marketing vs realidad corporativa

Los vídeos de las keynotes de Apple son, efectivamente, marketing. Y el marketing no documenta la realidad, sino que construye una narrativa. Algunas de esas escenas están preparadas específicamente para ser grabadas, con atrezo y una estética cuidada al milímetro.

Una de las salas de reuniones del Apple Park

Pero eso no significa que todo sea falso. El Apple Park existe, es espectacular, y tiene zonas realmente impresionantes. Nuestro compañero Pedro Aznar ha tenido la suerte de visitarlo en varias ocasiones y puede confirmarlo: hay elementos de diseño extraordinarios. Iconos personalizados de las papeleras (diseñados con la fuente San Francisco) hasta salas de reuniones con vistas panorámicas. De hecho, Ben Stiller, director de Separación, ha comentado que se inspiró en algunas salas de reuniones del Apple Park para diseñar escenarios de la serie. Apple se toma el minimalismo muy en serio, a veces hasta el extremo.

Equipo de diseño estudiando tipografías para iOS 26

Pero dentro de ese edificio circular hay miles de personas trabajando. Y la mayoría lo hace en escritorios con ordenadores, cables, teclados y ratones. Como en cualquier oficina del mundo.

Apple es extremadamente escrupulosa con las fotos del interior de sus oficinas. Apenas circulan imágenes de empleados trabajando, lo que hace que cuando alguien comparte una (como en este caso), el contraste con el marketing sea todavía más llamativo. Las keynotes grabadas nos han permitido ver más que nunca cómo son algunos espacios del Apple Park, pero siguen siendo vistazos controlados y parciales.

Equipo de diseño en una reunión del Apple Park Una oficina, al fin y al cabo

La foto viral muestra una oficina con escritorios de madera clara, monitores de gama alta, un Magic Keyboard, vistas a los alrededores de Infinite Loop y, según el propio heypollack, compañeros de fondo yendo a por café. Es una oficina. Ni más ni menos.

El propio ex-empleado lo resumió bien en otro comentario: "El trabajo que haces y la gente con la que trabajas son mucho más emocionantes que la decoración de la oficina. Sí, esto parece sin alma, pero disfruté de mi tiempo allí por otras razones".

Apple vende aspiración en sus vídeos, pero sus empleados trabajan en oficinas. Con buenos materiales, buenas herramientas y (en algunos casos) buenas vistas. Pero oficinas al fin y al cabo.

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Tráiler gameplay de FPS Quest

Actualidad en 3DJuegos - Mar, 17/02/2026 - 18:32
Trailer promocional de FPS Quest

Primer avance en live-action de Layers of Fear 3

Actualidad en 3DJuegos - Mar, 17/02/2026 - 18:22
Trailer promocional de Layers of Fear 3 (nombre temporal)

Hay cables con un cilindro al lado del conector. Los de Apple no y tiene una explicación muy sencilla

Actualidad en Applesfera - Mar, 17/02/2026 - 17:30

Casi seguro que en alguna ocasión te has encontrado (e incluso tienes en algún cajón) un cable con un cilindro en uno de sus extremos e incluso en los dos. Y como ya imaginarás, no es un elemento decorativo, aunque tampoco sirve para mejorar su velocidad de carga o transferencia.

Ese cilindro, que curiosamente no tienen los cables originales de Apple, sirve para proteger no solo los dispositivos conectados, sino también los que hay cerca. Dentro se "esconde" un filtro vital para evitar interferencias.

La utilidad real del cilindro de los cables

Ese peculiar "bulto" que tienen algunos cables cerca de su extrema no es pura decoración. Es en realidad un núcleo o filtro de ferrita, más conocido como EMI por sus siglas en inglés. Lo de ferrita es por el material del que se componen.

Se trata de un material cerámico con propiedas magnéticas que es capaz de absorber y disipar las señales indeseadas de alta frecuencia. Caundo un cable transmite datos, puede llegar a actuar como una antena, dado que no solo transmite la señal que queremos, sino que puede llegar a captar el ruido electromagnético de alrededor.

En Applesfera Que el cargador del iPhone esté negro no es buena señal. Y se debe a que no siempre cargamos "bien" el móvil

Pues bien, ese ruido, que en realidad es una interferencia electromagnética, puede afectar tanto a los dispositivos que estén conectados al cable como a otros equipos cercanos si no se controla. Y es ahí donde entra el filtro que está dentro del cilindro, el cual actúa como una barrera pasiva que atenúa esas interferencias.

Lo que no hace ese filtro es mejorar la velocidad de carga, ni protegerlo de sobretensiones. No al menos de forma directa. Su misión es la de garantizar que la señal eléctrica y de los datos sea mucho más limpia y estable.

¿Y por qué Apple no lo tiene?

Si miramos los cables oficiales que vende Apple, ya sean los de Lightning o los de USB-C, podemos ver que no traen consigo ese cilindro. Pero no significa que Apple ignore ese problema de las interferencias y tampoco que no tenga filtros. Lo traen, pero lo resuelven de otro modo.

La mayoría de los adaptadores de corriente de Apple (o los de terceros con certificación) traen consigo fuentes de alimentación conmutadas. Estas generan mucha menos interferencias de alta frecuencia, reduciendo así la necesidad de que el cable deba llevar un filtro. Y también internamente integran los filtros EMI.

En general, cada vez hay más fabricantes integrando los filtros en el interior sin ningún cilindro visible

Además, Apple diseña sus cables con un material que ya permite mitigar las interferencias sin tener que añadir ninguna pieza visible. El cable, el conector, el adaptador de corriente y los propios iPhone, Mac y resto de dispositivos ya trabajan en conjunto para cumplir con las certificaciones de compatibilidad electromagnética.

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Apple tiene también una alta exigencia con terceros para otorgarles certificaciones MFi (Made for iPhone), un sello de garantía que indica que los cables y adaptadores de corriente han sido diseñados siguiendo sus especificaciones técnicas y cumpliendo con los requisitos de seguridad. Por eso, es importante que a la hora de comprar uno que no sea de la marca, nos aseguremos de que lo traen.

En caso de comprar un cable sin certificaciones, corremos el riesgo de tener interferencias, inestabilidad en la carga, menor velocidad de transferencia de datos, sobrecalentamiento e incluso daños a largo plazo en el dispositivo.

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La salud de batería del Mac lo agradecerá: macOS 26.4 estrena una función que llevábamos años viendo en iOS

Actualidad en Applesfera - Mar, 17/02/2026 - 16:00

Con la llegada de iOS 26.4 en beta, Apple también lanzó las primeras versiones de prueba de macOS 26.4, iPadOS 26.4 y el resto de sistemas operativos. Entre las novedades de macOS 26.4 hay una función que llevaba años esperando: el límite de carga de batería. Desde que Apple lo estrenó en el iPhone 15 en 2023, muchos usuarios de Mac pedíamos lo mismo. Después de todo, si hay un dispositivo que pasa más tiempo enchufado a la corriente que un iPhone, es un MacBook conectado permanentemente en un escritorio.

A partir de macOS 26.4 (en beta o cuando llegue la versión final en abril) se podrá elegir que el Mac nunca cargue más allá de un porcentaje. No hasta el 100%, sino hasta el 80%, 85%, 90%, 95% o el máximo completo.

La diferencia con "Carga optimizada de batería"

macOS cuenta desde hace tiempo con "Carga optimizada de batería", una opción que aprende tus rutinas de uso y retrasa la carga completa hasta justo antes de que vayas a desconectar el Mac. El sistema analiza tus patrones y decide cuándo cargar al máximo.

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El nuevo límite de carga funciona de forma distinta: tú decides el porcentaje máximo y el Mac lo respeta siempre. Si eliges 80%, se queda ahí. Sin algoritmos de aprendizaje ni predicciones. Control directo sobre la carga máxima.

Mantener una batería de litio constantemente al 100% acelera su degradación. Si usas tu MacBook siempre conectado en un escritorio, como hago yo, la batería está perpetuamente cargada al máximo. Con el tiempo, eso reduce su capacidad y vida útil.

Dónde encontrarás el límite de carga

Cuando macOS 26.4 actualización llegue a tu Mac en abril, el proceso para configurarlo será:

  • Ir a Ajustes del Sistema
  • Entrar en la sección Batería
  • Hacer clic en el icono "i" junto a "Cargando"
  • Activa "Límite de carga"
  • Mueve el slider al porcentaje que prefieras (80%-100%)

Una vez configurado, tu Mac dejará de cargar cuando alcance ese límite. Apple advierte que ocasionalmente el sistema cargará hasta el 100% para calibrar las estimaciones de batería, pero son casos puntuales.

Apple ha lanzado macOS 26.4 Beta 1 para desarrolladores. La beta pública debería estar disponible entre unos días y una semana, y la versión final llegaría a finales de marzo o primeras semanas de abril de 2026.

Si eres desarrollador y quieres probar el límite de carga ahora, puedes descargar la beta:

  • Entra en developer.apple.com e inicia sesión en "Account"
  • Ve a Ajustes del Sistema > General > Actualización de software
  • Selecciona "Actualizaciones beta" y elige la versión de desarrollador de macOS 26
  • Descarga e instala macOS 26.4 Beta

Eso sí, recuerda que las betas pueden tener errores y comportamientos inesperados. Si usas tu Mac siempre conectado en un escritorio, activar el límite al 80% podría alargar la vida útil de la batería. Y eso siempre es algo de agradecer.

En Applesfera | Nuevo macOS 27 - Todo lo que creemos saber sobre él

En Applesfera | Cómo instalar una beta de iOS 26.4 en el iPhone: paso a paso para hacerlo de una manera segura y oficial

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Cómo compartir álbumes privados fácilmente y sin perder calidad

Actualidad en Androidsis - Mar, 17/02/2026 - 14:24

Guardar y compartir álbumes privados fácilmente ya no es cosa de expertos: hoy en día tienes apps, nubes y servicios especializados que te permiten mantener tus recuerdos a salvo, organizados y solo al alcance de quien tú quieras. La clave está en elegir bien la plataforma y saber cómo configurarla para no perder calidad ni poner en riesgo tu privacidad.

En esta guía vas a encontrar una explicación muy completa sobre cómo crear, compartir y gestionar álbumes privados con distintas herramientas: desde Google Fotos y la galería de tu móvil hasta servicios en la nube, redes sociales, apps especializadas para bodas y opciones para grandes grupos. Todo explicado en lenguaje claro, sin rodeos, y con consejos prácticos para que no se te escape ninguna foto.

Guardar y descargar fotos compartidas sin perder el control

Cuando alguien te envía una foto o un vídeo a través de una plataforma como Google Fotos, es importante entender que al guardarlo en tu biblioteca creas una copia independiente. Eso significa que, si la persona que compartió la foto original la edita después (aplica filtros, recorta, borra elementos, etc.), esos cambios no se reflejan en la copia que tú guardaste, porque ya es un archivo separado en tu cuenta.

Estas fotos y vídeos que pasas a tu biblioteca sí ocupan espacio de tu cuota de almacenamiento en la nube, salvo algunas excepciones concretas como ciertas copias virtuales ligadas a funciones de colaboración (por ejemplo, la función de Compartir con colaborador de Google Fotos, donde hay comportamiento especial a nivel de almacenamiento). Es importante tenerlo presente si usas planes gratuitos y andas justo de espacio.

Si quieres ver esas fotos o vídeos compartidos en la galería nativa de tu móvil (la app de Fotos o Galería del dispositivo), normalmente tendrás que descargarlos primero de la nube al almacenamiento interno o a la tarjeta SD. Cada app tiene su menú, pero casi siempre encontrarás una opción tipo “Descargar” o “Guardar en el dispositivo” en el menú de la foto o del álbum.

Cuando las imágenes te llegan en conversaciones dentro de aplicaciones como Google Fotos o servicios similares, puedes guardar solo los elementos que te interesen. En una conversación concreta, basta con desplazarte hasta la foto o el vídeo que quieras, y usar el botón de Guardar situado justo debajo de ese contenido para que pase a tu propia biblioteca.

Dentro de un álbum compartido, normalmente podrás hacer varias cosas muy útiles: por un lado, guardar una foto o vídeo concreto en tu biblioteca abriéndolo y pulsando en Guardar; por otro, guardar de golpe todas las fotos y vídeos de ese álbum con un botón tipo “Guardar todo” o similar situado en la parte superior; y además, en algunas apps, marcar ese álbum para que aparezca también en tu pestaña de Álbumes (sin duplicar el contenido en tu biblioteca, solo como acceso directo).

Conviene tener clara una matización: cuando decides “mostrar un álbum compartido en Álbumes” (o una opción equivalente), lo que estás haciendo es añadir un enlace o copia virtual del álbum en esa pestaña, pero los elementos que contiene no se copian automáticamente a tu biblioteca personal. Es muy práctico para tenerlo localizado sin llenar tu espacio con duplicados.

Cómo compartir álbumes privados desde el móvil y el ordenador

Si lo que quieres es compartir tus fotos de forma privada y rápida, hay varios métodos que funcionan muy bien tanto desde móvil como desde ordenador. No hace falta complicarse con tutoriales eternos: basta con conocer las opciones más sencillas y elegir la que mejor se adapte a tu situación (pocas fotos, cientos de imágenes, compartir en familia, usar un servicio de bodas, etc.).

Uno de los métodos más cómodos es enviar imágenes por aplicaciones de mensajería, pero conviene saber que no todas tratan igual la calidad de las fotos. Telegram, por ejemplo, permite mandar fotografías y vídeos sin compresión, es decir, sin que se reduzca su resolución o peso de forma agresiva, mientras que otras apps tienden a comprimir bastante para ahorrar datos y espacio.

En Telegram, si quieres mantener la calidad original, puedes optar por la función de “enviar como archivo” (o elegir explícitamente “sin compresión” en la app móvil). En vez de mandarla como foto “normal”, la imagen se envía como archivo adjunto, conservando su tamaño y calidad, a cambio de consumir más datos y tardar algo más en subir y descargar.

Eso no significa que no puedas usar WhatsApp u otras apps de mensajería para compartir álbumes privados, pero sí debes ser consciente de que la mayoría comprime automáticamente las fotos y vídeos. Si la calidad máxima es una prioridad (por ejemplo, para un álbum de viaje o de boda), lo ideal es combinar mensajería para avisar y coordinar con el uso de una plataforma de almacenamiento en la nube o una app dedicada.

En el ordenador, la mecánica suele ser igual de sencilla: arrastras las fotos a la conversación o al chat, o pulsas en el icono de adjuntar archivo. Pero si te preocupa la calidad, busca siempre la opción que envíe el archivo original, no la versión optimizada para previsualización.

Usar almacenamiento en la nube para compartir álbumes privados

Los servicios de almacenamiento en la nube como Google Drive, iCloud, OneDrive y otros similares son una de las maneras más flexibles de compartir álbumes privados. La idea es simple: subes las fotos o vídeos, los organizas en una carpeta o álbum y generas un enlace para compartir con las personas que tú elijas.

En la mayoría de estas plataformas puedes configurar permisos muy concretos: acceso solo para personas específicas (introduciendo sus correos electrónicos), enlaces restringidos a usuarios con cuenta en el servicio o enlaces abiertos para cualquiera que tenga la URL (menos privado, pero muy cómodo para grupos grandes). También es posible dar permisos solo de visualización o permitir que otros suban y editen archivos.

El proceso suele ser parecido en casi todas las nubes: seleccionas la carpeta o las fotos, haces clic derecho (en ordenador) o mantienes pulsado (en móvil) y aparece un menú contextual con la opción de “Compartir” o “Obtener enlace”. Desde ahí ajustas si quieres que sea privado, limitado a personas invitadas o accesible con un simple link.

Una ventaja clave de estas soluciones en la nube es que muchas ofrecen gran capacidad de almacenamiento e incluso planes con espacio prácticamente ilimitado. Eso las hace perfectas para reunir todas las fotos de un gran evento (boda, viaje en grupo, reunión familiar) sin preocuparte tanto por los límites.

Además, permiten acceder a tus imágenes desde cualquier dispositivo con conexión a Internet: móvil, tableta u ordenador. Da igual dónde estés; mientras tengas tus credenciales, tus fotos están a un par de clics. Y la mayoría ya incluye funciones de colaboración, como álbumes compartidos donde otros pueden subir sus propias fotos al mismo espacio.

Google Fotos: gestionar, compartir y crear álbumes privados

Google Fotos se ha convertido en una de las aplicaciones más completas para organizar, hacer copia de seguridad y compartir fotos y vídeos tanto de forma pública como privada. Además de almacenar en la nube, también sirve para gestionar las imágenes que tienes guardadas localmente en el teléfono.

Uno de sus puntos fuertes es que permite crear álbumes y compartirlos de forma privada con contactos concretos. El proceso es muy directo: seleccionas las fotos que quieres compartir, creas un álbum, entras en él y utilizas la opción de Compartir. Después eliges a qué contactos (por correo, número de teléfono o enlace) quieres dar acceso.

Cuando compartes un álbum privado, puedes decidir si los invitados solo pueden ver el contenido o también añadir sus propias fotos y vídeos. Así se convierte en un álbum colaborativo perfecto para eventos en grupo, donde cada persona sube sus imágenes y todos ven el conjunto.

En cuanto al espacio, Google Fotos ofrece distintas opciones de calidad. Si aceptas cierta compresión “inteligente” de las imágenes, puedes guardar una gran cantidad de contenido sin agotar tan rápido tu cuota. Aun así, para quienes necesiten el archivo en su calidad original, están los planes de pago con almacenamiento extra y sin compresión.

Otra función destacable es la posibilidad de guardar en tu biblioteca personal las fotos que alguien haya compartido contigo. De esta forma pasan a estar bajo tu propio control, aunque, como ya se mencionaba antes, cualquier edición posterior de la foto original no afectará a la copia que tú guardaste.

AirDrop y Nearby Share: compartir en privado con dispositivos cercanos

Si lo que buscas es una manera rápida y directa de compartir fotos y vídeos con personas que tienes al lado, sin subir nada a la nube, las tecnologías tipo AirDrop (Apple) y Nearby Share (Android) son una auténtica salvación.

En el ecosistema Apple, AirDrop te permite enviar archivos de un iPhone a otro iPhone, iPad o Mac de forma inalámbrica, usando una combinación de Bluetooth y WiFi. Para compartir un álbum o una selección de fotos, solo tienes que ir al menú de compartir del móvil, elegir AirDrop y seleccionar el dispositivo de la persona destinataria. Llegará directamente a su galería, sin intermediarios y manteniendo la calidad original.

En Android, Nearby Share funciona con una filosofía muy similar: desde el explorador de archivos o la app de fotos, tocas en Compartir y eliges la opción de “Nearby” o “Compartir con dispositivos cercanos”. El sistema activa temporalmente WiFi y Bluetooth, detecta los móviles cercanos compatibles y te deja enviarles archivos sin necesidad de instalar apps adicionales.

La limitación de estos métodos es que son propietarios de cada ecosistema: AirDrop solo sirve entre dispositivos Apple y Nearby Share, entre Android (y en algunos casos Chromebooks). No podrás utilizarlos para mezclar iOS y Android, pero dentro de cada plataforma son de las maneras más seguras y rápidas de pasar álbumes en privado.

Este tipo de envío directo resulta ideal para intercambiar muchas fotos tras una cena, un partido o una escapada, sin involucrar redes sociales ni servicios de terceros y sin que las imágenes pierdan calidad por culpa de la compresión.

Compartir fotos de grandes eventos y álbumes colaborativos

Cuando se trata de bodas, reuniones familiares, viajes en grupo o actividades escolares, lo habitual es que mucha gente haga fotos y vídeos al mismo tiempo. Si cada uno se queda con su material en el móvil, al final es imposible tener una visión completa del evento, por eso compensa plantear un sistema para recopilarlo todo en un solo álbum colaborativo.

La solución ideal combina facilidad de uso y buena organización: los invitados deberían poder subir sus fotos sin líos, y los anfitriones necesitan herramientas para ordenar, filtrar y descargar el resultado final cómodamente. Con un método bien montado, ninguna foto importante se pierde, y todos pueden revivir el evento desde distintos ángulos.

Las plataformas en la nube de las que hemos hablado ya ofrecen funciones de álbum compartido, pero además existen servicios especializados para eventos, especialmente populares en el mundo de las bodas. Estos servicios suelen ofrecer enlaces o códigos QR que los invitados escanean con su móvil para subir fotos directamente a un álbum común.

Otra idea que se sigue usando en eventos es repartir cámaras desechables o instantáneas para conseguir fotos espontáneas desde el punto de vista de los invitados. Después, al digitalizar ese material, también se puede integrar en un álbum privado online para compartirlo con todos.

Sea cual sea el método, es vital explicar bien a los asistentes, antes y durante el evento, cómo deben subir las fotos (en qué enlace, qué código usar, qué app instalar si hace falta), porque esa comunicación clara marca la diferencia entre conseguir cientos de buenas fotos o acabar con cuatro imágenes sueltas mal compartidas.

Plataformas en la nube y redes sociales: ventajas e inconvenientes

Las plataformas en la nube ya hemos visto que son muy cómodas para almacenar grandes colecciones de fotos y compartirlas con permisos controlados. Permiten subir desde cualquier dispositivo, invitar a otros a colaborar y acceder al contenido desde donde quieras. Además, muchas tienen búsqueda avanzada, reconocimiento de caras, clasificación por fechas y álbumes inteligentes.

Por otro lado, las redes sociales como Facebook, Instagram o incluso Google Photos en su vertiente social también son muy utilizadas para compartir fotos de eventos con grupos grandes. Puedes crear grupos privados, eventos o álbumes visibles solo para miembros invitados, donde cada persona sube sus fotos y el resto comenta, da “me gusta” y etiqueta a los asistentes.

La gran ventaja de estas redes es su accesibilidad: casi todo el mundo ya tiene cuenta, por lo que no hay que explicarles cómo entrar. Además, permiten compartir en tiempo real: las fotos se suben durante el propio evento y se pueden ver y comentar al momento.

El gran pero está en la privacidad y en la calidad de imagen: muchas redes comprimen las fotos para ahorrar espacio y datos, y no son el lugar ideal si buscas mantener las imágenes en máxima calidad o controlar estrictamente quién puede descargarlas o reenviarlas. Además, una vez algo está subido a redes sociales, resulta más complicado controlar su difusión.

Una estrategia que funciona bien es usar estas plataformas sociales como escaparate o resumen, mientras que las fotos en calidad máxima y los álbumes privados se gestionan en una nube o servicio especializado. Así separas la parte social de la parte de archivo y preservación a largo plazo.

Privacidad y seguridad al compartir álbumes privados

Cuando compartes álbumes privados, especialmente con muchas personas, la privacidad debe ser una prioridad. No se trata solo de que no se filtre una foto comprometida, sino de proteger los datos personales y la ubicación que a veces se queda incrustada en los metadatos de las imágenes.

Una primera capa de protección es usar álbumes protegidos con contraseña o enlaces solo por invitación, de modo que solo puedan acceder las personas a las que tú les des la clave o el enlace. Muchas plataformas permiten además habilitar autenticación en dos pasos para las cuentas, lo que dificulta accesos no autorizados.

Si quieres ir un paso más allá, conviene optar por servicios que ofrezcan cifrado robusto y controles de acceso granulares. Algunas plataformas incluso hablan de cifrado de extremo a extremo, aunque en el ámbito de las fotos compartidas en grupo no es tan habitual como en la mensajería.

También es buena idea revisar si las fotos que subes incluyen datos de geolocalización en los metadatos EXIF. En según qué contextos puede no importarte, pero si compartes fotos de casa, de tu colegio o de niños, quizá prefieras desactivar el guardado de ubicación en la cámara o borrar esa información antes de compartir.

Y algo que pocas veces se hace pero es muy recomendable: habla con tu grupo (familia, amigos, invitados) sobre qué se puede compartir fuera del álbum privado y qué no. Acordar unas reglas básicas evita malentendidos y garantiza que todos estén cómodos con la forma en que se usan y redistribuyen las imágenes.

Calidad de imagen al compartir: evitar fotos borrosas y pixeladas

Si te preocupa que tus recuerdos se vean bien dentro de unos años, debes prestar atención a la calidad de las fotos y vídeos que compartes. Muchos servicios reducen la resolución o aplican compresión agresiva por defecto, y si encadenas varias subidas y descargas, el resultado puede ser muy pobre.

Lo ideal es usar plataformas que te permitan subir las fotos en su calidad original completa. A veces esto implica consumir más espacio de almacenamiento y más datos, pero a cambio conservas todos los detalles. Para fotos de boda, viajes importantes o momentos irrepetibles, suele merecer mucho la pena.

Si el espacio es un problema, existen herramientas que comprimen sin destruir la imagen, empleando algoritmos más eficientes que los típicos de las redes sociales. Puedes reducir algo el tamaño de archivo sin que la foto acabe llena de artefactos o con aspecto borroso.

Otro consejo práctico es recordar a todos los participantes de un álbum colaborativo que suban las fotos originales que salen de la cámara del móvil, no capturas de pantalla ni imágenes reenviadas cien veces por mensajería. Cada reenvío y compresión sucesiva degrada la calidad.

Ten en cuenta también que los vídeos en alta resolución (Full HD, 4K) ocupan mucho más espacio y pueden tardar en subirse o descargarse, así que conviene tener una buena conexión WiFi cuando vayas a gestionar grandes álbumes privados con mucho contenido de vídeo.

Elegir la mejor plataforma según tus necesidades

Con tantas aplicaciones, nubes y servicios enfocados a fotos, es normal sentirse un poco perdido. Para elegir la plataforma adecuada para compartir álbumes privados fácilmente con tu grupo, conviene que tengas claras unas cuantas prioridades.

En primer lugar, valora la facilidad de uso para todos los participantes. De poco sirve una solución muy técnica si tus padres, tus amigos o tus invitados no saben ni por dónde empezar. Cuanto más intuitiva sea la interfaz y más sencillo sea subir fotos o ver el álbum, mejor.

En segundo lugar, revisa la capacidad de almacenamiento y las limitaciones del plan gratuito y de los planes de pago. Si vas a manejar cientos o miles de fotos (algo normal en bodas y viajes largos), necesitas un servicio que no se quede corto a la primera de cambio.

No olvides tampoco mirar con lupa las opciones de privacidad y seguridad: quién puede ver, descargar o compartir las fotos, si hay cifrado, si puedes revocar enlaces, si es posible retirar el acceso a gente concreta sin desmontar todo el álbum, etc.

El coste es otro factor clave: valora si con la versión gratuita te sirve o si compensa pagar una suscripción o un extra puntual por almacenamiento adicional o por tener las fotos en calidad original. A veces un pequeño gasto te ahorra muchos quebraderos de cabeza.

Y, por último, fíjate en la integración con otras herramientas que ya usas: si trabajas mucho con Google, quizá te convenga que todo vaya a Google Drive o Google Fotos; si eres usuario intenso de Apple, iCloud Photos y AirDrop pueden encajar mejor; si buscas algo orientado específicamente a bodas, un servicio tipo WedUploader puede aportarte funciones muy específicas para ese contexto.

Soluciones especializadas para bodas: WedUploader y álbumes privados

En el ámbito de las bodas han surgido servicios muy específicos cuyo objetivo es reunir todas las fotos y vídeos de los invitados en un solo lugar privado, sin necesidad de pasar por redes sociales ni apps complicadas. Uno de esos servicios es WedUploader, pensado precisamente para parejas que quieren un sistema sencillo y seguro.

El funcionamiento es bastante directo: las parejas crean una cuenta, configuran su álbum de evento en unos minutos y obtienen un enlace o código QR que pueden incluir en las invitaciones, en la decoración de la boda o en carteles repartidos por el recinto. Los invitados escanean el código con su móvil y llegan a una página de subida donde pueden cargar fotos y vídeos.

Una de las grandes ventajas es que los invitados no tienen que instalar ninguna aplicación; todo funciona desde el navegador del teléfono, lo que reduce la fricción al mínimo. Además, la plataforma está pensada para almacenar las imágenes en su calidad original, sin aplicar compresión destructiva.

En muchos casos, estos servicios se integran con nubes como Google Drive, de manera que todo el material que suben los invitados va directamente al almacenamiento privado de la pareja. Así conservan el control total sobre sus recuerdos, sin depender de los términos de una red social ni de terceros que puedan reutilizar las imágenes.

Además, suelen permitir personalizar el álbum con temas visuales, colores y una URL personalizada alineada con el estilo de la boda, para que la experiencia de subida y visualización resulte cuidada y coherente con el evento.

Al terminar la celebración, la pareja puede descargar todas las fotos y vídeos en bloque, en máxima calidad, y decidir qué se imprime, qué se comparte con el círculo más cercano y qué se mantiene solo como archivo privado para ver con calma más adelante.

Este tipo de soluciones especializadas se ha convertido en la “mejor manera” para muchas parejas que buscan compartir fotos de boda de forma privada: sin publicaciones públicas, sin algoritmos de redes sociales de por medio y centrando la experiencia en un álbum común, accesible solo para el círculo de confianza.

Ideas creativas y gestión a largo plazo de tus álbumes privados

Compartir álbumes privados no tiene por qué limitarse a subir y mirar fotos sin más; también puede ser una excusa perfecta para hacer actividades creativas en grupo. Por ejemplo, puedes organizar pequeños retos fotográficos con temáticas (“la foto más divertida”, “el mejor paisaje”, “detalle oculto”) y animar a los participantes a subir sus propuestas al álbum compartido.

Existen herramientas que permiten edición colaborativa, donde varias personas pueden trabajar sobre un mismo proyecto fotográfico: murales digitales, collages, presentaciones, etc. De esta manera, el álbum deja de ser solo un archivo estático y se convierte en un proyecto vivo que todos ayudan a construir.

También puedes montar sesiones de visionado en casa o virtuales, donde amigos o familiares se conectan y recorren juntos el álbum, comentando las fotos por videollamada o chat. Es una forma muy entretenida de revivir bodas, viajes o eventos familiares aunque no estéis físicamente en el mismo lugar.

Con el tiempo, tus colecciones de fotos compartidas pueden crecer muchísimo, así que es buena idea establecer un sistema mínimo de organización a largo plazo: revisar de vez en cuando los álbumes para borrar duplicados, fotos borrosas o irrelevantes, y etiquetar o clasificar por fechas, lugares y personas para encontrarlas luego sin volverte loco.

No olvides realizar copias de seguridad en más de un lugar (por ejemplo, nube + disco duro externo), porque ninguna plataforma es infalible. Si el volumen de fotos es enorme y las usas a nivel profesional o semiprofesional, puede que te interese echar un ojo a soluciones de gestión de activos digitales (DAM) que ofrecen herramientas avanzadas de catalogación y búsqueda.

En definitiva, si eliges bien las herramientas, te preocupas un mínimo por la privacidad y la calidad, y pones un poco de orden cada cierto tiempo, compartir álbumes privados fácilmente se convierte en algo natural: tus recuerdos estarán a salvo, organizados y disponibles para revivirlos con quien tú quieras y solo con quien tú quieras.

Cómo estabilizar vídeos con Google Fotos y mejorar tus grabaciones

Actualidad en Androidsis - Mar, 17/02/2026 - 14:21

Si grabas mucho con el móvil es bastante probable que más de una vez hayas terminado con un clip movido, lleno de sacudidas y nada agradable de ver. Entre el pulso, caminar mientras grabas o el traqueteo del coche, los vídeos temblorosos son un clásico en cualquier galería.

Lo bueno es que no necesitas ser editor profesional para arreglarlo: la app de Google Fotos incluye un estabilizador integrado y varias herramientas de edición que permiten mejorar la estabilidad, el aspecto y la presentación de tus vídeos directamente desde el móvil, sin instalar nada más y en pocos toques.

Qué es Google Fotos y por qué sirve también para editar y estabilizar vídeos

Google Fotos es mucho más que una simple galería en la nube: es un servicio de Google que permite guardar fotos y vídeos online de forma segura y accesible desde cualquier dispositivo, ya sea un móvil Android, un iPhone, una tablet o incluso un ordenador a través del navegador.

La gracia de la plataforma es que, además de almacenar, utiliza algoritmos muy potentes de reconocimiento para organizar automáticamente tus recuerdos por personas, lugares u objetos. Así puedes encontrar, por ejemplo, “playa”, “cumpleaños” o “perro” sin tener que rebuscar uno a uno en la galería.

Dentro de la app móvil, Google Fotos integra un editor bastante completo que permite retocar iluminación, color, aplicar filtros y, en el caso de los vídeos, recortar, girar, ajustar, anotar e incluso estabilizar las tomas temblorosas. Esta parte de edición es mucho más avanzada en el móvil que en la versión web.

Durante años, Google Fotos ofreció almacenamiento ilimitado en la nube para fotos y vídeos subidos en “alta calidad”. Sin embargo, desde el 1 de junio de 2021 la política cambió y todo lo que subes cuenta contra el espacio de tu cuenta de Google. Si te quedas corto, puedes ampliar con un plan de pago de Google One.

En cuanto a accesibilidad, puedes entrar en tu biblioteca de Google Fotos desde el navegador, desde la app de escritorio de Google Drive y desde la propia app de fotos en el móvil. La edición seria de vídeo se haceprimordialmente en la app móvil; en web te limita a detalles como fecha, hora o ubicación del archivo.

Sobre el borrado, cualquier archivo eliminado de Google Fotos pasa primero a la Papelera, donde permanece hasta 60 días antes de eliminarse definitivamente de la nube. Durante ese tiempo puedes recuperarlo sin problema si te arrepientes.

Cómo funciona el estabilizador de vídeo de Google Fotos en tu móvil

Mientras grabas, lo habitual es que haya vibraciones, cambios de paso o pequeños golpes que hacen que el resultado final no quede tan fino. Aquí entra en juego la función de estabilización de vídeo incluida en el editor de Google Fotos, pensada justo para “suavizar” esas sacudidas.

Esta herramienta está integrada en la propia app de Google Fotos y se ejecuta de forma local en tu smartphone. Eso significa que el vídeo se estabiliza en el propio dispositivo sin necesidad de subirlo a la nube para procesarlo, algo especialmente útil si tienes una conexión limitada o si no quieres consumir datos.

Lo que hace el estabilizador es analizar fotograma a fotograma el movimiento de la escena y aplicar correcciones digitales para reducir los temblores, suavizar los movimientos bruscos y ofrecer una reproducción más fluida. El resultado no sustituye a un buen estabilizador óptico de la cámara, pero es una solución rápida y bastante efectiva.

En la mayoría de casos, Google Fotos intenta mantener la resolución original del vídeo mientras aplica la estabilización. No obstante, al recalcular el encuadre puede introducir ligeras distorsiones o recortes en los bordes, algo normal en los procesos de estabilización digital.

Si grabas vídeos caseros, para redes sociales o para compartir en WhatsApp, la calidad que ofrece Google Fotos suele ser más que suficiente. Para cineastas o editores muy exigentes puede quedarse algo corto, y en esos casos conviene dar el salto a programas más avanzados.

Pasos para estabilizar vídeos con Google Fotos en Android y iPhone

Google Fotos está disponible gratis tanto en la Play Store (Android) como en la App Store (iOS). El proceso de estabilización es muy similar en ambas plataformas, aunque hay una diferencia importante: la función de estabilizar no está disponible en todos los dispositivos iOS, de modo que en algunos iPhone puede que no aparezca el botón de estabilización.

En Android el proceso es muy sencillo. Una vez instalada la app, inicia sesión con tu cuenta de Google y deja que la app detecte y organice automáticamente los vídeos que tienes guardados en el teléfono. A partir de ahí podrás empezar a editar.

Paso 1: Localiza y abre el vídeo que quieres corregir

Abre Google Fotos y pulsa en la pestaña «Biblioteca» situada en la parte inferior derecha de la app. Navega por tus carpetas hasta encontrar el clip que quieres estabilizar y tócalo para abrirlo. Puedes usar también el buscador si recuerdas el lugar o el tipo de contenido.

Una vez el vídeo esté abierto, podrás reproducirlo para comprobar hasta qué punto se mueve. Es buena idea verlo entero antes de editar para saber si compensa aplicar la estabilización y si te interesa después recortar algún tramo.

Paso 2: Entra en el editor de vídeo

Con el vídeo ya abierto, toca el botón «Editar» que verás en la parte inferior de la pantalla. Esto cargará el editor de Google Fotos, que se divide en varias secciones: Vídeo, Recorte (o “Cortar”), Ajustar, Filtros y Marcar, entre otras opciones según la versión.

Asegúrate de que estás en el apartado dedicado al vídeo. Desde ahí, además de estabilizar, podrás recortar la duración, girar, ajustar el color y aplicar otros retoques básicos de forma muy rápida.

Paso 3: Activa el estabilizador

En la barra de herramientas del editor verás un icono con forma de cámara o de recuadro con pequeñas líneas que simulan movimiento. Ese es el botón del estabilizador. Pulsa sobre él para que Google Fotos empiece a analizar y estabilizar el clip de manera automática.

Durante el proceso verás una barra de progreso. El tiempo que tarde depende de la duración del vídeo, la resolución y la potencia de tu móvil: unos pocos segundos para clips cortos y algo más para grabaciones largas o en 4K.

Paso 4: Revisa el resultado y guarda una copia

Al terminar, el vídeo se reproducirá ya con la estabilización aplicada. Es importante que lo veas entero para comprobar que los saltos se han reducido y que no hay artefactos raros en la imagen. Si te convence, toca en «Guardar copia» en la parte superior.

Esta opción crea un archivo nuevo con el vídeo estabilizado y mantiene intacto el clip original sin cambios. Tendrás por tanto dos versiones: la inestable por si quieres volver atrás, y la estabilizada lista para compartir o subir a redes sociales.

Si no te gusta el resultado siempre puedes repetir el proceso o deshacer los cambios. Google Fotos permite volver al estado original de un clip editado sin necesidad de crear más copias, lo que facilita ir probando ajustes sin miedo.

Otras herramientas de edición de vídeo en Google Fotos

Además de estabilizar, el editor integrado de Google Fotos ofrece un abanico interesante de funciones que permiten pulir tus vídeos antes de compartirlos. No es un editor profesional, pero para el día a día da mucho juego.

1. Recorte de duración

En la sección principal de vídeo verás unos tiradores al inicio y al final de la línea de tiempo. Deslizando estos controles podrás eliminar los segundos que sobran al principio o al final del clip, por ejemplo cuando se ve cómo colocas el móvil o cuando ya has terminado de grabar.

Este recorte no afecta a la calidad del archivo, simplemente acorta la parte visible del vídeo. Es perfecto para dejar solo el momento interesante y evitar que tus vídeos se hagan eternos.

2. Corte y cambio de proporción

En el apartado «Cortar» (o «Recortar» según la versión) puedes definir una relación de aspecto concreta: 16:9, 4:3, 1:1, 9:16 para stories… Desde ahí tienes la posibilidad de encajar el vídeo en formatos verticales, cuadrados u horizontales según la plataforma donde vayas a publicarlo.

También puedes ajustar el recorte de forma manual, arrastrando los bordes para centrar la acción y eliminar zonas que no te interesan. Combinado con la estabilización, ayuda a limpiar mucho el encuadre.

3. Rotación del vídeo

Dentro de la misma sección suele aparecer un icono de giro. Cada vez que lo pulsas, la imagen rota 90 grados en sentido antihorario. Es la solución para esos vídeos que se grabaron “tumbados” porque giraste el móvil a mitad de grabación o lo sujetaste de forma diferente.

La rotación se aplica a todo el clip y se guarda en la nueva copia que crees. Es un ajuste destructivo respecto a la copia editada, así que conviene comprobar que la orientación final es la que quieres antes de guardar.

4. Ajuste de brillo, contraste y color

En el apartado «Ajustar» encontrarás controles para modificar brillo, contraste, sombras, luces, saturación y otros parámetros relacionados con el color y la exposición. Con estos deslizadores podrás levantar vídeos demasiado oscuros, bajar luces quemadas o dar más vida a los colores apagados.

Un ajuste moderado suele marcar la diferencia sin que se note artificial. Además, siempre tienes la opción de restablecer un parámetro a su valor original si te pasas con algún control y no quieres perder el aspecto natural del vídeo.

5. Filtros predefinidos

En la pestaña «Filtros» verás una colección de estilos preconfigurados que aplican cambios de color y contraste en un solo toque. Sirven para dar a tu vídeo un look más cálido, frío, vintage o cinematográfico sin tener que tocar manualmente cada ajuste.

La intensidad de cada filtro se puede regular en muchas versiones del editor, de manera que puedes aplicar el efecto de forma sutil o más marcada según lo que busques. Es una buena forma de dar coherencia visual a varios clips de un mismo viaje o evento.

6. Anotaciones y dibujo sobre el vídeo

En la sección «Marcar» tienes herramientas como pluma y resaltador con las que puedes dibujar directamente sobre el vídeo, escribir texto a mano o colorear ciertas partes. Es útil para señalar objetos concretos, hacer garabatos divertidos o remarcar detalles en vídeos explicativos.

Estas anotaciones quedan incorporadas al vídeo exportado, por lo que conviene usarlas con cabeza. Si te equivocas, puedes deshacer o borrar trazos antes de guardar la copia definitiva.

Limitaciones del estabilizador de Google Fotos y alternativas avanzadas

Aunque el estabilizador de Google Fotos funciona bastante bien para un uso cotidiano, conviene tener claras sus limitaciones y conocer alternativas más potentes cuando necesitas un acabado casi profesional o más control sobre el resultado.

Para empezar, la disponibilidad de la función no es idéntica en todas las plataformas: en Android está mucho más extendida, mientras que en iOS hay dispositivos y versiones de la app donde no aparece el botón de estabilización. Si te pasa, no es que lo estés buscando mal, es que simplemente no está implementado ahí.

Por otro lado, la estabilización se aplica al clip completo como un único bloque, sin posibilidad de elegir diferentes niveles de suavizado en secciones concretas del vídeo. Tampoco ofrece un control fino sobre la intensidad de la corrección: o la activas o la desactivas.

Cuando necesitas algo más avanzado, entran en juego editores de terceros como CapCut o Wondershare Filmora, que incluyen herramientas de estabilización más configurables y un abanico de opciones de posproducción mucho más amplio.

CapCut como alternativa gratuita y avanzada

Para estabilizar en CapCut, el flujo habitual consiste en importar el vídeo desde tu dispositivo o desde su propia biblioteca de recursos, colocarlo en la línea de tiempo y acceder a la sección de ajustes básicos en la pestaña de vídeo. Ahí encontrarás la opción «Estabilizar».

Al activar esta opción, CapCut permite elegir entre distintos niveles de intensidad, incluido un modo «Más estable» recomendado para metrajes especialmente movidos o grabados en condiciones complicadas. Cuanto más estable quieras el resultado, más recorte y procesamiento aplicará el programa.

Una vez consigas el resultado deseado, puedes exportar el vídeo ajustando resolución, bitrate, códec, formato (MP4, MOV, etc.), fotogramas por segundo y también el formato de audio (como MP3 o WAV). Incluso dispone de una herramienta de comprobación de derechos de autor para evitar problemas al subir el vídeo a plataformas como YouTube o TikTok.

CapCut es gratuito y está disponible en varias plataformas, por lo que es una opción interesante si sientes que Google Fotos se te queda corto pero tampoco quieres complicarte con programas profesionales demasiado complejos.

Wondershare Filmora como opción para PC y Mac

Si prefieres editar en ordenador, Filmora es otro editor muy extendido entre usuarios que buscan algo más completo que una app móvil, pero más sencillo que gigantes como Premiere o Final Cut. Está disponible tanto para Windows como para macOS.

El proceso de estabilización en Filmora parte de arrastrar el clip a la biblioteca del proyecto y luego a la línea de tiempo. Una vez ahí, al seleccionar el vídeo se abre el panel de propiedades, donde encontrarás la ruta Vídeo > Herramientas IA > Estabilización.

Tras activar la estabilización, Filmora analiza el clip y te permite ajustar el nivel de suavizado con un control deslizante. Puedes previsualizar tantas veces como quieras hasta que te convenza y, finalmente, exportar en el formato y la calidad que necesites.

Este tipo de herramientas resultan muy útiles si te dedicas a crear contenido con cierta regularidad o si quieres un control más detallado sobre el aspecto final de tus vídeos estabilizados, algo que Google Fotos, por simplicidad, no ofrece.

Consejos para grabar vídeos más estables desde el principio

Aunque disponer de estabilización por software ayuda muchísimo, siempre es mejor que el material original llegue lo más limpio posible al editor. Con algunos trucos sencillos puedes reducir mucho las vibraciones desde la grabación para que el resultado final sea todavía mejor.

Agarra el móvil con ambas manos

Parece de perogrullo, pero sujetar el teléfono con una sola mano es la receta perfecta para que todo tiemble. Si puedes, usa siempre las dos manos y mantén un agarre firme, pero sin tensión excesiva, dejando que los brazos actúen como “amortiguadores”.

Este gesto por sí solo reduce de forma drástica esos movimientos mínimos que luego se notan mucho en plano, sobre todo cuando haces zoom o grabas sujetos lejanos.

Mantén el móvil cerca del cuerpo

Cuanto más alejado del cuerpo sostienes el teléfono, más inestable se vuelve. Lo ideal es pegar los codos al torso y mantener el móvil relativamente cerca del pecho o de la cara, no a brazo completamente extendido.

Al reducir la palanca, los movimientos involuntarios se amortiguan mejor y el metraje sale bastante más suave, incluso andando despacio o girando sobre ti mismo.

Aprovecha múltiples puntos de contacto

Si quieres ir un paso más allá, intenta aumentar los puntos de contacto entre el móvil y tu cuerpo. Presionar ligeramente el dispositivo contra el pecho, apoyar una esquina en la mejilla o utilizar una correa o asa de muñeca ayuda a ganar estabilidad.

En situaciones controladas, apoyar los codos sobre una barandilla, mesa o cualquier superficie fija también marca la diferencia a la hora de conseguir planos tipo “trípode” sin accesorios.

Elige bien la lente y activa la estabilización del propio móvil

Si tu smartphone dispone de varias cámaras, suele ser más estable la principal (normalmente gran angular) que el teleobjetivo. Este último magnifica cualquier pequeño movimiento, haciendo más visible el temblor.

Revisa también en los ajustes de la app de cámara si hay alguna opción de estabilización de imagen, ya sea óptica (OIS) o electrónica (EIS). Tenerla activada antes de grabar reduce el trabajo posterior tanto para Google Fotos como para otros editores.

Muévete con suavidad y evita giros bruscos

Durante la grabación, intenta que tus movimientos sean lentos y fluidos: giros progresivos, desplazamientos suaves y cambios de encuadre sin tirones. Los saltos de un lado a otro son difíciles de corregir incluso para los mejores estabilizadores.

Si necesitas hacer un paneo rápido o un cambio de plano grande, es preferible cortar la grabación, recolocarte y empezar un clip nuevo. Trabajar con varios clips estables siempre es mejor que un solo vídeo largo lleno de golpes de cámara.

En conjunto, Google Fotos se ha convertido en una especie de navaja suiza para el vídeo móvil: te guarda los clips en la nube, los organiza, te deja retocarlos y, además, estabiliza esos vídeos movidos que de otro modo acabarían en la papelera. Para un uso diario y sin complicaciones, la función de estabilización integrada es más que suficiente; cuando el listón de exigencia sube, herramientas como CapCut o Filmora amplían las posibilidades con un control más fino y opciones de edición avanzadas, pero siempre partiendo de la misma idea: que tus recuerdos se vean lo más suaves y cuidados posible.

Cómo crear collages sin apps externas paso a paso

Actualidad en Androidsis - Mar, 17/02/2026 - 14:17

Si te apetece juntar varias fotos en una sola imagen, pero no quieres instalar más aplicaciones en el móvil u ordenador, estás en el lugar adecuado. Hoy en día hay un montón de formas de crear collages sin recurrir a apps externas pesadas ni a programas de diseño complejos.

Aunque siempre podemos tirar de Photoshop o GIMP, estos programas son más lentos, tienen curvas de aprendizaje y, para un collage sencillo, suelen ser matar moscas a cañonazos. Por suerte, han aparecido soluciones online y herramientas integradas en otros servicios que permiten montar composiciones chulas en cuestión de minutos y sin apenas complicaciones.

Crear collages directamente en la web: sin descargas ni instalaciones

Una de las grandes ventajas de los últimos años es que muchos collages se pueden hacer desde el navegador, sin descargar nada. Son páginas que funcionan como editores de fotos online y que te dejan subir tus imágenes, ordenarlas, aplicarles una distribución y exportar el resultado en un par de clics.

Estos editores basados en la nube suelen apostar por interfaces muy visuales y plantillas prediseñadas, de forma que no hace falta ser ningún experto en diseño. En lugar de pelearte con capas y herramientas raras, eliges una forma o cuadrícula, añades tus fotos desde el ordenador o desde servicios externos y ajustas cuatro detalles básicos como el tamaño, la separación o el fondo. Muchas de estas alternativas se recogen en listas de alternativas a Canva que facilitan el proceso.

Para quienes valoran la rapidez, estos servicios online también facilitan mucho el compartir el resultado: la mayoría permite descargar el collage o publicarlo directamente en redes sociales, enviarlo por correo o guardarlo en la nube. Así te ahorras exportar, comprimir y volver a subir la imagen a cada sitio donde la quieras usar. Algunas integraciones con editores clásicos de redes están siendo probadas, como novedades en el editor de Instagram, que buscan hacer más fácil compartir fotos directamente desde la herramienta.

Eso sí, al no instalar nada, hay que tener en cuenta ciertas limitaciones: muchos editores gratuitos añaden marca de agua, reducen la resolución o bloquean algunas plantillas reservadas para cuentas de pago. Aun así, para un uso casual o para redes sociales, ofrecen resultados más que decentes sin tener que abrir la cartera.

Loupe: collages con formas y figuras desde el navegador

Loupe es un servicio web pensado para quienes quieren algo más creativo que una simple cuadrícula de fotos. Su punto fuerte es que permite crear collages con forma de figuras muy variadas, desde iconos reconocibles de marcas hasta siluetas de animales, corazones, estrellas o incluso palabras completas.

En lugar de quedarte en el típico mosaico rectangular, con Loupe puedes jugar con alrededor de 62 formas distintas predefinidas. Además, el servicio da la opción de que el collage adopte la forma de un texto que tú escribas, lo que lo hace perfecto para felicitaciones, banners llamativos o portadas originales para redes sociales. Si buscas alternativas ligeras y creativas, también existen opciones gratuitas que se listan entre las mejores alternativas gratuitas.

Una característica muy interesante es que no necesitas tener todas las fotos guardadas en tu dispositivo. Loupe se integra con varios servicios online y permite importar las imágenes directamente desde Facebook, Google Drive, Twitter, Instagram, Tumblr y otras plataformas similares, de manera que trabajas con el material que ya tienes repartido por internet.

La parte menos cómoda es que el servicio, en la versión descrita, no permitía subir fotos de forma directa desde el ordenador; es obligatorio tirar de esas fuentes externas integradas. Si eres de los que lo guarda todo en local, esto puede suponer un pequeño freno, aunque para muchos usuarios que viven en redes y nubes no será un gran problema.

Una vez que has elegido las fotos y la figura, el sistema genera la composición por ti. Después puedes retocar el resultado manualmente, moviendo o eliminando imágenes que no encajen o que quieras sustituir; para esto conviene conocer herramientas de edición avanzadas o apps de edición con IA que facilitan ajustes rápidos.

El resultado final puede guardarse o compartirse de varias formas. Loupe permite publicar el collage directamente en Facebook, Twitter, Google Drive o Pinterest, además de descargar la imagen a tu ordenador. La pega es que la versión gratuita deja una marca de agua bastante visible, algo que conviene tener en cuenta si lo quieres para usos más formales o para impresión.

En cuanto a experiencia, Loupe destaca por la cantidad de figuras disponibles y por lo bien que se lleva con los servicios de subida de imágenes, importando las fotos en cuestión de segundos. A cambio, se echa en falta la posibilidad de añadir imágenes directamente desde el disco duro del usuario, lo que habría redondeado la herramienta.

Photovisi: collages desde plantillas prediseñadas

Photovisi es otra alternativa online que, igual que Loupe, funciona completamente desde el navegador, pero con un enfoque algo diferente. Aquí la clave son las plantillas de collage ya montadas, que se encargan por ti del diseño base para que tú solo tengas que preocuparte de las fotos.

El primer paso en Photovisi consiste en elegir una plantilla. Hay diseños de todo tipo: composiciones sencillas, marcos más trabajados, estilos temáticos para fiestas, cumpleaños, viajes, etc. Una vez escogido el modelo, puedes subir las imágenes desde tu ordenador o tomarlas en el momento usando una cámara web, algo muy útil si estás delante del PC y quieres improvisar un montaje rápido.

A diferencia de Loupe, aquí no hay integración con servicios externos como Facebook o Flickr; es decir, no podrás tirar de tus álbumes en la nube. Todo pasa por tener las imágenes en tu equipo o capturarlas al vuelo, lo que obliga a organizar un poco los archivos antes de ponerte en faena si usas muchas fotos online.

Una vez que las fotos están en la plantilla, Photovisi te deja ajustar algunos detalles: puedes cambiar el fondo del collage, añadir texto, reordenar los elementos y jugar con su tamaño y posición para que todo quede más equilibrado. Si buscas fondos más elaborados, también hay guías para generar fondos impactantes.

Cuando terminas, el servicio genera el collage en cuestión de segundos y te da la opción de descargar la imagen directamente al ordenador. El proceso es bastante directo y, para la mayoría de usuarios, más que suficiente para obtener un montaje bonito sin necesidad de tocar nada técnico.

Un punto a favor de Photovisi es que su uso básico es totalmente gratuito y no exige registro para empezar a crear collages. No obstante, si quieres acceder a plantillas más elaboradas o con diseños especiales, sí te pedirá crear una cuenta, aunque sin coste. El modelo se basa en ofrecer más variedad a quienes estén dispuestos a registrarse.

El lado negativo es que el servicio se queda algo corto en cuanto a funciones avanzadas y, además, muestra bastante publicidad mientras trabajas, lo que puede ser algo molesto, sobre todo si pasas mucho tiempo ajustando detalles. Comparado con otras alternativas, da una sensación algo más recargada.

En términos de resultados, Photovisi se defiende muy bien cuando quieres collages con un toque algo más profesional, con marcos y efectos un poco más elaborados; para mejorar la calidad de imagen conviene usar fotos bien ajustadas antes de montar el collage.

Shape Collage: aplicación multiplataforma con muchas opciones

Aunque el enfoque de este artículo es crear collages sin apps externas complejas, merece la pena mencionar Shape Collage, una herramienta muy popular que, aunque implica instalación, se ha diseñado para que crear composiciones sea igual de sencillo que en un servicio web pero con bastante más control sobre el resultado final.

Shape Collage permite utilizar composiciones y figuras predefinidas, de forma que las fotos se distribuyen automáticamente para adoptar una forma concreta. Hablamos de corazones, rectángulos, estrellas, siluetas de animales y un buen puñado de opciones más, por lo que se parece en concepto a Loupe, pero con el plus de estar instalado en tu propio equipo.

Una de las funciones más llamativas es que el usuario puede dibujar su propia figura a mano alzada y usarla como contorno para el collage, o incluso importar una forma desde una imagen. Esto abre un abanico creativo enorme: logotipos personalizados, formas basadas en objetos reales, letras con un diseño único, etc. También es un terreno donde el arte algorítmico y la IA aportan ideas interesantes.

El flujo de trabajo habitual comienza cargando las fotos desde tu ordenador en la aplicación. Desde el panel izquierdo, eliges la forma que quieres que adopte el collage, y a partir de ahí puedes ajustar parámetros como el tamaño total, el tamaño de cada foto, la separación entre imágenes, la forma en que se rotan e incluso la presencia y posición de sombras para darle más profundidad al resultado.

Shape Collage es una solución multiplataforma, lo que significa que está disponible para Windows, Mac OS y Linux, algo que no es tan habitual en este tipo de herramientas. La versión básica se podía usar de forma gratuita, lo que la hacía muy atractiva para creadores que trabajan en distintos sistemas operativos.

La contrapartida es que la versión gratuita añade una marca de agua bastante evidente en la parte inferior del collage. Para quienes quieran un acabado más limpio, existe una edición Pro de pago que, además de eliminar esa marca, desbloquea funciones interesantes como la exportación del collage a formato PSD (Photoshop), algo muy útil si luego quieres seguir retocando el archivo con un editor avanzado.

En términos generales, Shape Collage destaca por permitir un altísimo grado de personalización en comparación con muchas soluciones puramente online. El punto flaco, al igual que en otros programas de escritorio, es que no incluye de serie integración con servicios externos como Flickr o Facebook, por lo que para usar tus álbumes online tendrás que descargarlos antes.

Collages enriquecidos: integrar música, vídeo y elementos interactivos

Más allá de las clásicas composiciones de fotos, algunas herramientas modernas han dado un paso más y permiten crear collages que mezclan imágenes con otros elementos multimedia o interactivos. Un ejemplo son los servicios integrados en plataformas como CapCut, que amplían el concepto tradicional de collage.

Gracias a estas tecnologías emergentes, no solo puedes pegar fotos, sino también combinar música, pequeños clips de vídeo, personajes generados por IA, emojis, gráficos, mapas, fondos animados, GIFs o incluso códigos QR. Al final, lo que obtienes es una especie de mural digital dinámico que puede usarse para campañas, presentaciones o contenidos creativos para redes sociales. Para transformar fotos y vídeos con IA existen herramientas específicas que facilitan estos montajes.

Este tipo de cuadrículas de imágenes enriquecidas permiten que una simple colección de fotos se convierta en una pieza mucho más viva y llamativa. Imagina, por ejemplo, un collage de viaje donde cada foto va acompañada de un mapa con la ubicación, un pequeño vídeo del lugar y un fondo sonoro que ambienta la escena, todo en un único recurso.

En muchos casos, estos collages avanzados se apoyan en aplicaciones o en extensiones integradas en plataformas ya existentes, pero cada vez es más habitual que parte de la edición se haga también desde el navegador, sin tener que instalar software pesado. La clave está en que el contenido se genera o se combina en la nube, y tú solo te encargas de subir los materiales o de seleccionar recursos ya disponibles.

Si quieres ir un paso más allá, merece la pena probar estas combinaciones, teniendo en cuenta que su objetivo no siempre es la impresión o el uso estático, sino la difusión online y la interacción. Por eso son especialmente interesantes para creadores de contenido, marcas personales y proyectos que quieran destacar en plataformas de vídeo corto, historias o publicaciones animadas.

Registro, cuentas y accesos en servicios online de collage

Muchos de los servicios que permiten crear collages sin apps externas se pueden usar sin crear cuenta, pero otros ofrecen funciones extra si te registras. En estos casos, lo habitual es que puedas acceder mediante tus perfiles de redes sociales o con un correo electrónico, para que el proceso sea rápido y no tengas que recordar otra contraseña más.

Es bastante común encontrar accesos directos del tipo «Usar Facebook», «Usar Google» o «Usar Apple» para identificarte en cuestión de segundos. Así, el servicio online puede guardar tus diseños, plantillas favoritas y collages previamente creados, lo que facilita retomarlos más adelante sin empezar desde cero.

Además de iniciar sesión con cuentas externas, casi siempre se ofrece la posibilidad de crear una cuenta propia con email desde cero, mediante un formulario básico. Una vez completado, puedes gestionar tus proyectos, ver el historial de tus collages, duplicar diseños y, en algunos casos, compartirlos con otros usuarios para colaborar.

Conviene tener claro que, al registrarte, normalmente aceptas unos Términos de uso y una política de privacidad. Esto incluye temas como el tratamiento de tus fotos, el almacenamiento en sus servidores y las condiciones para usar las plantillas o diseños del servicio. Siempre es recomendable echarles un vistazo, sobre todo si vas a subir imágenes sensibles o proyectos profesionales.

El registro, en todo caso, suele ser gratuito y opcional, pero desbloquea funciones útiles como guardar collages a medio hacer, acceder desde distintos dispositivos y aprovechar plantillas o recursos exclusivos. Para un uso puntual quizá no lo necesites, pero si piensas usar estos editores con frecuencia, compensa dar ese paso.

Métodos de pago y opciones de compra de collages

Algunos servicios online de collage no se quedan solo en la creación digital; también ofrecen la posibilidad de imprimir tu montaje en distintos materiales. Por ejemplo, puedes transformar tu collage en un póster, un lienzo, una impresión sobre metacrilato, aluminio u otros soportes decorativos listos para colgar en la pared. Si necesitas orientación sobre impresiones y envíos desde dispositivos, revisa guías de impresión para dispositivos móviles.

En estas tiendas, el proceso de pago suele estar preparado para que no tengas que complicarte la vida. Lo habitual es encontrar múltiples formas de pago: compra a cuenta, PayPal, tarjeta de crédito e incluso otras opciones locales según el país. El objetivo es que hagas el pedido con unos pocos clics, sin formularios interminables.

Otra ventaja importante es que, en muchas de estas webs, no es obligatorio crear una cuenta de cliente para hacer un pedido. Puedes completar la compra como invitado, introducir tus datos de envío y listo. En cuanto el pago se confirma, la producción de tu collage impreso suele comenzar de inmediato para acortar tiempos de entrega.

Algunas plataformas permiten además comprar solo el collage en formato digital, sin impresión física. Esta opción es interesante si prefieres imprimir por tu cuenta, usarlo en presentaciones, incluirlo en un vídeo o compartirlo en redes con la máxima calidad disponible.

En cuanto a los plazos, estos servicios suelen indicar claramente cuánto tiempo tardan en producir e enviar el pedido, para que tengas una idea aproximada de cuándo te llegará. Conviene revisar estas estimaciones y cualquier coste de envío adicional antes de finalizar la compra, especialmente si se trata de un regalo con fecha límite.

Preguntas frecuentes sobre la creación de collages

Antes de lanzarte a montar tu collage, es normal que surjan dudas sobre la calidad de las fotos, el tamaño de impresión o el número de imágenes que puedes utilizar. Muchas plataformas reúnen estas cuestiones en secciones de Preguntas frecuentes para que resuelvas la mayoría de problemas sin tener que escribir al soporte.

Una de las primeras inquietudes suele ser si las fotos tienen la resolución adecuada. En general, cuanto más grande quieras imprimir el collage (por ejemplo, un póster grande para la pared), mayor debe ser la calidad de las imágenes originales. Las herramientas buenas suelen avisarte si alguna foto se queda corta y podría verse pixelada al imprimir.

Otro tema clave es el tamaño máximo al que se puede imprimir el collage. Cada servicio suele indicar los formatos compatibles: desde tamaños pequeños hasta grandes formatos. A veces incluso recomiendan combinaciones concretas de tamaño y número de fotos para que el resultado final mantenga una buena legibilidad y detalle.

En cuanto a edición básica, la mayoría de soluciones permiten girar, recortar y ajustar ligeramente las fotos dentro de la plantilla o la figura elegida. Así puedes corregir encuadres, orientar mejor los rostros o eliminar partes molestas del fondo sin tener que pasar por un editor externo más complicado.

También es frecuente preguntarse cuántas fotos se pueden usar como máximo en un collage. Aquí la respuesta varía según la plantilla y el servicio, pero en general hay un límite técnico y otro práctico: aunque a veces puedas meter un gran número de imágenes, a partir de cierto punto el resultado pierde claridad, ya que cada foto se ve demasiado pequeña.

Otra cuestión recurrente es si se pueden guardar los collages a medio camino para continuar más tarde. Muchos servicios que funcionan con cuenta permiten dejar el diseño en borrador, reanudarlo desde otro dispositivo o incluso duplicarlo para crear variaciones sin empezar de cero.

Respecto a la personalización extra, suele existir la opción de incluir texto en el collage, ya sea para añadir títulos, fechas, nombres o frases especiales. Esto es especialmente útil en álbumes de viaje, recordatorios familiares o diseños pensados como regalo.

En el apartado logístico, los usuarios quieren saber cuánto suele tardar en llegar un pedido impreso. Las plataformas serias publican plazos orientativos según el tipo de producto y el destino, y a menudo ofrecen envíos estándar y urgentes para quienes necesitan el collage cuanto antes.

Por último, hay interés en la variedad de materiales sobre los que se puede imprimir un collage: desde papel fotográfico clásico hasta soportes modernos como lienzo, aluminio, metacrilato o madera. Cada material aporta un acabado diferente, más o menos brillante, con más peso decorativo o más adecuado para exteriores e interiores.

Todo este conjunto de preguntas y respuestas ayuda a que, antes de subir tus fotos, tengas claro qué puedes esperar del servicio, qué límites existen y cómo sacar el máximo partido a tus collages tanto en versión digital como en formato físico.

Combinando editores online sencillos, servicios con plantillas y figuras, opciones creativas con vídeo y música, y plataformas que imprimen tu diseño en distintos materiales, hoy es más fácil que nunca crear collages sin recurrir a aplicaciones externas complejas. Con un navegador, tus fotos bien elegidas y un par de decisiones sobre tamaño y forma, puedes pasar de un puñado de imágenes sueltas a una composición llamativa lista para compartir, guardar como recuerdo o colgar en la pared.

La nueva beta de macOS 26.4 confirma lo que era un secreto a voces: el inminente "adiós" a los Mac con Intel y a sus apps

Actualidad en Applesfera - Mar, 17/02/2026 - 14:00

Estar en 2026 y que siga habiendo Mac de 2019 actualizando es espectacular, pero también evidencia que cada vez están más cerca de su fin. Y la primera beta de macOS 26.4, lanzada esta semana junto a la de iOS 26.4 y compañía, deja claro que macOS Tahoe es el final para esos "viejos" Mac.

Aunque Apple presentó sus primeros Mac con chip M1 en 2020, ha seguido actualizando modelos anteriores con procesadores de Intel. Poco a poco han ido reduciendo la lista y ya tenemos la confirmación definitiva de la compatibilidad de macOS 27.

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Los chips de Apple de la serie 'M', desarrollados por ellos mismos, tienen una arquitectura ARM diferente a la x86 que tenían los Mac con chips de Intel. Esto provocó que existiesen muchas aplicaciones incompatibles sobre el papel en los al no estar desarrolladas de forma nativa para ARM.

Apple solventó aquello con Rosetta 2, que para entendernos actúa como una especie de "traductor" de código, haciendo que las apps puedan ejecutarse sin problema aunque no sean nativas de esos chips. Y así ha funcionado todo durante el último lustro, incluyendo todas las actualizaciones de macOS 26 que hemos visto hasta la fecha (y las que seguiremos viendo).

Sin embargo, todo cambiará en macOS 27. En la beta de macOS 26.4, aunque se puedan seguir ejecutando aplicaciones no nativas con Rosetta 2, al abrir una de ellas salta un mensaje avisando de lo siguiente:

Mensaje que aparece ya en macOS 26.4 alertando del futuro de las apps que se ejecutan con Rosetta 2 -Fin del soporte para apps basadas en Intel - Esta versión de "[Nombre de la app]" incluye un componente que no funcionará con futuras versiones de macOS. Aprende a actualizar a una versión con Apple Silicon.

Esto quiere decir que aquellos desarrolladores que aún no hayan adaptado sus aplicaciones a la arquitectura ARM dejarán de funcionar con macOS 27 y versiones posteriores. Por eso Apple está invitándoles ya a que codifiquen sus respectivas apps con el nuevo formato si quieren seguir teniendo disponibilidad de ellas en futuros macOS.

Los Mac que dejarán de ser compatibles

Aquel mensaje es una nueva confirmación de que solamente los Mac con chips M1 y posteriores serán compatibles con macOS 27. Esto dejará en el camino a los siguientes modelos que hasta ahora sí se actualizaban y seguirán haciéndolo en las sucesivas de macOS 26:

  • MacBook Pro 13 pulgadas (Intel - 2020).
  • MacBook Pro 16 pulgadas (Intel - 2019).
  • Mac Pro (Intel - 2019).
  • iMac 27 pulgadas (2020 - Intel).
En Applesfera Diez productos de Apple ya filtrados y que apuntan a presentarse en el mini evento de marzo Sin sorpresas

Realmente, nada de lo que comentamos ahora es nuevo, puesto que Apple ya lo había comunicado en la WWDC24, en junio del año pasado. En el marco de ese evento, orientado a desarrolladores, Apple informó que macOS Tahoe sería la última versión para los Intel.

En lo que a ti respecta como usuario, tendrás dos frentes, dependiendo de tu situación:

  • Si tienes un Mac con Intel y no deseas renovarlo, tendrás que asumir que ya no podrás actualizarlo a macOS 27, aunque los desarrolladores podrán seguir dando soporte a sus aplicaciones y estas seguirán funcionando en tu ordenador sin problema.
  • Si tienes un Mac con Apple Silicon (M1 y posteriores) tendrás nuevas actualizaciones en el futuro, aunque no podrás utilizar aquellas aplicaciones que no se hayan reescrito para ser compatibles con ARM.

En Applesfera | Apple macOS: todas las versiones hasta la fecha, cómo saber la que estás usando y cómo actualizar el sistema operativo

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La función que envidiábamos de los coches más modernos asoma en iOS 26.4. El código confirma que Apple trabaja en llevar sus series a CarPlay

Actualidad en Applesfera - Mar, 17/02/2026 - 13:00

Hace siete meses os contábamos que Apple permitiría reproducir vídeo en CarPlay con iOS 26. Era una de esas funciones que la compañía no mencionó en la keynote de la WWDC25, pero que sí apareció en la documentación para desarrolladores destinada a los fabricantes de automóviles. Ahora, el código de iOS 26.4 beta sugiere que la app Apple TV está más cerca que nunca de llegar a CarPlay.

Un usuario de X ha compartido las líneas de código encontradas en la primera beta de iOS 26.4. En ellas aparecen referencias explícitas a la interacción con la app Apple TV desde CarPlay, incluyendo flujos de inicio de sesión, notificaciones y mensajes relacionados con suscripciones. Apple no ha confirmado oficialmente la función, pero la evidencia técnica está ahí..

Si Apple TV llega a CarPlay... ¿también lo hará YouTube o Netflix?

El código descubierto menciona específicamente Apple TV, pero la pregunta inevitable es: ¿se abrirá a otras plataformas? YouTube, Netflix, HBO o cualquier otro servicio de vídeo podrían beneficiarse de esta función. Al fin y al cabo, la base técnica sería la misma: AirPlay enviando contenido del iPhone a la pantalla del coche.

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Otros fabricantes llevan años permitiendo reproducir contenido en sus pantallas. Tesla, por ejemplo, integra Netflix, YouTube y otros servicios de vídeo en sus coches desde hace tiempo. Los usuarios de vehículos eléctricos lo usan habitualmente durante las cargas, que pueden llevar entre 30 y 45 minutos en muchos casos.

Apple ha anunciado en su documentación que la función de vídeo en CarPlay estará disponible para desarrolladores, lo que sugiere que no será exclusiva de Apple TV. Sin embargo, como suele pasar con Apple, es probable que empiecen con sus propios servicios antes de abrir la puerta a terceros. Es la misma estrategia que han seguido con otras funciones de CarPlay.

Además, esto encaja con un movimiento más de Apple con CarPlay. Recientemente se ha conocido que la compañía trabaja en abrir la conexión a asistentes de terceros como ChatGPT.

El código de iOS 26.4 sugiere cómo veremos Apple TV en el coche

Según las referencias encontradas, el sistema funcionaría de forma similar a otras apps de CarPlay. Los usuarios tendremos que iniciar sesión en Apple TV desde su iPhone cuando el coche esté aparcado. Una vez hecho, podrían acceder a su biblioteca, al contenido de Apple TV y a cualquier otra cosa disponible en la app.

Solo funcionará con el vehículo completamente parado. CarPlay ya implementa este tipo de bloqueos. Por ejemplo, el teclado de Apple Maps no aparece cuando el coche está en marcha. Todo funciona mediante la integración con los sensores del vehículo, que informan a CarPlay del estado del mismo.

Ver vídeos en un coche parado puede sonar a capricho, pero hay situaciones donde tiene sentido. Las recargas de coches eléctricos en viajes largos son el ejemplo perfecto. Media hora de espera se hace más llevadera con una serie que seguir viendo.

En Applesfera Todas las novedades de iOS 26.4 Beta 1: cambios en Música, fondos de pantalla y ni rastro de la nueva Siri

También está el caso de familias con niños. Esperar en el coche mientras uno de los padres hace un recado puede ser mucho más tranquilo si los pequeños tienen algo que ver en una pantalla grande. Y con la proliferación de pantallas de 12, 15 o incluso 17 pulgadas en los coches actuales, el potencial está ahí.

La calidad de imagen no será la mejor. Las pantallas de los coches brillan por ser reflectantes y tener colores poco precisos. Pero siguen siendo mejores que colocarse alrededor de un iPhone. Y si el coche tiene buen sistema de sonido, la experiencia puede ser decente.

De la beta de iOS 26.4 a tu coche hay un largo camino

El código en iOS 26.4 es prometedor, pero no garantiza nada. Apple suele incluir referencias a funciones en betas tempranas que luego tardan meses en activarse, o que directamente no llegan en esa versión. Puede que Apple TV en CarPlay se active en iOS 26.4, o puede que tengamos que esperar a iOS 26.5 o incluso a iOS 27.

Y luego está el tema de los fabricantes, que añade otra capa de incertidumbre. Por ahora, toca tener paciencia. La intención está, el código también. CarPlay podría estar viviendo su mayor transformación desde su lanzamiento. Pero siete meses después del anuncio original, seguimos esperando.

En Applesfera | Cómo probar ya las betas de iOS 26 en tu iPhone: guía y recomendaciones para hacerlo de forma segura

En Applesfera | Nuevo iOS 27 - todo lo que creemos saber sobre el futuro sistema operativo para el iPhone

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La noticia La función que envidiábamos de los coches más modernos asoma en iOS 26.4. El código confirma que Apple trabaja en llevar sus series a CarPlay fue publicada originalmente en Applesfera por Guille Lomener .

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