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Adaptación tecnológica: Configuración de Android para la tercera edad

Actualidad en Androidsis - Jue, 07/05/2026 - 12:17

Ayudar a una persona mayor con su móvil no va solo de instalar cuatro apps: implica configurar el teléfono para que resulte cómodo, seguro y nada abrumador. Los smartphones modernos son una maravilla, pero entre pantallas llenas de iconos diminutos, gestos raros y menús infinitos, es lógico que muchos abuelos y abuelas piensen que “eso no es para ellos”.

La buena noticia es que Android (y también iPhone) incluyen un montón de ajustes de accesibilidad, modos sencillos y trucos de personalización que, bien usados, convierten el móvil en una herramienta clara, útil y muy potente para mantenerse en contacto, cuidar su salud y ganar autonomía. Vamos a ver, paso a paso, cómo dejar un móvil realmente preparado para la tercera edad sin complicarnos la vida.

Por qué merece la pena adaptar el móvil para personas mayores

Un smartphone bien ajustado puede ser mucho más que un aparato para llamar: mejora la calidad de vida, la seguridad y la sensación de compañía. Permite hablar y hacer videollamadas con la familia, recibir fotos de hijos y nietos, consultar noticias, aprender cosas nuevas y gestionar temas de salud como citas médicas o recordatorios de medicación.

Para muchos mayores, el móvil es una forma de reducir la soledad y mantener la mente activa. Pueden usar aplicaciones de mensajería, redes sociales sencillas, periódicos online o incluso apps educativas. También les ayuda con tareas prácticas: comprar por Internet, usar el transporte público, consultar horarios o hacer gestiones bancarias, siempre con las debidas precauciones.

El gran problema es que, si el móvil viene “de fábrica” sin cambiar nada, suele estar pensado para usuarios jóvenes y acostumbrados a la tecnología. Iconos pequeños, textos mínimos, gestos poco intuitivos o mil apps que no aportan nada acaban generando frustración. En algunos casos, incluso abandonan el dispositivo porque se sienten torpes o agobiados.

Por eso es clave dedicar unos minutos a configurar tamaños de letra, contraste, sonido, accesos directos y funciones de seguridad. No solo se trata de que lo puedan usar, sino de que lo hagan con confianza, sin miedo a “romper nada” y sabiendo que pueden pedir ayuda al propio móvil en caso de emergencia.

Elegir el móvil y el sistema operativo más adecuados

Antes incluso de ponernos a tocar ajustes, conviene elegir bien el dispositivo. No hace falta el último modelo carísimo, pero sí es importante que cumpla unos mínimos para que el uso diario sea agradable.

En la parte física, ayuda mucho que el móvil tenga pantalla grande, brillo correcto y buen volumen y buena autonomía. Hoy en día la mayoría de Android superan las 6 pulgadas, lo que facilita ver iconos y texto sin necesidad de forzar la vista. Si la persona no tiene demasiados problemas visuales y prefiere algo más compacto para llevarlo en el bolsillo, también hay opciones con pantallas algo más pequeñas.

Respecto al sistema operativo, lo habitual será elegir entre Android o iOS (iPhone):

  • iPhone (iOS): interfaz muy coherente, ajustes de accesibilidad potentes y bien organizados. Es menos personalizable a nivel de escritorio, pero muy sólido y sencillo una vez configurado.
  • Android: disponible en muchas gamas de precio, permite cambiar casi todo (lanzador, iconos, tamaños, modos simples) y permitir incluso activar un estilo Android stock y ofrece launchers pensados específicamente para mayores. Es ideal si queremos adaptar la pantalla de inicio a fondo.

Si se dispone de presupuesto, un iPhone puede ser buena opción por su consistencia y actualizaciones. Si buscamos flexibilidad, precio ajustado y más control sobre la interfaz, Android es el rey, sobre todo gracias a los modos sencillos y a los launchers especializados, y si buscas una pantalla aún mayor puedes consultar nuestro top de tablets Android.

Launchers y modos sencillos en Android para hacerlo todo más fácil

En Android, la pieza clave para simplificar la experiencia es el lanzador o launcher, que es básicamente el “escritorio”: la pantalla principal con los iconos, los menús y la forma de moverse entre apps. Cambiar el launcher puede convertir un móvil caótico en un teléfono clarísimo con pocos botones grandes.

Launchers específicos para la tercera edad

Existen muchas aplicaciones en Google Play pensadas justo para esto. Suelen ofrecer iconos enormes, textos grandes y accesos directos muy claros a lo que realmente se usa: llamadas, mensajes, cámara, fotos, WhatsApp, contactos importantes y botón de emergencia.

Algunos de los launchers más interesantes para personas mayores son:

  • BaldPhone: muestra iconos gigantes y una interfaz muy limpia, con funciones añadidas como llamadas y mensajes de emergencia o recordatorio de pastillas. Es gratuito, sin anuncios ni compras dentro de la app, y está disponible en varios idiomas, incluido español.
  • BIG Launcher: interfaz muy grande y clara, con marcador de teléfono y lector de SMS integrados para mantener todo homogéneo. Tiene versión en español y una edición de prueba gratis, aunque para desbloquear todas las opciones hay que pagar.
  • Grand Launcher: apuesta por una estética extremadamente simple, con botones y fuentes enormes. La experiencia se completa con apps propias de contactos y teclado. Es de pago desde el principio, sin versión gratuita.
  • Lanzador Modo Fácil: una propuesta visual más moderna, con grandes baldosas para tiempo, cámara, llamadas, mensajes y asistente. Ideal si queremos algo sencillo pero algo más vistoso que los launchers clásicos.
  • Senior Homescreen: orientado a quienes solo usan unas pocas apps. Permite asignar un color diferente a cada aplicación para identificarlas de un vistazo. Tiene versión gratuita y de pago.
  • Senior Safety Phone: ofrece un panel principal con bastantes elementos, pero bien ordenados: botón visible para ajustes, contactos en primera fila, recordatorios de medicación y posibilidad de añadir accesos directos a apps.
  • Simple Launcher: similar a un launcher Android tradicional, pero con iconos más grandes y opción de modo de emergencia. Para quien no quiere un cambio tan radical, pero sí más comodidad visual.
  • Square Home Key: da al móvil un aspecto tipo Windows Phone, con baldozas cuadradas/grandes que se pueden redimensionar. Es de pago, aunque ofrece versión de prueba. Muy personalizable a nivel de tamaño y color.
  • Bleta Móvil Fácil: centrado en mayores con poca experiencia digital o dificultades motoras, simplifica el móvil en una pantalla muy clara con accesos básicos y contactos en grande, además de versiones simplificadas de galería y contactos.

La instalación es sencillísima: se descarga el launcher desde Google Play, se abre y, cuando Android pregunte qué app usar como pantalla de inicio, se marca “Siempre” para que quede como predeterminada. Si dudas, repasa los ajustes de Android que deberías activar. Más tarde, desde los ajustes de aplicaciones predeterminadas, se puede volver a cambiar si hiciera falta.

Modo simple o modo fácil de los fabricantes

Muchos móviles Android traen de serie un modo sencillo, modo simple o easy mode en la capa del fabricante (Samsung, Xiaomi, etc.). Al activarlo, la pantalla principal pasa a mostrar menos iconos, más grandes, con textos legibles y una estructura muy básica.

Lo más rápido para localizarlo es ir a Ajustes y usar el buscador interno escribiendo palabras como “simple”, “fácil” o “easy”. Suele llamarse “Modo fácil”, “Modo simple”, “Easy Mode” o “Easy Home”.

En móviles Samsung, por ejemplo, se puede activar así: ir a Ajustes → Pantalla → Modo fácil, entrar y activar el interruptor. En unos segundos, todo el sistema se adapta a una interfaz relajada y legible, ideal para quienes se pierden con pantallas demasiado recargadas.

Ajustes visuales para que todo se vea mejor en Android

Incluso sin cambiar el launcher, Android permite tocar varios ajustes para hacer que texto, iconos y botones se vean mucho más grandes y claros. Junto con la elección de un fondo con buen contraste, son cambios que marcan la diferencia.

Cambiar cuadrícula e iconos del escritorio

La mayoría de móviles permiten ajustar la famosa “cuadrícula” del escritorio. Reducirla hace que quepan menos apps por fila y columna, pero con iconos mucho más grandes. Mejor ver 9 iconos grandes bien claros, que 25 diminutos imposibles de pulsar.

Según el fabricante, esta configuración suele estar en un apartado tipo “Pantalla de inicio”, “Pantalla principal” o “Estilo y fondo de pantalla”. Se elige una cuadrícula de 4×4 o similar y, una vez colocadas las apps necesarias, conviene buscar la opción de “bloquear diseño de inicio” o “bloquear escritorio” para que no se muevan accidentalmente.

Tamaño de visualización y de fuente

En los ajustes de Pantalla de Android hay dos opciones clave: “Tamaño de visualización” y “Tamaño de fuente”. La primera aumenta o reduce el tamaño de casi todos los elementos (iconos, menús, botones), y la segunda solo el tamaño del texto.

En móviles con Android 12 y similares se encuentran en Ajustes → Pantalla → Tamaño de visualización / Tamaño de fuente. En otras capas pueden estar dentro de “Accesibilidad” o “Pantalla y texto”. Subiendo estas barras un par de puntos, la persona mayor gana muchísima legibilidad.

Algunas interfaces permiten además activar la negrita en todo el sistema o aumentar el contraste, algo muy útil para personas con cataratas, degeneración macular u otras dificultades visuales.

Ampliación puntual tipo lupa

Además del aumento general, Android incluye una función de ampliación que actúa como lupa digital sobre cualquier parte de la pantalla. Con ella, se puede hacer zoom temporal en webs, fotos o menús que sigan viéndose pequeños.

Normalmente se encuentra en Ajustes → Accesibilidad → Mejoras de visión → Ampliación. Una vez activada, se puede usar un gesto específico (por ejemplo, triple toque) o un botón flotante para acercar y alejar con facilidad. Es un salvavidas cuando aparece un texto demasiado minúsculo.

Hacer Android más cómodo de usar: teclado, sonido y navegación

Ver bien la pantalla es solo una parte del asunto. Para que la experiencia sea realmente buena, hay que facilitar la escritura, ajustar el sonido y simplificar la manera de movernos por el sistema. Pequeños cambios, grandes resultados.

Aumentar el tamaño del teclado

Uno de los puntos que más problemas da es el teclado táctil: teclas muy juntas, errores constantes y sensación de que “esto no obedece”. Por suerte, el teclado de Google (Gboard) y muchos otros permiten cambiar su tamaño para que las teclas sean más grandes y fáciles de pulsar.

En Gboard, por ejemplo, se puede entrar en sus ajustes y buscar las opciones de “Altura del teclado” o “Diseño”, subiéndolo a un tamaño “alto” o “muy alto”. También existen teclados de terceros con teclas enormes, aunque conviene elegir desarrolladores de confianza, ya que un teclado puede leer todo lo que se escribe, incluidas contraseñas.

Ajustes de sonido pensados para mala audición

La pérdida de oído es muy habitual con la edad, así que es básico revisar los ajustes de volumen y vibración. En la sección de Sonido del móvil se pueden ver por separado los volúmenes de llamadas, notificaciones, multimedia y alarmas.

Conviene subir especialmente llamadas, notificaciones y alarmas, y activar la vibración para llamadas y toques de pantalla. Así, si no oyen bien, al menos notan el móvil. Si aun así sigue corto, en Google Play hay apps que amplifican el volumen máximo, aunque hay que usarlas con cuidado para no dañar el altavoz.

En el apartado de accesibilidad de audio, algunos móviles permiten ajustar el balance entre oído izquierdo y derecho, usar subtítulos automáticos o activar avisos visuales (por ejemplo, que el flash parpadee con las llamadas).

Navegación por gestos o por botones

Las versiones recientes de Android traen por defecto navegación por gestos (arrastrar desde los bordes para ir atrás, subir desde abajo para ir al inicio, etc.). Para usuarios mayores suele ser más intuitivo el sistema clásico de tres botones en la parte inferior.

Para cambiarlo, hay que buscar en los ajustes algo como “Barra de navegación”, “Botones de navegación” o “Sistema de navegación” dentro de Pantalla o similar. Allí se puede elegir entre gestos o botones, e incluso configurar el orden de estos (por ejemplo, que el botón de “Atrás” quede a la izquierda).

Accesos directos para contactos importantes

Si a la persona mayor le cuesta entrar en la agenda, buscar un nombre y darle a llamar, es muy útil poner accesos directos a contactos en la pantalla de inicio. Algunos launchers lo permiten con widgets de “marcación rápida” o “contacto directo”.

Así, basta tocar una foto grande con la cara o el nombre del hijo, hija o nieto para iniciar la llamada. Esto reduce mucho la probabilidad de errores y acerca las funciones más usadas a un solo toque, sin pasos intermedios que puedan generar lío.

Funciones de seguridad: emergencias, SOS y datos médicos

Además de ver bien y oír las llamadas, es fundamental que el móvil esté preparado para responder en una situación de emergencia. Tanto Android como iOS cuentan con funciones específicas para esto.

Contactos y botón de emergencia en Android

En las versiones recientes (Android 12 y posteriores) existe un apartado de Seguridad y emergencias donde se pueden configurar varias opciones muy interesantes:

  • Emergencia SOS: permite que, al pulsar varias veces seguidas el botón de encendido, el móvil llame automáticamente al 112 o al servicio de emergencia configurado.
  • Contactos de emergencia: números que se pueden ver y llamar incluso con el móvil bloqueado, pensados para familiares cercanos.
  • Información médica: datos como alergias, medicación importante o grupo sanguíneo, visibles desde la pantalla de bloqueo para los servicios sanitarios.

Configurar todo esto da mucha tranquilidad, porque el propio dispositivo se convierte en una herramienta de ayuda inmediata si pasa algo serio.

Emergencia SOS y accesibilidad en iPhone

En el caso de los iPhone, dentro de Ajustes → Emergencia SOS se puede activar la llamada automática al servicio de emergencia pulsando el botón lateral varias veces. Además, iOS permite configurar contactos de emergencia que reciben notificaciones con la ubicación cuando se lanza el SOS.

En la sección de Accesibilidad, iOS incorpora muchas opciones para adaptar el móvil a problemas de visión o audición: aumento del texto, alto contraste, lectura de pantalla, compatibilidad con audífonos, etc. Se puede incluso hacer que el sistema lea en voz alta los textos de la pantalla para personas con visión muy reducida.

Configurar pantalla y texto en iPhone para mayores

Con iPhone no podemos cambiar totalmente el “escritorio” como en Android, pero sí tenemos herramientas muy potentes para ajustar el tamaño del texto y de los elementos en pantalla y hacerlos mucho más cómodos para personas mayores.

El primer paso es ir a Ajustes → Pantalla y brillo. Desde ahí se puede:

  • Aumentar el tamaño del texto con la opción “Tamaño de texto”.
  • Activar texto en negrita para que las letras destaquen más.
  • Elegir el modo “Zoom de pantalla” en la sección de Visualización, que aumenta el tamaño de iconos y elementos de interfaz.

Además, en Ajustes → Accesibilidad → Pantalla y tamaño de texto se encuentran ajustes adicionales como texto más grande aún, aumento de contraste, reducción de transparencia o inversión de colores, todos pensados para facilitar la lectura a quienes tienen la vista tocada.

Aplicaciones de terceros que pueden ayudar (y sus riesgos)

Más allá de las opciones del sistema, existen apps que amplían funciones de accesibilidad. Pueden ser útiles en casos concretos, pero hay que valorar bien la seguridad y la necesidad real.

Algunos ejemplos habituales son:

  • Teclados con teclas gigantes: pueden facilitar mucho la escritura, pero al ser de terceros es fundamental elegir opciones fiables, revisar permisos y evitar desarrolladores sospechosos, ya que el teclado ve todo lo que se teclea.
  • Apps de lupa: tanto en Android como en iOS hay aplicaciones que convierten la cámara en una lupa con zoom y alto contraste. Útiles para leer prospectos o letras pequeñísimas, aunque muchas veces se puede lograr algo parecido con las funciones de ampliación nativas.
  • Apps para amplificar sonido: algunas actúan como “audífonos básicos” usando el micrófono del móvil, otras fuerzan el volumen máximo. Hay que usarlas con prudencia para no dañar el oído ni el altavoz.

En general, conviene priorizar las opciones nativas de accesibilidad de Android e iOS, que suelen ser más seguras y estables. Las apps de terceros están bien como complemento para necesidades muy específicas.

Asistentes de voz y control por voz: aliados para quienes no quieren pantallas

Para muchas personas mayores, la revolución llega cuando descubren que pueden hablar con el móvil en lugar de pelearse con la pantalla táctil. El Asistente de Google en Android y Siri en iPhone permiten realizar acciones cotidianas solo con la voz.

En Android, el Asistente de Google puede abrir apps, leer notificaciones, dictar mensajes, realizar llamadas o ajustar ajustes del sistema. Algunos comandos muy útiles para la tercera edad son:

  • “Llama a ” o “Llama al 112”.
  • “Manda un mensaje de WhatsApp a y dile que…”.
  • “Sube el volumen”, “Baja el brillo”, “Enciende el WiFi”.
  • “Pon una alarma a las 9” o “Recuérdame que tome la pastilla a las 20:00”.
  • “Haz una foto” o “Abre la cámara”.

Muchas de estas funciones se pueden lanzar manteniendo pulsado el botón de encendido o usando la frase de activación, según el modelo. Configurar esto al principio, con calma, hace que la persona se acostumbre a pedirle cosas al móvil con naturalidad.

Además, Android incluye herramientas como Voice Access, que permiten controlar toda la interfaz con la voz mediante comandos, y sistemas de accesibilidad con interruptores o seguimiento de mirada para casos de movilidad muy reducida.

Ajustar las aplicaciones clave: WhatsApp, mensajes y compañía

Otro detalle importante es que algunos cambios de tamaño del sistema no se aplican dentro de todas las aplicaciones. Por eso conviene revisar las apps más utilizadas y tocar sus ajustes internos.

En WhatsApp, por ejemplo, se puede ir a Menú (tres puntos) → Ajustes → Chats y allí:

  • Subir el tamaño de la fuente a grande para que los mensajes se lean sin esfuerzo.
  • Elegir tema claro u oscuro, según lo que resulte más cómodo a la vista.

Otras apps de mensajería o correo también permiten aumentar el tamaño del texto, del contenido y de las notificaciones. Dedicar unos minutos a revisarlas con la persona delante ayuda a que entienda qué ha cambiado y cómo se ve ahora.

Soluciones como Bleta Conecta dan un paso más: muestran mensajes y fotos de WhatsApp directamente en grande en la pantalla principal, sin que la persona tenga que abrir la app ni seguir varios pasos. Es una buena idea para quienes tienden a ignorar notificaciones o se lían entrando y saliendo de programas.

Eliminar ruido: apps innecesarias y ajustes que sobran

Muchos móviles nuevos vienen cargados de aplicaciones preinstaladas que no aportan nada a una persona mayor: juegos, redes sociales, servicios de streaming, herramientas duplicadas… Lo único que hacen es ocupar iconos, confundir y a veces gastar batería o datos.

Una buena práctica al preparar el móvil es hacer una limpieza a fondo de apps. Manteniendo pulsado el icono unos segundos suele aparecer la opción de “Desinstalar” o “Desactivar”. Se pueden quitar juegos, redes que no use, apps de compras compulsivas y cualquier cosa que no vaya a tocar. Menos iconos = menos líos.

También es recomendable revisar notificaciones: muchas apps envían avisos constantes que no aportan nada y solo generan ruido y nervios. Desde los ajustes de notificaciones se pueden silenciar o restringir a las verdaderamente importantes (llamadas, mensajes, WhatsApp de familiares, alarmas médicas, etc.).

Configurar el móvil como un acto de cuidado y autonomía

Todo este proceso de ajustes, pruebas y explicaciones puede parecer largo, pero en realidad, dedicando un rato con paciencia, el cambio es enorme. Ajustar tamaño de letra, sonidos, accesos rápidos, modos sencillos y funciones de emergencia convierte un aparato intimidante en una herramienta cercana y útil. Para muchas personas mayores, notar que alguien se ha sentado con calma a configurar su móvil es casi un gesto de cariño: se sienten acompañadas, tenidas en cuenta y con ganas de aprender.

Cuando el dispositivo está adaptado a su ritmo y a sus capacidades, desaparece la sensación de “esto no es para mí” y aparece algo mucho más valioso: independencia para comunicarse, seguridad en el día a día y la tranquilidad de poder pedir ayuda con un par de toques. La tecnología deja de ser un enemigo complicado y pasa a ser ese pequeño aliado de bolsillo que les permite seguir conectados con quienes más quieren y con el mundo que les rodea.

Anatomía del almacenamiento: Sistema, caché y archivos de usuario

Actualidad en Androidsis - Jue, 07/05/2026 - 10:09

Cuando hablamos de cómo se guarda y se mueve la información dentro de un ordenador, solemos pensar solo en el disco duro o en la memoria RAM. Pero por debajo hay toda una arquitectura de almacenamiento con niveles, cachés, sistemas de archivos y particiones que determina lo rápido y seguro que trabajamos con los datos. Entender esta anatomía es clave si estudias sistemas, administras equipos o simplemente quieres saber qué está pasando cuando guardas un archivo o se te corrompe un disco.

A lo largo de este artículo vamos a recorrer, paso a paso, cómo se organiza el almacenamiento desde la CPU hasta la memoria secundaria: qué papel juega la memoria caché, cómo funciona la caché del sistema de archivos en Windows, qué es un fichero, cómo se organizan los directorios, qué tipos de sistemas de archivos existen (FAT, NTFS, ext, APFS, etc.) y cómo se dividen los discos duros en particiones usando MBR. Todo con un enfoque práctico y con ejemplos aterrizados al día a día.

Anatomía general del almacenamiento en un sistema informático

En cualquier ordenador moderno encontramos varios niveles de memoria, cada uno con distinta velocidad, capacidad y función. De arriba a abajo, podemos organizarlos así:

  • Registros del procesador.
  • Memoria caché (L1, L2, L3) integrada o cercana a la CPU.
  • Memoria principal (RAM).
  • Memoria secundaria (discos duros, SSD, etc.).
  • Memoria auxiliar (USB, discos externos, ópticos, etc.).

Los registros son una memoria extremadamente rápida en la que solo cabe un dato o unos pocos por registro. Funcionan como variables internas del procesador: por ejemplo, el Program Counter (PC) almacena la dirección de la siguiente instrucción a ejecutar y va cambiando a cada paso. Se identifican por nombre (PC, RI, AX, etc.), son volátiles y se basan en tecnología de semiconductores.

La memoria principal (RAM) está formada por celdas de igual tamaño llamadas palabras (32, 64, 128 bits, según la arquitectura). Para acceder a una celda se usa su dirección, que llega a través del bus de direcciones. Igual que los registros, la RAM es volátil: si se corta la corriente, el contenido se pierde. Aun así, tiene mucha más capacidad que los registros y es donde se ejecutan programas y se cargan datos en tiempo de ejecución.

Memoria caché y datos en caché: acelerando el acceso

Entre la CPU y la memoria principal encontramos la memoria caché, diseñada para acercar los datos que más se usan al procesador y reducir la latencia. Usa también tecnología de semiconductores y está dividida en celdas, pero es más rápida que la RAM y bastante más cara, por lo que su capacidad es menor.

La idea de la caché es siempre la misma, tanto si hablamos de memoria caché de la CPU, caché de disco o caché del navegador: guardar temporalmente información que ya se ha consultado, de forma que si se vuelve a necesitar, se pueda recuperar desde un lugar más rápido que el origen original (disco, red, etc.).

El concepto de datos en caché se aplica también a nivel de aplicaciones, servidores y navegadores web. Un navegador, por ejemplo, almacena en caché imágenes, scripts, archivos CSS y HTML la primera vez que visitas una página. Así, cuando entras de nuevo a ese sitio, no necesita descargar todo otra vez, sino que reutiliza los datos locales y solo pide lo que haya cambiado, mejorando mucho el tiempo de carga.

Este mecanismo de almacenamiento temporal también se usa en otros componentes: los servidores DNS guardan en caché los registros de nombres de dominio para hacer las resoluciones más rápidas, y las CDN (redes de distribución de contenido) replican y cachean contenido estático en nodos distribuidos por todo el mundo para reducir la latencia hacia los usuarios finales.

Memoria secundaria: almacenamiento por bloques y sectores

La memoria principal es rápida pero tiene dos problemas: es volátil y no tiene capacidad suficiente para guardar toda la información que manejamos (documentos, bases de datos, vídeos, copias de seguridad…). Por eso necesitamos memorias secundarias y auxiliares: discos duros, SSD y estándares como UFS, USB, discos ópticos, etc. Son persistentes, más baratas por unidad de almacenamiento y con gran capacidad.

Estos dispositivos no se organizan en celdas pequeñas como la RAM, sino en bloques físicos llamados sectores. Tradicionalmente, el tamaño típico de un sector ha sido de 512 bytes. Las operaciones de lectura y escritura se hacen como mínimo a nivel de sector: no se puede leer ni escribir una cantidad de datos inferior a un sector, ni direccionar una fracción de sector.

Con el crecimiento de la capacidad de los discos, se hizo necesario agrupar varios sectores para gestionar mejor el espacio. De ahí nacen los clusters o unidades de asignación, que son grupos de sectores que el sistema de archivos maneja como unidad mínima de asignación a ficheros. Esto simplifica la gestión pero tiene implicaciones de espacio desperdiciado, como veremos más adelante.

Archivos y sistema de archivos: la lógica sobre el disco

Para poder aprovechar los dispositivos de almacenamiento, el sistema operativo necesita una capa lógica que defina cómo se guarda, organiza y controla la información en esos bloques físicos. Esa capa es el sistema de archivos (filesystem).

Desde el punto de vista lógico, el sistema de archivos se apoya en dos conceptos básicos: el archivo y la carpeta o directorio. Un archivo es una secuencia de bytes almacenada en un medio externo que se considera una unidad lógica: un documento PDF, una imagen, un vídeo, una base de datos, etc. Cada archivo tiene un nombre y, habitualmente, una extensión que ayuda a identificar el tipo de contenido (por ejemplo, .png, .txt, .pdf).

Una carpeta o directorio es simplemente un modo de agrupar archivos y otros directorios según el criterio del usuario o del sistema para facilitar la organización. Internamente, para el propio sistema de archivos, un directorio no deja de ser un archivo especial que almacena información sobre qué elementos contiene y cómo se estructuran.

El sistema de archivos se encarga de tareas críticas como asignar sectores y clusters a los archivos, mantener el control de qué bloques pertenecen a cada fichero, ofrecer operaciones de creación, renombrado, modificación y borrado, mantener la estructura jerárquica de directorios, controlar qué sectores están libres y qué sectores están ocupados y gestionar permisos y seguridad de acceso a los datos.

Es frecuente que cada familia de sistemas operativos tenga sus propios sistemas de archivos nativos, aunque cada vez hay más compatibilidad cruzada o soporte a través de herramientas específicas, incluyendo formas de acceder a servicios de almacenamiento en la nube. Los datos que llegan de una línea de comunicación o de un dispositivo especial también pueden exponerse como archivos, aunque en realidad se generen de forma dinámica (dispositivos en /dev en GNU/Linux, por ejemplo).

Atributos, permisos y ACL en el sistema de archivos

Para que el sistema operativo pueda controlar quién accede a qué, cada recurso (ficheros, directorios, impresoras, recursos de red, etc.) suele tener asociada una lista de control de acceso (ACL). En esa lista aparecen los usuarios o grupos que pueden acceder y con qué permisos: lectura, escritura, ejecución, etc.

Además de los permisos, un archivo puede tener atributos que describen su naturaleza o su tratamiento especial por parte del sistema: archivo de sistema, oculto, solo lectura, cifrado, directorio, temporal, etc. Estos atributos influyen en cómo se muestra el archivo al usuario y en qué operaciones están permitidas.

Rutas, nombres y comodines

Casi todos los sistemas de archivos modernos organizan los datos de manera jerárquica en forma de árbol de directorios. Para localizar de forma única un archivo o un directorio se usa su ruta (path), que describe el camino que hay que seguir dentro del árbol: una secuencia de directorios separada por un carácter especial, cuyo último elemento es el propio archivo o carpeta.

En sistemas tipo Unix (GNU/Linux, macOS en su base), la ruta absoluta comienza con una barra inclinada / que representa el directorio raíz. Ejemplo: /home/Alicia/Documentos/informe.odt. En sistemas Microsoft, se antepone la letra de la unidad seguida de : y barras invertidas: C:\Usuarios\Alicia\Documentos\informe.odt.

También podemos usar rutas relativas, que parten del directorio actual del usuario. Por ejemplo, ../../Jacinto/Documentos/memoria.odt indica “subir dos niveles y luego bajar a Jacinto/Documentos/memoria.odt”. En Unix, existen comodines especiales para rutas: . (directorio actual), .. (directorio padre) y ~ (directorio personal del usuario).

Los sistemas operativos ofrecen caracteres comodín (wildcards) para referirse a uno o varios archivos sin conocer sus nombres completos. El asterisco (*) representa cualquier combinación de caracteres, incluso la ausencia de caracteres; el signo de interrogación (?) representa un único carácter. Por ejemplo, *imagen*.png podría coincidir con Mi_imagen.png, imagen.png, imagen1.png e imagen21.png, mientras que imagen??.png solo casaría con nombres de seis caracteres seguidos de .png, como imagen21.png.

Desde el fichero en RAM al fichero en disco

Cuando creas un archivo desde una aplicación, al principio los datos viven únicamente en memoria principal. Si abres el Bloc de notas, escribes tu nombre y todavía no has guardado, la información está en la memoria del proceso notepad.exe. No existe ningún fichero en disco asociado a ese contenido.

En el momento en que haces clic en “Guardar” y eliges una ruta, el sistema operativo crea un archivo en el sistema de archivos y asigna uno o varios clusters del dispositivo de almacenamiento para guardar esa información. A partir de ahí, el sistema deberá saber en todo momento qué bloques se han reservado para ese archivo y en qué orden hay que leerlos.

Un detalle curioso: muchas veces el tamaño lógico del fichero (según bytes de datos) es muy inferior al espacio real que ocupa en disco. Por ejemplo, un archivo de texto con la palabra “Javier” en ASCII ocupa 6 bytes de contenido, pero en un sistema donde el cluster sea de 4 KiB, ese archivo ocupará 4096 bytes en el disco, porque el cluster es la unidad mínima asignable (si te preocupa este comportamiento, consulta qué hacer si el almacenamiento interno aparece lleno).

Caché de archivos del sistema en Windows

En Windows, el sistema operativo implementa una caché de archivos del sistema que actúa como intermediario entre las operaciones de E/S y el disco físico. Por defecto, cuando un programa lee o escribe en un archivo, en realidad está leyendo o escribiendo en memoria, en una región gestionada por el administrador de caché.

Cuando se realiza una lectura, los datos se cargan primero desde el disco a una región de la memoria del sistema reservada como caché de archivos. A partir de ahí, los procesos en modo usuario copian esos datos a su propio espacio de direcciones. Si más adelante se vuelve a leer la misma zona del archivo, el sistema puede servirla directamente desde la caché sin acceder de nuevo al disco, acelerando mucho el rendimiento.

En las operaciones de escritura, los datos se almacenan inicialmente en la caché de archivos del sistema en lugar de escribirse inmediatamente en disco. Este mecanismo se conoce como caché de reescritura con escritura diferida. El administrador de caché vacía periódicamente esa memoria, escribiendo los bloques modificados en el disco físico y liberando espacio en la caché. El momento de vaciado depende de cuánto tiempo han permanecido los datos en la caché y de cuánto tiempo hace que se accedió por última vez a ellos.

Esta política de aplazar la escritura al disco tiene ventajas de rendimiento, pero implica un riesgo: si se produce un apagón o fallo repentino antes de vaciar la caché, se pueden perder los datos que aún no se hayan escrito en el disco. Para equilibrar rendimiento y fiabilidad, Windows lanza cada segundo un proceso llamado escritor diferido, que pone en cola una fracción de las páginas pendientes para ser escritas en el disco y ajusta dinámicamente la cantidad de datos que vacía.

Hay aplicaciones (por ejemplo, software antivirus o gestores de bases de datos) que necesitan garantizar que las escrituras se materializan en disco de forma inmediata. Para ello, Windows ofrece el modo write-through: si se abre un archivo con la marca FILE_FLAG_WRITE_THROUGH, los datos se escriben en la caché pero el administrador de caché los empuja al disco sin retrasos. Además, las funciones como FlushFileBuffers permiten forzar un vaciado de los metadatos y el contenido pendiente.

En algunos escenarios de E/S masiva con bloques muy grandes, el almacenamiento en caché puede empeorar el rendimiento. En esos casos, es posible abrir archivos con la marca FILE_FLAG_NO_BUFFERING para que las lecturas y escrituras vayan directamente al disco físico, saltándose la caché de archivos (aunque parte de los metadatos pueden seguir cacheados).

Tipos de sistemas de archivos y características

Los sistemas de archivos más utilizados están muy ligados a la familia de sistema operativo donde se diseñaron, aunque muchos han acabado siendo casi estándar de facto por compatibilidad. Vamos a ver los más importantes.

Sistemas de archivos de la familia Microsoft

En el mundo Windows podemos distinguir principalmente dos grandes familias: FAT y NTFS. FAT (File Allocation Table) es un diseño simple y muy antiguo, mientras que NTFS (New Technology File System) es más moderno, robusto y rico en funcionalidades.

FAT se apoya en una tabla que indica para cada cluster a qué archivo pertenece y cuál es el siguiente cluster en la cadena del archivo. Sus versiones más destacadas son: FAT12 (primeros años 80, con volúmenes de hasta 32 MB y nombres 8.3), FAT16 (hasta unos 90 GB con clusters de 32 KiB), VFAT (soporte de modo protegido de 32 bits y nombres largos en Windows 3.11/95) y FAT32 (introducida en Windows 95 OSR2, con capacidad teórica de casi 8 TB pero limitada por Microsoft a tamaños menores, y con un tamaño máximo de archivo de 4 GB). Más adelante apareció exFAT, optimizada para memorias USB y flash, con menos limitaciones de tamaño de archivo.

FAT tiene varios inconvenientes: sus estructuras provocan fragmentación con facilidad, no implementa permisos avanzados ni journaling y, para que sea rápida, la tabla FAT suele cargarse completa en RAM, consumiendo bastante memoria. En discos muy grandes, si solo se cachea parte de la tabla, acceder a archivos muy fragmentados puede implicar muchos saltos al disco solo para leer fragmentos de FAT.

NTFS, por su parte, introduce mejoras de rendimiento, seguridad y fiabilidad. Soporta permisos detallados, ACL, cifrado, compresión, journaling y recuperación automática ante ciertos errores. Está basado en HPFS (desarrollado para OS/2) y puede direccionar volúmenes enormes (hasta decenas de terabytes en implementaciones habituales). Se han ido publicando varias versiones: desde NT 3.1 (v1.0) hasta las versiones 3.x utilizadas desde Windows 2000 y XP en adelante.

Sistemas de archivos en Apple

Los ordenadores de Apple han pasado por varias generaciones de sistemas de archivos, cada una adaptada a la tecnología del momento. Los más representativos son MFS, HFS, HFS+ y APFS.

MFS (Macintosh File System) fue el primer sistema de archivos del Macintosh original de 1984. Permitía nombres de hasta 255 caracteres, aunque solo indexaba los primeros 63, y manejaba volúmenes de hasta 256 MB. Como las capacidades crecieron rápidamente, se sustituyó pronto por HFS (Hierarchical File System), también conocido como Mac OS estándar, que introdujo una organización jerárquica real y soportaba volúmenes de hasta 2 TB (con archivos individuales de hasta 2 GB).

Más adelante llegó HFS Plus (HFS+), o Mac OS extendido, con soporte para journaling, nombres en Unicode y volúmenes de hasta 8 exabytes. Ha sido durante muchos años el sistema principal en Mac. Con la llegada de los SSD y las necesidades de cifrado y snapshots modernos, Apple diseñó APFS (Apple File System), optimizado específicamente para memorias flash y soportado desde macOS Sierra y iOS 10.3. APFS mejora la gestión de espacio, la clonación de archivos y el rendimiento en operaciones intensivas.

Sistemas de archivos en GNU/Linux y Unix

GNU/Linux soporta una variedad amplia de sistemas de archivos, pero los más habituales son las familias ext (ext2, ext3, ext4), ReiserFS, XFS y ZFS (este último a través de módulos externos).

ext2 se introdujo en 1993 como un sucesor mejorado de ext, con soporte para volúmenes de hasta 16 TB y archivos de hasta 2 TB, y nombres de 256 caracteres. ext3, aparecido en 2001, añadió journaling y se apoyó en estructuras más eficientes como árboles binarios balanceados, manteniendo la compatibilidad con ext2. ext4, publicado en 2006, mejoró la velocidad, el uso de CPU y aumentó las capacidades máximas hasta 1 exabyte de volumen y archivos de hasta 16 TB.

ReiserFS fue uno de los primeros sistemas con journaling soportados por el núcleo Linux, con buen rendimiento en archivos pequeños. XFS, originario de IRIX y portado a Linux, también implementa journaling y destaca por su tamaño máximo de volumen y su rendimiento en entornos de alto rendimiento, pudiendo manejar hasta 16 exabytes.

ZFS, desarrollado originalmente por Sun Microsystems para Solaris, introduce un enfoque combinado de sistema de archivos y gestor de volúmenes. Permite archivos de hasta 16 exabytes y volúmenes gigantescos, con características avanzadas como snapshots, verificación de integridad mediante checksums, autocomprobación y reparación automática de corrupción silenciosa.

Cómo direccionan los sistemas de archivos los bloques: inodos y extents

En sistemas tipo Unix, los sistemas de archivos como ext2 y ext3 utilizan una estructura llamada inodo para representar cada archivo. El inodo almacena metadatos (permisos, propietario, tamaño, marcas de tiempo, etc.) y una serie de punteros a bloques de datos.

En ext3, cada inodo contiene 12 punteros directos a bloques de datos, más tres punteros indirectos: uno simple, uno doble y uno triple. Con los punteros directos se puede acceder directamente a 12 bloques de datos. Si el tamaño de bloque es de 4096 bytes, esto equivale a 48 KiB de datos (12 × 4096).

Si el archivo crece más allá de ese límite, entra en juego el puntero indirecto simple, que apunta a un bloque especial que contiene únicamente direcciones de otros bloques de datos. Suponiendo palabras de 32 bits (4 bytes), en un bloque de 4096 bytes caben 1024 direcciones. Esto añade hasta 4 MiB extra (1024 × 4096 bytes). Para archivos aún mayores se usan los punteros dobles e indirectos triples, que encadenan varios niveles de bloques de direcciones, alcanzando capacidades de hasta 4 GiB (doble) y 4 TiB (triple) por archivo.

La suma de las capacidades aportadas por los 12 punteros directos, el indirecto simple, el doble y el triple nos da el tamaño máximo teórico de un archivo en ext3: 48 KiB + 4 MiB + 4 GiB + 4 TiB, aproximadamente.

En ext4 se rediseña esta estructura: los punteros pasan a ser de 48 bits para soportar dispositivos más grandes (hasta 1 EiB) y en lugar de bloques indirectos se usan extents. Un extent describe un rango de bloques contiguos mediante dos valores: bloque inicial y cantidad de bloques. Los 60 bytes que ext3 usaba para las direcciones se reutilizan en ext4 para almacenar varios extents y una cabecera. Si un archivo está muy fragmentado y necesita más extents, se organiza un árbol (HTree) cuya raíz se guarda en el inodo y cuyos nodos hoja contienen los extents adicionales.

Esta estructura basada en extents tiene como objetivo reducir la fragmentación y mejorar el rendimiento, ya que se trabaja con grandes rangos contiguos en lugar de con listas largas de bloques individuales.

Otros sistemas de archivos específicos y virtuales

Además de los sistemas de archivos de disco y de red, existen sistemas diseñados para propósitos muy concretos o para funcionar en modo virtual. Algunos ejemplos destacados:

  • swap: zona de disco reservada para la memoria virtual, donde se intercambian páginas cuando la RAM se queda corta.
  • archfs: sistema de archivos en espacio de usuario (FUSE) que permite navegar por repositorios rdiff-backup.
  • cdfs: sistema de archivos virtual en Linux para acceder a datos o pistas de audio individuales en discos compactos.
  • udev y devfs: usados en GNU/Linux para manejar archivos de dispositivos bajo /dev.
  • ftpfs y nntpfs: sistemas en espacio de usuario (FUSE) que exponen datos accesibles por FTP o NNTP como si fueran un sistema de archivos local.

FUSE (Filesystem in Userspace), incluido en el núcleo de Linux desde la versión 2.6.14, permite que usuarios no privilegiados desarrollen e instalen sistemas de archivos que se ejecutan en espacio de usuario, mientras un módulo del núcleo actúa de intermediario. Esto incrementa enormemente la variedad de sistemas de archivos disponibles (NTFS, EncFS, etc.), permitiendo incluso montar discos virtuales (como archivos .vdi) como si fueran discos físicos. La desventaja es que el cambio constante entre modo kernel y modo usuario introduce cierta penalización de rendimiento.

Por debajo, todo se apoya en VFS (Virtual File System), una capa de abstracción que unifica el acceso a sistemas de archivos con arquitecturas muy distintas, de forma que las aplicaciones ven una interfaz común independientemente del tipo de sistema concreto que haya debajo.

Transacciones y journaling en sistemas de archivos

Una transacción es una secuencia de operaciones que deben ejecutarse de forma atómica: o se completan todas con éxito o, si algo falla, hay que dejar el sistema como si nunca se hubieran empezado. Este concepto se aplica a bases de datos, pero también a sistemas de archivos mediante el journaling.

El journaling o registro por diario consiste en mantener un journal en el que se anotan las modificaciones previstas antes de aplicarlas al sistema de archivos real. Si se produce un corte de luz o fallo inesperado mientras se está escribiendo, al arrancar de nuevo el sistema se revisa el diario: las transacciones incompletas se deshacen o se rehacen según el modo de operación, garantizando que la estructura del sistema de archivos se mantiene coherente y evitando corrupciones graves.

Particiones, MBR y organización lógica del disco

Un disco duro o unidad SSD rara vez se usa como un bloque monolítico sin dividir. Lo normal es crear particiones, que son segmentos contiguos del disco delimitados entre un sector de inicio y un sector de fin. Cada partición puede contener un sistema de archivos distinto, lo que permite tener, por ejemplo, Windows y Linux en el mismo disco, o separar datos de sistema y datos de usuario.

Desde el punto de vista del sistema operativo, cada partición se puede manejar como una unidad lógica independiente: en Windows, con su propia letra de unidad (C:, D:, etc.); en GNU/Linux, montada en directorios específicos (/home, /var, etc.). Esto aporta flexibilidad y facilita tareas como reinstalar un sistema operativo sin tocar la partición de datos.

En esquemas de particionado MBR clásicos, la información sobre las particiones se guarda en la tabla de particiones almacenada en el sector 0 del disco, conocido precisamente como MBR (Master Boot Record). El MBR incluye tres elementos principales: un pequeño programa de arranque (bootloader, que se encarga de lanzar el sistema operativo o un cargador más complejo), la tabla de particiones (con hasta cuatro entradas) y un “código mágico” de 16 bits, normalmente 0x55AA, que indica que el MBR es válido.

La tabla de particiones MBR solo admite cuatro particiones primarias. Para superar este límite se definieron dos tipos adicionales: la partición extendida y las particiones lógicas. Una partición extendida es en realidad un tipo especial de partición primaria que no contiene datos directamente, sino que aloja dentro de sí múltiples particiones lógicas. Así, podemos tener como máximo cuatro entradas en el MBR (tres primarias y una extendida, por ejemplo) y dentro de la extendida tantas lógicas como necesitemos.

En la práctica, cuando un disco nuevo no tiene MBR inicializado, herramientas como gparted detectan que no hay etiqueta reconocible ni código mágico 0x55AA y muestran avisos. El primer paso suele ser crear una tabla de particiones nueva (por ejemplo, de tipo msdos para MBR). A partir de ahí, se van creando particiones primarias y, si necesitamos más de cuatro sistemas de archivos, una partición extendida para albergar particiones lógicas adicionales.

Durante la planificación conviene decidir de antemano qué tamaño y tipo tendrá cada partición: por ejemplo, una partición primaria grande para datos en NTFS, otra en ext4 para Linux, una FAT32 para intercambio y una extendida con varias lógicas, o convertir tu disco duro para otros usos. Si se agotan las cuatro primarias sin haber reservado una extendida, tendremos que borrar alguna partición para rehacer la estructura correctamente.

En entornos de administración o formación es habitual usar una distribución Live, como SystemRescue, arrancar en modo gráfico (mediante startx) y utilizar herramientas como gparted para crear, redimensionar y formatear particiones con diferentes sistemas de archivos (NTFS, FAT32, ext3, ext4, etc.), comprobando de paso cómo se inicializa un MBR y cómo se reflejan los cambios en la tabla de particiones.

Todo este entramado de registros, cachés, memoria principal, discos, sistemas de archivos, journaling y particiones hace que, cuando pulsas “Guardar”, el dato viaje desde el registro de la CPU hasta un bloque concreto de un disco físico pasando por varias capas de caché y estructuras lógicas. Conocer cómo encajan todas estas piezas permite entender mejor problemas de rendimiento, errores de disco, mensajes de corrupción de archivos o decisiones de diseño como el tamaño de los clusters o la elección de un sistema de archivos para cada uso y también optar por servicios gratuitos de almacenamiento en la nube según las necesidades.

Tráiler de The Pactmaker

Actualidad en 3DJuegos - Mié, 06/05/2026 - 19:50
Trailer promocional de The Pactmaker

Tráiler y fecha de Black Jacket

Actualidad en 3DJuegos - Mié, 06/05/2026 - 19:41
Trailer promocional de Black Jacket

Tráiler y fecha de Into the Slimy Mines

Actualidad en 3DJuegos - Mié, 06/05/2026 - 19:29
Trailer promocional de Into the Slimy Mines

Tráiler de anuncio de BeastLink

Actualidad en 3DJuegos - Mié, 06/05/2026 - 19:17
Trailer promocional de BeastLink

Mejores juegos Android: guía definitiva gratis y premium

Actualidad en Androidsis - Mié, 06/05/2026 - 15:44

Jugar en el móvil ya no es “echar un rato al Candy Crush” mientras esperas el bus. Hoy llevamos en el bolsillo auténticas bestias gráficas y jugables capaces de mover shooters 3D, mundos abiertos gigantescos y experiencias narrativas que poco tienen que envidiar a las consolas. El problema es que el catálogo es tan grande que es fácil perderse y acabar instalando siempre lo mismo.

Por eso hemos preparado este ranking definitivo de juegos Android para 2026, mezclando éxitos gratis, joyas de pago, títulos de Netflix, juegos offline para viajar y propuestas competitivas para no aburrirse nunca. Además, tendrás recomendaciones específicas si buscas MMORPG sin autoplay, ARPG sin gacha abusivo, o si eres de los que se cansa rápido y necesita variedad real en modos, eventos y formas de jugar.

Top absoluto de juegos Android que no te puedes perder en 2026

El ecosistema de juegos móviles ha pegado un salto brutal: hoy conviven en la misma tienda desde producciones AAA con doblaje completo hasta indies minimalistas con ideas brillantes. Para elegir lo mejor de lo mejor en 2026, nos fijamos en dos cosas: jugabilidad pulida (sin abusar del “paga para ganar”) y que aprovechen la potencia y pantalla de tu móvil, ya sea para sesiones largas o partidas de cinco minutos.

Dentro de este panorama, hay una serie de títulos que se repiten en todas las listas de recomendados, combinando gráficos potentes, mecánicas profundas y una comunidad muy activa. A continuación repasamos los juegos que más están marcando el ritmo en Android, tanto si quieres acción intensa como si prefieres puzzles tranquilos o experiencias más narrativas.

Shooters, acción y mundo abierto: cuando el móvil parece una consola Call of Duty: Mobile – El shooter imprescindible

Si tienes un móvil medianamente potente y solo quieres instalar un FPS, Call of Duty: Mobile sigue siendo el rey. Sus gráficos, sonido, mapas y modos de juego exprimen de verdad el hardware actual: modos clásicos de la saga, Battle Royale, ranked, eventos constantes y temporadas con armas y personajes nuevos. Es de esos juegos en los que siempre hay algo que hacer, tanto si entras 10 minutos como si te tiras una tarde entera.

Además, al estar tan asentado, cuenta con una comunidad gigantesca, matchmaking rápido y un equilibrio bastante decente para ser free-to-play. Sigue teniendo micropagos para cosméticos y algunas ventajas, pero no estás obligado a pagar para ser competitivo si dedicas tiempo y llegas a dominar bien las armas y los mapas.

League of Legends: Wild Rift – MOBA pulido y en constante evolución

Riot supo adaptar su joya de PC al móvil con Wild Rift, que recrea el LoL clásico con partidas más cortas y controles táctiles realmente trabajados. En 2026, el juego sigue recibiendo grandes actualizaciones: durante los primeros meses del año, la versión 7.0 introduce nuevas grietas, campeones y ajustes de balance que renuevan la experiencia.

Si te gustan los MOBAs con profundidad estratégica, roles diferenciados y un meta cambiante, aquí vas a tener juego para años: eventos, pases de batalla, skins y un enfoque competitivo muy fuerte, con ranked bien estructuradas y escenas de eSports móviles cada vez más serias.

Red Dead Redemption (versión móvil vía Netflix o compra directa)

Una de las grandes sorpresas de estos años es poder disfrutar en Android de Red Dead Redemption, uno de los clásicos de Rockstar. Lo puedes jugar de dos formas: a través del catálogo de Netflix Games (si eres suscriptor) o comprándolo por separado como título premium, sin micropagos ni historias raras.

Es una auténtica obra maestra del western interactivo: historia adulta, personajes memorables, misiones variadas y un mundo que rezuma atmósfera por todos lados. Es pesado en tamaño y exige bastante hardware, pero si tu móvil puede con él, tienes muchas horas de aventura a nivel de consola directamente en tu bolsillo.

Where Winds Meet – RPG ambientado en la China del siglo XX

Si te apetece algo diferente a los típicos mundos medievales o futuristas, Where Winds Meet propone un RPG ambientado en la China del siglo XX, con un apartado visual sobresaliente y un enfoque free-to-play muy generoso. Tienes exploración, combates, misiones y una narrativa que mezcla contexto histórico con toques de ficción.

Lo mejor es que, siendo gratuito, no sacrifica calidad gráfica ni variedad de contenido. Es un buen ejemplo de lo lejos que ha llegado el gaming móvil: escenarios amplios, personajes bien animados y un nivel de detalle que hace unos años habríamos asociado solo a consolas o PC.

ARPG y experiencias para un jugador: de Hades a Genshin y compañía

Si buscas un ARPG o un juego centrado en la historia para jugar por tu cuenta, 2026 llega cargado de opciones. Tienes tanto títulos totalmente premium sin gacha ni anuncios, como experiencias de mundo abierto estilo anime con una comunidad enorme. La clave está en elegir según cuánto toleras las mecánicas gacha y si prefieres pagar una vez o ir avanzando gratis con algo de paciencia.

Hades – Roguelike de acción impecable vía Netflix

Hades se ha ganado a pulso su fama: combates frenéticos, narrativa muy cuidada y un sistema roguelike en el que cada intento de escapar del Inframundo se siente distinto. En móviles forma parte del catálogo de Netflix Games, por lo que si tienes suscripción, lo descargas sin coste adicional y sin anuncios ni compras in-app.

Ideal si quieres un juego que combine acción adictiva con personajes carismáticos, variedad de armas, builds cambiantes y un toque de humor. No es gacha, no es pay-to-win y está pensado para ser un juego completo de principio a fin, como en consola y PC.

Slay the Spire – Estrategia y construcción de mazos con rejugabilidad infinita

Dentro de los juegos de estrategia y roguelikes, Slay the Spire es el referente absoluto en construcción de mazos. En cada partida vas creando un deck diferente, combinando cartas, reliquias y rutas en un mapa que se genera de forma semialeatoria. Ninguna run es igual a la anterior, y siempre hay nuevas sinergias por descubrir.

Es de pago, pero ofrece una experiencia redonda y sin distracciones: nada de anuncios incrustados ni energías limitadas. Si te gusta pensar con calma, planear turnos y probar builds raras, es uno de los mejores juegos de un jugador que puedes llevar en el móvil.

Genshin Impact y ARPG similares en móvil

En cuanto a ARPG de mundo abierto al estilo anime, Genshin Impact sigue dominando el panorama. Mapas enormes, actualizaciones constantes, eventos, personajes nuevos cada dos por tres… y una comunidad gigantesca que genera guías, fanart, vídeos y teorías sin parar. Eso sí, la vertiente gacha es fuerte: se puede jugar sin pagar, pero para conseguir ciertos personajes o armas tendrás que tirar de paciencia o pasar por caja.

Si buscas algo menos dependiente de la suerte, muchos jugadores están mirando hacia propuestas como Hades, Red Dead Redemption, Playdead’s Inside o juegos de Netflix, donde pagas (o usas tu suscripción) y disfrutas de un título completo, sin banners de tiradas ni loterías constantes.

Playdead’s Inside – Plataformas oscuras y altamente atmosféricas

De los creadores de LIMBO llega Inside, un plataformas-puzzle oscuro y minimalista que funciona de maravilla en pantallas táctiles. Sin diálogos explícitos ni tutoriales pesados, el juego te va presentando situaciones extrañas y peligrosas que debes resolver usando el entorno, la física y algo de intuición.

Es un título ideal si quieres una experiencia más artística y contemplativa. Mucha gente busca “APK” por fuera para jugarlo gratis, pero lo recomendable es adquirirlo por canales oficiales para evitar malware y apoyar a un estudio que apuesta por propuestas diferentes.

Prince of Persia: The Lost Crown – Plataformas y acción con sabor clásico

La mítica saga Prince of Persia también ha dado el salto al móvil con Lost Crown, una aventura de acción y plataformas en 2D que recupera parte del espíritu original. Se puede probar gratis en Android con una demo y, si te engancha, se desbloquea con un único pago que da acceso al juego completo.

Funciona bien con controles táctiles, pero muchos jugadores coinciden en que con mando Bluetooth la experiencia mejora muchísimo. Es perfecto si te va el estilo “metroidvania”, con exploración no lineal, mejoras y secretos escondidos por todas partes.

Planet of Lana – Plataformas, puzles y mucho mimo artístico

Planet of Lana es uno de esos juegos que, sin grandes estridencias, se gana un hueco a base de cariño y diseño artístico. Combina rompecabezas, secciones de plataformas y una narrativa casi silenciosa en escenarios preciosos, con un estilo visual muy cuidado.

Es de pago, pero se nota que detrás hay un equipo que ha trabajado cada detalle: animaciones suaves, música muy medida y puzzles que hacen pensar sin volverte loco. Ideal para quien quiere desconectar un poco de PvP y gacha y disfrutar de una aventura más íntima.

Knight & Dragon IV – Hack & slash con esencia old-school

Para amantes del rol clásico, Knight & Dragon IV apuesta por un hack & slash en 2D con un toque old-school muy marcado. No pretende competir en gráficos hiperrealistas, sino ofrecer un sistema de combate profundo, builds variadas y esa sensación de ir mejorando tu personaje a base de esfuerzo y buen loot.

Es especialmente atractivo si te criaste con RPG de la vieja escuela y echas de menos sistemas más claros, sin tanta capa de monetización encima. Aquí lo importante es saber moverse, gestionar recursos y aprovechar bien las habilidades.

Albion Online – El MMORPG sin pay-to-win que domina 2026

Si tu prioridad es encontrar un MMORPG social sin autoplay ni pay-to-win descarado, Albion Online es, a día de hoy, una de las respuestas más sólidas. Su enfoque sandbox permite que el propio ecosistema de jugadores sea el que da vida al mundo: economía, PvP, farmeo, gremios, guerras territoriales…

Los gráficos son agradables y funcionales, el sistema de armas y armaduras define tu rol, y destaca especialmente por evitar las típicas trampas de monetización agresiva. No hay “botón mágico de combate automático” que juegue por ti, y las ventajas de pago no rompen el equilibrio del juego final, lo que lo convierte en una de las mejores opciones para quien busca raids, PvP serio y contenido endgame real.

Destiny: Rising – Acción y loot en clave sci-fi

Para los fans de los shooters-looter en móvil, Destiny: Rising trae la esencia de la saga a Android. Con la “Temporada de la Providencia”, su tercera gran sesión de contenido, se añaden nuevos eventos, personajes, armas y actividades, manteniendo muy vivo el ciclo de juego.

Su fuerte son los tiroteos pulidos, el diseño de armas y la progresión de personaje, todo ello acompañado por unos gráficos muy llamativos para ser móvil. Es una buena alternativa si buscas algo con el aroma de los Destiny de consola pero adaptado a pantallas táctiles.

Puzzles, juegos casuales y experiencias relajadas

No todo el mundo quiere estar en tensión constante. Los juegos de puzzle y los títulos casual siguen siendo de lo más descargado en Android, perfectos para echar partidas cortas en el metro o mientras esperas. Lo bueno es que ahora hay propuestas que, pese a su apariencia sencilla, ofrecen variedad de modos y desafíos para que no caigas en el bucle repetitivo.

Fruit Merge (Suika Game) – El fenómeno de la fruta

El famoso “juego de la sandía” arrasa tanto en streamings como en móviles. En Fruit Merge (también conocido como Suika Game) solo tienes que dejar caer frutas en un contenedor; cuando dos iguales chocan, se fusionan en una más grande. El reto está en seguir combinando hasta crear la sandía sin que el contenedor se desborde.

Su genialidad está en su simplicidad y curva de dificultad natural: parece un minijuego tonto, pero rápidamente empiezas a pensar en ángulos, rebotes y huecos para no bloquear el tablero. Ideal para quien quiere partidas rápidas y adictivas.

Block Blast – Puzle adictivo con truco estratégico

Block Blast se ha ganado un hueco en los tops de descargas gracias a una mecánica sencilla de encajar piezas en un tablero. Mucha gente busca “solvers” o ayudas automáticas, pero la clave está en mejorar tu forma de pensar varios movimientos por delante.

Para sacarle más partido, conviene mantener el centro del tablero lo más libre posible, mirar siempre las dos o tres piezas siguientes y priorizar la limpieza de filas y columnas completas que generen combos. Una buena práctica es aprovechar las esquinas para colocar piezas en forma de L o T que estorbarían en medio y así dejas espacio para jugadas mayores.

Monument Valley 3 – Belleza tranquila en tu bolsillo

La tercera entrega de esta saga vuelve a apostar por escenarios imposibles, música relajante y puzzles muy bien medidos. Monument Valley 3 es perfecto para quien quiere una experiencia pausada, casi meditativa, que se disfruta a tu ritmo sin prisas ni presiones de tiempo.

Cada nivel es una pequeña obra de arte interactiva, y aunque la jugabilidad es sencilla, la combinación de arquitectura imposible y narrativa sutil hace que sea uno de los juegos más apacibles y recomendables del catálogo móvil actual.

Dredge – Un juego de pesca mucho más oscuro de lo que parece

A primera vista, Dredge puede engañar: parece un simulador de pesca tranquilo, pero en realidad es una aventura con toques de misterio y terror suave, con un giro argumental que sorprende al final. Tienes que gestionar tu barco, explorar el mapa, mejorar tu equipo y decidir a qué peligros te enfrentas.

Su apartado visual limpio, su ambientación bien lograda y la mezcla de gestión ligera con exploración lo convierten en un título muy interesante, ideal para jugar con auriculares y dejarse llevar por el ambiente.

Silt – Puzles oscuros para pantallas OLED

Silt se apoya en una estética muy marcada, prácticamente monocromática, que brilla especialmente en pantallas OLED. Es un juego de puzles con un tono turbio y enigmático, en el que explorarás entornos sumergidos y resolverás acertijos con un toque inquietante.

Si te gustan las experiencias más atmosféricas que mecánicas, su estilo visual y su sonido envolvente te van a enganchar desde el primer minuto. Es uno de esos juegos que se disfrutan a oscuras y con cascos.

Monster Mini Golf y Tetris Block Party – Diversión arcade directa

Entre tanto título profundo, también hay hueco para juegos directos, tipo arcade, perfectos para cuando no quieres complicarte. Monster Mini Golf ofrece circuitos creativos, físicas divertidas y un reto que parece sencillo pero se va volviendo exigente si quieres clavar las mejores puntuaciones.

Por su parte, Tetris Block Party adapta el clásico Tetris al móvil con diferentes modos: offline, multijugador y variantes que añaden giros locos sobre la fórmula tradicional. Es ideal si quieres algo familiar, pero con el extra de poder jugar sin conexión o picarte online con otras personas.

Juegos multijugador competitivos y sociales

Si lo tuyo es medirte con otros jugadores, tanto en partidas rápidas como en sesiones más serias, Android está lleno de FPS, MOBA, juegos de cartas y party games. Lo interesante en 2026 es que cada vez hay más propuestas que evitan el pay-to-win descarado, aunque siempre conviene informarse bien de cómo monetiza cada título.

Mejor MMORPG sin autoplay ni pay-to-win: Albion Online

Para quienes buscan una experiencia MMO tradicional, con contenido endgame real, raids y PvP significativo, Albion Online es una de las mejores opciones en móvil ahora mismo. No tiene ese modo de “autojuego” que ejecuta las misiones por ti, y la progresión está muy ligada a tu habilidad, tu gremio y el tiempo que inviertes.

La ausencia de un pay-to-win agresivo hace que las decisiones y la cooperación valgan más que la tarjeta de crédito. Si quieres un MMORPG vivo, con gente, en el que puedas socializar, comerciar y participar en guerras organizadas, es un candidato perfecto.

Mejores juegos competitivos: FPS, TPS, MOBA y estrategia

Más allá de Albion, el panorama competitivo en móvil sigue dominado por Call of Duty: Mobile y League of Legends: Wild Rift, pero hay otros nombres que no conviene ignorar. MOBAs, shooters y juegos de estrategia en tiempo real o por turnos conviven con formatos más casual pero igualmente competitivos.

Si te interesan los enfrentamientos cortos y directos, es fácil encontrar FPS y TPS con ranked, sistemas de clanes y eventos, mientras que los fans de la estrategia tienen opciones tanto de gestión militar como de combates tácticos asimétricos. El denominador común es que casi todos estos juegos apuestan fuerte por temporadas, pases de batalla y cosméticos para mantener la comunidad activa.

Party games y cartas digitales: Quiplash, Spades.io, Solitaire.io

En el lado más social y desenfadado, Quiplash sigue siendo uno de los reyes de las reuniones. Es parte del catálogo de Jackbox Games y utiliza el móvil de cada persona como mando; el juego lanza preguntas o frases incompletas y los participantes responden lo más ingenioso o absurdo que se les ocurra, para luego votar.

Para partidas más tranquilas, webs como Spades.io o Solitaire.io permiten entrar directamente desde el navegador y jugar a Picas o Solitario sin instalar nada. Son perfectas para pausas cortas en la oficina o para quien quiere socializar un poco sin comprometerse a largas sesiones.

Rummy en móvil: Love Rummy y apps especializadas

El Rummy, tan arraigado en sobremesas y reuniones familiares, se ha trasladado al móvil a través de aplicaciones especializadas como Love Rummy. Suelen ofrecer partidas multijugador rápidas, torneos y sistemas de ranking para mantener el pique sano.

La clave está en encontrar una app con buena interfaz, servidores estables y reglas claras, evitando clones poco pulidos o plataformas demasiado agresivas con anuncios. Para aficionados al Rummy, es una forma muy cómoda de practicar y jugar a cualquier hora.

Opciones free-to-play, offline y juegos de Netflix

No todo pasa por gastar dinero. Hay muchos títulos gratuitos que ofrecen una experiencia justa y divertida sin caer de lleno en el “paga para ganar”, y también juegos que funcionan perfectamente sin conexión para cuando viajas o quieres ahorrar datos. A esto se suma el creciente catálogo de Netflix Games, que para muchos es un extra inesperado dentro de su suscripción.

Juegos gratuitos recomendados que respetan tu tiempo

Entre los free-to-play que mejor han envejecido, destaca Brawl Stars con sus batallas 3v3 rápidas, personajes variados y mapas cambiantes. Alto’s Odyssey ofrece una experiencia de “sandboarding” infinito preciosa, con banda sonora relajante y sin presionar demasiado con compras integradas.

Asphalt 9: Legends sigue siendo un referente en carreras arcade, con coches espectaculares y una jugabilidad muy explosiva, mientras que DATA WING se mantiene como una joya indie con historia sorprendente y controles simples pero profundos. La idea es elegir juegos donde los micropagos sean complementarios y no una obligación para avanzar.

Juegos offline imprescindibles para viajar o ir en transporte

Si viajas mucho o sueles quedarte sin datos, conviene tener una carpeta con juegos que funcionan sin conexión. Stardew Valley, Minecraft y Dead Cells son tres ejemplos perfectos: muchas horas de contenido, sin necesidad de estar pegado al WiFi o al 5G.

En esta misma línea, los ports premium como Hades, Slay the Spire o Inside también funcionan genial offline una vez instalados, lo que los hace ideales para vuelos largos, viajes en tren o zonas con mala cobertura.

Netflix Games: el plus inesperado de tu suscripción

Netflix ha ido ampliando de forma silenciosa un catálogo de juegos móviles que no tiene anuncios, ni compras dentro de la app, ni versiones recortadas. Si ya pagas la suscripción para ver series, tienes acceso sin coste extra a títulos como Hades, Into the Breach, Spiritfarer o varios juegos basados en Stranger Things.

Para jugarlos, basta con descargarlos desde Google Play o la tienda correspondiente y entrar con tu cuenta de Netflix. Es una forma muy cómoda de disfrutar de juegos premium en móvil sin preocuparte de la monetización pieza a pieza que tanto se ve en otros lados.

APKs modificados y riesgos: por qué es mejor evitarlos

La tentación de buscar “Netflix mod APK”, juegos de pago gratis o versiones desbloqueadas está ahí, pero la realidad es que instalar APKs de sitios no oficiales es una ruleta rusa: malware, robo de datos, anuncios intrusivos ocultos, cuentas comprometidas…

Lo más sensato es usar siempre las tiendas oficiales y las aplicaciones legítimas, especialmente cuando hay alternativas gratuitas o incluidas en suscripciones que ya pagas. A la larga, sale mejor para tu seguridad, para tu dispositivo y para el propio ecosistema de juegos.

Recomendaciones según tu tipo de jugador y tu móvil

Más allá de listas cerradas, es útil ajustar las recomendaciones a qué tipo de jugador eres y qué móvil tienes. No es lo mismo alguien que se cansa rápido y quiere variedad inmediata, que quien busca un solo juego profundo para dedicarle meses.

Para quien se aburre rápido y quiere variedad real

Si tiendes a empezar juegos con muchas ganas, pero luego te cansas del mismo bucle, te interesan títulos con múltiples modos, eventos dinámicos y configuraciones de equipo que cambien de verdad cómo se juega. En este sentido, Call of Duty: Mobile, Brawl Stars, Destiny: Rising y Genshin Impact ofrecen rotaciones constantes de contenido.

También encajan muy bien los roguelikes y juegos de mazos tipo Hades y Slay the Spire, donde cada partida es distinta por definición. Si combinas estos con puzzles rápidos como Fruit Merge o Block Blast para ratos muertos, tendrás una biblioteca variada que reduce bastante esa sensación de “otra vez lo mismo”.

Qué móvil necesitas para jugar a lo grande

Si quieres mover juegos de mundo abierto o shooters pesados, conviene fijarse en unas especificaciones mínimas. Lo ideal es contar con al menos 6 GB de RAM y un procesador de gama media-alta (por ejemplo, un Snapdragon 700 en adelante o un MediaTek Dimensity equivalente).

Una pantalla con tasa de refresco de 90 Hz o 120 Hz marca también una gran diferencia en títulos competitivos, sobre todo en shooters y MOBAs. Y no olvides cuidar la batería: bajar un poco el brillo, limitar la tasa de cuadros en juegos menos exigentes y cerrar apps en segundo plano ayuda bastante.

Alternativas móviles a experiencias tipo The Last of Us

Recrear tal cual algo como The Last of Us en móvil es complicado, pero sí hay juegos que capturan parte de su ambiente de supervivencia y tensión zombi. LifeAfter es una opción muy popular: MMO con mundo postapocalíptico, crafteo y cooperación constante para sobrevivir.

Si prefieres algo más arcade, la saga Into the Dead ofrece carreras entre hordas de zombis con una atmósfera intensa y objetivos variados. No son clones de TLOU, pero sí responden a esa búsqueda de supervivencia y acción en un entorno hostil y decadente.

Casinos móviles y juego responsable

Para quienes sienten curiosidad por el juego con dinero real, existen plataformas móviles de casino reguladas, pero es vital ser muy selectivo. En México, por ejemplo, conviene ceñirse a sitios con licencia de la SEGOB, métodos de pago seguros y buenas reseñas verificadas de usuarios.

Además de comprobar la legalidad, es crucial establecer límites de gasto y tiempo y evitar portales no regulados que prometen ganancias irreales. El objetivo debe ser el entretenimiento, nunca ver el casino como una fuente de ingresos.

Con esta panorámica tienes un buen mapa de los mejores juegos Android en 2026: desde shooters punteros y MMORPG sin pay-to-win, hasta puzles relajantes, ports de calidad de consola y joyas de Netflix. Combinando varios de estos títulos según tu gusto, tu tiempo disponible y la potencia de tu móvil, es fácil montar una biblioteca variada con la que disfrutar sin caer siempre en el mismo bucle ni depender de la cartera para divertirte. Comparte la información para que más personas sepan estas recomendaciones.

El estándar USB en móviles: OTG, DisplayPort y carga de datos

Actualidad en Androidsis - Mié, 06/05/2026 - 12:06

Todos los días enchufas el cable al móvil casi sin pensarlo: cargar la batería, conectar unos auriculares con cable o pasar unas fotos al ordenador. Y ya. Parece que el puerto USB del smartphone sirve solo para eso, pero en realidad estás usando solo una parte muy pequeña de todo lo que puede hacer.

Si tienes un Android moderno con USB-C, tu teléfono puede comportarse casi como un miniordenador: conectar teclados, ratones, mandos, memorias externas, impresoras, tarjetas de red e incluso cargar otros dispositivos. El truco está en entender bien qué es el USB OTG, cómo funciona el USB-C, cuándo entra en juego DisplayPort y qué necesitas para aprovecharlo sin volverte loco con cables y adaptadores.

Qué es el USB OTG y cómo convierte tu móvil en un host USB

El término USB OTG viene de USB On-The-Go, un estándar que apareció con USB 2.0 allá por 2001 y que permite que un dispositivo que normalmente actúa como “esclavo” (como un móvil cuando lo conectas al PC) pueda convertirse también en “host”, es decir, en el que manda, como si fuera un ordenador.

Dicho sin tecnicismos raros: con USB OTG tu smartphone puede controlar directamente otros dispositivos USB, como un teclado, un ratón, una memoria USB, una interfaz de audio o una cámara, sin necesidad de pasar por un PC de por medio.

Para lograrlo, el conector del móvil usa un pin de identificación dentro del conector USB que indica al sistema si debe comportarse como host o como dispositivo. El cambio es automático: enchufas el adaptador OTG, conectas el periférico y Android negocia el tipo de conexión sin que tengas que tocar nada.

No necesitas instalar drivers raros, ni root, ni comandos complicados: Android ya trae el soporte OTG preparado de fábrica en la mayoría de modelos actuales. Conectar y listo. En muchas ocasiones este potencial se desaprovecha, cuando realmente puede simplificar una barbaridad tu día a día si trabajas, juegas o gestionas muchos archivos desde el móvil.

Con las pantallas grandes de los móviles actuales y los modos escritorio de muchas capas de Android, el USB OTG convierte el teléfono en algo muy cercano a un portátil: perfecto para emergencias de trabajo, viajes o para jugar con más comodidad sin necesidad de sentarte delante de un PC.

Cómo saber si tu móvil Android es compatible con USB OTG

La compatibilidad con OTG no se ve a simple vista: un puerto USB con soporte OTG es físicamente igual que uno sin soporte. Y para colmo, muchas fichas técnicas de móviles no lo indican claramente, así que toca comprobarlo por otras vías.

La primera opción es mirar la web oficial del fabricante o la hoja de especificaciones del modelo y buscar referencias a “USB OTG”, “On-The-Go” o “host USB”. No siempre aparece, pero si sale, ya tienes la confirmación.

Si no lo ves claro, puedes hacer una búsqueda del tipo “nombre de tu móvil + USB OTG” en Google para ver si otros usuarios o la propia marca mencionan esta función. También es útil buscar informes sobre reinicios al conectar el USB-C. Lo normal en móviles Android de los últimos años es que sí sea compatible, salvo gamas muy básicas o modelos muy antiguos.

La forma más sencilla para no complicarte es instalar una app de comprobación de OTG desde Google Play, que al abrirla te dirá directamente si tu teléfono soporta o no USB OTG. Si te confirma que es compatible, estás dentro y podrás usar un adaptador sin problemas.

En caso de que la app o el fabricante indiquen que tu modelo no soporta OTG, no hay milagros: no existe un ajuste mágico para activarlo por software. Es una limitación de hardware o del propio diseño del terminal, así que si OTG es importante para ti, toca pensar en cambiar de móvil en el futuro.

Qué necesitas para empezar: cables, adaptadores OTG y tipos de USB

Una vez sabes que tu móvil soporta OTG, el siguiente paso es tener el accesorio adecuado. El punto clave es entender que el puerto de tu smartphone no es un USB-A grande como el del PC, sino un Micro USB o, casi siempre ya, un USB-C.

Para poder conectar periféricos clásicos (que usan en su mayoría USB tipo A macho, el estándar “grande de toda la vida”), necesitas un adaptador u OTG que convierta el conector del móvil en un puerto hembra USB-A. Ese adaptador puede ser un pequeño dongle rígido o un mini cable.

En el caso de móviles antiguos con Micro USB, hay cables específicos con Micro USB macho en un extremo y USB-A hembra en el otro. Algunos modelos avanzados añaden un segundo Micro USB hembra para carga, de forma que puedas alimentar el periférico al mismo tiempo, algo útil con dispositivos que consumen bastante energía.

Para móviles con USB-C, lo más habitual hoy en día es usar un adaptador OTG tipo C a USB-A hembra. Son baratos, compactos y fáciles de encontrar en cualquier tienda de accesorios. La clave es que especifiquen claramente que soportan OTG.

A la hora de elegir, también importa la versión del estándar USB: USB 2.0 es suficiente para teclados, ratones o mandos, pero si vas a mover archivos pesados o trabajar con vídeos, compensa apostar por un adaptador OTG USB 3.0 para disfrutar de velocidades de transferencia mucho más altas.

Cómo usar el USB OTG: de pendrives y discos externos a impresoras

El uso más básico y habitual del OTG es conectar unidades de almacenamiento externas. Con un simple adaptador, tu móvil puede leer y escribir en pendrives, discos duros o SSD externos casi como si fueran una tarjeta de memoria más.

En cuanto conectas el pendrive al adaptador OTG y éste al móvil, Android lo detecta como unidad de almacenamiento externa. Desde cualquier gestor de archivos (el nativo del sistema o apps como Solid Explorer u otras) podrás copiar, pegar, mover, renombrar o borrar archivos sin necesidad de un PC.

Esto es especialmente cómodo si viajas mucho o tienes un móvil con poca memoria interna: puedes llevar películas, series, música o documentos pesados en un pendrive o SSD y reproducirlos directamente desde ahí sin llenar el almacenamiento del teléfono.

También es muy útil en entornos de trabajo o estudios donde la nube no es una opción: con un pendrive y un adaptador OTG, compartir archivos entre varias personas es tan rápido como enchufar, copiar y desenchufar, sin depender de conexión WiFi o datos móviles.

Con los discos duros externos, especialmente los de 2,5 pulgadas, hay que tener en cuenta la alimentación: no todos los móviles son capaces de aportar la energía necesaria por el puerto USB. En esos casos, conviene optar por discos con alimentación propia o por hubs OTG con conexión a cargador.

Trabajar mejor: ratones, teclados y modo escritorio en Android

Uno de los usos que más sorprenden cuando lo pruebas es conectar un teclado y un ratón USB al móvil. De repente, escribir correos largos, redactar documentos o tomar apuntes deja de ser un suplicio en la pantalla táctil.

En cuanto enchufas un teclado USB estándar al adaptador OTG, Android lo reconoce sin necesidad de configuración especial. Puedes usar atajos de teclado, escribir más rápido y con menos errores, e incluso cambiar el idioma o la distribución desde los ajustes de método de entrada.

Con el ratón pasa algo similar: al conectarlo, verás un puntero en pantalla y podrás moverte por menús, seleccionar texto, arrastrar archivos o navegar por hojas de cálculo con mucha más precisión que con el dedo. En tablets o móviles conectados a un monitor externo la comodidad se dispara.

Si tu móvil o tu capa de personalización incluye un modo escritorio (como DeX, Ready For u otros modos similares), puedes sacar aún más partido: conectas el móvil a un monitor, enchufas teclado y ratón vía OTG o por Bluetooth, y tienes un entorno de trabajo que se parece bastante a un portátil básico.

Para estudiantes, teletrabajo ocasional o esos días en los que el portátil se queda sin batería, esta combinación de USB OTG + teclado + ratón + pantalla externa puede sacarte del apuro y permitirte seguir siendo productivo con lo que ya tienes en el bolsillo.

Jugar con mando, usar mandos USB-C y reducir la latencia

Si te gusta jugar en el móvil, conectar un mando físico cambia totalmente la experiencia. Muchos juegos de acción, carreras o shooters son mucho más cómodos y precisos con un mando con cable que con los controles táctiles en pantalla.

Con un adaptador OTG puedes enchufar mandos USB con conector tipo A sin problemas. Android incluye soporte general para mandos, así que en la mayoría de títulos compatibles el control funcionará al momento, sin que tengas que configurar nada raro.

La ventaja de usar un mando cableado por USB-C frente a uno Bluetooth es la baja latencia: el tiempo entre pulsar un botón y que la acción se refleje en el juego se reduce al mínimo. En algunos títulos competitivos, esto marca la diferencia entre ganar o perder.

Además, si tu mando ya viene con conector USB-C de serie, puedes conectarlo directamente al móvil sin adaptador (si está pensado para ello), aprovechando igual la rapidez de la conexión cableada y evitando posibles interferencias inalámbricas.

Para exprimirlo al máximo, puedes combinarlo con otras funciones del USB-C en tu móvil, como conectar el teléfono a una tele o monitor compatible mediante DisplayPort Alt Mode (si tu modelo lo soporta), y jugar en grande con mando físico como si fuera una consola.

Conectar el móvil a un monitor con DisplayPort y USB-C

Más allá de OTG, muchos móviles con USB-C incluyen soporte para DisplayPort Alt Mode, una función que permite sacar vídeo directamente por el puerto USB-C mediante un adaptador USB-C a HDMI o a DisplayPort.

Cuando el móvil es compatible, puedes enchufarlo a un monitor o a una tele y ver la pantalla del teléfono clonada o un modo escritorio específico, según lo que ofrezca el fabricante. También puedes duplicar la pantalla según el soporte del dispositivo.

La gracia de combinar DisplayPort con OTG es que puedes tener al mismo tiempo vídeo, datos y a veces alimentación pasando por el USB-C. Por ejemplo, algunos hubs USB-C incluyen salida HDMI, puertos USB-A para periféricos y entrada de carga, todo conectado a tu móvil.

En un solo montaje, el móvil puede estar mostrando contenido en una pantalla externa, conectado a teclado, ratón y memoria USB, y cargándose. Prácticamente se comporta como un pequeño ordenador de sobremesa, sin más torres ni portátiles de por medio.

Eso sí, no todos los teléfonos soportan DisplayPort Alt Mode, aunque sí OTG. Conviene revisar las especificaciones del modelo o la web del fabricante para asegurarte de que el USB-C de tu móvil no solo sirve para datos y carga, sino también para salida de vídeo.

Transferencia de datos: por qué el cable USB-C sigue siendo imbatible

Compartir archivos mediante WiFi, Bluetooth, apps de mensajería o la nube está muy bien para el día a día, pero cuando necesitas mover grandes volúmenes de datos, el cableado sigue siendo el rey.

Al conectar tu móvil por USB-C a otro dispositivo compatible, a un PC o a una memoria externa mediante OTG, la velocidad de transferencia es muy superior a la de la mayoría de conexiones inalámbricas. El límite lo marca la versión de USB- C de tu móvil y del dispositivo conectado, y siempre se notará especialmente con vídeos 4K, proyectos de edición o copias de seguridad grandes.

A la hora de transferir datos entre dos equipos por cable, recuerda que la velocidad final siempre será la del más lento. De nada sirve tener un móvil con USB 3.2 si el otro dispositivo o el propio pendrive usan USB 2.0; en ese caso, el rendimiento se ajustará al estándar inferior.

Para un uso intensivo de copias de seguridad locales, edición desde disco externo o carga y descarga continuada de archivos pesados, lo recomendable es apostar por adaptadores, cables y memorias compatibles con USB 3.0 o superior, que multiplican por varias veces las tasas de transferencia respecto a USB 2.0.

En el día a día, esto se traduce en menos tiempo esperando a que se muevan las fotos y más tiempo pudiendo trabajar o disfrutar del contenido, algo que marca la diferencia si usas el móvil de forma profesional o creativa.

Entretenimiento sin llenar la memoria del móvil

Una de las mejores formas de aprovechar el puerto USB-C es usarlo como puerta de entrada a almacenamiento externo para ocio. Películas, series, música, libros o juegos pesados pueden vivir fuera de la memoria interna y acompañarte igualmente a todas partes.

Conectar un pendrive o un disco compacto con adaptador OTG te permite reproducir contenido directamente desde esa unidad. Muchos reproductores de vídeo y música detectan sin problemas las rutas externas, así que puedes tener tu “biblioteca portátil” y mantener el móvil limpio.

Esto es especialmente útil cuando viajas en avión, tren o zonas sin cobertura, ya que no dependes de la nube ni del streaming. Con el contenido predescargado en una unidad USB, solo necesitas batería en el teléfono para seguir viendo o escuchando lo que quieras.

Además, si usas tablets Android para que los niños vean dibujos o jueguen, tener el contenido en una memoria externa facilita controlar qué hay disponible sin llenar el dispositivo de cosas. Basta con guardar todo en el pendrive y conectarlo o retirarlo según convenga.

En definitiva, el USB OTG y el conector USB-C se convierten en una herramienta perfecta para quienes quieren separar el almacenamiento de trabajo del de ocio sin necesidad de andar moviendo archivos continuamente dentro del propio móvil.

Copias de seguridad manuales y archivos importantes

Aunque la mayoría de servicios hoy tiran de copia en la nube, sigue teniendo mucho sentido guardar ciertos datos en un soporte físico. Con el USB OTG puedes crear tus propias copias de seguridad manuales de manera muy sencilla.

Fotos de momentos importantes, vídeos familiares, documentos legales o apuntes de trabajo pueden copiarse periódicamente a un pendrive o disco externo conectado al móvil. De esta forma, si algo va mal con la cuenta en la nube, cambias de servicio o te quedas sin conexión, sigues teniendo control sobre tus datos.

Resulta especialmente útil si no quieres pagar espacio adicional en servicios en la nube. En lugar de ampliar el plan de almacenamiento, puedes destinar una memoria USB o un SSD económico exclusivamente a copias de seguridad desde tu smartphone.

La operación es tan simple como abrir el gestor de archivos, seleccionar las carpetas que quieras proteger (DCIM, descargas, documentos…) y copiarlas a la unidad externa cada cierto tiempo. Es un pequeño hábito que puede ahorrarte disgustos cuando menos lo esperas.

Además, si trabajas con varios dispositivos (móvil personal, tableta, móvil de empresa), un pendrive o SSD usado como “puente” mediante OTG ayuda a mantener un respaldo unificado de tus datos críticos sin depender del ecosistema de cada marca.

Usar el móvil para cargar otros dispositivos por USB-C

Otra función interesante del USB-C en muchos móviles actuales es la carga reversible. En la práctica, significa que tu smartphone puede convertirse en una pequeña powerbank y cargar otros móviles, tablets o gadgets conectados a su puerto USB.

Solo necesitas un cable USB-C adecuado: conectas tu teléfono por un extremo y el dispositivo a cargar por el otro. Si el móvil soporta esta función, comenzará a ceder parte de su batería para alimentar al otro aparato. Es ideal para emergencias, cuando el móvil de un amigo se está apagando o tu smartwatch necesita un empujón.

Hay que tener claro, eso sí, que esta carga inversa también gasta tu batería. Si tu móvil tiene una batería muy grande puedes permitirte hacerlo sin miedo, pero conviene controlar el porcentaje para no quedarte tú tirado.

En algunos casos, la carga reversible se combina con accesorios específicos OTG que permiten alimentar periféricos de mayor consumo mientras se mantienen conectados al móvil, aunque esto depende bastante del modelo y de cómo gestione la energía cada fabricante.

En cualquier caso, la presencia de USB-C y funciones como OTG o carga reversible van consolidando al puerto del móvil como un conector realmente polivalente, que va mucho más allá de enchufar el cargador de siempre.

Usar el USB del móvil para conexión Ethernet, impresoras y más

El puerto USB OTG también se presta a usos menos conocidos, pero muy útiles en situaciones concretas. Uno de ellos es conectar el móvil a Internet mediante cable Ethernet usando un adaptador USB a RJ45.

Siempre que tengas Android 6.0 Marshmallow o superior y un adaptador compatible, puedes conectar el cable de red al móvil y navegar sin depender de WiFi. Es una solución perfecta en hoteles con red cableada, oficinas con mala WiFi o para minimizar interferencias al jugar online.

Otra opción práctica es enchufar una impresora USB directamente al teléfono. Con un adaptador OTG y la app oficial del fabricante de la impresora, puedes enviar documentos, fotos o PDFs a imprimir sin pasar por un ordenador. Muy útil si la WiFi de la impresora se resiste o si se trata de un modelo sin conectividad inalámbrica.

En fotografía, OTG abre un abanico interesante: transferir fotos directamente desde la cámara al móvil conectando ésta por USB, o usar el smartphone como “control remoto avanzado” de la cámara con apps especializadas, modificando exposición, apertura, ISO y otros parámetros desde la pantalla táctil.

Si trabajas con audio, también puedes aprovechar el puerto para conectar micrófonos USB o grabadoras de sonido externas. Muchos modelos se detectan como dispositivos de audio estándar y permiten hacer grabaciones de mucha más calidad que con el micrófono integrado del móvil.

Adaptadores OTG con alimentación, hubs USB y elección del modelo

No todos los periféricos consumen lo mismo, y eso importa a la hora de elegir adaptador. Una simple memoria USB pide poca energía, pero un disco duro mecánico, un hub con varios dispositivos conectados o ciertas interfaces de audio pueden exigir más de lo que el móvil puede entregar.

Para estos casos existen los adaptadores OTG con alimentación externa o los hubs USB-C completos. Estos accesorios permiten que la energía llegue desde un cargador de pared o una fuente externa, y no solo desde la batería del móvil. Así se evitan desconexiones, cortes o que el dispositivo ni siquiera arranque.

En cuanto a velocidad, a la hora de comprar conviene distinguir entre USB 2.0 y USB 3.0/3.1/3.2. Para teclados, ratones y mandos, USB 2.0 es más que suficiente; pero si tu prioridad es mover datos rápido, especialmente vídeo o copias de seguridad grandes, un adaptador y una unidad de almacenamiento USB 3.x marcan una diferencia enorme.

A la hora de decidir, ayuda hacerse una pequeña lista mental: qué vas a conectar, qué velocidad te hace falta, si vas a usar discos duros o solo periféricos ligeros, y si te interesa un dongle compacto o un cable algo más largo. Con eso claro, es más fácil no pagar de más ni quedarse corto.

Los rangos típicos van desde adaptadores muy básicos y compactos en torno a pocos euros, hasta hubs completos con varios puertos USB, salida HDMI, lector de tarjetas y entrada de carga que convierten de verdad tu móvil en una estación de trabajo portátil.

En el año 2001 Apple presumía de tener el reproductor más potente del mercado. 25 años después la historia ha cambiado

Actualidad en Applesfera - Mié, 06/05/2026 - 11:46

No hay mejor prueba acerca de cómo cambian los tiempos que pensar en como 10 GB nos parecían una auténtica barbaridad de almacenamiento hace 25 años. Algo que, si sucediese hoy con Apple lanzando productos con esa memoria base, sería el preludio de multitudinarias manifestaciones a las puertas del Apple Park.

Por supuesto, Apple también ha evolucionado y no hemos llegado al punto de tener que salir con las antorchas. Aunque casi. Al menos si comparamos lo que ofrecen en sus actuales dispositivos con respecto a los de la competencia y a las necesidades actuales. No es ningún secreto y sí una queja recurrente el poco almacenamiento que ofrece Apple en sus iPhone y, sobre todo, Mac.

"1.000 canciones en tu bolsillo"

Aquel reclamo que soltó Steve Jobs en plena presentación del iPod, en octubre de 2001, era sinónimo de encontrarnos con un dispositivo capaz de almacenar muchos datos en forma de canciones. Las primeras unidades del iPod se vendían en capacidades de 5 y 10 GB. No es que fuese tampoco desorbitado, ni siquiera en esa época, pero era más que correcto.

Aquello era una promesa con la que Apple se alineaba a las necesidades de la época, ofreciendo una capacidad más que suficiente para que un usuario medio pudiese tener siempre disponibles sus álbumes favoritos. Hoy también ha cambiado mucho el panorama musical y plataformas como Apple Music ofrecen contenido casi infinito, aunque esa es otra historia.

En Applesfera Usar un iPod 25 años después no es solo cosa de nostálgicos. Hay una utilidad real en sus diferencias con el iPhone

El caso es que aquella Apple abanderaba la idea de que el espacio nunca fuese un problema, algo que hoy día es un tedioso rompecabezas para muchos. En los iPhone estuvieron estancados años en los 64 GB de memoria base. 

Afortunadamente ha mejorado la cosa y ya ofrecen 256 GB de base en dispositivos como los iPhone 17, lo cual podría ya ser suficiente para conformar a una gran masa de usuarios. 

Sin embargo, el panorama se vuelve oscuro cuando miramos a los Mac. Por fortuna, Apple ha empezado a resolver el problema que atesoraba a la memoria unificada (la RAM) y ya parten de 16 GB. Sin embargo, siguen quedándose muy escasos en lo que al SSD se refiere al ofrecer 256 GB en muchos de ellos.

Y sí, es lo mismo que aplaudimos de los iPhone de gama 'Pro', pero por su naturaleza, 256 GB en un ordenador como los Mac tienden a aprovecharse mucho menos que en un iPhone. O, mejor dicho, se aprovechan. Tanto que lo más común es que enseguida uno se quede corto y tenga que recurrir a discos de almacenamiento externos o nube.

Antes de la crisis, Apple ya tenía esto estudiado

Actualmente nos encontramos ante una crisis de memorias (ya sean para RAM o almacenamiento) que han aumentado el precio de este componente y amenazan con subir más incluso a grandes clientes como Apple. Sin embargo, lo de la "tacañería" de la compañía con las memorias viene de lejos.

Detrás de estas decisiones se encuentran estudiadas estrategias comerciales. Las ampliaciones de almacenamiento son caras para el usuario y le reportan un claro beneficio económico a Apple. De igual modo, también les sirve para fomentar el uso de su nube iCloud. Una nube con la que, por cierto, pecan también de tacañería al ofrecer tan solo 5 GB gratuitos.

En Applesfera Este ingeniero revolucionó los Mac en los 2000, se retiró y años después quiso trabajar en una Apple Store. Esta fue la respuesta que le dieron

El caso es que todo esto representa un interesante choque entre la Apple de 2001 y la Apple actual. Una Apple a la que no se le caían los anillos por ofrecer almacenamiento suficiente para un uso normal por parte de los usuarios y una Apple que prioriza otros elementos y prefiere que, quien quiera más (que son casi todos) lo paguen.

No obstante, aquí podemos hacer alusión a esa vieja expresión de que el rico no se convirtió en ello regalando dinero. Apple es la compañía más valiosa del mundo y en la era Tim Cook ha triplicado los ingresos respecto a la era Jobs. Por tanto, como lo cortés no quita lo valiente y es una práctica que no dudamos en cuestionar, no deja de ser también algo incluso admirable. Y es que, en virtud de estas y otras estrategias, forma parte al final de una filosofía con la que Apple ha logrado llegar hasta aquí.

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Se filtra el "menú de la IA" de iOS 27: un plan inaudito de Apple para que el iPhone sea la referencia

Actualidad en Applesfera - Mié, 06/05/2026 - 11:00

iOS 27 apunta a ser el sistema operativo de la IA. Tendremos una Siri renovada, sí, pero según una filtración respaldada por Mark Gurman, el plan va bastante más lejos. Apple está preparando algo que no suele verse en su manera de hacer las cosas: la posibilidad de elegir qué modelo de IA responde en cada momento, con Gemini, Claude y los que vengan como opciones dentro del propio iPhone.

Apple ya integr  ChatGPT en iOS 18 como primera apertura al exterior, y este otoño Gemini llegará de forma nativa al sistema gracias a un acuerdo firmado en enero. Pero Extensions, que así es como Apple llama internamente a este nuevo sistema, es otra categoría. Será escoger el modelo que quieras, instalado desde el App Store, integrado donde siempre has usado Apple Intelligence. Y con su propia voz, literalmente.

{"videoId":"x9ndj38","autoplay":true,"title":"Así funciona Apple Intelligence Apple", "tag":"", "duration":"314"} Qué es Extensions y cómo funcionaría en iOS 27 por dentro

En versiones de prueba de iOS 27, Bloomberg ha podido ver cómo Apple describe internamente el sistema: 

Extensions conecta modelos de IA externos con las funciones de Apple Intelligence que ya conocemos, Siri, Herramientas de escritura, Image Playground, de forma que el modelo elegido responde directamente desde ahí, sin salir del iPhone ni abrir ninguna app por separado.

No es un anuncio oficial, pero da una idea de por dónde van los tiros. Será una API y una capa a nivel de sistema que conectará los modelos más conocidos con las propias herramientas y funciones de Apple Intelligence.

Google podría añadir soporte para Extensions en la app de Gemini, Anthropic podría hacer lo mismo con Claude, y a partir de ahí cualquier usuario que tenga esa app instalada podría elegirla como motor para sus herramientas de Apple Intelligence. No hay que cambiar de app ni abrir nada por separado: la integración ocurre dentro de las funciones que el iPhone ya tiene. Siempre y cuando el desarrollador las haya implementado, claro.

En Applesfera iOS 27 quiere convertir la cámara del iPhone en algo que va mucho más allá de hacer fotos De ChatGPT en solitario a un menú donde tú eliges

Cuando Apple presentó la integración con ChatGPT en iOS 18, lo hizo como una solución puntual: si Siri no sabe algo, pregunta a ChatGPT. Útil, pero limitado, y sobre todo unidireccional. Un solo modelo, un solo proveedor, sin alternativas. iOS 26 mantiene ese esquema, con ChatGPT disponible también en Herramientas de escritura e Image Playground, pero sin dentro del sistema.

Extensions rompe esa mecánica. En lugar de que Apple negocie acuerdos uno a uno con cada compañía de IA para integrarlos de forma nativa, el sistema abre una vía estándar por la que cualquier proveedor puede entrar si cumple los requisitos técnicos. Es un movimiento que recuerda más a cómo funcionan las extensiones de Safari o los widgets que a los acuerdos de exclusividad que han marcado la estrategia de Apple Intelligence hasta ahora.

Gemini, Claude y los que vengan: quién puede entrar y cómo

El punto de entrada es la App Store. Apple está preparando una sección específica donde aparecerán las apps compatibles con Extensions, lo que facilita que los usuarios encuentren qué modelos pueden conectar a su iPhone sin tener que buscarlos por su cuenta.

Anthropic y Google son los nombres que aparecen en el informe de Bloomberg como ejemplos de proveedores que podrían sumarse al sistema, aunque la arquitectura de Extensions está diseñada para que cualquier empresa con una app en el App Store pueda añadir soporte. Lo que no cambia es el acuerdo ya firmado con Google: Gemini seguirá siendo parte del núcleo de Apple Intelligence de forma nativa, al margen de lo que el usuario elija a través de Extensions. Son dos carriles distintos en la misma autopista.

Siri con voz propia según quién responde

Uno de los detalles más interesantes del informe es el de las voces. iOS 27 permitirá asignar una voz diferente a Siri dependiendo de qué modelo esté respondiendo en cada momento. Si la respuesta viene del sistema propio de Apple, una voz. Si viene de Claude o de Gemini, otra distinta. El objetivo es que el usuario sepa en todo momento con quién está hablando, algo que cobra más sentido cuanto más modelos conviven dentro del mismo asistente.

Lo que esto dice del plan de Apple a largo plazo

Apple lleva un par de años con una posición incómoda en el mercado de la IA: tarde en llegar, con un asistente que acumulaba años de chistes fáciles, y con la presión de competir contra compañías que han construido sus modelos como producto principal. Extensions no resuelve eso de golpe, pero sí apunta a una estrategia: en lugar de ganar la carrera del mejor modelo, Apple apuesta por ser la mejor plataforma donde los modelos corren.

Es un terreno en el que Apple sí tiene ventaja histórica. El hardware, el sistema operativo, la distribución a través del App Store, la base de usuarios. Si Extensions funciona como se describe, el iPhone pasa a ser el sitio donde conviven los mejores modelos de IA del mercado, con Apple controlando la experiencia sin tener que ganar la batalla técnica por sí sola. La WWDC arranca el 8 de junio en Apple Park. Ahí sabremos si lo que se filtra tiene la forma definitiva que promete.

En Applesfera | Nuevo iOS 27 - todo lo que creemos saber sobre el futuro sistema operativo para el iPhone

En Applesfera | WWDC26: fecha y novedades que esperamos del gran evento de Apple en el que se presentará iOS 27

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Guía maestra de One UI: Aprovecha el ecosistema de Samsung

Actualidad en Androidsis - Mié, 06/05/2026 - 10:33

Si tienes un Samsung Galaxy relativamente moderno es muy probable que ya estés disfrutando de One UI 7, la última gran versión de la capa de Samsung basada en Android. Esta actualización no solo trae cambios estéticos y mejoras de rendimiento, también esconde un buen puñado de trucos y funciones ocultas que marcan la diferencia en el día a día. Muchas de ellas están bastante escondidas entre menús, códigos secretos y ajustes poco evidentes, pero una vez las descubres cuesta vivir sin ellas.

En este artículo vamos a repasar con calma las mejores funciones ocultas de One UI que puedes aprovechar en 2026: desde la potente multitarea con ventanas emergentes que llega muy refinada en One UI 7, pasando por menús secretos para comprobar el hardware del móvil o calibrar la batería, hasta pequeños ajustes que mejoran la barra de estado u ocultan la perforación de la cámara frontal cuando molesta en pantalla. Todo explicado paso a paso, con ejemplos prácticos y consejos para que puedas exprimir tu Galaxy como se merece.

One UI 7: qué cambia y por qué importa para estas funciones ocultas

One UI 7 supone una evolución bastante notable respecto a la versión anterior de la capa de Samsung. La compañía ha afinado la interfaz, ha añadido más opciones de personalización y ha potenciado la integración de Galaxy AI (aunque no todos los modelos disfrutan de las mismas funciones de inteligencia artificial). Pero lo más interesante para muchos usuarios es que el sistema trae consigo un montón de pequeños ajustes y herramientas que, bien utilizados, hacen que el uso del teléfono sea mucho más cómodo.

Es cierto que los primeros lanzamientos de One UI 7 llegaron con algún que otro problema de batería en ciertos modelos Galaxy, con consumos algo más altos de lo esperado. Samsung ha ido corrigiendo estos fallos con parches y actualizaciones menores, y hoy la mayoría de usuarios disfrutan de una experiencia bastante pulida; si los consumos persisten, puedes desactivar funciones ocultas que consumen batería para mejorar la autonomía. Mientras tanto, las nuevas opciones de configuración, la mejora de la multitarea y el refuerzo de la productividad han convertido esta versión en una de las más completas de la marca.

Entre las novedades más visibles están los ajustes relacionados con la fotografía y el vídeo, junto a herramientas basadas en IA de Galaxy AI para editar imágenes, resumir texto o traducir llamadas. Pero también hay características más discretas, como el asistente «Now Bar» disponible en los Galaxy más recientes, que se integra como apoyo en el día a día y centraliza accesos rápidos, sugerencias inteligentes y acciones contextuales.

Sin embargo, buena parte de la magia está en esas funciones ocultas de Android que no salen en los anuncios ni en las notas de prensa. Son funciones que pasan desapercibidas porque están escondidas en menús avanzados, ventanas secundarias o incluso códigos marcados desde la app de Teléfono. Y dentro de este grupo, la joya de la corona para muchísimos usuarios es la nueva forma de entender la multitarea con la llamada «vista emergente» de One UI 7.

Además, Samsung mantiene su filosofía de capa muy completa: incluso en modelos de gama media encontramos opciones de productividad y ajustes avanzados que en otros fabricantes solo se ven en los buques insignia. Esto hace que, con un poco de curiosidad y sabiendo dónde tocar, puedas tener una experiencia casi de ordenador portátil en el bolsillo.

Vista emergente en One UI 7: la multitarea que de verdad se nota

Una de las funciones más prácticas y a la vez más escondidas de One UI 7 es la vista emergente, una forma muy flexible de multitarea que te permite mover cualquier aplicación por la pantalla en una ventana flotante de tamaño ajustable. Es algo así como tener ventanas de ordenador en tu móvil, superpuestas sobre una app que tengas a pantalla completa.

A diferencia de la clásica pantalla dividida, donde el panel se reparte en dos mitades, la vista emergente te deja abrir una app en una ventana pequeña que flota sobre la interfaz principal. Esa ventana puede ser redimensionada, movida a cualquier rincón, e incluso minimizada en forma de icono circular para recuperarla cuando la necesites. Es una solución muy cómoda para combinar dos tareas sin andar saltando constantemente entre aplicaciones.

Piensa, por ejemplo, en tener tu navegador o un documento de trabajo a pantalla completa y, por encima, una pequeña ventana con Discover, una app de mensajería o un bloc de notas. Puedes leer contenido en una app, copiar texto y pegarlo en otra sin tener que cambiar de vista, o ir arrastrando información de una fuente a otra con mucha más fluidez. Es justo este tipo de pequeño «hack» el que, una vez le pillas el truco, termina siendo imprescindible.

Muchos usuarios la han adoptado para tareas cotidianas: compartir enlaces rápido desde Discover, mantener un chat visible mientras se consulta un mapa, ver el correo mientras se revisa un archivo en la nube o reproducir un vídeo mientras se toma nota. La sensación es de tener varias miniaplicaciones abiertas al mismo tiempo, similar a un escritorio clásico, pero adaptado al formato móvil de forma bastante intuitiva.

Para quienes usan el Galaxy como herramienta de trabajo, esta característica puede convertirse en algo casi obligatorio para mantener la productividad, y además permite activar funciones ocultas para que vaya más rápido cuando buscas optimizar el rendimiento. Facilita tener información de dos fuentes abierta simultáneamente: por ejemplo, una web corporativa y una hoja de cálculo, un PDF y un correo electrónico, o documentación interna e investigación en Internet. Todo sin volverse loco cambiando de app cada dos segundos.

Cómo activar la vista emergente desde las apps recientes

Lo curioso es que, pese a ser tan útil, la vista emergente no está precisamente a la vista. Para usarla con gestos en One UI 7, el proceso es el siguiente: primero debes deslizar desde la parte inferior de la pantalla hacia arriba para abrir la vista de aplicaciones recientes, pero en lugar de soltar el dedo inmediatamente, mantén la presión un instante más. Esto hará que aparezca la típica galería de apps en uso.

Cuando tengas frente a ti el carrusel de apps recientes, localiza la aplicación que quieres abrir en modo flotante. En la parte superior de esa tarjeta verás su icono de la aplicación; tócala y se desplegará un pequeño menú contextual. Entre las opciones disponibles aparecerá «Abrir en vista emergente» (el nombre puede variar mínimamente según la región, pero la idea es la misma). Al seleccionarla, la app se transformará en una ventana flotante sobre la aplicación que esté a pantalla completa.

Desde ese momento tienes total libertad para recolocar la ventana donde te resulte más cómodo. Puedes tenerla en una esquina, en el centro, en la parte superior o inferior, según quieras priorizar la app principal o la flotante. Si tu pantalla es grande (como en los Galaxy S Ultra o en modelos plegables), la experiencia se acerca bastante a lo que ofrece un pequeño escritorio convencional.

Este acceso desde las apps recientes es la forma «oficial» y más evidente de activar la función, pero One UI 7 va un paso más allá con un ajuste adicional que simplifica todavía más el proceso: el famoso interruptor de «Deslizar para vista emergente», que convierte un simple gesto en un atajo para lanzar la ventana flotante sin dar tantas vueltas por menús.

Redimensionar, mover y minimizar ventanas flotantes

Una vez que tienes una app abierta en vista emergente, el comportamiento es bastante natural. Verás que el borde de la ventana se puede pulsar y arrastrar para cambiar su posición y tamaño. La parte superior de la ventana hace las veces de barra de título: ahí es donde puedes colocar el dedo para desplazar la ventana a otro lugar de la pantalla.

En la parte inferior o en los laterales (según la app y la versión exacta de One UI) encontrarás zonas de agarre que permiten ajustar el tamaño de la ventana de forma precisa. Solo tienes que arrastrar hacia dentro o hacia fuera para hacerla más grande o más pequeña, adaptándola al contenido que quieras ver. Por ejemplo, si estás viendo un vídeo quizá la quieras un poco más grande, mientras que para un chat o una lista de notas te basta con un espacio reducido.

Otra función clave es la posibilidad de minimizar una o varias ventanas emergentes a la vez. Normalmente, basta con hacer el gesto de volver a la pantalla de inicio: las ventanas flotantes se reducen a pequeños iconos circulares o burbujas que se quedan pegados al borde de la pantalla. Al tocarlos, la ventana vuelve a desplegarse en el mismo sitio donde estaba.

Cuando tienes varias ventanas minimizadas, One UI 7 es capaz de mantener un botón o indicador desde el que recuperarlas todas de golpe. De este modo puedes pasar de un escritorio «limpio» a otro con todas tus miniapps flotantes activas en un instante, algo especialmente interesante si estás encadenando tareas similares durante la jornada.

Conviene dedicar unos minutos a jugar con diferentes combinaciones: por ejemplo, vídeo flotante más mensajería, navegador flotante más notas, o lector de PDF flotante mientras usas una app de ofimática a pantalla completa. Con un poco de práctica, tu forma de trabajar con el móvil puede cambiar por completo y parecerse más a la de una tablet u ordenador portátil.

El ajuste «Deslizar para vista emergente»: el truco que lo cambia todo

La función que realmente convierte esta característica en algo adictivo es el ajuste llamado «Deslizar para vista emergente», disponible en los ajustes de One UI 7. Cuando lo activas, puedes pasar una aplicación a modo ventana flotante con un gesto específico, sin tener que depender siempre del menú de apps recientes.

Este gesto suele consistir en un deslizamiento desde una de las esquinas superiores (o desde un borde concreto, según configuración) hacia el centro de la pantalla mientras la app está a pantalla completa. Al hacerlo, el sistema interpreta que quieres reducir la app a una ventana emergente y la redimensiona automáticamente, dejándola flotando sobre el escritorio.

La diferencia en el uso diario es enorme: de repente te descubres trasteando con apps flotantes para casi todo, porque pasar de modo completo a ventana es cuestión de un movimiento de dedo. Ya no es algo que uses solo de vez en cuando desde la vista de recientes, sino una herramienta constante para combinar aplicaciones según lo que estés haciendo en cada momento.

Si tu Galaxy es tu principal dispositivo de productividad, activar este interruptor es prácticamente obligatorio. Permite que la vista emergente se convierta en una de las utilidades estrella de One UI 7, sobre todo cuando trabajas con varias apps de notas, gestores de tareas, navegadores, clientes de correo y plataformas de mensajería. Todo fluye mejor y reduces mucho el tiempo que pierdes entrando y saliendo de aplicaciones.

Más allá de la productividad, también tiene su gracia para usos de ocio: puedes reproducir vídeos de casi cualquier fuente en una mini ventana mientras navegas por redes sociales, chateas con amigos o consultas tu correo. Es una especie de «picture in picture» vitaminado y mucho más configurable que el modo flotante clásico de algunas apps.

Menús ocultos de One UI para probar el hardware y la batería

Más allá de las mejoras visibles en lo estético y en la multitarea, One UI esconde varios menús ocultos destinados a usuarios que quieren ir un paso más allá. No aparecen entre los ajustes habituales, sino que se activan marcando determinados códigos especiales en la app de Teléfono. Son herramientas pensadas para comprobar el estado del dispositivo, detectar fallos y obtener datos técnicos sin tener que instalar apps de terceros.

Uno de los más útiles es el llamado Hardware Test Mode, un panel de pruebas con el que puedes verificar rápidamente el funcionamiento de la pantalla, el sensor de huellas, los altavoces, la vibración y otros componentes. Otro menú importante es el de Battery Status, que muestra información detallada sobre la batería y la placa base, e incluye una opción para calibrar el sistema de medición de la batería de forma nativa.

Estos menús no son especialmente llamativos a nivel visual, pero cumplen una labor clave: permiten que cualquier usuario con un mínimo de curiosidad pueda diagnosticar problemas de hardware o de alimentación sin necesidad de conectar el móvil a un ordenador ni recurrir al servicio técnico a la primera de cambio. También son una gran ayuda si quieres asegurarte de que todo funciona bien en un Galaxy de segunda mano.

Hardware Test Mode: diagnóstico completo del móvil Samsung

El Hardware Test Mode de Samsung es un menú secreto que ejecuta pruebas específicas sobre diferentes sensores y componentes del dispositivo. Con él puedes revisar si la pantalla tiene píxeles defectuosos, comprobar la respuesta táctil, verificar que el sensor de huellas responde correctamente, que el altavoz suena como debe, que los sensores de proximidad y luz funcionan, y mucho más.

Para acceder a este panel desde un Galaxy con One UI, los pasos son muy sencillos: tienes que abrir la app de teléfono e introducir el código *#0*# (uno de los códigos secretos). No hace falta pulsar el botón de llamada; en cuanto terminas de marcar, el sistema carga automáticamente una pantalla con varias casillas o botones, cada uno asociado a una prueba concreta (colores de pantalla, vibración, sensores, etc.).

Desde ahí puedes ir entrando en cada test para verificar manualmente si el componente responde como es debido. En las pruebas de pantalla, por ejemplo, se muestran diferentes colores planos para detectar manchas o píxeles muertos. En el caso del altavoz se reproduce un sonido de prueba, y en el del sensor de huellas debes colocar el dedo para confirmar que reconoce la presión y la posición.

Este tipo de test es especialmente recomendable si has sufrido algún golpe fuerte, si el teléfono ha tenido un pequeño contacto con agua o humedad, o si simplemente notas que algo no va fino en la respuesta táctil o en el audio. También viene de lujo cuando te planteas vender o comprar un Galaxy de segunda mano: en unos minutos puedes revisar los puntos clave y quedarte más tranquilo.

Battery Status: información avanzada y calibración de la batería

La otra gran joya oculta de One UI en este apartado es el menú Battery Status, al que también se accede a través de la app de Teléfono. Este panel está pensado para ofrecer detalles internos sobre el estado de la batería y la alimentación del dispositivo, incluyendo datos de voltaje y otros parámetros técnicos de la placa base. Es una forma sencilla de echar un vistazo rápido a cómo se está comportando la batería sin instalar aplicaciones adicionales.

Para abrir este menú, basta con marcar el código *#0228# en la aplicación de teléfono. Igual que con el caso anterior, el sistema mostrará una pantalla llena de información relativa a la batería: porcentaje, nivel actual, estado de carga, voltaje, y algunos otros campos pensados para diagnóstico. Puede resultar un poco críptico si no estás acostumbrado a este tipo de datos, pero hay una opción muy clara que suele llamar la atención.

Dentro de Battery Status aparece un botón llamado Quick Start, que es el que Samsung utiliza como método interno para recalibrar la batería. El proceso de calibración de baterías en móviles Android siempre ha generado polémica, porque a menudo se confunden conceptos: no se trata de «arreglar» físicamente una batería dañada, sino de ajustar la lectura que el sistema hace del nivel de carga para que el porcentaje que ves sea lo más preciso posible.

Cuando pulsas en Quick Start, One UI fuerza una relectura de los parámetros de la batería y reajusta los datos que usa para mostrar el nivel restante. Esto puede ayudar si notas que el móvil se apaga con porcentajes aparentemente altos, que el indicador baja a golpes muy bruscos o que no refleja bien la duración real.

Eso sí, conviene usar esta opción con cierta cabeza. No es algo para estar tocando cada dos por tres, ni va a solucionar por arte de magia una batería físicamente desgastada. Si tras calibrar siguen los problemas de autonomía o de apagados repentinos, lo más sensato será valorar un cambio de batería o una revisión técnica más profunda. Aún así, tener esta herramienta integrada en One UI es un plus frente a depender de apps de terceros de dudosa fiabilidad.

Más ajustes ocultos útiles: barra de estado y perforación de la cámara

Además de las funciones «grandes» de multitarea y diagnóstico, Samsung ha escondido en One UI varios pequeños ajustes que resuelven molestias del día a día. Son opciones que igual nunca descubres si no te lo cuentan, pero que una vez activas mejoran bastante la experiencia de uso, sobre todo si eres de los que no soportan limitaciones absurdas o detalles visuales que distraen.

Dos de las más interesantes son la ampliación del número de iconos de notificación en la barra de estado y la posibilidad de ocultar la cámara frontal perforada mediante una banda negra. La primera soluciona un límite bastante molesto en la interfaz de Samsung, mientras que la segunda está pensada para quienes no se acostumbran al «agujero» en pantalla a la hora de ver vídeos y contenidos multimedia.

Mostrar más iconos de notificación en la barra de estado

De fábrica, muchos móviles Samsung con One UI establecen un límite de tres iconos de apps en la barra de estado. Es decir, aunque tengas notificaciones de cinco, seis o más aplicaciones, solo verás los iconos de tres de ellas, y el resto quedarán ocultos, lo que para muchos usuarios es bastante frustrante. Si eres de los que necesitan tenerlo todo controlado de un vistazo, esta limitación se hace muy corta.

Por suerte, la capa de personalización incluye un ajuste que permite cambiar este comportamiento. Para llegar hasta él tienes que abrir la cortina de notificaciones deslizando desde la parte superior para mostrar el panel de accesos rápidos. En la esquina (normalmente superior derecha) verás el icono de tres puntos verticales; al pulsarlo se abre un pequeño menú donde debes elegir la opción «Barra de estado».

Dentro de la configuración de la barra de estado encontrarás el apartado «Mostrar iconos de notificaciones». Al entrar verás que, por defecto, suele estar seleccionada la opción que limita los iconos. Lo que debes hacer es cambiarla a «Todas las notificaciones» o un texto equivalente, según tu versión concreta de One UI y de idioma.

Al seleccionar esta opción, el sistema deja de aplicar el tope de tres iconos y muestra tantos iconos de apps como quepan físicamente en la barra según el espacio disponible. A partir de ahí, si tienes muchas notificaciones al mismo tiempo, se verán más claramente representadas sin necesidad de estar desplegando la barra constantemente para revisarlas.

Es un ajuste pequeño, pero marca la diferencia si usas el móvil de forma intensiva para trabajo o estudio y quieres tener una visión rápida del volumen y tipo de notificaciones que te esperan sin tener que abrir el panel completo. En combinación con las demás funciones ocultas, es otro ejemplo de cómo One UI permite afinar la experiencia casi al detalle.

Ocultar la cámara frontal perforada al ver vídeos

La mayoría de los Galaxy modernos, especialmente los de gamas media y alta, apuestan por pantallas con perforación para la cámara frontal en lugar de usar un notch clásico. Esto permite apariencias más modernas y un mejor aprovechamiento del frontal, pero no a todo el mundo le convence. Cuando estás viendo una película en Netflix, un vídeo en YouTube o un contenido a pantalla completa, ese agujero puede resultar un poco molesto para algunos usuarios.

Pensando en ellos, Samsung incluye en One UI un ajuste que permite ocultar visualmente la cámara frontal mediante una franja negra que se dibuja en la parte superior de la pantalla. De esta forma, el área donde se encuentra la perforación se integra en una banda uniforme y el contenido de vídeo se muestra por debajo, sin que el agujero interrumpa la imagen principal.

Para activar esta opción, tienes que entrar en los ajustes del teléfono y acudir al apartado «Pantalla». Una vez dentro, busca la sección denominada «Apps en pantalla completa» (o un nombre similar, según la versión), donde se gestionan las aplicaciones que pueden utilizar todo el panel. En esa pantalla, toca de nuevo en los tres puntos verticales de la esquina superior para desplegar opciones adicionales y elige «Ajustes avanzados».

En el menú de ajustes avanzados verás la opción «Ocultar abertura de cámara». Al activarla, One UI genera automáticamente esa banda oscura en la zona superior, maquillando la perforación y evitando que interfiera con el contenido. El resultado es una especie de «marco» en la parte superior que unifica la zona del agujero y hace que pase mucho más desapercibido durante la reproducción de vídeos.

Es importante entender que esto no es una solución física (la cámara sigue ahí, evidentemente), pero para quienes son muy tiquismiquis con la estética de la pantalla, o simplemente prefieren un aspecto más uniforme al ver contenido multimedia, este truco puede mejorar mucho su experiencia. Y lo mejor es que puedes activarlo o desactivarlo cuando quieras, según el tipo de uso que estés dándole al teléfono en cada momento.

Con todo este conjunto de herramientas —desde la multitarea con vista emergente de One UI 7 hasta los menús secretos de diagnóstico y los pequeños ajustes de la barra de estado y de la cámara frontal—, los Galaxy demuestran que tienen un enorme margen de personalización y optimización más allá de lo que se ve a simple vista. Dedicar un rato a descubrir y configurar estas funciones marca un antes y un después: el móvil se adapta mejor a tu forma de trabajar, de consumir contenido y de gestionar tus notificaciones, aprovechando realmente todo lo que ofrece la capa de Samsung.

Periféricos gaming: Guía de mandos y accesorios para Android

Actualidad en Androidsis - Mié, 06/05/2026 - 10:02

Si juegas cada vez más en el móvil y notas que los controles táctiles te frenan, ha llegado el momento de dar el salto a los mandos y accesorios para Android. Entre el juego en la nube, los ports de consolas y los títulos competitivos, hoy un smartphone puede ser tu consola principal… siempre que lo acompañes con el hardware adecuado.

En esta guía vas a encontrar una visión completa de mandos, soportes y apps para exprimir al máximo los juegos en Android (y buena parte valdrá también para iPhone). Veremos qué tipos de control existen, en qué fijarte antes de comprar nada, cómo conectar un mando al móvil, cómo mapear botones si un juego no lo soporta de forma nativa y un buen listado de modelos recomendados para todos los bolsillos.

Por qué merece la pena usar mando en Android

Se puede jugar con la pantalla táctil, sí, pero un mando cambia por completo la experiencia de juego en shooters, plataformas, lucha o deportes. La posición de las manos es más natural, los movimientos son más precisos y puedes reaccionar más rápido en momentos clave.

Además, los servicios de juego en la nube como Xbox Game Pass, Steam Link o similares se sienten mucho más cercanos a una consola tradicional cuando usas un gamepad. De hecho, buena parte de su catálogo está diseñado pensando en un mando estándar con sticks, gatillos analógicos y cruceta.

Por último, usar un mando te ayuda a cuidar tu móvil: evitas estar todo el rato apretando la pantalla, reduces toques fantasmas y no tapas la acción con los dedos, algo que en juegos competitivos acaba siendo un drama.

Tipos de mandos y accesorios para jugar en Android

Antes de mirar modelos concretos conviene tener claro qué tipo de configuración de mando encaja mejor contigo. No todos los jugadores usan el móvil en las mismas situaciones ni con los mismos juegos.

1. Mando tradicional + soporte para móvil

Es la opción más simple: coges un mando tipo consola (Xbox, PlayStation, 8BitDo, etc.) y lo conectas por Bluetooth al teléfono. Luego usas un clip o soporte que se engancha al mando y sujeta el móvil encima.

Ventajas claras: si ya tienes un mando en casa, es una solución muy barata y versátil. Además, podrás usarlo también en PC, consola, Smart TV o tablet. Lo único que necesitas es un buen soporte ajustable que aguante bien el peso del teléfono.

Es una combinación ideal si sueles jugar en casa, en el sofá o en la cama, porque tu conjunto mando+tela pesa más que una consola portátil clásica. En movilidad se puede usar, pero no es tan cómodo como otras opciones que veremos.

2. Mandos acoplables tipo “consola portátil”

Son los mandos que se abren y permiten encajar el móvil en el centro, convirtiéndolo en algo muy parecido a una Nintendo Switch o a una portátil dedicada. Cada lado aporta sticks, cruceta y botones, y el conjunto queda compacto y fácil de sujetar.

Estos mandos pueden conectarse por Bluetooth o directamente al puerto USB-C o Lightning del móvil. Los de conexión directa ofrecen prácticamente latencia cero, lo que es perfecto para juego competitivo, plataformas de precisión o servicios en la nube exigentes.

La gran ventaja es la comodidad cuando juegas fuera de casa: se guarda en la mochila, lo despliegas, metes el móvil en medio y ya tienes una portátil de verdad en segundos. A cambio, debes fijarte muy bien en la compatibilidad física (anchura, grosor y módulos de cámara) y en el tipo de conector.

3. Mandos “tipo consola” específicos para móvil

A medio camino entre las dos ideas, hay gamepads con diseño de mando clásico que ya incluyen un soporte integrado para el teléfono. Es decir, no necesitas comprar un clip aparte: el propio mando tiene su “pinza” retráctil.

En general se conectan por Bluetooth o dongle USB de 2,4 GHz, y muchos son compatibles también con PC, smart TV y otras plataformas. Suelen ser muy resultones para quien quiera algo “todo en uno” sin complicarse la vida con accesorios extra.

4. Mandos extensibles y telescópicos grandes

Por último, están los mandos tipo “marco” o soporte telescópico que abrazan el móvil o incluso tablets pequeñas. Son una variante de los acoplables, pero pensados para dispositivos de 5 a 10 pulgadas, ideal si también quieres jugar en una tablet compacta.

Suelen apostar por la conectividad Bluetooth y priorizan la comodidad y la autonomía, con baterías internas generosas o incluso funciones extra como soporte para teclas personalizables.

Aspectos clave antes de comprar tu mando para Android

A la hora de decidir qué gamepad llevarte a casa no basta con que “se vea bonito”. Hay varios factores que van a marcar la experiencia y que conviene revisar con calma para no tirar el dinero ni llevarte sorpresas.

Compatibilidad con tu móvil, SO y juegos

Lo primero es comprobar que el mando es compatible con tu versión de Android (o iOS si también lo vas a usar en iPhone). Casi todos los modelos modernos usan Bluetooth reciente y funcionan sin problema, pero en modelos muy antiguos de teléfono puede haber lío.

Igual de importante es ver si físicamente tu móvil cabe en el mando, en el caso de los modelos acoplables o telescópicos. Tienes que mirar el rango de pulgadas y grosor que admite, y también el módulo de cámara: algunos teléfonos tienen cámaras tan grandes que chocan con el cuerpo del mando.

Por último, cada juego es un mundo. En Google Play muchos indican “Compatible con controladores” o muestran un icono de mando en la ficha. Si no hay información, puedes probar directamente: entra al juego con el mando conectado y mueve los menús; si responde, es que lo soporta.

Tipo de conexión: Bluetooth vs puerto USB-C

Los mandos para móvil se conectan normalmente por Bluetooth. Esto los hace compatibles con un montón de dispositivos y permite usarlos también en tablets, teles y ordenadores. Sin cables, sin líos y muy cómodo para jugar en cualquier parte.

La alternativa son los mandos que se enchufan al puerto de carga (USB-C o Lightning). En este caso prácticamente no hay latencia, porque la señal va por cable. Para shooters, juegos de lucha o títulos muy rápidos esto se nota más de lo que parece.

La pega de los mandos USB-C es que están limitados a móviles con ese conector y a veces solo a modelos concretos por tamaño. Los Bluetooth, por contra, sirven para casi cualquier dispositivo, pero siempre tendrás un poco más de retraso en la señal, aunque en la mayoría de juegos casuales ni lo vas a notar.

Batería, alimentación y autonomía

Otro aspecto clave es cómo se alimenta el mando y cuánto dura. Hay modelos con batería recargable interna y mandos que tiran de pilas AA o AAA. La experiencia demuestra que lo ideal son las baterías recargables: suelen durar más y te olvidas de andar comprando pilas cada dos por tres.

Algunos mandos para smartphone traen funciones extra muy útiles, como carga rápida o sistemas de apagado automático tras unos minutos de inactividad, que ayudan a alargar la vida de la batería. Otros, sobre todo los que se conectan al puerto del móvil, incluyen un segundo USB-C para que puedas seguir cargando el teléfono mientras juegas.

Ten en cuenta también que ciertos mandos consumen parte de la batería del propio móvil, y que jugar en la nube o a títulos pesados ya hace que el teléfono se caliente y gaste rápido. Cuanto más eficiente sea el gamepad, mejor para tus sesiones largas.

Ergonomía y calidad de construcción

Aquí no conviene racanear. Un mando barato con mala ergonomía te puede arruinar las partidas. Fíjate en que tenga una forma cómoda para tus manos, agarres con textura o goma y que el peso esté bien repartido, especialmente en mandos acoplables donde el móvil va en medio.

Los sticks deben moverse con suavidad y precisión, la cruceta responder bien en diagonales y los botones tener un recorrido y clic agradables. Hay modelos con interruptores meca-táctiles o con sensores de efecto Hall en sticks y gatillos para evitar problemas de drift y desgaste excesivo.

Número de botones y extras útiles

No todos los gamepads incluyen la misma cantidad de botones. Para la mayoría de títulos bastará con la distribución estándar (dos sticks, cruceta, cuatro botones frontales, gatillos y hombros), pero si te gusta jugar a shooters o a juegos competitivos, te vendrán bien botones adicionales programables en la parte trasera.

Algunos mandos ofrecen también funciones como modo turbo o disparo rápido, vibración doble, iluminación RGB personalizable o perfiles de configuración guardados en memoria. No son imprescindibles, pero sí marcan la diferencia si quieres algo más “pro”.

Precio y relación calidad – prestaciones

En el mercado hay mandos muy decentes por menos de 30 euros y otros que se acercan a los modelos profesionales de consola. Lo importante es que no te quedes solo con el precio: valora la compatibilidad, la ergonomía, la construcción y el soporte de la marca.

Un mando de ganga que se desajusta a los dos meses o que no te resulta cómodo acabará en un cajón, y al final terminas comprando uno mejor y gastando el doble. Mejor apostar de primeras por un modelo con buena relación calidad-precio y que se adapte a lo que realmente juegas.

Cómo conectar un mando Bluetooth a tu móvil Android

Emparejar un mando inalámbrico a Android es bastante sencillo, siempre que el gamepad sea compatible. Los pasos generales son parecidos en casi todos los modelos y solo varía la combinación de botones para poner el mando en modo emparejamiento.

En el móvil, basta con ir a Ajustes > Dispositivos conectados / Bluetooth / Conexiones y activar el Bluetooth si no lo está ya. Mientras tanto, enciende el mando y activa su modo de emparejamiento (normalmente manteniendo pulsado un botón específico unos segundos, que suele parpadear).

Cuando aparezca el nombre del gamepad en la lista de dispositivos disponibles, lo seleccionas y aceptas el emparejamiento. En cuanto se complete, Android lo reconocerá como controlador de entrada y, si el juego lo soporta, podrás usarlo directamente en menús y partidas.

Ojo: no todos los juegos de Google Play aceptan mandos de forma nativa. En algunos verás que el personaje no responde o que solo funcionan algunos botones. En esos casos puedes recurrir a aplicaciones de remapeo para “traducir” los botones del mando a toques en pantalla.

Cómo saber si un juego es compatible con mando

Hay varias formas de averiguarlo. La más directa es mirar la ficha del juego en Google Play y buscar un icono de mando o frases tipo “Compatible con controladores” en la sección de información. Bastantes títulos lo indican claramente.

Si no ponen nada, puedes hacer una prueba rápida: conecta el mando, entra al juego y trata de moverte por los menús usando la cruceta o los sticks. Si ves que se resaltan las opciones y se seleccionan con el botón A/X, significa que ese título soporta mandos.

También puedes tirar de comunidades de jugadores, foros o redes sociales. En juegos populares como Call of Duty: Mobile, Genshin Impact, Apex Legends o similares, suele haber muchos comentarios sobre qué mandos van bien y si hace falta alguna configuración especial.

Apps para mapear y configurar botones del mando

Cuando un juego no soporta mandos de forma oficial, hay aplicaciones que permiten crear una capa intermedia: el mando envía señales de botón y la app las convierte en toques virtuales sobre la pantalla. Así puedes usar el gamepad aunque el título no se haya diseñado para ello.

Mantis Gamepad Pro (Beta)

Está pensada específicamente para títulos populares como Apex Legends Mobile, Genshin Impact, PUBG Mobile, Call of Duty: Mobile, Wild Rift y otros similares. Puedes ajustar posición de botones, sensibilidad, zonas muertas y guardar distintos perfiles según el juego.

Además, te permite ir más allá del simple remapeo: puedes crear perfiles avanzados, macros y esquemas diferentes, de forma que con un toque cambies toda la configuración al pasar de un shooter a un juego de carreras, por ejemplo.

Muy importante: en títulos competitivos online, usar apps de este tipo puede ir en contra de los Términos de Servicio. Algunos sistemas antitrampas pueden detectar estas herramientas y aplicar sanciones, desde suspensiones temporales hasta baneos permanentes. Conviene revisar las normas de cada juego antes de lanzarse.

Otras herramientas de configuración

Existen aplicaciones como ciertos asistentes para mandos Xbox o utilidades HID que ayudan a que Android reconozca correctamente el gamepad y a reasignar botones si la disposición por defecto no te convence.

En muchos casos el proceso es tan simple como mantener pulsado un botón del mando dentro de la app y escoger qué función quieres asignarle. También suelen ofrecer un botón de Reset para volver a la configuración de fábrica si te lías probando cosas.

Qué tener en cuenta al elegir mando: checklist rápido

A modo de recordatorio, estos son los puntos que conviene revisar mentalmente antes de decidirte por un modelo u otro y empezar a configurar tu “setup” de juego móvil.

  • Compatibilidad: con tu versión de Android, tus móviles/tablets actuales y, si puedes, con otras plataformas (PC, TV, consolas).
  • Tamaño admitido: especialmente importante en mandos acoplables o telescópicos; comprueba pulgadas, grosor y cámara.
  • Conectividad: Bluetooth (más universal), USB-C/Lightning (menos latencia), 2,4 GHz con dongle (muy estable para PC o TV).
  • Alimentación: batería recargable frente a pilas, horas de autonomía y presencia de carga rápida o pass-through.
  • Ergonomía: forma del mando, peso, agarres y disposición de botones; si puedes, pruébalo en mano.
  • Botones y extras: vibración, gatillos analógicos, botones adicionales, turbo, iluminación y perfiles configurables.
  • Relación calidad-precio: no elijas solo por precio; mira reseñas, materiales y soporte de firmware de la marca.
Mandos y accesorios recomendados para jugar en Android

A continuación tienes una selección de mandos y accesorios que cubren distintos usos y presupuestos. Todos siguen las ideas que hemos ido comentando: buena ergonomía, compatibilidad amplia y prestaciones equilibradas para juego en móvil.

Razer Kishi (V2/V3): el clásico acoplable de referencia

El Razer Kishi se ha convertido en uno de los mandos para móvil más conocidos. Es un modelo acoplable que coloca el teléfono en medio, con un diseño muy parecido a una consola portátil. Hay versiones específicas para Android (USB-C) y para iPhone (Lightning o USB-C según generación).

Al conectarse directamente al puerto del móvil, la latencia es mínima. Además, integra un puerto USB-C extra para poder cargar el teléfono mientras juegas, algo clave si vas a pasar varias horas enganchado a Game Pass o a juegos exigentes.

Las versiones más recientes mejoran la ergonomía con agarres más tradicionales, añaden botones programables en la parte trasera y permiten incluso usar tablets pequeñas como iPad mini en el modelo más avanzado. Es una apuesta segura si quieres algo de calidad que se pliegue y ocupe poco en la mochila.

GameSir X2 Pro y X4: versatilidad y personalización

GameSir compite de tú a tú con Razer en mandos acoplables. El X2 Pro recuerda al primer Kishi, con un cuerpo delgado y un estilo similar a una Switch Lite, pero suma detalles interesantes como botones intercambiables y layout personalizable.

Con licencia oficial de Xbox, el X2 Pro incluye un botón central similar al de los mandos de Microsoft, algo que encaja perfecto si juegas mucho a través de Xbox Game Pass en la nube. Además, puedes cambiar la disposición de botones (tipo Xbox o tipo Nintendo) y usar diferentes tipos de sticks incluidos.

El GameSir X4 va un paso más allá: incorpora sticks y gatillos con sensores de efecto Hall para evitar drift, botones con una vida útil de millones de pulsaciones y varios componentes intercambiables (sticks y crucetas) para ajustar el tacto a tu gusto.

Al cerrarse, el X4 queda muy compacto y fácil de transportar, muy en la línea de ofrecer un “kit de viaje” gaming potente para Android e iPhone. Si valoras la personalización y la durabilidad, es de los más interesantes de su categoría.

GameSir T4 Pro y G4 Pro: mandos polivalentes con soporte

Si prefieres un mando “de toda la vida” con soporte integrado para el móvil, los modelos de GameSir como el T4 Pro o el G4 Pro son de lo mejor calidad-precio. Mantienen la silueta clásica de un mando de consola con pinza robusta plegable que sujeta el teléfono encima.

Ofrecen conectividad múltiple (Bluetooth, 2,4 GHz con dongle y USB por cable), compatibilidad con Android, iOS, Windows, Nintendo Switch y más, además de vibración doble, sticks de alta sensibilidad y autonomías que se mueven entre las 15 y 20 horas según usos.

Son perfectos si quieres un mando que valga para todo: jugar en el móvil, luego pasar al PC, probar en la tele del salón… sin tener que tener un controlador distinto para cada aparato. La estética es bastante gaming, con iluminación en algunos modelos, pero sin resultar exagerada.

Mandos compactos: 8BitDo FC30 Zéro 2 y similares

Si lo que buscas es algo muy pequeño que puedas llevar siempre encima, mandos como el 8BitDo FC30 Zéro 2 son una delicia. Tienen un tamaño ultra compacto, ideales para echar en el bolsillo o en una funda y usarlos en cualquier sitio.

Su baza fuerte es la portabilidad: funcionan por Bluetooth con Android, iOS, Windows y macOS, y aunque no incluyen soporte físico para el teléfono, puedes apoyar el móvil en la mesa o en una peana y jugar con el gamepad en las manos.

Evidentemente, sacrificas ergonomía y número de botones frente a mandos más grandes, pero a cambio tienes un accesorio ligero, barato y que ocupa lo mínimo. Para juegos retro, plataformas sencillos o indies, van de lujo.

Mandos extensibles tipo iPega PG-9083S

Los mandos extensibles como el iPega PG-9083S apuestan por un diseño algo distinto: ofrecen un soporte telescópico para dispositivos de 5 a 10 pulgadas, lo que incluye móviles grandes y tablets. El resultado se parece a sujetar una tablet con grips tipo consola.

Este tipo de controlador se conecta por Bluetooth y suele incluir opciones de configuración avanzadas, además de autonomías generosas que rondan las 20 horas. Es muy práctico si quieres usar tanto tu smartphone como una tablet pequeña para jugar.

Alternativas económicas: Mars Gaming MGPX, Nacon MG-X y otros

Si tu presupuesto es ajustado pero no quieres comprar cualquier cosa, modelos como el Mars Gaming MGPX o el Nacon Holder MG-X ofrecen una muy buena relación calidad-precio. Son mandos pensados para móvil, compatibles con Android y también con PC en algunos casos.

El MGPX, por ejemplo, es un mando Bluetooth con soporte integrado para teléfonos de hasta casi 7 pulgadas, vibración, iluminación RGB configurable y unas 8 horas de autonomía por carga. Ideal como primer mando si no quieres hacer un gran desembolso.

El Nacon MG-X, por su parte, es un acoplable retráctil con disposición de botones al estilo Xbox, conectividad Bluetooth y hasta 20 horas de batería. Cubre muy bien el papel de “Transforma tu móvil en consola portátil” sin subir demasiado de precio.

Mandos de consola y Joy-Con: aprovechar lo que ya tienes

Si en casa ya tienes mandos de Xbox, PlayStation o incluso los Joy-Con de Nintendo Switch, es muy probable que puedas aprovecharlos con tu móvil Android sin comprar un gamepad nuevo.

Los mandos de Xbox One/Series y los DualShock 4/DualSense de PlayStation se conectan por Bluetooth a Android de forma bastante directa. Solo tienes que ponerlos en modo emparejamiento, buscarlos desde el móvil y vincularlos. A partir de ahí, funcionan como cualquier mando estándar.

En el caso de los Joy-Con, también se pueden parear como dos controladores separados, aunque no todos los juegos los reconocerán bien y es posible que necesites apps de mapeo o configuración adicional. Aun así, son una buena forma de “reciclar” hardware que ya tienes.

Eso sí, con los mandos de consola casi siempre vas a necesitar un clip o soporte específico si quieres jugar sujetando móvil y mando como un solo conjunto. Sin él, tocará apoyar el teléfono en algún sitio mientras juegas con el mando en las manos.

Perfiles avanzados, macros y vibración adaptativa

Para los jugadores más exigentes, un buen mando no se queda en conectar y listo. Las apps de remapeo y las herramientas de los propios fabricantes permiten crear perfiles por juego y macros que disparan secuencias de botones con una sola pulsación.

Esto es especialmente útil en juegos de lucha, ARPG o títulos con muchas habilidades, donde quieres encadenar acciones muy rápido. Configuras la secuencia en la app, la asignas a un botón extra del mando y así ejecutas combos complejos de forma consistente.

Si tu mando soporta vibración avanzada, también te interesa activar los ajustes de vibración adaptativa desde la app del fabricante o desde el propio juego, para que el feedback háptico reaccione a disparos, impactos y choques de manera más detallada, acercando la experiencia a lo que ofrecen las consolas actuales.

Todo este ecosistema de opciones hace que un buen gamepad convierta tu Android en una auténtica máquina de juego portátil, con controles tan afinados y confortables que cuesta volver a la pantalla táctil para según qué géneros.

Con toda esta información sobre tipos de mando, conexiones, autonomía, ergonomía, compatibilidades, apps de mapeo y modelos recomendados, tienes prácticamente todo lo necesario para montar tu propio “setup” gaming en Android, elegir el accesorio que mejor encaja con tu forma de jugar y sacar mucho más partido tanto a los juegos de Google Play como a los servicios de juego en la nube sin que los controles táctiles sean un lastre.

Se ha filtrado que Apple recuperará una idea descartada del iPhone 15 para el iPhone 20 aniversario. Y yo espero que no lo haga

Actualidad en Applesfera - Mié, 06/05/2026 - 10:00

Cuando Apple estaba diseñando aún los iPhone 15, tuvieron una idea: quitarle los botones. Al menos los físicos, ya que no se trataba de fiarlo todo a controles táctiles, sino a tener botones hápticos como el que en su día montaron los iPhone 7 en su botón Home.

Apple acabó descartando aquella idea, aunque un prototipo abandonado en un vertedero descubrió que llegó a fabricarlo en pruebas. Y quizás algo hayan recuperado de ese plan, ya que se ha filtrado que el iPhone de 2027, el que será el iPhone del 20º aniversario, traerá algo así. Y ojalá no sea cierto.

¿Adiós definitivo a los botones físicos?

El filtrador conocido como Instant Digital, conocido por adelantar algunos materiales y componentes de los iPhone por sus fuentes en plantas de producción, ha revelado algunos detalles acerca de cómo será el iPhone del próximo año en base a los prototipos que ya prueba Apple.

En su informe, vuelve a hablar sobre el estilo de la pantalla curvada, formada por un panel OLED de doble capa, cámara frontal debajo de la pantalla o batería de 6.000 mAh. Aunque hay un detalle importante y que vendría impuesto por ese panel curvado: el adiós a los botones físicos. Exactamente lo mismo que se esperaba para los citados iPhone 15.

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Apple estaría probando prototipos cuyos botones no se mueven físicamente, sino que simulan la pulsación mediante motores hápticos y sensores de presión. Todo ello con el fin de integrar mejor los laterales en ese diseño curvo, reducir puntos de fallo mecánico y lograr un acabado más uniforme en el chasis.

Una solución que no me convence {"videoId":"xa6v81w","autoplay":true,"title":"Trabajando +1 MES con el MACBOOK NEO ¿Un procesador de móvil y 8GB RAM son suficientes?", "tag":"Webedia-prod", "duration":"598"}

Si bien es cierto que aún es pronto para dar por hecho que finalmente este terminal acabará siendo así, personalmente es algo que me preocupa. No creo que fuese a ser dramático, pero introducir botones hápticos en lugar de físicos se me antoja como una solución innecesariamente compleja para algo que ya funciona bien.

Todo ello debido a que los botones físicos siguen siendo más fiables en situaciones críticas, como cuando el sistema se bloquea o el dispositivo se queda bloqueado. Nunca será igual que ofrecer una respuesta táctil real que no depende de software ni de motores internos que puedan fallar o degradarse con el tiempo.

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Por lo visto en otras filtraciones, no sería imposible introducir botones físicos en un panel curvo. Sobre todo porque no será como otros móviles de la competencia (sobre todo Samsung) que hemos ido viendo en estos años. La curvatura sería en realidad muy sutil, casi más una ilusión óptica que una deformación real del panel, con micro-curvas en los cuatro lados que buscan hacer desaparecer los marcos sin afectar al uso ni al contenido.

En cualquier caso, insistimos en que aún es pronto para adelantar con plena certeza que los botones vayan a ser así. La idea está sobre la mesa, pero como ocurrió hace ahora tres años, podría acabar siendo descartado.

Imagen de portada | Concepto de Notebookcheck

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La noticia Se ha filtrado que Apple recuperará una idea descartada del iPhone 15 para el iPhone 20 aniversario. Y yo espero que no lo haga fue publicada originalmente en Applesfera por Álvaro García M. .

Juegos de acción para Android que debes probar sí o sí

Actualidad en Androidsis - Mar, 05/05/2026 - 20:18

Si te flipan los juegos trepidantes pero ya casi no tienes tiempo para sentarte delante del PC o la consola, los juegos de acción para Android son tu salvavidas. Hoy en día llevamos el móvil pegado a la mano, así que lo lógico es aprovecharlo para algo más que redes sociales y vídeos cortos: también puede ser tu consola portátil para partidas rápidas o vicios largos cuando tengas un rato.

Con tanta oferta en Google Play es fácil perderse, así que aquí tienes una guía muy completa con juegos de acción para Android que merece la pena probar sí o sí, mezclando shooters, mundos abiertos, beat ’em up, battle royale, RPG de acción, aventuras espaciales, zombis, franquicias míticas y algunas rarezas muy curiosas. Están reunidos tanto grandes bombazos como joyas menos conocidas, todos basados en la información de las webs que mejor posicionan y completados con contexto para que sepas exactamente qué te vas a encontrar.

Grandes mundos abiertos y acción a lo bestia en tu bolsillo

Si lo tuyo es perderte en ciudades enormes y mundos llenos de misiones, hay varios títulos que convierten tu móvil en una especie de consola portátil con experiencias enormes y acción en mundo abierto.

Grand Theft Auto: San Andreas para Android es la adaptación del clásico de Rockstar North. Controlas a Carl Johnson (CJ), que vuelve a Los Santos tras el asesinato de su madre y se topa con una ciudad dominada por bandas, drogas y corrupción. Un par de polis corruptos lo incriminan y CJ acaba metido en un viaje por todo el estado de San Andreas para salvar a su familia y dominar las calles. Es una conversión muy completa del juego original a móvil, manteniendo su mundo abierto gigantesco, misiones principales y secundarias, y ese tono gamberro que hizo famosa a la saga. En algunas webs lo destacan incluso como el mejor juego de una de las mejores sagas de la historia, con un precio que ronda los 7,99 € en Android.

No se queda atrás Grand Theft Auto: Vice City para Android, otra adaptación a móviles para celebrar el décimo aniversario del juego. Aquí cambias Los Santos por una ciudad inspirada en Miami, ambientada en los años 80, llena de neones, bandas y música ochentera. Mantiene el enfoque de acción-aventura con misiones de historia, encargos paralelos y conducción a toda velocidad por sus calles.

Fuera del universo GTA hay otras propuestas móviles que nacen directamente de superproducciones de consola y PC. Where Winds Meet es una aventura de rol y acción en mundo abierto publicada por NetEase y desarrollada por Everstone Games. Ambientada en la China medieval, apuesta por un enorme escenario, combates de artes marciales, exploración y una calidad técnica muy alta; si quieres comprobar si tu móvil mueve estos títulos, usa herramientas para auditar el hardware de tu Android, siguiendo esa nueva ola de producciones chinas que adoptan ideas vistas en juegos occidentales y japoneses, pero dándoles su propio toque.

También se deja ver el universo de Assassin’s Creed en móviles con diferentes enfoques. Por un lado, Assassin’s Creed Identity es un RPG de acción en el que creas y personalizas a tu propio asesino y lo llevas al Renacimiento italiano, explorando zonas reconocibles como Santa Croce en Florencia o el Coliseo de Roma. Tendrás que investigar la aparición de unos nuevos enemigos llamados Los Cuervos, que utilizan técnicas muy similares a las de los Asesinos. Es un juego de pago (en torno a 2,99 €) con misiones, progresión de personaje y sigilo mezclado con combate directo.

Por otro lado, Assassin’s Creed Jade es un proyecto free-to-play para móviles iOS y Android desarrollado por Level Infinite y Ubisoft, ambientado en la antigua China. Aquí creas a tu propio personaje y te mueves en un mundo abierto con misiones de sigilo, parkour, combates cuerpo a cuerpo y todos los elementos clásicos de la saga, pero pensados para pantallas táctiles.

Desde el lado de la fantasía, La Tierra Media: Sombras de Guerra Móvil adapta el universo de Tolkien a un formato de RPG de acción y estrategia para iOS y Android. No es un mundo abierto al uso, sino un juego táctico centrado en coleccionar personajes de la Tierra Media y combatir con ellos, aprovechando el tirón del juego de consola y PC Sombras de Guerra.

Acción cinematográfica basada en películas y series

Muchos de los juegos mejor posicionados parten de películas, series y franquicias de cine, y algunos sorprenden con propuestas muy resultonas en móvil.

Uno de los más destacados es Suicide Squad: Special Ops, un shooter en primera persona de Warner Bros. International Enterprises lanzado en 2016, basado en la película del Escuadrón Suicida. Aquí encarnas a algunos de los personajes más icónicos del film, con misiones de disparos en escenarios llenos de enemigos, un tono gamberro y una ambientación fiel a la cinta.

The Dark Knight Rises, desarrollado por Gameloft en 2012, adapta la película homónima de Christopher Nolan. Es un juego de acción y aventura en mundo abierto para iOS y Android, en el que exploras Gotham City, enfrentas enemigos y resuelves misiones inspiradas en la trama de la peli. Mezcla combates cuerpo a cuerpo, gadgets y secciones de exploración por los tejados de la ciudad.

Dentro del universo de ciencia ficción y terror, varios títulos aprovechan licencias míticas. Alien: Blackout es un juego de terror y supervivencia para iOS y Android en el que controlas a Amanda Ripley en una estación espacial acechada por un Xenomorfo. No es un shooter directo, sino una experiencia de gestión de recursos y tensión constante: supervisas cámaras, abres o cierras puertas y das órdenes a la tripulación para evitar que el alien les dé caza.

A la par encontramos Alien: Isolation para iOS, que adapta el excelente juego de acción, sigilo y terror del universo Alien. Encarnas también a la hija de Ripley, sola en una estación espacial con un único Xenomorfo que puede matarte en cualquier momento. Es una experiencia mucho más inmersiva, centrada en la infiltración y el miedo, trasladada sorprendentemente bien a dispositivos móviles.

En la categoría zombis y apocalipsis, Guerra Mundial Z para Android adapta la película de Brad Pitt con una propuesta distinta a la de consola y PC: se inclina más hacia el shooter en primera persona con puzles, mezclando secciones de disparos intensos con momentos de resolución de pequeñas situaciones para avanzar.

Siguiendo con el cine, Iron Man 3 de Gameloft es un corredor infinito basado en la película de Marvel Studios. Pilotamos las armaduras de Tony Stark, esquivando obstáculos, disparando enemigos y mejorando nuestro equipo a medida que avanzamos. Su estructura de endless runner lo hace ideal para partidas cortas pero repetidas.

La gigantesca criatura japonesa también tiene su hueco con Godzilla: Strike Zone, un juego de acción y aventura lanzado en 2014 como parte de la promoción de la película Godzilla. Te pone en la piel de un soldado de fuerzas especiales que debe rescatar civiles y enfrentarse a Godzilla en una ciudad devastada, con secciones de caída libre y acción sobre el terreno.

El universo de El Señor de los Anillos aparece por duplicado. Por un lado está el ya mencionado Sombras de Guerra Móvil, y por otro El Señor de los Anillos: Leyendas de la Tierra Media, un juego de rol táctico para iOS y Android donde reúnes y diriges a personajes icónicos de la saga en batallas estratégicas, con un fuerte componente de coleccionismo y formación de equipos.

En el lado Star Wars la cosa también viene cargada. Star Wars: Uprising es un RPG de acción tipo MMORPG para móviles situado entre los episodios VI y VII. Permite explorar zonas del universo Star Wars, luchar y cooperar con otros jugadores contra el Imperio, con misiones, progresión y un enfoque multijugador masivo. Junto a él, hay crossovers más ligeros como Angry Birds Star Wars y Angry Birds Star Wars II, rompecabezas en los que la jugabilidad clásica de lanzar pájaros con tirachinas se mezcla con personajes, escenarios y tramas del universo Star Wars, abarcando tanto la trilogía original como las precuelas.

Shooters y FPS imprescindibles en Android

El género estrella en móviles sigue siendo el de los shooters en primera y tercera persona, y aquí hay opciones para todos los gustos: guerra, francotiradores, batallas futuristas, zombis, dinosaurios y más.

En la parte más competitiva, Call of Duty: Mobile es casi obligatorio. Desarrollado por TiMi Studio Group y publicado por Activision, adapta la saga de acción más popular del mundo al formato móvil con un shooter en primera persona diseñado desde cero para iOS y Android. Incluye modos multijugador clásicos, mapas y personajes emblemáticos de la serie y un modo Battle Royale para 100 jugadores, manteniendo una jugabilidad rápida y muy pulida; si tu móvil va justo, puedes acelerar Android desactivando animaciones del sistema.

Entre los battle royale móviles también destaca PUBG Mobile, la versión gratuita del éxito de PUBG Corp desarrollada por Tencent. Es una adaptación muy fiel al original: saltas desde un avión de carga a una isla desierta y compites contra un centenar de jugadores para ser el último en pie. La tasa de supervivencia depende de tu habilidad para saquear armas, moverte con el círculo y planear tus combates.

Otra propuesta archiconocida es Garena Free Fire, un battle royale free to play desarrollado por Garena. Las partidas enfrentan a unos 60 jugadores en una isla, con un ritmo muy ágil y partidas algo más cortas que en PUBG, lo que lo hace ideal para ratos muertos. En algunas fichas también se refieren a Free Fire desarrollado por 111 Dots Studio y publicado por Garena, que es básicamente el mismo fenómeno, uno de los juegos móviles más populares del mundo.

Si prefieres una experiencia de disparos más táctica, Shadowgun: Deadzone fue uno de los pioneros. Es un shooter en tercera persona futurista, desarrollado por Madfinger Games, con modos multijugador competitivos, mapas de ciencia ficción y un fuerte énfasis en combate táctico y coberturas. De la misma familia llega Shadowgun War Games, un shooter táctico en primera persona con combates 5c5, modo Captura la bandera y Duelos a muerte por equipos. Sus gráficos cuidados, controles personalizables y chat de voz y texto lo convierten en una opción muy sólida dentro del juego competitivo en móvil.

Para quienes disfrutan de la precisión desde la distancia, Hitman: Sniper se centra por completo en el rol de francotirador. Desarrollado por Square Enix Montreal, controlas al Agente 47 y debes eliminar objetivos de forma creativa aprovechando el entorno, disparos a distancia y trampas, en misiones que premian la paciencia y la estrategia más que la acción desenfrenada.

Brothers in Arms 3: Sons of War, también de Gameloft, es un shooter en tercera persona ambientado en la Segunda Guerra Mundial. Continúa la saga Brothers in Arms mezclando acción intensa con elementos históricos. Enfrentas misiones de campaña y utilizas diferentes armas y habilidades, con un sistema de compañeros de escuadrón que aportan un toque táctico.

El catálogo de shooters en móvil se completa con propuestas muy variadas. Cover Fire es un juego de acción y cobertura que recuerda a Gears of War: superas niveles enfrentándote a hordas de enemigos mientras te mueves entre coberturas del escenario para esquivar disparos. A medida que avanzas desbloqueas nuevos personajes, mejoras y misiones, y en su momento fue uno de los primeros en aprovechar de manera inteligente funciones como el 3D Touch en dispositivos iOS.

Dino Hunter: Deadly Shores te pone en la piel de un cazador que viaja a una isla remota para cazar dinosaurios en primera persona. Tienes que rastrear, apuntar y disparar a una variedad de criaturas prehistóricas en entornos muy vistosos, con tensión constante y sensación de estar en una reserva jurásica letal.

Dentro del terror espacial, algunas webs destacan un título de zombis para Android cuyo argumento cuenta cómo tu comando se despierta de una larga hibernación en mitad de un viaje espacial y descubre que la nave está infestada de zombis. La tripulación ha sido masacrada y debes abrirte paso, averiguar qué ha pasado y escapar, con una atmósfera que recuerda a Dead Space y Mass Effect y un sistema de acción con muy buenos gráficos.

Beat ’em up, hack and slash y acción cuerpo a cuerpo

No todo es apretar el gatillo. En Android también tienes muchos juegos centrados en el combate cuerpo a cuerpo, combos y espadazos dignos de arcade.

Combo Crew es un beat ’em up de The Game Bakers claramente inspirado en clásicos como Streets of Rage o Final Fight. Su gran particularidad es que está diseñado específicamente para pantallas táctiles: olvídate de crucetas virtuales, aquí los gestos táctiles sirven para lanzar combos y movimientos especiales de forma fluida. Eso lo hace muy accesible y perfecto para jugar con una sola mano.

Desde un enfoque más minimalista, Only One propone una especie de arena en lo alto de una torre, donde controlas a un guerrero con una espada mágica que debe sobrevivir a oleadas de enemigos. Es un juego de acción y supervivencia sencillo en apariencia pero adictivo, con una combinación de empujones, ataques y habilidades especiales que convierten cada combate en un pequeño duelo estratégico.

Iron Knights es un RPG de acción con enfoque hack and slash para Android e iOS. Ofrece combates rápidos, mazmorras llenas de enemigos y un sistema de progresión típico del género: subes de nivel, consigues equipo y desbloqueas nuevas habilidades, todo ello envuelto en un ritmo muy dinámico.

También en el lado de la acción cuerpo a cuerpo aparece Warhammer 40.000: Carnage, un juego de plataformas de acción en 2D ambientado en el oscuro universo de Warhammer 40K. Controlas a un Marine Espacial y avanzas por niveles llenos de enemigos, disparos y cuerpo a cuerpo, con una estética grimdark típica de la franquicia.

Si te van los duelos medievales, Duelo de Caballeros (Knightly Duel) de Digital Chocolate propone combates entre caballeros en iOS donde la jugabilidad se basa en gestos táctiles para atacar y defender, con diferentes armas y armaduras. Aunque está algo más orientado a iOS, representa bien ese gusto por el combate cuerpo a cuerpo directo.

En el lado rolero de acción, Battlestone de Zynga combina RPG de acción con combate táctico y gestión de personajes. Encarnas a un héroe que debe luchar contra fuerzas del mal en un mundo de fantasía, recorriendo escenarios llenos de criaturas hostiles y usando tus habilidades en tiempo real.

Battle royale y acción multijugador masiva

El fenómeno battle royale ha inundado los móviles, y varios de los títulos que mejor posicionan giran en torno a grandes batallas contra decenas de jugadores.

Además de los ya comentados PUBG Mobile y Free Fire, otro nombre clave es Fortnite Battle Royale. Aunque originalmente se popularizó en consolas y PC, también ha tenido presencia en móviles. Esta variante free-to-play convierte la base del Fortnite original (acción, construcción y supervivencia) en un battle royale para hasta 100 jugadores. Se diferencia de PUBG en su estética cartoon y en las mecánicas de construcción rápida de estructuras, lo que añade una capa de estrategia vertical.

Sin ser exactamente battle royale, Brawlhalla (el “Smash Bros de Ubisoft”) entra de lleno en el terreno de la acción multijugador. Ofrece peleas online de hasta 8 jugadores en diferentes modos (1v1, 2v2, todos contra todos, modos variados como Brawlball o Bombsketball), con crossplay entre plataformas y un plantel de más de 50 personajes. Es gratuito y muy enfocado a partidas rápidas y competitivas.

Dentro del RPG multijugador, Star Wars: Uprising ya comentado, y juegos como Pokémon Masters aportan también una faceta online. En Pokémon Masters viajas a la isla de Passio y participas en torneos y combates 3v3 con entrenadores y Pokémon de todo el universo de la franquicia, mezclando elementos de gacha con rol ligero y acción estratégica.

Aventuras espaciales, simulación y acción diferente

Entre los juegos de acción para Android también hay títulos que se salen del tiroteo clásico y apuestan por experiencias espaciales y mecánicas originales.

GRAVITY: DON’T LET GO es un juego de simulación y exploración espacial para iOS y Android lanzado en 2013. Está orientado a aprovechar las características de los móviles para ofrecer una experiencia inmersiva de control y orientación en entornos complejos, donde tienes que mantener la calma mientras controlas al personaje en un espacio sin gravedad.

Warp Rush se acerca más al género de carreras arcade. Controlas un vehículo futurista que se desplaza a toda velocidad por túneles llenos de colores y efectos visuales, esquivando obstáculos, recogiendo puntos y usando habilidades especiales para avanzar lo más lejos posible. La sensación de velocidad y el estilo visual dinámico son sus puntos fuertes.

En un tono más desenfadado, Grabatron te pone a los mandos de un platillo volante alienígena equipado con un brazo extensible. Tu objetivo es causar el mayor caos posible en la Tierra recogiendo coches, vacas, personas y cualquier cosa que pilles, ya sea para cumplir misiones específicas o simplemente para sembrar destrucción.

Siguiendo con la destrucción a gran escala, Colossatron: Massive World Threat de Halfbrick Studios (los creadores de Fruit Ninja y Jetpack Joyride) mezcla acción y estrategia al ponerte al mando de una serpiente robótica gigante que arrasa ciudades. Vas combinando módulos de colores para potenciar al Colossatron mientras las fuerzas terrestres intentan detenerte, con un enfoque muy arcade y espectacular.

Hungry Shark World, también de Ubisoft (a través de Future Games of London), te deja controlar a un tiburón hambriento en un frenesí submarino. El objetivo es comer todo lo que puedas para sobrevivir y crecer, desde peces hasta humanos, desbloqueando nuevos tiburones y zonas cada vez más peligrosas.

Otro enfoque curioso es The Expendables: Recruits, una app promocional de la película The Expendables 3. Es un juego de acción y minijuegos donde asumes el rol de nuevos reclutas del equipo de mercenarios, con pruebas y misiones cortas que encajan bien con el formato móvil.

Acción con toques de rol, anime y estilo gacha

La mezcla de acción, mundo abierto y mecánicas gacha ha explotado en los últimos años, y en Android encuentras varios proyectos de este estilo.

Wuthering Waves, desarrollado por Kuro Games, es una ambiciosa aventura de acción y rol en mundo abierto, inspirada en el éxito de Genshin Impact. Ofrece combates hack and slash muy espectaculares, exploración, puzles y una estética anime muy cuidada. Se apoya en sistemas de gachapon para conseguir personajes, armas y equipo, apostando por un modelo free-to-play.

The Seven Deadly Sins: Origin de Netmarble también se mueve en esa línea de RPG de acción en mundo abierto. Basado en el popular manga y anime, permite controlar a personajes como Tristan, Tioreh, King o Meliodas, cada uno con habilidades y armas propias, en un entorno free-to-play con énfasis en la exploración y los combates dinámicos.

Entre los títulos de rol y aventura más clásicos, Harry Potter: Hogwarts Mystery te mete de lleno en Hogwarts años antes de la llegada de Harry. Es un juego de rol gratuito donde asistes a clases, aprendes hechizos, lidias con otros alumnos y desentrañas el misterio que rodea a tu familia, todo con un enfoque narrativo y decisiones que influyen en la historia.

Kingdom Hearts Union X (antes Unchained χ) es la adaptación móvil de la saga de Square Enix y Disney. Funciona como una precuela de la serie principal, ambientada en la época de las Keyblade Wars. Combina acción en tiempo real con elementos de rol y coleccionismo de medallas/personajes, y ha recibido actualizaciones con nuevo contenido y mecánicas, manteniendo su estética y música características.

Clásicos reimaginados, arcades y rarezas adictivas

En este repaso de juegos de acción para Android también aparecen auténticas rarezas y clásicos reinterpretados que pueden darte muchas horas de vicio si buscas algo distinto.

Quadropus Rampage es un juego de acción y aventura con mecánicas roguelike, desarrollado por Butterscotch Shenanigans. Controlas a un extraño ser de cuatro tentáculos en niveles generados de forma procedimental, con combates rápidos, armas locas y estética colorida. Cada partida es distinta, lo que anima a seguir jugando para ver hasta dónde llegas.

Darkstone, aunque nació como juego de PC en 1999, llegó también a plataformas móviles con una adaptación de su rol de acción tipo Diablo. Ofrece exploración de mazmorras, combate hack and slash, subida de nivel y búsqueda de botín en un mundo de fantasía clásica.

Entre los shooters espaciales minimalistas se encuentra Infiltrator (Android, acción-FPS, mayo de 2012), del que algunas webs señalan que es una oportunidad desaprovechada: tenía un trasfondo potente y una producción muy cuidada, pero la jugabilidad se queda algo simplona pese a su envoltorio espectacular. Aun así, puede ser una curiosidad interesante si te llaman la atención los FPS más clásicos.

En el ámbito de las sagas arcade legendarias, Metal Slug llegó a Android manteniendo la esencia del original de recreativa. Esta conversión, que SNK calificó como casi perfecta, ofrece la clásica acción de correr y disparar, con la posibilidad de jugar misiones por separado, cooperativo vía Bluetooth y tablas de puntuaciones online.

Franquicias como Angry Birds también continúan con variantes centradas en la acción o el rompecabezas: además de las versiones Star Wars, está la secuela principal de Angry Birds que vuelve a enfrentar a los pájaros con los cerdos ladrones de huevos, esta vez con un sistema más agresivo de micropagos. Angry Birds Stella introduce a Stella, un pájaro rosa líder de un nuevo grupo de personajes, con rompecabezas algo más orientados al público joven pero igual de adictivos.

Por otra parte, Kavinsky combina beat ’em up y conducción en un mundo inspirado en los años 80, siguiendo la historia del músico francés del mismo nombre convertido en héroe nocturno. Tank Riders 2 mezcla acción y estrategia con batallas de tanques en distintos entornos, ofreciendo tanto niveles de campaña como combates multijugador. Y en Dino Hunter, Grabatron o Hungry Shark World ya vistos, la acción se centra en mecánicas simples tipo Archero: cazar, destruir o devorar sin parar.

En el terreno multijugador casual, Among Us es de sobra conocido: un juego de deducción social donde un grupo de astronautas debe completar tareas mientras descubre quién es el impostor que sabotea la misión. Aunque no es un juego de acción al uso, la tensión y las persecuciones que se montan al final de las partidas lo convierten en una experiencia intensa, sobre todo con amigos.

Por último, hay proyectos anunciados o pensados para llegar a móviles que se apoyan en grandes licencias y que conviene tener en el radar, como Game of Thrones: Kingsroad (RPG de mundo abierto ambientado en la misma línea temporal de la serie, planeado para PC, Mac, iOS y Android) o spin-offs como Deep Rock Galactic: Survivor, que aunque está más centrado en PC, representa esa tendencia a llevar franquicias de acción cooperativa a formatos auto-shooter tipo Vampire Survivors, centrados en hordas de enemigos y mejoras continuas.

Con todo este repertorio, queda claro que si quieres acción en Android tienes opciones para todos los gustos: desde batallas multitudinarias y mundos abiertos gigantes hasta pequeñas joyas arcade perfectas para ratos rápidos. El móvil se ha convertido en una plataforma donde conviven adaptaciones de superproducciones, indies curiosos y experimentos muy locos, así que solo tienes que elegir qué tipo de adrenalina te apetece y empezar a descargar. Comparte la lista de juegos de acción para que otros usuarios sepan cuál elegir.

Todo sobre el Xiaomi 17 Max y la familia Xiaomi 17

Actualidad en Androidsis - Mar, 05/05/2026 - 20:16

El universo Xiaomi no deja de moverse y el protagonista del momento es el esperado Xiaomi 17 Max y toda la familia Xiaomi 17. Entre filtraciones, datos oficiales y rumores bastante creíbles, el escenario que se dibuja es el de una serie dispuesta a mirar de tú a tú a los iPhone más avanzados, con propuestas tan locas como una pantalla trasera funcional, baterías enormes y un despliegue de funciones de IA que cambia la forma en la que usamos el móvil cada día.

Si estás pensando en renovar smartphone y quieres saber todo sobre el nuevo Xiaomi 17 Max y sus funciones, además de entender cómo encaja frente al Xiaomi 17, 17 Ultra y 17 Pro Max, aquí vas a encontrar un repaso a fondo: especificaciones, autonomía, cámaras Leica, carga rápida, IA, conectividad, diferencias entre modelos, disponibilidad en España, notas legales importantes y hasta qué podemos esperar de su llegada a Europa.

La familia Xiaomi 17: un salto para competir de frente con Apple

El movimiento de Xiaomi de saltar directamente del 15 al 17 no fue casualidad: el propio CEO, Lei Jun, lo presentó como un gesto simbólico para plantar cara a Apple y situar a la serie Xiaomi 17 al nivel de los iPhone más avanzados. El resultado, al menos en China, ha sido un éxito fulgurante: la gama ha superado el millón de unidades vendidas en pocos días, con el Xiaomi 17 Pro Max arrasando en ventas desde su salida.

Dentro de esta serie encontramos hasta cuatro modelos distintos, cada uno enfocado a un tipo de usuario concreto pero compartiendo un mismo núcleo: procesador Snapdragon 8 Elite Gen 5, hardware de gama alta, cámaras con sello Leica y Xiaomi HyperOS 3 con HyperAI como base de software. Sin embargo, solo dos de ellos -Xiaomi 17 y Xiaomi 17 Ultra- están confirmados para el mercado europeo; los 17 Pro y 17 Pro Max, con pantalla trasera, de momento se quedan en China.

Xiaomi 17: ficha técnica y equilibrio de gama alta

El modelo estándar, el Xiaomi 17, es el que marca la referencia y el que sí ha llegado oficialmente a España. Es un flagship pensado para quienes quieren máximo equilibrio entre rendimiento, diseño, cámara y autonomía sin llegar al precio de su hermano Ultra.

Su pantalla es uno de sus grandes reclamos: un panel de 6,3 pulgadas OLED CrystalRes con resolución 2656 × 1220, 460 ppp, compatibilidad con HDR10+ y Dolby Vision, 68.000 millones de colores y frecuencia de actualización adaptativa de 1 a 120 Hz. Además, incluye una atenuación de CC para cuidado ocular y varias certificaciones TÜV Rheinland (Low Blue Light por hardware, Flicker Free y Circadian Friendly), pensadas para reducir el cansancio visual en usos prolongados.

En diseño, Xiaomi apuesta por un formato compacto y cómodo: 151,1 x 71,8 x 8,06 mm y 191 gramos, con certificación IP68 frente al polvo y al agua. El chasis presume de acabados premium y el frontal se protege con vidrio Xiaomi Shield Glass. Según datos de laboratorio, la resistencia al agua se ha probado con inmersiones en agua dulce a 4 metros durante 30 minutos y con una diferencia de temperatura máxima de 5 °C entre el teléfono y el agua, aunque la marca insiste en que esas condiciones no reflejan el uso real y que la protección puede deteriorarse con el desgaste.

A nivel de hardware interno, el Xiaomi 17 integra el Snapdragon 8 Elite Gen 5 fabricado en 3 nm, acompañado de 12 GB de RAM y opciones de 256 GB o 512 GB de almacenamiento interno. Los datos de rendimiento que maneja Xiaomi proceden de Geekbench 6.5 (para CPU) y GFXBench 5.1 Manhattan 3.1 (para GPU y consumo) y muestran una mejora notable respecto a generaciones anteriores, con una eficiencia energética un 35 % superior y puntuaciones que superan los 4 millones en AnTuTu, siempre según pruebas internas de la marca.

La batería es otro de sus puntos fuertes: una celda de 6330 mAh compatible con carga rápida por cable de 100 W HyperCharge y carga inalámbrica de 50 W HyperCharge. En condiciones reales, Xiaomi habla de entre 13 y 15 horas de pantalla activa, manteniendo alrededor del 26 % de capacidad tras 12 horas de reproducción continua, cifras que dependen lógicamente del tipo de uso, la temperatura ambiente y la versión de software.

En cuanto a conectividad, el Xiaomi 17 llega bien preparado: Dual SIM (SIM física + eSIM), Wi‑Fi 7, Bluetooth 5.4, USB‑C, GPS y NFC. El puerto USB admite USB 3.2 Gen 1, aunque para aprovechar esa velocidad se requiere un cable compatible que se vende por separado.

Software, IA y Xiaomi HyperOS 3 con HyperAI

El sistema operativo se basa en Android 16 con Xiaomi HyperOS 3, lo que se traduce en una interfaz más ligera, mejor gestión de recursos y un plus de seguridad y privacidad. Xiaomi habla de un 30 % más de velocidad y un 21 % menos de latencia frente a su capa anterior, además de una multitarea más ágil.

La gran novedad está en las capacidades de Xiaomi HyperAI, el conjunto de funciones de inteligencia artificial integradas en el sistema: escritura asistida con IA, reconocimiento de voz, traducción casi simultánea, borrado mágico de objetos en fotografías, búsqueda por contexto, transcripción avanzada, modo Deep Think, fondos de pantalla dinámicos generados por IA, Asistente creativo y la función de rodear para buscar con Google, además de integración con Google Gemini. Algunas de estas opciones requieren conexión a Internet, pueden variar por región o idioma y, en ciertos casos, exigen configuración previa o cumplir requisitos de edad (por ejemplo, servicios que indican 18+).

Cabe destacar que varias prestaciones de IA -como AI Writing, AI Speech Recognition, AI Dynamic Wallpapers o AI Search- están limitadas a regiones e idiomas concretos, y las respuestas generadas se deben verificar manualmente por el usuario. Lo mismo se aplica a funciones como AI Film y AI Creativity Assistant, que precisan conexión a Internet, dependen de la versión del sistema y de la app Gallery Editor y podrían no estar disponibles en todos los mercados.

Cámaras Leica en el Xiaomi 17: fotografía de nivel profesional

Uno de los pilares de la gama es el apartado fotográfico, desarrollado en conjunto con Leica. El Xiaomi 17 integra un sistema triple trasero y una cámara frontal que buscan ofrecer una experiencia fotográfica rápida, intuitiva y con el característico toque de color de Leica.

El módulo principal está formado por un sensor Leica de 50 MP con apertura f/1.67, estabilización óptica (OIS), tecnología Light Fusion 950 para mejorar el rango dinámico y una longitud focal equivalente a 23 mm. Esta cámara es capaz de capturar un 25 % más de luz que la generación anterior (según Xiaomi), lo que se traduce en mejores resultados nocturnos y en escenas con alto contraste.

Le acompaña un teleobjetivo flotante Leica de 50 MP con longitud focal de 60 mm, apertura f/2.0, OIS y sensor Samsung JN5. Esta lente está pensada para retratos con fondo natural y un desenfoque agradable, pero también para un zoom intermedio nítido y la posibilidad de hacer macro a 10 cm sin perder detalle.

El tercer sensor es un ultra gran angular Leica de 50 MP con campo de visión de 102°, apertura f/2.4 y sensor OV50M, con longitud focal equivalente a 17 mm. Es el encargado de cubrir paisajes, arquitectura y escenas amplias donde interesa captar más contenido en un solo disparo.

En el frontal, el Xiaomi 17 monta una cámara de 50 MP con apertura f/2.2, campo de visión de 90° y longitud focal de 21 mm, que se comporta como una trasera en nitidez y está pensada tanto para selfies como para videollamadas en alta resolución.

En vídeo, el equipo no se queda corto: soporta grabación en 8K a 30 fps, 4K con Dolby Vision a 30 o 60 fps, 1080p también con Dolby Vision y soporte para grabar en formato Log hasta 4K a 60 fps. Esto permite un margen enorme para la edición profesional y la corrección de color posterior, siempre y cuando el usuario domine este tipo de workflow.

Xiaomi 17 Pro Max: el modelo con pantalla trasera que desafía al iPhone

El Xiaomi 17 Pro Max es el que más ruido mediático ha generado en China. Se presenta como el smartphone que quiere destronar al iPhone, no solo en potencia, sino en diseño y funciones diferenciales gracias, sobre todo, a su pantalla trasera.

La llamada Magic Back Screen es una segunda pantalla integrada en el módulo de cámaras que se ha convertido en la firma de los modelos Pro. No es un simple extra estético: sirve para encuadrar selfies con las cámaras principales, revisar notificaciones sin encender la pantalla frontal, mostrar información contextual o incluso jugar en modo consola retro con una funda oficial de Xiaomi. Esta apuesta demuestra que la marca no quiere limitarse a copiar tendencias, sino proponer ideas nuevas con utilidad real.

En su interior, el Xiaomi 17 Pro Max monta el ya mencionado Snapdragon 8 Elite Gen 5, respaldado por una batería de 7.500 mAh, lo que sitúa a este modelo como uno de los más completos en autonomía dentro de la serie. Según pruebas internas de Xiaomi, la combinación de este chip y la capacidad de la batería posicionan al Pro Max como un candidato ideal para usuarios intensivos en gaming, grabación de vídeo y uso continuo de apps de IA.

El apartado fotográfico corre a cargo de Leica, igual que en el resto de la gama, con un sistema avanzado que permite grabaciones de vídeo con zoom óptico 5x en determinados modos y resoluciones específicas. Xiaomi aclara que este zoom 5x depende de configuraciones concretas de la cámara, por lo que la experiencia puede variar según el escenario y el modo empleado.

El impacto comercial del modelo en China ha sido enorme y ha reforzado la idea de que Xiaomi aspira a jugar en la misma liga que Apple, no solo en precio, sino en percepción de marca y aspiración tecnológica.

¿Llegará el Xiaomi 17 Pro Max a España?

A pesar del éxito cosechado en su país, no hay confirmación oficial de que el Xiaomi 17 Pro Max acabe desembarcando en España. La estrategia reciente de Xiaomi ha dejado fuera del mercado global otros modelos similares, como los 14 Pro o 15 Pro, reservándolos para China. Por eso, muchos analistas consideran probable que el 17 Pro Max se mantenga como exclusivo para el mercado chino, al menos en su primera generación.

En el plano internacional, la ventana más lógica para un anuncio sería el primer trimestre de 2026, con el Mobile World Congress de Barcelona como escenario ideal para presentar novedades de gama alta. Si finalmente se confirmara su salida global, lo más probable es que los modelos que sí lleguen a España sean, como ya ocurre, el Xiaomi 17 y el Xiaomi 17 Ultra, dejando a un hipotético 17 Pro Max global en un rango de precio intermedio -en torno a los 1.200‑1.300 euros-, situado entre los 1.000 euros aproximados del Xiaomi 17 y los 1.500 del 17 Ultra.

Xiaomi 17 Max: el nuevo gigante con batería de 8.000 mAh

Dentro de este contexto aparece el gran protagonista de las filtraciones: el Xiaomi 17 Max. Este modelo, que todavía no ha sido presentado de forma oficial pero que múltiples fuentes especializadas dan prácticamente por hecho, llegaría para completar la familia con un enfoque claro: ofrecer la batería más grande vista en un flagship de Xiaomi sin renunciar a hardware top.

Según la información compartida por filtradores reputados como Kartikey Singh o Digital Chat Station, el Xiaomi 17 Max integraría una batería de 8.000 mAh, superando tanto los 7.000 mAh del Xiaomi 17 como los 6.300 mAh del 17 Pro y los 7.500 mAh del 17 Pro Max. El objetivo es conquistar a los usuarios hartos de vivir pegados al cargador, sobre todo a quienes consumen mucho contenido multimedia, juegan, trabajan desde el móvil o viajan con frecuencia.

Esta enorme batería no vendría sola: se espera carga rápida por cable de 100 W y carga inalámbrica de 50 W. En teoría, estas cifras permitirían recuperar buena parte de la batería en pocos minutos, incluso con una celda tan grande. Xiaomi ya ha demostrado con otros modelos que sus sistemas HyperCharge son capaces de recargar cerca del 50 % en unos 15 minutos y el 100 % en alrededor de 40, aunque en el caso del 17 Max habrá que ver cómo se traduce esto en la práctica.

En pantalla, el Xiaomi 17 Max apostaría por un panel de 6,9 pulgadas OLED a 120 Hz, un tamaño claramente superior al resto de la serie, pensado para quienes priorizan la experiencia multimedia, el trabajo en movilidad y el consumo de vídeo o juegos a gran formato. La compañía habría optado por bordes extremadamente finos y simétricos, generando una sensación muy premium al tenerlo en la mano.

Todo esto se movería gracias al ya conocido Snapdragon 8 Elite Gen 5, el mismo procesador de los modelos más potentes de la gama. Esto significa que el Max no sería una versión recortada, sino una alternativa centrada en pantalla y batería, manteniendo el rendimiento tope de gama para juegos exigentes, IA avanzada y multitarea intensiva.

Configuración de cámaras del Xiaomi 17 Max

En el apartado fotográfico, las filtraciones apuntan a que el Xiaomi 17 Max heredaría prácticamente el mismo sistema que el 17 Pro Max, con un enfoque claro en no recortar calidad pese a posicionarse como opción más orientada a autonomía. La cámara principal sería un sensor de 200 MP con tamaño de 1/1,4 pulgadas, con mucha capacidad para captar luz y detalle.

El teleobjetivo sería de 50 MP con sensor de 1/1,95 pulgadas y un zoom óptico de 5x, probablemente mediante un sistema periscópico, abriendo la puerta a fotografías a larga distancia sin perder nitidez. Esta configuración situaría al 17 Max al nivel del 17 Pro Max en versatilidad, con zoom largo real y no solo digital.

Para completar el módulo trasero, el Xiaomi 17 Max incluiría un ultra gran angular también de 50 MP, lo que significaría que las tres cámaras traseras ofrecerían una resolución muy elevada, manteniendo un rendimiento óptimo en distintos escenarios: desde paisajes abiertos hasta retratos y fotografía urbana nocturna.

Esta combinación convertiría al 17 Max en una opción muy completa para creadores de contenido y usuarios exigentes que quieren un dispositivo capaz de grabar, editar y compartir sin preocuparse de la batería, aprovechando además las herramientas de IA de Xiaomi para edición, estabilización y efectos creativos.

Software, IA y funciones especiales en la serie Xiaomi 17

Más allá del hardware, una de las grandes bazas de la gama Xiaomi 17 es la integración de funciones inteligentes en todo el sistema. HyperOS 3, combinado con HyperAI, transforma el móvil en una especie de asistente personal para productividad, creatividad y traducción.

Entre las funciones más destacadas están AI Writing para redactar textos o responder mensajes, reconocimiento de voz con IA para dictado rápido y transcripción precisa, un intérprete con IA para mantener conversaciones en distintos idiomas, búsqueda con IA que entiende el contexto de lo que escribes y fondos de pantalla dinámicos generados al vuelo. Muchas de estas características funcionan en el propio dispositivo, mientras que otras requieren conexión a Internet.

La gama también integra herramientas como Xiaomi HyperIsland y Xiaomi HyperConnect, pensadas para conectar varios dispositivos del ecosistema: compartir pantalla entre móvil, tablet y portátil, transferir archivos de forma casi instantánea, utilizar el teléfono como cámara para el ordenador o controlar dispositivos inteligentes desde un panel centralizado. La disponibilidad de estas funciones varía según la versión del software, el modelo de dispositivo y la región. Para que funcionen bien suelen requerir iniciar sesión en la misma cuenta de Xiaomi, tener activados Bluetooth, Wi‑Fi, NFC y el apartado de Interconnectivity en ajustes. En el caso de dispositivos Apple, es necesario instalar la app Xiaomi Interconnectivity actualizada.

Xiaomi insiste en que algunas experiencias de conexión entre plataformas, como las que muestran compatibilidad con macOS o iOS, se ofrecen únicamente a nivel de interoperabilidad y que HyperOS 3 no está patrocinado ni respaldado por Apple. Apple, iOS, macOS, iPadOS, Touch ID, Face ID, MacBook, iPhone e iPad siguen siendo marcas registradas de Apple Inc., y Xiaomi se cuida de recalcarlo en sus notas legales.

Comunicación sin red, resistencia y otros detalles técnicos

Dentro de las funciones curiosas de la gama destaca Xiaomi Offline Communication, un sistema que permite realizar llamadas de voz a largas distancias (hasta 1,5 km en entornos abiertos y sin obstáculos) sin necesidad de cobertura móvil tradicional. Para usarla hace falta una tarjeta SIM y una cuenta Xiaomi iniciada, y solo está disponible en dispositivos compatibles con esta tecnología.

La calidad real de estas llamadas depende del entorno y la función no está pensada para emergencias ni comunicaciones críticas. Además, la disponibilidad de Xiaomi Offline Communication varía por región y operadora, por lo que conviene consultar con distribuidores locales antes de contar con ella como una prestación clave.

En cuanto a resistencia, los modelos con certificación IP68 han sido probados siguiendo normas IEC60529 y EN 60529 bajo condiciones de laboratorio muy concretas: inmersión en agua dulce estática hasta 4 metros de profundidad durante 30 minutos. Xiaomi recalca que el uso en playa o piscina no es recomendable, que el desgaste del día a día, golpes o reparaciones pueden reducir la protección y que la garantía no cubre daños por líquidos fuera de esas condiciones de laboratorio. También aconseja no cargar el teléfono ni manipular botones o bandeja SIM cuando el dispositivo esté mojado.

Otra cuestión relevante es el cargador: en varias regiones, no se incluye adaptador de corriente en la caja. Xiaomi recomienda usar el adaptador Xiaomi 120 W para alcanzar las velocidades de carga máxima, y señala que el cargador inalámbrico se vende por separado. El Xiaomi 17 admite hasta 100 W con adaptadores compatibles con PPS, y cargas inversas por cable de hasta 22,5 W con dispositivos verificados por los laboratorios internos de la marca.

Precio, disponibilidad y diferencias entre China y España

En el caso del Xiaomi 17, el lanzamiento global se produjo el 28 de febrero de 2026 durante un evento en Barcelona denominado The New Wave of Imagery, que se pudo seguir en streaming. El precio en España se mantuvo en la misma línea que el Xiaomi 15: la versión de 256 GB se sitúa en torno a los 999 euros, mientras que el modelo de 512 GB ronda los 1.099 euros, lo que supone un coste aproximadamente entre un 50 y un 55 % inferior al de su hermano 17 Ultra.

Hay algunas diferencias entre la versión europea y la china: en España no se ofrece la variante con 16 GB de RAM, se elimina el color blanco en favor de un acabado Verde Venture y la capacidad de la batería se reduce en torno a un 9,57 % respecto al modelo vendido en el mercado asiático. Son ajustes habituales para adaptar la producción, la logística y el posicionamiento de precio en cada región. No obstante, en algunos modelos es posible activar RAM virtual para aumentar la memoria disponible en tareas puntuales.

En cuanto al Xiaomi 17 Ultra, su precio en Europa se sitúa alrededor de los 1.500 euros, posicionándolo como el modelo más avanzado en fotografía móvil, mientras que el 17 estándar queda como el flagship “equilibrado”. El hipotético 17 Max, de llegar, se movería probablemente en una franja similar o intermedia, aunque esto dependerá de cómo Xiaomi decida encajarlo en su estrategia global.

Operadores como Vodafone ya ofrecen fórmulas para financiar el Xiaomi 17 sin intereses durante hasta 36 meses, siempre que se contraten determinadas tarifas de fibra y móvil. Esto permite hacerse con un gama alta muy completo sin un desembolso inicial elevado, algo que muchos usuarios valoran a la hora de buscar un móvil de este nivel.

La gran incógnita, a día de hoy, es la llegada del Xiaomi 17 Max y la posible expansión del 17 Pro Max fuera de China. Los rumores apuntan a que el 17 Max podría estrenarse primero en el mercado chino como “prueba” para evaluar la respuesta del público ante un flagship con batería de 8.000 mAh y pantalla gigante, y solo en función de ese rendimiento Xiaomi decidiría si lo lleva a otros países.

Con todo lo que sabemos hasta ahora, la serie Xiaomi 17 se perfila como una familia de móviles que no solo cumple con lo que se espera de la gama alta, sino que se atreve a ir un paso más allá: pantallas traseras realmente útiles en los modelos Pro, autonomías fuera de lo común incluso en formatos compactos, carga rápida de primer nivel, cámaras firmadas por Leica que se acercan a lo profesional, un ecosistema de IA integrado en todo el sistema y una estrategia clara de competir de frente con los grandes del mercado.

El Xiaomi 17 Max, con su batería enorme y su hardware sin recortes, encaja como la pieza que faltaba para quienes quieren olvidarse del cargador durante días sin renunciar a nada. Comparte la información paera que más usuarios conozcan la novedad.

Diferencias clave entre el Galaxy Z Fold 8 Wide y el Fold 8 estándar

Actualidad en Androidsis - Mar, 05/05/2026 - 20:08

El mundo de los plegables se prepara para un salto importante con la llegada de la nueva generación de Samsung, y todo apunta a que este año la familia Fold va a dar mucho que hablar. Más allá de la evolución natural del modelo clásico, el Galaxy Z Fold 8 Wide irrumpe como un formato distinto, más ancho y compacto, pensado para plantarle cara a rivales como el futuro iPhone Fold y a propuestas ya consolidadas como el OPPO Find N6 o el Google Pixel Fold.

Aunque todavía hablamos de filtraciones y renders basados en archivos CAD, la cantidad de detalles que se conocen permite dibujar un panorama bastante claro. Samsung no solo mantendrá un Galaxy Z Fold 8 muy continuista con su fórmula tradicional, sino que lo acompañará de un Galaxy Z Fold 8 Wide con un diseño más cuadrado y una relación de aspecto tipo tableta, cambiando por completo la forma de usar el dispositivo tanto plegado como desplegado.

Doble apuesta de Samsung: Fold 8 clásico y Fold 8 Wide

La estrategia de Samsung para esta generación pasa por diversificar formatos y ofrecer dos experiencias de uso bien diferenciadas dentro de la misma familia Galaxy Z Fold 8. Por un lado, se mantiene el Fold 8 estándar como heredero directo de las generaciones anteriores; por otro, entra en juego el Fold 8 Wide, que se inspira en el enfoque de móviles plegables más compactos y anchos que ya hemos visto en otros fabricantes.

Durante un tiempo se habló incluso de un experimento TriFold, un concepto de móvil con tres pliegues que Samsung terminó aparcando. Ese proyecto habría servido para que la marca reforzase su apuesta por nuevos formatos plegables más prácticos en el día a día, inclinándose finalmente por una propuesta más cercana a lo que supuestamente va a hacer Apple: un dispositivo no tan alto, más ancho y con una clara orientación a la productividad y al consumo de contenidos.

Galaxy Z Fold 8 estándar: formato alto y gran superficie de pantalla

El Galaxy Z Fold 8 estándar seguirá la línea del Fold 7 y generaciones previas, apostando por un formato alto que prioriza la mayor superficie total de pantalla posible en un cuerpo relativamente estrecho. Esta aproximación permite que, una vez desplegado, el usuario tenga un panel amplio muy adecuado para multitarea, ventanas múltiples y uso casi de miniportátil.

En cuanto a dimensiones filtradas, el Galaxy Z Fold 8 en estado abierto se movería en torno a los 158,4 × 143,2 milímetros de superficie, con un grosor cercano a los 4,5 mm en la zona más delgada al estar totalmente desplegado. En la práctica, esto da como resultado una relación de aspecto aproximada de 6:5, algo más cuadrada que un móvil tradicional, pero todavía con cierta verticalidad que ayuda a mostrar más contenido en listas, redes sociales o documentos largos.

La pantalla interna del modelo estándar alcanzaría unas 8 pulgadas de diagonal, lo que lo posiciona como el dispositivo adecuado para quienes buscan el máximo espacio posible para trabajar, dibujar o usar varias apps a la vez. La pantalla exterior, por su parte, rondaría las 6,5 pulgadas y mantendría ese estilo alargado que ha caracterizado a la saga Fold: más alta y estrecha que la de un smartphone convencional, pero cómoda para un uso rápido cuando no queremos abrir el terminal.

A nivel técnico, las filtraciones apuntan a un hardware de primer nivel muy similar entre ambas versiones: el Fold 8 estándar incorporaría el procesador Snapdragon 8 Elite Gen 5 de Qualcomm, acompañado de configuraciones de 12 o 16 GB de RAM y opciones de almacenamiento que podrían llegar hasta 1 TB, sin posibilidad de ampliación por microSD. Todo ello se apoyaría en una batería formada por varias celdas que, en el caso del modelo normal, rondaría los 5.000 mAh de capacidad total con carga rápida por cable de 45 W, una cifra competitiva para un plegable con tanta pantalla.

Galaxy Z Fold 8 Wide: el nuevo formato ancho y compacto

El verdadero protagonista de esta generación será, según todas las filtraciones, el Galaxy Z Fold 8 Wide, un plegable que rompe con el formato alto tradicional y se centra en una experiencia más parecida a la de una tableta pequeña cuando está abierto. El nombre no engaña: el dispositivo será notablemente más ancho que el Fold 8 clásico, aunque eso implique reducir algo la diagonal total de la pantalla.

Las dimensiones filtradas del Fold 8 Wide en estado desplegado hablan de unos 123,9 × 161,4 milímetros, con un grosor aproximado de 4,9 mm cuando está completamente abierto. Plegado, sus medidas serían de 123,9 × 82,2 × 9,8 milímetros, dando como resultado un dispositivo más bajo y algo más ancho que el Fold estándar, lo que se traduce en mejor portabilidad en el bolsillo y una sensación en mano más parecida a la de un móvil «normal» ancho que a la de un mando alargado.

La clave está en la relación de aspecto. El Fold 8 Wide apostaría por un formato 3:4 muy similar al que usan los iPad, lo que da lugar a una pantalla interna de 7,6 pulgadas y una pantalla externa de 5,4 pulgadas. Aunque sobre el papel estas diagonales son inferiores a las del modelo estándar, el área de trabajo real puede resultar más aprovechable para muchas tareas, gracias a unos paneles más anchos, menos altos y con un reparto del contenido más cómodo.

En la parte técnica, el Fold 8 Wide no se quedaría corto: utilizaría también el Snapdragon 8 Elite Gen 5 con hasta 16 GB de RAM, ofrecería una batería que las filtraciones sitúan en torno a los 5.000 mAh y mantendría la misma carga rápida de 45 W que el Fold 8 estándar. Se espera, además, que comparta gran parte de las tecnologías de bisagra y resistencia al pliegue que Samsung ha ido refinando durante años en la familia Galaxy Z.

Pantallas y relación de aspecto: 6:5 frente a 3:4

Uno de los puntos donde más se nota el cambio de filosofía entre ambos modelos es en las pantallas. El Galaxy Z Fold 8 estándar opta por una pantalla interior de 8 pulgadas y una exterior de alrededor de 6,5 pulgadas, con un formato algo más vertical. Esto favorece situaciones donde interesa ver más contenido en sentido vertical, como feeds de redes sociales, páginas web largas o edición de documentos.

El Fold 8 Wide, por el contrario, reduce ligeramente la diagonal pero apuesta por un formato decididamente más ancho y cuadrado. Su pantalla interna de 7,6 pulgadas en relación 3:4 ofrece una experiencia más cercana a la de una tablet compacta, perfecta para leer, ver vídeos o usar varias apps en paralelo sin tener que girar el dispositivo continuamente. La pantalla exterior de 5,4 pulgadas, más corta y ancha, debería ser mucho más cómoda para usar el móvil plegado como si fuera un smartphone tradicional.

Esta diferencia de proporciones no es un capricho: los analistas señalan que el Fold 8 Wide sería la respuesta directa de Samsung a un futuro iPhone Fold que supuestamente también apostará por un formato más ancho. Además, modelos como el OPPO Find N6 o el Pixel Fold ya han demostrado que mucha gente prefiere una pantalla externa casi cuadrada, que permita hacer la mayoría de tareas sin necesidad de abrir el plegable constantemente.

Comodidad de uso y ergonomía: ¿más alto o más ancho?

En términos de ergonomía, las filtraciones dejan ver dos enfoques muy distintos. El Fold 8 clásico, al ser más alto y estrecho, mantiene esa sensación de móvil «de siempre» cuando está cerrado, pero con un cuerpo algo más alargado. Esto puede gustar a quienes vienen de un Fold 7 y se sienten cómodos con esa forma, disfrutando de un dispositivo que cabe bien en la mano y en el bolsillo, aunque la pantalla externa sea algo más estrecha que la de un smartphone estándar.

El Fold 8 Wide, por su parte, sería unos milímetros más alto que el Fold 8 cuando ambos se orientan de la misma manera desplegados, pero plegado resulta notablemente más compacto en altura y solo unos 3 mm más ancho. Esto lo hace más portable en la práctica, porque no asoma tanto del bolsillo y se maneja con más naturalidad al escribir, navegar o chatear con la pantalla externa.

Varios análisis coinciden en que el formato Wide será más cómodo para la mayoría de apps cuya interfaz ya está adaptada a formatos tipo tablet 4:3. Aplicaciones de ofimática, suites de productividad, lectores de PDF o plataformas de streaming suelen funcionar mejor en pantallas amplias y menos alargadas, lo que juega a favor del Fold 8 Wide cuando se trate de trabajar o consumir contenidos multimedia de forma intensa.

Cámaras: dos sensores en el Wide frente a tres en el estándar

Otro punto de divergencia importante entre el Galaxy Z Fold 8 estándar y el Fold 8 Wide será el apartado fotográfico. Las filtraciones indican que el modelo Wide contaría únicamente con dos cámaras traseras principales, probablemente una lente angular y otra ultra gran angular. Esta decisión vendría condicionada tanto por el espacio vertical reducido del diseño como por la voluntad de priorizar batería y ergonomía frente a añadir más sensores.

El Galaxy Z Fold 8 estándar seguiría una línea más continuista, manteniendo un módulo de tres cámaras incluyendo teleobjetivo, alineándose con lo que ya hemos visto en generaciones previas. Esto lo convierte en la opción más adecuada para quienes den prioridad a la fotografía y al zoom óptico, aunque a cambio el diseño del módulo trasero pueda ser algo más voluminoso.

En el Fold 8 Wide, el módulo de cámaras se habría inspirado en el diseño de otros productos recientes de la marca, como el Galaxy S25 Edge, heredando un aspecto limpio y reconocible. El recorte en número de lentes sería, según algunos analistas, una forma de contener el precio y diferenciar claramente ambos formatos: el modelo clásico sería el «todo en uno» más completo, mientras que el Wide pondría el foco en el formato de pantalla y la experiencia de uso.

Batería, rendimiento y carga inalámbrica

En lo referente a autonomía, las filtraciones no son del todo unánimes, pero coinciden en que ambos modelos contarán con capacidades de batería muy competitivas para un plegable. Por un lado, se habla de una batería en dos celdas de alrededor de 4.660 mAh en una de las versiones iniciales del proyecto; por otro, fuentes más recientes apuntan directamente a los 5.000 mAh tanto para el Fold 8 estándar como para el Fold 8 Wide, alineando su autonomía con la de muchos buques insignia de formato no plegable.

Los dos dispositivos compartirían también carga rápida por cable de 45 W, así como carga inalámbrica y, según sugieren algunos moldes filtrados, soporte para un sistema de carga magnética al estilo MagSafe. En unas imágenes de unidades de muestra de los tres modelos plegables de Samsung (Fold 8, Fold 8 Wide y Flip 8) colocados lado a lado, se aprecia que el trío conserva un diseño similar al de sus predecesores pero añade detalles en la trasera que encajan con esta idea de carga magnética mejorada.

El rendimiento no debería suponer un problema para ninguno de los dos. El Snapdragon 8 Elite Gen 5, combinado con hasta 16 GB de memoria RAM y almacenamiento UFS de alta velocidad, garantizaría potencia de sobra para multitarea agresiva, juegos exigentes y uso profesional. En la práctica, la elección entre un modelo y otro no vendrá marcada por la fluidez, sino por cómo prefieres que se reparta esa potencia en una pantalla más alta o más ancha.

Diseño, moldes filtrados y nombre en clave

Diversas filtraciones procedentes de archivos CAD y moldes físicos han permitido ver la comparativa de tamaño entre el Galaxy Z Fold 8, el Fold 8 Wide y el Galaxy Z Flip 8. Las imágenes muestran los tres chasis tanto abiertos como plegados, dejando claro que el Fold 8 Wide no es simplemente una versión «recortada», sino un dispositivo con proporciones muy distintas.

En estos moldes se aprecia el enfoque de Samsung: el Galaxy Z Fold 8 mantiene la línea continuista de su linaje, centrándose en mejoras de hardware, mientras que el Fold 8 Wide introduce un factor de forma totalmente nuevo. Este último habría recibido el nombre en clave H8 y el número de modelo SM-F971U, lo que indica que su desarrollo está bastante avanzado y que su lanzamiento se produciría en paralelo al del Fold 8 estándar, en verano.

El diseño del módulo de cámaras del Fold 8 Wide, inspirado en el Galaxy S25 Edge, y la disposición de los componentes internos estarían condicionados por la falta de espacio vertical. Samsung habría dado prioridad a la integración de una batería generosa y un sistema de bisagra robusto antes que a añadir más sensores de cámara, lo que encaja con la idea de convertir este modelo en una especie de «tablet plegable de bolsillo» más que en un sustituto directo de la gama Galaxy S en fotografía.

Precio y posicionamiento frente a la competencia

En cuanto al precio, las filtraciones apuntan a que el Galaxy Z Fold 8 Wide se movería en torno a los 2.000 dólares como coste de partida, con una cifra muy similar a la del Fold 8 estándar y al precio rumoreado para el iPhone Fold de Apple. Algunos analistas incluso sugieren que el Wide podría ser ligeramente más barato, gracias al ahorro en el módulo de cámaras (al prescindir del teleobjetivo) y a una posible simplificación en algunas configuraciones.

Este posicionamiento convertiría al Fold 8 Wide en una alternativa directa a otros plegables anchos como el OPPO Find N6 y el Pixel Fold, pero con el añadido de la experiencia de Samsung en bisagras y paneles flexibles. De cara al usuario final, lo relevante es que, por primera vez, la firma ofrecerá dos diseños ergonómicos claramente diferenciados dentro de la misma línea de producto, permitiendo elegir entre el máximo tamaño de pantalla o un formato más cómodo de manejar sin renunciar a la potencia.

La llegada del iPhone Fold, prevista para algún momento después, habría acelerado esta estrategia de diversificación. La idea de Samsung pasa por adelantarse y cubrir ambos perfiles de usuario: quienes quieren el máximo panel alto posible y quienes prefieren una experiencia más tablet en un cuerpo ancho y compacto. Todo ello sin olvidar al Galaxy Z Flip 8, que seguirá cubriendo el segmento de los plegables tipo concha, aunque es probable que quede algo eclipsado mediáticamente por las novedades del dúo Fold 8.

¿Para quién es mejor el Galaxy Z Fold 8 estándar?

El Galaxy Z Fold 8 clásico se perfila como la opción más lógica para quienes ya vienen de un Fold anterior y están contentos con el formato. Usuarios que buscan la mayor diagonal posible, una experiencia de «miniportátil» y un sistema de cámaras más completo encontrarán en el modelo estándar la evolución natural, con mejoras en rendimiento, batería y refinamientos de diseño, pero sin cambios radicales en la forma de usar el dispositivo.

Si lo que más te importa es aprovechar al máximo la pantalla interna para productividad avanzada —editar documentos, usar varias apps en paralelo, tomar notas con un stylus, etc.— y no te molesta que la pantalla exterior sea algo más estrecha y alta de lo habitual, el Fold 8 estándar encaja mejor con ese perfil. Además, el probable mantenimiento de un teleobjetivo lo convierte en un candidato más fuerte para quienes valoran la fotografía versátil en movilidad.

¿Y para quién encaja mejor el Galaxy Z Fold 8 Wide?

El Galaxy Z Fold 8 Wide está claramente orientado a usuarios que priorizan la comodidad diaria, el consumo de contenido y una experiencia más tipo tablet sin renunciar a la portabilidad. Su pantalla externa más ancha facilita tareas rápidas como chatear, consultar mapas o navegar sin tener que abrir el plegable constantemente, mientras que la pantalla interna 3:4 se presta a leer, ver vídeos o trabajar con documentos en un formato muy equilibrado.

Quienes ya han probado modelos como el OPPO Find N6 o el Pixel Fold suelen destacar precisamente esa sensación de tener una pequeña tablet plegable que también funciona muy bien como móvil principal. El Fold 8 Wide recoge ese concepto y lo adapta a la experiencia y el ecosistema de Samsung, añadiendo un diseño cuidado, potencia de sobra y un sistema de bisagra muy pulido.

Eso sí, hay que tener en cuenta el recorte en cámaras: si eres de los que usan mucho el zoom óptico o buscan el mejor rendimiento fotográfico posible, el modelo estándar puede seguir siendo más atractivo. Pero si lo que te interesa es un equilibrio entre productividad, entretenimiento y portabilidad, sacrificando el teleobjetivo a cambio de un formato mucho más agradable en mano, el Wide tiene todas las papeletas para convertirse en el plegable más interesante de la gama.

Con todo este panorama de filtraciones, especificaciones y cambios de formato, la nueva generación Galaxy Z Fold 8 se perfila como un punto de inflexión para Samsung y para el mercado de plegables: dos enfoques distintos, mismo corazón de hardware y una idea clara de competir tú a tú con los grandes rivales, ofreciendo tanto un foldable alto y potente como un plegable ancho tipo tablet que puede encajar mejor en la forma real en la que muchos usamos el móvil a diario.

Cómo habilitar la interoperabilidad de chats entre apps de mensajería

Actualidad en Androidsis - Mar, 05/05/2026 - 20:02

La nueva función de interoperabilidad entre apps de mensajería ya está aquí y promete cambiar por completo la forma en la que usamos WhatsApp, Telegram y compañía. Por primera vez, podrás recibir mensajes en WhatsApp enviados desde otras aplicaciones sin necesidad de instalar nada más ni obligar a tus contactos a usar la misma app que tú.

Aunque suene a ciencia ficción, se trata de una obligación legal impuesta por la Unión Europea y no de un simple capricho de Meta. La cosa tiene letra pequeña: solo estará disponible en Europa, habrá que activarla a mano, no todas las apps serán compatibles desde el primer momento y existen implicaciones importantes de privacidad y seguridad que conviene conocer bien antes de tocar nada en los ajustes.

¿Qué es la interoperabilidad de chats entre apps de mensajería?

Cuando hablamos de interoperabilidad en este contexto nos referimos a la capacidad de que distintas aplicaciones de mensajería se entiendan entre sí, de forma similar a como ocurre con el correo electrónico: da igual si usas Gmail, Outlook o cualquier otro servicio, puedes escribir a cualquiera mientras tengas su dirección.

Aplicado a WhatsApp, esto significa que podrás enviar y recibir mensajes con personas que usen otras apps sin que ellas tengan que instalar WhatsApp y sin que tú tengas que instalar su aplicación. Todo se gestiona desde tu propia cuenta de WhatsApp, que se convierte en una especie de “puente” entre redes de mensajería diferentes.

Hasta ahora, cada servicio funcionaba como una isla completamente cerrada: si querías hablar con alguien en Telegram (por ejemplo, puedes activar el modo invisible en Telegram), necesitabas una cuenta en Telegram; si esa persona estaba en Signal, tocaba registrarse también allí. La interoperabilidad rompe ese esquema y abre la puerta a un entorno mucho más flexible en el que cada usuario podrá elegir la app que prefiera sin quedar tan atado a donde estén sus contactos.

Eso sí, por el momento esta apertura es parcial: la interoperabilidad se centra primero en chats individuales con funciones básicas (texto, imágenes, vídeos, notas de voz, archivos), dejando para más adelante cosas más complejas como grupos interoperables o llamadas y videollamadas entre plataformas.

¿Por qué WhatsApp está obligada a interoperar con otras apps?

Todo este movimiento nace de la Ley de Mercados Digitales de la Unión Europea, conocida como DMA por sus siglas en inglés (Digital Markets Act). Esta normativa lleva tiempo en el horno y se ha diseñado para limitar el poder de las grandes plataformas tecnológicas que actúan como “guardianes de acceso” al mercado digital.

La ley identifica a ciertos servicios con una base de usuarios enorme y un papel clave como gatekeepers, o guardianes de acceso. WhatsApp, propiedad de Meta, entra de lleno en ese saco por su brutal penetración: se habla de más de 3.000 millones de usuarios en todo el mundo, lo que la convierte en la app de mensajería dominante, muy por delante de rivales como Telegram o Signal.

Al ser considerada guardián de acceso, WhatsApp tiene que cumplir una serie de obligaciones adicionales. Una de las más importantes es precisamente abrir su servicio para que pueda comunicarse con aplicaciones de la competencia. La idea es sencilla: que el usuario no sea rehén de una única plataforma solo porque ahí es donde están la mayoría de sus contactos.

Por tanto, la interoperabilidad no es una estrategia amable de Meta para quedar bien, sino una imposición legal con plazos concretos. De hecho, la normativa fija fechas límite para diferentes niveles de interoperabilidad, empezando por mensajes individuales y terminando, años después, con llamadas y videollamadas grupales entre servicios distintos.

Disponibilidad geográfica y calendario de despliegue

Lo primero que debes tener claro es que esta función solo se aplica a usuarios de la Unión Europea. Si tu número o tu cuenta no se consideran dentro del ámbito europeo, la opción de chats de terceros ni siquiera aparecerá en tus ajustes de WhatsApp.

La implementación, además, se está haciendo de forma progresiva y por fases, tanto a nivel de funciones como de fechas. A grandes rasgos, el calendario marcado por la regulación y las propias comunicaciones de WhatsApp queda así:

  • Desde marzo de 2024: primera fase de interoperabilidad para mensajes de texto y contenido básico entre usuarios individuales de distintas apps de mensajería.
  • Hasta septiembre de 2025: se amplía para incluir mensajes en grupos interoperables, permitiendo que un grupo pueda tener miembros de diferentes plataformas.
  • Hasta septiembre de 2027: la obligación alcanza también a llamadas y videollamadas, incluidas las grupales, aunque su despliegue real dependerá de lo que implementen cada app y de los acuerdos técnicos que logren.

WhatsApp ha indicado que, en la práctica, las nuevas opciones irán apareciendo poco a poco en el menú de Ajustes durante los próximos años, y que será el usuario quien decida si las quiere activar o no. No esperes que todo esté disponible de la noche a la mañana ni que todas las funciones más avanzadas lleguen a la vez.

¿Qué apps son compatibles con la interoperabilidad de WhatsApp?

Una duda muy habitual es con qué aplicaciones se puede interoperar ya mismo. A día de hoy, las primeras en subirse al carro son BirdyChat y Haiket, dos servicios de mensajería europeos bastante desconocidos para el gran público, pero que cumplen los requisitos técnicos y legales necesarios.

En muchos móviles, cuando entres en el apartado de interoperabilidad, verás que la única app externa que aparece en la lista es BirdyChat. Haiket se menciona en algunos anuncios iniciales, pero el ritmo de incorporación puede variar y no todas las cuentas están viendo lo mismo todavía.

Es importante entender que Telegram, Signal, iMessage y otras apps populares no están aún obligadas por la DMA a ser interoperables, ya que no se las considera guardianes de acceso. Pueden decidir sumarse por voluntad propia, pero no tienen el mismo nivel de presión regulatoria que WhatsApp.

Esto implica que, aunque WhatsApp ya tenga lista su infraestructura, no podrás escribir a todos tus contactos de Telegram o Signal en cuanto te aparezca la opción. Solo podrás comunicarte con usuarios de aquellas aplicaciones que hayan implementado correctamente la interoperabilidad y hayan firmado los acuerdos oportunos con Meta.

Cómo funciona la interoperabilidad de WhatsApp por dentro

En teoría el concepto es sencillo: si dos aplicaciones de mensajería soportan los estándares de interoperabilidad requeridos, sus usuarios pueden comunicarse entre sí sin abandonar su app de siempre. En la práctica, hay bastantes matices técnicos y de diseño.

Por el lado de WhatsApp, la interoperabilidad se articula mediante la función de “chats de terceros” o “mensajes con apps de terceros”. Cuando la activas, tu cuenta de WhatsApp se habilita para recibir comunicaciones que provienen de otras plataformas y, si así lo eliges, para enviar tú también mensajes hacia esas apps.

Los mensajes que viajan desde WhatsApp hacia otro servicio salen de tu aplicación con cifrado de extremo a extremo activo durante el tránsito. Es decir, Meta no puede leer el contenido mientras el mensaje se mueve entre servidores. Ahora bien, una vez que el mensaje llega a la otra aplicación, la protección real dependerá de cómo gestione el cifrado y la seguridad esa plataforma de destino.

Lo mismo ocurre en el camino inverso: si otra app te envía un mensaje interoperable a tu cuenta de WhatsApp, este debe cumplir con los requisitos técnicos marcados por Meta para entrar en su red. A partir de ahí, se descifra únicamente en tu dispositivo, preservando el modelo de cifrado E2EE de WhatsApp en su tramo de responsabilidad.

Para los usuarios, WhatsApp ha decidido que las conversaciones interoperables aparezcan en una sección diferenciada. De este modo, siempre sabrás cuándo estás chateando con alguien que se conecta desde una app externa y podrás gestionarlo de forma separada de tus chats de WhatsApp “de toda la vida”.

Opciones de bandeja de entrada para los chats de terceros

Dentro de las opciones de configuración, WhatsApp permite elegir cómo quieres que se muestren los mensajes recibidos desde otras apps. No es solo un detalle visual: afecta a cómo organizas tu día a día con la aplicación.

En general, tendrás dos modos principales:

  • Bandeja combinada: mezcla en una única lista tus chats habituales de WhatsApp y las conversaciones procedentes de apps externas. Verás todo en la misma pantalla, con algún indicativo de qué chats son de terceros, pero sin carpetas separadas.
  • Bandeja por separado: crea una sección o carpeta independiente dentro de tu bandeja de entrada donde se agrupan los chats interoperables. Así mantienes tus conversaciones de WhatsApp “nativas” por un lado y las de otras apps por otro.

Esta última opción es recomendable si quieres tener un mayor control sobre quién te escribe desde fuera de WhatsApp y evitar mezclarlo todo, sobre todo si temes que haya spam o contactos que solo conoces superficialmente desde otras plataformas.

Cómo activar los chats con apps de terceros en WhatsApp

La interoperabilidad no viene activa de fábrica: por motivos de seguridad y para evitar que te inunden de spam, WhatsApp la deja desactivada por defecto. Eres tú quien debe decidir si la quiere habilitar y con qué nivel de apertura.

Antes de nada, asegúrate de tener la app de WhatsApp actualizada a la última versión y considera bloquear WhatsApp con huella para proteger tus chats. El despliegue ha comenzado en la beta y se está extendiendo a la versión estable poco a poco, así que puede que tardes un tiempo en ver las opciones, incluso estando en la Unión Europea.

Cuando la función esté disponible en tu cuenta, los pasos generales para activarla son estos:

  • Abre WhatsApp y entra en el menú de Ajustes o Configuración.
  • Ve al apartado Cuenta.
  • Dentro, busca la sección llamada Chats de terceros o similar (en algunos casos verás primero “Solicitudes de chats de terceros”).
  • Activa la opción “Solicitudes de chats de terceros” para permitir que otras apps te envíen una petición de contacto.

En el proceso, WhatsApp te mostrará una explicación bastante clara de lo que implica activar esta función, incluyendo una advertencia sobre que las aplicaciones de terceros pueden tener políticas de datos y seguridad distintas a las de WhatsApp.

Si decides seguir adelante y pulsas en activar, llegarás a otra pantalla donde podrás elegir las aplicaciones concretas con las que quieres interoperar. En esta primera etapa, lo habitual es que solo aparezca BirdyChat en la lista, aunque con el tiempo irán sumándose más servicios compatibles.

Tras seleccionar las apps permitidas, la configuración te pedirá que escojas si quieres bandeja combinada o separada para los chats externos y te dará algunas opciones adicionales, como quién puede agregarte a grupos interoperables. Una vez finalizado, tendrás un pequeño resumen de lo que has activado, que podrás modificar en cualquier momento desde los mismos ajustes.

Privacidad, cifrado y riesgos al habilitar la interoperabilidad

La gran preocupación alrededor de todo esto es qué pasa con la privacidad y el cifrado de extremo a extremo, que han sido durante años uno de los grandes argumentos de WhatsApp. La DMA exige que no se reduzca el nivel de seguridad existente, así que hay varios requisitos estrictos en juego.

En esencia, WhatsApp insiste en que no rebajará su estándar de cifrado. Para integrarse correctamente, las aplicaciones externas deben adoptar el protocolo de comunicación Signal o un sistema equivalente que cumpla con una serie de condiciones técnicas. Meta no puede acceder al contenido de los mensajes interoperables en tránsito, del mismo modo que no puede hacerlo con los chats normales de WhatsApp.

Sin embargo, hay que tener claro que la seguridad total de una conversación interoperable depende de las dos plataformas involucradas. Si la otra app tiene un cifrado igual o superior, tu nivel de privacidad seguirá siendo muy alto. Si, por el contrario, su cifrado es más débil o su implementación es deficiente, parte del contenido podría estar más expuesto en ese lado.

A esto se suman otros riesgos y efectos secundarios que conviene valorar antes de activar la función de chats de terceros:

  • Aumento potencial de spam y estafas: al abrir la puerta a redes externas, es más fácil que plataformas menos restrictivas puedan servir como origen de mensajes basura que terminan aterrizando en tu bandeja de WhatsApp.
  • Políticas de privacidad divergentes: en una misma conversación interoperable estás sometido tanto a la política de WhatsApp como a la de la otra app. Meta no puede controlar qué hace la otra empresa con tus metadatos ni cómo almacena los mensajes en sus servidores.
  • Riesgo de suplantación y phishing: será más complicado verificar con total seguridad quién hay detrás de un contacto que te llega desde una plataforma externa, ya que los sistemas de identidad y verificación no son idénticos entre apps.
  • Nuevas posibles brechas técnicas: el “canal” que conecta WhatsApp con otras aplicaciones es una nueva superficie de ataque. Un fallo en la implementación del cifrado en la app de terceros podría abrir puertas a interceptar mensajes o metadatos.
  • Experiencia de usuario más limitada: funciones avanzadas de WhatsApp, como stickers animados, ciertos tipos de reacciones o estados, pueden no estar disponibles o funcionar de manera recortada cuando hablas con alguien desde otra plataforma.

Otro matiz importante es que el bloqueo de un contacto en WhatsApp no se replica automáticamente en otras apps. Si bloqueas a una persona en WhatsApp pero esa misma persona tiene también cuenta en otra aplicación con la que has conectado tu WhatsApp, podría usar esa app externa para volver a escribirte a tu número de WhatsApp a través de la interoperabilidad.

Limitaciones actuales y futuro de la interoperabilidad

A pesar de lo revolucionaria que puede parecer esta novedad, lo cierto es que estamos todavía en una fase bastante básica y limitada. Hoy por hoy, la interoperabilidad se centra en chats uno a uno, con envío de texto, fotos, vídeos, notas de voz y documentos, y con muy pocas apps compatibles.

No está garantizado que todas las grandes apps de mensajería quieran entrar en este juego. Algunas podrían ver ventajas competitivas en mantenerse cerradas, mientras que otras valorarán el esfuerzo técnico y legal que supone integrarse en el ecosistema de WhatsApp. Además, nada obliga por ahora a servicios como Telegram o Signal a ofrecer interoperabilidad completa en la otra dirección.

Por otro lado, la propia posición dominante de WhatsApp hace que le resulte difícil perder su “trono” a corto y medio plazo. Muchos usuarios siguen usándola porque es la app que tienen sus padres, sus amigos o sus grupos de trabajo, y no perciben grandes beneficios en cambiar. La interoperabilidad, en teoría, debería facilitar este cambio, pero la inercia social y la comodidad pesan muchísimo.

Conforme se acerquen las fechas marcadas por la DMA para grupos, llamadas y videollamadas interoperables, veremos si las plataformas optan por ampliar esta apertura o si se limitan a cumplir lo justo. Lo que sí parece claro es que, por primera vez, los muros que separaban las distintas apps de mensajería empiezan a agrietarse y los usuarios ganan cierta capacidad de elección real.

Todo este cambio supone una pequeña revolución silenciosa en la forma en que nos comunicamos: WhatsApp deja de ser un silo completamente cerrado y pasa a ser una pieza más de un ecosistema más amplio donde distintas apps pueden hablar entre sí. A partir de ahora, la clave estará en cómo gestionen los usuarios la función de chats de terceros, a qué aplicaciones dan acceso, cómo equilibran comodidad y privacidad y qué papel quieren que juegue WhatsApp dentro de su día a día digital. Comparte la información para que más usuarios conozcan del tema.

¿Se puede arreglar un cristal de móvil roto sin cambiar la pantalla entera?

Actualidad en Androidsis - Mar, 05/05/2026 - 19:59

Te miras el móvil y ves un bonito mosaico de grietas en el cristal. La pantalla sigue encendiendo, se ve bien, incluso responde al tacto… pero el cristal está roto y la duda te corroe: ¿se puede arreglar un cristal de móvil roto sin sustituir toda la pantalla, o es obligatorio pasar por caja y pagar una reparación completa?

Además, puede que tu caso sea como el de muchos usuarios: un teléfono relativamente nuevo, que funciona perfecto salvo por la grieta en una esquina que, de vez en cuando, provoca toques fantasma y hace casi imposible escribir sin cabrearte. Y claro, buscas alternativas más baratas: desde kits de reparación de parabrisas hasta remedios caseros de Internet. Aquí es donde conviene separar bien el mito de la realidad técnica.

¿Qué significa que el cristal esté roto pero la pantalla funcione?

En la mayoría de móviles modernos, especialmente los de gama media y alta, la pantalla está formada por varias capas muy finas pegadas entre sí: el cristal exterior, la capa táctil (digitizer) y el panel que muestra la imagen (LCD, OLED o AMOLED). Cuando dices “tengo el cristal roto pero se ve bien”, lo normal es que:

  • El cristal delantero esté agrietado, con telarañas, rayas profundas o incluso pequeños trozos saltados.
  • La imagen se vea correctamente: no hay manchas, líneas de colores ni zonas negras.
  • El táctil funcione, quizá con alguna zona rara, toques fantasma o pérdida puntual de precisión en el área de la grieta.

Esto indica que el daño se concentra en el vidrio exterior. Técnicamente, sí es posible separar ese cristal y poner uno nuevo, manteniendo el panel original, pero no es tan sencillo como parece en los vídeos de YouTube ni es algo recomendable hacerlo en casa sin el equipo adecuado.

¿Se puede cambiar solo el cristal sin sustituir la pantalla completa?

En teoría, sí: existe un procedimiento profesional para reemplazar solo el cristal manteniendo el panel AMOLED/LCD y la capa táctil original. Es lo que muchos talleres avanzados llaman “reparación por cambio de cristal” o “recuperación de pantalla”.

El proceso profesional suele seguir una cadena bastante delicada en la que cada paso requiere herramientas específicas y algo de experiencia:

  • Aplicar calor controlado (en una plancha o máquina calefactora) para ablandar el adhesivo que une el cristal a la pantalla.
  • Separar el cristal roto usando hilo de acero, cuchillas muy finas o herramientas tipo alambre especial, sin rajar el panel AMOLED/LCD que hay justo debajo.
  • Limpiar minuciosamente la cola vieja (adhesivo OCA u otro similar), dejando la superficie de la pantalla completamente lisa.
  • Colocar un nuevo cristal junto con láminas de adhesivo óptico (OCA) o resina líquida especial.
  • Meter el conjunto en una máquina de vacío y posteriormente en una cámara de presión para eliminar burbujas y asegurar que el cristal queda perfectamente pegado y alineado.

El problema es que, aunque a nivel técnico es posible, esto no es un “hazlo tú mismo” sencillo. Sin la maquinaria correcta es facilísimo:

  • Romper definitivamente el panel AMOLED/LCD al hacer palanca.
  • Dejar burbujas o zonas mal pegadas que se noten al tacto y a la vista.
  • Afectar al funcionamiento del táctil o a la uniformidad del brillo y los colores.
El uso de calor, alambre y cola OCA: lo que no se suele contar

En muchos foros se comenta que basta con calentar la pantalla, pasar un hilo de acero y pegar un nuevo cristal con OCA. Esa es, en esencia, la misma base que usan los talleres, pero con una diferencia enorme: ellos disponen de planchas calibradas, separadoras de pantalla, compresores y cámaras de vacío.

Si intentas hacer este proceso en casa sin más equipo que un secador o pistola de calor barata, un hilo de acero y pegamento comprado en Internet, los riesgos se disparan:

  • Puedes quemar el panel al aplicar demasiado calor en un punto.
  • Es fácil cortar pistas o dañar la capa táctil interna al pasar el hilo.
  • Si la limpieza de la cola vieja no es perfecta, el nuevo cristal quedará con zonas más altas y más bajas, se notará a la vista y al tacto.

Por eso, aunque la idea de mantener tu pantalla AMOLED original suena muy bien, no es un método aconsejable para usuarios sin experiencia y sin maquinaria específica. En la práctica, la mayoría de servicios técnicos generales optan por lo sencillo y seguro: cambiar el módulo completo de pantalla (cristal + táctil + panel).

El mito de los remedios caseros: pasta de dientes, talco y esmalte

Si has buscado cómo arreglar un cristal roto sin sustituirlo, habrás visto de todo: pasta de dientes, polvos de talco, bicarbonato, esmalte de uñas transparente… La realidad es bastante clara: ninguno de estos métodos repara realmente el cristal ni la pantalla, ni evita los riesgos de usar un móvil con la pantalla rota.

Lo que hacen, como mucho, es rellenar microarañazos muy superficiales o disimular ligeramente el reflejo de alguna marca leve. En un cristal que presenta grietas, telarañas o trozos rotos:

  • No van a devolver la estructura original del vidrio.
  • No van a mejorar la seguridad al tacto (siguen existiendo aristas que pueden cortar).
  • No reparan la capa táctil ni corrigen toques fantasma o problemas de precisión.

Además, muchos de estos productos son pegajosos o dejan residuos difíciles de limpiar, que pueden acabar entrando en orificios como el altavoz, los micrófonos o el auricular de llamadas. En lugar de arreglar nada, es fácil que termines empeorando la situación.

¿Sirven los kits de reparación de parabrisas para el cristal del móvil?

Una de las “soluciones milagro” más virales es usar un kit de reparación de lunas de coche (windshield repair kit) para cubrir las grietas de la pantalla del móvil. Estos kits incluyen normalmente:

  • Sistema de ventosas para fijarse al cristal y centrar la zona de impacto.
  • Una especie de inyector o jeringuilla para crear semivacío y meter la resina.
  • Resina transparente de curado ultravioleta.
  • Láminas de plástico para cubrir la zona durante el secado.
  • Una cuchilla para raspar la resina sobrante.

Varios creadores de contenido han probado estos kits sobre móviles con la pantalla agrietada y, cuando se analiza bien, los resultados tienen matices importantes:

  • En golpes tipo “telaraña” o estrella (como un piquete fuerte en una esquina), la resina puede rellenar parte del hueco, hacer que la rotura se vea menos y que al tacto moleste algo menos.
  • En grietas finas que cruzan la pantalla, la mejora visual suele ser mínima, porque la resina apenas penetra, y muchas marcas siguen viéndose prácticamente igual.
  • El tacto puede mejorar en ciertas zonas, pero no esperes que se convierta en una pantalla nueva ni que desaparezcan todos los bordes cortantes.

Además, hay riesgos claros a tener en cuenta, como problemas con la pantalla rota.

  • La resina es líquida y puede colarse en el auricular, en el altavoz, en sensores o en la cámara frontal, dañándolos o dejando manchas internas.
  • Si usas el sistema de vacío con demasiada fuerza en una pantalla muy dañada, puede terminar de rajarse o despegarse el cristal aún más.
  • La limpieza posterior es delicada: raspar resina curada sin levantar trozos de cristal roto requiere mucha paciencia y pulso.

Cuando se prueba en una pantalla realmente destrozada (con telarañas profundas y chasquidos al presionar), la resina consigue disimular bastante el punto de impacto principal, pero:

  • Las grietas largas siguen ahí y se ven.
  • El móvil sigue sin estar en condiciones ideales de seguridad o estética.
  • El proceso es largo, pringoso y, si no tienes cuidado, puede empeorar el estado de los componentes cercanos.

Conclusión clara en este punto: los kits de parabrisas pueden ser un parche visual y táctil muy limitado, pero no “arreglan” el cristal como tal ni sustituyen a una reparación profesional de pantalla.

¿Tiene sentido usar estos kits si el móvil funciona bien?

Si tienes un móvil que funciona bien de imagen y de táctil, pero tiene una zona con telaraña de cristal que te molesta al ver o al pasar el dedo, un kit de resina puede ser un experimento aceptable solo si:

  • Asumes que es un parche estético, no una reparación real.
  • Te da igual perder cualquier garantía y no te importa si el resultado no es perfecto.
  • Proteges muy bien áreas sensibles (auricular, altavoz, cámaras, sensores).

Now bien, si la pantalla:

  • Se pulsa sola en la zona de la grieta (toques fantasma).
  • Presenta ruidos internos, chasquidos o cristal claramente suelto.
  • Muestra líneas, zonas negras o manchas raras.

Entonces ya no estamos hablando solo de cristal roto, y echar resina por encima no va a solucionar el problema de fondo. Los toques fantasma suelen indicar daños en la capa táctil, y eso se arregla cambiando el módulo de pantalla o, con suerte, uniendo bien los conectores en una reparación más profunda.

¿Puedo cambiar la pantalla yo mismo paso a paso?

Si decides que lo mejor es sustituir la pantalla completa (módulo con cristal, táctil y panel), hay dos caminos: intentar una reparación casera o llevar el móvil a un servicio técnico (oficial o independiente).

El proceso genérico, simplificado, suele ser algo como esto, aunque varía bastante entre modelos:

  • Apagar el móvil del todo y, si es posible, desconectar o retirar la batería.
  • Quitar los tornillos o pestañas que sujetan la carcasa y la pantalla (normalmente con destornilladores específicos).
  • Separar cuidadosamente la pantalla del marco con púas de plástico, espátulas o ventosas, a veces aplicando algo de calor para ablandar el adhesivo.
  • Desconectar los cables planos (flex) que unen la pantalla con la placa base.
  • Colocar el nuevo módulo de pantalla, conectar el cable y comprobar que enciende y responde al tacto antes de cerrar el móvil.
  • Volver a montar todo con paciencia, sellando bien si el móvil era resistente al agua.

Esto, sobre el papel, suena relativamente sencillo, pero en la práctica hay varios riesgos importantes:

  • Arrancar componentes pequeños sin darte cuenta (micrófonos, antenas, botones).
  • Marcar, doblar o romper los cables flex, que son extremadamente delicados.
  • Perder la resistencia al agua de forma definitiva por un mal sellado.
  • Dañar la placa base con descargas electrostáticas o herramientas metálicas.

Además, en el momento en que abres el móvil y trasteas por tu cuenta, la garantía del fabricante vuela, así que es algo que solo tiene sentido si ya no está en garantía, no tienes seguro y estás dispuesto a asumir el riesgo de que termine peor.

Cuándo compensa acudir a un profesional

Hay varias situaciones en las que es más sensato dejar el móvil en manos de un servicio técnico que seguir probando remedios caseros o kits de dudosa utilidad:

  • El móvil es relativamente nuevo y aún tiene garantía o valor de reventa.
  • La rotura afecta a zonas clave: parte superior con sensores, zona del lector de huellas en pantalla, etc.
  • El táctil falla claramente o hay toques fantasma constantes que impiden usar el dispositivo con normalidad.
  • No te ves desmontando un teléfono moderno lleno de adhesivos, tornillos minúsculos y conectores delicados.

En un servicio técnico, tienes garantías de la mano de obra y de las piezas, y si algo sale mal, normalmente se hacen responsables. En muchos casos, además, el cambio de pantalla se hace en pocas horas y sales con el móvil listo sin dolores de cabeza.

¿Cuánto cuesta cambiar una pantalla de móvil?

El coste de sustituir la pantalla puede ir desde una cantidad asumible a un auténtico palo, porque depende de varios factores (consulta cuánto cuesta arreglar la pantalla):

  • Marca y modelo: los iPhone y gamas altas de Samsung suelen ser más caros.
  • Tipo de panel: una LCD barata no cuesta lo mismo que una AMOLED u OLED de alta gama, ni mucho menos que una plegable.
  • Si se sustituye solo el cristal (en talleres especializados) o todo el módulo completo.
  • Calidad de la pieza: original, compatible de alta calidad o genérica barata.

Para que te hagas una idea, en modelos populares de gama media los precios de cambio de pantalla suelen arrancar en torno a los 50-100 euros en talleres independientes, mientras que en móviles de gama alta actuales o plegables pueden llegar fácilmente a 250-300 euros o más.

A esto se suma que en servicios oficiales se utilizan recambios originales con garantía, algo que encarece la reparación pero asegura mejor compatibilidad, brillo, color y resistencia al paso del tiempo.

¿Y si tengo seguro de móvil o cobertura del operador?

Si contrataste en su día un seguro específico para tu smartphone (con tu operador o de forma independiente), es muy probable que la rotura de pantalla esté cubierta. En ese escenario:

  • El seguro suele incluir piezas, mano de obra y logística de recogida y entrega.
  • Si la reparación no merece la pena, puedes recibir un terminal reacondicionado o uno equivalente.
  • En algunos casos te ofrecen un móvil de sustitución mientras el tuyo está en el taller.

La ventaja de estos seguros es clara: por una cuota relativamente baja al mes, te olvidas de buscar técnico, comparar presupuestos o jugártela con kits baratos. Si ya tienes un seguro activo, lo más sensato es tramitar el parte y dejar de inventar soluciones caseras.

Riesgos de intentar arreglar el cristal roto por tu cuenta

Antes de lanzarte a cualquier invento con resinas, calor o pegamentos varios, conviene tener claros los riesgos reales de un intento de reparación casera:

  • Puedes causar daños mayores en la placa base, el módulo de pantalla, los altavoces o la cámara.
  • Perderás la garantía del fabricante si aún la tenías.
  • Es fácil dejar el móvil con la pantalla peor alineada, con marcos desiguales o con huecos por donde entra polvo y humedad.
  • Si el móvil era resistente al agua, es casi imposible mantener esa protección sin las herramientas y sellos adecuados.

También hay un punto importante: un cristal muy agrietado es peligroso para ti. Pasar el dedo por una zona con aristas puede provocar cortes, y en bolsos o bolsillos esos fragmentos pueden ir soltándose poco a poco. Un arreglo “a medias” que solo disimula un poco la rotura, pero no la estabiliza, no es la mejor idea a largo plazo.

¿Cuándo puede tener sentido aguantar con el cristal roto?

Pese a todo lo anterior, hay casos en los que puedes decidir, con toda la información, aguantar un tiempo con el cristal roto antes de hacer una reparación importante:

  • La rotura es leve (fisura pequeña, sin telarañas ni trozos sueltos).
  • La pantalla se ve perfecta y el táctil funciona sin toques fantasma.
  • No hay bordes que corten ni zonas donde el cristal esté levantado.
  • Tienes pensado cambiar de móvil en pocos meses y no te compensa gastar mucho dinero ahora.

En ese caso, lo más razonable es colocar un buen protector de pantalla de cristal templado sobre el cristal roto. Este protector:

  • Contiene pequeños trozos sueltos y evita que sigan saltando.
  • Suaviza la sensación al tacto y reduce el riesgo de cortes.
  • Puedes retirarlo en el futuro cuando vayas a reparar o vender el terminal.

No va a arreglar la grieta original, pero es una forma barata y relativamente segura de ganar tiempo mientras decides si reparar, cambiar de móvil o tirar de seguro.

Al final, cuando te preguntas si se puede arreglar un cristal de móvil roto sin sustituirlo, la respuesta real pasa por entender que los milagros no existen: cambiar solo el cristal es técnicamente posible, pero requiere herramientas profesionales y suele estar en manos de talleres especializados; los kits de parabrisas y los trucos caseros apenas sirven para maquillar algo el problema y, en el peor de los casos, lo agravan; y las opciones realmente seguras pasan por un cambio de pantalla completo, usar el seguro si lo tienes o, como parche temporal, proteger el daño con un cristal templado hasta que puedas hacer una reparación en condiciones. Comparte este tutorial y ayuda  más personas a conocer del tema.

Guía completa para solucionar fallos de conexión Bluetooth

Actualidad en Androidsis - Mar, 05/05/2026 - 19:55

Si estás leyendo esto, seguramente tu Bluetooth te está dando fallos: cortes constantes, dispositivos que no aparecen, auriculares que se conectan pero sin sonido… y la paciencia al límite. Tranquilo, es más habitual de lo que parece y en la mayoría de los casos tiene arreglo si sigues un método claro y ordenado.

En esta guía completa para solucionar fallos de conexión Bluetooth vamos a recopilar y reorganizar todo lo que suelen recomendar los fabricantes de ordenadores y móviles, añadiendo trucos prácticos para que puedas dejar tus dispositivos funcionando como es debido, tanto en Windows (incluido Windows 10) como en teléfonos Android y iPhone, y verás trucos para acelerar y estabilizar la conexión Bluetooth en Android.

¿Qué causa los problemas de conexión Bluetooth?

Los fallos de conectividad Bluetooth pueden venir de muchos sitios distintos: desde controladores (drivers) desactualizados o dañados en el PC, hasta ajustes mal configurados, interferencias, poca batería o, directamente, un problema físico en el propio dispositivo o en el móvil.

Los síntomas más típicos suelen ser que no aparece el dispositivo en la lista, que no se empareja, que se conecta pero se corta el audio o se desconecta al rato, que sigue vinculado pero no funciona correctamente o que el icono de Bluetooth ni siquiera sale en el sistema.

Entender este panorama ayuda a ir descartando causas paso a paso en lugar de hacer pruebas al azar. Primero comprobaremos lo básico (Bluetooth encendido, distancia, batería), luego pasaremos a ajustes del sistema y, si hace falta, entraremos en terreno más técnico como drivers, BIOS o restablecimientos.

Comprobaciones básicas de Bluetooth en cualquier dispositivo

Antes de entrar a soluciones más complejas, conviene revisar los puntos básicos que, por simples que parezcan, resuelven una gran parte de los problemas de Bluetooth tanto en ordenadores como en móviles.

Verifica que el Bluetooth está activado y visible

Lo primero es asegurarse de que el Bluetooth está realmente encendido en ambos equipos (PC/móvil y accesorio):

  • En Windows: ve a Inicio > Configuración > Bluetooth y dispositivos y confirma que el interruptor de Bluetooth está activado.
  • En Android: abre Ajustes > Conexiones o Dispositivos conectados y activa Bluetooth.
  • En iPhone: entra en Ajustes > Bluetooth y verifica que está en la posición de encendido.

Además, el dispositivo que quieras conectar (auriculares, altavoz, ratón, etc.) debe estar en modo de emparejamiento. Normalmente implica mantener pulsado un botón unos segundos hasta que un LED parpadea de cierta forma; si tienes dudas, revisa el manual del aparato o aprende a renombrar tu dispositivo Bluetooth para evitar confusiones.

Reducir la distancia y las interferencias

El Bluetooth no es magia: si los dispositivos están demasiado lejos o hay obstáculos, es fácil que aparezcan cortes de audio y desconexiones intermitentes. Acerca bien el móvil o el ordenador al dispositivo y elimina del medio posibles fuentes de interferencia.

Es recomendable mantener una distancia corta y sin paredes gruesas de por medio, alejarte de routers Wi‑Fi que funcionen en 2,4 GHz, de otros aparatos Bluetooth encendidos y de objetos metálicos grandes que puedan bloquear la señal.

Comprueba la batería de tus dispositivos Bluetooth

La batería baja es otra de las causas típicas de comportamiento raro: el dispositivo se conecta, pero falla el sonido o se desconecta a los pocos minutos. Antes de volverte loco con la configuración, asegúrate de que tanto el móvil u ordenador como el accesorio Bluetooth están bien cargados.

En muchos casos basta con cargar completamente los auriculares, altavoz o ratón, apagar y encender de nuevo y volver a intentar el emparejamiento para que los problemas desaparezcan.

Soluciones específicas en Windows para fallos de Bluetooth

En los ordenadores con Windows, especialmente si has actualizado recientemente a Windows 10 o has instalado actualizaciones importantes, es frecuente que los problemas vengan de drivers incompatibles o desactualizados, servicios desconfigurados o del propio sistema.

Comprobar y activar el Bluetooth en Windows

Antes de nada, verifica en Windows 10 (o versiones posteriores) que el Bluetooth está activado correctamente:

  1. Ve a Inicio > Configuración > Bluetooth y dispositivos.
  2. Asegúrate de que el interruptor de Bluetooth está encendido.
  3. Comprueba si tu dispositivo aparece en la lista y si figura como conectado o emparejado.

Si el Bluetooth no aparece por ningún lado o ves un error, es muy probable que el problema esté en los controladores o en la configuración del sistema.

Actualizar el controlador de Bluetooth desde el Administrador de dispositivos

Cuando se actualiza Windows 10 desde una versión anterior, puede que el driver actual del adaptador Bluetooth sea antiguo o no esté pensado para esta versión del sistema, lo que provoca inestabilidad y desconexiones.

Para que Windows busque nuevas versiones del controlador de forma automática, puedes hacer lo siguiente:

  1. En el cuadro de búsqueda de la barra de tareas, escribe Administrador de dispositivos y ábrelo.
  2. Busca el apartado Bluetooth y despliega la lista.
  3. Localiza el nombre del adaptador de Bluetooth (a veces incluye la palabra “radio”).
  4. Haz clic derecho sobre el adaptador y elige Actualizar controlador.
  5. Selecciona la opción de buscar automáticamente software de controlador actualizado y sigue los pasos en pantalla.
  6. Cuando termine, cierra la ventana y, si el sistema lo pide, reinicia el ordenador desde Inicio > Inicio/Apagado > Reiniciar.

Después del reinicio, prueba de nuevo a emparejar y conectar tus dispositivos Bluetooth para ver si el problema se ha resuelto.

Descargar e instalar manualmente el driver de Bluetooth

Si Windows no localiza un controlador nuevo, lo más recomendable es ir directamente a la web oficial del fabricante del PC (Dell, HP, Lenovo, etc.) y descargar el último driver de Bluetooth disponible para tu modelo y versión de Windows.

Una vez descargado, pueden darse dos situaciones:

  • Si el archivo es ejecutable (.exe), lo más sencillo es hacer doble clic y seguir el asistente de instalación hasta el final. En la mayoría de los casos no tendrás que hacer nada más.
  • Si has bajado varios archivos sueltos y entre ellos hay uno con extensión .inf y otro .sys, tendrás que instalarlo desde el Administrador de dispositivos.

Para instalar esos controladores manualmente mediante un archivo .inf puedes seguir estos pasos:

  1. Abre de nuevo el Administrador de dispositivos desde el cuadro de búsqueda de la barra de tareas.
  2. Localiza Bluetooth y el nombre del adaptador. Si no aparece, revisa el apartado “Otros dispositivos”, ya que a veces el sistema lo coloca ahí cuando no reconoce bien el hardware.
  3. Haz clic derecho sobre el adaptador y selecciona Actualizar controlador.
  4. Elige la opción “Buscar software de controlador en mi equipo”.
  5. Pulsa en Examinar, navega hasta la carpeta donde guardaste los archivos descargados y confirma con Aceptar.
  6. Haz clic en Siguiente y deja que Windows instale el controlador; al finalizar, cierra la ventana.
  7. Si se solicita, reinicia el PC para aplicar todos los cambios y vuelve a comprobar la conexión Bluetooth.
Usar herramientas del fabricante: ejemplo con SupportAssist de Dell

En muchos portátiles y sobremesas de marca, el fabricante incluye utilidades propias para gestionar actualizaciones de drivers y firmware. En el caso de Dell, la aplicación SupportAssist analiza el equipo, localiza actualizaciones del BIOS (firmware) y de los controladores, y las instala de forma casi automática.

Con un ordenador Dell, el proceso habitual sería:

  1. Buscar “SupportAssist” en el menú Inicio y abrir la aplicación.
  2. En la pestaña de Inicio, seleccionar la opción Actualizar software.
  3. Pulsar en Iniciar para que compruebe si hay actualizaciones de BIOS y drivers, incluido el de Bluetooth.
  4. Seguir las instrucciones que aparezcan en pantalla hasta completar la instalación.
  5. Reiniciar el equipo si el programa o Windows lo solicitan.
  6. Si prefieres, también puedes ir a la página de Controladores y descargas de Dell, introducir tu modelo y bajar e instalar los paquetes de drivers manualmente.

Este tipo de utilidades simplifican bastante el mantenimiento del equipo y suelen arreglar muchos errores derivados de controladores obsoletos.

Ejecutar el solucionador de problemas de Bluetooth en Windows

Windows incorpora varios solucionadores de problemas automáticos pensados para detectar y corregir fallos comunes, entre ellos el de Bluetooth.

Para ejecutarlo en Windows 10:

  1. Ve a Inicio > Configuración > Sistema > Solucionar problemas.
  2. Entra en Solucionadores de problemas adicionales.
  3. Busca la opción de Bluetooth y haz clic en Ejecutar.
  4. Deja que el asistente haga su análisis y aplica las correcciones sugeridas.

Muchas veces, esta herramienta localiza configuraciones incorrectas o servicios parados y los corrige sin que tengas que tocar nada más.

Reiniciar el servicio de soporte de Bluetooth en Windows

Otra solución que suele ser efectiva cuando el Bluetooth parece “muerto” es reiniciar el servicio de soporte de Bluetooth desde la consola de servicios de Windows.

El procedimiento sería:

  1. Pulsa la tecla de Windows + R para abrir el cuadro Ejecutar.
  2. Escribe services.msc y pulsa Intro.
  3. En la lista que aparece, busca el servicio llamado algo parecido a “Servicio de soporte de Bluetooth”.
  4. Haz clic derecho sobre él y elige la opción Reiniciar.

Tras reiniciar el servicio, intenta volver a conectar tus auriculares, altavoz o dispositivo de entrada por Bluetooth y comprueba si ahora se comportan de forma estable.

Comprobar actualizaciones de Windows

Conviene asegurarse de que el sistema operativo está al día, ya que muchas actualizaciones corrigen errores relacionados con la conectividad y con el propio stack de Bluetooth.

Para buscar actualizaciones en Windows:

  1. Abre Inicio > Configuración > Windows Update.
  2. Pulsa en Buscar actualizaciones y deja que descargue e instale las que haya disponibles.
  3. Una vez completadas, reinicia el equipo si es necesario y vuelve a probar el Bluetooth.
Retirar y volver a emparejar un dispositivo Bluetooth en Windows

Cuando un dispositivo se ha emparejado mal o la configuración ha quedado “corrupta”, es habitual que siga apareciendo en la lista, pero no conecte o falle constantemente. En esos casos, lo mejor es eliminarlo y vincularlo otra vez desde cero.

Para hacerlo en Windows 10 o superior:

  1. Entra en Inicio > Configuración > Bluetooth y dispositivos.
  2. Localiza en la lista el equipo que está dando problemas.
  3. Pulsa sobre los tres puntos que aparecen junto a su nombre y selecciona Quitar dispositivo.
  4. Confirma la eliminación si Windows te pregunta.
  5. Activa el modo de emparejamiento en el dispositivo Bluetooth (según manual).
  6. En la misma sección de Bluetooth, haz clic en Agregar dispositivo y elige Bluetooth.
  7. Cuando aparezca en pantalla el dispositivo que quieres vincular, selecciónalo y sigue los pasos del asistente.

Con esto se eliminan restos de configuración antigua o emparejamientos defectuosos que a menudo están detrás de conexiones inestables.

Soluciones para problemas de Bluetooth en móviles

En teléfonos Android y iPhone, los problemas más habituales son similares: no se puede vincular un accesorio, la conexión se cae cada poco, o un dispositivo que antes funcionaba ahora se niega a conectarse aunque aparezca en la lista.

Apaga y enciende el Bluetooth (y si hace falta, activa modo avión)

El consejo básico pero efectivo es desactivar y reactivar el Bluetooth tanto en el móvil como en el dispositivo al que quieras conectarte. En muchos casos un simple “apagado y encendido” limpia pequeños fallos internos.

En móviles, puedes aprovechar para activar unos segundos el modo avión y luego desactivarlo, lo que obliga al sistema a reiniciar todos los módulos de conectividad, incluido Bluetooth.

Reinicia el móvil y el dispositivo vinculado

Si con lo anterior no basta, el siguiente paso lógico es reiniciar completamente el teléfono y también el accesorio Bluetooth. Reiniciar recarga el sistema operativo, limpia la memoria y soluciona buena parte de los errores temporales.

Tras encender de nuevo ambos, intenta conectarlos sin tocar aún otros ajustes para comprobar si el fallo se ha esfumado con este simple gesto.

Olvidar y volver a emparejar el dispositivo en el móvil

Cuando un altavoz, auriculares o coche que antes se conectaba sin problemas ahora falla constantemente, puede haber un error en la información de emparejamiento almacenada en el móvil. La solución típica es “olvidar” ese dispositivo y vincularlo de nuevo. Si el problema ocurre en el automóvil, consulta cómo mejorar la estabilidad del Bluetooth en el coche.

En Android o iOS, el proceso es parecido:

  1. Ve a Ajustes > Bluetooth.
  2. Busca el dispositivo conflictivo en la lista de vinculados.
  3. Toca sobre su nombre y elige la opción de “Olvidar”, “Eliminar” o “Quitar este dispositivo”.
  4. Activa el modo de emparejamiento en el accesorio.
  5. Desde el móvil, vuelve a buscar dispositivos y selecciona el tuyo para emparejarlo de cero.

Si después de esto sigue sin funcionar y ya lo habías usado antes muchas veces, puede que sea necesario pasar a medidas un poco más drásticas.

Probar el dispositivo Bluetooth en otro móvil

Un truco muy útil para saber de dónde viene el problema es intentar conectar el mismo accesorio a otro teléfono distinto. Si en el nuevo móvil se conecta a la primera y va perfecto, está claro que el fallo está en tu teléfono.

En cambio, si tampoco funciona bien en otro dispositivo, es muy posible que el problema esté en el propio altavoz, auriculares o gadget Bluetooth, no en tu móvil, y quizá toque revisar su manual, actualizar su firmware o incluso plantearse una reparación.

Resetear o restablecer el dispositivo Bluetooth

Muchos accesorios con Bluetooth (altavoces, auriculares, teclados…) guardan en su memoria interna una lista de dispositivos con los que se han emparejado. Esa memoria es limitada y a veces se llena o se corrompe, provocando que no acepten nuevos emparejamientos o que la conexión sea inestable.

Por eso es buena idea resetear el dispositivo Bluetooth para borrar esa información almacenada:

  • Algunos tienen un botón de reset dedicado.
  • En otros, hay que mantener pulsado el botón de encendido durante varios segundos.
  • También es frecuente que haya una combinación especial de teclas o botones que se detalla en el manual.

Tras el reseteo, el dispositivo vuelve a un estado muy parecido al de fábrica en lo que respecta a emparejamientos, por lo que tendrás que vincularlo de nuevo con tus móviles u ordenadores.

Comprobar el estado del Bluetooth del móvil con apps de diagnóstico

Si ya has probado a reiniciar, olvidar y volver a emparejar, y sigues con problemas, puede ser útil comprobar si hay un fallo de hardware en el módulo Bluetooth del móvil. Para ello existen aplicaciones de diagnóstico que revisan los sensores y componentes del teléfono.

En Android, por ejemplo, hay apps como Device Info o similares que permiten:

  • Acceder a un apartado de pruebas o tests.
  • Seleccionar el test de Bluetooth.
  • Ejecutar una comprobación rápida del estado del módulo.

Si la prueba es satisfactoria, es probable que el hardware esté bien y el problema sea de software o compatibilidad. Si el test falla, es una señal bastante clara de que puede haber un fallo físico en el chip Bluetooth o en su antena.

Aplicar actualizaciones y limpiar la caché de Bluetooth

En muchos móviles, tener el software desactualizado puede provocar errores internos o incompatibilidades con algunos accesorios recientes. Conviene revisar si hay actualizaciones del sistema disponibles. Revisa también cómo actualizar el Bluetooth de mi Android.

En Android, normalmente puedes ir a Ajustes > Sistema o Actualización de software y buscar actualizaciones. En iPhone, se hace desde Ajustes > General > Actualización de software. Instalar la versión más reciente suele arreglar bugs conocidos de conectividad.

Además, en Android es posible limpiar la caché o los datos de Bluetooth desde Ajustes > Aplicaciones > Mostrar todas > Bluetooth (o Servicios Bluetooth), y borrar caché y datos. También puede ayudar arrancar el móvil en Modo Seguro para descartar que una app de terceros esté interfiriendo en la conexión.

Restaurar el móvil a valores de fábrica

Cuando has agotado todas las opciones anteriores y sigues igual, una de las últimas balas de software es restaurar el teléfono a estado de fábrica. Este proceso elimina aplicaciones, configuraciones y datos, dejándolo como recién estrenado.

Antes de hacerlo, es fundamental:

  • Hacer una copia de seguridad completa de tus fotos, contactos, archivos y conversaciones.
  • Anotar o guardar tus cuentas y contraseñas importantes.

Después, ve al menú de Ajustes del teléfono, entra en Sistema o Administración general y busca la opción de restablecer o borrar todos los datos. Tras el proceso, tendrás que configurar el móvil de cero y probar de nuevo el Bluetooth antes de reinstalar demasiadas apps.

Si después de la restauración completa el Bluetooth sigue fallando, hay muchas papeletas de que se trate de un problema de hardware.

Cuándo llevar el móvil o el PC al servicio técnico

Si ya has probado todos los pasos razonables de software (reinicios, olvidar dispositivos, actualizar sistema y drivers, reseteos y, en el móvil, incluso restauración de fábrica) y el Bluetooth continua sin funcionar bien, lo más sensato es acudir a un servicio técnico especializado.

En un SAT podrán comprobar con herramientas específicas si hay un fallo en la antena, el chip Bluetooth, la placa base o algún componente interno. Si el dispositivo está en garantía, la reparación podría salirte gratis o mucho más económica.

En caso de ordenadores sin Bluetooth integrado, también puedes valorar la opción de usar un adaptador Bluetooth USB, que es barato y puede suplir sin problema la falta de conectividad interna o un módulo dañado.

Preguntas frecuentes sobre problemas de Bluetooth

A continuación, se recogen dudas habituales que surgen cuando el Bluetooth no va fino, junto con respuestas basadas en las recomendaciones más comunes de fabricantes y técnicos.

Por qué mi dispositivo Bluetooth no aparece en la lista

Si tu dispositivo no aparece al buscarlo, revisa que ambos equipos estén encendidos, con batería suficiente y con el Bluetooth activado. Pon el accesorio claramente en modo de emparejamiento y asegúrate de que está cerca del móvil o del PC. Si tu móvil no detecta auriculares, mira este artículo sobre mi móvil no detecta auriculares Bluetooth.

En ordenadores, conviene verificar también que el Bluetooth esté habilitado en la BIOS (sobre todo en portátiles profesionales) y que el controlador esté correctamente instalado. A veces, reiniciar ambos dispositivos soluciona la invisibilidad de golpe.

Cómo saber si mi PC es compatible con Bluetooth

La forma más sencilla de comprobarlo es mirar las especificaciones del equipo o del portátil en la web del fabricante o en su manual. Si ya tienes el PC configurado, entra en el Administrador de dispositivos de Windows y busca un apartado llamado Bluetooth o un icono azul característico.

Si no aparece nada y en las especificaciones no se menciona Bluetooth, lo más probable es que tu equipo no tenga Bluetooth integrado y necesites un adaptador USB externo para disponer de esta conectividad.

Qué significa que falte el icono de Bluetooth en Windows

Cuando el icono de Bluetooth no aparece ni en la bandeja del sistema ni en el centro de actividades, puede indicar que el servicio está deshabilitado, el hardware está apagado en la BIOS o el controlador está dañado.

En ese caso, revisa primero la BIOS para confirmar que el módulo está habilitado, después entra en el Administrador de dispositivos para actualizar o reinstalar el driver y, si sigue sin aparecer, considera que puede haber un fallo físico en el adaptador.

Puedo usar varios dispositivos Bluetooth a la vez

En general sí, se pueden conectar varios dispositivos Bluetooth simultáneamente, pero depende de las capacidades del adaptador y de las limitaciones del sistema operativo. Un uso típico es tener un teclado, un ratón y unos auriculares conectados al mismo tiempo.

Cómo mejorar la señal y evitar cortes en el audio Bluetooth

Si notas que el sonido se entrecorta con tus auriculares o altavoz, prueba a acercar bien los dispositivos y mantener una línea de visión lo más despejada posible. Aleja otros dispositivos que usen la banda de 2,4 GHz, como routers o microondas.

Además, asegúrate de tener los controladores y el software actualizados y de que la batería está cargada. En conexiones de audio, la intensidad de la señal y el estado de las pilas marcan la diferencia. También puedes aplicar trucos para mejorar la calidad del sonido en altavoces Bluetooth.

Puede el Wi‑Fi interferir con el Bluetooth

Sí, tanto Bluetooth como la mayoría de redes Wi‑Fi operan en la banda de 2,4 GHz, por lo que pueden interferirse entre sí si están muy cerca o saturadas. Si sospechas que pasa esto, prueba a cambiar el canal de tu Wi‑Fi desde el router o, si es posible, pásate a 5 GHz para aliviar esa congestión.

También ayuda separar físicamente el router del ordenador o del dispositivo Bluetooth, y apagar aparatos inalámbricos que no estés usando.

Por qué se conecta el dispositivo pero no se oye nada

En ordenadores, es bastante común que el dispositivo se empareje bien pero no salga sonido porque el dispositivo de salida de audio predeterminado no está bien configurado. En Windows, ve a Configuración > Sistema > Sonido y selecciona tus auriculares o altavoz Bluetooth como salida principal.

En móviles, revisa que el volumen multimedia no esté al mínimo, que no haya ningún modo No molestar que silencie notificaciones o sonidos, y que la reproducción se esté enviando al dispositivo correcto.

Qué hacer si el dispositivo se empareja, pero no funciona bien

Cuando un dispositivo se empareja pero luego no responde, se corta o algunas funciones no van, lo primero es intentar eliminarlo de la lista y emparejarlo de nuevo. Si sigue igual, revisa en la web del fabricante si hay actualizaciones de firmware específicas para ese modelo.

Algunos fabricantes ofrecen herramientas propias, como gestores de periféricos, que permiten actualizar el firmware de ratones, teclados o auriculares Bluetooth y corregir fallos conocidos.

Puede un restablecimiento de Windows solucionar el Bluetooth

Restablecer Windows o hacer una reinstalación limpia puede solucionar muchísimos problemas de software, también de Bluetooth, pero debería ser el último recurso, una vez descartados drivers, servicios, ajustes y conflictos con aplicaciones.

Antes de llegar a ese punto, realiza copia de seguridad de tus archivos importantes, prepara tus programas de nuevo y plantéalo solo si el sistema arrastra otros fallos más allá del Bluetooth.

Cómo comprobar actualizaciones de firmware del dispositivo Bluetooth

Las actualizaciones de firmware de auriculares, ratones o teclados Bluetooth suelen gestionarse desde aplicaciones específicas del fabricante. Por ejemplo, algunos fabricantes de periféricos ofrecen apps de escritorio o móviles para detectar el dispositivo y aplicar el firmware más reciente.

Consulta la documentación del accesorio o la web del fabricante para localizar la herramienta adecuada y seguir el proceso de actualización indicado para ese modelo en concreto.

Qué hacer si, después de todo, el Bluetooth sigue fallando

Si has seguido todas las recomendaciones para actualizar drivers, revisar servicios, resetear dispositivos, probar en otros móviles u ordenadores y, en el caso de los teléfonos, incluso restaurar de fábrica, y el Bluetooth sigue sin comportarse como debe, lo más probable es que exista un fallo físico que requiera reparación.

En este punto, la mejor opción es llevar el móvil, portátil u otro dispositivo al servicio técnico oficial o de confianza para que hagan un diagnóstico más profundo. Valora la garantía y el coste de la reparación frente al precio de un dispositivo nuevo, y no descartes, en el caso de ordenadores, tirar de adaptadores USB Bluetooth como solución rápida y barata.

Aunque los problemas de conexión Bluetooth pueden ser desesperantes, la mayoría se resuelven combinando comprobaciones básicas de distancia, batería y emparejamiento con una buena revisión de drivers, servicios del sistema, actualizaciones de software y reseteos puntuales; solo cuando todo eso falla suele ser necesario restaurar por completo o acudir al servicio técnico, así que merece la pena ir paso a paso con calma antes de dar por perdido tu dispositivo. Comparte la información para que más personas conozcan del tema.

Pasos para quitar Gemini de tu terminal Android y limitar su IA

Actualidad en Androidsis - Mar, 05/05/2026 - 19:52

Si tienes un móvil Android y de repente ves que todo te empuja a usar Gemini, no estás solo. Google está integrando su IA Gemini muy a fondo en el sistema, hasta el punto de que en muchos terminales sustituye directamente al Asistente de Google clásico y se convierte en el asistente predeterminado sin que el usuario lo haya pedido de forma explícita.

El problema es que, aunque no abras la app ni uses el chatbot, Gemini puede seguir activo en segundo plano, con acceso a tus apps, a funciones del sistema y a datos personales. Además, parte de esa información puede emplearse para entrenar modelos de IA y, en algunos casos, hasta revisores humanos podrían llegar a ver fragmentos de tus conversaciones. Por eso cada vez más gente busca pasos claros para quitar Gemini de su terminal Android o, al menos, dejarlo lo más limitado posible.

¿Qué es exactamente Gemini en Android y por qué se integra tanto?

Gemini no es solo un chatbot más: es el nombre de la familia de modelos de lenguaje de Google, el asistente conversacional que los usa y, en la práctica, el sucesor del Asistente de Google de toda la vida. Está pensado para convertirse en el cerebro de todo el ecosistema Android, con funciones de IA generativa, comprensión avanzada del lenguaje, análisis de lo que tienes en pantalla e incluso de tu entorno con Gemini Live.

Esta apuesta implica que Google está desplazando poco a poco al Asistente clásico. Muchas funciones que antes sólo hacía el Asistente ahora se mueven a Gemini, y la compañía ya ha avisado de que el asistente tradicional irá perdiendo capacidades con el tiempo. En muchos móviles nuevos, Gemini viene configurado por defecto como asistente principal y vinculado al botón de encendido o a gestos del sistema.

Conviene tener claro que Gemini y el Asistente de Google no son idénticos. Gemini es más potente, puede generar texto, resumir artículos, analizar lo que ves en pantalla y conectarse a más servicios, pero también implica un tratamiento de datos más amplio y una integración más profunda. De hecho, en bastantes escenarios, Gemini incluye internamente al viejo Assistant para tareas sencillas (poner alarmas, controlar dispositivos del hogar, etc.).

A qué puede acceder Gemini y qué pasa con tus datos

La parte que más inquieta a muchos usuarios es la privacidad. La app de Gemini y las “Apps con Gemini” pueden acceder a información muy sensible dependiendo de cómo tengas configurado el móvil y tu cuenta de Google. Entre otras cosas:

  • Acceso a aplicaciones: Gemini puede interactuar con apps como WhatsApp, Mensajes, Gmail u otras herramientas de Google o de terceros, para leer contenido, escribir mensajes o realizar acciones en tu nombre, según permisos.
  • Datos del sistema y del dispositivo: puede acceder al micrófono, ubicación, notificaciones y a información de uso, si se le otorgan los permisos correspondientes.
  • Historial y actividad: si tienes activada la opción de guardar actividad, se almacena tu uso de las aplicaciones de Gemini en tu cuenta de Google, incluyendo las peticiones que haces y parte del contexto asociado.

Además, la documentación de Google deja claro que, para ciertos tipos de cuenta, tus conversaciones pueden revisarse de forma humana y usarse para entrenar modelos. Esto afecta sobre todo a usuarios con cuentas personales que usan las Apps con Gemini como servicio adicional estándar, bajo las Condiciones de Servicio de Google y el Aviso de Privacidad de las Apps con Gemini:

  • Los datos pueden utilizarse para mejorar productos y tecnologías de aprendizaje automático.
  • Revisores humanos pueden analizar fragmentos de chats para validación, revisión de calidad y seguridad.
  • Parte de la información puede compartirse con terceros en el marco de ese entrenamiento y mejora de servicios.

Incluso cuando desactivas la actividad, Google puede conservar tus conversaciones hasta 72 horas para poder prestar el servicio y garantizar el funcionamiento técnico. Y, a partir de julio de 2025, se está desplegando una integración especialmente sensible: Gemini puede conectarse a apps como WhatsApp aunque la opción “Actividad en Apps con Gemini” esté desactivada, lo que complica aún más limitar su alcance.

¿Se puede desactivar por completo Gemini en Android?

Este es el punto clave: no se puede apagar Gemini al 100 % en la mayoría de dispositivos Android actuales. Google está convirtiendo a Gemini en el asistente por defecto para todos los dispositivos Android, con un objetivo claro de que sea una pieza básica del sistema hacia finales de 2025.

Lo que sí puedes hacer es reducir al mínimo su protagonismo y su capacidad de recolectar datos. Esa estrategia pasa por varios frentes:

  • Cambiar el asistente predeterminado para que no sea Gemini.
  • Desactivar la actividad y el historial de las apps de Gemini.
  • Quitar accesos directos, sobre todo del botón de encendido o gestos del sistema.
  • Revisar permisos críticos (micrófono, ubicación, acceso a apps, etc.).
  • Como medida avanzada, desinstalar o deshabilitar la app mediante herramientas de desarrollador.

Ten en cuenta que Google seguirá manteniendo Gemini disponible en el sistema, aunque tú decidas no usarlo como asistente principal ni como chatbot. Es algo muy similar a lo que ocurre con otros servicios integrados de Google: puedes “aparcarlos” pero rara vez los puedes eliminar completamente sin root o sin tocar componentes del sistema.

Primer paso: volver del Asistente Gemini al Asistente de Google clásico

Para la mayoría de usuarios, el movimiento más sencillo para alejarse de Gemini es restaurar el Asistente de Google tradicional como asistente principal. Esta opción está todavía disponible en multitud de dispositivos, aunque no hay garantía de que siga existiendo en el futuro.

Una forma muy habitual de hacerlo es desde la propia app de Gemini:

  1. Abre la aplicación de Gemini en tu móvil Android.
  2. Pulsa en tu avatar o imagen de perfil, situada en la esquina superior derecha.
  3. Entra en “Ajustes” y busca la sección “Asistentes digitales de Google” o similar.
  4. Selecciona “Asistente de Google” en lugar de Gemini como asistente predeterminado.

Con esto, el sistema utilizará de nuevo el Assistant clásico cuando invoques al asistente (por voz, botón o gesto), siempre que tu dispositivo lo siga soportando. Este cambio es reversible, así que puedes probar cómo te sientes con cada asistente y volver a Gemini si lo prefieres más adelante.

Es importante que des este paso antes de intentar desinstalar o desactivar la app de Gemini, porque en algunos móviles da menos problemas si el asistente predeterminado ya no es Gemini.

Cambiar el asistente predeterminado desde los ajustes de Android

Otra vía es ir directamente a la configuración de apps predeterminadas del sistema para elegir qué asistente quieres usar. La ruta puede cambiar un poco según la capa de personalización, pero en muchos Android el camino es parecido a este:

  1. Entra en Ajustes del teléfono.
  2. Accede a “Apps” o “Aplicaciones”.
  3. Toca el icono de tres puntos (o “Opciones avanzadas”) y entra en “Apps predeterminadas”.
  4. Selecciona la opción “Asistente y entrada de voz” (o “Aplicación de asistente digital”).
  5. Ahí podrás elegir “Asistente de Google”, Alexa u otra app, o incluso “Ninguno”, en lugar de Gemini.

De esta forma te aseguras de que Gemini no se active automáticamente cuando mantienes pulsado el botón, cuando haces un gesto específico o cuando usas la entrada de voz del sistema, según como lo tengas configurado.

Quitar Gemini del botón de encendido y de los gestos

Uno de los problemas más molestos que están reportando los usuarios es que el botón de encendido deja de mostrar el menú de apagado porque al mantenerlo pulsado se lanza Gemini. En algunos móviles, tras una actualización o incluso de fábrica, se activa esta integración y resulta casi imposible apagar o reiniciar el dispositivo sin usar combinaciones raras de botones.

Google exige a los fabricantes, a través de la certificación de servicios móviles, que el asistente Gemini esté integrado en el botón de encendido para poder cumplir ciertos requisitos. Sin embargo, los fabricantes suelen dejar algún ajuste para que seas tú quien decida si quiere esa función o no, aunque a veces se esconde bastante en el menú.

Antes de tocar configuraciones profundas, hay un truco que te puede venir muy bien en muchos modelos recientes: mantener pulsado el botón de encendido y el de subir volumen a la vez para abrir el menú clásico de apagado y reinicio, incluso cuando el asistente está vinculado al botón de bloqueo.

Más allá de ese atajo, lo recomendable es desvincular Gemini del botón de apagado siguiendo la ruta que corresponda a tu marca de móvil:

En móviles Xiaomi (HyperOS y versiones recientes)

En los Xiaomi con software reciente, la opción suele estar dentro de los accesos directos por gestos:

  1. Abre la app de Ajustes.
  2. Entra en “Ajustes adicionales”.
  3. Pulsa en “Accesos directos por gestos”.
  4. Accede a “Iniciar Asistente de Google” (o asistente digital equivalente).
  5. Desactiva la casilla “Mantén pulsado el botón de encendido durante 0,5 segundos” o la opción similar que invoque el asistente.

Con esto, el botón de encendido volverá a comportarse como antes, mostrándote el menú de apagado en lugar de lanzar Gemini.

En Samsung Galaxy (One UI)

En dispositivos Samsung la ruta es bastante directa:

  1. Abre la app de Ajustes.
  2. Ve a “Funciones avanzadas”.
  3. Toca en “Botón función”.
  4. En “Pulsación larga”, selecciona “Menú apagado” en lugar de Asistente digital o Gemini.

A partir de ese momento, una pulsación prolongada sólo mostrará el menú de apagado y reinicio, evitando activaciones accidentales del asistente de Google o de la IA de Samsung.

En Google Pixel (Android “puro”)

En los Pixel con Android sin muchas capas extras, el ajuste se encuentra dentro de los gestos de sistema:

  1. Abre Ajustes.
  2. Entra en “Sistema”.
  3. Accede al menú “Gestos”.
  4. Busca y toca “Mantener pulsado el botón de encendido”.
  5. Desactiva la opción del Asistente de Google o del asistente que aparezca vinculada al botón.

Así, cuando dejes pulsado el botón de encendido, ya no se disparará el asistente y podrás apagar el móvil con normalidad.

En móviles OPPO y OnePlus

En algunas versiones de sus capas, la gestión del botón y de la IA pasa por los ajustes de accesibilidad:

  1. Entra en Ajustes.
  2. Ve a “Accesibilidad”.
  3. Localiza “Accesos directos” o “Herramientas inteligentes”, según la versión.
  4. Selecciona la sección “Botón de encendido”.
  5. Modifica la configuración para deshabilitar el asistente al mantener pulsado ese botón.

Tras estos pasos, el botón de encendido dejará de lanzar Gemini y podrás apagar o reiniciar el terminal sin que el asistente se interponga.

En teléfonos vivo

Los móviles vivo permiten ajustar los accesos rápidos de forma parecida:

  1. Abre la configuración del smartphone.
  2. Entra en el menú de “Accesos directos y accesibilidad” o equivalente.
  3. Busca la opción para configurar el botón de encendido.
  4. Cambia Gemini por “Desactivado” o “Apagar” como acción para la pulsación larga.

De este modo, el asistente deja de interferir en la actividad básica del teléfono, y el usuario recupera un uso coherente del botón físico para encender, apagar o reiniciar.

Desactivar la actividad y el historial en las apps de Gemini

Incluso aunque no uses Gemini como asistente predeterminado, conviene configurar bien la recogida de datos que hace la IA. Google ofrece una sección específica llamada “Actividad en las aplicaciones de Gemini” o “Actividad en Apps con Gemini”, desde la que puedes controlar qué se guarda y qué no.

Para gestionarlo como usuario individual, el procedimiento general es:

  1. Abre la app de Gemini en Android o entra en tu cuenta desde el navegador.
  2. Toca tu imagen de perfil.
  3. Selecciona la opción “Actividad en las aplicaciones de Gemini” o busca “Mi Actividad Gemini” en Google para ir a la página correspondiente.
  4. Pulsa en el interruptor para desactivar el historial o “Guardar actividad”.
  5. El sistema te preguntará si quieres simplemente desactivar o bien desactivar y eliminar la actividad existente. Si lo que quieres es limpiar todo, opta por borrar también el historial anterior.

Debes tener en cuenta que, aunque desactives la actividad, Google puede seguir almacenando datos durante hasta 72 horas para poder prestar el servicio. Y, a partir de ciertas fechas, Gemini podrá seguir enlazado a determinadas apps para funcionar, aunque la actividad esté desconectada.

También puedes ajustar otros parámetros de retención automática, como el borrado pasado un plazo de 3, 18 o 36 meses, o desactivar por completo la conservación de actividad en las aplicaciones de Gemini, todo ello desde el Centro de privacidad de las Apps con Gemini.

Revisar permisos de apps, micrófono y ubicación

Otro frente importante es el control de permisos de Android. Si no quieres que Gemini tenga acceso amplio a tu entorno, es esencial revisar a qué puede acceder la app de Google o la propia app de Gemini:

  1. Entra en Ajustes del teléfono.
  2. Ve a “Aplicaciones” o “Gestor de aplicaciones”.
  3. Busca y abre la ficha de la app Google y/o de la app Gemini (si te aparece como tal).
  4. Entra en “Permisos”.
  5. Revisa y, si lo consideras necesario, retira el acceso a ubicación, micrófono, cámara, contactos u otros permisos sensibles.

Con esto, aunque el asistente intente activarse, tendrá menos capacidad de acceder a tus datos personales. Es una medida que complementa al cambio de asistente predeterminado y a la desactivación de actividad.

Desinstalar o limitar Gemini con herramientas de desarrollador

Para quienes buscan una solución más radical, existe la posibilidad de desinstalar o deshabilitar componentes de Gemini mediante herramientas para desarrolladores (como ADB desde un ordenador). Este enfoque no es sencillo, requiere ciertos conocimientos técnicos y en algunos casos puede causar comportamientos inesperados en el sistema.

La idea básica consiste en conectar el móvil al PC, habilitar la depuración USB en las opciones de desarrollador y usar comandos ADB para inhabilitar o desinstalar la app para el usuario actual. Sin embargo, no todos los paquetes se pueden eliminar sin root, y además pueden reaparecer tras actualizaciones del sistema.

Si decides seguir este camino, hazlo con cautela: es relativamente fácil romper alguna funcionalidad del sistema y acabar teniendo que restaurar de fábrica el dispositivo. Para la mayoría de usuarios suele ser suficiente con cambiar el asistente, ajustar permisos y desactivar actividad, sin llegar a tocar el nivel de sistema.

Gemini en cuentas de empresa, educación y Google Workspace

En entornos corporativos y educativos la película cambia un poco, porque es el administrador de Workspace quien controla buena parte del comportamiento de Gemini. Google distingue entre Apps con Gemini como servicio adicional y la “App de Gemini” como servicio principal con protección de datos de nivel empresarial.

Cuando se usa como servicio principal bajo un acuerdo de Workspace o Workspace for Education, el contenido no se utiliza para entrenar modelos de IA generativa fuera del dominio y no se somete a revisión humana salvo permiso explícito, lo que refuerza la privacidad en organizaciones.

Si administras un dominio de Google Workspace y quieres desactivar o limitar Gemini para tus usuarios, tienes varias opciones desde la Consola del administrador:

  • Controlar el acceso a la App de Gemini: desde Menú > IA generativa > App de Gemini puedes definir quién tiene acceso a gemini.google.com, a la app móvil y a Gemini en Chrome. Ahí puedes:
  1. Ir a “Acceso del usuario” y decidir si todos los usuarios pueden usar la app de Gemini o sólo quienes tengan licencia específica.
  2. En “Estado del servicio”, elegir “Activado para todos” o “Desactivado para todos” y aplicar la configuración a toda la organización o solo a determinadas unidades organizativas o grupos.

Además, desde la consola puedes administrar el historial de conversaciones de Gemini para cuentas de trabajo o educación:

  1. Entra en Menú > IA generativa > App de Gemini.
  2. Haz clic en “Historial de conversaciones de Gemini”.
  3. Marca o desmarca “Habilitar el historial de conversaciones de Gemini” según quieras que se guarden o no.
  4. Cuando esté habilitado, define la retención automática: 3, 18 o 36 meses (por defecto son 18).

Cuando el historial está desactivado, los usuarios no pueden volver a ver conversaciones pasadas una vez cierran la sesión, aunque Google puede mantenerlas hasta 72 horas con fines técnicos. Además, Gemini no puede acceder a integraciones con otras apps de Workspace cuando ese historial global está apagado.

En cuanto a la app móvil, no hay un control de administrador específico solo para la app de Gemini en Android, pero se puede bloquear su instalación o su uso mediante las políticas de gestión de dispositivos móviles (MDM) que tenga la organización configuradas.

Gemini en Chrome y otros servicios de Google Cloud

Gemini también se está incorporando a Chrome y a productos de Google Cloud como BigQuery, Looker, Colab o Code Assist. Si quieres limitar su presencia en estos entornos, el enfoque es similar:

  • Para Chrome Enterprise, puedes usar GeminiSettings para inhabilitar Gemini en Chrome, manteniendo al mismo tiempo el acceso a la app web de Gemini y a las apps móviles, si lo deseas.
  • En Google Cloud, puedes desactivar la API cloudaicompanion.googleapis.com desde la consola de API y servicios, y usar el Administrador de Gemini para apagar servicios como Code Assist, Looker o Colab con Gemini.

Para organizaciones con requisitos regulatorios estrictos, Google detalla certificaciones, límites de uso y cumplimiento (como FedRAMP en determinadas condiciones) en la documentación de las Apps con Gemini, aunque algunos aspectos de ubicación de datos aún están en fase de ampliación.

¿Merece la pena desactivar Gemini o es mejor darle una oportunidad?

Desde el punto de vista práctico, hay dos caras de la moneda. Por un lado, Gemini representa buena parte del futuro del ecosistema Android: ofrece respuestas más ricas, interacciones naturales, posibilidad de resumir textos, generar contenidos, entender lo que hay en tu pantalla y, en general, automatizar tareas complejas.

Por otro, toda esta potencia descansa en una gran capacidad de recogida y tratamiento de datos. Incluso con la actividad apagada, parte de la información se guarda durante un tiempo, y la integración con apps como WhatsApp o herramientas de trabajo hace que algunos usuarios vean un riesgo claro para su privacidad y prefieran mantener un perfil bajo.

El Asistente de Google “de siempre” todavía tiene un punto muy a su favor: es rápido y fiable para lo básico. Para tareas como “pon una alarma a las 8” o “apaga la luz del salón”, suele ser más directo que Gemini, que introduce un procesamiento extra y puede tardar algo más. Si tu prioridad es simplicidad, quizás te interese mantenerlo como asistente principal mientras siga disponible.

En cualquier caso, lo que sí está claro es que Gemini no va a desaparecer del ecosistema Android. Puedes minimizarlo, cambiar de asistente, recortar permisos y desactivar el historial, pero seguirá ahí en segundo plano como una de las piezas clave que Google está impulsando a todos los niveles (Android, Workspace, Cloud, Chrome, educación, etc.).

Por eso, si te preocupa la privacidad, tiene sentido aplicar los pasos descritos para recuperar el control en tu móvil (cambiar asistente, quitar Gemini del botón de encendido, ajustar actividad y permisos) y, al mismo tiempo, combinarlo con herramientas más respetuosas con los datos como correo cifrado, calendarios privados o nubes seguras sin entrenamiento de IA ni revisión humana, de forma que seas tú quien decida hasta dónde dejas que la inteligencia artificial de Google se meta en tu día a día. Comparte la guía y ayuda a otros usuarios a conocer este truco.

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