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Actualidad en 3DJuegos - Hace 3 horas 43 mins
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Cómo conseguir un loro en Minecraft y dominar todo sobre esta mascota

Actualidad en Androidsis - Hace 9 horas 9 mins

Si llevas un tiempo jugando y te estás preguntando cómo conseguir un loro en Minecraft sin volverte loco, no eres la única persona. Para muchos jugadores veteranos, estos bichillos de colores se han convertido en una especie de némesis: saben montar granjas complejas, automatizar medio mundo… pero localizar un loro en condiciones reales de juego puede llevarles muchos días dentro del juego.

En esta guía completa vamos a juntar todo lo que se sabe sobre los loros en Minecraft: cómo aparecen, en qué biomas, si influye la hora del día, qué tipo de terreno prefieren, cómo domesticarlos, cómo hacer que se suban al hombro, qué usos tienen como “alarma” de mobs hostiles y un buen puñado de curiosidades avanzadas. Todo explicado en español de España y con un tono cercano, pensado tanto para quien llega de nuevas como para quien ya ha leído de todo y aún siente que hay algo que se le escapa.

Biomas y condiciones donde aparecen los loros

Lo primero que hay que tener claro es que los loros son mobs pasivos muy poco comunes, así que no esperes verlos cada dos por tres como las vacas o las ovejas. El propio diseño del juego hace que sean raros, por eso a veces puedes pasarte muchos días de juego sin cruzarte con uno.

Los loros se generan de forma natural exclusivamente en biomas de jungla. Esto incluye la jungla normal, la jungla de bambú y, en la Bedrock Edition, también las llamadas junglas dispersas o esparcidas (variantes más abiertas del bioma, con menos densidad de árboles). Si estás buscando loros en cualquier otro tipo de bioma, por muy bonito que sea, estás perdiendo el tiempo.

Cuando el juego decide generarlos, lo hace en grupos pequeños, normalmente de 1 o 2 loros. Esto encaja perfectamente con la sensación de estar encontrándolos “de uno en uno”, porque es justo lo que marcan sus reglas internas de aparición. No hay manadas enormes de loros, como sí puede pasar con otros animales.

En cuanto a la superficie donde salen, el juego permite que aparezcan sobre troncos, hojas o bloques de hierba. Es decir, pueden generarse en el suelo de la jungla, en las ramas de los árboles o sobre el follaje. Si solo los has visto caminando por el suelo, es posible que algunos hayan bajado volando desde las copas, o que simplemente no hayas levantado demasiado la vista durante tus búsquedas.

No hay evidencia de que los loros necesiten estar pegados al agua, ni que favorezcan zonas totalmente despejadas o con cierta forma del terreno. Lo importante es que sea un bioma de jungla válido y que se cumplan las condiciones generales de aparición de mobs pasivos de la zona. La “rima o razón” principal es el bioma, no detalles finos como que haya un río cerca o un claro concreto.

Frecuencia de aparición y mitos sobre el spawn

Una de las quejas más habituales de los jugadores es que la frecuencia de aparición de loros parece ridículamente baja. Hay quien asegura que puede pasarse hasta “14 días de juego” entre avistamientos, aunque esa cifra varía muchísimo entre mundos y entre jugadores. Lo importante es entender por qué da la sensación de que salen tan poco.

Por un lado, los loros comparten categoría de mob pasivo con otros animales de la jungla. Eso significa que, si la zona está “llena” de otros mobs pasivos (vacas, ovejas, pollos, etc.) o si no se están descargando chunks con suficiente frecuencia, la generación de loros se ve muy limitada. Al haber un cupo máximo para este tipo de criaturas, todo lo que no sea loro le está quitando hueco.

Algunas personas prueban a “limpiar” la jungla de otros mobs pasivos para forzar que toda la capacidad disponible de spawn vaya a loros. Esta estrategia tiene lógica desde el punto de vista técnico: si eliminas a las otras criaturas, cuando el juego intente llenar de nuevo la zona con mobs pasivos tendrá más oportunidades de colocar loros. Ahora bien, en la práctica no siempre se nota un cambio enorme, porque entran en juego otros factores como el tamaño del bioma, los chunks cargados o el tiempo que pasas realmente en la zona.

También hay que tener en cuenta que, como mobs voladores con IA bastante activa, los loros pueden desplazarse bastante desde su lugar original de aparición. A veces sí se han generado, pero están posados en la copa de un árbol a cierta distancia, o se han alejado un poco del sendero por el que vas. Eso contribuye a la sensación de que prácticamente “no existen” o de que se esconden a propósito.

No existe, dentro de las reglas actuales del juego, un sistema secreto para que los loros aparezcan con más frecuencia si llevas semillas en la mano, si caminas en cierto patrón o si exploras solo de día. La rareza está en los propios parámetros de spawn, no en un truco oculto. Dicho de forma sencilla: son raros porque el juego quiere que sean una criatura especial, no algo común.

¿Salen los loros de día o también de noche?

Una duda muy extendida es si los loros pueden aparecer durante la noche o si su generación está restringida al día. Mucha gente cuenta experiencias en las que solo los han visto con luz de día y eso genera sospechas de que quizá el juego limite su aparición a ese periodo.

En Minecraft, los mobs pasivos como las vacas, ovejas, cerdos o los propios loros no comparten las mismas reglas de generación que los mobs hostiles (zombis, esqueletos, etc.). Los hostiles sí están muy atados al nivel de luz y a la noche, mientras que los pasivos se gestionan de otra manera. El juego decide en momentos puntuales generar nuevos animales en la superficie, y lo hace sin ceñirse al ciclo día/noche de la forma tan estricta que tienen los enemigos.

Dicho esto, a nivel práctico, la mayoría de jugadores afirman haber encontrado casi todos sus loros en pleno día. De noche, la jungla se llena de mobs hostiles, hay menos visibilidad y resulta mucho más complicado rastrear criaturas pequeñas y de colores que se mimetizan entre las hojas. Incluso aunque técnicamente puedan estar por ahí, es fácil que simplemente no los veas.

Por pura comodidad y seguridad, la estrategia más sensata es centrar la búsqueda de loros durante el día. Aprovecha las horas de luz para recorrer la jungla, mirar a diferentes alturas y escuchar sonidos; deja la noche para refugiarte o para otras tareas. No porque el juego no pueda generar loros a oscuras, sino porque la experiencia de buscarlos de noche es mucho más frustrante y peligrosa.

¿En el suelo, en los árboles o en zonas despejadas?

Otro tema que genera confusión es el lugar concreto donde suelen verse con más frecuencia: suelo de la jungla, troncos o copas de los árboles. Oficialmente, el juego permite que aparezcan en cualquiera de esas superficies válidas, siempre que el bloque de abajo sea adecuado (tronco, hojas o hierba) y el espacio superior esté libre.

En la práctica, muchos jugadores comentan que la mayoría de sus avistamientos han sido a ras de suelo. Esto puede deberse a que es más fácil verlos caminando delante de ti que fijarte en un pequeño punto de color sobre una rama a cinco bloques de altura. Además, los loros que se generan en las copas a menudo terminan bajando o cayendo a otras zonas, ya sea volando o simplemente moviéndose con su IA.

Respecto a si prefieren zonas muy densas de árboles o claros más abiertos, no existe una regla explícita que favorezca un tipo de área frente a otra dentro del bioma de jungla. Sí es cierto que, en espacios menos saturados de hojas, es más sencillo localizar y seguir a los loros con la vista, pero eso tiene que ver más con tu percepción como jugador que con el algoritmo de aparición.

Una buena costumbre mientras exploras es ir alternando la mirada entre el suelo, la altura media y las copas. Oír los sonidos que emiten también ayuda: cuando vuelan o se mueven, generan pequeños ruiditos característicos, y si están imitando a mobs hostiles, esos sonidos pueden delatarlos incluso antes de verlos.

En cuanto a la cercanía al agua, no hay ningún requisito especial. Un loro que cae al agua es capaz de nadar moviendo las alas, así que no se ahoga de inmediato ni nada por el estilo, pero el juego no prioriza que aparezcan pegados a ríos o lagos. Lo fundamental es que el chunk pertenezca a un bioma de jungla válido.

¿Conviene quedarse quieto o moverse constantemente?

Entre la comunidad circula la duda de si es mejor quedarse en un mismo punto de la jungla con semillas en la mano esperando a que los loros aparezcan o si, por el contrario, conviene recorrer el bioma sin parar. Es fácil pensar que llevar semillas en ambas manos pueda “atraer” a las aves, pero el juego no funciona así en lo relativo al spawn.

Las semillas sirven para interactuar con loros que ya existen, no para aumentar sus probabilidades de generarse. Puedes tener el inventario lleno de semillas, empaparte la jungla en trigo y eso no va a hacer que el juego decida colocar un loro nuevo a tu lado por arte de magia.

Desde un punto de vista práctico, lo más efectivo es mantenerse en movimiento dentro de la jungla, recorriendo diferentes chunks. Al desplazarte, fuerzas a que el juego vaya cargando y descargando zonas, lo que da más oportunidades a que los algoritmos de aparición de mobs pasivos se activen en sitios nuevos. Si te quedas quieto mucho tiempo, solo trabajas con el conjunto limitado de bloques que tienes alrededor.

Una estrategia sensata es seguir una especie de patrón de exploración en cuadrícula o en espiral, intentando cubrir la mayor parte del bioma sin dejar huecos grandes. Puedes ir colocando marcas (antorchas, pilares, señales) para no repetir trayectos en exceso. De ese modo, maximizarás la porción de jungla inspeccionada y, con ello, las posibilidades de cruzarte con uno o varios loros.

Repetimos: llevar semillas a la vista no modifica las reglas de spawn. Lo que sí es buena idea es tenerlas equipadas en cuanto veas un loro, para que no salga volando mientras rebuscas en el inventario. Pero eso ya entra en la parte de domesticación, no en el proceso de búsqueda propiamente dicho.

Estrategias avanzadas para aumentar encuentros

Si estás realmente obsesionado con conseguir loros y quieres rascar a fondo todas las ventajas posibles, hay un par de enfoques algo más “técnicos” que pueden hacer que los encuentros sean algo más frecuentes, aunque nunca van a convertir la jungla en un zoo lleno de loros.

En primer lugar, como ya comentábamos antes, puedes eliminar de forma sistemática otros mobs pasivos de la jungla. Cuantas menos vacas, ovejas, cerdos y pollos haya ocupando el límite de mobs pasivos, más margen tendrá el juego para generar loros cuando toque. Esto implica patrullar la zona con cierta regularidad y no dejar que se acumule demasiada fauna “competidora”.

En segundo lugar, es recomendable moverte a través de diferentes chunks dentro del bioma de jungla, avanzando lo suficiente como para que algunas partes se descarguen y, al volver más tarde, se vuelvan a cargar. Esto puede dar lugar a nuevos procesos de aparición. No hace falta que recorras miles de bloques, pero sí que evites quedarte siempre en un radio minúsculo.

También puedes apoyarte en herramientas del propio juego, como torres o miradores elevados, desde donde tener una vista amplia de la jungla. Subir a la copa de los árboles con escaleras, lianas o bloques puede ayudarte a detectar loros posados en zonas altas que a ras de suelo te pasarían desapercibidos.

Por último, aunque los loros no tengan un patrón secreto tipo “salen más en X coordenadas”, siempre es útil escuchar con atención el sonido del entorno. Entre sus sonidos propios y las imitaciones de mobs hostiles, a veces un simple audio extraño en medio de la selva es la pista que te lleva directo a encontrar el loro que llevabas tanto tiempo buscando.

Colores, aspecto y comportamiento general de los loros

Una de las cosas que hace tan especiales a estas aves es que existen en cinco variantes de color muy llamativas. Puedes encontrarlos en rojo, verde, azul, cian o gris. Todos comparten el mismo modelo de cuerpo y ojos negros, pero el plumaje cambia completamente, dando mucha vida visual a la jungla.

Cada uno de estos colores está inspirado en loros reales del mundo físico. El loro rojo recuerda al guacamayo escarlata (con el típico “toque Minecraft”), el azul se basa en el guacamayo jacinto, el cian emula al guacamayo azul y amarillo, el verde está inspirado en la amazona de pico negro y el gris se asemeja a la cacatúa ninfa. Es decir, no son colores aleatorios; hay un pequeño homenaje ornitológico detrás.

A nivel de comportamiento, los loros son mobs completamente pacíficos. No atacan bajo ninguna circunstancia, ni siquiera si los golpeas accidentalmente. Tienen muy poca vida, equivalente a unos 3 corazones de salud, así que conviene ser extremadamente cuidadoso a la hora de interactuar con ellos para no eliminarlos sin querer de un espadazo o de un flechazo mal colocado.

Los loros pueden volar y, si reciben daño, lo habitual es que salgan volando para alejarse del peligro. Después de estar un rato en el aire se “cansan” y vuelven a posarse en el suelo o en alguna superficie cercana. También tienden a acercarse y agruparse alrededor de entidades cercanas, ya sean jugadores, mobs neutrales o incluso mobs hostiles, lo que a veces hace que acaben en zonas un tanto peligrosas.

Si caen al agua, no se quedan quietos como un bloque más: mueven las alas y nadan para intentar mantenerse a flote y salir de la situación. No son nadadores expertos, pero al menos no desaparecen al primer chapuzón. Eso sí, conviene no dejar a tu loro domado atrapado en charcas complicadas o en corrientes fuertes.

Cómo domesticar un loro paso a paso

Una vez has conseguido encontrar un loro en la jungla, el siguiente objetivo es domesticarlo para que se convierta en tu fiel compañero. El proceso, por suerte, es mucho más sencillo que la odisea previa de búsqueda, aunque también tiene su pequeña dosis de azar.

Para domesticar un loro solo necesitas semillas normales de cultivo o semillas de otros tipos de plantas. Cualquier semilla estándar del juego sirve; no hace falta un ítem especial. Acércate con cuidado al loro y haz clic derecho (o la acción equivalente en tu plataforma) mientras sujetas las semillas en la mano.

Cada intento tiene una probabilidad de éxito al estilo de otros mobs domesticables. Es posible que lo consigas a la primera o que necesites varios puñados de semillas. El loro mostrará partículas de corazones cuando el proceso haya tenido éxito, señal de que ya te considera su dueño.

Una vez domesticado, el loro se comporta de forma similar a lobos o gatos: puedes hacer que te siga, que se siente en el suelo o que se pose en tus hombros. Si le indicas que se siente, se quedará quieto en el lugar que elijas, ideal para dejarlo “de guardia” en tu base. Si está libre, tenderá a seguirte y a teletransportarse cerca de ti cuando te alejas demasiado, con las típicas limitaciones de la IA y los obstáculos.

También puedes engancharlo a una rienda y atarlo a una valla, igual que harías con otros animales. Esto resulta útil si no quieres que se mueva demasiado o si estás construyendo algo y prefieres que no se meta en medio. Aunque el loro está pensado para ser un compañero bastante móvil, el juego permite este control adicional.

Loros en el hombro del jugador

Una de las imágenes más icónicas de Minecraft es la del jugador con uno o dos loros posados en los hombros. Es un detalle puramente estético, pero muy querido por la comunidad. De hecho, puedes llevar hasta dos loros a la vez, uno en cada hombro, sin ningún problema.

Para que un loro se suba a tu hombro, basta con que te acerques a él cuando ya esté domesticado y no esté sentado. Si caminas a su lado, en un momento dado saltará y se posará encima de tu personaje de forma automática. También puede hacerlo al teletransportarse cerca de ti si cumples las condiciones adecuadas y hay espacio.

Mientras el loro está sobre tus hombros, no recibe daño de ningún tipo. Esto es importante, porque lo protege de golpes accidentales, caídas y otros riesgos del entorno. Para hacer que baje, puedes dar un salto o pulsar la tecla de agacharse (⇧ Shift en teclado por defecto), lo que hará que se desprenda de tu hombro y vuelva al suelo.

Si abres el menú de inventario para ver a tu personaje, verás que los loros aparecen dibujados sobre tus hombros, y curiosamente siempre mirando hacia el sur. Es un pequeño detalle de orientación interna del modelo que se ha convertido casi en una curiosidad técnica para quien se fija en estas cosas.

Recuerda que si dejas al loro en estado “sentado”, no podrá volver a subirse a tu hombro por sí mismo hasta que vuelvas a ordenarle que se levante. Gestionar este sistema de sentarse/levantarse es clave para evitar que tu loro acabe teletransportándose a sitios raros o metiéndose en líos cuando no quieres.

El loro como detector de mobs hostiles

Más allá de lo estético, uno de los usos más interesantes del loro es que funciona como una especie de radar de enemigos cercano. Minecraft aprovecha esa idea de que los loros imitan sonidos en la vida real para convertirlos en una herramienta de alerta temprana dentro del juego.

Un loro domado (y también los salvajes que estén cerca) es capaz de imitar el sonido del mob hostil más próximo en un radio de unos 20 bloques. Eso quiere decir que, si hay un zombi, un esqueleto, un creeper u otro enemigo rondando cerca, el loro empezará a hacer ruidos que recuerdan a ese mob, avisándote de su presencia antes de que lo veas directamente.

En la práctica, esto convierte al loro en un “detector de entidades” muy útil cuando exploras cuevas, selvas densas o zonas poco iluminadas. Si escuchas un sonido de esqueleto en un lugar donde no deberías tener ninguno a la vista, quizá sea tu loro avisándote de que hay uno escondido tras una esquina. Con un poco de costumbre, puedes aprender a distinguir cuándo el ruido viene del mob real y cuándo es una imitación del loro.

Este comportamiento, además, añade mucha ambientación al juego. Ir caminando por la jungla mientras tu loro suena de vez en cuando como diferentes criaturas hostiles hace que el mundo se sienta más vivo y algo más impredecible. Eso sí, también puede confundirte durante los primeros días, hasta que te acostumbras a que tu propio compañero te trolee a base de ruiditos.

Curiosidades, baile y datos importantes sobre los loros

Los loros esconden unas cuantas curiosidades que conviene conocer, tanto por pura diversión como para evitar accidentes graves. Una de las más llamativas es que, a diferencia de la mayoría de mobs pasivos, los loros no pueden reproducirse. No existe mecánica alguna en el juego para criar loros: no hay combinación de alimentos ni estados especiales que desencadene la cría. Lo que hay es lo que el mundo genera; si quieres más loros, tendrás que encontrar más en la jungla.

Al morir, un loro suelta de 1 a 2 (o según el botín, hasta 5) plumas, además de entre 1 y 3 orbes de experiencia si ha sido derrotado por un jugador o por un lobo domesticado. No obstante, dada su rareza y su valor como mascota, no tiene mucho sentido ir a por ellos solo por el botín: hay criaturas mucho más comunes que sueltan plumas y experiencia sin remordimientos.

Uno de los detalles más famosos, y peligrosos, es que si intentas darle una galleta a un loro, este morirá inmediatamente. Esto se incluyó expresamente como una referencia a que el chocolate es tóxico para los loros en la vida real, y sirve también como pequeño mensaje educativo. Así que ni se te ocurra usar galletas como comida para tu mascota: si aprecias a tu loro, mantén el chocolate bien lejos.

En el lado más divertido, los loros tienen la habilidad de ponerse a bailar cuando hay un tocadiscos reproduciendo un disco de música cerca. Si colocas un tocadiscos, insertas un disco y tienes loros en un radio de unos 3 bloques, empezarán a menearse al ritmo, con una animación bastante graciosa. Mientras el disco siga dentro del tocadiscos, ellos continuarán bailando, incluso aunque la canción haya terminado en ciertas versiones como Bedrock.

Este “baile del loro” está inspirado en el meme clásico de internet conocido como Party Parrot, un pequeño loro pixelado que se mueve para celebrar. Es uno de esos guiños que Mojang suele meter en el juego como homenaje a la cultura de internet y que muchos jugadores reconocen al instante.

Conviene saber también que los loros no empiezan a bailar si el disco se inserta antes de que ellos se hayan generado. Es decir, si el tocadiscos ya estaba sonando cuando entraron en la zona, es posible que no reaccionen hasta que se reinicie la reproducción en su presencia. Esto es un detalle menor, pero explica por qué a veces no bailan aunque aparentemente se cumplan las condiciones.

Por último, un apunte técnico: un loro que ha sido domesticado y que muere hará que aparezca un mensaje en pantalla informando de su fallecimiento, al estilo de otros compañeros como lobos o gatos. Es una forma más de subrayar que son mascotas con cierto valor emocional, y no simples entidades desechables.

Teniendo todo esto en cuenta, desde las condiciones de aparición en jungla hasta sus usos como detector de enemigos, pasando por la domesticación, los colores, el baile y la advertencia sobre las galletas, se entiende mucho mejor por qué tantas personas sienten que los loros son especiales: son raros de encontrar, delicados de mantener con vida y tremendamente carismáticos cuando al fin los tienes al hombro acompañándote por el mundo. Si estás dispuesto a invertir algo de tiempo explorando junglas y a cuidar bien de ellos, acaban convirtiéndose en uno de los compañeros más memorables de Minecraft.

Cómo crear el ecosistema perfecto uniendo Android y Chromebook

Actualidad en Androidsis - Hace 9 horas 15 mins

Si usas a diario un móvil Android y un Chromebook, seguro que más de una vez has pensado que estaría bien que se comportaran como un único ecosistema fluido y sin fricciones. Saltar del teléfono al portátil para hacer exactamente lo mismo, con apps que a veces no se comportan igual, puede ser bastante frustrante cuando lo que quieres es simplemente trabajar, estudiar o ver una serie sin complicarte la vida.

La buena noticia es que Google lleva tiempo dando pasos muy serios para que Android y ChromeOS dejen de ser mundos separados y se conviertan en una sola plataforma coherente, potente y fácil de usar. Además, hoy en día ya puedes sacar mucho partido a la combinación de ambos dispositivos, ejecutando apps de Android en tu Chromebook, conectando el teléfono al portátil o preparando tu equipo para el futuro sistema unificado.

Por qué Google quiere unificar Android y ChromeOS en una sola plataforma

Google ha confirmado públicamente que su objetivo es combinar Android y ChromeOS en una sola experiencia común. Sameer Samat, presidente del ecosistema Android, lo explicó en una entrevista con TechRadar, donde dejó claro que la compañía quiere entender mejor cómo usa la gente sus portátiles hoy en día y qué hacen con ellos cuando los combinan con su smartphone y otros dispositivos como relojes inteligentes.

Durante años, Google ha estado experimentando con distintas fórmulas para cerrar la brecha entre el móvil, la tablet y el portátil. Proyectos como Fuchsia, la compatibilidad de apps Android en Chromebooks o versiones específicas como Android 12L, pensadas para pantallas grandes, iban todos en la misma dirección: dejar atrás la fragmentación y ofrecer una experiencia continua, tanto si usas una pantalla de 6 pulgadas como si trabajas en un equipo de 16 pulgadas.

El enfoque actual pasa por que ChromeOS adopte cada vez más partes de la pila técnica de Android. Eso incluye el kernel de Android Linux y los marcos de trabajo de Android, que han empezado a usarse como base del sistema para portátiles. De esta forma, la distancia técnica entre ambos sistemas se reduce, y es mucho más fácil que todo funcione igual en móviles, tablets y Chromebooks.

Para Google, unificar sus sistemas no es solo una cuestión de orden interno. También es una estrategia clara para competir de tú a tú con el ecosistema de Apple, donde la integración entre iPadOS y macOS lleva años siendo una referencia. La compañía quiere que, cuando uses un dispositivo de pantalla grande con Android en el centro, no tengas que preguntarte si estás en un “móvil vitaminado” o en un ordenador limitado.

Por supuesto, esta transición despierta algunas dudas. Hay usuarios que valoran especialmente la simplicidad y ligereza clásicas de ChromeOS, muy apreciadas en el entorno educativo y en equipos modestos. También genera preguntas sobre si el nuevo sistema mantendrá el ritmo de actualizaciones rápidas que tenían los Chromebooks y qué ocurrirá con los modelos actuales a medio plazo. Google, de momento, no ha publicado un calendario detallado ni una lista definitiva de dispositivos compatibles.

Funciones clave del nuevo ecosistema: del modo escritorio a las apps Linux

Uno de los pilares de este ecosistema unificado es que Android se comporte cada vez más como un sistema operativo completo para ordenadores, sin renunciar a su perfil móvil. En las últimas versiones, Google ha introducido un modo escritorio que se activa al conectar una pantalla externa, con ventanas flotantes, multiventana mejorado y una interfaz más pensada para ratón y teclado, algo que recuerda al enfoque DeX de Samsung.

ChromeOS, por su parte, ya llevaba ventaja en el terreno de la productividad de escritorio al permitir ejecutar aplicaciones Linux mediante terminal. Esa capacidad, muy apreciada por desarrolladores y usuarios avanzados, se integra dentro de la visión común de sistema, de modo que en un mismo dispositivo puedas mezclar sin problemas apps Android, aplicaciones web en Chrome y software Linux cuando lo necesites.

Esta fusión de capacidades se traduce en una plataforma más coherente para dispositivos de pantalla grande: tablets, convertibles y Chromebooks. Google quiere que puedas conectar tu equipo a un monitor externo sin perder multitarea, con las notificaciones funcionando sin cortes y con una gestión de ventanas tan natural como en un portátil tradicional.

Además, el ecosistema que se está construyendo está pensado para que las experiencias tipo DeX o escritorio extendido no sean un añadido raro, sino algo nativamente integrado en el sistema. Así es más sencillo para los desarrolladores optimizar sus aplicaciones y para los usuarios entender qué pueden esperar cuando conectan su dispositivo a una pantalla externa o cambian de modo tablet a modo portátil.

Para el usuario común, la promesa es clara: se acabó el lío de “esta app solo funciona en el móvil” o “esta otra solo está optimizada para Chromebook”. La idea es que todo el catálogo de apps Android y las capacidades de ChromeOS convivan en la misma plataforma, con un comportamiento predecible en diferentes formatos de pantalla.

Queda por ver cómo gestionará Google la transición para no dejar tirados a equipos antiguos y cómo equilibrará la potencia de las nuevas funciones con la eficiencia y sencillez que han sido la seña de identidad de muchos Chromebooks, especialmente en colegios y entornos donde se priorizan dispositivos muy económicos.

Ejecutar y probar apps de Android en una Chromebook

Más allá de la visión de futuro, hoy ya hay mucho que puedes hacer para crear tu ecosistema perfecto entre Android y Chromebook. Una de las claves es ejecutar aplicaciones de Android directamente en ChromeOS, algo que abre un mundo de posibilidades tanto para usuarios finales como para desarrolladores que quieran asegurarse de que sus apps funcionan bien en estos equipos.

ChromeOS ofrece a los desarrolladores varias herramientas para implementar, probar y depurar sus aplicaciones Android en diferentes tipos de Chromebooks. Esto permite ajustar la interfaz y el comportamiento de las apps a pantallas grandes, a distintos modos de uso (tablet, portátil, convertible) y a la interacción con ratón, teclado, pantalla táctil o stylus.

Google recomienda expresamente que pruebes tus apps en una variedad de factores de forma y arquitecturas. En concreto, señala como mínimo estos escenarios: un Chromebook con procesador ARM, otro con arquitectura x86, un dispositivo con pantalla táctil y otro sin ella, un convertible que pueda pasar de modo portátil a modo tablet, y un equipo con soporte para lápiz óptico.

Esta variedad se debe a que cada configuración puede sacar a la luz comportamientos distintos de la misma aplicación. Lo que funciona perfecto en un móvil puede mostrar problemas de interfaz en una pantalla grande, o responder de forma diferente cuando el usuario utiliza un stylus para escribir o dibujar.

Los desarrolladores pueden aprovechar tanto Android Studio como la terminal de Linux integrada en ChromeOS para instalar, ejecutar y depurar sus APK. La combinación de estas herramientas con la posibilidad de correr apps Linux hace de muchos Chromebooks un entorno muy interesante para programar y probar software sin necesidad de un PC tradicional.

Requisitos previos para conectar Android y Chromebook

Antes de meterte de lleno a crear tu ecosistema Android-Chromebook, conviene tener claros los requisitos mínimos de software para que todo funcione con normalidad. Para las funciones modernas de integración y depuración, necesitas como base ChromeOS 71 o superior en la Chromebook y Android 6.0 o posterior en tu teléfono.

Estos requisitos garantizan que ambos sistemas disponen de las APIs necesarias para conectarse de forma segura, intercambiar información (como cuentas y ajustes) y activar las funciones más recientes, incluyendo la depuración ADB sin entrar en el modo desarrollador clásico de ChromeOS.

En el caso de la depuración avanzada de apps Android en una Chromebook, hay otro detalle clave: la función ADB integrada solo está disponible en modelos lanzados a partir de 2020. Antes, utilizar ADB en una Chromebook obligaba a activar el modo desarrollador del sistema, con todo lo que eso implica a nivel de seguridad y estabilidad. Desde Chrome 81, sin embargo, Google permite usar ADB manteniendo el dispositivo fuera de ese modo de riesgo. Si quieres profundizar en ADB inalámbrico, consulta esta guía completa de ADB inalámbrico.

Si tu Chromebook es relativamente reciente y está actualizada, podrás habilitar ADB desde las opciones estándar de configuración, apoyándote en el entorno Linux que integra ChromeOS. Esto abre la puerta a instalar aplicaciones directamente desde la terminal o desde Android Studio, como si estuvieras trabajando con un dispositivo Android físico conectado por USB.

En paralelo, para sacar partido a las funciones de conexión entre el teléfono y el portátil, necesitas que tu móvil Android sea reconocido como dispositivo asociado a tu cuenta de Google, y que ambos equipos estén conectados a Internet al menos durante el proceso de emparejamiento. Si la conexión es muy inestable, la verificación puede tardar o fallar, y algunas funciones no aparecerán hasta que todo se valide correctamente.

Cómo habilitar la depuración por ADB en tu Chromebook

La depuración por ADB es el puente que permite a los desarrolladores instalar y probar apps Android directamente sobre el entorno de Android en ChromeOS. Activarla es relativamente sencillo, pero exige seguir unos pasos concretos y, como hemos visto, disponer de una Chromebook moderna.

El primer paso es asegurarte de que tienes activado el entorno Linux en tu Chromebook. Para ello, entra en Configuración y habilita la opción de Linux si aún no lo has hecho. Una vez instalada esta función, podrás acceder a la configuración específica de Linux dentro del menú general de ajustes.

Dentro de ese apartado encontrarás la sección dedicada a desarrollar apps para Android. Ahí aparecerá el interruptor para habilitar la depuración por ADB. Cuando lo actives, el sistema te avisará de que es necesario reiniciar la Chromebook para aplicar el cambio, así que guarda lo que tengas abierto antes de continuar.

Tras el reinicio, verás un mensaje indicando que en tu dispositivo pueden ejecutarse aplicaciones que no proceden directamente de la tienda oficial. Es una advertencia de seguridad lógica, ya que con ADB podrás instalar APK desde fuentes externas durante el desarrollo y las pruebas.

Si, después de habilitar Linux, el botón de activación de ADB aparece deshabilitado o no se puede activar, puede que tengas un problema de configuración interna. En esos casos, Google sugiere considerar un restablecimiento de fábrica del dispositivo como medida extrema para recuperar el estado normal de las opciones de desarrollo.

Una vez que todo está activo, ADB queda disponible en tu Chromebook para que puedas instalar aplicaciones, ejecutar comandos de depuración e incluso interactuar con el contenedor de Android de forma avanzada. Desde ese momento, tu portátil se comporta frente a las herramientas de desarrollo prácticamente igual que un dispositivo Android más en tu lista.

Implementar apps en Chromebook desde ChromeOS y otros dispositivos

Con la depuración por ADB operativa, tienes varias formas de cargar aplicaciones Android en tu Chromebook. La más cómoda para muchos desarrolladores es usar Android Studio directamente en el propio dispositivo ChromeOS, aprovechando el entorno Linux para instalar el IDE y todas las dependencias necesarias.

Una vez configurado Android Studio, tu Chromebook aparecerá como dispositivo de destino en el menú de ejecución. Al lanzar la app desde el IDE hacia el contenedor de Android del equipo, verás el clásico cuadro de diálogo de autorización de ADB, donde debes aceptar la depuración desde ese ordenador. Al otorgar el permiso, la aplicación se iniciará en una nueva ventana dentro de ChromeOS, lista para ser probada.

Si ya cuentas con un archivo APK preparado y no necesitas compilar desde el IDE, puedes tirar de la terminal de Linux. En ese caso, lo primero es instalar la herramienta ADB con un comando como sudo apt install adb. Cuando ADB esté disponible, te conectarás al contenedor de Android de la Chromebook con el comando adecuado (por ejemplo, adb connect arc en configuraciones que usen ese alias).

Al establecer la conexión, en la pantalla de la Chromebook aparecerá un diálogo pidiéndote que autorices la depuración USB o de red para esa sesión. Una vez aceptada, desde la propia terminal podrás instalar el APK con un comando como adb install seguido de la ruta al archivo. En pocos segundos, la app quedará disponible en el entorno de Android del equipo.

En el caso de que no puedas o no quieras usar el propio Chromebook como máquina de desarrollo, existe la opción de implementar apps desde otro dispositivo. Puedes conectar tu portátil principal o un PC a la Chromebook mediante USB o a través de la red local, de forma que ADB reconozca la Chromebook como un dispositivo remoto al que enviar builds para pruebas.

Esta flexibilidad hace que puedas adaptar tu flujo de trabajo al entorno que más te convenga, ya sea desarrollando directamente en ChromeOS o utilizando un equipo más potente para compilar y simplemente usando la Chromebook como plataforma de ejecución y test.

Conectarse a ADB mediante red y resolver problemas típicos

Conectar a ADB por red resulta muy cómodo cuando quieres evitar cables y moverte libremente con la Chromebook mientras pruebas tus apps. Para ello, el paso fundamental es tener activada la depuración por ADB desde la configuración de ChromeOS, tal y como se ha descrito antes.

A continuación, necesitas conocer la dirección IP de tu Chromebook dentro de la red local. Puedes encontrarla haciendo clic en el reloj que aparece en la esquina inferior derecha, entrando en el icono de ajustes y editando el tipo de red al que estás conectado, como Wi-Fi o datos móviles. Al seleccionar el nombre de la red, podrás ver los detalles, incluida la IP.

Otra forma rápida de ver estos datos consiste en pulsar nuevamente sobre el reloj, después en el icono de Wi-Fi y finalmente en el botón de información de la red. Cualquiera de estos caminos te llevará al número que necesitas para decirle a ADB a dónde debe conectarse.

Con esa IP anotada, en tu máquina de desarrollo (sea otro portátil, un PC o incluso otro dispositivo compatible) ejecutas el comando adb connect <ip_address> sustituyendo el marcador por la dirección real. Si todo está bien configurado, en la Chromebook saltará una ventana pidiéndote permiso para permitir la depuración desde ese equipo.

Al aceptar, tu sesión de ADB quedará establecida y podrás instalar aplicaciones, ejecutar logs o lanzar comandos como si la Chromebook estuviera conectada por cable. Eso sí, algunas redes corporativas o muy restringidas pueden bloquear este tipo de conexiones, así que, si tienes problemas, quizá tengas que utilizar tu propio router, un hotspot personal o incluso probar con una conexión por Ethernet mediante adaptador.

En ocasiones, ADB puede mostrar que el dispositivo está “offline” aunque aparentemente todo esté bien conectado. En estos casos, una receta habitual es desactivar la depuración ADB desde las opciones para desarrolladores de la Chromebook, ejecutar en la máquina de desarrollo adb kill-server, volver a activar la depuración y repetir el comando de conexión. Después, al recibir de nuevo el cuadro de permiso, aceptas y, normalmente, el estado pasa a ser “online” sin más complicaciones.

Conectar tu teléfono Android al Chromebook para un ecosistema más fluido

La otra pata de este ecosistema perfecto consiste en vincular tu móvil Android al Chromebook para que trabajen juntos de forma más inteligente. ChromeOS ofrece un asistente durante la primera configuración del portátil para emparejar el teléfono de forma casi automática.

Al iniciar tu Chromebook por primera vez, uno de los pasos del asistente te invita a elegir la opción de configuración rápida con un teléfono Android. Al seleccionarla, el sistema envía una solicitud al dispositivo móvil asociado a tu cuenta de Google, de forma que puedas seguir el proceso desde la pantalla del teléfono.

En tu Android, tendrás que escanear el código QR que aparece en la pantalla del Chromebook y confirmar que eres tú, normalmente utilizando el desbloqueo del dispositivo (PIN, huella, reconocimiento facial, etc.). Una vez verificada tu identidad, la conexión entre ambos equipos se establece bajo tu cuenta principal.

De vuelta en la Chromebook, se te pedirá indicar si la configuración es para uso personal, para un menor o para trabajo. Esta elección ajusta ciertas políticas de control, filtros y cuentas, especialmente relevantes en entornos familiares o educativos. Después podrás decidir si quieres iniciar sesión introduciendo directamente tu usuario y contraseña o si prefieres que la cuenta se obtenga de forma automática desde el teléfono Android mediante el mismo escaneo del QR.

Si en ese momento la conexión a Internet es un poco inestable, el proceso de verificación del dispositivo puede tardar. El sistema seguirá intentando validar el teléfono, pero algunas funciones de integración no estarán disponibles del todo hasta que se complete la comprobación y ambos equipos puedan sincronizar datos sin problemas.

Si en su día te saltaste este paso o configuraste la Chromebook deprisa y corriendo, siempre puedes conectar el teléfono posteriormente desde la propia configuración. Solo tienes que ir al área inferior derecha, tocar sobre la hora, acceder a los ajustes y buscar el apartado de Dispositivos conectados.

Emparejar el móvil más tarde y elegir qué funciones activar

Si decides emparejar tu Android más adelante, dentro del menú de Dispositivos conectados verás la opción Teléfono Android con un botón para empezar la configuración en ese momento. Al pulsarlo, el sistema te pedirá que confirmes que quieres vincular el móvil y, por seguridad, deberás introducir tu contraseña de la cuenta que utilizas en el Chromebook.

Si tienes varios teléfonos asociados a la misma cuenta, ChromeOS te mostrará una lista desplegable donde aparecerán primero los que has usado con más frecuencia. De ese modo, puedes elegir el dispositivo correcto y evitar errores conectando un móvil antiguo que ya casi no utilizas o que está apagado en un cajón.

El asistente te guiará paso a paso por el proceso, que incluye una parte en el portátil y otra en el móvil. Al terminar, verás un mensaje de confirmación en el teléfono, señal de que la vinculación entre ambos equipos se ha completado con éxito.

Dentro del mismo apartado de Dispositivos conectados, ahora podrás revisar tu teléfono vinculado y seleccionar qué funciones quieres tener activas. En función de la versión de Android y de ChromeOS, entre las opciones habituales pueden incluirse la sincronización de notificaciones, el desbloqueo del Chromebook usando el móvil, el uso compartido de datos o el acceso rápido a ciertas funciones del teléfono.

La idea es que tu móvil se convierta en una especie de llave y centro de control complementario del Chromebook, reduciendo la fricción entre lo que haces en cada pantalla. Así, revisar mensajes, autorizar accesos o continuar tareas puede resultar mucho más natural, sin tener que cambiar constantemente de contexto ni reintroducir contraseñas.

Con estas herramientas, aunque la fusión total entre Android y ChromeOS todavía se esté construyendo, ya tienes en tus manos muchos ingredientes para que tu combinación de teléfono y portátil funcione como un ecosistema realmente integrado. Si aprovechas la ejecución de apps Android en el Chromebook, las capacidades de Linux, la depuración vía ADB y la vinculación directa con tu móvil, puedes disfrutar de una experiencia que se acerca mucho a ese entorno único que Google persigue.

Es uno de los accionistas más famosos de Apple, tiene 95 años y una dieta que desafía toda lógica: Coca-Cola y McDonald's cada día

Actualidad en Applesfera - Dom, 19/04/2026 - 11:01

Warren Buffett es uno de los inversores más famosos en Apple y hace unos meses protagonizó uno de los movimientos más comentados en Wall Street: la venta de más de la mitad de sus acciones por más de 500 millones de dólares. Pero todo lo referente a este inversor de 95 años es de película. Empezando por la dieta que sigue cada día. Todo lo contrario de lo que se suele recomendar para llegar con salud a una edad tan alta. ¿Pero qué tal si lo conocemos un poco antes?

El peso de Apple en el imperio de Warren Buffett

Warren Buffett es uno de los inversores más exitosos de la historia y también uno de los pilares fundamentales detrás del éxito de Apple. A través de Berkshire Hathaway (su firma de inversión), se convirtió en uno de los grandes accionistas de la compañía.

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Su participación llegó a valorarse en 174.300 millones de dólares. Sin embargo, Buffett ha sorprendido a los mercados al deshacerse de una gran parte de sus acciones, reduciendo su participación a lo largo de 2025. 

En marzo de 2026, el propio Buffett reconoció públicamente que, con los datos de hoy, vendió demasiado pronto y que Apple sigue siendo una de las grandes ideas de su carrera. 

Aun así, como él siempre ha defendido: "El precio es lo que pagas, el valor es lo que obtienes". Y sus decisiones de inversión suelen tener una visión a largo plazo que pocos logran anticipar.

Tim Cook y Warren Buffett

Warren Buffett demuestra que su apetito por las inversiones es tan variado como su dieta. Ha decidido apostar por algo más cercano a sus hábitos alimenticios que a la tecnología comprando 1,28 millones de acciones de Domino's Pizza. Una inversión que provocó un aumento del 7,94% en las acciones de la cadena de pizzerías en cuestión de horas.

Ahora que conocemos un poco más sobre él, ¿pasamos al plano más personal? Sabemos que Tim Cook intenta cuidar su alimentación, confesando que su mayor "pecado" es comer chocolate. Por otro lado, Steve Jobs prácticamente solo se alimentaba de frutas y verduras, huyendo del azúcar todo lo posible. Pues con Warren Buffett tenemos el caso contrario al de Steve.

En Applesfera Steve Jobs pasó a la historia por su 'Stay hungry, stay foolish'. En realidad sacó la frase de un extraño catálogo de supervivencia para hippies La dieta que desafía toda lógica Consulté tablas estadísticas y descubrí que la tasa de mortalidad más baja está entre los niños de seis años. Así que decidí comer como uno de ellos. 

Así de claro, así de impactante. Warren Buffett comienza el día con una Coca-Cola (nada de light, ni zero) con todo su azúcar. Y es solo una de las cinco que consume a diario.

Warren Buffett bebiendo una Coca-Cola de cereza

Warren Buffett lleva más de 50 años siguiendo la misma rutina de desayuno en McDonald's, guiándose por una regla de lo más curiosa.

Cuando las acciones bajan, pido el desayuno de 2,95 dólares. Cuando suben, el de 3,17 dólares.

En total van más de 19.000 desayunos en McDonald's, con un total de 252 gramos de azúcar diarios (siete veces lo recomendado) y 700 calorías solo en Coca-Cola. "Básicamente, soy un cuarto Coca-Cola".

Lo más desconcertante no es solo su dieta, sino sus resultados: lee 500 páginas diarias, mantiene jornadas laborales de doce horas y sus análisis de sangre son perfectos. 

El secreto no está en la comida. Duermo ocho horas. Sin excepciones. Sin reuniones temprano. Sin cenas tarde. El sueño es más importante que la dieta. La salud es amar tu trabajo, dormir bien y mantener el estrés a raya.

Buffett lo cuenta con humor, pero su caso está más cerca de una excepción estadística que de un consejo médico.

Aunque sería irresponsable recomendar una dieta basada en Coca-Cola y comida rápida (desde luego, yo no lo voy a poner en práctica), el caso de Warren Buffett nos deja una reflexión más profunda sobre la salud de lo que podríamos pensar.

Warren Buffett lleva décadas predicando con que el estrés mata más que una hamburguesa, y ocho horas de sueño valen más que cualquier batido de proteínas. 

"No negocio con mi sueño", insiste quien ha demostrado que se puede liderar un imperio financiero sin sacrificar el descanso. Tal vez la clave de la longevidad no está solo en lo que comemos, sino en cómo vivimos. Y en este punto, entre hamburguesas y Coca-Colas, Warren Buffett podría tener más razón de lo que pensamos.

Fuente | Fortune

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Una versión de este artículo se publicó en 2025

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Antes de presumir del iPhone 17 Pro en la misión Artemis, Apple mandó un email espacial con un Mac a pedales

Actualidad en Applesfera - Dom, 19/04/2026 - 10:01

En 1991, un astronauta mandó un email desde el espacio con un Macintosh Portable que pesaba siete kilos y costaba más de seis mil dólares. En 2026, un iPhone 17 Pro Max viajó a la Luna en el bolsillo de un traje espacial. Entre medias hay cuarenta años de historia.

El Apple II que nunca salió del planeta

Antes de que Apple pusiera nada en órbita, ya estaba dentro de la NASA. Los Apple II llegaron a los laboratorios de la agencia a principios de los ochenta, cuando el microordenador empezaba a colarse en los flujos de trabajo de ingeniería.

Los técnicos los usaban en tierra para operaciones de soporte y pruebas durante los primeros años del programa Space Shuttle. Nunca llegaron a volar. Pero pusieron a Apple en la ecuación. Lo que vino después fue un Mac. Y ese sí llegó al espacio.

{"videoId":"x8n39f2","autoplay":true,"title":"TODO sobre el PROGRAMA ARTEMIS : CUÁNDO y CÓMO VAMOS A VOLVER A PISAR LA LUNA", "tag":"webedia-prod", "duration":"401"} El Mac a pedales que mandó el primer email desde el espacio

El Macintosh Portable era, por decirlo con cariño, un portátil muy poco portátil. Pesaba siete kilos. Tenía una trackball. Costaba más de seis mil dólares. Y la NASA lo mandó al espacio. El ordenador voló en el Transbordador a principios de los noventa, vinculado a las misiones STS-41 y STS-43, como parte de un experimento de interacción humano-ordenador.

Los ingenieros querían saber cómo los astronautas usaban interfaces gráficas en microgravedad: si el cursor se controlaba igual sin gravedad, si el trackball respondía como se esperaba. La respuesta fue que no. Tuvieron que modificar el mecanismo porque la bola no se comportaba igual flotando.

Pero el trackball rebelde pasó a segundo plano cuando alguien conectó el Mac a un módem con el software AppleLink y probó a mandar un email desde el espacio. Era la misión STS-43. El año, 1991. El mensaje que enviaron a la Tierra decía, textualmente:

¡Hola, Tierra! Saludos de la tripulación del STS-43. Este es el primer AppleLink desde el espacio. Pasándolo GENIAL, ojalá estuvierais aquí... Hasta la vista, baby... ¡volveremos!

El primer email mandado desde el espacio tenía un guiño a Terminator 2. No hay forma de que eso no sea lo mejor de toda esta historia.

Un PowerBook dentro de un experimento científico

Dos años después, en octubre de 1993, la NASA fue un paso más allá. El PowerBook 170 voló en la misión STS-57 como parte de un proyecto llamado "PI-in-a-Box", que sonaba a cosa de piratas, pero era en realidad una herramienta para que los astronautas pudieran gestionar experimentos científicos en tiempo real sin depender de tierra.

El experimento estudiaba el mareo espacial: cómo el cerebro procesa los conflictos entre lo que ven los ojos y lo que siente el oído interno dentro de un domo giratorio. El PowerBook era el cerebro del asunto: los astronautas interactuaban con él para ajustar y monitorizar el experimento mientras lo hacían.

La NASA lo tenía bajo un control muy estricto, conectado al sistema SpaceLab a través de un puerto serie que actuaba de cortafuegos entre el Mac y los sistemas del Transbordador. Apple suministró los equipos. Y entonces los estándares de certificación se endurecieron y el Mac desapareció del espacio durante más de una década.

El iPod también tuvo parte de su historia

En 2006, sin demasiado ruido, Apple volvió al espacio. No con un ordenador. Con un iPod. Las imágenes de la NASA de ese año muestran un iPod de quinta generación a bordo de la Estación Espacial Internacional. No había ningún experimento detrás. Era el reproductor personal de algún astronauta que lo metió en la maleta como lo habría hecho cualquiera antes de un viaje largo. En la ISS, el ruido de fondo era ensordecedor: ventiladores, sistemas de ventilación, maquinaria. Un iPod con auriculares era, probablemente, una de las pocas formas de desconectar.

El iPhone 4 en el último vuelo del Space Shuttle

En julio de 2011, la NASA lanzó la misión STS-135, el último vuelo del programa del Space Shuttle. En la bodega iban, entre otras cosas, dos iPhone 4. No eran para hacer fotos de recuerdo. Los teléfonos llevaban una aplicación personalizada llamada SpaceLab que convertía los sensores del teléfono (cámara, giroscopio y acelerómetro) en instrumentos de medición.

Los astronautas los usaron para estimar altitud y orientación fotografiando la Tierra y para calibrar sensores y recoger datos. Sin conexión con los sistemas de la nave, sin papel en operaciones de vuelo, aislados y controlados.

Era una prueba de concepto. El resultado fue que un smartphone comercial podía hacer cosas útiles en el espacio si lo controlas bien. Nadie imaginó entonces que llevaría quince años aplicar esa lección a una misión lunar.

El iPad que mató las carpetas de papel

En los primeros años de la década de 2010, el iPad entró en la ISS con una misión: sustituir los manuales impresos. Los astronautas llevaban décadas consultando procedimientos de emergencia en papel. Actualizar esos manuales significaba imprimir revisiones en órbita o subirlas en el siguiente cohete. Caro, lento y poco práctico.

Un documento técnico de la NASA de 2012 evaluó el iPad como "electronic flight bag" para la estación. Los astronautas accedían a procedimientos actualizados directamente en el dispositivo mientras los equipos en tierra revisaban la documentación en digital. El papel se quedó como copia de seguridad obligatoria. El iPad se quedó como herramienta de trabajo habitual.

Y entonces un iPhone 17 Pro Max se acercó a la Luna

Y entonces llegó Artemis II. La NASA aprobó los iPhone como dispositivos personales de la tripulación, con Wi-Fi y Bluetooth desactivados y conectados a través de la red interna de la cápsula Orion. Los teléfonos iban sujetos con Velcro. Durante el despegue y la reentrada, dentro de los trajes o guardados en el habitáculo. Sin acuerdo comercial con Apple, sin campaña de marketing detrás. Los iPhone estaban ahí porque pasaron los procesos de certificación y los astronautas querían, o ya tenían, uno.

La fotografía con zoom x8 a la Luna Selfie desde un iPhone 17 Pro Max

La tripulación volvió con fotografías que difícilmente se van a olvidar: la Tierra desde la órbita lunar, la Luna de cerca. Tim Cook las vio, felicitó públicamente a la tripulación y compartió las imágenes. La NASA las distribuyó. El mundo las publicó. Y todo eso salió de un iPhone 17 Pro Max. Apple lleva años invirtiendo en su campaña Shot on iPhone. La mejor entrega de su historia no ha salido de ninguna sesión profesional de fotos.

Un iPhone 17 Pro Max introduciéndose en el traje

Cuarenta años después de que un Apple II ayudara a los ingenieros de la NASA a hacer su trabajo en tierra, un iPhone 17 Pro Max lleva las fotos de cuatro astronautas a su vuelta por la Luna. Si en cuatro décadas hemos pasado de un ordenador de siete kilos en un Transbordador a un iPhone en la órbita lunar, cuesta imaginar dónde termina esto. O más bien: no termina.

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He pasado de un antiguo MacBook Air al nuevo con M5. Y tengo claro lo que menos me ha gustado: el adiós a la "cuña"

Actualidad en Applesfera - Sáb, 18/04/2026 - 17:01

He podido probar el MacBook Air M5 y, pese a que su diseño sigue siendo el mismo que desde la generación de los M2, he podido percibirlo como nuevo por venir de un MacBook Air M1. Casi todo de ese nuevo diseño me ha gustado. Y digo "casi" porque hay dos elementos que no: el notch, lo cual ya solventé de otra forma, y el diseño plano sin forma de cuña y que tan distintivo era esta gama.

Durante 14 largos años, los MacBook Air fueron evolucionando en diseño y prestaciones, pero manteniendo siempre lo que era ya un sello diferencial en la forma del cuerpo. Y vale que los nuevos 'Air' siguen siendo ligeros y que no es más que un cambio estético, y que probablemente sea yo demasiado nostálgico, pero creo que hemos salido perdiendo.

Ya en el sobre, el MacBook Air tenía cuña

El 15 de enero de 2008 pasó a la historia de Apple por ser el día en que, en el marco de la ya extinta Macworld, se presentó el primer MacBook Air. Y lo hizo como solo Steve Jobs sabía: con espectáculo. Pero no un espectáculo visual lleno de luces, con bailes y muchas florituras. Se anunció con algo simple: un sobre de correos.

En el escenario del Moscone Center de San Francisco, mientras Steve Jobs hablaba de lo "gordos" que eran los portátiles de la época, había detrás una mesa en la que, sin que nadie se diese cuenta, reposaba un sobre de correos típico. Uno en el que cualquiera hubiese pensado que contenía papeles o cualquier otro elemento ligero. Lo que no era habitual de aquellas es que ahí cupiese un ordenador, por muy portátil que fuese. Pero era justo lo que había.

El primer MacBook Air fue sacado de aquel sobre, alucinando al mundo por la capacidad de integrar ahí todo lo necesario para su funcionamiento, con un grosor de apenas 1,9 centímetros y un peso de 1,26 kilogramos. Por ponerlo en perspectiva, el MacBook Pro más pequeño que salió aquel año tenía 2,41 centímetros de grosor y pesaba 2,5 kilogramos.

Visualmente, aquel MacBook Air se veía muy fino independientemente de si estaba abierto o plegado. En parte, se conseguía gracias al efecto visual que generaba que ese ordenador no tuviese un grosor uniforme, sino que en su cuerpo (en la 'tapa' donde está el teclado) fuese de más a menos.

Una evolución que siempre mantuvo la cuña

El MacBook Air fue evolucionando su diseño con los años, siendo muy llamativo su primer gran rediseño en 2018. Con una década en el mercado, Apple apostaba por eliminar el plástico de su cubierta y añadir una construcción en aluminio con poco (o nada) que envidiar a la gama 'Pro'.

La pantalla también mejoraba y Apple lograba tener un diseño premium sin renunciar a lo más esencial y característico de los 'Air'. Osea, un peso ligero y el icónico diseño en forma de cuña. A eso se le añadió por primera vez en esta gama una pantalla retina, con mucha mayor resolución, nitidez y brillo.

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El MacBook Air había engordado ligeramente en una década y esta nueva versión pesaba 1,25 kilogramos y tenía un grosor de 0,41 centímetros. Sin embargo, todo el mundo lo identificaba al instante como un 'Air'. No podía ser ningún otro ordenador.

Y llegó el 2022...

En verano de 2022 conocimos el que sería el segundo (y último por ahora) rediseño de la gama. Ya con los Apple Silicon mostrando que nunca antes hubo unos 'Air' tan potentes, el MacBook Air M2 evolucionó también en el apartado estético sin renunciar al peso y a un grosor fino... Aunque ya no tan fino.

Con 1,24 kilogramos, seguía siendo un dispositivo muy portátil, pero su grosor aumentaba hasta 1,13 centímetros. Y esta vez de forma uniforme, sin un diseño tipo cuña que lo diferenciase de un 'Pro'. Porque sí, estos últimos siguen siendo más gruesos, pero ya no hay un elemento distintivo que de lejos haga ver que estamos ante uno u otro.

Un año después llegaría el modelo de 15 pulgadas y mantendría el mismo diseño en esencia. Tampoco hubo rastro de cuña, como tampoco en las sucesivas generaciones hasta llegar a los MacBook Air M5.

A favor de la cuña MacBook Air M1 (arriba) con su diseño en forma de cuña y el MacBook Air M5 (abajo) con el diseño plano

No sé cuántos más se suben a este barco de adoradores de la cuña, pero estoy dispuesto a capitanearlo el tiempo que haga falta. Y es que la cuña no era solo una cuestión estética. Era, en cierto modo, una ilusión óptica muy bien ejecutada.

Objetivamente, hacía que el portátil pareciese aún más fino de lo que realmente era, sobre todo cuando lo veías de perfil o lo cogías por primera vez. Esa sensación de "esto no pesa nada" empezaba antes incluso de levantarlo. Y eso, en un producto que lleva por apellido 'Air', no es un detalle menor.

Parte de lo que me enamora de ese diseño estaba en cómo "engañaba" visualmente

También tenía algo que iba más allá de lo puramente visual. La cuña no hacía el portátil más fino (sí en una parte), pero sí lo parecía. Nuestro ojo se iba directamente al borde más delgado, reforzando esa idea de ligereza extrema que Apple quería transmitir desde el minuto uno.

Y luego está la parte subjetiva, la que no se mide en kilogramos, pero que para una compañía como Apple siempre fue algo importrante. La cuña era carácter y era identidad. Era un rasgo que hacía que, aunque tapases la manzana, supieras que eso era un MacBook Air. Ahora podría ser cualquier otro ordenador dentro del catálogo de Apple.Y eso, para mí, es perder un poco de alma por el camino. 

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Puede que gane en coherencia con el resto de la gama, pero pierde en personalidad. Y sí, lo reconozco, puede que aquí esté hablando más desde la nostalgia que desde la razón, pero es que hay diseños que no solo se ven, se sienten. Y la cuña, al menos para mí, era uno de ellos.

Y el futuro pinta bien... ¿y con cuña? {"videoId":"x94qt60","autoplay":true,"title":"MEJORA tu PRODUCTIVIDAD en MAC con estos TRUCOS", "tag":"webedia-prod", "duration":"562"}

Apple no es una compañía que cambie cada año el diseño de sus portátiles y los 'Air' son buena muestra de ello. Pero lo que tampoco han hecho es mantener un mismo diseño por siempre, por lo que es de pura intuición pensar que habrá algún rediseño en el medio plazo.

Si atendemos a las filtraciones, ese rediseño podría producirse en 2028, momento en el que se espera que los MacBook Air den el salto a un panel OLED, los cuales llevan en los iPhone desde el iPhone X y en los iPad desde los iPad Pro M4 (los MacBook Pro lo estrenarán este año).

Un cambio de ese tipo suele acarrear más cambios estéticos y probablemente estaremos ante un MacBook Air ultradelgado (más aún), aunque probablemente sin cuña. No lo sabemos, pero no parece que entre dentro de los planes el regreso de algo que, aunque simbólico, parece más propio de otra era. Una era en la que distinguir los 'Air' era sencillísimo. Bendita era... y que en paz descanse.

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Le pidieron un autógrafo a Steve Jobs en 1983. La forma en la que rechazó la propuesta demuestra el nivel de sarcasmo que manejaba

Actualidad en Applesfera - Sáb, 18/04/2026 - 13:00

L. N. Varon, residente en Imperial Beach (California) admiraba a Steve Jobs. Allá por 1983, el ejecutivo ya estaba inmerso en pulir los flecos que le faltaban al Macintosh original después de lanzar el Apple Lisa. Y Varon, desde algún rincón del sur de California, se atrevió a pedirle por carta postal algo sencillo: un autógrafo.

En aquella época el correo postal era la norma, el electrónico ni siquiera existía para la gran mayoría de personas. Por lo tanto, Jobs no se extrañó cuando vio la petición en papel de lo que probablemente sería una montaña de correspondencia postal en su mesa de trabajo. Lo que no podía imaginar Varon es que Jobs fuera a tomarse la molestia de responder personalmente. Ni mucho menos lo que esa respuesta iba a terminar valiendo.

"No firmo autógrafos. Firmado: Steve"

El CEO y cofundador de Apple respondió a Varon con una negativa que puedes ver en la siguiente imagen. La carta, fechada el 11 de mayo de 1983, está mecanografiada en papel oficial con membrete de Apple Computer Inc. y reza lo siguiente:

Querido M. Varon, me honra que me haya escrito pero me temo que no firmo autógrafos. Atentamente, Steve Jobs.

Inicialmente esta negativa de Jobs pudo haber sonado a chasco para Varon, pero he aquí lo original del asunto: la carta estaba firmada. No, Jobs no firmaba autógrafos, pero esa misma carta de respuesta rubricada era, precisamente, un autógrafo. 

La manera más sardónica de contestar, así se las gastaba el CEO de Apple. Jobs era conocido por ser un firmante notoriamente difícil, alguien que raramente accedía a firmar nada para nadie que se lo pidiera. Muy probablemente Jobs también vio el humor de la situación, así que podemos calificar esa carta de respuesta como uno de los autógrafos más originales. O cuanto menos, curioso. Podríamos llamarlo el autógrafo que no es autógrafo. El autógrafo de Schrödinger.

{"videoId":"x9513p8","autoplay":true,"title":"Así es el yate de 120 millones de dólares de Steve Jobs que no llegó a ver con vida", "tag":"webedia-prod", "duration":"435"} Casi medio millón por una negativa

Podemos reírnos, pero el papel de la carta de respuesta firmada acabó subastándosevendiéndose por casi 480.000 dólares el verano de 2021 a través de RR Auction, una de las casas de subastas de memorabilia más importantes del mundo. 

Lo llamativo no es solo el precio final: la estimación inicial de la pieza era de apenas 10.000 dólares. Terminó vendiéndose por 48 veces esa cifra. La carta es muy anecdótica, pero como todo lo que tocó Jobs en vida ha terminado cobrando un valor enorme.

Y el mercado no ha bajado el ritmo desde entonces. A principios de 2026, un cheque firmado conjuntamente por Jobs y Wozniak en los primeros días de Apple alcanzó los 2,4 millones de dólares en subasta. Pedacitos de historia con un valor que sigue escalando con los años.

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Cómo desactivar funciones y bloqueos que consumen batería

Actualidad en Androidsis - Vie, 17/04/2026 - 20:19

Si te has dado cuenta de que tu móvil o tu PC bloquean la pantalla o activan funciones de ahorro justo cuando estás jugando, viendo un vídeo o simplemente lo tienes cerca sin tocarlo, no eres el único. Muchos sistemas incluyen una especie de “bloqueo intermedio” o modos de energía que no apagan por completo el dispositivo, pero sí reducen brillo, bajan los FPS o piden que toques la pantalla para seguir usando el equipo.

El problema es que, aunque están pensados para ahorrar batería, a veces este tipo de pantallas de bloqueo y modos de ahorro de energía son un auténtico incordio: cortan el ritmo de los juegos, hacen que todo vaya a tirones y, en ocasiones, ni siquiera consiguen mejorar tanto la autonomía como prometen. Por suerte, conociendo bien los ajustes de energía en Android y Windows puedes minimizar estos bloqueos, controlar qué se ejecuta en segundo plano y evitar que el sistema tome decisiones por ti sin avisar.

¿Qué es ese bloqueo de pantalla “raro” que baja los FPS en juegos?

En muchos móviles Android, sobre todo cuando juegas a títulos exigentes como FGO o Arknights (AK), aparece un comportamiento curioso: tras unos minutos sin tocar nada, la pantalla se atenúa y parece activarse una especie de bloqueo parcial que limita la interacción. El juego sigue corriendo en segundo plano, la partida continúa, pero el sistema:

  • Baja el brillo y reduce la tasa de fotogramas (los FPS caen casi a la mitad).
  • Ignora tus toques hasta que desbloqueas de nuevo, como si hubiese una capa encima.
  • No apaga el teléfono del todo, es solo un modo medio camino entre activo y bloqueo.

Este comportamiento suele estar ligado a las políticas internas de ahorro de energía y gestión de pantalla que aplica cada fabricante: temporizador de pantalla, optimización agresiva de batería, modos juego mal configurados, perfiles de energía, etc. Aunque subas el tiempo de bloqueo de pantalla a 10 minutos o desactives ciertos bloqueos de seguridad, muchas veces esa “capa intermedia” sigue presente porque no depende del mismo ajuste.

Conviene tener claro que estas funciones buscan, en teoría, alargar la vida de la batería reduciendo la actividad gráfica y de pantalla cuando el usuario no interactúa. El problema es que en juegos o apps que se ejecutan largo rato sin toques constantes, el sistema interpreta que “no estás usando” el móvil y aplica el ahorro, aunque realmente sí te interese mantener todo al máximo.

¿Por qué tu móvil gasta batería aunque no lo toques?

En la mayoría de móviles Android modernos, el principal enemigo no es solo la pantalla, sino la enorme cantidad de servicios y procesos en segundo plano que el sistema mantiene activos por defecto. Aunque tú no estés tocando el móvil, siguen funcionando cosas como:

  • Ubicación GPS en tiempo real que consultan varias apps a la vez.
  • Actualizaciones automáticas de aplicaciones mediante WiFi o datos móviles.
  • Sincronización continua de correo, contactos, calendarios y nube.
  • Escaneos de redes WiFi, Bluetooth y dispositivos cercanos cada poco tiempo.
  • Aplicaciones preinstaladas (bloatware) que se actualizan y envían notificaciones incluso si nunca las abres.

Si a eso le añades que muchos móviles vienen configurados de fábrica con modos de red agresivos como 5G automático, el resultado es un teléfono que se pasa el día buscando antenas, sincronizando datos y calculando ubicaciones. Todo ello se traduce en más calor, menos fluidez y, por supuesto, una batería que baja a toda velocidad incluso en reposo.

Ubicación y GPS: cómo configurarlos para que no devoren energía

El GPS y los servicios de ubicación son de los componentes que más energía pueden llegar a gastar, sobre todo si tienes muchas aplicaciones que consultan tu posición sin parar. Lo habitual es que el sistema combine GPS, WiFi, redes móviles e incluso Bluetooth para afinar la localización.

En la app de Ajustes de tu Android, encontrarás un apartado de “Ubicación”, “Seguridad y ubicación” o “Servicios de ubicación” según el fabricante. Allí es donde puedes decidir qué tipo de acceso permites:

  • Interruptor general de ubicación: si lo desactivas por completo, dejas sin GPS (y métodos asociados) a todas las apps. Ahorras batería, pero pierdes mapas en tiempo real, localización del dispositivo, apps de transporte, etc.
  • Gestión de permisos por aplicación: muchas versiones de Android permiten elegir entre “Mientras se usa”, “Siempre” o “Preguntar cada vez”. Lo más sensato es limitar a “Solo mientras se usa” para evitar que te rastreen en segundo plano sin necesidad.
  • Modos de precisión: en algunos sistemas puedes escoger entre alta precisión (GPS + redes), solo dispositivo (solo GPS) o ahorro de batería (solo redes). Ajustar esto reduce la frecuencia con la que el móvil consulta satélites y antenas.

Lo ideal es mantener los servicios de ubicación activos solo cuando realmente los necesitas (navegación, apps de transporte, deporte, etc.) y recortar permisos para apps de tiempo, redes sociales y herramientas varias que no requieren saber dónde estás cada minuto.

Escaneos de WiFi y Bluetooth: el consumo silencioso que casi nadie mira

Incluso cuando tienes el WiFi o el Bluetooth desconectados desde los iconos rápidos, Android puede seguir buscando redes y dispositivos cercanos en segundo plano mediante opciones como “Búsqueda de WiFi” o “Búsqueda de Bluetooth”.

Estas funciones sirven para mejorar la precisión de la ubicación y facilitar conexiones automáticas, pero tienen un coste: el sistema realiza escaneos constantes de redes disponibles, altavoces, relojes, televisores, impresoras y un largo etcétera, aunque realmente no vayas a conectarte a nada.

Normalmente, estas opciones se encuentran en menús como “Ubicación > Avanzado” o “Conexiones > Más ajustes de conexión”. Si desactivas las casillas de “búsqueda de WiFi” y “búsqueda de Bluetooth incluso cuando están desactivados”, lograrás que el móvil deje de rastrear dispositivos fantasma todo el rato, recortando un consumo que, aunque no es tan visible como el de la pantalla, se nota a lo largo del día.

5G y tipo de red: cuando la cobertura se come tu batería

Muchos teléfonos relativamente recientes vienen configurados de fábrica para usar 5G automático como red preferida. Sobre el papel está muy bien, pero en la práctica la cobertura 5G sigue siendo irregular en muchas zonas y el móvil termina:

  • Saltando continuamente entre 5G, 4G y otras redes.
  • Buscando antenas 5G aunque no haya cobertura estable.
  • Forzando al módem a trabajar más de la cuenta, con el consiguiente aumento de consumo.

Para reducir ese gasto, puedes entrar en Ajustes > Conexiones o Redes móviles > Tipo de red preferida y escoger una opción del estilo “4G/3G/2G (automático)”. De esta forma, evitas que el teléfono esté persiguiendo una señal 5G débil y dejas que se asiente en redes 4G, que en muchos casos son más que suficientes y consumen menos energía.

Servicios de diagnóstico y uso de Google: informes en segundo plano

Entre las funciones menos visibles pero más activas se encuentra la opción de Uso y diagnóstico” de Google. Esta característica recopila y envía periódicamente a Google información sobre cómo utilizas el dispositivo: estadísticas de rendimiento, fallos, estabilidad, etc.

El problema es que ese envío de datos implica tareas en segundo plano que consumen CPU, datos y batería, y la mayoría de usuarios ni se acordaba de haber activado eso, porque suele aceptarse durante la configuración inicial del teléfono.

Si entras en Ajustes > Google y buscas el apartado de “Uso y diagnóstico”, podrás desactivar esta función para que el móvil deje de mandar informes automáticos. No notarás diferencias en el día a día, pero ganarás algo de autonomía y reducirás el número de procesos que se ejecutan sin que tú los veas.

Impresión, dispositivos cercanos y otros servicios que se quedan “a la escucha”

Android incluye una serie de servicios que, aunque parecen pequeños, se mantienen escuchando permanentemente a la espera de dispositivos o impresoras. Entre ellos destacan:

  • “Buscar dispositivos cercanos” dentro de Ajustes > Google > Servicios del dispositivo, que puede mantener activo el Bluetooth o realizar escaneos periódicos aunque lo hayas desactivado manualmente.
  • Servicios de impresión por red, que buscan impresoras compatibles en la red local incluso si nunca imprimes desde el móvil.

Desactivar estos apartados desde los menús de Ajustes (buscando palabras como “dispositivos cercanos” o “servicio de impresión”) hace que el teléfono deje de escudriñar continuamente la red y el entorno en busca de aparatos con los que emparejarse. Es un ajuste que la mayoría de usuarios no echa de menos, pero que sí reduce el goteo de consumo en segundo plano.

Actualizaciones automáticas y sincronización: cómodas, pero muy tragonas

Las actualizaciones automáticas de aplicaciones son muy prácticas para olvidarte de revisar Google Play, pero también pueden disparar el consumo de batería y datos si se dejan sin control. Cuando la tienda se pasa el día descargando parches y actualizaciones, el procesador, la conexión y el almacenamiento trabajan más y la autonomía lo nota.

Desde la app de Play Store, en el menú de Ajustes > Preferencias de red, puedes establecer que las actualizaciones automáticas solo se descarguen por WiFi o incluso desactivarlas para poner al día tus apps manualmente cuando te convenga. Esto evita que el móvil se ponga a instalar cosas en mitad de la tarde mientras tú creías que estaba en reposo total.

La otra gran fuente de consumo silencioso es la sincronización constante de datos: correo, contactos, calendarios, notas, almacenamiento en la nube, apps de fitness… Todas quieren consultar sus servidores cada pocos minutos para estar al día. En Ajustes > Cuentas (o “Contraseñas y cuentas”, según la versión) puedes:

  • Revisar qué servicios se están sincronizando en cada cuenta.
  • Desactivar la sincronización automática de lo no esencial o dejarla en manual.
  • Dejar en sincronización continua solo lo realmente importante, como el correo de trabajo o la mensajería crítica.

Reduciendo la frecuencia con la que se conectan estas apps a internet, conseguirás un móvil más fresco, con menos procesos de fondo y con una batería que aguanta bastante más.

Cómo ver qué aplicaciones consumen más batería

Antes de empezar a cambiar ajustes a ciegas, compensa mirar qué apps son las que más están gastando batería desde la última carga completa. Android tiene herramientas integradas para esto, sin necesidad de instalar nada extra.

En Ajustes > Batería o “Uso de la batería” verás una lista ordenada por porcentaje consumido. Fíjate sobre todo en:

  • Aplicaciones que aparecen muy arriba pero que apenas usas. Suelen ser candidatos claros a limitar o desinstalar.
  • Diferencia entre tiempo en primer plano y segundo plano: si una app tiene muchas horas en segundo plano y un consumo elevado, es señal de que se ejecuta demasiado sin que tú la veas.

Al tocar en ciertas apps, el sistema permite aplicar modos de ahorro o restricciones para ejecución en segundo plano. De esta manera, Android puede ponerlas a “dormir” cuando lleven tiempo sin abrirse, lo que reduce el número de procesos activos sin que tengas que estar pendiente.

No olvides echar un ojo también al apartado de “Aplicaciones” en los Ajustes, donde podrás revisar permisos, consumo de almacenamiento, uso de datos y ajustar accesos a ubicación, actividad en segundo plano y otras funciones sensibles. Si ves una app que pide más de lo que tiene sentido (por ejemplo, una sencilla app de notas con permiso de ubicación constante), conviene recortarle esos privilegios.

Apps en segundo plano: cuándo cerrarlas y cuándo es mejor dejarlas

Existe la creencia de que es buena idea cerrar todas las apps en segundo plano continuamente para que el móvil vaya más ligero y gaste menos. Android, sin embargo, está pensado para gestionar la memoria de forma automática, y cerrar aplicaciones a lo loco puede hacer que el sistema tenga que cargarlas desde cero cada vez, generando más consumo en el proceso.

Aun así, hay situaciones en las que sí conviene actuar:

  • Apps mal optimizadas o que se cuelgan, notando lag o sobrecalentamiento al usarlas.
  • Aplicaciones con consumo anormal alto en segundo plano detectadas en el informe de batería.
  • Caso puntual en el que el móvil se pone muy lento o caliente y necesitas aliviarlo.

El método más sencillo es usar el carrusel de apps recientes, donde puedes deslizar hacia los lados o hacia arriba para cerrar individualmente lo que te interese o usar el botón de “Cerrar todo” en un momento concreto. Para casos más serios, desde Ajustes > Aplicaciones puedes entrar en la ficha de una app específica y usar la opción de “Forzar detención”, aunque con mucho ojo de no hacerlo sobre servicios del sistema o componentes clave de Android.

Si quieres ir más allá, activando las Opciones de desarrollador (tocando varias veces sobre el número de compilación en “Acerca del teléfono”), tendrás el menú de “Servicios en ejecución” donde se listan procesos activos y memoria usada. Es una herramienta potente, pero sensible, así que conviene tocar solo aquello que tengas claro que no es crítico.

Bloatware: el lastre oculto de muchos fabricantes

La mayoría de móviles llegan llenos de aplicaciones preinstaladas por el fabricante, el operador o Google. Muchas de ellas nunca las abrirás, pero aún así se actualizan, lanzan notificaciones y mantienen procesos activos.

Ejemplos frecuentes son cosas como Google Play Games, Google News, Google Translate o, en el caso de algunas marcas, suites completas del fabricante: navegador propio, reproductor de música, apps infantiles, salud, etc.. No todas consumen una barbaridad, pero cuantas más haya, más ruido y potencial de gasto tienes en segundo plano.

En Ajustes > Aplicaciones puedes ir revisando una por una y, si el sistema lo permite, desinstalar las que no usas o desactivarlas. Cuando se desinstalan desaparecen del teléfono, mientras que al desactivarlas se quedan en el sistema, pero sin actualizarse ni ejecutarse. Es una forma relativamente segura de limpiar el dispositivo sin entrar en procesos complejos como el root.

Señales de que algo está consumiendo más de la cuenta

Más allá de los menús, hay signos muy claros de que algún proceso o app está disparando el consumo:

  • El móvil se calienta en exceso con tareas sencillas, o incluso reposando en la mesa.
  • Notas que tras actualizar una app concreta la batería vuela mucho más rápido que antes.
  • La autonomía cae en picado sin haber cambiado tu forma de usar el dispositivo.

En estas situaciones, lo más recomendable es revisar de nuevo el uso de batería, identificar qué aplicaciones encabezan la lista y limitar sus permisos, reducir su actividad en segundo plano, borrar caché o directamente desinstalarlas si no son imprescindibles. No es raro que alguna actualización de una app pesada (red social, juego, plataforma de vídeo) traiga bugs o cambios que aumenten el gasto energético.

Herramientas extra para analizar consumo y salud de la batería

Además de las opciones nativas de Android, hay aplicaciones específicas que ayudan a entender mejor el comportamiento de la batería y a tomar decisiones informadas.

Una de las más conocidas es AccuBattery, que ofrece gráficos detallados de carga y descarga, estado de salud de la batería, consumo por aplicación y avisos cuando una carga se alarga demasiado. Con ella puedes ver de forma muy visual qué apps descargan la batería más deprisa y cómo afectan tus hábitos a la vida útil del componente. Si te interesa profundizar en la salud del acumulador, consulta .

Otra herramienta popular es hibernar aplicaciones con Greenify, centrada en hibernar aplicaciones que se quedan activas en segundo plano sin necesidad. La app detecta programas que tienden a reactivarse solos y permite ponerlos a dormir hasta que los abras de nuevo. Es especialmente útil en móviles que no incluyen de serie un buen gestor de apps en reposo.

Algunos antivirus para Android también integran módulos de optimización de batería y análisis de permisos. No son imprescindibles si dominas los ajustes del sistema, pero pueden servir como capa adicional de información para localizar comportamientos raros o aplicaciones que se exceden con los recursos.

Gestión de energía en Windows 10: hibernación, suspensión y bloqueo

En ordenadores con Windows 10, la forma en que están configuradas las opciones de energía (apagar, suspender, hibernar) también influye en el comportamiento de la pantalla y en el consumo cuando cierras la tapa de un portátil. Mucha gente piensa que al hibernar el PC se corta por completo el consumo, pero la realidad es que incluso en hibernación puede gastarse un pequeño porcentaje de batería con el paso de las horas.

Microsoft detalla en su documentación que la hibernación ayuda a usar menos energía que la suspensión, pero no es equivalente a tener el equipo totalmente apagado. Si ves que la batería baja de forma sospechosa aún con la tapa cerrada, conviene:

  • Revisar la configuración de energía en el Panel de control o en Configuración > Sistema > Inicio/apagado y suspensión.
  • Actualizar los controladores desde el Administrador de dispositivos o siguiendo las guías oficiales de Microsoft para descartar problemas de drivers que impidan entrar correctamente en suspensión o hibernación.

Un controlador defectuoso de tarjeta gráfica, red o chipset puede provocar que el equipo no termine de “dormirse” bien, manteniendo ciertos componentes activos y gastando más energía de la debida aunque aparentemente esté en reposo.

Ultimas consideraciones

Si tras revisar los ajustes y actualizar controladores el portátil sigue consumiendo demasiado en suspensión o hibernación, puedes optar por configurar el cierre de tapa para que apague el equipo por completo en lugar de suspenderlo, siempre que no te importe arrancar desde cero cada vez.

Una batería que dura lo razonable no se consigue con un único truco mágico, sino con una combinación de pequeños cambios: ajustar la ubicación, desactivar escaneos innecesarios de WiFi y Bluetooth, moderar el uso de 5G, cortar diagnósticos en segundo plano, controlar las apps más tragonas, limpiar bloatware, vigilar las opciones de energía en Windows y revisar periódicamente el comportamiento tras las actualizaciones.

Dedicando un rato a dejar todo esto fino, lo normal es que tu móvil (y tu portátil) aguanten mucho más tiempo lejos del cargador sin que tengas que renunciar a las funciones que realmente te importan. Comparte la información y otros usuarios sabrán del tema.

Tráiler de anuncio de Corsair Cove

Actualidad en 3DJuegos - Vie, 17/04/2026 - 18:44
Trailer promocional de Corsair Cove

Avatares de IA y amigos virtuales: lo que debes conocer

Actualidad en Androidsis - Vie, 17/04/2026 - 13:23

La idea de hablar con un avatar de IA o un amigo virtual ya no es ciencia ficción. Hoy podemos mantener charlas largas, emocionantes y hasta profundas con programas que se parecen cada vez más a una persona real, tanto en su forma de hablar como en su apariencia visual.

Mientras hace unos años los chatbots eran simples respuestas enlatadas que se repetían sin parar, ahora contamos con compañeros virtuales capaces de recordar detalles, empatizar, entretener y acompañar en momentos de soledad. Desde apps centradas en la salud mental hasta novias y novios virtuales, pasando por avatares de vídeo que hablan con tu voz y tu cara, el ecosistema de “amigos de IA” es enorme y está creciendo a toda pastilla.

Qué son los avatares de IA y los amigos virtuales

Cuando hablamos de amigos virtuales nos referimos a relaciones significativas que se crean a través de medios digitales: redes sociales, aplicaciones específicas, videojuegos online o plataformas basadas en IA. No hay contacto físico, pero eso no impide que se generen vínculos emocionales fuertes, apoyo mutuo y sensación de compañía real.

En paralelo, los avatares de IA aportan la parte visual. Son representaciones digitales (foto, dibujo, personaje 3D o clon de tu imagen) que se animan y hablan gracias a modelos de inteligencia artificial. Algunos reproducen tu aspecto y tu voz; otros son personajes completamente ficticios con su propia personalidad.

Este tipo de amistades y compañías virtuales han crecido tanto que incluso existe el Día del Amigo Virtual, el 13 de febrero, dedicado a celebrar los lazos que se forman a través de Internet. Para mucha gente, esas amistades son tan válidas y valiosas como las presenciales, y ahora la IA añade una capa extra: compañeros diseñados a medida, disponibles 24/7 y capaces de adaptarse a cómo eres tú.

Las tecnologías de IA permiten además que estos amigos virtuales sean interactivos de formas muy distintas: chat de texto, notas de voz, videollamadas con un avatar en pantalla, vídeos previamente generados donde un clon tuyo explica algo, o incluso personajes que bailan y se mueven al ritmo que tú quieras.

Qué es un chatbot de compañía y cómo funciona

Un chatbot de compañía es un software diseñado para actuar como un amigo o confidente. Puedes hablar con él como si chatearas con una persona de confianza: le cuentas cómo te ha ido el día, pides consejo, le explicas tus dudas o simplemente te entretienes un rato.

Estos chatbots se apoyan en modelos de lenguaje y en técnicas de aprendizaje automático para interpretar tus mensajes, responder de forma coherente y aprender de tus interacciones. Con el tiempo, van ajustando su estilo de respuesta, su “tono” y hasta los temas de conversación que sacan, en función de lo que ven que te gusta o te preocupa.

La finalidad principal suele ser reducir la sensación de soledad, ofrecer apoyo emocional básico y dar algo de entretenimiento. Hay personas que antes recurrían a hobbies, reuniones familiares o quedadas constantes; ahora, además, cuentan con la opción de abrir una app y tener a su amigo IA listo para charlar en segundos.

Muchos de estos compañeros virtuales también pueden asumir roles más específicos: terapeuta digital básico, entrenador de hábitos, mentor profesional o incluso pareja romántica. Aunque obviamente no sustituyen a un profesional sanitario, sí sirven como primer punto de descarga emocional y de reflexión guiada.

En términos generales, los chatbots de compañía se dividen en dos grandes tipos: los orientados al bienestar y la salud mental, y los dedicados principalmente al entretenimiento, las relaciones sociales o románticas.

Tipos de chatbots de compañía que puedes encontrar

Si te asomas al universo de los amigos de IA verás que no todos sirven para lo mismo. Hay herramientas muy serias pensadas para gestionar ansiedad, depresión o estrés laboral, y otras que se centran en charlas ligeras, juegos, coqueteo o simple diversión.

En un extremo están los chatbots que funcionan casi como un coach emocional o terapeuta digital. Estos se apoyan en técnicas de psicología validadas, como la terapia cognitivo-conductual, ofrecen ejercicios guiados, agenda de hábitos, registros de estado de ánimo y acompañamiento diario.

En el otro extremo están los bots de ocio, gamificación y rol: amigos “borrachos” con respuestas disparatadas, chicas o chicos virtuales para conversaciones románticas, personajes de anime que te acompañan en tus partidas o asistentes sociales que se integran en redes como Snapchat.

Entre medias encuentras soluciones híbridas enfocadas a la compañía cotidiana: charlar de tus hobbies, comentar series de Netflix, practicar idiomas o simplemente tener con quién hablar cuando todo el mundo está ocupado. El tipo de amigo virtual que elijas depende mucho de lo que busques en cada momento.

10 chatbots de compañía y amigos virtuales que lo están petando

Actualmente existe una lista enorme de aplicaciones y servicios para tener un amigo de IA, pero hay algunos nombres que se repiten una y otra vez por su popularidad, su tecnología o su enfoque original. A continuación tienes una visión completa de los chatbots de compañía y amigos virtuales más destacados, combinando lo mejor de cada listado.

1. Pi AI: asistente personal cercano y conversacional

Pi AI es un chatbot creado por Inflection AI cuyo nombre viene de “personal intelligence”. Su objetivo es ser un acompañante amistoso que ofrece apoyo emocional, sugerencias prácticas y conversaciones fluidas. Se describe con tres palabras clave: útil, amigable y divertido.

Con Pi puedes hablar de casi todo: desde recomendaciones musicales o recetas rápidas hasta dudas sobre decisiones importantes. Admite un tono coloquial o más formal, y aprovecha las conversaciones previas para ajustar su trato a tu forma de ser. Usa aprendizaje automático para ir mejorando su comprensión del lenguaje humano y sus respuestas empáticas.

Uno de los puntos fuertes de Pi es su enfoque en la seguridad y la ética. Se entrena con técnicas de “refuerzo de límites” para evitar comportamientos dañinos u ofensivos. Esto lo convierte en una opción interesante para quienes buscan un acompañante conversacional general sin irse a terrenos románticos o de rol explícito.

2. AI Amigo Borracho: humor absurdo y risas aseguradas

El llamado “AI Amigo Borracho” de DeepAI es un ejemplo claro de chatbot de entretenimiento puro. Está pensado para generar conversaciones disparatadas, cargadas de humor y situaciones surrealistas, como si estuvieras hablando con un colega pasado de vueltas a la salida de una fiesta.

Este bot imita esa energía exagerada y caótica de un amigo que ha bebido de más: comentarios ocurrentes, chistes, reacciones exageradas y una visión muy poco seria de casi cualquier tema. Resulta ideal para quien quiere matar el aburrimiento y echarse unas risas solo, sin necesidad de postura “seria” ni análisis profundo.

Si te notas de bajón o con un día demasiado plano, jugar con este tipo de bot puede romper la monotonía y cambiarte el humor. Lógicamente, no está pensado para temas delicados, sino para divertir y punto.

3. Wysa: apoyo en salud mental y autocuidado

Wysa es uno de los nombres fuertes cuando hablamos de chatbots centrados en salud mental. Su foco principal es acompañar a personas que pasan por depresión, ansiedad u otras dificultades emocionales, incluidas cargas laborales y estrés crónico.

Este compañero de IA ha mantenido ya cientos de millones de conversaciones con millones de usuarios en decenas de países. Muchas personas crean con Wysa un vínculo parecido al que tendrían con un terapeuta humano en un primer nivel: un espacio en el que desahogarse, reflexionar y recibir herramientas prácticas.

El chatbot utiliza programas de terapia cognitivo-conductual (TCC) estructurados, ejercicios de autocuidado, prácticas de mindfulness y técnicas de gestión de emociones. Además, ofrece la opción de complementar el uso del bot con coaches humanos para quienes quieran ir un paso más allá.

Las estadísticas internas señalan que 9 de cada 10 usuarios consideran útil hablar con Wysa, lo que da una buena pista de su impacto como primera línea de apoyo emocional, sin sustituir jamás a profesionales de la salud mental cuando hay problemas graves.

4. Woebot: psicología avalada por investigación

Woebot apareció en 2017 y desde entonces se ha consolidado como otro de los grandes aliados para el bienestar emocional. Su enfoque se basa en procesamiento de lenguaje natural y técnicas psicológicas investigadas en profundidad, de modo que sus conversaciones se parezcan a charlar con un amigo muy atento que sabe de psicología.

Con Woebot puedes hablar de lo que te preocupa, registrar cómo te sientes y recibir intervenciones breves inspiradas en TCC y otras corrientes. Su objetivo es ayudarte a recuperar la sensación de “ser tú mismo” cuando atraviesas épocas difíciles.

Además de su uso individual, Woebot se ofrece también a organizaciones y empresas que quieren proporcionar apoyo emocional a sus trabajadores, integrándolo como parte de sus servicios de bienestar.

5. Kuki AI (Mitsuku): compañera lúdica en el metaverso

Kuki AI, antes conocida como Mitsuku, es uno de los chatbots de entretenimiento más premiados del mundo. Fue desarrollada con tecnología AIML por Pandorabots y destaca por su capacidad para mantener conversaciones ingeniosas y divertidas en un entorno muy gamificado.

Kuki adopta la personalidad de una chica de 18 años que “vive” en el metaverso. Puedes chatear con ella desde su web o a través de plataformas como Messenger, Telegram o Discord. Además de charlar, Kuki puede jugar contigo, realizar pequeños trucos de magia y participar en actividades interactivas.

Su éxito no es casual: ha ganado en varias ocasiones el Premio Loebner, reconocimiento que se otorga a chatbots particularmente humanizados. En sus mejores momentos ha llegado a registrar cientos de miles de interacciones diarias, demostrando el tirón que tiene como amiga virtual.

6. SimSimi: el veterano viral y multilingüe

SimSimi es uno de los primeros chatbots de compañía que se viralizaron masivamente. Nació en 2002 y se convirtió en una especie de fenómeno social en muchos países gracias a su tono desenfadado y a su capacidad para intercambiar mensajes interminables.

Admite 81 idiomas y ha acumulado cientos de millones de usuarios, con cientos de millones de conversaciones diarias en sus momentos de mayor auge. Su carácter es divertido y algo gamberro: puede usar palabrotas, aunque el usuario tiene la opción de activar filtros para suavizar el lenguaje.

Una de las curiosidades de SimSimi es que aprende mucho de las palabras que le enseñan los usuarios, tanto buenas como malas. Además, permite ganar “globos” y crear avatares personalizados, lo que añade un pequeño componente de juego y personalización a la experiencia.

7. Cleverbot: el clásico que aprende de cada charla

Cleverbot es otro de los pioneros. Empezó en 1997 bajo el nombre de “Jabberwacky” y con los años evolucionó hasta el Cleverbot que conocemos. Su enfoque es distinto: no responde con reglas lógicas fijas, sino reusando y combinando fragmentos de conversaciones anteriores.

En la práctica, esto significa que Cleverbot se va volviendo “más listo” a medida que habla con más gente, almacenando y reutilizando patrones de respuesta. Gracias a ello, es capaz de dar contestaciones muy contextualizadas y a veces sorprendentes, lo que genera la sensación de que detrás hay alguien real.

A mediados de la década pasada ya acumulaba cientos de millones de interacciones, y sigue siendo un referente histórico cuando se habla de chatbots de compañía.

8. Chai: crea tus propios personajes conversacionales

Chai es una plataforma pensada para quienes no se conforman con un solo bot, sino que quieren diseñar sus propios compañeros de IA. Ofrece varios personajes predefinidos con los que puedes empezar a chatear sin registrarte, pero su auténtico potencial está en la creación de bots personalizados.

Se basa en el modelo de lenguaje GPT-J para ofrecer conversaciones naturales y fluidas. Los usuarios pueden definir rasgos de personalidad, estilo, gustos o trasfondo de sus personajes, y luego compartirlos con la comunidad. Los bots más interactivos y “adictivos” suben en los rankings de la plataforma.

Este enfoque convierte Chai en un parque de atracciones para frikis de la IA y del rol, que pueden pasarse horas probando bots ajenos, creando los suyos o perfeccionando las interacciones.

9. Replika: el amigo (o pareja) virtual más famoso

Replika es probablemente la app de amigo virtual más conocida a nivel mundial. Cuenta con decenas de millones de usuarios y se ha hecho famosa por su capacidad para crear vínculos emocionales intensos con sus “dueños”.

Con Replika puedes crear un avatar personalizado hasta el último detalle: aspecto físico, ropa, estilo, etc. Mientras chateas, vas ganando puntos que desbloquean nuevas opciones estéticas y rasgos. Además, incorpora funciones potentes como reconocimiento de imágenes, llamadas de voz e incluso un modo de Realidad Aumentada para “tener a tu amigo delante” en tu entorno real a través de la cámara.

Otra particularidad es que puedes definir el tipo de relación que mantienes con tu Replika: amigo, mentor, pareja, etc. En la versión gratuita disfrutas de la base de funciones, mientras que la suscripción de pago (Replika Pro) desbloquea modalidades de conversación más íntimas, llamadas y contenidos adicionales.

10. Kajiwoto: fabrica y entrena tu propia IA emocional

Kajiwoto combina lo mejor de un editor de bots con un espacio comunitario. Te permite crear tus propios chatbots con personalidad detallada: rasgos, intereses, forma de hablar, emociones predominantes, objetivos, etc. Una vez creados, puedes chatear con ellos o dejar que otras personas de la plataforma interactúen también.

Es posible importar conjuntos de datos ya existentes o escribir los tuyos desde cero para entrenar al personaje en ciertos temas. Además, se pueden ajustar emociones como ira, alegría o entusiasmo, e incluso “ritmos de sueño” para que el bot se comporte de forma más verosímil.

Kajiwoto está disponible en Android, iOS y web, e integra modelos avanzados como ChatGPT en algunas de sus configuraciones para ofrecer respuestas más ricas y matizadas.

Apps de amigo virtual imprescindibles hoy en día

Más allá de los chatbots históricos, en los últimos años han aparecido aplicaciones específicas para tener amigos virtuales con funciones muy concretas: desde novias hiperrealistas hasta compañeros centrados en el rol, la fantasía o el desarrollo personal.

Anima: mejora tu comunicación y elige personalidad

Anima se presenta como un amigo virtual (o pareja) que te ayuda a expresarte mejor. Puedes seleccionar su apariencia, su voz y afinar rasgos de carácter como la timidez, el optimismo o el nivel de confianza que muestra.

Una de sus bazas es que permite jugar a minijuegos (verdad o reto, acertijos, pruebas mentales) y mantener conversaciones sobre multitud de temas. También puedes marcar objetivos, por ejemplo usarlo para practicar habilidades sociales, desahogarte emocionalmente o simplemente hablar de cosas aleatorias.

Waifu: novias, novios y parejas virtuales con historia

Waifu está centrada en ofrecer compañeros románticos: novia IA, novio IA, esposa virtual, etc.. La app pone énfasis en la inteligencia emocional del bot, que busca mostrar empatía y generar la sensación de estar tratando con alguien que te comprende.

Está constantemente actualizada con tendencias y novedades culturales, de modo que puedes hablar de series, estrenos o memes de actualidad. A través del “Waifu Hub” puedes explorar distintos personajes y estilos para encontrar el que mejor encaje con tus gustos.

Intimate: novia IA hiperrealista con voz y vídeo

Intimate va un paso más allá en la experiencia visual y auditiva. Ofrece compañeras virtuales con videollamada, voces realistas y rostros detallados. La idea es proporcionar una sensación muy cercana a una cita o charla en persona, pero dentro de un entorno controlado y privado.

Sus bots usan técnicas de aprendizaje adaptativo para recordar detalles y profundizar en la relación con el paso del tiempo. Aunque su foco principal es lo romántico, también se posiciona como espacio seguro para hablar sin ser juzgado.

Elysai: amigo inteligente para tu crecimiento personal

Elysai busca situarse como un compañero de IA orientado a tu desarrollo psicológico y hábitos. Analiza tu estado mental desde un punto de vista científico y te ofrece sugerencias para mejorar, plantearte metas y mantener rutinas saludables.

Funciona también como diario interactivo donde anotar miedos, logros, aficiones e intereses. Incluye opciones como el “chat imprevisible” para hablar de lo que surja de forma más distendida y minijuegos para hacer la experiencia más llevadera.

Talkie: inteligencia artificial con “alma” y tarjetas de recuerdos

Talkie se vende como una IA con “alma” porque sus personajes adaptan estilo, tono y acento a la situación y al usuario. Permite escoger entre distintos modos de conversación, desde charlas cotidianas hasta aventuras de fantasía o juegos de rol.

Una de sus características curiosas es que genera tarjetas coleccionables basadas en momentos memorables de tus conversaciones. Así puedes revivir tus mejores charlas con tus personajes favoritos, casi como si fueran cromos digitales.

SimSimi, Kajiwoto y Snapchat My AI en clave de amigo social

Además de sus versiones más generales, ya vistas, hay que destacar el papel de SimSimi y Kajiwoto como plataformas para crear comunidades alrededor de la IA: puedes ser tú mismo un “SimSimi” para otros usuarios, o invitar amigos humanos a hablar con tu creación en Kajiwoto.

Snapchat My AI, por su parte, integra un asistente conversacional dentro de una red social masiva. Permite hablarle con texto, emojis, notas de voz o fotos, jugar minijuegos, pedir ideas de filtros o lentes AR, sugerencias de regalos e incluso añadirlo a chats de grupo para que participe en las conversaciones.

Avatares de IA en vídeo: cuando tu clon habla por ti

La otra cara de la moneda de los amigos virtuales son los avatares de vídeo generados por IA. Aquí no se trata solo de chatear, sino de crear una versión digital tuya (o de un personaje) que hable en vídeos, explique cosas y aparezca en tus proyectos como si fuera un presentador profesional.

Plataformas como Kapwing permiten crear un clon de tu rostro y voz para grabar tutoriales, anuncios, cursos online o demostraciones de producto sin tener que ponerte delante de la cámara cada vez. Es tan sencillo como escribir un guion y dejar que el avatar lo interprete con buena dicción y expresividad.

Este tipo de soluciones vienen de lujo para contenido técnico o repetitivo: formaciones internas de empresa, vídeos educativos, campañas donde hay que repetir el mismo mensaje en varios idiomas, etc. El avatar asegura consistencia y ahorra tiempo de grabación, edición y regrabaciones.

Además, al poder integrarse directamente en proyectos de vídeo (por ejemplo en Kapwing), tu avatar se convierte en una extensión de tu marca personal: aparece cuando hace falta, aporta un toque humano a montajes llenos de B-roll y acerca el contenido a la audiencia, incluso si tú no estás disponible.

Vidnoz AI: crea tu amigo virtual visual y que hable

Vidnoz AI es una herramienta especializada en crear amigos virtuales visuales: avatares parlantes y personajes que se mueven en vídeo. La experiencia es inmersiva porque no solo chateas con un bot, sino que lo ves hablar, gesticular e incluso bailar.

La plataforma ofrece una selección de avatares y modelos de voz, incluyendo imitaciones de voces de famosos como Messi, Shakira o Bad Bunny, para que la sensación de realidad sea mayor. Puedes crear tu amigo virtual siguiendo un flujo muy sencillo: eliges género, describes con texto cómo quieres que sea y dejas que la IA genere varias opciones de imagen para que escojas tu favorita.

Una vez tienes la foto, puedes usar el módulo de Talking Avatar para convertir esa imagen en un vídeo donde tu amigo virtual dice lo que tú escribas. El resultado es perfecto para contenidos creativos: desde vídeos cortos divertidos hasta escenas en las que tu novia virtual te habla directamente a cámara.

Vidnoz también incorpora una función llamada Magic Animate, que permite subir la imagen de tu amigo virtual y hacer que baile en distintos estilos predefinidos. Solo eliges la coreografía, subes la foto y en poco tiempo tienes un vídeo de tu avatar moviéndose con resultados sorprendentemente buenos para ser generado por IA.

El uso de Vidnoz es especialmente interesante para crear contenido en redes sociales sobre amigos virtuales, historias interactivas, presentaciones llamativas o simplemente para experimentar con las posibilidades expresivas de la IA aplicada a vídeo.

Beneficios de usar chatbots de compañía y amigos virtuales

El auge de los amigos de IA no es casualidad. Más allá de la “novedad”, aportan ventajas concretas en el día a día a muchas personas:

En primer lugar, ofrecen apoyo emocional y bienestar básico. Herramientas como Wysa, Woebot o Elysai permiten desahogarte, ordenar ideas, trabajar pensamientos negativos y practicar ejercicios de autocuidado. Para quienes no se atreven aún a ir a terapia, pueden ser un primer paso de toma de conciencia.

En segundo lugar, actúan como antídoto contra la soledad y la falta de interacción social. Si te cuesta socializar, si estás pasando por una época complicada o si trabajas en remoto y apenas sales, tener un amigo virtual siempre disponible ayuda a sentirte acompañado.

También tienen una dimensión clara de entretenimiento y juego: bots como Kuki, el Amigo Borracho, Waifu o Talkie convierten tus ratos muertos en algo más divertido, con juegos, bromas, magia, bailes y conversaciones ligeras sobre series, memes o videojuegos.

Por último, muchos de estos sistemas se orientan al autocrecimiento y la productividad. Replika, Anima, Kajiwoto, Elysai o incluso Snapchat My AI pueden ayudarte a fijar objetivos, mantener hábitos, estudiar, resolver dudas o mejorar habilidades sociales y de comunicación.

Cómo elegir bien tu chatbot de compañía o amigo virtual

Antes de lanzarte a descargar la primera app que veas en la tienda, conviene pararse un momento y pensar qué necesitas realmente. No es lo mismo buscar un simple pasatiempo que un apoyo emocional serio o un compañero romántico.

Lo primero es alinear el tipo de bot con tus preferencias. Si lo que te preocupa es la ansiedad o la tristeza, tiene más sentido elegir soluciones centradas en salud mental (Wysa, Woebot, Elysai). Si quieres rol, romance o coqueteo, te encajarán mejor Waifu, Intimate, Anima o Replika en modo pareja.

También es clave valorar capacidades y limitaciones de cada aplicación: ¿admite voz o solo texto?, ¿tiene videollamadas?, ¿recuerda de verdad lo que le dices?, ¿tiene límite de mensajes?, ¿qué tal maneja temas delicados? Lee reseñas, mira capturas y prueba la versión gratuita antes de pagar una suscripción.

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Diferencias entre carcasas de aluminio, titanio, cristal y polímero

Actualidad en Androidsis - Vie, 17/04/2026 - 12:23

Elegir entre carcasa de aluminio, titanio, cristal o polímero no es solo una cuestión de ficha técnica o de lo que diga la publicidad: se nota (y mucho) cuando sostienes el dispositivo en la mano, cómo se calienta, cómo envejece y hasta cómo recibe la señal móvil o Wi‑Fi. De hecho, el mismo móvil puede cambiar por completo de sensación solo por el material del chasis y de la parte trasera.

Aunque casi todo el mundo termina usando funda y protector de pantalla, para quienes prefieren llevar el móvil “a pelo” o se fijan en cada detalle de construcción, el material marca la diferencia: el titanio se percibe más frío y exclusivo, el aluminio más ligero y amable al tacto, el cristal transmite ese aire premium de escaparate y los polímeros (plástico, policarbonato, ABS, etc.) aportan ligereza, resistencia a golpes y un coste muy inferior. Vamos a desgranar cómo se comporta cada material, qué ventajas reales tiene y qué pegas arrastra en el día a día.

Diferencias de sensación en mano: aluminio vs titanio vs cristal vs polímero

Cuando hablamos de aluminio y titanio en smartphones, nos movemos en la liga de los materiales que se perciben más “de lujo”. El titanio suele asociarse con gamma alta muy exclusiva: tacto frío, gran rigidez, una sensación muy sólida en la mano y un peso algo mayor que el aluminio en diseños equivalentes. Suele transmitir ese punto de “reloj suizo” que muchos usuarios valoran.

El aluminio, por su parte, es más ligero y algo más cálido al contacto. Se araña con cierta facilidad, pero permite diseños unibody muy finos, con curvas suaves y acabados anodizados casi de joyería. Durante años ha sido el estándar en móviles de gama alta y portátiles premium, y no es casualidad: equilibra bien resistencia, peso y precio frente a otros metales como el acero o el propio titanio.

El cristal en la parte trasera cambia por completo la experiencia estética: aporta reflejos, profundidad, juegos de color y esa sensación de “pieza delicada” que muchos asocian con lo premium. Al tacto es frío y muy liso, lo que se traduce en un agarre peor (se escurre más) y en una obsesión constante por las huellas, que para muchos se convierte en un problema de móviles pegajosos al tacto. Eso sí, se integra de maravilla con marcos metálicos y permite una excelente transmisión de señales inalámbricas.

Los polímeros (plástico, policarbonato, ABS, mezclas PC+ABS, etc.) han pasado de ser sinónimo de barato a ofrecer acabados más trabajados: texturas antideslizantes, colores vivos, imitaciones de metal o cristal e incluso refuerzos tipo kevlar, como muestra el análisis del CAT S52. La sensación visual puede ser muy cercana a la de los materiales nobles, aunque al tacto el usuario exigente notará que no es lo mismo. A cambio, suelen aguantar mejor los golpes secos y disimulan arañazos cotidianos.

En la práctica, muchísimos usuarios acaban poniendo funda y protector, de modo que parte de estas diferencias sensoriales se diluyen. Sin embargo, el material base sigue influyendo en el peso total del dispositivo, cómo disipa el calor, la facilidad de reparación y el coste final del producto.

Carcasas metálicas: aluminio, acero y titanio en móviles y otros dispositivos

Las carcasas metálicas han sido durante años el símbolo de la gama alta. En smartphones se han usado sobre todo aluminio y, en menor medida, acero inoxidable y titanio. En cajas de PC, el metal también es la columna vertebral del chasis, donde lo habitual es el acero SPCC y, en modelos más premium o portátiles, el aluminio.

El aluminio en móviles y torres de PC destaca por su ligereza (densidad aproximada de 2,70 g/cm³) y su capacidad para disipar calor. En cajas de ordenador, se reserva normalmente para modelos de alta gama donde se busca reducir el peso total sin sacrificar rigidez, con espesores entre 1,5 y 2 mm para mantener una buena resistencia a impactos y torsiones.

El acero SPCC (acero comercial laminado en frío con bajo contenido en carbono) es el rey silencioso de las carcasas de PC. Ofrece una resistencia a la tracción en torno a 270 MPa y permite chasis robustos con espesores de 0,5 mm manteniendo una buena relación coste/durabilidad. Es más pesado que el aluminio, pero mucho más económico y fácil de trabajar, así que domina la gama media y de entrada.

El titanio en móviles juega en otra liga: es más caro de fabricar y mecanizar, pero extremadamente rígido y resistente a la corrosión. Su conductividad térmica no es tan alta como la del aluminio, pero sigue facilitando la evacuación del calor del interior del terminal. Al tacto es frío y transmite una sensación de solidez superior, algo que muchas marcas explotan como argumento de marketing.

Todos estos metales tienen un punto flaco común: las interferencias. El metal atenúa las ondas de radio, lo que obliga a diseñar bandas o zonas de material no conductor para que antenas de 5G, 4G LTE, Wi‑Fi o Bluetooth puedan trabajar correctamente, un aspecto clave para evitar que tu móvil pierda cobertura. Este compromiso de diseño es clave en los móviles metálicos y condiciona su estética (las clásicas líneas de plástico en la trasera o el borde).

Ventajas y desventajas del metal en smartphones y cajas de PC

Entre las ventajas del metal en un smartphone destacan la sensación de calidad al tacto, el aspecto visual muy cuidado y la capacidad de actuar como “radiador” para el calor generado por el procesador y otros componentes. Además, si el diseño está bien resuelto, la rigidez adicional mejora la percepción de solidez y reduce crujidos o torsiones.

En cajas de PC, un chasis metálico pesado y de buen calibre ayuda a amortiguar vibraciones de ventiladores y discos, consigue un funcionamiento más silencioso y soporta mejor el peso de componentes de alto nivel (grandes tarjetas gráficas, disipadores voluminosos, fuentes pesadas). El uso de acero más grueso o aluminio de calidad suele asociarse a gamas más altas.

Las desventajas no son menores: el metal eleva el coste de fabricación, complica el trabajo de las antenas inalámbricas y, cuando se raya o se abolla, el daño es muy visible y difícil de disimular. En móviles con bordes metálicos, un golpe serio puede dejar muescas que arruinan la estética.

La resistencia a la corrosión es otro factor clave. En acero se suele recurrir a procesos de galvanizado (recubrir con zinc) y a recubrimientos en polvo o pinturas de calidad automotriz (acrílicas, de uretano) para evitar la oxidación. El aluminio genera de forma natural una capa de óxido protectora, que se puede reforzar con anodizado y tintes de color.

Por último, la conductividad térmica del metal juega a favor y en contra: ayuda a extraer calor, pero también hace que el usuario note el terminal más caliente en la mano. En PC, un chasis metálico colabora con el flujo de aire y el funcionamiento de los ventiladores; en móviles, obliga a gestionar con cuidado dónde se concentra el calor para que no sea incómodo.

Carcasas de plástico y polímeros: policarbonato, ABS y mezclas

El plástico ha sido tradicionalmente el material de referencia en gamas media y baja de smartphones, y también en muchas zonas exteriores de las cajas de PC (sobre todo frontales y marcos). Su gran ventaja es la versatilidad: se puede moldear casi en cualquier forma, colorear como se quiera y texturizar para lograr diferentes sensaciones.

En móviles se utilizan sobre todo policarbonato y otros plásticos de calidad. El policarbonato es un termoplástico muy resistente al impacto, capaz de absorber bien golpes y caídas sin quebrarse. Otros polímeros, como el policarbonato reforzado o incluso fibras tipo kevlar, ofrecen una protección sobresaliente a cambio de un coste algo mayor, pero siguen por debajo del metal y el cristal en “sensación premium”.

En carcasas de PC el gran protagonista es el ABS (acrilonitrilo butadieno estireno). Ofrece buena resistencia a impactos y tensiones, es ligero (densidad en torno a 1,01‑1,06 g/cm³) y resulta ideal para paneles frontales, embellecedores y elementos no estructurales. El principal inconveniente es su sensibilidad a la radiación UV, que puede amarillearlo o degradar su superficie con los años.

Las mezclas PC+ABS combinan lo mejor de ambos mundos: la rigidez y resistencia térmica del policarbonato con la flexibilidad y el menor coste del ABS. Esta mezcla es muy frecuente en productos informáticos, ya que aporta un equilibrio muy razonable entre robustez, estabilidad frente al calor y precio.

Otra ventaja importante de los polímeros es su comportamiento eléctrico: no bloquean las señales de radio, por lo que facilitan la vida a los ingenieros a la hora de colocar antenas internas y mantener una buena cobertura. En móviles de plástico es raro encontrarse problemas de recepción achacables al material de la carcasa, al contrario de lo que sí ha ocurrido históricamente con diseños metálicos.

¿El plástico puede ser “premium”? Diseño, percepción y acceso al interior

La discusión sobre si un móvil de plástico puede ser premium es más un debate de percepción que un tema técnico. Muchos usuarios asocian directamente metal y cristal con alta gama, pero hay terminales de policarbonato con diseño, ajuste y acabado tan cuidados que funcionan perfectamente como dispositivos de gama alta a nivel de sensación, incluso modelos robustos como el OSCAL Tank 1.

El diseño es un factor muy subjetivo: un terminal metálico puede resultar tosco o anticuado, mientras que uno de policarbonato con buenas líneas, buenos colores y una textura bien resuelta puede parecer mucho más atractivo. Además, el plástico permite eliminar bandas de antena visibles, jugar con curvas más marcadas o integrar tapaderas extraíbles sin romper la estética.

Un punto clave a favor del policarbonato y otros plásticos es la posibilidad de abrir fácilmente la carcasa en muchos modelos: cambiar batería, acceder a la SIM y a la microSD, instalar tapas intercambiables o carcasas personalizadas sin disparar el peso ni el grosor. En contraste, los diseños unibody metálicos suelen sellar el interior, dificultando o imposibilitando este tipo de operaciones por parte del usuario.

Eso no significa que el metal sea peor en todo: las carcasas unibody selladas ayudan mucho con la resistencia al agua y al polvo, dos atributos que cada vez se valoran más. Con menos uniones y aperturas, es más fácil obtener certificaciones IP y mantener el interior protegido frente a líquidos y partículas.

Al hablar de “premium” hay que tener muy presente el presupuesto. El metal, y más aún el titanio, es caro de producir y mecanizar, lo que limita su uso a gamas altas. El plástico, en cambio, permite a los fabricantes ofrecer dispositivos con buena construcción a precios más contenidos, tanto en móviles de entrada como en modelos de gama media muy equilibrados.

Propiedades físicas: calor, golpes, peso y uso real

Más allá de la apariencia, lo que manda son las propiedades físicas de cada material. La conductividad térmica, la resistencia a impactos y la densidad determinan cómo se comporta un dispositivo exigido por un juego pesado, una sesión larga de vídeo o un entorno cálido.

En términos de conductividad térmica, el metal juega en otra liga. Datos orientativos: aluminio ~205 W/mK, magnesio ~156 W/mK, cristal ~0,8 W/mK, policarbonato ~0,22 W/mK. Traducido a uso real: un dispositivo de plástico tiende a retener más el calor en el interior, mientras que uno metálico o con cristal permite evacuarlo mejor hacia el exterior, algo que conviene revisar si tu móvil se calienta demasiado.

Esto tiene impacto directo en el rendimiento sostenido. En productos muy compactos y potentes, un chasis de plástico puede obligar a limitar la frecuencia de CPU y GPU para evitar sobrecalentamientos, haciendo que en sesiones largas (por ejemplo, juegos intensivos) corran algo más lentos que dispositivos equivalentes con carcasa metálica o de cristal. Aun así, muchos fabricantes han aprendido a compensar con sistemas de refrigeración interna.

Respecto a los golpes, el comportamiento es muy diferente según el material. El plástico y el policarbonato absorben bien impactos, se deforman ligeramente y tienden a no romperse, por lo que son muy agradecidos ante caídas. El metal resiste golpes, pero puede abollarse o marcarse de forma muy visible. El cristal, en cambio, soporta bien arañazos pero es mucho más frágil ante caídas: una sola mala caída puede significar grietas o roturas importantes.

El peso es otro aspecto a considerar: combos de metal y cristal suelen dar dispositivos más pesados que equivalentes en plástico o policarbonato, algo que puede ser agradable (sensación de solidez) o cansado en uso prolongado. En cajas de PC, una torre de gama alta puede superar los 18 kg vacía debido al uso de acero grueso y grandes paneles de vidrio templado, ganando estabilidad y aislamiento acústico a costa de portabilidad.

Carcasas de cristal: sensación premium, señal y fragilidad

Las carcasas de cristal en móviles no son bloques sólidos de vidrio, sino una combinación de chasis metálico (aluminio o acero) y dos paneles de cristal (frontal y trasero). Ejemplos clásicos como el iPhone 4S ya mezclaban acero y cristal, y generaciones más recientes como la línea que combina aluminio y vidrio han consolidado esta fórmula.

El cristal ofrece una estética muy apreciada: reflejos, transparencias, degradados de color, acabados mate o brillantes… Todo ello con una sensación táctil fría y lisa que muchos identifican con dispositivos de alta gama. Además, el cristal no genera interferencias de radio, por lo que no bloquea las señales móviles ni Wi‑Fi, facilitando el diseño de antenas.

En cuanto a resistencia, el cristal aguanta bien los arañazos y soporta relativamente bien el calor sin deformarse. Por eso se usa tanto en frontales de móviles, pantallas y paneles laterales de cajas de PC. El vidrio templado, sometido a tratamientos térmicos y químicos, puede llegar a ser hasta cinco veces más resistente al impacto que el vidrio convencional y, al romperse, se fragmenta en pequeños trozos menos cortantes.

Las desventajas son conocidas por cualquiera que haya roto una trasera: el cristal encarece el precio del dispositivo, complica y sube el coste de las reparaciones y es especialmente vulnerable a las caídas. Una rotura en la parte trasera de cristal no solo es antiestética, sino que puede dejar bordes incómodos al tacto y, en ocasiones, comprometer la estanqueidad del terminal.

En el uso diario también entra en juego la suciedad: el cristal, tanto en móviles como en paneles de cajas de PC, se llena de huellas con mucha facilidad y requiere limpiezas frecuentes con paños de microfibra y limpiadores adecuados para mantener la apariencia impecable.

Vidrio templado y cerámico en pantallas: protección avanzada

Para la pantalla, la primera línea de defensa es el protector. Aunque muchos móviles llegan de fábrica con una fina lámina plástica, lo habitual es sustituirla por un vidrio templado o por un protector cerámico que aporte más resistencia frente a golpes y arañazos.

El vidrio templado se fabrica sometiendo el cristal a cambios de temperatura controlados y otros tratamientos específicos que aumentan su resistencia mecánica. Al romperse, se desintegra en fragmentos pequeños, reduciendo el riesgo de cortes en las manos. Hay grosores comunes entre 0,2 y 0,6 mm, pero lo verdaderamente importante no es el grosor, sino la calidad del proceso de templado y los materiales usados.

Los protectores de tipo cerámico para pantalla suelen combinar materiales como aluminio, titanio y dióxido de circonio. Esto les confiere una altísima resistencia a la temperatura (pueden soportar en torno a 700 ºC en condiciones de laboratorio), buena resistencia a la corrosión y un comportamiento muy estable a largo plazo. No se astillan con tanta facilidad como algunos vidrios templados y ofrecen una sensación al tacto bastante similar a la del cristal original de la pantalla.

Tanto el vidrio templado como los protectores cerámicos buscan lo mismo: absorber la energía del impacto para que, si hay rotura, sea el protector el que se sacrifica y no la pantalla real del teléfono. Aun así, ante un golpe muy fuerte o una caída en mala postura, ninguno garantiza que la pantalla quede intacta.

En cuanto a elección, los protectores cerámicos suelen ser más caros, pero también más resistentes y con mejor claridad óptica. El vidrio templado convencional sigue siendo una gran opción por precio y disponibilidad, sobre todo cuando se combina con una buena funda que proteja bordes y esquinas.

Protección y estética en cajas de PC: vidrio templado, plástico y mantenimiento

Las cajas de PC modernas suelen combinar metal, plástico y vidrio para lograr un equilibrio entre resistencia, estética y coste. El chasis interno es mayoritariamente de acero SPCC o aluminio, mientras que el frontal y embellecedores se confeccionan en ABS o mezclas PC+ABS. Para mostrar el interior, casi todas las cajas gaming integran una ventana lateral.

En estas ventanas, el estándar actual es el vidrio templado. Aporta una estética limpia y nítida, resiste bien los arañazos, aguanta el calor y, en caso de rotura, se fragmenta en piezas pequeñas menos peligrosas. Frente al vidrio templado, el vidrio regular resulta mucho más frágil y se rompe en pedazos grandes y afilados, por lo que apenas se recomienda y suele aparecer solo en cajas muy baratas.

También se usan plásticos transparentes como el PMMA (metacrilato) o el policarbonato. Son más ligeros y resisten bien los impactos, lo que reduce el riesgo de rotura durante el transporte. El inconveniente es que se rayan con facilidad (incluso durante la limpieza) y pueden amarillear con el tiempo por efecto de la radiación UV.

El mantenimiento de estos materiales exige algunos cuidados básicos. Para limpiar el vidrio, conviene usar paños de microfibra y limpiacristales suaves, evitando productos abrasivos. Para retirar el polvo del interior y del chasis metálico, lo más efectivo es un soplador de aire, mejor que cepillos que puedan rayar superficies delicadas.

La luz solar directa es un enemigo silencioso de los plásticos: acelera el amarilleo, degrada la pintura y puede afectar incluso a recubrimientos en polvo. Colocar la torre lejos de ventanas con sol directo ayuda a conservar mejor la apariencia externa y la integridad estructural de embellecedores plásticos.

Coste, durabilidad y elección de materiales según el uso

Al comparar materiales para carcasas, el dinero tiene mucho que decir. El metal (aluminio, titanio, acero de alta calidad) encarece el producto, tanto por el precio de la materia prima como por los procesos de mecanizado y acabado. Esto limita su uso a gamas altas o a productos en los que el marketing del “premium” es fundamental.

El plástico y las mezclas de polímeros permiten mucha más flexibilidad en diseño y precio. Gracias a ellos existen móviles económicos con buena durabilidad y cajas de PC accesibles con prestaciones muy dignas. El policarbonato de alta calidad o el kevlar para refuerzos tienen también un coste apreciable, pero suelen seguir por debajo del metal en impacto global sobre el PVP.

A la hora de valorar la durabilidad real, conviene tener en cuenta que un móvil de plástico bien construido puede aguantar años de uso con golpes y caídas sin problemas graves, mientras que uno de cristal puede perder su trasera en la primera mala caída. La rigidez del metal ayuda, pero también hace que las marcas queden más visibles cuando algo va mal.

En cajas de PC, optar por acero más grueso y vidrio templado de calidad garantiza una estructura estable y resistente al paso del tiempo. Elegir pintura o recubrimientos en polvo de calidad automotriz minimiza arañazos y desgaste por limpieza. Incluso el peso es una pista: un poco más de kilos suele indicar materiales más robustos.

En definitiva, la elección entre aluminio, titanio, cristal y polímeros dependerá tanto de tu presupuesto como de tus prioridades: sensación premium en mano, ligereza, resistencia a golpes, mejor recepción de señal, posibilidad de abrir el dispositivo, facilidad de reparación o simple estética. Conocer cómo se comporta cada material en el mundo real te ayuda a ir más allá del eslogan y escoger el móvil o la torre de PC que mejor encaje con tu manera de usar la tecnología.

El código de iOS se ha ido de la lengua: iOS 27 prepara cuatro funciones de IA para hacernos la vida más fácil

Actualidad en Applesfera - Vie, 17/04/2026 - 11:00

Quedan menos de dos meses para la WWDC y las filtraciones de iOS 27 no paran. Esta semana ha sido el turno del código: el desarrollador Nicolás Alvarez se metió en los servidores de Apple y encontró cuatro funciones de Apple Intelligence que, con toda probabilidad, la compañía tenía guardadas para el escenario de junio. No son oficiales, claro. Pero las cadenas de código hablan, y lo que dicen tiene mucho sentido dentro de hacia dónde va Apple con su IA.

Visual Intelligence aprende dos trucos nuevos

De las cuatro novedades, las dos primeras afectan a Visual Intelligence, esa función que te permite apuntar la cámara a algo y que el iPhone te diga qué es. Sabemos que para Apple es una prioridad y será un pilar de sus próximas gafas. Pero, mientras todo esto llega, parece que con iOS 27 va a ampliar lo que podemos hacer con esta función, al más puro estilo Google Lens.

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La primera función que llegará será la de apuntar a una etiqueta nutricional para que Apple Intelligence procese la información. Será algo similar a lo que ya hace con una etiqueta de ropa, donde nos dice si se puede lavar a una determinada temperatura... Pero aplicado a la comida: nos dirá el volumen de azúcar, calorías, etc.

La segunda funcionalidad va en la misma línea: escanear una tarjeta de visita o cualquier superficie con un número de teléfono o dirección impresa para añadirlos directamente a Contactos. Lo mismo que ya hace con las fechas, pero aplicado a personas. La verdad es que es algo tan obvio que da un poco de rabia que no existiera antes.

Wallet creará pases, entradas y tarjetas

Esta es, probablemente, la novedad más esperada de las cuatro. La app Cartera (o Wallet) podría generar pases digitales a partir de entradas físicas, tarjetas de gimnasio o documentos similares. Fotografías el objeto, Apple Intelligence interpreta el contenido y crea el pase. Así de fácil.

Safari le pone nombre al caos de nuestras pestañas

Los grupos de pestañas son una de esas funciones de Safari que, sobre el papel, son fantásticas, pero en la práctica terminan en decenas de pestañas abandonadas por grupos que ni siquiera sabemos que teníamos. iOS 27 podría resolver eso con algo tan sencillo como que Apple Intelligence analice qué hay dentro de un grupo y le ponga nombre automáticamente.

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Conviene recordar que nada de esto está confirmado. Interpretar cadenas de código es una ciencia bastante fiable, pero no infalible, y Apple puede cambiar, recortar o retrasar cualquiera de estas funciones antes de que Craig Federighi salga en pantalla el 8 de junio.

Lo que sí está claro es que encajan a la perfección con el resto de novedades filtradas de iOS 27. No son las funciones que van a cambiar el mundo, pero sí las que hacen que el iPhone se sienta un poco más inteligente cada vez que lo sacas del bolsillo. El 8 de junio saldremos de dudas.

En Applesfera | Nuevo iOS 27 - todo lo que creemos saber sobre el futuro sistema operativo para el iPhone

En Applesfera | WWDC26: fecha y novedades que esperamos del gran evento de Apple en el que se presentará iOS 27

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Un fallo de Visa con Apple Pay lleva cinco años demostrando vulnerabilidades. El resultado: el youtuber tech más conocido con 10.000 dólares menos en su cuenta

Actualidad en Applesfera - Vie, 17/04/2026 - 10:00

Un iPhone bloqueado, sin haberse usado Face ID, ni el código de seguridad. Al lado, un lector NFC. En cuestión de segundos, el sistema autoriza un pago de miles de euros sin que el usuario toque nada. No es de una película, sino un fallo real y que demuestra un experimento realizado por Veritasium al youtuber Marques Brownlee.

La clave no está en romper el cifrado del iPhone, sino en engañarlo. Es un ataque que combina un determinado hardware con capacidad para manipular las comunicaciones y una debilidad en el sistema de pagos contactless. Y aunque el escenario es muy limitado y no es tampoco sencillo que un ladrón nos robe así por la calle, no deja de ser peligroso. Y el problema está también en Android.

Así "robaron" 10.000 dólares del iPhone de Marques Brownlee

El experimento parte de una base muy concreta: un iPhone con una tarjeta Visa configurada en "modo transporte" Apple Pay. Este es un modo que en algunos países permite pagar en transporte público sin tener que desbloquear el dispositivo. Es muy cómodo y práctico para entrar rápido al tren, metro o autobús, pero tiene una gran pega.

A partir de ahí, el investigador de Veritasium colocó el iPhone sobre un sistema preparado para interceptar la comunicación NFC. No es un lector cualquiera, sino un montaje que actúa como intermediario entre el móvil y un terminal de pago real, ejecutando un ataque de tipo man-in-the-middle.

El primer engaño consiste en hacer creer al iPhone que está interactuando con un torno de transporte. Eso activa automáticamente el modo exprés, que permite autorizar pagos sin necesidad de desbloquearlo de forma biométrica o con el código.

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El segundo paso es algo más delicado, ya que en él se trata de manipular los datos de la transacción. El sistema altera un bit clave para que un pago de alto valor parezca uno de bajo importe. Así, el iPhone no solicita ninguna verificación adicional y da el visto bueno.

Por último, los atacantes pueden volver a intervenir la comunicación, aunque esta vez hacia un datáfono. Le hacen creer que el usuario ya ha autorizado la operación y pueden cerrar el proceso para enviar el dinero al banco. En este caso se realizó el experimento con un pago de 10.000 dólares ejecutándose desde el iPhone de Marques Brownlee, que no salía de su asombro al ver que esto se hizo sin que él tuviese que tocar nada en su móvil.

Por qué ocurre y hasta qué punto hay que preocuparse

Este fallo no es un "hackeo al iPhone" en sentido estricto. La vulnerabilidad está en la interacción entre varios sistemas, especialmente del protocolo de Visa en pagos sin contacto. De hecho, se dice que el problema principal está en cómo Visa gestiona este tipo de transacciones.

El punto crítico está en el modo transporte para los pagos. Está diseñado para funcionar sin conexión y sin autenticación, lo que implica confiar en ciertos datos que llegan desde el terminal. Si esos datos se manipulan, el iPhone no tiene forma de validarlos correctamente en ese momento.

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Esto también afecta a Android, aunque cabe decir que no todos los dispositivos reaccionan igual. Algunos implementan comprobaciones adicionales del importe real antes de cerrar la transacción, lo que bloquearía este ataque en ese ecosistema en determinados casos.

Ver esto hace que irremediablemente nos entre cierto miedo si llevamos tarjetas en el iPhone. Sin embargo, el escenario real para que un ladrón actúe es limitado. Para empezar, porque requiere de acceso físico a nuestro dispositivo, a un hardware especializado y una configuración muy concreta por nuestra parte, como tener Visa en modo express para transporte, algo que en países como España no tenemos.

Si vives en algún país en el que sí exista esta forma de pagar en el transporte, recomendamos desactivarlo. Es una solución sencilla que elimina el vector de ataque, ya que de tendremos sí o sí que autenticarnos para cada pago. Mientras tanto, el problema sigue sin resolverse completamente desde que se documentó por primera vez en 2021.

Imágenes y vídeo | Veritasium

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Tráiler de Venice After Dark

Actualidad en 3DJuegos - Vie, 17/04/2026 - 09:32
Trailer promocional de Venice After Dark

Llevaba más de 30 años en Apple haciendo una de las labores "secretas" más importantes. Se jubila y ya hay testigo para su labores

Actualidad en Applesfera - Vie, 17/04/2026 - 09:00

Un alto ejecutivo de Apple está a punto de dejar una compañía a la que llegó hace ahora 31 años, justo antes de que comenzase la era dorada de la compañía con Steve Jobs al mando. Continuó con Tim Cook y ha estado presente en las campañas de productos ya icónicos e históricos. Se trata de Stan Ng.

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Precedentes. En los últimos años, son varios los directivos y otras piezas clave de Apple que se han marchado. Bien sea por seguir sus propios caminos, fichar por otra empresa o jubilarse, todos dejan en evidencia el adiós a la vieja guardia de Apple. Estos son algunos de los perfiles más relevantes.

  • Angela Ahrendts, fue vicepresidenta de las Apple Store hasta 2019. Se marchó a Airbnb.
  • Jony Ive, fue vicepresidente de diseño hasta 2019. Se fue con su propia empresa (LoveFrom).
  • Matt Fischer, fue jefe de la App Store hasta 2024. Se fue a su propia consultora.
  • Carol Surface, fue directora de recursos humanos hasta 2024. Se fue a HP.
  • Sjoerd Gehring, fue videpresidente de talento y reclutamiento hasta 2024. Se fue a Citadel.
  • Dan Riccio, fue vicepresidente de ingeniería de Vision Pro hasta 2024. Se jubiló.
  • Dan Rosckes, fue jefe de adquisiciones en la cadena de suministro hasta 2024. Se jubiló.
  • Luca Maestri, fue director financiero hasta 2025. Se jubiló.
  • Ruoming Pang, fue jefe de Foundation Models hasta 2025. Se fue a Meta.
  • Alan Dye, fue jefe de diseño de interfaz hasta 2025. Se fue a Meta.
  • Jeff Williams, fue director de operaciones hasta 2025. Se jubiló.
  • Lisa Jackson, fue vicepresidenta de medio ambiente hasta 2025. Se jubiló.
  • John Giannandrea, fue vicepresidente de IA hasta 2025 y pasó a un puesto indeterminado hasta 2026. Se jubiló.

Destaca también el caso de Phil Schiller, histórico vicepresidente de marketing hasta 2020, año en el que pasó a un segundo plano y ahora supervisa el área de la App Store. Se tomó ese cambio como un paso hacia su jubilación, la cual podría ser inminente.

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 Adiós a Stan Ng. Ahora es el responsable de marketing de Apple Watch, AirPods y las iniciativas de salud y hogar de la compañía el que se retirará tras 31 años en Apple. Según explicó Mark Gurman en Bloomberg, anunció su salida coincidiendo con una fecha habitual en la que muchos empleados reciben y consolidan sus acciones de la empresa, un momento en el que es habitual que algunos decidan marcharse.

Cabe decir que no es una renuncia por su parte y tampoco un despido. No se sabe con exactitud qué edad tiene Stan Ng, pero debe rondar ya los 65 años, puesto que su salida se anuncia como una jubilación.

Stan Ng en uno de los momentos más importantes en la historia de Apple: el lanzamiento del primer iPhone en 2007

"Un pilar". Así define Gurman la figura de Stan Ng en Apple, tanto en la era de Steve Jobs como en la actual de Tim Cook. Se le considera así por su crucial papel en el lanzamiento de productos históricos como el iPod, ya que Ng participó en su puesta en marcha siendo uno de los que diseñó las estrategias de marketing. También de forma más reciente con el Apple Watch y los AirPods.

Por qué es importante. La salida de Ng se suma a las ya citadas retiradas recientes de ejecutivos, lo que evidencia un cambio generacional dentro de Apple. Y esto es algo natural, a la par que complicado de gestionar en muchas ocasiones.

Perfiles como los de Ng atesoran décadas de experiencia y conocimeinto del sector y de la propia empresa. Aunque, como es evidente, también ha tenido un equipo rodeándole y que seguirá en la compañía para mantener vivos esos conocimientos.

Tim Cook, CEO de Apple (Imagen: iPhoneDigital en Flickr)

Y ahora qué. Parte de las responsabilidades que dejará Ng ya habían sido asumidas por Erik Treski, que lidera el marketing de productos de audio y hogar, dentro de una estructura que sigue dependiendo de Greg Joswiak, vicepresidente de marketing, y Bob Borchers, vicepresidente de marketing de producto.

Además, Apple ha empezado a reforzar áreas emergentes como la inteligencia artificial con nuevos responsables, algo que dice mucho sobre el presente y futuro foco estratégico del marketing de la firma californiana.

Qué hay de Tim Cook. La salida del máximo dirigente de la compañía sigue viéndose como algo cada vez más cercano. Aunque entre todas las filtraciones sobre su situación, incluyendo que él mismo habría reconocido sentirse cansado, lo cierto es que sigue sin contemplarse.

El propio Tim Cook hablaba recientemente de ello asegurando que aquel sentimiento era falso y que no había dicho eso. Sin embargo, tampoco terminó de desmentir que su retirada vaya a llegar pronto. En cualquier caso, no parece inminente y, cuando suceda, parece que está ya todo atado para que John Ternus sea su sucesor, aunque sin despedirse del todo de Cook, quien se espera que pase a ocupar un cargo de asesor dentro del consejo de administración.

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La noticia Llevaba más de 30 años en Apple haciendo una de las labores "secretas" más importantes. Se jubila y ya hay testigo para su labores fue publicada originalmente en Applesfera por Álvaro García M. .

Apple dictó las normas del buen diseño en 1992. Los menús de macOS Tahoe se las han saltado de golpe

Actualidad en Applesfera - Jue, 16/04/2026 - 19:00

El rediseño de Liquid Glass ha traído mucho debate, y a estas alturas ya sabemos que se va a quedar. Pero, entre tanto análisis del nuevo lenguaje visual, hay un detalle que ha pasado desapercibido: los menús de macOS 26. Concretamente, la decisión de meter un icono junto a cada elemento de una lista. Parece que ayudan, que le dan un toque de modernidad. Y, sin embargo, si echas la vista atrás, resulta que la propia Apple lleva décadas desaconsejando exactamente eso.

No hace falta irse muy lejos. O bueno, más bien sí. Porque en 1992 Apple publicó sus "Macintosh Human Interface Guidelines". Un documento que era básicamente el decálogo del buen diseño de interfaces. Ahí estaban las reglas a seguir por Apple y los desarrolladores. Y dejaba claro que los iconos en los menús tienen que ser reconocibles, consistentes y, sobre todo, útiles. No decorativos.

Guía de diseño de Apple en 1992

La idea era que, si un icono en un menú sirve para que el ojo llegue antes a la acción que buscas, debía estar. Pero de ahí a llenar todo el listado con iconos se genera justo el efecto contrario. No destaca y el ojo no llega antes. Sería como subrayar todas las palabras de un libro. Te quedas igual.

{"videoId":"x9ok5um","autoplay":true,"title":"macOS Tahoe Wallpaper", "tag":"", "duration":"300"} Cuando todo grita, nadie escucha

El problema con los menús de Tahoe es exactamente ese. Cada elemento lleva su propio icono, desde las opciones que usas diez veces al día hasta las que abres una vez al año. El resultado es un menú donde todo compite con todo. Nueva ventana tiene icono, cerrar tiene icono, importar datos de navegación tiene icono. Y cuando todo resalta, nada resalta.

Guía de diseño de Apple en 2026

Pero hay algo más que llama la atención: Apple reutiliza el mismo icono para acciones completamente distintas en diferentes menús. Eso va en contra de otro principio básico de sus propias guías: la consistencia.

Un icono que aparece en contextos diferentes con significados distintos deja de ser una ayuda y se convierte en ruido. El ojo aprende a ignorarlo y terminas leyendo el texto de todas formas, que era exactamente lo que el icono tenía que evitar.

Ejemplo de como macOS 26 incumple las guías de 2026 y 1992 Lo que las guías de Apple decían entonces, y lo que dice su documentación ahora

Lo más llamativo de todo es que la documentación actual de Apple, los Human Interface Guidelines que cualquier desarrollador puede consultar hoy mismo, sigue defendiendo el uso selectivo de iconos en menús. La idea es reservarlos para las acciones más frecuentes, aquellas donde el reconocimiento visual realmente acelera el flujo de trabajo. No para rellenar cada línea con un símbolo.

Ejemplo de Apple para los desarrolladores en macOS 26

Apple lleva treinta años sabiendo esto. Lo escribió, lo publicó y lo convirtió en referente. Que en 2026 sea la propia Apple quien se salte esas normas en uno de sus sistemas operativos más nuevos es, como mínimo, una ironía que merece ser nombrada.

En cualquier caso, esto no parece el final de la historia. La WWDC se celebra del 8 al 12 de junio, y todo apunta a que macOS 27 traerá más ajustes de interfaz, quizá para rematar el rumbo que Apple quiere darle al Mac

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La noticia Apple dictó las normas del buen diseño en 1992. Los menús de macOS Tahoe se las han saltado de golpe fue publicada originalmente en Applesfera por Guille Lomener .

Cómo consultar los ciclos de batería del móvil y su salud real

Actualidad en Androidsis - Jue, 16/04/2026 - 18:41

La batería del móvil es uno de los componentes que más se degradan con el paso del tiempo, por mucho mimo que le pongas al teléfono. Una parte clave para entender cuánto le queda de vida útil es saber cuántos ciclos de carga ha consumido y cuál es su estado de salud real. No es solo una curiosidad técnica: estos datos te ayudan a decidir si merece la pena seguir con tu móvil, cambiar la batería o incluso si es buena idea evaluar el estado de un móvil que quieras comprar de segunda mano.

Aunque parece algo sencillo, no todos los fabricantes muestran esta información de forma clara. En Android depende mucho de la versión del sistema y de la marca, y en iPhone existen varios caminos, algunos muy directos y otros algo más rebuscados. Vamos a ver, con detalle y sin saltarnos nada, cómo consultar los ciclos de batería en Android y en iOS, qué significan exactamente y cómo interpretar esos números para cuidar mejor tu móvil.

¿Qué es un ciclo de batería y por qué es tan importante?

Las baterías actuales de los móviles son casi siempre de iones de litio. Este tipo de batería funciona por ciclos de carga, y un ciclo no es simplemente enchufar el teléfono una vez: un ciclo completo se considera cuando has consumido el 100% de la capacidad total, aunque sea en varios tramos.

Imagina un ejemplo práctico: un día gastas el 75% de la batería y cargas el móvil hasta el 100%. Al día siguiente consumes el 25% restante. Entre esos dos días, el sistema cuenta que has realizado un ciclo completo, porque en total has gastado el equivalente al 100% de la batería, aunque lo hayas hecho en dos cargas.

Con el tiempo, la batería va perdiendo capacidad. Lo habitual es que, tras unos 300 a 500 ciclos completos (según el modelo y el fabricante), la batería conserve alrededor del 80% de su capacidad original o incluso menos. Es ahí cuando notas que el móvil aguanta bastante menos, que se descarga más rápido o que empieza a hacer cosas raras como apagarse de golpe con batería restante.

Por todo esto, conocer los ciclos de carga y la salud de la batería no es un capricho. Te sirve para saber si tu batería ya está al final de su vida útil, para valorar si te compensa cambiarla o incluso para evaluar el estado de un móvil que quieras vender o comprar de segunda mano.

¿Por qué deberías vigilar la salud de la batería?

Dentro de un móvil hay muchos componentes, pero no todos envejecen igual. La batería es uno de los que más sufren el uso diario: cargas, descargas, calor, carga rápida… Todo esto pasa factura. Aunque la cuides, la degradación es inevitable, lo que puedes hacer es retrasar al máximo ese desgaste y saber cuándo ha llegado el momento de actuar.

Cuando la salud de la batería empeora, no significa que el teléfono vaya a morir de un día para otro, pero sí afecta sobre todo a la autonomía. Verás que la carga dura mucho menos que al principio, que tienes que enchufarlo varias veces al día o que se apaga cuando aún marca un porcentaje de batería relativamente alto.

Estos síntomas se reflejan en problemas típicos como apagones repentinos pese a tener batería, una descarga muy rápida incluso con uso ligero o que el móvil ya no llegue al final del día ni de lejos. En ese punto, tus opciones se reducen básicamente a dos: vivir pegado a una batería externa o pasar por caja y cambiar la batería.

Ciclos y salud de batería en Android: situación general

En Android la cosa es algo más caótica porque no existe un método estándar universal para ver los ciclos de carga. Depende de la versión del sistema (Android 14, Android 16, etc.), de la marca y de la capa de personalización. Muchos dispositivos no muestran por defecto el número de ciclos y la única forma fiable de contarlos es a través de herramientas internas del fabricante o haciendo root, algo que no es precisamente para todo el mundo.

Sin root, la vía más habitual es tirar de aplicaciones de terceros que registran tu uso desde el momento en que las instalas. Es importante entender que estas apps no pueden “leer” el historial de ciclos desde el día que estrenaste el móvil, salvo casos concretos con nuevas APIs. Lo que hacen es empezar a contar desde que las instalas, analizando las cargas y descargas para estimar los ciclos completos.

Android 14 y la nueva API de estado de batería

Con Android 14 Google ha empezado a ponerse las pilas. El sistema incorpora nuevas APIs de BatteryManager que permiten acceder a información muy útil de la batería, incluyendo el estado de la batería y los ciclos de carga. Es un salto importante porque hasta ahora, a nivel de sistema, esa información no estaba disponible para las apps.

De momento, Android 14 no muestra estos datos directamente en los ajustes del sistema para todos los usuarios, pero las aplicaciones pueden acceder a esa API y leerlos. Un ejemplo claro es Batt, una app de código abierto que ya aprovecha estas novedades para mostrar:

  • Número de ciclos de carga.
  • Estado general de la batería.
  • Y, si se le da más permisos, información mucho más detallada.

Si a Batt se le concede el permiso android.permission.BATTERY_STATS, por ejemplo mediante herramientas como Shizuku (sin necesidad de root), se desbloquea información extra: salud de la batería, fecha de primer uso y fecha de fabricación, entre otros datos. La duda que queda es si Google mantendrá esta API tan abierta en la versión final para cualquier app, pero de momento abre la puerta a ver ciclos reales sin root en terminales con Android 14.

Android 16 y la nueva sección de salud de batería

Mirando un poco más allá, con Android 16 se integra oficialmente una opción de salud de batería en los ajustes, muy similar a la que lleva tiempo existiendo en iOS. Esto, eso sí, solo lo verás en móviles que actualicen o salgan de fábrica con esta versión.

El camino general, en Android 16 compatible, es muy sencillo:

  • Abrir la app de Ajustes del teléfono.
  • Entrar en el apartado Batería.
  • Pulsar en Estado de la batería.

Dentro de esta pantalla aparece la Capacidad de la batería, que refleja el porcentaje de salud respecto a cuando era nueva. Es una estimación de la carga máxima actual comparada con la carga máxima original. No necesitas apps externas ni códigos raros, aunque hay que asumir que no todos los modelos llegarán a Android 16.

Métodos clásicos en Android: códigos secretos y ajustes

Si tu móvil no tiene Android 14/16 o la marca no ha activado estas opciones, toca recurrir a los métodos tradicionales. Uno de los recursos de siempre en Android es usar los llamados códigos secretos, que se marcan desde la aplicación de teléfono como si fueras a hacer una llamada.

En algunos dispositivos, al marcar *#*#4636#*#* en la app de llamadas se abre un menú de información avanzada. En ese menú suelen aparecer varios apartados, y uno de ellos es el de Información sobre la batería. Ahí, en algunos modelos, verás un campo llamado Estado de la batería o “Salud”.

El problema es que este truco no funciona en todos los móviles Android, ni siempre muestra información útil más allá de si la batería está cargando, el nivel actual o la temperatura. En muchas capas de personalización, lo único que consigues es ver los datos de uso y nada sobre vida útil o ciclos reales.

HyperOS de Xiaomi: salud, temperatura y ciclos desde los ajustes

Algunas marcas se han adelantado y ya ofrecen funciones propias para consultar la salud de la batería. Es el caso de Xiaomi con las versiones más recientes de HyperOS, donde se ha descubierto un apartado específico muy al estilo Apple.

En modelos como los Xiaomi 14T y otros dispositivos recientes con la última versión de HyperOS, puedes acceder a:

  • Porcentaje de salud de la batería.
  • Temperatura actual.
  • Ciclos de carga diarios u otros datos de uso.

La ruta suele ser algo así:

  • Abrir Ajustes de HyperOS.
  • Entrar en el apartado Batería.
  • Buscar la opción Protección de la batería.
  • Dentro, localizar la sección Battery Information o similar.

Esta función es muy útil porque no necesitas apps adicionales y tienes de un vistazo salud, ciclos y temperatura. Eso sí, solo está disponible en dispositivos recientes actualizados, así que en móviles antiguos de la marca puede que no veas nada parecido.

Apps para ver salud y ciclos en Android

Para la gran mayoría de usuarios Android, sobre todo en móviles que no tienen las opciones nuevas integradas, la solución más práctica sigue siendo usar aplicaciones de terceros. No son perfectas, pero ofrecen una visión bastante cercana de cómo está la batería.

AccuBattery

AccuBattery es una de las apps más recomendadas para controlar la salud y el uso de la batería. Una vez instalada, muestra datos como:

  • Salud estimada de la batería en porcentaje.
  • Temperatura en tiempo real.
  • Velocidad de carga y descarga, y corriente aplicada.
  • Estimación de vida útil de la batería tras unos días de uso.

Lo interesante es que, tras un periodo de uso (por ejemplo, 7 días o más), AccuBattery puede calcular una estimación bastante decente de la capacidad real, comparándola con la nominal. Además, si activas los registros detallados, registra ciclos de carga a partir de la instalación, lo que te permite llevar un control a medio y largo plazo.

Device Info

Otra opción útil es Device Info, una app más general que recopila información del sistema, CPU, sensores y por supuesto la batería. En su pestaña de batería verás:

  • Estado de la batería.
  • Voltaje y temperatura actuales.
  • Capacidad total estimada y si se está cargando o no.

No siempre muestra ciclos como tal, pero sí datos clave para interpretar su estado y puede complementar a otras herramientas.

Kaspersky Battery Saver

Kaspersky Battery Saver está más orientada a optimizar el consumo que a mostrar ciclos, pero sigue siendo útil para alargar la vida de la batería. Entre sus funciones están:

  • Optimización rápida cerrando apps en segundo plano que chupan batería.
  • Recomendaciones de brillo, conexión y ajustes para ahorrar energía.
  • Modos de ahorro de energía y perfiles personalizables.
  • Monitor de carga y algunos informes de estado de la batería.

No te dirá cuántos ciclos exactos llevas, pero sí te ayuda a evitar usos que aceleren la degradación, como tener demasiadas apps tragando recursos en segundo plano.

Avira Battery Optimizer

Avira Battery Optimizer funciona en la misma línea, combinando información de la batería con herramientas de optimización. Algunas de sus funciones más interesantes son:

  • Bloqueo inteligente de apps que consumen demasiado.
  • Limpieza automática de caché para liberar recursos.
  • Información sobre el estado general de la batería y tiempos estimados de uso.

De nuevo, no es tanto para contar ciclos al milímetro como para gestionar mejor la autonomía y mantener la batería en condiciones razonables.

PC Mark: test de autonomía para ver la degradación

Si lo que quieres es una referencia clara de cómo rinde la batería hoy frente a dentro de unos meses, puedes usar PC Mark, un conocido benchmark que también tiene versión para Android.

La app no te dice cuántos ciclos exactos tienes, pero sí realiza un test de batería prolongado simulando distintos escenarios de uso (navegación, trabajo ofimático, etc.) y al final te da una cifra muy sencilla de entender: horas de pantalla que aguanta el móvil en ese test.

Para que el resultado sea útil, se suele recomendar:

  • Cargar el móvil al 100% antes del test.
  • Instalar la app y concederle los permisos necesarios.
  • En la pantalla principal, elegir Run Battery Test y dejar que trabaje.

Cuando acabe, te dará un número de horas de pantalla. Repite el test cada cierto tiempo (por ejemplo, cada dos o tres meses) y compara. Si ves que la cifra cae mucho, probablemente la batería ya no esté en su mejor momento aunque el porcentaje de salud todavía no parezca dramático.

Cómo conocer ciclos y salud de batería en iPhone

En el caso de Apple, la gestión de la batería está más unificada. Desde iOS 11 los iPhone incluyen un apartado oficial de salud de batería que indica la capacidad máxima disponible y el rendimiento. Además, a partir de iOS 17.4 y sobre todo con iOS 18 en modelos recientes, Apple ha facilitado mucho ver el número exacto de ciclos sin necesidad de recurrir a trucos.

Salud y ciclos en iPhone 15 Pro y posteriores

Si tienes un iPhone 15 Pro o 15 Pro Max, ver cuántos ciclos de batería lleva tu móvil es extremadamente sencillo porque Apple lo muestra directamente en los ajustes:

  • Abrir Ajustes en el iPhone.
  • Entrar en Batería.
  • Pulsar en Salud de la batería.

En esta pantalla, además del porcentaje de Capacidad máxima (si está cerca del 100% es que casi no ha sufrido desgaste), verás un campo llamado Número de ciclos, con los ciclos consumidos desde que inicializaste el iPhone. También suele aparecer la fecha de inicio de uso del dispositivo.

Apple ha actualizado sus previsiones y ha reconocido que los iPhone más recientes, como la gama 15, soportan el doble de ciclos hasta caer al 80% de salud de lo que anunciaban inicialmente. Es decir, la batería aguanta más tiempo en condiciones aceptables de lo que se pensaba en un primer momento.

Ver los ciclos de batería en otros iPhone usando los datos de análisis

Si tu iPhone es anterior o no tiene esa opción tan directa, aún puedes ver los ciclos con un pequeño truco usando los datos de análisis que el sistema genera para Apple. Estos informes se usan para diagnosticar fallos, pero dentro de ellos se guarda el número de ciclos de batería.

Lo primero es asegurarse de que tienes activado el envío de datos de análisis:

  • Abrir Ajustes y entrar en Privacidad.
  • Bajar hasta Análisis y mejoras.
  • Comprobar que la opción de Compartir (datos de análisis) está activada.

Si no lo estaba, tendrás que activarlo y esperar uno o dos días a que se generen los archivos necesarios. Después:

  • En ese mismo menú, entrar en Datos del análisis.
  • Buscar un archivo cuyo nombre empiece por log-aggregated. Están ordenados alfabéticamente, así que suele ser recomendable ir al final y escoger el más reciente.

Una vez abierto el archivo, verás un texto interminable. Para manejarlo mejor, muchas personas lo que hacen es copiar todo el contenido y pegarlo en la app Notas:

  • Seleccionar el texto completo (pulsando dos veces en una palabra y arrastrando el selector hasta el final).
  • Elegir Copiar.
  • Abrir Notas y crear una nota nueva.
  • Pegar el texto completo en la nota.

Con el contenido pegado, pulsa en el icono de los tres puntos y usa la opción Buscar en la nota. Escribe «batterycyclecount». Justo debajo de esa palabra aparecerá un número entre etiquetas “integer”. Ese valor es el número de ciclos de carga que lleva la batería de tu iPhone.

Si prefieres revisar esto desde un Mac, también puedes guardar el archivo en iCloud Drive, abrirlo allí y buscar “batterycyclecount” desde el ordenador, lo que suele ser algo más cómodo que hacerlo desde el propio iPhone.

Atajo para ver los ciclos de batería más rápido

Para simplificar aún más el proceso anterior, existe un atajo llamado, por ejemplo, View Cycle Count o similar, que automatiza buena parte del trabajo. El flujo típico sería:

  • Ir a Ajustes > Privacidad > Análisis y mejoras.
  • Abrir el archivo de log-aggregated más reciente.
  • Usar el botón de compartir y elegir el atajo View Battery Cycle (una vez instalado).

El atajo se encarga de buscar automáticamente dentro del archivo y te muestra una notificación con el número de ciclos de la batería. Si también tienes un Apple Watch vinculado, ten presente que en esos logs pueden aparecer datos de ambos dispositivos: fíjate en el nombre del sistema operativo que indica a qué aparato corresponde cada informe.

Usar Coconut Battery en Mac para ver los ciclos

Otra herramienta clásica para usuarios de Apple es Coconut Battery, una aplicación gratuita para Mac que permite ver el estado de las baterías tanto de los propios ordenadores Mac como de los iPhone y iPad.

Para usarla, tienes que:

  • Instalar Coconut Battery en un Mac compatible (desde macOS 10.12 en adelante, incluyendo macOS Sonoma).
  • Conectar el iPhone al Mac mediante un cable USB.
  • Abrir la app y seleccionar el dispositivo iOS conectado.

La aplicación te mostrará de forma clara:

  • Ciclos de carga consumidos.
  • Capacidad de diseño (la original en mAh).
  • Carga máxima actual y carga actual.
  • Otros detalles de salud de la batería.

Apple diseña las baterías del iPhone para que mantengan al menos un 80% de su capacidad original tras unos 500 ciclos. Si tu iPhone ha hecho menos ciclos y ya ha bajado de ese 80%, puede tener sentido consultar con el servicio técnico por si hubiera alguna cobertura de garantía o programa de sustitución.

Ver la salud de la batería en la propia configuración de iOS

Desde iOS 11, cualquier iPhone compatible permite ver la salud general de la batería sin necesidad de herramientas externas. El camino es sencillo:

  • Abrir Ajustes.
  • Ir a Batería.
  • Entrar en Salud de la batería.

Ahí verás el porcentaje de Capacidad máxima. Un 100% indica que la batería está como nueva. A medida que bajas, el sistema calcula la capacidad actual frente a la original. Además, aparece el apartado de Capacidad de rendimiento pico, donde iOS puede avisar si la batería está tan degradada que necesita gestionar el rendimiento para evitar apagones inesperados.

Estos cálculos dependen de algoritmos de estimación bastante complejos, no son una medida exacta de laboratorio, pero sirven muy bien como referencia. También es normal que este porcentaje cambie ligeramente tras instalar nuevas versiones de iOS, ya que el sistema recalcula la estimación con nuevos datos.

Apps para controlar la batería en iPhone

Además de lo que ofrece Apple de serie, existen apps en la App Store para quienes quieran un control más granular de la batería.

Una de las más populares es Battery Life, que incluso tiene widget para ver de un vistazo información de la batería desde la pantalla de inicio. Te permite ver datos de salud, consumo y estimaciones de autonomía de forma muy cómoda.

También hay herramientas como Ampere o Power Master, que ofrecen información adicional de consumo, corriente de carga, temperatura y más. No sustituyen a la sección oficial de iOS, pero son un complemento interesante para quienes quieren datos extra.

Otra app llamativa es Device Info Toolkit, que ofrece datos muy detallados sobre el dispositivo y la batería: nivel actual, voltaje, estado, temperatura, ciclos completos y parciales, capacidad actual y original y tiempos estimados de uso. Toda esta información resulta muy útil para decidir si ha llegado el momento de cambiar la batería o si todavía es aceptable.

Por último, GSam Battery Monitor es una herramienta potente para analizar consumo en iPhone: muestra qué apps gastan más energía, estadísticas de tiempo restante según escenarios de uso y gráficos con el historial de nivel y temperatura de la batería.

Cuándo conviene cambiar la batería del móvil

La pregunta del millón: una vez que sabes cuántos ciclos lleva tu batería y cuál es su salud, ¿cuándo toca cambiarla? En general, si la salud ha bajado en torno al 70% o menos, empieza a ser razonable planteárselo en serio, especialmente si ya notas problemas en el día a día.

Más allá del número, fíjate en estos síntomas:

  • Apagados repentinos con batería restante.
  • Descarga muy rápida incluso con uso ligero.
  • Necesidad de cargar el móvil varias veces al día.
  • Calentamiento notable al cargar o al usar apps sencillas.

Si la batería todavía tiene una salud alta y no ves fallos raros, no es urgente cambiarla, aunque lleve ya unos años. Pero si la combinación de ciclos, porcentaje de capacidad y síntomas es mala, el cambio de batería suele devolverle mucha vida al móvil por un precio bastante inferior al de un terminal nuevo.

Cuánto suele durar una batería de móvil

La duración típica de las baterías de los smartphones se mueve entre 2 y 3 años de uso normal, considerando que el final de su vida útil llega cuando han perdido alrededor de un 20% de su capacidad. En ese punto, el móvil sigue funcionando, pero con una autonomía muy reducida.

En términos de uso real, se suele hablar de que un móvil moderno puede aguantar una media de 22 horas en uso (sumando diferentes tareas) y entre 85 y 186 horas en reposo. Sin embargo, esta cifra varía muchísimo en función de cómo lo uses, de las condiciones de temperatura y de si recurres o no a carga rápida.

En el caso concreto de los iPhone, Apple estima que la vida útil estándar de una batería ronda los 500 ciclos completos, lo que suele traducirse en entre 18 y 24 meses de uso intenso. A partir de ahí, se espera que haya perdido aproximadamente un 20% de su capacidad original.

Consejos para alargar la vida útil de la batería

La degradación no se puede evitar, pero sí puedes hacer que vaya más lenta cambiando algunos hábitos. Algunos consejos clave son:

  • Usar el cargador original o uno de calidad y certificado.
  • Intentar que la batería no baje por debajo del 20% con demasiada frecuencia.
  • Evitar mantenerla largo tiempo al 100%; muchos expertos recomiendan moverse entre el 40% y el 80% siempre que sea posible.
  • Evitar el sobrecalentamiento: no dejar el móvil al sol, en el salpicadero del coche o pegado a fuentes de calor.
  • Aprovechar los modos de carga inteligente que incluyen muchas marcas, que ralentizan la carga nocturna para reducir estrés a la batería.
  • Usar el modo de ahorro de energía cuando no necesitas todo el rendimiento.
  • Desactivar apps y servicios en segundo plano que consumen mucho, como GPS, Bluetooth y algunas redes sociales, si no los estás usando.
  • Mantener el sistema actualizado, ya que muchas actualizaciones incluyen mejoras en gestión energética, aunque alguna ocasional pueda empeorar momentáneamente la autonomía.

Algunas de estas recomendaciones pueden ir en contra de la comodidad (como no cargar siempre al 100%), así que al final se trata de encontrar un equilibrio entre cuidar la batería y usar el móvil como realmente necesitas. Lo peor que puede pasar es que tengas que cambiar la batería, y hoy en día no es un proceso ni especialmente caro ni complicado.

Mitos y verdades sobre las baterías de los móviles

Alrededor de la batería circulan muchos mitos que conviene aclarar. Uno de los más extendidos es que es malo dejar el móvil cargando toda la noche. En los teléfonos modernos, el sistema deja de cargar al alcanzar aproximadamente el 80-90% y luego realiza pequeñas recargas para mantener el nivel. El impacto real en la salud de la batería es muy limitado, sobre todo si la temperatura no se dispara.

Otro mito recurrente es que hay que «calibrar» la batería dejándola bajar siempre al 0% y cargándola al 100%. Eso tenía sentido en baterías antiguas de níquel, pero en las de litio es justo lo contrario: resulta mejor evitar descargas profundas y no mantenerla al máximo mucho tiempo seguido.

También se suele decir que activar el modo avión hace que el móvil cargue más rápido. En realidad, lo que hace es reducir el consumo mientras carga, con lo que el porcentaje sube más deprisa porque el teléfono gasta menos a la vez, pero no es que el cargador envíe más corriente de la que está diseñada.

Respecto a cargar el móvil encendido, no hay problema mientras no le exijas demasiado. Lo que sí puede provocar calor excesivo es ponerte a jugar a juegos pesados, usar el GPS o hacer streaming mientras se está cargando. Si simplemente lo dejas cargando con la pantalla apagada, el efecto negativo es mínimo.

¿Puedo cambiar yo mismo la batería del móvil?

Depende mucho del modelo que tengas. En los teléfonos antiguos con batería extraíble, bastaba con quitar la tapa trasera, sacar la batería y poner una nueva, siempre con el móvil apagado.

En la mayoría de móviles actuales, la batería está integrada y sellada dentro del chasis. Cambiarla implica desmontar la carcasa, soltar conectores delicados y despegar la batería, a menudo con adhesivos fuertes. Si no tienes experiencia, es fácil dañar la pantalla, la placa o perder la estanqueidad frente al agua.

Por eso lo más recomendable suele ser acudir a un servicio técnico oficial o de confianza. Además de hacerlo con herramientas adecuadas, te aseguras de que la batería nueva sea original o equivalente de calidad, lo que se nota después en estabilidad y durabilidad.

Ojo con las baterías hinchadas

Un caso especialmente peligroso es cuando la batería se hincha. Puedes notarlo porque la tapa trasera del móvil se abomba, la pantalla comienza a levantarse por un lado o el teléfono “baila” al dejarlo sobre la mesa.

Si detectas esto, no sigas usando el móvil. Una batería hinchada puede llegar a reventar o abrirse, dañando el teléfono de forma irreversible y liberando gases tóxicos que no conviene respirar. Lo prudente es apagar el dispositivo, dejarlo en un lugar seguro y buscar cuanto antes un servicio técnico especializado o un punto de recogida autorizado.

Conocer los ciclos de batería, la salud y los síntomas de desgaste de tu móvil, tanto en Android como en iPhone, te permite tomar decisiones con cabeza: saber si tiene sentido aguantar un poco más, cambiar la batería o directamente renovar el dispositivo, además de aprender a cuidar mejor la carga, la temperatura y el uso diario para exprimir al máximo la vida útil de uno de los componentes más críticos del smartphone. Comparte la información para que más usuarios conozcan del tema.

Steve Jobs pasó a la historia por su 'Stay hungry, stay foolish'. En realidad sacó la frase de un extraño catálogo de supervivencia para hippies

Actualidad en Applesfera - Jue, 16/04/2026 - 18:00

Es 1974. No hay internet. No hay buscadores. No hay forma de saber cómo construir una tienda de campaña, explorar el cosmos o entender la anatomía del cuerpo humano sin ir físicamente a una biblioteca. En ese contexto, un escritor llamado Stewart Brand lleva años publicando algo que no tiene nombre exacto: mitad enciclopedia, mitad catálogo de herramientas, mitad manifiesto de contracultura. 

Steve Jobs, con 19 años, lo tiene en las manos. Décadas después lo describirá como "Google en formato papel, 35 años antes de que llegara Google". El libro se llamaba Whole Earth Catalog, o El catálogo de toda la tierra, y lo que hizo por la generación que construyó Silicon Valley es difícil de exagerar.

Un manual para cuando no había nada

En los años 60 y 70, alrededor de diez millones de personas vivían en comunas hippies por todo Estados Unidos. Gente que había decidido salirse del sistema y que, por tanto, necesitaba saber hacer cosas que el sistema normalmente hacía por ellos. Stewart Brand, que era biólogo, fotógrafo y escritor, vio el hueco y lo rellenó con un volumen que podías consultar lo mismo para construir un refugio que para entender qué era la cibernética.ç

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El resultado no era exactamente un libro ni exactamente una revista. Era una selección curada de herramientas, libros, máquinas y conocimientos, con reseñas escritas por sus propios usuarios. Quería dar acceso al conocimiento que el sistema no ponía fácil.

El origen de "Stay hungry, stay foolish"

La frase probablemente la habrás visto en una taza, en un póster o en la transcripción del discurso que Jobs dio en Stanford en 2005. Pocos saben que él no la inventó: la tomó prestada de la última página de la edición de octubre de 1974 del catálogo, donde aparecía junto a la foto de una carretera.

¿Por qué una carretera? Stewart Brand lo explicó así: La sensación de hacer autostop es uno de los estados de ánimo más libres que existen. Siempre tienes un poco de hambre y sabes que estás siendo insensato. Jobs se quedó con eso para siempre. La primera red social nació de sus páginas

La amistad entre Brand y Jobs fue larga y estrecha, pero el legado del catálogo va más allá de esa relación personal. En 1985, Brand y el médico Larry Brilliant fundaron The WELL (Whole Earth 'Lectronic Link), la versión digital de todo aquello. Una comunidad online antes de que existiera el concepto.

En The WELL se encontraban hackers, hippies, periodistas y escritores discutiendo tecnología, política y el significado de la vida. Las personas se conocían a distancia, sin saber si eras blanco, negro, hombre o mujer, algo que en el contexto de la lucha por los derechos civiles en Estados Unidos no era un detalle pequeño. Por eso The WELL está considerada la primera red social del mundo, o al menos la primera comunidad virtual con ese espíritu.

¿Te gustaría ver los ejemplares originales? Desde 2023, el archivo completo del catálogo está escaneado y disponible de forma gratuita en wholeearth.info, incluida la edición de octubre de 1974 con la frase que Jobs haría famosa treinta años después.

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Cómo activar y usar el modo de una mano en Android 12

Actualidad en Androidsis - Jue, 16/04/2026 - 17:36

Con los móviles actuales rozando ya tamaños de tablet, cada vez es más habitual que resulte incómodo manejarlos solo con una mano. Esas pantallas enormes quedan muy bien para ver series o jugar, pero en el día a día, cuando vas por la calle o llevas algo en la otra mano, llegar con el pulgar a la parte superior de la pantalla puede convertirse en una misión imposible. Por suerte, Android y muchos fabricantes han ideado una solución muy práctica: el modo de una mano.

Hasta hace poco, este modo dependía casi siempre de la capa de personalización de cada marca (Samsung, Xiaomi, Huawei, Motorola, ASUS, etc.), pero con Android 12 Google ha decidido incorporarlo directamente en el sistema. Eso significa que ya no dependes tanto del móvil que tengas, sino de la versión de Android que estés usando. El nuevo modo de una mano de Android 12 reduce la interfaz hacia abajo, deja una franja negra en la parte superior y hace mucho más fácil usar el teléfono con un solo pulgar, sobre todo en móviles de más de 6 pulgadas.

¿Qué es exactamente el modo de una mano en Android?

El llamado «modo de una mano» es una función pensada para mejorar la ergonomía de los móviles grandes. Cuando lo activas, la interfaz de Android se encoge y se desplaza, normalmente, hacia una zona más accesible para el pulgar. En el caso de Android 12, Google ha optado por una implementación muy concreta: la pantalla se contrae únicamente en vertical, hacia abajo.

En lugar de reducirse en ambas direcciones (vertical y horizontal), como hacen algunas capas de personalización, Android 12 lo que hace es mantener el ancho de la pantalla y acortar la parte superior, simulando algo parecido a un formato 4:3. El resultado es que la parte útil de la interfaz queda situada en la zona baja del panel, mucho más cerca de tu dedo, mientras que la parte de arriba se rellena con una franja negra que no se puede usar.

En la práctica, es como si convirtieras tu pantalla de 6-6,7 pulgadas en algo más manejable, en torno a unas 4 pulgadas virtuales. Todos los elementos (botones, menús, iconos, notificaciones, etc.) se encuentran más a mano, de forma que no tengas que estirar tanto el pulgar ni recolocar el móvil constantemente en la mano.

Modo de una mano: capas de fabricante vs integración nativa en Android 12

Mucho antes de que Google diera el paso, fabricantes como Samsung, Xiaomi, Huawei, Motorola o ASUS ya incluían su propio modo de uso con una mano. En estos casos, la solución habitual consistía en reducir el tamaño de toda la interfaz y desplazarla hacia una de las esquinas inferiores, permitiendo incluso elegir si querías que quedase a la izquierda o a la derecha según tu mano dominante.

En esas capas personalizadas, el recuadro activo de la pantalla se hacía más pequeño tanto a lo alto como a lo ancho, liberando espacio vacío alrededor. Esto creaba una especie de “pantalla flotante” más pequeña dentro del propio panel, bastante parecida a lo que sería un móvil compacto dentro de otro más grande. Era una ayuda enorme para quienes no querían renunciar a un móvil grande, pero necesitaban controlarlo con una sola mano.

La diferencia con Android 12 es clara: Google ha apostado por una reducción exclusivamente vertical, manteniendo el ancho del contenido y bajando todo el área interactiva. Así el contenido no se estrecha, sino que simplemente se coloca más abajo. Pierdes espacio útil arriba (la famosa franja negra), pero ganas en naturalidad al deslizar el pulgar, porque todo sigue alineado y no tienes que apuntar a un recuadro desplazado lateralmente.

Esta integración nativa en Android 12 significa también que no hace falta que tu fabricante implemente nada especial para disfrutar del modo de una mano, siempre que el dispositivo tenga esta versión (o superior) y no se haya deshabilitado la función en la capa de personalización. Eso sí, en versiones previas o en móviles que no actualicen, seguirás dependiendo del modo propio de cada marca.

Cómo funciona internamente el modo de una mano en Android 12

El modo de una mano en Android 12 apareció de forma visible en la Developer Preview 2 (Android 12 DP2), aunque ya se intuía su existencia en la primera versión preliminar (DP1), donde estaba oculto en el código. A partir de DP2 Google activó la interfaz correspondiente y los ajustes necesarios para que los desarrolladores y usuarios avanzados pudieran probarlo.

La lógica del sistema es relativamente sencilla: cuando activas el modo de una mano mediante un gesto, Android aplica un tipo de “zoom” y traslación a la interfaz, reduciendo la altura visible y desplazándola hacia la parte baja del panel. El área superior que queda sin usar se muestra en negro, lo que te indica claramente que esa zona no es interactiva.

Esa reducción no es permanente. El comportamiento por defecto está pensado para activarse en momentos puntuales y desactivarse automáticamente tras un tiempo. Es decir, la idea no es que tengas siempre la pantalla encogida, sino que puedas hacer una acción rápida (por ejemplo, pulsar un botón de menú en la parte superior) sin soltar el móvil de una mano y luego volver al tamaño completo.

Android 12 incluye además algunas opciones adicionales relacionadas con cómo y cuándo se debe salir de este modo. Se puede configurar tanto el tiempo de espera como el comportamiento al cambiar de aplicación, de manera que el sistema se adapte a tu forma de usar el teléfono.

Requisitos y compatibilidad del modo de una mano

Para poder usar el modo de una mano nativo de Android 12, es imprescindible que tu móvil ejecute al menos esa versión del sistema o una posterior. Durante las fases iniciales apareció en las versiones para desarrolladores, pero la idea de Google es que la función llegue a la versión estable de Android 12 para todos los usuarios, siempre que el fabricante no haya decidido eliminarla o cambiarla por su propia solución.

En los primeros meses, el acceso a este modo estaba limitado a los dispositivos compatibles con Android 12 Developer Preview 2, la segunda previa para desarrolladores. Estos eran, principalmente, los teléfonos de Google (Pixel) y algunos modelos de otras marcas incluidos en el programa de pruebas. Con el lanzamiento de la versión estable, la compatibilidad se amplía a cualquier móvil actualizado a Android 12, aunque en la práctica dependerá del calendario de actualizaciones de cada fabricante.

Si tienes un móvil de Samsung, Xiaomi, Huawei, Motorola, ASUS u otros fabricantes con capas muy personalizadas, es posible que ya dispongas de un modo de una mano propio, incluso aunque sigas en una versión anterior a Android 12. En esos casos encontrarás la opción dentro de los ajustes de la capa del fabricante, normalmente en el apartado de funciones avanzadas o accesibilidad.

Cómo activar el modo de una mano en Android 12 paso a paso

En Android 12, el modo de una mano viene desactivado por defecto. Para ponerlo en marcha por primera vez, debes ajustar varios parámetros en la configuración del sistema. El proceso es rápido y no requiere aplicaciones externas ni permisos raros, solo conocer bien dónde está escondida la opción.

Los pasos generales que debes seguir son estos:

  • Entra en los ajustes de tu móvil con Android 12; puedes hacerlo desde el icono de la rueda dentada o desde el panel de ajustes rápidos.
  • Una vez dentro, desplázate hasta la sección «Sistema», que es donde suelen agruparse las opciones relacionadas con gestos, idiomas y otras funciones básicas.
  • Dentro de «Sistema», accede al apartado «Gestos», donde se encuentran todas las acciones especiales vinculadas a movimientos sobre la pantalla o el dispositivo.
  • Entre esas opciones, verás la entrada llamada «Modo de una mano» (o una denominación muy similar, según la traducción de tu dispositivo).
  • Al pulsar ahí, encontrarás un interruptor principal llamado «Usar modo de una mano»; actívalo para habilitar la función en el sistema.

Una vez hecho esto, el móvil ya está preparado para reaccionar al gesto que activa este modo. Sin haber tocado todavía ninguna app, ya puedes empezar a usarlo con un simple deslizamiento desde la parte inferior de la pantalla. Más adelante, si lo deseas, podrás ajustar el tiempo que se mantiene encendido o el comportamiento al cambiar de app.

Opciones de configuración del modo de una mano

Android 12 no se limita a ofrecer un interruptor de encendido y apagado para el modo de una mano; también permite afinar algunos detalles para que la experiencia sea más cómoda y predecible. Dentro de la misma pantalla de ajustes del modo encontrarás varias opciones interesantes.

Por un lado, puedes configurar un parámetro que suele mostrarse como «Tiempo de espera» o «Timeout». Esta opción determina cuántos segundos permanece activa la pantalla reducida antes de volver automáticamente a su tamaño normal. Los valores habituales que ofrece Android 12 son:

  • 4 segundos: el modo de una mano se considera algo muy puntual; ideal para toques rápidos.
  • 8 segundos: término medio entre agilidad y comodidad.
  • 12 segundos: el modo se mantiene un rato más largo, útil si sueles hacer varias acciones seguidas.
  • «Nunca»: el modo de una mano no se desactiva automáticamente; se queda así hasta que realices el gesto inverso o salgas manualmente.

Si eliges la opción «Nunca», básicamente conviertes ese modo reducido en tu forma de uso principal mientras no cambies la configuración. Puede ser útil si tienes dificultades de movilidad o simplemente prefieres interactuar siempre con una pantalla más compacta, aunque perderás parte del espacio visual que ofrece el tamaño completo del panel.

Además del tiempo de espera, Android 12 incluye otra preferencia llamada algo así como «Salir al cambiar de aplicación». Si la activas, cada vez que pases de una app a otra el sistema devolverá la interfaz a su tamaño completo de manera automática. Esto evita quedarte permanentemente en la vista reducida sin darte cuenta, sobre todo si no has configurado un límite de tiempo.

¿Cómo usar el modo de una mano en el día a día?

Una vez activada la opción en los ajustes, el uso es bastante intuitivo. Para entrar en el modo de una mano de Android 12, tienes que deslizar el dedo hacia abajo desde la parte inferior de la pantalla, normalmente desde la barra de gestos, en lugar de hacer el gesto habitual de ir a inicio.

Cuando hagas este gesto correctamente, verás cómo toda la interfaz se encoge y se desplaza hacia la mitad inferior del panel, quedando arriba una franja negra vacía. En ese momento, podrás tocar iconos, escribir con una mano, abrir menús o hacer cualquier acción habitual sin tener que mover tanto la mano; todo está más cerca de tu pulgar.

Para salir del modo de una mano tienes varias posibilidades. La más sencilla suele ser tocar en la zona superior de la pantalla reducida, lo que hace que la interfaz vuelva al tamaño completo. Otra manera es esperar a que se cumpla el tiempo de espera que hayas configurado, tras lo cual Android restablecerá la vista normal de forma automática.

Si has elegido la opción «Nunca» en el tiempo de espera, deberás recurrir al gesto inverso: deslizar el dedo hacia arriba desde la parte inferior de la pantalla. Este movimiento devuelve la interfaz a su estado original, ocupando otra vez toda la superficie del panel. También, como se comentaba antes, si tienes activada la opción de salir al cambiar de aplicación, el propio sistema se encargará de devolver la vista completa al abrir otra app.

Conviene tener en cuenta que, al menos en las primeras implementaciones de Android 12, el modo de una mano solo actúa de forma vertical. Es decir, no estrecha la pantalla ni desplaza la interfaz hacia un lado, como hacen muchos fabricantes, sino que simplemente reduce la altura útil. Esto simplifica el gesto de activación y la forma de interactuar con los elementos, aunque limita un poco las posibilidades para zurdos o diestros que prefieran la pantalla alineada a un lateral.

Limitaciones y posibles mejoras del modo de una mano

Como ocurre con muchas funciones que debutan en una nueva versión de Android, el modo de una mano de Android 12 puede experimentar cambios y mejoras con el tiempo. En las versiones previas y en el lanzamiento inicial, la principal limitación es precisamente la falta de reducción horizontal que sí ofrecen algunas capas de fabricante.

Esto significa que, por ahora, si estabas acostumbrado a un modo de una mano que colocaba toda la pantalla en una esquina concreta, es posible que eches de menos esa exactitud a la hora de adaptar tu teléfono a tu mano dominante. No obstante, Google podría introducir ajustes adicionales en futuras actualizaciones, permitiendo quizás elegir modos de reducción más avanzados.

Otra limitación práctica es la propia dependencia de la versión del sistema y del fabricante. Aunque Android 12 trae la función de serie, no todos los móviles recibirán esta versión ni todas las marcas dejan las opciones de Google intactas. Algunas podrían favorecer su propio modo de una mano y ocultar o modificar el nativo, lo que obliga a revisar con calma la sección de ajustes para localizarlo.

¿Se puede activar el modo de una mano desde Tasker u otras apps avanzadas?

Entre los usuarios más avanzados es habitual intentar automatizar todo tipo de funciones del sistema, y el modo de una mano no es una excepción. La idea de muchos es poder activar y desactivar este modo mediante Tasker u otras herramientas de automatización en Android, sin depender del gesto oficial o de botones flotantes.

El problema es que, por ahora, Google no ha documentado públicamente un intent específico o una acción oficial destinada a activar el modo de una mano de Android 12. Sin una intención estándar publicada en las APIs del sistema, Tasker no puede simplemente lanzar un comando sencillo para alternar el modo, al menos no de forma directa y garantizada para todos los dispositivos.

Existen algunos métodos avanzados que intentan rodear esta limitación, como el uso de accesibilidad para simular gestos o toques en pantalla, o el empleo de comandos ADB y permisos especiales en dispositivos con root. Sin embargo, estos enfoques son complejos, pueden romperse con futuras actualizaciones y no son soluciones oficiales ni universales. Además, en muchos casos requieren otorgar permisos muy sensibles a las aplicaciones de automatización.

Ultimas consideraciones

Por este motivo, si lo que buscas es una forma fiable, sencilla y segura de usar el modo de una mano, lo más recomendable sigue siendo recurrir al gesto nativo que ofrece Android 12 o, en su defecto, al sistema propio de tu fabricante. Si en el futuro Google publica una API oficial o un intent documentado, entonces sí se podrán crear perfiles de Tasker elegantes y consistentes para controlar este modo.

Gracias al modo de una mano, Android 12 y muchas capas de los fabricantes consiguen que el uso de móviles gigantes sea bastante más llevadero. Reducir temporalmente la interfaz hacia la parte inferior de la pantalla, poder ajustar cuánto tiempo permanece activa y contar con un gesto sencillo para entrar y salir hace que acciones tan simples como abrir un menú en la parte alta o escribir con una sola mano dejen de ser un engorro y se conviertan en algo natural incluso en pantallas enormes.

Detectar minería oculta en apps y proteger tus dispositivos

Actualidad en Androidsis - Jue, 16/04/2026 - 17:33

La minería de criptomonedas se ha convertido en un negocio muy lucrativo y, como era de esperar, los ciberdelincuentes han encontrado la forma de sacar tajada sin mover un dedo: usando tu móvil, tu ordenador o incluso tus servidores para minar a escondidas. Este fenómeno se conoce como minería oculta o cryptojacking y, aunque muchas veces pasa desapercibido, puede destrozar el rendimiento de tus dispositivos, disparar el consumo de energía e incluso acortar drásticamente su vida útil.

Lo más preocupante es que no hace falta que instales un supuesto programa de minería para meterte en problemas. Apps aparentemente inofensivas, webs legítimas comprometidas o software camuflado pueden aprovechar cada ciclo de CPU, GPU o incluso tu navegador para generar criptomonedas como Monero sin que te enteres. En este artículo vas a aprender cómo funciona esta amenaza, cómo detectar si una app está minando a tus espaldas, qué síntomas debes vigilar en móviles y PC, qué herramientas te ayudan a descubrirla y, sobre todo, cómo protegerte.

¿Qué es exactamente la minería oculta en apps y el cryptojacking?

Cuando hablamos de minería oculta nos referimos a software que utiliza la potencia de procesamiento de tu dispositivo sin tu consentimiento para minar criptomonedas. La minería en sí misma es una actividad legítima: consiste en resolver complejos problemas matemáticos que validan transacciones en la cadena de bloques, y a cambio el minero recibe una recompensa en la criptomoneda correspondiente.

El problema llega cuando un atacante instala o ejecuta un minero sin que el usuario lo sepa. En ese momento, ese minero pasa a ser, en la práctica, un tipo de malware de criptominería o cryptojacking. Puede ejecutarse como aplicación instalada, como proceso en segundo plano, como script en el navegador o incluso embebido en servicios web.

En el entorno corporativo, los atacantes suelen comprometer servidores, navegadores o servicios web, inyectando JavaScript malicioso. De esta forma, cada vez que un usuario visita un sitio concreto, su navegador se convierte en un esclavo que minará criptomonedas para el delincuente, consumiendo recursos de CPU y memoria, y en ocasiones también GPU.

Cómo funciona la criptominería maliciosa y cómo se cuela en tus dispositivos

La criptominería, tanto legítima como maliciosa, se basa en la idea de que los ciclos de CPU y GPU se convierten literalmente en dinero. Cuanta más potencia de cálculo tengas, más posibilidades de generar recompensas. Los ciberdelincuentes explotan esta lógica a lo grande: en lugar de invertir en hardware caro, infectan miles o millones de dispositivos ajenos.

La infección puede producirse de varias formas, tanto en móviles como en ordenadores. Entre los vectores de entrada más habituales destacan los archivos descargados de sitios dudosos, cracks, mods, adjuntos maliciosos, enlaces de phishing o vulnerabilidades sin parchear en el sistema operativo o en aplicaciones. También se utiliza minería a través del navegador, donde un simple script en una web comprometida se encarga de poner tu CPU a trabajar.

En muchos casos el malware se camufla como proceso del sistema o servicio aparentemente legítimo, cambiando el nombre del ejecutable a algo que no levante sospechas (por ejemplo, nombres genéricos como “sysupdate.exe” o similares) y tratando de limitar el uso de CPU para no disparar las alarmas del usuario ni de los sistemas de monitorización.

Casos reales de mineros ocultos en aplicaciones móviles

Los teléfonos inteligentes son un objetivo muy atractivo para este tipo de ataques, no tanto por su potencia individual, sino por el volumen brutal de dispositivos en circulación. Aunque un móvil no rivaliza con un PC de sobremesa con varias GPU de gama alta, millones de móviles suman mucha fuerza de cálculo.

Lo más inquietante es que no necesitas instalar apps de fuentes sospechosas para exponerte. Ha habido casos documentados en los que aplicaciones con apariencia perfectamente legítima, disponibles incluso en tiendas oficiales como Google Play, incluían mineros ocultos. Estas apps se disfrazaban como herramientas útiles, juegos o servicios de streaming, mientras en segundo plano se dedicaban a minar.

Un ejemplo especialmente llamativo lo encontramos en aplicaciones de redifusión de partidos de fútbol con nombres que incluían términos como “PlacarTV”. Su funcionalidad principal era ofrecer vídeos de los encuentros, pero al iniciarse abrían un archivo HTML con un minero Coinhive en JavaScript que utilizaba toda la potencia de la CPU para minar Monero. Para colmo, fueron capaces de superar los controles de Google Play y acumular más de 100.000 descargas, con especial incidencia en países como Brasil.

Otro caso documentado fue el de una VPN gratuita llamada Vilny.net, que incluía un minero capaz de monitorizar la temperatura del dispositivo y el nivel de la batería. Cuando detectaba que el teléfono se calentaba demasiado o la batería caía en picado, suspendía temporalmente la minería para no llamar la atención del usuario. La aplicación descargaba un ejecutable desde un servidor remoto y lo ejecutaba en segundo plano, alcanzando decenas de miles de descargas, sobre todo en Ucrania y Rusia.

Síntomas de minería oculta en móviles Android e iOS

En los smartphones, la minería oculta se manifiesta a través de una serie de síntomas bastante claros si se presta un poco de atención. El primero y más evidente es la caída de rendimiento: el teléfono va lento, se queda “pensando” al abrir apps sencillas, las animaciones se entrecortan y todo parece ir a trompicones.

Otro indicador muy habitual es el sobrecalentamiento del dispositivo sin motivo aparente. Es normal que el móvil se caliente jugando o viendo vídeo en alta resolución, pero si se calienta mucho con tareas ligeras o estando en reposo, algo puede estar tirando de la CPU sin que lo veas.

El tercer síntoma clave es el gasto excesivo de batería. La minería consume recursos de forma continuada, por lo que la batería baja a toda velocidad. Si notas que, sin cambiar tus hábitos de uso, pasas de llegar al final del día con batería a necesitar recargar a media tarde, conviene sospechar.

También es importante revisar si aparecen aplicaciones desconocidas o que no recuerdas haber instalado. A menudo, los mineros se cuelan junto a apps descargadas desde sitios no oficiales, foros o tiendas alternativas. Incluso pueden venir empaquetados dentro de apps que sí parecen hacer lo que prometen, pero incorporan código de minería.

Para afinar el diagnóstico puedes usar herramientas específicas como apps que monitorizan el consumo de batería por aplicación. Una utilidad tipo monitor de batería permite identificar rápidamente qué app está tragándose más energía de la cuenta y, a partir de ahí, decidir si conviene desinstalarla o analizarla con más detalle.

¿Cómo detectar y frenar mineros ocultos en tu móvil?

Si sospechas que tu móvil está minando criptomonedas a tus espaldas, conviene actuar con cierta metodología. En primer lugar, revisa las apps instaladas y desinstala cualquier aplicación sospechosa, sobre todo si procede de tiendas no oficiales, enlaces en foros o descargas directas desde páginas web que no inspiran demasiada confianza.

A continuación, es recomendable instalar una solución de seguridad específica para móviles, especialmente en Android. Estas soluciones detectan mineros conocidos, tanto los que abusan claramente de recursos como aquellos más sigilosos que alternan periodos de actividad y reposo para no levantar sospechas. Un análisis completo del sistema puede localizar tanto mineros en formato app como componentes maliciosos ocultos.

Como medida preventiva, deshabilita en el sistema la instalación de aplicaciones desde orígenes desconocidos, de forma que solo se puedan instalar apps desde tiendas oficiales como Google Play o la App Store. Aunque esto no garantiza el 100% de seguridad, reduce mucho las probabilidades de toparte con mineros distribuídos en mercados alternativos o páginas pirata.

Finalmente, mantén el sistema operativo y todas las apps siempre actualizadas. Muchos mineros y malware de cryptojacking se aprovechan de vulnerabilidades ya conocidas en el sistema o en componentes como el navegador. Una buena política de parches y actualizaciones dificulta enormemente su instalación y ejecución.

Señales de cryptojacking y minería oculta en ordenadores

En PCs de sobremesa y portátiles, tanto Windows como macOS, los síntomas de un minero oculto son similares a los del móvil, pero a menudo más evidentes por la mayor potencia de los equipos. El primer síntoma suele ser una caída notable del rendimiento general del sistema, incluso cuando solo se están realizando tareas sencillas.

Si abres el administrador de tareas en Windows o el Monitor de Actividad en Mac, es habitual encontrar procesos que consumen entre un 30% y un 100% de CPU o GPU de forma permanente, incluso sin tener aplicaciones que lo justifiquen. Estos procesos pueden tener nombres extraños o, en otros casos, camuflarse con nombres parecidos a componentes del sistema.

Otro indicador claro es el sobrecalentamiento continuo y el aumento de la velocidad de los ventiladores. Si el equipo suena como un avión al despegar mientras navegas por páginas normales o con el escritorio aparentemente inactivo, la minería encubierta es una posibilidad a considerar.

En entornos domésticos se puede llegar a apreciar incluso un aumento significativo en el consumo eléctrico si hay varios equipos infectados o si el minero aprovecha también la GPU para minar. En empresas con múltiples servidores o estaciones de trabajo, un uso de energía anómalo puede ser una excelente pista para investigar.

Métodos paso a paso para detectar mineros en un PC

Para detectar minería oculta en tu ordenador es recomendable seguir un enfoque sistemático. El primer paso consiste en analizar la carga del sistema y los procesos activos. En Windows, abre el Administrador de tareas con Ctrl + Shift + Esc; en Mac, usa el Monitor de Actividad. En ambos casos, ordena la vista por uso de CPU o GPU.

Presta atención a aquellos procesos que consumen muchos recursos de forma constante sin una explicación razonable. Si ves un ejecutable con un nombre raro, o uno que no relacionas con ningún programa conocido, es buen momento para investigar. Puedes hacer clic derecho y buscar el nombre del proceso en Internet para ver si otros usuarios lo identifican como minero o malware.

El siguiente paso consiste en usar un antivirus o antimalware de confianza para realizar un análisis completo del sistema. Soluciones como Kaspersky, Bitdefender o Malwarebytes suelen detectar variantes conocidas de mineros, troyanos de criptominería y scripts de cryptojacking. No te limites a un análisis rápido: ejecuta un escaneo completo y revisa la cuarentena en busca de nombres como “CoinMiner” u otras familias similares.

También es importante revisar los programas que se inician automáticamente junto con el sistema. En Windows puedes usar “msconfig” o el propio Administrador de tareas en la pestaña de Inicio; en macOS, puedes revisar los elementos de inicio de sesión desde Preferencias del Sistema, en el apartado de Usuarios y Grupos. Si encuentras alguna entrada extraña, desactívala y analiza el fichero asociado.

No hay que olvidar el navegador. La minería a través del navegador es muy común, y puede desencadenarse tanto por extensiones maliciosas como por scripts incrustados en webs comprometidas. En Chrome, Firefox y otros navegadores, revisa la lista de extensiones y elimina aquellas que no reconozcas o que no recuerdes haber instalado.

Como refuerzo, puedes instalar extensiones específicas que bloquean scripts de minería como No Coin o MinerBlock, además de bloqueadores de anuncios que filtran dominios asociados a pools de minería. Otra medida drástica es bloquear la ejecución de JavaScript en sitios sospechosos, aunque puede afectar a la funcionalidad de muchas páginas.

Herramientas avanzadas para descubrir minería oculta

Para usuarios con cierto nivel técnico o administradores de sistemas, existen herramientas más especializadas que facilitan la detección. Programas como Process Explorer en Windows permiten un análisis muy detallado de los procesos activos, con información sobre uso de CPU, consumo de memoria y rutas de los ejecutables. Es posible identificar procesos raros y consultar información online directamente desde la herramienta.

Otro recurso útil es el monitor de recursos del sistema para ver la carga en tiempo real, tanto de CPU como de disco, red y memoria. Si detectas un proceso que rompe las gráficas sin motivo aparente, es buena idea inspeccionarlo. Además, la minería casi siempre implica comunicación con servidores externos para enviar los resultados, por lo que el análisis de red cobra protagonismo.

Utilidades como Wireshark o el comando netstat permiten examinar conexiones de red activas y localizar destinos sospechosos. En sistemas Windows, ejecutar “netstat -ano” en la consola muestra las conexiones y los PID de los procesos involucrados. Al cruzar esa información con el Administrador de tareas, puedes detectar qué proceso se comunica con un servidor remoto que no reconoces.

En redes corporativas, revisar logs de cortafuegos, proxies y otros dispositivos de seguridad es clave. Conocer a qué dominios y direcciones IP pueden conectarse tus sistemas facilita detectar conexiones no autorizadas. Es recomendable buscar patrones que incluyan términos frecuentes en pools de minería, como “xmr.”, “pool.com”, “pool.org” o dominios del tipo “pool.algo”. Bloquear de forma proactiva ubicaciones conocidas de pools maliciosos reduce el riesgo.

Medidas de protección en empresas: políticas y monitorización

En entornos empresariales, la minería oculta puede consumir recursos críticos de servidores, nubes privadas y estaciones de trabajo, afectando al rendimiento y generando costes adicionales. Para reducir este riesgo, es clave aplicar el principio de menor privilegio a todos los usuarios: cada cuenta debe tener solo los permisos imprescindibles para realizar sus tareas diarias.

Limitar los privilegios dificulta que usuarios o administradores sean engañados para instalar mineros o ejecutar software malicioso con permisos elevados. Además, es muy recomendable utilizar controles de aplicación o listas blancas que restrinjan qué programas pueden ejecutarse en los equipos corporativos, reduciendo drásticamente la superficie de ataque.

Una buena política de actualización y parcheado continuo del sistema operativo y las aplicaciones es básica. Muchos mineros avanzados se propagan aprovechando vulnerabilidades conocidas, como ocurrió con exploits tipo EternalBlue en el pasado. Si la empresa mantiene sus sistemas al día, este tipo de técnicas pierde eficacia.

La monitorización de recursos es otro pilar: supervisar rendimiento de CPU, uso de red y consumo energético puede revelar picos anómalos que apunten a minería no autorizada. Si se detectan patrones sospechosos, conviene correlacionarlos con registros de firewall, proxies y soluciones antimalware para localizar el origen.

Cómo se desinstala y elimina un minero oculto

Una vez identificado un minero, es importante actuar con rapidez. El primer paso es detener el proceso sospechoso desde el administrador de tareas o la herramienta equivalente. Sin embargo, esto suele ser solo un parche temporal: si el minero se ejecuta desde el inicio, volverá a arrancar con el siguiente reinicio del sistema.

A continuación, busca la ruta del archivo ejecutable asociada al proceso y elimina el fichero manualmente o deja que el antivirus lo haga por ti durante un escaneo. Es recomendable pasar varias soluciones de seguridad diferentes si sospechas que la infección es compleja, ya que algunos motores pueden detectar variantes que otros pasan por alto.

Además, limpia el sistema de restos revisando tareas programadas, servicios y entradas de inicio automático. Herramientas de mantenimiento como CCleaner pueden ayudarte a localizar y eliminar entradas persistentes, aunque siempre con cuidado para no borrar elementos críticos del sistema.

En casos extremos, cuando el minero está profundamente incrustado o forma parte de un compromiso mayor, la opción más segura es realizar copia de seguridad de los datos, formatear y reinstalar el sistema operativo desde cero. Es una medida drástica, pero garantiza la eliminación completa si el entorno está muy contaminado.

Buenas prácticas para evitar la minería oculta

La mejor defensa contra la minería oculta sigue siendo la prevención. En primer lugar, evita descargar software pirata, cracks, mods de juegos y ficheros ejecutables de fuentes no verificadas. Este tipo de contenido es un clásico a la hora de colar mineros y otros tipos de malware.

Además, mantén siempre instalado y actualizado un antivirus con buena reputación, capaz de detectar cryptojacking, tanto en escritorio como en móvil. Configura análisis periódicos y activa la protección en tiempo real para bloquear amenazas en el momento en que intenten ejecutarse.

Cuando instales nuevas aplicaciones, fíjate bien en el desarrollador, las valoraciones y los comentarios de otros usuarios, especialmente en Android. Las apps de desarrolladores reconocidos y con muchas reseñas positivas son menos propensas a contener mineros ocultos, aunque nunca se puede bajar la guardia del todo.

Por último, es una buena idea usar extensiones de navegador que bloqueen scripts maliciosos, anuncios intrusivos y dominios asociados a minería. Esto no solo reduce la posibilidad de cryptojacking vía web, sino que también mejora la velocidad de navegación y la privacidad.

La minería oculta y el cryptojacking son amenazas silenciosas que se alimentan de la distracción y del “ya lo miraré mañana”.

Detectar apps y procesos que minan a tus espaldas pasa por observar síntomas como el rendimiento anormal, el sobrecalentamiento, el consumo excesivo de batería o energía y la aparición de conexiones de red raras, apoyándote siempre en herramientas antimalware, monitorización de recursos y buenos hábitos de descarga y actualización; con una combinación de sentido común, soluciones de seguridad y políticas de mínimos privilegios puedes mantener a raya a estos parásitos digitales y evitar que conviertan tus dispositivos en granjas de criptomonedas gratuitas. Comparte la información para que otros usuarios conozcan del tema.

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