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Cómo hacer fotos de estrellas con tu smartphone como un experto

Actualidad en Androidsis - Jue, 12/02/2026 - 15:06

Seguro que alguna vez has mirado al cielo, has visto la Luna enorme o un cielo lleno de estrellas y has pensado: “esto lo tengo que fotografiar con el móvil”. Disparas, miras la pantalla… y solo ves un punto blanco triste y un fondo grisáceo sin magia. Tranquilo, no es culpa tuya: la astrofotografía con smartphone tiene sus trucos, limitaciones y mucha miga técnica.

La buena noticia es que con tu teléfono puedes conseguir fotos nocturnas del cielo muy dignas si sabes cómo exprimirlo: eligiendo bien el lugar y el momento, configurando manualmente ISO, exposición y enfoque, usando un trípode y apoyándote en algunas apps potentes. En esta guía completa vas a encontrar, reunido y explicado con otras palabras, todo lo que cuentan las mejores webs especializadas sobre cómo hacer fotos de estrellas con tu smartphone, desde lo básico hasta técnicas más avanzadas.

¿De verdad se pueden fotografiar estrellas con el móvil?

La pregunta del millón es si un móvil es capaz de captar estrellas, Vía Láctea o incluso la Luna de forma decente. La respuesta honesta es sí, pero con matices importantes. Los sensores de los teléfonos han mejorado muchísimo en los últimos años, sobre todo gracias al procesamiento por software y a los modos nocturnos, pero están sujetos a límites físicos imposibles de esquivar.

Un sensor de cámara full frame mide unos 36 x 24 mm, mientras que el de un smartphone ronda los 6 x 4 mm o incluso menos. Eso significa que, a igualdad de condiciones, el sensor grande puede capturar muchas más veces luz que el del móvil. Aunque los fabricantes expriman el procesamiento, un chip diminuto nunca va a competir de tú a tú con una cámara dedicada cuando hablamos de cielos oscuros, estrellas débiles y exposiciones largas.

A esto se suma que en un móvil la apertura de la lente es fija (normalmente entre f/1.5 y f/2.0) y no puedes cambiar de objetivo a tu antojo. Además, la distancia focal equivalente suele rondar los 24-28 mm, algo más cerrada de lo ideal para tomas de gran campo de la Vía Láctea. Y el zoom “x10” que ves en pantalla en muchos casos es zoom digital puro y duro, un recorte con pérdida de calidad que no sirve para conseguir detalles en la Luna o en un planeta.

También hay que tener en cuenta que, en un móvil, en cuanto subes el ISO por encima de 1600-3200 el ruido empieza a comerse la foto, la batería cae en picado y el procesador se calienta si abusas de exposiciones largas. Por eso, la astrofotografía con smartphone es ideal como puerta de entrada barata y portátil, pero no sustituye a una cámara dedicada para proyectos serios de cielo profundo.

Ventajas de usar el smartphone para astrofotografía

Que tenga limitaciones no significa que no sea una gran herramienta. Tu teléfono tiene varias ventajas muy claras frente a cámaras grandes a la hora de salir a cazar estrellas.

Para empezar, la portabilidad es absoluta: tu móvil pesa unos 200-250 gramos. Una réflex o sin espejo con objetivo luminoso y un buen trípode se puede ir fácil a los 2-5 kilos. Si vas de viaje, de ruta por la montaña o simplemente quieres improvisar una sesión, es mil veces más cómodo tirar de smartphone.

Luego está el tema del presupuesto. Si ya tienes móvil, la inversión adicional puede ser cero o muy baja: quizá una app de pago barata y un trípode de 15-30 euros. En cambio, un equipo de astrofoto con cámara, óptica luminosa y montura se dispara a cientos o miles de euros. Para probar si te gusta este mundillo, el móvil es la manera más sensata de empezar.

Por último, el teléfono te permite disparar, ver el resultado y editar la foto al momento. Muchas apps de cámara apilan automáticamente varias tomas para reducir ruido, y puedes retocar exposición, contraste o color sin necesidad de pasar por el ordenador. Y si te gusta cómo queda, compartes la foto en redes en cuestión de segundos.

Elegir el lugar perfecto: huir de la contaminación lumínica

Da igual que tengas el mejor móvil del mercado: si el cielo está bañado en luz artificial, tus fotos del firmamento nunca serán espectaculares. La iluminación de las ciudades, pueblos grandes, polígonos o carreteras genera un halo anaranjado que se come el contraste del cielo nocturno.

Para hacer buenas fotos de estrellas con el smartphone necesitas buscar cielos oscuros, lejos de farolas y escaparates. Cuanto más te alejes de las zonas urbanizadas, mejor. Muchas veces no basta con ir al parque de las afueras: conviene conducir unos cuantos kilómetros hasta una zona rural, costa poco poblada o sierra sin núcleos grandes cerca.

Existen webs y mapas interactivos, como los mapas de contaminación lumínica tipo Night Earth o lightpollutionmap, que te permiten ver qué zonas de tu provincia tienen cielos realmente negros. Estas herramientas suelen mostrar el brillo del cielo en colores: huye de las zonas rojas y naranjas, busca las regiones verde oscuro, azul o gris. También hay apps móviles que llevan estos mapas encima para que puedas planificar la salida.

Además del cielo, piensa un poco en el primer plano de la escena. Un cielo precioso con un horizonte totalmente plano puede quedar soso. Si tienes cerca una ermita, unas rocas curiosas, un árbol solitario o una silueta arquitectónica llamativa, puedes usarla como elemento protagonista contra el cielo estrellado para darle mucho más interés a la foto.

El momento adecuado: Luna, lluvias de estrellas y meteorología

Además del lugar, el momento en que dispares marca la diferencia. Si lo que quieres es fotografiar un cielo plagado de estrellas o la Vía Láctea, la Luna puede convertirse en tu peor enemiga: cuando está llena o muy iluminada, el cielo se aclara tanto que se pierden muchas estrellas débiles.

Para cielos estrellados lo ideal es disparar cerca de la Luna nueva o cuando nuestro satélite esté por debajo del horizonte durante la noche. Aquí ayudan mucho los calendarios astronómicos y apps como Stellarium, Night Sky o PhotoPills, que te dicen las fases de la Luna, hora de salida y puesta y la posición de la Vía Láctea en tu zona.

Si tu objetivo es fotografiar una lluvia de estrellas famosa, como las perseidas, te interesa conocer las fechas de máxima actividad (en el caso de las perseidas suele ser a mediados de agosto) y las horas recomendadas, normalmente entre las 2 y las 4 de la madrugada, cuando la oscuridad es mayor y el radiante está alto. Muchas personas usan apps de planetario para localizar la zona del cielo desde donde “parecen salir” los meteoros, de forma que puedan encuadrar apuntando hacia la parte más activa del cielo.

La otra pata fundamental es el tiempo: un cielo cubierto arruina cualquier sesión. Conviene revisar antes predicciones específicas para observación astronómica, con datos de nubes altas, humedad y transparencia. Apps como ClearOutside o Windy son muy útiles para esto.

Equipo básico para fotografiar estrellas con tu smartphone

La lista de lo que necesitas no es enorme, pero hay algunos accesorios que marcan una diferencia brutal en los resultados cuando quieres hacer fotos nocturnas con larga exposición.

El primero es el trípode. Es prácticamente imprescindible porque, con tiempos de exposición de varios segundos, ningún pulso humano es capaz de mantener el móvil quieto. Vale cualquier trípode pequeño con soporte para teléfono siempre que sea estable. No hace falta dejarte un dineral: hay modelos económicos que cumplen de sobra para astrofotografía básica.

Muy recomendable también es un disparador remoto Bluetooth o, en su defecto, usar el temporizador de 2-10 segundos de la cámara. La idea es no tocar el móvil justo en el momento del disparo para evitar trepidación. Algunos iPhone permiten disparar desde el Apple Watch, lo que también es muy cómodo en plena noche.

Otro accesorio que se menciona mucho en fotografía nocturna es la linterna de luz roja. La luz blanca deslumbra y hace que tus ojos pierdan la adaptación a la oscuridad, tardando luego 20-30 minutos en recuperarla. Con una linterna roja puedes ver el equipo, el trípode y el terreno sin arruinar tu visión nocturna.

No te olvides de la energía: las largas exposiciones, los modos nocturnos y las apps de astronomía consumen bastante batería. Llevar un powerbank cargado es casi obligatorio si vas a pasar varias horas fuera y no quieres que el móvil muera justo cuando el cielo está en su mejor momento.

Configurar la cámara del móvil: ISO, diafragma y velocidad

Para sacar partido a tu smartphone por la noche necesitas que la app de cámara permita un modo manual o “pro” donde se puedan ajustar tiempo de exposición, ISO y, si es posible, enfoque. Muchos móviles actuales traen algún modo nocturno automático que ya hace parte de este trabajo, pero conviene entender qué está pasando por debajo.

El ISO es la sensibilidad del sensor. En fotografía nocturna solemos subirlo para que la cámara “vea” más luz, pero en los móviles esto tiene un precio: el ruido aumenta de forma muy evidente. Por eso, para estrellas suele ser mejor usar un ISO relativamente bajo (por ejemplo, 400-800 al principio) y compensar con más tiempo de exposición, en lugar de subir a 3200 o 6400 y que la imagen se vuelva un festival de granos.

El diafragma, en un smartphone, suele ser fijo, de modo que lo único que puedes hacer es aprovechar al máximo la apertura máxima que tenga tu cámara principal (por ejemplo f/1.8 o f/1.5). Esto ya favorece mucho la entrada de luz, pero también hace que el enfoque sea delicado: cualquier pequeño error puede convertir las estrellas en manchitas borrosas en lugar de puntos nítidos.

La variable clave es la velocidad de obturación o tiempo de exposición: es el tiempo durante el cual el sensor está registrando luz. Para captar estrellas con un móvil suelen hacer falta varios segundos. Puedes empezar probando con tiempos de 8-10 s e ir subiendo hasta 15-20 s según lo que permita tu teléfono. Eso sí, si al ampliar la imagen ves que las estrellas empiezan a salir como trazos en lugar de puntos, es que te has pasado de tiempo y la rotación de la Tierra se está notando.

Una referencia útil es la famosa regla de 500, adaptada al móvil: divides 500 entre la distancia focal equivalente (por ejemplo, 28 mm) y obtienes un tiempo máximo aproximado de exposición para que las estrellas no dejen rastro. En un smartphone esto te da en torno a 17-18 segundos, aunque en la práctica muchos fotógrafos son más conservadores y se quedan por debajo de los 10-12 segundos para asegurar estrellas puntuales.

Enfoque al infinito y estabilidad absoluta

Uno de los problemas típicos al fotografiar estrellas con el móvil es que el autofoco se vuelve loco en la oscuridad. La cámara está diseñada para buscar contraste y sujetar bien sujetos cercanos, no puntitos casi invisibles a años luz de distancia, así que es habitual que enfoque donde no debe o que esté recalculando cada dos por tres.

La solución es usar el bloqueo de enfoque. Abre la app de cámara, apunta hacia una estrella brillante, un planeta o, si todavía hay un poco de claridad, hacia una luz lejana (un farol o un edificio iluminado). Mantén el dedo pulsado unos segundos sobre ese punto hasta que aparezca algún mensaje del estilo “AF bloqueado” u “enfoque bloqueado”. A partir de ahí, evita tocar la pantalla en otras zonas para no perder el ajuste.

Muchos móviles también permiten usar un modo de enfoque manual, a veces mediante un deslizador, que te deja llevar el enfoque hasta el infinito de forma directa. En astrofotografía con smartphone, tener el enfoque clavado al infinito es casi más importante que cualquier otra cosa: si las estrellas no están nítidas, la foto se viene abajo.

En paralelo, la cámara debe estar completamente quieta durante toda la exposición. Usa el trípode bien nivelado, aprieta las rótulas y, si hace viento, procura colocar el conjunto en una posición resguardada. Siempre es buena idea activar un temporizador de 2-3 segundos o disparar con mando remoto para no transmitir vibraciones al tocar el teléfono.

Modos nocturnos, apilado y formato RAW

Los móviles más modernos incorporan modos nocturnos inteligentes que hacen parte del trabajo duro por ti. En el caso de muchos iPhone o Pixel, cuando la cámara detecta poca luz aparece un icono de modo noche que, al activarse, captura varias fotos seguidas y las apila automáticamente. El resultado es una imagen con más detalle y menos ruido sin que tú tengas que configurar nada complejo.

Si ya controlas algo más, te puede interesar usar apps especializadas como NightCap, Halide, ProShot, Open Camera o similares, que permiten elegir tiempos de exposición largos, ISO, balance de blancos y enfoque a mano. Algunas de estas aplicaciones pueden guardar las fotos en formato RAW (DNG), lo que te da mucho más margen para editar después.

El RAW almacena la información “en bruto” del sensor, mientras que el JPEG ya lleva compresión y procesado encima. Con RAW puedes ajustar exposición, sombras, luces o color con menos pérdida de calidad. A cambio, los archivos ocupan bastante más espacio, así que conviene vigilar el almacenamiento disponible.

Otra técnica muy potente consiste en hacer varias fotos de la misma composición y luego aplicar un apilado de imágenes en el móvil o en el ordenador. Al combinar 6, 9 o 12 tomas idénticas, el ruido se reduce aproximadamente en proporción a la raíz cuadrada del número de fotos, y las estrellas se refuerzan. En Android hay apps como Star Trails o DeepSkyCamera que permiten apilar directamente; en PC puedes recurrir a programas como Sequator o incluso a editores como GIMP mediante capas.

Apps recomendadas para planificar y disparar

Además de la propia cámara del móvil, hay una pequeña colección de aplicaciones muy útiles para astrofotografía móvil que conviene conocer y probar.

Para planificar la sesión y saber qué vas a ver en el cielo, apps como Stellarium o Night Sky funcionan como un planetario en el bolsillo: apuntas el teléfono al firmamento y te muestran constelaciones, planetas, posición de la Vía Láctea o del radiante de lluvias de estrellas como las perseidas. Así sabes exactamente hacia dónde conviene apuntar la cámara.

PhotoPills y Planit Pro llevan la planificación un paso más allá: te permiten prever, con realidad aumentada, dónde estará el centro galáctico, la Luna o el Sol en una fecha y hora concretas, e incluso sobre qué montaña, edificio o árbol saldrán en tu encuadre. Son apps muy completas para quien quiera cuidar al máximo la composición.

En el terreno de la captura, en iPhone destacan NightCap Camera, ProCam o Halide, que añaden controles profesionales, modos astronómicos específicos y opciones de larga exposición que la app nativa a veces no ofrece. En Android, alternativas como ProShot, ProCam X, Manual Camera, Cámara FV-5, GCam modificadas u Open Camera permiten jugar con ISO, tiempo de disparo, balance de blancos y guardado en RAW.

Para conocer la meteorología y las nubes, ClearOutside se centra en datos relevantes para observación astronómica, mientras que Windy ofrece mapas de viento, nubosidad y otros parámetros que ayudan a decidir si merece la pena salir esa noche.

Astrofotografía con iPhone: trucos específicos

Si eres usuario de iPhone, tienes algunas funciones concretas muy interesantes para fotografiar el cielo nocturno. Desde el iPhone 11 en adelante, la app de cámara incluye un modo Noche que se activa automáticamente cuando detecta poca luz, mostrando un pequeño icono de luna en pantalla.

Al tocar ese icono puedes ajustar el tiempo de exposición efectivo (que en realidad es un apilado de varias tomas). Para la Luna, suele bastar con 1-2 segundos; para estrellas y escenas más oscuras, el teléfono puede sugerir 5, 10 o incluso más segundos si detecta que está apoyado en un trípode. Lo ideal es combinar este modo con un soporte estable y el temporizador o un disparador remoto para evitar vibraciones.

Además, en iOS tienes a tu alcance apps avanzadas como NightCap, ProCam o Halide, que ofrecen controles manuales mucho más finos, diferentes formatos de archivo (JPEG, HEIC, TIFF, RAW) y funciones específicas para astrofotografía, como modos de trazos de estrellas o captura de auroras.

Una recomendación importante es evitar a toda costa el zoom digital cuando fotografías la Luna. Si necesitas acercarte, es preferible usar la lente teleobjetivo física del iPhone (en los modelos que la tengan) o, si buscas ya algo más serio, un adaptador para acoplar el móvil al ocular de un telescopio. De lo contrario, solo conseguirás una mancha borrosa sin detalle.

Técnica paso a paso para fotografiar la Vía Láctea con el móvil

Una vez conoces la teoría, viene lo divertido: aplicar todo esto en una sesión real de astrofotografía. Un esquema bastante completo podría ser el siguiente.

Primero, prepara la sesión en casa: instala las apps de cámara y planetario que vayas a usar, consulta los mapas de contaminación lumínica para localizar un cielo realmente oscuro, revisa la fase de la Luna (idealmente Luna nueva) y comprueba el pronóstico de nubes. Asegúrate de tener trípode, linterna roja y batería externa listos.

Ya en el lugar elegido, llega con algo de margen de tiempo. Monta el trípode, fija el móvil y abre la app de planetario para localizar la Vía Láctea y encuadrarla con el primer plano que te interese (árbol, roca, edificio, etc.). Dedica unos minutos a ajustar la posición del trípode hasta que la composición te convenza.

A continuación, abre la app de cámara manual y configura los parámetros de partida: ISO alrededor de 400-800, exposición de unos 8-10 segundos, enfoque bloqueado al infinito y balance de blancos cerca de 4000-4500 K para evitar dominantes demasiado frías o magentas. Activa el formato RAW si tu app y tu móvil lo permiten, así como el temporizador de 2-3 segundos.

Haz una primera foto de prueba y revisa la imagen ampliando bien. Si ves pocas estrellas, prueba a subir un poco el ISO o aumentar ligeramente el tiempo de exposición. Si, en cambio, detectas mucho ruido o las estrellas empiezan a parecer trazos, reduce ISO o tiempo. Una vez encuentres el punto dulce, dispara una serie de 6 a 12 fotos casi idénticas, que luego podrás apilar para mejorar la calidad.

Procesado y mejora de tus fotos de estrellas

En astrofotografía, incluso con smartphone, el trabajo no termina al apretar el botón. El procesado posterior es clave para sacar todo el jugo a lo que has capturado. Si has disparado en RAW, editores como Lightroom, Snapseed, aplicaciones de retoque nativas o incluso soluciones específicas tipo Luminar Mobile en iOS te van a permitir ajustar con mucha precisión.

Los pasos típicos incluyen elevar un poco la exposición global, jugar con el contraste y la claridad para realzar la estructura de la Vía Láctea, ajustar el balance de blancos para que el cielo no quede ni excesivamente naranja ni azul eléctrico, y aplicar una reducción de ruido moderada. También se suelen aplicar máscaras locales (por ejemplo, un círculo sobre la zona central de la galaxia) para darle algo más de protagonismo sin quemar el resto.

Si has hecho varias fotos de la misma escena pensando en apilarlas, puedes exportarlas al ordenador y usar programas gratuitos o económicos que se encargan de alinear y combinar las imágenes. Tras el apilado, la señal de las estrellas se refuerza y el ruido se desploma, lo que te permite estirar más la foto en el editor sin que se rompa.

Para escenas menos exigentes, como un paisaje nocturno con algunas estrellas visibles, puedes trabajar directamente sobre el JPEG desde el móvil, corrigiendo un poco la luz y el color. Lo interesante es ir probando diferentes combinaciones hasta encontrar un estilo que te guste y que puedas repetir en tus próximas tomas.

Con todo esto en mente, queda claro que, aunque el móvil tenga sus límites físicos, bien utilizado se convierte en una herramienta sorprendentemente capaz para introducirte en la astrofotografía: te obliga a entender el cielo, a buscar lugares oscuros, a cuidar la composición y a aprender a procesar tus capturas. Si te engancha, tendrás una base sólida para dar el salto a equipo más avanzado y, si no, siempre podrás seguir disfrutando de noches bajo las estrellas con un teléfono en el bolsillo y fotos que poco tendrán que envidiar a muchas cámaras mal usadas.

Cómo borrar elementos no deseados con el borrador mágico

Actualidad en Androidsis - Jue, 12/02/2026 - 14:57

Si haces fotos a diario con tu móvil o las necesitas para tu trabajo, seguro que más de una vez te has encontrado con ese detalle molesto que estropea una imagen perfecta: un turista que se cuela en tu foto, un cable, una pegatina o un logo que no debería estar ahí. Hasta hace poco, borrar estos elementos requería programas complicados, pero las nuevas herramientas de borrador mágico con inteligencia artificial han cambiado el juego por completo.

Hoy en día tienes a tu alcance opciones muy potentes en el móvil, la web y el ordenador que permiten eliminar objetos, personas, texto o imperfecciones en segundos, manteniendo la calidad de la foto y sin necesidad de ser un experto en edición. Vamos a ver en detalle cómo funciona el borrador mágico, qué usos tiene en el día a día y en entornos profesionales, y qué alternativas existen si no cuentas con un iPhone compatible o quieres ir un paso más allá.

Qué es exactamente el borrador mágico y para qué sirve

Cuando hablamos de “borrador mágico” nos referimos a una herramienta de edición que permite marcar un área de la foto y hacer que desaparezca de forma automática, rellenando el hueco que queda con un fondo generado por IA para que parezca que ese objeto nunca estuvo ahí.

La idea es muy sencilla: tú seleccionas lo que sobra y la tecnología se encarga de reconstruir el fondo de forma coherente, analizando colores, texturas, líneas y profundidad. De esta forma, se pueden borrar desde personas al fondo de una foto de viaje hasta pequeñas distracciones como papeles en el suelo, cables, manchas en la pared o incluso texto y marcas de agua.

Este tipo de borrador mágico está pensado tanto para usuarios que solo quieren limpiar sus fotos antes de compartirlas en redes sociales, como para profesionales que necesitan imágenes impecables para su negocio: fotógrafos de producto, vendedores online, creadores de contenido, agencias de marketing, etc.

En la práctica, casi todas estas herramientas funcionan de forma parecida: pintas o resaltas el área que quieres eliminar con un pincel, la IA analiza la escena y, en cuestión de segundos, genera un resultado en el que el elemento desaparece, manteniendo la iluminación y el estilo general de la imagen.

Cómo funciona el borrador mágico en iPhone con Apple Intelligence

En el ecosistema Apple, una de las grandes novedades recientes es la incorporación del Borrador Mágico integrado en la app Fotos, dentro de las funciones avanzadas de Apple Intelligence. Aunque dentro de la app se presenta con el nombre de “Limpiar”, su objetivo es precisamente eliminar elementos que no quieres que aparezcan en tus capturas.

Gracias a la combinación de la potencia del iPhone y los modelos de IA generativa de Apple, el sistema es capaz de detectar automáticamente personas y objetos potencialmente molestos en la escena. Con un solo toque sobre la zona resaltada, el elemento desaparece y la foto queda mucho más limpia y equilibrada.

Una ventaja clave es que todo el procesado se realiza dentro del propio dispositivo. Es decir, tus imágenes no se suben a ningún servidor externo para ser analizadas, lo que refuerza la privacidad y la seguridad de tu galería. Para muchas personas, las fotos son de los archivos más sensibles del móvil, así que saber que el tratamiento se hace localmente es un punto importante a favor.

Apple Intelligence y la app Fotos analizan la imagen buscando el objeto o la persona a eliminar, generando un relleno inteligente acorde al fondo. Así se evita que queden huecos raros o parches muy evidentes, y el resultado final tiene un aspecto natural y discreto.

Para usar este Borrador Mágico necesitas un dispositivo compatible con Apple Intelligence y la última versión de iOS instalada (en el momento de redactar este contenido, iOS 26). Aunque aquí nos centramos en el iPhone, esta función también se extiende al iPad y al Mac, lo que te permite una experiencia de edición coherente en todo el ecosistema Apple.

Pasos para usar el Borrador Mágico del iPhone

Antes de nada, asegúrate de que tienes tu iPhone actualizado y Apple Intelligence activado. Una vez cumplido este requisito, el flujo de trabajo dentro de la app Fotos es muy sencillo y rápido, pensado para que cualquier usuario pueda usarlo sin complicarse.

Para utilizar el borrador mágico (la herramienta Limpiar) en tu iPhone, sigue esta secuencia básica:

  1. Abre la app Fotos y selecciona la imagen que quieres retocar. Puede ser una foto recién hecha o cualquier captura de tu biblioteca.
  2. Toca en el botón “Editar” y después elige la herramienta “Limpiar” dentro de las opciones de ajuste y retoque.
  3. El sistema analizará automáticamente la escena y marcará de forma sugerida los objetos y personas que considera candidatos a borrar. Estos elementos aparecen resaltados para que puedas revisarlos.
  4. Si pulsas sobre uno de esos elementos resaltados, la IA lo eliminará y reconstruirá el fondo. Si todavía queda algo más que quieras quitar, puedes deslizar el dedo por encima de la zona concreta para perfilar la selección.

La clave está en que, con unos pocos toques y sin conocimientos técnicos, puedes transformar una foto llena de distracciones en una imagen limpia y lista para compartir en redes sociales, enviar por mensajería o guardar como recuerdo sin “invitados inesperados”.

Alternativas al Borrador Mágico del iPhone: mejores apps para borrar objetos

No todo el mundo tiene un iPhone compatible con Apple Intelligence, pero eso no significa renunciar a eliminar objetos no deseados de las fotos con precisión y rapidez. Existen varias aplicaciones de terceros, tanto de grandes compañías como herramientas especializadas, que ofrecen funciones similares o incluso más avanzadas en algunos casos.

Una de las opciones más conocidas es Snapseed, la app de edición de Google. Es muy completa y gratuita, y dentro de su abanico de herramientas incluye un modo llamado “Corrector”. Esta función te permite marcar zonas pequeñas u objetos que quieras suprimir y el algoritmo rellena el hueco de manera bastante lograda, ideal para cables, manchas en la piel, basura en el suelo o elementos discretos.

Otra alternativa muy popular es Google Fotos, que combina copias de seguridad en la nube con un conjunto de herramientas de edición potentes. Además de ajustes típicos como recorte, color o luz, también incorpora opciones inteligentes que permiten retocar y limpiar la imagen eliminando distracciones. Es una de las apps más recomendables si quieres tener copia de tus fotos y a la vez un editor integrado.

Para quienes vienen del mundo de la edición profesional, Adobe Photoshop Express es una versión simplificada y adaptada al móvil del clásico Photoshop. Incluye la función “Eliminar manchas”, que se centra en borrar imperfecciones y pequeños objetos o marcas con bastante precisión. Es ideal para retoques rápidos que simulan las herramientas de clonado y corrección puntual de la versión de escritorio.

Si lo que buscas es una app especializada únicamente en eliminar elementos, TouchRetouch es una de las mejores opciones del mercado móvil. Está enfocada casi por completo en la tarea de marcar y hacer desaparecer objetos de cualquier tamaño, con herramientas como “Remover” que permiten deshacerse de postes, cables, señales, personas, texto y otros elementos visuales con solo pasarlos por encima.

En general, estas alternativas, como IA Eraser, demuestran que puedes lograr resultados muy profesionales sin depender de una sola marca o ecosistema. Tanto si usas Android como si prefieres un iPhone antiguo, tienes a tu alcance apps capaces de limpiar tus fotos con resultados muy sólidos.

Borrador mágico para vendedores online y fotografía de producto

Si te dedicas al comercio electrónico o trabajas con catálogos de producto, la calidad visual de tus imágenes es crítica. Un fondo lleno de ruido visual, pegatinas, etiquetas temporales o elementos que no aportan nada puede restar profesionalidad y reducir la tasa de conversión en tus anuncios y fichas.

Herramientas como el borrador mágico de Pixelcut están pensadas precisamente para este tipo de uso profesional. Te permiten eliminar objetos no deseados de las fotos de tus productos, como pegatinas de precio, reflejos molestos, pequeñas imperfecciones en el embalaje o artículos irrelevantes que se hayan colado en el encuadre.

Al despejar la escena y dejar únicamente el producto protagonista, consigues que las características del artículo destaquen mucho más: texturas, acabados, colores y formas. Esto ayuda a que las fotos tengan un aspecto más pulido y coherente, similar al de estudios profesionales, incluso si las has hecho con el móvil y una iluminación sencilla.

Para tiendas online, marketplaces y campañas en redes sociales, contar con este tipo de herramienta se convierte prácticamente en algo imprescindible. Un catálogo visualmente consistente y limpio suele traducirse en mejores resultados de venta y mayor interacción de los usuarios, porque la atención se centra en el producto y no en el desorden del fondo.

Además, con funciones de exportación flexibles, es posible adaptar el formato de las imágenes para distintas plataformas, asegurando que el resultado final sea compatible con los requisitos de cada tienda o red social sin perder calidad.

Magic Eraser como editor de fotos todo en uno con IA

Más allá de las herramientas integradas en sistemas concretos, existen soluciones completas como Magic Eraser, un editor de fotos “todo en uno” que no solo sirve como borrador mágico, sino también como centro de edición y creación con inteligencia artificial tanto para usuarios casuales como para profesionales del diseño.

En su función principal, Magic Eraser permite quitar objetos, texto, marcas de agua, logotipos e imperfecciones con un borrador inteligente. Actúa como un eliminador de elementos de la escena y como solución de “retouch remove objects” para quienes desean limpiar backgrounds, borrar textos impresos o digitales y conseguir una imagen limpia con aspecto natural.

Además, integra un borrador de fondo avanzado para separar el sujeto del fondo de forma rápida. Esta función no solo recorta la silueta, sino que también se combina con herramientas tipo “dehaze” para reducir neblina y un sistema para mejorar nitidez y claridad de la foto, acercándose a lo que ofrecen editores de alta definición pensados para redes o campañas publicitarias.

En cuanto al retoque facial y de detalles finos, Magic Eraser incorpora opciones de eliminación de granos, manchas, arrugas y pequeños defectos, así como modificación ligera de rasgos con herramientas tipo “reshape”. También permite convertir imágenes de baja resolución en otras de mayor calidad, actuando como conversor de baja a alta calidad sin necesidad de rehacer la toma original.

Una parte especialmente creativa del editor es su capacidad de convertir fotos en imágenes de estilo anime o dibujo animado. Gracias a sus módulos de foto a anime, generador de anime con IA y editor de fotos tipo cartoon, es posible transformar retratos o escenas cotidianas en ilustraciones llamativas, ideales para contenido en redes o avatares personalizados.

Magic Eraser también incluye un potente generador de imágenes y logotipos con IA. Esto significa que, además de editar fotos existentes, puedes crear imágenes nuevas desde cero, explorar estilos artísticos variados y diseñar logotipos mediante un generador automático de arte. Para muchos creadores y pequeñas marcas, esta combinación de herramientas de edición y generación resulta muy práctica para crear material visual coherente.

Por último, dispone de opciones avanzadas como ampliar el fondo para mejorar la composición, expandiendo el lienzo de la imagen para ajustarla a formatos de banners, portadas y publicaciones verticales u horizontales sin necesidad de recortar al sujeto principal. Incluso ofrece una función premium para reemplazar elementos de la imagen, permitiendo cambiar prendas de ropa, accesorios u objetos por otros generados con IA que se integran en iluminación y textura de forma muy convincente.

Uso del borrador mágico en herramientas online y seguridad de las imágenes

Muchos servicios basados en la nube ofrecen un borrador mágico accesible desde el navegador, ideal si no quieres instalar aplicaciones o necesitas editar desde distintos dispositivos. El funcionamiento general es muy parecido: subes la foto, resaltas la zona que quieres borrar y descargas la versión editada.

En este tipo de herramientas, el proceso suele empezar con un pincel o marcador con tamaño ajustable. Puedes usar un control deslizante para cambiar el grosor según el detalle que quieras seleccionar, y casi siempre se incluye la opción de ampliar el zoom para afinar al máximo la selección en zonas pequeñas o delicadas.

Una vez has marcado el área que quieres eliminar, la IA entra en acción y, en cuestión de segundos, genera una versión de la imagen sin el elemento seleccionado. Cuanto más compleja sea la escena (muchos objetos, fondos con patrones, etc.), más puede tardar, pero lo habitual es que el proceso termine en pocos segundos, incluso en alta definición.

Cuando el resultado te convence, puedes descargar la imagen en tu ordenador o móvil. Normalmente, estas plataformas permiten guardar en distintos formatos como JPG, JPEG, PNG, HEIC, WEBP y otros, para que adaptes la foto al uso que le vayas a dar: publicación en web, redes sociales, impresión, etc.

Un aspecto importante que muchas de estas herramientas destacan es que no comprimen la imagen durante el proceso de edición, de modo que la calidad original se mantiene tras eliminar el objeto. Esto es crucial cuando trabajas con fotografías de producto o proyectos profesionales donde la nitidez y el detalle marcan la diferencia.

En cuanto a seguridad, las soluciones serias suelen indicar que utilizan cifrado para proteger las imágenes y los datos durante la carga, el procesado y la descarga. Así, tu contenido se mantiene protegido y no se reutiliza para otros fines. Además, muchas plataformas son totalmente compatibles tanto con ordenadores de escritorio como con móviles, ofreciendo una experiencia fluida independientemente del dispositivo.

Conviene tener en cuenta, eso sí, que en la mayoría de estos servicios solo puedes editar una imagen cada vez. Esto limita algo el flujo de trabajo si manejas grandes volúmenes, pero a cambio simplifica la interfaz y reduce errores. Para edición masiva quizás sea mejor apostar por soluciones de escritorio o flujos automatizados; para retoques puntuales, la edición individual suele ser más que suficiente.

Por último, muchas de estas herramientas online están optimizadas para trabajar con imágenes en alta resolución sin pérdida de nitidez, lo que las hace adecuadas tanto para uso recreativo como para trabajos que luego acabarán impresos o publicados en grandes formatos digitales.

Con todas estas posibilidades, hoy resulta más fácil que nunca dejar tus fotos limpias, profesionales y sin distracciones, tanto si las haces con un iPhone de última generación como si dependes de apps de terceros o servicios online con IA integrada. Ya sea para subir una foto perfecta de tus vacaciones, preparar el catálogo de tu tienda online o crear contenido creativo con estilo anime y fondos personalizados, el borrador mágico se ha convertido en una herramienta básica dentro de cualquier flujo de edición moderno.

El retraso de Siri es un jarro de agua fría, pero era previsible: soñábamos con una integración de Gemini en tiempo récord

Actualidad en Applesfera - Jue, 12/02/2026 - 11:00

La confirmación del retraso de la nueva Siri ha caído como un jarro de agua fría. No llegará con iOS 26.4 como esperábamos. Quizás en 26.5, quizás directamente en iOS 27. Llevamos casi dos años esperando este asistente renovado y cada retraso se suma a la frustración acumulada. Pero hay algo que explica este retraso mejor que cualquier excusa: Apple decidió hace apenas unos meses que Google Gemini sería quien impulsaría la nueva Siri. Y esperábamos que se pudiera integrar en tiempo récord. Quizás soñamos demasiado rápido.

De los modelos propios a Anthropic, y de Anthropic a Google

La historia de cómo hemos llegado hasta aquí es más compleja de lo que parece. Cuando Apple presentó la nueva Siri en la WWDC de junio de 2024, el plan era usar sus propios modelos de lenguaje, desarrollados internamente en Cupertino. La promesa era que primero veríamos las novedades de Apple Intelligence y más tarde la renovada Siri. En otras palabras: Siri llegaría con iOS 18.4.

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Pero semanas antes del debut de las primeras betas, Apple confirmó que se retrasaba por problemas en el desarrollo. Los modelos propios no estaban a la altura. No eran lo suficientemente rápidos ni lo suficientemente precisos. Siri, la función estrella de Apple Intelligence, no llegaba. Y Apple no tenía plan B. Solo pedía tiempo.

Hasta mediados de 2025, Apple seguía planteándose si podía mejorar sus propios modelos o si necesitaba buscar fuera. La conclusión fue que necesitaban ayuda externa. Y la primera opción fue Anthropic, la compañía detrás de Claude. Tenía sentido: Apple ya usaba Claude internamente para todas sus herramientas de desarrollo. Sus ingenieros trabajan con Claude todos los días para escribir código, testear aplicaciones y resolver problemas técnicos. Incluso para consultas con recursos humanos.

Las negociaciones estaban avanzadas. Anthropic lo sabía. Sabía que Apple necesitaba tener una Siri funcional y sabía que Claude era la mejor opción técnica. Y aprovechó la situación. Pidió varios miles de millones de dólares al año, con una cláusula que duplicaba el precio anualmente durante tres años. Apple hizo cuentas y decidió que no valía la pena. Por muy bueno que fuera Claude, ese precio era insostenible.

Google entró en escena después. No era la primera opción, pero sí la más práctica. Ya cobra entre 18.000 y 20.000 millones anuales por ser el buscador por defecto en Safari. Añadir Gemini a esa factura era más sencillo que empezar desde cero con Anthropic. Y, sobre todo, más barato. Las negociaciones probablemente empezaron en septiembre u octubre de 2025. La alianza oficial se anunció en enero de 2026.

Son tres o cuatro meses como mucho entre decidir ir con Google y el supuesto lanzamiento en iOS 26.4, previsto para marzo o abril. Tres o cuatro meses para integrar un modelo de lenguaje externo en algo tan complejo como Siri, con todos los requisitos de privacidad y experiencia de usuario que Apple exige. En retrospectiva, era poco realista pensar que llegaría a tiempo.

Las filtraciones eran fiables, pero los planes cambiaron

Las filtraciones que apuntaban a iOS 26.4 no eran invenciones. Mark Gurman, Ming Chi Kuo y otros insiders con fuentes directas dentro de Apple lo confirmaron durante meses. Y tenía lógica: las versiones .4 son tradicionalmente las que traen este tipo de novedades importantes en el ciclo anual de iOS. iOS 18.4 trajo Apple Intelligence en español, por ejemplo. Era el momento.

En Applesfera La nueva Siri tendrá que esperar, según Gurman. No llegará en iOS 24.4, aunque Apple mantiene su promesa

Pero esas filtraciones probablemente reflejaban planes internos de Apple de cuando todavía estaban negociando con Anthropic o incluso cuando seguían trabajando con sus propios modelos mejorados. Los roadmaps internos marcaban iOS 26.4 como fecha objetivo. Las fuentes de los filtradores reportaban esa información tal cual la tenían en ese momento. No era mentira. Era el plan en aquel momento.

Cuando Google entró al final del proceso, todo cambió. Los plazos que funcionaban con Claude o con modelos propios ya no funcionaban con Gemini. La arquitectura es diferente, los protocolos de comunicación son diferentes, las API son diferentes. Y Apple tuvo que recalcular. Probablemente lo intentaron con todas sus fuerzas para mantener iOS 26.4 como fecha. Pero los contratiempos técnicos, esos que Mark Gurman menciona, fueron suficientes para que tuvieran que echar el freno.

Integrar Gemini no es enchufar un cable y esperar

Integrar un modelo de lenguaje externo en un ecosistema como el de Apple no es copiar y pegar código. No es enchufar una API y esperar que funcione. Es reescribir cómo Siri procesa información, cómo se comunica con los servidores, cómo gestiona datos personales del usuario.

Apple necesita adaptar cómo Siri envía las peticiones a Gemini para que funcionen con la arquitectura de Google, pero manteniendo sus propios estándares de privacidad. Google no gestiona la privacidad igual que Apple. Gemini está diseñado para funcionar en los servidores de Google, con los protocolos de Google, bajo las políticas de Google. Apple necesita que Gemini funcione en sus servidores, con sus protocolos, bajo sus políticas. Eso requiere un trabajo de integración profundo.

Además, Apple necesita testear miles de escenarios de uso. Siri tiene que entender el contexto personal: leer correos, acceder a mensajes, conocer el calendario, interactuar con apps de terceros. Todo eso tiene que funcionar con Gemini. Cada escenario requiere pruebas exhaustivas. Cada caso necesita una solución. Cada fallo debe identificarse antes del lanzamiento.

Y luego está la experiencia de usuario. Apple no puede lanzar una Siri que funcione "bien". Tiene que funcionar perfectamente. Las respuestas tienen que ser precisas, el contexto tiene que mantenerse entre preguntas, la velocidad tiene que ser instantánea, la integración con el sistema tiene que ser transparente.

Todo eso no se hace en tres o cuatro meses. Y ahí está el problema. Apple tomó la decisión de ir con Google demasiado tarde en el ciclo de desarrollo de iOS 26.4 como para llegar a tiempo con el nivel de calidad que exige.

iOS 27: el sistema perfecto para que Siri renazca

iOS 27 no será como iOS 26. Nada de rediseños visuales tipo Liquid Glass, nada de experimentos arriesgados con nuevas interfaces. Será un sistema operativo centrado en una sola cosa: estabilidad y rendimiento. Apple va a pisar el freno tras el maratón que ha sido iOS 26.

Es la estrategia de Snow Leopard, el sistema que Apple lanzó en 2009 literalmente con el eslogan "cero nuevas funciones". O la de iOS 12, que en 2018 aplazó un año entero de novedades para centrarse exclusivamente en el rendimiento. Craig Federighi tenía una lista enorme de funciones para ese año, y la respuesta desde arriba fue: "no, este año paramos". El resultado fue un iPhone 6 Plus abriendo la cámara un 70% más rápido y el teclado apareciendo en pantalla en la mitad de tiempo.

iOS 27 seguirá ese camino. Eliminar bugs, borrar código antiguo heredado de hace años, optimizar animaciones, mejorar tiempos de carga. Y la única gran novedad visible será precisamente esa Siri renovada con interfaz de chatbot. Un sistema operativo diseñado para la estabilidad, con una sola función estrella que necesita funcionar perfectamente desde el día uno.

Eso es un escenario infinitamente mejor que meter con calzador la nueva Siri en iOS 26.4, sistemas que ya han tenido suficientes cambios este año con Liquid Glass. iOS 27.0 se lanza en septiembre de 2026, junto al iPhone 18 y probablemente el iPhone plegable. Apple sigue cumpliendo su promesa de "2026". Y lo hace con Gemini completamente integrado, testeado y optimizado durante meses. No con prisas de última hora que podrían arruinar el lanzamiento otra vez, como pasó el año pasado.

Varias ventanas posibles, pero todas dentro de 2026

Aquí viene la parte que nadie puede predecir con certeza. Apple tiene un plan en dos fases bien definido: primero lanzar la Siri mejorada con comprensión de contexto personal y control profundo de apps, y después lanzar el chatbot completo conversacional tipo ChatGPT. Sabíamos que la primera fase llegaría en 2026 y la segunda con iOS 27. Pero ahora los plazos se han movido.

iOS 26.5 es una posibilidad. Llegaría en mayo o junio, justo antes de la WWDC. Apple tendría todo el verano para que los usuarios probaran la nueva Siri en beta, recoger feedback, pulir fallos, aprender de casos reales de uso. Y después, en septiembre, con iOS 27.0, lanzar la versión estable junto al chatbot completo.

Pero también está la opción de esperar directamente a iOS 27.0 en septiembre. Lanzar ambas funciones juntas: la Siri mejorada y el chatbot. Todo de golpe, todo pulido, todo en un sistema operativo diseñado precisamente para la estabilidad. Sin prisas, sin parches de urgencia, sin comprometer la calidad.

E incluso hay una tercera opción: que el chatbot tampoco llegue con iOS 27.0, sino con iOS 27.4 en primavera de 2027. Que Apple presente el chatbot en la WWDC de junio pero lo reserve para una actualización posterior. Sería repetir el patrón de hace dos años: anunciar en junio, lanzar meses después. No sería ideal, pero tampoco sorprendería a nadie.

Lo que está claro es que Apple difícilmente lanzará la nueva Siri en iOS 26.4. Las betas deberían empezar la semana que viene o, como mucho, en dos semanas para poder lanzar la versión final en marzo o abril. Y si Mark Gurman habla de "contratiempos" en el desarrollo, significa que ni siquiera está lista para la fase beta.

Porque una beta de Apple no es una fase alfa experimental. Una beta de Apple es un producto prácticamente terminado que necesita uno o dos meses de parches finales, no de desarrollo completo. Si la nueva Siri con Gemini tiene contratiempos ahora mismo, significa que no está en ese punto. Que necesita más trabajo de fondo antes de poder siquiera mostrársela a usuarios beta para que la prueben.

El año pasado Apple prometió algo que no podía cumplir. Sus propios modelos de IA no estaban a la altura y tuvieron que parar todo indefinidamente. Este año es diferente. Apple tiene los recursos técnicos con Google Gemini. Gemini 3 ha demostrado ser una de las IA más polivalentes y precisas del mercado. Pero también ha aprendido algo más valioso: el sentido común. Sabe que integrar Gemini requiere tiempo. Sabe que lanzarlo mal sería peor que retrasarlo unos meses.

Así que sí, es un jarro de agua fría. Duele ver otro retraso después de casi dos años esperando. Pero también es comprensible cuando sabemos que la alianza con Google se decidió hace apenas unos meses. Quizás soñamos demasiado rápido con ver la nueva Siri en iOS 26.4. Nos va a tocar esperar un poquito más. Pero Apple sigue cumpliendo su promesa de 2026. Solo que en una ventana diferente a la que esperábamos.

En Applesfera | Nuevo iOS 27 - todo lo que creemos saber sobre el futuro sistema operativo para el iPhone

En Applesfera | Nuevo iPhone plegable - Todo lo que creemos saber sobre él

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La noticia El retraso de Siri es un jarro de agua fría, pero era previsible: soñábamos con una integración de Gemini en tiempo récord fue publicada originalmente en Applesfera por Guille Lomener .

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Cómo personalizar iconos del sistema en Android sin complicarte

Actualidad en Androidsis - Mié, 11/02/2026 - 17:06

Android siempre ha tenido fama de ser un sistema muy personalizable, pero mucha gente no sabe que se pueden cambiar los iconos del sistema sin necesidad de hacer cosas raras ni root ni nada por el estilo. Si estás cansado de ver siempre los mismos dibujitos en la pantalla de inicio, en este artículo vas a descubrir todas las formas realistas de darles un aire nuevo, con sus ventajas, pegas y trucos.

Vamos a repasar con calma cómo funcionan los temas de los fabricantes, los launchers con packs de iconos y las apps tipo Icon Changer, qué limitaciones tienen cada uno y qué problemas típicos puedes encontrarte. La idea es que termines de leer esto sabiendo qué método te compensa más según tu móvil y el nivel de personalización que estés buscando.

Formas de cambiar iconos en Android: qué opciones tienes realmente

En Android hay varias maneras de personalizar los iconos sin necesidad de usar launchers en todos los casos, aunque no todas dependen solo de ti: algunas opciones vienen dadas por el fabricante y su capa de personalización. Las tres vías principales son los sistemas de temas nativos, los lanzadores compatibles con packs de iconos y las aplicaciones que crean accesos directos con icono personalizado.

La opción más completa a nivel de sistema son los temas integrados por marcas como Xiaomi, Samsung o Huawei, que permiten cambiar iconos, fondos, fuentes y más. Después están los lanzadores de terceros, que se instalan como cualquier app, y que permiten usar miles de packs de iconos descargados desde Google Play. Y por último, tienes utilidades específicas que usan accesos directos del sistema para cambiar icono y nombre de apps concretas.

Cambiar iconos usando la tienda de temas del fabricante

Muchos móviles Android incorporan un sistema de temas propio donde se incluyen paquetes de iconos, accesibles desde los ajustes del teléfono o desde una app llamada normalmente Temas, Theme Store, Themes o parecido. No es una función estándar de Android puro, sino algo que añade cada fabricante en su capa de personalización.

En capas conocidas como MIUI de Xiaomi, EMUI de Huawei y Honor o One UI de Samsung tienes una tienda de temas integrada en la que se mezclan fondos de pantalla, estilos de iconos, pantallas de bloqueo y otros retoques visuales. Suelen ofrecer tanto contenidos gratuitos como de pago, con un catálogo que depende bastante de cada marca.

La gran ventaja de este sistema es que los iconos se cambian en todo el sistema, no solo en la pantalla de inicio. Es decir, verás el nuevo diseño en el cajón de aplicaciones, en la vista de apps recientes, en los ajustes y en cualquier sitio donde aparezca el icono correspondiente, porque la capa lo aplica de forma global.

Eso sí, el gran inconveniente es que estás limitado a los iconos y temas de la tienda propia del fabricante, como Galaxy Store en Samsung o la tienda de temas de EMUI o MIUI. Suelen tener menos variedad que Google Play y, en muchos casos, los mejores packs son de pago o tienen publicidad algo molesta.

Otro punto delicado es que no todos los fabricantes incluyen un sistema de temas con iconos. Los móviles con Android casi puro (por ejemplo algunos Pixel o modelos con capas muy ligeras) pueden no ofrecer ninguna sección de Temas o Iconos en ajustes, de modo que no vas a poder cambiar el estilo por esta vía y te tocará recurrir a otro método.

Aunque cada capa es un mundo, en prácticamente todas el proceso para aplicar un paquete de iconos nativo es bastante parecido. Se trata de localizar la app de Temas o el apartado correspondiente en los ajustes, buscar la sección de iconos, descargar un pack y aplicarlo. Pueden cambiar los nombres de los menús, pero la idea es siempre la misma.

En general, los pasos que sueles seguir para usar iconos desde la tienda de temas del móvil serían algo como esto:

  • Entrar en Ajustes y buscar el apartado Temas, Pantalla o Personalización, o abrir directamente la app Temas si viene preinstalada.
  • Navegar hasta la sección de Iconos o apartado similar dentro de la tienda de temas, donde se listan los paquetes disponibles.
  • Elegir un pack de iconos que te guste, descargarlo o comprarlo y pulsar en Aplicar para que se cambien todos los iconos compatibles.

En algunos modelos también puedes llegar a esta zona dejando pulsado un hueco vacío en el escritorio del móvil y accediendo desde ahí a opciones como Temas, Fondo de pantalla e Iconos. Desde esos menús se permite cambiar solo el estilo de iconos sin tocar el resto del tema, manteniendo así el aspecto general de tu sistema.

¿Cuándo no podrás usar la opción de temas nativa?

Como esta función no pertenece al Android base, puede ocurrir que ni tu versión de Android ni la capa del fabricante tengan app de temas. En estos casos, por mucho que rebusques en ajustes, no vas a encontrar ningún menú para cambiar iconos de forma oficial desde el sistema.

También puede que tu móvil sí tenga una sección de temas, pero no incluya packs de iconos independientes o sea muy limitada, ofreciendo solo unos pocos estilos preinstalados sin opción de añadir nuevos. En esos escenarios, si quieres algo más avanzado, te tocará pasar al método de los lanzadores de terceros o a las apps para iconos personalizados mediante accesos directos.

Personalizar iconos con launchers compatibles con icon packs

Si tu móvil no trae temas o no te convence lo que ofrece el fabricante, siempre puedes instalar un launcher de Android que soporte paquetes de iconos. El lanzador es básicamente la pantalla de inicio, el cajón de aplicaciones y la forma en que se organiza el escritorio, y puede sustituirse por completo con una app independiente desde Google Play.

Este tipo de launchers se instalan como cualquier otra aplicación sin necesidad de root ni modificaciones raras. Cuando lo abres por primera vez, el sistema te preguntará si quieres usarlo como pantalla de inicio predeterminada, y a partir de ahí será el responsable de mostrar tus iconos, widgets y páginas del escritorio.

Casi todos los lanzadores conocidos ofrecen compatibilidad con packs de iconos descargables, aunque conviene revisar siempre las características. En la ficha de cada pack, normalmente verás una lista de “Supported launchers” donde se indican los launchers con los que funciona, para saber si el tuyo está entre ellos.

Ejemplos muy populares son Nova Launcher, Action Launcher, Microsoft Launcher o POCO Launcher, todos ellos con cierto grado de compatibilidad con paquetes de iconos. Nova Launcher, por ejemplo, es uno de los más completos y veteranos, y permite aprovechar tanto iconos propios como packs de terceros con muchas opciones de ajuste.

La gran diferencia frente a los temas nativos es que el cambio de iconos solo afecta al lanzador que has instalado. Es decir, en la pantalla de inicio y en el cajón de apps que muestra ese launcher verás los nuevos iconos, pero en la vista de apps recientes del sistema, en los ajustes o en otros menús internos seguirán apareciendo los iconos originales de cada aplicación.

Para aprovechar los iconos en un launcher, primero debes descargar paquetes de iconos desde Google Play. No hay una categoría oficial única para ellos, pero se encuentran fácilmente buscando términos como “icon pack”, “iconos”, “icon pack free” o similares, donde aparecen miles de resultados con estilos minimalistas, planos, retro, neon, etc.

Instalar estos packs no tiene ningún misterio, pues se descargan como si fueran una app normal. En la mayoría de casos no hace falta abrir la aplicación después de instalarla, porque suele limitarse a mostrar información del pack y enlaces al desarrollador; lo importante es que el launcher lo detecte al ir a seleccionar el tema de iconos.

Una vez tengas uno o varios packs descargados, toca ir a los ajustes del lanzador y entrar en el apartado de apariencia. Dependiendo del launcher, el menú puede llamarse Apariencia, Personalización, Tema, Iconos o Estilo de iconos, pero siempre encontrarás alguna opción para elegir el pack que quieres usar.

En Nova Launcher, por ejemplo, el procedimiento para aplicar un pack de iconos recién instalado sería similar a este:

  • Abrir los ajustes de Nova y entrar en el menú de Apariencia o Apariencia y estilo de los iconos.
  • Pulsar en la opción Tema de iconos y seleccionar uno de los packs instalados desde Google Play en la lista que aparece.
  • Confirmar la selección para que se apliquen los nuevos iconos en el escritorio y el cajón de apps controlados por Nova Launcher.

La mayoría de lanzadores permiten también cambiar un icono concreto de forma individual, manteniendo el pack general. Así puedes, por ejemplo, usar un icono diferente para WhatsApp o tu app favorita manteniendo el resto con el tema principal, o corregir iconos que no te gusten sin cambiar todo el conjunto.

Muchos icon packs incluyen cientos o incluso miles de iconos adaptados a apps populares, pero siempre habrá aplicaciones menos conocidas para las que no haya icono específico. En esos casos, algunos launchers como Nova ofrecen funciones para generar iconos adaptativos o máscaras que dan un estilo más uniforme a las apps sin soporte directo.

La gran ventaja de tirar de launcher es que puedes cambiar de pack de iconos en segundos y hacer todas las pruebas que quieras, sin limitaciones del fabricante. Cambiar el estilo completo de tu escritorio pasa a ser cuestión de un par de toques, y puedes instalar y desinstalar packs sin afectar al sistema ni perder datos.

Usar apps tipo Icon Changer para modificar iconos uno a uno

Además de temas y lanzadores, tienes utilidades específicas como Icon Changer, pensadas para cambiar iconos y nombres de apps creando accesos directos personalizados en el escritorio. Este tipo de apps aprovechan la función de atajos del propio Android para apuntar a una app existente pero con un icono distinto.

En el caso de Icon Changer, la herramienta es gratuita y ofrece miles de iconos y estilos integrados, además de la opción de usar imágenes de tu galería, la cámara o iconos de otros paquetes personalizados. De este modo, puedes crear iconos a tu gusto sin depender de un launcher concreto ni de la tienda de temas del fabricante.

El funcionamiento básico suele seguir una secuencia muy parecida, donde eliges la app, seleccionas el nuevo icono y creas el acceso directo. En Icon Changer, por ejemplo, el proceso típico sería:

1. Abrir Icon Changer.
2. Elegir la aplicación cuyo icono quieres cambiar de la lista que te muestra la app.
3. Escoger una imagen para el icono, ya sea de los packs incluidos, de tu galería, de otras apps o de packs de terceros.
4. Editar el nombre que se verá bajo el icono (puede dejarse vacío si la app lo permite).
5. Ir a la pantalla de inicio para comprobar que se ha creado un nuevo acceso directo con el icono personalizado.

Hay que tener en cuenta que este sistema funciona creando atajos nuevos en el escritorio, no sustituyendo el icono oficial de la app en todo el sistema. El icono original seguirá existiendo en el cajón de aplicaciones o en otros menús, aunque tú puedas usar tu acceso directo personalizado para abrir la app en el día a día.

En algunos móviles, al crear estos accesos directos personalizados, el sistema añade automáticamente un pequeño watermark o marca de agua sobre el icono. Esto ocurre porque la app usa un método estándar para crear accesos y el sistema decide mostrar una indicación de que es un acceso personalizado o un widget.

Para evitar esa marca de agua, Icon Changer propone usar su widget en lugar del acceso directo estándar. El método alternativo que recomiendan suele ser algo como esto:

1. Ir a la pantalla de inicio del móvil y mantener pulsado en un hueco vacío hasta que aparezca el menú de edición.
2. Tocar en la opción Widgets y buscar el widget de Icon Changer en la lista de widgets disponibles.
3. Arrastrar el widget a la pantalla de inicio para crear un nuevo icono personalizado sin marca de agua.
4. Configurar desde ahí la app y el icono que quieres asignarle, como en el método normal.

Este tipo de apps son útiles cuando quieres personalizar iconos concretos sin cambiar todo el launcher ni el tema del móvil, pero tendrás que convivir con que el cambio no es global y con que, en ocasiones, puede aparecer un pequeño retraso al abrir la app desde el acceso directo porque hay una “capa intermedia”.

Problemas frecuentes al cambiar iconos en Android

Personalizar iconos puede parecer algo inocente, pero no está libre de pequeños fallos y dolores de cabeza, sobre todo en móviles con capas de personalización agresivas. Marcas como Xiaomi, por ejemplo, han mostrado más de una vez comportamientos extraños al combinar temas, iconos descargados y actualizaciones de la capa.

Uno de los problemas habituales es que los iconos de un pack no se adapten bien al tamaño o la resolución de la pantalla, apareciendo borrosos, pixelados o deformados. Esto puede deberse a iconos de baja calidad, a diseños pensados para resoluciones antiguas o a que el pack no está bien optimizado para tu densidad de pantalla.

La mejor forma de evitarlo es probar varios packs y borrar los que no se vean con nitidez, priorizando iconos simples o minimalistas que normalmente pesan menos y escalan mejor. Si ves que un pack se ve mal o hace que tu móvil vaya más lento, no te lo pienses y desinstálalo o deja de usarlo en el launcher.

Otro fallo bastante común es la duplicación de iconos o desaparición temporal de algunos accesos al cambiar de tema o al actualizar la capa del fabricante. Esto suele arreglarse reiniciando el dispositivo o aplicando de nuevo el tema, y en los casos más pesados, actualizando la capa de personalización a la última versión disponible.

También puede darse que determinados packs de iconos consuman más memoria o batería de lo normal, especialmente si incluyen gráficos muy pesados, animaciones o requieren un procesamiento extra por parte del launcher. En móviles justos de recursos se nota en pequeños tirones al desplazarse entre pantallas o al abrir el cajón de apps.

Para minimizar ese impacto conviene no acumular decenas de packs de iconos instalados y quedarte solo con los que realmente uses. Además, los estilos más sencillos, con menos detalles y sin sombras complejas, suelen requerir menos recursos, lo que ayuda a que el móvil se mantenga fluido y con mejor autonomía.

Por último, es importante tener en cuenta que no conviene descargar packs de iconos desde sitios poco fiables. Aunque Google Play no es perfecta, ofrece un cierto filtro de seguridad y herramientas como Play Protect, mientras que APKs de páginas aleatorias o archivos compartidos en foros pueden llegar con malware camuflado.

Siempre es recomendable revisar quién es el desarrollador, leer reseñas y comprobar los permisos antes de instalar nada. Si decides bajar algo de fuentes externas como repositorios de APK, es buena idea mantener activo Play Protect, usar si quieres un antivirus adicional y activar en tu móvil cualquier función de verificación de paquetes o bloqueo de instalaciones sospechosas.

Preguntas típicas sobre iconos personalizados en Android ¿Cómo volver a los iconos originales si no me gusta el cambio?

Si los iconos que has aplicado a través de temas del fabricante no te convencen, lo normal es que puedas restaurar el aspecto original desde la propia app de temas. En muchos móviles se hace entrando en Ajustes > Temas > Iconos y eligiendo el tema o pack “Predeterminado” o el que venía de fábrica.

Una vez selecciones el tema stock, suele bastar con confirmar la aplicación del cambio para que el sistema reemplace los iconos personalizados. Si algo se queda “a medias”, ayuda bloquear y desbloquear el móvil o reiniciar el dispositivo para que la capa refresque todos los elementos visuales.

Cuando has cambiado los iconos a través de un launcher de terceros, lo habitual es que baste con entrar en los ajustes del launcher y escoger el tema de iconos del sistema. En Nova Launcher, por ejemplo, irías a Ajustes > Apariencia > Tema de iconos y seleccionarías “Sistema”, “Ninguno” o algo equivalente, según la versión.

También está la opción de desinstalar el launcher para volver a la pantalla de inicio original del fabricante. Al hacerlo, todos los iconos que dependían de ese lanzador desaparecerán y volverás al diseño y a los iconos que tenías de serie, sin perder las aplicaciones ni sus datos.

¿Son compatibles todos los packs de iconos con cualquier Android?

No todos los packs de iconos van a funcionar igual de bien en cualquier versión de Android ni con cualquier launcher. Muchos están pensados para funcionar desde versiones relativamente modernas, e incluso algunos se diseñan con las directrices de Android 13 o 14 y sus iconos adaptativos.

Por eso es importante revisar la descripción del pack en Google Play para ver si el desarrollador indica compatibilidad con “Adaptive Icons” o con ciertas versiones de Android. Un pack muy antiguo puede no encajar bien en sistemas más nuevos, mientras que algunos recientes pueden no haber sido probados a fondo en versiones demasiado viejas.

En la ficha de cada icon pack verás, además, una lista de launchers soportados en la sección “Supported launchers”. Ahí comprobarás si tu launcher habitual es compatible o si merece la pena instalar otro para sacarle partido al pack que te gusta.

¿Qué riesgos de seguridad hay al cambiar iconos y usar packs externos?

En condiciones normales, usar packs de iconos desde Google Play y launchers conocidos es bastante seguro, siempre y cuando no concedas permisos extraños ni instales apps de desarrolladores dudosos. Aun así, no hay que bajar la guardia: han existido casos de apps de personalización con publicidad agresiva o comportamiento sospechoso.

Descargar iconos o launchers desde repositorios externos o enlaces en foros aumenta el riesgo, porque esos archivos podrían estar modificados para incluir malware. Las empresas de seguridad llevan tiempo advirtiendo de APKs infectados circulando fuera de las tiendas oficiales, incluso cuando aparentan ser simples temas o icon packs.

Para minimizar estos riesgos, conviene mantener Play Protect activo en Google Play y usar, si quieres, un antivirus reputado. También es buena idea activar cualquier opción del sistema tipo “Verificación de aplicaciones” o “Verificación de paquetes” que examine instalaciones potencialmente peligrosas, especialmente si te gusta trastear con archivos APK.

Por último, fíjate en señales como un consumo inusual de batería, anuncios intrusivos o permisos excesivos en apps que solo deberían gestionar iconos. Si algo no huele bien, desinstala la app cuanto antes y revisa que no haya dejado accesos directos o servicios residuales en segundo plano.

Entre los sistemas de temas de los fabricantes, los launchers compatibles con packs de iconos y las herramientas como Icon Changer, hoy en día hay margen de sobra para transformar por completo el aspecto de los iconos de tu móvil sin complicarte la vida. La clave es elegir el método que mejor encaje con tu móvil y tu nivel de manía por la estética: desde un simple cambio global de iconos nativos hasta una personalización minuciosa app por app.

Con un poco de criterio al elegir packs de calidad, cuidando el rendimiento y evitando fuentes dudosas, puedes dejar tu Android con un estilo muy tuyo sin renunciar a la estabilidad ni a la seguridad. Comparte la información y más personas conocerán del tema.

Cómo desactivar la ubicación precisa por app en Android

Actualidad en Androidsis - Mié, 11/02/2026 - 17:00

Hoy en día llevamos el móvil siempre encima y muchas apps quieren saber dónde estamos en cada momento. Controlar la ubicación precisa por aplicación en Android se ha vuelto casi tan importante como elegir una buena contraseña: afecta a tu privacidad, a la batería y hasta a la cantidad de publicidad que ves.

Aunque el GPS y los servicios de ubicación tienen ventajas claras (mapas, localizar el móvil perdido, avisos de emergencia), también es verdad que a veces preferimos pasar un poco más desapercibidos. La buena noticia es que Android permite quitar o limitar la ubicación precisa app por app, sin tener que apagar la localización de todo el dispositivo o dejar a ciegas las aplicaciones que sí necesitas.

¿Qué es la ubicación precisa y la ubicación aproximada en Android?

En las versiones modernas de Android (sobre todo desde Android 12), el sistema distingue entre dos tipos de acceso: ubicación precisa y ubicación aproximada. Esto es clave para entender qué estás desactivando exactamente en cada app.

La ubicación precisa permite que una app sepa casi exactamente dónde estás, con un margen de unos pocos metros. Esto se logra combinando GPS, redes Wi‑Fi, datos móviles y sensores como el acelerómetro o el giroscopio, de forma que se pueda identificar con bastante exactitud tu calle e incluso tu portal.

La ubicación aproximada, en cambio, solo proporciona una zona general, como el barrio o un área amplia de la ciudad. La app sabe en qué zona te mueves, pero no puede clavar el punto exacto, lo que ayuda a que mantengas algo más de anonimato en tu día a día.

En Android 12 y versiones posteriores, puedes decidir si una aplicación accede a la ubicación precisa o solo a la aproximada. Este ajuste se hace de forma independiente para cada app y es diferente del ajuste global de precisión de ubicación del dispositivo, que determina qué fuentes usa el móvil para calcular tu posición.

Diferencia entre desactivar la ubicación del dispositivo y desactivar la ubicación precisa por app

Lo primero que conviene tener claro es que no es lo mismo apagar la ubicación del móvil entero que limitar la precisión a una sola aplicación. Son dos tipos de control distintos y se pueden combinar según lo que te interese.

Cuando desactivas la ubicación del dispositivo desde Ajustes > Ubicación, Android deja de proporcionar tu posición a las apps y servicios del sistema. Aun así, algunos servicios pueden seguir usando datos como la dirección IP para mostrar resultados locales muy generales, como el país o la ciudad aproximada.

En cambio, cuando desactivas solo la ubicación precisa de una app concreta, esa aplicación sigue teniendo acceso a tu posición, pero únicamente a nivel aproximado. Podrá mostrarte, por ejemplo, restaurantes cercanos en tu zona, pero no sabrá la puerta exacta en la que estás ni podrá seguir tu recorrido al metro paso a paso.

Además, existe un ajuste llamado precisión de la ubicación (o servicios de ubicación de Google), que determina cuántas fuentes usa el móvil para calcular tu posición. Puedes tenerlo activado o desactivado de forma global, y sobre esa base decidir si cada app obtiene ubicación precisa o aproximada.

¿Cómo desactivar la ubicación precisa de una aplicación en Android (Android 12 y posteriores)?

Si quieres que una app se quede solo con datos aproximados sobre tu zona, puedes quitarle el permiso de ubicación precisa sin dejar de permitirle el acceso básico a la localización. Esto se hace desde los ajustes de permisos de Android.

El proceso general es muy similar en la mayoría de móviles Android recientes, aunque el nombre de algún menú pueda variar un poco según la capa del fabricante. La idea siempre es ir a Ajustes, entrar en el apartado de Ubicación y desde ahí gestionar los permisos por app.

En Android 12 y versiones posteriores, el camino estándar sería algo así: Ajustes > Ubicación > Permisos de ubicación de aplicaciones. Dentro verás una lista con todas las apps instaladas y el tipo de acceso que tienen en ese momento.

Verás aplicaciones clasificadas por grupos, del tipo “Permitir siempre”, “Permitir solo mientras se usa”, “Preguntar siempre” o “No permitir”. En algunos casos también se indica si actualmente usan ubicación precisa o aproximada. Ahí es donde entra el ajuste fino que te interesa.

Para cambiar la precisión, pulsa sobre la app concreta cuya ubicación quieras recortar. Al entrar en su ficha de permisos de ubicación, el sistema te mostrará las opciones disponibles: permitir o bloquear la ubicación, y en Android 12+ aparece un interruptor específico para indicar si la app puede usar “Ubicación precisa”.

En esa pantalla, basta con desactivar la opción “Usar ubicación precisa”. Automáticamente, Android limitará los datos que recibe esa app a una ubicación aproximada, de forma que ya no pueda localizarte con exactitud sobre el mapa.

Ten en cuenta que no es buena idea hacer esto con apps de mapas o navegación, ni con servicios donde dependes mucho de la localización exacta (por ejemplo, apps para pedir un coche VTC o localizar un dispositivo perdido). En esos casos, si les quitas la precisión, la experiencia puede empeorar bastante.

Activar o desactivar la ubicación del dispositivo Android

Más allá de la precisión por app, Android tiene un interruptor general para la ubicación. Si apagas este ajuste global, ninguna app ni servicio del sistema podrá usar directamente la posición de tu móvil, sin importar el permiso individual que tengan.

Para llegar a este ajuste en la mayoría de dispositivos modernos, el camino típico es: Abre la app Ajustes, entra en “Ubicación” y activa o desactiva el interruptor “Usar ubicación”. Cuando lo desactivas, Android deja de ofrecer tu geoposición a las aplicaciones.

Si quieres tener un acceso rápido a este control, puedes añadir el icono de Ubicación al panel de ajustes rápidos. Normalmente se hace desplegando dos veces la barra de notificaciones desde la parte superior, tocando en “Editar” o en el lápiz, y arrastrando el icono de “Ubicación” a la zona visible de accesos rápidos.

A partir de ahí, cada vez que deslices el panel podrás activar o desactivar la localización en un solo toque. Es muy útil si quieres ahorrar batería de forma puntual o evitar que ninguna app registre por dónde te mueves durante un rato.

Ajustes de ubicación disponibles y comportamiento cuando la ubicación está desactivada

Cuando el ajuste global de ubicación está apagado, las apps y servicios no pueden obtener tu ubicación directa desde el sistema. Aun así, los servicios online siguen pudiendo hacer una estimación básica mediante tu dirección IP, así que es posible que continúes viendo resultados “locales” muy genéricos.

Google ofrece varios servicios basados en la ubicación, como resultados de búsqueda cercanos, información de transporte, predicciones de desplazamiento o sugerencias de restaurantes próximos. Todos ellos dependen en mayor o menor medida de poder saber dónde estás, aunque a veces les basta con una zona aproximada.

Es importante entender que cada aplicación tiene su propia gestión de permisos. Aunque des permiso de ubicación a una app, puedes restringirla a ubicación aproximada o impedirle usarla en segundo plano, según las opciones que ofrezca tu versión de Android.

¿Qué es la precisión de la ubicación (servicios de ubicación de Google)?

Además del interruptor global de ubicación, los móviles Android con Servicios de Google Play incorporan una función llamada “Precisión de la ubicación” o “Servicios de ubicación de Google”. Esta característica no da o quita permisos a las apps, sino que mejora cómo calcula el dispositivo tu posición.

Cuando la precisión de la ubicación está activada, el móvil combina señales inalámbricas (puntos de acceso Wi‑Fi, antenas de telefonía, GPS) junto con datos de los sensores internos (acelerómetro, barómetro, giroscopio, etc.) para estimar tu ubicación de forma más rápida y exacta.

Este sistema se nota especialmente en interiores, en zonas urbanas con muchos edificios altos o en lugares donde la señal GPS falla. En esos escenarios, el teléfono se apoya más en Wi‑Fi, redes móviles y sensores para calcular dónde estás con bastante precisión.

Para poder ofrecer esta mejora, Google recopila periódicamente información sobre las señales inalámbricas y los sensores cercanos. Estos datos se asocian a identificadores temporales y rotativos, generados aleatoriamente y sin vincularse a una persona o cuenta concreta, precisamente para reducir la posibilidad de identificarte a partir de ellos.

Este mecanismo funciona también en dispositivos como Fitbit Ace LTE, que usan esos mismos servicios de precisión para situarse mejor en el mapa y ofrecer funciones relacionadas con la actividad física o la seguridad.

¿Cómo activar o desactivar la precisión de la ubicación según tu versión de Android?

La forma de cambiar este ajuste varía un poco según tengas una versión de Android más nueva o más antigua. La opción estará siempre dentro del apartado de Ubicación en Ajustes, pero el menú puede llamarse “Servicios de ubicación”, “Ajustes avanzados” o similar.

Android 12 y versiones posteriores (y Fitbit Ace LTE)

En dispositivos con Android 12 o superior, el recorrido habitual es el siguiente: Ajustes > Ubicación > Servicios de ubicación > Precisión de la ubicación. Dentro encontrarás el interruptor llamado “Mejorar la precisión de la ubicación”.

Si lo activas, el móvil usará todas las fuentes posibles (GPS, Wi‑Fi, redes móviles y sensores) para clavar tu posición con la máxima precisión. Si lo desactivas, limitará esas fuentes y la estimación puede ser menos exacta o más lenta.

Android 11 y versiones anteriores

En Android 11 y versiones previas que todavía incluyen esta opción, la ruta suele ser muy parecida, pero con otro nombre en el menú: Ajustes > Ubicación > Ajustes avanzados > Precisión de la ubicación. Dentro se muestra también el interruptor para “Mejorar la precisión de la ubicación”.

Al apagar esta opción, el dispositivo deja de recopilar señales inalámbricas y datos de sensores con el fin de refinar tu ubicación. Aun así, puede seguir usando exclusivamente el GPS y algunos sensores básicos, lo que a veces supone menos precisión y más consumo de batería.

¿Qué ocurre cuando la precisión de la ubicación está activada o desactivada?

Si tienes activada la precisión de la ubicación, tu dispositivo combina señales inalámbricas y sensores para obtener la posición más exacta posible, tanto en planta como en altura (por ejemplo, en qué piso aproximado estás en un edificio con varios niveles).

En este modo, el móvil usa GPS, redes Wi‑Fi, redes móviles y sensores como el acelerómetro, el barómetro o el giroscopio. Las aplicaciones y servicios que tengan el permiso adecuado pueden aprovechar esa precisión para funciones como navegación giro a giro, recordatorios basados en ubicación o seguimiento de rutas.

Cuando desactivas esta función, el teléfono se limita a usar solo el GPS y algunos sensores básicos del dispositivo para determinar la ubicación. Esto puede traducirse en posiciones menos precisas, tiempos de fijación más largos y algunos fallos en apps que dependen mucho de saber exactamente dónde estás.

Aun con la precisión desactivada, los servicios de emergencia y tu operador móvil pueden seguir enviando una ubicación mejorada a los servicios de emergencias si haces una llamada o envías un mensaje a un número de urgencias. En esos casos, Google no recoge datos para su propio servicio de precisión: se trata de una función orientada exclusivamente a la seguridad.

Gestión de la ubicación en versiones antiguas de Android

Si utilizas un móvil con una versión de Android relativamente antigua, los nombres de los menús y las opciones de ubicación cambian bastante. Aun así, sigues teniendo cierto control sobre la precisión y las fuentes que se usan.

Android 9.0: ajustes de seguridad y ubicación

En Android 9, gran parte de estos ajustes se centralizan en Ajustes > Seguridad y ubicación > Ubicación. Desde ahí puedes activar o desactivar la ubicación con el interruptor principal.

Dentro del mismo apartado, si entras en “Ajustes avanzados”, puedes gestionar la búsqueda de redes Wi‑Fi y de dispositivos Bluetooth. Al activar estas búsquedas, el móvil puede usar esas señales para mejorar la determinación de tu posición, incluso cuando la conectividad Wi‑Fi o Bluetooth esté apagada de cara al usuario.

En ese menú también se encuentran los servicios de localización para emergencias de Google. Desde ahí es posible encender o apagar la opción que permite enviar automáticamente tu ubicación a los servicios de emergencia cuando llamas a un número de urgencias.

Android 4.4 a Android 8.1: modo de ubicación

En versiones comprendidas entre Android 4.4 y Android 8.1, el sistema ordena las opciones por “modos de ubicación”. Accedes desde Ajustes > Seguridad y ubicación > Ubicación (o solo “Ubicación” en algunos dispositivos), y luego entras en la sección “Modo”.

En este punto se pueden elegir tres modos distintos, que en la práctica equivalen a diferentes niveles de precisión y consumo de batería: “Alta precisión”, “Ahorro de batería” y “Solo en dispositivo”.

El modo “Alta precisión” utiliza GPS, Wi‑Fi, redes móviles y sensores, apoyándose además en los servicios de ubicación de Google para determinar la posición más rápida y precisamente posible. Ideal cuando quieres que el móvil acierte casi al metro, a costa de gastar algo más de batería.

El modo “Ahorro de batería” prescinde del GPS y se basa sobre todo en redes Wi‑Fi y móviles, además de los servicios de Google, para estimar la ubicación. La posición no es tan exacta, pero el consumo energético es menor, algo útil en móviles antiguos o días en los que vas justo de carga.

El modo “Solo en dispositivo” se apoya únicamente en el GPS y los sensores internos, sin recurrir a los servicios de ubicación de Google. Puedes tardar más en obtener la posición, sobre todo en interiores, y a veces el consumo de batería puede ser mayor porque el chip GPS tiene que trabajar más tiempo.

Android 4.1 a Android 4.3: acceso a la ubicación

En las versiones más viejas, lo que aparece es un menú de “Acceso a la ubicación”. Se entra desde Ajustes > Personal > Acceso a la ubicación, donde hay un interruptor general para permitir o bloquear ese acceso.

Con el acceso activado, podías escoger entre usar “Satélites GPS” y/o “Ubicación por red móvil y Wi‑Fi”. Lo normal era dejar ambas opciones marcadas para obtener una ubicación razonablemente precisa combinando ambas fuentes.

Si desactivas por completo el acceso a la ubicación, el dispositivo deja de poder determinar tu posición precisa y no la comparte con ninguna aplicación. Esto aumenta tu privacidad, pero a costa de limitar bastante el funcionamiento de apps de navegación, tiempo, transporte, etc.

Permisos de ubicación por app en iOS y iPadOS (comparativa útil)

Aunque la pregunta se centra en Android, puede ser útil echar un ojo a cómo lo hace Apple en iPhone y iPad, porque la lógica de permisos por app es parecida y ayuda a entender el enfoque general.

En iOS y iPadOS, la primera vez que una app quiere acceder a tu localización, el sistema muestra una notificación pidiéndote permiso. Puedes elegir entre varias opciones: “Permitir”, “No permitir” o “Preguntar la próxima vez o al compartir”.

Si seleccionas la última opción, en las siguientes solicitudes puedes decidir: “Siempre”, “Permitir al usarse la app”, “Permitir una vez” o “No permitir”. De esta manera, controlas cuándo y cómo obtiene la ubicación cada aplicación, reduciendo el rastreo innecesario.

Los dispositivos Apple pueden usar wifi y Bluetooth para estimar tu posición, incluso aunque no estés conectado activamente a una red o dispositivo. El GPS y la localización mediante red móvil solo están disponibles en los modelos de iPhone y en los iPad con conectividad Wi‑Fi + Cellular.

Ventajas y riesgos de activar o desactivar la ubicación en Android

La gestión de la ubicación va mucho más allá de seguir una ruta en el mapa. Tener la localización activa aporta beneficios en seguridad, comodidad y personalización de servicios, pero también implica ceder una parte de tu privacidad.

Entre los pros más importantes está poder encontrar direcciones con precisión, localizar tu dispositivo si lo pierdes o te lo roban, y facilitar la atención en caso de emergencia al permitir que los servicios de urgencias reciban tu posición.

Al mismo tiempo, muchas aplicaciones utilizan la ubicación para ofrecer contenido personalizado, mostrar anuncios orientados a tu zona o sugerir lugares cercanos. Esto puede ser muy práctico, pero también llegar a resultar agobiante si sientes que el móvil “sabe demasiado” sobre tus movimientos.

Por el lado negativo, desactivar la localización de forma total o parcial implica que algunas apps dejarán de funcionar correctamente o perderán funciones clave. Un ejemplo claro son los mapas, el tiempo hiperlocal, el transporte público en tiempo real o los servicios de coche compartido.

En muchas ocasiones, el punto de equilibrio está en dejar la ubicación global activada, pero recortar la precisión o el permiso de aquellas apps que realmente no necesitan saber exactamente dónde estás. Así aprovechas lo mejor del sistema sin abrir la puerta a un rastreo excesivo.

¿Cómo desactivar por completo la ubicación para ganar privacidad (y sus consecuencias)?

Si te sientes saturado de tanta publicidad localizada o simplemente no quieres dejar rastro de tus desplazamientos, puedes optar por desactivar por completo la ubicación del dispositivo desde los ajustes o el panel rápido.

Esta medida es bastante drástica: al apagar la ubicación global, todas las aplicaciones pierden acceso directo a tu posición. Esto aumenta la sensación de anonimato, pero complica la localización del dispositivo si lo pierdes, y resta eficacia a los servicios de emergencia en algunas situaciones.

Además, algunos dispositivos (como ciertas tablets solo Wi‑Fi) no disponen de GPS ni de servicios de ubicación para emergencias, por lo que su capacidad de determinar la posición ya es limitada de partida, independientemente de lo que hagas con los ajustes.

Otra opción menos radical es bajar el nivel de precisión en versiones antiguas de Android escogiendo modos como “Ahorro de batería” o “Solo en dispositivo”. Esto reduce el detalle de la localización sin dejar a cero todas las funciones que puedan necesitar un posicionamiento básico.

Tomar el control: combinar ubicación precisa, aproximada y ajustes globales

La clave para gestionar bien la ubicación en Android está en mezclar varios niveles de control: el interruptor global de ubicación, la precisión de la ubicación a nivel de dispositivo y el permiso de ubicación precisa por aplicación. Usándolos con cabeza, puedes ajustar el sistema casi a tu gusto.

Una estrategia muy práctica consiste en mantener activada la ubicación global y la precisión de la ubicación para beneficiarte de la mejor experiencia, pero limitar la ubicación precisa solamente a aquellas apps donde realmente la necesitas.

Para el resto de aplicaciones que solo requieren saber a grandes rasgos en qué zona estás, puedes desactivar “Usar ubicación precisa” en sus permisos. Así, siguen funcionando (mostrando contenido local genérico, por ejemplo), pero sin un seguimiento tan milimétrico de tu posición.

Trabajar de esta manera te permite equilibrar funcionalidad, batería y privacidad sin renunciar a lo esencial. No se trata de vivir con el GPS siempre apagado, sino de que tú decidas qué apps pueden saber tu ubicación exacta y cuáles se conforman con un simple “más o menos por aquí”.

Dominar todos estos ajustes —desde los modos clásicos de Android antiguos hasta los controles más finos de Android 12 en adelante— te da una ventaja clara: puedes disfrutar de servicios basados en la ubicación cuando te interesen y reducir su alcance cuando prefieras pasar más desapercibido, sin depender de configuraciones rígidas ni renunciar por completo a la comodidad. Comparte este tutorial y más personas sabrán desactivar la ubicación precisa de sus apps.

Cómo convertir tu móvil en un mouse para PC paso a paso

Actualidad en Androidsis - Mié, 11/02/2026 - 16:59

Hoy en día llevamos el móvil a todas partes y, con las aplicaciones adecuadas, puede convertirse en casi cualquier cosa: linterna, calculadora, brújula, mando a distancia… y sí, también puede hacer de ratón y teclado para tu ordenador. Puede sonar raro al principio, pero en cuanto lo pruebas ves que es un truco muy útil para un montón de situaciones del día a día.

Imagínate que se te estropea el ratón justo cuando tienes que entregar un trabajo, que el touchpad del portátil va a tirones o que quieres pasar una presentación de diapositivas desde lejos sin estar pegado al ordenador. O estás en el sofá viendo una peli y te da pereza levantarte solo para darle al play o subir el volumen. En todos esos casos, convertir tu móvil en un mouse para PC es una solución rápida, barata y bastante cómoda.

¿Qué necesitas para usar el móvil como ratón y teclado?

Para poder usar el teléfono como ratón no hace falta montar un lío enorme, pero sí conviene tener claros los requisitos básicos antes de ponerse manos a la obra. La mayoría de métodos funcionan con casi cualquier smartphone moderno, así que no te preocupes si tu móvil no es el último modelo; incluso algunos móviles viejos pueden servir.

En general, vas a necesitar un móvil Android o iPhone con una versión de sistema no muy antigua, conexión a la misma red que tu ordenador y algo de batería disponible para que la pantalla pueda estar encendida sin apagarse cada dos por tres. También es importante contar con acceso a la tienda de aplicaciones (Play Store o App Store) para descargar las apps necesarias.

Además, tendrás que instalar un pequeño programa en el ordenador para que pueda comunicarse con el móvil. Estos clientes de escritorio suelen estar disponibles para Windows, macOS e incluso, en muchos casos, para Linux. La instalación suele ser muy sencilla: descargar, abrir el instalador y pulsar “Siguiente” un par de veces, sin barras de herramientas raras ni software añadido que no quieras. Si quieres ampliar posibilidades, puedes transformar tu Android en un ordenador con periféricos.

Por último, en la mayoría de casos es clave que móvil y PC estén conectados a la misma red Wi‑Fi. Esta es la forma más habitual de comunicación entre dispositivos. Algunas herramientas también permiten conectar por Bluetooth, lo que viene genial si no tienes Internet o si la red de casa no va demasiado fina.

Aspectos importantes antes de empezar: pantalla y batería

Un detalle que casi siempre se pasa por alto es que, para que el móvil funcione como mouse, la pantalla tiene que permanecer encendida todo el rato. En cuanto se apaga o se bloquea, el control sobre el ordenador se corta. Eso implica que el consumo de batería será mayor de lo normal y que necesitas ajustar un par de cosas en los ajustes del teléfono.

Si tu móvil es Android, puedes ir al menú de Ajustes y luego a la sección de Pantalla. Dentro, normalmente encontrarás una opción llamada “Tiempo de espera de pantalla” o similar. Ahí podrás elegir cuánto tiempo tarda el panel en apagarse automáticamente por inactividad; lo recomendable es poner el máximo disponible (a menudo son 30 minutos), ya que muchos teléfonos Android no permiten fijar un modo de “nunca se apaga” desde este menú estándar.

En los iPhone el ajuste es incluso más directo, porque iOS permite que la pantalla no se bloquee nunca por sí misma si así lo decides. Tienes que entrar en la app Ajustes, ir a “Pantalla y brillo”, tocar en “Bloqueo automático” y seleccionar el tiempo que quieras. Si vas a usar el móvil como ratón durante un buen rato, lo más cómodo es elegir la opción “Nunca” para que el panel se mantenga siempre activo mientras no lo bloquees manualmente.

Sea cual sea tu sistema, ten en cuenta que el gasto de batería se va a notar. Si tienes ocasión, conecta el móvil al cargador mientras lo usas como mouse, sobre todo si vas a estar mucho tiempo controlando el PC de forma remota, viendo una película larga o moviéndote por presentaciones en el trabajo o en clase.

Remote Mouse: convierte tu móvil en un touchpad completo

Entre las distintas herramientas disponibles, una de las más populares y veteranas es Remote Mouse, una app pensada para usar el móvil como ratón y teclado inalámbrico. Funciona tanto en Android como en iPhone y iPad, y cuenta también con un cliente de escritorio para Windows, macOS e incluso Linux, de modo que cubre prácticamente cualquier combinación móvil‑ordenador que te puedas encontrar.

Remote Mouse se ha ganado buena fama con el tiempo porque ofrece una experiencia bastante pulida: el retraso entre tus gestos en la pantalla y el movimiento del cursor en el PC es mínimo, admite gestos multitáctiles en el “touchpad” virtual y dispone de un teclado integrado para escribir cómodamente desde el smartphone cuando falla el teclado físico del ordenador o cuando, simplemente, te resulta más práctico teclear desde el móvil.

Además del control de ratón básico, Remote Mouse ofrece controles multimedia, atajos de sistema y paneles específicos para manejar aplicaciones concretas. Puedes pausar o reanudar la reproducción en iTunes o VLC, avanzar diapositivas en PowerPoint, navegar por Chrome o Firefox, cambiar entre programas abiertos o incluso apagar, reiniciar o poner a dormir el ordenador a distancia.

¿Cómo configurar Remote Mouse en el ordenador y en el móvil?

Para empezar a usar Remote Mouse, lo primero es instalar el cliente de escritorio en tu PC o Mac. Debes ir a la página oficial del programa y descargar la versión adecuada para tu sistema operativo. Una vez descargado el archivo, ejecútalo y sigue los pasos del instalador; normalmente bastará con ir aceptando las opciones por defecto hasta que termine la instalación.

Cuando el programa se haya instalado, se ejecutará en segundo plano y mostrará información importante para conectar el móvil. En Windows, por ejemplo, verás una ventana con el estado de la conexión en la que aparece la dirección IP local del ordenador y, en muchos casos, un botón para generar un código QR. Esta IP o ese código serán los datos que usarás después desde la app móvil para enlazar ambos dispositivos.

El siguiente paso es ir al teléfono e instalar la aplicación Remote Mouse desde la tienda. En Android la encontrarás en Google Play, y en iPhone o iPad en la App Store. La app móvil es ligera y se instala en unos segundos. Una vez la abras, intentará buscar de forma automática ordenadores con el cliente de Remote Mouse activo en la misma red Wi‑Fi.

Si tienes el ordenador encendido, el programa ejecutándose y ambos equipos conectados a la misma red, es posible que el móvil detecte tu PC sin que tengas que hacer nada más. En ese caso, basta con tocar el nombre del ordenador en la lista para que se establezca la conexión y la pantalla del teléfono pase a mostrar la superficie de touchpad verde (o del color que hayas configurado en las opciones).

Si la detección automática no funciona, la aplicación te permite añadir la conexión de forma manual. Suele haber un botón con un signo “+” o similar que abre un menú donde puedes introducir la IP local del PC o bien escanear el código QR que has generado desde el cliente en el ordenador. Al introducir estos datos, la app sabrá a qué equipo debe conectarse incluso si la red es un poco caprichosa.

Funciones de Remote Mouse: ratón, teclado y más

Una vez que la conexión está activa, la interfaz del móvil se convierte en un touchpad inalámbrico con botones virtuales de ratón. Deslizando un dedo por la zona principal moverás el cursor en la pantalla del ordenador, mientras que con dos dedos podrás hacer scroll vertical, imitando el comportamiento de un trackpad tradicional. Los toques simples suelen corresponder al clic izquierdo; para el clic derecho puedes mantener pulsado o usar un área dedicada, según la configuración.

Remote Mouse también añade un teclado completo para escribir desde el móvil. Cuando necesitas introducir texto en el PC, basta con cambiar a la vista de teclado y teclear con el teclado táctil del smartphone. Lo que escribas aparecerá directamente en la ventana activa del ordenador (un documento de Word, el navegador, un chat, etc.). Incluso puedes aprovechar funciones del propio teclado del móvil, como la escritura por voz, siempre que tu teclado virtual lo permita.

Otra opción interesante es la posibilidad de usar el giroscopio del teléfono para mover el cursor inclinando el dispositivo, algo parecido a un mando a distancia con sensor de movimiento; además, puedes mostrar el puntero en la pantalla táctil para mejorar la precisión. También existe un modo para usuarios zurdos que adapta la interfaz para facilitar los gestos y clics, lo que resulta muy práctico si no manejas el teléfono con la mano derecha.

En la versión gratuita ya se pueden controlar acciones básicas, pero Remote Mouse dispone de paneles especiales de pago para controlar multimedia, el navegador u otras aplicaciones. Por un coste relativamente pequeño, se desbloquean controles extra para Spotify, reproductores, navegadores y más, junto con opciones estéticas como cambiar el fondo del touchpad o reordenar paneles para tenerlos a mano según tus necesidades.

Dentro de la app puedes, además, asegurar la conexión con una contraseña, algo muy recomendable si estás en una red compartida o si no quieres que cualquiera pueda intentar conectarse a tu ordenador desde otro móvil. También permite sincronizar el portapapeles para copiar y pegar texto o imágenes entre el PC y el teléfono, una función muy cómoda cuando trabajas con información en ambos dispositivos.

WiFi Mouse: otra opción para Android y iOS

Además de Remote Mouse, existe otra alternativa muy conocida llamada WiFi Mouse, disponible tanto para Android como para iPhone. Esta app también permite convertir el smartphone en un mouse inalámbrico y teclado remoto, y sigue el mismo concepto básico: instalar un programa en el ordenador, otra app en el móvil y conectar ambos equipos a través de la misma red Wi‑Fi.

En este caso, WiFi Mouse actúa también como teclado remoto para escribir en el ordenador, de modo que no solo sustituyes al ratón, sino también al teclado físico. Esto es especialmente útil si alguna tecla de tu PC está rota, si el teclado completo falla o si quieres teclear desde el sofá sin tener un teclado físico encima.

Para usar WiFi Mouse, primero deberías ajustar el tiempo de bloqueo de pantalla de tu móvil, del mismo modo que antes: en Android, entrando en Ajustes > Pantalla > Tiempo de espera, y en iOS desde Ajustes > Pantalla y brillo > Bloqueo automático. El objetivo es que la pantalla aguante encendida mientras estás usando el móvil como ratón, ya que en el momento en que se bloquee, perderás el control del cursor.

Una vez configurado esto, hay que descargar la app WiFi Mouse desde la Play Store o la App Store e instalar, además, el cliente correspondiente en tu ordenador. Igual que con Remote Mouse, el software para PC permite que el móvil detecte el equipo en la red y establezca la conexión. El emparejamiento puede hacerse escaneando un código QR que se muestra en la pantalla del PC o introduciendo manualmente un PIN, según la versión que uses.

Cuando WiFi Mouse está funcionando, verás en el móvil una interfaz que recuerda a una alfombrilla de ratón con varios botones en la parte inferior. Normalmente hay al menos tres: uno que simula el clic izquierdo, otro para el clic derecho o borrar, y un botón central que sirve para abrir ventanas o realizar acciones adicionales. Deslizar el dedo por la zona superior mueve el cursor tal y como lo harías con un touchpad físico.

Incluso en su versión gratuita, WiFi Mouse permite usar el teclado del móvil para escribir en el ordenador. Escribes en el teclado virtual de tu smartphone y lo que tecleas se refleja en la pantalla del PC, ideal para escribir direcciones web, contraseñas, mensajes rápidos o textos algo más largos si no tienes otro teclado a mano.

La propia app incluye también algunas opciones sencillas de personalización: desde un menú lateral puedes cambiar el color de fondo del área de control, por ejemplo entre negro, azul o verde. Puede parecer un detalle menor, pero ayuda a adaptar el entorno visual a lo que te resulte más cómodo a la vista, sobre todo si vas a estar un buen rato manejando el cursor desde el móvil.

Otras alternativas: conexiones locales y Bluetooth

Además de estas aplicaciones principales, existen otras opciones que permiten usar el móvil como ratón aprovechando diferentes tipos de conexión. Muchas de ellas funcionan a través de la red Wi‑Fi local, siempre que tanto el teléfono como el ordenador estén conectados al mismo router. En ese escenario, basta con instalar la app en el móvil y el cliente en el PC para que ambos se reconozcan y se vinculen.

Una posibilidad interesante aparece cuando no hay Internet disponible o la red Wi‑Fi falla, pero el ordenador tiene Bluetooth y el móvil también. Hay aplicaciones específicas, como por ejemplo algunas del estilo “Teclado y mouse Bluetooth sin servidor” en Android, que permiten conectar directamente el teléfono al PC mediante Bluetooth sin necesidad de instalar un programa complejo en el ordenador o sin depender de un router.

En este tipo de soluciones por Bluetooth, la mecánica suele ser parecida: primero emparejas el móvil con el PC desde los ajustes de Bluetooth de ambos dispositivos, aceptas el código de emparejamiento, y después abres la app en el smartphone para que actúe como ratón y teclado remoto. Aunque estas herramientas suelen estar más limitadas al ecosistema Android y, en ocasiones, no cuentan con versión para iOS, son una buena salida cuando no puedes utilizar la red Wi‑Fi.

Eso sí, debes tener presente que, como en el resto de métodos, el rendimiento puede variar según el dispositivo, la calidad de la conexión y la compatibilidad entre sistemas. En algunos móviles ciertas funciones como el modo apaisado o gestos avanzados podrían no ir del todo finos, o directamente no funcionar como esperas. Merece la pena probar varias aplicaciones si ves que una de ellas te da problemas concretos en tu modelo de teléfono.

Usos prácticos de convertir el móvil en mouse para PC

Más allá de la parte técnica, lo realmente interesante es pensar en para qué puedes aprovechar el móvil como ratón y teclado. Uno de los casos más claros es cuando el ratón del PC se estropea de repente y no tienes otro a mano: en cuestión de minutos puedes instalar una de estas apps y seguir trabajando, navegando o entregando una tarea sin quedarte tirado.

Otro escenario típico es el de las presentaciones de trabajo o de clase. En vez de estar pegado al portátil dándole a la tecla para pasar diapositivas, puedes usar el móvil como mando a distancia, o incluso un reloj inteligente como mando. Desde el teléfono avanzas o retrocedes la presentación, controlas el puntero para señalar algo concreto en la pantalla o incluso abres y cierras documentos sin necesidad de tocar el ordenador.

También resulta muy práctico en el salón de casa, cuando tienes el ordenador conectado a la televisión para ver películas o series y quieres controlar el reproductor desde el sofá. Con el móvil como ratón y teclado remoto puedes subir o bajar el volumen, pausar, buscar otra película, escribir el título que quieres ver o incluso cambiar de aplicación sin levantarte.

Por último, es una buena solución cuando alguna tecla concreta de tu teclado se ha roto y te impide escribir correctamente. Con aplicaciones como Remote Mouse o WiFi Mouse puedes usar el teclado táctil del smartphone para escribir cualquier texto en el PC, desde un documento en Word hasta un correo electrónico, mientras decides si cambias el teclado o arreglas el que tienes.

Aunque la idea de mover el cursor con la pantalla del móvil pueda sonar un poco extraña al principio, en la práctica la experiencia suele ser fluida y muy usable, especialmente en apps consolidadas que llevan años puliendo su funcionamiento. Es una de esas utilidades que se agradecen muchísimo cuando surge una urgencia o cuando quieres ganar comodidad sin comprar un periférico adicional.

En resumen, con una simple instalación en el móvil y en el ordenador y teniendo presente el cuidado de la batería y de la conexión, tu smartphone puede convertirse en un ratón, teclado y mando a distancia muy versátil. Soluciona imprevistos como un ratón roto, da más libertad al presentar trabajos o disfrutar de contenidos desde el sofá y saca partido a la pantalla táctil y a los sensores del teléfono para controlar el PC de una forma diferente y bastante práctica. Comparte la información y más usuarios sabrán convertir sus móvil en un mouse para la PC.

Cómo quitar o limitar la opción de ventana flotante en Xiaomi

Actualidad en Androidsis - Mié, 11/02/2026 - 16:52

Si usas un móvil Xiaomi, Redmi o POCO y las ventanas flotantes te están amargando la vida, no eres el único. Entre MIUI 12, MIUI 13 y ahora HyperOS, Xiaomi ha ido metiendo cada vez más opciones para abrir apps en miniatura sobre otras, y eso está muy bien para la multitarea… hasta que empieza a molestar o a romper cosas, como te pasa con el navegador y tu juego.

El problema viene cuando quieres quitar la opción de ventana flotante o evitar que una app concreta (por ejemplo, el navegador donde cargas partidas guardadas) se abra en ese modo. Aquí la cosa se complica porque Xiaomi no ofrece un interruptor global para desactivar por completo esta función y, según la versión de MIUI o HyperOS, las rutas y nombres cambian un poco. Aun así, hay varios trucos y ajustes que te permiten limitar muchísimo su uso o esquivarlo.

¿Qué son exactamente las ventanas flotantes en MIUI y HyperOS?

Las llamadas ventanas flotantes en Xiaomi son una especie de “mini ventanas” que se colocan por encima de la app que tengas abierta. Llegaron con fuerza en MIUI 12 y se han ido puliendo en MIUI 13 y HyperOS. La idea es que puedas, por ejemplo, tener WhatsApp flotando mientras navegas por Chrome, o abrir la calculadora encima de un documento sin cambiar de pantalla.

Estas ventanas se pueden abrir desde la barra de notificaciones o desde el panel de aplicaciones recientes. Cuando lo haces, la app pasa a ocupar una parte de la pantalla, se puede mover, minimizar a una esquina y en general se comporta como una capa que flota sobre el resto del sistema. Es muy útil para chats, apps de productividad o consultar algo rápido sin perder de vista lo que estabas haciendo.

Con MIUI 12, Xiaomi ya dejó claro que esta función era uno de los pilares de su multitarea. Más adelante, HyperOS mantiene y amplía el sistema de ventanas flotantes, integrándolo incluso en el centro de control, de forma que puedas activarlas de forma todavía más rápida desde un botón dedicado.

¿Cómo se configuran las ventanas flotantes según tu versión?

Aunque la base es la misma, la forma de usar y controlar las ventanas flotantes cambia un poco entre MIUI 12, MIUI 13 y HyperOS. Conviene entenderlo para saber luego qué puedes tocar y qué no en tu POCO o Xiaomi.

En MIUI 12 y versiones cercanas

En MIUI 12 tienes dos formas principales de lanzar una app en ventana flotante sin demasiadas complicaciones, pensadas justo para que el usuario tire de esta función a menudo.

  • Desde el menú de multitarea: si abres las apps recientes, verás todas las aplicaciones en forma de tarjetas. Mantén pulsada la tarjeta de la app que te interese y aparecen opciones extra, entre ellas la de convertirla en ventana flotante. Si el icono de ventana flotante sale apagado o en gris, es que esa app no es compatible y no se puede superponer sobre el resto.
  • Desde el panel de notificaciones: cuando te llegue una notificación, en vez de abrir la app a pantalla completa, puedes mantener pulsada la alerta o deslizarla ligeramente para mostrar la opción de abrirla como ventana flotante. Así puedes, por ejemplo, responder un WhatsApp encima de un juego o contestar un correo mientras sigues viendo un vídeo sin salir de la app principal.

Una vez abierta, la ventana flotante se controla con gestos muy sencillos: puedes arrastrar la barra superior para moverla por la pantalla o lanzarla hacia una esquina para minimizarla. Si la llevas a una esquina, se queda en forma de burbuja pequeña y luego puedes volver a agrandarla cuando quieras.

En móviles con versiones de MIUI anteriores a estas, no existe de serie la función de ventanas flotantes, así que solo se podría conseguir con aplicaciones de terceros o modificando el sistema (root, ROMs personalizadas, etc.).

A partir de MIUI 13

En MIUI 13, Xiaomi retocó el sistema de multitarea flotante. Inicialmente los cambios se filtraron pensando sobre todo en juegos, pero al final se acabó extendiendo a muchas más aplicaciones. Uno de los cambios importantes es que ahora el sistema permite tener hasta dos ventanas flotantes al mismo tiempo.

Con esta mejora, puedes abrir dos apps distintas en ventanas flotantes y usarlas a la vez: por ejemplo, el chat de WhatsApp y la galería de fotos, o un documento y el navegador. Es posible ajustar el tamaño de cada una arrastrando y recolocarlas por la pantalla según te convenga.

Para activar esta multitarea flotante hay dos caminos principales:

Por un lado, desde el menú de apps recientes tienes un botón dedicado llamado «Ventanas flotantes» en una de las esquinas superiores. Al tocarlo, eliges una app de la lista de recientes y se abre directamente flotando sobre la pantalla.

Por otro lado, MIUI 13 añade una barra contextual lateral que puedes fijar en un borde de la pantalla. Esta barra incluye accesos rápidos a apps que tú seleccionas; al tocarlas, se abren en formato ventana emergente directamente sobre lo que estés usando, sin tener que pasar por la multitarea.

En HyperOS (incluido POCO con HyperOS 2.x)

HyperOS mantiene todo lo anterior y le da una vuelta de tuerca para que el acceso sea todavía más directo. Ahora las ventanas flotantes también se pueden activar desde el centro de control o ajustes rápidos, donde aparece un botón específico para esta función.

Además, manejar la ventana es más flexible: si arrastras la ventana flotante hacia la parte superior derecha mientras la tienes seleccionada, se reduce aún más de tamaño, casi como una miniatura. Más tarde puedes volver a ampliarla con otro toque. También se despliegan opciones extra si pulsas sobre ella una vez abierta, con accesos para maximizarla, cerrarla o ajustarla según tu gusto.

¿Cómo cerrar y quitar las ventanas flotantes de la pantalla?

Una cosa es que la función exista en el sistema y otra que quieras quitar una ventana flotante concreta de la pantalla cuando se te cruza en mitad de un juego, un vídeo o una tarea delicada.

Cerrar una ventana flotante al instante

Para deshacerte rápido de una ventana flotante que ya está abierta, Xiaomi ha añadido un gesto muy sencillo. En la parte inferior de la ventana verás una pequeña barra de acción (a veces una línea gris u horizonte de control). Si la tocas y la arrastras hacia la parte superior derecha, aparece un icono de papelera y al soltarla ahí la app se cierra.

Otra posibilidad es arrastrar la ventana hacia la parte inferior de la pantalla. En ese caso, en lugar de cerrarse, la aplicación pasa a ocupar toda la pantalla y deja de ser flotante. Es útil si decides que quieres seguir usándola, pero ya en modo de pantalla completa normal.

Gestión dentro de Funciones especiales

Toda la configuración “oficial” de las ventanas flotantes en MIUI y HyperOS se agrupa dentro del menú de Funciones especiales de la app de Ajustes. Al entrar ahí, encontrarás un apartado específico para paneles o ventanas flotantes, donde se muestran los gestos disponibles y un pequeño tutorial.

En este panel se explican cosas como cómo abrir, mover, cerrar, maximizar o minimizar una ventana flotante. El problema viene cuando buscas un simple interruptor que diga “desactivar ventanas flotantes” y… no está. Xiaomi no incluye un conmutador general para apagar la función por completo, de ahí que tanta gente se desespere intentando encontrarlo.

En resumen, desde este menú puedes aprender a controlarlas, pero no puedes deshabilitar el sistema de ventanas flotantes de forma global, ni en MIUI 12 ni en MIUI 13 ni en HyperOS, al menos con las opciones estándar del sistema.

¿Por qué no se pueden desactivar totalmente las ventanas flotantes?

La razón de fondo de que no puedas desactivar de raíz las ventanas flotantes en MIUI tiene más que ver con decisiones de diseño de Xiaomi que con limitaciones técnicas. Para la marca, esta forma de multitarea es una función clave de su capa de personalización, así que la integra en el lanzador, en la multitarea y en las notificaciones.

En MIUI 12, de hecho, el sistema recibió bastantes críticas por otros temas de rendimiento y estabilidad, pero la imposibilidad de apagar las ventanas flotantes no se considera un bug sino una decisión consciente. Xiaomi ha ido puliendo algunas cosas en versiones posteriores e incluso ha reconocido fallos de optimización, pero a día de hoy sigue sin ofrecer un “off” global para esta característica.

La propia compañía ha ido recogiendo las quejas de los usuarios y promete mejoras en actualizaciones futuras. No obstante, por ahora, si quieres dejar de sufrir con las ventanas flotantes no te queda otra que tirar de soluciones indirectas: ajustar notificaciones, cambiar launcher, tocar permisos por aplicación y, en casos extremos, desactivar la optimización de MIUI desde las opciones de desarrollador.

Caso típico: la notificación se convierte sola en ventana flotante

Uno de los problemas más comunes es el que comentan muchos usuarios: al deslizar ligeramente una notificación hacia abajo para ver un poco más de texto, la app se abre automáticamente en ventana flotante. Es lo que pasaba, por ejemplo, en un POCO X4 Pro 5G con MIUI 13, y también puede darse en modelos más nuevos con HyperOS.

El motivo es que el gesto de arrastrar la notificación activa el modo flotante para esa app. Dentro de la sección de ventana flotante en Funciones especiales solo se muestra un tutorial; no hay ajuste para desactivar ese comportamiento. Lo único que puedes hacer en ese caso es modificar tu forma de interactuar con las notificaciones (no tirar demasiado, tocar para abrir a pantalla completa, etc.) o pasar a una solución más agresiva como cambiar de launcher.

Cómo deshabilitar al máximo las ventanas flotantes en Xiaomi

Aunque no se pueda apagar el sistema entero con una sola opción, sí hay varias formas de reducir al mínimo el uso de ventanas flotantes, especialmente para las apps que más te dan problemas, como el navegador que utilizas para transferir partidas guardadas de un juego.

1. Desactivar o limitar las notificaciones flotantes

Un paso clave es evitar que las notificaciones tengan permiso para convertirse en ventana flotante. Desde Ajustes puedes entrar en la sección de notificaciones y revisar el comportamiento de cada aplicación importante (navegador, apps de mensajería, etc.). Si tu versión de MIUI o HyperOS lo permite, desmarca cualquier opción relacionada con “mostrar en ventana flotante” o “panel flotante”.

Otra forma es ir a Ajustes > Aplicaciones > Administrar aplicaciones, elegir una app concreta (por ejemplo tu navegador) y buscar en sus permisos la opción de mostrar sobre otras apps o abrir en pantalla flotante. Según el modelo y la versión de la capa, el nombre cambia un poco, pero la idea es quitarle al navegador la capacidad de flotar encima del juego.

2. Cambiar el launcher por uno de terceros

La forma más efectiva de romper la integración de las ventanas flotantes con el sistema de Xiaomi es dejar de usar el lanzador de MIUI o de HyperOS. Esta función está profundamente ligada al launcher oficial, y cuando utilizas uno de terceros deja de estar disponible o pierde buena parte de sus ganchos en la multitarea.

Entre las mejores opciones para salirte del ecosistema de MIUI están Nova Launcher y Apex Launcher, que son muy completos y además se comportan de manera mucho más neutra respecto a este tipo de funciones especiales. Con un launcher externo, muchas de las acciones que antes abrían una ventana flotante pasan a abrir la app a pantalla completa como en cualquier Android “puro”.

Por tanto, si el navegador que usas para gestionar las partidas guardadas de tu juego se ve forzado a abrirse en modo flotante y el soporte del juego ya te ha dicho que la ventana flotante les da problemas, cambiar de launcher es una jugada muy recomendable para tu POCO X7 Pro con HyperOS: es probable que dejes de ver esa ventana flotante en el navegador simplemente por haber salido del entorno de inicio de MIUI/HyperOS.

3. Desactivar la optimización de MIUI en las opciones de desarrollador

Incluso usando un launcher de terceros, a veces las ventanas flotantes siguen apareciendo porque la optimización de MIUI sigue activa. Esta opción hace que la capa de Xiaomi mantenga parte de su comportamiento incluso encima de otros lanzadores.

Para desactivar esta optimización, hay que ir primero a Ajustes > Ajustes adicionales > Opciones de desarrollador. Si no tienes activadas estas opciones, deberás habilitar antes el modo desarrollador pulsando varias veces sobre “Versión de MIUI/HyperOS” en Información del teléfono hasta que aparezca el mensaje correspondiente.

Dentro de las opciones de desarrollador, busca la entrada “Optimización de MIUI” o similar y desactívala. Al hacerlo, el sistema deja de aplicar ciertas integraciones propias de MIUI, entre ellas buena parte del comportamiento especial de las ventanas flotantes. Es un cambio un poco más avanzado, pero en combinación con un launcher externo suele ser mano de santo para librarte de estas ventanas en apps concretas.

¿Problemas concretos con juegos y navegadores? Qué hacer

En tu caso, con un POCO X7 Pro, Android 15 e HyperOS 2.0.205.0, necesitas desactivar cualquier tipo de ventana flotante para el navegador que utilizas para transferir las partidas del juego, porque el soporte técnico del propio juego ya te ha confirmado que este modo da errores.

La configuración exacta puede variar ligeramente según la subversión de HyperOS, pero el enfoque general para evitar que el navegador se abra flotando sería:

  • Revisar en Ajustes > Aplicaciones > Administrar aplicaciones > [tu navegador] los permisos de “Mostrar sobre otras apps” o “pantalla flotante” y desactivarlos si aparecen.
  • Comprobar en Ajustes > Notificaciones > [tu navegador] que no tenga ajustes de notificaciones flotantes que permitan que se abra en ventana.
  • Si sigue abriéndose en modo flotante por gestos o desde recientes, instalar un launcher de terceros (por ejemplo Nova Launcher) y configurarlo como launcher predeterminado para que el sistema de ventanas flotantes pierda control sobre cómo se abren las apps.
  • Si aun así el comportamiento persiste, entrar en Opciones de desarrollador y desactivar la optimización de MIUI/HyperOS para terminar de cortar las funciones especiales de la capa sobre el navegador.

Con esa combinación, las probabilidades de que el navegador vuelva a forzarse en ventana flotante sobre el juego se reducen al mínimo. Si el juego solo se lleva mal con ese modo y no con el navegador en pantalla completa, deberías poder transferir tus partidas guardadas sin que la función de Xiaomi se interponga.

Alternativas de terceros a las ventanas flotantes de Xiaomi

Puede ocurrir que tu problema no sea tanto la existencia de la multitarea flotante, sino cómo la ha implementado Xiaomi. Si no te gusta su comportamiento o su interfaz, puedes probar otras soluciones desde Google Play que permiten un sistema parecido, pero con más control y personalización.

Floating Apps (Multitasking)

Floating Apps es una de las apps más conocidas para tener ventanas flotantes en cualquier Android. Con ella puedes abrir navegadores, notas, visor de documentos, calendario, calculadora, contactos o incluso aplicaciones de terceros como Facebook e Instagram en ventanas superpuestas que puedes mover y redimensionar a tu gusto.

Esta aplicación incluye más de 40 miniapps flotantes listas para usar, y también te deja añadir accesos directos al escritorio para lanzarlas en formato ventana cuando las necesites. El control sobre el tamaño, posición y comportamiento es mayor que en el sistema nativo de Xiaomi, lo que puede ser interesante si quieres multitarea avanzada pero sin depender de MIUI o HyperOS.

Overlays

Overlays persigue el mismo objetivo: permitir que abras varias apps a la vez sin cambiar de pantalla, mediante un sistema de paneles flotantes configurables. Tras concederle los permisos necesarios (superposición, accesibilidad, etc.), eliges qué aplicaciones quieres que puedan mostrarse en modo overlay y las gestionas desde su lanzador interno.

Desde la pantalla principal de Overlays puedes añadir las apps que quieras a la lista y estas se mostrarán en forma de ventana flotante en cuanto las actives. Es una solución flexible que funciona igual en diferentes capas de Android, por lo que no dependes tanto de los caprichos de cada fabricante.

Taskbar

Taskbar es una mezcla entre launcher y herramienta de productividad que convierte tu Android en algo similar a un escritorio de Windows o Linux. Incluye barra de tareas, menú de inicio y soporte para ventanas flotantes sobre el escritorio, y está pensada para quienes usan el móvil o la tablet casi como un ordenador.

Con Taskbar puedes abrir cualquier aplicación en una ventana redimensionable, conectar un teclado y un ratón y trabajar con varias apps a la vez. La versión básica es gratuita y basta para tener un entorno de multitarea flotante avanzado que compita de tú a tú con lo que ofrece Xiaomi, pero con un enfoque más “de escritorio”.

Ventanas flotantes, consumo de batería y rendimiento

Aunque MIUI y HyperOS son relativamente eficientes gestionando la memoria, cada ventana flotante añade un proceso más que el sistema tiene que mantener dibujando a 60 o 120 Hz. Eso implica que, en días de uso intensivo de ventanas flotantes, puedes perder fácilmente un 5-8 % extra de batería, lo cual no es despreciable si sueles exprimir mucho el móvil.

Hay varias formas de mitigar este impacto sin renunciar del todo a la multitarea flotante, ajustando algunos parámetros clave:

  • Reducir la tasa de refresco de la pantalla cuando vayas a usar muchas ventanas flotantes: en Ajustes > Pantalla (o Pantalla y brillo) busca Tasa de refresco y selecciona 60 Hz en lugar de 90/120 Hz. Con menos fotogramas por segundo, la GPU y la CPU trabajan menos, y el sistema consume menos energía al redibujar las superposiciones.
  • Limitar actividades en segundo plano de las apps que sueles usar flotando: en Ajustes > Batería (o Batería y rendimiento) elige aplicaciones como WhatsApp o Maps y aplica un modo de ahorro (por ejemplo “Ahorro de batería recomendado”). Seguirán recibiendo notificaciones, pero tareas pesadas quedarán recortadas.
  • Reducir o desactivar animaciones desde las opciones de desarrollador: en Ajustes adicionales > Opciones para desarrolladores, baja hasta encontrar “Escala de animación de ventana” (y otras similares) y ponlas en 0,5 o desactivadas. La interfaz se verá menos vistosa, pero la GPU tendrá menos trabajo y, a la larga, ahorrarás batería.

Combinando estos ajustes es posible ganar un buen margen de autonomía incluso si no quieres renunciar del todo a la comodidad de las ventanas flotantes.

¿Qué hacer si no puedes desactivar las ventanas flotantes o algo falla?

A veces, aunque sigas todos los pasos, sientas que las ventanas flotantes siguen funcionando mal o que hay gestos que no respetan tus ajustes. En esos casos, hay que plantearse si se trata de un fallo puntual de software o, en escenarios muy raros, de un problema de hardware o configuración más serio.

Probar actualizaciones de software

Si sospechas de un bug, lo primero es comprobar si tienes actualizaciones pendientes en Ajustes > Sobre el teléfono > Actualización del sistema (o ruta equivalente en HyperOS). Una versión más nueva puede corregir errores en el comportamiento de notificaciones y ventanas, incluso aunque en la lista de cambios no se mencione explícitamente tu problema concreto.

No siempre la actualización será la solución mágica, pero sí conviene tener el móvil al día para evitar errores conocidos en el manejo de superposiciones que ya hayan sido corregidos por Xiaomi. Si no hay actualización disponible, puedes contactar con el soporte oficial de la marca para informar del fallo y ver si tienen constancia o alguna recomendación adicional.

Posible problema de hardware o necesidad de servicio técnico

En un porcentaje muy pequeño de casos, lo que parece un problema de software con las ventanas flotantes puede esconder un fallo de hardware o de componentes internos que provoquen toques fantasma, errores de pantalla o un comportamiento raro de la interfaz.

Si ya has probado a reiniciar, actualizar, cambiar de launcher, desactivar optimizaciones y revisar todos los permisos, y aun así el móvil sigue actuando de forma impredecible, podría tocar visitar un servicio técnico oficial. Allí podrán abrir el dispositivo (si procede) y comprobar si todo está en orden a nivel de panel táctil, conectores o placa.

En este contexto es importante revisar si todavía tienes garantía vigente, porque la reparación puede implicar abrir el teléfono o sustituir piezas. Caídas, golpes o daños por agua suelen excluir la cobertura, así que conviene tener claros estos detalles antes de dejar el móvil en manos del SAT.

Apoyarte en el soporte técnico y la comunidad

Antes de dar el salto al servicio técnico físico, puedes sacar partido al soporte técnico online de Xiaomi o al del propio juego que te está dando problemas, así como foros oficiales y comunidades de usuarios. Muchas veces otros usuarios ya han pasado por algo muy similar y comparten pasos concretos que funcionan justo con tu modelo y versión de sistema.

El soporte puede guiarte, pedirte capturas o datos de versión y sugerirte ajustes específicos para tu POCO o Xiaomi que no aparecen siempre documentados de forma clara. Si después de seguir esas indicaciones sigues igual, entonces sí habrá llegado el momento de considerar reparación.

Con todo lo anterior entendido, queda claro que las ventanas flotantes en Xiaomi, MIUI y HyperOS son una herramienta potente pero también fuente de quebraderos de cabeza cuando interfieren con juegos, navegadores o la forma en que usas las notificaciones; aunque no exista un botón mágico para apagarlas por completo, combinando el control de notificaciones, los permisos por app, el cambio de launcher y, si hace falta, la desactivación de la optimización de MIUI, puedes dejar esta función muy acotada o prácticamente fuera de juego, minimizando sus efectos negativos sin renunciar a un sistema estable y funcional para tu móvil. Comparte esta información y más personas sabrán cómo hacerlo.

Cómo activar y configurar el botón SOS en Android paso a paso

Actualidad en Androidsis - Mié, 11/02/2026 - 16:49

Cuando llega el verano y empezamos a hacer más planes fuera de casa —excursiones a la montaña, escapadas a la playa, viajes al extranjero o simplemente más tiempo en la calle— también aumentan las situaciones en las que podemos vernos expuestos a un imprevisto. Un resbalón en una ruta de senderismo, perderte en una ciudad que no conoces o un susto en plena noche pueden convertirse en un problema serio si no sabes cómo pedir ayuda rápido.

En todos esos escenarios, tu móvil puede ser mucho más que una herramienta para chatear o hacer fotos: con la función adecuada, basta con pulsar varias veces el botón de encendido para activar un modo SOS que llama al 112 y comparte tu ubicación con familiares o amigos de confianza. La clave es que todo esto hay que dejarlo bien configurado antes, para que cuando llegue el apuro no tengas que pensar en nada.

¿Qué es el botón SOS en Android y por qué merece la pena activarlo?

En la mayoría de móviles actuales con Android, existe un sistema de emergencia SOS vinculado al botón de bloqueo o encendido. Normalmente se activa al pulsar de forma rápida varias veces seguidas ese botón (lo más habitual son cinco pulsaciones), aunque el gesto exacto puede cambiar según la marca o el modelo.

Una vez que se dispara el modo SOS, el teléfono puede realizar de forma automática distintas acciones pensadas para pedir ayuda lo más rápido posible en una situación de peligro. Entre otras, es capaz de llamar a los servicios de emergencia (en España, el 112), enviar tu localización a tus contactos de emergencia, emitir una alarma sonora o incluso grabar un vídeo del entorno.

Esta función es especialmente útil en momentos en los que cada segundo cuenta y quizá no puedas desbloquear el móvil o navegar entre menús. Piensa, por ejemplo, en un accidente de tráfico, una caída fuerte, una agresión, un episodio médico grave o, simplemente, sentir que alguien te está siguiendo por la calle y quieres que alguien sepa dónde estás.

Durante el verano se nota aún más su importancia: aumentan las salidas a zonas poco pobladas, los viajes a otros países y las actividades al aire libre. Si sufres un accidente en una ruta, te pierdes en el campo o tienes un problema en un lugar donde no dominas el idioma, un sistema que llama al número de emergencia local y envía tu ubicación casi sin que tengas que hacer nada puede marcar la diferencia.

También es una herramienta muy recomendable para personas mayores, adolescentes que viajan solos o van de campamento, y trabajadores que pasan muchas horas en exteriores o en zonas aisladas. Una vez está todo configurado, el modo SOS se convierte en una especie de seguro silencioso: ahí está, preparado, sin que tengas que estar pendiente de él en el día a día.

Requisitos mínimos y compatibilidad del SOS en Android

La función de Emergencia SOS llegó de forma generalizada con Android 12, aunque en versiones anteriores ya existían algunos sistemas más básicos para enviar mensajes a contactos de emergencia. Eso significa que, para disfrutar del modo SOS completo que integran muchas marcas, tu teléfono debería tener Android 12 o una versión posterior.

Aun así, la implementación concreta depende del fabricante y de la capa de personalización. No todos los móviles muestran las mismas opciones ni se activan exactamente igual. Algunos ejemplos que ayudan a situarse:

  • Google Pixel: integra de forma nativa la app Seguridad personal (o «Seguridad personal» / «Personal Safety»), donde se concentran el SOS, la detección de accidentes y la gestión de contactos de emergencia.
  • Samsung Galaxy: ofrece funciones de emergencia en las versiones recientes de One UI (a partir de One UI 5.0, en general). En muchos modelos, la llamada SOS al pulsar varias veces el botón lateral viene activada de serie.
  • OPPO: incluye el modo SOS en dispositivos con ColorOS a partir de la versión 6.0.
  • Otros fabricantes como Xiaomi, Motorola, etc.: suelen ofrecer un apartado de «Emergencias», «Seguridad» o similar en Ajustes, pero el nombre y las opciones cambian bastante.

Si tu móvil es muy antiguo, es posible que no incluya el modo SOS avanzado. Aun así, casi todos permiten realizar una llamada de emergencia al 112 incluso sin desbloquear el teléfono, y muchos tienen al menos la opción de avisar a contactos de emergencia mediante SMS o notificaciones.

En los dispositivos Android donde la función SOS no aparece claramente en Ajustes, puedes probar a instalar la app «Seguridad personal» o «Emergencia» desde la Play Store. En muchos casos, es esta aplicación la que centraliza los servicios de socorro: llamada al 112, detección de accidentes, comprobación de seguridad (check-in) o modo SOS con envío de ubicación.

Dónde encontrar el modo SOS en los ajustes de Android

Aunque cada fabricante lo coloca en un sitio concreto, en la mayoría de móviles con Android moderno la ruta es bastante parecida: Ajustes > Seguridad y emergencia (o un nombre similar). Dentro de ese menú es donde suelen aparecer las distintas opciones relacionadas con la protección personal.

Las secciones más habituales que vas a encontrar —aunque el nombre exacto pueda cambiar ligeramente— son estas:

  • Seguridad y emergencia / Emergencias: menú principal donde se agrupan las funciones de socorro.
  • Emergencia SOS / SOS de emergencia: apartado específico para configurar el gesto del botón de encendido y las acciones que se ejecutarán al activarse el SOS.
  • Contactos de emergencia: lugar donde eliges quién recibirá los avisos y tu ubicación cuando estés en peligro.
  • Servicio de ubicación de emergencia: ajuste para permitir que el teléfono envíe tu posición exacta automáticamente a servicios de emergencias y contactos.
  • Información médica: ficha con datos de salud importantes (alergias, grupo sanguíneo, medicación…) que se pueden mostrar incluso con la pantalla bloqueada.

Si en tu teléfono no ves exactamente estos nombres, prueba a escribir “SOS”, “emergencia” o “seguridad” en el buscador de Ajustes. Muchos fabricantes incluyen un buscador interno que te lleva directo a la opción adecuada sin tener que ir menú por menú.

Cómo activar el botón SOS en Android paso a paso

Una vez localizado el menú, el proceso para activar el SOS es bastante sencillo. La idea general es elegir el gesto de activación y qué hace el teléfono cuando detecta una emergencia. De forma orientativa, los pasos más frecuentes son estos:

  1. Abre la aplicación de Ajustes de tu móvil.
  2. Entra en el apartado «Seguridad y emergencia» (o un nombre similar).
  3. Toca en la opción «Emergencia SOS» o «SOS de emergencia».
  4. Activa el interruptor que habilita la función SOS.
  5. Dentro del menú verás un apartado de «Acciones de emergencia» o similar: ahí puedes indicar que el móvil llame automáticamente al 112 (o al número de emergencia correspondiente en tu país).
  6. De forma opcional, podrás activar funciones adicionales como compartir información con contactos de emergencia, grabar vídeo automáticamente o hacer sonar una alarma.

En muchos terminales, el gesto por defecto para lanzar el SOS es pulsar cinco veces seguidas el botón de encendido. Algunos modelos permiten cambiar este gesto o combinarlo con otras acciones, como mantener pulsado el botón lateral y uno de los botones de volumen.

Junto al ajuste principal del SOS suele aparecer un icono con forma de engranaje. Si entras ahí, podrás personalizar todavía más el comportamiento del modo de emergencia: decidir si quieres que suene una alarma, si se envía la ubicación, si se graba un vídeo, si el aviso debe ser silencioso, etc.

Configurar contactos de emergencia y envío de ubicación

Para que el sistema SOS sea realmente útil, no basta con activarlo: hay que configurar bien los contactos de emergencia y la ubicación. De lo contrario, el móvil puede llamar al 112, sí, pero tus familiares o amigos no sabrán que algo te ha pasado.

El proceso más habitual para añadir contactos de emergencia suele ser este:

  • Desde Ajustes > Seguridad y emergencia, entra en «Contactos de emergencia» o una opción similar.
  • Pulsa en «Añadir contacto» y selecciona en tu agenda a la persona o personas que quieras que reciban los avisos.
  • Es recomendable elegir a gente que suelan tener el móvil a mano y que sepas que van a reaccionar rápido si reciben un mensaje de emergencia.

Una vez guardados los contactos, busca dentro del menú del SOS la opción de «Compartir información con los contactos de emergencia» o similar. Esa es la casilla que permite que, cuando actives el modo SOS, el teléfono envíe automáticamente un mensaje (o una notificación, según la marca) con tu ubicación.

Además de los contactos, debes activar el Servicio de ubicación de emergencia o la función equivalente de tu móvil. Esto autoriza al sistema a usar el GPS y la red para enviar tu posición lo más precisa posible al 112 y a tus contactos cuando lances una alerta SOS. Si esta opción está desactivada, la localización puede ser inexacta o directamente no enviarse.

En algunos móviles, el sistema también permite compartir la ubicación en tiempo real durante un rato, de manera que tus contactos puedan ver cómo te mueves en el mapa hasta que estés a salvo. Esta función puede ser clave si estás desorientado, si estás huyendo de una situación peligrosa o si los servicios de rescate necesitan localizarte en un entorno amplio.

Información médica y datos en la pantalla de bloqueo

Otro elemento muy útil del modo de emergencia de Android es la posibilidad de guardar tu información médica básica y mostrarla incluso con el móvil bloqueado. De este modo, los equipos sanitarios pueden ver datos críticos aunque tú estés inconsciente o no puedas comunicarte.

Desde la sección de seguridad o emergencias, suele haber un apartado de «Información médica» o «Datos médicos» donde puedes rellenar campos importantes como:

  • Grupo sanguíneo y factor RH.
  • Alergias importantes (medicamentos, alimentos, picaduras…).
  • Enfermedades crónicas o condiciones relevantes (por ejemplo, diabetes, epilepsia, problemas cardíacos…).
  • Medicación que tomas habitualmente.

Además, puedes añadir tus datos personales básicos (nombre, fecha de nacimiento, contacto principal) en una sección del tipo «Tu información». Muchas capas de Android permiten que estos datos aparezcan como ficha de emergencia en la pantalla de bloqueo, accesible desde un icono de «Emergencia» que se ve sin necesidad de introducir el PIN.

Para que esa ficha pueda consultarse cuando haga falta, conviene activar la opción de mostrar datos médicos en la pantalla de bloqueo. Revisar este detalle solo lleva un minuto y puede ahorrar mucho tiempo a los sanitarios en una situación crítica.

Funciones avanzadas del SOS: grabación de vídeo, modo silencioso y más

Dependiendo del modelo, el sistema SOS de Android puede incorporar opciones avanzadas pensadas para documentar lo que ocurre y mejorar tu seguridad, especialmente en casos de agresión o peligro físico.

Una de las funciones más llamativas en algunos móviles (por ejemplo, en dispositivos Pixel o Xiaomi recientes) es la grabación de vídeo de emergencia. Si la activas en la configuración:

  • Cuando lances el SOS, el teléfono empezará a grabar un vídeo corto con la cámara, normalmente usando también el micrófono.
  • Algunos sistemas permiten que ese vídeo se envíe automáticamente a tus contactos de emergencia, junto con tu ubicación.
  • Puede ser una prueba muy relevante si estás sufriendo una agresión o un robo.

Otra opción muy interesante es la posibilidad de configurar el SOS como modo silencioso. En lugar de que el teléfono empiece a emitir alarmas y cuentas atrás a todo volumen, el sistema puede lanzar la alerta sin hacer ruido ni mostrar avisos evidentes en pantalla. Esto es crucial si necesitas pedir ayuda sin que una persona agresora se dé cuenta.

En la parte opuesta, algunos fabricantes permiten que, al activar el modo SOS, el teléfono emita un pitido muy fuerte o una alarma sonora, útil para llamar la atención de gente cercana o ahuyentar a un posible agresor. También puede mostrar una cuenta atrás en pantalla (por ejemplo, de 10 segundos) antes de llamar al 112, de forma que tengas tiempo de cancelar la alerta si la has activado por error.

Como ves, muchas de estas funciones cambian según marca y modelo. Por eso, lo más sensato es dedicar unos minutos a entrar en todas las opciones del apartado SOS y revisar qué puede hacer exactamente tu móvil: grabación, envío de fotos o vídeos, mensajes silenciosos, tiempo de cuenta atrás, etc.

Detección de accidentes y llamada automática al 112

Además del gesto manual sobre el botón de encendido, algunos móviles modernos incluyen sistemas capaces de detectar automáticamente un accidente grave, especialmente en el caso de siniestros de tráfico.

En este tipo de funciones, cuando el teléfono detecta un impacto fuerte o un movimiento típico de un choque, aparece en pantalla una cuenta atrás de unos 10 segundos. Si en ese tiempo no cancelas la alerta, el dispositivo realiza de forma automática una llamada al número de emergencias (112 en España) y, en muchos casos, comparte tu ubicación en tiempo real.

Esta capacidad existe tanto en algunos Android como en iPhone. En el ecosistema Apple, por ejemplo, los modelos de iPhone 14 y posteriores, así como Apple Watch recientes, incluyen detección de accidentes que se activa sola si sufres un choque de coche. En Android, Google ha incorporado funciones similares en algunos modelos de Pixel a través de la app Seguridad personal.

Es importante entender que estos sistemas tienen limitaciones: necesitan algo de cobertura móvil para contactar con emergencias, y no son infalibles. En entornos sin cobertura (por ejemplo, ciertas zonas de montaña), algunos fabricantes como Apple permiten usar el modo SOS por satélite, pero se trata de una función restringida a modelos concretos y a ciertos países, y no siempre funciona en cualquier lugar.

Condiciones necesarias para que el SOS funcione bien

Para que el modo SOS pueda hacer su trabajo, no basta con tenerlo activado. Hay ciertas condiciones técnicas que conviene tener claras para evitar sustos cuando realmente dependas de esta función.

La primera es la cobertura móvil. Para llamar al 112 desde el modo SOS, el teléfono necesita poder engancharse a la red de algún operador. La buena noticia es que, para una llamada de emergencia, no es necesario que sea tu operador ni tener tarjeta SIM activa: cualquier red disponible sirve para contactar con servicios de emergencia. Aun así, si no hay cobertura de ningún operador, el móvil no podrá llamar.

También es esencial que el dispositivo no esté en modo avión. Ese modo bloquea las conexiones móviles, así que impediría tanto la llamada como el envío de mensajes o de ubicación a tus contactos de emergencia. Lo mismo sucede con algunos ajustes de ahorro de batería muy agresivos, que pueden restringir el funcionamiento de aplicaciones como Seguridad personal o limitar el uso del GPS en segundo plano.

Si vas a viajar al extranjero, conviene informarte de si tu operador ofrece roaming de llamadas y datos en el destino. Aunque la llamada al número de emergencias local suele poder hacerse incluso con la conexión de datos limitada, es recomendable comprobar las condiciones para asegurarte de que la función de ubicación y los avisos a contactos funcionarán con normalidad.

Una buena práctica, si vas a otro país, es añadir algún contacto local o alguien que hable el idioma entre tus contactos de emergencia. Así, en caso de problema, habrá alguien en el lugar o con capacidad de comunicarse con los servicios de rescate si hace falta.

¿Cómo desactivar u ajustar el SOS si se dispara por error?

La otra cara del modo SOS es que, a veces, puede ser demasiado fácil de activar. Hay usuarios que, por costumbre de pulsar muchas veces el botón de encendido, lanzan llamadas de emergencia sin querer, lo que genera molestias a los servicios del 112.

Si te pasa a menudo, no eres el único: en países como Reino Unido o Canadá las llamadas accidentales de este tipo se han convertido en un auténtico quebradero de cabeza para los centros de emergencia. En caso de que actives el SOS por error y se inicie la llamada, es importante que no cuelgues sin más: espera a que te atienda un operador y explícale que se trata de una falsa alarma, para que puedan descartar la incidencia.

Para reducir estos errores, puedes entrar de nuevo en Ajustes > Seguridad y emergencia > SOS de emergencia y:

  • Modificar el gesto de activación (por ejemplo, exigir más pulsaciones o un gesto distinto).
  • Aumentar el tiempo de cuenta atrás antes de que se haga la llamada, para darte margen de cancelar.
  • Desactivar temporalmente la función, si te resulta imposible evitar la activación accidental.

Cada fabricante gestiona esto a su manera, pero en general podrás adaptar el comportamiento del SOS a cómo usas tú el móvil en el día a día, buscando el equilibrio entre rapidez de acceso en una emergencia y evitar falsas alarmas.

Apps extra de seguridad: SOS Emergencias y Life360

Más allá de las funciones nativas de Android, existen aplicaciones que pueden complementar el sistema de socorro del teléfono. Algunas operadoras y administraciones públicas ofrecen su propia app de SOS o emergencias, y también hay herramientas enfocadas a la seguridad familiar y el seguimiento de la ubicación.

Una de las más conocidas es Life360, una app pensada para que las familias o grupos de amigos creen «círculos» privados donde todos pueden compartir su ubicación, la batería y ciertos datos de seguridad. Entre sus funciones destacan:

  • Opción de «Seguridad personal 24/7», con una alerta silenciosa que envía un aviso de ayuda a tus contactos.
  • Posibilidad de crear mapas privados y zonas habituales (casa, colegio, trabajo…) para saber cuándo alguien entra o sale.
  • Compartir en caso de emergencia la ubicación en tiempo real, el nivel de batería y la cobertura.

Por otro lado, muchos móviles Android incluyen o permiten descargar de forma gratuita una app llamada «Emergencia» o «Emergencias» (a veces desarrollada por Google, a veces por el propio fabricante). En ella se suele integrar todo lo que hemos comentado: llamadas SOS al pulsar cinco veces el botón de encendido, gestión de contactos, datos médicos y grabación de vídeo.

En cualquier caso, lo importante no es acumular apps, sino asegurarte de que entiendes bien cómo funciona el sistema de emergencia que tienes instalado y de que lo has probado al menos una vez con gente de confianza.

Uso del SOS en iPhone y diferencias con Android (visión rápida)

Aunque la búsqueda se centra en Android, merece la pena tener una referencia rápida de cómo funciona el SOS en iPhone, porque muchas familias combinan dispositivos de ambos ecosistemas y quieren saber qué puede hacer cada uno.

En los iPhone recientes, puedes encontrar la función en Ajustes > Emergencia SOS. Desde ahí es posible:

  • Activar «Llamar tras un accidente grave», para que el dispositivo contacte solo con emergencias si detecta un choque de coche.
  • Configurar métodos como llamar pulsando cinco veces el botón lateral o manteniendo pulsado el botón lateral y uno de volumen.
  • En algunos países, permitir el envío de vídeo en directo o compartir fotos y vídeos guardados con los servicios de emergencia.

Los contactos de emergencia se gestionan desde la app Salud, entrando en tu ficha, en «Datos médicos» y añadiendo contactos, además de tu información médica. Todo esto se integra con el sistema SOS, de forma que al lanzar la alerta se avisa tanto a los servicios de emergencia como a tus contactos.

Dedicar unos minutos a activar y configurar el botón SOS en Android es una de esas cosas que no valoras hasta que realmente la necesitas, pero que puede marcar la diferencia si algún día te ves en un apuro serio. Tener claro dónde está el menú de «Seguridad y emergencia», elegir bien tus contactos, activar el envío de ubicación, añadir tus datos médicos y probar cómo funciona la pulsación del botón lateral deja tu móvil listo para reaccionar cuando tú quizá no puedas pensar con calma.

Con la combinación adecuada de llamada al 112, avisos automáticos, grabación de vídeo y, si lo necesitas, apps extra como Life360, tu teléfono se convierte en un auténtico salvavidas siempre que haya un mínimo de cobertura y la función esté bien ajustada a tu forma de usarlo. Comparte la guía y más usuarios conocerán cómo activar el botón SOS en su móvil.

Cómo crear widgets con KWGT desde cero y personalizar Android

Actualidad en Androidsis - Mié, 11/02/2026 - 13:09

Si eres de los que se pasan horas trasteando con el móvil para dejarlo a tu gusto, crear tus propios widgets con KWGT es justo lo que necesitas. Los widgets que vienen de serie en Android cumplen, pero rara vez encajan al 100 % con lo que quieres en diseño, tamaño o funciones, y al final acabas instalando mil apps que no te convencen del todo.

Con KWGT puedes montar widgets Android desde cero, combinando formas, textos, iconos, datos dinámicos (hora, clima, batería…) y acciones interactivas sin escribir una sola línea de código. Además, este enfoque encaja con una tendencia más amplia: igual que en WordPress o en constructores visuales web, cada vez hay más herramientas pensadas para que cualquiera pueda crear sus propios módulos interactivos sin ser desarrollador.

Qué es KWGT y por qué es la referencia para crear widgets en Android

KWGT (Kustom Widget Maker) es una aplicación para diseñar widgets personalizados que se colocan en la pantalla de inicio de tu móvil Android. Nació como alternativa avanzada a los widgets clásicos y, tras la desaparición práctica de Zooper Widget, se ha quedado como la opción potente y mantenida para usuarios que quieren personalización total y los mejores widgets.

La filosofía de KWGT es muy clara: tú diseñas y la app se encarga del “trabajo sucio”. Funciona con un sistema de capas y componentes, similar a programas como Photoshop: puedes añadir bloques de texto, formas, imágenes, iconos, barras de progreso, indicadores de batería, módulos de tiempo, etc. Cada pieza tiene sus propias propiedades y se puede ajustar al milímetro.

La app está disponible gratis en Google Play, con publicidad y alguna limitación, pero cuenta con versión Pro de pago único que desbloquea todas las funciones y elimina anuncios. Si te pica el gusanillo del diseño de widgets, la inversión compensa enseguida porque abre la puerta a packs de widgets de terceros, más acciones y una experiencia más fluida.

Primeros pasos: descargar KWGT y preparar tu pantalla de inicio

El arranque con KWGT es muy sencillo, aunque la interfaz pueda imponer un poco al principio. Lo básico es: instalar la app, colocar un widget vacío en el escritorio y abrir el editor para empezar a crear o modificar.

Lo primero es descargar KWGT desde Google Play. Busca “KWGT” y verás la versión gratuita oficial. Instálala, ábrela y concede los permisos que te pida. Nada más iniciar, la app te invitará a elegir la carpeta donde se guardarán tus widgets y recursos; acepta la ruta sugerida o selecciona otra, siempre que tengas claro dónde vas a guardar packs de widgets.

Después, toca preparar el hueco para el widget en tu launcher. Mantén pulsado sobre un espacio libre de la pantalla de inicio y entra en el menú de widgets de tu lanzador. Localiza “KWGT” y verás varios tamaños predefinidos: 1×1, 2×2, 4×2, 4×4, etc. Elige uno (para empezar, un 4×4 suele ser cómodo porque tienes más lienzo) y arrástralo a la pantalla.

En cuanto lo sueltes, verás un bloque gris vacío con un mensaje tipo “Toca para configurar”. Si más adelante quieres ajustar las dimensiones, muchos launchers como Nova Launcher permiten redimensionar el widget manteniendo pulsado sobre él y arrastrando los bordes. Lo importante ahora es tocar el área del widget para abrir el editor de KWGT.

Elegir entre empezar de cero o tirar de plantillas

Cuando entres al editor, KWGT te mostrará varias pestañas y un montón de opciones. Para no abrumarte, es buena idea arrancar con una plantilla ya hecha o con un widget prefabricado de un pack, e ir trasteando sobre él hasta entender la lógica de la app.

KWGT incluye una pequeña colección de diseños listos para usar que puedes cargar directamente en tu widget. En la sección de widgets verás pestañas como “Instalado”, donde aparecerán los diseños que ya tienes a mano, y una pestaña de contenido destacado con enlaces a paquetes adicionales en Google Play. Estos packs suelen agrupar relojes, paneles de información, widgets minimalistas, estilos “Material You”, etc.

Si prefieres ir a lo práctico, también puedes usar packs de widgets prefabricados. Tras colocar el widget vacío en la pantalla de inicio y tocarlo, en KWGT entra en “Paquetes instalados”, elige uno de la lista y explora sus diseños. Selecciona el widget que más te encaje, ajústalo a tu gusto y guárdalo. Así tendrás algo funcional en pocos minutos.

Ahora bien, si lo que quieres es aprender a crear widgets con KWGT desde cero, toca la opción “Crear” o parte de una plantilla muy sencilla. Esto te llevará al editor con un lienzo prácticamente vacío sobre el que empezar a construir.

Cómo funciona el editor de KWGT: pestañas y jerarquía de elementos

La clave para dominar KWGT es entender la estructura en capas y pestañas. Cada widget está formado por “artículos” (items), que son los componentes individuales (texto, forma, icono, imagen, barra de progreso, grupo, etc.). Estos artículos se organizan en una jerarquía similar a las capas de un editor de imágenes.

En la pestaña “Artículos” verás la lista completa de componentes que forman tu widget. Desde aquí puedes añadir nuevos elementos con el botón +, ordenar su posición, agruparlos o duplicarlos. Por ejemplo, podrías tener un fondo rectangular, encima un grupo con el reloj, otro grupo con la fecha y otro con la información del tiempo.

La pestaña “Fondo” controla el fondo general del widget. Aquí puedes ajustar color, transparencia y estilo del fondo global, que es lo que se verá por detrás de todos tus elementos. También puedes crear fondos dentro de grupos o formas específicas, pero este fondo principal es el que afecta al bloque entero del widget.

En “Capa” se controla la escala, rotación y zona horaria del widget o de cada grupo. Si quieres que todo el widget se vea un poco más grande o más pequeño sin redimensionar el bloque en el launcher, puedes tocar la escala. También puedes girar elementos o ajustar parámetros como el anclaje.

La pestaña “Globales” es una de las más potentes a nivel de organización. Permite crear variables globales: colores, tamaños, textos, valores numéricos… que luego puedes reutilizar en múltiples componentes. Por ejemplo, puedes definir un color principal para tu tema y usarlo en varios textos y formas; si cambias ese valor global, todo el widget se actualiza de golpe, sin ir propiedad por propiedad.

En la pestaña “Contacto” defines la interacción del usuario. Es donde decides qué sucede al tocar una parte concreta del widget. Puedes configurar acciones para un elemento individual (por ejemplo, abrir Gmail al pulsar un botón), controlar la música, lanzar atajos, abrir enlaces, cambiar el volumen o abrir la app del tiempo al tocar un icono meteorológico.

La pestaña “Atajo” sirve como acceso rápido a las acciones configuradas en “Contacto”. Si tienes varias zonas interactivas, te facilitará revisar y ajustar sus comportamientos sin perderte en cada artículo.

En “Pintura” puedes ajustar el color y el estilo visual de muchos componentes. Aquí se configuran tonos, degradados sencillos, grosor de bordes y aspectos similares de formas, barras y otros elementos gráficos.

La pestaña “FX” añade efectos especiales, como texturas, desenfoques, degradados avanzados o máscaras. Son recursos muy útiles para dar un toque más sofisticado a tus widgets cuando ya domines lo básico.

“Posición” es una sección fundamental para colocar cada elemento donde toca. Aquí defines coordenadas, anclaje (esquina, centro, borde), márgenes, alineaciones y otros parámetros de distribución. Es el sitio clave para cuadrar todo y que el widget no parezca desordenado.

En las capas de texto, la pestaña “Texto” es donde se configuran tipografía, tamaño y alineación. Puedes elegir fuente, interlineado, estilo (negrita, cursiva), formato de hora o fecha si estás mostrando datos y otras opciones para que el texto se vea limpio y legible.

Al principio todo esto puede sonar a lío importante, pero la buena noticia es que KWGT incluye una previsualización en tiempo real que va mostrando cada cambio que haces. Tocando en el componente correcto y entrando en la pestaña adecuada, verás enseguida qué ha cambiado y podrás aprender por prueba y error sin miedo.

Diseñar la base visual del widget: formas, esquinas y distribución

Un buen widget empieza por una base bien diseñada. Normalmente conviene añadir una forma de fondo que sirva de tarjeta o panel para el resto de elementos. Así puedes controlar márgenes internos, esquinas redondeadas y colores de forma coherente.

Desde la raíz del widget, añade una “Forma” con el botón +. En el apartado de tipo de forma, cambia a “Rectángulo” y ajusta el tamaño para que ocupe todo el lienzo del widget (o la parte que quieras, si prefieres un diseño flotante). Después, en las propiedades de la forma, podrás ajustar el radio de las esquinas para darle un aire más moderno; un valor intermedio suele quedar bien, pero puedes jugar hasta encontrar el estilo que encaje con tu pantalla.

En esta fase también conviene decidir el esquema de colores. Puedes apostar por tonos pastel inspirados en el estilo Material Design de Google, jugar con colores más vivos o adaptarte a tu fondo de pantalla. La opacidad es un factor clave: un rectángulo semitransparente suele integrarse mejor con el fondo que un bloque opaco al 100 %.

Para los textos, KWGT no incluye todas las fuentes propietarias de Google, pero sí tienes alternativas muy legibles como Noto Sans o Roboto, que funcionan genial para relojes, titulares y pequeñas etiquetas. Si quieres algo más especial, siempre puedes recurrir a paquetes de fuentes adicionales o icon packs compatibles.

Crear botones y grupos funcionales dentro del widget

Si tu objetivo es montar un panel con accesos directos o controles, KWGT te permite organizar el contenido de forma muy flexible usando grupos. Con ellos puedes, por ejemplo, crear varias columnas de botones o montar una cuadrícula 3×3 dentro del widget.

Desde la carpeta raíz del widget, añade un “Grupo de pila” (Stack Group). Este grupo funcionará como una columna vertical en la que irás colocando botones uno debajo de otro. Dentro de este grupo de pila, añade a su vez “Grupos superpuestos” (Overlap Groups), uno por cada botón que quieras crear.

En cada grupo superpuesto colocarás los elementos que forman el botón: una forma rectangular como fondo del botón, un texto con la etiqueta (“Gmail”, “Mapas”, “Notas”…) y un icono identificativo. Así podrás gestionar cada botón como una unidad, copiándolo o moviéndolo fácilmente.

Una vez tengas un botón completo y maquetado, lo ideal es duplicar ese grupo superpuesto y cambiar solo el texto, icono y acción de “Contacto”. De este modo mantendrás coherencia en tamaño, estilo y espaciado entre todos los botones sin tener que rehacerlos desde cero.

Cuando termines una columna, puedes duplicar todo el grupo de pila para crear otra columna a su lado. Ajustando la posición y el anclaje en la pestaña “Posición” lograrás una cuadrícula bien alineada con 2 o 3 columnas y varias filas de accesos directos.

Komponentes y paquetes externos: acelerar tu flujo de trabajo

Además de los elementos básicos, KWGT incorpora los llamados “komponentes”. Son conjuntos de elementos ya construidos (como un reloj avanzado, un indicador de batería, un módulo del tiempo, etc.) empaquetados como un único bloque reutilizable.

La app trae algunos komponentes de serie, por ejemplo barras de batería, iconos de clima o distintos diseños de reloj con fecha integrada. Al añadir un komponente a tu widget, en realidad estás añadiendo varios artículos internos de golpe, pero los verás agrupados y podrás editarlos como un todo o entrar dentro para personalizarlos aún más.

Si quieres ir más allá, en Google Play hay infinidad de packs de komponentes y widgets para KWGT, creados por la comunidad. Paquetes como Andromeda for KWGT y muchos otros incluyen relojes futuristas, paneles de información, tarjetas minimalistas, diseños inspirados en interfaces de coches, widgets flotantes y más.

Estos recursos son ideales para aprender técnicas avanzadas (mirando cómo están construidos) y para ahorrar tiempo cuando solo quieres un resultado vistoso sin pelearte con todos los detalles; además existen paquetes centrados en pantalla de bloqueo y elementos para distintos estilos.

Añadir información dinámica: fórmulas, variables y clima

Una de las grandes ventajas de KWGT frente a los widgets estáticos es su sistema de fórmulas. Casi cualquier propiedad (texto, color, tamaño, posición…) puede alimentarse con variables que cambian en tiempo real: hora, fecha, clima, batería, estado de la conexión, datos de sistema y mucho más.

Cuando editas un bloque de texto y entras en la pestaña “Texto”, verás un campo donde puedes escribir directamente lo que quieras o insertar fórmulas. Si tocas en el icono de fórmulas, aparece un listado de categorías abreviadas con dos letras (por ejemplo, “wi” para información del tiempo, “df” para fecha, “tf” para hora, etc.). Dentro de cada categoría hay ejemplos listos para insertar con un toque.

Por ejemplo, para mostrar la temperatura actual, puedes entrar en la categoría “wi – Información del clima” y elegir la variable que muestra la temperatura en grados. Esa fórmula se inserta en el texto, y el widget se encargará de actualizarla automáticamente según los datos que reciba del proveedor de clima.

El sistema de fórmulas funciona de manera similar a las de Excel: puedes combinar funciones, condicionales y operaciones para montar textos complejos. Un ejemplo típico es usar la función IF para mostrar un mensaje diferente según la temperatura: algo del tipo “Hace frío” si es menor de cierta cantidad de grados o “Hace calor” si supera un umbral.

Estas fórmulas también pueden vincularse a variables globales definidas en la pestaña “Globales”, lo que te evita repetir valores y te permite centralizar la configuración. Incluso es posible usar fórmulas para ajustar automáticamente el color de un texto según algún dato (por ejemplo, poner la temperatura en azul si es baja y en rojo si es alta) o para controlar la visibilidad de ciertos elementos.

El potencial es enorme si te gusta experimentar. Puedes crear paneles que combinen hora, fecha, ubicación, clima, batería, próximas alarmas y otros datos del sistema, todo en un solo widget y con lógica personalizada gracias a las fórmulas.

Hacer tu widget interactivo: acciones al tocar cada elemento

Además de mostrar información, un buen widget suele servir como centro de control rápido. KWGT permite asignar acciones al toque de prácticamente cualquier elemento mediante la pestaña “Contacto”. Así puedes lanzar apps, abrir enlaces, controlar la música o ejecutar atajos con solo tocar en un icono o zona específica.

Para configurar una acción, selecciona el componente que quieres que responda al toque (por ejemplo, un botón con texto “Gmail” o un icono del tiempo) y ve a la pestaña “Contacto”. Toca el botón + en la parte superior y elige el tipo de interacción: normalmente “Single” para el toque simple. Luego, en “Acción”, selecciona lo que quieres que pase.

El catálogo de acciones es bastante amplio: abrir una app concreta, abrir un enlace web, lanzar un atajo del sistema, controlar la reproducción de música, ajustar el volumen, llamar a un contacto, enviar un mensaje y mucho más. Por ejemplo, puedes hacer que tocar el icono del tiempo abra tu aplicación meteorológica favorita, o que pulsar en la hora abra la app de reloj.

Una vez configuradas las interacciones, guarda el widget con el icono de guardar de la parte superior. Al volver a la pantalla de inicio, el widget será interactivo: cada zona que hayas marcado en “Contacto” responderá según la acción definida. Si algo no funciona como esperabas, solo tienes que volver al editor desde KWGT, ajustar la configuración y guardar de nuevo.

Widgets personalizados en otros entornos: WordPress y constructores visuales

Aunque el protagonista aquí es KWGT, la idea de crear widgets sin código se repite en el mundo web. Si gestionas una página en WordPress o usas un constructor visual como Elementor, la lógica es muy parecida: tienes módulos (widgets) que se arrastran, configuran y colocan donde quieras.

En WordPress, los widgets se sitúan en áreas preparadas del tema (barras laterales, pie de página, cabecera, zonas de widgets personalizadas). De serie, puedes añadir buscadores, listas de entradas recientes, menús, calendarios, bloques de texto, entre otros. Pero si quieres algo más potente sin escribir PHP, entran en juego los plugins de creación visual.

Herramientas como WPCode permiten incrustar fragmentos de HTML, CSS o JavaScript en áreas de widgets sin tocar archivos de sistema como functions.php. Esto viene muy bien para integrar widgets de terceros (clima, chat, redes sociales, etc.) sin meterte a editar código a mano en el núcleo del tema.

Constructores como Elementor llevan la creación de widgets a otro nivel. Con extensiones tipo ElementsKit puedes activar un “Widget Builder” que te deja crear tus propios módulos personalizados: textos, galerías, sliders, tablas de precios, formularios, contadores, mapas, botones animados… todo arrastrando y soltando controles.

En estos generadores defines el nombre, icono y categoría de tu widget, añades campos y controles visuales (colores, tipografías, bordes, dimensiones, animaciones) y configuras interacciones como mostrar contenido condicional, ejecutar acciones al hacer clic o cambiar el aspecto según el dispositivo o el usuario.

La filosofía es la misma que con KWGT: una interfaz visual, vista previa en tiempo real y la posibilidad de guardar tu creación para reutilizarla tantas veces como quieras en la web, sin necesidad de saber programar.

Consideraciones técnicas y de diseño para widgets en Android

Aunque KWGT te ahorra pelearte con el código, por debajo los widgets de Android tienen su propia estructura técnica. Normalmente constan de un archivo XML de configuración que define tamaño mínimo, frecuencia de actualización, descripción y otros parámetros, además de un layout XML con el diseño y, en muchos casos, una clase Java o Kotlin que gestiona eventos y actualizaciones.

Cuando usas KWGT, todo esto queda “bajo el capó”. La app actúa como capa intermedia entre el sistema Android y tu diseño, gestionando el refresco de datos, la disposición de elementos y las acciones al toque sin que tengas que escribir una sola línea de código ni crear archivos XML por tu cuenta.

A nivel de diseño, hay varios aspectos a tener en cuenta: el tamaño del widget (1×1, 2×3, 4×4, etc.), la legibilidad de textos, el contraste con el fondo, la claridad de las zonas táctiles y la coherencia con el resto de tu interfaz. No tiene sentido llenar un widget minúsculo de datos si luego no se ve nada o es imposible atinar con los dedos.

También resulta clave probar el widget en distintos tamaños y densidades de pantalla. Algunos launchers manejan de forma distinta el escalado de widgets, por lo que conviene asegurarse de que tu diseño aguanta bien al reducirlo o estirarlo ligeramente. En KWGT, la pestaña “Capa” y los controles de escala te ayudarán a ajustar el conjunto para que se adapte mejor.

Buenas prácticas para crear widgets útiles, bonitos y ligeros

Más allá de las opciones técnicas, hay una serie de consejos de diseño y usabilidad que marcan la diferencia entre un widget que da gusto usar y uno que terminas quitando al segundo día.

Lo primero es priorizar la funcionalidad. Pregúntate qué información o acciones necesitas de verdad en ese widget: ¿hora y fecha? ¿clima y batería? ¿accesos a tus apps de Google? Evita convertirlo en un panel saturado donde hay demasiados números y botones sin jerarquía visual.

El diseño debe ir en línea con el resto de tu configuración. Usa colores, tipografías y estilos coherentes con tu fondo de pantalla, icon pack y tema general. Un widget con esquinas redondeadas y tonos suaves encajará mejor con un escritorio limpio que un bloque agresivo lleno de sombras y efectos.

Las interacciones han de ser claras y fáciles de usar. Asegúrate de que los botones son lo bastante grandes y que el área táctil coincide con lo que aparenta ser clicable. Si algo abre una app, que se entienda a simple vista; si un elemento muestra solo información, que no parezca un botón.

No olvides el rendimiento. Aunque KWGT está optimizado, llenar un widget de fórmulas complejas, actualizaciones constantes y montones de elementos puede pesar en la batería y en la fluidez. Intenta usar solo las fórmulas que realmente aportan algo y evita refrescos innecesariamente frecuentes de datos como el clima.

Por último, tómate tiempo para probar tu widget durante unos días. Ajusta tamaños, reposiciona elementos, cambia colores si hace falta y observa si realmente lo usas. A veces, pequeños cambios de contraste o de orden de la información hacen que un widget pase de ser un adorno a convertirse en una herramienta clave en tu día a día.

Crear widgets con KWGT desde cero te abre un mundo enorme de posibilidades tanto si buscas un reloj minimalista como si quieres un panel lleno de accesos y datos dinámicos; combinando plantillas, komponentes, variables globales, fórmulas y acciones interactivas puedes construir una pantalla de inicio que se adapte a tu rutina, refleje tu estilo y, de paso, te ahorre tiempo cada vez que desbloqueas el móvil.

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