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Trucos clave para mejorar la calidad del audio en videollamadas

Actualidad en Androidsis - Hace 10 horas 55 mins

Si trabajas desde casa, desde un coworking ruidoso o vas con el portátil de un lado a otro, seguro que ya te has dado cuenta de que, en las videollamadas, el audio manda. Una imagen un poco borrosa se tolera, pero cuando el sonido va a tirones, hay eco o nadie entiende lo que dices, la reunión se vuelve un suplicio para todos.

La buena noticia es que no hace falta montar un estudio profesional para lograr un sonido nítido y agradable en Zoom, Teams, Google Meet o Skype. Con un poco de mimo en el equipo, el entorno, la conexión y la configuración del software, puedes pegar un salto enorme de calidad. Vamos a repasar, paso a paso, todo lo que debes tener en cuenta para que tus próximas videollamadas suenen como es debido.

Por qué el audio es más importante que el vídeo en una videollamada

En cualquier reunión online, lo que realmente sostiene la conversación es la claridad de la voz y la ausencia de cortes o ruidos molestos. El vídeo ayuda a la comunicación no verbal, pero si el audio falla, la reunión pierde ritmo, se generan malentendidos y el cansancio aparece mucho antes.

Plataformas como Zoom, Teams, Skype, Hangouts o TrueConf están pensadas para funcionar incluso con conexiones justitas, pero para lograrlo aplican compresión fuerte y procesado del audio, una área donde mejorar la calidad de voz online es foco de desarrollo. Eso quiere decir que, si la señal que entra ya viene sucia (ruido, eco, micrófonos mediocres), el resultado al otro lado será pobre por muy buena que sea la plataforma.

Además, muchos micrófonos integrados de portátiles, móviles y tabletas están diseñados para usos puntuales: hablar pegado al teléfono o hacer una videollamada informal. Cuando queremos un uso más profesional, más horas de reunión o mayor exigencia, se quedan cortos en calidad, captan demasiado ambiente y reducen la inteligibilidad.

Por todo esto, tiene mucho sentido invertir algo de tiempo (y, si se puede, algo de dinero) en mejorar la cadena completa: micrófono, entorno, configuración y conexión a internet. No hace falta gastarse una fortuna, pero sí tomar decisiones con cabeza según el tipo de reuniones que tengas.

Elegir el micrófono adecuado según el tipo de videollamada

El corazón del buen sonido es un micrófono que capte bien tu voz y minimice el ruido de fondo. No todos los escenarios son iguales, así que conviene distinguir qué vas a hacer y qué tipo de equipo encaja mejor.

Micrófono integrado del portátil o del móvil: cuándo sirve y cuándo no

En una reunión sencilla, en la que solo eres un asistente más y hablas poco, el micrófono del portátil o del teléfono puede ser suficiente. Está ahí, no requiere configuración, y para un uso esporádico puede cumplir.

El problema aparece cuando eres tú quien conduce la sesión, presentas un proyecto, impartes una clase o grabas contenido. Los micros integrados suelen tener un patrón de captación muy amplio: recogen tu voz, pero también clics de teclado, ruido de ventiladores, tráfico de la calle, conversaciones de casa, etc.

Además, muchos portátiles colocan los micrófonos en la carcasa cerca del teclado o de la bisagra de la pantalla, con lo que es fácil que aparezcan resonancias, golpes y cambios bruscos de volumen al mover la tapa o escribir. Para un uso profesional, se quedan muy justos.

Micrófonos de condensador

Los micrófonos de condensador son famosos porque ofrecen gran sensibilidad y una calidad de sonido muy detallada. Capturan con precisión tanto las frecuencias graves como las agudas, lo que aporta una voz más natural, rica y llena.

Este tipo de micrófonos se usa mucho en estudios de grabación y entornos controlados, porque recogen con claridad todos los matices. Eso es una ventaja, pero también un arma de doble filo: si tu habitación es ruidosa o tiene mucha reverberación, también lo van a sacar todo a la luz.

Otra cuestión a tener en cuenta es que muchos modelos de condensador necesitan alimentación fantasma (phantom power) suministrada por una interfaz de audio o mesa de mezclas, lo que complica un poco la instalación. En el ámbito doméstico se tiende a optar por modelos USB que ya traen todo integrado.

Micrófonos dinámicos

Los micrófonos dinámicos, muy habituales en directo y en escenarios, suelen ser menos sensibles al ruido de fondo y a la reverberación. Por eso se utilizan tanto en actuaciones, conferencias presenciales o streaming en entornos no tan controlados.

En el contexto de videollamadas, un dinámico cercano a la boca puede dar una señal muy clara, con buena relación señal/ruido. Al ser algo menos quisquilloso con el entorno, funciona bien en habitaciones domésticas que no están tratadas acústicamente.

Al igual que con los condensadores tradicionales, muchos micrófonos dinámicos necesitan conexión XLR y una interfaz de audio para trabajar con el ordenador, aunque también hay modelos híbridos USB/XLR que facilitan mucho la vida.

Micrófonos USB: plug-and-play para trabajar desde casa

Si quieres mejorar tu sonido sin complicarte, los micrófonos USB son probablemente la mejor puerta de entrada. Se conectan directamente al ordenador, suelen reconocerse al instante y no requieren drivers ni configuraciones complejas.

Marcas especializadas en audio ofrecen modelos USB pensados justo para esto: videollamadas, podcast, clases online, creación de contenido y grabación en casa. Micrófonos de sobremesa como los de RØDE, Shure u otros fabricantes incluyen soporte, filtros y controles sencillos para regular el volumen y la monitorización.

Su gran ventaja es que actúan como tarjeta de sonido completa: eliges ese micrófono como dispositivo de entrada y salida en la configuración de audio de Zoom, Teams o la propia computadora y listo, sin necesidad de interfaces externas.

Auriculares con micrófono y diademas

Otra solución muy práctica es usar auriculares con micrófono integrado en diadema. Al ir el micro muy cerca de la boca, se mejora muchísimo la relación señal/ruido y se reduce de forma llamativa el ambiente de alrededor.

Este tipo de auriculares suelen incorporar algún tipo de cancelación de ruido en el micrófono, lo que ayuda a filtrar conversaciones lejanas, tráfico o ruidos puntuales. Además, al tener cascos cerrados, evitan que el sonido de la videollamada se cuele de nuevo en el micro y genere eco.

No hace falta irse a modelos carísimos. Hay diademas asequibles, como los Sennheiser PC 8 USB u otros similares de gama básica y media, que ya ofrecen un salto enorme respecto al micro integrado. Y si no quieres comprar nada, los auriculares con micrófono que suelen venir con el móvil también pueden arreglarte la papeleta.

Micrófonos de solapa (lavaliers) y sistemas inalámbricos

Cuando necesitas moverte más, enseñar una pizarra, desplazarte por la sala o impartir clases y entrenamientos online con libertad, los micrófonos de solapa e inalámbricos son una gran opción.

Un micro de solapa bien colocado en la camisa o camiseta mantiene una distancia constante respecto a la boca, de forma que, aunque te apartes de la cámara o gires, el volumen se mantiene estable. Muchos sistemas inalámbricos combinan el transmisor con el micrófono y se conectan al ordenador a través de una interfaz compacta.

En entornos más complejos (aulas híbridas, gimnasios, salas grandes) hay sistemas profesionales especializados que permiten mantener la calidad de audio incluso con mucho movimiento, conectándose luego a la computadora mediante interfaces como las de Shure o Presonus.

Patrón polar, conectividad y otras claves al elegir micrófono

Más allá del tipo de micrófono, conviene fijarse en el patrón polar, la conectividad, la sensibilidad y el rango de frecuencia. Son detalles técnicos, pero influyen mucho en el resultado.

Patrón polar: qué parte del entorno capta el micro

El patrón polar indica desde qué direcciones capta sonido el micrófono. Para videollamadas individuales, interesa sobre todo un patrón cardioide o supercardioide, que se centra en lo que viene de frente (tu voz) y rechaza mejor lo que llega por detrás.

En cambio, en reuniones de grupo presenciales con una sola computadora, puede resultar útil un patrón omnidireccional que recoja por igual a varias personas alrededor de la mesa. Eso sí, esto aumenta el riesgo de capturar más ruido de la sala y de generar eco.

Conectividad: USB, jack o XLR

En casa, lo más cómodo es optar por micrófonos USB que funcionen como dispositivo de audio completo. Se enchufan, se seleccionan en la aplicación y listo. No necesitas nada más.

Otra opción son los micrófonos con conector minijack de 3,5 mm. En este caso conviene usar una interfaz sencilla tipo AI-Micro u otras similares que conviertan esa señal para el ordenador y permitan, además, conectar cascos para monitorizar.

Si ya trabajas con micrófonos XLR (dinámicos o de condensador), necesitarás una interfaz de audio externa con alimentación fantasma si el micrófono lo requiere. Es una solución más flexible y de mayor calidad, sobre todo para música o streaming avanzado, pero también más cara y compleja.

Sensibilidad y rango de frecuencia

Para voz hablada, interesa que el micrófono tenga buena sensibilidad en la zona media, que es donde se concentra la inteligibilidad, y que no exagere en exceso graves o agudos salvo que esté diseñado específicamente para locución.

En la práctica, si eliges modelos populares con buenas reseñas para videollamadas, podcasts o streaming, ya tendrás un equilibrio adecuado entre calidez, claridad y rechazo de ruido. No hace falta volverse loco con la ficha técnica, pero sí evitar modelos pensados para usos muy diferentes.

Adaptar el entorno: ruido, eco y colocación del micrófono

Incluso el mejor micrófono del mundo sonará pobre si lo usas en una habitación con mucho ruido ambiente, superficies duras y eco por todas partes. El espacio donde te conectas influye mucho más de lo que parece.

Lo primero es intentar elegir un lugar razonablemente tranquilo, lejos de fuentes de ruido constantes: ventanas a calle muy transitada, televisores, electrodomésticos ruidosos, etc. Si estás en una oficina compartida o coworking, aléjate de zonas de paso y puertas.

Por otro lado, evita salas casi vacías con suelos de baldosa, paredes desnudas y techos muy altos. Ese tipo de espacios generan reverberación fuerte que hace que tu voz suene lejana y poco clara. El objetivo es “apagar” un poco el eco.

Para ello, es muy útil añadir superficies blandas: alfombras, cortinas gruesas, estanterías llenas de libros, sofás o paneles textiles. Un dormitorio u oficina pequeña con algo de mobiliario suele sonar mucho mejor que un salón enorme y desnudo.

La colocación del micrófono también es crucial. Debe estar a una distancia adecuada de tu boca: ni pegado (para evitar pops y distorsión), ni demasiado lejos (para que no tengas que gritar). Como referencia, con diademas y cascos suele bastar con separarlo dos dedos de la comisura de la boca.

Si usas un micrófono de mesa, colócalo en un soporte estable, a la altura de la boca o ligeramente por debajo, y evita tocarlo o golpear la mesa. Un filtro antipop o una espuma sencilla ayuda a reducir consonantes explosivas (p, b, t) que pueden saturar el audio.

Muy importante: procura que entre tu boca y el micrófono no haya objetos intermedios que puedan bloquear o reflejar el sonido, como botellas, pantallas adicionales, pilas de papeles o lámparas. Parece una tontería, pero marcan la diferencia.

Control del ruido de fondo y buenas prácticas de uso

Aunque tengamos un buen micrófono y una habitación decente, siempre habrá momentos en los que surjan ruidos inevitables: niños, mascotas, tráfico, obras, compañeros moviéndose alrededor. Aquí entran en juego tanto el sentido común como la tecnología.

Lo más eficaz es la prevención: si puedes, programa las reuniones en horas con menos ruido previsible, cierra puertas y ventanas, pide a quienes conviven contigo que eviten ruidos puntuales durante ese rato y silencia dispositivos que no sean imprescindibles.

Si trabajas en entornos especialmente ruidosos, como aeropuertos, espacios de coworking muy concurridos o incluso en la calle, conviene combinar auriculares con cancelación de ruido y micrófonos con buen aislamiento. Modelos tipo Bose QC, AirPods Pro y similares ayudan, aunque su cancelación suele estar más pensada para lo que tú escuchas que para lo que capta el micrófono.

Además, conviene adquirir el hábito de silenciar el micrófono cuando no estás hablando, sobre todo en reuniones con muchas personas. De esta forma no contribuyes a cargar el canal de audio con ruidos innecesarios que compiten con la voz de quien tiene la palabra.

Algunas plataformas ofrecen funciones de silenciamiento automático o mejora de ruido, con resultados variables según el caso. Aun así, es mejor combinar estos sistemas con buenas costumbres de uso y educación en la reunión (activar micro solo al intervenir, evitar teclear mientras se habla, etc.).

Optimizar la conexión a internet para que el audio no se corte

Muchas veces culpamos al micrófono cuando en realidad el problema está en la conexión a internet, que provoca cortes, latencia o distorsiones digitales. Aunque el audio consume menos ancho de banda que el vídeo, sigue necesitando estabilidad.

Siempre que sea posible, intenta conectarte por cable Ethernet en lugar de Wi-Fi. El Wi-Fi es muy cómodo, pero también muy susceptible a interferencias, saturación de canales y pérdidas de señal. Un simple cable puede reducir drásticamente microcortes y problemas de sincronización.

Si no tienes más remedio que usar Wi-Fi, procura colocar el equipo cerca del router, evitar paredes gruesas de por medio y reiniciar el router de vez en cuando para refrescar la conexión. También es útil comprobar la velocidad de subida y bajada antes de reuniones importantes.

Como referencia, para videollamadas en condiciones aceptables se recomienda al menos alrededor de 1 Mbps de subida para audio y 3 Mbps para vídeo, aunque muchas plataformas se adaptan incluso a menos a costa de bajar calidad. Asegúrate de que nadie en casa está usando grandes cantidades de ancho de banda al mismo tiempo (streaming 4K, descargas pesadas, juegos online, etc.).

Otra buena práctica es cerrar aplicaciones y pestañas innecesarias que consuman red o CPU: servicios de streaming en segundo plano, sincronizaciones pesadas, otras plataformas de videollamadas abiertas al mismo tiempo, etc. Cuanto más despejado esté el equipo, más fluida será la transmisión.

Si después de todo sigues teniendo problemas graves de rendimiento, una solución de emergencia es desactivar la cámara y dejar solo el audio. Aunque no es ideal, reducirás la carga de la red y del ordenador y, en la mayoría de situaciones, lo realmente crítico es que se te escuche bien.

Software y herramientas para mejorar y monitorizar el audio

Además del hardware y la conexión, puedes apoyarte en herramientas de software que ayudan a limpiar el sonido y controlar cómo está funcionando el micrófono en tiempo real.

Una categoría muy útil son los programas de cancelación inteligente de ruido, capaces de eliminar tecleos, ruidos de fondo, ventiladores, tráfico y otros sonidos repetitivos. Aplicaciones como Krisp, RTX Voice y alternativas similares funcionan como una “capa” entre tu micrófono y la aplicación de videollamada.

También conviene mantener actualizadas las aplicaciones de videoconferencia. Muchas versiones nuevas incluyen mejoras en códecs, filtros de ruido, eco y gestión del ancho de banda. A menudo basta con actualizar para notar una ligera mejora en estabilidad y calidad.

Antes de reuniones importantes, aprovecha las opciones de prueba de audio y vídeo que ofrecen Zoom, Teams, Meet y compañía. Haz una llamada de prueba, graba unos segundos si es posible y escúchate. Descubrirás ruidos que en directo pasaban desapercibidos.

Tipos de reuniones y soluciones específicas de audio

No es lo mismo una videollamada uno a uno que un podcast con varios ponentes, una clase híbrida, una sala de juntas o un concierto online. Veamos rápidamente qué enfoque de audio conviene en cada caso.

Reuniones, seminarios y podcasts cerca del ordenador

Cuando estás frente al ordenador sin moverte demasiado (reuniones de trabajo, presentaciones, grabación de podcasts, webinars sencillos), lo más práctico es un micrófono externo direccional o una buena diadema. El objetivo es que tu voz destaque por encima de cualquier ruido casual.

La compresión agresiva que aplican Zoom, Teams y otras plataformas se lleva mucho mejor si la señal de entrada es limpia y estable. Un micro USB de sobremesa de calidad, o unos cascos con micrófono de buena factura, ya suponen un salto enorme respecto al micro integrado.

Cursos online, educación y entrenamientos

En formación online, el docente a menudo necesita moverse, escribir en una pizarra o manipular objetos. En estos casos, un micrófono inalámbrico de solapa o de diadema mantiene un nivel de audio constante sin obligarte a estar pegado a la pantalla.

En aulas híbridas, donde hay alumnado presencial y remoto al mismo tiempo, es clave que se escuchen claramente tanto al profesor como a los estudiantes de la sala. Aquí entran en juego soluciones más avanzadas: micrófonos de techo con lóbulos de captación dirigibles, micrófonos de mano que se pasan entre los asistentes o sistemas integrados que mezclan automáticamente quién habla en cada momento.

Salas de juntas, huddle rooms y grupos grandes

En salas de reunión con varias personas físicamente presentes, el reto es que todos se escuchen con el mismo nivel y claridad para quienes están conectados en remoto. Colocar muchos micrófonos sueltos sobre la mesa no suele ser buena idea; se generan ecos, diferencias de volumen y mucho ruido de fondo.

Lo más efectivo es recurrir a procesadores y mezcladores específicos de audio para conferencias que combinan todas las señales de micrófono en una sola para el ordenador. Estos equipos realizan mezcla automática, abren y cierran micrófonos según quién habla y aplican ecualización para filtrar ruidos de aire acondicionado, proyectores u otros aparatos.

Los micrófonos digitales de techo o de mesa de gama alta reducen la cantidad de hardware visible y permiten configurar zonas de captación muy concretas, evitando así recoger ruido del exterior. Son habituales en empresas que hacen un uso muy intensivo de salas de videoconferencia.

Salud, clases especializadas y entornos sensibles

En contextos como medicina, psicología, marketing de investigación o salas de evaluación con cámaras Gesell, muchas veces no se puede manipular un micrófono ni colocar dispositivos cerca de los participantes por cuestiones higiénicas o metodológicas.

En estos casos, los micrófonos de techo digitales con procesamiento integrado son clave: captan con limpieza lo que ocurre en la sala sin introducir elementos intrusivos. Además, permiten dirigir la captación a zonas concretas y aplicar reducción automática de ruido y filtros de frecuencia.

Presentaciones musicales y actuaciones en streaming

Cuando lo que se transmite es música en directo (aunque sea desde casa), el listón sube bastante. Aquí ya no basta con la lógica de la videollamada: se necesita mezclar en condiciones la voz, los instrumentos y las pistas de acompañamiento.

Para estos casos, suelen utilizarse mesas de mezclas o mezcladores híbridos con interfaz de audio integrada. Permiten ajustar niveles, ecualizar, aplicar efectos básicos y enviar una mezcla estéreo cuidada a la plataforma de streaming o videoconferencia.

Aunque las grandes producciones quedan fuera del ámbito doméstico, hoy en día hay equipos compactos que ofrecen una calidad muy superior al audio directo de la sala, con controles sencillos que el propio músico o presentador puede manejar.

Hábitos imprescindibles para que se te oiga bien

Más allá del equipo y el entorno, hay una serie de hábitos sencillos que marcan mucha diferencia en la experiencia de quienes te escuchan al otro lado de la pantalla.

Antes de cada reunión importante, reserva un minuto para comprobar qué micrófono y qué altavoces están seleccionados en la plataforma. Muchas veces el sistema cambia de dispositivo al enchufar o desenchufar cascos, y terminas hablando al micrófono equivocado sin darte cuenta.

Realiza pruebas de sonido: entra unos minutos antes, utiliza la opción de “probar audio”, haz una grabación rápida o pide a un compañero que confirme que tu voz llega clara, sin distorsión, eco ni volumen excesivo. Ajustar una vez evita problemas durante toda la sesión.

Durante la reunión, intenta mantener una distancia constante respecto al micrófono, habla de forma clara y a un volumen moderado. Evita girar la cabeza hacia otro lado mientras hablas (si el micrófono es direccional) y no te acerques demasiado para no saturar.

Y un clásico que nunca sobra recordar: en reuniones grandes, silencia el micrófono cuando no estás interviniendo. Se reducen ruidos ambientales, interferencias y “pisadas” de voces, y la reunión se hace mucho más llevadera para todos.

Cuidar el audio de tus videollamadas no va solo de comprar un buen micro; es el resultado de combinar un equipo decente, un espacio razonable, una conexión estable y unos cuantos buenos hábitos. Con unas pocas mejoras bien elegidas, tus reuniones pasan de ser una lucha constante contra ruidos y cortes a convertirse en conversaciones fluidas, profesionales y mucho menos agotadoras tanto para ti como para quienes te escuchan.

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Cómo usar tu móvil como medidor de luz para fotografía

Actualidad en Androidsis - Hace 11 horas 59 mins

Si te mueves con una cámara de carrete bajo el brazo o tienes una analógica heredada en casa, seguramente te habrás dado cuenta de que muchas de esas cámaras no llevan fotómetro incorporado o lo tienen averiado. Comprar un fotómetro externo de calidad es una maravilla, pero también supone un desembolso importante. La buena noticia es que, con ciertas precauciones, tu móvil puede sacarte del apuro más veces de las que imaginas.

Hoy vamos a ver cómo usar el teléfono como medidor de luz para fotografía, qué puede hacer de verdad y qué no, cómo calibrarlo y qué aplicaciones merecen la pena. Verás ejemplos reales de uso con cámaras de película, con escenas de interior y exterior y también algún truco para medir luz incidente con el móvil sin gastarte un dineral en accesorios raros.

Qué puede medir realmente tu móvil: luz reflejada vs luz incidente

Lo primero es aterrizar expectativas, porque el móvil no es un fotómetro profesional ni vas a convertirlo mágicamente en uno de luz incidente perfecto. Las cámaras modernas, incluidas las de tu smartphone, miden la luz que rebota en la escena, es decir, la luz reflejada, que es justo lo que hace el fotómetro integrado de cualquier DSLR o sin espejo actual.

La luz incidente es la que llega directamente desde la fuente al sujeto. Los fotómetros de mano “serios” suelen tener una cúpula blanca (difusora) que se coloca sobre la célula de medida y se orienta hacia la cámara. Esa cúpula integra la luz que incide en el sujeto y proporciona una lectura muy estable, sin que influyan los tonos claros u oscuros del motivo. El sensor de tu móvil, por defecto, no está pensado para este tipo de medición, por eso hay que ingeniárselas si quieres aproximarte a un fotómetro de luz incidente.

Con el móvil, de base, vas a trabajar sobre todo como con el fotómetro de la cámara: midiendo luz reflejada apuntando al sujeto. Eso es perfecto para usarlo como fotómetro auxiliar con cámaras analógicas sin célula (Yashica, Leica, Hasselblad, Rolleiflex, cámaras lomográficas, etc.) o incluso con cámaras estenopeicas, siempre que entiendas cómo interpretar esas lecturas.

A partir de ahí, hay apps que intentan ir un paso más allá y permiten medir también de forma aproximada la luz incidente, a veces recurriendo a accesorios específicos o a inventos caseros tipo cápsula translúcida de carrete de 35 mm. No es tan preciso como un Sekonic o un Gossen con cúpula profesional, pero para un uso aficionado o para salir del paso en muchas situaciones, funciona sorprendentemente bien.

Aplicaciones de fotómetro para iOS y Android: qué elegir

En las tiendas de aplicaciones hay auténtica jungla, pero entre todo lo que se ofrece hay varias apps que han demostrado ser útiles y relativamente fiables para medir la luz con el móvil. Algunas están pensadas especialmente para película, otras para digital y otras sirven indistintamente.

Una de las más conocidas es Light Meter / myLightMeter Pro, desarrollada por el fotógrafo David Quiles. En iOS suele aparecer como myLightMeter Pro y en Android como LightMeter. Su interfaz recuerda a los fotómetros clásicos de aguja, funciona tanto en modo de luz reflejada como de luz incidente (si la complementas con una cúpula o difusor) y permite jugar con ISO, velocidad y diafragma para que la propia app te devuelva combinaciones equivalentes de exposición.

Otra opción popular es Lightme, con una estética muy limpia y pensada para manejar con una sola mano. Integra funciones avanzadas muy prácticas para fotografía con película, como el cálculo del fallo de reciprocidad en exposiciones largas en fotografía nocturna y un modo específico para fotografía estenopeica. Es decir, no solo te da valores de exposición básicos, sino que ayuda a ajustar cuando el comportamiento de la emulsión ya no es lineal.

La app Light Meter de WBPhoto también ofrece un conjunto interesante de herramientas: acepta valores personalizados para cámaras no estándar, control de balance de blancos, calculadora de reciprocidad y otros módulos adicionales. En la práctica, es muy útil si trabajas con cámaras estenopeicas o configuraciones raras donde los valores de diafragma no son los convencionales.

Si lo que buscas es algo lo más sencillo posible, Photo Friend (Amigo de las fotos) es una app que va directa al grano. Su punto fuerte es que no se complica con menús interminables: eliges parámetros, apuntas y te devuelve la exposición recomendada. Ideal si estás empezando y solo quieres ver qué diafragma y velocidad poner en tu cámara.

Por último, una mención a Lumu Light Meter. Su app es muy agradable y fácil de usar, y la gracia está en que se puede combinar con un accesorio físico tipo cúpula (Lumu Power 2, con conector Lightning en la versión reciente) que convierte tu móvil en un fotómetro de incidente con bastante precisión, incluso para medir flash. No es la opción más barata, pero sí una de las más serias si quieres acercarte a un fotómetro profesional usando el móvil como “cerebro”.

Cómo usar el móvil como fotómetro de luz reflejada

La medición de luz reflejada es la más sencilla de hacer con un smartphone porque no necesitas ningún accesorio adicional. Simplemente abres la app de fotómetro, apuntas la cámara del teléfono hacia el sujeto y dejas que el software calcule la exposición adecuada según la luz que ve a través del sensor.

Casi todas las apps te permiten fijar el valor de ISO, la velocidad o el diafragma, y calcular el resto. Por ejemplo, puedes marcar ISO 200 y f/4 para tu película y pedirle a la app que te dé la velocidad recomendada (para evitar trepidación). Por ejemplo, puedes marcar ISO 200 y f/4 para tu película y pedirle a la app que te dé la velocidad recomendada. Esto se parece mucho al comportamiento de un fotómetro integrado en una DSLR o sin espejo.

Algunos móviles permiten, dentro de la app, hacer zoom sobre la escena para reducir el campo de medida y acercarse algo a una medición puntual o parcial. Es útil cuando quieres medir una zona relativamente pequeña pero representativa (por ejemplo, una pared clara o una zona de piel bien iluminada). En otros modelos, el zoom no está disponible, pero se puede seleccionar un punto de medición en pantalla (modo “Pro” frente a modo “Clásico” en ciertos iPhone), con lo que decides dónde quieres que el móvil mida.

En pruebas comparando el móvil con un fotómetro independiente de referencia y con cámaras como la Nikon D850 en modo puntual, se ven desviaciones que pueden ir desde unos 2/3 de paso hasta 2 pasos completos, dependiendo del smartphone. Lo importante es que la mayoría de estas apps permiten introducir una compensación global en EV para ajustar sus lecturas.

Por ejemplo, si tu teléfono tiende a subexponer en torno a 2/3 de paso frente a la medición de un fotómetro Minolta o Sekonic, bastaría con aplicar en el menú de configuración una compensación positiva de +0,7 EV. En otros casos, con móviles que sobreexponen unos 2 pasos, se corrige con -2 EV en la calibración de luz reflejada (“Reflected Calibration”). Con eso, la app comienza a cuadrar mucho mejor con un fotómetro de mano fiable.

Calibrar el fotómetro del móvil: por qué es imprescindible

Para que tu móvil sea algo más que un simple orientador, es fundamental comparar sus lecturas con un fotómetro fiable o con una cámara con medidor preciso. De lo contrario, puedes encontrarte con sorpresas desagradables cuando reveles tus carretes o revises tus RAW en el ordenador.

Una forma sencilla de calibrar es elegir una superficie uniforme y poco saturada de color, preferiblemente blanca o gris (una tarjeta gris al 18 % es ideal, pero una pared clara y mate puede servir). Haces una medición puntual o muy centrada con tu fotómetro de mano o tu cámara digital en modo puntual, y anotas el valor de exposición (EV, o combinación equivalente de diafragma y velocidad a un ISO dado).

A continuación, colocas el smartphone en la misma posición, apuntas a la misma superficie, ajustas el mismo ISO en la app y realizas la lectura. Si, por ejemplo, el fotómetro profesional te dice 12 EV y el móvil te da 10 EV, sabes que tienes una diferencia de 2 pasos completos. En la configuración de la app, buscas el apartado de calibración para luz reflejada y añades una compensación de -2 EV (o +2 EV, según cómo esté planteada la interfaz) hasta que ambas lecturas coincidan.

Muchas apps tanto en iOS como en Android ofrecen rangos generosos de compensación. En algunos iPhone la corrección va, por ejemplo, de -1 a +1 EV, mientras que en versiones Android puedes encontrar márgenes de -5 a +5 EV. Es muy importante hacer estas pruebas en distintas escenas (claras, oscuras, con luz suave, con sol directo) para comprobar que la corrección sigue siendo razonablemente válida en la mayoría de casos.

También conviene recordar que, en medición reflejada, el fotómetro siempre intenta llevar la escena a un tono medio. Si mides sobre algo muy blanco (nieve, una pared muy clara) el exposímetro tenderá a oscurecer la foto si no compensas. Si mides sobre algo muy oscuro, te la aclarará. Por eso, incluso con la app bien calibrada, sigue siendo importante entender cómo funciona el fotómetro y cuándo conviene compensar manualmente (por ejemplo, sumando 1-2 pasos de exposición en nieve o restando luz en motivos muy oscuros).

Medición de luz incidente con el móvil: trucos y limitaciones

La medición de luz incidente es el santo grial de los fotómetros dedicados: no depende del tono del sujeto, solo de la luz que recibe. Con un buen fotómetro de incidente, las pieles claras, las ropas negras o los fondos muy contrastados dejan de engañar al exposímetro, porque se mide directamente lo que llega desde la fuente de luz.

En un fotómetro de mano, se coloca una cúpula difusora delante del sensor, se sitúa el fotómetro cerca del sujeto y se orienta la cúpula hacia la cámara (o hacia la dirección principal de la luz, según el tipo de medición). Eso da una lectura muy estable de la iluminancia en el punto donde está el sujeto. El problema es que los teléfonos no traen esta cúpula de serie, y la cámara está pensada para fotografiar, no para integrar la luz con ese patrón hemisférico.

Algunos desarrolladores de apps y accesorios han propuesto soluciones. Hubo cúpulas comerciales como la de Luxi, compatibles con ciertos modelos de móvil, aunque actualmente no siempre están disponibles. Lumu Power 2 es otra alternativa, pero funciona integrado con el ecosistema de Apple mediante conector Lightning. Otras aplicaciones sugieren usar un difusor casero recortando una caja translúcida de un carrete de película de 135 mm y colocándola sobre la cámara frontal o trasera del smartphone para simular esa cúpula.

Si eliges esta solución “low cost”, es clave hacer otra ronda de calibración: comparas las lecturas del móvil con cúpula casera frente a un fotómetro independiente en modo incidente bajo la misma luz y en la misma posición. Verás que según dónde y cómo coloques la caja translúcida sobre la lente, la medición variará unos tercios de paso. Tras unas cuantas pruebas, puedes ajustar de nuevo la compensación de luz incidente (“Incident Calibration”) en la app para afinar lo máximo posible.

En ausencia de una cúpula, hay un recurso muy útil: medir sobre una tarjeta gris al 18 % uniformemente iluminada. Una medición reflejada sobre esa tarjeta te da prácticamente el mismo resultado que una medición incidente correcta, siempre que la luz que reciba la tarjeta sea la misma que la del sujeto. Colocas la tarjeta en la posición del modelo, apuntas el móvil hacia ella, haces la lectura y transfieres los valores a tu cámara.

Ejemplos prácticos: usar el móvil como fotómetro con cámaras analógicas

Vayamos al uso real, que es donde se ve si todo esto tiene sentido. Imagina que sales con una Yashica de carrete sin fotómetro y un teléfono Android. Descargas una app de fotómetro, ajustas el ISO de acuerdo con la película que llevas (por ejemplo, ISO 200) y empiezas a medir escenas.

En interior, con luz ambiente suave, colocas el móvil apuntando hacia la mesa que vas a fotografiar. La app te devuelve, por ejemplo, una combinación de ISO 200, 1/60 s y f/4. Pasas esos valores a tu cámara en modo completamente manual, disparas y compruebas después en el escaneado del carrete que la exposición es correcta, con un histograma muy equilibrado y detalle tanto en sombras como en luces.

Repites la jugada en otra habitación, con una luz ligeramente distinta, y ahora la lectura del móvil es ISO 200, 1/30 s y f/4. Ajustas esos parámetros en la cámara, haces la foto y el histograma vuelve a salir “clavado”, con buena información en todo el rango tonal. Esto indica que, dentro de un rango amplio de iluminancias (de un interior algo oscuro a uno más luminoso), el móvil se defiende muy dignamente como fotómetro.

Sales luego a la calle con luz de día. Apuntas el móvil hacia la escena exterior que quieres fotografiar y configuras la cámara con los valores que marca la app. Una vez más, al revisar las imágenes se comprueba que el resultado es totalmente usable, sin grandes desviaciones, siempre que no haya situaciones extremas de contraluces brutales o rangos dinámicos imposibles de abarcar.

En estos ejemplos, quien probaba el sistema comprobó que el histograma de las fotos se ajustaba casi perfectamente a lo que cabría esperar con un fotómetro “serio”, teniendo en cuenta además que el sensor del móvil quizá no tenga un rango dinámico especialmente amplio ni una linealidad perfecta en los extremos. Pero en luz interior y exterior “normal”, las lecturas eran sorprendentemente coherentes.

Fotómetro con el sensor de luz ambiental del móvil

Más allá de las apps que tiran directamente de la cámara del teléfono para medir, hay otra posibilidad interesante en algunos Android: aprovechar el sensor de luz ambiental que el sistema ya trae para regular el brillo de la pantalla. Ese sensor mide la iluminancia, normalmente en lux, en torno a la zona donde está el móvil.

Aplicaciones como “Medidor de Luz” (Light Meter en algunos casos) acceden a ese sensor y muestran la intensidad luminosa en lux o W/m². El uso es simple: colocas el teléfono en la zona donde quieras medir, con la pantalla hacia arriba para que el sensor quede expuesto a la luz ambiente, esperas un par de segundos y lees el valor que aparece en pantalla. Esto no te da directamente diafragma y velocidad, pero sí una indicación bastante útil de cuánta luz hay.

Estas apps suelen ofrecer modos de medición puntual o continua. En el modo puntual, la lectura es casi instantánea; en el continuo, puedes ver una gráfica de cómo evoluciona la luz a lo largo del tiempo (por ejemplo, si una nube tapa y destapa el sol, o si juegas con distintas bombillas y posiciones).

Además, algunas incorporan pequeñas guías internas con rangos de lux recomendados para diferentes usos (lectura, trabajo de oficina, ver la tele en el salón, etc.). Aunque no sea estrictamente fotográfico, ayuda a entender de manera cuantitativa si un espacio está muy subexpuesto o muy sobreiluminado, algo que también se puede trasladar a la planificación de sets caseros de retrato o bodegones.

La precisión absoluta de estos sensores de luz ambiental no suele ser de laboratorio, pero su consistencia relativa puede ser muy útil: si mueves la misma bombilla de una lámpara a otra y obtienes lecturas similares, sabes que al menos el sensor es estable a la hora de comparar situaciones. Para afinarlo fotográficamente, de nuevo, conviene calibrarlo frente a un fotómetro real o, como mínimo, frente a una cámara digital bien ajustada.

Consejos avanzados de uso y precauciones

Para sacar el máximo partido a tu móvil como medidor de luz, conviene tener presentes algunos detalles prácticos. Primero, ten en cuenta que sin cúpula difusora el móvil es más directivo: capta mejor la luz que llega desde la dirección hacia la que está apuntando que la que viene de los lados. Esto puede hacer que, al usarlo como fotómetro de incidente improvisado, ciertas luces o reflejos laterales no se integren correctamente.

Por eso, cuando midas la luz incidente con un difusor casero, intenta orientar el teléfono hacia la fuente de luz principal y tapar con tu propio cuerpo o con la mano la luz que venga de la cámara o de zonas que no quieras que influyan. De este modo, la medición se parecerá más a la que obtendrías con el clásico fotómetro de cúpula apuntando hacia la fuente.

Muchas apps incluyen un ajuste de calibración específico para el sensor del teléfono. Aunque el margen de error observado en pruebas reales no ha sido enorme, sí es recomendable dedicar un rato a ajustar ese parámetro. La diferencia entre una app sin calibrar y una ajustada puede ser mayor que el propio error que tendría un fotómetro de luz reflejada de cámara en situaciones extremas (nieve, playa, contraluces), así que merece la pena invertir algo de tiempo.

Otra ventaja interesante es usar el móvil para medir contrastes de luz. Puedes, por ejemplo, medir la luz que entra por una ventana, luego medir en el interior de la habitación y comparar la diferencia en EV. Eso te da una idea muy clara de cuántos pasos de diferencia hay entre luces y sombras, y te ayuda a decidir si necesitas un reflector, rellenar con flash o simplemente cambiar la posición del sujeto para domar el contraste.

Si acercas demasiado el fotómetro (móvil con difusor) al sujeto y lo orientas directamente hacia la cámara, corres el riesgo de que la medición sea más ponderada entre luces y sombras, lo que puede llevar a ligeras sobreexposiciones en primeros planos. A menudo es más fiable acercarse a la posición del sujeto pero orientar el móvil hacia la luz principal, tapando influencias indeseadas de otras direcciones.

Por último, ten siempre en cuenta las limitaciones del sensor del teléfono: en escenas con luces muy intensas puede haber saturación, no linealidad y un rango dinámico algo limitado. Aun así, para interior, luz natural razonable y muchas situaciones de calle, el resultado es lo bastante bueno como para convertirse en una herramienta cotidiana más en la mochila del fotógrafo aficionado.

Aunque un teléfono móvil no reemplaza a un fotómetro profesional de incidente con cúpula ni ofrece la misma seguridad que un Gossen, Kenko o Sekonic especializado, la realidad es que con una buena app, una calibración cuidada y algo de práctica puede convertirse en un aliado muy versátil: sirve para exponer correctamente cámaras analógicas sin célula, para planificar esquemas de iluminación caseros, para entender cuánta luz real hay en un espacio e incluso para experimentar con película de forma más relajada. Y lo mejor es que lo llevas siempre encima, así que pocas excusas quedan para no medir la luz antes de disparar.

El MacBook Neo ya es el portátil más barato de Apple, pero si eres estudiante es una ganga: así puedes comprarlo con descuento

Actualidad en Applesfera - Hace 13 horas 8 mins

Llevarse un Mac por 699 euros, y sin necesidad de comprar nada aparte como sucede con el Mac mini, es ya tentador. Es el caso del nuevo MacBook Neo, el cual puede salir mucho más barato todavía si eres estudiante o docente. Para ellos hay hasta 100 euros de rebaja.

Eso implica también que, por los 699 euros que vale ahora el modelo base para el público general, ellos pueden llevarse el modelo más avanzado que incluye 512 GB de SSD y Touch ID. Aunque también hay rebajas para el modelo de 256 GB, claro.

Índice de Contenidos (5) Los requisitos que tienes que cumplir {"videoId":"xa17rwo","autoplay":true,"title":"Hello, MacBook Neo", "tag":"apple", "duration":"230"}

Para acceder a los descuentos de estudiantes de Apple en España se deberán cumplir una serie de requisitos, todos ellos relacionados con la plataforma UNiDAYS, en la cual deberán estar registrados y validados con uno de estos perfiles:

  • Estudiantes de educación superior (universidad, grado superior, máster, etc.) matriculados o admitidos en centros de educación españoles.
  • Padres que actúan en nombre de su hijo, el cual debe cumplir los requisitos de estudiantes citados anteriormente.
  • Personal docente o administrativo de centros educativos, ya sean públicos o privados, pero de España.
En Applesfera MacBook Neo, primeras impresiones: Apple recupera la personalidad de los iMac de colores, pensado para quien quiere macOS sin complicarse

Si se compra en una Apple Store física, bastará con llevar un carnet de estudiante, la matrícula o cualquier otro documento del centro educativo que acredite la condición de alumno o profesor. Aunque también se puede hacer online, tal y como te contaremos más adelante.

Precios del MacBook Neo (y otros dispositivos) para estudiantes

Aparte del MacBook Neo, que claramente se enfoca en perfiles como el de los estudiantes, hay otros dispositivos de Apple que cuentan con interesantes rebajas y que exigen de cumplir los mismos requisitos.

Mac

PRECIO NORMAL

PRECIO ESTUDIANTES

DIFERENCIA

MACBOOK NEO (A18 Pro)

Desde 699 euros

Desde 599 euros

-100 euros (-14%)

MACBOOK AIR (M5)

Desde 1.199 euros (13")

Desde 1.499 euros (15")

Desde 1.089 euros (13")

Desde 1.379 euros (15")

-110 euros (-9%)

-120 euros (-8%)

MACBOOK PRO (M5)

Desde 1.929 euros

Desde 1.819 euros

-110 euros (-6%)

MACBOOK PRO (m5 pro)

Desde 2.549 euros (14")

Desde 3.049 euros (16")

Desde 2.379 euros (14")

Desde 2.819 euros (16")

-170 euros (-7%)

-230 euros (-8%)

MACBOOK PRO (m5 max)

Desde 4.249 euros (14")

Desde 4.549 euros (16")

Desde 3.889 euros (14")

Desde 4.199 euros (16")

-360 euros (-8%)

-350 euros (-8%)

IMAC (M4)

Desde 1.519 euros

Desde 1.459 euros

-60 euros (-4%)

MAC MINI (M4)

Desde 719 euros

Desde 599 euros

-120 euros (-17%)

MAC MINI (M4 PRO)

Desde 1.719 euros

Desde 1.594 euros

-125 euros (-7%)

MAC STUDIO (M4 MAX)

Desde 2.329 euros

Desde 2.099 euros

-230 euros (-10%)

mac studio m3 ultra

Desde 4.849 euros

Desde 4.359 euros

-490 euros (-10%)

mac pro (m2 ultra) (modelo en torre)

Desde 8.398,85 euros

Desde 7.918,85 euros

-480 euros (-6%)

mac pro (m2 ultra) (modelo para rack)

Desde 9.098,85 euros

Desde 8.498,85 euros

-600 euros (-7%)

Los monitores y accesorios para Mac y iPad también tienen descuentos para estudiantes iPad

PRECIO NORMAL

PRECIO ESTUDIANTES

DIFERENCIA

IPAD (A16)

Desde 379 euros

Desde 349 euros

-30 euros  (-8%)

IPAD MINI (A17 PRO)

Desde 549 euros

Desde 479 euros

-70 euros (-13%)

ipad air (M4)

Desde 649 euros (11")

Desde 849 euros (13")

Desde 579 euros (11")

Desde 779 euros (13")

-70 euros (-11%)

-70 euros (-8%)

IPAD PRO (M5)

Desde 1.099 euros (11")

Desde 1.449 euros (13")

Desde 969 euros (11")

Desde 1.319 euros (13")

-130 euros (-12%)

-130 euros (-9%)

Así puedes 'canjear' el descuento desde la web de Apple

Si decides comprar a través de la Apple Store online, deberás entrar en la web de Apple para estudiantes. Allí verás ya los precios reales para estudiantes como los que comentábamos anteriormente.

Al momento de realizar la compra, deberás identificarte con tu cuenta de UNiDAYS (la propia Apple te redirigirá a ella). Si no tenías cuenta previamente, podrás crearla en el momento.

Después, los pasos a seguir son iguales que en una compra "normal" sin ser estudiante. Deberás elegir el modelo del dispositivo, color y otras características que admitan configuración. En cuanto al envío, se podrá solicitar tanto a tu casa (u otra dirección) como para recogerlo en una Apple Store.

En Applesfera | Nuevo MacBook Pro táctil con pantalla OLED - Todo lo que creemos saber sobre el próximo portátil profesional de Apple

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La noticia El MacBook Neo ya es el portátil más barato de Apple, pero si eres estudiante es una ganga: así puedes comprarlo con descuento fue publicada originalmente en Applesfera por Álvaro García M. .

Apenas 20 euros distancian al Mac mini del nuevo MacBook Neo. Pero hay letra pequeña (empezando por su público objetivo)

Actualidad en Applesfera - Jue, 05/03/2026 - 19:01

Por 699 euros puedes llevarte el nuevo MacBook Neo. Por 20 euros más, 719 euros, un Mac mini. Uno lleva un chip A18 Pro, el otro un M4. Sobre el papel, parece claro que merece más la pena el segundo, pero... La realidad no es así. No al menos para todo el mundo, dado que hay muchas más diferencias de las que parecen. Y también de precio.

Realmente, el Mac mini no vale "solo" 719 euros

"Pero Álvaro, ¿cómo que el Mac mini no cuesta 719 euros si es lo que pone en la web de Apple?" A ver... sí, pagando 719 euros te llegará a casa un flamante Mac mini M4 preparado para darle caña... O no. El dispositivo te llega, pero necesitas algo más.

A diferencia de los iMac que vienen con pantalla integrada y se incluye ratón y teclado, o de los MacBook que tienen todo en uno, el Mac mini no viene con ningún accesorio que permita utilizarlo desde que se saca de la caja. Es necesario comprar aparte un monitor, teclado y ratón.

En Applesfera MacBook Neo, primeras impresiones: Apple recupera la personalidad de los iMac de colores, pensado para quien quiere macOS sin complicarse

En ese sentido, es un dispositivo muy versátil, dado que no se cierra a accesorios de Apple y se puede utilizar cualquier periférico de otras marcas. Para quienes ya los poseen de antemano, no deberán pagar nada más, pero alguien que venga de un portátil o que directamente no tuviese ningún ordenador, tendrá que pasar por caja.

A poco que uno se ponga a comprar los accesorios más baratos, el precio de 719 euros quedará lejos. Ya ni hablamos si encima se quiere un monitor de buena calidad, donde no encontrarás nada medianamente razonable por menos de 400 euros. Así que no, el Mac mini no cuesta solo 719 euros.

Lo que sí da el Mac mini y no da el MacBook Neo {"videoId":"xa17rwo","autoplay":true,"title":"Hello, MacBook Neo", "tag":"apple", "duration":"230"}

Dejando ya de un lado el precio y los accesorios que uno tenga o decida comprar, lo cierto es que el Mac mini es mejor ordenador que el MacBook Neo. Al menos sobre el papel.

  • Procesador: el A18 Pro del MacBook Neo es mucho más que un "procesador para móviles" y hará que el portátil se desenvuelva bien en tareas básicas. Sin embargo, queda lejos de la potencia del chip M4 del Mac mini en tareas más exigentes. No es el mejor procesador de Apple para tareas sumamente exigentes como edición de vídeo o imagen, aunque puede ejecutarlo con una solvencia razonable, sobre todo a baja escala, cosa que con el A18 Pro se prevé que sea mucho más complicado y lento.
  • Memoria unificada: mientras el MacBook Neo solo admite 8 GB de memoria unificada, el Mac mini parte de 16 GB y admite configuraciones que (previo pago) lleguen a los 24 GB o 32 GB. Y esto es algo que suma mucho a la hora de trabajar con varias aplicaciones abiertas, proyectos pesados o procesos que consumen mucha RAM, como la edición de vídeo, el manejo de grandes bibliotecas de fotos o el uso de herramientas profesionales.
  • Puertos: el MacBook Neo tiene únicamente dos puertos USB-C (uno USB 2.0 y otro 3.0), mientras que la versión más básica del Mac mini se disponen de dos puertos USB 3.0 y otros tres compatibles con Thunderbolt 4. Aparte, incluye un puerto Ethernet y uno HDMI.
  • Pantallas externas: al hilo de lo anterior, el Mac mini admite hasta tres monitores, dos con resolución 6K a 60 Hz por Thunderbolt y el tercero con resolución 5K a 60 Hz. El MacBook Neo permite conectarse solamente a una pantalla externa de un máximo de 4K y 60 Hz.
Públicos distintos

Visto lo anterior, queda claro que el Mac mini es mejor ordenador que el MacBook Neo. Es indiscutible. Ahora bien, que sea mejor en hardware no lo hace necesariamente mejor para todos los perfiles de usuario. Cualquiera puede comprar el que quiera, solo faltaría, pero el enfoque original de ambos dispositivos es bien distinto.

En Applesfera De 699 a más de 18.000 euros: así quedan los precios de Mac después de los tres MacBook anunciados esta semana

El MacBook Neo parece más orientado a un público menos exigente. A uno que quiera dar el salto a macOS por primera vez o sencillamente necesite un buen ordenador secundario para usos puntuales. El Mac mini, por su parte, eleva algo la exigencia de su target, haciéndolo ideal para quienes ya tienen claro que van a trabajar muchas horas frente al ordenador, necesitan más margen de rendimiento y ampliación y pueden aprovechar mejor un equipo fijo con buenos periféricos externos.

Así que, pese a estar en rangos de precio parecidos, son muy distintos. Y como ya hemos visto, la letra pequeña del Mac mini hace que realmente tengamos que pagar más por poder usarlo.

En Applesfera | Resumen de todo lo que ha presentado Apple esta semana: de los iPhone y MacBook baratos hasta nuevos monitores

En Applesfera | Apple macOS: todas las versiones hasta la fecha, cómo saber la que estás usando y cómo actualizar el sistema operativo

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La noticia Apenas 20 euros distancian al Mac mini del nuevo MacBook Neo. Pero hay letra pequeña (empezando por su público objetivo) fue publicada originalmente en Applesfera por Álvaro García M. .

Tras el atracón de hardware de esta semana toca hacer la digestión. Así queda el calendario de Apple para el resto de 2026

Actualidad en Applesfera - Jue, 05/03/2026 - 17:31

Apple ha quemado media traca en una sola semana de marzo. Siete productos en tres días: un iPhone, un iPad, tres portátiles, dos monitores y un MacBook que viene a reinventar lo que significa comprar un Mac barato. No es poca cosa. Pero antes de que el hype se enfríe del todo, toca mirar hacia adelante, porque la otra mitad de la traca todavía no ha explotado.

Lo que viene es, si cabe, más interesante. Tenemos una WWDC por delante, un septiembre cargado de sorpresas y más de un producto que Apple lleva tiempo cocinando a fuego lento. Coge aire, porque el año no ha terminado ni de lejos.

Antes del verano

El ciclo de Mac no ha terminado. Apple ha renovado los portátiles al completo, pero los sobremesa siguen esperando su turno. El iMac y el Mac mini siguen en M4, y el Mac Studio ni siquiera existe en versión M5 todavía, aunque ya se ha filtrado en el código de macOS que el chip M5 Ultra está listo y esperando. Lo lógico es que estos tres lleguen antes del verano, porque en otoño ya estaría el M6 llamando a la puerta.

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Y luego está la gran incógnita del software: la nueva Siri. No llegó con iOS 26.4 como se esperaba, y ahora mismo nadie sabe si verá la luz con iOS 26.5, en la WWDC de junio o directamente con iOS 27. Lo que sí es oficial es que en junio tendremos WWDC con la presentación de iOS 27, macOS 27 y compañía, y que iOS 27 traerá mejoras importantes de rendimiento además de esa nueva Siri

También hay una posibilidad (pequeña, pero real) de que Apple aproveche para presentar el HomePod mini 2 o el HomePod con pantalla, aunque estos productos están tan atados a la nueva Siri que sin ella no tienen demasiado sentido.

Producto

Cuándo esperarlo

Probabilidad

Imac m5

Abril / Mayo

Alta

Mac mini M5

Abril / Mayo

Alta

Mac studio m5 Ultra

Abril / Mayo / Junio

Alta

Nueva siri

Mayo / Junio

Media

Wwdc

Junio

Confirmado 

Homepod mini 2

Homepod con pantalla

Sin fecha estimada

Baja

Ipad a18

Sin fecha estimada

Media

Después del verano

Septiembre va a ser un evento histórico. Porque este año no habrá iPhone 18 "normal": el modelo estándar se desplaza a la primavera de 2027, y el evento de otoño lo protagonizarán el iPhone 18 Pro, el iPhone 18 Pro Max y el primer iPhone plegable de Apple. Tres productos que solos ya justifican cualquier keynote.

En Applesfera Resumen de todo lo que ha presentado Apple esta semana: de los iPhone y MacBook baratos hasta nuevos monitores

Los acompañarán el Apple Watch Series 12 y el Ultra 4, que llevan varios años sin renovar el procesador y este año sí toca. Además, posiblemente lleguen unos nuevos AirPods Pro.

Para cerrar el año, Apple tendría preparado el que podría ser el Mac más revolucionario de la última década: un MacBook Pro con pantalla OLED, táctil y chip M6. Si las filtraciones no mienten, 2026 termina con un portátil que cambia las reglas del juego. Las gafas de Apple, en cambio, tendrán que esperar: todo apunta a que su momento será 2027.

Producto

Cuándo esperarlo

Probabilidad

iphone 18 pro

Septiembre 

Alta

iphone plegable

Septiembre

Alta

apple watch Series 12

Septiembre

Alta

apple watch ultra 4

Septiembre

Alta

airpods pro

Septiembre

Media 

macbook pro oled

Octubre / Noviembre

Alta

gafas AR

2027

Media

Apple llega a la mitad de 2026 con la sensación de haber jugado bien sus cartas. Esta semana de marzo fue el aperitivo: potente, sí, pero calculado para dejar hambre. Lo que viene con un septiembre cargado de historia, un Mac que reescribe las reglas y una Siri que por fin podría estar a la altura de las promesas, es el plato principal. Queda mucho año por delante, y Apple no parece tener intención de aburrirse.

En Applesfera | MacBook Neo, primeras impresiones: Apple recupera la personalidad de los iMac de colores

En Applesfera | Nuevo MacBook Air M5: mismo diseño, más almacenamiento y el chip más potente que Apple ha puesto nunca en este portátil

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La noticia Tras el atracón de hardware de esta semana toca hacer la digestión. Así queda el calendario de Apple para el resto de 2026 fue publicada originalmente en Applesfera por Guille Lomener .

Tráiler de The Midnight Walk para Nintendo Switch 2

Actualidad en 3DJuegos - Jue, 05/03/2026 - 17:10
Trailer promocional de The Midnight Walk

Tráiler de anuncio de Heave Ho 2

Actualidad en 3DJuegos - Jue, 05/03/2026 - 17:06
Trailer promocional de Heave Ho 2

Tráiler de Woodo

Actualidad en 3DJuegos - Jue, 05/03/2026 - 16:56
Trailer promocional de Woodo

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