Tecnoaficiones

Las nuevas tecnologías al alcance de todos.

Agregador de canales de noticias

Uso de Channels para la comunicación segura entre diferentes Coroutines

Actualidad en Androidsis - Hace 2 horas 48 mins

Cuando nos metemos en el mundillo del desarrollo asíncrono, ya sea en el ecosistema de Android con Kotlin o en el entorno de .NET, nos topamos con un reto recurrente: ¿cómo hacemos para que distintas tareas se hablen entre sí sin que la aplicación acabe colgada o con errores de memoria? Las corrutinas han venido a salvarnos la vida, permitiéndonos escribir código que parece secuencial pero que en realidad no bloquea el hilo principal, lo que se traduce en una experiencia de usuario mucho más fluida y profesional.

Sin embargo, lanzar corrutinas a lo loco puede traer problemas si comparten datos. Aquí es donde entran en juego los Channels y las primitivas de sincronización. Estas herramientas actúan como el sistema de mensajería y seguridad necesario para que los datos fluyan de un punto a otro sin que haya colisiones, asegurando que la concurrencia sea realmente estructurada y no un caos de hilos peleándose por la misma variable.

El Modelo Productor-Consumidor con Channels

Imaginemos los Channels como una especie de tubería inteligente. En este modelo, tenemos una entidad que genera datos (el productor) y otra que los procesa (el consumidor). Lo mejor de todo es que esta comunicación se basa en una cola FIFO (First In, First Out), lo que garantiza que el orden de llegada se respete estrictamente mientras se mantiene la asincronía.

Dependiendo de lo que necesitemos, podemos crear canales de dos tipos. Por un lado, los canales ilimitados (Unbounded), que aceptan cualquier cantidad de elementos sin poner frenos, lo que hace que las escrituras sean básicamente instantáneas. Por otro lado, tenemos los canales limitados (Bounded), que tienen una capacidad máxima. Cuando estos se llenan, el sistema puede suspender al productor hasta que haya hueco o, si así lo configuramos, simplemente descartar los datos más antiguos o los nuevos.

Para que esto funcione a pleno rendimiento, es vital gestionar bien las APIs. El productor utiliza el ChannelWriter para enviar datos, mientras que el consumidor emplea el ChannelReader. Una práctica fundamental es marcar la finalización del canal mediante el método Complete(), avisando al consumidor de que ya no llegarán más mensajes y que puede cerrar su ciclo de trabajo.

Sincronización y Protección de Datos con Mutex

Cuando varias corrutinas intentan modificar la misma variable al mismo tiempo, entramos en el terreno peligroso de las condiciones de carrera. Aunque en Java usábamos bloques synchronized, en el mundo de las corrutinas esto es un problema porque bloquean el hilo completo. Para solucionar esto, utilizamos el Mutex (Exclusión Mutua).

El Mutex es brillante porque, en lugar de congelar el hilo, suspende la corrutina. Esto permite que el hilo quede libre para hacer otras tareas mientras la corrutina espera su turno para entrar en la sección crítica. La recomendación de oro aquí es usar siempre la función withLock { }, ya que se encarga de liberar el bloqueo automáticamente, incluso si ocurre una excepción, evitando así los temidos deadlocks.

No obstante, no debemos abusar del Mutex. Si solo necesitamos gestionar un contador simple o una bandera, es mucho más eficiente recurrir a tipos atómicos como AtomicInteger. El Mutex debe reservarse para cuando hay que coordinar múltiples variables o realizar operaciones más complejas que requieran una exclusión total.

Optimización de Corrutinas en Android: Scopes y Dispatchers

Para que una app de Android no se cierre con un error de «Application Not Responding» (ANR), es imprescindible sacar el trabajo pesado del hilo principal. Aquí es donde los Dispatchers entran en acción. Para tareas de lectura y escritura en disco o peticiones de red, el Dispatchers.IO es la elección correcta, mientras que para cálculos intensivos de CPU debemos usar Dispatchers.Default.

La gestión del ciclo de vida es otro punto crítico. Para evitar que las tareas sigan corriendo cuando el usuario ya ha cerrado la pantalla, utilizamos CoroutineScopes específicos. El viewModelScope es la herramienta ideal en la capa de ViewModel, ya que se cancela automáticamente cuando este se destruye, eliminando así cualquier posibilidad de fugas de memoria.

Cuando necesitamos que una función sea «segura para el hilo principal», aplicamos el modificador suspend y envolvemos la lógica pesada en un withContext(Dispatchers.IO). De esta forma, la función pausa su ejecución, cambia al hilo de E/S, termina el trabajo y regresa automáticamente al hilo de la UI para mostrar el resultado al usuario sin haber bloqueado la interfaz ni un solo milisegundo.

Flujos de Datos Reactivos con Flow y StateFlow

A veces no necesitamos un único valor, sino un flujo constante de actualizaciones. Para ello, Kotlin Flow es la herramienta definitiva. A diferencia de los canales, los flujos son «fríos», lo que significa que no empiezan a emitir datos hasta que alguien los recolecta. Esto es perfecto para crear repositorios que emiten cambios en la base de datos que la UI debe reflejar en tiempo real.

Para el estado de la interfaz, el StateFlow es la opción preferida ya que mantiene siempre el último valor emitido y lo entrega inmediatamente a cualquier nuevo observador. Para optimizar esto en Android, se recomienda el uso de stateIn, que permite convertir un flujo frío en uno caliente, compartiendo la suscripción entre múltiples consumidores y evitando procesos de recolección redundantes que consumirían batería y memoria.

Si nos encontramos con que la fuente de datos emite valores demasiado rápido (como al escribir en un buscador), podemos aplicar operadores como debounce para esperar a que el usuario deje de escribir o collectLatest. Este último es especialmente útil porque cancela la recolección anterior en cuanto llega un nuevo valor, asegurando que solo se procese la información más reciente y relevante.

Tener un dominio sólido sobre los Channels, el uso inteligente de Mutex para la sincronización, y la correcta elección de Scopes y Dispatchers permite construir aplicaciones robustas que aprovechan al máximo el hardware sin comprometer la estabilidad. La clave reside en minimizar el estado mutable compartido y priorizar el paso de mensajes y la programación reactiva para lograr un código limpio, mantenible y, sobre todo, eficiente.

Cancelación cooperativa de Coroutines: Cómo y cuándo detener una tarea en segundo plano

Actualidad en Androidsis - Hace 3 horas 48 mins

Seguro que alguna vez te ha pasado que lanzas un proceso en segundo plano y, de repente, el usuario cierra la pantalla o cambia de opinión. Si no gestionas bien ese hilo, te encuentras con que la aplicación sigue currando como si nada, consumiendo batería y memoria RAM como si no hubiera un mañana. Aquí es donde entra en juego la cancelación cooperativa, un concepto fundamental para que nuestras aplicaciones no se vuelvan locas y sean realmente eficientes.

Para que esto funcione, no basta con dar una orden de «parar»; la corrutina debe estar dispuesta a colaborar y comprobar si ya no es necesaria. Ya sea que estés programando en el ecosistema de Android con Kotlin Coroutines o dándole al Python con asyncio, entender cuándo y cómo detener una tarea es la diferencia entre una app profesional y una que se cierra sola por falta de recursos.

El concepto de cooperatividad en la detención

En el mundo de las corrutinas, la cancelación no es un hachazo fulminante. Es decir, si lanzas un Job y luego llamas a cancel(), la corrutina no se detiene instantáneamente si está ejecutando un bucle pesado de CPU. Para que el proceso sea efectivo, la tarea debe ser capaz de suspenderse o verificar explícitamente si ha sido cancelada.

Una forma muy efectiva de lograr esto en Kotlin es mediante la función ensureActive(), que lanza una excepción de cancelación si la corrutina ya no está activa. Por otro lado, todas las funciones de suspensión estándar, como delay o withContext, ya vienen preparadas para esto, por lo que si tu código depende de ellas, ya tienes gran parte del camino hecho.

Gestión de Scopes y Dispatchers para evitar fugas

No podemos lanzar tareas al aire sin control. El uso de GlobalScope es, en general, una mala idea porque crea corrutinas que no se detienen automáticamente, lo que facilita la aparición de fugas de memoria. Lo ideal es utilizar alcances ligados al ciclo de vida del componente, como el viewModelScope en Android, que se limpia solo cuando el ViewModel se destruye.

Para que el rendimiento sea óptimo, debemos elegir bien dónde se ejecuta el trabajo. El Dispatchers.Main es sagrado para la UI y solo debe hacer cosas ligeras. Si necesitamos leer un archivo o hacer una petición a una API, debemos saltar al Dispatchers.IO. Y si tenemos que procesar un JSON gigante o hacer cálculos matemáticos complejos, lo lógico es usar Dispatchers.Default, que aprovecha todos los núcleos de la CPU.

La concurrencia estructurada y los TaskGroups

Cuando manejamos múltiples tareas a la vez, la concurrencia estructurada es nuestra mejor aliada. En Python, la clase TaskGroup permite lanzar varias tareas y asegurarse de que todas finalicen antes de salir del bloque. Lo interesante es que si una de las tareas falla, el grupo cancela automáticamente el resto de los procesos hermanos, evitando que queden tareas zombis ejecutándose en el fondo.

En Kotlin, podemos conseguir un efecto similar con coroutineScope o supervisorScope. La diferencia es que el supervisor no tumba a los hermanos si uno falla, lo cual es vital cuando las tareas son independientes entre sí y no queremos que un error puntual detenga todo el flujo de trabajo.

Manejo de errores y la trampa de las excepciones

Aquí es donde muchos programadores meten la pata. Al capturar excepciones con un bloque try-catch, es muy común atrapar todas las Exception genéricas. El problema es que la CancellationException es la señal que usa el sistema para detener la corrutina. Si la capturas y no la vuelves a lanzar, estás «engañando» al sistema y la tarea seguirá ejecutándose aunque le hayas pedido que pare.

La regla de oro es capturar excepciones específicas, como IOException, y dejar que las de cancelación fluyan libremente. Solo si necesitas hacer una limpieza profunda de recursos (como cerrar un archivo o una conexión), puedes usar un bloque finally para asegurarte de que todo quede niquelado antes de que la corrutina desaparezca definitivamente.

Flujos de datos reactivos con Flow y asyncio

Para casos donde no queremos un único resultado sino un flujo constante de datos, el uso de StateFlow y SharedFlow en Kotlin o los iteradores asíncronos en Python es la clave. En Android, el patrón de usar un StateFlow en el repositorio y recolectarlo en la UI mediante collectAsStateWithLifecycle permite que la recolección de datos se pause automáticamente cuando la app pasa a segundo plano.

Si tienes una funcionalidad de búsqueda donde el usuario escribe letra a letra, no quieres lanzar diez peticiones al servidor. Aquí es donde collectLatest brilla, ya que cancela automáticamente la recolección anterior en cuanto llega un nuevo valor, optimizando el ancho de banda y la carga del dispositivo.

Sincronización y control de tiempo

A veces, una tarea se queda colgada y necesitamos un límite. El uso de withTimeout en Kotlin o asyncio.timeout() en Python nos permite definir un tiempo máximo de espera. Si la tarea no termina en ese plazo, se lanza un error de tiempo agotado y se procede a la cancelación de la tarea, evitando que el usuario se quede mirando una pantalla de carga infinita.

Para aquellos que necesitan proteger una operación crítica y que no debe cancelarse bajo ninguna circunstancia, existe la función shield() en asyncio. Esta crea una capa de protección que impide que la cancelación externa afecte al proceso interno, aunque se recomienda usarla con mucha cautela para no generar procesos incontrolables.

Operadores avanzados de Flow: Cómo usar map, filter, zip y combine

Actualidad en Androidsis - Mar, 14/07/2026 - 11:09

Si te has pasado un tiempo picando código, seguro que te has dado cuenta de que los bucles tradicionales son un poco engorrosos. A veces, escribir un for se siente como hacer demasiada ceremonia técnica para lograr algo que debería ser sencillo, dejándonos con un código imperativo que nos dice paso a paso cómo moverse, pero que oculta la verdadera intención de lo que queremos conseguir.

La programación funcional llega al rescate para que dejemos de pelearnos con los índices y las variables temporales. Al adoptar un enfoque más declarativo, podemos centrarnos en el «qué» queremos hacer y no en el «cómo», lo que hace que nuestras aplicaciones sean mucho más fáciles de testear, refactorizar y, sobre todo, de leer sin que nos explote la cabeza.

El arte de transformar con Map

Cuando tenemos un array y necesitamos que cada uno de sus elementos pase por una transformación para generar una nueva lista, el operador map es la herramienta ideal. Básicamente, toma un conjunto de datos y aplica una función transformadora a cada elemento, devolviendo un nuevo array con la misma longitud que el original, pero con los valores modificados.

Un ejemplo clásico sería elevar al cuadrado una lista de números o convertir un montón de nombres a mayúsculas. A diferencia del forEach, que simplemente recorre el array, map retorna el producto final de una vez. Es fundamental no olvidar la sentencia de retorno en la función callback, ya que si se omite, terminarás con un array lleno de undefined, un error silencioso que puede ser un auténtico quebradero de cabeza al depurar.

En entornos modernos como Node.js o navegadores actuales, las arrow functions permiten que este proceso sea increíblemente conciso, eliminando la necesidad de escribir la palabra return si la lógica ocupa una sola línea.

Filtrando el ruido con Filter

No siempre queremos procesar todos los datos; a veces solo nos interesan aquellos que cumplen una condición específica. Aquí es donde entra filter, que actúa como un colador para nuestros arrays. Este método utiliza lo que llamamos funciones predicado, que son funciones que devuelven un valor booleano (true o false).

Si la función devuelve true, el elemento se queda; si devuelve false, se va. Es una alternativa brillante a los bucles con condicionales if internos, ya que evita la mutación del array original y nos permite asignar el resultado directamente a una nueva variable. Un detalle importante es asegurarse de que el retorno sea explícitamente booleano para evitar que las reglas de coerción de JavaScript interpreten mal tus datos y te devuelvan un array vacío sin avisar.

La potencia de Reduce: El acumulador

Si map y filter son útiles, reduce es donde realmente entramos en las ligas mayores. Mientras que los anteriores crean nuevas listas, reduce toma todos los elementos y los condensa en un solo valor. Puede ser un número, un string, un objeto o incluso otro array.

El funcionamiento se basa en un acumulador que guarda el resultado de la iteración anterior. Podemos definir un valor inicial para este proceso, lo cual es vital dependiendo del tipo de dato que queramos obtener. Por ejemplo, si queremos sumar las ventas totales de una tienda, empezamos con un 0; si queremos agrupar datos en un objeto, empezamos con un objeto vacío {}.

Es común que los principiantes se confundan esperando que reduce devuelva una lista, pero recuerda que su propósito es la reducción de datos. Aunque existe reduceRight para procesar la lista desde el final hacia el principio, en la gran mayoría de los casos el reduce estándar es más que suficiente.

Sinergia y Encadenamiento

El verdadero superpoder de estos operadores no está en usarlos aisladamente, sino en su capacidad de encadenarse uno tras otro. Podemos tomar una lista de tareas, convertir sus duraciones, filtrar las que fueron muy largas y finalmente sumar el total de horas para generar una factura, todo en una sola secuencia de flujo.

Este enfoque es el pilar de la programación reactiva. Al evitar el uso de índices manuales y estados mutables, el código se vuelve mucho más seguro y predecible. Además, existen librerías como Ramda o Lodash que extienden estas capacidades, permitiéndonos crear funciones reutilizables que podemos aplicar a diferentes conjuntos de datos sin repetir código.

Otras herramientas útiles: Find y Zip

A veces no necesitamos filtrar todos los elementos, sino encontrar solo el primero que cumpla una condición. Para ello existe el método find, que es más eficiente que filter ya que detiene la ejecución en cuanto encuentra la primera coincidencia. A diferencia de filter, que siempre devuelve un array, find devuelve el elemento encontrado o null si no hay resultados.

En otros contextos de Flow, como en Python o frameworks reactivos, encontramos operadores como zip, que permite combinar dos iterables en pares, o combine, que sincroniza múltiples flujos de datos. El uso de iteradores lazy en estos lenguajes permite que el procesamiento sea mucho más eficiente en memoria, ya que no calculan el resultado hasta que realmente se necesita.

Implementar estas técnicas nos permite escribir software más robusto, sustituyendo la verbosidad de los ciclos tradicionales por una lógica fluida y elegante que transforma, filtra y reduce la información de manera eficiente, garantizando que los datos originales permanezcan intactos y el flujo de trabajo sea totalmente transparente.

Entendiendo los Coroutine Dispatchers: Cuándo usar Main, IO y Default

Actualidad en Androidsis - Mar, 14/07/2026 - 10:09

Si alguna vez has sentido que tu aplicación de Android se queda congelada al cargar unos datos o que el código asíncrono se vuelve un laberinto de callbacks, es que necesitas dominar las corrutinas de Kotlin. Básicamente, estas herramientas nos permiten escribir procesos que no bloquean el hilo principal, logrando que la interfaz de usuario se mantenga fluida mientras hacemos tareas pesadas por detrás.

El truco para que esto funcione a la perfección no es solo lanzar corrutinas al azar, sino saber exactamente dónde se ejecutan. Aquí es donde entran los Dispatchers, que actúan como directores de orquesta decidiendo qué hilo se encarga de cada tarea para no saturar la CPU ni dejar la pantalla colgada.

Los Pilares de la Ejecución: Dispatchers

En Kotlin, no podemos lanzar una corrutina al vacío; siempre necesita un despachador. El Dispatcher.Main es el encargado de todo lo que el usuario ve. Se usa exclusivamente para interactuar con la UI, actualizar un LiveData o lanzar funciones rápidas. Si intentas hacer un cálculo complejo aquí, la app se lagueará inevitablemente.

Para las tareas que requieren leer archivos, escribir en una base de datos Room o hacer peticiones HTTP, tenemos el Dispatchers.IO. Este está optimizado para tareas de entrada y salida, donde el hilo pasa mucho tiempo esperando una respuesta externa. Por eso, este despachador puede escalar hasta 64 hilos, ya que no consume CPU intensivamente mientras espera.

Cuando el problema es la potencia de cálculo, como procesar un JSON enorme o ordenar una lista gigante, el Dispatchers.Default es la opción correcta. A diferencia del de IO, este se ajusta al número de núcleos físicos de tu procesador. No tiene sentido crear cien hilos si solo tienes cuatro núcleos, porque el sistema perdería tiempo precioso en el cambio de contexto.

Existe también el Dispatchers.Unconfined, aunque es muy raro verlo en proyectos reales. Este comienza la ejecución en el hilo donde se llama y luego se reanuda donde sea que la función suspendida haya terminado, por lo que no se recomienda a menos que sepas exactamente qué estás haciendo.

Controlando la ejecución con withContext y la Seguridad del Main Thread

Una de las mejores prácticas en Android es hacer que todas las funciones sean seguras para el hilo principal. Esto se logra usando withContext(). En lugar de obligar a quien llama a la función a saber en qué hilo ejecutarla, la propia función se encarga de cambiar el contexto.

Cuando usamos withContext(Dispatchers.IO), la corrutina se suspende en el hilo actual, se mueve al pool de IO para hacer el trabajo sucio y, una vez terminado, devuelve el resultado al hilo original. Lo mejor es que esto no añade una carga extra de rendimiento comparado con los viejos callbacks y permite escribir código que parece lineal pero que es asíncrono.

Es fundamental entender que marcar una función como suspend no significa que se ejecute automáticamente en un hilo secundario. Una función suspendida puede correr perfectamente en el Main Thread; lo que hace es pausar la ejecución sin bloquear el hilo, guardando el estado en el marco de pila para reanudarlo más tarde.

Gestión del Ciclo de Vida: Scopes y Jobs

Lanzar corrutinas con GlobalScope es, en la mayoría de los casos, un error garrafal porque es muy difícil de testear y puede causar fugas de memoria. Lo ideal es usar scopes ligados al ciclo de vida. En Android, contamos con viewModelScope para los ViewModels y lifecycleScope para las Activities o Fragments.

Cuando una Activity se destruye, su lifecycleScope se cancela automáticamente, lo que a su vez detiene todas las corrutinas activas en ese ámbito. Esto evita que la app intente actualizar una interfaz que ya no existe, previniendo los típicos crashes por referencias nulas.

Cada vez que usamos launch o async, obtenemos un objeto Job. Este Job es como un mando a distancia que nos permite controlar la corrutina. Podemos usar job.cancel() para abortar la tarea o job.join() si necesitamos esperar a que una corrutina termine antes de seguir con la siguiente.

Concurrencia y Paralelismo Real

Mucha gente confunde concurrencia con paralelismo. La concurrencia es como un malabarista que maneja varias bolas; parece que todas vuelan a la vez, pero solo toca una en cada momento. El paralelismo real ocurre cuando tenemos varios núcleos de CPU trabajando simultáneamente en tareas distintas.

Para lograr esto, usamos el constructor async, que nos devuelve un Deferred. Si lanzamos dos tareas con async(Dispatchers.Default) en un móvil con varios núcleos, ambas se ejecutarán exactamente al mismo tiempo. Para recuperar los valores, simplemente llamamos a await().

Si queremos lanzar varias tareas y asegurarnos de que todas terminen antes de seguir, lo más limpio es usar coroutineScope { ... }. Esto crea un entorno de concurrencia estructurada donde, si una de las tareas hijas falla, el scope gestiona el error y evita que las excepciones se filtren silenciosamente, algo que podría pasar si usamos async sin el await correspondiente.

Anatomía del Context Switching

El cambio de contexto o context switching es el proceso donde el sistema operativo pausa un hilo, guarda su estado y carga otro. Aunque las corrutinas son ligeras, cambiar entre Dispatchers.Default y Dispatchers.IO implica mover la ejecución entre diferentes pools de hilos.

Si abusamos de los cambios de contexto, el rendimiento puede bajar. Sin embargo, el framework de Kotlin es muy listo y optimiza los saltos. Si ya estás en un pool de hilos compatible, el sistema intentará mantenerte en el mismo hilo para evitar el overhead innecesario de guardar y cargar registros de la CPU.

A tener en cuenta: el uso de pools de hilos no garantiza que una corrutina se ejecute siempre en el mismo hilo de principio a fin. Después de un suspend y un resume, es posible que la corrutina despierte en un hilo diferente, por lo que depender de variables locales del hilo (ThreadLocal) puede ser arriesgado.

Para dominar el flujo asíncrono, lo ideal es lanzar la corrutina en el hilo principal mediante el scope adecuado, delegar las tareas pesadas a Dispatchers.IO o Default usando withContext, y aprovechar la potencia de async cuando necesitemos resultados en paralelo para que la aplicación vuele y la experiencia del usuario sea impecable.

Las 15 funciones de iOS 27 que justifican instalar la beta pública en tu iPhone hoy mismo

Actualidad en Applesfera - Mar, 14/07/2026 - 08:23

¿Ya tienes la beta pública de iOS 27 instalada, o estás a punto de darle al botón? Después de más de un mes conviviendo con este sistema en mi iPhone, aquí tienes lo primero que yo iría a mirar, sin necesidad de repasar cada rincón del sistema para notar el cambio. Esto no es la lista completa de novedades, que es larga y da para varios artículos, sino la selección de lo que a mí más me ha convencido en estas semanas de uso diario con iOS 27. 

{"videoId":"xaelf7u","autoplay":true,"title":"iOS 27 Las funciones que realmente usarás", "tag":"webedia-prod", "duration":"395"} El nuevo control de Liquid Glass

Dentro de Ajustes, en el apartado de Aspecto, está la novedad más visible de este año en cuanto a diseño. Apple ha añadido un control que permite elegir cuánta transparencia se quiere en Liquid Glass. Desde el máximo que llevo yo instalado hasta una versión mucho más "pulida" que recuerda al aspecto de iOS 18. 

A esto se suma el nuevo fondo de pantalla dorado de iOS 27, disponible en una versión estática, otra dinámica que cambia según la hora del día, y con la posibilidad de personalizar el color a placer

Dentro de las opciones de fondo de pantalla aparece también Image Playground, que ahora genera fondos con inteligencia artificial a partir de una simple descripción escrita, con resultados bastante más resueltos que en su primera versión.

El rendimiento que se nota, aunque no se vea

iOS 27 no es la actualización más vistosa de los últimos años, pero por debajo se nota mucho. Las aplicaciones abren un 30% más rápido, AirDrop llega a ser hasta un 80% más rápido y además encuentra mejor a los dispositivos cercanos, algo que últimamente fallaba bastante. El teclado de emojis carga más rápido, y la transición entre redes Wi-Fi y datos móviles es más exacta que antes.

Que la actualización no tenga tantos cambios visuales como la del año pasado no significa que Apple se haya relajado. El sistema se ha reescrito por debajo, y esa reescritura se traduce en una sensación de fluidez que se nota en el uso diario, incluso estando todavía en fase beta.

Siri AI, con dos inconvenientes por resolver

Siri AI es la gran reinvención de Siri que llevábamos años esperando: comprende mejor lo que le pides, mantiene un historial de conversación y es capaz de ejecutar acciones dentro de otras aplicaciones sin que haya que guiarla paso a paso. Pero de momento tiene dos inconvenientes que conviene tener en cuenta antes de hacerte ilusiones con la beta pública.

El primero es el idioma. Siri AI solo está disponible en inglés, así que aunque tengas el iPhone en español no vas a poder usarla todavía. El segundo llega después: cuando Apple la traiga en español, previsiblemente no llegará a la Unión Europea. De momento solo está disponible en Mac y no en iPhone, iPad ni Apple Watch, mientras la compañía sigue negociando con Bruselas.

En Applesfera ya la hemos probado saltándonos ese bloqueo, y te contamos cómo hacerlo y qué tal funciona. Pero en resumen, si instalas la beta pública de iOS 27 tal cual, no vas a encontrarte con esta nueva Siri AI. Ni estando en España ni en cualquier otro país fuera de la Unión Europea, al menos por ahora.

Las herramientas nuevas de Fotos

La aplicación Fotos es donde más se nota la evolución de Apple Intelligence. Además de la herramienta Limpiar, que ahora elimina personas y objetos con mayor precisión, Apple incorpora dos nuevas funciones dentro del editor.

Herramienta Limpiar

La primera es Extender, que genera automáticamente el contenido que falta en los bordes de una imagen para ampliar el encuadre. Resulta especialmente útil si quieres adaptar una fotografía al formato vertical de Instagram o recuperar una composición que se quedó demasiado ajustada.

Herramienta Extender

La segunda es Reencuadrar, una función que utiliza inteligencia artificial para modificar la perspectiva de una fotografía y generar un nuevo punto de vista. El resultado es sorprendentemente natural y mantiene con bastante fidelidad elementos complejos como los rostros o la geometría de la escena.

Herramienta Reencuadrar Atajos ya entiende lenguaje normal

Quien nunca ha terminado de dominar la aplicación de Atajos tiene ahora un motivo para volver a probarla. Basta con describir con texto normal lo que se quiere que haga un atajo. Sin necesidad de conocer las acciones internas ni de montarlo pieza a pieza. Apple Intelligence se encarga de programarlo automáticamente.

Pequeños cambios que vale la pena mirar

Hay varios retoques menores que suman en el día a día:

  • Muchas aplicaciones ganan una versión horizontal 
  • La aplicación del Tiempo suma pestañas de precipitaciones y viento, con información más detallada de un vistazo. 
  • Mensajes ya envía cada elemento de una conversación de forma independiente.
  • El menú de ajustes de los AirPods se ha reorganizado, más fácil de navegar que antes
  • Los álbumes compartidos de iCloud, que siguen siendo gratuitos, ahora se pueden ver desde Windows a través de iCloud.com
  • En Calendario basta con describir un evento en texto normal para que Apple Intelligence rellene la hora y los detalles automáticamente
  •  Y en Wallet, una entrada o un pase en papel o en un QR de correo se puede convertir en pase digital con solo hacerle una foto.

Ahora que la beta pública ya está disponible, estas son las primeras funciones que te recomendamos probar en cuanto termines de actualizar. Son las que mejor reflejan hacia dónde evoluciona iOS 27. Y aunque todavía quedan varias betas por delante, ya permiten hacerse una buena idea de todo lo que llegará en septiembre.

En Applesfera | Cómo instalar una beta de iOS 27 en el iPhone: paso a paso para hacerlo de una manera segura y oficial

En Applesfera | Nuevo iOS 27 - Todas sus novedades, iPhone compatibles y cómo probarlo antes que nadie

(function() { window._JS_MODULES = window._JS_MODULES || {}; var headElement = document.getElementsByTagName('head')[0]; if (_JS_MODULES.instagram) { var instagramScript = document.createElement('script'); instagramScript.src = 'https://platform.instagram.com/en_US/embeds.js'; instagramScript.async = true; instagramScript.defer = true; headElement.appendChild(instagramScript); } })();

-
La noticia Las 15 funciones de iOS 27 que justifican instalar la beta pública en tu iPhone hoy mismo fue publicada originalmente en Applesfera por Guille Lomener .

Beta pública de iOS 27 ya disponible: cómo descargar y probar las novedades en tu iPhone antes de septiembre

Actualidad en Applesfera - Lun, 13/07/2026 - 22:47

Ha llegado el día que tanto esperábamos. Apple presentó iOS 27 el pasado mes de junio, y ahora ya tenemos disponible la beta pública. Todo el que quiera animarse a probar las novedades antes que nadie ya puede hacerlo. En Applesfera te vamos a contar exactamente qué esperar antes de que le des al botón de instalar.

La beta 3 para desarrolladores es una base bastante sólida de lo que llega ahora en la pública, así que el salto no debería dar ninguna sorpresa. Eso sí, sigue siendo software en fase beta y puede tener sus fallos, algo que no hay que perder de vista aunque las ganas de probar iOS 27 sean muchas.

Qué esperar de la beta pública de iOS 27

Una beta es un sistema operativo en desarrollo. Está en camino de su fase final, pero no es la versión estable que llegará para todos en otoño. Eso se traduce en que la batería puede rendir algo peor que con iOS 26, que alguna aplicación falle puntualmente y que aparezca algún cuelgue ocasional. Todo esto se va corrigiendo con las sucesivas betas que Apple publica cada una o dos semanas. Por lo que si te unes a la beta pública de iOS 27 toca actualizar el sistema con cierta frecuencia.

{"videoId":"xaelf7u","autoplay":true,"title":"iOS 27 Las funciones que realmente usarás", "tag":"webedia-prod", "duration":"395"}

Antes de instalarla, haz una copia de seguridad completa del iPhone en el ordenador, con iTunes en Windows o con Finder en Mac. Guárdala bien y no la sobrescribas hasta que estés seguro de que te quedas en iOS 27 de forma definitiva. Recomendamos hacer una copia de seguridad en un ordenador en lugar de en iCloud. Así, si vuelves a iOS 26, evitarás problemas de compatibilidad con las copias de iCloud creadas en una versión posterior.

En Applesfera Las 15 primeras cosas que me animaría a probar si instalas la beta pública de iOS 27 Beta pública y de desarrollador: la misma versión con otro calendario

Hay algo que siempre genera confusión cada verano. La beta pública número 1 de iOS 27 tiene como base la beta de desarrollador número 3, así que llega con buena parte del camino recorrido. El software es prácticamente el mismo en ambos programas. Lo que cambia es el calendario: la beta pública llega con un margen de seguridad respecto a la de desarrollador, por si aparece algún problema grave que Apple prefiera resolver antes de abrir el sistema a más gente.


fecha desarrollador

fecha pública

beta 1 (desarrollador)

8 de junio

-

beta 2 (desarrollador)

22 de junio

-

beta 3 (desarrollador)

6 de julio

-

beta 1 (pública)

-

13 de julio

Cómo instalar la beta pública de iOS 27 paso a paso

El proceso es el mismo de cada año. Solo tienes que seguir estos pasos:

  • Desde Safari, entra en beta.apple.com en el iPhone donde quieras instalar iOS 27.
  • Inicia sesión con tu cuenta de Apple y acepta las condiciones del programa de betas.
  • Abre Ajustes > General > Actualización de software. Toca Actualizaciones beta. > Selecciona iOS 27 Public Beta.
  • Vuelve a la pantalla anterior y espera unos segundos hasta que aparezca la actualización.
  • Pulsa Descargar e instalar y sigue las instrucciones en pantalla.

El proceso completo suele tardar entre media hora y una hora, dependiendo de tu conexión, del modelo de iPhone y de la carga de los servidores de Apple en ese momento.

Qué pasa cuando llegue el lanzamiento final

Durante las próximas semanas, Apple publicará una beta nueva cada dos semanas. Incluso en el mes de agosto se suele aumentar el ritmo a una nueva beta cada semana. Nuestro consejo es que no te quedes a medias en una beta antigua: si desactivas las actualizaciones beta, el sistema se queda anclado en esa versión, con los fallos que tuviera en ese momento sin corregir. 

Si en algún punto la experiencia no te convence, la única forma de volver de verdad a iOS 26 es restaurar el iPhone por completo desde el ordenador, no basta con desactivar la opción de beta en Ajustes.

Cuando se acerque el lanzamiento final, Apple publicará una última beta llamada Release Candidate, que suele coincidir con la presentación del nuevo iPhone 18 Pro. Instalar esa Release Candidate en cuanto esté disponible tiene premio, porque es prácticamente la misma versión que llegará después a todo el público, solo que con unos días de ventaja. Una vez la tengas instalada, ve a Ajustes, Actualización de software, y selecciona que no quieres seguir recibiendo actualizaciones beta, para quedarte definitivamente en el programa estable.

Por delante quedan unas semanas en las que veremos cómo Apple va puliendo iOS 27 beta a beta. Es una de las etapas más emocionantes del año para quienes disfrutamos probando novedades, viendo cómo evolucionan las funciones y descubriendo los cambios que llegarán a la versión final.

Con la copia de seguridad hecha y siendo consciente de que todavía puede haber algún fallo o un mayor consumo de batería, ya solo queda dar el paso y empezar a disfrutar de iOS 27 antes de su lanzamiento oficial.

En Applesfera | Cómo instalar una beta de iOS 27 en el iPhone: paso a paso para hacerlo de una manera segura y oficial

En Applesfera | Las 15 primeras cosas que me animaría a probar si instalas la beta pública de iOS 27

(function() { window._JS_MODULES = window._JS_MODULES || {}; var headElement = document.getElementsByTagName('head')[0]; if (_JS_MODULES.instagram) { var instagramScript = document.createElement('script'); instagramScript.src = 'https://platform.instagram.com/en_US/embeds.js'; instagramScript.async = true; instagramScript.defer = true; headElement.appendChild(instagramScript); } })();

-
La noticia Beta pública de iOS 27 ya disponible: cómo descargar y probar las novedades en tu iPhone antes de septiembre fue publicada originalmente en Applesfera por Guille Lomener .

Uso correcto de lifecycleScope y viewModelScope para evitar fugas de memoria

Actualidad en Androidsis - Lun, 13/07/2026 - 18:11

Si alguna vez te has peleado con el famoso callback hell o has visto cómo tu aplicación se cierra inesperadamente por un crash, sabrás que gestionar la asincronía en Android puede ser un auténtico quebradero de cabeza. Las corrutinas de Kotlin llegaron para salvarnos el pellejo, permitiéndonos escribir código que parece lineal y sencillo, pero que por debajo hace magia moviendo tareas entre hilos sin que el usuario note ni un solo tirón en la pantalla.

El problema viene cuando lanzamos tareas que se quedan «colgadas» aunque la pantalla ya no exista, lo que nos lleva directos a las temidas fugas de memoria. Para evitar que la app se coma la RAM del dispositivo, necesitamos entender a la perfección dónde y cómo lanzar estas tareas. Aquí es donde entran en juego los scopes optimizados para el ciclo de vida, que se encargan de limpiar el desastre automáticamente cuando un componente muere.

Entendiendo los CoroutineScopes: ¿Quién manda aquí?

Un scope no es más que un límite que define cuánto tiempo debe vivir una corrutina. Si lanzamos algo en un ámbito que ya no es válido, la corrutina sigue ejecutándose en el vacío, consumiendo recursos y manteniendo referencias a objetos que ya deberían haber sido borrados. Para evitar esto, Android nos regala un par de herramientas ya configuradas.

El viewModelScope es la joya de la corona para la lógica de negocio. Se vincula directamente al ciclo de vida del ViewModel; es decir, que en el momento en que el ViewModel se destruye (porque el usuario salió de la pantalla definitivamente), todas las tareas que hayan empezado ahí se cancelan de golpe. Es la opción ideal para procesar datos que no deben sobrevivir a la destrucción de la vista pero que sí deben resistir cambios de configuración, como rotar la pantalla.

Por otro lado, tenemos el lifecycleScope, que está pegado al LifecycleOwner, ya sea una Activity o un Fragment. Si necesitas que una tarea se detenga exactamente cuando la Activity se destruye, este es tu sitio. Además, en el mundo de Jetpack Compose, contamos con LaunchedEffect, para un correcto control de efectos secundarios en Compose, que crea un scope ligado a la composición del elemento. Si el componente sale de la pantalla, la corrutina se cancela, evitando que animaciones o llamadas a red sigan corriendo en segundo plano sin sentido.

Dispatchers: El arte de no bloquear la interfaz

Lanzar la corrutina es solo la mitad del trabajo; ahora hay que decidir en qué hilo se ejecuta. Si intentas hacer una petición a una base de datos en el hilo principal, Android te lanzará un error o, peor aún, la interfaz se congelará y el usuario pensará que la app ha muerto.

  • Dispatchers.Main: Es el hilo de la UI. Solo debes usarlo para cosas rapidísimas, como actualizar un texto o mostrar un botón. Cualquier trabajo pesado aquí es pecado capital.
  • Dispatchers.IO: Está optimizado para operaciones de entrada y salida, como leer archivos, escribir en Room o hacer peticiones HTTP. Utiliza un pool de hilos elástico que permite muchas tareas simultáneas ya que la CPU no suele estar muy ocupada esperando la respuesta de la red.
  • Dispatchers.Default: Es el músculo para el cálculo intensivo. Si tienes que parsear un JSON gigante o filtrar una lista de miles de elementos, este dispatcher usa un número de hilos basado en los núcleos reales de tu CPU para aprovechar el paralelismo al máximo.

La jugada maestra aquí es usar withContext. Te permite cambiar el hilo en medio de una función suspendida. Puedes empezar en Main, saltar a IO para descargar un archivo y volver automáticamente al hilo principal para mostrar el resultado, todo sin escribir un solo callback.

Concurrencia y Paralelismo: launch vs async

No todas las tareas asíncronas son iguales. A veces solo queremos que algo pase (disparar y olvidar) y otras veces necesitamos un resultado para seguir avanzando. Para esto tenemos dos constructores fundamentales.

El comando launch es el más común. Lanza la tarea y nos devuelve un objeto Job, que es como un mando a distancia para controlar la corrutina. Con este Job podemos cancelar la tarea si el usuario decide cancelar la operación manualmente.

Si necesitamos un valor de vuelta, usamos async. Este constructor devuelve un Deferred, que es básicamente una promesa de que habrá un resultado. Lo interesante es que podemos lanzar varias tareas con async y luego llamar a await() para combinar los resultados. Si tienes 4 núcleos en tu móvil y lanzas tareas en Dispatchers.Default, verás que se ejecutan en paralelo real, reduciendo drásticamente el tiempo de espera.

Flujos de datos reactivos con Flow y StateFlow

Cuando no necesitamos un único valor, sino un chorro de datos que cambian con el tiempo, pasamos a usar Flow. A diferencia de las corrutinas simples, un Flow es «cold», lo que significa que no empieza a trabajar hasta que alguien se suscribe a él mediante collect.

En el desarrollo moderno, lo ideal es convertir esos flujos en StateFlow usando el operador stateIn dentro del ViewModel, siguiendo una guía completa de StateFlow y SharedFlow. Esto permite que la UI siempre tenga acceso al último estado emitido, incluso si el dispositivo se rota. Para consumir estos datos en Compose de forma segura, la recomendación es usar collectAsStateWithLifecycle. Esta función es clave porque detiene la recolección cuando la app pasa a segundo plano, ahorrando batería y memoria de forma inteligente.

Estrategias avanzadas para un código robusto

Para que nuestra app no sea un castillo de naipes, debemos gestionar los errores. En las corrutinas, las excepciones se propagan hacia arriba. Si un hijo falla, el padre también cae, a menos que utilicemos un SupervisorJob. Esto es vital cuando lanzamos tareas independientes donde el fallo de una descarga no debería cancelar la descarga de las demás.

Además, hay que recordar que la cancelación es cooperativa. Si tienes un bucle que procesa millones de datos, la corrutina no se detendrá mágicamente aunque canceles el scope; debes llamar a ensureActive() o comprobar isActive para que la corrutina sepa que debe morir y libere los recursos.

El uso correcto de los scopes de Android, la elección del dispatcher adecuado y la implementación de flujos reactivos constituyen la base de cualquier aplicación profesional. Al delegar la gestión del ciclo de vida a viewModelScope y lifecycleScope, y mover el trabajo pesado a los hilos de IO o Default, conseguimos una experiencia de usuario fluida, sin bloqueos y, sobre todo, libre de fugas de memoria que comprometan el rendimiento del dispositivo.

El origen de los nombres en macOS y por qué Apple abandonó los nombres de felinos por parajes de California

Actualidad en Applesfera - Lun, 13/07/2026 - 18:00

iOS, iPadOS, macOS, watchOS, visionOS, tvOS... Apple tiene muchos sistemas operativos, pero solamente el del Mac lleva un sobrenombre aparte del número. Apple lleva 25 años bautizando cada nueva versión de macOS con un nombre que acompaña siempre al número.

Desde Cheetah, anunciado en 2001, y hasta el nuevo Golden Gate que se presentó este año con macOS 27, han pasado 23 nombres para el sistema operativo de los Mac y todos ellos con algo en común: California. Ya fuesen nombres felinos o parajes, todos se ubican en el estado que vio nacer a la compañía.

De felinos a los parajes californianos

Apple, como tantas otras empresas, llevaban años manejando nombres internos para su software. En marzo de 2001 rompieron esa regla para presentar Mac OS X 10.0. O como oficialmente lo bautizó, Mac OS X Cheetah. Con ello se inauguró una tradición que, probablemente, nadie sabía que llegaría hasta nuestros días.

No se sabe exactamente el por qué de empezar a nombrarlos así de forma oficial, pero sí que se fueron fijando en la fauna felina de California. En los muchos parques naturales del estado abundaban los gepardos (cheetah), los pumas, jaguar o panteras. Todos ellos sirvieron para ir sucediendo a Mac OS X Cheetah.

  • Mac OS X Cheetah (Mac OS X 10.0).
  • Mac OS X Puma (Mac OS X 10.1).
  • Mac OS X Jaguar (Mac OS X 10.2).
  • Mac OS X Panther (Mac OS X 10.3).
  • Mac OS X Tiger (Mac OS X 10.4).
  • Mac OS X Leopard (Mac OS X 10.5).
  • Mac OS X Snow Leopard (Mac OS X 10.6).
  • Mac OS X Lion (Mac OS X 10.7).
  • OS X Mountain Lion (OS X 10.8).

Todo cambió en 2013. Aquel año tocaba renovar a Mountain Lion y Apple "se quedó sin felinos". Literalmente fue lo que explicó Craig Federighi en la WWDC13 cuando presentó OS X Mavericks, la versión 10.9 del sistema operativo y con la que se daba inicio a una nueva era.

Una vez agotados los nombres felinos, aquel año Apple empezó a promover nombres relativos a parajes californianos. Y así fue como llegamos a nuestros tiempos:

  • OS X Mavericks (OS X 10.9).
  • OS X Yosemite (OS X 10.10).
  • OS X El Capitán (OS X 10.11).
  • macOS Sierra (macOS 10.12).
  • macOS High Sierra (macOS 10.12).
  • macOS Mojave (macOS 10.12).
  • macOS Catalina (macOS 10.12).
  • macOS Big Sur (macOS 11).
  • macOS Monterey (macOS 12).
  • macOS Ventura (macOS 13).
  • macOS Sonoma (macOS 14).
  • macOS Sequoia (macOS 15).
  • macOS Tahoe (macOS 26).
  • macOS Golden Gate (macOS 27).

Y todo esto de los nombres se ha convertido ya en el momento más divertido de cada WWDC en la que Apple lo presenta. Craig Federighi, vicepresidente de servicios y hombre que lo presenta, ha convertido ya en meme ese momento.

Ver a partir del minuto 3:32

El último ejemplo lo vimos en la WWDC26, cuando Federighi afirmaba estar ante el fin de los nombres en macOS por "no haberse enterado" del nombre real. Hasta que apareció una furgoneta hippie con el equipo de marketing de Apple, con su vicepresidente Greg Joswiak a la cabeza para decir "¡Es Golden Gate, tío!".

El nombre y número del sistema también han ido variando

Mac OS X fue durante la primera parte del siglo el nombre oficial del sistema operativo de los Mac, independientemente de cuál fuese el número de la versión y el nombre escogido por Apple. En 2012, justo en el último año felino, la compañía decidió abreviarlo a OS X.

En Applesfera Me creía que ya conocía todo de Finder en Mac. Pero conocí estos atajos y ahora sí que soy un 'pro'

Aquel cambio apenas duró cuatro generaciones, ya que para 2016 llegaría el nombre del sistema que actualmente tenemos: macOS. Y escrito así, tal cual. No es Mac OS, ni MacOS, ni ninguna otra forma que no sea literalmente macOS.

De igual forma, la numeración también ha ido teniendo ciertos vaivenes. Durante 16 años tuvimos la versión 10 del sistema. Estas se iban renovando con actualizaciones intermedias cada dos meses y una gran actualización al año, pero siempre bajo el 10 como esquema. 

De la 10.0 se pasaba a la 10.0.1, de esa a la 10.0.2 y así sucesivamente hasta la siguiente gran actualización anual en la que sería la 10.1. De ahí a la 10.1.1, a la 10.1.2, 10.1.3... Y vuelta a empezar.

Realmente daba igual que la actualización fuese más o menos grande en cuanto a novedades. Todas pertenecían al número 10, hasta que en 2020 llegó macOS 11. Desde entonces y hasta el día de hoy, Apple ha ido cambiando la numeración cada año y después llegaron macOS 12, macOS 13 y así sucesivamente.

Apple igualó los números de todos sus sistemas operativos

El último gran cambio llegó cuando se pasó de macOS 15 a macOS 26. No es que alguien en Apple quisiese poner "16" y se equivocase y pusiese un 2. En realidad respondía a una estrategia de la compañía por facilitar la comprensión de los usuarios.

Cuando macOS 15 estaba vigente en los Mac, iOS 18 era el que estaba en los iPhone y watchOS 11 en los Apple Watch. Cada dispositivo tenía un sistema con una numeración distinta y no era fácil ver si iban a la par o no, así que Apple tomó la idea de asociar el año al número del sistema. Y así tuvimos iOS 26, macOS 26, watchOS 26, etc.

Quizás a estas alturas te pueda parecer extraño pensar que las versiones 26 se presentaron en 2025 y que en este 2026 se han presentado las 27, pero en realidad tiene sentido. Apple no cuenta el año en el que se presentan para numerarlas, sino que tiene en cuenta el año en el que mayor presencia tendrá.

Poniendo de ejemplo macOS 26, este sistema se lanzó a mediados de septiembre de 2025 y apenas estuvo tres meses y medio ese año. Sin embargo, habrá estado ocho meses y medio en 2026, ya que macOS 27 no se lanza hasta mediados de septiembre. Si eres jugador de FIFA (EA Sports FC), entenderás cómo va.

El silencioso cambio para dar presencia al número

Pese a siempre llevar una numeración, lo cierto es que Apple siempre le ha dado más protagonismo al nombre. De macOS 26 se reflejaba siempre como "macOS Tahoe" en todos sus carteles promocionales o sus páginas web. Igual que con cualquiera de las versiones anteriores.

Sin embargo, con macOS Golden Gate ya presentado, la cartelería de Apple lo representa como "macOS 27 Golden Gate". No es que esté mal hecho, ya que es una forma correcta de llamarlo y de hacerlo más entendible. Sin embargo, no deja de ser llamativo.

En Applesfera El primer susto con macOS 27: una app incompatible y cómo prepararte para lo que viene

Hay quien cree que podría ser un primer paso para decir adiós a los nombres. Y aunque no tenemos la certeza de que vaya ocurrir esto, tampoco podemos darlo por hecho y quizás sea solo una forma de facilitar todo al usuario como ya se hizo al igualar la numeración.

Por ello, tenemos ya el contador puesto a un año vista para que llegue la WWDC27. Y no solo por conocer las novedades de macOS 27, sino también su nombre. Eso y el gag que se inventa Craig Federighi para justificarlo.

En Applesfera | Nuevo MacBook Pro táctil con pantalla OLED - Todo lo que creemos saber sobre el próximo portátil profesional de Apple

En Applesfera | Apple macOS: todas las versiones hasta la fecha, cómo saber la que estás usando y cómo actualizar el sistema operativo

(function() { window._JS_MODULES = window._JS_MODULES || {}; var headElement = document.getElementsByTagName('head')[0]; if (_JS_MODULES.instagram) { var instagramScript = document.createElement('script'); instagramScript.src = 'https://platform.instagram.com/en_US/embeds.js'; instagramScript.async = true; instagramScript.defer = true; headElement.appendChild(instagramScript); } })();

-
La noticia El origen de los nombres en macOS y por qué Apple abandonó los nombres de felinos por parajes de California fue publicada originalmente en Applesfera por Álvaro García M. .

Cómo ejecutar tareas asíncronas en paralelo y combinar sus resultados eficientemente

Actualidad en Androidsis - Lun, 13/07/2026 - 17:10

Seguramente te ha pasado que, tras pelearte un buen rato con el código, consigues que tu programa funcione, pero te das cuenta de que la interfaz se queda congelada o que el sistema no escala ni lo más mínimo. Es frustrante, ¿verdad? Muchas veces el problema no es la lógica en sí, sino que estamos tratando el flujo de trabajo de forma síncrona, obligando al procesador a esperar sentado a que terminen tareas externas antes de seguir con lo siguiente.

Para solucionar esto, existen modelos de programación que nos permiten lanzar procesos al aire y avisarnos cuando estén listos, permitiendo que el ordenador haga otras cosas mientras tanto. Ya sea en el ecosistema de .NET con C# o en el mundo de JavaScript, dominar el asincronismo y el paralelismo es la diferencia entre una aplicación que se siente fluida y profesional y una que parece sacada de los años noventa.

Entendiendo la asincronía frente al paralelismo

A menudo confundimos estos dos conceptos, pero no son lo mismo. Imagina que estás preparando el desayuno. Si lo haces de forma síncrona, primero viertes el café y no haces nada más hasta que la taza esté llena; luego calientas la sartén y te quedas mirando el fuego hasta que esté caliente. Es una pérdida de tiempo total. El modelo asíncrono es como cocinar en la vida real: pones el pan en la tostadora y, mientras se tuesta, empiezas a freír los huevos. No necesitas diez personas cocinando (paralelismo), sino que una sola persona gestiona varias tareas que avanzan independientemente.

El paralelismo real, en cambio, implica el uso de varios hilos de ejecución o procesadores. Aquí es donde tendrías a un cocinero para cada plato. Mientras que la asincronía se trata de no bloquear el hilo principal mientras esperas una respuesta (como una petición a una base de datos), el paralelismo busca dividir una carga pesada de CPU entre varios núcleos para terminar más rápido.

El modelo TAP y la magia de Async y Await en .NET

En C#, el modelo de programación asíncrona de tareas (TAP) nos ofrece una capa de abstracción brutal. Básicamente, nos permite escribir código que parece secuencial y fácil de leer, pero que por debajo el compilador transforma en una máquina de estados optimizada. Gracias a las palabras clave async y await, ya no tenemos que recurrir a callbacks complicados que ensucian el código.

Cuando marcamos un método como async, le estamos diciendo al sistema que ese método puede contener operaciones que tardan tiempo. Al usar await, el hilo actual no se bloquea; simplemente se libera para hacer otras cosas y retoma la ejecución justo donde se quedó una vez que la tarea ha finalizado. Es vital que toda la cadena de llamadas sea asíncrona; si metemos un método síncrono en medio de una pila asíncrona, acabaremos bloqueando el hilo y perdiendo todas las ventajas de rendimiento.

Estrategias para lanzar tareas en paralelo y combinar sus resultados

Si simplemente ponemos await delante de cada tarea, las estaremos ejecutando una tras otra. Para ganar velocidad, debemos iniciar las tareas simultáneamente. La clave está en llamar al método asíncrono sin el await inmediato, guardando la referencia en un objeto de tipo Task.

  • Task.WhenAll: Este método es la joya de la corona cuando queremos lanzar varias peticiones y esperar a que todas terminen. Devuelve una única tarea que se completa solo cuando todas las tareas de la lista han finalizado, permitiéndonos combinar los resultados de forma eficiente.
  • Task.WhenAny: Ideal para escenarios donde solo nos importa el primer resultado que llegue o queremos procesar las tareas a medida que vayan terminando, sin esperar al grupo completo.
  • Parallel.ForEachAsync: Introducido en versiones recientes de .NET, es perfecto para procesar colecciones grandes con operaciones de entrada y salida (I/O), permitiendo controlar el grado de paralelismo para no saturar el servidor externo.

Es fundamental distinguir si la carga es CPU-bound (cálculos intensos) o I/O-bound (red, disco). Para cálculos pesados, Task.Run es la mejor opción para mover la carga fuera del hilo principal. Para llamadas a APIs o bases de datos, Parallel.ForEachAsync o WhenAll son el camino correcto.

Gestión de errores y excepciones asíncronas

El manejo de errores en entornos asíncronos puede ser un dolor de cabeza si no se hace bien. En C#, cuando una tarea falla, la excepción no salta inmediatamente, sino que se almacena en la propiedad Exception del objeto Task, normalmente envuelta en una AggregateException. Sin embargo, al usar await, el sistema desempaqueta automáticamente la primera excepción interna, permitiéndonos usar bloques try-catch tradicionales de forma muy natural.

En JavaScript, el flujo es similar. Las promesas pueden estar en estado de resuelta o rechazada. Si una promesa en una cadena de .then() falla, el error se propaga hasta encontrar el primer manejador .catch(). Una herramienta potente es Promise.all(), que falla inmediatamente si cualquiera de las promesas del grupo es rechazada, lo cual es útil para asegurar que todas las dependencias de una operación se han cumplido.

De los Callbacks a las Promesas y Async/Await en JavaScript

Antiguamente, JavaScript dependía de los callbacks, lo que llevaba al famoso callback hell, donde el código se desplazaba hacia la derecha infinitamente debido a la anidación. Las promesas llegaron para limpiar esto, permitiendo encadenar acciones con .then() y gestionar errores con .catch(), haciendo que el flujo de datos fuera mucho más lineal.

La llegada de async/await en JavaScript llevó esto al siguiente nivel. Ahora podemos escribir funciones que pausan su ejecución sin detener el bucle de eventos del navegador o de Node.js. Es importante recordar que await solo funciona dentro de funciones async y que estas siempre devuelven una promesa por defecto. Una curiosidad técnica es que estas funciones son similares a los generadores, ya que pueden congelar su estado local y reanudarse más tarde.

Cuidado con las brechas asíncronas y el bucle de eventos

No todo es color de rosa; existen trampas peligrosas. Una de las más comunes ocurre al intentar modificar una variable externa dentro de un bucle asíncrono. Debido a que hay una brecha temporal entre que se inicia la tarea y que se recibe el resultado, el estado de la aplicación podría cambiar, provocando resultados impredecibles o errores de concurrencia.

Todo esto ocurre gracias al bucle de eventos (Event Loop). JavaScript ejecuta un solo programa a la vez. Cuando una tarea asíncrona termina, se añade a una cola y el bucle la procesa cuando el hilo principal queda libre. Por eso, si escribimos un bucle while infinito y síncrono, bloquearemos cualquier tarea asíncrona, aunque ya haya terminado, porque el hilo principal nunca llega a mirar la cola de eventos.

Tanto en .NET como en JavaScript, la clave para un software escalable reside en saber delegar el trabajo pesado o la espera de recursos externos a procesos que no detengan el flujo principal. Utilizando correctamente las tareas, las promesas y los mecanismos de control de concurrencia, logramos que las aplicaciones respondan con rapidez y aprovechen al máximo el hardware disponible, transformando procesos lentos y secuenciales en flujos de trabajo optimizados y paralelos.

"Si no fuera por el coche, Apple estaría aún más rezagada en IA". Mark Gurman revela la importancia del Apple Car en los actuales chips de iPhone y Mac

Actualidad en Applesfera - Lun, 13/07/2026 - 17:00

Diez años y 10.000 millones de dólares es lo que Apple invirtió en su fallido coche eléctrico. Uno que comenzó su desarrollo en 2014 con idea de llevar a la compañía al éxito en un terreno inédito para ellos como ya sucedió en su día con el iPhone cuando no tenían experiencia en telefonía. Pero un coche, no es un móvil y el Apple Car acabaría cancelándose en 2024.

Lógicamente supone un fracaso en toda regla, pero también un aprendizaje. Sobre todo en lo relativo a las tecnologías que impulsarían ese vehículo y que, como bien recuerda el filtrador Mark Gurman, le sirven ahora a Apple para sus procesadores.

El acercamiento del coche y la actual IA

Cuando Apple puso en marcha el Proyecto Titán, que fue como se bautizó el desarrollo del coche internamente, el objetivo no estaba en fabricar un coche eléctrico convencional. Tal como explicaba Gurman, la compañía aspiraba a un vehículo completamente autónomo de nivel 5. Eso implicaba resolver problemas de inteligencia artificial en tiempo real mucho antes de que la IA generativa irrumpiese en la industria.

Para conseguirlo, Apple necesitaba diseñar procesadores capaces de interpretar enormes cantidades de datos procedentes de cámaras y sensores y que lo hiciesen en tiempo real. Ese desarrollo obligó a la firma californiana a invertir en aprendizaje automático y en el diseño de chips propios específicamente orientados a tareas de IA.

En Applesfera Siri AI sí llegará a España y al resto de Europa. Será en Mac y hay 50 modelos compatibles

Aunque el chip definitivo para el Apple Car nunca llegó a completarse, supimos hace un tiempo de su potencia. Y gran parte de la investigación que llegó a los prototipos de chips terminaría sirviendo para otros dispositivos como los iPhone, iPad y Mac.

De hecho, fueron esos desarrollos los que impulsaron Neural Engine, el motor de los SoC de Apple encargado de acelerar operaciones de IA y hacerlo directamente en el dispositivo sin tener que recurrir a servidores. Este debutó en el iPhone X en 2017 para impulsar funciones como Face ID y desde entonces se ha convertido en un básico.

M7 Ultra, la siguiente gran demostración

Más allá del Neural Engine, el Proyecto Titán sirvió también como base para tener chips más potentes en otros ámbitos. Recordamos que por aquella época, Apple no desarrollaba sus chips para Mac, sino que encargaba ese trabajo a Intel. Sí desarrollaban los SoC de la serie A para iPhone y iPad.

Según indica Gurman, el desarrollo de chips para el coche ha sido crucial en la transición a Apple Silicon en los Mac desde 2020 y, a la postre, también para los servidores en los que alojan funciones de Apple Intelligence que se ejecutan en la nube.

Esto es lo que sirve como argumento de Gurman para decir que "el Apple Car no fue un fracaso total". La siguiente gran prueba está en la hoja de ruta filtrada de los próximos Mac. Apple lanzará el M6 y romperá una tradición que había mantenido desde el nacimiento de Apple Silicon, dejando de lanzar versiones de ese M6 para pasar directamente a la familia de M7, M7 Pro, M7 Max y M7 Ultra.

En Applesfera Por fin he encontrado una app que permite enviar el sonido del Mac a varios altavoces sincronizados. Y encima es sencilla y gratis

En ese M7 Ultra, Gurman dice que Apple incorporará un Neural Engine mucho más potente. Tanto que podría acercarse al rendimiento de aceleradores especializados para IA como los de NVIDIA en determinadas cargas de trabajo, siempre según las fuentes de Gurman. 

Además, este nuevo motor servirá como base para una nueva generación de servidores destinados a Apple Intelligence que llegarían de cara a 2029-2030. Y de ese modo, aunque Apple haya perdido gran parte de su inversión, podrá rentabilizar una parte al reorientar su aprendizaje en un hardware en el que cada vez es más especialista.

En Applesfera | Nueva Siri AI: fecha de lanzamiento, novedades y dispositivos compatible

En Applesfera | Nuevo MacBook Pro táctil con pantalla OLED - Todo lo que creemos saber sobre el próximo portátil profesional de Apple

(function() { window._JS_MODULES = window._JS_MODULES || {}; var headElement = document.getElementsByTagName('head')[0]; if (_JS_MODULES.instagram) { var instagramScript = document.createElement('script'); instagramScript.src = 'https://platform.instagram.com/en_US/embeds.js'; instagramScript.async = true; instagramScript.defer = true; headElement.appendChild(instagramScript); } })();

-
La noticia "Si no fuera por el coche, Apple estaría aún más rezagada en IA". Mark Gurman revela la importancia del Apple Car en los actuales chips de iPhone y Mac fue publicada originalmente en Applesfera por Álvaro García M. .

Toy Story 5 esconde un guiño a Steve Jobs y su nueva tablet tiene un secreto muy manzanero

Actualidad en Applesfera - Lun, 13/07/2026 - 16:00

Confieso: llego tarde a Toy Story 5. La película lleva ya varias semanas en cartelera y yo la vi ayer. Una de esas sesiones de última hora para ir más tranquilos a ver una película infantil (ya me entiendes). Con treinta años y siendo fan de la saga desde el Toy Story original, la disfruto igual o más que de crío. Y esta vez la película me sorprendió para bien, mucho más de lo que esperaba.

Sin entrar en spoilers, porque tampoco es plan de fastidiarle la sesión a nadie que también vaya con retraso como yo, hay una cosa que como fan de Apple no he podido dejar pasar. Pixar vuelve a las andadas con sus guiños a Apple y Steve Jobs.

La tradición de Pixar con Apple

Steve Jobs fue accionista mayoritario de Pixar durante más de una década, antes de que Disney comprara el estudio. No lo fundó él, porque Pixar ya existía como una división de Lucasfilm, pero sí entró cuando apenas empezaba a caminar por su cuenta. Lo llevó de la mano durante años mientras seguía al frente de Apple. Con esa historia compartida, no sorprende que algo de Apple se haya colado en más de una película.

El sonido de arranque del ordenador de WALL-E es, literalmente, el de un Macintosh. En Cars hay un coche con el número 84 pintado en un lateral junto al logo de Apple, en referencia al año de fundación de la compañía. Y EVE, el robot protagonista de WALL-E, se diseñó con Jony Ive metido de por medio, tomando como referencia las líneas de un iPod. Toy Story 5 acaba de sumarse a esta lista.

El LilyPad y su aire de familia con macOS

El nuevo juguete de la película se llama LilyPad. Un regalo de los padres de Bonnie... y no puedo decirte mucho más. Lo que sí puedo contarte, porque ya lo han pillado varios fans en redes, es que su interfaz recuerda en algunas partes de la película a un Mac. El semáforo de botones para minimizar, ampliar y cerrar ventanas está ahí, calcado del que usamos en macOS desde siempre.

Y lo curioso es que ese sistema de gestión de ventanas llegó al iPad este mismo año, con iPadOS 26. Steve Jobs nunca llegó a verlo en una tableta, porque en su día esa función era territorio exclusivo del Mac. 

Pero hay más. En la interfaz del LilyPad se distingue una especie de terminal, con pinta de zsh y hasta un script en Python a la vista. Ningún iPad tiene una app de terminal así de completa. Ni siquiera el iPad Pro con M5. Así que en esta realidad paralela de Toy Story: hay quien preferiría que su iPad se pareciera un poco más al LilyPad. Tan solo hay que echar un vistazo a Reddit para ver cómo los developers fantasean con ello. 

En Applesfera | Los 11 libros que enseñaron a Steve Jobs a liderar y convertir a Apple en la empresa que es hoy

En Applesfera | ¿Es buen momento para comprar ahora un iPad Pro M5 o va a bajar pronto de precio?

(function() { window._JS_MODULES = window._JS_MODULES || {}; var headElement = document.getElementsByTagName('head')[0]; if (_JS_MODULES.instagram) { var instagramScript = document.createElement('script'); instagramScript.src = 'https://platform.instagram.com/en_US/embeds.js'; instagramScript.async = true; instagramScript.defer = true; headElement.appendChild(instagramScript); } })();

-
La noticia Toy Story 5 esconde un guiño a Steve Jobs y su nueva tablet tiene un secreto muy manzanero fue publicada originalmente en Applesfera por Guille Lomener .

De actor en 'Ted Lasso' a debutar en un equipo de fútbol profesional. Cristo Fernández acaba de hacer historia

Actualidad en Applesfera - Lun, 13/07/2026 - 14:00

"Fútbol es vida", decía el personaje de Dani Rojas en la serie 'Ted Lasso'. Fue el fichaje estrella del equipo ficticio de la serie de Apple TV y ahora, haciendo honor a ese vieja expresión de que la realidad supera a la ficción, el actor que lo interpreta se ha calzado las botas para saltar a un terreno de juego. Y esta vez sin guion de por medio.

Cristobal Fernández, más conocido como Cristo Fernández, nació en México hace 35 años y se dedica a la actuación desde hace una década. Y ahora, también es futbolista tras debutar oficialmente con El Paso Locomotive, un equipo de fútbol profesional que milita en la segunda división estadounidense. No es un Barça o un Real Madrid, pero sí es un salto gigantesco para alguien que, como su personaje, ama el fútbol, aunque nunca pudiese dedicarse profesionalmente a ello.

El Paso de Cristo Fernández Cristo Fernández interpretando a Dani Rojas en 'Ted Lasso' | Imagen: Apple TV

El soccer, como le conocen en Estados Unidos, no es ni mucho menos el deporte principal en el país. Ya lo estamos viendo bien en el actual Mundial de la FIFA. Sin embargo, va ganando adeptos con el tiempo a medida que se profesionalizan cada vez más sus competiciones y jugadores.

Más allá de la MLS en la que militan hombres como Leo Messi, hay una segunda categoría conocida como USL Championship y la que compiten algunos equipos más modestos como El Paso Locomotive FC. Fundado hace apenas ocho años, ha visto debutar el paso fin de semana a Cristo Fernández.

{"videoId":"xaotj4e","autoplay":false,"title":"Debut de Cristo Fernández con El Paso Locomotive FC", "tag":"fútbol", "duration":""}

Vídeo de Prinx Tires USL Cup

El actor, reconvertido ahora a futbolista, debutaba el pasado fin de semana a 12 minutos del final y con 0-0 en el marcador frente a New Mexico United. No fue suficiente su presencia para acabar manteniendo ese empate, ya que el partido acabaría 0-1 a favor de los visitantes. Pero en cierto modo, aquello era lo de menos.

Cristo Fernández ha hecho historia al pasar de interpretar a un futbolista profesional en una serie a convertirse en él en la vida real. Con el dorsal 91 a la espalda (como guiño a su año de nacimiento), Fernández cumplió un sueño, ya que anteriormente se le había negado el debut, dado que ya había hecho pruebas para otros equipos desde que era joven.

En Applesfera Otro año de récord para Apple TV: dos series concentran las nominaciones a los Emmy y no me las perdería por nada

"El fútbol es una religión en México", como declaró en alguna entrevista, pero hasta ahora había visto trucando su sueño de compaginar el deporte profesional con la actuación. Hasta ahora.

La cuarta temporada de 'Ted Lasso' se estrenará en agosto tras lo que pareció su final definitivo hace ahora tres años. Sin embargo, no contará con Fernández, dado que la serie girará ahora en torno al equipo femenino del Richmond. 

Por ahora, Fernández tiene una temporada de contrato por delante para ganarse un hueco en un equipo que mantiene el séptimo puesto en la clasificación de su conferencia pese a la derrota del fin de semana. No sabemos si se alargará dicho contrato y si su rendimiento lo merecerá, pero ahora, ha hecho historia y eso no se lo quitará nadie.

Porque sí, amigos. Definitivamente, el fútbol es vida. Viva el fútbol y viva Cristo Fernández.

En Applesfera | 'Ted Lasso', temporada 4: fecha de estreno, capítulos, personajes y todo lo que sabemos del regreso de la serie a Apple TV

En Applesfera | 'Widow's Bay', segunda temporada: todo lo que sabemos sobre los nuevos capítulos en Apple TV

(function() { window._JS_MODULES = window._JS_MODULES || {}; var headElement = document.getElementsByTagName('head')[0]; if (_JS_MODULES.instagram) { var instagramScript = document.createElement('script'); instagramScript.src = 'https://platform.instagram.com/en_US/embeds.js'; instagramScript.async = true; instagramScript.defer = true; headElement.appendChild(instagramScript); } })();

-
La noticia De actor en 'Ted Lasso' a debutar en un equipo de fútbol profesional. Cristo Fernández acaba de hacer historia fue publicada originalmente en Applesfera por Álvaro García M. .

Huion Note E: un cuaderno digital para escribir, organizarse y olvidarse del papel

Actualidad en Androidsis - Lun, 13/07/2026 - 12:48

Durante mucho tiempo, tomar apuntes en digital era elegir entre dos extremos. Por un lado, las tablets de siempre: potentísimas, sí, pero un nido de notificaciones y distracciones. Por otro, los lectores de tinta electrónica: comodísimos para la vista, pero desesperadamente lentos y caros.

El Huion Note E busca el equilibrio justo en medio de ambos mundos. Con una pantalla LCD mate de 8,4 pulgadas y Android 15, no pretende ser un ordenador portátil ni una consola de juegos. Su único objetivo es ofrecer un espacio limpio y cómodo para escribir, estudiar, organizar el día y hacer bocetos sin que te explote la cabeza. No es una tablet para cualquiera, pero precisamente por eso tiene una personalidad mucho más clara que el resto de modelos de su categoría.

Diseño compacto, pantalla mate y características técnicas

Lo primero que llama la atención del Huion Note E es su tamaño. Su pantalla de 8,4 pulgadas hace que el dispositivo tenga unas dimensiones similares a las de un cuaderno A5, por lo que resulta fácil guardarlo en una mochila o transportarlo entre casa, la universidad y el trabajo. Además, tiene un grosor de solo 7,4 milímetros y un peso de 348 gramos sin contar la funda y el lápiz.

No es tan ligero como un cuaderno tradicional, pero sí lo suficiente como para utilizarlo como una herramienta portátil. La funda magnética está incluida y viene instalada, protegiendo el equipo y activando automáticamente la pantalla cuando se abre. El lápiz también puede sujetarse magnéticamente en uno de sus laterales y cuenta con un pequeño clip para evitar perderlo.

La pantalla es uno de los elementos que diferencian al Huion Note E de otros cuadernos electrónicos. En lugar de un panel de tinta electrónica, utiliza una pantalla LCD IPS de 8,4 pulgadas con resolución de 1.920 x 1.200 píxeles, una densidad de 270 píxeles por pulgada y una frecuencia de actualización de 60 Hz.

Gracias a su superficie mate con tratamiento antirreflejos, la pantalla busca reducir los reflejos y evitar la sensación de estar escribiendo directamente sobre un cristal. También cuenta con laminación completa, un brillo máximo de 300 nits y diferentes ajustes para reducir la emisión de luz azul. No ofrece el descanso visual o la visibilidad exterior de la tinta electrónica, pero a cambio permite disfrutar de colores completos, animaciones fluidas y una respuesta mucho más rápida.

En su interior encontramos un procesador MediaTek Helio G99, acompañado por 6 GB de memoria RAM y 128 GB de almacenamiento. No es una configuración pensada para juegos exigentes, pero resulta suficiente para trabajar con notas, documentos, aplicaciones de lectura y herramientas de dibujo. Eso sí, no dispone de ranura para tarjetas microSD ni admite una tarjeta SIM.

El dispositivo también incorpora Wi-Fi, Bluetooth 5.2, lector de huellas, dos micrófonos y una cámara trasera de 8 megapíxeles que puede utilizarse para escanear documentos. Su batería tiene una capacidad de 4.500 mAh y ofrece, según los datos de Huion, alrededor de 6,5 horas de uso con el brillo al 50 %. Admite carga rápida de 18 W y necesita aproximadamente dos horas para completar una carga.

La autonomía es correcta para una jornada de trabajo, pero está lejos de las semanas que pueden ofrecer algunos dispositivos de tinta electrónica. Es una de las principales consecuencias de apostar por una pantalla LCD convencional.

Escribir, organizarse y trabajar con el Huion Note E

El verdadero protagonista de la experiencia es el lápiz PW510 incluido. Utiliza la tecnología PenTech 3.0 de Huion, reconoce 8.192 niveles de presión y detecta la inclinación. Además, no necesita batería, recarga ni emparejamiento mediante Bluetooth: basta con acercarlo a la pantalla para comenzar a escribir. De hecho, la punta de fieltro y la superficie texturizada de la pantalla ayudan a generar una mayor fricción que la de una tablet convencional. Esto se traduce en una escritura más natural que deslizar un lápiz de plástico sobre un cristal completamente liso.

Además, Huion incluye diez puntas de repuesto, un detalle importante porque las puntas de fieltro se desgastan progresivamente con el uso. El lápiz también permite borrar rápidamente utilizando su extremo posterior, como si se tratara de la goma de un lápiz tradicional.

El Huion Note E funciona con Android 15, aunque utiliza un launcher personalizado centrado en las notas y las tareas pendientes. Al encenderlo, el usuario puede empezar a escribir sin navegar por varias pantallas o buscar una aplicación concreta. La interfaz está diseñada para reducir las distracciones y colocar las herramientas de productividad en primer plano.

Su aplicación de notas permite combinar escritura manual, texto e imágenes, además de mover elementos mediante una herramienta de selección. También puede reconocer la escritura, buscar palabras dentro de notas manuscritas y convertir los apuntes en texto editable en 34 idiomas. La precisión dependerá de la claridad de cada caligrafía, pero es una función especialmente práctica para estudiantes, reuniones y entrevistas.

Otra posibilidad interesante es la grabación de audio sincronizada. Mientras escribimos, el Huion Note E puede registrar el sonido y asociar cada trazo con el momento correspondiente de la grabación. Al pulsar posteriormente sobre una anotación, el dispositivo reproduce el fragmento de audio relacionado. Esto permite recuperar el contexto de una explicación sin escuchar de nuevo toda la clase o reunión.

También podemos importar documentos PDF para subrayarlos, añadir comentarios o escribir directamente sobre sus páginas. Las notas terminadas pueden exportarse como PDF, JPG, vídeo o en el formato propio de Huion. Además, existe la posibilidad de realizar copias de seguridad en Google Drive, OneDrive y Dropbox.

Al tratarse de un dispositivo Android, también admite la instalación de otras aplicaciones y viene con HiPaint para dibujar. Esta libertad representa una ventaja frente a los cuadernos digitales más cerrados, aunque algunas aplicaciones pueden presentar problemas de escala, orientación o adaptación a su pantalla. El Note E funciona mejor cuando se utiliza principalmente con las herramientas desarrolladas por Huion.

Un cuaderno digital muy completo con Android 15

El principal acierto del Huion Note E es tener una idea muy clara de lo que quiere ser. No pretende competir con una tablet de altas prestaciones ni convertirse en un centro de entretenimiento. Su objetivo es sustituir varios cuadernos, permitir escribir con comodidad y mantener todas las notas organizadas y disponibles en formato digital.

Entre sus puntos fuertes destacan el lápiz sin batería, la pantalla mate, el tamaño compacto y unas funciones de escritura bastante completas. El reconocimiento de texto, la búsqueda entre notas manuscritas, la anotación de PDF y la grabación sincronizada pueden resultar realmente útiles para estudiantes, profesores y profesionales que toman apuntes con frecuencia.

Al tratarse de un dispositivo Android, incluye Google Play Store y permite instalar aplicaciones de lectura, productividad y dibujo. Esto permite utilizarlo para leer y anotar PDF, revisar documentos con aplicaciones como WPS Office, mantener un diario digital o dibujar con HiPaint. Esta libertad es una ventaja frente a los cuadernos electrónicos más cerrados, aunque algunas aplicaciones pueden presentar problemas de escala, orientación o adaptación a su pantalla.

Su principal limitación es la autonomía. Las aproximadamente 6,5 horas anunciadas pueden ser suficientes para un día de uso, pero obligan a cargarlo con bastante más frecuencia que un dispositivo de tinta electrónica. El brillo de 300 nits tampoco lo convierte en la mejor opción para trabajar bajo la luz directa del sol.

El Huion Note E tiene mucho sentido para quien todavía prefiere escribir a mano, pero quiere evitar la acumulación de libretas, fotografías de apuntes y documentos dispersos. Es una propuesta especializada, portátil y con suficientes funciones para convertirse en una herramienta de trabajo habitual. Ofrece un equilibrio interesante entre escritura tradicional y organización digital.

Paso de fiarlo todo a mi mala memoria. Mi truco para no olvidarme de nada en vacaciones está en el iPhone

Actualidad en Applesfera - Dom, 12/07/2026 - 11:01

Ni un calcetín rebelde que decide perderse, ni un cepillo de dientes que se queda en el soporte del baño. Tengo un life hack para no olvidar nada antes de viajar y tampoco dejarmelo en el destino cuando vuelvo a casa. Es un truco tan simple que más de uno me dice que no entiende cómo no hay caído antes en hacerlo.

Da igual qué iPhone tengas, ya que una simple nota puede ser suficiente para ello. Y aunque creas que no te hace falta y eres de los que se apaña bien cuando viaja, créeme si te digo que esa nota se convertirá en un seguro imprescindible que querrás tener siempre a mano.

Primero, repasa lo que te llevas Imagen: Marissa Grootes en Unsplash

De primeras se nos ocurren elementos básicos como muda limpia, camisetas, gel de ducha o el cepillo de dientes. Sin embargo, no podemos olvidar que cuando viajamos también llevamos otros extras que no siempre son tan obvios: cargador del iPhone, del Apple Watch, un eBook para leer, auriculares, etc.

Y con la ropa tampoco es tan sencillo como saber qué llevaremos, sino también en qué cantidad. No son pocos los viajes en los que me he olvidado un par de calcetines por no haber tenido en cuenta cuántos debería haber traído de vuelta.

Mi consejo aquí es anotar siempre todo con detalle: cinco pares de calcetines, dos camisetas de manga corta, tres sudaderas, un cable de USB-C a USB-A, dos adaptadores de corriente, etc.

Jamás he olvidado un solo ítem desde que lo organizo en una nota

Adicionalmente, puedes preguntar a la IA (ChatGPT, Siri, Claude...) qué se suele llevar uno para viajar. Yo lo hago de vez en cuando y me sorprendo cuando me recuerda ítems con los que no contaba inicialmente y los paso a mi nota.

Como bonus track, diré que yo también añado una lista de tareas que hacer antes de salir de casa y pongo cosas como tirar la basura (para que no huela a la vuelta), vaciar el agua de la cafetera o apagar la calefacción (en invierno). También se pueden añadir elementos como conectar la alarma de seguridad.

Lo mejor es organizarlo

Como ya explicaba, todo esto consiste en abrir una nota nueva en la app Notas (valga la redundancia), aunque también te sirve Notion, Evernote o cualquier otra app que uses habitualmente. La clave es que tengas todo organizado.

¿Puedes tener todo apelotonado? Sí, pero no es nada práctico. Yo lo organizo por secciones: ropa, artículos de higiene, electrónica y otros. Si añades los ítems en formato de lista de tareas como hago yo, podrás ir marcando lo que ya has añadido a la maleta y así ir viendo lo que te falta.

En Applesfera Muchas veces se me olvida, pero el iPhone puede enviarme notificaciones por ubicación para no olvidar una tarea. Así se configura

Cuando llegas al destino, la idea es que lo desmarques a medida que deshaces la maleta. De ese modo podrás volver a marcarlo cuando te toque rehacer la maleta para volver a casa.

Varias notas para distintos viajes

Si sueles viajar a menudo, puedes tener una nota que sirva como plantilla base para los viajes recurrentes. En mi caso, lo tengo para cuando voy a pasar un fin de semana a casa de mis padres, ya que al final no necesito llevarme cosas que sí me llevaría a otros viajes y como casi siempre es lo mismo, no tardo nada en tener la lista hecha.

Para viajes más puntuales tengo otro tipo de listas. Si voy de vacaciones cambia el asunto, ya que no necesitaré llevarme lo mismo si voy a un lugar de playa en pleno verano que si me voy a un lugar montañoso en invierno. También cambia la cosa si me alojo en un hostal, en un apartamento o en casa de un amigo, ya que no necesito llevar lo mismo.

Reconozco que esta es mi asignatura pendiente porque no tengo una nota creada para cada tipo de viaje y para cada año de vacaciones creo una nueva nota, pero si quieres organizarte mejor, quizás puedas tener plantillas para cada tipo de viaje.

Lo importante al final es anotar absolutamente todo. Incluso lo que creas que es menor o que no te hace falta recordar porque llevas encima (un colgante, una pulsera...). Si por cualquier causa te lo tienes que quitar, corres el riesgo de olvidarlo precisamente por no estar acostumbrado a quitártelo. Así que lo mejor es anotar todo. Parece tedioso, pero no es para tanto y merece mucho la pena.

Imagen de portada | Montaje con fotografía de American Green Travel en Unsplash

En Applesfera | Las 30 mejores aplicaciones para iPad con las que sacar el máximo rendimiento a tu tablet de Apple

En Applesfera | Nuevo iOS 27 - Todas sus novedades, iPhone compatibles y cómo probarlo antes que nadie

(function() { window._JS_MODULES = window._JS_MODULES || {}; var headElement = document.getElementsByTagName('head')[0]; if (_JS_MODULES.instagram) { var instagramScript = document.createElement('script'); instagramScript.src = 'https://platform.instagram.com/en_US/embeds.js'; instagramScript.async = true; instagramScript.defer = true; headElement.appendChild(instagramScript); } })();

-
La noticia Paso de fiarlo todo a mi mala memoria. Mi truco para no olvidarme de nada en vacaciones está en el iPhone fue publicada originalmente en Applesfera por Álvaro García M. .

Apple tiró su sistema operativo a la basura y empezó de cero dos veces. Todo para "no parecerse a Windows"

Actualidad en Applesfera - Dom, 12/07/2026 - 09:31

A finales de los años 80 y durante toda la década de los 90, Apple vivió una de las etapas más intensas y caóticas de su historia. Muy lejos de la imagen de empresa billonaria e innovadora que tenemos hoy... la Apple de entonces era un hervidero de ideas, pero también de dudas. Fue la época en la que Steve Jobs estuvo fuera de la compañía (1985-1997) y los directivos, temerosos de quedarse atrás, buscaban desesperadamente cómo mantener la identidad que había hecho únicos a los Mac.

El éxito inicial del Macintosh se había ido diluyendo mientras Microsoft y Windows ganaban terreno a pasos agigantados. Para muchos dentro de Apple, la mayor pesadilla era acabar siendo "otro Windows más", perdiendo la esencia que los diferenciaba

Así, Apple decidió jugárselo todo reinventando por completo su sistema operativo. Y no fue una, sino dos veces. Primero con Pink, un proyecto tan secreto y avanzado que parecía de ciencia ficción. Y después con Copland, la respuesta directa a la amenaza de Windows 95 y la promesa de devolver a Apple al centro de la innovación.

Pink: el primer gran salto (y tropiezo)

En 1988, el Mac OS original ya mostraba sus límites. No tenía multitarea, ni protección de memoria, y los ingenieros estaban cansados de parches sobre parches. Un grupo conocido como la "Gang of Five" planteó un ultimátum: o les dejaban crear un nuevo sistema operativo desde cero, o se marchaban. Así nació Pink, el proyecto secreto que muchos en Apple veían como la salvación del Macintosh.

El nombre de Pink surgió casi por accidente, durante una sesión de brainstorming en la que las ideas más revolucionarias se escribían en tarjetas rosas (pink cards). El equipo, convencido de que estaban ante algo grande, se mudó a un almacén fuera del campus de Apple para trabajar sin interferencias. El secretismo era tal que nadie fuera del grupo podía ver el código ni probar el sistema, lo que llevó a situaciones tan surrealistas como que, mientras Pink desarrollaba su propio sistema de gráficos, otro equipo en Apple hacía lo mismo con QuickDraw GX, sin que ninguno supiera del otro.

Pink apostaba por una arquitectura completamente orientada a objetos, multitarea, memoria protegida y una interfaz gráfica avanzada, con iconos en 3D y ventanas no rectangulares. La memoria protegida era un salto enorme: cada programa tenía su propio espacio de memoria, aislado del resto. Así, si una aplicación fallaba, el resto seguía funcionando sin verse afectada. En los sistemas antiguos, un fallo podía colgar todo el ordenador. Con la memoria protegida, cada app iba por su carril.

El desarrollo, sin embargo, fue mucho más lento de lo esperado. La plantilla creció a más de 100 personas, pero el sistema seguía siendo inestable y apenas funcional. Las tensiones internas y la falta de resultados hicieron que varios miembros clave abandonaran el barco. Finalmente, en 1992 Apple decidió externalizar el proyecto y, en colaboración con IBM, Pink se transformó en Taligent. El objetivo era crear un sistema operativo multiplataforma, pero tras años de desarrollo, Taligent se canceló en 1998 sin apenas impacto en el mercado.

Como recogió el periodista Michael S. Malone en su libro Infinite Loop (1999), Pink fue:

Una idea hermosa: un sistema operativo radicalmente orientado a objetos que iba a hacer que Mac OS pareciera anticuado. Pero el proyecto creció en tamaño y ambición hasta que se volvió imposible de completar. 

Una sensación que muchos ingenieros del proyecto, como Donn Denman, también compartieron en su momento. Durante años, en los pasillos de Apple se repetía la broma: "¿Cuándo va a salir Pink? ¡Dentro de dos años!

Copland: la gran esperanza de los 90

Tras el fiasco de Pink, Apple necesitaba una respuesta urgente a Windows 95. Así nació Copland en 1994, con el objetivo de ser el Mac OS 8 que revolucionaría la informática personal. El nombre, siguiendo la tradición de Apple de bautizar proyectos con nombres de compositores (en este caso, Aaron Copland), era toda una declaración de intenciones. Incluso el siguiente sistema, que nunca llegó a ver la luz, iba a llamarse Gershwin.

Copland apostaba por una arquitectura basada en microkernel (Nukernel), multitarea, memoria protegida y una interfaz llamada Platinum, con temas personalizables y ventanas con pestañas. El sistema permitía, por ejemplo, copiar varios archivos a la vez, usar cuentas multiusuario y buscar archivos en tiempo real desde la barra de herramientas. Algunas funciones, como las carpetas "spring-loaded" (que se abrían solas al arrastrar archivos), se adelantaron años a su tiempo y más tarde inspirarían características de macOS.

Apple puso toda la carne en el asador: más de 500 ingenieros y 250 millones de dólares al año, además de una campaña interna que incluía camisetas y tazas de Copland para motivar a los equipos. Incluso se llegaron a distribuir versiones beta a desarrolladores, cuyos discos hoy son codiciados por los coleccionistas de software vintage.

Pero el desarrollo fue un caos. Cada equipo quería añadir su propia función estrella y el proyecto creció sin control. El resultado: retrasos, versiones beta inestables y promesas incumplidas. En 1996, con Apple perdiendo cientos de millones y sin un producto final, la dirección decidió cancelar Copland. Algunas ideas se reciclaron en Mac OS 8 y 9, pero el gran salto nunca llegó.

Gil Amelio, CEO de Apple en 1996, lo resumió años después con una frase muy gráfica en su propio libro:

Copland se nos fue de las manos. Era como intentar construir un avión mientras volaba.

Algunas de las ideas de Copland, como su buscador integrado, eran tan avanzadas que Apple reutilizó su concepto años después para patentar Spotlight, la búsqueda avanzada que llegaría mucho más tarde a macOS. Y es que tanto Pink como Copland no estaban faltos de innovación, sino más bien lo contrario: intentaron abarcar tanto que resultó imposible asimilarlo todo en una sola versión.

Mirar fuera y empezar de verdad desde cero

Tras dos intentos fallidos de reinventar su sistema operativo, Apple tomó una decisión radical: dejar de intentarlo internamente y comprar la tecnología que necesitaba. En diciembre de 1996, adquirió NeXT, la empresa de Steve Jobs, por 429 millones de dólares. NeXTSTEP, su sistema operativo basado en Unix, se convirtió en la base de lo que hoy conocemos como macOS. Y con la compra, Jobs volvió a Apple, cambiando para siempre el rumbo de la compañía.

El nuevo sistema operativo, primero llamado Rhapsody y luego Mac OS X (lanzado en 2001), heredó la robustez de NeXTSTEP y añadió compatibilidad con aplicaciones clásicas de Mac. Así, Apple logró por fin un sistema moderno, estable, multitarea, seguro... y muy distinto a Windows. Desde ese momento, la evolución de macOS y el regreso de Steve Jobs marcaron el comienzo de la Apple que conocemos hoy, con productos y sistemas operativos que ya forman parte de nuestra vida.

Fuentes | Apple confidential 2.0, On the Firing Line e Infinite Loop

En Applesfera | Nuevo macOS 27 Golden Gate: fecha de lanzamiento, novedades, Mac compatibles y más información

En Applesfera | Nuevo MacBook Pro táctil con pantalla OLED - Todo lo que creemos saber sobre el próximo portátil profesional de Apple

(function() { window._JS_MODULES = window._JS_MODULES || {}; var headElement = document.getElementsByTagName('head')[0]; if (_JS_MODULES.instagram) { var instagramScript = document.createElement('script'); instagramScript.src = 'https://platform.instagram.com/en_US/embeds.js'; instagramScript.async = true; instagramScript.defer = true; headElement.appendChild(instagramScript); } })();

-
La noticia Apple tiró su sistema operativo a la basura y empezó de cero dos veces. Todo para "no parecerse a Windows" fue publicada originalmente en Applesfera por Guille Lomener .

El nuevo iPhone Ultra y aquellos objetos del deseo

Actualidad en Applesfera - Dom, 12/07/2026 - 09:01

Algunas historias no llegan cuando se estrenan, cuando alguien te las recomienda o cuando el algoritmo decide colocarlas delante de ti. Llegan cuando estás preparado para entenderlas. Me ha ocurrido con libros, con canciones y con películas que parecían haber estado esperando pacientemente a que mi vida alcanzara el punto exacto desde el que podían hablarme. Supongo que por eso volvemos a ellas años después y descubrimos escenas que juraríamos que no estaban allí, frases que ahora significan otra cosa y personajes que, sin haber cambiado una sola línea de su guion, de repente se parecen demasiado a nosotros. Son historias que te encuentran.

Vivimos rodeados de una tecnología que ha conseguido acercarnos casi todo. Una voz al otro extremo del mundo, una fotografía enterrada entre miles de recuerdos, una canción que escuchábamos hace veinte años, la dirección de un sitio en el que nunca hemos estado. Todo parece quedar al alcance de un gesto, salvo quizá aquello que más necesitamos en ciertos momentos: sentir que alguien nos ve de verdad, encontrar una intimidad que no se mida en notificaciones o reconocer al otro detrás de todas las capas que hemos colocado entre nosotros. La conexión está garantizada, la cercanía auténtica sigue siendo un pequeño milagro.

En 2013 apareció una película de Spike Jonze llamada Her y me encontró precisamente entonces. Recuerdo salir de la película con la incómoda sensación de haber visto algo que todavía no existía y que, al mismo tiempo, ya estaba ocurriendo dentro de nosotros. Escribí entonces en Xataka sobre cómo la inteligencia artificial podría acercarse algún día a lo que planteaba, quizá incluso ir más lejos, pero lo que se quedó conmigo no fue la predicción tecnológica. Fue la soledad de Theodore caminando entre la gente, acompañado por una voz que parecía conocerlo mejor que muchas de las personas que podía tocar. Fue la ternura extraña de enamorarse de algo sin cuerpo, como cuando te enamoras de alguien inalcanzable. Y fue, sobre todo, la intuición de que el futuro llegaría disfrazado de cosas pequeñas y familiares.

El futuro llegó con dos auriculares blancos

Tres años después, en 2016, estaba sentado en el Bill Graham Civic Auditorium de San Francisco cuando Apple presentó los AirPods originales. Aquel era el último gran evento antes de que la compañía trasladara sus presentaciones al Apple Park, y recuerdo mirar esos dos auriculares blancos y sentir que ya los había visto. No en el metro de Barcelona, ni en Madrid, ni en uno de aquellos aeropuertos donde con el tiempo acabarían convirtiéndose en parte del paisaje. Los había visto en el metro de Her, en los oídos de Theodore, mientras caminaba aislado del ruido y acompañado por su propio mundo interior.

La película había mostrado algo muy parecido años antes de que los auriculares completamente inalámbricos fueran un objeto cotidiano. En su momento me parecieron esa ciencia ficción cercana que no necesita grandes naves ni ciudades imposibles. Bastaba con retirar un cable. Bastaba con que una voz pudiera acompañarte mientras caminas. Bastaba con transformar algo tan técnico como la comunicación inalámbrica en un gesto natural: abrir una caja pequeña, colocarte dos piezas en los oídos y dejar que la música, una llamada o un pensamiento ocuparan el espacio entre el mundo y tú.

Her anticipó la naturalidad de los auriculares inalámbricos antes de que los AirPods popularizaran esa experiencia. Apple convirtió aquella visión de ciencia ficción cercana en un objeto cotidiano, simple y casi invisible.

Otras compañías habían probado caminos parecidos, pero los AirPods terminaron fijando la forma en que entenderíamos aquella categoría. Lo hicieron eliminando toda la fricción, que siempre ha sido una de las grandes obsesiones de Apple. Conectarlos era fácil, guardarlos resultaba casi instintivo y usarlos hacía que la tecnología desapareciera durante un rato. En eso se parecían profundamente a lo que había anticipado Her: dirigían la atención hacia la experiencia y dejaban la máquina en un segundo plano. Fueron uno de esos recuerdos del futuro que primero vemos en una película y después reconocemos, años más tarde, sobre una mesa como si siempre hubieran estado ahí.

El diario que cabe en el bolsillo

Ahora la película vuelve a mi cabeza cuando pienso en ese posible iPhone Ultra plegable, porque su diseño recuerda de una forma casi inquietante al teléfono que Spike Jonze imaginó en Her. Aquel dispositivo tampoco tenía la apariencia fría y vertical de la tecnología convencional. Parecía un pequeño cuaderno, una pieza personal que Theodore podía abrir, sostener y guardar cerca del cuerpo. La elección tenía sentido dentro de la película: Samantha era una inteligencia sin rostro ni cuerpo, y necesitaba habitar un objeto cálido, familiar, alejado de la estética de una máquina. Algo parecido a una Moleskine, a esos cuadernos que han acompañado a viajeros, poetas y filósofos mientras intentaban atrapar una idea antes de que desapareciera. Entre sus páginas quedaron versos, mapas, dudas y pensamientos que quizá nunca leyó nadie. Que el teléfono más avanzado de Apple pudiera adoptar ahora esa misma forma tendría un valor enorme. La tecnología del futuro llegaría envuelta en uno de los objetos más antiguos e íntimos que conocemos: un diario.

Su forma también tendría poco que ver con el rectángulo vertical al que llevamos casi dos décadas acostumbrados. Un teléfono convencional está siempre expuesto, siempre disponible, esperando que volvamos a mirarlo. El formato de diario introduce un gesto deliberado antes de entrar en él. Hay que abrirlo. Y quizá abrirlo cambia la relación con el dispositivo, porque abrir una libreta implica detenerse, buscar una página y conceder atención a lo que estamos a punto de hacer. El iPhone Ultra podría recuperar parte de ese ritual. La bisagra dejaría de ser únicamente una proeza de ingeniería y se convertiría en una frontera física entre el mundo y la pantalla. Abrir para buscar, crear o conversar. Cerrar para terminar y volver a lo que tenemos delante. Como Theodore en Her, llevaríamos con nosotros una inteligencia inmensa, aunque su forma seguiría recordándonos que es un objeto personal y cercano, algo que podemos guardar cuando ya ha cumplido su cometido.

El formato de diario tendría sentido porque haría del iPhone Ultra un objeto más íntimo y deliberado: se abre para entrar en él y se cierra para volver al mundo.

Ahí podría encontrarse el verdadero sentido de un iPhone Ultra acompañado por una Siri más inteligente y consciente del contexto. Cuanto mejor comprenda lo que necesitamos, menos tiempo tendremos que pasar recorriendo aplicaciones, buscando menús o repitiendo instrucciones. Podríamos pedirle que ordene una idea, encuentre un recuerdo, prepare una tarea o resuma aquello que merece nuestra atención mientras seguimos caminando, cocinando o conversando con alguien. Como Theodore hacía con Samantha. La inteligencia artificial alcanzaría su mayor valor cuando consiguiera devolvernos tiempo y presencia, reduciendo la de la propia tecnología en nuestra vida. Ese pequeño diario digital podría guardar una parte enorme de quienes somos y, al mismo tiempo, ayudarnos a estar más presentes. Quizá por eso el diseño anticipado por Spike Jonze resulta ahora tan poderoso. El futuro del iPhone podría parecerse menos a una máquina y más a una Moleskine cerrada sobre la mesa: disponible cuando la necesitamos, discreta cuando la vida continúa a su alrededor.

Que es donde, realmente, pasa lo importante.

En Applesfera | Conectando los puntos

(function() { window._JS_MODULES = window._JS_MODULES || {}; var headElement = document.getElementsByTagName('head')[0]; if (_JS_MODULES.instagram) { var instagramScript = document.createElement('script'); instagramScript.src = 'https://platform.instagram.com/en_US/embeds.js'; instagramScript.async = true; instagramScript.defer = true; headElement.appendChild(instagramScript); } })();

-
La noticia El nuevo iPhone Ultra y aquellos objetos del deseo fue publicada originalmente en Applesfera por Pedro Aznar .

Crea historias y destaca en Instagram desde Android: formatos y tamaños

Actualidad en Androidsis - Sáb, 11/07/2026 - 12:57

Si quieres que tu negocio despegue en el mundo digital, no puedes ignorar el poder de las historias destacadas de Instagram. Esta herramienta es sencillamente brutal para cualquier estrategia de marketing, ya que permite que aquellos contenidos que normalmente desaparecen a las 24 horas se queden fijos en tu perfil, funcionando prácticamente como un menú de navegación para quienes visitan tu cuenta por primera vez.

En un entorno donde lo visual manda, subir una foto pixelada o que el texto quede tapado por la interfaz de la app es un error que puede costar caro. Por eso, dominar los tamaños y proporciones oficiales no es solo una cuestión de estética, sino de profesionalidad; si respetas las medidas, el algoritmo te lo agradecerá y tus usuarios tendrán una experiencia de navegación mucho más fluida y agradable.

¿Qué son exactamente las Historias Destacadas?

Surgieron hace unos años para solucionar el gran problema de la fugacidad de las Stories. Básicamente, son carpetas temáticas donde puedes almacenar contenido permanente. A diferencia de las historias convencionales, estas no se borran, permitiendo que cualquier persona (si tu cuenta es pública) acceda a la información clave de tu marca en cualquier momento.

La verdadera magia reside en que puedes organizar tu propuesta de valor de forma estructurada. No se trata solo de subir cosas al azar, sino de crear una vitrina donde resalten tus mejores trabajos, testimonios o promociones, evitando que el contenido valioso se pierda en el archivo de la aplicación.

Cómo crear y gestionar tus destacados paso a paso

Para empezar a llenar tus destacados, primero debes haber publicado una historia normal. Si la historia todavía está activa (menos de 24 horas), solo tienes que abrirla y pulsar el botón de «Destacar» que aparece en la parte inferior. Si ya tienes categorías creadas, la añades a una; si no, le pones un nombre y una portada.

Si lo que quieres es rescatar contenido antiguo, el proceso es distinto. Debes ir a tu perfil, entrar en el menú de las tres rayas y seleccionar «Archivo». Es vital que tengas activada la opción de «Guardar la historia en el archivo» en los ajustes, de lo contrario, no habrá rastro de tus publicaciones pasadas. Desde allí, eliges la foto o vídeo y seleccionas «Crear elemento destacado».

Para aquellos que quieren cambiar la portada de un destacado ya existente, basta con entrar en la historia, pulsar los tres puntos inferiores y elegir «Editar portada». Aquí puedes subir una imagen directamente desde la galería de tu móvil, asegurándote de que el elemento principal esté bien centrado, ya que Instagram aplicará un recorte circular automático.

Dimensiones y formatos: La hoja de ruta técnica

Para que nada se vea borroso, es fundamental seguir estas medidas. El tamaño ideal para las Stories y los Reels es de 1080 x 1920 píxeles, manteniendo una relación de aspecto de 9:16. Si usas un formato horizontal (16:9), Instagram dejará huecos vacíos arriba y abajo, lo que hace que el contenido se vea cutre y poco optimizado.

En cuanto a las portadas de los destacados, la recomendación es utilizar imágenes de 640 x 640 píxeles (aunque el mínimo sea 110 x 110). Al ser un formato cuadrado (1:1) que luego se recorta en círculo, es imprescindible que la información relevante no esté en los bordes para evitar recortes accidentales.

Si hablamos del feed principal, tenemos tres opciones: el clásico cuadrado de 1080 x 1080 px, el horizontal de 1080 x 566 px y el vertical de 1080 x 1350 px. De los tres, el vertical es el ganador indiscutible, ya que ocupa más espacio en la pantalla del usuario, lo que dispara las posibilidades de interacción y retención visual.

El secreto de la «Zona Segura» y la calidad de imagen

Un error típico de principiante es colocar texto o botones muy arriba o muy abajo. La zona segura es ese espacio central donde la interfaz de Instagram (nombre de usuario, barra de mensajes, etc.) no tapa tu contenido. Se recomienda dejar un margen de unos 250 píxeles tanto en la parte superior como en la inferior para que todo sea legible.

Si notas que tus vídeos se ven pixelados al subirlos, puede que Instagram esté aplicando una compresión agresiva. Para evitarlo, no subas archivos gigantescos (como 4K) que obliguen a la app a comprimirlos; ajusta tu diseño exactamente a 1080 píxeles de ancho antes de exportar. Además, ve a Ajustes y privacidad > Calidad multimedia y activa la opción «Subir con la máxima calidad».

Estrategias para unos destacados que vendan

Tener la técnica dominada es genial, pero necesitas una estrategia. Divide tu contenido en categorías claras. Algunas ideas que funcionan de maravilla son crear una sección de FAQ para responder dudas comunes, un Backstage para mostrar la cara humana de tu empresa, o una carpeta de Testimonios donde subas capturas de clientes satisfechos.

La estética visual es la clave para transmitir confianza. Utiliza portadas que sigan una misma paleta de colores o un estilo de iconos coherente. Recuerda que los nombres de los destacados deben ser cortos (idealmente menos de 10 caracteres) para que no aparezcan cortados con puntos suspensivos, manteniendo así la limpieza visual del perfil.

Herramientas recomendadas para el diseño

No hace falta ser un experto en Photoshop para lograr resultados profesionales. Canva y Adobe Express son las herramientas más populares gracias a sus plantillas ya ajustadas a los tamaños de Instagram. Si prefieres trabajar desde el móvil, aplicaciones como Unfold o Over GoDaddy son fantásticas para crear layouts más artísticos y modernos.

Para quienes gestionan e-commerce, existen soluciones de Inteligencia Artificial como SellerPic, que transforman automáticamente URLs de productos en vídeos verticales optimizados, ahorrando horas de edición y asegurando que el formato sea el correcto para atraer conversiones inmediatas.

Tener un perfil optimizado requiere un equilibrio entre el rigor técnico de los píxeles y una estrategia de contenidos inteligente. Al respetar las dimensiones de 1080×1920 para Stories, cuidar las zonas seguras y organizar los destacados con portadas coherentes, transformas una simple red social en un canal de ventas profesional y atractivo que retiene la atención del usuario desde el primer segundo.

El último gran legado de Steve Jobs para los lanzamientos llega a su fin con los iPhone 18

Actualidad en Applesfera - Sáb, 11/07/2026 - 11:01

Llevamos quince años esperamos septiembre con la mayor de la ilusiones. Llega el mes, Apple presenta sus iPhone nuevos, y medio mundo se detiene una tarde para mirar hacia Cupertino. Ha habido excepciones. Algún año en que el evento se retrasó hasta octubre, pero siempre en otoño se presentaban los nuevos iPhone.

Ojo, no siempre fue así. El iPhone original se presentó un mes de enero. Otros modelos míticos como el iPhone 4 llegaron en pleno verano. Pero el último cambio en el calendario, orquestado por Jobs, fue llevar los lanzamientos a otoño. De hecho, el iPhone 4S se presentó un 4 de octubre. Un día antes de su muerte. Desde entonces, Apple le cogió gusto a septiembre. Y lo que empezó con un modelo de iPhone, pasó a ser dos. Luego tres. Y ahora cuatro. Por esto, todo esto que ya dábamos por hecho está a punto de cambiar.

De enero a septiembre: cómo Apple encontró su mes

El 9 de enero de 2007, Steve Jobs subió al escenario del Moscone Center en San Francisco y presentó el primer iPhone dentro de la Macworld Conference & Expo, entonces la gran cita del calendario de Apple. El teléfono tardaría casi seis meses en llegar a las tiendas, hasta el 29 de junio, pero el calendario de presentación quedó fijado en pleno invierno, ligado a una feria que ni siquiera organizaba Apple. Fue una rareza que duraría poco.

Tres años después, con el iPhone 3G y el 3GS ya asentados en verano, Apple trasladó la presentación a su propia casa. El 7 de junio de 2010, en la WWDC celebrada en el mismo Moscone Center, Jobs presentó el iPhone 4, el modelo que estrenaba el nombre iOS y el diseño de metal y cristal que todavía se recuerda como uno de los más bonitos de la historia. El teléfono salió a la venta el 24 de ese mes. Apple llevaba entonces su gran cita de hardware al mismo evento pensado para desarrolladores, en pleno junio.

El cambio definitivo llegó al año siguiente, y llegó marcado por la tragedia. El 4 de octubre de 2011, ya con Tim Cook como CEO tras la renuncia de Jobs por motivos de salud, Apple presentó el iPhone 4S en el evento "Let's Talk iPhone" celebrado en su sede de Cupertino. 

Fue la primera keynote de producto sin Jobs al frente, y también la última en la que participó de algún modo: murió al día siguiente, el 5 de octubre, mientras el 4S acaparaba las portadas. Desde ese otoño de 2011, Apple encontró su ritmo. Un año, un iPhone, siempre entre septiembre y octubre, con Tim Cook al mando y el calendario convertido en tradición.

Un mes que no siempre fue fijo del todo

La versión simplificada de la historia dice que Apple presenta sus iPhone cada septiembre desde 2011. La realidad es mas bien otra. El propio 4S, el modelo que inauguró la era otoñal, se presentó en octubre. Y no fue el único caso en el que el calendario se desvió unas semanas del guion habitual.

En 2017, con el iPhone X, Apple estrenó Face ID y una pantalla sin biseles que suponía el mayor rediseño desde el iPhone 6. Lo presentó en septiembre, junto al iPhone 8, pero no llegó a las tiendas hasta el 3 de noviembre, semanas después de sus hermanos. 

Fue la primera vez que Apple anunciaba y vendía un iPhone insignia con semanas de diferencia, algo que un año después volvería a repetir con el iPhone Xr: presentado el 12 de septiembre de 2018 junto al Xs y al Xs Max, pero a la venta el 26 de octubre, más de un mes más tarde.

El golpe más grande al calendario llegó con la pandemia. En 2020, la keynote de presentación se celebró en septiembre como siempre, pero dedicada al Apple Watch y al iPad, sin un solo iPhone sobre la mesa. Los iPhone 12 y 12 Pro no llegaron hasta el 23 de octubre, y los 12 Mini y 12 Pro Max esperaron hasta el 13 de noviembre. 

Fue el año en que Apple reconoció abiertamente, en boca de Tim Cook, que la cadena de producción se había retrasado varias semanas por las restricciones sanitarias en Asia. Ha habido, además, una excepción permanente y dentro del propio calendario: los modelos "SE", y ahora la gama "e". Desde su nacimiento han vivido en primavera, ajenos por completo al ritmo de septiembre.

De un modelo a cuatro (y ahora a un desdoblamiento)

Durante los primeros años de la era del iPhone 4S, Apple presentaba un único modelo cada otoño. Con el paso de las generaciones, ese catálogo empezó a crecer: primero llegó la pareja estándar y Plus, después la separación entre modelos normales y Pro, y en los últimos años la convivencia de hasta cuatro tamaños y gamas distintas en la misma tarde de keynote. A eso se sumó el iPhone Air este año.

Ese crecimiento explica en parte lo que viene ahora. Cuantos más modelos hay que fabricar, probar, certificar y distribuir en las mismas semanas, mayor es la presión sobre la cadena de suministro de Apple y sobre sus proveedores. Septiembre pasó de acoger un teléfono a acoger cuatro. Y ese salto durante más de una década, empezaba a pedir a gritos una válvula de escape.

Apple decide partir el calendario

Según todas las filtraciones, esa válvula de escape llega este año. El evento de septiembre de 2026, que según los rumores se celebraría el miércoles 9 de ese mes, reunirá:

El iPhone 18 estándar, el iPhone 18e y la segunda generación del iPhone Air, en cambio, no aparecerán hasta la primavera de 2027. Probablemente entre marzo y mayo.

Las razones que se manejan son varias y no resultan excluyentes entre sí. Hay una parte comercial: quien quiera comprar un iPhone nuevo nada más salir solo podrá elegir entre los modelos Pro, lo que empuja a una parte de los compradores impacientes hacia la gama más cara aunque en otras circunstancias hubieran esperado al modelo estándar. 

Hay también una lectura de marketing, porque separar los lanzamientos da al iPhone 18 y al 18e un escaparate propio en primavera, sin la sombra de los modelos Pro recién presentados, algo útil de cara a los usuarios de Android más sensibles al precio. 

Y hay, por último, el tema industrial: repartir la producción en dos oleadas alivia la presión sobre las fábricas en un año marcado por la escasez global de chips de memoria y RAM.

Septiembre dejará de significar automáticamente "todos los iPhone nuevos" y pasará a significar "los iPhone más caros". La cita seguirá siendo la misma tarde de siempre, con la misma expectación pero el resto del catálogo tendrá que esperar a la primavera para tener su propio momento. 

Habrá que ver si esta fórmula se mantiene en 2027, en 2028 y en los años sucesivos. O si termina siendo un episodio puntual motivado por las circunstancias de este año. Lo que parece claro es que la tradición que arrancó aquel octubre de 2011 dictada por Jobs y ejecutada por Cook ha llegado a un punto en el que ya no puede seguir creciendo dentro de una sola tarde de septiembre.

En Applesfera | Nuevos iPhone 18 Pro y 18 Pro Max - Todo lo que creemos saber sobre ellos

En Applesfera | Nuevo iPhone 18 - Todo lo que creemos saber sobre él

(function() { window._JS_MODULES = window._JS_MODULES || {}; var headElement = document.getElementsByTagName('head')[0]; if (_JS_MODULES.instagram) { var instagramScript = document.createElement('script'); instagramScript.src = 'https://platform.instagram.com/en_US/embeds.js'; instagramScript.async = true; instagramScript.defer = true; headElement.appendChild(instagramScript); } })();

-
La noticia El último gran legado de Steve Jobs para los lanzamientos llega a su fin con los iPhone 18 fue publicada originalmente en Applesfera por Guille Lomener .

Configura perfiles y privacidad en Instagram para Android

Actualidad en Androidsis - Sáb, 11/07/2026 - 09:57

Hoy en día, Instagram se ha convertido en el lugar donde volcamos gran parte de nuestra vida cotidiana, compartiendo desde el café de la mañana hasta los hitos más importantes. Sin embargo, con tanta exposición, es fundamental que estemos al loro de nuestra huella digital para evitar que cualquier desconocido tenga acceso a información que preferiríamos mantener en el círculo íntimo.

No se trata de dejar la red social y borrar la cuenta, sino de saber cómo ajustar los tornillos de la configuración para que la experiencia sea agradable y segura. Cada usuario es un mundo y no todos necesitamos el mismo nivel de blindaje, por lo que lo ideal es adaptar las herramientas de la plataforma a nuestras necesidades reales de privacidad.

Blindando la seguridad de tu cuenta

Antes de decidir quién ve nuestras fotos, lo primero es asegurar que nadie robe la llave de nuestra casa digital. El pilar fundamental es tener una contraseña robusta y compleja. Olvídate de usar el nombre del perro o fechas de nacimiento; lo más recomendable es usar combinaciones de palabras aleatorias que sean fáciles de recordar para ti pero imposibles de adivinar para un software de hackeo.

Si quieres ir un paso más allá, puedes usar herramientas como el estimador ZXCVBN de Dropbox para medir la fuerza de tu clave. Para cambiarla, solo tienes que ir al menú de configuración, entrar en la sección de Seguridad y seleccionar la opción de Contraseña, donde introducirás la actual y la nueva.

Una medida que no puede faltar en tu arsenal es la autenticación en dos pasos. Básicamente, añade una capa extra de protección: aunque alguien descubra tu contraseña, necesitará un código enviado por SMS o generado por una app de autenticación para poder entrar. Se activa desde la pestaña de Seguridad, en el apartado de Autenticación en dos pasos.

También es muy sano echar un vistazo a la Actividad de inicio de sesión de vez en cuando. Aquí podrás ver en qué dispositivos y ciudades se ha abierto tu cuenta. Si ves un acceso extraño, puedes marcar la opción de «No he sido yo» para cerrar esa sesión inmediatamente y cambiar tu clave por precaución.

Por último, no ignores las aplicaciones de terceros. A veces vinculamos la cuenta para usar servicios externos y luego nos olvidamos de ellos. En el apartado de Seguridad, busca «Aplicaciones y sitios web» y elimina aquellos permisos que ya no necesites para evitar que sigan recopilando tus datos.

Gestión de la visibilidad y el perfil

La decisión más importante es si quieres que tu perfil sea público o privado. En una cuenta pública, cualquier persona puede curiosear tu contenido; en cambio, con la cuenta privada, solo aquellos que tú aceptes como seguidores podrán ver tus publicaciones. Para cambiar esto, ve a Configuración, entra en «Quién puede ver tu contenido» y activa la opción de Cuenta privada.

Si prefieres mantener tu perfil abierto pero quieres evitar que te etiqueten en cualquier tontería, puedes ajustar las Etiquetas y menciones. Tienes la opción de permitir que te etiquete todo el mundo, solo la gente que sigues o nadie. Además, existe la función de Aprobar etiquetas manualmente, lo que significa que la foto no aparecerá en tu perfil hasta que tú le des el visto bueno.

En cuanto a las menciones (el famoso @), el proceso es similar. Puedes decidir quién tiene permiso para mencionarte en historias o publicaciones, limitándolo a tus contactos conocidos para evitar el spam o el acoso de cuentas anónimas.

Control de interacciones y comentarios

Para evitar que tu sección de comentarios se convierta en un campo de batalla, Instagram ofrece herramientas de filtrado muy potentes. Puedes activar la detección automática de mensajes ofensivos o crear tu propio diccionario de palabras prohibidas. Cualquier comentario que contenga esos términos quedará oculto automáticamente, ahorrándote el estrés de borrarlos uno a uno.

También puedes restringir quién puede comentar en tus fotos, limitándolo solo a tus seguidores o a personas específicas. Si alguien se pone especialmente pesado, tienes tres opciones: silenciar, restringir o bloquear. Silenciar sirve para dejar de ver sus cosas sin que la otra persona lo sepa. Restringir es más sutil: el usuario puede comentar, pero solo él y tú veréis el mensaje, protegiéndote del escrutinio público.

El bloqueo es la medida más radical. Cuando bloqueas a alguien, simplemente desapareces de su mundo; no podrá encontrar tu perfil ni ver nada de lo que publiques, y tú tampoco verás nada de él. Es la opción ideal para cortar el contacto por completo.

Privacidad en Historias y Mensajes Directos

Las historias permiten una segmentación muy fina. Si no quieres que todo el mundo vea lo que haces el fin de semana, puedes usar la lista de Mejores amigos. Al publicar, eliges este grupo y solo ellos verán la historia, marcada con un círculo verde. También puedes ocultar la historia a personas concretas desde la configuración de privacidad de la historia.

Respecto a la compartición, puedes desactivar la opción de que otros compartan tus historias en sus mensajes directos. Esto evita que tu contenido circule por la red sin que tengas un control real sobre quién lo recibe.

En el área de los mensajes directos (DM), es vital configurar las Solicitudes de mensajes. Puedes decidir si quieres que cualquier persona te envíe una solicitud o si prefieres que solo lo hagan tus seguidores. Así evitas que el buzón se llene de perfiles sospechosos o publicidad no deseada.

Para los que valoran su anonimato, existe la opción de ocultar el estado de actividad. Al desactivar el «Mostrar estado de actividad», los demás no sabrán si estás conectado en este momento ni cuándo fue la última vez que entraste en la app, dándote más libertad y privacidad en los mensajes directos.

Para terminar de redondear la seguridad, recuerda que puedes descargar una copia de todos tus datos desde el menú de Cuenta. Esto te permite saber exactamente qué información tiene Instagram sobre ti, desde el historial de búsquedas hasta los hashtags que más usas. Además, si quieres evitar que tu vida sea un libro abierto, evita publicar ubicaciones exactas de tu casa y cuida la información que pones en tu biografía, ya que esos datos suelen ser públicos independientemente de si tienes la cuenta privada.

Mantener el control sobre quién accede a nuestra información, gestionar las interacciones mediante filtros y asegurar el acceso con doble autenticación son los pasos clave para navegar en Instagram sin riesgos. Ajustando la visibilidad del perfil, limitando las etiquetas y organizando la privacidad de las historias, logramos un equilibrio entre compartir momentos y proteger nuestra intimidad digital.

Un susto con mi perro me hizo descubrir el verdadero funcionamiento del AirTag

Actualidad en Applesfera - Sáb, 11/07/2026 - 09:31

Mi corazón latía a mil por hora y la ansiedad se apoderaba de mis cinco sentidos y ni siquiera había una mínima puerta a la lógica. Quien tiene un perro sabrá de sobra lo que es perderlo. Es como un hijo. Yo llevaba un cuarto de hora buscando a Toby y no había rastro de él. Llevaba puesto un AirTag en el arnés, pero la app 'Buscar' del iPhone no me arrojaba respuestas. La tecnología fallaba en el peor momento. Hasta que comprendí lo que estaba pasando.

El AirTag no es un GPS. De hecho, Apple no recomienda usar un AirTag en mascotas, pero como ya había visto casos de éxito en los que se han llegado a localizar perros gracias a ellos, no me pareció mala idea colocarle uno al mío. Pero fue un error fiarlo todo a ello.

Primeros días: el AirTag va bien con Toby

Configurar un AirTag es de lo más sencillo, así que apenas habían pasado dos minutos desde que lo saqué de la caja cuando mi perro ya llevaba el AirTag en su arnés (con su respectivo llavero, claro, dado que el diseño del AirTag impide adherirlo sin un accesorio adicional).

Durante los primeros días estaba en la ciudad y llovía mucha, así que apenas dejé suelto a Toby como para comprobar la valía del AirTag. La primera prueba de fuego se produjo el fin de semana, cuando fui a casa de mis padres en la idílica sierra madrileña.

En Applesfera Si vas a viajar en verano, te interesa: cómo aprovechar al máximo tus AirTag, incluso cuando te pierden la maleta

Rodeado de campo, es el lugar perfecto para que cualquier perro se desfogue correteando como si no hubiese un mañana. Toby también, por supuesto. Así que, sin decirme nada, mi padre salió con él por su cuenta y yo me asusté al no encontrarlo en ningún rincón de la casa.

Abrí la app 'Buscar' en mi iPhone y, dado que tengo a mi padre configurado en 'Familia', pude ver que su iPhone estaba en la misma localización que el AirTag que rastreaba a Toby. No tardé ni dos segundos en entender que se habían ido juntos y que todo estaba bien.

El problema vino después…

El momento en el que el miedo se hizo real

En la misma tarde en la que el AirTag me había calmado de un susto, me arrojó uno nuevo. Aprovechando la buena temperatura, fui yo quien se encargó del paseo vespertino con Toby. Me adentré en el campo en una zona en la que a priori no hay peligro alguno. Muchos senderos, muchas cuestas y muchos árboles. Así que solté a Toby y él, encantado de la vida, echó a correr, pero sin perderse nunca de mi vista.

Sí, esa cosa blanca a lo lejos es Toby, que siempre se solía mantener a mi vista (aunque fuese lejos)

Caminaba a un paso normal y Toby iba delante, manteniéndose siempre a cinco metros como mucho. Incluso tenía la gentileza de esperarme cuando se alejaba lo suficiente y, una vez yo alcanzaba su paso, volvía a correr. Y así fue el paseo durante los primeros quince minutos aproximadamente. Hasta que dejó de ser así…

En un despiste, que creo recordar que fue porque me entró una notificación en el móvil, dejé de mirar al frente. Cuando volví la vista, Toby no estaba. Unos metros hacia adelante, el camino se torcía en una curva cerrada que me impedía ver más allá, por lo que supuse que él se había adelantado lo suficiente como para que no me alcanzase la vista. Pero no. Pasé aquella curva y el camino, que ya en ese punto era todo recto, estaba completamente desierto.

En el primer momento, el miedo me venció hasta el punto de olvidar el AirTag

Había varios árboles en los lados, así que supuse que Toby se había desviado para olisquear alguno de ellos. Me desgañité llamándole y silbándole, pero sin éxito. Recurrí a las viejas técnicas de "toma una chuche" y similares, pero tampoco surtió efecto. Toby no estaba por allí. Y si estaba, era bien escondido e ignorando mis llamadas.

"¿Habrá seguido el camino? ¿Se habrá parado a olisquear algo? No podía haber ido tan lejos. ¿O sí?". Mi ansiedad crecía por momentos y, después de cinco-diez minutos tratando de localizarle por mi cuenta, recordé el AirTag, así que saqué de nuevo el iPhone con la esperanza de encontrarle.

En Applesfera Muchos padres están poniendo AirTags a las zapatillas de sus hijos. Esto dice Apple sobre la idea

Mi sorpresa al abrir la app 'Buscar' fue que el AirTag llevaba varios minutos sin actualizar su posición. La última localización que figuraba era unos metros más atrás, justo en el punto en el que yo me detuve antes de perder de vista a Toby. Traté de emitir un sonido y forzar la actualización de la ubicación del localizador, pero no lo logré.

Entré en pánico y los peores presagios pasaban por mi cabeza. Algunos sumamente absurdos, pero todos con idéntico final: no volveré a ver a Toby. No supe gestionar bien aquella crisis yo solo, por lo que pedí ayuda a mis familiares. Vinieron enseguida a ayudarme en la búsqueda, a la par que yo seguía con un ojo puesto en la app 'Buscar' por si acaso se actualizaba la posición del AirTag y, por consiguiente, de Toby.

Y ahí estaba Toby…

Tras varios minutos de búsqueda, de repente se vuelve a actualizar la posición del AirTag.  "Hace un minuto", ponía. La localización era inconfundible: la casa de mis padres. Corrimos como si no hubiese un mañana hacía allí, ya que la puerta estaba cerrada y temíamos que Toby volviese a escaparse y se iniciase de nuevo el bucle. Tuvimos suerte.

Al llegar a casa, ahí estaba Toby. Sentado en la puerta, sofocado por la sed y moviendo el rabo a velocidades extremas una vez que nos vio. Yo no sabía si reír o llorar, pero allí estaba. Le abracé como si hiciese diez años que no le veía, a la par que me daban ganas de estrangularle por el susto, pero al fin y al cabo es un perro y hubiese sido absurdo. El problema es que cuando lo adopté ya estaba algo "asalvajado" y, pese a que logré educarle mucho, eso de obedecer en la calle había sido (y sigue siendo) misión imposible.

Incógnitas resueltas y la lección del AirTag

Las incógnitas de esta repentina desaparición se fueron solucionando poco a poco. El camino en el que desapareció Toby comunicaba con mi casa sin necesidad de retroceder. No era un camino recto, pero tampoco era complicado. Toby ya lo había recorrido varias veces, por lo que pudo llegar sano y salvo. Debió correr mucho para que, en un despiste tan corto como el que tuve, no lograse ni siquiera verle a lo lejos al cruzar la curva.

La típica cara que se te queda cuando te escapas, das un susto de muerte y solo esperas que te den agua, comida y te dejen dormir en paz

También tuve mala suerte. Cuando llamé a mis padres para que me ayudasen a buscarlo, estos tomaron el mismo camino que yo, pero si lo hubiesen recorrido a la inversa, se habrían cruzado a Toby.

El caso es que ese día aprendí cómo funciona realmente un AirTag. En realidad, ya lo sabía, aunque lo ignoraba para este tipo de usos. Este accesorio no es un localizador GPS como tal. No es capaz de enviar su posición en tiempo real de forma permanente, sino que es una baliza que necesita que haya otros dispositivos de Apple cerca para enviar su posición a los servidores y que yo pueda verlos a través de mi iPhone.

Sirve cualquier dispositivo Apple incluso si no es tuyo. Si el AirTag pasa al lado de cualquier persona que lleve un iPhone, el accesorio será capaz de identificarlo y utilizarlo para que envíe su posición. Y todo de manera discreta, ya que el propietario del iPhone no verá nada extraño y tampoco el dueño del AirTag sabrá qué dispositivo se usó para ello.

En Applesfera He probado el AirTag 2 frente al original en campo abierto y el cambio es rotundo. A partir del metro doce, el modelo antiguo no tiene "nada" que hacer

Por eso, la última localización del AirTag de Toby coincidía con el lugar exacto en el que me encontraba la última vez que le vi durante el paseo. Una vez que se alejó, el AirTag ya no era capaz de enviar su posición porque por el camino no pasó nadie y tampoco había casas cerca en las que pudiese haber otros dispositivos de Apple. Sí los había en casa de mis padres, siendo esta la razón por la que, cuando él llegó, la app 'Buscar' volvió a actualizarme su posición.

La lección es clara: el AirTag es un excelente accesorio, pero no infalible. Mi consejo desde entonces es que, si tienes una mascota y temes que se pierda, utilices un localizador GPS que sí marque la ubicación en tiempo real. La mayoría son algo más grandes que un AirTag, su precio es más elevado y exigen de una app independiente en el iPhone, pero al menos garantizan que en todo momento se muestre un mapa con su posición.

En Applesfera | Cuál es el mejor lugar para esconder un AirTag: ventajas e inconvenientes

En Applesfera | Nuevo iPhone 18e - Todo lo que creemos saber sobre él

(function() { window._JS_MODULES = window._JS_MODULES || {}; var headElement = document.getElementsByTagName('head')[0]; if (_JS_MODULES.instagram) { var instagramScript = document.createElement('script'); instagramScript.src = 'https://platform.instagram.com/en_US/embeds.js'; instagramScript.async = true; instagramScript.defer = true; headElement.appendChild(instagramScript); } })();

-
La noticia Un susto con mi perro me hizo descubrir el verdadero funcionamiento del AirTag fue publicada originalmente en Applesfera por Álvaro García M. .

Páginas

Suscribirse a Tecnoaficiones agregador